Yasmani Castro Caballero


Festival Santiago √Ālvarez in Memoriam: virtual pero sin perder importancia

El Festival Internacional de Documentales Santiago √Ālvarez in Memoriam regres√≥ desde este 3 de marzo en su XIX edici√≥n. La cita ‚Äďque concluir√° el pr√≥ximo d√≠a 8‚Äď es el m√°s importante encuentro del cine documental que se realiza en Cuba desde la d√©cada del noventa del pasado siglo XX, por iniciativa de un grupo de j√≥venes que formaban parte de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z.

El evento estará dedicado a la especial relación del cineasta con la tierra de los anamitas, país que visitó en quince oportunidades durante sus viajes diplomáticos, y donde, en la década del 70, rodó Abril de Viet Nam. Muchos de estos documentales del gran cineasta muestran la grandeza de este país de Asia, sobre todo en el periodo de enfrentamiento contra la intervención estadunidense.

A diferencia de otras ediciones, esta se enfocar√° solamente en el disfrute y apreciaci√≥n de la calidad cinematogr√°fica cubana e internacional. Las obras presentadas este a√Īo competir√°n en el pr√≥ximo Festival, lo que permitir√° un mayor acercamiento a lo mejor del cine documental que se ha realizado dentro de esfera nacional e Internacional.

Como ser√° imposible asistir a las salas de cine, debido a la Covid-19, el espacio se traslada a las plataformas virtuales del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematogr√°ficos (ICAIC), el Ministerio de Cultura, las redes sociales de la Oficina Santiago √Ālvarez y el canal Multivisi√≥n.

L√°zara Herrera, presidenta del evento, expres√≥ en nota de prensa la importancia de llevarle al p√ļblico un h√°lito de fuerza en medio del aislamiento social y la lucha contra la pandemia: ‚ÄúA pesar de la situaci√≥n epidemiol√≥gica, nuestra cultura se mantiene viva, activa.‚ÄĚ

Por su parte, Rodulfo Vaillant García, presidente del Comité Provincial de la UNEAC en Santiago de Cuba, reitera la importancia de este evento, que no solo prestigia la ciudad, sino que se extiende a las comunidades de la provincia.

Este XIX Festival qued√≥ hoy inaugurado con las palabras de su presidenta L√°zara Herrera, y luego se exhibieron los documentales El drama de Nixon, de Santiago √Ālvarez, sobre la invasi√≥n a Laos; Dicen que soy su maestra, producido en 2019 por los realizadores norteamericanos Catherine Murphy y Lucy Massie-Phenix, el cual aborda la historia de una estetista afroamericana de Carolina del sur (Bernice Robinson), quien fue la primera maestra en las llamadas ‚Äúescuelas de ciudadan√≠a‚ÄĚ, que alfabetizaron alumnos afroamericanos para poder registrarse en el sur entre los a√Īos 1950 y 1960.

El evento te√≥rico reserv√≥ para horas de la tarde las palabras del cr√≠tico cubano Frank Padr√≥n, sobre los aportes de √Ālvarez al cine documental, seguido de la transmisi√≥n del Noticiero ICAIC Latinoamericano 376 del 4 de septiembre de 1967, dedicado a la solidaridad con el hermano pueblo de Vietnam y al Campeonato Mundial de Caza Submarina.

El jueves 4 de marzo, los cin√©filos podr√°n apreciar Ir√© a Santiago, de Sara G√≥mez; Nacido en Gambia, de Natxo Leuza Fern√°ndez, de Espa√Īa, Gran Premio del XVII Festival; as√≠ como el evento te√≥rico que en esta ocasi√≥n cuenta con Belkis Vega, documentalista; adem√°s del Noticiero ICAIC 395, y entrevistas con Racial Feria y Arnulfo Rodr√≠guez, de las artes visuales.

Y para el viernes 5: Hanoi martes 13, de Santiago √Ālvarez; Boca de Fuego, de Luciano P√©rez Fern√°ndez, de Brasil; la entrevista realizada por √Ālvarez a Ho Chi Minh, entre otras proyecciones y an√°lisis.

El XIX Festival de Documentales prev√© para el √ļltimo d√≠a con un gran homenaje por el aniversario 102 del natalicio del maestro Santiago √Ālvarez, y es que lo m√°s importante de un evento cultural como este se encuentra en la preponderancia del cine documental, un g√©nero que est√° ligado, a nivel simb√≥lico y social, a las lucha de los pueblos.

Santiago √Ālvarez, el padre del cine documental en nuestro pa√≠s, es a√ļn hoy un cineasta de referencia para las nuevas generaciones, de ah√≠ que esta cita contin√ļe siendo uno de los asideros culturales de la naci√≥n cubana.

*Con información de la Agencia Cubana de Noticias (ACN).



El feeling del alma

Una de las revelaciones que ha tra√≠do las jornadas del Jazz Nam√°, en esta edici√≥n de 2021, fue la participaci√≥n del joven David G√≥mez Cruz. Estudiante de saxof√≥n del Conservatorio ‚ÄúEsteban Salas‚ÄĚ de Santiago de Cuba, ya se encuentra en el √ļltimo a√Īo de esta especialidad. Con solo 20 a√Īos este joven, oriundo de Las Tunas, destaca cuando toca el saxof√≥n.

Es por eso que el Portal del Arte Joven Cubano convers√≥ con √©l sobre este maravilloso mundo de jazz donde ha ido despuntando desde el a√Īo 2019.

fotos tomadas del perfil de facebook de David Gomez Cruz
  • ¬ŅQu√© te motiv√≥ a tocar el saxof√≥n?

Desde peque√Īo siempre me gustaba jugar a abrirle peque√Īos agujeros a los tubos y soplar, luego de mayor siempre me llamo atenci√≥n el sonido tan brillante del saxof√≥n; por eso me decid√≠ a estudiarlo.

  • ¬ŅQu√© saxof√≥n tocas?

El Saxofón alto.

  • ¬ŅQu√© te motivo acercarte al jazz?

Siempre he tenido la curiosidad de saber que existe m√°s all√° de una simple armon√≠a, de una canci√≥n. Creo que con el jazz me ocurri√≥ igual. Solo fue el deseo de tocar y hacer m√ļsica que se arraigara a mi personalidad.

fotos tomadas del perfil de facebook de David Gomez Cruz
  • ¬ŅPor qu√© el jazz y no otro g√©nero de la m√ļsica popular cubana?

