cultura cubana


Santa Clara y su bohemia costumbre de trovar

Hace más de 50 años, jóvenes influenciados por temas de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola forjaron, guitarra en mano, lo que poco a poco se convirtió en un hito de la trova cubana. Cuando ya este género era parte indisoluble de la cultura santaclareña y no resultaba extraño ver a algún aficionado entonar canciones de su propia autoría en cualquier sitio aledaño al parque Leoncio Vidal, Ramón Silverio brindó a esos artistas bohemios un lugar propicio para el intercambio y el disfrute: El Mejunje.

Fue entonces cuando, en septiembre de 1997, surgió la Trovuntivitis, un colectivo de autores que luego devino en proyecto cultural y, según ellos, hasta familia. Entre los primeros en impulsar este genuino movimiento se encuentran Raúl Marchena, Alain Garrido, Leonardo García, Diego Gutiérrez y el Trío Enserie (Roly Berrío, Raúl Cabrera y Levis Aliaga).

Según Yamila González, trovadora avileña, la trova santaclareña sobresale, entre disímiles proyectos similares, por su carácter renovador y libre. «En otras provincias de Cuba no existen tantos espacios, tanta persistencia ni tanto apoyo entre los trovadores como existe en Santa Clara».

Ese carácter desenfadado y espontáneo ha permitido que se hayan incorporado nombres a la lista: Yaíma Orozco, Yatsel Rodríguez, Yordan Romero, Irina González, Karel Fleites, Michel Portela, Yunior Navarrete, Yeni Turiño, Migue de la Rosa…

Todos los jueves del mundo

«Cuando vi una noche de Trovuntivitis me quedé loco. No podía creer que en Santa Clara ocurriera algo tan grande y que en el resto de Cuba la gente no lo supiera», cuenta Juan Pablo Palmero, camagüeyano recién graduado de la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas.

Para Yatsel Rodríguez, trovador santaclareño que presidió durante varios años la Asociación Hermanos Saíz en la provincia, las noches de jueves en El Mejunje resultaban insólitas, «al punto que cambié mi forma de vida para adaptarme a eso».

En tiempos en que la crisis económica ha afectado incluso el arte, las noches de trova prevalecen, pero ya las gradas no se llenan como antes. Sin embargo, los músicos y el público entrevistados coinciden en que la razón principal que convierte a Santa Clara en una ciudad tan trovadicta es su juventud tan cambiante y apasionada, tan renovadora y tradicional.

Michel Portela, autor de canciones populares como Será ayer, Ese tequila y Todo lo que se dice, afirma que siempre le sorprende que sean los jóvenes quienes le piden muchas de sus canciones más antiguas.

Santa y clara canción

«Quizá la forma en que hemos hecho nuestra música también nos ha ayudado a prevalecer en el gusto juvenil —explica Yordan Romero, músico y compositor—, pues cultivamos una canción que no se aleja de la estética y el lirismo trovadoresco, pero que, además, ha sido disfrutable, bailable… Dentro de la misma Trovuntivitis vemos la mezcla de ritmos oriundos de nuestro país y una pizca de rock.

«Además, contamos con el Festival de Trovadores Longina. Cada enero la gente espera a los trovadores que vienen de todo el país y de distintos lugares del mundo; aunque durante el año por aquí pasan artistas de todas partes. Eso ha ayudado a cautivar un público conocedor del género, amante de la canción trovadoresca y uno de los más exigentes del país».

La caña santa

En los duros años 90, cuando escaseó todo menos las ganas de crear, en la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas, jóvenes de la carrera de Filología se reunían por las noches para compartir infusión de caña santa y talento.

La Caña Santa atrae a los pasillos de la Facultad de Humanidades, en la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas, a centenares de estudiantes y profesores universitarios (Foto: Tomada del perfil de Facebook de La Caña Santa).

Cuentan que la poesía, la narrativa y la música hacían tan atractivos esos encuentros que, poco a poco, se volvieron costumbre. La peña, que tuvo sus altas y bajas durante estos casi 30 años, adquirió el nombre del brebaje, y hoy constituye un importante espacio para el intercambio entre artistas aficionados de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).

Juan Pablo Palmero cuenta: «Pedrito O’Reilly era el encargado de organizar la Caña Santa, pero no tenía mucho tiempo para dedicarle. Nosotros teníamos más y el contacto directo con la juventud universitaria, y sabíamos bien lo que querían y necesitaban para divertirse. «Empezamos a crear. Tomamos ideas de otras peñas y buscamos alternativas para comunicarnos más con el público. Al inicio, no contábamos con más de diez personas, muchos de ellos eran amigos nuestros; pero los esfuerzos no fueron en vano».

Dagmar Albelo, estudiante de segundo año de Comunicación Social, asegura que en la Caña Santa encontró el lugar perfecto para desempeñarse como cantante aficionada: «Al principio pensé que tendría que enfrentarme a alguna prueba, pero lo que encontré fue algo totalmente libre. Me dijeron: “Ven a la peña y canta, que esto es para disfrutar”.

