Poesía


N√°car en los dedos de los libros

Solo hay que conocer su obra para saber cu√°nto esplende Lisett D. P√°ez Cuba. Y en este esplendor no incluyo solo el talento, sino tambi√©n su humanismo, su capacidad para la fe y el asombro, su infinito abrazo a la poes√≠a de la vida cotidiana. Lisett D. P√°ez Cuba (Lisy para sus amigos) es una voz que, sin duda, cantar√° en los o√≠dos de los lectores para dejar en ellos el recuerdo de la m√ļsica de sus palabras.

cortesía de la entrevistada

¬ŅCu√°ndo decidiste que la literatura iba a ser el camino que acompa√Īar√≠a tus pasos? ¬ŅPor qu√© elegiste la literatura como v√≠nculo de comunicaci√≥n con el otro?

Desde ni√Īa siento pasi√≥n por la escritura. A los 12 a√Īos escrib√≠ un cuaderno de versos rimados que sol√≠a leer a mi abuelo paterno. Y aunque pens√© optar por Filolog√≠a como carrera universitaria, matricul√© Derecho por razones de fatalismo geogr√°fico: soy una pinare√Īa que no quiso irse a estudiar a La Habana. No obstante, el deseo de escribir siempre estuvo latente en m√≠, hasta que en diciembre de 2019 ingres√© al Taller Baraga√Īo, de la Casa de Cultura en Pinar del R√≠o. A partir de entonces comenz√≥ mi era escritural.

Escog√≠ la escritura porque es una forma de compartir las ideas que pueblan mis sue√Īos. Reconozco que esta es mi verdadera vocaci√≥n y mi refugio. Incluso, he confesado antes que el Derecho es mi esposo, el padre de mis libros, mis art√≠culos; el hombre con el que estoy casada, mas no el amor de mi vida. Ya he advertido en ocasiones que, por suerte, el Derecho y la Poes√≠a tienen algo en com√ļn: el poeta intenta hacer justicia a trav√©s de sus versos.

cortesía de la entrevistada

¬ŅCu√°les son tus principales influencias creativas?

En narrativa prefiero a García Márquez, Isabel Allende, Cortázar, Galeano y Fleur Jaeggy. En poesía, aunque crecí declamando versos de Buesa, Neruda, Sor Juana y otros poetas latinoamericanos (que eran mis preferidos en la adolescencia), con más tiempo de lecturas descubrí que mi genealogía poética la he encontrado en autores como César Vallejo, Rainer María Rilke y Wislawa Szymborska. En el caso cubano, los que más han calado en mí y me llevan a un estado hipnótico resultan ser José Martí, Dulce María Loynaz y Sergio García Zamora.

¬ŅQu√© te mueve a escribir? ¬ŅQu√©, en el mundo real, te sirve de material para alimentar la ficci√≥n?

El mundo en s√≠ mismo. Cada proceso cotidiano es mi fuente de inspiraci√≥n. Estar frente al espejo desenred√°ndome el pelo me llev√≥ a escribir El enredo, texto con el cual empieza el poemario premiado, a trav√©s de un s√≠mil: ‚ÄúEscribir poes√≠a es como desenredar un cabello h√ļmedo‚Ķ‚ÄĚ. Asimismo, estar esperando el √≥mnibus una ma√Īana para ir a la Universidad me hizo pensar en un poema como Parada de autob√ļs, que ofrece un paralelismo metaf√≥rico con el proceso editorial, tal cual esos libros que esperan (sentados) por la publicaci√≥n que ha de llegar.

Mi profesi√≥n es otro incentivo constante para escribir. El Derecho es una fuente inagotable de temas y motivos. De la influencia jur√≠dica y de esa confrontaci√≥n entre la jurista y la escritora que soy, nacieron textos como Judicatura y Abogac√≠a, declarando mi devoci√≥n expresa por la literatura cuando escrib√≠: ‚ÄúYa no soy la abogada litigante. Soy lectora en privaci√≥n de libertad. Busco un verso inocente que me salve‚ÄĚ.

cortesía de la entrevistada

¬ŅC√≥mo definir√≠as tu estilo?

Eso mejor lo dejo a la crítica. Soy pésima para autodefinirme. Grosso modo pudiera adelantar que en narrativa me siento surrealista y en poesía, ultra romántica. Suelo tener un tono reflexivo y en ocasiones pasional. Pienso que he sido más bien una escritora emotiva con tendencia marcada a la poesía intelectiva.  

Y tu proceso creativo, ¬Ņc√≥mo transcurre?

La narrativa, el teatro y otros géneros (no poéticos) requieren más dedicación: sentarme en el buró de mi cuarto, estar muy concentrada, exprimir neuronas. Sin embargo, la poesía infantil y la poesía para adultos surgen más espontáneas: ideas que me invaden de repente y tengo que correr a anotarlas. A veces hasta me he levantado de madrugada con versos estructurados ya en la mente y debo escribirlos para no olvidarlos.

Una curiosidad propia es que al crear poemas generalmente empiezo por el √ļltimo verso. Casi siempre es el primero que se me ocurre. S√≠, empiezo los poemas al rev√©s, de abajo hacia arriba, como si la sentencia final ya estuviera predeterminada, como si supiera de antemano a d√≥nde quiero llegar. Y raramente termino un texto la primera vez. Como m√≠nimo mis poemas requieren tres sesiones: las ideas repentinas sobre el papel, el pensamiento articulado para dotar de estructura l√≥gica ese campo sem√°ntico y la revisi√≥n detallada tras la cual nace, finalmente, el poema.

cortesía de la entrevistada

A tu criterio, ¬Ņun escritor tiene que ser necesariamente un buen lector o basta con que sea un buen int√©rprete de su propia realidad?

En absoluto: un buen lector. No basta con interpretar la realidad propia, necesitamos leer c√≥mo otros la han interpretado, nutrirnos de la savia po√©tica precedente. Justo cuando descubres que en la lectura est√° el secreto empiezas a avanzar como poeta. A m√≠, por lo menos, la lectura me contagia de escritura. En verdad mientras m√°s leo, m√°s quiero escribir. Es curioso porque en el poemario La de abajo constantemente defiendo esta tesis, a tal punto que declaro: ‚ÄúSol√≠a devorar trozos de n√°car en los dedos de los libros. Hace un tiempo dej√© la tentaci√≥n de onicofagia, el mero conformismo a los exergos‚ÄĚ. Este sentido l√ļdico entre el proceso escritural y el nutritivo contin√ļa m√°s adelante cuando afirmo: ‚ÄúLa energ√≠a que el est√≥mago transforma en energ√≠a. La lectura que la mente transforma en escritura (‚Ķ) Un desnutrido nada podr√≠a escribir‚ÄĚ.

¬ŅCu√°l es el lugar que ocupa el escritor en el mundo contempor√°neo?

A decir de Garc√≠a M√°rquez, el oficio de escritor es el m√°s solitario del mundo. As√≠ lo percibo yo: como un solipsista que se a√≠sla de s√≠ mismo para terminar acompa√Īando las soledades ajenas. Gracias a √©l, ‚ÄúUn lector es el blanco de la refracci√≥n. Recibe toda la luz que proviene desde el fondo de una sombra‚ÄĚ. As√≠ tambi√©n declaro en otro de mis poemas, que el escritor no trabaja propiamente para s√≠, porque la obra no es propiedad suya: ‚ÄúPertenece a los lectores, a los m√°s necesitados‚ÄĚ. Por tanto, a mi juicio, el escritor tiene ante todo una funci√≥n social, una especie de compa√Ī√≠a anticipada a esas almas que necesitan recrear, resemantizar o evadir la realidad.

cortesía de la entrevistada

¬ŅQu√© tipo de colaboraciones con otros artistas te interesar√≠an en tu vida creativa?

Me encantar√≠a musicalizar poemas, escribir textos para canciones. Es algo que ya he sentido de manera espont√°nea al tatarear en voz baja canciones que se han quedado escritas en el bloc de notas de mi tel√©fono m√≥vil. Me ilusiona tambi√©n la idea de libros ilustrados para los poemarios infantiles que ya tengo listos; y de manera especial me llama la atenci√≥n la poes√≠a ecfr√°stica, tener un cuaderno propio al estilo de Los Rembrandt L’Hermitage de Fina Garc√≠a Marruz. Estas son algunas de las im√°genes que ya me han conmovido alguna vez.

Por √ļltimo, confieso otra de mis quimeras. Sue√Īo con una Academia Cubana de Poes√≠a. Imagino un espacio de confluencia de j√≥venes de todo el pa√≠s, un escenario formativo donde la escritura de poemas sea un proceso consciente y guiado por profesionales con experiencia y experticia, donde sesionen talleres frecuentes de creaci√≥n y cr√≠tica literarias. A su vez, pudiera pensarse en un Centro de Estudios sobre la Poes√≠a Cubana, dedicado por ejemplo, entre otros temas, a uno de los conceptos que hace alg√ļn tiempo aguza mis sentidos: las comunidades po√©ticas. De tal suerte, se brindar√≠a la oportunidad de formaci√≥n acad√©mica a aquellos que, con dificultad, avanzan desde la empiria.

cortesía de la entrevistada

Eres una autora que juega con dis√≠miles g√©neros (la poes√≠a, el teatro, la narrativa, la literatura infantil, etc.), ¬Ņpor qu√© te interesa cruzar esas fronteras gen√©ricas?, ¬Ņqu√© nuevas visiones otorga ese cruzamiento a tu escritura? ¬ŅExiste alg√ļn g√©nero que no te interesa o que no te atrever√≠as a abordar?

Nadie ama lo que no conoce. Por tanto, un primer paso para saber si algo nos interesa de verdad, es acercarnos. De ah√≠ que las pautas creativas (orientadas en cada clase del Laboratorio de Escrituras al que pertenezco) me ayudaran a encontrarme verdaderamente como autora, a descubrir y tambi√©n a desechar. Por ello confieso que me interesan las fronteras gen√©ricas como mismo me interesan las fronteras espaciales, y que conste: adoro viajar. Toda exploraci√≥n en la escritura creativa es enriquecedora, es una forma de entender los vasos comunicantes entre el verso y la prosa, lo interesante que puede resultar el empleo de una didascalia en poes√≠a o la inserci√≥n de un poema en una obra de teatro. Y para responder a la tercera pregunta: el g√©nero con el que menos me identifico es la ciencia ficci√≥n. Honestamente es el √ļnico en el que me cuesta imaginarme.

cortesía de la entrevistada

¬ŅCu√°les son las principales ventajas que el mundo contempor√°neo le puede ofrecer a un artista, y cu√°les los principales h√°ndicaps?