Existen muchos géneros en Cuba, pero el jazz ha sido el género con el cual me he identificado; me siento vivo y puedo expresar mis sentimientos detrás de cada nota que toco.

  • ¬ŅCu√°les son tus referentes en el mundo jazz√≠stico?

¬†Existen muchos m√ļsicos buenos pero siempre he sentido afinidad por tres saxofonistas que nunca dejar√© de escuchar: Gerald Albright, Ed Calle y Kenny G.

David, un muchacho de educaci√≥n cristiana, desde hace varios a√Īos tiene una peque√Īa agrupaci√≥n en el Conservatorio conocida como DjazzVi, la cual se present√≥ en una de las jornadas del Jazz Nam√°.

fotos tomadas del perfil de facebook de David Gomez Cruz
  • ¬ŅQu√© es DjazzVi, qu√© significa?

Sale de mi nombre ‚ÄúDeivi‚ÄĚ, al quitar ‚Äúei‚ÄĚ y sustituirlo por jazz, quedar√≠a entonces formado Djazzvi. Significa que el jazz lo intento llevar siempre en mi interior; y as√≠ poder lograr mayor musicalidad y profundidad en la m√ļsica que hago junto a mis colegas m√ļsicos de la agrupaci√≥n.

  • ¬ŅQu√© aspiraciones tienes con tu agrupaci√≥n?

Tengo muchos sue√Īos, soy una persona que le gusta crear y siempre tener metas por alcanzar, pero todo depende de la ayuda de Dios y de lo que √©l quiera en mi vida.

  • Me confesaste que eres cristiano, de la denominaci√≥n protestante, Adventista del S√©ptimo D√≠a. Lo que me llam√≥ la atenci√≥n, porque en el mundo del jazz normalmente los m√ļsicos son practicantes de las religiones de matriz africana como la santer√≠a. En los adventistas, el s√°bado es un d√≠a sagrado que solo se determina para adorar a Dios, ¬Ņqu√© pasar√≠a si tuvieras un concierto el s√°bado del cual depender√≠a tu carrera futura dentro de la m√ļsica?

No, no cambio mis creencias por nada. Dios siempre tiene una salida para ese tipo de casos. Ejemplo, mi pase de nivel cayó sábado y a mí me hicieron las pruebas en solitario el domingo, por lo que se demuestra que siempre hay una salida.

fotos tomadas del perfil de facebook de David Gomez Cruz
  • ¬ŅQu√© se siente tener esa capacidad de improvisar con el saxof√≥n?

Nacemos con un por ciento de musicalidad pero el otro por ciento debemos desarrollarlo en la escuela, en nuestro estudio diario. Pero a√ļn no me siento bien, porque me pasa que mientras m√°s estudio, puedo logro ver cu√°nto me queda por recorrer. La m√ļsica es mundo que nunca acaba, pues el arte no tiene edad, a diferencia del deporte. El arte madura como el vino y el artista mientras m√°s viejo, m√°s sabio.

  • ¬ŅCu√°les son los profesores que han dejado una impronta en tu formaci√≥n como m√ļsico?

Agradecido a mis profesores Juan Borges Fuentes, Bryan Ort√≠z Verdecia, An√≠bal Hern√°ndez Hannot y a mi gran maestro Julio C√©sar Gonz√°lez Sim√≥n, quien me ha aportado grandes cambios en mi sonido, en mi manera de pensar, estudiar y hacer la m√ļsica.

fotos tomadas del perfil de facebook de David Gomez Cruz
  • ¬ŅC√≥mo ha influido la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en tu formaci√≥n como m√ļsico?

Siempre estar√© agradecido a la AHS por apoyarme en mi m√ļsica. Muchas gracias por siempre invitarnos a estos eventos que ayudan a crecer el g√©nero en nuestro pa√≠s.

  • ¬ŅCu√°les son tus aspiraciones para el futuro?

Mis aspiraciones en primer lugar es graduarme del Conservatorio y después ir a estudiar a la Universidad de las Artes. Todo lo que venga después, depende de Dios y sus planes para mi vida.

fotos tomadas del perfil de facebook de David Gomez Cruz

Despu√©s de esta respuesta me siento muy reconfortado al poder descubrir la espiritualidad de un m√ļsico tan joven como David G√≥mez, en quien se cumple la premisa ‚Äúque el esfuerzo es la clave del √©xito‚ÄĚ. Am√©n de su talento y su capacidad para improvisar con el saxof√≥n, sus principales herramientas ante la vida son su paciencia e inteligencia emocional. Con ellas enfrenta cada desaf√≠o en el dif√≠cil mundo de la m√ļsica. Espero en alg√ļn momento ver en otros escenarios a este joven y talentoso m√ļsico que es una muestra de nuestro sistema de ense√Īanza art√≠stica y del apoyo que brinda la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z a las j√≥venes promesas de la cultura en Cuba.



Recordando a Tití (+Tuits)

Suena el tel√©fono pasado las 12 de la madrugada y me dan la fat√≠dica noticia. Ha muerto Tit√≠, y una sensaci√≥n de angustia y dolor se apodera de mi mente que me impide tomar el sue√Īo. Pienso que este a√Īo no se diferencia del otro, y ahora recuerdo todo lo bueno que fue para el desarrollo del arte joven. Sus consejos, su pasi√≥n por la cultura de Santiago de Cuba. Su vida llena de plenitud que se apag√≥ por culpa de una penosa enfermedad que lo aquejaba desde hace un a√Īo.

Cuando la gente muere todos dicen ‚Äúel pobre, qu√© bueno fue‚ÄĚ. Pero en el caso de Tit√≠, no solo por ser bueno, sino por ser consecuente con el tiempo que le toc√≥ vivir. Ser cuadro es f√°cil, ser l√≠der es complicado, y √©l fue un l√≠der desde su posici√≥n como presidente de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Santiago de Cuba, donde n√ļcle√≥ y ayud√≥ a muchas personas. Fuimos unos cuantos artistas j√≥venes que nos salvamos de la ignominia, la burocracia y una muerte segura en el campo art√≠stico. Si Tit√≠ no hubiera puesto su mano y su pecho contra las ‚Äúbalas‚ÄĚ, fu√©ramos muchos ‚Äúcad√°veres‚ÄĚ de artistas.

