Poesía


La literatura como salvación

Shabely Botello ha encontrado salvaci√≥n en la literatura. En la creada por otros, en la que nace de sus propias entra√Īas. Tomar la decisi√≥n de enfrentarse al oficio creador no fue una decisi√≥n simple: llev√≥ tiempo, paciencia, dedicaci√≥n y un enorme salto al vac√≠o. Desde entonces, Shabely Botello construye su voz sin temer al alcance de sus palabras. Espera que, con el susurro y el grito, el mundo se transforme.

¬ŅHasta qu√© punto una informaci√≥n vocacional puede encauzar la vida de un joven artista?

Siempre estuve rodeada de arte, aunque no lo sab√≠a. Desde la m√ļsica hasta las artes visuales, mi infancia estuvo llena de influencias de las cuales yo no era consciente: las canciones de mi abuelo en el portal, las clases de baile a las que me llevaba mi abuela, los filmes que me mostraba mi pap√°, las historias que me contaba mi bisabuela o las incontables veces en las que mis padres me acercaron a la lectura. Pero, en alg√ļn punto, el arte abraz√≥ mi vida y yo lo eleg√≠ como mi salvaci√≥n. Recuerdo que sol√≠a escribir cartas a mis amigos y familiares y que, en la escuela, en las actividades de la ma√Īana, escrib√≠a poemas y textos para las presentaciones de alguna fecha importante. Todo comenz√≥ con el baile, luego lleg√≥ el canto y escondida, siempre, estuvo la escritura como una sombra.

Yo no sab√≠a que pod√≠a ser escritora, sent√≠ muchas veces que era una profesi√≥n para pocos escogidos, no por talento, sino por las oportunidades. No encontr√© informaci√≥n al respecto, nunca fue una opci√≥n para m√≠. Cuando crecemos, estamos todo el tiempo viendo a otros cumplir sus metas profesionales, aprendemos de nuestra familia, de otras familias, de nuestros amigos, de los maestros, de los vecinos. Sin embargo, cuando no vives en un ambiente donde existen artistas, es dif√≠cil sentir que es un camino. Hace poco tiempo descubr√≠ que no era una meta inalcanzable y me toc√≥, en ese momento, ense√Īarle a mi familia ‚ÄĒporque ellos tampoco sab√≠an‚ÄĒ que la escritura es un oficio del cual se puede vivir. Ser√≠a incorrecto decir que perd√≠ el tiempo, aprend√≠ mucho durante las primeras etapas de mi vida y fui capaz de acumular experiencias incre√≠bles. Sin embargo, la preparaci√≥n desde edades tempranas hace que las decisiones que vamos tomando est√©n dirigidas a la meta correcta para cada uno.

El covid marc√≥ un parteaguas en tu vida, tanto desde el punto de vista profesional como humano. ¬ŅQu√© saldo te dej√≥ esa √©poca tan dif√≠cil para todos?

De todas las preguntas esta es la m√°s dif√≠cil. La m√°s amarga. En plena pandemia decid√≠ que iba a ser escritora. Me sent√© un d√≠a frente a mi novio y le confes√© que eso era lo que quer√≠a hacer. Por primera vez en mi vida, despu√©s de mucho tiempo escondida, encontr√© la escritura. La encontr√© inocente y penosa, me empujaron hacia ella, me obligaron. Hasta que todos enfermamos. Hasta que pas√≥ el primer a√Īo de pandemia y sentimos en carne propia la desesperaci√≥n de la enfermedad. Lo que hab√≠a sido un miedo se convirti√≥ en una realidad y para mi desgracia, la inspiraci√≥n de muchos de mis textos viene de ese dolor. Toda mi familia estuvo enferma a la vez. Gracias a los que estaban fuera del hospital, mi pap√° desde otro pa√≠s, mis t√≠os, mis primos, mis amigos, mis maestros, mis compa√Īeros escritores y mi pareja, logramos salir adelante. Todos menos uno. La muerte de mi abuelo me enferm√≥ m√°s que el covid. No volv√≠ a ser la misma persona despu√©s de ese momento.

Escribir, ¬Ņun don, una disciplina, o la mezcla de ambas cosas?

El talento es la magia que todos tenemos dentro. Algunos lo descubrimos a los quince a√Īos, otros a los ochenta, pero en alg√ļn punto nos damos cuenta de que existe algo que sabemos hacer de una manera diferente. Ahora, la pregunta interesante viene despu√©s de conocer este talento y es: ¬Ņqu√© hago con esto? No existe grandeza sin pr√°ctica ni experiencia. Para poder escribir es necesario escribir. As√≠ de simple y dif√≠cil como suena. El sacrificio est√° en tomar la decisi√≥n de continuar siendo lo que elegimos, aun cuando el futuro se vea borroso. La disciplina es clave para lograr esta voluntad y es la √ļnica v√≠a aut√©ntica que tenemos. Para el escritor no existe la suerte. Para el escritor existe la miop√≠a, las horas fijando la vista, tecleando, leyendo, estudiando, escuchando y sintiendo.

¬ŅC√≥mo defines tu literatura?

Escribo desde lo m√°s profundo y desgarrado de mi ser. Mis textos son cortos. Por lo general, uso un lenguaje directo. Desde la narrativa siempre intento dar im√°genes exactas y guiar al lector hasta un punto donde debe elegir, por sus propios medios, qu√© es lo siguiente que debe pasar en la acci√≥n. Por otra parte, en el teatro creo desde la imagen cinematogr√°fica. Siento gran influencia del teatro post dram√°tico en algunos de mis textos y disfruto crear personajes que no se alejen de la realidad que vivo. Cuando creo, lo hago a trav√©s de mi entorno. Luego est√° la poes√≠a, que es mi perdici√≥n. Me desbordo en ella, me transformo en ella, me vuelvo esclava de su ritmo y de su imagen. Trabajo con ideas profundas, sin filtros, con palabras que se pueden considerar duras, pero que cuando est√°n acompa√Īadas de versos limpios se convierten en balas disfrazadas de flores.

Los g√©neros breves forman parte inseparable de tu escritura, ¬Ņqu√© te ofrece la brevedad que una literatura de m√°s largo aliento no te permite?

Vivimos en un mundo apurado, desesperado, y eso se refleja en muchas de las acciones que realizamos todos los días. Sin embargo, hay sentimientos, etapas e instantes que, aun dentro de la rapidez del tiempo, se sienten como una eternidad. Eso intento mostrar con mi literatura: lo eterno que esconde un punto final, el sabor de un cuento breve que se queda dando vueltas en tu mente, no por lo largo que fue, sino por todo lo que desató en el lector a solo minutos de haberlo leído. Busco esa sensación que es tan humana que no se necesita mucho espacio para describirla, que no se necesita detalle para mostrarla.

Trabajas m√ļltiples g√©neros literarios, tales como novela, cuento, poes√≠a, cr√≠tica, periodismo cultural, teatro, literatura para j√≥venes. ¬ŅCrees que la variedad incorpora quehacer a tu vida literaria e impide la b√ļsqueda de la perfecci√≥n en un g√©nero determinado? ¬ŅLa ves como un h√°ndicap o como una oportunidad de indagar en nuevas fronteras art√≠sticas?

¬ŅPodr√≠as imaginar que dentro de ti se esconde un gran dramaturgo y no lo sabes? ¬ŅC√≥mo puedes conocer qu√© es lo que amas, si no lo has probado nunca, si no has experimentado lo que se siente crear una obra de teatro o un poema? Identificar aquello en lo que podemos trabajar consta de darle la oportunidad a la equivocaci√≥n de aparecer. Probar varios g√©neros es necesario. Luego de un tiempo, si decides concentrarte en uno habr√° sido por tu decisi√≥n propia, pero antes debes saber qu√© puedes dar y qu√© no. Tampoco se trata de abarcar todo a la vez, es m√°s bien un camino, un experimento: algunos te dar√°n resultado, otros se contar√°n como experiencias. El h√°ndicap ser√≠a, por el contrario, desde el inicio solo trabajar en un g√©nero, sin permitirme la posibilidad de jugar, al menos, con la riqueza de otros caminos de la literatura.

