Elaine Vilar Madruga


N√°car en los dedos de los libros

Solo hay que conocer su obra para saber cu√°nto esplende Lisett D. P√°ez Cuba. Y en este esplendor no incluyo solo el talento, sino tambi√©n su humanismo, su capacidad para la fe y el asombro, su infinito abrazo a la poes√≠a de la vida cotidiana. Lisett D. P√°ez Cuba (Lisy para sus amigos) es una voz que, sin duda, cantar√° en los o√≠dos de los lectores para dejar en ellos el recuerdo de la m√ļsica de sus palabras.

cortesía de la entrevistada

¬ŅCu√°ndo decidiste que la literatura iba a ser el camino que acompa√Īar√≠a tus pasos? ¬ŅPor qu√© elegiste la literatura como v√≠nculo de comunicaci√≥n con el otro?

Desde ni√Īa siento pasi√≥n por la escritura. A los 12 a√Īos escrib√≠ un cuaderno de versos rimados que sol√≠a leer a mi abuelo paterno. Y aunque pens√© optar por Filolog√≠a como carrera universitaria, matricul√© Derecho por razones de fatalismo geogr√°fico: soy una pinare√Īa que no quiso irse a estudiar a La Habana. No obstante, el deseo de escribir siempre estuvo latente en m√≠, hasta que en diciembre de 2019 ingres√© al Taller Baraga√Īo, de la Casa de Cultura en Pinar del R√≠o. A partir de entonces comenz√≥ mi era escritural.

Escog√≠ la escritura porque es una forma de compartir las ideas que pueblan mis sue√Īos. Reconozco que esta es mi verdadera vocaci√≥n y mi refugio. Incluso, he confesado antes que el Derecho es mi esposo, el padre de mis libros, mis art√≠culos; el hombre con el que estoy casada, mas no el amor de mi vida. Ya he advertido en ocasiones que, por suerte, el Derecho y la Poes√≠a tienen algo en com√ļn: el poeta intenta hacer justicia a trav√©s de sus versos.

cortesía de la entrevistada

¬ŅCu√°les son tus principales influencias creativas?

En narrativa prefiero a García Márquez, Isabel Allende, Cortázar, Galeano y Fleur Jaeggy. En poesía, aunque crecí declamando versos de Buesa, Neruda, Sor Juana y otros poetas latinoamericanos (que eran mis preferidos en la adolescencia), con más tiempo de lecturas descubrí que mi genealogía poética la he encontrado en autores como César Vallejo, Rainer María Rilke y Wislawa Szymborska. En el caso cubano, los que más han calado en mí y me llevan a un estado hipnótico resultan ser José Martí, Dulce María Loynaz y Sergio García Zamora.

¬ŅQu√© te mueve a escribir? ¬ŅQu√©, en el mundo real, te sirve de material para alimentar la ficci√≥n?

El mundo en s√≠ mismo. Cada proceso cotidiano es mi fuente de inspiraci√≥n. Estar frente al espejo desenred√°ndome el pelo me llev√≥ a escribir El enredo, texto con el cual empieza el poemario premiado, a trav√©s de un s√≠mil: ‚ÄúEscribir poes√≠a es como desenredar un cabello h√ļmedo‚Ķ‚ÄĚ. Asimismo, estar esperando el √≥mnibus una ma√Īana para ir a la Universidad me hizo pensar en un poema como Parada de autob√ļs, que ofrece un paralelismo metaf√≥rico con el proceso editorial, tal cual esos libros que esperan (sentados) por la publicaci√≥n que ha de llegar.

Mi profesi√≥n es otro incentivo constante para escribir. El Derecho es una fuente inagotable de temas y motivos. De la influencia jur√≠dica y de esa confrontaci√≥n entre la jurista y la escritora que soy, nacieron textos como Judicatura y Abogac√≠a, declarando mi devoci√≥n expresa por la literatura cuando escrib√≠: ‚ÄúYa no soy la abogada litigante. Soy lectora en privaci√≥n de libertad. Busco un verso inocente que me salve‚ÄĚ.

cortesía de la entrevistada

¬ŅC√≥mo definir√≠as tu estilo?

Eso mejor lo dejo a la crítica. Soy pésima para autodefinirme. Grosso modo pudiera adelantar que en narrativa me siento surrealista y en poesía, ultra romántica. Suelo tener un tono reflexivo y en ocasiones pasional. Pienso que he sido más bien una escritora emotiva con tendencia marcada a la poesía intelectiva.  

Y tu proceso creativo, ¬Ņc√≥mo transcurre?

La narrativa, el teatro y otros géneros (no poéticos) requieren más dedicación: sentarme en el buró de mi cuarto, estar muy concentrada, exprimir neuronas. Sin embargo, la poesía infantil y la poesía para adultos surgen más espontáneas: ideas que me invaden de repente y tengo que correr a anotarlas. A veces hasta me he levantado de madrugada con versos estructurados ya en la mente y debo escribirlos para no olvidarlos.

Una curiosidad propia es que al crear poemas generalmente empiezo por el √ļltimo verso. Casi siempre es el primero que se me ocurre. S√≠, empiezo los poemas al rev√©s, de abajo hacia arriba, como si la sentencia final ya estuviera predeterminada, como si supiera de antemano a d√≥nde quiero llegar. Y raramente termino un texto la primera vez. Como m√≠nimo mis poemas requieren tres sesiones: las ideas repentinas sobre el papel, el pensamiento articulado para dotar de estructura l√≥gica ese campo sem√°ntico y la revisi√≥n detallada tras la cual nace, finalmente, el poema.

cortesía de la entrevistada

A tu criterio, ¬Ņun escritor tiene que ser necesariamente un buen lector o basta con que sea un buen int√©rprete de su propia realidad?

En absoluto: un buen lector. No basta con interpretar la realidad propia, necesitamos leer c√≥mo otros la han interpretado, nutrirnos de la savia po√©tica precedente. Justo cuando descubres que en la lectura est√° el secreto empiezas a avanzar como poeta. A m√≠, por lo menos, la lectura me contagia de escritura. En verdad mientras m√°s leo, m√°s quiero escribir. Es curioso porque en el poemario La de abajo constantemente defiendo esta tesis, a tal punto que declaro: ‚ÄúSol√≠a devorar trozos de n√°car en los dedos de los libros. Hace un tiempo dej√© la tentaci√≥n de onicofagia, el mero conformismo a los exergos‚ÄĚ. Este sentido l√ļdico entre el proceso escritural y el nutritivo contin√ļa m√°s adelante cuando afirmo: ‚ÄúLa energ√≠a que el est√≥mago transforma en energ√≠a. La lectura que la mente transforma en escritura (‚Ķ) Un desnutrido nada podr√≠a escribir‚ÄĚ.

¬ŅCu√°l es el lugar que ocupa el escritor en el mundo contempor√°neo?

A decir de Garc√≠a M√°rquez, el oficio de escritor es el m√°s solitario del mundo. As√≠ lo percibo yo: como un solipsista que se a√≠sla de s√≠ mismo para terminar acompa√Īando las soledades ajenas. Gracias a √©l, ‚ÄúUn lector es el blanco de la refracci√≥n. Recibe toda la luz que proviene desde el fondo de una sombra‚ÄĚ. As√≠ tambi√©n declaro en otro de mis poemas, que el escritor no trabaja propiamente para s√≠, porque la obra no es propiedad suya: ‚ÄúPertenece a los lectores, a los m√°s necesitados‚ÄĚ. Por tanto, a mi juicio, el escritor tiene ante todo una funci√≥n social, una especie de compa√Ī√≠a anticipada a esas almas que necesitan recrear, resemantizar o evadir la realidad.

cortesía de la entrevistada

¬ŅQu√© tipo de colaboraciones con otros artistas te interesar√≠an en tu vida creativa?

Me encantar√≠a musicalizar poemas, escribir textos para canciones. Es algo que ya he sentido de manera espont√°nea al tatarear en voz baja canciones que se han quedado escritas en el bloc de notas de mi tel√©fono m√≥vil. Me ilusiona tambi√©n la idea de libros ilustrados para los poemarios infantiles que ya tengo listos; y de manera especial me llama la atenci√≥n la poes√≠a ecfr√°stica, tener un cuaderno propio al estilo de Los Rembrandt L’Hermitage de Fina Garc√≠a Marruz. Estas son algunas de las im√°genes que ya me han conmovido alguna vez.

Por √ļltimo, confieso otra de mis quimeras. Sue√Īo con una Academia Cubana de Poes√≠a. Imagino un espacio de confluencia de j√≥venes de todo el pa√≠s, un escenario formativo donde la escritura de poemas sea un proceso consciente y guiado por profesionales con experiencia y experticia, donde sesionen talleres frecuentes de creaci√≥n y cr√≠tica literarias. A su vez, pudiera pensarse en un Centro de Estudios sobre la Poes√≠a Cubana, dedicado por ejemplo, entre otros temas, a uno de los conceptos que hace alg√ļn tiempo aguza mis sentidos: las comunidades po√©ticas. De tal suerte, se brindar√≠a la oportunidad de formaci√≥n acad√©mica a aquellos que, con dificultad, avanzan desde la empiria.

cortesía de la entrevistada

Eres una autora que juega con dis√≠miles g√©neros (la poes√≠a, el teatro, la narrativa, la literatura infantil, etc.), ¬Ņpor qu√© te interesa cruzar esas fronteras gen√©ricas?, ¬Ņqu√© nuevas visiones otorga ese cruzamiento a tu escritura? ¬ŅExiste alg√ļn g√©nero que no te interesa o que no te atrever√≠as a abordar?

Nadie ama lo que no conoce. Por tanto, un primer paso para saber si algo nos interesa de verdad, es acercarnos. De ah√≠ que las pautas creativas (orientadas en cada clase del Laboratorio de Escrituras al que pertenezco) me ayudaran a encontrarme verdaderamente como autora, a descubrir y tambi√©n a desechar. Por ello confieso que me interesan las fronteras gen√©ricas como mismo me interesan las fronteras espaciales, y que conste: adoro viajar. Toda exploraci√≥n en la escritura creativa es enriquecedora, es una forma de entender los vasos comunicantes entre el verso y la prosa, lo interesante que puede resultar el empleo de una didascalia en poes√≠a o la inserci√≥n de un poema en una obra de teatro. Y para responder a la tercera pregunta: el g√©nero con el que menos me identifico es la ciencia ficci√≥n. Honestamente es el √ļnico en el que me cuesta imaginarme.

cortesía de la entrevistada

¬ŅCu√°les son las principales ventajas que el mundo contempor√°neo le puede ofrecer a un artista, y cu√°les los principales h√°ndicaps?

¬ŅVentajas? Much√≠simas: divulgar obras con celeridad a trav√©s de las redes sociales, publicar en cualquiera de los sitios y revistas disponibles en la web, diversificar formatos de libros digitales (Epub, audiolibros, podscats) y optar por las m√ļltiples convocatorias de cert√°menes nacionales e internacionales.

¬ŅH√°ndicaps? El riesgo de la publicaci√≥n prematura sin la suficiente madurez literaria, la preferencia por los premios antes que por los libros valiosos, las ofertas tentadoras de ‚Äúlos editores can√≠bales‚ÄĚ, el saldo que supone la mercantilizaci√≥n de la literatura: el sello del mercado por encima del sello de la calidad.

cortesía de la entrevistada

El a veces dif√≠cil recorrido de los premios literarios ha comenzado a abrir sus puertas para ti. Acabas de obtener el Premio David de Poes√≠a en su m√°s reciente edici√≥n. ¬ŅCu√°les son los beneficios puntuales que un premio puede otorgarle a un autor novel como t√ļ?

Primeramente he recibido el beneficio de la crítica especializada: pasar esa prueba de fuego que implica ser juzgada por reconocidos escritores como Rafael Acosta de Arriba, Carmen Serrano Coello y María Liliana Celorrio Zaragoza. En segundo orden, advierto la gran oportunidad de publicar mi poemario por Ediciones Unión y socializarlo en lo adelante por toda Cuba. Ahora me falta el beneficio más gratificante y a la vez el más complejo: el de ser leída por mis contemporáneos y someterme al verdadero juicio, el juicio del lector.

¬ŅPuedes adelantarnos un poco de los temas que pueblan el imaginario de tu libro ganador del David?

El poemario La de abajo no constituye una referencia vulgar (como pudiera parecer), sino un t√≠tulo elegido como intertexto con la novela de la revoluci√≥n mexicana Los de abajo, de Mariano Azuela. Fue un amigo fil√≥logo y maestro zamoriano quien me ayud√≥ a descubrir que la po√©tica del espacio atraviesa todo el conjunto: drones que ‚Äúobservan como esp√≠as desde arriba los sue√Īos que se duermen desde abajo‚ÄĚ, un testamento conmovido porque ‚Äúel esp√≠ritu del testador se eleva al cielo mientras la tierra empieza a descomponer la carne‚ÄĚ, o aquel Hiperi√≥n que ‚Äúsue√Īa cada noche con la sola compa√Ī√≠a de lechuzas, aunque las lechuzas no vuelen tan alto‚ÄĚ.

El cuaderno en general ofrece una especie de paralelo entre la literatura y la vida, al exhibir binomios tales como la mujer-palabra o el amante-libro, pretextos escogidos para develar pasiones humanas a trav√©s de la escritura. Pudiera exponer temas abordados en el poemario como la lectura, la poes√≠a, la muerte, la soledad, y a su vez motivos elegidos en su correlato, tales como la luz, una ni√Īa, la clonaci√≥n, los p√°jaros, entre otros. Debo reconocer adem√°s una constante referencia (que abordo, a criterio de algunos, de manera sensual o er√≥tica): la de una mujer de ciencias que es constantemente emplazada por una mujer de letras. Tal es as√≠ que uno de los poemas naci√≥ justo la noche que deb√≠a arbitrar un art√≠culo cient√≠fico, pero un hombre de papel me sedujo y termin√© describiendo un servicio de lavander√≠a a su favor; a tal punto que: ‚ÄúCasi amanece cuando empiezo a doblar los uniformes‚ÄĚ.

cortesía de la entrevistada

En tu vida como artista, ¬Ņexiste alg√ļn momento significativo que haya marcado un antes o un despu√©s?

Definir√≠a dos momentos clave en mi vida como artista. Ambos se asocian a la incursi√≥n en nuevos g√©neros y coincidentemente corresponden al a√Īo 2021. Justo ahora descubro que este es un a√Īo crucial en mi vida como escritora.

El primero de estos momentos data del mes de marzo, cuando llegu√© al ‚ÄúLaboratorio de Escrituras Encrucijada‚ÄĚ. All√≠ te conoc√≠ (v√≠a WhatsApp), Elaine Vilar Madruga, a ti que hoy tienes la dualidad de profesora y entrevistadora. Fue as√≠ que, al cumplir los ejercicios de tarea semanales, empec√© a diversificar mi producci√≥n literaria m√°s all√° de la poes√≠a: me abalanc√© sobre el teatro, la cr√≥nica, e incluso la novela, que para algunos es el gran amor de los escritores. El Laboratorio representa en mi caso una gran escuela y a la vez un fraterno equipo de amigos, una suerte de complicidad l√≠rica.

El otro punto de inflexión en mi vida como escritora lo ubico en octubre de 2021, cuando me acerqué a la obra de Sergio García Zamora. Leer La Canción del Crucificado, Los conspiradores, Los uniformes, Diario del buen recluso y Los maniquíes enfermos, cambió mi forma de sentir y de entender la poesía. Inclusive, confieso que anteriormente yo solo había escrito verso rimado; de hecho, me creía incapaz de hacer verso libre o prosa poética. Sin embargo, al leer y estudiar a Sergio me animé por estas nuevas formas y sobre todo por esa especie de poesía con ingenio que él logra de manera excepcional. Pudiera decir que en este poeta del centro de la Isla encontré mi verdadera serendipia literaria.

¬ŅCu√°l es el libro que te falta por escribir?

A t√≠tulo personal tengo pendiente ‚ÄúLa historia de mi infancia‚ÄĚ, los relatos de la ni√Īa que so√Īaba ser bailarina, daba clases a sus mu√Īecas guiada por un atlas de Geograf√≠a y pasaba noches en un portal junto a su abuelo paterno, esperando ver las lechuzas en el tejado.

A título profesional me falta incursionar en un libro de ensayos. Como investigadora de Ciencias Sociales es una deuda que tengo conmigo misma, algo que en verdad me llama la atención y creo poder asumir sin grandes pesares.