En la ma√Īana del 12 de febrero las personas del mundo cultural de Santiago de Cuba nos reunimos en la funeraria santiaguera para homenajear y despedir como se merece el querido Alcides Carlos Gonz√°lez (Tit√≠), con unas palabras de Teresa Melo, le√≠das por el realizador Rub√©n Aja. Sumadas tambi√©n a la del director provincial de Cultura Raulicer Hierrezuelo; una guarda de honor encabezada por las m√°ximas autoridades del Partido y el Gobierno en la provincia, y el aplauso final. Un momento de mucho dolor pero muy emotivo donde recibi√≥ el √ļltimo adi√≥s de quienes compartimos muchas veces con √©l.

En estos momentos que se habla de ¬ędi√°logo¬Ľ, este hombre del teatro es un divino ejemplo de esa premisa del buen entendimiento. Nunca le guard√≥ rencor a nadie a pesar de que tuvo ‚Äúpeleas‚ÄĚ hist√≥ricas con un gran grupo de personas. Sus consejos fueron importantes para siempre levantarme y seguir porque, aunque hayan pasando diferentes direcciones por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, todos recuerdan con mucho cari√Īo los tiempos en que Tit√≠ asumi√≥ valientemente esta dif√≠cil responsabilidad.

Se le recordar√° adem√°s con esas ganas de vivir, con esos sue√Īos transformadores y esp√≠ritu despierto. Por eso, para muchos de los que estuvimos cerca de √©l, ha sido dif√≠cil verlo partir con mucho que hacer todav√≠a. Pero en cada artista que Tit√≠ ayud√≥ y gui√≥, est√° su legado y su impronta. Esa que marca el paso del futuro de nuestro arte en este archipi√©lago ba√Īado por las aguas del mar Caribe.

Han sido muchas las palabras de pésame y dolor que he visto por la redes sociales debido a este triste acontecimiento. La mayoría recuerdan a Tití, vivo, lleno de esa alegría que siempre tenía para regalar y que pudo repartir entre muchas personas de la cultura artística de Cuba. Pero la mejor manera de seguir recordándolo es seguir trabajando por defender el arte cubano, en especial el arte realizado por los jóvenes.



¬ęMatria¬Ľ en Santiago de Cuba (+Video)

No hay forma m√°s bella de ver a los esp√≠ritus que cuando los cuerpos danzan. Sobre esa premisa lleg√≥ el fot√≥grafo Gabriel D√°valos a Santiago de Cuba, quien despu√©s de un largo per√≠odo de documentaci√≥n fotogr√°fica a diferentes bailarines de agrupaciones como El Ballet Santiago, Danza Teatro del Caribe y el Ballet Folcl√≥rico Kokoy√©, quedaron establecidas las im√°genes mostradas en la exposici√≥n ‚ÄúMatria‚ÄĚ. La misma fue inaugurada en la otrora Plaza de Armas, hoy parque Carlos Manuel de C√©spedes, uno de los lugares de mayor significado de la ciudad.

La exposici√≥n ‚ÄúMatria‚ÄĚ es una muestra itinerante que ha estado presente en diferentes ciudades como Matanzas, Santa Clara, y posteriormente ser√° inaugurada en Camag√ľey y La Habana. Seg√ļn su creador, ‚ÄúMatria‚ÄĚ es la confluencia de un grupo de almas que simboliza ese sentido de Patria hecha mujer y que siempre est√° dialogando con cada uno de nosotros, como esa suerte de camino que recorremos sobre esta existencia. La inauguraci√≥n de la misma ocurri√≥ con una velada cultural con la Banda Provincial de Conciertos y las agrupaciones Ballet Santiago y la Compa√Ī√≠a Folcl√≥rica Kokoy√©.

Gabriel Dávalos es periodista de profesión, con una amplia trayectoria de trabajo como fotorreportero y publicista. Se ha especializado en la fotografía danzaría. La cual le ha ganado un importante reconocimiento en el mundo de la danza por haber captado con su lente a muchas figuras cimeras de esa manifestación artística en Cuba. Donde siempre existe una mirada multidisciplinaria al captar a estos hombres y mujeres que danza en lugares tan inverosímiles o comunes de nuestra realidad. Por esta labor sostenida ha obtenido varios reconocimientos nacionales e internacionales. Donde destaca el premio Anna Pavlova Ballet Photography Contest, uno de los reconocimientos más importantes que se les otorga a los fotógrafos especializados en danza.

‚ÄúMatria‚ÄĚ en Santiago sigue esa misma idea, pero con los paisajes de esta oriental provincia, donde los edificios y lugares del centro hist√≥rico destacan, am√©n de que se puede visualizar otros lugares emblem√°ticos de la urbe santiaguera. Estos paisajes conforman una convergencia precisa con los captados en estas fotograf√≠as. La curadur√≠a y el dise√Īo museogr√°fico estuvieron muy acordes con el espacio escogido, logrando una integraci√≥n con la realidad. Una idea que siempre tiene en cuenta ‚ÄúMatria‚ÄĚ, a opini√≥n de su creador.

Las fotos son variadas y muestran la versatilidad de los hombres y mujeres escogidos que representan las formas en movimiento, tomadas para eternizar la danza como un lenguaje universal de los seres humanos. El gran valor de ‚ÄúMatria‚ÄĚ es c√≥mo ha podido converger la fotograf√≠a y la danza en espacios tan comunes como parques y plazas de gran concurrencia de los principales epicentros culturales de Cuba. Ello posibilita una mayor interacci√≥n con el p√ļblico que asiste com√ļnmente a estos espacios.

Gabriel D√°valos, como creador de esta muestra integrada por 12 piezas, quiso ampliar su lenguaje art√≠stico para hacerlo m√°s inclusivo con respecto a los momentos en que habitamos, donde el coronavirus ha imposibilitado la presencia de un gran c√ļmulo de personas en las galer√≠as convencionales.

Considero que ‚ÄúMatria‚ÄĚ estructura conceptos y lenguajes leg√≠timamente inclusivos y que siempre llaman a la reflexi√≥n personal, ya que concibe el culto a la belleza en las futuras generaciones de cubanos. Es un digno homenaje a la Prima Ballerina Assoluta Alicia Alonso en el a√Īo de su centenario.

Podemos afirmar, entonces, que la exposici√≥n tuvo un gran √©xito en Santiago de Cuba, porque logr√≥ su objetivo de comunicar a un gran p√ļblico la belleza por la fotograf√≠a que enaltece a la danza a trav√©s de los bailarines de diferentes compa√Ī√≠as danzar√≠as de la Ciudad H√©roe de Cuba.



