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Los jóvenes coreógrafos se citan en Guantánamo

Guantánamo, por octava ocasión, acogerá a bailarines, teóricos y apasionados de la danza de toda Cuba, quienes se darán cita del 26 al 28 de mayo venideros en el Encuentro de Jóvenes Coreógrafos, que auspicia la Asociación Hermanos Saíz, de conjunto con la Dirección Provincial de Cultura y el Consejo de las Artes Escénicas.

El evento tendrá como eje central los retos y perspectivas de la coreografía en tiempos de migración, se propone asimismo intercambiar sobre los efectos del éxodo de artistas en la creación danzaría cubana actual y articular estrategias para asumir con resiliencia ese fenómeno, y rendirá además tributo al maestro Ladislao Navarro Tomasén por sus 45 años de vida artística y a la Compañía Danza Fragmentada, que cumple tres décadas de fundada.

El de “Jóvenes Coreógrafos” convidó en esta ocasión a importantes figuras y proyectos del país, entre los que vale resaltar bailarines de la compañía Rosario Cárdenas, el Conjunto Folclórico Nacional, Danza Espiral, estudiantes del Instituto Superior de Arte y la Escuela Profesional de Danza Alfredo Velázquez, además de las agrupaciones del patio, Danza Fragmentada, Danza Libre, Ballet Folclórico Babúl, el Proyecto K’merino y Bad Steps.

Momentos a significar resultarán la conferencia El cuerpo hoy entre el agotamiento y el fin de la representación, a cargo del catedrático Noel Bonilla Chongo; los talleres de danza contemporánea, cubanas de origen yoruba, bailes caribeños y otros estilos de la mano de importantes referentes de la manifestación como Leivan García, director general del Folklórico Nacional, la maestra Liliam Padrón, de Danza Espiral, y el propio maestro Ladislao Navarro.

Cada noche a las 8:30 p.m. en el  Teatro Guaso acontecerán las presentaciones danzarias, y luego a las 10:00 p.m. se prevén las descargas musicales en la Casa del Joven Creador, con el espacio Mi Aldea, en el que convergerán talentos locales como el conjunto de Flautas Sonus Ensemble, el trovador Maikel Moral, la bolerista Paula Villalón e incluso el Changüí Guantánamo.

Durante el VIII Encuentro de Jóvenes Coreógrafos se realizarán procesos de desmontaje escénico para que los creadores muestren sus secretos e intencionalidades detrás de cada obra, una forma de fomentar la retroalimentación con los públicos de manera directa, en aras de seguir aportando al crecimiento de la manifestación y a la formación del gusto estético del espectador.


¡Ya estamos en Romerías!

Con un desfile desde el estadio Mayor General Calixto García Íñiguez hasta el Museo Provincial La Periquera, artistas, promotores, fundadores y participantes de varias latitudes volvieron hoy a la calles de Holguín para inaugurar las 30 Romerías de Mayo, el Festival Mundial de Juventudes Artísticas que reune varios eventos de diferentes manifestaciones hasta el próximo 8.

Acompañaron a los jóvenes creadores, en esta remembranza de la modernidad a las tradiciones, varios artistas de los participantes, entre ellos estudiantes de la Escuela Elemental de Arte Raúl Gómez García, la Banda Provincial de Conciertos, Morón Teatro, la Colonia China, el Teatro Guiñol de Holguín, Teatro Tuyo y la Compañía Folclórica La Campana, quienes demostraron la multiculturalidad de los pueblos y la unidad que los define en cada expresión del arte, con la convicción de mantener la pluralidad y dinamismo con que inició el evento en 1994.

El pasacalle dio paso a la gala inaugural, dirigida por Víctor Osorio, que destacó las tradiciones de los 30 años de Romerías de Mayo, que define cada año a Holguín como capital del arte joven. En esta ocasión se presentaron solistas del Teatro Lírico Rodrigo Prats, la Compañía de Danza Contemporánea Codanza, el colectivo escénico Palabras al Viento, el Mariachi Holguín, los cantautores Eduardo Sosa y David Blanco, y Axennar, la primera mujer DJ de la provincia.

Rodolfo Suárez Ochando, vicepresidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, destacó en sus palabras de bienvenida la relevancia de esta cita cultural que ha trascendido las fronteras de la provincia para alcanzar dimensiones internacionales. Mientras que Yasel Toledo Garnache, vicepresidente de la AHS, resaltó la esencia de esta cita multicultural, parte de la memoria histórica y espiritual de la nación, al refrendar el arte como salvaguarda de vida y esperanza. Llenemos esta ciudad, una vez más, de colores y anhelos, una urbe que enamora a quienes llegan cada mayo a sus plazas y parques, y que no deja de soñar con el futuro, agregó Yasel.

Con el impulso de los nuevos tiempos una multitud de jóvenes elevó el Hacha de Holguín, símbolo de la ciudad, hasta la cima de la Loma de la Cruz, dejando oficialmente inaugurada esta edición.