¬ŅCu√°l es el libro que ya has escrito y que sientes que a√ļn no le ha llegado su tiempo?

‚ÄúEl hombre sin ombligo‚ÄĚ es un libro que termin√© desde 2017. Es un poemario autobiogr√°fico y esa es la raz√≥n por la cual a√ļn no me animo a compartirlo. Adem√°s, es un texto muy incipiente, un cuaderno escrito en verso rimado, dividido en dos cap√≠tulos que no rebasan los 60 poemas. Quiz√°s lo publique alg√ļn d√≠a, siempre alegando la ingenuidad de haberlo escrito como una poeta novel.

¬ŅQu√© libro preferir√≠as nunca escribir?

La profecía de mi muerte o un libro por encargo.

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es Lisy?

Una ni√Īa consentida en casa y, parad√≥jicamente, una consagrada Vicedecana en la Universidad. La profesora de Derecho que alterna sesiones con la escritora sentipensante. Ambas viven dentro de m√≠. Y de todas las mujeres que me habitan, la que m√°s me domina es aquella que tiene una gran fe en Dios, esa que suele repetirle con frecuencia a sus amigos: ‚ÄúEl cielo gobierna‚ÄĚ.



Una mujer que se desnuda ante la realidad imperfecta

Anisley Fern√°ndez D√≠az es la poeta salvaje, la ni√Īa terrible que juega entre los versos, la mujer desnuda en las metaf√≥ricas calles de una ciudad en vilo. Se abre paso en el mundo a golpe de poes√≠a limpia. Cuando se dialoga con ella, a pesar de la distancia, se siente el aroma de algunas palabras indispensables.

En la escritura, en la creaci√≥n, ¬Ņqu√© consideras sea esencial o indispensable?

El escritor debe ser ego√≠sta consigo mismo en cuanto a exigencia, transparencia y sentir. Hay que replantearse constantemente el ¬ęyo sensorial¬Ľ, el ¬ęyo biopsicosocial¬Ľ porque la vida consiste en movimiento. Todo se mueve, se trastoca, muta, evoluciona. En la literatura de hoy d√≠a no es diferente. Ese completo desorden de todos los sentidos debe ser una m√°xima, o la rebeli√≥n al mirar la rosa hasta que se pulvericen los ojos, nos dir√≠a Rimbaud, el poeta maldito que revolucion√≥ su tiempo.

fotos cortesía de la entrevistada

¬ŅConsideras la poes√≠a el epicentro de tu vida creativa?

Muchos escritores de la ¬ęgeneraci√≥n de oro¬Ľ observan a los poetas noveles como un insumo m√°s de la actual ¬ęgeneraci√≥n androide¬Ľ o ¬ęde la Internet¬Ľ. En cambio yo me cuestiono diariamente el funcionamiento y accionar de los talleres literarios, los concursos y las editoriales en Cuba. ¬°Y ese antagonismo tambi√©n es poes√≠a! La poes√≠a nos rodea, nos inunda en escenarios reales y ficticios, consciente o inconscientemente. Es una iron√≠a la vida, mi poes√≠a tambi√©n. Existe un Plan Divino, una Ley de Atracci√≥n. Ser√≠a poeta de cualquier manera, hoy, antes y despu√©s. Amo la textura, el color y el olor de los libros de poes√≠a de cualquier √©poca. Amo tomar una hoja en blanco con ese impulso divino que nos lleva al cl√≠max m√°s visceral, m√°s sentido.

¬ŅC√≥mo descubres la vocaci√≥n hacia la literatura?

No s√© explicarlo. Puedo decirte que con tres a√Īos les declamaba a mis vecinos los Versos Sencillos de Jos√© Mart√≠. A los 10, constru√≠ muchos poemas rimados, cada uno con un dibujo, mientras mi infancia transcurr√≠a en el coro de Belkidia L√≥pez Fundora, y m√°s tarde en la Escuela Provincial de Arte ¬ęBenny Mor√©¬Ľ, en mi querida Cienfuegos: moraba junto a mis cuadernos de m√ļsica otra libreta con apuntes personales y frases de autores. Creo que fue mi profesor de Espa√Īol Literatura del pre, Tom√°s Aparicio, quien me descubri√≥. Yo le ense√Īaba mis textos (sin la m√°s remota idea de lo que escrib√≠a) y √©l sonre√≠a, me dec√≠a ¬ęla er√≥tica¬Ľ y que deb√≠a estudiar Periodismo. Me dio adem√°s el norte amigo que diagnostic√≥ lo que en aquel entonces era una prosa po√©tica: Jes√ļs Candelario Alvarado, gran poeta y narrador cienfueguero.

fotos cortesía de la entrevistada

¬ŅTiene la literatura/la poes√≠a la capacidad de transformar lo real, en lo micro o lo macro?

Siempre. Hay una triada de oficios indisoluble en toda creación artística: poeta/pintor/escultor. Yo la extendería a una cuarteta con la parte musical que le corresponde a la poesía. Y a la coraza del humanismo. Somos artífices todos los seres humanos pero no todos somos artistas. El escritor/poeta es un restaurador (pintor o escultor) que talla, pule, perfila, acomoda, ensancha, embellece, limpia y ordena desde la espiritualidad una hoja en blanco hasta convertirla en una obra de arte. Desde la intención de tomar la hoja hasta la cumbre de la realización hay un proceso mágico que llegó a deslumbrar al mismísimo psicoanálisis freudiano. Un escritor/poeta es un ente creador de mundos (de lo macro y lo micro). Desde la especialidad que estudié como médico, lo macro es el órgano, pieza fresca evidente, normal o patológica. Y lo micro es la imagen al microscopio en toda su gama multiforme y multicolor de procesos y estructuras increíbles. Lo macro se expande sobre la base de lo conocido. Lo micro, a mi entender, consume la abstracción y responde a lo macro pues deviene en el don de la imaginación, en el juego de las invenciones que pretende convencer y hechizar al lector.

Para llegar a ese lector que mencionas, ¬Ņcu√°les son tus principales herramientas?

La intriga y lo confesional: puedo moverme en ambos l√≠mites, pero con iron√≠a. El esc√°ndalo po√©tico desde cualquier tem√°tica. El erotismo. La s√°tira. Casi siempre pretendo enga√Īarlo o jugar con su imaginaci√≥n. Pasar inadvertida, impredecible, o semi dicha. Este tipo de escritura me apasiona.

fotos cortesía de la entrevistada

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso creativo? ¬ŅExiste alguna singularidad de √©l que puedas contarnos?

Me sucede algo muy eruptivo, como si la fibra card√≠aca se abriera literalmente o me saliera un repentino ¬ęrash encef√°lico¬Ľ. Mi mente se torna muy revolucionaria: me llegan palabras muy rebeldes, como desobedientes, desde lugares m√°gicos, incluso t√©rminos que desconozco y tienen que salir. Cuando voy al diccionario… ¬°funciona! ¬°Eran esas las palabras que iban justo ah√≠!

Cuando dialogas con escrituras previas a la tuya, por ejemplo, con los cl√°sicos de todos los tiempos, ¬Ņde qu√© manera te acercas a ellos? ¬ŅHay que desmitificar a los cl√°sicos para poder tocarlos? ¬ŅEl respeto hacia lo creado anteriormente es un freno o sirve como motor de impulso?

Respeto bastante a los llamados ¬ęcl√°sicos u obras cl√°sicas¬Ľ aunque no soy asidua a lecturas volum√©tricas. Respeto a los escritores de todo tipo y √©poca. T√ļ y yo podr√≠amos ser ¬ęlas cl√°sicas¬Ľ en el siglo XXX y est√° bien. No creo, por tanto, en los frenos. Todo tiempo es valioso, dif√≠cil y limitado. Todo buen escritor siempre tendr√° algo que decir y no pasar√° sin dejarnos algo: por peque√Īo que sea, es lo mejor que pudo dar.

¬ŅC√≥mo valoras la competitividad en el plano art√≠stico: un mal necesario, un bien necesario?

Es parte del proceso creativo. Hay demasiada selectividad y jueces por doquier: ojos, lenguas, manos… Lo importante es superarnos, crecer, divertirnos y divertir. Perdonarnos y perdonar. Ofrecer el espacio oportuno al talento de cualquier edad, al estudio, al trabajo en equipo. Transformar la idea de los concursos en espacios para aprender y compartir me resulta m√°s necesario y provechoso que lanzarse al estr√©s de los concursos inventados por ¬ęalgo¬Ľ o ¬ęalguien¬Ľ para la estratificaci√≥n de los autores, como si fueran clases sociales. Quisiera que los autores regalaran sus libros. Leonardo da Vinci muri√≥ y La Gioconda es pr√°cticamente invaluable. Los buenos libros deber√≠an ser as√≠, sagrados.

fotos cortesía de la entrevistada

¬ŅSientes que los premios transforman, por necesidad, la vida de los creadores que los reciben?

Ciertamente, los premios marcan un estatus, un mejoramiento, e incluso ciertos poderes, pero no definen el talento o conocimiento de un creador. La personalidad polimorfa de los jurados que otorgan influye m√°s en ese sentido. Depende del creador en cuesti√≥n: puede disfrutar el premio consciente de su esfuerzo y labor o puede disfrutarlo enga√Īado de s√≠ mismo.

¬ŅQu√© resulta, a tu criterio, lo m√°s interesante de la creaci√≥n joven en estos momentos?

Es interesante la tendencia a replicar un estilo, un esquema de brevedad y concisi√≥n, cuando los libros actuales de teor√≠a abogan por que no existen reglas absolutas al escribir. Sin embargo, hay j√≥venes (me incluyo) que descartan estos patrones de procedencia m√°s bien editorial y defienden su poema/borrador, se resisten a eliminar palabras, contin√ļan seducidos por el lenguaje coloquial y de alguna manera lo preservan. Esto nos da autonom√≠a, una voz propia y que pretende conservar a√ļn la creatividad. No hay por qu√© ¬ęrecortar¬Ľ un poema. ¬ŅAcaso puede recortarse una canci√≥n, un cuadro? El arte es belleza. La belleza es muy libre ante el ojo apreciador, pero ser√° arte cuando se combinan talento y la m√°s sincera introspecci√≥n del artista.

Si tuvieras que definir tu poes√≠a en pocas palabras, ¬Ņcu√°les eligir√≠as?

Lo har√≠a precisamente como en ¬ęMETAPOIESIS¬Ľ, poema ganador en los Juegos Florales Cienfuegos 2021:

¬ęLa noche, el mar, mi cuerpo/

y en mi mano un licor, un pan mohoso, un cigarro/ es mi poema…¬Ľ

fotos cortesía de la entrevistada

¬ŅQu√© palabra te parece la m√°s po√©tica del mundo?

El primer nombre de mi hijo: ¬°Allen!

En tu poes√≠a, ¬Ņcu√°les temas viajan a bordo?

Me fascinan las met√°foras sensoriales, esas que erizan la piel. Trato de sentirlas desde temas como el amor/ desamor/ erotismo, vinculando im√°genes de la naturaleza y t√©rminos m√©dicos. Tengo un cuaderno en construcci√≥n que tambi√©n refleja la mujer que soy, la mujer cubana de estos tiempos bajo el influjo de la violencia dom√©stica y psicol√≥gica. Desde lo confesional suelo ser la er√≥tica o la ni√Īa maldita. A veces ¬ęuna anciana fr√°gil/ una anciana que observ√≥ las calles reciclando las energ√≠as…‚ÄĚ

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es Anisley?

Anisley se promete salvaje, como diría una amiga. Es la mujer que se desnuda ante su realidad imperfecta. Madre soltera, dolida por las leyes y estigmas de la sociedad y el tiempo que vive. Dramática, intensa, coqueta. Es la mujer que pretende más que trascender dejar una noción de su voz, su escritura muscular, el olor de su cuerpo por alguna calle de la isla que conduzca al mar.



Jauría: una escritura de la resistencia

Una viaja junto a la literatura de Maielis Gonz√°lez con las llagas abiertas. Hay dolor en el acto de leer. La herida escoce. La herida textual arde y esa sensaci√≥n se agradece porque es la fricci√≥n perceptible ‚ÄĒy necesaria‚ÄĒ entre espectador y mundo nuevo, la fricci√≥n que late cuando la puerta de las infinitas posibilidades de la literatura se abre de una vez (para no volver a cerrarse nunca, ni siquiera cuando el libro termina). Desde ese umbral Maielis Gonz√°lez escribe en un acto de resistencia. Su literatura habla de la identidad y del cuerpo en contextos donde la realidad ‚ÄĒtal y como la conocemos‚ÄĒ se bifurca, se trastoca o desaparece. Junto al acto de resistencia persiste el acto de contemplar.

Contemplar es también un ejercicio de resistir y todo esto se evidencia en la antología de relatos Jauría, publicada por la editorial MIG21.

Como lectora siempre he agradecido la literatura que me raspa y me fricciona, la que me obliga a mirar el objeto/sujeto textual con una lupa de aumento, con nuevos espejuelos para entender desde dentro hacia afuera las estructuras tanto simb√≥licas como aparentes de los relatos. Las historias que conforman Jaur√≠a son, de hecho, la precisi√≥n de un dedo metaf√≥rico que escoce sobre el texto y de una llaga que late ‚ÄĒforma particular en que el dolor se hace coraz√≥n‚ÄĒ dentro de la escritura. Si algo en com√ļn tienen los protagonistas de los relatos de Jaur√≠a es su condici√≥n de mestizos, del poder que confiere la sangre no pura sino hibridada con otras sangres. Casi todos son tambi√©n n√≥madas, bien de un espacio geogr√°fico, de una realidad, de un miedo: el sentido del movimiento y de la huida son en los personajes de Maielis Gonz√°lez, m√°s que instinto y vocaci√≥n, una manera de existir y estar en el mundo. La hibridez y el nomadismo son condiciones perdurables en toda su obra, condiciones que hablan adem√°s no solo de su escritura sino de lo identitario que subyace ‚ÄĒcasi siempre visible‚ÄĒ en los textos y que hacen tan poderosas, en tanto vivas, a las historias.

El nomadismo como transici√≥n por espacios geogr√°ficos, virtuales o espirituales es tambi√©n la capa que oculta una necesidad b√°sica de muchos de los personajes de Maielis Gonz√°lez: la b√ļsqueda de un hogar definitivo, la necesidad de no marcar un espacio como perfecto, el miedo y la supervivencia como motores impulsores de las especies (y condici√≥n imperecedera de lo humano), la inteligencia como acto de resistencia ante la apat√≠a del mundo y ante los horrores del totalitarismo. Resistir es la palabra que podr√≠a definir a todos los personajes que han encontrado nido en el espacio textual que es el libro Jaur√≠a. Y esta es una palabra tambi√©n identitaria, que define a la autora en su condici√≥n de mujer racializada, emigrante, sobreviviente, cr√≠tica de la realidad que tiene frente a los ojos.

Resistir, combatir, sobrevivir desde las palabras.

Los d√≠as de la histeria, quiz√°s el relato m√°s conocido de la producci√≥n literaria de Maielis Gonz√°lez, habla de la condici√≥n del miedo que define y que transforma a los seres humanos en m√°quinas paranoicas al servicio de la muerte, en aves agoreras de venganza que repiten una misma canci√≥n de aniquilaci√≥n social y colectiva. La historia nos habla de un espacio constre√Īido de violencia ‚ÄĒuna ciudad que podr√≠a entenderse como un experimento social controlado o como uno de las tantos macabros realities que existen en nuestra cada vez m√°s globalizada aldea‚ÄĒ, donde no existen inocentes y solo se habla en la lengua bab√©lica de la destrucci√≥n. Lo humano ‚ÄĒsi es que dicha condici√≥n perdurase a pesar de todo‚ÄĒ es solo un eco que sobrevive en los instintos (de aniquilar al peligro y de sobrevivir a este). Los d√≠as de la histeria podr√≠a ser un testimonio de las crisis colectivas que convierten al ser humano en criatura ac√©fala y es una excelente muestra de escritura que conduce a un viaje a trav√©s de la claustrofobia y la agorafobia en partes iguales.