El sacerdote católico de la Revolución cubana

Hace ya un tiempo, el programa de la Pupila Asombraba dedic√≥ una de sus emisiones a la religi√≥n en los procesos revolucionarios. La gran sorpresa es que hablaron de esa relaci√≥n tomando como ejemplo a muchas figuras y hechos que han encabezado el movimiento de la Teolog√≠a de la Liberaci√≥n. Se destac√≥ el encuentro entre Fidel y l√≠deres religiosos protestantes que se efectu√≥ en el a√Īo 1990; el comentario sobre el libro Fidel y la religi√≥n del te√≥logo brasile√Īo Frei Betto. En otro momento, el programa televisivo centr√≥ el an√°lisis de figuras como el sacerdote Camilo Torres y los monse√Īores √ďscar Arnulfo Romero y Pedro Casald√°liga. Y la canci√≥n ‚ÄúJerusal√©n a√Īo cero‚ÄĚ, de Silvio Rodr√≠guez, concluy√≥ el espacio que invita a reflexionar en torno a la realidad cubana y latinoamericana. Todo esto me pareci√≥ genial y a la vez √≠ntimo, solo me qued√≥ la insatisfacci√≥n al no escuchar ninguna referencia sobre el padre Miguel Sardi√Īas.

El padre Guillermo Isa√≠as Sardi√Īas M√©ndez, hombre bondadoso, cristiano y con un fuerte compromiso social, fue el √ļnico sacerdote que se incorpor√≥ a la lucha insurreccional en las monta√Īas de la Sierra Maestra. Pocos conocen de este gran hombre de la Revoluci√≥n cubana y de la Historia de la Iglesia Cat√≥lica en Cuba.

Naci√≥ el 6 de mayo de 1917 en Sagua la Grande, en la otrora provincia de las Villas, hoy Villa Clara, proveniente de una familia de modesto recursos materiales. A los 12 a√Īos encuentra su vocaci√≥n religiosa hacia la carrera sacerdotal e ingresa en el Seminario Conciliar de San Carlos y San Ambrosio de La Habana. En este lugar estar√≠a desde 1929 hasta 1933 donde iniciar√≠a sus estudios de Filosof√≠a y donde despertar√≠a sus inquietudes pol√≠ticas.

Vive muy de cerca los conflictivos a√Īos de la d√©cada del 30 porque dos veces el √≥rgano policial registr√≥ el edificio del Seminario para desalojar a los estudiantes impregnados de las influencias que ejerc√≠a el padre F√©lix Varela, aquel que ‚Äúnos ense√Ī√≥ en pensar¬Ľ. Posteriormente, fue en el Seminario San Basilio el Magno, de Santiago de Cuba, de la otrora provincia de Oriente, donde a los 19 a√Īos termina sus primeros estudios eclesi√°sticos y recibe de mano del monse√Īor Valent√≠n Zubizarreta la prima clerical tonsure, que determina el inicio de su condici√≥n sacerdotal, en la Iglesia Catedral de Santiago de Cuba.

De Santiago de Cuba a Roma donde cursar√≠a por cinco a√Īos la licenciatura en Derecho Can√≥nico en la Universidad Gregoriana de Roma, y a su regreso de Italia en 1941, cuando estalla la Segunda Guerra Mundial, es ordenado sacerdote en la Iglesia Catedral de Cienfuegos y designado cura ec√≥nomo en la Parroquia de Corralillo, en Las Villas. Pasando por diferentes parroquias de las m√°s humildes va formando sus convicciones por los m√°s desfavorecidos y en contra de los males que aquejaban aquella sociedad. Fue uno de los sacerdotes que protesta por el arbitrario manejo del escalaf√≥n de promociones parroquiales en la jurisdicci√≥n de su obispado.

Es trasladado a la arquidi√≥cesis de La Habana y ejerce su magisterio sacerdotal en la parroquia de Quivic√°n, donde tambi√©n atend√≠a la Iglesia de Alqu√≠zar. Matricula en la carrera de Derecho en la Universidad de La Habana, la cual solo llega a cursar hasta el tercer a√Īo. Luego es designado presb√≠tero de Nueva Gerona, llegando a la Isla de Pinos, hoy isla de la Juventud, el 27 de febrero de 1954. Ya en ese momento Batista hab√≠a dado su golpe de Estado, hab√≠an ocurrido los hechos del Moncada y los sobrevivientes de este acto estaban encarcelados en dicha Isla, donde √©l siempre se interesaba y atend√≠a a los familiares de los moncadistas.

Su v√≠nculo con el movimiento 26 de Julio se hace tan √≠ntimo que es un ferviente colaborador del mismo, pero siempre consider√≥ que todo lo que hac√≠a era insuficiente, de ah√≠ que se incorpore a la lucha en las monta√Īas de la Sierra Maestra. Este hecho, despu√©s de la aprobaci√≥n de Fidel Castro, ocurre el 8 de junio de 1957, convirti√©ndose as√≠ en uno m√°s de la guerrilla. En estas mismas lomas insurrectas rebeldes ejerci√≥ su magisterio sacerdotal, lo que le vali√≥ el grado de Comandante.

Al Triunfo de la Revoluci√≥n se le pod√≠a ver usando sus grados en su sotana verde olivo confeccionada por Camilo Cienfuegos. En el primer a√Īo de la Revoluci√≥n, el clero habanero lo ve√≠a con mucho recelo por las crecientes conflictividades entre el Estado revolucionario y la Iglesia, cuesti√≥n que se arregla cuando monse√Īor Artega, el primer cardenal de Cuba, lo convida a participar en las reuniones comunes del clero habanero al cual perteneci√≥ ejerciendo su humilde sacerdocio.

El padre Miguel Sardi√Īas fallece el 21 de diciembre de 1964 sin ninguna aspiraci√≥n terrenal que haber hecho lo posible por siempre estar al lado de los m√°s humildes y haber enfrentado todo tipo de injusticias. Su legado, algunos lo han tomado como antesala a la corriente de la Teolog√≠a de la Liberaci√≥n, muy difundida en Am√©rica Latina y donde muchos cl√©rigos y religiosos cat√≥licos formaron parte de la misma.

Hoy sigue siendo un héroe que parece estar cubierto por el manto del olvido que debemos remover para seguir perpetuando su legado de justicia y paz. Además del fuerte compromiso de estar con los humildes y para los humildes.



