Ana Margarita Arada Clavería


La luz sobre el asfalto

Apuntes en torno a La acera del Sol… Impactos de la política cultural socialista en el arte cubano (1961-1981).

Hay periodos, épocas o contextos que parecen impregnarse substancialmente en la memoria popular. Así sucede con el Quinquenio Gris. Todos creen tener algo que decir o apuntar. Se suele hablar de él con absolutismo, autoridad o recelo en dependencia de quien hable (tanto si lo vivió o lo imagina). Aunque si hay algo en lo que todas las voces coinciden es que fue un periodo difícil para el arte y la creación nacional. Marcado por momentos de tensiones y la lucha al interior del proceso revolucionario entre varias perspectivas intelectuales y políticas por imponer un canon desde el cual trazar la política cultural. El resultado: incomprensiones, censura, aislamiento de varios artistas e intelectuales.

Hamlet Fern√°ndez D√≠az vuelca su mirada aguda de cr√≠tico e investigador sobre los convulsos a√Īos del quinquenio. Su agudeza le permiti√≥ estudiarlos desde los a√Īos que antecedieron e influyeron inevitablemente en el periodo y ver un poco m√°s all√°, las consecuencias posteriores a 1976. El libro La acera del Sol‚Ķ Impactos de la pol√≠tica cultural socialista en el arte cubano (1961-1981), premio Alejo Carpentier de ensayo en 2019 y publicado por Letras Cubanas es el resultado de un estudio profundo, examina y reflexiona sobre los procesos pol√≠ticos-culturales y las relaciones establecidas entre instituciones, artistas y el poder.

Muchos estudiosos se han acercado al tema, Ambrosio Fornet, Fernando Martínez Heredia, Juan Antonio García Borrero, Eduardo Heras León y otros, desde diversos enfoques y manifestaciones. Pero existía cierto vacío epistemológico y en el campo de las artes visuales. Quizás porque como afirma el propio autor: En el caso específico de las artes visuales se tiende a pensar que del quinquenio gris no fue tan dramático como en el teatro, la narrativa, la poesía o las ciencias sociales. Da la impresión de haber sido más alineada con la política oficial…

Este es uno de los aportes del libro, arrojar una investigaci√≥n basada en profundos an√°lisis y fuentes documentales variadas sobre la producci√≥n simb√≥lica de esos a√Īos. Desde el mismo primer cap√≠tulo, el autor arroja preguntas que antes hicieron los estudiantes de la Escuela Nacional de Arte¬† (ENA) en 1966. En ellos, las incertidumbres, angustias y contradicciones de los futuros artistas de la Revoluci√≥n. A partir de ah√≠ Hamlet nos regala un ensayo fluido pero riguroso en el uso de palabras y t√©rminos espec√≠ficos. La acera del Sol‚Ķ es un relato historiogr√°fico de enfoque culturol√≥gico. Un libro preciso y valiente que se acerca a los sucesos y artistas visuales de esos a√Īos y a la construcci√≥n ideoest√©tica que se implant√≥ y exigi√≥ de ellos, fundamentados en el realismo socialista. El autor lo hace desde la imparcialidad de quien no estuvo ‚Äúimplicado‚ÄĚ no carga con ‚Äúheridas‚ÄĚ ni culpas‚ÄĚ, por tanto escribe desde la sobriedad y visi√≥n del presente.

Tengo que confesar que a pesar de haber estudiado Historia del Arte y acercarme a la lectura con referencias anteriores al tema, descubr√≠ historias, personas y sucesos y redescubr√≠ otros desde una visi√≥n m√°s completa, que hace ver nuevos matices y valorar quiz√°s, con m√°s justicia esos acontecimientos. Especialmente agradezco el acercamiento a la figura de Reinaldo Gonz√°lez Fonticiella, si bien conoc√≠a la obra de Antonia Eiriz, Ra√ļl Mart√≠nez o Humberto Pe√Īa, Fonticiella fue un maravilloso descubrir. Solo me hubiera gustado que este libro contara con im√°genes que apoyaran el texto. En materia de artes visuales el apoyo visual es casi imprescindible.

El t√≠tulo es sin dudas, adem√°s, un acto de justicia con creadores que vivieron (sufrieron esos a√Īos) rechazados por ciertas autoridades culturales y cierto pensamiento est√©tico. Estamos ante un volumen necesario y novedoso. Hamlet opt√≥ por lo complicado y bello de caminar por La acera del Sol. As√≠ y solo as√≠ es posible arrojar luz sobre el asfalto.



¬ęAntolog√≠a de poes√≠a argentina actual¬Ľ: ensayar una peque√Īa magia

Leer poes√≠a es ensayar una peque√Īa magia. Intentar definirla es tropezar con las mismas dificultades que se nos plantean como cuando tenemos que definir un color, un sonido, el significado de la ira o el amor. ¬ŅC√≥mo describir entonces la magia que entra√Īa este libro? ¬ŅExplicarlo, presentarlo? No hay otra forma de hacerlo que dej√°ndose llevar por esa misma magia, por la maravilla.

Antolog√≠a de poes√≠a argentina actual, un libro que desde el propio t√≠tulo se nos revela ambicioso, abarcador, y cuando lo leemos descubrimos que s√≠, lo es. Casi cien a√Īos de poes√≠a argentina encontramos en sus p√°ginas. Nicol√°s Antonioli, el antologador, nos presenta 12 poetas que desde la polisemia de sus estilos dibujan un cosmos po√©tico singular que permite leer, disfrutar y hasta analizar la poes√≠a de Argentina de gran parte del siglo XX y las dos primeras d√©cadas del XXI. Pero, si de poes√≠a se trata, no se precisa m√°s que el sentimiento como √ļnico pasaje para esta aventura literaria.