¬ŅVentajas? Much√≠simas: divulgar obras con celeridad a trav√©s de las redes sociales, publicar en cualquiera de los sitios y revistas disponibles en la web, diversificar formatos de libros digitales (Epub, audiolibros, podscats) y optar por las m√ļltiples convocatorias de cert√°menes nacionales e internacionales.

¬ŅH√°ndicaps? El riesgo de la publicaci√≥n prematura sin la suficiente madurez literaria, la preferencia por los premios antes que por los libros valiosos, las ofertas tentadoras de ‚Äúlos editores can√≠bales‚ÄĚ, el saldo que supone la mercantilizaci√≥n de la literatura: el sello del mercado por encima del sello de la calidad.

cortesía de la entrevistada

El a veces dif√≠cil recorrido de los premios literarios ha comenzado a abrir sus puertas para ti. Acabas de obtener el Premio David de Poes√≠a en su m√°s reciente edici√≥n. ¬ŅCu√°les son los beneficios puntuales que un premio puede otorgarle a un autor novel como t√ļ?

Primeramente he recibido el beneficio de la crítica especializada: pasar esa prueba de fuego que implica ser juzgada por reconocidos escritores como Rafael Acosta de Arriba, Carmen Serrano Coello y María Liliana Celorrio Zaragoza. En segundo orden, advierto la gran oportunidad de publicar mi poemario por Ediciones Unión y socializarlo en lo adelante por toda Cuba. Ahora me falta el beneficio más gratificante y a la vez el más complejo: el de ser leída por mis contemporáneos y someterme al verdadero juicio, el juicio del lector.

¬ŅPuedes adelantarnos un poco de los temas que pueblan el imaginario de tu libro ganador del David?

El poemario La de abajo no constituye una referencia vulgar (como pudiera parecer), sino un t√≠tulo elegido como intertexto con la novela de la revoluci√≥n mexicana Los de abajo, de Mariano Azuela. Fue un amigo fil√≥logo y maestro zamoriano quien me ayud√≥ a descubrir que la po√©tica del espacio atraviesa todo el conjunto: drones que ‚Äúobservan como esp√≠as desde arriba los sue√Īos que se duermen desde abajo‚ÄĚ, un testamento conmovido porque ‚Äúel esp√≠ritu del testador se eleva al cielo mientras la tierra empieza a descomponer la carne‚ÄĚ, o aquel Hiperi√≥n que ‚Äúsue√Īa cada noche con la sola compa√Ī√≠a de lechuzas, aunque las lechuzas no vuelen tan alto‚ÄĚ.

El cuaderno en general ofrece una especie de paralelo entre la literatura y la vida, al exhibir binomios tales como la mujer-palabra o el amante-libro, pretextos escogidos para develar pasiones humanas a trav√©s de la escritura. Pudiera exponer temas abordados en el poemario como la lectura, la poes√≠a, la muerte, la soledad, y a su vez motivos elegidos en su correlato, tales como la luz, una ni√Īa, la clonaci√≥n, los p√°jaros, entre otros. Debo reconocer adem√°s una constante referencia (que abordo, a criterio de algunos, de manera sensual o er√≥tica): la de una mujer de ciencias que es constantemente emplazada por una mujer de letras. Tal es as√≠ que uno de los poemas naci√≥ justo la noche que deb√≠a arbitrar un art√≠culo cient√≠fico, pero un hombre de papel me sedujo y termin√© describiendo un servicio de lavander√≠a a su favor; a tal punto que: ‚ÄúCasi amanece cuando empiezo a doblar los uniformes‚ÄĚ.

cortesía de la entrevistada

En tu vida como artista, ¬Ņexiste alg√ļn momento significativo que haya marcado un antes o un despu√©s?

Definir√≠a dos momentos clave en mi vida como artista. Ambos se asocian a la incursi√≥n en nuevos g√©neros y coincidentemente corresponden al a√Īo 2021. Justo ahora descubro que este es un a√Īo crucial en mi vida como escritora.

El primero de estos momentos data del mes de marzo, cuando llegu√© al ‚ÄúLaboratorio de Escrituras Encrucijada‚ÄĚ. All√≠ te conoc√≠ (v√≠a WhatsApp), Elaine Vilar Madruga, a ti que hoy tienes la dualidad de profesora y entrevistadora. Fue as√≠ que, al cumplir los ejercicios de tarea semanales, empec√© a diversificar mi producci√≥n literaria m√°s all√° de la poes√≠a: me abalanc√© sobre el teatro, la cr√≥nica, e incluso la novela, que para algunos es el gran amor de los escritores. El Laboratorio representa en mi caso una gran escuela y a la vez un fraterno equipo de amigos, una suerte de complicidad l√≠rica.

El otro punto de inflexión en mi vida como escritora lo ubico en octubre de 2021, cuando me acerqué a la obra de Sergio García Zamora. Leer La Canción del Crucificado, Los conspiradores, Los uniformes, Diario del buen recluso y Los maniquíes enfermos, cambió mi forma de sentir y de entender la poesía. Inclusive, confieso que anteriormente yo solo había escrito verso rimado; de hecho, me creía incapaz de hacer verso libre o prosa poética. Sin embargo, al leer y estudiar a Sergio me animé por estas nuevas formas y sobre todo por esa especie de poesía con ingenio que él logra de manera excepcional. Pudiera decir que en este poeta del centro de la Isla encontré mi verdadera serendipia literaria.

¬ŅCu√°l es el libro que te falta por escribir?

A t√≠tulo personal tengo pendiente ‚ÄúLa historia de mi infancia‚ÄĚ, los relatos de la ni√Īa que so√Īaba ser bailarina, daba clases a sus mu√Īecas guiada por un atlas de Geograf√≠a y pasaba noches en un portal junto a su abuelo paterno, esperando ver las lechuzas en el tejado.

A título profesional me falta incursionar en un libro de ensayos. Como investigadora de Ciencias Sociales es una deuda que tengo conmigo misma, algo que en verdad me llama la atención y creo poder asumir sin grandes pesares.

¬ŅCu√°l es el libro que ya has escrito y que sientes que a√ļn no le ha llegado su tiempo?

‚ÄúEl hombre sin ombligo‚ÄĚ es un libro que termin√© desde 2017. Es un poemario autobiogr√°fico y esa es la raz√≥n por la cual a√ļn no me animo a compartirlo. Adem√°s, es un texto muy incipiente, un cuaderno escrito en verso rimado, dividido en dos cap√≠tulos que no rebasan los 60 poemas. Quiz√°s lo publique alg√ļn d√≠a, siempre alegando la ingenuidad de haberlo escrito como una poeta novel.

¬ŅQu√© libro preferir√≠as nunca escribir?

La profecía de mi muerte o un libro por encargo.

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es Lisy?

Una ni√Īa consentida en casa y, parad√≥jicamente, una consagrada Vicedecana en la Universidad. La profesora de Derecho que alterna sesiones con la escritora sentipensante. Ambas viven dentro de m√≠. Y de todas las mujeres que me habitan, la que m√°s me domina es aquella que tiene una gran fe en Dios, esa que suele repetirle con frecuencia a sus amigos: ‚ÄúEl cielo gobierna‚ÄĚ.


Una mujer que se desnuda ante la realidad imperfecta

Anisley Fern√°ndez D√≠az es la poeta salvaje, la ni√Īa terrible que juega entre los versos, la mujer desnuda en las metaf√≥ricas calles de una ciudad en vilo. Se abre paso en el mundo a golpe de poes√≠a limpia. Cuando se dialoga con ella, a pesar de la distancia, se siente el aroma de algunas palabras indispensables.

En la escritura, en la creaci√≥n, ¬Ņqu√© consideras sea esencial o indispensable?

El escritor debe ser ego√≠sta consigo mismo en cuanto a exigencia, transparencia y sentir. Hay que replantearse constantemente el ¬ęyo sensorial¬Ľ, el ¬ęyo biopsicosocial¬Ľ porque la vida consiste en movimiento. Todo se mueve, se trastoca, muta, evoluciona. En la literatura de hoy d√≠a no es diferente. Ese completo desorden de todos los sentidos debe ser una m√°xima, o la rebeli√≥n al mirar la rosa hasta que se pulvericen los ojos, nos dir√≠a Rimbaud, el poeta maldito que revolucion√≥ su tiempo.

fotos cortesía de la entrevistada

¬ŅConsideras la poes√≠a el epicentro de tu vida creativa?

Muchos escritores de la ¬ęgeneraci√≥n de oro¬Ľ observan a los poetas noveles como un insumo m√°s de la actual ¬ęgeneraci√≥n androide¬Ľ o ¬ęde la Internet¬Ľ. En cambio yo me cuestiono diariamente el funcionamiento y accionar de los talleres literarios, los concursos y las editoriales en Cuba. ¬°Y ese antagonismo tambi√©n es poes√≠a! La poes√≠a nos rodea, nos inunda en escenarios reales y ficticios, consciente o inconscientemente. Es una iron√≠a la vida, mi poes√≠a tambi√©n. Existe un Plan Divino, una Ley de Atracci√≥n. Ser√≠a poeta de cualquier manera, hoy, antes y despu√©s. Amo la textura, el color y el olor de los libros de poes√≠a de cualquier √©poca. Amo tomar una hoja en blanco con ese impulso divino que nos lleva al cl√≠max m√°s visceral, m√°s sentido.

¬ŅC√≥mo descubres la vocaci√≥n hacia la literatura?

