Los cuervos: desde Poe hasta Vidal

El cuervo es una de las aves m√°s mencionada en la literatura. El padre del cuento moderno, el padre de la literatura de terror, Edgar Allan Poe tom√≥ a esta ave como protagonista para uno de los poemas m√°s famosos de la literatura. Guillermo Vidal, uno de los padres de la narrativa tunera contempor√°nea, vino a hacer lo mismo muchos a√Īos despu√©s cuando escribi√≥ Los cuervos, Editorial Letras cubanas 2002, Sanlope 2004.

Nombro a Vidal de este modo debido a la influencia en el estilo y temáticas de los escritores de su provincia. También por la trascendencia y transgresión que tuvo y tiene dentro de la literatura local y nacional.

Los cuervos narra la vida del protagonista desde su ni√Īez hasta que se vuelve adulto. Vidal no pod√≠a comenzar m√°s arriba, con mayor gancho que narrando, desde el punto de vista del ni√Īo, la muerte de su hermana de cuatro a√Īos y el asesinato de su padre a manos de la madre. Ella le prendi√≥ candela mientras dorm√≠a.

Por abusador.

Por borracho.

Por mal padre.

Por cansancio.

Todo eso, en las primeras p√°ginas.

A partir de ahí, Guillermo Vidal, con total maestría, nos va narrando el crecimiento del protagonista a través de su relato en primea persona. No solo de forma literal, por lo que nos dice, sino a través del lenguaje. A medida que pasa el tiempo, el lenguaje del personaje aumenta, mejora, evoluciona. La forma de entender el mundo cambia también.

El autor nos recrea una época de una Cuba por muchos olvidada o desconocida, pero verdadera. Con problemas reales. Ya sea el abuso en el hogar, el machismo, la marginalidad, el mundo carcelario, la homosexualidad, violaciones a los varones (el protagonista) a manos de la novia de su tía, los primeros amores, decepciones y mucho más.

Entre los doce capítulos que conforman la novela están insertados dos excelentes monólogos de Carmen, uno de los personajes más ricos de la historia y que nos funciona para ver todo desde otra perspectiva. Algo similar sucede con los fragmentos de los diarios de las tías que criaron al protagonista.

En Los cuervos encontraremos historias secundarias iguales de ricas, llenas de matices y tan atractivas como la principal. Ejemplo de ellas son la del Moro (el delincuente del barrio) y Manuel, amigo del protagonista y aspirante a ‚Äúg√°nster‚ÄĚ; o la de la propia Carmen, quien abus√≥ sexual y repetidamente del sobrino de su novia.

Dice Carmen en uno de sus monólogos:

Al muchacho se le notaba siempre el deseo de hacerlo aunque intentaba ocultarlo siempre era una fiesta esperar a que se hiciera el dormido para admitir que ya estaba esperando bajo las sábanas con su picha tan dura…

El autor nos describe una variedad de personajes bien distintos, vivos, perfectamente dise√Īados. A trav√©s de ellos hace alarde de un lenguaje exquisito y de t√©cnicas narrativas. Vidal se apoya en ellas para crear conversaciones, resumir escenas, adelantarnos informaci√≥n, describirnos las diferentes √©pocas vividas por estos. Vidal nos muestra las jergas, costumbres, posibilidades, miserias humanas y materiales de m√°s de veinte a√Īos de la historia de los protagonistas; que quiz√°s tambi√©n fue la nuestra.

Al igual que los cuentos de Poe, esta no es una historia de amor, aunque hay, y mucho. No es una novela de horror, aunque llega a asustar en muchas partes. La carga de tensión y juego sicológico es punto clave en la novela. Tiene acción, sexo explícito, violencia, humor, suspense: lo tiene todo.

Hasta el cuervo. Solo que este de Vidal no dice ‚Äúnevermore‚ÄĚ, sino todo lo contrario.


Ra√ļl Leyva y sus secretos del fuego literario

Con el cuaderno de poes√≠a¬†Los secretos del fuego, el joven escritor tunero Ra√ļl Leyva Pupo fue ganador del Premio Reyna del Mar Editores, resultado dado a conocer recientemente como parte de las actividades de celebraci√≥n por el aniversario 27 de esa editorial.

En di√°logo con¬†26, el autor confes√≥ que se trata de ¬ęun libro de poes√≠a libre, por la corriente conversacional, con toques m√≠sticos. Su motivo es el fuego y su tema los secretos¬Ľ. Y a√Īadi√≥: ¬ęEs la primera vez que env√≠o al concurso. Doy gracias a Dios porque las obras de mis manos est√°n siendo bendecidas¬Ľ.

El certamen, auspiciado por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) y el Centro Provincial del Libro y la Literatura en Cienfuegos, cont√≥ como jurado con los escritores Kryster √Ālvarez, Atilio Caballero Men√©ndez y Juan Edilberto Sosa Torres, este √ļltimo ganador de la edici√≥n anterior. En la lid -adem√°s- obtuvo menci√≥n el matancero Brian Pablo Gonz√°lez Lleonart.

Los secretos del fuego¬†ser√° publicado por¬†Reyna del Mar Editores¬†y, en la pr√≥xima edici√≥n en que se convoque en el g√©nero poes√≠a, Ra√ļl Leyva formar√° parte del jurado, seg√ļn consta en la convocatoria. En el cuaderno los lectores podr√°n encontrar poemas al estilo de este: ¬ęPoetas: Salamandras de colores gris claro o gris oscuro, que al prender alg√ļn fuego salen de donde menos te imaginas y se destrozan unas a otras, garantizando sus raciones de luz¬Ľ.

Pero, ¬Ņqui√©n es Ra√ļl Leyva m√°s all√° de un premio? ¬ŅUn tipo normal intentando dejar una huella? ¬ŅUn muchacho atrapado en la telara√Īa de la realidad y la ficci√≥n? ¬ŅUna joven promesa? Veamos.

                                            OTRAS INSPIRACIONES

Conocí a Raulito como lo llaman hace más de una década, en el taller literario Guillermo Vidal, que por aquel entonces atendía el escritor (ya fallecido) Antonio Gutiérrez. Al escuchar sus creaciones, siempre tuvimos la certeza de que pronto seríamos testigo de libros suyos. Y así fue.

Un d√≠a cualquiera, en mis andares period√≠sticos, nos sentamos en el Patio del Cerezo, que acoge la filial tunera de la Fundaci√≥n Nicol√°s Guill√©n (FNG), a conversar sobre algunos de esos ¬ęhijos de papel¬Ľ y otros t√≥picos literarios, ¬ępaternidad¬Ľ que ha llevado de la mano junto a su oficio de artista de la pl√°stica, especialmente la caricatura.
libro raulitoEl di√°logo inici√≥ hablando sobre su primer nacimiento:¬†El √°rbol de los vientos, publicado por¬†Sed de Belleza, en el 2019. ¬ęEs un libro de sonetos, dividido en cuatro secciones, dedicado a los vientos (el viento norte, el sur, el oeste…) y sus caracter√≠sticas. El viento sur, por ejemplo, versa sobre las cosas c√°lidas, el fuego, los pueblos originarios… Son sonetos bastantes l√≠ricos. Pod√≠an ser referentes en ello Ra√ļl Hern√°ndez Nov√°s y Gast√≥n Baquero¬Ľ.

Despu√©s dialogamos sobre¬†Avenida 99, que ¬ęfue escrito a la misma vez que¬†Cucarachas verdes¬ę. Me cont√≥ que ¬ęAvenida 99¬†se puede leer como cuenti-novela, cada historia separada, aunque el conglomerado es una historia en s√≠, una especie de matriuska. Tiene un poco de mi vida, y la vida de mis amigos, de misticismo y realismo sucio¬Ľ.

En ese entonces le dije que esa novela me remit√≠a a Guillermo Vidal y tambi√©n al¬†Maestro y Margarita, de Mija√≠l Bulg√°kov. Aleg√≥: ¬ęEste √ļltimo ser√° por la cr√≠tica social a trav√©s del misticismo, mientras el Guille -como me dijo un maestro de las letras de nuestra tierra- es mi padre intelectual.

¬ęA trav√©s de √©l empec√© a leer a Vargas Llosa, que a la vez era uno de sus referentes. Y esa mezcla ha marcado mi narrativa y es posible que lo siga haciendo en el futuro¬Ľ.

¬ŅSiempre pensaste que todo girar√≠a en torno a Ana o fue algo que fuiste construyendo sobre el camino?, le pregunt√© en aquella ocasi√≥n a prop√≥sito de¬†Avenida 99. ¬ęAna siempre fue la obsesi√≥n del personaje principal, de Anthony y de otros personajes, ese es el hilo conductor de la novela, adem√°s de la propia¬†Avenida 99¬ę, respondi√≥.

Por su parte,¬†Cucarachas verdes¬†(que vio la luz por la editorial¬†El Mar y la Monta√Īa) ¬ęse trata de un cuaderno de cuentos para adultos, basado en la vida de un adolescente que entra al Servicio Militar Activo y no quiere estar ah√≠, sino con su familia, sus amigos, su novia… Aborda estas y otras angustias y tribulaciones¬Ľ.