Temas que discurren sobre el amor, la muerte, la soledad, en un tono intimista que resalta la belleza de las im√°genes. Igualmente la antolog√≠a poetiza sobre temas sociales y pol√≠ticos, sin perder esa belleza pero resaltando la fuerza expresiva d√©cada l√≠nea. Como en estos versos de Cristina Molina: La boca de Angelina Jolie en la pantalla/ y sus ojos pl√°sticos cuando se los cambia/ le mataron a √Čl en un pa√≠s comunista// se lo mataron/ y todos sufrimos/ cuando las mariposas vuelan entre las telara√Īas de la selva/ ella y √©l /y un beso/ que sufrimos‚Ķ

A pesar de la multiplicidad de estilos y temas se respira equilibrio y armon√≠a. Las voces po√©ticas logran una unidad estil√≠stica en l√©xicos cercanos y c√≥digos est√©ticos parecidos. Sobre todo en la generaci√≥n de poetas nacidos en los a√Īos 80 y que son los que priman; en ellos se siente ese lenguaje depurado y directo, desenfadado en la construcci√≥n y estructura de los versos, prescindiendo de signos de puntuaci√≥n.

El escritor argentino Cesar Melis expresó: Existe en el mundo de hoy, pero principalmente en un país abaratado y atérmico en lo cultural como Argentina, cierto desprecio de los editores en general por publicar y divulgar poesía. Por suerte aquí seguimos apostando por difundir lo verdaderamente valioso. Y gracias a la Editorial Sanlope en Las Tunas y a su compilador Nicolás Antonioli (uno de los poetas que aparecen) podemos disfrutar de este libro, que fue editado por el escritor Antonio Gutiérrez Rodríguez y cuta corrección fue de la mano de Maritza Batista.

Toda selecci√≥n entra√Īa el peligro de decantar, olvidar, apostar por unos. Esta antolog√≠a no escapa de ese peligro, pero sale airosa gracias a la calidad de sus textos. Me place profundamente ver en esta muestra representativa de 12 poetas, de ellos nueve sean mujeres. No podr√≠a quiz√°s ser de otra manera, Argentina es la tierra de Alfonsina Storni y Alejandra Pizarnik, y la grandeza e influencia de su legado se siente en esas voces femeninas. Este es otro de los m√©ritos del libro, de la selecci√≥n.

La poesía es brasa y fuente, asidero y revoluciones, respuestas y muchas interrogantes. Su idioma, como el del sentimiento, es universal, por eso más que descubrir a poetas argentinos nos autodescubrimos en una imagen, un verso, una metáfora. Ahí está la esencia, la maravilla. Basta eso para ensayar la magia de leer este libro.



Más de un siglo de iconografía martiana

Recuerdo cuando ni√Īa el cuadro de Mart√≠ que hab√≠a al fondo del aula. Un retrato solemne, en el que se nos presentaba como ya nos hab√≠a ense√Īado la maestra, siempre vestido de negro y con la mirada fija. Al lado, unos zapatos rosa que hab√≠amos hecho entre todos, la mariposa de papel y unos versos que imaginaba sencillos. Demasiado serio pensaba. ¬ŅY este hombre escribi√≥ La Edad de Oro? No puede ser. ¬°Ese cuadro necesita colores!

Pasar√≠an a√Īos hasta que otra vez en un aula, ya estudiante de Historia del Arte, descubriera que aquel retrato era una copia del pintado por Menocal en 1902, uno de los primeros que se acercar√≠an a la figura del Maestro. Descubr√≠ tambi√©n que despu√©s llegar√≠an muchos m√°s, con diversos estilos y t√©cnicas. Encontr√© varios retratos de Mart√≠, cuya visi√≥n pl√°stica era como la que mi imaginaci√≥n de ni√Īa me hizo sospechar. Aunque admito que el cuadro de Menocal no necesitaba m√°s colores.

Y es que Mart√≠ es la figura revolucionario de mayor protagonismo en la iconograf√≠a pl√°stica cubana. Pero ¬ę¬Ņc√≥mo habr√≠a de ser pintado √©l mismo, de qu√© modo sutil, moderno, esencial, podr√≠a hallar su iconograf√≠a una correspondencia m√≠nima con el hombre que se quer√≠a todo pincel y todo luz?¬Ľ[1] En los primeros cuadros, como en el caso de Menocal, el h√©roe es representado desde el tecnicismo acad√©mico y la b√ļsqueda de un realismo casi siempre estricto. Con la llegada de las vanguardias art√≠sticas y su b√ļsqueda incesante de la identidad, la figura de Jos√© Mart√≠ ser√≠a, junto al paisaje, la forma ideal de vindicar la nacionalidad. As√≠, Arche nos regala un Mart√≠ noble, tan cercano y natural como el paisaje que lo cubre al fondo. Sereno, vestido de blanco, con una mano en el pecho y otra sujetando su propio cuadro, en un gesto misterioso pero sublime. En tanto, la pintura de Carlos Enr√≠quez no solo se aparta de la solemnidad de Menocal o de lo subliminal en Arche. Carlos Enr√≠quez muestra a un Mart√≠ en apariencia fr√°gil. Herido, envuelto en una agitaci√≥n de luces y transparencias est√° el hombre intr√©pido que se lanz√≥ al combate, acaso a la muerte.