«Esas influencias trovadorescas de la Caña Santa, de los muchachos tocando guitarra en el afamado Parque de las Mentiras, de la Trovuntivitis y de tantos otros espacios en toda la ciudad forman parte de la identidad de Santa Clara».

La trova seguirá inundando los espacios santaclareños, porque tanto para Yatsel Rodríguez, como para otros trovadores de todas las edades, el desafío consiste en «cantar, luchar por estas burbujas donde podemos respirar un poquito de arte, que es nuestro aire limpio».


«Estamos escribiendo también páginas de historia y resistencia»

Palabras de Yasel Toledo Garnache, vicepresidente de la AHS nacional, en la gala por el Día de la Cultura Cubana en Bayamo.

Muchas veces he imaginado el 20 de octubre de 1868. Siempre me ha parecido admirable la manera en que aquel día se entremezclaron las balas, el valor, las heridas y también el entusiasmo y los sueños, el sacrificio y la canción.

Quiero que pensemos en aquellos patriotas enormes, sin dimensiones, pero sobre todo en sus características como seres humanos, en esa capacidad tremenda para saber que Cuba siempre es lo esencial. Aquí estaba justamente el pueblo, hace 155 años, aquí se interpretó la marcha guerrera, convertida luego en Himno Nacional. Aquí el corazón de Cuba alcanzó más fuerza. Este es indudablemente un lugar con alma especial.

Hay mucho de belleza y de poesía en los sucesos de aquella jornada, versos en las acciones de mujeres y hombres, que colocaron a la Patria y el afán de un país más justo en el centro de sus esfuerzos. Me parece ver a Perucho sobre su caballo, sentir el júbilo del pueblo luego de unas 40 horas de combate. Veo a Carlos Manuel, a Francisco Vicente Aguilera y a miles de rostros, que incrementan el orgullo de ser cubano.

Cuentan que aquel día prácticamente no se durmió en Bayamo. ¡Cómo hacerlo entre tantas emociones y anhelos! Llegaban personas de lugares cercanos. Todos querían ser parte de algo tan singular y también saludar a esos iniciadores de una gesta que todavía despierta emoción. Luego, vinieron jornadas también intensas, en las que no faltó la poesía, la música, ni tampoco un periódico mambí, en el que había informaciones y arte.

Estar hoy aquí, donde palpita parte de las esencias de la nación, donde el corazón del país y los sueños son más fuertes, tiene un significado peculiar. ¡Cuánto simbolismo hay en este sitio, apenas a unos metros de la primera plaza denominada de la Revolución en Cuba y de las casas natales del Padre de la Patria, de Perucho y de Francisco Vicente, a quien Martí llamó el Millonario Heroico, el Caballero Intachable!

Estamos cerca también del lugar donde comenzó la quema por sus habitantes de la ciudad en enero de 1869. Desde aquí uno imagina las llamas consumiendo las edificaciones, los bayameses hacia el monte, el asombro de los españoles colonialistas ante ese acto gigantesco de coraje. Los techos caían, las construcciones se volvían oscuras. Día triste y grande, de gloria y amor a un sueño. Una ciudad antorcha, todo un ideal iluminado desde Bayamo.

Tenemos la suerte tremenda de que varios iniciadores de nuestras gestas independentistas fueron también hombres de cultura. Algunos escribían poesía, tocaban música de piano o componían canciones. En la manigua, casi con los disparos de banda sonora, se improvisaban décimas. Junto al valor y al arrojo casi de ciencia ficción estaba también la sensibilidad artística. Luego vinieron otros como José Martí, Juan Almeida Bosque y sus canciones, El Che con sus poesías y la pasión por la fotografía; Fidel y su capacidad de intelectual total, que siempre mostró gran interés por la cultura.

Ahí están sus intercambios con escritores y artistas en junio de 1961, sus palabras en los congresos de la UNEAC, los debates con jóvenes de la AHS en marzo de 1988 y el primer congreso de esa organización, que le concedió la condición de Miembro de Honor y también de Maestro de Juventudes.

Aquí está con nosotros el Quinteto Rebelde, cuyos integrantes fueron esenciales con sus canciones en la Sierra Maestra. El abrazo para ellos.

¿Cómo podemos ser verdaderamente fieles a tanto legado? Nos ha tocado vivir una época de transformaciones, de grandes preguntas. El país se actualiza no solo en lo económico. Habitamos un planeta cada vez más complejo, en el que a las dificultades del mundo físico se suman las del virtual.

Eso nos confiere una responsabilidad adicional con el presente, con la historia de nuestra nación, con nuestros abuelos y padres, y sobre todo con nosotros mismos, con nuestra moral de cubanos. Una responsabilidad enorme con el futuro.

 

La pasividad, el caminar con los ojos cerrados, el preferir el silencio antes que señalar un problema no son alternativas. Tenemos que ser protagonistas, Quijotes de este tiempo, sin pesimismo jamás y aspirando siempre a la belleza.

Creo en el poder de la poesía, y en la fuerza tremenda del arte, no solamente en galerías y escenarios, también en la vida cotidiana. Hay muchos versos en el esfuerzo diario, en la sonrisa de cada uno y en el afán de no rendirnos jamás, a pesar de las dificultades. Eso nos debe acompañar. Voy por la calle y digo un piropo, saludo con entusiasmo, trato de evitar la rutina,  porque con un simple gesto o un chiste podemos mejorar el día a alguien. Eso también forma parte de ser cubano.