Seudo vuelve a retomar el leitmotiv de la claustrofobia y del espacio vital reducido, desde cierta poes√≠a visual que la autora recrea a trav√©s de muy puntuales juegos de lenguaje. Campos de exterminio, aniquilaci√≥n, distop√≠a del enclaustramiento son las condicionantes sobre las cuales se escribe este texto: un llamado a la libertad individual de los sentidos y de las mentes, y que debate en torno a la condici√≥n parasitaria de la sociedad y la pol√≠tica. Ese influjo parasitario que violenta los cuerpos y las identidades marginados hist√≥ricamente y se√Īalados como prescindibles. Gran parte de la po√©tica de Maielis Gonz√°lez se posiciona, es preciso decirlo, junto a esos cuerpos desechados por la Historia (y las historias), lo cuerpos pol√≠ticamente incorrectos y sus necesidades de contar, de gritar, de experimentar el placer de la libertad o el simple placer er√≥tico del contacto de la carne.

√Āngeles ca√≠dos vuelve a hablarnos de los cuerpos marginados por un aparato represivo, en este caso un sistema virtual arcang√©lico que recuerda ya no el Ed√©n devorado ‚ÄĒgracias a Dios‚ÄĒ por nuestras ancestras, sino que hace referencia clara a las violencias cotidianas que constri√Īen los cuerpos sexualizados, erotizados, como tambi√©n la genitalia femenina, la representaci√≥n m√°s firme de la humanidad que excreta sangre, sue√Īos, mierda, sudor, semen, goce. Quiz√°s de todos los relatos sea este el que menor margen ofrezca a la posibilidad de la resistencia, pues el sistema que amasa a los cuerpos como el horno a sus panes es en realidad un laberinto sin salida. No obstante, el uso de un narrador inmerso en el juego ficcional ‚ÄĒese narrador que hiede y hiere‚ÄĒ es una excelente elecci√≥n para el punto de vista de la ficci√≥n.

cortesía de la autora

Jaur√≠a, que da t√≠tulo a esta antolog√≠a personal, es sin duda uno de mis relatos favoritos. Sustenta sus hilos dram√°ticos en una herder ‚ÄĒcriatura h√≠brida de pastor alem√°n con brazos e inteligencia humanos, una hembra‚ÄĒ que lucha por sobrevivir en un contexto de apocalipsis y virus. El detonante es la destrucci√≥n total del ‚Äúdios‚ÄĚ de las herders ‚ÄĒese dios creador que somos nosotros mismos como especie‚ÄĒ, y de la libertad definitiva que nace en ellas al verse solas, despojadas de la protecci√≥n y de la garra autoritaria de las violencias de ese dios destronado. Otras violencias vendr√°n a instaurarse en su lugar: la de sobrevivir, la de ser la hembra alfa de una manada, la de parir a los cachorros que tendr√°n sobre sus hombros el peso de reconstruir una civilizaci√≥n. No estoy segura de que este sea un relato sobre la maternidad, aunque maternar sea un componente fundamental de su eje tem√°tico: maternar cuerpos, maternar muertos, maternar hijos, maternar inteligencia y especie.

Alumbra vuelve a retomar temas ya presentes en la antolog√≠a, como el derecho a decidir sobre los cuerpos y los mecanismos represivos ‚ÄĒtanto religiosos como pol√≠ticos‚ÄĒ que exprimen metaf√≥ricamente las carnes de los personajes como sujetos de un experimento de larga data. Es aqu√≠ donde, por primera vez, la narrativa de Maielis Gonz√°lez se permea de referencias de una realidad perceptible donde escasez, apagones y soledades se encuentran para conjurar un mapa: en este, futuro y presente resultan cada vez categor√≠as m√°s cercanas. Alumbra es un texto cuerpo, un texto √ļtero y amnios que divide a la vida de la muerte, y que alude a la ritualidad de la violencia de quien decide por nosotras, como tambi√©n alude al cuerpo en su ritual que condensa sometimiento, supervivencia y fortaleza.

Estos cuerpos vivos, paranoicos, rotos desde la mente, aparecen de nuevo como leitmotiv en Ni vivos ni muertos, relato que parodia una circunstancia con tintes de destrucci√≥n masiva, un ‚ÄúArmaged√≥n‚ÄĚ de la especie humana. El texto juega de manera eficaz con las l√≠neas que denotan el trabajo entre el humor negro y la literatura de postapocalipsis de la m√°s raigal l√≠nea. Es un relato, advierto, en el cual una primera lectura no arrojar√° todas las luces sobre los pespuntes de comedia de humor negro que presenta. Lecturas posteriores permitir√°n que quien contemple la historia pueda encontrar el fil√≥n dorado de la iron√≠a, de esa iron√≠a tragic√≥mica que ha permeado nuestros a√Īos m√°s recientes y nuestras experiencias como sobrevivientes de una realidad que, cada vez, se nos hace m√°s parecida a los libros.

Ponzo√Īas es, a mi criterio, la joya de esta colecci√≥n. Ubicada temporalmente en una fecha cercana a 1959, este relato juega con el realismo m√°gico en el ambiente de los campos cubanos pre√Īados de leyendas, horrores y mujeres monstruosas. La violaci√≥n sistem√°tica de una muchacha en la ‚Äúcasa de las putas‚ÄĚ es el punto de quiebre: los hombres que pagan para verla, pagan no solo por el cuerpo de la adolescente, sino tambi√©n por su don. Este acto la convierte en instrumento de un destino pero tambi√©n en hacedora del fatum ajeno. La chica deviene objeto de la codicia y del miedo de los hombres. Deviene monstruo de una feria de atrocidades. Deviene cuerpo del deseo lacerado y de esa laceraci√≥n es que nacen las visiones de muerte. Maielis Gonz√°lez lleva a su escritura a un m√°ximo esplendor en este relato que cuestiona las decisiones individuales y que habla nuevamente del cuerpo de las rotas, de las que no pueden hablar, de las putas, de las desechadas, de las violentadas no solo por una estructura hist√≥rica sino tambi√©n por cuerpos tambi√©n hegem√≥nicamente hist√≥ricos.

Isla cierra la antolog√≠a: este cuento casi pi√Īeriano habla de la circularidad de los intentos de escapatoria y de las violencias pol√≠ticas cotidianas, que hincan la realidad desde todos los planos posibles. Hay dolor en la despedida, en la laxitud con que con los cuerpos aceptan el peligro de la muerte, el peligro de navegar hacia la negrura de un mar contaminado en un brutal paralelismo con esta realidad que creemos conocer. Isla es su cuento m√°s identitario y, por eso, el que m√°s nos fricciona y obliga a contemplarnos en ese espejo de lo humano que tantas veces olvidamos en nuestros m√ļltiples tr√°nsitos de una orilla a otra orilla (no importa cu√°l sea aquella de la que partimos o aquella a la que vamos).

La literatura de Maielis Gonz√°lez no es necesariamente un espejo c√≥modo donde contemplar el reflejo ‚ÄĒsiempre parcial‚ÄĒ de qu√© somos y en qu√© nos hemos convertido. Su literatura es todo menos conformismo e inercia. Nos obliga a movernos, ya sea por el dolor de una herida abierta o porque una historia nos escoce por ser demasiado cercana. Aqu√≠, en estas p√°ginas, en las heridas que nos muestra, existe tambi√©n una forma de salvaci√≥n y de resistencia.

Escribir es también un ejercicio de resistencia.



Te la di viva

(Una autopsia a las diferentes maneras de habitar un paraíso)

El para√≠so no era tal. Al menos no como nos lo pint√≥ Dante en su Divina Comedia. No est√° te√Īido con la lana de la esperanza, no existe buc√≥lica salvaci√≥n. Cuando m√°s, el para√≠so es la autopsia de la utop√≠a que qued√≥, es la autopsia que nos permite entender en qu√© se nos ha convertido la utop√≠a. Al teatro joven cubano le ha tocado la ingente tarea de ventilar los tanatorios y ocuparse de esos cuerpos textuales que hablan m√°s y mejor de nosotros ‚ÄĒde esa pluralidad que somos en sociedad, en familia, en escuela, en barrio, en comunidad, en isla, en pa√≠s‚ÄĒ que los libros de teor√≠a y los diferentes manifiestos de diversa √≠ndole que tanto habitan este, nuestro mundo. Al teatro joven cubano le ha tocado una tarea que no es voluntaria, sino necesaria, y adem√°s ‚ÄĒaunque muchos lo olviden‚ÄĒ tambi√©n heroica.

Autopsia del para√≠so (Premio de Dramaturgia Virgilio Pi√Īera 2016 y recientemente publicado por la editorial Tablas Alarcos), del dramaturgo Roberto Vi√Īa, es la mirada transversal ‚ÄĒdura y sin la salvaguarda de anteojos que convenientemente nos muestran lo que nos es m√°s conveniente exhibir‚ÄĒ que se transmuta por instantes en el escalpelo del pat√≥logo, tan textual y corrisivo como lacerante es el texto. Ante los ojos del lector ingenuo podr√≠a parecer que estamos frente a una obra escrita para j√≥venes, que habla de la crueldad de la juventud, de sus aciertos y de las pocas virtudes que han sobrevivido cuando la existencia se ha convertido en un remolino de apariencias, limitaciones, √©xodos, migraciones espirituales, violencias cotidianas, violencias sobre cuerpos. Pero alerta: j√≥venes son los protagonistas, s√≠, pero sacados cada uno de su c√≠rculo particular del infierno, traidores y traidoras, v√≠ctimas y victimarios, habitantes de m√°scaras, portadores de m√°scaras. En su juego oscuro van develando que una misiva puede provocar un estallido tan grande como el de una bomba que revienta entre las manos de su portador y que seguramente ser√° mucho m√°s peligrosa. Esa carta, detonador dram√°tico del conflicto, proveniene del mundo m√°s all√° de la isla devenida escuela: mundo que se imagina perfecto como perfecto ha de ser para muchos el american way of life de la McDonnal con doble cheese y de Madonna que besa a Britney; mundo delirante donde en apariencia nada sobra porque la abundancia forma parte de una particular manera of being in the world.

Es por eso que el mecanismo articulador de las acciones y, por adem√°s, el artefacto dram√°tico que hila la trama y su estructura externa es, con precisi√≥n, la carta que llega y que nadie espera ya, a m√°s de un a√Īo y medio de lo que parec√≠a ser, para los personajes, el cierre del conflicto y del error tr√°gico. Obligados a mirar hacia el pasado a trav√©s de los ojos de Adri√°n, el otro ausente, Laura, Sheila, Tet√©, Sergio, Marcos y Ariel empezar√°n a entender c√≥mo la realidad, vista a trav√©s del filtro de la distancia, es m√°s que una autopsia y que un largo viaje, sin regreso, desde una isla f√≠sica a la isla de la memoria y de la condena. El juego oscuro es aqu√≠ una senda dram√°tica que se cruza, de ida y vuelta, numerosas veces en busca de una verdad cacareada y polimorfa, que se estruja y se recompone, y que parece destinada a convertirse en un rompecabezas donde la ficha definitiva falta. Pero he aqu√≠ que la verdad, como en esa vida que el teatro intenta mimetizar desde Esquilo hasta nuestros tiempos, es esquiva, se resiente a ser encontrada y definida. Esa definici√≥n ‚ÄĒal menos, su intento‚ÄĒ es lo que Autopsia del para√≠so hila, poco a poco, a trav√©s de un ejercicio que no pretende la imparcialidad de la justicia sino visiblizar su contracara: la venganza, el silencio, el tiempo y la espera del cuerpo sexualizado a la fuerza, del cuerpo prostituido, del cuerpo racializado, del cuerpo LGBT marginado, del cuerpo sin control, del cuerpo abortado y condenado a la esterilidad, del cuerpo invandido por el tumor, del cuerpo amputado; cuerpos todos no solo f√≠sicos sino tambi√©n simb√≥licos.

El dramaturgo parece decirnos: la justicia, en la vida real, no existe. Y si existe, no hay espacio para ella en este cacareado para√≠so que Vi√Īa ha develado en todo su horror, en su inmovilidad, en su moralidad otra. Este para√≠so con churre y mugre que se va sedimentando desde la primera a la √ļltima p√°gina del texto, asume en ocasiones la virtualidad de una carta como espacio dram√°tico (por dem√°s, espacio de encuentro entre los personajes y las categor√≠as presente y pasado), y de la escuela al campo, la litera erotizada a contragolpe, la fotograf√≠a robada y el urinario escolar como espacios f√≠sicos; tambi√©n la memoria como el ideal espacio de la acci√≥n. Porque en la memoria, y en lo que esta intenta componer de la verdad, ocurre el verdadero ejercicio de la dramaturgia. ¬†

Punto y aparte destaco la voluntad de Vi√Īa por develar las identidades ling√ľ√≠sticas de cada uno de los personajes: desde la marginalia del idioma hasta la jerga escolar del dirigente estudiantil hay marca y definici√≥n, y estas hacen que el lenguaje sea un cuerpo vivo, que podamos asistir aqu√≠ no solo a la autopsia de una juventud que se nos ha convertido en cad√°ver entre las manos, sino tambien a la biopsia de una manera de utilizar el idioma en beneficio de la ficci√≥n dram√°tica. El lenguaje, en Vi√Īa, es siempre confrontaci√≥n. Es duro, es √°cido, es vida. Y esa vida suda √≥xido y semen, suda sangre, suda flujo menstrual, y suda la masa con que se lucha la existencia lo mismo con el sudor de la frente que con el sudor de, ya se sabe, esa otra frente p√ļbica y p√ļblica por donde nuestros sue√Īos son penetrados, violados, abortados, legrados, histerectomizados.

Es preciso se√Īalar tambi√©n, en la estructura externa e interna de la obra, el juego que provoca el dramaturgo entre diferentes planos temporales. Son esos planos los que advierten no solo la consecutividad l√≥gica de la historia, sino el entramado de un tejido dram√°tico que habla de la memoria reconstruida, del ejercicio de rescate de la verdad y del intento grupal de salvaci√≥n. Pero no se entienda que asistimos en esta obra a ese preterido viaje que ya Dante recorri√≥ mucho mejor que nosotros, de manera evidentemente m√°s cl√°sica, desde la oscuridad del infierno a la luz aburrida del para√≠so de los justos. En el para√≠so de Vi√Īa no hay justos, solo m√°scaras que se retuercen y se cambian de rostro a rostro porque todos los personajes son v√≠ctimas y ejercen tambi√©n la violencia de su tiempo: no conocen otra forma.

Por eso, m√°s que una obra de personajes, Autopsia del para√≠so es una obra coral, de voces que tienen como leitmotiv un espacio com√ļn determinado (la escuela) y una temporalidad que los ci√Īe. En esa temporalidad y en ese espacio, los cuerpos y las voces de la dramaturgia intentan amoldarse, y sobre todo olvidar, porque el olvido viene siendo el espacio de confort, la poltrona c√≥moda que es necesario desempolvar con una carta y una presencia m√°s potente incluso que lo f√≠sico. Resortes dram√°ticos semejantes no solo sacuden el polvo de una memoria colectiva sino que tambi√©n reviven la culpa colectiva de una √©poca y un pa√≠s dram√°tico del cual todos hemos sido c√≥mplices en tanto dura el ejercicio ficcional.

Roberto Vi√Īa se ha especializado en escribir una dramaturgia escoriada, una dramaturgia del dolor joven, una dramaturgia donde la juventud no es sin√≥nimo buc√≥lico de belleza y futuro. La juventud que Vi√Īa describe y asume como nuestra, la que visibiliza ‚ÄĒtan necesario visibilizar y nombrar en este mundo donde lo que no se ve ni se nombra, no existe‚ÄĒ es aquella que sabe le toca vestirse con las pieles de la resignaci√≥n o la escapatoria (si es que a√ļn es posible escapar del recuerdo y de los espacios f√≠sicos que ese recuerdo habit√≥). Autopsia del para√≠so es la ventana que se nos abre a medio camino de nuestro viaje desde la oscuridad hacia la luz. Solo que la oscuridad que nos muestra esa ventana no es, en el fondo, tan oscura. Ni la luz tan luz. Escalpelo en mano, sierra en mano, nos toca como espectadores y lectores, en el espacio sagrado de la escena, reconocer el cuerpo (Jane Doe, John Doe) que el dramaturgo nos ha entregado entre los brazos con la esperanza de que, en alg√ļn momento, debajo de la piel fr√≠a del cad√°ver, lata un coraz√≥n o un texto.¬†



No hay Annalie sin guitarra, cuerdas o acordes

Pienso en Annalie L√≥pez y digo Azucena. Hasta tal punto es sonoro su verso en mi cabeza, hasta tal punto se ha prendido en m√≠. La conoc√≠ en su tierra natal, Guant√°namo. Escuchar su voz y ver la maravilla son actos que se desprenden el uno del otro. Hoy entrevisto a esta muchacha que piensa en la m√ļsica y en la poes√≠a como un acto de lo cotidiano, de ese cotidiano de donde extrae sus ideas, de esa guerra del cotidiano donde el trovador es el soldado m√°s fiel.