La fiesta aglutina a creadores de casi todo el país y otras partes del mundo con más de 16 eventos en diferentes plazas, parques, centros y comunidades, y un amplio programa que incluye conciertos, eventos teóricos, espacios de artes plásticas y escénicas, presentaciones de libros y homenajes. El Festival Mundial de Juventudes Artísticas es organizado por la AHS y se dedica este año al aniversario 170 del natalicio de José Martí, al IV Congreso de esta organización, y al pueblo y la cultura de México, manteniendo vivo el espíritu de que no hay hoy sin ayer.


Manuel Leandro: Confesiones de un Mortal

Hace dos años leí en el perfil de Facebook del cantautor holguinero Alito Abad unas palabras sobre los inicios de Manuel Leandro Sánchez (Manolito) en la música, una especie de pórtico y exhortación a escuchar una de sus canciones, de esas que se desgranaban entre trovadores en las tardes bohemias del parque Calixto García o en las peñas de la Casa de la Tova de Holguín: “Manu sabe como pocos de amor y de la ira que se esconde en un acorde, de lo mal que le quedaban esos 15 años para tanta belleza, lo avergonzábamos siempre presentándolo así, él reía con su timidez característica y subía a entregar el pecho”, dice.

Aferrándose a la belleza cruel de la poesía, con acordes de fondo, Manuel Leandro compone desde los 15 años, cuando empezó a interesarse por la música y la literatura. “A esa edad comencé a componer mis propias canciones y descubrí en la música una forma poderosa para expresar mis emociones, un lenguaje inmenso y emocionante”. A menudo, me comenta, le inspiraban cosas que había escrito anteriormente, o textos de otros autores que lo marcaban de algún modo. Componer es la forma que le permite conectar profundamente con los demás y, sobre todo, con él mismo.

De la escualidez, lo triste y lo conmovedor han salido sus canciones. Su delgada figura, con la guitarra en ristre, las gafas oscuras casi siempre y el cabello largo, no oculta poses. Es parte de su esencia, de la timidez sincera y de su fuerza poética, que como un dios iracundo lanza en cada verso, en cada acorde, desgarrado por motivos que le punzan y laceran… el Alma.

El año 2007 supuso un giro importante en su inicios al obtener el Premio “Del verso y de la miel” en el apartado de Trova, galardón que se entrega como parte del certamen organizado por la célula de la Asociación Hermanos Saíz en el municipio de Báguanos. “Fue un momento importante en mi carrera. Ser reconocido por este concurso significó mucho para mí en términos de validación de mi trabajo y fue una oportunidad para darme a conocer en la escena musical local. Además fue la gran motivación para seguir explorando y creciendo como compositor. Por otro lado recuerdo que con el dinero que otorgaba el premio grabé mi primer demo, con el que me presenté para entrar a la Asociación”, comenta.

A partir de 2008 el auge de la trova en Holguín es notorio, a este movimiento te vinculas junto a Alito Abad, Fernando Cabreja, Raúl Prieto, Edelis Loyola… ¿Qué supuso para ti formar parte de la canción de autor y la trova holguinera?

“Crecer durante esos años fue una experiencia muy enriquecedora. Me permitió conocer a otros artistas talentosos y apasionados por la música, nutrirme de ellos. Además, la trova y la canción de autor son géneros que se centran en la poesía y en la composición cuidadosa de letras, lo que me llevó a explorar más a fondo la escritura y a mejorar mi habilidad como compositor.

“Ser parte de este movimiento también me permitió acceder a un público maravilloso, primero en la ciudad de Holguín, y luego en el resto del país gracias al sistema de eventos y festivales que promueve la AHS.”

Muchos jóvenes y seguidores que escuchaban en las tardes de trova a estos cantautores quedaron prendados de sus versos, pues fueron ellos quienes marcaron momentos importantes en la vida del público y de la ciudad. La trova en Holguín fue, en esos años, un fuerte movimiento que agrupó a varias generaciones de artistas y poetas, y entonces la ciudad fue más bohemia y la trova fue una especie de reliquia, un objeto sagrado de su cultura.

Para no dejar morir ese empeño surge en 2016, por iniciativa del cantautor Raúl Prieto, la Feria de los Trovadores “avizorando en los músicos de su entorno un crecimiento orgánico que podía ser potenciado mediante la unidad”. Hasta hoy la Feria reúne a trovadores con diferentes estéticas, discursos y maneras de hacer.

¿Cuánto crees que aporta la Feria, como cantera de noveles músicos, al desarrollo del género?

“La Feria es lo que ha mantenido unidos a los cantautores holguineros. Es algo que debemos agradecerle a Raúl Prieto por soñarlo y desarrollarlo hasta hoy; y también, por supuesto, a las instituciones que han contribuido a que se sostenga cada mes. Espacios como este son una forma también de encontrar nuevas voces. Así como me sentí inspirado en mis inicios por esa magia, otros jóvenes descubren hoy la necesidad de compartir sus experiencias a través de la música gracias a estos encuentros, y por eso me siento agradecido de poder formar parte.”