Una intensa jornada literaria y artística se ha desarrollado en todo el país durante los últimos días, dedicada de manera especial a los jóvenes. Las nuevas generaciones de creadores no cesamos en el empeño de hacer crecer nuestra impronta. Brindamos nuestra obra en comunidades, llegamos a grandes centros, pero también a montañas, a hospitales y escuelas.

En esta propia provincia cada agosto visitamos sitios de gran relevancia histórica, como La Demajagua, e iniciamos el camino hacia lo más alto, a la cima del Pico Real del Turquino, al encuentro del busto de Martí, un ascenso que ya también para nosotros constituye un símbolo. Desde la AHS impulsamos, además, espacios de análisis, debatimos casi con fiereza y hacemos propuestas a favor de nuestra cultura y el país, siempre acompañados por la savia de nuestros Maestros.

Quizá en el futuro nunca naveguemos por un río apacible. Debemos imponernos retos cada vez mayores y, encontrar en la inteligencia colectiva, la sabiduría suficiente para vencerlos, por eso resulta vital la superación, evitar el sedentarismo intelectual, para ser también mejores seres humanos, mejores cubanos.

 

Hagamos de la belleza, entendida como bondad y búsqueda de perfección una especie de puente interminable, de motor que impulse cada gesto, cada palabra, cada acción nuestra y nos guíe en el camino de los anhelos.

Hace poco alguien nos preguntaba qué debemos salvar de la cultura. Indudablemente la cultura es siempre la que nos salva. Ahí están las esencias, la energía, el espíritu desafiante, el afán de alcanzar lo que parece imposible, el propósito de enamorar… Ahí palpita también nuestra identidad como nación y pueblo.

Ojalá Cuba sea siempre una familia enorme a favor del bien, sin importar donde estemos sus hijos. La solidaridad, el afán de ayudar y el amor hacia la Patria es también parte de nuestra cultura. En las bellas artes, en lo popular, en las tradiciones, en el orgullo de ser cubanos y en la voluntad de conquistar aparentes utopías radica la mayor plataforma descolonizadora a la que debemos aspirar como nación.

Desde aquí, desde este lugar con tanto simbolismo, ratificamos también nuestra solidaridad con el pueblo palestino, que sufre una escalada de agresiones y muertes. Defender la dignidad y la justicia en cualquier parte del mundo es otra enseñanza que nos debe acompañar siempre.

Son muchos los motivos para sentir orgullo de Cuba, de Bayamo y de nosotros mismos. Estamos escribiendo también páginas de historia y resistencia. Algún día los libros tendrán que hablar de este pueblo de hoy, de lo que estamos haciendo, pero sobre todo de cómo vamos a salir adelante. Ese será quizás el mejor poema de nuestras vidas.

Gracias siempre a nuestros antepasados, a esta Granma que tanto amamos, a los creadores cubanos, a los que nunca dejamos de soñar. Que el arte y la belleza nos acompañen siempre.

¡Viva la Cultura Cubana!

¡Viva Bayamo!

¡Viva la Patria!


¡Hasta siempre, Molina!

Con gran consternación el Ministerio de Cultura, el Consejo Nacional de las Artes Escénicas y la Agencia Artística de Artes Escénicas ACTUAR lamentan el deceso en La Habana, Cuba del primer actor Enrique Molina, Premio Nacional de Televisión 2020, Premio ACTUAR por la Obra de la Vida 2018 y Título Honorífico en la 1ra edición del Premio Enrique Almirante en 2015.

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La piel, el hombre y el lenguaje

(Aproximaciones a la I Encuentro Internacional de Tatuaje y Perforación en Santiago de Cuba)

Este verano ha sido muy movido para la AHS en Santiago de Cuba. Disímiles jornadas, proyectos e ideas se han concretado con una importante presencia en la cartelera cultural de la provincia. Algunas de ellas han sobresalido de los márgenes nacionales y han podido convocar a creadores de distintas nacionalidades. Esto en gran medida ha sido una de las ganancias del trabajo en el espacio virtual, todos los caminos parecen menos estrechos y los encuentros se hacen entre un número de individuos a lo que tal vez, sería imposible convocar desde lo presencial.

El I Encuentro Internacional de Tatuaje y Perforación Santiago de Cuba 2021 fue una acción que generó gran expectativa. La convocatoria hecha a los cultores del arte del tatuaje y la perforación convidó a creadores de distintas generaciones y estilos. La AHS, junto a la Casa del Caribe en la ciudad, auspiciaron la jornada y le dieron cabida dentro del Festival de Caribe del 3 al 9 de julio. La idea original de Vitelio Manuel Ruiz Miyares, fue crear un camino para sentar las bases de una posible asociación cubana para los artistas de este gremio. Un camino para sentar los protocolos legales e higiénico-sanitarios dentro de la isla. Cuba no cuenta con una estructura conceptual y física que ampare a los artistas y trabajadores del arte del tatuaje y que, además, les permita ser contribuidores a las cuentas del estado.