¬ŅC√≥mo nace en ti la inclinaci√≥n hacia el mundo de la palabra y de la m√ļsica?

Nace gracias a mi padre y a mi madre. Desde muy peque√Īa, ellos llenaban la casa de m√ļsica y de sus melod√≠as, ambos adem√°s cantan muy bien. Fue como una inyecci√≥n de vida a mi torrente creativo desde temprano. Incluso llegu√© a la guitarra porque mi padre me dio la primera. Claro que no era solo m√≠a en ese momento, la compart√≠a con mi hermano. Siempre tuve esa influencia art√≠stica a mi alrededor.

Tu tierra natal, Guant√°namo, ¬Ņdefine qui√©n eres, define tu m√ļsica?

Mi tierra me define en muchos aspectos, pero no del todo. La m√ļsica que hago tambi√©n tiene influencia de otras partes del pa√≠s. Y de lo for√°neo, adem√°s.

¬ŅEst√° el m√ļsico siempre, lo quiera o no, atado a su terru√Īo, a su geograf√≠a? ¬ŅSe puede hablar en la m√ļsica de una geograf√≠a que es m√°s espiritual que f√≠sica?

Creo en el dicho de que para saber ad√≥nde se quiere llegar, se debe antes saber de d√≥nde se viene. Esto √ļltimo nunca lo voy a olvidar. Como artista defiendo mi identidad. La m√ļsica es un lenguaje muy amplio y expresivo. Para m√≠, es el lenguaje m√°s comunicativo en cualquier geograf√≠a, porque escapa de l√≠mites territoriales. En mi caso, la m√ļsica surge como una necesidad: no me cuestiono l√≠mites geogr√°ficos ni otros. Respeto a quien haga m√ļsica para una geograf√≠a.

¬ŅC√≥mo definir√≠as a un trovador?

Un trovador es un poeta, un soldado m√°s de la poes√≠a. Sobre todo, un so√Īador.

¬ŅD√≥nde encuentras el material para escribir tus canciones?

En la propia vida. En la cola del pan, en los cuentos de mi abuela o en los ojos de mi perro Jam…

A tu entender, ¬Ņcu√°les son los principales problemas a los que se enfrenta la juventud art√≠stica cubana en estos tiempos?

La mayoría de los  artistas jóvenes de Cuba carecen de  materiales para poder mostrar su obra. Y estoy segura de que los mayores ejemplos son los que suceden en las provincias.

Tras el paso de la pandemia, ¬Ņsientes que tu obra ha sufrido cambios o que tu pensamiento creativo se ha condicionado de otra manera?

Mi obra ha cobrado fuerza. El confinamiento ha logrado que tenga más acercamiento conmigo misma y, por ende, un mayor acercamiento con lo que hago. La situación actual me ha condicionado a tener un contacto más próximo con el mundo de las redes sociales, por ejemplo, lo cual me ha servido de publicidad.

¬ŅHasta qu√© punto la poes√≠a dicta tu discurso, y de qu√© manera lo integras luego en tus composiciones?

Veo poes√≠a en todo lo que observo. Es un acto inherente a m√≠. Y lo aprovecho traduci√©ndolo en m√ļsica hasta donde s√©, hasta donde puedo. La creatividad es un¬† modo de vida. Las ideas est√°n ah√≠, en todas partes. Y donde menos lo esperas.

Has sido nominada a no pocos premios, entre ellos los Lucas y Cuerda Viva: ¬Ņcu√°l es la funci√≥n de los premios en la vida de un artista?

Mi compromiso con la m√ļsica es un hecho, y estas nominaciones son est√≠mulos v√°lidos para afianzar este compromiso. Adem√°s, agradezco ser parte de los artistas reconocidos en espacios que honran a los talentos de esta geograf√≠a. Llevo al p√ļblico lo mejor de m√≠, canto al amor porque el amor est√° en todas partes.

Estoy segura: el buen arte conquista. Y puede salvarnos incluso de nosotros mismos.

M√°s all√° de la guitarra y de la m√ļsica, ¬Ņqui√©n es Annalie?

No hay Annalie sin guitarra, cuerdas o acordes.



Buscar una pizca de oscuridad en la belleza

Si digo su nombre completo, Silvia Mar√≠a Becerril Guillermo, quiz√°s no tengas ninguna referencia que te permita saber de qui√©n hablo. Pero si vas a las redes sociales, fundamentalmente Instagram, y buscas a @draw_my_journal, te aseguro que quedar√°s extasiado ante la belleza, las sombras y luces de la obra de Silvia. Ella es una joven artista visual cubana y una fabulosa ilustradora que vale la pena conocer. ¬ŅMe acompa√Īas en este viaje?

¬ŅHasta qu√© punto han influido en tu concepci√≥n de hacer arte el uso de las redes sociales? ¬ŅCu√°n √ļtiles pueden resultar para un creador?

Las redes sociales brindan posibilidades que están al alcance de la imaginación de un artista. En mi caso constituyen una herramienta fundamental de inspiración, interacción y difusión de mi arte. Me considero una persona introvertida, que hasta cierto punto le cuesta establecer una relación interpersonal de la manera tradicional y, en ese sentido, la pantalla de mi móvil me facilita esa comunicación. Por otra parte, las redes permiten que se establezcan relaciones con otros ilustradores y que se gestionen ofertas de trabajo. Sin embargo, tienen en mi opinión un lado oscuro, pues muchos llegan a desanimarse si no llegan a conseguir suficiente apoyo o seguidores. Por esta razón es importante estar centrado e ir creando una propia comunidad que se identifique con nuestra obra, saber hacia dónde nos dirigimos y ser constantes.

¬ŅCu√°les son tus principales influencias creativas?

Me inspira casi todo lo que me lleve a mi infancia, a las memorias y los sue√Īos que ten√≠a en la etapa m√°s inocente de todo ser humano. Entre los artistas de la animaci√≥n que m√°s tomo como referente puedo destacar a Don Bluth, Tom Moore, Satoshi Kon, Tim Burton y las producciones del Estudio Ghibli. Recuerdo los primeros libros ilustrados que mis padres me le√≠an y por los que sent√≠a gran fascinaci√≥n, los cuentos folcl√≥ricos y con referencias a sirenas y otras criaturas formaron mi identidad como creadora. Por aquel entonces tambi√©n llegaba mucha mercanc√≠a a Cuba proveniente de Rusia, incluso a nivel audiovisual, por lo que las ilustraciones a acuarela de Nika Goltz u otros ilustradores sovi√©ticos influyeron en mi estilo. Pero sin lugar a duda fueron los cuentos de Andersen y de Oscar Wilde los que claramente me llegaron al alma: esa pizca de oscuridad en la belleza o ese destello de luz en la sombra forman parte de la identidad que he logrado crear como ilustradora.

Soledad. Draw my journal/ cortesía de la entrevistada

¬ŅC√≥mo definir√≠as tu estilo?

Nostálgico, narrativo y onírico. En los comienzos me enfocaba en realizar ilustraciones estéticas, en tomar muchas referencias de otros artistas o tendencias del momento, creo que con el fin de aprender nuevas técnicas digitales e ir ganando popularidad. Afortunadamente siempre existía una esencia en la mayoría de mis primeros trabajos como ilustradora que fueron imponiéndose a todo y lograron fusionarse en un estilo más propio. Formas anatómicas muy sencillas, el énfasis en la iluminación y en el uso del color son de suma importancia en la conformación de mi estilo de ilustrar. Con el tiempo he creado una paleta de colores propia que toma como referencia los contrastes y destellos sutiles de la ilustración tradicional al óleo y que se focaliza en los detalles de la iluminación presente en la naturaleza. La presencia femenina es casi una constante en mi obra.

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso creativo?

Me siento ante la computadora o el papel con un caf√© y m√ļsica, esta √ļltima casi siempre expresa mis estados de √°nimo. Intento pensar en qu√© quiero transmitir y voy bosquejando infinitamente hasta que llego a un resultado que, aunque para mi sea un garabato, lo visualice como una imagen. Luego pienso en el aura crom√°tica y comienzo a dibujar sobre ello y a dar detalles directamente, pues soy un poco impaciente y ca√≥tica y me gusta ver resultados inmediatos en algunas de las partes, es un proceso que hago de manera desenfadada.

Como dibujante e ilustradora tienes una formaci√≥n autodidacta, ¬Ņsientes que existen iguales oportunidades para los creadores formados en academias que para aquellos que llegan al mundo del arte por sus propios medios de aprendizaje?

En nuestro contexto nacional creo que no, y esto precisamente est√° propuesto por el tipo de sociedad que tenemos. Como autodidacta me ha resultado muy complicado darme a conocer, y cuando lo he logrado, en ocasiones confunden mi formaci√≥n con la del Instituto Superior de Dise√Īo o piensan que mis m√©ritos los tengo porque me form√© en alguna academia; simplemente lo asumen. Igualmente, el acceso a medios de trabajo o exposiciones personales, incluso al mundo audiovisual o editorial es juzgado por la procedencia del artista o por sus contactos, en mi opini√≥n, muchas veces sin valorar la calidad del trabajo. Aun as√≠, nada de esto me detiene.

¬ŅPor qu√© has encauzado tu vida creativa hacia el dibujo y la ilustraci√≥n? ¬ŅC√≥mo descubriste que este ser√≠a tu camino como artista?

Desde peque√Īa naci√≥ esa admiraci√≥n por todo lo visual, inspirada por los dibujos animados y tambi√©n por el h√°bito de la lectura, cosa que agradezco a mis padres. Ellos sin saberlo fueron de cierta manera mis primeros referentes, aunque sus profesiones nada tienen que ver con el arte (mi madre es microbi√≥loga y mi padre ingeniero el√©ctrico), ambos tienen habilidades para el dibujo y muy pronto se percataron de las m√≠as y las incentivaron. Desde que logro recordar, fui creciendo como una persona que plantea sus ideas y pensamiento a partir de las im√°genes. Como suele suceder en muchos casos, las personas cercanas a m√≠ lo ve√≠an como un simple pasatiempo, la idea de no ser pr√°ctico o no tener una formaci√≥n universitaria, la presi√≥n del exterior, me hizo poco a poco tomar ese pensamiento. Estudi√© inform√°tica en el preuniversitario y luego comenc√© la carrera de arquitectura, en la que ten√≠a espacios donde pod√≠a seguir refugi√°ndome dentro de la creaci√≥n, pero no era suficiente.¬†

Entre el momento en que el artista descubre el llamado de la vocaci√≥n y ese otro momento en el que el artista sigue sin frenos su llamado puede transcurrir un buen tiempo. ¬ŅSucedi√≥ as√≠ en tu caso?

Efectivamente. Luego de mi graduaci√≥n como arquitecta estuve un buen tiempo desarrollando mi labor como profesora en la disciplina de dise√Īo. Inspirar los primeros a√Īos de los estudiantes, que en mi opini√≥n es la etapa m√°s importante de cualquier profesi√≥n, me hizo descubrir que faltaba esa chispa en mi vida. Una serie de trabajos t√©cnicos y de situaciones complejas a nivel personal sucedieron en los siguientes a√Īos, tiempo en el que pr√°cticamente cualquier bosquejo que sal√≠a de mi mano era para fundamentar un trabajo, hasta llegar a un momento de reflexi√≥n, de ser impulsiva.

Volver al dibujo fue casi un acto de auto aceptación y una lección crucial sobre la importancia de ser honesto con uno mismo en el arte. Un amigo me prestó mi primera tableta digital hasta que pude comprar la mía propia y así recomenzar algo que nunca debía haber terminado. Convertir la ilustración en una carrera de tiempo completo requiere aprender a personalizar nuestro enfoque creativo.

cortesía de la entrevistada

¬ŅQu√© tipo de colaboraciones con otros artistas te interesar√≠an en tu vida creativa?

Me encantar√≠a tener la oportunidad de colaborar con cineastas y escritores. El mundo de la animaci√≥n requiere de una etapa de dise√Īo conceptual que se adecua a mi estilo, que es m√°s desenfadado. Tambi√©n me gustar√≠a trabajar ilustraciones para el ballet.

¬ŅHas pensado en la ilustraci√≥n de libros?

Realmente mis deseos radican en esta interrogante. Crec√≠ en un mundo lleno de historias, le√≠ much√≠simo en mi adolescencia y aunque actualmente lo hago menos, porque el dibujo ocupa gran parte de mi tiempo, siempre me doy una escapada y al menos busco alg√ļn escrito que me motive. En muchos de mis trabajos pueden verse algunas frases que los inspiran o acompa√Īan la ilustraci√≥n, lo cual para m√≠ es el comienzo de todo, como lo son esas im√°genes que hice para el #folktaleweek2020. Ilustrar libros y crear mis propios √°lbumes ilustrados es mi sue√Īo futuro, transmitir esa sensaci√≥n que me hizo enamorarme de este universo art√≠stico.

El mundo de lo fant√°stico y lo on√≠rico forma parte indiscutible de tu trabajo como dibujante, ¬Ņpor qu√© sucede as√≠? ¬ŅQu√© es lo que m√°s te atrae de esa mirada a lo extracotidiano y a lo extraordinario?

Al principio de mi incursi√≥n en la ilustraci√≥n digital trat√© en vano de ser m√°s comercial, entonces quiz√°s mi trabajo llegaba o gustaba m√°s al p√ļblico, pero yo quedaba rara vez satisfecha con el resultado. Las escenas cotidianas, los autorretratos son im√°genes que est√°n presentes en mi vida, pero que no me definen como persona. Como dicen mis amigos, estoy siempre en la luna. Fue asimilar este concepto y comenzar a dibujarlo lo que realmente me hizo desbloquear ese mundo de sue√Īos. Cuando dibujo soy yo y al mismo tiempo soy quien quiera ser, me refugio en mi mundo de historias y personajes, viajo a todas partes desde mi silla de escritorio.

El mundo de Instagram ha sido una plataforma donde expones, a modo de nuevo tipo de galer√≠a, tu trabajo como dibujante. ¬ŅSon las redes sociales nuevos espacios de exhibici√≥n del arte?

Lo son. ¬ŅQu√© mejor manera de mostrar tu trabajo que cuando puede ser accesible a todos? Aun as√≠, desgraciadamente encontramos personas que en ocasiones quieren adue√Īarse de tu arte y no tienen reparo en hacerlo, por eso es importante establecer l√≠mites y con el tiempo poder crear nuestra propia plataforma independiente donde podamos hacer valer nuestro derecho de autor.

M√°s all√° del dibujo, ¬Ņqui√©n es Silvia?

Silvia es una mujer so√Īadora que intenta vivir el presente sin descuidar sus prop√≥sitos futuros. Hija, hermana y sobre todo amiga. Ilustradora comprometida con su trabajo y en ocasiones artesana. Amante de los simples placeres cotidianos como la lectura, el caf√© y el t√©, los animales, la cocina y los audiovisuales. Caminante urbana empedernida. Curiosa incansable de nuevos desaf√≠os.



La creación en sí es un acto de amor

Aunque no conozco personalmente a Náthaly Hernández Chávez, sus historias me han llevado a sentirme cerca de ella. Al final, esto es lo que la buena literatura consigue. No solo es una mujer que escribe poesía sino que también se ha lanzado a las lides de la ciencia ficción y la fantasía, con tan buenos pasos que su libro Las azules colinas de Europa obtuvo el más reciente Premio David en dicha categoría. Náthaly tampoco cree en las etiquetas literarias y sabe que, cuando se es creador, es imposible no amar al mundo. Nuestro diálogo comienza con una pregunta sencilla.

H√°blame un poco de tus procesos creativos. ¬ŅC√≥mo nace, c√≥mo le das vida al hijo libro? ¬ŅSientes una relaci√≥n maternal con las historias que creas?