En 2022 fuiste becaria de Can Serrat en Barcelona, ¬Ņqu√© experiencias aporta, para un joven artista cubano, ser reconocido en una tierra allende a la propia?

Es una oportunidad extraordinaria la de conocer otras culturas y nutrirse de ellas. En Can Serrat pude compartir con artistas muy talentosos que no solo aportaron a mi obra, sino que me mostraron sus procesos creativos y sus influencias, todo lo cual redireccion√≥ mi punto de vista por completo. Tambi√©n fue impresionante el hecho de saber que pude, a trav√©s de mi escritura, mostrarme como artista cubana y entregar una parte de m√≠ a cada persona que me acompa√Ī√≥ en ese viaje. Es reconfortante encontrarse en un ambiente que te has ganado, con tu esfuerzo y con tu obra. Ese espacio se convierte en un impulso, en un escal√≥n para la creaci√≥n.

¬ŅCu√°les son los principales desaf√≠os del arte joven en Cuba?

Regresaría a una de las primeras preguntas para responder esta cuando digo que es la falta de información y de caminos a elegir. El sentir que solo existe una manera, que solo a través de ciertas vías puedes llegar al arte, es un obstáculo para los jóvenes creadores. Debemos mostrar que es posible, que no existe una sola manera y que ser autodidacta es también válido. Crear más espacios de desarrollo, hablar más de la profesión desde el punto de vista de la autogestión y no juzgar a otros por no haber conocido a tiempo estas oportunidades.

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso creativo?

Escribir es un desaf√≠o. Vengo de una familia numerosa, por lo tanto, estoy acostumbrada al ruido, a las habitaciones llenas. Por esta raz√≥n escribo donde est√©, como est√© y en cualquier dispositivo. Puedo caminar por la calle y de repente perderme del grupo porque me qued√© tecleando en mi celular alguna idea. Sin embargo, para crear el h√°bito de escribir s√≠ constru√≠ mi propio rinc√≥n. Una mesa y una silla c√≥moda, una iluminaci√≥n correcta y un poco de m√ļsica. Suelo dar vueltas antes de escribir y cierro los ojos para concentrarme en el pensamiento. Una vez mis manos est√°n en el teclado, el mundo se hace una imagen borrosa y solo existen las palabras y mis dedos.

¬ŅExisten suficientes oportunidades de inserci√≥n y profesionalizaci√≥n para los artistas j√≥venes en nuestro pa√≠s? Desde tu perspectiva, ¬Ņcu√°les otras podr√≠an sumarse?

Existen, pero no desde una temprana edad. Creo que la creaci√≥n literaria es la que menos se desarrolla en talleres, c√≠rculos sociales o escuelas. No deber√≠amos encerrar la oportunidad de escribir solo hasta que seamos adultos y podamos conocer sobre las carreras del ISA o el Centro de Formaci√≥n Literaria ‚ÄúOnelio Jorge Cardoso‚ÄĚ. Para desgracia de muchos, esta tardanza hace que se llegue a la decisi√≥n de escribir en momentos que pueden ser inadecuados. Si existen otras v√≠as, no las conozco, y este es otro obst√°culo: siento que se debe dar m√°s promoci√≥n a estas oportunidades y de esa manera romper con el mito de que ser escritor es inalcanzable.

¬ŅCu√°les autores son tus referentes?

En esta pregunta no puedo hablar solo de autores. Existe una influencia muy grande de la literatura latinoamericana en m√≠: desde la obra de Samanta Schweblin, que logra ahogarme con cada historia que cuenta, o la magia de Gabriel Garc√≠a M√°rquez, las met√°foras de Dulce Mar√≠a Loynaz, Virgilio Pi√Īeira y Fina Garc√≠a Marruz, el teatro desgarrador de Agniezka Hernandez, hasta la nostalgia de Osvaldo Doimeadi√≥s y de la fortaleza de Taim√≠ Di√©guez Mallo. Busco mucho en la fotograf√≠a de Lisbet Goenaga, la po√©tica de Anyel Diaz Goenaga y el lente de Jennifer Alb√≠n Betancourt, mujeres a las cuales considero amigas y tambi√©n grandes fuentes de inspiraci√≥n. No puedo dejar de mencionar el trabajo de la artista Erika Ivacson, el actor Arnaldo Galb√°n y el director de cine Fernando Muraca, a trav√©s de los cuales descubr√≠ espacios donde el arte se transforma en esp√≠ritu. Libros como Las edades de Lul√ļ, de Almudena Grandes, La novia de Sandro, de Camila Sosa Villada, Ensayo sobre la ceguera, de Jos√© Saramago, y Sacrificios humanos, de Mar√≠a Fernanda Ampuero.

A tu criterio, ¬Ņqu√© de nuevo aporta la literatura joven cubana al panorama de la escritura can√≥nica de nuestro pa√≠s?

Estamos conociendo una generación que cada vez tiene menos filtros, que no teme mostrarse vulnerable, real y diferente. Estamos frente a autores que reciben constantemente información y se interesan por experimentar con la escritura y llevarla hasta límites desconocidos. Artistas con menos pelos en la lengua y con muchas ansias de gritar lo que se esconde en sus almas (y en las de aquellos que no se atreven). La literatura joven se está formando desde el dolor de muchos cambios y pérdidas. Cada vez se siente más la fortaleza de una generación que no le teme a sus lágrimas.

¬ŅQui√©n es Shabely Botello, m√°s all√° de la p√°gina en blanco?

Creo que soy por etapas, como todos, de alguna manera. Hoy puedo describirme como una mujer con fantasmas y hojas en blanco. Un ba√ļl lleno de recuerdos y abrazos. Una fot√≥grafa de l√°grimas, de l√°grimas de luz, a las cuales no temo.


Zona limítrofe en un libro de Ariel Fonseca

Sentado en el parque descubro restos de una mariposa. Una mujer en vestido cruza la calle. Hay una cadena en su cuello, y la mano que toca su hombro es sin duda la misma que se la regal√≥. En la cadena cuelga una mariposa dorada. ¬ŅCasualidad o es que en este libro todo parece planificado para que una escena sea consecuencia de la pr√≥xima? Con estas im√°genes comienza la lectura de Restos, del escritor Ariel Fonseca Rivero, que vio la luz en 2018, por la editorial espirituana Ediciones Luminaria.

***

Un poemario donde será recurrente la imagen de la casa. A veces desde el balcón, la cama, el picaporte de la puerta. Pero siempre la casa: unas veces refugio, otras veces cárcel. No podría imaginar el autor que a finales de 2019 el mundo comenzaría a vivir, verso a verso, lo que en este libro describe casi como una predicción:

Voy al balcón         hojas secas      calle desierta

Tengo la sensación de estar viviendo un déjà vu

Una muchacha camina descalza        Algo en su

cara recuerda la muerte  

La soledad, el silencio, ser√°n comparados al pez que mira el paso ralentizado de un dedo por el cristal de la pecera que le sirve como casa-jaula. Otros textos mostrar√°n im√°genes de lo que acontece fuera: se sentar√° en el parque, saldr√° a correr en las tardes, se confundir√° con los escasos transe√ļntes. Sin embargo, cada una de estas escenas dejar√°n la sensaci√≥n de im√°genes construidas desde el encierro. Las paredes ser√°n cada verso m√°s perceptible.

La ciudad es un perro hambriento/   

Salgo a correr en las tardes/

Los transe√ļntes van/¬†¬†

vienen/  

No ha cambiado el ruido/   

el olor de la impaciencia/

el sabor del conformismo/   

que corre por la garganta y nos impide respirar

Al final de este poema dir√°, como una confirmaci√≥n silente del espacio lim√≠trofe y, tal vez, para insinuarnos el por qu√© de su distanciamiento: ‚ÄúEl despertar es lo m√°s duro de vivir‚ÄĚ.