Este encuentro no solo propició espacios para el diálogo y la creación artística, también fue parte de un proceso vivo que irá en lo adelante, desde lo jurídico hasta lo estético. Las líneas esenciales que rigieron el programa fueron: La importancia de un reglamento para establecer las medidas higiénico-sanitarias para el control del funcionamiento de los centros de tatuajes y perforaciones corporales en Cuba; La creación de la ACATP (Asociación Cubana de Artistas del Tatuaje y Perforación); Tatuajes, micropigmentaciones y perforaciones en tiempos de pandemia; Tatuaje de pezón y areola en la mujer mastectomizada; Escuelas de tatuajes en el Caribe; El cuerpo como arte (práctica y estética); La psicología del tatuaje.   

Todas estas líneas argumentales fueron puntos para un debate diverso donde las búsquedas de referentes médicos y artísticos se conjugaban en la multiplicidad de voces. De ahí que las conferencias fueran protagonizadas por artistas, médicos, abogados y promotores culturales, quienes desde distintas perspectivas abordaron un fenómeno que ya es orgánico en la contemporaneidad del cubano.

Más de nueve países estuvieron representados en el evento. Un dato que refleja la acogida de esta jornada como espejo para una integración de todos los actores sociales que integran este gremio. Algunos de los especialistas invitados fueron Manuel Rivera (tatuador profesional, Cuba), Osmel Francis Turner (director del grupo ecologista Cubanos en la Red, Cuba), la catedrática mexicana Ximena Jordan (en representación de los museos Frida Kahlo y Anahuacalli), el Dr. Jorge Guilarte (Cuba), el profesor Dayan Alfonso (México), y Gisselle Quevedo Chil (tatuadora profesional, Cuba).

Otros nombres pudieran aparecer aquí, en especial aquellos que participaron en los distintos espacios de reflexión teórica y la competencia de tatuaje. El concurso fue uno de los grandes atractivo tanto para los cubanos como para los participantes extranjeros. El resultado final nos dejó como ganador al camagüeyano Guillermo Columbié, premio que consistió en el otorgamiento de un viaje a la Ciudad de Cancún, Estado de Quinta Roo, en México. Allí participará en un evento internacional de tatuaje entre los meses de octubre y noviembre de 2021. Esta premiación fue posible gracias a la colaboración de Black Lava Tattoo Studio y el Centro de Inteligencia Educativa y Profesional (CIEP Universidad) de Cancún.

El comité organizador del evento ya prepara la próxima edición a celebrarse en el año 2022 en el contexto de la Fiesta del Fuego. Para ello se prevé un mayor número de participantes y una mayor composición de la comunidad de tatuadores cubanos. El arte de dibujar en el cuerpo posee un  arácter milenario, y en nuestro país representa códigos culturales que yacen impregnados en las conductas/formas e ideas de varias generaciones. El tatuaje ya no representa marginalidad, ha roto tabúes y se ha sentado en la población como un síntoma de identidad. De ahí que proteger a sus cultores y sus simbologías representa una necesidad espiritual en términos culturales.

La AHS en Santiago de Cuba sigue siendo un espacio de diálogo donde caben todos los modos expresivos del arte. La organización busca representar la vanguardia creativa mientras colabora con proyectos que son ineludibles en la construcción cultural del país. Esperemos que el próximo año las circunstancias nos permita abrir la Casa del Joven Creador para el abrazo presencial. Crear sin fronteras para sanar es una necesidad en tiempos tan convulsos. El buen arte siempre nos convidará a lo útil, lo hermoso y lo sagrado.


La poesía es un camino para protegernos y sanarnos

(Aproximaciones a la V Edición de los Juegos Florales de la Juventud)

La AHS en Santiago de Cuba continúa en su labor de promover y dimensionar el arte joven producido en la isla. En esta ocasión, se trata de la V edición de los Juegos Florales de la Juventud, una jornada que cada año se realiza en la célula de Songo La Maya y cuyo fin es el de promover los valores literarios del territorio y establecer puentes con artistas de otras provincia.

Esta célula ha tenido un notable quehacer cultural en los últimos meses, creando espacios para confluir desde un diálogo generacional y activo. Debido a la pandemia, todo el trabajo ha tenido que establecerse desde las plataformas digitales y esta jornada no será la excepción. 

Dedicado a las Maestras de Juventudes Lina de Feria y Nancy Morejón en su 76 y 77 cumpleaños, respectivamente, el comité organizador de los Juegos Florales buscó resaltar la impronta literaria de ambas. Su literatura emerge como un símbolo para los jóvenes escritores y crear vínculos con ella; es una necesidad a la hora de salvar la memoria.

Otras de las motivaciones fue el 35 aniversario de la AHS, organización que ampara proyectos/ideas/formas/y convicciones capaces de impulsar el arte desde todas las áreas, incluyendo los pequeños espacios. Una célula de la organización, por lo general es un espacio pequeño pero simbólico. Un lugar desde el cual una parte de la cultura nacional se hace necesaria y es un proceso irremplazable.