El nacimiento de un libro viene marcado por la espontaneidad. Le debo mucho de mi escritura al h√°bito que adopt√© hace pocos a√Īos de anotar las ideas. Antes de eso jugaba con ellas mentalmente, pero jam√°s las anotaba y con el tiempo se iban borrando para dar paso a otras nuevas. Un libro de Win Wenger llamado Ense√Īar y aprender en el siglo XXI me dio diversos consejos respecto a la creatividad, entre ellos estaba el de escribir todo lo que se me ocurriera, incluso lo que consideraba insignificante. Lo segu√≠ al pie de la letra (nunca mejor dicho), y comenc√© a anotar las ideas en libretas, en papeles sueltos, en la computadora, o en la aplicaci√≥n de notas del celular. As√≠ lo he hecho desde entonces, salvando del olvido a muchas semillas de cuentos y poemas. Despu√©s de un tiempo recopilo esas ideas y me dejo llevar por la intuici√≥n respecto a cu√°les desarrollar. Mientras escribo un cuento la mayor√≠a de las veces uso m√ļsica que se relacione al tema, el ambiente o a alguna emoci√≥n espec√≠fica vinculada a ese texto, le creo su propia banda sonora, por as√≠ decirlo. Cuando tengo varios textos completos intento buscar los mejores en entre ellos, o cualquier relaci√≥n por tema y forma. Con esta gu√≠a armo los libros. Cuando el libro ya tiene un nombre y unos contornos m√°s o menos definidos, deja de ser para m√≠ una compilaci√≥n de textos para convertirse en un cuerpo √ļnico, un individuo.

M√°s que maternal, es una relaci√≥n fraternal, de amistad. Las ideas me han hecho compa√Ī√≠a desde que tengo uso de raz√≥n. Ellas y los libros han sido mis amigos en momentos en que no tuve otros. Uno de los mayores placeres de mi vida es ese momento en que me llega una idea o un verso de un poema; lo que llaman inspiraci√≥n y que para m√≠ es un sin√≥nimo de alegr√≠a. Probablemente cuando vea a mi primer libro impreso se despierten mis instintos materno-literarios.

¬ŅCrees que las etiquetas ‚Äúliteratura joven‚ÄĚ, ‚Äúautor novel‚ÄĚ, as√≠ como sus ant√≠podas ‚Äúescritor consagrado‚ÄĚ, ‚Äúescritor can√≥nico‚ÄĚ tienen en realidad alg√ļn prop√≥sito? ¬ŅDefinen algo?

Las etiquetas ayudan al lector a navegar por el oc√©ano literario, pero tambi√©n pueden resultar enga√Īosas. Pueden hacerte caer en la trampa de la complacencia, de lo superficial. Cu√°ntas veces no hemos escuchado frases como: ‚Äúpara ser tan joven no est√° mal‚ÄĚ, o ‚Äúlean a este autor porque es un veterano‚ÄĚ, o ‚Äúque malo estaba el libro para ser de un autor consagrado‚ÄĚ. Yugos y prejuicios donde no se compara la obra en s√≠, sino la obra contra el curr√≠culo literario. Esto suele ser injusto con los autores, j√≥venes y viejos, los pone bajo una presi√≥n innecesaria. Y lo peor es que caemos en estas comparaciones incluso sin darnos cuenta. La realidad es que muchos lectores prefieren adquirir libros de autores veteranos que libros de noveles. Esto es l√≥gico hasta cierto punto, pero constituye una barrera a la hora de dar a conocer nuevas voces creativas. Las definiciones son √ļtiles, siempre que no se las tenga por algo m√°s de lo que son: etiquetas. Y la vida es muy rica y diversa como para que se la pueda definir verdaderamente con un conjunto de estas.

En los tiempos que corren, ¬Ņqui√©n es el escritor?, ¬Ņqu√© lugar tiene en el mundo?, ¬Ņpor qu√© crear? ¬ŅExiste salvaci√≥n en el acto creativo?

Pienso que el escritor es el art√≠fice de la m√°s f√°cil y, al mismo tiempo, la m√°s dif√≠cil de las artes. Para la m√ļsica, la pintura, el baile, se deben tener ciertas aptitudes f√≠sico-mentales (habilidad manual, o√≠do musical, orientaci√≥n espacial, etc.) que nacen con la persona y sin las cuales no pudiera dedicarse a lo que le gusta por mucho esfuerzo que ponga. Aunque hay quienes nacen con habilidad natural para contar o para componer poemas, la literatura es un ejercicio mental, construido a trav√©s del esfuerzo de la persona, de su dedicaci√≥n. Hay quienes a golpe de estudio, lecturas y trabajo se han construido a s√≠ mismos: ese es uno de los regalos de la literatura. La salvaci√≥n radica en parte aqu√≠ y en parte en lo que la literatura representa, al contener belleza y reflexi√≥n, hacer pensar y a la vez provocar sensaciones, permitir al lector ser parte activa de la historia al momento de la lectura: un peque√Īo milagro a dos voces.

cortesía de la escritora

Para m√≠ la literatura es sin√≥nimo de esperanza y libertad, esto √ļltimo por su capacidad de superar las barreras de tiempo y espacio. Por ejemplo, el autor de ficci√≥n realista se convierte en un cronista: gracias a muchos escritores del pasado podemos conocer c√≥mo eran otros lugares y √©pocas, podemos incluso sentirnos transportados a ellas. Crear nos hace ser parte activa del mundo, sin ello, solo somos consumidores o reproductores. El escritor lo hace a su manera. Quienes practican otras profesiones lo hacen a la suya. Todas son v√°lidas y pueden ser una salvaci√≥n para quienes crean y para quienes reciben. Adem√°s, creo imposible ser un escritor y no amar al mundo a tu manera particular. La creaci√≥n en s√≠ es un acto de amor.

¬ŅEs mesurable la levedad o la calidad de los libros que hoy se escriben en Cuba? ¬ŅDe qu√© manera contribuyen, a una cosa o a otra, el sistema de premios de nuestro pa√≠s y los jurados que lo integran?

No s√© si es mesurable, creo que no hasta cierto punto ¬Ņser√° posible hacer esa medici√≥n sin que la subjetividad interfiera? Lo que para unos parece no tener calidad para otros representa lo mejor de la producci√≥n actual, y viceversa: existen tantos criterios como personas. Pero de ser posible, hay factores que impiden formar un criterio objetivo, como por ejemplo la falta de informaci√≥n debido a la incomunicaci√≥n actual entre los sistemas territoriales. Los libros producidos por editoriales provinciales raramente llegan m√°s lejos que la misma provincia y la Feria del Libro de La Habana (ahora interrumpida por la pandemia). Por otra parte, los producidos por editoriales nacionales con sede en La Habana llegan de forma dispareja a las provincias. Precisamente la Feria era uno de los pocos espacios para medir emp√≠ricamente la producci√≥n nacional, pero incluso este criterio puede resultar incompleto.

Precisamente frente a tanto aislamiento, el sistema de premios sirve como una herramienta para darse a conocer m√°s all√° de las fronteras naturales. Tanto a la levedad como a la calidad, el sistema de premios hace su contribuci√≥n, precisamente porque hacen visible a un autor. Ocurre as√≠ desde un concurso municipal hasta el Nobel (hay ganadores de este √ļltimo que eran desconocidos por el p√ļblico hasta que lo obtuvieron). Cuando se premia en alg√ļn concurso se considera esta obra validada para su publicaci√≥n y consumo. Aunque sea en forma de noticia ocasional, se puede llegar a un p√ļblico m√°s amplio solo porque conozcan algo tan simple como tu nombre unido a una fecha y un premio.

Sin dudas, el mundo de lo fant√°stico tiene un especial atractivo para ti, ¬Ņpor qu√© eliges este g√©nero?

Amo la mitolog√≠a desde ni√Īa y ese cari√Īo, lejos de menguar, ha crecido con los a√Īos. La fantas√≠a es el mundo de lo imposible-posible, el lugar para escaparse o ir a pescar buenas ideas si se cuenta con el anzuelo correcto. M√°s que elegirla, ha estado conmigo desde que puedo recordar. De alguna manera logr√© colar a la imaginaci√≥n en el barco de la adultez. Va de poliz√≥n. Los d√≠as en que est√° juguetona se me dificulta concentrarme en las actividades diarias y ando so√Īando despierta. Aunque no he podido explotar este g√©nero en su forma pura, siento que ti√Īe casi todos mis escritos sin importar el g√©nero, como un estado de √°nimo.

¬ŅUn autor que cultiva varios g√©neros tiene menos posibilidades de especializarse en uno?

Por supuesto, por mucho que intente poner igual esfuerzo en todos, algunos le saldr√°n mejor que otros. Tenemos tiempo y esfuerzos limitados, por lo que dividir este esfuerzo se vuelve una desventaja. Hay quienes recomiendan a los autores centrarse en esos g√©neros que se les dan mejor y entiendo el por qu√© lo aconsejan. Sin embargo, me atengo a que la escritura es un placer para quien la hace. Habiendo tantos g√©neros ¬Ņpara qu√© privarnos de aquellos que nos gusten o de la oportunidad de intentar cultivarlos? No significa que el resultado final en cada g√©nero tenga calidad para ser publicable, queda a cuenta de cada autor discernir esto. Parafraseando a Bradbury, la ventaja de hacer varios g√©neros a la vez es que te permite equivocarte, ser un eterno estudiante. Y esa ventaja es m√°s que suficiente para intentarlo.

¬ŅExisten maneras de frenar la proliferaci√≥n de la poes√≠a de poca calidad, de la poes√≠a leve? ¬ŅO esa es una labor que se debe dejar al tiempo?

Vivimos en una √©poca de masividad. Nunca hab√≠an caminado tantas personas juntas sobre este planeta, las comunicaciones entre ellas nunca hab√≠an sido tan f√°ciles y r√°pidas, las condiciones de bienestar y el acceso a la educaci√≥n b√°sica jam√°s hab√≠an estado tan generalizadas. Tendemos que convivir con la masividad con sus ventajas y desventajas. Que haya m√°s poetas que nunca antes puede influenciar en la proliferaci√≥n de la poes√≠a leve, de la poco seria. Creo que una de las mejores formas de paliar la mala literatura radica en la educaci√≥n y en fomentar genuinos h√°bitos de lectura que provoquen riqueza y flexibilidad en la creaci√≥n literaria. Claro que antes de ense√Īar literatura, primero hay que asegurarse de inculcar el amor hacia esta, como dec√≠a Borges.

Solo en Cuba se pueden contar por centenares las personas que escriben sin que siquiera les guste leer, o que lean poco y reducido a un g√©nero o subg√©neros espec√≠ficos (y muchas veces sus peores exponentes). Me he tropezado a algunos en los talleres literarios y hasta cierto punto no los entiendo. Tampoco existen en Cuba escuelas y gu√≠as para aprender a escribir poes√≠a, fuera de talleres especializados en pocos lugares. A diferencia de la narrativa, que cuenta con una escuela nacional como es el Centro Onelio y mucho material t√©cnico producido por este, la poes√≠a no cuenta con un lugar donde los j√≥venes de todo el pa√≠s puedan ir a aprender sobre las formas t√©cnicas y las escuelas po√©ticas. La mayor√≠a se aprende de forma autodidacta en un taller local especializado de los pocos que hay o (si tienes suerte) bajo la tutela de alg√ļn poeta que te asesora personalmente. A lo mejor la creaci√≥n de un centro nacional de ense√Īanza po√©tica pudiera hacer un cambio en este sentido. O no. Solo estamos especulando. En mayor o menor medida siempre habr√° que, a la manera de Eliseo Diego, confiarse al tiempo.

¬ŅQu√©, a tu criterio, es lo novedoso o lo esencial de la poes√≠a joven que se crea hoy en nuestro pa√≠s?

Lo esencial de esta poes√≠a es la multiplicidad. Que existan tantas formas y estilos conviviendo juntas, que autores abracen corrientes de creaci√≥n que no coincidan con la que est√° de moda en los √°mbitos literarios. Y que otros tantos abracen estas corrientes, pero mantengan su propia voz literaria. Valoro mucho la honestidad. Pienso que uno como autor debe ser honesto, consigo y con los dem√°s. No escribir solo para agradar a un p√ļblico espec√≠fico (los acad√©micos, los lectores m√°s o menos cercanos). Hacerlo lo mejor posible para que el poema llegue a ellos en su mejor expresi√≥n, pero que el primer lector satisfecho sea uno mismo.

¬ŅSientes que tu poes√≠a se abraza/emula/se deriva a otros cuerpos po√©ticos de la tradici√≥n can√≥nica, menos o m√°s asentados en cuanto a cercan√≠a temporal?

Mi formación poética es más reciente y menos profunda de lo que me gustaría, con la literatura no se termina nunca de aprender y encontrar tesoros. Al menos tengo la ventaja de que me gusta la variedad, desde los poemas antiguos del Oriente hasta los de más reciente factura. Hay autores que me han marcado, primeramente, José Martí, y luego poetas como Omar Khayyam, Tagore, Keats, Bécquer, Pessoa, Kavafis, Rilke, Whitman, T. S. Eliot, Ezra Pound, Miguel Hernández, Borges, Alejandra Pizarnick, Dulce María Loynaz, Cintio Vitier y otros. Siento cercana la obra de escritores norteamericanos y latinoamericanos, supongo que por familiaridad de contexto y tiempo. También me he nutrido de mucha poesía contemporánea cubana, especialmente la matancera. Esta es una tierra de excelentes poetas. De Cuba me gusta leer a autores de todas las generaciones, el mosaico que conforman es muy colorido y a veces uno se encuentra con versos maravillosos donde menos se lo espera.

¬ŅCrees en las influencias? ¬ŅHasta qu√© puntos son perceptibles en tu obra?

S√≠, creo. Por eso mencion√© arriba que no entend√≠a a los que escrib√≠an sin que les gustara leer. Me parece que lo natural es ser un lector al que en alg√ļn momento no le es suficiente con solo leer y quiere crear sus propias historias, estimulado por uno o m√°s autores que le gustan demasiado, y a los que termina emulando en sus primeros textos. Al menos este es mi caso. Hasta ahora mis mayores influencias son Bradbury y Borges, que hac√≠an una prosa muy po√©tica y una poes√≠a muy narrada. Tambi√©n hay otros a los que imito en aspectos espec√≠ficos, ya sea en los di√°logos, en las descripciones, en la construcci√≥n de personajes. Con todos esos fragmentos, unidos a los dict√°menes propios de la inspiraci√≥n, he estado construyendo mi voz y mi estilo, arquitectura que est√° bien lejos de terminarse ya que apenas estoy fundiendo las bases del edificio.

Un libro que cambió tu vida y por qué.

Tengo varios, algunos muy queridos de la infancia, como La edad de Oro, de Jos√© Mart√≠, Oros Viejos, de Herminio Almendros, La isla misteriosa, de Julio Verne y Cien a√Īos de soledad, de Garc√≠a M√°rquez, o como mis libros de leyendas pertenecientes a la mitolog√≠a de todas partes del mundo, que me dediqu√© a coleccionar. Pero quiero explicar el que me reconcili√≥ con la ciencia ficci√≥n luego de que estuviera alejada de este g√©nero durante varios a√Īos: una selecci√≥n de cuentos de Ray Bradbury, con la que descubr√≠ a este autor. Me cambi√≥ la vida porque encontr√© a alguien muy af√≠n a la manera en que sent√≠a la literatura. La bibliofilia de Bradbury, su luminosidad, ese sentido de maravillarse con lo que le rodea y so√Īar futuros posibles centr√°ndose en c√≥mo eso afectar√° la vida √≠ntima de las personas, todo me resultaba muy cercano. Adem√°s de que los cuentos de Bradbury fueron escritos con alegr√≠a y amor, y esto puede percibirse en el fondo de cada uno, sin importar su tema.

H√°blame un poco de tu reciente Premio David, ¬Ņqu√© temas aborda el libro, cu√°l es su estructura? Todo lo que nos puedas avanzar sin spoiler.