Manolito se ha nutrido de lo mejor del arte y la música de sus coterráneos, asimismo ha dejado su huella en varios espacios, materiales audiovisuales y libros como su cancionero Del aire soy, publicado por Ediciones La Luz en 2018, sus peñas en la Casa de la Trova, el espacio “Quiero una canción” en las Romerías de Mayo, y su sitio más asiduo y cercano “El Club de los Necios”, en el café de la AHS holguinera, donde se presenta y comparte con su público.

“En el Club de los Necios no intento salvar el género musical como tal, sino al público que se reúne alrededor de él. La gente que asiste habitualmente allí, mayormente jóvenes, no tiene muchas opciones, ya sea por limitaciones económicas o por identidad estética. Hemos creado una especie de familia que intento proteger a pesar de todo. Esa es la razón fundamental por la que ha perdurado durante tantos años.”

Recientemente su disco Mortal, producido por el sello discográfico Bis Music, ha sido nominado al Premio Cubadisco 2023 en la categoría de Trova, junto a La ruta del esclavo, de Gerardo Alfonso, y Vida a vida, con varios intérpretes, producido por Nelson Vila.

¿A esta altura de tu carrera qué connotación adquiere la nominación de Mortal, tu primer álbum de estudio, al Cubadisco?

“Fue una gran sorpresa. Esta nominación representa el reconocimiento al esfuerzo y talento de cada uno de los artistas y miembros del equipo técnico que trabajó en su producción. Además, estoy feliz de compartir este certamen con artistas a los que admiro y respeto profundamente.

“Por otro lado, agradezco inmensamente esta oportunidad, porque gracias a esta nominación Mortal ha conseguido maximizar su alcance, y eso, a fin de cuentas, siempre fue el objetivo principal: que la música llegue a la vida de todos los que la necesiten.”

Este álbum, confiesa, no es más que el reflejo de una importante etapa de su vida, preguntas que quizás siguen sin respuestas. “En el álbum se reúnen nueve canciones que compuse en mis primeros años como cantautor. Grabarlas era una deuda pendiente conmigo y con las personas que comenzaron a escucharme en esa época. También por eso no fue difícil encontrar una coherencia conceptual; en general, todas giran en torno a las mismas preguntas o inquietudes que me acompañaron durante esos años”.

¿Cómo valoras la producción del disco cubano y cuánto crees que influye en la obra de un joven trovador?

“La realización de un disco es importantísima en la carrera de un músico. En primer lugar, porque brinda la posibilidad de compartir el resultado de su trabajo con un número inmenso de personas, y es un proceso increíble de aprendizaje y crecimiento. Construir un disco es una asignatura completamente nueva y compleja; es necesario observar tu propia obra desde muchos ángulos diferentes y eso hace que descubras un universo de posibilidades. También es una gran responsabilidad saber que cada decisión que tomes, cada acorde, estará ahí para siempre.

“En Cuba, a pesar de no contar con un gran mercado discográfico, producir música es tan importante como en cualquier otra parte del mundo, e incluso podría tener una importancia aún mayor debido a las limitaciones de movilidad que tenemos los músicos aquí.

“A pesar de todo, cada año se presentan discos increíbles y a medida que el acceso tecnológico se hace más potente y accesible, también aumenta la calidad de las producciones en términos técnicos, tanto en sellos oficiales como en el florecimiento creciente de productos independientes.»

Manuel Leandro Sánchez se aferra cada vez más a lo sincero, aunque eso implique arriesgarse, sumergirse en zonas dolorosas o incómodas de su propia conciencia, porque es ahí donde habita quizás una verdad un poco más limpia. En cada nueva canción intenta, dice, ir un poco más profundo en ese sentido, aunque no cree que lo consigue siempre. Es un camino de aprendizaje, no sólo como creador sino como ser humano, como mortal; y eso es en definitiva lo más importante. Por eso siente que su música se parece a él, cada vez más.


Bayamo vibró a ritmo de rock

Cuando el joven de 17 años bautizado como Elías, el Niño Prodigio, sacó las primeras notas de su guitarra eléctrica durante el primer concierto del Rock de la Loma, ya se advertía que las presentaciones volverían a retomar la genialidad después de tres años de impasse debido a la pandemia de la Covid-19.

En esta ocasión, del tres al cinco de marzo la Casa de Fiesta de Artex recibió a las bandas y frikis que durante tres días disfrutaron de los espectáculos, permeados de luces, humo y buena música rockera.

En la primera noche, la agrupación holguinera de rock electrónico Spíritu Libre interpretó canciones de su primer disco Fénix, mientras que la antológica Sex By Manipulation insufló la fuerza del heavy metal al público hasta convertir el espacio en un gran ruedo de slam.

Esto fue solo el principio para un segundo día permeado de espectacularidad y con un número mayor espectadores que disfrutó de la unión de Elías, el Niño Prodigio y Spíritu Libre. La banda Mestastasys, contagió a los presentes con su música, donde motivaron al crecimiento ante las dificultades.

La XVIII edición del único evento de promotores del metal trajo consigo cambios positivos, de gran beneficio los participantes.