La V Edición de los Juegos Florales de la Juventud contó con más de una veintena de participantes, entre los que sobresalen los proyectos literarios y escritores del municipio. Ellos son el ejemplo de porqué es tan ineludible el encuentro y su proyección dentro de la programación institucional, aun en tiempos tan difíciles.

De Songo la Maya tuvimos los proyectos: Taller de pintura Pequeños Gregorios (el cual tendrá una expo dentro de del evento), Taller Aula de Haiku, así como los escritores Reynaldo Cardero, Leidys Delgado Veranes, Maide Vera Fernández, Eddy Serrano, Víctor Freddy Martínez, Eloy Díaz Ruiz, Rogelio Ramos, Yulier Canuto Pérez y el artista visual Waldo Regueiferos.

 

Se prevé el estreno de las cápsulas promocionales “Al Dorso”, las cuales están destinadas a promover a los miembros de la sección de literatura de la filial. Esta es una producción de la Oficina Antonio Lloga y Buena Luz Producciones, las cuales concretan un proyecto que es el complemento a las publicaciones seriadas de igual nombre a cargo de poeta Reynier Rodríguez.

Entre los invitados también estuvieron la teatróloga y escritora Ámbar Carralero Díaz, la cual presentará algunos apuntes sobre el canal de Telegram dedicado a la escritura femenina @TroyanasenCuarentena. El Grupo de Experimentación Esénica LA CAJA NEGRA estrenará siete videos-artes realizados a partir de la obra poética de ambas homenajeadas. También se estará revisitando la película Muerte de Narciso y la obra teatral Ofelia. Estos materiales irán acompañados de entrevistas sobre el proceso creativo en voz de los actores, quienes por primera vez se enfrentaron a un proceso teatral desde otros dispositivos artísticos.

El proyecto Diversa buscará encontrarse con la poesía de Lina de Feria y Nancy Morejón desde un proceso interpretativo que será más emotivo que performático. Lectura a profundidad de poemas icónicos de las maestras en voces múltiples. Voces que entienden el canto noble de la creación y se adhieren a él. Esta lectura será como un salto emotivo hacia la esperanza, que se aloja (siempre) en la buena poesía.   

La Peña El Escriba, espacio literario de la escritora Lisbeth Lima Hechavarría, propone adentrarnos al trabajo del artista visual y poeta Carlos Gil Calderón. Ganador del premio literario Portus Patris y con un trabajo meritorio dentro de las artes visuales santiagueras, Gil llega a este espacio para hablarnos desde la experimentación que genera su obra, su experimentación formal, sus contradicciones y necesidades expresivas. La Peña El Escriba cumple un año de fundada; en medio de la pandemia ha sobresalido por ser un espacio vivo y generador de ideas y encuentros. Sin dudas, fue una de las experiencias que mejor registro dejará del arte hecho en pandemia.

La jornada también nos preparará un momento importante fue cuando la AHS haga entrega de un reconocimiento especial al Proyecto Claustrofobias Promociones Literarias. Dirigido por Yunier Riquenes y Naskicet Dominguez, en este 2021 el proyecto está cumpliendo 10 años de abnegación a la literatura y al quehacer cultural de los artistas y escritores cubanos.

No menos importantes, llegaron algunos conciertos para amenizar el programa. Se trató del Grupo Diástoles (Contramaestre, Santiago de Cuba), Jazz D’ Bess (Santiago de Cuba), y la cantautora Giselle Lage (Santiago de Cuba).  Estos conciertos online forman parte de las estructuras para las distintas jornadas de programación. Los músicos se suman desde sus casas para alentarnos a seguir, a luchar y a creer.    

Todos los materiales podrán ser encontrado en los siguientes sitios: Facebook (@AHSStgo), Telegram (t.me/ahssantiagodecuba), Youtube (ahssantiagodecuba) y (lamiradainquieta), Instagram (AHSStgo),  Twitter (@AhsStgo).

Esta fue una jornada para cantarle a la vida y las cosas esenciales de nuestro presente. Llenar de alegría algunos espacios es una tarea urgente para los artistas. El mundo está peleando su mayor guerra y el arte debe estar a disposición de las buenas causas. ¡Bravo por los hombres dignos que así lo creen! ¡Bravo por los pequeños espacios! ¡Bravo por la poesía! Hagamos de cada encuentro un camino para protegernos y sanarnos.


Hasta siempre, querido Adalberto

Este miércoles 1 de septiembre hemos amanecido con la noticia de la muerte de Adalberto Álvarez, víctima del coronavirus. Días atrás se había corrido la información de su fallecimiento, pero luego supimos que era una fake news. Por eso en un momento pensé que de nuevo todo era falso, pero no, lamentablemente la covid nos vuelve a dar un golpe bajo y se nos va alguien muy querido por los cubanos y cubanas residentes en el país o en su diáspora.

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Pentagrama #3: Una palabra fuerte

La cultura hip hop se ha extendido a diferentes culturas urbanas, suburbanas y comunidades de todo el mundo

(Diario del festival Palabras 2021 en Santiago de Cuba)

I

Desde de su evolución a lo largo del sur del Bronx, la cultura hip hop se ha extendido a diferentes culturas urbanas, suburbanas y comunidades de todo el mundo. Sus elementos han experimentado una considerable adaptación durante el transcurso de la historia de la cultura y hoy permanecen en constante evolución al ser parte de una cultura que está presente en más de 200 naciones.