No s√© explicarlo. Puedo decirte que con tres a√Īos les declamaba a mis vecinos los Versos Sencillos de Jos√© Mart√≠. A los 10, constru√≠ muchos poemas rimados, cada uno con un dibujo, mientras mi infancia transcurr√≠a en el coro de Belkidia L√≥pez Fundora, y m√°s tarde en la Escuela Provincial de Arte ¬ęBenny Mor√©¬Ľ, en mi querida Cienfuegos: moraba junto a mis cuadernos de m√ļsica otra libreta con apuntes personales y frases de autores. Creo que fue mi profesor de Espa√Īol Literatura del pre, Tom√°s Aparicio, quien me descubri√≥. Yo le ense√Īaba mis textos (sin la m√°s remota idea de lo que escrib√≠a) y √©l sonre√≠a, me dec√≠a ¬ęla er√≥tica¬Ľ y que deb√≠a estudiar Periodismo. Me dio adem√°s el norte amigo que diagnostic√≥ lo que en aquel entonces era una prosa po√©tica: Jes√ļs Candelario Alvarado, gran poeta y narrador cienfueguero.

fotos cortesía de la entrevistada

¬ŅTiene la literatura/la poes√≠a la capacidad de transformar lo real, en lo micro o lo macro?

Siempre. Hay una triada de oficios indisoluble en toda creación artística: poeta/pintor/escultor. Yo la extendería a una cuarteta con la parte musical que le corresponde a la poesía. Y a la coraza del humanismo. Somos artífices todos los seres humanos pero no todos somos artistas. El escritor/poeta es un restaurador (pintor o escultor) que talla, pule, perfila, acomoda, ensancha, embellece, limpia y ordena desde la espiritualidad una hoja en blanco hasta convertirla en una obra de arte. Desde la intención de tomar la hoja hasta la cumbre de la realización hay un proceso mágico que llegó a deslumbrar al mismísimo psicoanálisis freudiano. Un escritor/poeta es un ente creador de mundos (de lo macro y lo micro). Desde la especialidad que estudié como médico, lo macro es el órgano, pieza fresca evidente, normal o patológica. Y lo micro es la imagen al microscopio en toda su gama multiforme y multicolor de procesos y estructuras increíbles. Lo macro se expande sobre la base de lo conocido. Lo micro, a mi entender, consume la abstracción y responde a lo macro pues deviene en el don de la imaginación, en el juego de las invenciones que pretende convencer y hechizar al lector.

Para llegar a ese lector que mencionas, ¬Ņcu√°les son tus principales herramientas?

La intriga y lo confesional: puedo moverme en ambos l√≠mites, pero con iron√≠a. El esc√°ndalo po√©tico desde cualquier tem√°tica. El erotismo. La s√°tira. Casi siempre pretendo enga√Īarlo o jugar con su imaginaci√≥n. Pasar inadvertida, impredecible, o semi dicha. Este tipo de escritura me apasiona.

fotos cortesía de la entrevistada

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso creativo? ¬ŅExiste alguna singularidad de √©l que puedas contarnos?

Me sucede algo muy eruptivo, como si la fibra card√≠aca se abriera literalmente o me saliera un repentino ¬ęrash encef√°lico¬Ľ. Mi mente se torna muy revolucionaria: me llegan palabras muy rebeldes, como desobedientes, desde lugares m√°gicos, incluso t√©rminos que desconozco y tienen que salir. Cuando voy al diccionario… ¬°funciona! ¬°Eran esas las palabras que iban justo ah√≠!

Cuando dialogas con escrituras previas a la tuya, por ejemplo, con los cl√°sicos de todos los tiempos, ¬Ņde qu√© manera te acercas a ellos? ¬ŅHay que desmitificar a los cl√°sicos para poder tocarlos? ¬ŅEl respeto hacia lo creado anteriormente es un freno o sirve como motor de impulso?

Respeto bastante a los llamados ¬ęcl√°sicos u obras cl√°sicas¬Ľ aunque no soy asidua a lecturas volum√©tricas. Respeto a los escritores de todo tipo y √©poca. T√ļ y yo podr√≠amos ser ¬ęlas cl√°sicas¬Ľ en el siglo XXX y est√° bien. No creo, por tanto, en los frenos. Todo tiempo es valioso, dif√≠cil y limitado. Todo buen escritor siempre tendr√° algo que decir y no pasar√° sin dejarnos algo: por peque√Īo que sea, es lo mejor que pudo dar.

¬ŅC√≥mo valoras la competitividad en el plano art√≠stico: un mal necesario, un bien necesario?

Es parte del proceso creativo. Hay demasiada selectividad y jueces por doquier: ojos, lenguas, manos… Lo importante es superarnos, crecer, divertirnos y divertir. Perdonarnos y perdonar. Ofrecer el espacio oportuno al talento de cualquier edad, al estudio, al trabajo en equipo. Transformar la idea de los concursos en espacios para aprender y compartir me resulta m√°s necesario y provechoso que lanzarse al estr√©s de los concursos inventados por ¬ęalgo¬Ľ o ¬ęalguien¬Ľ para la estratificaci√≥n de los autores, como si fueran clases sociales. Quisiera que los autores regalaran sus libros. Leonardo da Vinci muri√≥ y La Gioconda es pr√°cticamente invaluable. Los buenos libros deber√≠an ser as√≠, sagrados.

fotos cortesía de la entrevistada

¬ŅSientes que los premios transforman, por necesidad, la vida de los creadores que los reciben?

Ciertamente, los premios marcan un estatus, un mejoramiento, e incluso ciertos poderes, pero no definen el talento o conocimiento de un creador. La personalidad polimorfa de los jurados que otorgan influye m√°s en ese sentido. Depende del creador en cuesti√≥n: puede disfrutar el premio consciente de su esfuerzo y labor o puede disfrutarlo enga√Īado de s√≠ mismo.

¬ŅQu√© resulta, a tu criterio, lo m√°s interesante de la creaci√≥n joven en estos momentos?

Es interesante la tendencia a replicar un estilo, un esquema de brevedad y concisi√≥n, cuando los libros actuales de teor√≠a abogan por que no existen reglas absolutas al escribir. Sin embargo, hay j√≥venes (me incluyo) que descartan estos patrones de procedencia m√°s bien editorial y defienden su poema/borrador, se resisten a eliminar palabras, contin√ļan seducidos por el lenguaje coloquial y de alguna manera lo preservan. Esto nos da autonom√≠a, una voz propia y que pretende conservar a√ļn la creatividad. No hay por qu√© ¬ęrecortar¬Ľ un poema. ¬ŅAcaso puede recortarse una canci√≥n, un cuadro? El arte es belleza. La belleza es muy libre ante el ojo apreciador, pero ser√° arte cuando se combinan talento y la m√°s sincera introspecci√≥n del artista.

Si tuvieras que definir tu poes√≠a en pocas palabras, ¬Ņcu√°les eligir√≠as?

Lo har√≠a precisamente como en ¬ęMETAPOIESIS¬Ľ, poema ganador en los Juegos Florales Cienfuegos 2021:

¬ęLa noche, el mar, mi cuerpo/

y en mi mano un licor, un pan mohoso, un cigarro/ es mi poema…¬Ľ

fotos cortesía de la entrevistada

¬ŅQu√© palabra te parece la m√°s po√©tica del mundo?

El primer nombre de mi hijo: ¬°Allen!

En tu poes√≠a, ¬Ņcu√°les temas viajan a bordo?

Me fascinan las met√°foras sensoriales, esas que erizan la piel. Trato de sentirlas desde temas como el amor/ desamor/ erotismo, vinculando im√°genes de la naturaleza y t√©rminos m√©dicos. Tengo un cuaderno en construcci√≥n que tambi√©n refleja la mujer que soy, la mujer cubana de estos tiempos bajo el influjo de la violencia dom√©stica y psicol√≥gica. Desde lo confesional suelo ser la er√≥tica o la ni√Īa maldita. A veces ¬ęuna anciana fr√°gil/ una anciana que observ√≥ las calles reciclando las energ√≠as…‚ÄĚ

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es Anisley?

Anisley se promete salvaje, como diría una amiga. Es la mujer que se desnuda ante su realidad imperfecta. Madre soltera, dolida por las leyes y estigmas de la sociedad y el tiempo que vive. Dramática, intensa, coqueta. Es la mujer que pretende más que trascender dejar una noción de su voz, su escritura muscular, el olor de su cuerpo por alguna calle de la isla que conduzca al mar.


Ojos para mirar los paraísos azules de Martha

¬ŅSabes de ese momento en el que te quedas pensando, c√≥mo es posible que no lo hubiese le√≠do antes? Bueno, algo as√≠ pas√≥ aquella ma√Īana de jueves (no s√© por qu√© siempre es jueves cuando descubro cosas). M√°s a√ļn cuando sabes de ese autor, cuando no resulta del todo un ‚Äúno escuchado antes‚ÄĚ, cuando incluso han interactuado en alg√ļn que otro espacio. Pero, me agrada que jam√°s hubi√©semos cruzado ni medio saludo, nada. Tengo la firme convicci√≥n de que prefiero no conocerlos. Agradezco llegar a sus obras despojada de todo juicio previo, sin saber c√≥mo luce su rostro, ni c√≥mo sonr√≠e, ni el sonido de su voz, sin nada que matice. En asuntos de este tipo detesto los matices, pero no es un privilegio del que goce mucho √ļltimamente, sobre todo con los autores m√°s j√≥venes. Y para mi fortuna, as√≠ llegu√© a los dos primeros libros que le√≠ de Martha Acosta √Ālvarez: Ojos para no ver las cosas simples, Premio Celestino de Cuento, 2018, Ediciones La Luz, Holgu√≠n; y P√°jaros azules, Premio Pinos Nuevos, 2016, publicado por Letras Cubanas. Ambos los consegu√≠ en la reci√©n Feria Internacional del Libro de La Habana, 2022. Recuerdo que cuando encontr√© el segundo enseguida me remont√© al primero, hab√≠a fijado el nombre de su autora y lo compr√© sin pensarlo. Obviamente la sab√≠a una narradora cubana contempor√°nea, cercana a mi generaci√≥n. Ten√≠a referencias suyas, pocas, una vez m√°s, repito, toda una suerte seg√ļn mis gustos como lectora; pero algo siempre s√≠ he tenido claro, y es que: a nuestros colegas hay que leerlos, saber c√≥mo se mueve el quehacer literario que nos circunda, que nos est√° marcando como grupo, y en este caso, como en no pocos otros de los revisados los √ļltimos meses, sent√≠ orgullo de la joven narrativa de esta Isla po√©tica.