El triunfo de la Revoluci√≥n provocar√≠a un profundo cambio en todos los estratos de la sociedad cubana. La historia, vista como actitud y replanteo se convirti√≥ en uno de los temas m√°s singulares de la cultura cubana. Lo cierto es que a partir de entonces Mart√≠ ser√° un tema recurrente y lo veremos a veces insolente, travieso en otras formas, dogm√°tico, pero cada d√≠a m√°s humano, m√°s cerca de sus artistas y su pueblo. Los a√Īos 60 y su fervor y jubileo popular aportaron una de sus visiones m√°s espont√°neas y aleg√≥ricas. Del pincel de Ra√ļl Mart√≠nez brota un Mart√≠ todo luz y color. Desde la asimilaci√≥n del arte pop el creador muestra al h√©roe seriado, pero en el que cada contraste de luces y colores deja entrever tambi√©n distintas fases y expresiones del hombre.

En la d√©cada de los setentas, entre grisuras y desencantos, ¬ęMart√≠ suele aparecer ¬†como un hombre sin conflictos, que ha de ser tocado con enga√Īosas manos de seda; p√°tina fetichista contra la que reaccionar√° la escandalosa sinceridad de los a√Īos venideros¬Ľ[2]. Los a√Īos ochenta, conocidos por el renacer en las artes, mostraron una fort√≠sima desacralizaci√≥n de los h√©roes. Mart√≠ es representado alejado de himnos y consignas, pero desde el homenaje sincero. Juan Francisco Elso, en su obra: Por Am√©rica, esculpe un Mart√≠ m√°rtir, con el cuerpo perforado. Pero el de Elso no es un Mart√≠ d√©bil, avanzando entre dardos machete en mano, el de Elso es un Mart√≠ guerrero, irreverente. ¬ęHay una imagen de Mart√≠ antes de Elso y otra despu√©s¬Ľ.[3]¬† En los a√Īos siguientes la iconograf√≠a martiana seguir√≠a en ascenso y cada vez se muestra m√°s aut√©ntica. Mart√≠ compa√Īero, cederista, comandante, de blanco o de negro o desnudo. Mart√≠ vivo.

Nelson Villalobos, Kamil Bullaudy, Alexis Esquivel, Tom√°s S√°nchez, Alejandro Aguilera, Agust√≠n Bejarano, Sandra Ramos, Alicia Leal, entre otros. Cada artista, como cada cubano, tiene su Mart√≠. Los tuneros tambi√©n se han acercado a la representaci√≥n pict√≥rica del Maestro y no pocas veces le han dedicado jornadas expositivas y salones de arte. Desde las diferentes maneras de hacer y soportes, la imagen del m√°s universal de todos los cubanos ha llegado a las galer√≠as tuneras. Leonardo Fuentes, Alexander Lecusay, Rogelio Ricardo, Jes√ļs Vega Faura, Lester McCollin, Gustavo Polanco, junto a otros j√≥venes que han encontrado en los Salones 19 de Mayo y Homagno una oportunidad de expresi√≥n desde la vis√≥n martiana. Entre ellos Baire Cartaya, Fernando Estrada, Ra√ļl Leyva y Yahiron Villalobos, que con su obra Solo va al alma lo que es del alma, muestra un Mart√≠ espiritual, donde el color se diluye, se opaca, y el di√°logo con el espectador se vuelve m√°s √≠ntimo. Daim√≠ Silva, en su obra El fruto de Mart√≠, dibuja al Ap√≥stol en una g√ľira, material alternativo que no solo simboliza cuban√≠a sino resistencia. En el Mart√≠ de Yamila Coma, los rasgos del personaje-mujer, caracter√≠stico de su obra, se funden con los del H√©roe.

Mart√≠, al decir de Lezama, es ese misterio que nos acompa√Īa. A 171 a√Īos de su natalicio se transmuta en el imaginario de un pueblo que lo ha hecho suyo seg√ļn sus experiencias. Y es que a Jos√© Mart√≠ la mayor√≠a de los cubanos lo conocemos H√©roe. Desde ni√Īos su imagen nos acompa√Īa en el cuadro del aula o en la imagen de un libro. Pero a quien se acerca un poco m√°s no tarda en revel√°rsele poeta, cr√≠tico de arte, periodista, amigo, confesor, hombre, luz. Captar la esencia de un ser humano excepcional, m√°s all√° de sus rasgos faciales, no es tarea f√°cil, y nuestros artistas han creado una iconograf√≠a martiana tan amplia como diversa.

 

Notas:

[1] Rufo Caballero. Agua bendita, p. 123. Editorial Letras Cubanas, 2009.

[2] Ibidem.

[3] Ibidem.

 



Teatro Tuyo: 25 a√Īos sembrando sue√Īos

Este art√≠culo podr√≠a ser solo sobre una presentaci√≥n infantil. La cr√≥nica de una actividad m√°s en la AHS de Las Tunas. Hablar√≠a de la felicidad de tener a la Compa√Ī√≠a Infantil Teatro Tuyo en casa, de ver otra vez en los rostros de los ni√Īos las sonrisas que provocan las narices rojas. Pero no, esta no fue una presentaci√≥n cualquiera.

Fotos: Tomadas de perfil de Facebook de la AHS Las Tunas

Justamente un 15 de enero de 1999 se presentaba por primera vez Teatro Tuyo en la P√©rgola, en ese sitio que sol√≠a ser m√°gico ocurri√≥ el milagro de los inicios. Hoy decir Teatro Tuyo es sin√≥nimo de arte y consagraci√≥n. Con empe√Īo y talento la tropa de ‚Äúlos tuyos‚ÄĚ no solo ha apostado por el arte del clown sino que lo ha dignificado con obras que desde la risa transmiten mensajes profundos de superaci√≥n y amor. Hoy bajo la amparo de ese nombre naci√≥ tambi√©n el Taller Internacional de Payasos, la Escuela Nacional de Clown y la Compa√Ī√≠a Infantil. Hoy no se puede escribir la historia del teatro cubano sin hablar de Gris, Super banda clown, Juegos Olimpiclowns o ese Clowncierto que tantos s√≠ les ha tra√≠do (Premio Villanueva de la Cr√≠tica 2023), aunque en esta su tierra fuera la despedida de su p√ļblico.