El hip hop es un fenómeno moderno cuyas esencias nacen de elementos anteriores a su llegada. Parte de la cultura ha girado en torno a la idea de actualizar las grabaciones clásicas, actitudes y experiencias al público moderno en lo que se denomina “flipping”. Actualmente, aún sigue arraigándose a otros géneros norteamericanos como lo son el blues, jazz y rock and roll, inspirándose mayormente en el soul y el funk, pero también en géneros y sonoridades del contexto donde se practica.  

En la actualidad mantiene una brutal competencia con el rock, el pop y con la música electrónica por el primer lugar en ventas a nivel mundial, así como por la influencia cultural. Aunque es cierto que en el Caribe son otros ritmos nacidos de la exploración constante del rap los que impactan con mayor popularidad entre la población joven.

Las raíces del hip hop pueden encontrarse en su sentido más estricto en la música afroamericana y, por supuesto, en la música africana. Muestra de ello son los “griots” de África Occidental, unos viajeros que forman parte de una tradición oral que se remonta a cientos de años atrás en dicho territorio. Estos poseen un estilo vocal muy similar al de los raperos.

Como dato importante, en la ciudad de Nueva York las interpretaciones similares a los “griots” tuvieron un importante impacto en la cultura y posteriormente en el movimiento por los derechos civiles en los años 1960 y 1970.

II

La última jornada del festival de hip hop Palabras 2021, fue una remembranza con los códigos más genuino de la cultura. Tras la proyección del noticiero del festival se pudo ver la entrevista a Sahay Fajardo, miembro del comité organizador y directora del Proyecto Diversas. No es casual que Sahay formara parte de las proyecciones del evento para este 202; las acciones que Diversas a estado fomentando desde el 2020 son evidencia fehaciente de su contribución a causas comunes a las que defiende la cultura hip hop.

En la jornada también pudimos compartir con la investigadora Ligia Lavielle. Ella articuló un conversatorio titulado “La presencia de la mujer en el movimiento de hip hop cubano y del Caribe”. Para Ligia, la presencia de la mujer dentro de la escena rap en Santiago de Cuba se construye desde un imaginario caribeño. Un signo que aparece por los lazos históricos que Santiago ha mantenido con la región. La toma de conciencia de los músicos sobre el yo-caribe es un elemento que ha conllevado al hip hop a combinarse con otras manifestaciones del área como el reggae. En medio de esa autodeterminación, la mujer se ha impuesto sin importar que desde los inicios siempre fuera un movimiento mayormente masculino.

Tres exposiciones fueron inauguradas al igual que en las jornadas anteriores. La primera, COSASMALAS, de Carmen Barruecos (La Habana). La muestra es un acercamiento a las intervenciones de la artista en espacios públicos a través del grafitis o de murales. Trabajos que se integran con su medio y que trasmiten un mensaje a través de esa integración, pues por si solo perderían parte del concepto inicial.

La segunda exposición Pinta con lo que sea pero pinta, de Laura Soris (La Habana), es una exploración a la mujer como concepto para la imaginación y lo onírico. En sus piezas la mujer es un cuerpo que no envejece. Una imagen multicolor. Entre muros y colores, su obra invita a crecer desde lo físico hasta lo espiritual. Para ella la figura femenina es muestra de grandeza y anda entre flores. Sus trabajo son un llamado de atención sobre cómo podemos apreciar al reino de las mujeres.

La tercera muestra African woman sketch, de la artista visual Inmaray Tillet Fonseca –The black Queeny (Cienfuegos)–, es una oda a la belleza femenina y a la herencia africana. Ella hace énfasis en el peinado, las facciones del rostro, la desnudez, la majestuosidad del cuerpo, el vestir, los aditamentos corporales y la sexualidad. Para Inmaray, la mujer es un símbolo de perdurabilidad de la vida y en ella se concentra lo divino y lo carnal.

Otras intervenciones en el programa del día estuvieron a cargo de DJ Kelly Sugarface (Canadá), Dayli sin Nombre (Pinar del Río), Lady Step (Puerto Rico), La Fina (La Habana) Yisi Calibre (Santiago de Cuba), así como la Reyna y la Real (La Habana).

El programa también sirvió para homenajear a Lourdes la Cimarrona. Figura representativa del hip hop cubano e insignia femenina dentro de la cultura. La Cimarrona estuvo presente a través de materiales que se le hicieran en vida y otros creados para el evento. Vale resaltar la intervención del proyecto de grafitis Undergraff (Holguín), que hizo un mural en su honor y compartió la documentación del proceso.

El Palabras 2021 ha sido un espacio de reflexión, intercambio, superación y de análisis sobre procesos socioculturales y artísticos que son transversales al hip hop. La internacionalización del evento ha permitido circular el arte de las participantes para otros públicos y dinámicas antes no exploradas por los organizadores. Las plataformas digitales habilitadas para estas jornadas no solo han servido para desarrollar un programa sino también como repositorio de todos los materiales. En lo adelante, el público todo podrá acceder a ellos a través de los sitios Facebook (@AHSStgo), Telegram (t.me/ahssantiagodecuba), YouTube (ahssantiagodecuba), Instagram (AHSStgo), Twitter (@AhsStgo).