Sobre el particular me contó que, aunque se dilató un poco su proceso de publicación, tuvo la dicha de que el tristemente fallecido maestro de las letras Eduardo Heras León le diera el visto bueno y que lograra con ese texto reconocimientos en algunos certámenes como el premio colateral que otorga la AHS en el Concurso Regino E. Boti 2018.

A esas publicaciones se les a√Īadir√° pr√≥ximamente¬†Los secretos del fuego, en versos libres. Tambi√©n dijo tener aprobado por la editorial¬†Sanlope¬†los vol√ļmenes¬†Casa Roja¬†(novela en coautor√≠a con Alexander Jim√©nez del Toro) y¬†Figuras en cruz, merecedor del Premio Portus Patris.

Al preguntarle c√≥mo logra llevar por tan buenos caminos tanto la poes√≠a como la narrativa, respondi√≥: ¬ęTodos tomamos de esa gran amalgama que es el universo. Dios nos ha dado el poder de crear y yo no puedo estar sin nada que hacer. Cuando dejo de crear, pienso que estoy perdiendo el tiempo. Esa p√°gina en blanco de mi vida no puede estar vac√≠a¬Ľ.

¬ŅY la caricatura?, explor√©. ¬ęLa caricatura forma parte de mi modo de vida. Sigo defendi√©ndola e, incluso, tengo varias in√©ditas y he participado en algunos eventos. No la he abandonado, solo que me he imbuido un poco en la literatura porque -pienso- que si vas a hacer algo, debes hacerlo bien¬Ľ.

Este miembro de la AHS, del C√≠rculo de Humoristas e Historietistas Gr√°ficos de la Prensa en Las Tunas y fisioterapeuta de profesi√≥n, confes√≥: ¬ęMe gusta vivir intensamente aunque los dem√°s no lo vean, pero tambi√©n tener estados de aislamiento para crear. Cuando estoy escribiendo no me gusta que me molesten. Aunque depende mucho del estado de √°nimo y el tipo de creaci√≥n, porque hay cosas que puedo perfectamente escribirlas en un parque.

¬ęLa vida es mi materia prima. De ah√≠ parten las historias. En la narrativa, a mi entender, hay que contar una buena historia, con un poquito de t√©cnica. Lo m√°s dif√≠cil para un escritor es organizar sus ideas, que siempre est√°n dispersas, coger parte del universo y darle forma¬Ľ.

Reyva (como firma sus obras de artes pl√°sticas), se inici√≥ como escritor alrededor de los 18 a√Īos de edad y ya ha obtenido varias menciones en el Premio Cucalamb√©, de d√©cima escrita, y en otros cert√°menes importantes como el Calendario y los Pinos Nuevos.

Siempre le he comentado lo interesante que me resulta la simbiosis que hay en su obra entre lo contempor√°neo y lo tradicional, lo real y lo filos√≥fico. A lo que suele responder frases como esta: ¬ęNo siempre estuvimos en esta √©poca, en estos cuerpos¬Ľ.

Este joven me confesó que le hubiera gustado haber escrito La casa de las bellas durmientes, de Yasunari Kawabata, ganador del Premio Nobel, o El guardián entre el centeno, de J.D. Salinger.

√Čl, como parte del personal de la FNG en Las Tunas, ha contribuido a promocionar las obras de la editorial¬†Sensemay√°, el quehacer de Nicol√°s Guill√©n y actividades culturales relacionadas. Actualmente, por ejemplo, imparte all√≠ -cada jueves, a las 2:00 pm- un Curso de Escritura Creativa, con el nombre del Poeta Nacional.

Raulito tambi√©n tira las cartas, siente atracci√≥n por la filosof√≠a hind√ļ y lleva a su obra el sincretismo cultural que ha marcado a parte de su familia (un t√≠o babalao, una t√≠a cristiana, algunos espiritistas…). ¬ęSiempre estamos rodeado de lo real maravilloso. La literatura para m√≠ es un medio de vencer la muerte. Para que Ra√ļl Leyva contin√ļe existiendo, trato de dejar una huella en la vida¬Ľ, concluy√≥.

Así volvió el joven incansable y místico, con su imagen beatleriana y su morral de ideas, a imbuirse en la bendita página en blanco, esa que siempre le augura un nuevo desafío.


Un viento fresco llega desde los √°rboles

El √°rbol de los vientos, Sed de belleza Ediciones, 2019, es un hermoso libro de sonetos de la autor√≠a del joven autor Ra√ļl Leyva Pupo. El √°rbol‚Ķ es una colecci√≥n, bastante experimental, de veinticinco sonetos. Y hablo de lo experimental en el autor, que en lugar de realizar sonetos convencionales, ha escrito un libro con poco espacio para la zona de confort propia y para el lector.

Son textos con una carga filos√≥fica, de fe, y una semiolog√≠a muy inteligente y que se√Īalar√© a lo largo de esta rese√Īa.

El libro est√° estructurado en tres partes, una sin nombre y dos ‚Äúvientos‚ÄĚ: el viento del oeste y el del norte. Quiz√°s de ah√≠ nos llega la raz√≥n del t√≠tulo de este libro; algo muy interesante pues da qu√© pensar. Ra√ļl Leyva utiliz√≥ dos palabras con una extensa simbolog√≠a para bautizar el cuaderno: √°rbol y viento.

El árbol puede ser considerado como fuente de vida (frutos, oxígeno, etc.), de crecimiento, de firmeza o fortaleza. Además, es la fuente material con la que se confeccionan los libros. Los árboles son filtros para el viento fresco. Ese que notamos al ver moverse las hojas de los árboles, el que se siente más fresco bajo la sombra de uno. Ese viento que nos alivia el calor, elimina la incomodidad. Ese viento perfecto para comenzar a leer, recostados al árbol.

Otro origen del nombre pueden ser los propios vientos alisios. Los vientos del oeste, los que sentimos en nuestro país, van hacia el norte, mientras que los del norte, se dirigen al oeste, cerrando así el ciclo.

Este no es un an√°lisis innecesario, puesto que esto se puede notar en el libro. El √°rbol de los vientos es un cuaderno c√≠clico, cerrado, en su estructura y en la filosof√≠a que encierra. Inicia con el poema ‚ÄúCuerpos ca√≠dos del cielo‚ÄĚ, y una primera estrofa dice:

Escuchad la brisa del naciente astro

las c√°lidas brisas que despiertan todo

escuchad los vientos que se vuelven barcos

invisibles cuerpos que a√ļllan en coro

Esto no es coincidencia alguna. El autor nos habla del nacimiento (árbol=vida), el despertar, el inicio del viaje en barco impulsados por los vientos a través del libro. Viento que no vemos, pero podemos sentir gracias a la poesía de la imagen, que gracias al muy bien elegido y ejecutado recurso de la memoria emotiva podemos disfrutar en nuestra mente.

Como vimos, los vientos del oeste van hacia el norte. El cierre de la secci√≥n de los Vientos del Norte lo realiza un poema llamado ‚ÄúCuerpos que ascienden‚ÄĚ y un verso que reza:

Que llegue el viento del norte que se abran los caminos

Cierre perfecto para un libro, para un ciclo completo a nivel conceptual y literal.

Esta primera parte, la podr√≠amos llamar por el nombre del libro, puesto que sus poemas, de un modo u otro, tratan sobre o alrededor del √°rbol, de la vegetaci√≥n. Puesto que es casi imposible imaginar el disfrute del frescor del √°rbol sin ver el sol, la hierba, pensar en la siesta, en la perspectiva de la vista desde la base del √°rbol, sin so√Īar con el picnic.

Esta primera secci√≥n es un hermoso cuadro primaveral. T√≠tulos como ‚ÄúManos descansando sobre tus ojos‚ÄĚ, ‚ÄúCuerpos cerrados‚ÄĚ, ‚ÄúHierba salvaje‚ÄĚ, ‚ÄúLa retorcida rama‚ÄĚ, ‚ÄúEl pan amargo‚ÄĚ y ‚ÄúEl jard√≠n que nadie visita‚ÄĚ, nos muestra esto de lo que les explicaba. Sin embargo, los textos no son siempre lo que uno espera al leer estos t√≠tulos. El cuadro puede parecernos paradis√≠aco, pero no son siempre as√≠ el mensaje de los poemas. Podemos ver el dolor y el hambre en versos como:

Hoy los platos son espejos y la verdad se me esconde

como se ha escondido el miedo debajo de los manteles

Algo muy interesante es el uso de las referencias. El autor utiliza citas de otros autores, quienes tambi√©n han escrito sobre los vientos. No obstante, emplea el recurso de intratextualidad y la autoreferencia, en aras de que, aunque cambiemos de zona/viento en el libro, sigamos ese hilo com√ļn que refuerza la unidad tem√°tica o estil√≠stica.

Una muestra de ello lo vemos en el final de la primera sección con los versos:

Este es el impaciente adiós de la ceniza

Al inicio y luego cierra con

otro jardín quemado que desprende vapores

Estos versos hacen las veces de puente conceptual o hilo conductor al t√≠tulo del primer poema de la segunda secci√≥n del libro Viento Oeste: ‚ÄúPacto de ceniza‚ÄĚ.

Este poema tambi√©n nos habla de una b√ļsqueda, quiz√°s de ese jard√≠n que nadie visita.