Lydia Cabrera, un homenaje en los 120 a√Īos de su natalicio

Llegaba el 20 de mayo de 1900 en la calle habanera de Galiano y nac√≠a la √ļltima hija del matrimonio de Elisa Bilbao y Raimundo Cabrera, la cual bautizaron con el nombre de Lydia Cabrera Bilbao. Con una educaci√≥n f√©rrea pero a la vez llena del encanto de la historia y la cultura cubana, a la ni√Īa Lydia le fue formada su esp√≠ritu intelectual que le permiti√≥ a los 14 a√Īos escribir para varias revistas de la √©poca. Por seis meses ingresa en la Academia de San Alejandro, donde su maestro Roma√Īach la gu√≠a por el universo de las artes visuales. Es en este per√≠odo en que conoce a pintores que formar√≠an parte de la vanguardia de esta manifestaci√≥n en Cuba, donde destaca la figura de Amelia Pel√°ez.

Despu√©s de vender la parte de su negocio sobre muebles antiguos y restauraci√≥n, parte a Par√≠s a estudiar Historia de Arte. Sus estudios sobre el arte de la India, Jap√≥n y China, y ‚Äďcomo dijera‚Äď mirando las aguas del Sena es que empieza su inter√©s por la cultura de los negros en Cuba. Su relaci√≥n con la escritora Teresa de la Parra, fue muy decisiva para su formaci√≥n como etn√≥loga. Producto de ese v√≠nculo nace su primer libro Cuentos Negros de Cuba, que fue publicado en 1936. El texto naci√≥ por la insistencia de la escritora venezolana a Lydia y como forma de entretener a Teresa durante su tratamiento de tuberculosis.

Posteriormente regresa a Cuba a causa de la inminencia de la Segunda Guerra Mundial. Ya en la mayor de las Antillas utiliza como principal herramienta el testimonio oral de hombres y mujeres que eran portadores de una sabidur√≠a que hab√≠a llegado por medio de sus antepasados africanos a la isla y que hasta ese momento era desconocida en Cuba. En este per√≠odo se publica la versi√≥n en espa√Īol de Cuentos Negros de Cuba, prologado por Fernando Ortiz. Adem√°s de conocer a la que ser√≠a su compa√Īera de toda la vida, la otra Teresa, de apellido De Rojas y que todos la conoc√≠an como Titina. Es en la Quinta de San Jos√© donde ambas encuentran el refugio de su amor y el √≠mpetu para seguir con las investigaciones del universo afrocubano.

En 1954 todos sus esfuerzos investigativos se concretaron en la aparici√≥n del libro El Monte. Las cr√≠ticas a esa joya de la literatura cubana y afroamericana fueron escritas por varias personalidades, como Lezama Lima, Mar√≠a Zambrano, Argeliers Le√≥n, Gast√≥n Baquero, entre otros. Pero esto no detiene su esp√≠ritu intranquilo que la lleva a seguir sus investigaciones en la cercan√≠a del Central Cuba, en la Laguna Sagrada de San Joaqu√≠n, adonde fue acompa√Īada por diferentes amigos como el franc√©s Pierre Verge.

Asimismo, Lydia contribuye con la creaci√≥n de la sala de etnolog√≠a del Museo Nacional de Bellas Artes, donde comienza su v√≠nculo con Natalia Bol√≠var, quien se convertir√≠a a√Īos despu√©s en su disc√≠pula m√°s aventajada. En 1959 aparece el libro La Sociedad Secreta Abukua, el cual se convirti√≥ en el primer texto que aborda esta fraternidad religiosa constituida por hombres. Este ciclo de su vida termina cuando el 24 de junio de 1960 marcha al exilio, del cual jam√°s se desprender√°.

Fueron casi 10 a√Īos de silencio escritural lo que vive en la di√°spora, ligado con el tormento de vivir en un pa√≠s que no le hac√≠a muchas ilusiones y los deseos de volver a Cuba. En 1970 publica Ot√°n Iyebiy√©, el misterio de las piedras preciosas. De este periodo existen una docena de libros, en los cuales se plasman el universo de la cultura del negro cubano de diferentes formas, pero siempre partiendo de la oralidad.

Todos estos textos en la actualidad no se han podido publicar en Cuba, lo que sin dudas influye en el patrimonio bibliográfico y oral que recopiló Lydia Cabrera. Su relación con los cubanos Jorge e Isabel Castellanos dieron como fruto el libro Cultura Afrocubana, publicado en cuatro tomos y que son otra joya de las investigaciones etnográficas cubana.

El 19 de septiembre de 1991 fallecer√≠a en Miami, rodeada de su colecci√≥n de piedras y jicoteas y amparada por un busto de la Virgen de Regla, de la cual era muy devota. Seg√ļn me confirm√≥ en una ocasi√≥n Natalia Bol√≠var, Lydia entrega su esp√≠ritu despu√©s de pronunciar tres veces la palabra Habana.

Con la muerte de Lydia concluy√≥ un ciclo muy importante de la iniciaci√≥n de las investigaciones sobre el negro en Cuba y sus aportes a la cultura nacional. Este ciclo lo comparte con Don Fernando Ortiz y R√≥mulo Lachata√Īer√©.

Como tantos otros escritores que murieron en la di√°spora, Lydia forma parte de la naturaleza y realidad de esta naci√≥n, por lo que es importante mantener presente su legado cuando del patrimonio cultural de Cuba se hable. Por suerte, en estos √ļltimos a√Īos han existido numerosos esfuerzos por reconocer la importancia que tiene esta escritora y etn√≥loga para este archipi√©lago ba√Īado por las aguas del Mar Caribe.

De ah√≠ que en un futuro sea importante publicar su bibliograf√≠a ‚Äďpublicada en el extranjero‚Äď a√ļn in√©dita y desconocida en Cuba. Solo as√≠ saldamos cuenta con algunos errores de nuestro pasado y, por ende, el futuro ser√° m√°s luminoso.