Mientras avanzo en la lectura siento que soy unas veces narrador omnisciente, otras el autor o el protagonista. Y es que el libro está escrito en un lenguaje conversacional, narrativo y fácilmente sugestiona por el modo de tratar el tema de la soledad, la enajenación, la prisión que en ocasiones somos para nosotros mismos.

En las altas horas de la noche el protagonista escribe y lee, se mantiene atento contra las trampas del sue√Īo: quedarse dormido puede ser peligroso si la ciudad asecha amenazante.

A las tres de la ma√Īana/

desde el balcón/

grito a la ciudad mi rabia

Podemos hablar de un libro construido desde la intimidad, donde el poeta nos describe con nostalgia las huellas de un amor que, en algunos textos, ir√° desapareciendo; en otros insistir√° en mantenerse a flote como un sobreviviente que se aferra a la √ļltima tabla del naufragio:

El día que te conocí

descubrí la tortuga           Las gomas de un auto

habían machacado el caparazón     su existencia

se redujo a un montón de pedazos               que

imaginé un rompecabezas

Hoy       camino a casa        pensaba en la huella

cada vez m√°s tenue

Jamás imaginé que el tiempo fuera capaz de

borrar algo tan fuerte      como una tortuga sobre

el asfalto

(P√°gina 15)

 

Ensalivo el dedo y hago círculos en tu abdomen

Soy más idiota que antes       La vida me ha dado

por querer parecerme a todos             por no ser

nadie¬†¬†¬†¬† Velo tu sue√Īo como si alguien pudiera da√Īarte

(P√°gina 26)

Ariel no esconde su postura de narrador. Ha dividido el libro en versos sin que cada poema abandone su conflicto. Sirva de muestra la p√°gina 20: la casa recordar√° los castillos medievales donde cuelgan en las paredes los trofeos de cacer√≠a. El autor intentar√° escapar del interior de la mansi√≥n, no sin antes acariciar las pieles de las bestias disecadas y sentir su dolor. Cada trofeo ser√° una distracci√≥n inevitable. Al final una voz, que se describe como dulce y que a m√≠ como lector me suena escalofriante, le instar√° a quedase, a besarla. Y la besar√°. Qui√©n sabe si por amor u obligado por ser sorprendido huyendo mientras duerme. ¬°Qui√©n sabe! Intentar√° correr nuevamente y nuevamente fracasar√°. Las pieles y su dolor atraer√°n sus manos en una man√≠a patol√≥gica y retardar√°n su escape. Al lector le quedar√° la duda de si ‚Äúla voz‚ÄĚ realmente existe o es la soledad que grita desde todas las esquinas.

Ha llegado la primavera y la gente camina sujeta al suelo por el cansancio, como si el invierno fuera imposible de olvidar. Se notan aburridas y a√ļn as√≠ caminan. Los ni√Īos se mesen en los columpios y dan la impresi√≥n de que todo vuelve, vez tras vez, a ser lo mismo. La rutina y su torpeza llena el espacio. El autor se suma a esa multitud, camina. O al menos eso dice. Tiendo a creer que desde la ventana observa con dolor el paisaje e imagina que sus paredes dejan de ser el l√≠mite.

Llego a la √ļltima secci√≥n. El libro parece cada vez m√°s breve y, sin embargo, la muerte asalta como la √ļnica salida del protagonista. La casa ha dejado de ser mencionada, pero es una alegor√≠a que persiste. Ahora soy yo el que observa que los ni√Īos han vuelto y el ruido de los columpios es lo √ļnico que delata un tramo feliz.

Me movería al parque si no fuera más que otra farsa/

Es medianoche/

En el parque se detienen los columpios/

El olor a felicidad ajena me obliga a vomitar

A veces, acostumbrados a vivir de lo que a otros le sobra, nos negamos a creer que existe la abundancia. Los restos del dolor se anuncian en cada p√°gina: los transe√ļntes que pasean, las paredes de la casa, las bestias disecadas y hasta el invierno que insiste en golpear con sus recuerdos toda la consistencia de la primavera. Las puertas de escape han desaparecido para el √ļltimo poema y el protagonista reprocha haber despertado. El silencio es desgarrador.


El poeta es un provocador

Yanetsy Ariste es la voz suave con la que hablo de Historia del Arte, de Dante Gabriel y Elizabeth Siddal. La voz con la que comparto el amor por la poesía y la pasión por hacer de la poesía una llave para abrir puertas y mundos. Entrevistarla es como escuchar su voz una vez más a través de la palabra escrita.

¬ŅEl arte toc√≥ a tus puertas o t√ļ tocaste las puertas del arte?

Yo toco antes. Una no puede dejarle sus sue√Īos al tiempo.

¬ŅQu√© es lo significativo en la poes√≠a, al menos, en la poes√≠a que creas?

Me gusta mucho lo on√≠rico, las im√°genes surrealistas, pero creo que lo m√°s significativo en mi poes√≠a es el v√≠nculo a la historia del arte y a los artistas cuyas biograf√≠as me resultan reveladoras. En este √ļltimo periodo, por ejemplo, he instaurado lazos emocionales con Alejandra Pizarnik, Unica Z√ľrn, S√©raphine Louis, que adem√°s tienen la doble condici√≥n de ser mujeres creadoras.

Tienes una estrecha vinculaci√≥n con el mundo de las artes visuales. ¬ŅHasta qu√© punto concibes tu literatura en relaci√≥n con ese universo que es colateral al nuestro, y muchas veces conviviente?

Ahora mismo los siento como un solo camino. Acabo de inaugurar mi primera exposici√≥n, ‚ÄúEnso√Īaciones‚ÄĚ, una serie de monotipias inspiradas en uno de mis poemarios, a√ļn in√©dito. A la par realizo una investigaci√≥n sobre los colores en la obra de distintos poetas cubanos: dos de esos ensayos que conformar√°n el libro ya est√°n publicados en la revista El Caim√°n Barbudo, uno dedicado a la po√©tica de Carilda Oliver Labra, y otro a la de Fina Garc√≠a Marruz.

En mis textos los amigos han visto mucho de plasticidad. Soy y seré una historiadora del arte, no puedo desligarme de la formación que la carrera modeló en mí. Cada poema o narración es un lienzo y los personajes, con sus luces y sombras, están signados por un color.

Foto: Alejandro Rosales.

La literatura inspira respeto en algunos autores. Temor a la p√°gina en blanco en otros. ¬ŅC√≥mo te sucede a ti?

Respeto la literatura, obviamente, si no respetara el oficio no podr√≠a entregarme a √©l. Todo ejercicio de creaci√≥n demanda rigor; la b√ļsqueda de un discurso ‚Äúdistinto‚ÄĚ es siempre un camino brusco, pero satisfactorio.

No le temo a la p√°gina en blanco, entiendo que forma parte del proceso creativo tambi√©n. Ella te permite ‚Äúrespirar‚ÄĚ entre proyectos, o replantearte la direcci√≥n del texto.

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso creativo?

Asumo la creación como un oficio al que se va todos los días, al margen de estados de ánimo. Es cierto que algunas jornadas son más productivas que otras; pero aquellas que no lo son también pueden aprovecharse para organizar nuevos proyectos, leer, investigar. Trabajo bien temprano, hasta el alba.

Eres una autora interesada por el mundo de la literatura infantil y juvenil, y por la literatura inclusiva, para ni√Īos con capacidades diversas, ¬Ņpuedes conversarnos un poco sobre algunos de los proyectos que te hayan llevado hacia ese camino? En sentido general, y sin didactismos, ¬Ņcu√°nto puede aportar la literatura a un ni√Īo y qu√© caminos puede facilitar a familias de ni√Īos con capacidades diversas?

Trabajo en un videolibro con lenguaje de se√Īas para ni√Īos cubanos, El caballero y la novia retrato. Es un proyecto para redes sociales. En estos canales circulan poqu√≠simos materiales para ni√Īos con discapacidades auditivas, y no pensar en ellos es contribuir tambi√©n a levantar barreras. Este cuento ya hab√≠a sido publicado por Ediciones Loynaz, ganador del Premio Chicuelo en 2018. Es uno de mis textos m√°s queridos, ya no est√° disponible en formato f√≠sico y quer√≠a retomarlo como animaci√≥n. Gracias a la beca El Reino de este Mundo, que otorga la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, puedo materializar ese deseo.