La próxima edición en 2022 estará enfocada en mostrar aquellos elementos de nuestra identidad dentro de la cultura hip hop. La idea es definir los elementos que hoy la hacen parte de nuestra nación. Próximamente se hará el lanzamiento oficial de la convocatoria; esperemos que la vida nos permita la presencialidad para entonces. Mientras tanto, la palabra seguirá en favor de las causas más nobles, de los valores más esenciales y de la dignidad cultural. Una palabra sin parafernalias ni concesiones. Una palabra fuerte.


El color del Caribe y la memoria salvada (+Fotos)

(Palabras a propósito de la entrega del reconocimiento que la AHS santiaguera le entregara a la Casa del Caribe por los 40 años de la Fiesta del fuego y su aporte a la cultura cubana y al Jazz de la región)

 

No podría contarse la historia cultural de Santiago de Cuba sin hacer referencia a la Casa del Caribe. Como institución rectora de los estudios sobre los procesos socio-culturales de la región, su hacer ha significado un enlace con otros pueblos con los cuales compartimos ideas, ancestros, motivaciones y color. Aclaro que la salvedad del color no se remite a su significado más concreto, sino a un concepto que se ensancha por las Antillas y el mar Caribe. Un concepto donde la raza es un principio, donde la fe es un destino, y la sangre un acápite sin conclusión. El color que se comparte en el Caribe caluroso y rítmico es la construcción de una sociedad diversa, independiente y pacífica. Una sociedad que aun en sus miserias más terrenales, no olvida de dónde vino y dónde está.

Fotos de Rubén Ajá Gari/ Archivo

Me gusta pensar que el Caribe es un propósito de la fe. Tal vez ahí entre a jugar  el azar y aquel navegante europeo, las luchas de su pueblos por la liberación del colonialismo, y la no renuncia a las esencias. Me gusta pensar que el Caribe es una zona para hombres y mujeres libres, individuos de un mismo color.

La historia del Caribe se escribe a través del mestizaje. La historia del Caribe puede ser la historia de un cimarrón, de Hatuey, de Joel James, Alcides Carlos Gonzáles Díaz (nuestros Tití), de Rogelio Meneses, Ramiro Herrero, Berta la Pregonera, los Rastafaris, y muchos otros. La historia del Caribe es nuestra historia, desde lo singular hasta lo ancho y largo de ese color que se hace tierra, carne, fe, arte y rebeldía. Para los que vivimos aquí, la historia del Caribe es la más hermosa de todas.

Fotos de Rubén Ajá Gari/ Archivo

No siempre las historias son bien contadas porque no siembre son bien escritas. La memoria siempre ha sido nuestra mayor arma. La memoria para perdonar, la memoria para renunciar al olvido. En ese ejercicio, la fundación de la Casa del Caribe, el 23 de junio de 1982, ha jugado un papel fundamental. No todas las estructuras creadas por el hombre pueden transcribir la realidad como lo ha hecho esta institución. No solo ha tenido un equipo (por años) capaz de reconocer el color del Caribe, también ha impulsado investigaciones científicas, proyectos extensionistas, y proyectos de salvaguarda de nuestros bienes patrimoniales inmateriales. Su programa de promoción cultural es tan amplio como el color mismo de la región. Un ejemplo inigualable resulta su Festival del Caribe o Fiesta del Fuego. El evento que se celebra del 3 al 9 de julio desde hace 40 años y es de los más importantes en el hemisferio.

La responsabilidad que hoy posee esta Casa ha sido forjada por la necesidad que han tenido los hombres y mujeres del Caribe, porque nadie escriba nuestra historia. Porque nadie externo crea que la sabe tanto como nosotros. Porque nadie externo crea que nos la puede contar.

Durante todos estos años esta institución nos ha devuelto el rostro. Nos dice dónde no podemos dejar de poner la mirada. Las artes y la cultura en su sentido más amplio han sido beneficiadas en esta ciudad, lugar de encuentro para volver a África y a nuestros ancestros. Todas las texturas y ritmos se han mezclado durante años al calor de la quema del Diablo. 

La Asociación Hermanos Saíz en la provincia ha mantenido un vínculo importante con la Casa del Caribe. En la defensa de nuestros valores, principios y variedad artística, los caminos siempre estarán destinados a cruzarse y a emparentarse. El evento Almas Nuevas es un ejemplo concreto. Los jóvenes entendimos eso hace mucho y le pusimos nuestra impronta a la Fiesta del Fuego. La Casa del Caribe y su festival han sido espacio de superación y de intercambio cultural para los miembros de la AHS. Creo que esa relación (también) nos ha ayudado a entender nuestro arte dentro de un contexto que no necesita parafernalias sino sinceridad absoluta desde y para nuestra obra.