Por eso, aunque desde la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, que es su casa, hayamos celebrado este 15 de enero el 25 aniversario del grupo con la presentaci√≥n de la Compa√Ī√≠a Infantil, no dejamos de sentir la ausencia, el vac√≠o que dejaron. La tristeza de que a pesar de tantos resultados y reconocimientos que obtuvieron desde aqu√≠, no fuera en este lugar su celebraci√≥n.

Fotos: Tomadas de perfil de Facebook de la AHS Las Tunas

Nos consuela saber que tuvieron el agasajo que merecen, (con muchas presentaciones teatrales y del libro Clownteo Regresivo de Ernesto Parra), los o√≠dos que escuchan y las puertas que se abren. Que siguen materializando sue√Īos y robando sonrisas. Nosotros los seguimos desde ac√° y celebramos sus triunfos. Nos queda el compromiso de impulsar esa semilla que nos dejaron y por eso nos permitimos re√≠r, jugar con los ni√Īos y cantar juntos las felicidades para Teatro Tuyo. Con la certeza de que los volveremos a ver, porque lo que es tuyo nunca se va.



Artes visuales tuneras: ¬ŅCerrando ciclos?

En los √ļltimos meses del ya pasado 2023 las artes visuales tuneras estuvieron en el centro de las noticias culturales: exposiciones, salones, reapertura de galer√≠as, proyectos colectivos que empiezan a materializarse y hasta cr√≠ticas en las redes sociales. Muchas miradas apuntaron hacia all√≠, miradas que por tiempo se tornaban esquivas. Un repaso por esas muestras, gran parte de ellas todav√≠a abiertas al p√ļblico, permiten visualizar un camino, que no exento de tropiezos, parece al fin encontrarse.

El mes de octubre tra√≠a la esperada reapertura de la galer√≠a Fayad Jam√≠s del Fondo Cubano de Bienes Culturales, luego de dos a√Īos de cerrada al p√ļblico; para ello se reserv√≥ una expo que suscit√≥ varios an√°lisis y opiniones de artistas y especialistas. Aqu√≠ Estamos fue el nombre elegido, como para reafirmar que los artistas tuneros est√°n haciendo arte en medio de un panorama galer√≠stico que se vislumbraba desalentador. Unos d√≠as antes el Sal√≥n UNEAC, quiz√°s sin saberlo, nos daba una peque√Īa muestra de lo que ser√≠a.

M√°s de una veintena de artistas de diferentes generaciones se reunieron en la citada galer√≠a. Conceptos vanguardistas afianzados en el paisaje art√≠stico tunero, desde Jes√ļs Vega Faura, Yamila Coma, Alexis Rosell√≥ o Rogelio Ricard,o acompa√Īados de una generaci√≥n pujante que revierte c√≥digos y hace de la posmodernidad su bandera. Luis Antonio Gonz√°lez, Liset Guti√©rrez o Jarol Rodr√≠guez demuestran el talento y empuje de los m√°s j√≥venes que apuestan por la experimentaci√≥n sin abandonar las t√©cnicas tradicionales. Diversidad de estilos y lenguajes en grabados, esculturas y fotograf√≠as coexisten en la Fayad Jam√≠s. Sinergia que se siente a ratos forzada y en la que se respira cierto ahogo por la cantidad de obras en un espacio que les qued√≥ peque√Īo. Solo gracias a la curadur√≠a y disposici√≥n oportuna de tantas piezas se logr√≥ atraer y dialogar con los visitantes, que felizmente no han sido pocos. Y ese es otro de los m√©ritos de la exposici√≥n, la capacidad de convocatoria y promoci√≥n que tuvo al incentivar a los cr√≠ticos a emitir an√°lisis en torno a la muestra.

Noviembre nos sorprend√≠a con la grata noticia de que se retomar√≠a el Sal√≥n de Peque√Īo Formato Jos√© Antonio D√≠az Pel√°ez, en el Centro de Desarrollo para las Artes Visuales. Tras varios a√Īos de ausencia lleg√≥ nuevamente para revitalizar esta manifestaci√≥n en una provincia en la que, m√°s all√° de un ep√≠teto, el arte escult√≥rico ech√≥ ra√≠ces.¬†

Mucho se extra√Īa la escultura en la mayor√≠a de las exposiciones y am√©n de conceptos reiterativos e inacabados, el Sal√≥n demostr√≥ que al convocar y motivar a los artistas, unido al aprovechamiento de recursos no convencionales, se pueden lograr trabajos dignos y provocadores. Paralelo se realizaron otras iniciativas como conversatorios y espacios te√≥ricos que, sin tener el alcance de anta√Īo, dio indicios de un inter√©s por reanudar las inolvidables Bienales de Escultura.

Por su parte la expo colectiva A√Īo Cero sorprendi√≥ con su lenguaje provocativo, arrollador. Las instalaciones art√≠sticas, propias del arte contempor√°neo conceptual, proponen la intervenci√≥n de espacios mediante la utilizaci√≥n de diversos materiales, medios f√≠sicos visuales o sonoros. Sin dudas el espectador tunero estaba √°vido de disfrutar este tipo de propuestas.

En la galería del Consejo de las Artes Plásticas encontramos siete artistas, siete voces, a veces gritos que invitan al diálogo más que a la contemplación. Llega como parte del proyecto Zona Creativa, que bajo la guía del artista Leonardo Fuentes Caballín pretende incentivar la creación al apostar por espacios y recursos alternativos.