Junto a ‚ÄúPacto de cenizas‚ÄĚ, los dem√°s t√≠tulos de este Viento nos adelanta c√≥mo ser√° la atm√≥sfera de lo que leeremos. Me refiero a t√≠tulos como ‚ÄúSepultando el rostro‚ÄĚ, ‚ÄúHasta que el blanco fluye‚ÄĚ, ‚ÄúDesolada bruma blanca‚ÄĚ, ‚ÄúCalles laterales‚ÄĚ, ‚ÄúFantasmas desnudos‚ÄĚ y ‚ÄúGestos √≠ntimos‚ÄĚ, el cual cierra esta secci√≥n y da paso a Viento Norte. Al igual que la primera transici√≥n, aunque menos evidente, Ra√ļl Leyva vuelve a unir, de forma inteligente, una secci√≥n con otra. De este modo, aunque est√©n separadas, hay un hilo tem√°tico-conceptual que las une en un mismo sistema/libro/concepto.

Pero no es solo la estructura del libro lo interesante. En sus poemas, el autor se vale de las métricas más tradicionales de arte mayor, como el verso endecasílabo, hasta aquellos de dieciséis sílabas métricas. Entre ellas, algunas tan raras como los versos de quince.

Estos sonetos, asonantes, consonantes e incluso, de rimas blancas son pensados y colocados inteligentemente para que veamos con claridad a un autor que ha estudiado el soneto; pero también las figuras de dicción y la preceptiva. Leyva acude a estos recursos para otorgarle vida, profundidad, belleza y fuerza a su mensaje.

Hay un juego rico con el lenguaje en los poemas, incluso con la lengua. Ra√ļl fuerza la sintaxis y el orden l√≥gico de las oraciones para reforzar su idea y de ese modo, la rima. Un ejemplo de eso es la estrofa:

el blanco respirar florecido en la di√°spora

un morboso silencio donde no existen puertas

ventanas claustrofobias y unas frías anécdotas

que me recuerdan todo sin esperar que vuelvas

De ese modo llegamos a lo que creo que es el fuerte del libro y que, por lo general, es de lo primero que se habla: ¬ŅDe qu√© trata el libro?

Al ser un libro de poemas, responder la pregunta es un tanto complicado, debido a que cada lector se va a apropiar de estos textos e interpretarlos a su modo; a adue√Īarse de ellos. Por esa raz√≥n, creo que es mejor explicar qu√© es lo que encontrar√°n en El √°rbol de los vientos.

A primera vista y lo hojean, notar√°n las citas de grandes escritores que, de un modo u otro han escrito sobre el viento, o sobre lo que escribi√≥ Ra√ļl Leyva en el texto citado. Pero una vez que comenzamos a leer, nos encontramos con textos cargados de filosof√≠a, de un pensamiento cuestionador: de la vida, la muerte, al enga√Īo, la cobard√≠a, el amor y, sobre todo, a la fe. En fin, a todo lo que nos hace humanos.

Y mientras borro todas las preguntas

y todos los inviernos y el derrumbe

y las enso√Īaciones de tres puntas

sobre una lengua muerta que retumbe

 

en agua tan sagrada y tan podrida

que las moscas se alejen a un tópico

hay hombres que han planeado su partida

antes que Colón llegara el trópico.

Pero tambi√©n notaremos, como en el ejemplo anterior, que hay un exquisito uso, primero, de la memoria emotiva y, segundo, de la b√ļsqueda del color, el olor y el sabor en los textos. La b√ļsqueda de una sinestesia que complete el ciclo, que el mensaje nos llegue a los cinco sentidos.

En los textos de El árbol de los vientos encontraremos cuadros renacentistas, clásicos, contemporáneos. Las luces, las sombras y los colores completarán esas escenas que nos son descritas y nos transportan a ríos, praderas, jardines, iglesias, etc.

El cuestionamiento y las posibles respuestas que nos brinda, o sugiere el autor, muchas veces vienen apoyadas o argumentadas con una fuerte carga emocional y, en otras ocasiones, de fe.

La presencia de un Dios es casi como la de un personaje recurrente. Y no solo Dios como sujeto, sino tambi√©n las referencias a la fe, como las iglesias, los elementos sacros, la eternidad, referencias b√≠blicas, lit√ļrgicas, el temor a Dios, la fe en la vida m√°s all√° de la muerte.

Esto también puede verse en el cómo se abre y se cierra el libro.

Hay otro elemento caracter√≠stico y que es, en mi opini√≥n, lo que me llevo al leer El √°rbol de los vientos, y es la fuerza, la esperanza, la b√ļsqueda de la belleza, all√≠ donde menos una la imagina. Esto lo vi casi al finalizarlo y me hizo regresar y releerlo; ver las semillas que siempre estuvieron ah√≠ plantadas en la semiolog√≠a, en la corriente subterr√°nea de sentido: en el propio t√≠tulo.

Tanto el árbol como los vientos son sinónimos de fuerza, permanencia, de esperanza; y eso se nos transmite en cada poema.

Ya he plantado fuertes vientos como el que planta semillas

como luces que se esparcen entre las sombras sin rumbo

ya es tiempo de que regreses en un renacer de lilas

El √°rbol de los vientos es, en resumen, un libro necesario, interesante, c√≥modo de leer. Es una colecci√≥n de poemas inteligentes y estructurado de un modo muy bien pensado y a√ļn mejor ejecutado. Cada verso cumple una funci√≥n individual y colectiva. Este es un libro donde la forma, el c√≥mo ha sido escrito, responde a una necesidad de contar, responde a un mensaje, a una voz que nos transmite fuerza, belleza y esperanza a trav√©s de im√°genes originales. Aqu√≠ encontramos cuestionamientos filos√≥ficos, √©ticos, religiosos y personales que bien podr√≠amos habernos hecho con anterioridad, solo que nunca con tanta destreza y alarde con la pluma.


Gladiadores literarios

Con Gladiadores, al igual que aquellos guerreros de la Roma imperial, el escritor Pedro Luis Azcuy logra entretenernos. Este cuento recibió el Premio Eduardo Kovalivker 2023, y aunque no tiene esa dosis de violencia y sangre como los espectáculos del coliseo romano, tanto el nombre del texto como la analogía a estos gladiadores, está muy bien empleada.

Gladiadores muestra una ventana al mundo de los trabajadores portuarios, su lucha, sus problemas, su vida. El autor logra recrear a través de su texto toda una sinestesia de olores, colores, sonidos, así como los miedos, principios, personalidades y valores de estos guerreros.

A trav√©s de una narraci√≥n fluida, limpia y extremadamente bien llevada, Azcuy recrea ese poco mencionado pero muy atractivo ambiente portuario y su cruda realidad. Nos muestra una mirada a un mundo pr√°cticamente virgen, desconocido. Pedro abre los ojos a la cuesti√≥n de los trabajos casi esclavos, ‚Äúde mala muerte‚ÄĚ de esta sociedad underground en los puertos cubanos y la muestra, tal y como es.

Sin embargo, amén de lo descarnado del texto descrito, lo hace de una forma casi poética, en alabanza, con respeto; siempre apegado a la realidad. La cara hostil de todo este mundo (re)creado por el autor, se esconde entre líneas, en esa historia no escrita, pero que no escapa de la mente de todo aquel que la lee.

Este es un relato que bien por su calidad escritural y por su tem√°tica bastante novedosa, tambi√©n pudiera ser el inicio de una magn√≠fica novela; donde el realismo sucio y el mundo marginal tomaran ese protagonismo √ļnico que bien logra darle Pedro Luis Azcuy, sin perder nunca la poes√≠a y esa m√ļsica de fondo. Tal parece que estamos viendo una pel√≠cula de Lars Von Trier, donde, a pesar de la crudeza de la imagen, detr√°s hay una excelencia po√©tica en fotograf√≠a, guion, caracterizaci√≥n de personajes y uso exquisito de la t√©cnica.

Gladiadores podemos ser todos; lo son todos esos guerreros que, como el Máquina, dan su vida en las barrigas de los barcos/arena del coliseo, y que saludan siempre a ese emperador llamado Dinero, antes de comenzar a jugarse la vida por él.

No dejen de leer este magnífico cuento.


Herejías del arte joven cubano

El libro Camino de herejías, de Yasel Toledo Garnache (Ediciones La Luz, 2023) fija de la manera más contundente la posición de los jóvenes artistas, escritores, investigadores y críticos de Cuba frente a los desafíos de la creación y de la historia. El texto recoge informaciones e interpretaciones valiosas para comprender la cultura cubana y para crear y gestar desde las oportunidades que ofrece la Asociación Hermanos Saíz a la juventud.

En las p√°ginas de esta obra el lector podr√° servirse de un sustancioso pre√°mbulo o introducci√≥n titulada ¬ęLa fuerza del arte y la pasi√≥n¬Ľ que lo adentra en los objetivos de la organizaci√≥n, la g√©nesis y los protagonistas, el sistema de soportes materiales y organizativos para la creaci√≥n, el legado √©tico y art√≠stico de los hermanos Luis y Sergio Sa√≠z. La segunda, tercera y cuarta parte se encargan, respectivamente, de atesorar ¬ęTestimonios desde la pasi√≥n¬Ľ, ¬ęDebates y sue√Īos¬Ľ y ¬ęMaestros de juventudes¬Ľ, secciones que re√ļnen entrevistas a los presidentes anteriores de la asociaci√≥n, res√ļmenes de congresos e inspiradores nombres y m√©ritos. En las entrevistas van aflorando de modo entretejido y balanceado los hechos de la vida art√≠stica que distinguen la labor creativa de los entrevistados y se exponen sus anhelos y propuestas renovadoras.