Tres libros claves sobre la caída en combate de José Martí

La clave a Mart√≠, una canci√≥n de las grandes canciones del milenio cubano dice: ‚ÄúMart√≠ no debi√≥ de morir‚ÄĚ. As√≠ pensaron muchos que tuvieron que vivir el terrible d√≠a del 19 de mayo de 1895, cuando en la zona de Dos R√≠os ca√≠a el palad√≠n mamb√≠. Gestor de esa guerra, a la que √©l llamar√≠a ‚Äúnecesaria‚ÄĚ. Desde el mismo momento de la muerte de Mart√≠, lo real y lo maravilloso acompa√Īar√≠a su muerte y el destino final que tiene du cad√°ver desde el lugar de la ca√≠da hasta el Cementerio Santa Ifigenia, el cual hab√≠a sido fundado en 1868. Sobre estos sucesos existen tres libros de diferentes autores que resumen con diferentes miradas los hechos y acontecimientos devenidos a causa de la muerte de nuestro H√©roe Nacional.

El primero fue Piedras Imperecederas: Tas la ruta funeraria de Jos√© Mart√≠, de Omar L√≥pez Rodr√≠guez y Aida Morales Tejera, director y jefa del Departamento de Investigaciones de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba, respectivamente. El texto relata los diferentes sucesos ocurridos con los cinco entierros del h√©roe, desde la ca√≠da en 1985 hasta su √ļltima tumba, inaugurada el 30 de junio de 1951, un hecho que se describe en la historiograf√≠a nacional como ‚Äúel entierro cubano de Jos√© Mart√≠‚ÄĚ.

La idea de este libro nace producto de las investigaciones que tuvo que hacer Omar L√≥pez para llevar a cabo las labores de restauraci√≥n de la tumba del Ap√≥stol en el Cementerio Santa Ifigenia cuando el entonces Comandante de la Revoluci√≥n Juan Almeida Bosque le encomend√≥ la tarea, siendo un joven egresado de la carrera de Arquitectura de la Universidad de Oriente. Pero se pudo concretar casi 20 a√Īos despu√©s cuando Aida Morales, otra joven graduada de Historia del Arte de esa misma universidad, se une con L√≥pez y empezaron el sue√Īo de la Oficina del Conservador de la Ciudad.

El segundo libro, Dos Ríos: a caballo y con el sol en la frente, escrito por Rolando Rodríguez, uno de los más acuciosos historiadores cubanos y que ha sido distinguido con los premios nacionales de Historia y de Ciencia Sociales y Humanística. En una conversación que tuve con este prominente hombre de la Historia nacional, él me confiaba que se decidió a investigar sobre la muerte de José Martí por todos los misterios que habían alrededor de este hecho y que no habían sido estudiados por la historiografía nacional.

Este texto es el que más aporta desde la Historia al levantar cualquier duda o tergiversarsaciones sobre cómo acontecieron los sucesos antes, durante y después de la caída del Apóstol en Dos Ríos. El aporte de diferentes documentos desconocidos, hasta el momento de la publicación del libro, unido con un profundo análisis de estos hechos, hacen que este es el libro se haya convertido en el principal referente a la hora de hablar sobre la muerte del más universal de todos los cubanos.

Otro elemento a destacar es cómo Rolando Rodríguez deja a un lado las pasiones que muchas veces distinguen nuestra historiografía nacional aportando conclusiones que van más allá de la implicación de Martí en la Guerra de 1895.

Asimismo, La Cruz de Caguairán, escrito por Ercilio Vento Canosa, historiador de la ciudad de Matanzas, muestra el conocimiento de su autor a partir de sus dos profesiones, la de médico legista e historiador.

El t√≠tulo de este texto es sacado del primer homenaje realizado a Jos√© Mart√≠ cuando cae en Dos R√≠os. Seg√ļn cuenta la historia, unos vecinos de la zona, Jos√© Rosal√≠o Pacheco y su hijo Antonio, colocaron en el lugar donde hab√≠a ca√≠do Mart√≠ una cruz de Caguair√°n, y M√°ximo G√≥mez ve dicha se√Īal en 1896, cuando se realiza el primer honor por la ca√≠da del hombre de La Edad de Oro.

Lo más importante de este libro es cómo podemos entender la muerte de José Martí a partir de los hechos que brinda una ciencia como la Medicina Legal. Con la pasión investigativa que caracteriza a Vento Canoza se puede ver, además, la construcción digital de las secuencias de las balas que impactaron en el cuerpo de Martí, la reconstrucción de su caída y las posiciones de los impactos de los proyectiles en su cuerpo, además del análisis de la autopsia del cadáver de Martí, con alto grado de descomposición, que realizó el doctor Pedro Pablo Valencia en 1895, cuyos los instrumentos usados por este galeno se conservan en el Museo Emilio Bacardí de Santiago de Cuba.

La Cruz de Caguairán tiene su relevancia por los aportes que hace desde las Ciencias Médicas y Biológicas a esclarecer, con meticulosos detalles, cómo murió el Apóstol. Cabe destacar que el sitio donde se encontró la cruz de Caguairán se erigió el Monumento en Dos Ríos, que sirve como homenaje y recordación al más universal de todos los cubanos y donde muchos peregrinos llegan cada 19 de mayo.



Lombanfula en Cuba

Cuando parece que todo el universo religioso-cultural de matriz africana est√° investigado en Cuba, aparecen nuevas sombras que demuestran una famosa frase que plantea: ‚ÄúLo que el hombre conoce es una gota, lo que desconoce es un oc√©ano completo‚ÄĚ. En esta cuesti√≥n pens√© cuando supe de la existencia de los Lombafula, una religi√≥n de origen bant√ļ que solo se practica en el centro del pa√≠s. Su calidad de ser una pr√°ctica religiosa cr√≠tica y familiar posibilit√≥ por mucho tiempo su desconocimiento, o aquellos que sab√≠an la converg√≠an con las pr√°cticas del palomonte, tambi√©n de origen bant√ļ.

Esta religi√≥n, originaria del territorio africano del antiguo reino de los Bakongos, es otro lazo que se suma a nuestro v√≠nculo con √Āfrica. Esto sigue demostrando la diversidad cultural y religiosa que presenta el continente negro y que es imposible utilizar criterios unificadores para distinguir a esa regi√≥n. Y es que diferentes regiones de la Isla, como dijera la escritora y antrop√≥loga Lydia Cabrera, ‚Äúson verdaderos asentamientos de √Āfrica en Cuba¬Ľ.

El Lombanfula es una práctica religiosa-cultural de origen africano que se encuentra en los municipios de San Juan de los Remedios, Placetas, Camajuaní y, en una menor medida, Sagua la Grande. Las características fundamentales de la misma es que utiliza el agua y las piedras de los ríos. No utiliza la nganga o prenda, ni trabaja con muertos. Sus prácticas son estrictamente familiar y crípticas, y por designio ancestral del clan.