Por √ļltimo se nos presenta Selfie como ese espejo donde nos autodescubrimos y revelamos nuestra esencia. Veintisiete autorretratos de varios creadores que desde sus particulares estilos dibujaron m√°s que al artista al ser humano que son. Pinturas, fotograf√≠as y dibujos componen la exhibici√≥n tan atrevida como sugerente y que dio espacio a varias voces que llevaban tiempo fuera de las galer√≠as, en la que se recogen nombres como Yamila Coma, Alexander Lecusay, Damayanty Mena, Gustavo Polanco.

Aunque cada obra posee el encanto de atrapar el gesto del artista desde su propia mirada e introspección, vale resaltar el trabajo de dos mujeres cuyos lenguajes van ganando fuerza en el circuito galerístico. Daimí Silva con la belleza y pureza de sus trazos nos revela la mujer-artista desde una visión hedónica en la que se sabe libre y talentosa, gustosa de su condición. Y Liset Gutiérrez, quien prefiere desdibujar el rostro, presentarlo como un todo en el que cada mujer puede pintarse y encontrarse a sí misma. Su obra se alza como denuncia por tantas veces que a las mujeres les ha tocado esconderse, callar. Todavía está a tiempo de visitar esta exposición en la sede de la Fundación Nicolás Guillén y disfrutar de una muestra original y convincente.

Me gustar√≠a pensar que m√°s que cerrar, los √ļltimos meses del a√Īo abrieron ciclos creativos, de dinamizaci√≥n, en los que finalmente los artistas y p√ļblicos se encontraron, se generaron debates profundos y anal√≠ticos sobre los procesos creativos, donde las instituciones cumplieron su objeto social y convocaron a sus artistas, convirti√©ndose las galer√≠as en ese espacio vital que necesita hace mucho el arte tunero.



Tom√°s Escobar: ¬ęM√©dico y escritor por vocaci√≥n¬Ľ

Su voz enérgica y una mirada intuitiva captan rápidamente la atención. Mas, sabemos que las primeras impresiones son importantes pero no definitivas. Por eso de su voz nacen versos pujantes que laceran o cicatrizan. Porque Tomás habla del hombre, de su dolor y sus heridas, pero también habla de salvación y auxilio. Médico y escritor por vocación, como se define, no puede ser de otra forma. La suya es una voz profundamente humanista, que va a las esencias y de ahí su inexorable fuerza.

Tom√°s Eugenio Escobar Avila (Jes√ļs Men√©ndez, Las Tunas, 1997) es un joven poeta y narrador, miembro de la AHS. Ha publicado Una l√≠nea de mercurio, Editorial Primigenios, Poes√≠a, 2023. Poemas suyos aparecen en la antolog√≠a Conteo Regresivo: antolog√≠a po√©tica de j√≥venes tuneros. Recibi√≥ en 2023 menciones en el Concurso David de poes√≠a y una especial en el Eliecer Lazo. Fue adem√°s finalista en el evento literario Mangle Rojo del pasado a√Īo, y ganador de la XXIII edici√≥n de ‚ÄúEl √Ārbol que Silba y Canta‚ÄĚ.

Leerlo es la certeza de que sus versos empiezan un camino en el que ha de cosechar muchos frutos, pues como lo definiría el también escritor Armando López este autor, en pleno apogeo creativo, en plena ascensión, en pleno dibujo de una cosmogonía de reconocimiento, imprime a sus textos la frescura de un oleaje tácito, pero a la vez la gota desafiante de los huracanes que cobran vida desde el trópico.

M√©dico de profesi√≥n, escritor por vocaci√≥n, ¬Ņcu√°nto hay de un oficio en el otro?

M√©dico y escritor por vocaci√≥n. No podr√≠a hacer algo que no me apasione, que no me motive. Han sido los caminos en los que he hallado mi esencia y que mantengo a pesar de ciertas separaciones. Visi√≥n com√ļn, en las que se complementan y mantienen la premisa de salvar (me). Respondiendo c√≥mo influye uno en el otro, dir√≠a que es un proceso inconsciente. A la hora de crear (que puede ser en cualquier momento) suelen venir im√°genes propias de la Medicina, lo que equivale a decir: humano, dolor, cura. Mirando entonces desde el otro extremo no he podido dejar de contemplar al paciente con la sensibilidad a√Īadida del arte. Incluso el arte como parte de la terapia.

Eres un escritor joven de los m√°s recientes crecimientos de nuestra Asociaci√≥n. Sin embargo, tus resultados en los eventos literarios son evidentes en este a√Īo.

Tuve la sorpresa de ingresar a la Asociación a inicios de este 2024. Cuestión que agradezco al escritor y amigo Armando López, quien me apoyó a lo largo de este tiempo y fue de los primeros en creer en mi obra. Ingresar en la AHS, por su parte, me ha posibilitado acceder a un torrente de voces a las que he ido incorporándome, poco a poco. Creo que el mejor resultado ha sido ese.

Cómo valoras el sistema de promoción de eventos y premios literarios de la organización?

Creo que son una ventana para exponer las nuevas voces, los nuevos rostros de creación literaria. Existe mucho talento dentro y fuera de la misma, pienso siempre en esto. Los premios lo impulsan, lo validan.

Recientemente ganaste el evento ‚ÄúEl √°rbol que Silva y Canta‚ÄĚ, impulsado por la AHS de B√°guanos. Com√©ntanos sobre el poemario ganador.

Concurs√© con ‚ÄúLos l√≠mites de la cicatriz‚ÄĚ, un cuadernillo con 13 poemas. Extracto de uno m√°s amplio, en el que hago un recorrido por eventos que han dejado marcas, heridas, separaciones. Un intento por delimitar el dolor, dejarlo fuera o interiorizarlo. Sobreponerme.