Una tarde de apag√≥n, quiz√°s un mes y pico despu√©s, comenc√© a leer Ojos para no ver‚Ķ y empezaron a clav√°rseme los dardos en la diana sensitiva de mis gustos literarios. A la ma√Īana siguiente me fui al dentista, ya saben, colas, siempre las benditas colas que aprovecho para leer as√≠ sea recostada a una esquina y comenc√© a llenar el libro de apuntes. Me preocupo cuando no tengo nada que marcar en los libros.

Leo para rese√Īar, porque amo hacerlo, para conocer las nuevas voces, (tambi√©n para de alguna forma estar clara de la competencia). Esta chica es una muy buena competidora. Me ha dado tremendo placer leerme este libro. Tiene un pulso firme, una limpieza estil√≠stica envidiable y un total dominio del lenguaje y sus bondades.

Escribí un viernes 3 de junio, sentada en el salón de espera de la Clínica Estomatológica, aguardando para sacarme una muela. Incluso, una vez dentro, boca abierta en lo que el dentista cargaba la jeringa con la anestesia y traían el instrumental, seguía yo pegada al libro, entre otras cosas para enajenarme de la situación. Así avancé luego ese mismo día por las ciento cinco páginas como analgésico alternativo ante el posoperatorio.

P√°jaros azules lo comenc√© poco despu√©s de haber devorado el primero y, sin temor a dudas, puede uno encontrarse el libro sin portada ni nada que haga alusi√≥n al autor y leer directamente desde el primer cuento: Ojos caleidosc√≥picos y reconocer a Martha enseguida tras aquellas p√°ginas. Existe una coherencia estil√≠stica en toda su obra, una homogeneidad admirable en sus textos, aunque pertenezcan a libros diferentes, que hace que funcionen como una especie de unidad indisoluble. Encontramos en su escritura toda, lo supe luego al leer el plaquet de poes√≠as Distintas formas de habitar un cuerpo (publicado tambi√©n por Ediciones la Luz, Premio de Poes√≠a El √°rbol que silva y canta, 2017), una serie de marcas de agua, presentes en sus creaciones, que basta saber apreciar para reconocerla as√≠ sea en versos sueltos o alg√ļn p√°rrafo de cualquiera de sus cuentos. Tiene todo un stock de recursos literarios que ubica en el momento justo, como si moldeara a mano los vaivenes de las narraciones, y digo esto e imagino unas manos finas pero firmes, de mujer deshabitada por la duda ante lo que hace, modelando un barro literario a su antojo una y otra vez, creando figuras sueltas que luego hilvana con paciencia de tejedora anta√Īa. No encontramos textos densos vanaglori√°ndose de ese stock de t√©cnicas, no, y eso el buen lector lo agradece; encontramos met√°foras llevadas sutilmente hasta lograr im√°genes claras, pero con la tremenda capacidad de golpearte el rostro de a tajo.

Sergio llegó a la casa. Abrazos, palmadas en la espalda, la voz retorcida por verse luego de tanto tiempo. 

El mar era un rect√°ngulo oscuro que adornaba la pared. Quieto. Manso. Dormido. Me sorprend√≠ tambi√©n vigilando al mar. Daba miedo que se despertara en alg√ļn momento, que rompiera su horizontalidad, que se irguiera y caminara hacia nosotros.

Habitación estrecha con vista al mar

(del libro Ojos para no ver las cosas simples)

 

Hoy vimos un p√°jaro azul y nos acordamos de la infancia, de la casa de tablones carcomidos por donde entraba la luz en los amaneceres. Los rayos col√°ndose por los agujeros de la madera hasta la pared. El polvo danzando en la luz, part√≠culas brillantes y locas que no se estaban quietas. Movimientos vivos. Peque√Īos seres m√°gicos que habitaban la luz, y por eso la luz era brillante. Entonces cre√≠amos que los rayos de sol eran cil√≠ndricos, que los cilindros eran las casas de las criaturas. Toc√°bamos la luz con la punta de los dedos, despacio, para no espantar a las criaturas, que se revolv√≠an al tacto de los dedos, como si sintieran cosquillas.

 

Escuchábamos a la tía Jimena haciendo sonidos de amanecer…

 

A veces creía que te estabas muriendo, y que la muerte te hacía bien. Daban ganas de morirse contigo.

 

Ojos para no ver las cosas simples

 

Es esta una se√Īora hecha de todas las tonalidades de la frustraci√≥n.

 Cámara lenta

Dif√≠cil pasar por Falsos genitales sin hacer una pausa antes de proseguir. Resulta una tarea ardua establecer una escala sensitiva, sobre todo eso, sensitiva, entre los seis cuentos que conforman su libro Premio Celestino. Por suerte, la literatura tiene esas clemencias al permitirnos concluir a cada quien seg√ļn queramos, seg√ļn nos convenga, seg√ļn sintamos, y yo decido hacer mi pausa en este texto. No aprecio una literatura con marcaje feminista en la obra de Martha, cosa que acoto no me parece ni bien ni mal, solo se√Īalo, sin embargo, es este un cuento que recrea un plano ficcional con una prostituta inflable que no por eso deja se sufrir en su sint√©tica piel los mismos males que una mujer cualquiera, m√°s all√° de a lo que se dedique.

Abro la puerta del apartamento.

Veo a la prostituta tirada en el suelo.

Irreconocible la prostituta. (Aquí una de las marcas de agua de la autora, ese rejuego con las palabras repetidas).

¬ŅQui√©n te hizo esto?, pregunto.

No contesta.

No quiere o no puede contestar.

El aire se le escapa a través de su piel de vinilo soldado.

La prostituta est√° rota.

Reventada.

Su cuerpo no se parece a su cuerpo.

Su rostro no se parece a su rostro.

No pide ayuda.

No quiere o no puede pedirla.

Los ojos de la prostituta lloran.

(…)

La prostituta se está desinflando en la sala del apartamento. (…)

Estalló por la costura.

Por alg√ļn lugar ten√≠a que estallar.

(…)

Va hasta el ba√Īo. (‚Ķ)

Se saca la vagina portable.

La mete debajo del chorro. (…)

La vagina portable se llena de agua.

Se desborda.

Desde la estructura en la que manej√≥ el texto hasta la originalidad de la idea, el enfoque en el que plante√≥ la situaci√≥n resultan interesantes puntos de vista. Dota a todo el compendio como de una especie de n√ļcleo ya que notamos en otros cuentos una construcci√≥n similar en las narraciones y al mismo tiempo se mantiene el ambiente literario, que si bien no se repite s√≠ persiste la uniformidad, siendo historias que, aunque marcadas por lo cotidiano, coquetean con el surrealismo y el absurdo.

En P√°jaros azules, el segundo libro de Martha Acosta al que me acerqu√©, aunque escrito primero que Ojos para no ver las cosas simples, supongo, dado el orden cronol√≥gico en el que ganaron los premios (aunque eso bien pudiera no significar darlo por hecho), el cuento que lo nombra tiene una relaci√≥n cercana con ese otro. Y aqu√≠ debo hacer un stop y repensar la sintaxis de la idea que quiero transmitir, ver√°n: el cuento Ojos para no ver las cosas simples hace referencia de alguna forma intr√≠nseca a P√°jaros azules. Invaden en ambos una sensaci√≥n poderosa de tristeza, de agobio tras tiempo de intentar encontrar soluciones. El mismo mal aqueja, y va enmascar√°ndose: El p√°jaro se va de la casa, se va, pero no se lleva la tristeza. La tristeza se ha metido dentro de la casa, rueda y florece en las paredes, se derrama desde el techo, mancha el tapiz del √ļnico sill√≥n que tenemos‚Ķ Y, casualmente, ambos textos dan t√≠tulo a los libros. ¬ŅQu√© complicidad traer√°n impl√≠cita? Cabe preguntarnos. Algo similar sucede con los poemas: Ese d√≠a que no tiene para cu√°ndo acabar y Distintas formas de habitar un cuerpo y el cuento Palomitas Company, tambi√©n contenido en P√°jaros azules. Un cuento profundamente visceral, con todo el poder para trastocarnos: mi madre aprendi√≥ a aparecer y desaparecer desde mi rostro en el espejo, a decirme hija de mierda con la voz quebrada que simula un ‚ÄúAy, mija, me estoy muriendo‚ÄĚ. Tal vez mam√° piensa habitar mi cuerpo y mi espejo cuando su cuerpo pese demasiado para seguir articulando lamentos. Tal vez ya ha comenzado a hacerlo, y lleva a√Īos en eso, siglos, no s√©.

Fragmento del poema Ese día que no tiene para cuándo acabar:

Mam√° est√° muriendo.

Hace días que está muriendo,

a√Īos, siglos, no lo s√©.

Lleva mucho tiempo en eso,

y no acaba de morir

ni de salvarse.

Tose como si los pulmones se le salieran por la boca,

dice, Ay, mija,

con la voz quebrada

y se me llenan los ojos de lágrimas…

Paraísos perdidos, Premio Calendario de Cuentos, 2017, hace alusión irónica a nuestros hábitos; como bien definiera su propia autora desde la dedicatoria: … este quimérico museo de formas inconstantes, este montón de espejos rotos. Una vez más recorremos pasillos familiares entre nuestras tristezas y sinsabores de vida. El realismo invade sin piedad en cada uno de los textos paseándonos por una galería de paraísos: El paraíso del cuerpo, el del tiempo, el paraíso vacío, el sumergido y el impronunciable. Y aquí haré mi pausa en Un arrecife en la espalda, que considero bien encierra, como cualquier otro del compendio, la esencia de este libro. No escapo nunca al llamado del mar, donde quiera que esté, y aquí hace su presencia, arrasador, como de costumbre, dejando con cada batida de brisa más dolor que paz.