¬†Su fundamento radica en el lombo: ni√Īo que antes de su nacimiento, por revelaci√≥n en su sue√Īos en la madre, es considerado encarnaci√≥n de una diversidad acu√°tica portador. Etimol√≥gicamente la palabra Lombafula est√° formado por lombo que significa ni√Īo que tiene el esp√≠ritu de Simbi (genio, esp√≠ritu o espectro del agua) y mfula, que tiene varias aserciones: asamblea, reuni√≥n, consejo para deliberar, ennegrecer o oscurecer. Si una madre gestante sue√Īa con agua, r√≠os, o serpientes, o que su ni√Īo a√ļn por nacer le dijo en sue√Īos d√≥nde ella pudiera encontrar un tesoro oculto, ella sabe que el ni√Īo es lombo y por lo siguiente se le debe rendir culto en la familia por las siguientes generaciones.

En mi más reciente visita a Camajuaní pude conocer a una familia que practican esta religión, lo que me permitió conocer algunos detalles. Pero la principal fuente de conocimiento está en el libro El Lombafula en Cuba, de los investigadores Gema Valdés Acosta, Erick González Bello y Juan Carlos Hernández Rodríguez.

Sobre los autores podemos decir que la Dra. Gema Vald√©s es una se las importante ling√ľista y estudiosa del legado bant√ļ en Cuba, adem√°s de ser profesora titular de la Universidad Central ‚ÄúMarta ‚ÄúAbreu‚ÄĚ de Las Villas. Erick Gonz√°lez y Juan Carlos Hern√°ndez son trabajadores del Museo de las Parrandas de Remedios y grandes promotores de la cultura popular tradicional en la regi√≥n central.

Uno de los aciertos de este texto es que los autores logran explicar de forma amena y clara las caracter√≠sticas y detalles de las pr√°cticas religiosas del √°mbito bant√ļ en sus lugares de or√≠genes y, al mismo tiempo, deslindar peculiaridades del palomonte.

Del Lombafula describen la gran mayor√≠a de sus peculiaridades apoyados en testimonios personales, fotos y las amplias habilidades investigativas de ellos sobre estos temas. Tambi√©n se√Īalar que dejan abierta la investigaci√≥n y ponen sobre la mesa algunas interrogantes que pueden servir para futuras indagaciones al respecto.

Es así que por el legado patrimonial que posee podemos definir el libro El Lombafula en Cuba, como una herramienta trascendental e histórica, entre otros motivos porque es el primer título que aborda un fenómeno hasta ahora bastante desconocido en el territorio nacional. Por tal hecho le fue otorgado el premio de investigación de la Academia de Ciencias 2019, por su relevante aporte a la antropología cultural y a los estudios africanistas en el archipiélago cubano.



Sue√Īos vividos en Romer√≠as

Hace un a√Īo me enrol√© con un Vladimir Mart√≠nez Sav√≥n, un importante dise√Īador esc√©nico y profesor de la Universidad de las Artes en su filial santiaguera, en una experiencia donde a partir de sus dise√Īos sobre los vestuarios de las tres Tumbas Francesas que existen en Cuba se realiz√≥ una exposici√≥n. La misma pretend√≠a interpretar a trav√©s del vestuario el legado de esta instituci√≥n de la cultura popular tradicional declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La exposici√≥n con el t√≠tulo ‚ÄúDe la idea a la forma, vestuarios de la Tumba Francesa‚ÄĚ, contaba de 20 dise√Īos.

El conocimiento adquirido por este dise√Īador esc√©nico ha sido develado a partir de la discusi√≥n de sus tesis de maestr√≠a en Estudios Cubanos y del Caribe en la Universidad de Oriente. En los diferentes dise√Īos realizados por Vladimir podemos apreciar la belleza y complejidad de estos vestidos. Adem√°s de las diferencias que tienen de una regi√≥n a otra. Por ejemplo, en los dise√Īos de la Tumba Francesa La Caridad de Oriente de Santiago de Cuba podemos observar que las piezas de vestir son sobrias y con pocos accesorios ornamentales; sin embargo, en la de Bejuco en Holgu√≠n y la de Santa Catalina de Ricci en Guant√°namo ocurre lo contrario, lo que demuestra la riqueza y variabilidad de este elemento en esta expresi√≥n de la cultura popular tradicional.

La exposición comenzó en la casa Víctor Hugo gracias al apoyo del director, Deyvi Colina, quien nos brindó el espacio de esta importante institución cultural del Centro Histórico de La Habana que permite la convergencia entre la cultura francesa y la cubana. A partir de ahí comenzó nuestro bregar por Cuba, pero fue en las Romerías de Mayo, en Holguín, el momento más relevante de este proyecto al permitir que las tres Tumbas Francesas existentes convergieran en dicha fiesta. Pero solo pudieron asistir la de Santiago de Cuba y la de la Ciudad de los Parques.

La Casa de Iberoam√©rica fue el espacio que nos acogi√≥ con mucho amor para poder cumplir este sue√Īo. Lo m√°s importante de la exposici√≥n fue la presentaci√≥n de ambas Tumbas Francesas, lo que permiti√≥ que los participantes de dicha cita pudieran conocer la historia y legado cultural de las mismas. Otro momento fue el baile de la caridad, donde todos nos unimos en un canto y movimientos de felicidad. Al concluir, cada una de las presidentas de estas agrupaciones portadoras le agradeci√≥ a la Casa de Iberoam√©rica y a Vladimir Mart√≠nez Sav√≥n por haber acogido esa exposici√≥n que le rend√≠a homenaje a las Tumbas Francesas y se enmarcaba en el a√Īo de ratificaci√≥n (2019) de la condici√≥n del nombramiento de Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Asimismo, las Romerías han sido puente para mis prácticas como curador y promotor artístico al ponerse a prueba en la exposición que contó con el apoyo de la Asociación Hermanos Saíz.

Y es este el principal esp√≠ritu del festival Internacional de Juventudes Art√≠sticas, donde muchos pueden materializar sus proyectos e ideas siguiendo el eslogan: ‚ÄúNo hay ma√Īana sin hoy‚ÄĚ, como profundo paradigma social del arte joven que se realiza en estos momentos en Cuba.