Vives en una provincia de una tradici√≥n y vida literaria notable. ¬ŅEncuentra Tom√°s sus referentes literarios en Las Tunas?

En el preuniversitario descubrí a escritores tuneros como María Liliana Celorrio y Nuvia Estévez Machado. Y mucho antes a Mayda Elena Arias. El deslumbramiento que produjeron en mí me ha llevado a vivir de una manera más poética. Sus obras me indujeron a buscar un camino, a expresar mi propia voz. Luego fui conociendo a otros autores. Su lectura ha sido tremendamente necesaria.

¬ŅCu√°les son los proyectos futuros?

Pues vivir para crear, espero… Me mantengo trabajando en algunos poemarios inconclusos. Siempre d√°ndole un significado o prop√≥sito a este tiempo que compartimos.



Las s√ļbitas crecidas: un mar literario profundo

Sentí temor ante el reto de presentar este libro. Además de ser la segunda vez que asumía el desafío de una presentación literaria, ahora me tocaba un libro de poesía. Mi experiencia como historiadora del arte me acerca más al ensayo, a la crítica artística, sobre todo la de artes visuales y preferentemente con los géneros literarios me quedo con la narrativa. Pero el autor me hizo asumir el compromiso y me dio una idea, una luz; me dijo: míralo como una pintura. Entonces me dediqué a su lectura como me entrego a la contemplación de un cuadro. Por eso estas líneas esquivan el análisis literario profundo y prefiere hablar de emociones y sensaciones, que son al fin y al cabo la esencia de la poesía.

Las S√ļbitas Crecidas de Armando L√≥pez Carralero (Las Tunas, 1986) publicado en 2021, por Ediciones El Abra, de la Isla de la Juventud, es un poemario visceral. Llega con la fuerza repentina de un mar que lo inunda todo. Mar-agua que es met√°fora y traslaci√≥n de una realidad. Si fuese un lienzo, en √©l no faltar√≠an los tonos grises tan intensos como el azul; o los claroscuros con sus luces y sombras. Ser√≠a un cuadro con la pujanza de la vida: terriblemente bella.

Premio Ciudad de Nueva Gerona 2020, donde el jurado lo integr√≥ Teresa Melo, Eduardo S√°nchez y Juan Nicol√°s Padr√≥n, Las S√ļbitas Crecidas es un libro ecl√©ctico. Escrito en su mayor√≠a en prosa po√©tica que a su vez transgrede los l√≠mites de la prosa y la poes√≠a, de la realidad y la ficci√≥n. El autor utiliza un lenguaje sencillo, que resalta por la profundidad reflexiva y la fuerza de las im√°genes. Alejado del realismo obsceno ya tan manido en la literatura cubana, la poes√≠a de Armando es limpia y di√°fana que entreteje historias desde una (i)realidad donde utiliza al agua como espejo. Y en ese espejo seg√ļn nuestras experiencias nos reflejamos.

El libro está dividido en tres apartados o capítulos: Aguas templadas, Aguas cálidas y Otras aguas-otros cuerpos negándose a la orilla. Cada uno prueba un contorno que va indagando de lo colectivo a lo individual, y viceversa, en la medida que se construyen historias significantes a partir de un símbolo: el agua.

Textos nucleares que narran la colindante realidad. No hay metafísica sino condición absoluta del presente. Así lo clasifica la poetisa Miladis Hernández en el prólogo y así lo veo yo.

El agua es el personaje poético, el hilo arquetípico, que implanta sus humedales en el tejido individual y colectivo del poema. Son las palabras de contracubierta de Eduardo Sánchez Montejo.

Armando tiene publicado varios poemarios tanto para adultos como para ni√Īos, entre ellos Luz de apocalipsis, La fuga de unas alas, y recientemente Duende del Agua, premio Calendario 2022. Le debemos a Ediciones El Abra un libro dise√Īado cuidadosamente, editado por Eduardo S√°nchez Montejo con ilustraciones interiores de Lisandro H. Lugo, tan expresivas y vivenciales como el texto y que se acoplan a √©l y lo complementan.



Fotografías Eróticas y Body Heat, erotismo sin tapujos

Cuerpos desnudos en poses desafiantes provocan al espectador de una manera ¬Ņdescarada? Nuestras galer√≠as lo exhiben, lo legitiman y‚Ķ ¬Ņpor qu√© no? ¬ŅD√≥nde est√° el l√≠mite del erotismo? ¬ŅSe puede hacer arte sin excitar, sin insinuar? ¬ŅSe puede provocar siendo sutiles? ¬ŅSi mostramos la sexualidad sin tapujos somos vulgares?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estas preguntas rondan mi cabeza desde que se inaugur√≥ la exposici√≥n, Fotograf√≠as Er√≥ticas, en la sede de la Uneac. Fot√≥grafos del proyecto Sx Fotos (Diana Santiesteban y Reyler √Āvalo) y Yoandri Sardi√Īas Mart√≠nez se unen en una exposici√≥n cuya tem√°tica central es el erotismo. Erotismo que b√°sicamente apunta al amor y el deseo sexual. Este es un tema caracter√≠stico de la historia del arte y particularmente en la fotograf√≠a es un campo tan explorado que conceptualmente a menudo se queda en lo superfluo. Pero como anota Leonardo Fuentes, uno de los curadores de la expo junto a Carlos Tamayo, en las palabras al cat√°logo: su contenido suele sobresaltar a manera de inmoralidad (‚Ķ) se considera pervertido la incitaci√≥n a algo tan natural como hacer sexo.