La literatura le permite a un ni√Īo so√Īar y lo prepara mejor para enfrentar su realidad. No hay distinciones entre un ni√Īo con discapacidades y otro que no las tiene, solo hay limitaciones en el acceso a la informaci√≥n. Este tipo de proyectos puede ser un apoyo para que las familias y los centros educativos puedan, a trav√©s de la literatura, darles nuevas herramientas para aprender del mundo.

Hay temas que, en nuestra poes√≠a, son constantes, ondas de sentido que nos acompa√Īan a lo largo de toda nuestra vida como creadoras, ¬Ņte sucede as√≠? ¬ŅLos calificas como obsesiones?

Quiz√°s. En todo caso, asumo la obsesi√≥n como algo pasajero, que nos transforma y se marcha. Mi √ļltimo poemario aborda la Locura, c√≥mo se traduce el universo de las enso√Īaciones ante los ojos de quien no la padece, pero la acompa√Īa. Es un tema que me ha trasfigurado, como toda buena obsesi√≥n. Ya llegar√°n otras.

En un mundo cultural como el nuestro, donde la di√°spora intelectual es una constante del d√≠a a d√≠a, ¬Ņcu√°les son los desaf√≠os principales, en cuestiones de orden intelectual y humano, que enfrenta el pa√≠s art√≠stico llamado Cuba?

Hoy día el mayor desafío para un artista dentro de la Isla es crear: crear sin disponibilidad de recursos materiales, crear en medio de fracturas económicas que lastran y enfrentar la desmotivación que eso conlleva. Por tanto, quien asume el oficio lo hace porque ama verdaderamente su vocación y cree en el poder sanador del arte.

La posibilidad de que el escritor establezca contacto con otras realidades m√°s all√° del contexto geogr√°fico que habita ha sido, desde siempre, un motivo para iniciar ‚ÄĒcuando menos‚ÄĒ nuevas exploraciones en torno a temas, lenguaje, discurso, sujeto po√©tico, forma, etc. ¬ŅLas limitantes que condiciona la realidad del poeta joven cubano, de la mayor√≠a de estos, son limitantes tambi√©n para la creaci√≥n o se gestan otras estrategias que pueden permitir el mismo resultado en cuanto a exploraci√≥n est√©tica?

Si te dejas condicionar por las limitaciones, desiste antes de empezar. Una buena carrera se hace con esfuerzo y no está exenta de obstáculos. Si no puedes viajar a Ferias Internacionales, costear becas en el extranjero, pagar inscripciones, etc., aprovecha el acceso a la información digital y aprende del mundo que te es desconocido hasta que ya no lo sea, aprovecha tu entorno y aplica a sus becas y premios. Crece. Siempre hay un plan B, y ese puede llevarte al A.

Foto: Alejandro Rosales.

En los tiempos que corren, ¬Ņqui√©n es el poeta?, ¬Ņqu√© lugar tiene en el mundo?, ¬Ņpor qu√© escribir?

El poeta es alguien que cree puede cambiar el mundo con la palabra. Es un provocador. Escribe para alimentar a otros.

En el proceso de escritura uno se trasforma, evoluciona, saca todo de s√≠, convierte el dolor o la emoci√≥n en algo √ļtil. Los provocadores tienen la funci√≥n de suscitar, cuestionar, remover. Nunca escribimos para nosotros, sino para ese alguien o algo que nos atrae; y luego servimos los versos a merced del hambre de otros (los lectores) con ganas de marcarles la vida.

¬ŅEs mesurable la levedad o la calidad de los libros de poes√≠a que hoy se escriben en Cuba? ¬ŅDe qu√© manera contribuyen, a una cosa o a otra, el sistema de premios de nuestro pa√≠s y los jurados que lo integran?

Por lo general combino generaciones de autores en mis lecturas, aunque estoy muy al tanto de la poesía que escriben y publican los jóvenes, para saber buscar una voz propia. Las editoriales en Cuba suelen ser estrictas en sus planes, así que por regla general publicamos buena poesía. Por supuesto, en cada apreciación también ronda un factor subjetivo que tiene que ver con el gusto personal, por eso, a veces llegan a nuestras manos libros que no nos satisfacen.

Los premios son muy importantes. Puedes tropezarte con alguien que te diga que no le importan (ese miente). Es cierto que un premio no define la calidad de una obra completa, y que en cert√°menes algunos cuadernos vitales no llegan al lauro, pero los que llegan tienen asegurado el camino. Se puede tener talento sin premios; pero donde hay premios, siempre hay talento.

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es Yanetsy Ariste?

La madre de Dariana. Una mujer de muchos colores.


¬ęEl Caribe es mi creaci√≥n literaria¬Ľ

V√≠ctor Andr√©s de Oleo es un amigo querido, un hermano po√©tico. Nuestros di√°logos por el WhatsApp hablan de su pasi√≥n por la poes√≠a, de sus di√°logos con el Caribe literario actual, de becas y √©xitos mutuos, de amigos que se han ido, de mil y un asuntos diversos. V√≠ctor es, adem√°s, una potente voz creativa de nuestra regi√≥n geogr√°fica com√ļn, un poeta de los buenos, un poeta que ha sabido encontrar el fil√≥n de luz del arte verdadero. Esta entrevista es un (pre)texto de una conversaci√≥n en vivo que nos debemos, con caf√© de por medio.

¬ŅCon qu√© palabras defines a la poes√≠a? ¬ŅEntiendes la vida (ese trazado de experiencias comunes) como material po√©tico?

La vida es la poesía, o más bien la primera contiene a la segunda. Para decirlo de una manera sartreana: la poesía es a la vida lo que la esencia a la existencia. Lo que hacemos los poetas es transmutar en poemas esa poesía que contemplamos en la vida y sus infinitas posibilidades. En ese sentido somos una especie de alquimistas a los que les conviene seguir buscando la piedra filosofal, pero nunca encontrarla.

Y bueno, la √ļnica palabra posible para definir la poes√≠a es esta: poes√≠a. ¬†

¬ŅQu√© es, para ti, lo trascendente en el arte? ¬ŅQu√© es lo significativo en la poes√≠a, al menos, en aquella que creas?

A sinceridad, yo no s√© qu√© tiene de significativo mi poes√≠a. Porque son infinitas las posibilidades de significados que podr√≠a tener, y sobre todo tomando en cuenta que cada poema se reescribir√° ante los ojos de los lectores que encuentre. Incluso una sola persona podr√≠a darle m√ļltiples y divorciados significados dependiendo de los momentos en que interact√ļe con ella. Por eso no quisiera aventurarme tratando de dar o establecer un significado que podr√≠a condicionar a quien me lea, o reducir as√≠ el vuelo de su imaginaci√≥n de cara a mi poes√≠a.

En cuanto a lo trascendente en el arte, bueno, mira: el d√≠a que presentamos ¬ęEl sastre de las mariposas¬Ľ en La Romana, yo dec√≠a que actualmente la literatura, la poes√≠a, el arte en general, es un acto de resistencia. Es un acto de resistencia porque ante el auge y el apogeo de la t√©cnica, de lo pragm√°tico, la virtualidad y lo digital, en la era de ChatGPT, pareciera que nos orillamos a perder nuestra humanidad, a secar nuestras sensibilidades. Entonces el arte, la literatura, la cultura son el basti√≥n que resiste y empuja para que, dentro de todo ese desarrollo que es bueno, no nos olvidemos de lo que, para m√≠, sigue haci√©ndonos mejores y peores que todo eso. El arte es la tinta que mantiene dibujada nuestra esencia.¬†

¬ŅDe qu√© manera puede influir, o no, el Caribe, el hecho de ser caribe√Īo, en tu creaci√≥n literaria?