Las azules colinas de Europa es una compilación de los mejores textos que he escrito del género hasta la fecha. Así de sencillo. El título del cuaderno es un doble homenaje a dos maestros, uno del realismo y el otro de la ciencia ficción: en este caso, Ernest Hemingway y Robert Heinlein, pues cada uno posee un libro de nombre similar. Me pareció el más adecuado porque el libro está muy influenciado por la narrativa del siglo XX. Por momentos puede parecer inconexo, ya que los cuentos poseen historias muy distintas, ambientadas en diversas épocas de estadio tecnológico: en unos apenas se realizaron leves avances en la actual tecnología y en otros existe el viaje espacial tripulado y la terraformación de otros mundos. Sin embargo, una vez compilados se pueden ver vasos comunicantes que atraviesan los textos a modo de hilo de Ariadna. El amor, la muerte, el sexo, la violencia, la nostalgia, los deseos insatisfechos y la traición a uno mismo y/o a los seres queridos son temas recurrentes en las historias. Es un libro muy centrado en el propio ser humano o en sus derivados sintéticos (robots/replicantes). Una vez terminado también encontré allí reflexiones sobre la guerra, la vejez, la discriminación por raza y género, el medioambiente, la pérdida de la cordura y la alteración de procesos naturales del hombre y la naturaleza. Estos mensajes no fueron colocados de forma panfletaria, sino que crecieron entre las historias. Por momentos no puedo evitar recreaciones poéticas en mis cuentos, ya sea del lenguaje o de las imágenes. Siendo poeta de formación, mi estilo navega espontáneamente hacia esas aguas. El cuento donde más se nota esto es No regreses al lugar donde fuiste feliz, que mezcla poesía con narrativa y hace un homenaje a ese gran poeta cubano que es Delfín Prats.

¬ŅTe obsesiona la perfecci√≥n? ¬ŅAl menos te preocupa? ¬ŅCrees que es posible lograr la obra perfecta o el proceso sin costuras, completamente cerrado?

Gracioso que lo preguntes, hace poco me percaté de algo que no conocía de mí misma y es sobre ese mismo tema. Me consideraba una persona nada perfeccionista, más bien regada, dispersa. Resulta que todo mi perfeccionismo se vuelca en la literatura: reescribo y reviso mis cuentos y poemas una y otra vez. No he dejado de retocar los cuentos del libro que envié al David, no sé si dejaré de hacerlo cuando el libro ya esté impreso. Eso espero. Lograr una obra perfecta es casi imposible, pero sí creo que cuando un texto ya está impreso te proporciona un efecto de cierre, al menos temporal.

Una mujer que escribe ciencia ficci√≥n y fantas√≠a, ¬Ņcu√°nto crees que ha incidido el recorrido y el legado de otras autoras en la creaci√≥n que haces hoy y en las posibilidades actuales de publicaciones y premios?

La historia moderna de las mujeres en la ciencia ficción y fantasía fue toda una epopeya. Desde el Frankenstein, de Mary Shelley, y hasta finales del siglo XX estas pioneras tuvieron que luchar para ser juzgadas por su calidad y no por su sexo en un mundo editorial que no concebía que las mujeres se dedicaran a tales géneros. Sin ellas probablemente no tendríamos la igualdad que hoy se da por sentada.

En el caso cubano se ve c√≥mo las mujeres han sabido darse un lugar en los (pocos) concursos y (reducidas) publicaciones del g√©nero. Por ejemplo, el primer David de C.F fue ganado por una mujer, Da√≠na Chaviano. Entre el David y el Calendario pueden citarse nombres como el de Gina Picart, el tuyo, el de Malena Salazar Maci√°, y otros tantos que se me escapan. Otro ejemplo, y esta vez hablo de un concurso que premia el cuento corto, en el Oscar Hurtado se cuenta con m√ļltiples ganadoras femeninas. En este 2021 los premios para cuento de ciencia ficci√≥n, para cuento de fantas√≠a y para poes√≠a especulativa lo ganaron mujeres. Las menciones en la categor√≠a de ciencia ficci√≥n fuimos dos mujeres tambi√©n. Aunque no es una historia tan larga (la propia historia de estos g√©neros en Cuba es relativamente corta), ha existido una relaci√≥n entre ellos y las narradoras femeninas, que tuvieron que vencer obst√°culos como el machismo y el menosprecio de g√©nero (sexual y literario) para ganarse a pulso su m√°s que merecido lugar. En cuanto a premios y publicaciones, a nivel internacional hace tiempo se escuchan los nombres de las autoras cubanas, tanto las residentes como las emigradas. Mientras tanto en Cuba, cuando se trata de lo fant√°stico (como mencion√© arriba), siempre van a ser mucho menos los premios y publicaciones en comparaci√≥n con otros g√©neros, algo que afecta a todos sus autores por igual.

¬ŅQu√© te gustar√≠a que los lectores hallen en tu creaci√≥n?

Lo mismo que hall√© yo en otros tantos libros de otros tantos autores: reflexi√≥n, recreaci√≥n, ensue√Īo, historias que ocupan de forma m√°s o menos temporal un lugar en otras mentes, poemas que provoquen emoci√≥n, sensaciones, semillas de pensamientos sobre s√≠ mismos y lo que los rodea. Borges dec√≠a que uno primero escrib√≠a para s√≠ mismo y despu√©s para la familia, los amigos, para todos los dem√°s. Aspiro que los lectores se sientan tan bien leyendo mis textos como me sent√≠ yo al escribirlos.

M√°s all√° de la p√°gina y blanco, ¬Ņqui√©n es N√°thaly?

Apenas estoy empezando a descubrirla. Hasta ahora s√© que es alguien curioso, en constante cambio pese a su inmovilidad, que ama a los libros y a la literatura, al conocimiento, al acto de escribir, a la m√ļsica y las artes, a la historia y las ciencias, a todo lo que es bello y bueno. Me maravilla lo que el mundo es y lo que puede ser, creo que por eso escribo ciencia ficci√≥n y fantas√≠a, y hago poes√≠a. Ese mismo sentir lo encuentro reflejado de la mejor manera posible en uno de los versos de Jos√© Mart√≠: ‚ÄúTodo es hermoso y constante/ todo es m√ļsica y color/ y todo, como el diamante/ antes de luz, es carb√≥n.‚ÄĚ



‚ÄúEl arte de escribir es un salvavidas para muchos‚ÄĚ

Jackeline Rojas A. escribe desde la soledad y el silencio, pero tambi√©n desde el bullicio de las calles donde encuentra material para sus historias. En su creaci√≥n se mezclan la poes√≠a, la narrativa y la cr√≥nica: as√≠ construye ese acto imprescindible en la existencia humana que es el arte de la comunicaci√≥n con los lectores. Esta entrevista es una invitaci√≥n a conocer la obra de esta autora novel que, sin duda, establece puentes de conexiones visibles entre su realidad y la del p√ļblico.

¬ŅC√≥mo nace en ti la inclinaci√≥n hacia el mundo de la palabra? ¬ŅPor qu√© elegiste la literatura?

Desde peque√Īa me gust√≥ leer, y disfrutaba mucho las sesiones de biblioteca que estaban incluidas en el programa escolar. A√ļn recuerdo a mi primera bibliotecaria, Am√©rica, quien ten√≠a tal magia al contar fragmentos de libros que era casi imposible salir de la biblioteca sin haberte le√≠do al menos un pasaje. En mi casa tambi√©n recib√≠ libros: regalos preciados que he cuidado con mucho cari√Īo hasta el d√≠a de hoy. No creo que yo haya escogido a la literatura; ella me escogi√≥ a m√≠. Desde la infancia, sin darme cuenta, he estado garabateando ideas y sentimientos en un papel.

¬ŅC√≥mo definir√≠as tu estilo?

No soy amante de los encasillamientos y clasificaciones, porque creo que limitan la visi√≥n que el p√ļblico pueda tener sobre el artista. Pero si he de responder a la pregunta dir√≠a que soy de una autora que posee un estilo elegante y sobrio en ocasiones.

En tu proceso creativo, ¬Ņoptas por la rutina, por los ritos o por la improvisaci√≥n? ¬ŅPuedes hablarnos m√°s de c√≥mo transcurre dicho proceso?

Adoro escribir en las ma√Īanas, bien temprano, antes de que salga el sol. Disfruto el silencio y el susurro de la naturaleza que despierta lentamente. Prendo una vela y despu√©s de unos minutos de meditaci√≥n estoy lista para llenar la p√°gina en blanco. En muchas ocasiones me hago acompa√Īar de m√ļsica instrumental, la cual selecciono seg√ļn el tema sobre el que voy a escribir.

¬ŅSientes que la literatura rinde m√°s frutos cuando hay un m√©todo de trabajo que la dirige o apuestas por la libertad creativa en su m√°s amplio registro?

He aprendido que sin metodolog√≠a y organizaci√≥n el camino se hace m√°s dif√≠cil. En mi caso, antes de desarrollar una metodolog√≠a, yo escrib√≠a unas veces m√°s que otras, pero no creo que fuera muy regular. Sin embargo, desde que comenc√© en Laboratorio de Escrituras ‚ÄúEncrucijada‚ÄĚ soy mucho m√°s disciplinada y he podido afrontar retos en diferentes g√©neros que jam√°s pens√© abordar anteriormente.

¬ŅC√≥mo le das vida al hijo-libro? ¬ŅSientes una relaci√≥n maternal con las historias que creas?

Por supuesto, mis historias tienen una parte esencial de mí o me han sido cercanas. Darle vida al hijo-libro es un proceso que disfruto mucho, incluso llego a tener palpitaciones en disímiles momentos del proceso. Existe también un proceso de investigación que adoro porque es como nutrir tu alma y llenarla de diferentes elementos. Mi relación personal con las historias es estrecha, pero a la vez que doy a luz, dejo ir a mi hijo-libro, que sea libre y recorra otros caminos.

Eres una autora que se mueve en diferentes registros y g√©neros literarios, ¬Ņcrees que ese eclecticismo creativo le aporta al proceso escritural del autor?

En mi experiencia, le aporta muchísimo, porque este eclecticismo te hace buscar otros lenguajes, otras visiones para que tu obra no se haga repetitiva, incluso te permite ponerte en la piel de diferentes actantes, imaginar diversas situaciones que, de encasillarse en un solo género, con probabilidad nunca explorarías.  

Para un autor novel, ¬Ņcu√°n dif√≠cil es abrirse paso en la selva de las palabras?

Es muy difícil. Hay todo un entramado preestablecido que a veces, y aunque lo desees con pasión, no te permite llegar a las puertas correctas. O tu trabajo no cae en las manos apropiadas y se duerme entre otros manuscritos. Pero no por eso hay que abandonar; al contrario, no debemos dejar de perseverar.

¬ŅD√≥nde encuentras material para escribir tus historias?

Me encanta escuchar a las personas cuando camino por la calle, cuando se acercan a ti sin conocerte y te cuentan su vida. A veces simplemente escucho. Me alimento de todo lo que se mueve a mi alrededor y hasta de lo que no se mueve. Encontrarme una ceiba en el medio del campo puede tener una importancia vital para mí. Cuando observo su forma, las ramas, su majestuosidad, estas me hablan tanto como una persona.

En los tiempos que corren, ¬Ņqui√©n es el escritor?, ¬Ņqu√© lugar tiene en el mundo? ¬ŅExiste salvaci√≥n en el acto creativo?

El escritor es un mensajero. En estos tiempos convulsos, llenos de apat√≠a y desesperanza en ocasiones, el arte de escribir es un salvavidas para muchos y un acto de esperanzas para otros. Un poema puede cambiar la percepci√≥n de un hecho, te sientas identificado o no con este. Crear es imprescindible para la existencia humana. Es el enorme porciento de espiritualidad y de amor que debe seguir acompa√Īando nuestras vidas. No debemos renunciar al gozo y el asombro que puede provocarnos la m√°s m√≠nima brizna de arte.

¬ŅQui√©nes son tus principales referentes creativos?

Me nutro de los clásicos y también de los contemporáneos. No tengo un referente en particular, porque temo caer en la influencia indirecta que puedes recibir cuando lees mucho del mismo autor. No obstante, si lees, si contemplas obras de arte en una galería o vas por la calle andando, de alguna manera tu obra va estar influenciada por ese fluir de la vida.

Ser mujer, negra, madre y cubana, ¬Ņdefine tu escritura? ¬ŅSon la racialidad y lo femenino temas que directamente impactan en tu creaci√≥n?

Por supuesto que define mi escritura. Mi poes√≠a no es la misma desde que soy madre. Y s√≠, el hecho de ser afrodescendiente y vivir en una isla me hace ver la escasez de personajes en la literatura nacional que sean como yo, y entender incluso que los estereotipos con respecto a personas negras se perpet√ļan aun hoy: por eso he decidido crear personajes que dejen una huella, que se conviertan en h√©roes negros con valores, virtudes y, por supuesto, defectos.

¬ŅHasta qu√© punto la literatura tiene el deber de impactar o cambiar la realidad? ¬ŅDebe acaso apostar por otro camino u otras rutas de sentido?

En esta realidad tan ausente de asideros y de rumbo, pienso que la literatura es una fuente de cambio que debe apuntar a ganar, para influir positivamente en un mundo tan bombardeado de informaciones superfluas. S√≠, la literatura no debe aislarse de otras manifestaciones art√≠sticas; al contrario, debe estar siempre en juego con ellas para poder llegar de una manera u otra a m√°s p√ļblico y no quedarse anquilosada en viejas estructuras.

¬ŅQu√©, a tu criterio, es esencial para que un texto literario tenga calidad y llegue a los lectores?

A veces la calidad no va de la mano junto al éxito literario, pero considero que un texto debe ser escrito con el alma y sin grandes pretensiones de fondo. Si es bueno, ese texto solo se abrirá camino en el complejo mundo de las letras. No puedo dejar de mencionar que el trabajo editorial es importantísimo. No debemos conformarnos, sino intentar llegar siempre a lo más alto de nuestra escritura.

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es Jackeline Rojas A.?

Soy una mujer muy espiritual que adora escribir, estoy llena de sue√Īos. Me encanta re√≠r y pasar bellos momentos. Detesto la rutina. Adoro caminar. La vida cultural es parte esencial en mi vida: ir al teatro, disfrutar de un concierto en la salita del Museo de Bellas Artes, ir de la mano de mi pareja mientras contemplo el mar. Considero que disfruto tanto el pasar tiempo con mi familia como el silencio sonoro de una ma√Īana.



La vida de las palabras

Jeiny Caridad √Ālvarez Valdivia es un esp√≠ritu veloz, creativo, que en su poes√≠a habla de piezas cerradas y de las m√ļltiples caras de m√ļltiples dioses. A trav√©s de las redes sociales he podido conocer, poco a poco, algunas de las aristas que conforman a esta mujer creadora, fot√≥grafa, teatrista y poeta. ¬ŅEl pretexto para este viaje a trav√©s de la vida de las palabras?: su m√°s reciente reconocimiento en el campo de la creaci√≥n literaria.¬†

Tu libro Dios era el susto de mi pieza cerrada obtuvo recientemente Mención en el Premio David de Poesía 2021. Háblame un poco de sus temas y del proceso de creación de este poemario.

Siento que mi cuaderno es muy agradecido. Nace de las interpretaciones que me hice durante todo el proceso de creaci√≥n. Lo conceb√≠ como un poema √ļnico en el que iba recorriendo todas las partes de mi ser √≠ntimo. La ciudad como lugar de pertenencia, el agua que llega a limpiarlo todo. Las luces y las sombras que me abrazan. Ah√≠ est√°n mis inquietudes, el tratar de comprender de d√≥nde vengo, d√≥nde estuve antes y hacia qu√© parte se dirige este camino reci√©n descubierto. El gesto de querer cortar el simb√≥lico cord√≥n umbilical que me ata todav√≠a a este plano f√≠sico sigue siendo un doloroso grito y representa al mismo tiempo el nacimiento y la muerte.

¬ŅConcibes el proceso creativo po√©tico como una sumatoria de todas las artes a las cuales has dedicado gran parte de tu vida?

Creo que es expresar c√≥mo la vida se pone de manifiesto en la escritura √≠ntima del poeta. En mi caso, el teatro me permiti√≥ tener otras vidas, trabajar con los miedos, miradas, sue√Īos y fracasos de los personajes. Todo este descubrimiento de lo cotidiano lo he vuelto a ver en la fotograf√≠a: adentrarse en el mundo que existe debajo de las piedras y en los grandes espacios, guardar ese momento, eternizarlo en una imagen. Luego aparece el reto de llevar ese idioma de los gestos y del paisaje a un universo de s√≠mbolos que conforman la vida de las palabras.

Fotograf√≠a, teatro y ahora poes√≠a, ¬Ņes este un tr√°nsito hacia una forma siempre mutable de creatividad?, ¬Ņuna pausa?, ¬Ņun silencio o un grito permanente?

En todo habita la poes√≠a. En su silencio est√° su grito, le√≠ una vez. Es una rebeli√≥n interna que se activa en cada palabra, en cada constante b√ļsqueda de uno mismo. Quiero lograr que la circunstancia de mi poes√≠a venga desde ese fen√≥meno curioso.

¬ŅTiene la poes√≠a un papel en el mundo real que vivimos?