Camino de herej√≠as rescata del olvido una especie de manifiesto redactado por Jorge Luis S√°nchez y nombrado nada m√°s y nada menos que ¬ęPensamiento AHS¬Ľ, el cual propone un grupo de principios sobre el arte, sus funciones y la libertad creadora, con energ√≠a y yuxtaposiciones de tono vanguardista. Tal manifiesto no es poca cosa y realmente establece una fortaleza de esp√≠ritu frente a los abismos y burocratismos, se vuelve un mapa perfecto para la mirada, el acto y la rotura de posibles laberintos. Si la cultura cubana no vive tiempos grises a pesar de los pesares, los nuevos bur√≥cratas y sus aspirantes sustitutos, es gracias a hechos emancipadores como el aludido texto del destacado cineasta y la misma obra de Yasel Toledo Garnache a la cual se refieren estas pocas palabras.

Foto tomada del perfil de Facebook de Yasel Toledo.

La política cultural de la revolución cubana queda mejor codificada en Camino de herejías que en la mayoría de las obras especializadas, propagandísticas, políticas o jurídicas que la abordan, sobre todo el asunto de la libertad creadora, literalmente sin límites tanto en la forma como en el contenido, en la actual situación histórica de Cuba. Ello lo logra con los hechos y declaraciones individuales y colectivos que registra. Los cubanos estamos llamados por la razón, que nace de la vida, a desplegar una gran ofensiva para el desarrollo de la economía sin sacrificar los ascensos a las cumbres artísticas; recientemente presentado y obsequiado en el IV Congreso de la Asociación Hermanos Saíz, Camino de herejías es una lucidez alcanzada, un poderoso acicate para más altas metas.


¬ęCamino de herej√≠as¬Ľ, un libro que cuenta la historia de la AHS

El libro Camino de herejías, del escritor y periodista Yasel Toledo Garnache, fue presentado hoy en la Biblioteca Nacional como parte del IV Congreso de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), que hasta este lunes acoge a más de un centenar de delegados de toda Cuba. 

   Francisco López Sasha, escritor, ensayista, narrador y Maestro de Juventudes de la organización, explicó que el texto, de Ediciones La Luz, constituye una excelente compilación donde se encuentra la evolución crítica de la AHS a través de entrevistas a sus presidentes y un enfoque de los congresos y encuentros con artistas. 

¬† ¬†Cuenta con planteamientos est√©ticos relacionados con el arte en el pa√≠s; y se trata, igualmente, de una recopilaci√≥n de las vicisitudes que ha tenido la Asociaci√≥n en m√°s de 30 a√Īos, precis√≥.¬†

   La existencia de la AHS es una prueba no solo de la confianza de la dirección de la Revolución en las generaciones jóvenes, sino de la capacidad intelectual y emotiva de continuar la enorme tradición de vanguardia que viene de José María Heredia hasta hoy, y no ha cesado, apuntó López Sasha. 

   No se obvian las enormes dificultades de compresión para que la organización tuviera el lugar actual en la cultura cubana- detalló-; partiendo de los principios de la honestidad intelectual. 

   En presencia de Fernando Rojas, viceministro de Cultura; fundadores; presidentes y delegados al IV Congreso transcurrió la presentación, que devino ratificación de que la vanguardia artística no se ha detenido, ni se detendrá.

   Esta es una organización que cuando la conoces en verdad te enamoras; y mi amor ha crecido mucho más y a la vez, el compromiso con el arte joven y con la nación, enfatizó Toledo Garnache, uno de los vicepresidentes de la AHS. 

¬† ¬† Asimismo, el material aborda los or√≠genes de la Asociaci√≥n hace 37 a√Īos, una referencia a la obra literaria de Luis y Sergio Sa√≠z Montes de Oca y la relaci√≥n de todos los maestros de juventudes. ¬†¬†

   Durante esta jornada inicial del Congreso los delegados aprobaron las modificaciones a los estatutos y votaron por la dirección nacional.


Dayana Margarita Pomares, una hija completamente rebelde

Seg√ļn las cubiertas que me han sido entregadas por Ediciones Luminaria, hasta el momento, trabaja en g√©neros de investigaci√≥n, narrativa y poes√≠a. Haciendo de este Oscuro recuerdo de un blues uno de los dos libros de poes√≠a que desarrolla la editorial en formato ePub. Primer libro que nos llega de la autora Dayana Margarita Pomares D√≠az, trinitaria, que ha sido antologada, y esta vez nos muestra un libro √ļnico.

  1. Este t√≠tulo para aquellos que conocen la autora no pareciera sorprender, pues es movida en ocasiones por esa melancol√≠a que puede conducir un blues. Defensora de la negritud y sus elementos que asume, se apareja igualmente al t√≠tulo, por estas obviedades no se le realizan preguntas con alusi√≥n al mismo. Algunos estudiosos plantean que no puede ser muy cierto el sufrimiento heredado me refiero, ¬Ņa cu√°nto afirma la autora defendiendo su mestizaje en la obra literaria, sentir el dolor de siglos de esclavitud cu√°ndo no los ha sufrido? ¬ŅQu√© sufrimientos o sentidos nos impregna Dayana en este libro?

 

Bueno, creo que el escritor o la mayoría de los escritores, no solo escriben de sus experiencias personales o su universo, también lo hacen desde la voz de aquellos que quizás no sean escogidos por la poesía para salvarse del mundo. En mi caso particular, este libro lleva de los dos gritos: el mío, pero sobre todo el de los otros que necesitan hacerse escuchar. Puedo haber sufrido o no, el dolor de siglos de esclavitud, pero algo es cierto, soy poeta y eso lleva una gran responsabilidad conmigo misma y con el mundo. Creo que también soy un puente entre aquellos que han sufrido por ser diferentes, por ser olvidados o no vistos. De esta manera creo que defiendo tanto el ser de los otros como el mío mismo dentro del libro. Soy yo y el que me lee.

  1. La imagen del viol√≠n en la portada sugiere la figura del negro fiddler, aquel esclavo de confianza al que el amo instru√≠a para realizar actividades ‚Äúcivilizadas‚ÄĚ entre ellas se encontraba la de tocar el viol√≠n para mostrar en visitas al negro domesticado. Esta mezcla de t√©cnicas e instrumentos cl√°sicos europeos sumados a sus propios sentimientos de dolor y lamentos por su libertad hace nacer el blues. Pero todo esto es seg√ļn lo que podr√≠a sugerir desde un punto de vista hist√≥rico.

  2.  
  3. ¬ŅQu√© produce en la autora la selecci√≥n de esta imagen que, por dem√°s, se muestra entre las piernas de una mujer?

  4.  

Puedo decir que el viol√≠n es mi instrumento preferido. Ese sonido gentil, melanc√≥lico casi po√©tico siempre ha ido en m√≠, como un susurro. La mujer es due√Īa de su elecci√≥n, sea o no, la de ser madre y tambi√©n de decidir que trae al mundo como su hijo o legado. En mi caso particular, al este ser mi primer libro, pues la decisi√≥n a la hora de escoger la foto fue clara, con una conceptualizaci√≥n bastante personal.

  1. El empoderamiento de la mujer es otro tema que la autora aboga en su literatura, por dem√°s consecuente con su hacer, sin dejar de ser su padre una figura importante en su vida al que ha dedicado poemas. ¬ŅQu√© existe en este libro? ¬ŅUna mujer femenina y/o aguerrida? ¬ŅPodr√≠as dejarnos dos versos que cree como autora reflejan el alma del libro?

 

Mucho de mi universo y de otros que he tomado prestado, la mayor parte de las veces sin ellos saber. Asimismo, como ha servido para ayudar a crear y permitir asirse del mismo a tantos que me han dejado saber, de las maneras más gentiles su agradecimiento, por lo que yo también he agradecido.

Existen ambas mujeres. Se puede ser femenina, aguerrida o lo que se decida ser, siempre que se tenga conocimiento y responsabilidad para asumirlo y a su vez no ser para otros una carga y en ese punto defenderse de todo lo que se nos quiera imponer y romper con lo que no nos sintamos bien.

En el caso particular de mi padre, a √©l le debo, en su mayor√≠a ser como soy de feminista. Creo que el saber que enfrent√≥ mi crianza de una forma tan valiente, me llev√≥ a conocer sobre la igualdad de g√©nero e interesarme por el hecho en s√≠. √Čl no se detuvo al pedir m√°s de mis esfuerzos para mejorar en mi superaci√≥n cada d√≠a. Y a pesar de ser un hombre educado de la forma m√°s machista posible se enfrent√≥ sin miedo al reto de conducir lo mejor posible a una hija completamente rebelde.

 

Una canción de cuna, sostenida y breve,

me defiende de los hombres…

 

  1. Dayana Margarita Pomares es Licenciada en Estudio Sociocultural. ¬ŅC√≥mo ha potenciado la literatura por medio de la comprensi√≥n social y cultural? ¬ŅC√≥mo se ve reflejada en este libro?

  2.  