“Se ha vuelto a retomar la verdadera esencia del Rock de la Loma, con inserciones de las exposiciones y los tattoo. Los eventos culturales se deben ajustar a los cambios en el país para sustentar su propio desarrollo, ir creciendo y ganando en importancia. La forma en que se está gestionando y pensando este evento es el camino a seguir”, comenta Robin Fajardo, vocalista de Metastasys.

Por su parte, Yasmani Gómez, miembro de la agrupación Other Brain, considera que esta edición ha sido más prometedora en cuanto a la promoción de las bandas en las redes sociales y medios de comunicación. “También es impresionante la logística y preparación, el local de los conciertos y el sonido”, añadió el vocalista.

El domingo trajo el culmen de los conciertos cuando las nuevas generaciones abrieron el concierto de clausura, con la agrupación manzanillera Eskortey. La necesidad de otra mentalidad sostuvo la holguinera Other Brain, en un cierre que abrió la esperanza hacia una nueva edición del Rock de la Loma, en el 2024 como Coloquio Internacional de Promotores del género.

La vuelta a los espacios abiertos y una mayor presencia de bandas internacionales y cubanas son algunas aspiraciones para la próxima edición. A pesar de las sombras propias de un programa de tan amplia magnitud son más luces de un evento que apuesta hace casi 20 años por la defensa de la diversidad y calidad artística del rock.


El ingeniero automático que arma canciones (+ Video)

Entre proyectos de desarrollo y soluciones tecnológicas transcurren los días laborales de Mario. Tiene 28 años y trabaja en la empresa Copextel, en La Habana. A ese sitio llegó hace cuatro primaveras y desde entonces no ha parado de crecer. Carga consigo conocimientos, oportunidades y experiencias diversas. Sin embargo, no está “completo” del todo. 

Mientras gestiona el diseño, la  programación, montaje y mantenimiento de sistemas automáticos para instalaciones de pequeña y gran magnitud, piensa en tener ese pequeño espacio de tiempo en el que pueda sacar acordes a su guitarra. 

Mario Sergio Mora Rodríguez es ingeniero automático, pero también trovador. 

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Mario aprendió a tocar la guitarra de manera autodidacta. Foto: Areté.

“Cuando era niño, mis padres no podían comprarme un instrumento musical. Mi mamá me confesó que ellos notaban mis aptitudes, pero no podían permitirse un gasto así. Tampoco me llevaron a una escuela de música.

“En el preuniversitario hice una gran amistad con un muchacho que tocaba la guitarra y tenía buen oído. Era capaz de acompañarme en la canción que yo quisiera. Con él aprendí acordes y otras cosas muy elementales.

“Empezando en la carrera de Automática, para sorpresa mía, también había un guitarrista en el aula. Hicimos dupla y participamos en festivales. En una semana de vacaciones me prestó la guitarra. Estuve tocando sin parar todo el tiempo, sentí que podía, logré tocar acordes básicos y cambiarlos fluidamente.

“Durante la universidad, vinieron otros amigos que me prestaban la guitarra para practicar, hasta que en cuarto año de la carrera, la novia de uno de ellos me vendió una vieja que tenía guardada en su casa. Le faltaban varias cuerdas. Ahí empezó la verdadera etapa de aprendizaje, de manera autodidacta por YouTube, libros y manuales. Al día de hoy sigo estudiando todo lo que puedo, porque se ha vuelto una necesidad”.

Mario Serio Mora es miembro de la Asociación Hermanos Saíz y se ha presentado en varios espacios. Foto: Areté.

Mario Sergio nació en la provincia de Villa Clara, pero fue en Ciego de Ávila donde creció y comenzó a jugar a ser músico desde temprano. Su madre le recuerda que, con apenas tres años, andaba con un palo de escoba cargado, a modo de guitarra, entonando una canción muy popular por aquellos días: Sentimientos ajenos, de David Torrens.

A Villa Clara regresó cuando decidió estudiar Ingeniería Automática en la Universidad Central Marta Abreu. Intercaló los aprendizajes con sesiones en el coro de la institución, con visitas a El Mejunje y el adictivo consumo de la Trovuntivitis. Para entonces, ya creaba sus propias composiciones, pero no se atrevía a mostrarlas. 

Hasta que perdió el temor. Comenzó a tocarlas dondequiera que iba.

Luego le puso “seriedad” a la cuestión cuando decidió ingresar a la Asociación Hermanos Saíz tras mudarse a la capital del país. Aquí “se fueron abriendo puertas y encontré a personas que me han hecho parte de su espacio”, dice.

¿Cómo es el proceso para la creación de tus canciones?

−Por lo general, las canciones salen de un juego con la guitarra. Intento explorar con el ritmo y la armonía. Mi mente va creando melodías, a veces con letra y a veces con sonidos raros a los que después debo poner texto. Cuando aparecen ideas que pueden “llegar a algo”, las grabo en el celular, previendo que no pueda desarrollarlas en el momento. 