Mira, todos nosotros somos el Caribe. Somos su alma, su sangre, su corazón. Somos sus defectos y sus virtudes. De manera que el Caribe está circunscrito, inevitablemente, en todo lo que hacemos. De manera que no es que el Caribe que influye en mi creación literaria, es que el Caribe es mi creación literaria. Un escritor escribe sobre lo que tiene y lo que es, nadie escribe sobre lo que desconoce, y lo que mejor conocemos nosotros es esta maldita circunstancia del agua por todas partes (citando al paisano tuyo) y lo que eso, adentro y afuera, implica.

La literatura inspira respeto en algunos autores. Temor a la p√°gina en blanco en otros. ¬ŅC√≥mo te sucede a ti?

Me frustra mucho la p√°gina en blanco. Duele. Pero he aprendido que esas son etapas, momentos que a todos nos ocurren por X, por Y o por Z, y que en alg√ļn momento se van. A m√≠ normalmente me ocurren estos bloqueos cuando he tenido una temporada muy productiva, donde he escrito mucho y en apariencia ya he agotado todas mis municiones. Tambi√©n ocurren cuando estoy en los menesteres que llegan luego de ganar un premio. Es lo √ļnico que no me gusta de ganar premios.

Para lidiar con ellos me sirve mucho leer y corregir lo que ya está escrito. Hacer eso me permite sentirme justificado por no haber producido nada.  

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso creativo?

Eso depende de lo que hablemos. Mi proceso creativo tiene sus diferencias entre la poesía y la narrativa.

Por ejemplo, para la poes√≠a no me funciona ir a la computadora y sentarme dique a escribir un poema. Imposible, no llega nada que valga la pena. La poes√≠a me acecha, me sorprende, ya sea mientras leo algo, mientras me traslado sin compa√Ī√≠a de un lugar a otro (me torno muy introspectivo en esos momentos) o cuando atravieso alguna situaci√≥n que me cala emocional o mentalmente. Para la narrativa s√≠, ah√≠ s√≠ puedo sentarme a escribir porque por lo com√ļn ya la idea de lo que quiero escribir se habr√° trabajado en mi cabeza, habr√© hecho algunos apuntes en el celular o en un cuaderno, habr√© investigado (si es necesario) y habr√© definido el tono y la t√©cnica y la perspectiva para narrar lo que voy a narrar.

Lo que tienen en com√ļn es que todo texto m√≠o pasa por un proceso que mi amigo, el poeta Joel Julio Garc√≠a, denomina las tres etapas de un texto: 1) la etapa volc√°nica (cuando sale el texto); 2) etapa de reposo (dejar descansar el texto por varios d√≠as o semanas); 3) etapa quir√ļrgica (cuando retomamos el texto para pulirlo o desecharlo).¬†

Hay temas que, en nuestra poes√≠a, son constantes, ondas de sentido que nos acompa√Īan a lo largo de toda nuestra vida como creadores, ¬Ņte sucede as√≠ con alguno? ¬ŅLos calificas como obsesiones?

El amor. El clich√© m√°s grande de toda la historia de la poes√≠a es la constante en mi obra po√©tica. No es de lo √ļnico de lo que escribo ‚ÄĒtambi√©n digamos que hay poemas de corte social o reflexivos (del pensamiento, como les llama Joel)‚ÄĒ, pero s√≠, de alguna manera siempre regreso a escribir del amor. Y mira que pareciera que √ļltimamente para muchas personas escribir del amor es una bober√≠a o no s√© qu√©. Es rid√≠culo, si me permites decirlo. A m√≠ esa vaina no me importa. Yo hago como me dijo una vez mi amigo el escritor Jos√© M. Peque√Īo: escribe de lo que te d√© la gana.¬†

Los desaf√≠os, tanto materiales como espirituales, son constantes en la vida del creador joven. ¬ŅSientes que existen algunos espec√≠ficos relacionados con nuestro vivir en un espacio geogr√°fico determinado?

Materiales, muchísimos. Espirituales, depende de cómo se mire.

La principal dificultad ‚Äúmaterial‚ÄĚ a la que nos enfrentamos los poetas del Caribe es el pr√°cticamente muerto mercado editorial. Aqu√≠ puedes encontrar c√≥mo publicar tu obra, s√≠. Pero distribuirla, hacerla llegar, sacarla de la isla, promoverla, es una Odisea que ni Homero hubiera querido escribir.

En cuanto a los desafíos espirituales creo que eso dependerá de la relación o interpretación que cada uno tenga con y sobre nuestro contexto y sus peculiaridades. Yo  creo que estamos en un lugar espiritualmente rico para producir, no importa lo que tengamos que decir o desde donde espiritualmente lo queramos decir, nuestra fuente es infinita.

¬ŅCrees que las redes sociales pueden impactar en el futuro a corto o mediano plazo en la forma en que consumimos literatura, y m√°s espec√≠ficamente, poes√≠a? ¬ŅImpactar√°n tambi√©n en la forma en que se crea esta?

No es que lo har√°n, es que hace tiempo lo est√°n haciendo, en ambos sentidos. Hoy por hoy, me atrever√≠a a decir, hay personas (principalmente j√≥venes) que nunca han le√≠do un libro per se de poes√≠a y, sin embargo, han le√≠do mucha poes√≠a. Hay tambi√©n personas que escriben poes√≠a pensando exclusivamente en ese p√ļblico de las redes sociales. Y bueno, sus adeptos han tenido tanta relevancia ante la mirada del comercio editorial, que hay sellos importantes editando a muchos de estos instapoetas, como les llaman algunos. Tanto es as√≠ que hasta se les ofrece premios important√≠simos para potenciar el alcance de lo que producen. Las redes sociales pueden ser una valiosa herramienta para la difusi√≥n de la poes√≠a pero, como todo, tambi√©n tienes sus vicios y en este caso parecen ser vicios bien rentables.¬†

En los tiempos que corren, ¬Ņqui√©n es el poeta?, ¬Ņqu√© lugar tiene en el mundo?, ¬Ņpor qu√© escribir?

Como te decía más arriba, el poeta, junto a cualquier artista, es un militante de la resistencia. Es alguien que, quiera o no, lo sepa o no, tiene en sus manos, en la naturaleza propia de su oficio, el conservar nuestra humanidad, evitar que se desdibuje.

Y bueno, es obvio que llevamos todas las de perder, pero justamente por eso se trata de una resistencia.

Uno de tus m√°s rotundos √©xitos como poeta, y que sin duda te coloca en un sitio importante dentro de la literatura caribe√Īa, es que fuiste una de las voces elegidas por la UNESCO a trav√©s del Programa Transcultura para representar tu pa√≠s durante La March√© de la Po√©sie. ¬ŅMarca esto un antes y un despu√©s en tu carrera?

Yo creo que sí, es inevitable. Pero, por mucho que especule, sé que no soy capaz de precisar ahora mismo la magnitud exacta en que lo hace. Creo que podré tener mejor idea de eso después del 11 de junio. Para entonces prometo darte los pormenores al respecto.

¬ŅSientes que existen conexiones lo suficientemente poderosas entre las voces que se gestan en nuestro contexto geogr√°fico, incluso de isla a isla; o vivimos aislados en burbujas de cristal donde poco o nada se conoce de la literatura de nuestro Caribe?

Sí, vivimos aislados, pero no creo que sea en una burbuja de cristal. Es, otra vez, la maldita circunstancia del agua por todas partes. Y bueno, quizás también algunos obstáculos idiomáticos si miramos todo el Caribe. Es también esa ausencia de mercado editorial que padecemos, pero esto está dentro, de alguna manera u otra, de lo de la circunstancia del agua.

Entre Rep√ļblica Dominicana y Cuba creo que existe un v√≠nculo muy grande, un deseo casi hambriento de conocernos m√°s y mejor en t√©rminos literarios. Creo que de lado y lado morir√≠amos por tener mayor interacci√≥n, por estar juntos en m√°s iniciativas e intercambiarnos libremente de lo que cada pa√≠s escribe; pero es un anhelo frustrado por nuestras situaciones y condiciones. Yo, por ejemplo, muero por leer tu Sakura y ha sido una tarea extremadamente dif√≠cil poder lograr que llegue a mis manos.