Hoy, la Asociación Hermanos Saíz de Santiago de Cuba y el Comité Organizador del Encuentro de Jóvenes Jazzistas Jazz Namá, en el marco del aniversario 35 de nuestra organización, quiere hacer entrega de un reconocimiento especial. En este gesto va la voz de todos los miembros de nuestra Asociación, que como hijos del Apóstol, sabemos que honrar honra.


Perucho, el Himno y aquel momento de luz

Aquel hombre tremendo, de música y fidelidad total a Cuba, cumpliría este 18 de febrero 203 años de edad. Pedro Felipe Figueredo y Cisneros, como lo llamaron sus padres, el autor del Himno Nacional, sigue siendo un símbolo de poesía más allá de las palabras. Aquella marcha guerrera entraña también el amor verdadero, el decoro y la dignidad de un artista y todo un pueblo.

La escena parece casi de película. Perucho está sobre su caballo. A su alrededor cientos de personas expresan “¡Viva la Revolución!” “¡Viva la independencia!” “¡Muera España!” “¡Viva Carlos Manuel de Céspedes!” “¡Viva Perucho!…”

La Ciudad de Bayamo, la primera liberada por los mambises, era un manantial de emociones, un hervidero patriótico. Después de unas 40 horas de combate y lograr la victoria, todos estaban repletos de entusiasmo.

Aproximadamente, a las 10 de la mañana, del 20 de octubre de 1868, había entrado a la Plaza de la Iglesia Parroquial Mayor la División La Bayamesa, bajo el mando del General Figueredo.

Minutos después, el pueblo aclamaba: “Perucho, la letra”, ¡La letra!…

El historiador Aldo Daniel Naranjo manifiesta que desde fechas anteriores algunos pobladores tarareaban ese himno de libertad. “Estaban ansiosos, por eso lo pedían con tanta insistencia. Era el momento adecuado, no existía ningún impedimento para que esos versos broncíneos estremecieran la ciudad libre y se expandieran por toda Cuba”, expresa.

Resalta que era una marcha de guerra, un llamado permanente al combate. Según refiere, en cualquier análisis debe tenerse en cuenta que simboliza la nación, pues su esencia no es el llamado a los bayameses, sino a todos los cubanos, porque “… morir por la Patria es vivir”.

Aclara que verdaderamente toda la multitud no conocía la letra, aunque sabía su existencia. Ese día Perucho no lo compuso, como han divulgado algunos, aunque sí lo reprodujo en un papel encima de su caballo, gracias a la memoria.

Aquellos párrafos pasaron de mano en mano. Hubo quien realizó copias apresuradamente, y pronto se oyeron voces: “Al combate, corred, bayameses, que la Patria os contempla orgullosa…”

El momento fue más especial, porque también estaba la orquesta del maestro Manuel Muñoz Cedeño, y se armonizaron letra y música, lo cual debió constituir un espectáculo estremecedor.

EL HIMNO ANTES DE 1868

Daniel Naranjo narra que en 1867 el abogado y revolucionario bayamés Francisco Maceo Osorio le dijo a Perucho Figueredo: “A ti, que eres músico, te toca componer nuestra Marsellesa”.

Y meses después, el talentoso bayamés ya tenía la obra, la cual fue conocida por unos pocos. Figueredo entregó las partituras de su composición a otro artista de prestigio, Manuel Muñoz Cedeño, vecino suyo, quien la instrumentó con su orquesta.

Algunos aseguran que la esposa de Perucho, llamada Isabel Vázquez, excelente poetisa, también participó en la creación. Así lo expresó, por ejemplo, Carlos Manuel de Céspedes, hijo del Padre de la Patria y yerno de Figueredo.

Conocido es también que, con la aprobación del cura Diego José Baptista, la música del Himno fue estrenada públicamente el 11 de junio de 1868 en medio de las celebraciones del Corpus Christi, en la Iglesia Parroquial de Bayamo.

En esa ocasión, el teniente coronel Julián Udaeta calificó la melodía de subversiva y revoltosa, pero seguramente jamás imaginó que apenas meses después, el 20 de octubre, él tendría que firmar la capitulación de las tropas españolas, jornada en la cual esa marcha patriótica retumbó en la urbe con su letra completa.

Por la importancia de aquel hecho, se escogió el 20 de octubre como el Día de la Cultura Cubana, fecha en la cual se realizan múltiples actividades en todo el país.

Según historiadores, en el futuro se suprimieron las estrofas del texto original que condenaban casi cuatro siglos de ignominias y crímenes del yugo colonial de España, pues podrían herir la sensibilidad de aquel pueblo, con el cual los cubanos permanecemos relacionados por lazos de sangre y de cultura. No se debe olvidar, además, que muchos españoles integraron el Ejercito Libertador y alcanzaron grados de oficiales.

Investigadores, como Luis Toledo Sande, resaltan que modificaciones textuales y melódicas han dado por fruto una pieza ágil, de contundente brevedad y de musicalidad electrizante.

El Himno constituye símbolo de heroicidades y sacrificios. Nacido de la sinceridad y el coraje de hombres y mujeres que amaron verdaderamente a Cuba y no deseaban verla sometida por potencia extranjera, ni aceptarían jamás ser instrumentos de quienes desean la muerte de su pueblo y la Revolución por la que tanto ellos lucharon.