“Algunas canciones han venido directamente con la melodía, sin usar el instrumento. Después se hace un acompañamiento y el resultado es distinto. Es bueno imponerse un cambio de método de vez en cuando. Unas salen de un tirón, otras me toman mucho tiempo y debates con mi esposa, que tiene puntos de vista que son muy importantes para mí, aunque la composición es algo que me gusta hacer en soledad.

“Tengo unas 20 canciones. No desarrollo ideas que sé que no van a ir a ningún lado. A veces guardo cosas que empezaron muy  bien, pero no he sabido cómo darles continuidad. Intento buscar temáticas poco usuales o un enfoque distinto de las cosas. Lo que más disfruto −y siempre me sucede− es el momento en que termino la canción. Me entra una alegría enorme y la canto una y otra vez. La grabo y escucho muchas veces seguidas. Me da mucho placer”.

¿Cómo compaginas las dos facetas? Automática y música…

−Siento que la carrera y mi formación del preuniversitario me dieron muchas herramientas para buscar soluciones y enfrentar problemas de todo tipo. Mis métodos de estudio me han ayudado a aprender rápido elementos de música. He ido creando herramientas y mecanismos que me ayudan a componer, tener mi propia visión de los elementos artísticos que investigo y desarrollo.

“La carrera que estudié me gusta. Mi empleo me mantiene creativo y me da una formación integral. Trabajamos en equipo y hacemos una cadena de valor completa: desde el proyecto hasta la programación y la puesta en marcha de soluciones de automatización. Cuando me gradué, yo tenía claro que quería dedicarme a algo que demandara de mi creatividad. 

“En Copextel, además, siempre tengo momentos para hacer algo con la guitarra. Ya no hay evento o espacio cultural, dentro de la empresa, para el que no me llamen. En estos tiempos en los que hay tanta emigración en Cuba, creo que es importante que las personas encuentren en el centro de trabajo otras actividades que aporten a su calidad de vida. 

“Además, en la sala de casa está colgada una guitarra que toco todos los días a cualquier hora, por mero hábito. Es la manera de mantenerme siempre estudiando. Los fines de semana son para la música, siempre aparece algún espacio para tocar, interactuar con público, compartir con amigos y trovadores.

“Creo que el reto está en buscar los espacios para la creación musical, hacer de la casa un lugar para aislarme un poco y desarrollar ideas, dejar días para la lectura”.

Mario tiene la aspiración de continuar preparándose para desarrollar su carrera musical. Foto: Areté.

¿Qué es la música para ti?

−Aunque soy ateo, siento que la música es una especie de destino y que las cosas van a ir sucediendo. No sé si es optimismo o demasiada fe. No sé si llegue el momento de decidir entre una carrera o la otra cuando las cosas se pongan un poco más serias. Para mí, sería muy satisfactorio poder vivir de la música, para vivir para ella. 

“El amor por la música es algo más fuerte que yo. Me ha terminado persiguiendo en todas las facetas de mi vida. Cuando he intentado apartarme de ella, siempre aparece algo o alguien que me anima a retomarla.

“Creo que te permite acercarte a las personas sin que se sientan invadidas. Te conecta fraternalmente con la gente sin barreras de idioma o cultura. Te permite ser escuchado, incluso, antes de comenzar a cantar”.

En video, La música de Mario


El rock cristiano llega a Bayamo

Con el concierto de los intérpretes de Villa Clara Ismael Guimarais y Nueva Vida, se abre paso el rock cristiano en las jornadas preevento de la XVIII edición del Rock de la Loma.

En la Casa del Joven Creador de Bayamo, los cultores de este género compartieron acontecimientos significativos de su vida que constituyen inspiración para sus letras de alto nivel poético.

Los músicos interpretaron sencillos de su repertorio como Dios y yo, Amor princesa y Que el justo diga Amén, donde fusionan el pop, el metal y la nueva trova.

Esta variante del rock alternativo mantiene la sonoridad propia del estilo en que militan, con un enfoque distinto sobre la violencia, las drogas, el alcohol y la violencia contra la mujer. Sus canciones se caracterizan por un amplio contenido social, incluyendo la espiritualidad de los intérpretes.

Yusniel Valdés Puig promociona a los artistas cristianos durante su presentación. / Marco Antonio Aguilera.

El concierto también se inserta en las celebraciones por los nueve años de la fanzine Jesús es mi Rock, creada en 2014 por el granmense Yusniel Valdés Puig para la promoción de los principales exponentes del rock cristiano en la esfera nacional e internacional.

“Descubrí que hacía falta apoyar un tipo de género específico como el rock y el metal cristiano. Muchos medios alternativos hablan sobre lo que está aconteciendo en la música cristiana, pero nadie se atreve a hablar sobre este género musical y su gran movimiento”, reflexiona el promotor.

En el encuentro, donde participó Yordan Roberto León Rodríguez, director provincial de Cultura en Granma, es una muestra de la amplia diversidad musical presente en el evento nacional de promotores del rock.

Maykel Ernesto y Yanco León comparten su ate con estudiantes bayameses. / Marco Antonio Aguilera.