Por eso, a pesar de la situaci√≥n que vive el mundo y el pa√≠s a causa se la pandemia del coronavirus, los romeros seguimos despertando sue√Īos y esperanzas para que los que viven estos momentos el confinamiento puedan experimentar la experiencia desde las redes sociales y, de esta forma, puedan sumarse el a√Īo pr√≥ximo a esta convocatoria de vivir a plenitud las Romer√≠as de Mayo.



Casa de las Américas en su línea de la vida: memorias de una visita

A solo cuatro meses del triunfo de la Revolución cubana, el gobierno revolucionario, por Ley 299 el 28 de abril de 1959, creó la Casa de las Américas, institución con personalidad jurídica propia que realiza actividades de carácter no gubernamental, encaminadas a desarrollar y ampliar las relaciones socioculturales con los pueblos de la América Latina, el Caribe y el resto del mundo. La Casa fue inaugurada el 4 de julio de 1959 en un acto presidido por el entonces Ministro de Educación, Armando Hart Dávalos, en el edificio de la antigua Casa Continental de la Cultura.

Una de las experiencias m√°s interesantes del II Taller y Premio Nacional de Periodismo Cultural ‚ÄúRub√©n Mart√≠nez Villena‚ÄĚ 2020 fue la visita a esta instituci√≥n, uno de los centros culturales de mayor renombre y prestigio en Cuba y el continente. La visita permiti√≥ que todos los presentes pudi√©ramos conocer sus particularidades, adem√°s de sostener un di√°logo ameno con Abel Prieto Jim√©nez, escritor y su actual presidente. Otro momento de gran relevancia fue la visita a la Galer√≠a ‚ÄúMariano Rodr√≠guez‚ÄĚ, especializada en arte popular de nuestra Am√©rica y donde los que participamos pudimos ver la exposici√≥n ‚ÄúViaje de la tierra del Hermano Venado‚ÄĚ.

Pero lo m√°s atractivo fue conocer la historia de la Casa de las Am√©ricas, a partir de la exposici√≥n ‚ÄúLa l√≠nea de la vida¬Ľ. La muestra es una suerte de recuento hist√≥rico de sus 60 a√Īos de labor ininterrumpida. La idea original es del Consejo de direcci√≥n de la Casa y cada una de sus √°reas.

El concepto y montaje, direcci√≥n de Comunicaci√≥n e Imagen, dirigido por Mait√© Hern√°ndez Lorenzo, y la Oficina de Dise√Īo dirigida por Pepe Men√©ndez. En especial, al trabajo del programa Memoria de la Casa y sus trabajadoras Sylvia Gil, Chiki Salsamendi y Ana Cecilia Ruiz. La curadur√≠a y el dise√Īo museogr√°fico son sorprendente, al convertir a toda la Casa en una verdadera galer√≠a de arte. Ning√ļn espacio se hace ajeno a la misma. Con los dise√Īos gr√°ficos de Pepe M√©ndez, la relaci√≥n entre coherencia y espacio f√≠sico permite un deleite √ļnico para el p√ļblico que puede presenciar y deleitarse con el ingenio creativo de este dise√Īador, que una vez m√°s demuestra su amplio dominio del oficio y su exquisito gusto.

Nuestro gu√≠a por la exposici√≥n fue el joven Ernesto Teuma Taureaux, quien demostr√≥ sus amplios conocimientos acerca de las seis d√©cadas de historia de la promoci√≥n cultural que ha realizado Casa de las Am√©ricas. La primera parte de la exposici√≥n muestra la primera d√©cada de trabajo. Donde se destacan los sue√Īos fundacionales de los diferentes hombres y mujeres guiados por Haydee Santamar√≠a; se puede observar a trav√©s de cada foto, carta, libro y cartel que se muestra en la misma. Aqu√≠ distinguir el segmento dedicado al Premio Literario que entrega esta instituci√≥n y el acta del primer jurado donde estuvieron reconocidos escritores e intelectuales de Cuba y Am√©rica Latina y del Caribe. En esta primera d√©cada distinguir La Rosa Sangrante, del guantanamero Alfredo Rosgar, s√≠mbolo del primer Encuentro de la Canci√≥n Protesta celebrado en la Casa y que despu√©s desembocar√≠a en el movimiento de la Nueva Trova.

En la segunda d√©cada de esta exposici√≥n destaca una Arpillera, de la cantautora y artesana Violeta Parra, que no es m√°s que una t√©cnica textil originaria de Chile. Los a√Īos 80 colocada en la subida de las escaleras nos sorprende con la presidencia del pintor Mariano Rodr√≠guez; la fotograf√≠as de los dos Encuentros de Intelectuales por la Soberan√≠a de Nuestra Am√©rica y el apoyo desde la cultura a la Revoluci√≥n Sandinista, en Granada y las guerrillas en Centroam√©rica.

Los 90 nos sorprende en los duros a√Īos del per√≠odo especial y la convenci√≥n de seguir la obra de esta instituci√≥n ‚Äďam√©n de las dificultades‚Äď, con el cambio de paradigma del autofinanciamiento. En 1992 ‚ÄúNuestra Am√©rica ante el quinto centenario‚ÄĚ que fue una toma de posici√≥n frente a los fantasmas del colonialismo y por los pueblos ind√≠genas. En 1994 se muestra el inicio del primer Programa de Estudio sobre la Mujer, a los que con el decursar de los a√Īos se unir√≠an el de Latinos en Estados Unidos, Culturas Originarias y Afroam√©rica.

Y el nuevo milenio, con el aniversario 50 de la Casa siendo un momento de fiesta. El comienzo de los a√Īos tem√°ticos y la Casa como ventana y enlace cultural con los gobiernos progresistas. Adem√°s del encuentro Casa Tomada, donde los j√≥venes artistas, escritores e intelectuales de la regi√≥n se reunieron como un ejemplo de uni√≥n entre la vanguardia art√≠stica de Cuba con la regi√≥n.

La exposición acaba con la máquina de escribir de Conrado Bulgado, quien fue funcionario de relaciones internacionales de la Casa y quien tuvo la tarea de inventariar la mayor parte de los bienes culturales que protege el centro.

Esta exposici√≥n tiene un gran significado porque muestra parte de la obra cultural de la naci√≥n cubana en estos 60 a√Īos de existencia de la Revoluci√≥n. Por lo que visitar esta prestigiosa instituci√≥n para disfrutar de esta ‚ÄúL√≠nea del tiempo‚ÄĚ ‚Äďhecha exposici√≥n‚Äď es una experiencia que no se puede perder.