Hay que volver a ser c√≥mplices de los s√≠mbolos que conforman la esencia de esta realidad, de su m√ļsica y su memoria. Reconocer nuevamente que hay un gozo profundo ante los milagros. Caminar de vuelta hacia la belleza de vivir. Participar del proceso desde ambos extremos. Se trata del ¬ę√©xtasis de la vida y el horror de la vida¬Ľ, al decir de Baudelaire.

Sé que existe también una figura poética que quiere aparentar ser elitista y pretende proyectar conceptos muy antiguos como si fueran novedosos y que, a la postre, no es más que una forma heredada. Lenguaje digerido que se separa mucho de la esencia primigenia.

Muchas palabras mal intencionadas separan, hunden y lastiman, es cierto. Pero existen millones más que generan sentimientos de profundo regocijo, aun en épocas oscuras. Hacía ahí debe caminar la poesía. 

¬ŅLa poes√≠a reestructura la realidad, cambia esa realidad, o se contenta con hacer de la realidad su objeto de contemplaci√≥n?

La conciencia social es inevitable. No somos seres aislados y en todo proceso creativo debe existir una indagación psicológica de la realidad. A la poesía no le es ajena esta contemplación, al contrario, ha venido siendo parte activa de la génesis que representa cada cosa en relación con el tiempo cotidiano del hombre.      

¬ŅC√≥mo defines tu estilo? ¬ŅCrees que el poeta necesita definiciones o le basta la poes√≠a para definirse?

Soy una persona en formaci√≥n, estoy en el camino de la b√ļsqueda. Estudio mucho. Trato de ser muy disciplinada y respetar las palabras y su simbolog√≠a. No mentir√≠a con ellas por los c√≥digos que las habitan y por las proyecciones que generan. Creo que definir a un poeta dentro de un estilo creativo es cerrarlo. La poes√≠a fluye, levita, no pertenece a ‚Äúestilos de creaci√≥n‚ÄĚ. S√≠, los te√≥ricos escribieron: modernismo, post y todos los ‚Äúismos‚ÄĚ que han venido ‚Äúdefiniendo‚ÄĚ. La poes√≠a no es circuito cerrado, es r√≠o, magia que en la nada crea relaciones mucho m√°s complejas, porque si las encasillas con un nombre resultar√≠an esfumadas o remotas.

A tu criterio, ¬Ņcu√°l es el principal temor de los poetas j√≥venes?

Solo voy a hablar por mí. Existe el miedo de no llegar, de quedarse varado en un solo sitio, en llenarse de distracciones que te alejen cada vez más de la palabra. Por eso leo en demasía. Me obligo a disciplinarme diariamente. A respetar este camino que elegí. Buscarme un equilibrio que me ayude a comprender, a padecer las circunstancias externas y tratar de recrearlas luego dentro de los símbolos que se han venido acercando.   

La poes√≠a, ¬Ņdefine certezas o incertidumbres?

La poesía define todo. Desde las certezas y las sensaciones que se adivinan en el proceso poético y que pueden llegar como un desprendimiento de la realidad, hasta la incertidumbre que se pueda sentir al no poder descubrir nunca la luz o la sombra que habitan desconocidas.

Am√©n de las lecturas, ¬Ņde qu√© manera se forma un poeta hoy en d√≠a?

No creo que exista para un escritor un mejor método para crecer que no sea la lectura. Si no lees, no te retroalimentas. Es simple. Las palabras no son perfectas por como suenan, sino por lo que significan y la lectura ayuda muchísimo a la comprensión de la escritura.

Investigación. Descubrimiento. Constancia. Humildad y disciplina son algunas de las claves para la formación creativa en general.   

¬ŅCu√°les sientes son los ‚Äúsiete pecados capitales‚ÄĚ de un autor?, ¬Ņqu√© entorpece la creaci√≥n?

Creo que te he dado algunas respuestas desde las primeras preguntas. Si no trabajo, no soy disciplinada y no me proyecto, el resultado se verá muy lejano. Y sé que no tengo ni experiencia ni camino recorrido pero es lo que yo hago. Es mi método de trabajo. Si nadando tomas mucha agua, terminas hundiéndote por tu mismo peso. Si las distracciones logran ganar al final del camino, entonces ya no quedaría nada. 

 

¬ŅExisten conexiones entre tu poes√≠a, la que escribes hoy mismo, y la realidad cubana; o al menos la realidad de aquellos con los que compartes creaci√≥n, tiempo y espacio?

Siempre trato de buscar una nueva lectura dentro de mi contexto social, más personal, más desde el fluir interior de mis proyecciones. Vivo rodeada de lo cotidiano y mi realidad no creo que difiera mucho de la de aquellos con los que comparto mis días. Mis escritos, por la lógica de convivir un mismo tiempo y a pesar de todo el trabajo simbólico, reflejan muchas veces ese entorno.  

¬ŅQui√©n es Jeiny m√°s all√° del verso?

Alguien que se desafía a diario. Sufre, se desespera, pero logra vivir. Simplemente eso.



¬ęSoy un explorador, un buscador de f√≥siles y de maravilla latente¬Ľ

Este a√Īo, la convocatoria del Premio David trajo alegr√≠as a no pocos escritores, entre los que me incluyo. Como jurado de la convocatoria de libros de ciencia ficci√≥n, tuve el privilegio de conocer una docena de obras nacidas de las plumas noveles de igual n√ļmero de creadores: entre ellas, la de Javier P√©rez. Luego de que el fallo del premio se anunciara por las redes, quise contactar con este autor y proponerle una entrevista. Javier sabe que los motores del humano‚ÄĒlas llaves que abren esas puertas por las que el creador asoma la cabeza para luego contar a otros sobre lo que ha atisbado en una breve ojeada‚ÄĒ se ponen en funcionamiento a trav√©s de la escritura. Sin duda su voz, en un futuro que ya es casi presente, nos dar√° alegr√≠as a los amantes del g√©nero m√°s espectacular del amplio diapas√≥n de lo creativo.

A la hora de enfocarte en dise√Īar una historia o un personaje, ¬Ņqu√© papel juega para ti el lector? ¬ŅPiensas en √©l en ese momento, procuras complacerle o buscas el camino de la satisfacci√≥n personal?

Pues, un poco de ambas cosas, la verdad. Cuando me lanzo a tallar espacios en esos mundos trato de buscar visiones que asombren, habit√°culos que quiten el aliento por una raz√≥n u otra. Tal vez sea por la rareza; aunque me gusta dejar cierta familiaridad para que el lector pueda introducirse en el mundo y no se sienta excluido por una narraci√≥n ajena o cr√≠ptica en la que no podr√≠a vivir ni siquiera imagin√°ndoselo. As√≠ que, de cierta forma, yo soy el representante del lector a la hora de recorrer la historia. Si algo me parece cautivante, un ambiente o un personaje, entonces me concentro en eso porque asumo que otros tambi√©n lo hallar√°n atrayente. Supongo que me rijo por esa idea de escribir el libro que quisiera encontrar. Por ahora no soy muy bueno en eso de captar mi p√ļblico objetivo y a partir de ello dise√Īar la historia. Enarbolo una especie de fe en que haya otros como yo all√° afuera y que las ‚Äútallas que me cuadran‚ÄĚ tambi√©n resuenen con ellos, porque a fin de cuentas s√≠ me encantar√≠a que el p√ļblico pudiera acompa√Īarme en esos viajes.

¬ŅPor qu√© elegiste el mundo de la escritura?

Tengo la sospecha de que fue la escritura lo que me eligi√≥ a m√≠. A los once a√Īos yo no le√≠a nada. No pod√≠a terminar ni siquiera La isla del tesoro que hab√≠a que leerse en sexto grado; pero un aciago d√≠a me col√© en el cuarto de mi hermana mayor (nos llev√°bamos como Dexter y Vivi, los personajes del animado). Y all√≠ me encontr√© a ‚Äúmi precioso‚ÄĚ, el cuarto tomo de Harry Potter. Soy uno de los tantos atrapados por ese incre√≠ble universo capaz de transformar ni√Īos mataperros en fan√°ticos lectores. Mientras me adentraba en esa saga me percat√© del asombroso poder de los libros, o tal vez no sea solo un poder externo que emana de simples l√≠neas en papel. El cerebro de nuestra especie parece tener la ins√≥lita capacidad de traducir dibujos en sonidos, sonidos en palabras que forman frases con significado y estos finalmente se estabilizan como mundos internos. ¬ŅSer√° este rasgo de la imaginaci√≥n una capacidad inherente de los organismos conscientes en el universo o solo algunos pueden dislocar sus realidades de esta forma? Pero, bueno, mejor regresamos a nuestra Tierra. Como dec√≠a, la lectura fue la que me ense√Ī√≥ sobre la creaci√≥n de mundos y de inmediato, casi como un acto natural, comenc√© a escribir mis fanfictions. Era tanto mi deseo de vivir esas aventuras que sin tener idea alguna de t√©cnicas o redacci√≥n me puse a garabatear una historia donde yo, un pobre muggle, me un√≠a a Harry, Ron y Hermione en sus aventuras. Claro que apenas complet√© unas diez p√°ginas, pero fue suficiente para darme cuenta de que pod√≠a hacer lo mismo que la autora.

Me atrapó esa fascinación por el ensamblaje de realidades, idear personajes, tomar de episodios reales y hacer que vivieran a través de esas vicisitudes. Las infinitas posibilidades, eso fue lo que me atrapó y una creencia personal de que esas historias no son mentiras inventadas sino puertas en las que echamos un vistazo y luego corremos a contarle a otros. Los escritores son los guardianes y tienen las llaves a estas puertas.        

¬ŅCrees que en Cuba existen suficientes oportunidades para el escritor novel?

Hay oportunidades, pero se podr√≠a hacer mucho m√°s. El escritor novel necesita preparaci√≥n en el oficio y conocimientos para poder moverse entre editoriales, concursos, becas y publicaciones. Para aprovechar estas oportunidades estar√≠a bien contar con m√°s cursos de escritura. He visto que en algunas universidades extranjeras se ofrece gran diversidad de clases de escritura creativa y publicaci√≥n. Yo tengo que agradecer mucho al Centro del Onelio que me dio las herramientas para expandir mis habilidades literarias, pero su matr√≠cula es limitada y hay muchos j√≥venes √°vidos de aprender. Tambi√©n sabemos de las carencias de papel en las editoriales, lo que dificulta la aceptaci√≥n de obras de escritores noveles. As√≠ que a veces solo queda la esperanza de ganar alg√ļn concurso que premie con la edici√≥n del libro ganador fuera o dentro de Cuba. No estoy tratando de decir que todo texto escrito y presentado por un joven debe ser aceptado y publicado, claro que no. Lo importante es que haya m√°s oportunidades de aprender de los buenos escritores y que el mercado editorial se expanda en la medida que lo exija este crecimiento de nuevos escritores.

¬ŅCu√°les son los principales retos que ha enfrentado tu creaci√≥n hasta el d√≠a de hoy?

Hasta ahora, los principales retos se me han presentado en cuanto a la forma de insertar la escritura en medio de la vida social y econ√≥mica. Durante varios a√Īos, en especial durante la universidad, solo escrib√≠a de vez en cuando, tal vez en las noches. El estudio me absorb√≠a y luego sucedi√≥ igual con el trabajo. Apenas me quedaba energ√≠a para teclear un minicuento. Hay quien no se imagina el esfuerzo que lleva escribir cuatro mil o cinco palabras nada m√°s. Uno termina medio grogui como si hubiese corrido diez pistas. As√≠ que el tiempo se convirti√≥ en un gran reto. Solo en estos √ļltimos a√Īos, con el trabajo en casa, he podido hacerme con un buen horario para trabajar y escribir. Pero sigue siendo dif√≠cil; a veces me pregunto c√≥mo lo logran esos escritores que tienen empleos de jornadas extensas. Pura voluntad y compromiso, porque si uno mismo no se toma en serio lo que hace y dice: ‚Äúnah, esto es solo un hobby‚ÄĚ, entonces la obra final dejar√° ver esos descuidos. Hay que dar el salto y ser decisivo. El trabajo del escritor que empieza es algo aterrador. Es como un alba√Īil que pasa meses y a√Īos levantando esta torre o mansi√≥n, y al terminarla, despu√©s de todo ese esfuerzo, abre las puertas al mundo. Entonces, existe la posibilidad de que a nadie le guste, que nadie quiera entrar y recorrer sus vericuetos. La construcci√≥n quedar√≠a desierta y abandonada (sin comprador). Ese es un miedo contra el que no se deja de luchar, hay que ir ganando confianza y a veces ser bastante testarudo y como hacen en mi barrio, darse dos palmadas en el pecho y decir: ‚Äú¬ŅQu√© pasa? ¬°Voy a m√≠!‚ÄĚ ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†

Rutina o inspiraci√≥n, ¬Ņqu√© funciona mejor en tu proceso de trabajo?

He reconocido tres fases en mi desarrollo. Una primera repleta de entusiasmo juvenil en la que escrib√≠a como un poseso imbuido en la emoci√≥n de una idea que para m√≠ era lo m√°s grande y sin pensar mucho en reglas. Luego, el ritmo de mi producci√≥n se redujo mucho. Curiosamente eso ocurri√≥ cuando aprend√≠ sobre t√©cnicas narrativas. Creo que estaba pasando por ese proceso en el que uno empieza a concientizar las partes instintivas de la escritura. Demor√© varios a√Īos en procesar todas aquellas mudas, caracterizaciones y puntos de vista. Entonces, comenc√© a leer a mis autores favoritos de una forma distinta. No me puse a diseccionar los textos ni nada de eso, porque no me gusta considerar las obras como trucos del lenguaje cuyo objetivo es proyectar realidades falsas. Aunque suene un poco loco, para m√≠ la historia es anterior y m√°s real que las palabras escritas. As√≠ llegu√© a lo que creo que es como una tercera fase en la que llevo una libreta con ideas viejas y nuevas, piezas que puedo convertir en llaves para abrir m√°s puertas. Ahora conf√≠o mucho en la rutina, la preparaci√≥n de outlines antes de sentarme a escribir. Soy uno de esos arquitectos que bosquejan sus historias a grandes rasgos y luego cultivan los peque√Īos detalles a medida que los personajes viven los episodios. ¬†¬†

¬ŅC√≥mo definir√≠as tu estilo?

Esa es una pregunta dif√≠cil. Me cuesta tomar en consideraci√≥n lo que escribo y darle una descripci√≥n distintiva. Supongo que mi estilo actual est√° muy relacionado a los g√©neros que prefiero: lo fant√°stico, la ciencia ficci√≥n, el horror y la aventura. Por eso suelo mostrar un lenguaje simple, directo, para contrastar con los argumentos extra√Īos que de repente irrumpen o que son naturalmente aceptados por los personajes. Lo que m√°s me gusta es mezclar elementos inusuales, hacer que mundos y culturas colisionen como nunca lo hab√≠an hecho. Y en el fondo de todo esto, algo que persigo y que a√ļn no he conseguido con mi estilo es lograr la completa inmersi√≥n, la reconexi√≥n sensorial del lector a la realidad tras las palabras. No estar√© contento hasta que no presencie el primer caso de p√©rdida de consciencia inducido por lectura (risas). Esa sensaci√≥n que nos dan los buenos libros cuando parece que los personajes est√°n vivos y no podemos parar de leer p√°gina tras p√°gina. ¬°Magic! ¬†¬†¬†

¬ŅEs m√°s importante la cr√≠tica especializada o la cr√≠tica de los lectores? ¬ŅCu√°l influye m√°s en la obra?

Creo que ambas cr√≠ticas pueden influirse una a la otra. Un especialista publica una rese√Īa positiva de tal autor y eso atrae a m√°s lectores. O viceversa, un autor es tan le√≠do que a la cr√≠tica no le queda otra que emitir su criterio. Es cierto que en muchos casos ambas cr√≠ticas discrepan bastante. Yo me decanto m√°s por la cr√≠tica de los lectores. La fantas√≠a y la ciencia ficci√≥n son g√©neros muy populares. Le doy un poco m√°s de importancia al hecho de poder llegar a m√°s p√ļblico que a recibir las alabanzas de los estudiosos. Aunque no estar√≠a mal poder disfrutar de ambas. La influencia de la cr√≠tica depende mucho de los objetivos del escritor y las caracter√≠sticas de su obra, a qui√©n est√° dirigida y cu√°l es su prop√≥sito. ¬ŅRevolucionar los fundamentos formales de un g√©nero u ofrecer una experiencia dram√°tica entretenida y atrayente? Tampoco le veo sentido tratar de encajar en los marcos de lo que se considera la alta literatura, comprometida y realista. Hay escritores que son geniales en esos estilos vanguardistas, pero creo que todav√≠a no he llegado a ese per√≠odo. Ando por los libros de caballer√≠a de la baja edad media (risas).