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es V√≠ctor?

V√≠ctor Andr√©s De Oleo es un tipo que por fin, se ha graduado como licenciado en matem√°ticas orientada a la educaci√≥n secundaria; es un sujeto que vive en Villa San Carlos, un barrio de La Romana, desde el 2004. Ese sin verg√ľenza a√ļn vive en casa de sus padres por razones que te dir√© despu√©s en una conversaci√≥n m√°s personal, pero que cada d√≠a se levanta administrar y atender el negocio de la casa, un colmado, mientras, a la saz√≥n, hace diligencias para lograr un puesto desde donde espera trabajar m√°s espec√≠ficamente por la cultura y la educaci√≥n. Es un tipo que, pese a que sus allegados lo tratan con respeto y viven en la mentira de creerlo un intelectual, no encuentra en los ojos de muchos de ellos la comprensi√≥n de lo que es o lo que significa esa locura de ser poeta.


Lo significativo en la poesía es la sinceridad

Luego de leer Fosa com√ļn, del joven poeta Onel P√©rez, no pude evitar el deseo de conocer m√°s sobre el creador detr√°s de aquellas p√°ginas. Ya lo hab√≠a conocido en Pinar del R√≠o y el primer brote de la amistad hab√≠a quedado vivo en las redes sociales. Nacieron entonces estas preguntas, este deseo de conocer lo que hab√≠a entrevisto en Onel: que lo significativo en su poes√≠a, y en su vida, es la sinceridad. Esa sinceridad que no necesita justificaci√≥n para existir y que trasciende todo ego.

Si te pidiera una definici√≥n de la poes√≠a, ¬Ņqu√© palabras escoger√≠as?

Defino a la poesía con palabras como sangre, dolor, sacrificio y vida. La vida (o por lo menos la vida que trato de vivir cada día) es un largo e intenso poema que trato de vivir con intensidad. Y es que de allí salen mis mejores criaturas ya formadas desde la experiencia, llenas de cotidianidad y de retos. Ese material lo pulo y lo vivo primero en mi mente.

¬ŅExiste la trascendencia en el arte?

Cuando uno lee vers√≠culos en las Escrituras como ‚ÄúNo hay nada nuevo debajo del sol‚ÄĚ, es muy dif√≠cil responder si existe en verdad algo trascendental en el arte. Lo trascendente en el arte debe ser algo sazonado y pensado por a√Īos, que rompa esquemas y diga algo que incluso la √©poca rechace. Creo que ah√≠ est√° el tesoro de lo trascendente. Lo significativo en la poes√≠a me parece que es la sinceridad. He formado en m√≠ una conciencia √©tica porque considero que debo respetar a los otros, a los lectores que creo en mi mente o a esos lectores que esperan por mis libros.

¬ŅLees a los autores cubanos que son contempor√°neos con tu producci√≥n? ¬ŅCu√°les son los desaf√≠os actuales de la poes√≠a que se gesta en Cuba?

Leo mucho a mis contemporáneos. Hay que hacerlo. Conversar con ellos y discrepar con sus estéticas. De ahí viene algo distinto.

Hay muchos desafíos para la poesía que se gesta en Cuba, principalmente la joven poesía. Uno de ellos es la necesidad de escapar de nuestros padres literarios, para eso es necesario matarlos en nosotros. Escapar a su influencia. Es necesario otra relectura de la realidad. Tenemos que ir al fondo de nosotros mismos y autodestruirnos. Ya no podemos leernos entre nosotros mismos. Hay que leer otras culturas, explorarlas hasta la saciedad y renunciar al ego.

La naci√≥n, su trazo, vive en tu poes√≠a, desprende su amnios en tus versos. ¬ŅQu√© naci√≥n po√©tica y f√≠sica sue√Īa tu literatura?

Cada d√≠a sue√Īo que mi naci√≥n po√©tica sea controlada por Dios, el Creador de todas las cosas. Es mi sue√Īo total que mi escritura sea dirigida por su Esp√≠ritu. La naci√≥n f√≠sica que sue√Īo no est√° alejada de mi pa√≠s. Ac√° est√°n mis dolores, los derrumbes mentales de los que escribo.

Lo cotidiano y su desgarradura son temas perceptibles en tu libro Fosa com√ļn. ¬ŅHasta qu√© punto lo cotidiano define o limita al creador que vive en ti?

Uno de los grandes poetas alemanes dir√≠a en alg√ļn momento que un poeta es un ser cargado de realidades y que estas son al final las que te van a definir. En mi caso lo cotidiano se ha hecho todo un desaf√≠o para describir mi realidad, mi cultura, mi pa√≠s. En lo cotidiano est√° mi sustento, en el disparo mis flechas llenas de sensibilidad para la mente de esos lectores ideales que creo. No percibo lo cotidiano como un lastre. Todo lo contrario. Ah√≠ radica la fuerza del poeta, del peque√Īo David.

La literatura, ¬Ņdespierta temor o reverencia?

Cuando escribo siempre, de alguna u otra forma, van a aparecer esos temores ocultos, pero en el poeta que yo he construido a partir del trabajo pasa algo clave que me define. Cuando ya empiezo a escribir se esfuman todos esos temores. Se anulan gracias a la conciencia poética y a la responsabilidad que tengo con el mismo acto creativo.

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso de creaci√≥n?

Nada del otro mundo. Tomo apuntes. Los reviso. De ahí salen mis criaturas, del horno poético.

¬ŅTemas que te obsesionen, a los cu√°les vuelvas una y otra vez?

Hay un tema que me apasiona y es la Historia. Debe ser por el pueblo de donde soy y vivo, Baire. Un pueblo de luchas mambisas y de mucha tradición. Es algo que me persigue y se ha vuelto una obsesión sana.

¬ŅQu√© desaf√≠os enfrenta la creaci√≥n actual, tanto materiales como espirituales?

Los desafíos materiales y espirituales que persiguen al creador joven de Cuba están dirigidos hacia el hecho de buscar premios que lo impulsen no solo a ganar dinero gracias a la literatura, sino a visibilizarse en todos los medios posibles. A crearse un nombre a través del arte.

¬ŅC√≥mo aprecias la influencia de las redes sociales en la creaci√≥n actual?

Uno de los logros que ha traído las redes sociales es la gran diversidad de bibliotecas digitales que existen, además del modo tan fácil de acceder a estos. Libros que normalmente no los encuentras en las bibliotecas normales aparecen allí. Lo que sucede en muchas ocasiones es que dejamos que estos espacios virtuales asuman casi todo el tiempo y vamos matando en nosotros la necesidad de una verdadera renovación. Las redes son toxicas, si no las manejamos adecuadamente podemos convertirnos en escritores de pacotilla, escritores de desperdicios, porque ya vamos a dejar que esas redes nos controlen y piensen por nosotros.

Los premios: ¬Ņhacia d√≥nde llevan al autor?

A la promoción, a que te publiquen más y al ego.

H√°blame un poco de tu libro ganador del Premio Calendario.

Cables de alta tensión es un libro raro, un artefacto lleno de tuercas y de ruidos. Son poemas construidos desde el ojo de la máquina, como un sistema que vigila todo y nos degrada.

Madre, patria/matria, Jos√© Mart√≠, la tierra, la condena a repetir la Historia de la cual no hemos aprendido nada, estas constantes, ¬Ņobsesionan tu poes√≠a, permean tu creaci√≥n, son apenas el reflejo de la realidad que vives y vivimos todos?

Escribir desde Cuba para m√≠ es esencial porque de mi patria salen mis contradicciones. Mart√≠ es la otra esencia de mi poes√≠a. Siempre trato de regresar a √©l como un ni√Īo para encontrar tesoros escondidos. El Diario de Campa√Īa es uno de esos tesoros que m√°s releo.