Esta autora camag√ľeyana (Sibanic√ļ, 1991) adoptada por la capital, m√°s que por la capital ya por toda la Isla, donde se lee y admira la buena escritura, ha sido ganadora de una larga lista de cert√°menes literarios entre los que figuran los siguientes premios de narrativa: el C√©sar Galeano de cuentos, 2015, a√Īo en el que egres√≥ del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso; el Pinos Nuevos, 2016, Calendario, 2017, el premio Dador, 2017 y en ese mismo a√Īo el Paco Mir Mulet, Fundaci√≥n de la Ciudad de Nueva Gerona, el Mabuya; y en poes√≠a El √°rbol que silva y canta, 2017. Luego en 2018 fue galardonada con el Premio Iberoamericano de Cuentos Julio Cort√°zar, con la obra El olor de los cerezos, el Celestino de cuentos y el Novela de Gaveta Franz Kafka. Ha alcanzado menci√≥n en el premio David de poes√≠a, 2015, primera menci√≥n en el premio Emilio Ballagas de narativa, 2016, primera menci√≥n en el premio Mangle Rojo, de poes√≠a, 2017 y en el Portus Patris, tambi√©n de poes√≠a ese mismo a√Īo. Adem√°s de los libros ya mencionados tiene otros dos fuera de Cuba: Doce a√Īos es demasiado tiempo, Editorial Guantanamera, Espa√Īa, 2016 y una novela titulada La periferia por la Editorial FRA, 2018. Varias de sus obras aparecen en revistas tanto dentro como fuera del pa√≠s y en antolog√≠as.¬†

Su literatura está armada hasta los dientes con un ejército de personajes elaborados hasta el hastío. Pensados a nuestra imagen y semejanza, listos para defenderse de cualquier situación que a su autora se le antoje destinarlos. Cuenta también su escuadra con el ya mencionado stock de recursos literarios cuya función es alivianarte el golpe seco de su prosa. Solo te queda una opción: disponer de ojos para ver los paraísos azules de Martha.


Hondo pesar por el fallecimiento de Fina García Marruz, Maestra de Juventudes

¬†Miguel D√≠az-Canel Berm√ļdez, primer secretario del Comit√© Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la Rep√ļblica, envi√≥ hoy sus condolencias a la familia Vitier Garc√≠a Marruz y a la cultura cubana por el deceso de la reconocida poetisa, ensayista, investigadora y cr√≠tica literaria Fina Garc√≠a Marruz, quien falleciera este lunes a los 99 a√Īos.

Desde su cuenta oficial en Twitter, Díaz-Canel destacó la obra de García Marruz a quien calificó como la vibrante voz de Cuba en Hispanoamérica.

‚ÄúMis condolencias a la familia Vitier Garc√≠a Marruz y a la cultura cubana, por la extraordinaria vida que cesa. Gracias a Fina, la poetisa que nos hizo o√≠r el silencio, la martiana compa√Īera del martiano poeta, la vibrante voz de #Cuba en Hispanoam√©rica‚ÄĚ, public√≥.

Bruno Rodríguez Parrilla, ministro cubano de Relaciones Exteriores, envío también sus más sinceras condolencias a familiares y allegados de la destacada poetisa cubana.

En esa red social expresó su sentido pesar por la pérdida de Fina García Marruz, a quien calificó como extraordinaria intelectual y martiana fiel, figura imprescindible de la cultura cubana y latinoamericana.

‚ÄúSentido pesar por la p√©rdida de Fina Garc√≠a Marruz, extraordinaria intelectual y martiana fiel, figura imprescindible de la cultura cubana y latinoamericana. Nuestras m√°s sinceras condolencias a familiares y allegados‚ÄĚ, tuite√≥.

Por su parte, Alpidio Alonso Grau, ministro de Cultura, calificó como un duro golpe para todos, la muerte de la gran poeta y ensayista cubana.

Seg√ļn expres√≥ en su cuenta oficial en Twitter, es esta una p√©rdida irreparable para nuestras letras y nuestra cultura.

Su obra monumental es de lo más alto de la poesía en Hispanoamérica, subrayó.

‚ÄúLa muerte de la gran poeta y ensayista cubana Fina Garc√≠a Marruz es un duro golpe para todos, una p√©rdida irreparable para nuestras letras y nuestra cultura. Su obra monumental es de lo m√°s alto de la poes√≠a en hispanoam√©rica. Nuestras condolencias a familiares y amigos‚ÄĚ, destac√≥.

Asimismo,¬†Pedro Luis Pedroso Cuesta, embajador y representante permanente de la Rep√ļblica de Cuba ante las Naciones Unidas, se uni√≥ a las condolencias por el fallecimiento de la escritora cubana, quien en 2011 recibiera el Premio Reina Sof√≠a de Poes√≠a Iberoamericana.

‚ÄúDesde @CUBAONU lamentamos fallecimiento de Fina Garc√≠a Marruz, extraordinaria poetisa, ensayista e investigadora cubana y latinoamericana, apasionada de la obra de #Jos√©Mart√≠. Logr√≥ importantes premios literarios, entre estos, el Reina Sof√≠a de Poes√≠a Iberoamericana en 2011‚ÄĚ, refiere el tuit.

Josefina García Marruz nació en La Habana el 28 de abril de 1923 y casi cuatro décadas más tarde recibió su doctorado en Ciencias Sociales en la Universidad de La Habana.

Integr√≥ el consejo de redacci√≥n de la revista Clavile√Īo y de la publicaci√≥n Or√≠genes (1944-1956), encabezada por Jos√© Lezama Lima, y conformada adem√°s por su esposo Cintio Vitier, Eliseo Diego, Octavio Smith, Gast√≥n Baquero, √Āngel Gaztelu y Cleva Sol√≠s.

Entre sus obras destacan textos como Créditos de Charlot, Los Rembrandt del Hermitage, Viejas melodías y Habana del Centro.

García Marruz laboró como investigadora literaria en la Biblioteca Nacional José Martí y en el Centro de Estudios Martianos, desde su creación en 1977.

La intelectual mereció también distinciones nacionales y foráneas como el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, dedicado al reconocimiento de literatos con una destacada trayectoria en esa región.


En la hora tercia de La Luz

La antolog√≠a po√©tica En el √ļltimo d√≠a del mundo, que re√ļne cerca de 135 textos del escritor mexicano Jos√© Emilio Pacheco, uno de los m√°s importantes autores de ese pa√≠s y Premio Cervantes de Literatura, distingue las propuestas de Ediciones La Luz en la Feria del Libro holguinera.

Presentado La Hora Tercia, este texto, con selecci√≥n y compilaci√≥n del escritor Erian Pe√Īa Pupo, constituye una especie de homenaje al autor azteca justo cuando el importante evento sociocultural cubano se dedica a esta naci√≥n. Editado por el sello de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Holgu√≠n, el libro re√ļne poemas escritos por Pacheco a lo largo de su vida que muestran diferentes etapas del multipremiado autor de la Generaci√≥n mexicana del del 50.

‚ÄúEs un placer que hoy la poes√≠a del tambi√©n Premio Reina Sof√≠a, regrese al encuentro con el lector cubano, principalmente el m√°s joven, gracias a La Luz, y a Luis Yuseff, su editor, coment√≥ Erian. Tambi√©n se trabaj√≥ con la colaboraci√≥n de personas que desde distintas partes del mundo hicieron llegar los libros para esta edici√≥n holguinera; as√≠ como con la prestigiosa Agencia Literaria Carmen Barcell S.A., en Barcelona, Espa√Īa, que cedi√≥ los derechos del autor para esta publicaci√≥n, explic√≥ el tambi√©n periodista. Otra de las primicias de En el √ļltimo d√≠a del mundo es que cuenta con pr√≥logo de la periodista y escritora mexicana Elena Poniatowska, gran amiga del autor de Las batallas en el desierto y El principio del placer, y tambi√©n Premio Cervantes, quien gustosa cedi√≥ su ensayo para este libro. ‚ÄúEs, por tanto, como le gustar√≠a al autor, un libro de complicidades y afectos‚ÄĚ, a√Īadi√≥.

‚ÄúCon un lenguaje sencillo, preciso y cercano al lector, el escritor mexicano proyecta una aparente simplicidad que hace que sus versos sean cercanos a todos, de este modo su poes√≠a es una mirada al mundo, a la condici√≥n humana y al tiempo, que transpira amor y devoci√≥n por la literatura, la creaci√≥n y la historia, a la que tanto debe y nos ha hecho ser como somos‚ÄĚ. Considerado una de las figuras trascendentales de la literatura hispanoamericana del siglo XX, Pacheco es contempor√°neo de los autores mexicanos Carlos Monsiv√°is, Sergio Pitol y Vicente Le√Īero. Su obra se destac√≥, adem√°s de la l√≠rica, en la novela, los cuentos cortos, las traducciones, los ensayos, los art√≠culos period√≠sticos, los guiones para teatro y cine, la investigaci√≥n, la docencia, la divulgaci√≥n cultural y en la edici√≥n. Pero fue en la l√≠rica donde su obra alcanz√≥ mayores cimas y lo reafirman como un autor mayor, recibiendo los reconocimientos m√°s importantes del idioma, como los premios Jos√© Asunci√≥n Silva, Iberoamericano de Letras Jos√© Donoso, Octavio Paz de Poes√≠a y Ensayo, Alfonso Reyes, Iberoamericano de Poes√≠a Pablo Neruda, y el Federico Garc√≠a Lorca.

Fotos Eliecer Pe√Īa

Como parte de este espacio dedicado a La Luz en su 25 aniversario se presentaron, adem√°s, los libros Yo es otro, de Fran Alejandro Cuesta, por Luis Yuseff; Est√°tica milagrosa. Listas para vencer y no para ser vencidas, de Isabel Cristina L√≥pez Hamze, por Liset Prego; Las piedras clamar√°n. Poes√≠a cubana contempor√°nea de tema LGBT+, de Virgilio L√≥pez Lemus y Jes√ļs Barquet, por Eugenio Marr√≥n; Monstruos. Peque√Īo inventario, de Maikel Jos√© Rodr√≠guez, por Adalberto Santos, y varios de los recientes audiolibros del sello, por Elizabeth Soto.

Fotos Eliecer Pe√Īa

Paquidermos y otros textos poéticos abren las constelaciones

El 7 de mayo de 1997, en el Sal√≥n de √ļltima espera del aeropuerto Frank Pa√≠s de Holgu√≠n, un joven autor, Jos√© Luis Serrano, con su libro Buf√≥n de Dios, inici√≥ el trayecto de Ediciones La Luz por el mapa editorial cubano, un camino lleno de obst√°culos, alegr√≠as y de libros que hoy conforman el corpus literario nacional y de apuestas, como aquel d√≠a pr√≠stino, por los noveles autores.