Soy colaboradora de con auspicio tanto de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) como del Centro Provincial del Libro y la Literatura (CPLL) con mi proyecto Ciudad de palabras y Con verso de Mujer a Mujer, donde se ve de manera impl√≠cita los conceptos que en el de cursar hist√≥rico se persisten y manifiestan, por lo que el trabajo de a√Īos se ve favorecido y potenciado en este libro, por lo que los invito a leerlo.

  1. ¬ŅSe considera esta mujer que ser empoderada se reduce al marco de ser trabajadora, capaz de pagar sus cuentas y no tener que dar cuentas a otras personas?

  2.  
  3. Es más que eso. Considero que es necesario conocer y asumir la responsabilidad de los actos de cada uno, sea mujer u hombre. Que es obligatorio tener un acervo sobre temas de igualdad de género y saber aplicarla en los momentos que pueden ser más culminantes en una situación determinada. Comprender varias cosas y llevar a través de la vida y creación ese conocimiento a otros. Saber que estar soltera está bien, por ejemplo, pero casada también, mientras sea sostenible o sustentable desde un enfoque de género. Una puede ser trabajadora, pagar sus cuentas y eso no significa que sea empoderada, muchas mujeres lo hacen y aun así siguen siendo una carga o responsabilidad, no solo para sus familias sino también para los amigos o sociedad en general, porque carecen de conocimiento y siguen respondiendo a una estructura social patriarcal. Los extremos siempre serán un peligro y creo que, en estas cuestiones sobre género, se nos va olvidando el génesis de la cuestión que es la igualdad, no los extremismos. En general creo que siempre le tendremos que dar cuentas a alguien, lo que debemos saber es a quien se lo damos y por qué… porque la verdad es que a nosotros también nos los dan.
  1. Algunas mujeres sienten el solo hecho del nombre Programa Adelanto a la Mujer (PAM) ofensivo al decir que se necesita adelantar a la mujer, siendo esto un √≠ndice de incapacidad de hacerlo por s√≠ mismas. ¬ŅQu√© considera la mujer, estudiosa sociocultural y autora? ¬ŅPotencia este poemario el PAM?

  2.  
  3. Realmente creo que siempre existirá alguien a quien le sirva ese programa. La verdad, creo que si en un espacio literario o actividad cultural que me lo etiquetan como parte de este programa y en el existe una mujer a quien le sirve alguno de mis poemas para cambiar un aspecto que pueda hacerla independiente o libre, yo con mucho gusto iría sin importarme la etiqueta que le pongan. El cuaderno está escrito para salvarme, y si con su nacer ayuda aunque sea a una sola persona más, habrá cumplido con su destino.

Cómo se engulle una isla

Surgen los encuentros a veces de la manera m√°s ins√≥lita. Son tiempos donde la vida est√° al clic de un √≠cono, al env√≠o de un mensaje de texto, a la reacci√≥n de un like en redes sociales. Mas, reconforta cuando pese a tanta virtualidad a√ļn persisten costumbres de siempre, ah√≠ cuando nada supera a la charla entre caf√©s y el calor del roce humano. No obstante, he de admitir que, en esta historia, tanto poder tuvo lo uno como lo otro.

Hace tal vez un a√Īo y poco m√°s, una noche de insomnio como tantas, mientras navegaba el infinito mundo online, un chico anunci√≥ por WhatsApp la venta de algunos libros de uso. Descubr√≠ en aquel grupo, llamado El Librero, varios t√≠tulos que desvelaron ya por completo mis nervios, pero poco fue eso ante lo que vino despu√©s. Al escribirle para preguntar al respecto, del otro lado contest√≥ un jovencito de apenas veinte y poquit√≠simos a√Īos, pero cuyo conocimiento superaba en creces su corta edad. Siempre me hace muy feliz comprobar que nuestros j√≥venes s√≠ leen, que a√ļn los libros son capaces de apasionar tanto. Hay quienes no conf√≠an en el poder de esas cosas simples frente al monstruo enorme de Internet.

 

Descubr√≠ a aquel muchacho y se me llen√≥ de j√ļbilo el alma. Poder compartir juntos nuestro amor infinito por los libros, sus olores, frases espec√≠ficas de algunos autores y otras man√≠as bibliof√≠licas, se convirti√≥ en un pasatiempo agradable que adem√°s nos retroaliment√≥ much√≠simo. De ese modo pudimos encontrar entre nosotros varios t√≠tulos que llev√°bamos tiempo buscando. As√≠, cada vez que viajaba, me ped√≠a que encontrase alg√ļn volumen para √©l, sobre todo libros de Leonardo Padura, autor que signific√≥ el vaso comunicante de esta ‚Äúhistoria-rese√Īa-entrevista‚ÄĚ, ajiaco de g√©neros que traigo a bien compartirles hoy, sin etiquetas; ¬Ņqu√© m√°s da en cu√°l encaje siempre y cuando sea capaz de relatarles c√≥mo a veces la vida hilvana los caminos?

Lleg√≥ abril y con eso mi aceptaci√≥n para una Beca de Escritura Creativa con Padura y el equipo de su editorial en Cuba: Aurelia Ediciones. Entre las actividades del curso estuvo nuestra presencia especial en la presentaci√≥n de un nuevo t√≠tulo de este aclamado autor cubano. En cuanto mi amigo supo de esto se le dispar√≥ el fanatismo y busc√≥ por todos los medios la forma de obtener el libro, entre otros que tambi√©n estaban a la venta. A los becarios nos daban la oportunidad de un descuento, pero solo para la obtenci√≥n de un ejemplar. Con gusto le ced√≠ ese cupo a √©l, para ser sincera, nunca he sido fan a la literatura de Leonardo. Mientras transcurr√≠a la actividad literaria m√°s impresionante que he visto en mi vida dada la cantidad de p√ļblico y el n√ļmero de ventas, yo iba envi√°ndole fotos y detalles de todo cuanto ocurr√≠a. De repente, mi amigo me manda una foto m√≠a sentada en medio de la presentaci√≥n de Padura. Alguien m√°s tom√≥ esa imagen para √©l. Aquello me pareci√≥ rar√≠simo, fue entonces que supe de otros amigos suyos que tambi√©n estaban ah√≠. Les hab√≠a dicho que yo ocupaba la primera fila, alardeando de tener asegurado su nuevo ejemplar del crack de las letras cubanas. As√≠ surgi√≥ el encuentro con Lester Ballester y Javier Vila L√≥pez, compilador y dise√Īador de La isla devorada, donde se encuentran recogidos una serie de cuentos breves cubanos contempor√°neos. Por esa sentencia titular para la obra comenz√≥ la entrevista, una vez llegados al punto protocolar de la conversaci√≥n, cuando ya nos hab√≠amos asombrados de la capacidad de nuestro amigo en com√ļn para unir gente de toda Cuba a trav√©s de sus libros de uso en venta.

En realidad, lo de contempor√°neo s√≠, pero cuento breve no creo. M√°s bien son minicuentos, ‚Äďacot√≥ Lester‚Äď. Pero el editor se encaprich√≥ en acu√Īarlo de ese modo. Creo que lo m√°s relevante de esta compilaci√≥n est√° en agrupar tanto voces nobeles, fuera incluso del panorama literario cubano, de los que nunca se ha o√≠do hablar, como otros escritores que ya tienen una obra edita bastante s√≥lida o en camino a serlo. Lo bueno es que hay una pluralidad. Entre las voces m√°s conocidas podemos mencionar a Elaine Vilar madruga, Milho Montenegro, Rainer Castell√° Mart√≠nez, Barbarella D¬īAcevedo, Anisley Miraz Lladosa, Argel Fern√°ndez Granado, este √ļltimo una de las figuras m√°s importantes de la literatura en Las Tunas, mi provincia.

Lester F. Ballester

¬ŅC√≥mo inici√≥ el proyecto? ‚Äďpregunt√©.

A inicios del 2020, iniciando la pandemia en Cuba, lanzamos una convocatoria con el respaldo de la Editorial Avatares (Pasto, Colombia). Pero la propuesta sali√≥ del editor Jonathan Alexander Espa√Īa Eraso, quien vislumbr√≥ la oportunidad de reunir a varios autores j√≥venes bajo el hilo conductor de la narrativa breve. Luego las cosas se complicaron para ambos al enfermarnos de COVID. Perdimos comunicaci√≥n durante un tiempo, incluso, confieso que me preocup√© mucho, hab√≠a hecho un compromiso moral con esos autores y deb√≠a sacar la compilaci√≥n a como diera lugar, as√≠ que comenc√© a buscar otras editoriales para presentarles el proyecto. Pero por suerte reestablecimos v√≠nculos. Sin embargo, siento que ese a√Īo y pico sirvi√≥ para mantener abierta la convocatoria por un plazo mayor, lo cual hizo posible el env√≠o de m√°s de cien propuestas. Yo realic√© todo ese proceso de recepci√≥n de los originales y posteriormente la selecci√≥n de las obras que integrar√≠an el volumen. La primera preselecci√≥n fue de ochenta textos, despu√©s decidimos quedarnos con los cincuenta mejores que de alguna forma representan el quehacer actual de este g√©nero en el pa√≠s. El proceso que s√≠ nunca se detuvo fue el de la parte visual que llevar√≠a el proyecto. Desde el principio tuvimos la idea de ilustrarlo y Javier Vila L√≥pez, junto a otro colega nuestro: Andy J. Gonzales Sanz, se encargaron de esa parte del trabajo.