¬ŅC√≥mo estructuras y piensas un libro?

Ni sé. Estructuro un libro en dependencia de como esté mi estado de ánimo. Nunca me he detenido a pensar en eso.

LEER TAMBI√ČN: ‚ě°¬†

Cap√≠tulo #16: Fosa Com√ļn (Parte I)

¬ŅTienes alg√ļn miedo que viaje junto a tu poes√≠a, aunque la trascienda?

No. De eso se trata. Uno debe ser consciente de lo que escribe y de lo valiente que debe ser cuando escriba. Si no, no escribo y me callo.

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es Onel P√©rez?

Un ser que sue√Īa y vive con intensidad, alguien que busca conocer todos los d√≠as a Dios. Alguien que es muy familiar y que ama a sus amigos.

LEER TAMBI√ČN: ‚ě°¬†

Cap√≠tulo #16: Fosa Com√ļn II (+Video)


Fina, ‚Äúescribir con el silencio vivo‚ÄĚ

La obra de Fina García Marruz, junto a la de otras poetas cubanas, forma una hermosa simetría en la lírica de la isla. Sus versos supieron sublimar la emotividad, lo cotidiano y como nadie, desde sus ensayos y textos críticos, logró desvelar el silencio en otros autores.

Sobre su obra poética en el contexto de la poesía cubana y su participación en el mítico Grupo Orígenes dialogó el poeta e investigador Virgilio López Lemus en la conferencia por el centenario de la autora de Créditos de Charlot, dando inicio a la primera jornada del X Encuentro de Poetas en Cuba La isla en versos en la 30 edición de Romerías de Mayo.

Fotos Robert Rodríguez

En la sede de Ediciones Holgu√≠n, Virgilio abord√≥ la amplia obra po√©tica de Fina, enlazada a la tradici√≥n de la l√≠rica cubana por razones tanto estil√≠sticas como por sus contenidos. Insisti√≥ en las resonancias de las lecturas de Juan Ram√≥n Jim√©nez en su obra, quien tambi√©n influy√≥ con sus textos en la conformaci√≥n de corpus po√©tico nacional de los a√Īos 30. ‚ÄúEl crecimiento de su labor estuvo signado por la cercan√≠a a un grupo de poetas en torno a la revista Or√≠genes, en especial con Eliseo Diego, con su esposo Cintio Vitier, y mediante las copiosas lecturas de dos de los poetas mayores de ese grupo literario y de Cuba: Jos√© Lezama Lima y Gast√≥n Baquero‚ÄĚ, subray√≥ L√≥pez Lemus.

Fotos Robert Rodríguez

En Fina, comenta Virgilio, hab√≠a un deseo de que lo emotivo tuviese un valor de car√°cter trascedente, con un sentido de la comunicaci√≥n distinto a la poes√≠a de tono social, con vibraci√≥n en la palabra que apela a un tono, m√°s bien, conversacional que explora la intimidad del di√°logo. ‚ÄúHay cercan√≠as en su labor po√©tica con otros poetas como Eugenio Florit o Samuel Feij√≥o, y en su af√°n de advertir el halo cubano en la poes√≠a con otros autores, como Cleva Sol√≠s‚ÄĚ. Adem√°s realiz√≥ una contribuci√≥n notable a la tradici√≥n eleg√≠aca cubana y a la exaltaci√≥n del paisaje de las ciudades y pueblos de Cuba, lo que comparte con varios poetas de Or√≠genes. Por otra parte lo que escribi√≥ en sus ensayos sobre la l√≠rica de otros autores se convirtieron en textos reveladores. ‚ÄúFina sab√≠a ver en otro poeta el silencio como presentaci√≥n y parteaguas a otro poema‚ÄĚ, a√Īadi√≥.

Fotos Robert Rodríguez

Para Fina la poes√≠a, historia y los misterios cat√≥licos iban de la mano, era de alguna manera su forma de entender la vida y la creaci√≥n, convirti√©ndose en una voz tan extraordinaria como personal de las letras hispanoamericanas. A la literatura cubana entreg√≥ la poeta y ensayista Fina Garc√≠a Marruz gran hondura, inteligencia, humildad y la intimidad de lo sublime, algo similar a lo que dijo alguna vez: ‚ÄúEscribir con el silencio vivo‚ÄĚ.


Mirar la poesía de Rebeca Torres por un corte angosto

Una nueva voz, potente, auténtica, se abre espacio en el concierto de la poesía holguinera. Joven, pero con resonancias de voces transgresoras, sonoridades de un discurso que emancipa a la mujer.

Así se escucha-lee a Rebeca Torres Serrano, una muchacha nacida en esta ciudad en 1991, licenciada en Lengua Inglesa por la Universidad de Holguín, donde ejerce como docente y que mira a lo femenino desde su Corte angosto, un breve cuaderno, que agrupa once poemas donde la madurez de una mirada introspectiva y de su entorno muestra una conexión con las experiencias individuales de muchas mujeres, sin importar su edad.

Esta joven fue la ganadora de la m√°s reciente edici√≥n del concurso de Poes√≠a Nuevas Voces; de su obra el jurado que integraron Ghabriel P√©rez, Jos√© Luis Serrano y Luis Yuseff, consider√≥ que ‚Äúes un cuaderno que denota el dominio de los c√≥digos del g√©nero desde una visitaci√≥n moderna, a la vez que indaga en la existencia del ser social que es su autora, una mujer del siglo XXI, con una voz traspasada por un tono incisivo, ir√≥nico, directo, que articula con efectividad los cuerpos po√©ticos que lo conforman‚ÄĚ.

El poemario es el n√ļmero 45 de la colecci√≥n Analekta, de Ediciones La Luz, donde Lina de Feria, Delf√≠n Prats, Manuel Garc√≠a Verdecia, Eugenio Marr√≥n y otros tantos reconocidos autores han dejado constancia de su obra junto a noveles creadores que apenas despuntan en el circuito editorial.

Con edici√≥n de Luis Yuseff, dise√Īo de cubierta de Robert R√°ez y correcci√≥n de Mariela Varona, se presenta el poemario. Al internarnos entre los versos de la autora, que como tantos escritores hace ya muchas d√©cadas prefieren el verso libre, encontraremos dolor, referencias al cuerpo femenino, literalmente visceral, a veces el corte angosto es una hendidura para observar la vida ajena, a veces un tajazo en el pecho por donde entra la impaciencia, las ganas de decir estas verdades, el intento o la pose de la felicidad por imperativo social.

Hay color, mucho rojo, lipstick cereza, intuyo, y labios, y tetas, así escritas, y lenguas y corazones, pero siempre, invariablemente, hay una mujer, otra mujer, esta mujer, muchas mujeres a las que Rebeca Torres Serrano les encierra en la palabra, o mejor, les deja volar y en este libro crea para ellas un universo.


De algodón, con ribetes lila y bolsillos laterales (poner en los bolsillos un libro de poemas)

Sobre la permanencia de la memoria. Sobre la persistencia de un recuerdo encajado en la psiquis, recuerdo ajeno, heredado, impropio. En la resurrección, en el traqueteo rítmico de la máquina, de la aguja perforando la tela, del mar contra el muro, en el retorno perpetuo de nuestros ancestros a través de cada célula que nos conforma, en el chasquido del melón al romper su corteza; en el reemplazo, la materia que ni se crea ni se destruye, sino que se transforma, incluso la materia que compone las almas; por encima de toda la soledad y el nervio de una mujer nacida un 26 de enero hace casi un siglo, se construye un palacio, un libro.

Martha Luisa Hern√°ndez Cadenas dispone este cuaderno como un collage con memorias, p√°ginas de revistas antiguas de moda. Toma recortes de patrones, sugerencias, selecciona texturas entre holanes y tules, cintas, encajes; a√Īade partes quebradas de maniqu√≠es representando cuerpos imposibles; pega botones, cubre con seda.