A tu criterio, ¬Ņqu√© hace que una obra perdure y sobreviva a su tiempo? ¬ŅAspiras a la perdurabilidad o te concentras en buscar otros caminos para tus textos?

Esos son los cl√°sicos, los dignos de ser imitados. Las obras as√≠ tienen una especie de fragmento muy √ļnico contenido en sus p√°ginas. Tanto Homero como Shakespeare o Cervantes destilaron en sus libros una sinceridad muy pura acompa√Īada de otras sustancias ficticias para retocar su buqu√©. Leerlas es una experiencia casi m√°gica porque vemos reflejadas all√≠ formas e insinuaciones de la realidad que uno mismo no hab√≠a tenido la capacidad de vislumbrar o acaso el coraje de reconocer su existencia. Tal vez sea eso lo que los hace perdurables, esa osad√≠a de ser honestos, exponerse y embotellar emociones y naturalezas ocultas.

A m√≠ me gustar√≠a ser inmortal, claro, pero lo que m√°s me atrae de ese sue√Īo es la posibilidad de presenciar el desenlace de nuestra historia, los episodios de esta aventura planetaria y las astutas bacterias adheridas a su superficie. El legado de la literatura es una forma de luchar contra esa fuerza inexorable de la muerte. El hecho de que los libros no ardan de golpe tras la muerte de su autor es una insolencia natural que define a nuestra civilizaci√≥n. Aqu√≠ estamos, susurrando los secretos que aprendimos antes de caer hechos polvo. Y f√≠jate, la antorcha a√ļn no ha ca√≠do. Hemos llegado lejos, pero me gustar√≠a ver qu√© sorpresas le aguardan al homo sapiens en los siglos por venir. Soy muy optimista. No creo en las distop√≠as definitivas. Como algunos de mis textos tratan sobre sociedades futuras, ser√≠a genial si llegaran a manos de esos lectores. Imagino que los har√≠a re√≠r. Los escritores de ciencia ficci√≥n casi nunca dan en el blanco en sus vaticinios. Suelen proyectar sus √©pocas sin percatarse de esas cosas que no dejan ir, como en los sets de la vieja serie de Star Trek con ese aire espacial de los sesenta.

Por ahora mis textos est√°n escritos para gente cercana, s√≠, eso creo. Tal vez, en la medida que madure mi concepci√≥n del mundo, pueda invocar escritos con una potencia temporal m√°s larga. A veces me complazco imaginando que tal vez el afterlife de los escritores sean precisamente los mundos que son capaces de crear. All√≠ es donde terminan luego de esta vida y los habitantes de esos mundos, adem√°s de los personajes, podr√≠an ser todos aquellos fan√°ticos lectores atrapados con el gancho de sus libros. Si nos basamos en esta teor√≠a se podr√≠a afirmar que la Tierra Media se ha despoblado un poco en favor del Westeros de Martin, aunque luego de la √ļltimo temporada de Juego de Tronos asumo que dicha superpoblaci√≥n disminuy√≥ un tanto. ¬†

¬ŅEl escritor necesita formarse?

Ese es un gran s√≠ para m√≠. En el contexto actual donde no dejan de publicarse miles de libros al a√Īo, sin mencionar otros medios como el cine, la televisi√≥n, c√≥mics o videojuegos, es imprescindible poner un poco de orden en el caos. Creo que eso es lo que ofrecen los distintos cursos. Un sistema de aprendizaje para poder hacer uso de todo esos adelantos que nos dejan sobrecogidos ante tanta sobresaturaci√≥n en los medios actuales.

Sin embargo, tambi√©n habr√° narradores y poetas que emerger√°n aut√≥nomos en sus propios entornos con habilidades casi innatas para la comunicaci√≥n y la captura de im√°genes mediante un lenguaje √ļnico y sensible. Pero acept√©moslo, el mundo se ha globalizado, las redes transportan obras digitales al otro lado del mundo antes de que salgan de la imprenta. Las artes nacionales y las escuelas literarias se beben entre s√≠, y los autores m√°s influyentes en sus campos terminan creando verdaderas modas literarias. Es toda una tormenta mercantil que no siempre es justa con las peque√Īas naciones as√≠ que hay que contar con una formaci√≥n s√≥lida en nuestros respectivos g√©neros. Hay que aprender de los m√©todos de ense√Īanza exitosos, tener constancia, manejar las industrias editoriales y, por encima de todo, hay que mantenernos aut√©nticos.

¬ŅQu√© posibilidades comunicativas, est√©ticas y de lenguaje te ofrece el g√©nero de la ciencia ficci√≥n? ¬ŅSigue siendo un g√©nero menospreciado en Cuba?

La ciencia ficci√≥n y el g√©nero fant√°stico en general es el espacio que m√°s adoro. Es la posibilidad de conjurar mundos completamente extra√Īos que dejan sin aliento a quienes apenas atisban escenas a trav√©s de un libro. Los l√≠mites son infinitos. Con la ciencia ficci√≥n podemos adelantarnos a nuestro tiempo y mostrar realidades insospechadas y aberrantes de c√≥mo podr√≠a cambiar el mundo. Pero no todo tiene que ser dist√≥pico y pesimista, yo prefiero usar la ciencia ficci√≥n para iluminar ese potencial insospechado de nuestra civilizaci√≥n. Al lector no solo se le engancha con mundos postapocal√≠pticos en los que el hombre involuciona hacia formas socio-biol√≥gicas m√°s salvajes; aunque estas historias tipo Mad Max y The Hunger Games s√≠ que son divertidas. El g√©nero fant√°stico abre un espacio no colonizado, un lienzo en blanco no delimitado por razas, culturas o historias conocidas. Es casi un acto divino este de insuflar vida a nuevos mundos, pero tambi√©n es una responsabilidad de los creadores hacer uso de su mejor lenguaje y conocimientos para obtener un resultado interesante.

En Cuba, entre las esferas especializadas de la literatura y el arte, creo que se menosprecia al g√©nero fant√°stico. Tal vez se subestime por una raz√≥n de ignorancia. La ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a suelen tratar temas extra√Īos con un lenguaje t√©cnico sacado de las ciencias. Estamos en la frontera entre las dos culturas (las letras y las ciencias). La ciencia ficci√≥n ha pasado a ser un g√©nero muy popular en los medios audiovisuales, as√≠ que es f√°cil para algunos, fuera de ese ambiente, catalogarlo como literatura comercial o chatarra. Sin embargo, no faltan ejemplos que ponen en su sitio a los cr√≠ticos de la ciencia ficci√≥n cubana como: la ins√≥lita serie de Shiralad o la novela Espiral, de Agust√≠n de Rojas. Las generaciones de escritores cubanos de ciencia ficci√≥n y fantas√≠a no se han extinguido ni el legado ha perdido su agudeza. El templo de los buenos escritores no deja de crecer desde los a√Īos de Oscar Hurtado, F. Mond, Gina Picart, Da√≠na Chaviano, Michel Encinosa, Eric Mota y, por supuesto, Yoss. Aunque la promoci√≥n de estos autores y sus obras puede que se haya descuidado un poco, ellos y ellas siguen siendo √≠dolos (the elders) a los que sigo.¬† ¬†

¬ŅC√≥mo funciona tu proceso creativo?

Bueno, siempre comienza como se podr√≠a esperar: por una idea, una noci√≥n s√ļbita de algo intrigante, llena de potencialidades. Durante el d√≠a me la paso so√Īando despierto d√°ndole vueltas a esa imagen, circunstancia o personaje; viendo qu√© se le puede sacar. Es algo as√≠ como rumiar, s√© que tengo algo entre manos, pero no logro digerirlo. Y ah√≠ se queda en el fondo de mi subconsciente hasta que descubro qu√© es eso que me atrajo en primer lugar. Entonces escribo la premisa de la historia: ‚Äúsujeto se enamora de personaje de videojuego que no sabe que es un personaje‚ÄĚ. ¬°Boom! Ese es el inicio, pero as√≠ no sirve para nada, es apenas una postal. As√≠ que me pongo dar pinceladas en el mundo, agrego detalles reales o no que me atraigan e interesen pues este negocio de la creaci√≥n es agotador y siempre conviene estar a gusto con nuestras creaciones. Al final puede que decida que ser√° un cl√°sico mundo medieval de fantas√≠a en el que se mezclan humanos e inteligencias artificiales ‚Äúnacidas‚ÄĚ en esa realidad. Ahora llega el momento de decidir c√≥mo contar. Elijo un narrador que me convenga para esta clase de historia. Una primera persona en la historia de la chica virtual debe ser interesante. Y partir de aqu√≠ es solo cuesti√≥n de construir una trama donde el giro final sea la revelaci√≥n de que el chico es solo un pobre nerd en casa de su madre y no el poderoso palad√≠n que aparenta ser. Muchas veces no logro ver el final exacto. Solo dejo que los personajes avancen en sus comportamientos m√°s l√≥gicos sin inmiscuir mis criterios. Mientras m√°s insatisfactorio e inc√≥modo sea el desenlace, m√°s satisfecho estoy porque significa que las tendencias y modas de mi realidad no se colaron en las p√°ginas. Despu√©s de esto toca la parte m√°s dura: la revisi√≥n. Hago como m√≠nimo tres revisiones. Despu√©s de la primera, trato de ense√Īarle el texto a alguien o lo mando al taller Espacio Abierto para que me den sus visiones y, a partir de all√≠, sigo corrigiendo. Es importante poder aprovechar las opiniones de amigos y colegas, saber discernir entre feedbacks √ļtiles que en verdad ayudan a reparar los errores que a veces se nos escapan. ¬†¬†

De todas tus historias, ¬Ņcu√°l le recomendar√≠as al lector en estos tiempos de pandemia y aislamiento?

Tiempos de pandemia, enclaustramiento, aburrimiento y soledad, ¬Ņqu√© recomendar para esa depresi√≥n que nos persigue tras d√≠as y d√≠as de monoton√≠a? Pues algo que nos suba el √°nimo tal vez, o que por unas horas nos permita escapar de la agobiante rutina. Tiene que ser algo √©pico e interesante que rete nuestras mentes, nos distraiga y que cuando regresemos estemos como renovados. Bueno, no s√© si tendr√© algo con todas esas propiedades, pero hace poco hice un experimento, escrib√≠ uno de esos relatos de ‚Äúelige tu propia aventura‚ÄĚ. La historia se compone de una docena de cuentos cortos interconectados a trav√©s de los cuales el lector debe ir navegando para desentra√Īar el misterio de ‚ÄúLas tinieblas de Hamel√≠n‚ÄĚ, as√≠ se llama. Pero al final de cada cuento se debe elegir entre dos caminos que nos conducen a cap√≠tulos distintos, o sea cada lectura es un recorrido distinto. Y viene al caso pues la ciudad de Hamel√≠n tambi√©n tiene una plaga o vieja maldici√≥n enraizada en lo profundo de sus catacumbas. Pero bueno, no s√© si en medio de todas las tristezas que estamos pasando alguien querr√° sumergirse en m√°s tinieblas. Si a alguien le pica la curiosidad les hago otro spoiler: el protagonista es un cazador que tiene dos hurones mascotas llamados Lins y Sharl. En caso de que est√©n aislados y en busca de leer algo raro me pueden escribir al javierpr90@nauta.cu y se los env√≠o. ¬°Exterminador de ratas a su servicio!¬†

¬ŅLa realidad puede asomarse al espejo gen√©rico de la ciencia ficci√≥n? ¬ŅC√≥mo manejas lo real, a manera de concepto, en las estructuras de tus mundos?

Lo real me sirve a veces como premisa. En muchas historias el elemento fant√°stico est√° oculto en el tejido de la realidad y brota como una anomal√≠a maravillosa o aterrorizante. En otras obras, la ciencia ficci√≥n ha retorcido las normas de lo que conocemos por cotidiano. A trav√©s de los personajes andamos por planetas lejanos en el que conejos animatr√≥nicos brotan de las madrigueras para servir el t√© en los picnics. Lo real es esa tierra f√©rtil de la que tomo nutrientes para cultivar formas de vida extra√Īas. De los sue√Īos tambi√©n suelo robar mucho, ¬°alabada sea mi enloquecida subconsciencia!

Otra dimensi√≥n que me gusta aprovechar de la realidad es la historia, el pasado. Todas esas memorias que tenemos ya muy bien aprendidas desde peque√Īos ahora pueden convertirse en arcilla para tramas ucr√≥nicas y realidades alternativas cuyo objetivo no sea solo el entretenimiento, sino que tambi√©n contemplen el an√°lisis sobre lo que consideramos el curso inevitable de la Historia. ¬ŅQu√© habr√≠a pasado si Mart√≠ y Maceo no hubiesen ca√≠do en combate? ¬ŅSe habr√≠a aceptado la ayuda de Estados Unidos o la Enmienda Platt y una rep√ļblica dependiente? La Historia es una ciencia social, as√≠ que esto tambi√©n es ciencia ficci√≥n con una larga tradici√≥n en autores del g√©nero como Philip K. Dick con su obra El hombre en el castillo.

As√≠ que la realidad es un mar de l√°tigos siempre fustig√°ndome a elegir este u otro tema. En su relaci√≥n con la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a, yo le otorgo a la literatura la funci√≥n so√Īadora m√°s elevada: proponer y dise√Īar a partir de nuestros ambientes sociales mundos trastocados, donde se puedan detectar toques de la realidad, pero que esta se vea superada o malograda de acuerdo con la intenci√≥n de la trama. Para m√≠ la realidad es inspiraci√≥n, no puedo contentarme con relatar como la madre pone su ni√Īo a dormir sin advertirle al lector que una cucaracha con cabeza humana anida bajo el entablado de la cama. ¬†¬†¬†

¬ŅQu√© es lo esencial para ti a la hora de dise√Īar un universo?

Necesito consistencia. Busco que el espacio de mi universo se expanda y haya una estabilidad. Evitar esa sensación de que el mundo es solo un telón de fondo que se desvanece una vez que el foco de la trama pasa de largo. Por eso empiezo dibujando mapas, inventando razas y fronteras, eligiendo varios sistemas políticos y actividades económicas (hay que aprovechar el marxismo). Luego trazo una cronología de algunos siglos y determino qué punto sería interesante ahondar. Y a partir de allí empieza toda esa labor de worldbuilding en el que uno busca nombres (una pesadilla) y distinciones culturales, mágicas o científicas que definan estas nuevas tierras (o fondos abismales).

Lo esencial es que se den los deseos de recorrer esos reinos, que sus horizontes estén vivos en tres dimensiones, que guarden esa sensación de curiosidad y aventura que es la verdadera esencia de los homo sapiens. Eso es algo esencial para mí y que persigo con insistencia pues no es fácil conseguirlo.

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es Javier P√©rez?

Beyond the White Page, ¬°qu√© buen t√≠tulo! Creo que soy un explorador, un buscador de f√≥siles y de maravilla latente. Agradezco que las estrellas brillen cada noche para recordarnos que hay un universo de misterios silenciosamente girando a nuestro alrededor (no como en ‚ÄúAnochecer‚ÄĚ de Asimov, que pueden leer en revista cubana de ciencia ficci√≥n y fantas√≠a Korad #40). A pesar de que la rutina anestesie los sentidos para que podamos completar las tareas de vivir en sociedad, siempre trato de mantener alerta ese tercer ojo que te eleva sobre el bosque de concreto, uno nunca sabe cu√°ndo puede pasar una extra√Īa silueta frente al horizonte. As√≠ que sigo el camino de los cient√≠ficos locos, experimentando por lo imposible en mi laboratorio con una fe que no parece proceder de este mundo. La se√Īorita Shelley no nos explic√≥ bien c√≥mo lo hizo, pero yo sigo galvanizando la p√°gina en blanco para que cobre vida. Creo que terminar√© con una frase del viejo cuervo E. A. Poe: ‚ÄúMi vida ha sido capricho, impulso, pasi√≥n, anhelo de la soledad, mofa de las cosas de este mundo; un honesto deseo de futuro.‚ÄĚ Bien dicho. ¬†