Veinticinco a√Īos despu√©s, cerrando de alguna manera un ciclo y como una especie de homenaje bien ganado a un autor referencial dentro de la d√©cima y la estructura cl√°sica, merecedor entre otros del Premio Nicol√°s Guill√©n de Poes√≠a, y cercano amigo de este sello de la AHS en Holgu√≠n, La Luz publica Paquidermos, de Serrano, en formato Epub. La primera presentaci√≥n fue en Romer√≠as de Mayo, y ahora regresa en las andanzas de la 30 Feria del Libro.

Jos√© Luis Serrano presenta otro libro que, aunque lleno de sentencias, se abre en m√ļltiples preguntas‚Ķ En las p√°ginas de Paquidermos contin√ļa construyendo su universo en forma de sonetos. Esa es la urdimbre de un tapiz al que a√Īadir√° las dis√≠miles tramas, mezcla de preocupaciones conocidas de sus obras anteriores con obsesiones m√°s desarrolladas y nuevos matices. La forma estr√≥fica sigue siendo la columna vertebral del cuerpo fragmentado que es su poes√≠a; espejo de la contemporaneidad refractada y expuesta en peque√Īos sintagmas, concisos y mortales como pu√Īales bien dispuestos, escribe Cecilia Garc√©s en el pr√≥logo.

Foto cortesía de Ediciones La Luz

En este libro ‚Äďpresentado por Ronel Gonz√°lez en el espacio Abrirse las constelaciones, de La Luz‚Äď ‚Äúla objetividad seca y corrosiva que lo caracteriza se ha contaminado de una subjetividad cargada del ¬ęsentimentalismo que desparrama /un l√≠quido viscoso¬Ľ. Se siente en el lirismo que aflora, instantes que se desmarcan del resto por la propia belleza que los caracteriza, por la melancol√≠a que llega a ellos como gotas de lluvia o por el dolor subyacente, a√Īade y subraya que Paquidermos tiene, otra vez, el af√°n de J.L. Serrano por capturar en sonetos el mundo cual fotograf√≠a, y la intenci√≥n de comprender en el proceso algo que funcione como sedante ante todo lo visto. Busca la belleza, la vive, la reconstruye; se redefine, √©l y su po√©tica, con ella‚ÄĚ.

En la jornada fueron tambi√©n presentados otros t√≠tulos de la colecci√≥n de poes√≠a: Est√°tica milagrosa. Listas para vencer y no para ser vencidas, de Isabel Cristina L√≥pez Hansen, por Liset Prego; En el √ļltimo d√≠a del mundo, antolog√≠a del Premio Cervantes mexicano Jos√© Emilio Pacheco, por Erian Pe√Īa; Instrucciones para dibujar un p√°jaro, de Jacques Pr√©vert, por sus traductoras Irina Chaveco y Elizabeth Soto; las analektas 40 y 41, Contumaces, de Susel Leg√≥n, y Notas al margen de la lluvia, de Jos√© Miguel Santiesteban, respectivamente, por Reinaldo Zald√≠var, Yo es otro, de Frank Alejandro Cuesta, y Carne roja, de Reinaldo Zald√≠var, por Luis Yuseff.


Poetas sorprendidos en la noche de los siglos por un cono de luz

A los escritores Manuel Garc√≠a Verdecia y Eugenio Marr√≥n dedica sus jornadas la 30 edici√≥n de la Feria Internacional del Libro en Holgu√≠n. Los dos nacieron en 1953: Verdecia en Marcan√©, y Marr√≥n en Baracoa, y ambos prestigian con su obra ‚Äďcomo narradores, poetas, editores, ensayistas, profesores, y traductor, en el caso de Verdecia‚Äď esta ‚Äúprovincia del universo‚ÄĚ para anclarse en el mapa cultural de la Naci√≥n como claros referentes para los m√°s j√≥venes autores.

Fotos Rocío Carballosa (cortesía de Ediciones La Luz)

Precisamente los noveles escritores, representados por Ediciones La Luz, sello de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Holgu√≠n, rindieron homenaje a ambos autores, fieles amigos de la editorial, con la publicaci√≥n de los n√ļmeros 42 y 43 de la colecci√≥n Analekta: los poemarios Romeo & Julieta en Manhattan, de Marr√≥n, y Ramas de √°lamo y otros poemas, de Garc√≠a Verdecia, tambi√©n presentados en formato audiolibro, con el valor a√Īadido de recoger la voz de los autores leyendo, en los estudios de Radio Angulo, los textos incluidos en sus libros.

‚ÄúAunque ambos autores han incursionado con acierto en el amplio espectro de los g√©neros literarios, traslad√°ndose del art√≠culo al ensayo, del cuento a la novela, optaron en este caso, por encomendarse una vez m√°s al ejercicio inefable de la poes√≠a. Cavaron en su obra en busca de poemas cardinales, objetos imantados, piedras volc√°nicas, espejos de azogue, donde acaso se muestran en su totalidad y fulgor los dif√≠ciles v√©rtigos de la palabra‚ÄĚ, coment√≥ Mois√©s May√°n en las palabras de presentaci√≥n, en el espacio La hora tercia especial, en la sede de la AHS.

Fotos Rocío Carballosa (cortesía de Ediciones La Luz)

‚ÄúMarr√≥n dialoga con motivos cl√°sicos, desde ¬ęlas voces que traen el sitio de Troya¬Ľ hasta ¬ęlos campamentos en la noche de Cartago¬Ľ. Manuel explora la primitiva forma de la palabra y tensa el arco en el poema inicial: ¬ęvida es la flecha en su curso¬Ľ, asegura. Se advierte en los versos de Marr√≥n el misterio c√≥mplice que conecta a los amantes; Manhattan o Damasco son solo pretextos para ese amor que llega en ¬ęa√Īo terrible¬Ľ. Manuel sopla los rescoldos de los Cantares de Salom√≥n, y jura amar en el minuto preciso y desear un minuto despu√©s‚ÄĚ, a√Īadi√≥ May√°n. ¬†¬†¬†¬†¬†

Ambos textos, realizados en una de las colecciones m√°s modestas, y al mismo tiempo hermosas de La Luz, fueron creadas con el objetivo de agasajar a estos autores, y poseen el dise√Īo de Robert R√°ez, y edici√≥n y correcci√≥n de Elizabeth Soto, quien en la presentaci√≥n coment√≥ sobre el trabajo editorial con los poemarios, y en especial con la grabaci√≥n del audiolibro.

Fotos Rocío Carballosa (cortesía de Ediciones La Luz)

Con anterioridad, Garc√≠a Verdecia realiz√≥ las palabras de inauguraci√≥n de la exposici√≥n colectiva L√ļmenes, 25 a√Īos de luz, dedicada al 25 aniversario de Ediciones La Luz, donde resalt√≥ que ‚Äúel libro es, adem√°s, un producto cultural que va reflejando las √©pocas. La Luz ofrece un libro hermoso que, desde la cubierta y el dise√Īo interior, se gana al lector‚Ķ Esta exposici√≥n nos habla de un colectivo que sabe que leer no es solamente descifrar palabras, sino inscribirse en un contexto cultural. Confieso que hemos trabajado, esa puede ser la frase que resuma una muestra‚ÄĚ que expone gigantograf√≠as, portadas y carteles de campa√Īas de promoci√≥n literaria, que visualizan parte del recorrido de esta casa por todo un cuarto de siglo.

Fotos Rocío Carballosa (cortesía de Ediciones La Luz)

¬ŅQu√© son Marr√≥n y Manuel sino dos autores sorprendidos en la noche de los siglos por un cono de luz‚Ķ?‚ÄĚ, se pregunta Mois√©s May√°n. ‚ÄúHoy Marr√≥n y Manuel ‚Äďasegura el joven poeta holguinero‚Äď vuelven a ser por obra y gracia de la palabra, los autores de Los pedidos de la lluvia y de La consagraci√≥n de los contextos. En esta hora coagulada dejan de ser dos de los intelectuales cubanos m√°s activos y prestigiosos de su generaci√≥n; el tiempo es enga√Īoso, f√≠jense bien, son los mismos muchachos de anta√Īo, los protagonistas del boom literario de los ochenta, el joven director de la revista Cayajabo, el presidente de la Brigada Hermanos Sa√≠z en los umbrales de los arduos setenta. Est√°n con nosotros, ocultando su timidez tras las cubiertas de Romeo & Julieta en Manhattan y Ramas de √°lamo y otros poemas‚ÄĚ. Gracias a ambos.

Fotos Rocío Carballosa (cortesía de Ediciones La Luz)

C√≥mo dibujar un p√°jaro seg√ļn Jacques Pr√©vert

Surrealista en sus inicios, irreverente e iconoclasta siempre, due√Īo de una libertad creativa que enarbol√≥ en cada uno de sus libros, Jacques Pr√©vert (Neuilly-sur-Seine, 1900/Par√≠s, 1977) es uno de los poetas fundamentales no solo de la lengua francesa; y aunque no intervino en las expresiones m√°s formales del surrealismo, se le atribuye la paternidad de pr√°cticas art√≠sticas caracter√≠sticas del movimiento, como el cad√°ver exquisito (en su casa, una vivienda colectiva con el n√ļmero 54 en la Rue du Ch√Ęteau, se reun√≠an entre 1925 y 1928, miembros del surrealismo como Raymond Queneau, Marcel Duhamel y Benjamin P√©ret).

La publicaci√≥n por La Luz de Instrucciones para dibujar un p√°jaro salda una deuda con el lector cubano, al ofrecerle una selecci√≥n, traducida por Irina Chaveco Pupo y Elizabeth Soto, de los poemas que Pr√©vert escribi√≥ entre 1930 y 1944 y que, publicados con el t√≠tulo Paroles en 1946, lo reafirmaron como uno de los autores m√°s importantes de su generaci√≥n, una obra que figur√≥ entre la ‚Äúm√°s le√≠da de su tiempo‚ÄĚ y que ‚Äúnos sigue seduciendo hoy‚ÄĚ, como asegura Lourdes Arencibia en el texto, especie de pr√≥logo, que acompa√Īa como br√ļjula la lectura.