No hab√≠a terminado de cavilar posibles respuestas cuando se expuso Body Heat en la galer√≠a Guernica de la AHS. Y ah√≠ si se calent√≥ mi mente. Imposible no detenerse a mirar los hombres desnudos que nos invitan a pecar, a dejarnos llevar por ese ambiente lujurioso en que el √ļnico final posible es el placer. Pero historiadora del arte al fin, despu√©s de la primera impresi√≥n record√© la expo de la Uneac, salvando las distancias est√©ticas y hasta conceptuales, volv√≠ al mismo punto. ¬ŅCu√°l es el l√≠mite del arte er√≥tico? ¬ŅD√≥nde se salta la l√≠nea y comienza la vulgaridad?

Pienso en el David de Miguel √Āngel, en la Maja Desnuda de Goya o en Courbet y su Origen del mundo. Pienso m√°s ac√° en las fotograf√≠as de Robert Mapplethorpe que alborotaron una sociedad que se esconde de s√≠ misma. Definitivamente estas exposiciones no me escandalizan, no son pervertidas. No es un cuerpo desnudo por m√°s profana que sea su pose quien define la vulgaridad o el erotismo. Porque los misterios est√°n m√°s all√°, est√°n en lo que se insin√ļa, lo que provoca. Y es ah√≠ donde est√° mi recelo con estas exposiciones.

Pero vamos por partes. Fotograf√≠as Er√≥ticas es solo eso: fotograf√≠as er√≥ticas en las que se apela a posiciones, desnudos y √°ngulos grandilocuentes para sustentar un discurso. Y no es que esto no funcione o que no sea importante, tanto, como los contrastes, el encuadre, la escenograf√≠a, que en mayor o menor medida se logran en cada una de las im√°genes. Pero una exposici√≥n es un discurso que hilvana las historias contadas individualmente en cada obra. Es un todo que a√ļna, que organiza, m√°s all√° de una misma tem√°tica o est√©tica. Este punto creo que pudo solventarse en la curadur√≠a. Yoandri Sardi√Īas es un fot√≥grafo del que es imposible no reconocer su creatividad y calidad art√≠stica. Sus fotos se reconocen a penas entramos en la galer√≠a. El uso de la luz y el color, las escenas que recrea y las que sugiere. Su est√©tica evidentemente m√°s consolidada que la del proyecto Sx Fotos (asunto l√≥gico si se tiene en cuenta que solo llevan un a√Īo trabajando de conjunto) nunca lleg√≥ a integrarse org√°nicamente a la otra. No se logr√≥ el necesario equilibrio en el que ambos estilos brillaran sin opacarse. Y es que el hecho de que la tem√°tica sea la misma no implica que como muestra empasten. Es innegable que los tres fot√≥grafos tienen inquietudes art√≠sticas que encuentran en el erotismo su medio de expresi√≥n. Ahora la b√ļsqueda creativa y el estudio de referentes ha de ser constante y garantizar√≠an un necesario crecimiento conceptual que le otorgue solidez a la obra.

Body Heat llega por la misma l√≠nea del erotismo pero mucho m√°s atrevida desde su concepci√≥n curatorial (gracias al ingenio y soluciones creativas de Lisbet Avil√©s y Luis Antonio Gonz√°lez) y la exploraci√≥n de tem√°ticas homo er√≥ticas. Esta, la primera exposici√≥n de Aram y Almir Mestre, es toda una provocaci√≥n al p√ļblico que para apreciarla de frente, completamente, primero debe despojarse de prejuicios. Aunque siempre hay quien la mira de reojo. Pero la mira. Porque la cuesti√≥n es que Body Heat tiene el gancho del homo erotismo donde la sigue un uso del color preciso, contrastado, que realza cada pieza y las vuelve m√°s llamativas. Hombres de cuerpos esculturales cual efebos griegos nos miran, nos desaf√≠an, se dan placer sin pudor, porque se saben bellos, deseados, j√≥venes, y no necesitan ocultar lo que son. No les importa si los miramos de frente o de reojo porque lo que les complace es que los miremos.

Y no es que Aram o Almir propongan un tema nuevo, ya lo dije, el arte est√° desbordado de sexualidad y erotismo, pero las llamadas orientaciones disidentes siguen siendo de los temas menos visibles en nuestras galer√≠as y en el caso de Las Tunas es todo un suceso. Tal vez por eso Body Heat ha suscitado tanta pol√©mica. Por prejuicios o falsa moral. Admiro la valent√≠a de los artistas. La capacidad de defender su obra desde el arte digital, de conformar ambientes s√≥rdidos, violentos, que envuelven y embullen al espectador en cada imagen. Aunque creo que si las obras se acompa√Īaran de conceptos m√°s s√≥lidos que exploraran desde la sexualidad la relaci√≥n social y la psicolog√≠a de los personajes, se volver√≠a m√°s firme y aguda. Porque a ratos sentimos vac√≠os conceptuales, ideas inconexas.

Voy respondiendo las preguntas a medida que escribo. Compruebo que el arte no tiene límites como no los tiene la creación. Al final el límite está en el ser humano, artista-espectador. En su imaginación, en su creatividad, en la capacidad de decir, de tejer historias y subtextos más allá de lo invisible o evidente.



Propuestas literarias para entretener el espíritu

Mucho se habla por estos d√≠as de c√≥mo vencer al Coronavirus. Desde el punto de vista epidemiol√≥gico sabemos que la responsabilidad ciudadana y el aislamiento social son la v√≠a m√°s efectiva para enfrentar la pandemia. ¬ŅPero c√≥mo vencer el tedio, la monoton√≠a y la ansiedad que nos provoca el aislamiento?

No pocos apuestan por el arte y la cultura. Lo cierto es que las redes sociales se inundan de videos e im√°genes de artistas que desde el arte transmiten mensajes de esperanza y solidaridad. Plausible gesto de quienes regalan sensibilidad en tiempos de incertidumbre y desconfianza.