A inicios de 2022 volvimos a enfocarnos en el proyecto. La primera editorial con la que pensamos saldr√≠a la coedici√≥n del libro, Editorial Quarts, de Per√ļ, no continu√≥ en el proceso, en su lugar se sum√≥ Nueve Editores (Bogot√°, Colombia), con la que finalmente trabajamos de conjunto. El manejo con ambas editoriales fue fruct√≠fero, serio y comprometido desde que decidimos reestablecer los tiempos de edici√≥n de la obra. Jonathan Alexander Espa√Īa Eraso tuvo a cargo el pr√≥logo de la compilaci√≥n y Andrea Vergara G., gerente editorial de Nueve Editores, se ocup√≥ del ep√≠logo, as√≠ como de la portada del libro ya que tambi√©n se desempe√Īa como artista visual, as√≠ que, es una obra suya. La nota de contracubierta tuvimos el honor de que la hiciera Ra√ļl Brasca, reconocido escritor argentino, multipremiado internacionalmente, estudioso de la minificci√≥n, uno de los referentes m√°s reconocidos del g√©nero en Latinoam√©rica.

Quedamos contentos con el resultado, pero sí siento que se nos quedaron fuera muchos escritores importantes del panorama literario actual en Cuba, que tal vez no se hayan enterado de la convocatoria. Así que pensamos en un segundo tomo para más adelante, donde tal vez se incluyan de nuevo voces nacientes con otras más consagradas en pos de hacerlas confluir.

Mira, ‚Äďme dijo mientras miraba su reloj‚Äď justo ahora debe estarse presentando por primera vez el libro en Colombia, era a las siete de la tarde, aqu√≠ son ya las ocho y cuatro minutos.

¬†Que coincidencia, ¬Ņno? Estaba teniendo en ese momento la primicia. Por primera vez entrevistaban al compilador y al ilustrador de La isla devorada en Cuba. Confirm√≥ Lester Ballester que pr√≥ximamente estar√≠a participando en las Romer√≠as de Mayo, promocionando el libro bajo el amparo de Ediciones La Luz. Seg√ļn pude apreciar, la obra tuvo su espacio dentro del programa de las Romer√≠as, evento de arte joven m√°s importante del pa√≠s y posteriormente contin√ļo present√°ndose en otros eventos.

A d√≠a de hoy, ya la Biblioteca Redonet, del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso, cuenta con un ejemplar del libro. La iniciativa de que cada egresado del centro resguarde su obra ah√≠, garantiza un repositorio interesante para el estudio de la narrativa en la isla, informaci√≥n que cada a√Īo se actualiza con el egreso de nuevos narradores y los resultados de trabajo de las decenas que ya hemos logrado publicar.¬†¬†¬†

Javier Vila, el ilustrador, se hab√≠a mantenido bastante t√≠mido hasta el momento. Ambos son j√≥venes a√ļn, no dejaba de asombrarme que se hubiesen lanzado con la responsabilidad de este proyecto. Lo sonsaqu√© un poco y se anim√≥ a contarme sobre las ilustraciones de cada minicuento. Coment√≥ que hab√≠a pasado a√Īos en la construcci√≥n de los bocetos, todo el tiempo que dur√≥ la edici√≥n, desde las primeras selecciones de los textos que integrar√≠an el volumen. El otro ilustrador Andy J. Gonzales Sanz vive actualmente fuera de Cuba, pero asegur√≥ que mantuvieron comunicaci√≥n durante el proceso de trabajo.

El resto de la noche la pasamos compartiendo ideas respecto a la nueva obra de Padura, los entresijos de la literatura actual y sus mara√Īas habituales. Decid√≠ llamar a nuestro amigo en com√ļn, el joven vendedor de libros de uso por WhatsApp. Agradecer por incitar el encuentro, lo cual supe, en alg√ļn tiempo, dar√≠a paso a otro trabajo que disfrutar√≠a escribir. Pregunt√≥ por sus libros de Padura, sonre√≠ mientras pensaba qu√© historia de p√©rdida inventar√≠a para hacer vibrar la venita de su frente. Sin embargo, para mi sorpresa, ignor√≥ la malicia de mis comentarios respecto a haber dejado los libros en la cafeter√≠a, solo pregunt√≥ si me hab√≠a hecho con alg√ļn ejemplar de La isla‚Ķ y que, como era l√≥gico ser√≠a suyo. Yo me quedaba con el privilegio de la entrevista a su compilador y, evidentemente a √©l le corresponder√≠a el libro como pago. Bibliofilia, se√Īores, ah√≠ se justifica todo.¬† ¬†


Convocan al concurso Hermanos Loynaz en su edición 35

El Centro Cultural Hermanos Loynaz de Pinar del Río, con el coauspicio de la dirección provincial de Cultura y el Centro Provincial del Libro y la Literatura de Pinar del Río, convoca a la XXXV edición del Concurso Hermanos Loynaz.

Podrán concursar todos los escritores cubanos residentes en el país, con libros inéditos en los géneros de literatura infantil, narrativa y poesía.

Cada concursante podrá participar con un libro, en cualquiera de los géneros convocados.

El ganador de la edición anterior en los géneros que se emplazan en esta convocatoria, no podrán participar.

Los libros tendrán las siguientes características:

РPoesía: entre 30 y 50 cuartillas.

– Literatura infantil (narrativa y poesia): entre 30 y 50 cuartillas.

– Narrativa (Relato, cuento o noveleta): entre 45 y 70 cuartillas.

Apunta la convocatoria que los textos se presentarán bajo el sistema de seudónimo, lema o plica y se enviarán por correo electrónico a concursohermanosloynaz@gmail.com

El plazo de admisión de los trabajos vence el miércoles primero de noviembre de 2023.

Para consultas, pueden comunicarse mediante los teléfonos: 4875-4369, 4875-8036.

El jurado, cuyo fallo ser√° inapelable, estar√° compuesto por destacados escritores cubanos.

Los resultados se dar√°n a conocer en la jornada de actividades que concluir√° el 10 de diciembre de 2023, d√≠a en que se cumplen 121 a√Īos del natalicio de Dulce Mar√≠a Loynaz.

La premiación tendrá lugar en febrero de 2024, durante la Feria Internacional del Libro de La Habana.

Se premiará en metálico, 10 000 pesos en moneda nacional por cada género en el que se concursa, y se entregarán cuantas menciones considere el jurado, sin retribución económica alguna y sin compromisos de publicación.

Se publicarán los libros premiados en cada género con el pago de derecho de autor.

Asimismo, a√Īade la convocatoria que disponen de un jurado de admisi√≥n para desestimar las obras que no cumplan con los requerimientos tipogr√°ficos, de extensi√≥n, u otros fijados en las bases.

El hecho de participar en el Concurso supone la aceptación incondicional de las bases.


La literatura es cada vez m√°s mujer

Leer a Mercedes Duque (o trabajar junto a ella) es siempre un disfrute. Y no lo digo porque s√≠, con la convenci√≥n ‚Äúformal‚ÄĚ que muchas veces las periodistas usamos como un escudo f√°cil del oficio: en este caso, se cumple a cabalidad la afirmaci√≥n. Mercedes es mucho m√°s que una voz joven que se abre paso en la literatura iberoamericana. Me atrever√≠a a decir que es una voz en busca de lo trascendente. Su literatura me estremece, a m√≠ a la que ya pocas cosas (descre√≠da soy) me estremecen ya.¬† ¬†

Tu literatura est√° interesada en los conflictos cotidianos y en la √©pica propia de estos, la cual muchas veces es soslayada en la escritura. Ese ‚Äúdios de las peque√Īas cosas‚ÄĚ, ¬Ņc√≥mo se manifiesta en tu obra?

Me gusta pensar que, antes que manifestarse de una √ļnica forma o a trav√©s de elementos concretos, la √©pica de lo cotidiano en este libro se siente. En realidad, Los d√≠as breves es una mirada de los personajes al propio cuerpo. Imagino que observan sus pieles y por fin prestan atenci√≥n a las cicatrices y los ara√Īazos que, pese a estar ah√≠, son algo menor que tiende a pasar desapercibido, que se olvida, a lo que se le resta importancia. Ese morat√≥n con el que te levantas por la ma√Īana, por ejemplo, y no puedes recordar en qu√© momento te lo hiciste. En Los d√≠as breves, los personajes s√≠ recuerdan cu√°ndo se dieron ese golpe y s√≠ le dan importancia. Sienten el pinchacito al apretarlo, observan c√≥mo cambia de color. A trav√©s de la mirada atenta a los dolores que los forman a s√≠ mismos y a su entorno, lo cotidiano aparece como elemento sensible, encuentra la importancia que de verdad tiene.¬†

Y ya que hablamos de Los días breves (Editorial Verbum, 2023), tu opera prima, me gustaría pedirte que le contaras a las lectoras un poco más sobre aquello que pueden encontrar en estas páginas…

Siguiendo lo que comentaba antes, en este libro se narran once historias que pretenden conformar una mirada detallada a los conflictos ordinarios. Y, bueno, una de las emociones m√°s ordinarias (y la que personalmente m√°s me obsesiona) por la que pasamos todas las personas es la desilusi√≥n. Me interesaba explorar el primer encuentro de los personajes con la realidad misma, y no con lo que esperaban de esa realidad. Todas las historias de Los d√≠as breves hablan de la primera ruptura de expectativas desde un prisma distinto. Una po√©tica de la desilusi√≥n, lo llam√≥ una profesora del M√°ster de Escritura Creativa al leerlo. Me gust√≥ mucho aquello, me ayud√≥ a darme cuenta de que todos los relatos, cada uno dentro de su tono, ritmo o gravedad, son una disecci√≥n de peque√Īas desilusiones.