Paroles le dio a Pr√©vert el reconocimiento que le fue huidizo al principio, cuando sus contertulios de las tabernas y caf√©s parisinos consideraban su poes√≠a ‚Äúdemasiado populista y bohemia‚ÄĚ. Sin embargo, escribe Arencibia, ‚Äúla dif√≠cil facilidad de la poes√≠a iconoclasta de Pr√©vert, su sentido de la imagen ins√≥lita y de humor cr√≠tico, su naturalidad, su estilo en apariencia sencillo y accesible al lector, con una visibilidad que explota al m√°ximo la representatividad del habla siempre cercano al lenguaje de la calle y a los sucesos de la vida cotidiana francesa, es a la vez diverso tanto en el fondo como en la forma‚ÄĚ. La traducci√≥n cubana realizada por Irina y Elizabeth supo vencer la mezcla de referencias literarias y religiosas, lugares, personajes y circunstancias hist√≥ricas, y los elementos del surrealismo, el absurdo, la ant√≠tesis, la iron√≠a, la convivencia de textos sin puntuaci√≥n ni estilo definido, la mezcla de poemas largos y cortos, los juegos de palabras, las aliteraciones, los aforismos y neologismos, la combinaci√≥n de recursos de la oralidad y la escritura‚Ķ que caracterizan Paroles y que lo convirtieron en uno de los ‚Äúautores franceses m√°s admirados, cantados, recitados y conocidos no solo en Francia, sino en el mundo entero, porque Pr√©vert dej√≥ su impronta creativa para p√ļblicos de cualquier edad e incursion√≥ en casi todas las esferas de las artes‚ÄĚ (el cine, la musicalizaci√≥n de textos, la representaci√≥n escrita del lenguaje pict√≥rico).

Pr√©vert fue ‚Äďalgo dif√≠cil en otros tantos ‚Äúpoetas malditos‚ÄĚ, muchos de ellos franceses‚Äď un irreverente que, quiz√° por ello mismo y por las posibilidades de su verso, se convirti√≥ en popular, al punto de ser le√≠do y recitado en los diferentes niveles de ense√Īanza en lengua francesa.

Organizados como en el cuaderno original, mostrando que el poeta ‚Äúsabe desplazarse con absoluta facilidad y elegancia dentro del √°mbito literario‚ÄĚ, en los textos de Instrucciones para dibujar un p√°jaro, que avistan el esp√≠ritu europeo desde el fin de la Primera Guerra Mundial al inicio de la Segunda, Pr√©vert ‚Äúadopta una voluntad de conformaci√≥n f√≥nica de modo consciente o inconsciente que hacen del poema una estructura libre, donde se respira un tempo que es otorgado por las sensaciones que trasmite el autor, en su burla o halago, aboliendo los signos de puntuaci√≥n, incluyendo una ortograf√≠a a su antojo‚ÄĚ, aseguran Soto y Chaveco.

¬ŅQu√© caracteriza, adem√°s de lo expuesto, su poes√≠a? ¬ŅY qu√© peculiaridades en la obra de Pr√©vert marcaron el arduo trabajo de traducci√≥n? ‚ÄúUna lectura en voz alta de sus poemas en franc√©s denota su prop√≥sito de crear hemistiquios mel√≥dicos, especie de anagramas para decir lo dicho, de una manera m√°s amena, m√°s tonal. Un juego de palabras que burle la situaci√≥n, el entorno, un sentimiento en espec√≠fico, dislocaciones de estructuras sint√°cticas que organizan o desorganizan el cerebro de los personajes, conmutaciones en los sintagmas, frases con deformaci√≥n cuyo referente ling√ľ√≠stico, es evocado por el lector u oyente. La repetici√≥n, el inventario verbal o sustantivado, encadenamientos, paralelismos, notaciones como pinceladas que conforman por yuxtaposici√≥n un relato narrativo o dram√°tico‚ÄĚ.

Los noventa y cinco poemas que componen Paroles hab√≠an sido recitados una y otra vez por Pr√©vert a sus amigos antes de consentir en su publicaci√≥n (Henri Michaux lo incitaba a escribir, y Pr√©vert, concluido cada texto, lo enviaba al poeta y pintor belga). ‚ÄúLos regalaba a sus amigos, a veces los entregaba para alguna revista, los dedicaba al grupo de teatro Octubre‚ÄĚ, pero cuando salieron, publicados por Bertel√© y Gallimard, Paroles ‚Äúresult√≥ un acontecimiento literario: cinco mil ejemplares se vendieron a la primera semana‚ÄĚ. La fuerza, la reinvenci√≥n, el anticonformismo virulento y la rebeld√≠a, junto a una diversidad tem√°tica que marca su rechazo a utilizar un lenguaje manido y alambicado, y su derecho a generar un texto conforme a su imaginario, m√°s el amor, la camarader√≠a, el esp√≠ritu de insurrecci√≥n, la guerra, donde une ternura y violencia‚Ķ marcan su obra po√©tica. Adem√°s palpamos el humor, la burla, la mordacidad, la descripci√≥n cruda de los acontecimientos, sus opiniones cr√≠ticas a las instituciones, como al sistema educativo, la iglesia y la familia tradicional y patriarcal.

Este libro ‚Äďse√Īal de que el p√°jaro de Pr√©vert ha cantado y seguir√° haci√©ndolo‚Äď ‚Äúbusca en cada verso desasirse de las rejas de la poes√≠a anteriormente escrita‚ÄĚ, al llenar ‚Äúestas p√°ginas con una verdad dicha sin apegos a convencionalismos‚ÄĚ. Suerte no solo para el lector cubano, sino para el hispanoamericano, esta traducci√≥n de Irina Chaveco y Elizabeth Soto publicada por La Luz, que con edici√≥n de Liset Prego y dise√Īo de Robert R√°ez a partir de una fotograf√≠a de cubierta de Norlys Guerrero, nos entrega a una de las voces fundamentales de la poes√≠a escrita en lengua francesa y de la l√≠rica universal: la inconfundible voz de Jacques Pr√©vert.

 


¬°Ya tenemos ganadores en el Premio Casa! (+video)

Luego de que la pandemia oblig√≥ a hacer un impasse en este Premio que atesora m√°s de seis d√©cadas, esta vez regres√≥ en 2022 con estrenos en su concepci√≥n, y no por ello ‚Äúperdi√≥‚ÄĚ en calidad; al contrario, se desat√≥ una avalancha de obras recibidas a trav√©s de la plataforma digital creada por primera vez para la ocasi√≥n, con m√°s de mil seiscientos libros recepcionados.

Hoy, ¡enhorabuena!, ya podemos decir que tenemos ganadores del Premio Casa en los tres géneros convocados, quienes, algunos vía virtual, y otros presencial, se reunieron para decidir el ganador en cada uno de los apartados: Novela, Poesía, y Ensayo en tema histórico-social.

En Poesía el premio del jurado recayó en el libro Excepcional belleza del verano de Luis Lorente, de Cuba.

Jorge Boccanera (Argentina), Basilia Papastamatíu (Argentina-Cuba), Rosa Chávez (Guatemala) y Santiago Vizcaíno (Ecuador), convinieron en el acta que:

‚ÄúComo sobre la pantalla de una l√°mpara, el autor despliega sus visiones y recuerdos que se corporizan y se evaporan. De modo que la escena se potencia por la ramificaci√≥n de una simbolog√≠a profusa que alude a la estancia amorosa como tambi√©n a numerosos momentos de vida, de personajes de la historia de Cuba, incluso de una cotidianidad revisitada. Es un registro minucioso recreado por una memoria singular, de lenguaje virtuoso, atm√≥sferas logradas y excelente manejo del ritmo. Destaca tambi√©n este libro por la fuerza y belleza de im√°genes eslabonadas que serpentean como un solo y contundente poema‚ÄĚ.

Adem√°s, decidieron otorgar menciones a los libros Bordando Quilkas de Carolina O. Fern√°ndez (Per√ļ) y Por alguna vez cuando oscurece¬† e Benjam√≠n Ch√°vez (Bolivia).

Los jurados reunidos para premiar la categor√≠a de Novela, Dazra Novak (Cuba), Mayra Montero (Puerto Rico), Claudia Apablaza (Chile) y Santiago Vizca√≠no dieron su benepl√°cito a Hija de nadie, de Javier N√ļ√Īez de Argentina.

Al valorar la obra destacaron: ‚ÄúMuestra un buen pulso narrativo, gran manejo de los di√°logos y narra, en tono cinematogr√°fico, la historia dist√≥pica de dos mujeres que resisten a una realidad √°spera y cruel‚ÄĚ.

En el apartado Ensayo de tema hist√≥rico-social recibi√≥ el premio¬†Moneda y malestar social en Cuba (1790-1902), de Jos√© Antonio Piqueras Arenas (Espa√Īa).

Carlos Aguirre (Per√ļ), Mario Santucho (Argentina) y Yoel Cordov√≠ (Cuba), integrantes del jurado, al evaluar las obras en esta categor√≠a resaltaron la de Piqueras Arenas por ser un ‚Äúensayo riguroso sobre el lugar de la moneda y las relaciones monetarias en la formaci√≥n hist√≥rica de Cuba entre finales del siglo XVIII y el fin de la ocupaci√≥n militar de los Estados Unidos. El trabajo ilumina la historia econ√≥mica cubana en los convulsos escenarios que signan el esplendor y la crisis del modelo colonial. En el texto se profundiza, con rigor y a partir de un profuso material documental y bibliogr√°fico, en la compleja relaci√≥n entre capitalismo y esclavitud, la estructura de clases en la isla y las formas de descontento de diversos grupos contra la dominaci√≥n extranjera. Asistimos, as√≠, a un aporte sustancial a la historia de Cuba que, adem√°s, ofrece importantes lecciones para el presente‚ÄĚ.

Es as√≠ que con estos galardones el Premio Casa vuelve a brillar una vez m√°s, cual faro de la literatura latinoamericana y caribe√Īa.