Como parte de las actividades preevento también continuaron las actividades comunitarias, en esta ocasión en la Escuela de Comercio de Bayamo con la presentación de los trovadores Maykel Ernesto y Yanco León.


Dialogan sobre evolución del heavy metal y sus aportes a la cultura rockera

Un género diverso e integrador se vislumbró durante la conferencia Más de medio siglo de heavy metal, impartida por el promotor Pavel Reyes Alfonso en la Casa del Joven Creador de Bayamo, como parte de la tercera jornada preevento del Rock de la Loma.

El recorrido por los principales acontecimientos de las últimas cinco décadas relacionadas con un género nacido aprovechando las narrativas de ocultismo y el terror, permitió la comprensión de la sonoridad propia de los múltiples estilos que militan dentro de la vertiente más “pesada” del rock.

En el intercambio, los participantes conocieron sobre el surgimiento de atributos propios de la cultura rockera, como el saludo maloik o mano cornuda, y prendas utilizadas por intérpretes y seguidores del metal.

Las melodías de Black Sabbath, Motörhead, Kiss, Venom, Guns N’ Roses, Mayhem, Metallica, Nirvana y otros exponentes icónicos construyeron la atmósfera de libertad y respeto necesaria para romper con ideas prejuiciosas sobre este género del rock.

Pavel Reyes, promotor del heavy metal y fundador del Rock de la Loma./ Fotos: Marco Antonio Aguilera.

Para Pavel Reyes es imprescindible desarraigar estereotipos acerca del heavy metal, empeño que cada individuo debe comenzar: “Cuando uno opina sobre lo que desconoce, generalmente tiende a equivocarse. El primer paso es conocer del tema, tener dominio e información”.

La importancia de encuentros donde se compartan experiencias sobre el metal es un aspecto imprescindible para la transformación del imaginario social. “Ha habido un cambio para bien en los últimos años en la programación cultural. El Rock de la Loma es un espacio donde se muestra el apoyo de las instituciones al género, pero pienso que solamente es el principio de una verdadera incorporación del heavy metal en la sociedad cubana, como mismo ha incorporado otros géneros al amplio espectro cultural de nuestro país”, reflexiona el también fundador del evento nacional de promotores del rock.

El trovador Yanco León fue uno de los participantes en el encuentro con jóvenes de la Escuela de Arte./ Fotos: Marco Antonio Aguilera.

Como parte de las jornadas preevento también se desarrolló un intercambio con estudiantes de la Escuela de Arte Manuel Muñoz, con el fin de incentivarlos a participar en la décimo octava edición del Rock de la Loma.


Espíritu de Rock de la Loma se siente en Bayamo

Rockeros de todas las edades llegaron este 28 de febrero a la sede de la filial de la Asociación Hermanos Saíz de Bayamo para disfrutar del género musical y la socialización entre los seguidores.

Con la Feria de Tatuajes y Artesanías y la expoventa de libros, el evento nacional de promotores del rock se posiciona como un acontecimiento cultural de gran significación para los granmenses.

En el portal de la filial de la AHS en Bayamo se comercializan artesanías. / Fotos: Marco Antonio Aguilera Ramos.

La presencia de jóvenes tatuadores, muestra del vínculo de la AHS en Granma con el talento artístico de la provincia, pondera la creatividad y la determinación con diseños de altísima calidad.

Fotografía 3: Joven tatuador brinda su arte a los bayameses

Como parte de las actividades preevento del Rock de la Loma, también se comercializan las entradas para los conciertos de las agrupaciones en la Casa del Joven Creador y las taquillas de otras instituciones culturales de la capital de Granma: el teatro Bayamo, la sala José Joaquín Palma, el Cine Céspedes y la Casa de Fiestas de Artex.

El evento nacional de promotores del rock este año realizará su décimo octava edición y desde el 2004 contribuye a desarraigar prejuicios sobre el género musical.

El encuentro, único de su tipo en Cuba, se consolida como un espacio para el diálogo sobre experiencias en promoción del rock y el intercambio de los músicos con su público.


Debate en pos del desarrollo cultural de la nación

El año 2022 fue de esos períodos que puso a prueba no solo el talento de los artistas e intelectuales avileños, sino también, la capacidad transformadora y de iniciativas de los cuadros directivos del sector de cultura y de cada institución artística.

Durante los dos años de intenso azote de la Covid 19, hasta la actualidad, el gremio artístico de Ciego de Ávila no ha dejado de hacer a favor de la cultura ni de defender los preceptos y valores que distinguen su identidad.

Por ello al analizar los aciertos y desaciertos del período, en la asamblea de balance anual, se expusieron los principales logros pero también se llamó por su nombre las insuficiencias que atentan contra el desasrrollo cultural en el territorio.

¿Cómo se logra mejor uso de las intituciones culturales? ¿Cómo hacer uso racional de los presupuestos asignados al sector? ¿Qué estrategias poner en práctica para equiparar las presentaciones de los artistas del catálogo de empresas nacionales y los de la provincia?