Y, bueno, más allá de las intenciones o la temática de Los días breves, creo que las lectoras se van a encontrar con historias mínimas muy sensibles, pero sin duda también irónicas y con atmósferas sacadas del terror. Ojalá que quien lea Los días breves ría, sienta escalofríos y se emocione a partes iguales.

Si tuvieras que quedarte con uno de los relatos de Los d√≠as breves, que representara a cabalidad tu narrativa, ¬Ņcu√°l ser√≠a y por qu√©?

Creo que no podr√≠a elegir uno solo, as√≠ que voy a hacer trampas y hablar de dos de ellos: ‚ÄúLos d√≠as breves‚ÄĚ y ‚ÄúMala sangre‚ÄĚ que son, tambi√©n, mis favoritos. Digo que no puedo elegir uno solo porque la combinaci√≥n de ambos representa lo mejor mi escritura: por un lado, malhablada y fren√©tica, y por el otro, m√°s l√≠rica y pausada.

Adem√°s de la cuesti√≥n r√≠tmica o de tono, estos dos relatos tienen personajes muy inocentes, algo que, creo, caracteriza mi escritura actual. Me gusta ponerlos juntos porque son dos de las voces m√°s dispares y, a la vez, viven sus conflictos de forma muy similar. El de Mart√≠n es tan mundano como una ruptura amorosa, mientras la protagonista de ‚ÄúMala sangre‚ÄĚ vive algo tan terrible como un viejo abusivo y la partida de una hermana. Ninguno de los dos lo puede entender, ni tampoco llegan a asumir qu√© les ha ocurrido.

Me gusta jugar con las voces de los personajes. Me divert√≠ much√≠simo construyendo el discurso atropellado y ansioso de Mart√≠n, y me entristec√≠ al desarrollar la voz incr√©dula y oscura de la narradora de ‚ÄúMala sangre‚ÄĚ, pero creo que lo que m√°s representa a mi escritura es la combinaci√≥n de ambas cosas, unidas por una visi√≥n com√ļn frente al conflicto: la inocencia. La no comprensi√≥n. La tristeza, expresada en forma de rabia, que generan la decepci√≥n y el abandono.

Definir el estilo de un autor es siempre una labor dif√≠cil. No obstante, aventurar√© a decir que en tu estilo se funde la carga psicol√≥gica de la novela espa√Īola pero cargada de una esencia surreal, absurda, m√°gica y de terror en ocasiones, que yo asocio con la producci√≥n de las actuales escritoras latinoamericanas. ¬ŅSientes o eres consciente de esa mezcla? ¬ŅC√≥mo definir√≠as tu escritura?

La verdad es que las escritoras latinoamericanas actuales me obsesionan. Admiro y envidio la capacidad para narrar de manera tan descarnada a la vez que absolutamente hermosa y precisa. He llegado a esta literatura hace muy, muy poco dentro de mi ‚Äúcarrera como lectora‚ÄĚ, pero gracias a ellas he aprendido a jugar con ese lado visceral de la escritura que ten√≠a en m√≠ y del que, hasta entonces, no sab√≠a las reglas (o la ausencia de ellas). As√≠ que s√≠, Los d√≠as breves y mi escritura en general le debemos infinitas cosas a Mariana Enr√≠quez, a Mar√≠a Fernanda Ampuero, a Lina Meruane y a ti, Elaine, entre otras.

Si soy sincera, no he reflexionado tanto sobre la influencia de la novela espa√Īola, tan cargada de esa psicolog√≠a y auto an√°lisis, pero tienes toda la raz√≥n. ¬ŅC√≥mo no? Al fin y al cabo, he crecido con esa literatura, que tambi√©n admiro y disfruto much√≠simo, y me ha dado las primeras pautas para expresarme. Y m√°s all√° de la literatura espa√Īola que, digamos, ‚Äúse estudia‚ÄĚ, hay autoras espa√Īolas actuales que me han dado aut√©nticas claves para aprender a narrar psicolog√≠as. Pienso, por ejemplo, en Yo, mentira de Silvia Hidalgo, o en Las herederas, de Aixa de la Cruz, dos novelas geniales en las que vivimos mil cosas en los recovecos de las mentes de sus protagonistas.

Respondiendo a la segunda pregunta, c√≥mo definir√≠a mi propia escritura, creo que es precisamente todo esto: un mosaico de lecturas, de pieles y v√≠sceras, y de mirar adentro. Pero, en realidad, opino que definir el estilo propio es demasiado complicado y que, al final, las distintas pinceladas sobre ello que dan las lectoras acaban por conformar una idea con m√°s aristas. O, con suerte, al menos m√°s amable. Hace poco, una amiga, despu√©s de leer el libro, me dijo que soy el lobo feroz de lo cotidiano. Qu√© bonito escuchar que eres eso, ¬Ņno?

La toma de conciencia es siempre un elemento vivo, que respira, en el dise√Īo de tus personajes. Llegados a un punto de la trama, estos entienden, y ese entender los zarandea, los mueve de lugar. ¬ŅQu√© importancia les confieres a los personajes dentro del tejido de la historia?

Para m√≠, los personajes son el tejido de la historia. Opino que cuando narramos conflictos cotidianos, la visi√≥n y la vivencia propia de cada personaje es la esencia de la historia. Se dice que en literatura no hay nuevos temas, que las escritoras llevamos hablando sobre lo mismo desde el inicio de la narraci√≥n per se. En mi opini√≥n, lo que hace √ļnica a una historia es la voz particular del personaje y c√≥mo vive ese evento que ya tantas veces antes hemos contado. En Los d√≠as breves, como he dicho, se habla de desilusiones. ¬ŅCu√°ntas veces antes se ha tratado este tema? Personalmente, como lectora y escritora no busco la novedad de la trama, ni una narrativa absolutamente rompedora o experimental, sino que busco una mirada que sepa hablar desde la particularidad de s√≠ misma.

¬ŅC√≥mo das piel y cuerpo a tu proceso de conformaci√≥n de escritura? ¬ŅQu√© recursos te son m√°s valiosos a la hora de crear?

Una de las citas que introducen a Los d√≠as breves es de Sandra Cisneros, en la que habla de su propio libro, La casa en Mango Street. Ah√≠ explica c√≥mo los relatos que hay en √©l son un intento de ordenar fragmentos de las historias propias y de otras personas para conformar una sola y coherente. Despu√©s a√Īade que ¬ęLas emociones, no obstante, no pueden inventarse ni pedirse prestadas. Todas las emociones que sienten mis personajes, buenas o malas, me pertenecen¬Ľ. Creo que mi proceso de escritura comienza de esta forma. Al menos, as√≠ ha sido en Los d√≠as breves y lo est√° siendo en la novela en la que me encuentro inmersa ahora mismo. En mi escritura hago uso de elementos autobiogr√°ficos, o sacados de las biograf√≠as de otras personas, pero no son m√°s que eso: eventos concretos que una organiza de distintas formas para conseguir narrar una emoci√≥n. Ninguno de mis personajes soy yo, ni es mi madre, o mi mejor amiga, o mi ex pareja. Los hechos en s√≠ mismos, o en qui√©n me he inspirado para crear este rasgo de car√°cter o el otro, no son lo m√°s importante para m√≠ a la hora de crear. La piel que en realidad recubre a mi escritura, y los huesos que la vertebran, es la observaci√≥n de las emociones que se me han atragantado en la garganta.

Supongo que por eso trabajo siempre con narradores en primera persona: este tipo de voz me da la posibilidad de crear nuevas formas de ver esas emocionalidades. De hecho, creo que si utilizara otro tipo de narrador, probablemente habr√≠a acabado haciendo un juicio personal sobre las decisiones y vidas de los personajes, lo cual no es mi intenci√≥n (y, adem√°s ser√≠a aburrido). S√≠, mis personajes siempre hablan desde m√≠. Al fin y al cabo, soy yo quien los crea, pero son ellos y sus voces propias quienes me permiten entender los distintos √°ngulos de aquellas emociones atragantadas. Y ahora que lo pienso, lo √ļnico que me permite empezar y acabar un relato es poner a esa voz a jugar: me siento frente al ordenador, le hago preguntas al personaje y lo dejo charlar de cualquier cosa hasta encontrar qu√© quiere decir.

Al margen de todo el proceso creativo personal e interno que una pueda tener, considero que los recursos más valiosos para la creación son la lectura y el compartir los textos con otras personas. Las ideas que vienen de fuera, ya se esté de acuerdo con ellas o no, siempre ayudan a complementar y trabajar las propias.

El gusto, el disfrute, la comuni√≥n entre lectores y escritores es un elemento muy presente en el actual panorama espa√Īol literario. ¬ŅQu√© ventajas ofrece este hecho a las narradoras y qu√© inquietudes?