Rosa Ch√°vez: ¬ęPoemas para desatar la mordaza de la verg√ľenza, la culpa y el pecado¬Ľ

Rosa Ch√°vez es una mujer que no necesita de permisos, sus versos y arte son su propia liberaci√≥n. Sabe que en ella habitan sus ancestras y ancestros, los vivos y difuntos que, como tejedores de espiritualidad, la ayudan a retomar su legado, la palabra que les ha sido arrebatada a los pueblos originarios. Ella asegura que ‚Äúal escribir acepto mi funci√≥n, acepto mi nawal, acepto mi cargo‚ÄĚ. Su poes√≠a es la dimensi√≥n del hoy y del ayer, pero tambi√©n del ma√Īana, del de muchos y muchas‚Ķ es una voz colectiva.

Ella sabe c√≥mo desatar mordazas, subvertir normas, convertir la palabra en ‚Äúsangre caliente‚ÄĚ, es, como dicen sus versos, el ‚Äúesp√≠ritu al que le nacen deseos, espinas,/ ra√≠ces, troncos, llamados de este y otros tiempos/ morena, sudorosa, sinverg√ľenza, apalabrada carne morena/ carne que baila, que baila con los ojos abiertos y cerrados‚Ķ‚ÄĚ Rosa es la herida y cicatriz de voces robadas, pero no silenciadas. Su arte es sanaci√≥n, la reivindicaci√≥n del ser mujer originaria, mestiza y animala: ‚Äúboca que recupera su canto, su grito, su saliva.‚ÄĚ

Tu poes√≠a es descarnada, es un tiro directo a la sien. No busca complacer sino denunciar. Es el grito de reconocimiento de la mujer, la ind√≠gena, la violentada, aunque de esos mismos lugares provienen tu libertad y tu fortaleza. ¬ŅCu√°ndo la voz de Rosa asumi√≥ esa fuerza m√°s all√° de los versos?

La poesía me ha rescatado y me ha permitido encontrar rutas para mi propia liberación, para mis tomas de conciencia, para el retorno a mi propia espiritualidad. Me ha brindado herramientas para vencer el miedo impuesto a mi cuerpo e ir sanando las violencias sistemáticas que he vivido como mujer indígena. Esa es la fuerza que ha impulsado mi palabra, por medio de la poesía y el poder de las manifestaciones artísticas he recuperado mis voces negadas, mis voces robadas, mi voz colectiva. Mi poder de nombrar como reivindicación de que existo, de que existimos. Para en colectividad hacer fuerza, propuestas, acciones, en las luchas en donde me siento comprometida, junto a mi pueblo y otras comunidades en el presente que me ha tocado.

Tienes un espíritu transformador, no solo en el sentido artístico sino también vivencial. Coméntanos qué tan difícil ha sido el camino para la Rosa espiritual, concientizada, denunciante, una actitud que queda develada en tu poesía y se pone de manifiesto en tu activismo.

Ha sido un camino de m√ļltiples resistencias, reivindico mi capacidad de recrear belleza y pensamiento emancipador como un legado y un compromiso, en una sociedad, en un estado racista que desde el d√≠a de mi nacimiento ten√≠a marcado mi futuro para la servidumbre. Pero en ese tr√°nsito nunca he caminado sola, han sido mi madre, mis ancestras, mis hermanas, mis amigas, mis comunidades, quienes han acuerpado mi historia. Es importante en mi proceso posicionar narrativas no hegem√≥nicas desde la pluralidad que me habita y que somos como pueblo, porque la manera de contar, la manera de decir, las maneras de comunicar importan mucho, son la cimiente de los pueblos. La base del arte son las narrativas, la creaci√≥n est√° llena de narrativas, es el sustento del trabajo art√≠stico; narrativas para nuestra liberaci√≥n, para la sanaci√≥n, narrativas para la rebeld√≠a, m√°s all√° del razonamiento y tambi√©n con el razonamiento, narrativas descolonizadoras. La intensi√≥n en la acci√≥n, hacia donde quiero dirigir mi energ√≠a creativa, para derrumbar esas creencias de dominaci√≥n y opresi√≥n que se han naturalizado y que creemos ciertas. Lo afirmo como un compromiso, desde las limitaciones de mi propia experiencia, estar en esta observancia, en esta consciencia que me ofrece multiversos de posibilidades para experimentar, crear, para enunciar y para denunciar.

Nadie puede saber

la cantidad de sal que guarda nuestro cuerpo,

generaciones de generaciones hacía atrás y hacia adelante,

con tantas lagrimas estalactitas y estalagmitas

en las profundidades de nuestra memoria.

Hay una fuerte lucha por silenciar el activismo pol√≠tico, por aplastar y segregar a las minor√≠as. En el caso de Guatemala esto se ve espec√≠ficamente hacia la poblaci√≥n originaria, sobre todo hacia las mujeres ind√≠genas, ¬Ņcu√°l es hoy su situaci√≥n, si se tiene en cuenta todo lo que ha tra√≠do la pandemia para los sectores m√°s desfavorecidos?

El continuum de violencia y represión hacia los pueblos, las luchas, las defensoras y defensores de la tierra y el territorio en tiempos de pandemia se ha profundizado. La pandemia se suma a la situación que ya vivían las mujeres mayas y sus comunidades, reprimidas, criminalizadas y hostigadas al defender sus territorios y cuerpos de las empresas extractivas que están invadiendo y saqueando. En algunos territorios las comunidades están reviviendo traumas del conflicto armado interno por la militarización y los estados de sitio impuestos, lo que despierta los temores del pasado. Es un contexto crítico donde jóvenes activistas y comunicadoras indígenas también están siendo perseguidas. Y sí hay una fuerte lucha por silenciar las voces que le son incómodas al Estado racista y opresor en el que vivimos, pero también hay una fuerte lucha organizada e intergeneracional desde las mujeres y los pueblos por la memoria, por la justicia, por una vida en plenitud y en dignidad.

Reivindicada como mujer originaria, maya ‚Äďseg√ļn sus propias palabras‚Äď, ¬Ņde d√≥nde sac√≥ Rosa la fuerza del nahual?

En mi proceso escribo desde mi relaci√≥n cotidiana, cosmog√≥nica, hist√≥rica, que me vincula directamente con mis ancestras y ancestros, quienes desde la cosmovisi√≥n maya y nuestra ritualidad cotidiana son nuestras abuelas y abuelos, que est√°n vivos o ya son difuntos. Todas las generaciones precedentes no representan el pasado sino un presente vivo. Converso con ellas y ellos en mi diario vivir, les pido consejo, protecci√≥n, les cuento mis pesares, alegr√≠as, les muestro mis poemas, mis proyectos art√≠sticos. Este di√°logo y los distintos territorios que habito se reflejan en lo que escribo. Retomar el legado de expresi√≥n y recuperar el poder de la palabra, de la escritura, que nos fue arrebatado y negado es la fuerza y la energ√≠a de mi nawal, de mi estrella de nacimiento. Al escribir acepto mi funci√≥n, acepto mi nawal, acepto mi cargo. Escribo gracias a mis ancestras tejedoras que escrib√≠an y siguen creando sobre sus telares, que dise√Īan poemas visuales, ideogramas c√≥smicos, que siguen escribiendo la historia en un lenguaje poderoso que trasciende la historia impuesta.

¬ŅQu√© ‚Äúfrentes‚ÄĚ mueven a la Rosa-jaguar, a la Rosa-coyota, pero tambi√©n a la Rosa-espiritual?

Reconozco a las mujeres y las energ√≠as plurales que me habitan, a trav√©s de la escritura les honro. Escribo como una forma de resistencia, como sobrevivencia, pach‚Äôum taq tzij dibujando sutilmente las venas que me atraviesan, escribo poemas modelando la rabia con mi pensamiento. Mis poemas son mis ‚Äúfrentes‚ÄĚ, la pintura corporal con la que adorno mi cuerpo tiempo, son los jades que horadan mi piel. Escribir todo lo que se pueda, ante el temor de la equivocaci√≥n, ante la derrota de los miedos instaurados, ante todas las contradicciones que son parte de mis huesos, poemas para desatar la mordaza de la verg√ľenza, la culpa y el pecado, poemas para subvertir la norma, cantos rituales para decirme a m√≠ misma que estoy viva.

La mujer rio, la mujer hurac√°n, la mujer nube despierta, la mujer milpa, la mujer agua, la mujer monta√Īa, la mujer grito, la mujer piedra, mujer encanto, la mujer venada, la mujer serpiente, la mujer palabra, la mujer canto, la mujer placer, la mujer vac√≠o, mujer justicia, mujer tortilla, mujer alimento, mujer c√©lulas, mujer ardiente, mujer esp√≠ritu, mujer loca, mujer planta, mujer misterio, mujer jaguara, mujer camino, mujer pregunta, mujer saliva, mujer temascal, mujer filo, mujer aroma, mujer tortillera, mujer curandera, mujer medicina, mujer de antes, mujeres dos esp√≠ritus, mujer presente, mujeres ahora, mujeres aqu√≠, mujeres somos, mujeres renacemos, mujeres re√≠mos, mujeres cantamos, mujeres gozamos, mujeres luchamos.

Tu escritura, ¬Ņrugido de paz o de lucha?

Pienso que cada libro, cada poema tiene un espíritu, una energía que se manifiesta más allá de mí y que llega a quien los lee de una manera también independiente, y eso es parte de la esencia de la poesía que me maravilla. Considero a la poesía una entidad viviente, así la percibo y así he aprendido en el camino a convivir y dialogar con su luz y su oscuridad.

Me resuenan los versos de la poeta chicana Gloria Anzald√ļa, quien en su poderoso poema manifiesto Hablar en lenguas: Una carta a escritoras tercermundistas dice: ‚ÄúOlv√≠date del cuarto propio[1] escribe en la cocina, escribe en el autob√ļs o mientras haces fila en el Departamento del Beneficio Social o en el trabajo durante la comida, entre dormir y estar despierta‚ÄĚ. All√≠ encuentro el sentido mismo de la vida de quienes, a√ļn en contextos o realidades hostiles, escribimos desde la fuerza de nuestra rebeli√≥n. Escribir como lucha, como rugido feroz pero tambi√©n desde la ternura radical, desde el goce, como afrenta, pues para eso no necesitamos pedir permiso.

 

 

Nota:

[1] Anzald√ļa se refiere a ‚ÄúA room of one‚Äôs own‚ÄĚ (Un cuarto propio) de Virgina Wolf.