La poesía es urdimbre, un tejido magnífico donde el verso se incrusta, sin intención de definirse por estilo alguno. Posee la libertad de ser y de decir estas palabras, como si de un mandato supremo se tratase, y de fondo, mientras releo sigo escuchando el ritmo acompasado de la máquina, el pedaleo constante, la violenta opresión sobre la voz que entre las viejas paredes insiste en advertir: No sientas este calor, hija.

Y luego afirma:

No tengo ganas, hoy no tengo ganas de amar a nadie porque me duele la piel.

Ella prefiere llorar, pero no ser domesticada por la bestia, y es en esa fuerza que encontramos registro de una existencia sobreviviente de dolores secretos, que debe vivir bajo la lupa, encorsetada en el deber ser.

Marthica y yo sabemos que un edificio a medio derruir puede ser un templo, la conexi√≥n con el pasado, un dej√° v√ļ, una m√°quina del tiempo, tambi√©n un pretexto, un elogio a la belleza que se intuye, que se eterniza a pesar del desgaste.

A Mal√ļ, la teatr√≥loga, performer, definitivamente poeta, la he imaginado enhebrando este libro; cosiendo delicadamente la palabra, hilvanando cada verso.

Una lo lee y piensa en videomaping, en celuloide gastado y un dispositivo proyectando en los endebles muros, sobre los arcos a√ļn hermosos del Palacio de las Ursulinas, estas palabras. Pero no le hace falta este despliegue de artilugios, le son consustanciales a las paredes decr√©pitas estas y otras vivencias a√ļn por escribirse.


Aclaraciones necesarias para entender por qué es ingrato predicar

Que una mujer no es un recept√°culo para la vida nueva, aunque a veces lo sea. Que no son sus manos un dise√Īo perfecto para levantar del suelo trastes, poner juguetes en su sitio, enjugar la l√°grima del hijo, calmar dolores, aunque continuamente lo hagan, y sea hermoso verlas enmendar lo roto, acallar el llanto.

Que no hay un √ļnico modo de ‚Äúmaternar‚ÄĚ. Que no esteriliza el intelecto parir, amamantar, cambiar pa√Īales. Que la creaci√≥n no espera a que acabe el desorden, a que se aquiete el caos, a que sea el tiempo perfecto porque la idea llega y debes tomarla de la mano y apuntar el poema, que es criatura salvaje, se espanta f√°cilmente si no le miras directo a las palabras.

Que tambi√©n los relojes de las madres marcan 24 horas para delimitar el d√≠a, no, no se multiplican; que s√≠ nos cansamos, que amamos el paso de nuestros hijos por el mundo, su huella, que tememos se tropiecen y acompa√Īamos en un acto de valent√≠a su andar, dej√°ndoles libres, pero mirando atentas.

Que puedes llamar hijo a la criatura libro, y entender como un parto el hecho de escribir la poesía, pero no sabrás, cabalmente hasta que sostengas esa mano, esas manos, que son cosas distintas, cada una en su sitio, cada una con su valor singular.

Que hay honestidad en quien desnuda las cicatrices propias, en la poeta que vuelca en su escritura las vidas, las muertes, las certezas, los bandos, las orillas.

Alguien me dijo que no debíamos seguir intentando desacralizar la maternidad, porque está en ella lo sacro. Es su naturaleza.

Mirémoslo de nuevo.

Por normal que sea dar la vida no deja de ser extraordinario, por frecuente que resulte leer versos y estremecerse, no deja de ser extraordinario. Entonces, hacer ambas cosas, resulta, cuando menos, admirable.

Y así lo muestra Yeilén Delgado en su cuaderno La ingratitud de predicar. El libro que nace tras haber resultado ganadora del certamen de poesía El árbol que silva y canta en 2021, un compendio de nueve poemas atravesados por la fuerza de la voz femenina que los engendró y donde encuentro todas estas verdades antes dichas.

Se puede escribir poesía sobre lo habitual, mientras ordeno y no agonizo, mientras mis manos se parecen cada vez más a las manos de mi madre, como le ocurre a esta matancera amiga, periodista, narradora.

Se puede eliminar la aparente distancia entre lo doméstico y la belleza, entre lo supuestamente pedestre, vacío de vuelo y lo inasible. Helo aquí.


La Bestia que merodea el contexto

Bestia contextual, publicado por la Casa Editora Abril, mereci√≥ el Premio Calendario de Poes√≠a 2022. Para su autor, Dari√©n Pe√Īa Prada, las formas cl√°sicas de la poes√≠a no son un muro de contenci√≥n.

Este es un libro que habla de la vida. Aunque, pens√°ndolo bien, el autor nos dice: ¬ędonde est√° escrito Vida, por favor/ l√©ase Muerte¬Ľ. Entonces, mir√°ndolo de ese modo, este es un libro que habla de la muerte. Desde un exergo de √Āngela Figuera Aymerich que nos insta a morirnos enseguida, en serio, del todo.

Se ha escrito en tono reflexivo, con autoridad, pero desde un ritmo que el autor va a percibir suave, paterno. Las preguntas ser√°n usadas para hacer cosquillas al pensamiento. No estamos en presencia de un hombre que desconoce las respuestas a las cuestiones que ha tra√≠do a colaci√≥n. Podr√°s distinguir en cada pregunta una insinuaci√≥n, un poco de ¬Ņsarcasmo?

Dari√©n no anda con rodeos ni edulcora las ideas para construir un discurso positivista y de una l√≠nea comercial. Esto no es un libro de autoayuda. Las expresiones ‚Äúno hay escapatoria‚ÄĚ, ‚Äúno hay perd√≥n‚ÄĚ, ‚Äúno hay regreso‚ÄĚ, sonar√°n en tus o√≠dos como lejanas campanadas. Y digo lejanas, porque, volviendo a lo que ya te coment√©, su modo de escribir no agrede, no desgarra. Ha entendido bien los ‚Äúapuntes para el juicio‚ÄĚ, ‚Äúel destierro de las horas‚ÄĚ, y nos gu√≠a a salvo de la Bestia que merodea el contexto.

Dise√Īo: Noemy Marrero.

Aquí se conserva el formato del soneto, tal vez solo apretados un poco, pero sin experimentar una restructuración visual de los versos. El motivo es, quizás, el que se deja leer en uno de los textos:

Trato de ser un hombre que no pierde

de vista la estructura de su historia.

Hay una preocupaci√≥n que regresa vez tras vez: el efecto visual de las cosas. El poeta se preocupa por el mundo sensorial que le llega a trav√©s de lo que sus ojos ven. Aparecer√°n con frecuencia las palabras luz, ojos, ver, ciegos. A veces autoritario nos dir√°: ¬ęDebemos ver las cosas por niveles¬Ľ. En otra, un poco m√°s reflexivo: ‚ÄúEl dolor desde siempre ha sido el mismo:/ una sombra en los ojos, una veta‚ÄĚ.

Hay dos versos que me parecen interesantes para explicar las formas en que se construye la poesía en este libro:

Vamos de franco a tirador cegato

que amenaza hacer fuego hacia el montón.

V√©ase el uso de las palabras ¬ęfranco¬Ľ y ¬ęcegato¬Ľ en el mismo verso para explicar situaciones yuxtapuestas. La primera la usamos con frecuencia para referirnos a la sinceridad, la claridad sobre un determinado asunto. Pero aqu√≠ se hace referencia a un francotirador, un individuo perito en los aciertos del disparo. En cambio ¬ęcegato¬Ľ resulta coloquial, com√ļn en el lenguaje cotidiano. A esto se unir√° el uso de palabras tales como: carajo, chiripa, bandolera y pellejo, para hablarnos de un escritor que, sin negar la pureza del idioma, no se resiste al lenguaje su tiempo.

Este es el primer libro de Dari√©n, un paso firme para situarse en el mundo literario. Bestia contextual estar√° muy pronto disponible en todas las provincias del pa√≠s. Sin dudas, una propuesta de lectura interesante, donde el soneto se construye de un modo agudo, por un autor que, seg√ļn lo describe Yamil D√≠as G√≥mez, resulta inquietante, sincero, eficaz y human√≠simo.