Este tiempo en casa puede resultar provechoso para actualizar trabajos pendientes, conectarse con la familia y sobre todo, fomentar la espiritualidad. Nada mejor entonces que disfrutar de un buen libro. Escudri√Īar en sus p√°ginas para descubrir nuevos mundos y redescubrir la realidad. Este es un buen momento para retomar cl√°sicos y conocer autores y obras de nuestros m√°s noveles escritores.

Aquí van cuatro sugerencias de literatura hecha por jóvenes tuneros que sin dudas harán pensar, reír y hasta llorar a todo el que se interese por la buena lectura.

La primera propuesta a disfrutar es del género poesía. Sepia, el primer libro de Saimy K. Torres publicado por la editorial Sanlope, es un poemario que atrapa por la fuerza expresiva del verso íntimo y vivencial cuyo discurso pugna por exorcizar sombras y abrirse paso hacia la luz. El libro se convierte en un grito, en una voz que lucha por darle color a los inciertos días que transcurren en sepia.

Grunge, de Alejandro Rama, premio extraordinario de cuento Centenario de José Soler Puig 2016, narra historias viscerales que parecen salidas de esa subcultura que originó el género musical del que tomó el nombre. De ahí que la sonoridad emanada en el discurso sea enérgica, gutural, distorsionada. Recontextualizado en nuestra realidad, Grunge, nos ofrece cuentos alucinantes que serán muy disfrutados por los lectores.

Las √ļltimas propuestas son para compartir con los m√°s peque√Īos de casa mundos imaginarios que se parecen mucho a nuestra realidad pero siempre brindando una ense√Īanza a ni√Īos y adolescentes. Ambos t√≠tulos fueron premiados en concursos nacionales, Cant√°bulas y Epopemas del bardo Pul Salalira, de Junior Fern√°ndez Guerra, premio Calendario 2018, y El Ladr√≥n de ideas, de Yeinier Aguilera Concepci√≥n, premio Principito 2016.

Alejandro Rama. Foto: Yeinier Aguilera

El primero es un manuscrito medieval que parodia historias de caballeros y princesas, seres mitol√≥gicos que parecen atormentados por las mismas miserias y problemas que los hombres de hoy. Todo esto contado con un tono l√ļdico y una sutil iron√≠a hacen de Cant√°bulas‚Ķ un libro original, que hace re√≠r al mismo tiempo que reflexionar sobre cu√°n parecido es el actuar y sentir del hombre en cualquier √©poca y contexto.

En el segundo, paradójicamente gracias a un ladrón de ideas y otros seres que lo rodean, se aprende a ensamblar y compartir buenas ideas. También como a través de la belleza y la sencillez se curan todos los males del mundo. Estos son cuentos asombrosos, llenos de creatividad e imaginación, en los que no falta el ingenio y el humor y en los que descubrirás que las respuestas que buscas no están en los otros sino en ti.



Colores, risas y narices rojas: V Taller Internacional de Payasos

Con un desfile inaugural ¬†lleno de colores, risas y narices rojas qued√≥ abierto el V Taller Internacional de Payasos en esta ciudad de Las Tunas. A partir de ah√≠ se sucedieron intensas jornadas donde el arte del clown fue la protagonista. Celebrado a principios de este mes, la quinta edici√≥n del evento estuvo dedicada a El Salvador y cont√≥ con la participaci√≥n de m√°s de 60 artistas de diferentes naciones como M√©xico, Rep√ļblica Dominicana, Ecuador, Colombia y del pa√≠s anfitri√≥n.

El Centro Cultural Teatro Tuyo y la Escuela Profesional de Arte (EPA) El Cucalambé (escenarios de la Escuela Nacional de Clown) fueron las sedes principales del encuentro, aunque también hubo presentaciones en varios centros escolares.

Se realizaron cuatro talleres entre los que se destacan dos. El primero fue el impartido por el dominicano Claudio Rivera, sobre la dirección artística y el montaje. El segundo estuvo a cargo de la cubana Yexela González, quien compartió experiencias desde el camino antropológico del clown como una dinámica de trabajo y entrenamiento en Teatro Tuyo.

Colores, risas y narices rojas/ Fotos: Yeinier Aguilera Concepción

La escena teatral tunera se vistió de lujo con más de ocho presentaciones, resaltando del grupo de casa la reposición de la obra multipremiada, Gris, y de su más reciente estreno, Clarostuyo.

Otras propuestas interesantes fueron El Modelo y Drácula de Teatro Andante de Granma y de la Tropa Cachivaches de México, respectivamente. Mientras que la Asociación Cultural Irreal Teatro de El Salvador llevó a escena Tuber in Love y Celda Abierta, una experiencia artísticas puesta en práctica en centros penitenciarios de El Salvador.

Junto a las actividades teatrales y los talleres se celebraron coloquios, proyecciones audiovisuales y exposiciones de artes pl√°sticas. Momentos especiales de esta edici√≥n fueron la presentaci√≥n del documental Clownfabulaci√≥n, de las realizadoras Katia Ricardo y √Āmbar Carralero; y la exposici√≥n Ja, ja, ja, la cual todav√≠a se exhibe en el Centro Cultural Teatro Tuyo y que incluye 12 piezas realizadas por artistas salvadore√Īos, quienes se inspiraron en actuaciones del grupo tunero en tierras latinoamericanas.

Una vez m√°s el V Taller Internacional de Payasos demostr√≥ la validez del arte del clown, no solo como g√©nero teatral y forma de expresi√≥n, sino como v√≠a efectiva de comunicaci√≥n y para lograr din√°micas participativas con un p√ļblico diverso. La calidad de las obras y la respuesta de los espectadores dieron fe del buen resultado del evento.