Estas y otras interrogantes marcaron el diálogo, que dejó bien claro que los presupuestos reducidos, del pasado año a este, aún son insuficientes, sin ignorar las actitudes creativas de los artistas, y también la necesidad de cada acción que se dirija a la comunidad como eje central de la cultura debe ser realizada teniendo en cuenta las tipicidades de cada una y no acciones por normas que dejen los objetivos a medias.

Cada uno de los presidentes y directores de instituciones se refirió a las realidades objetivas de los resultados y se hizo necesario reconocer lo hecho en el período por la vanguardia artística de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), los resultados de la Empresa de Promoción y Comercialización de la Música y los Espectáculos, Musicávila, quien se agenció por cuarto año consecutivo el reconocimiento de “Destacado Nacional”, que entrega el Sindicato Nacional de Cultura, los esfuerzos de la membresía de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) por rescatar la imagen y funcionalidad de la sede de la filial avileña, así como otros inmuebles de las artes escénicas que se revitalizaron gracias al apoyo incondicional del gobierno y el partido en el territorio.

El viceministro del ministerio, Fernando León Jacominio, elogió la unidad institucional que existe en la provincia, lo que permite logros como el funcionamiento e impacto de la comisión Cultura-Turismo-Espacios Públicos, así como de la Comisión de Programación, y llamó a interiorizar el papel protagónico de la cultura en la sociedad.

El momento permitó reconocer a las instituciones con labor relevante y a Rodolfo Mederos, por su huella y trabajo en el período en que asumió como director cultura, lugar que ahora ocupa el actor y dramaturgo Juan Germán Jones Pedroso.


Conrado Monier: toda una vida a la música

La Asociación Hermanos Saíz de Guantánamo entregó al maestro Conrado Monier el premio de la sección de Crítica e Investigación Ernesto de Las Cuevas por su contribución al desarrollo cultural del territorio.

El galardón, que se lo otorgó en el marco de la Fiesta a La Guantanamera también a la iniciativa comunitaria Patio de Rosendo, de Baracoa, busca estimular a quienes en su haber tributan a visibilizar la creación artístico-literaria cubana y preservarla para las nuevas generaciones; precisamente han merecido este honor, el proyecto Claustrofobias, de Santiago de Cuba; los Premios Maestros de Juventudes Fernando Martínez Heredia y Olga Portuondo, así como instituciones como la Casa del Caribe y la Universidad de Oriente.

El “Ernesto de Las Cuevas” se suma a la larga lista de reconocimientos que posee el instrumentista y arreglista musical, especialista en música coral y quien recientemente recibió el Premio Maestro de Juventudes.

Graduado de la Escuela Nacional de Arte (ENA) en 1979, en la especialidad de saxofón, Monier acumula una importante trayectoria como músico con obras que integran el repertorio de varios conjuntos a nivel nacional, por ello se agenció en 2019 el Premio Anual de Música, de la Asociación de Músicos de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) como reconocimiento a su trayectoria en la manifestación.

Conrado tiene ya 43 años de vida artística. Sobre sus pasiones y memorias en estas décadas conversé en esta entrevista al también merecedor del Premio de Honor Cubadisco 2015.

Lo rítmico, ¿es hereditario?

Hijo primogénito de Conrado Pedro Monier Chivas (Tito Monier), un destacado y carismático músico y lutier, y de Elisa María Ribeaux Maceo, nace en Guantánamo, en el seno de una familia imprescindible para la historia de la música local. En casa, entre sones, boleros y changüíes, junto a sus hermanos hoy también destacados músicos, empieza a surgir la vocación.

“Papá era carpintero ebanista, hacía todo tipo de instrumentos musicales y sabía tocar la guitarra. Incluso se hizo trovador. Poseía gran voz de sonero, con un timbre peculiar, y amaba la música; algo que trasmitió a los cuatro hijos.

“Todos nos inclinamos por la manifestación y la estudiamos en Guantánamo en 1963 en la academia que dirigía Antonia Luisa Cabal, mi segunda madre; ella me orientó, pulió el talento que vio en mí y no la defraudé. Al graduarme, regresé a trabajar con ella hasta sus últimos días. También recibí lecciones de Rafael Inciarte Brioso y Rolando Fernández, figuras decisivas en mi formación.

“En la ENA de La Habana cursé nivel medio. Había hecho el pase de nivel en viola, pero tenía las manos muy pequeñas y tuve que cambiar a saxofón, aunque también sabía tocar piano y violín, algo que me ha servido mucho a la hora de escribir para los diferentes formatos musicales.

“En la capital estuve bajo la tutela de grandes profesionales como la húngara Agnes Kralovszky, quien me enseñó música coral, y los saxofonistas Miguel Villarruela y Osvaldo González, con el último de los cuales di los primeros pasos en el saxo. Asimismo, tuve de compañeros a personalidades como Joaquín Betancourt, Adalberto Álvarez, José Luis Cortés (el Tosco)…”

¿Y lo de arreglista-compositor?