Hasta lo pronto solo me he encontrado con ventajas respecto a encuentros en los que personas dedicadas e interesadas en la literatura comparten textos y lecturas. Como he comentado antes, pienso que uno de los recursos m√°s divertidos y beneficiosos para la escritura es mostrar las propias historias y leer las de otras.

He participado en muchos talleres y clubes de lectura, y creo que son unos espacios √ļnicos para aprender, disfrutar, y tambi√©n, por qu√© no, beberse alguna cerveza. Puede ser que las inquietudes surjan por la exposici√≥n de una misma, pero en mis vivencias he podido comprobar que esa idea del taller/club en el que b√°sicamente se destroza y se humilla a la persona creadora es, hoy d√≠a, un mito. Supongo que s√≠, que en alg√ļn momento fue tal, y que es probable que todav√≠a existan espacios de esas caracter√≠sticas, pero creo que est√°n desfasados. Por supuesto que no se aprende si no se comentan los errores, por supuesto que los debates en torno a preguntas complejas generan ideas a√ļn m√°s interesantes, pero no es necesario machacar a la artista o la escritora para que aprenda, ni es necesario hacer preguntar inc√≥modas o hirientes. En mi experiencia, la din√°mica de competitividad y envidias que tanto ha caracterizado a la literatura est√° desapareciendo. Esta competitividad corresponde de un mundo masculinizado y, por suerte, la literatura es cada vez m√°s mujer, en el sentido m√°s amplio de la palabra. De esa comuni√≥n entre lectoras, escritoras y otras ramas de la producci√≥n art√≠stica nacen las obras y conversaciones m√°s interesantes.

Desde abril del 2023 escribes para la revista literaria La Elocuente. Comp√°rtenos un poco de tu experiencia.

Di con La Elocuente gracias al M√°ster de Escritura Creativa que curs√© en la Complutense. Por all√≠ pasaron las fundadoras de la revista (Paula Mart√≠nez Camino, Pilar Asuero Salazar y Ana Olleto Vitoria), pero no tuve la suerte de conocerlas en persona en aquel momento. Comenc√© a seguirlas en redes sociales, pero no fue hasta un a√Īo m√°s tarde que Paula estuvo en la Fundaci√≥n Antonio Gala junto con Jonathan Arribas, un muy buen amigo que hice durante el M√°ster. √Čl nos puso en contacto. Yo hab√≠a escrito una carta abierta a Pedro Lemebel en el que hablaba sobre salud mental y sue√Īos, y la compart√≠ con ellas. No solo la publicaron, sino que me dieron la oportunidad de tener mi propio espacio mensual en su revista.

La Elocuente se define como un espacio ¬ęcreativo, rebelde y joven¬Ľ, y as√≠ es. Las fundadoras de la revista han creado un lugar ideal para compartir los textos de escritoras con mayor o menor carrera (y esto es una de sus mejores cualidades, el elitismo no tiene cabida), que escriben en los m√°rgenes del canon literario y que tienen voces y opiniones descaradas y divertidas. Combinan la publicaci√≥n de relatos y poes√≠a con el ensayo y la cr√≠tica literaria, tienen su propio podcast y club de lectura. Son un clar√≠simo ejemplo de lo que coment√°bamos antes: La Elocuente crea una comunidad de escritoras y lectoras donde se cuestiona lo establecido y se pone el tab√ļ sobre la mesa. La verdad es que estoy muy feliz de formar parte de ella.

Acabas de ser seleccionada para la Residencia Art√≠stica Can Serrat por un proyecto literario del g√©nero novela. ¬ŅSientes que la novela es la consagraci√≥n definitiva de una escritora?

No diría tanto como la consagración definitiva. Es verdad que, al comenzar a escribir, sobre todo si se pasa por talleres y educación universitaria en escritura, se trabaja principalmente con el relato. Supongo que es así por el formato mismo de la educación: no sería viable si todas las alumnas escribieran a la vez una novela, no daría tiempo ni lugar a trabajar los distintos aspectos formales, temáticos, etcétera, de la escritura. Así que suele ocurrir que la primera producción literaria de una persona sea una antología de relatos.

Pero para m√≠ esto no quiere decir que la novela sea el g√©nero m√°s complejo, ni mayor, de la literatura. Simplemente distinto. A veces pienso en los relatos como pel√≠culas y las novelas como series: los primeros tienen la atenci√≥n de la lectora o espectadora durante un periodo de tiempo reducido y dejan una marca punzante, mientras que los segundos son carreras de fondo, historias que se construyen poco a poco y dejan una huella quiz√°s m√°s extensa, pero no por ello m√°s profunda. En Espa√Īa, a diferencia de Am√©rica Latina, la novela tiene mucha m√°s presencia e importancia, pero personalmente tengo un enorme respeto por las relatistas.

Cada género tiene sus dificultades e interés propios. Hay historias que exigen la extensión y desarrollo de una novela, mientras que hay otras que en menos páginas y más silencios, consiguen calar muy hondo. Es tan complicado y valioso dejar una marca punzante como una huella extensa.

Todas las escritoras tenemos un por qu√©, un disparador, un motivo, detr√°s del hecho de aventurarnos a escribir. ¬ŅCu√°l fue tu motor de arranque?

Creo que, como tantas otras personas, comenc√© con los diarios y la poes√≠a sentimental. Tambi√©n le√≠a mucho, con ganas y atenci√≥n. No s√© en qu√© momento me sent√© a escribir por primera vez, supongo que de muy ni√Īa y en la escuela, o de adolescente por alg√ļn desamor. S√≠ recuerdo que poco a poco fui dejando m√°s espacio para la escritura, hasta que un d√≠a me apunt√© a los talleres de Casa Tomada (una librer√≠a maravillosa en Sevilla) y pude darle forma y t√©cnica a lo que antes eran emociones que me llenaban y que solo sab√≠a vomitar.

Creo que desear dedicarse a la producción artística de cualquier tipo se lleva dentro desde una edad muy temprana. Creo que la artista tiene algunas cualidades concretas como son la atención al detalle, la introspección y la sensibilidad. Pero me parece que también es esencial el aprendizaje.

Puede ser que mi motor de arranque fuera momento vital en el que me encontraba sin empleo y sin perspectivas de encontrar ninguno, pero con una necesidad absoluta de hacer algo. Siempre hab√≠a disfrutado de la lectura y la escritura, as√≠ que decid√≠ darle una oportunidad. La escritura es un oficio que exige de mucho tiempo y dedicaci√≥n, y en aquellos d√≠as yo ten√≠a todo el espacio del mundo para darle. Me apunt√© a un taller inicial de escritura creativa en Casa Tomada, que impart√≠a Mar√≠a Jos√© Barrios, socia fundadora de la librer√≠a y una de las personas que m√°s me han ense√Īado sobre escritura. Es muy probable que en aquel momento se activara ese disparador que nombras. Los talleres no despertaron en m√≠ el deseo en s√≠ de escribir, esa ansia ya estaba despierta, y fue por ella que comenc√© a asistir. Pero al adquirir las herramientas necesarias para relatar lo que llevaba dentro, cada vez sent√≠a m√°s y m√°s necesidad de hacerlo, y me produc√≠a m√°s emoci√≥n y divertimento. Cuando comenc√© aquellos cursos, el motor estaba ah√≠, pero necesitaba de alguien que me ayudase a encenderlo.

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es Mercedes Duque?

Cuando me presento, tiendo a decir que estudi√© Antropolog√≠a y Sociolog√≠a, que he sido profesora, ni√Īera y camarera, que intento dedicarme a la literatura, que nac√≠ en Sevilla y he vivido en Londres, Roma y Madrid, y que Roma fue sin duda mi ciudad preferida. Que tengo veinticinco, veintis√©is, veintisiete a√Īos. Y claro que esas cosas son parte de m√≠, pero voy a tratar de presentarme de otra forma.

Cuando intent√© dejar el caf√© tuve tantos sudores, pesadillas y mal humor que no pude si no volver a tomarlo. Me encanta el terror porque ve√≠a pel√≠culas con mi madre desde muy peque√Īa. Tengo una hermana mayor y una mejor amiga y no s√© bien cu√°l es cu√°l, las dos son ambas cosas. Siempre he querido adoptar un gato naranja y llamarlo Rega√Ī√°, y por fin lo tengo conmigo. Durante mi a√Īo en Roma, mi mejor amigo ten√≠a siete a√Īos. No importa cu√°nto lea y me fascine por nuevos libros, El Principito siempre ser√° el que m√°s hondo me cal√≥. Antes pesaba cerca de cien kilos, ahora hago ejercicio de forma compulsiva y vivo en una dieta permanente (de la que no he eliminado la cerveza ni el vino). Me encanta tener flores en casa, por mucha pena que me d√© verlas morir. Disfruto tanto de bucear que tengo un ac√ļfeno en cada o√≠do, ese piiiiiii constante dentro de la cabeza. Ahora buceo con tapones, aunque me da mucha verg√ľenza. Admiro mucho a muchas personas y creo que esa es una de mis mejores cualidades. Y seguro que hay otras cosas para contar, pero me incomoda un poco hablar de m√≠ misma (o tal vez es solo lo que me digo).