“A mí siempre me ha gustado investigar, conocer por qué las orquestas americanas, cubanas y europeas tenían sonoridades distintas; esa indagación alumbró en mí el deseo por hacer orquestaciones propias.

“Orlando Vistel Columbié, ex presidente del Instituto Cubano de la Música, me indujo a participar en los concursos de música popular que se hacían en La Habana para formar una orquesta sinfónica gigante y banda de jazz con lo mejor de la escuela. Mi primer montaje fue para saxofón alto, e interpretó Miguel Villafruela.

“Luego trabajé con Rafael Inciarte, quien tocaba con Compay Segundo, y Juanito Inglés, que trabajaba con Pachito Alonso. Ellos querían defender la música cubana y me nombraron director del conjunto, cuando me quedaban dos años para graduarme. Yo hacía los arreglos y ellos en La Habana lo tocaban. En Guantánamo esas piezas marcaron momentos importantísimos como la inauguración del poligráfico, junto a Omara Portuondo y otros artistas.

“Ahora lo coral, por otra parte, lo llevo bien arraigado en mí: estuve 26 años ininterrumpidos vinculado a ese tipo de formato. La primera vez que viajé al extranjero fue para el concurso internacional de coros en Viena, Austria, donde ganamos el segundo lugar con piezas cubanas, que adapté junto a Conchita Casals, ex directora del Lírico de Holguín.

“Desde entonces he hecho composiciones de obras de Nicolás Guillén como La tarde pidiendo amor, Mulata, Me vendo caro, con las que obtuve el tercer lugar en un concurso nacional en 1988; además con el Canto del bongó, a la que le incluí reginas del changüí, conquisté mención en el Concurso de Música Coral que auspician la Agencia Cubana de Derecho de Autor Musical y el Instituto Cubano de la Música. Todas por composiciones auténticas.

“Soy más arreglista que compositor. Porque el primero abarca muchas áreas del conocimiento, requiere mayor bagaje cultural, demanda explorar múltiples aristas musicales, para ponerle los diferentes instrumentos a las letras de un autor, ello garantiza que las obras triunfen o perezcan en el tiempo.

“De hecho, mis primeras creaciones para coro fueron a partir de desarreglar lo que estaba hecho, incluso con obras de Electo Silva, lo que me trajo algún que otro problema, pero era cosa de jóvenes siempre ansiosos por crear.

“También incursioné como productor discográfico de fonogramas como Semblanza Musical Guantanamera (1985), Cantan los niños (1995) que obtuvo el Premio EGREM de Música Infantil; Me doy a Querer (2004), del Coro Masculino de Guantánamo; Mi Aldea (2004), de la Banda provincial de Conciertos; así como Reparador de Sueños, de Schola Cantorum Coralina, que obtuvo premio especial Cubadisco en el año 2009”.

Crear es lo único que salva

Hacer arte apenas deja tiempo para el descanso a Monier, demanda casi olvidarse de la familia, estar atrincherados y producir… es una suerte de esclavitud consensuada, pero vale la pena sobre todo por la impronta que dejas detrás. Así lo demuestra su contribución a centenares de músicos de las escuelas profesionales de Guantánamo y Santiago de Cuba.

“Ejerzo la docencia desde 1979. Enseño sorfeo, armonía, contrapunto, morfología, y saxofón, además de ser orquestador de la banda de conciertos de Guantánamo, y digitalizador. Ah, y doy clases de armonía popular, algo relacionada con las matemáticas, geografía, historia… ahí uno siempre debe estar preparado; equivocarse con un género implica cambiar de país y estilo”.

En educar y crear se le han ido estos años a Monier, fructíferos tanto en lo profesional como personal y familiar. Habrá que hablar siempre por ejemplo de su tiempo junto a la pianista y su esposa Carmen González Vidal; también cómo a principios de diciembre de 2018 estuvo en Suiza, invitado por la Iglesia católica.

“Interpretaron piezas que arreglé para una misa latinoamericana y cubana; ver el placer con que fueron acogidas, me trajo mucha alegría; porque al final lo importante es que la obra llegue a la gente, ya sea en el repertorio del Coro Nacional, del Schola Cantorum Coralina, el cuarteto Vocal Vidas u otro conjuntos de Venezuela, España, Canadá, Chile, Argentina, que tocan obras a las que agrego mis compases”, concluye Conrado.

Monier es un hombre de excesiva modestia, sin embargo, detrás de esa sonrisa picaresca que lo distingue está una vida de consagración y méritos que lo colocan a la vanguardia del arte en Guantánamo y Cuba al hacer la primera adaptación para Orquesta Sinfónica de una pieza del ancestral y autóctono género changüí, interpretado en la clausura del Cubadisco 2010, en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba.

Mientras otro éxito fue la versión vocal e instrumental de la pieza norteamericana Tie A Yellow Ribbon Round The Old Oak Tree, interpretada por más de 100 bandas de concierto y coros del país, el 12 de septiembre de 2013, en reclamo de la libertad de los cinco cubanos prisioneros en Estados Unidos.