premio Calendario


AHS: Conozca los ganadores de los premios Calendario 2024 (+ posts)

La Asociación Hermanos Saíz (AHS) dio a conocer, este jueves, los nombres de los galardonados con Premio Calendario en las categorías de narrativa, poesía, ciencia y ficción, infantil y juvenil, y ensayo, correspondiente a 2024.

De acuerdo con Yasel Toledo Garnache, presidente de la organización que agrupa a la vanguardia de jóvenes escritores, investigadores, y artistas, en esta oportunidad el jurado examinó las obras de 100 autores, de hasta 35 años de edad.

Los Premios Calendario cuentan con el coauspicio del Instituto Cubano del Libro y la Casa Editora Abril, con el propósito de impulsar la creación entre los jóvenes escritores cubanos residentes en la isla.

Las bases del concurso precisan que se entregará un premio único por género, consistente en diploma acreditativo, 20 000 pesos y la publicación de la obra en la colección Calendario de la AHS y la Casa Editora Abril, con el debido pago por derecho de autor.

El 21 de febrero acontecerá la gala de premiaciones, como parte de la Feria Internacional del Libro de La Habana, en su edición 32.

Este año los galardonados fueron en el apartado de:
🔸Narrativa:
Premio: Roberto Ráez Ávila (Holguín)
▪️Mención: Reynaldo Armando Montalvo Vasallo
🔸Poesía
Premio: Wilfredo Roba Rodríguez (Guantánamo)
▪️Mención: Yasmany González Hernández (Villa Clara)
▪️Mención: Yanarys Valdivia Melo (La Habana)
▪️Mención: Tomás Eugenio Escobar Avila (Las Tunas)
🔸Ensayo
Premio: Iramis Rigoberto Rosique Cárdenas
▪️Mención: Yanet Llovet González (La Habana)
▪️Mención: Leidys Raisa Castro Silva (La Habana)
🔸Infantil Y Juvenil:
Premio: Lioneski Buquet Rodríguez
🔸Ciencia Ficción:
Premio: Náthaly Hernández Chávez
▪️Mención: Eric Michel Villavicencio Reyes (Las Tunas)

 


Lo significativo en la poesía es la sinceridad

Luego de leer Fosa común, del joven poeta Onel Pérez, no pude evitar el deseo de conocer más sobre el creador detrás de aquellas páginas. Ya lo había conocido en Pinar del Río y el primer brote de la amistad había quedado vivo en las redes sociales. Nacieron entonces estas preguntas, este deseo de conocer lo que había entrevisto en Onel: que lo significativo en su poesía, y en su vida, es la sinceridad. Esa sinceridad que no necesita justificación para existir y que trasciende todo ego.

Si te pidiera una definición de la poesía, ¿qué palabras escogerías?

Defino a la poesía con palabras como sangre, dolor, sacrificio y vida. La vida (o por lo menos la vida que trato de vivir cada día) es un largo e intenso poema que trato de vivir con intensidad. Y es que de allí salen mis mejores criaturas ya formadas desde la experiencia, llenas de cotidianidad y de retos. Ese material lo pulo y lo vivo primero en mi mente.

¿Existe la trascendencia en el arte?

Cuando uno lee versículos en las Escrituras como “No hay nada nuevo debajo del sol”, es muy difícil responder si existe en verdad algo trascendental en el arte. Lo trascendente en el arte debe ser algo sazonado y pensado por años, que rompa esquemas y diga algo que incluso la época rechace. Creo que ahí está el tesoro de lo trascendente. Lo significativo en la poesía me parece que es la sinceridad. He formado en mí una conciencia ética porque considero que debo respetar a los otros, a los lectores que creo en mi mente o a esos lectores que esperan por mis libros.

¿Lees a los autores cubanos que son contemporáneos con tu producción? ¿Cuáles son los desafíos actuales de la poesía que se gesta en Cuba?

Leo mucho a mis contemporáneos. Hay que hacerlo. Conversar con ellos y discrepar con sus estéticas. De ahí viene algo distinto.

Hay muchos desafíos para la poesía que se gesta en Cuba, principalmente la joven poesía. Uno de ellos es la necesidad de escapar de nuestros padres literarios, para eso es necesario matarlos en nosotros. Escapar a su influencia. Es necesario otra relectura de la realidad. Tenemos que ir al fondo de nosotros mismos y autodestruirnos. Ya no podemos leernos entre nosotros mismos. Hay que leer otras culturas, explorarlas hasta la saciedad y renunciar al ego.

La nación, su trazo, vive en tu poesía, desprende su amnios en tus versos. ¿Qué nación poética y física sueña tu literatura?

Cada día sueño que mi nación poética sea controlada por Dios, el Creador de todas las cosas. Es mi sueño total que mi escritura sea dirigida por su Espíritu. La nación física que sueño no está alejada de mi país. Acá están mis dolores, los derrumbes mentales de los que escribo.

Lo cotidiano y su desgarradura son temas perceptibles en tu libro Fosa común. ¿Hasta qué punto lo cotidiano define o limita al creador que vive en ti?

Uno de los grandes poetas alemanes diría en algún momento que un poeta es un ser cargado de realidades y que estas son al final las que te van a definir. En mi caso lo cotidiano se ha hecho todo un desafío para describir mi realidad, mi cultura, mi país. En lo cotidiano está mi sustento, en el disparo mis flechas llenas de sensibilidad para la mente de esos lectores ideales que creo. No percibo lo cotidiano como un lastre. Todo lo contrario. Ahí radica la fuerza del poeta, del pequeño David.

La literatura, ¿despierta temor o reverencia?

Cuando escribo siempre, de alguna u otra forma, van a aparecer esos temores ocultos, pero en el poeta que yo he construido a partir del trabajo pasa algo clave que me define. Cuando ya empiezo a escribir se esfuman todos esos temores. Se anulan gracias a la conciencia poética y a la responsabilidad que tengo con el mismo acto creativo.

¿Cómo transcurre tu proceso de creación?

Nada del otro mundo. Tomo apuntes. Los reviso. De ahí salen mis criaturas, del horno poético.

¿Temas que te obsesionen, a los cuáles vuelvas una y otra vez?

Hay un tema que me apasiona y es la Historia. Debe ser por el pueblo de donde soy y vivo, Baire. Un pueblo de luchas mambisas y de mucha tradición. Es algo que me persigue y se ha vuelto una obsesión sana.

¿Qué desafíos enfrenta la creación actual, tanto materiales como espirituales?

Los desafíos materiales y espirituales que persiguen al creador joven de Cuba están dirigidos hacia el hecho de buscar premios que lo impulsen no solo a ganar dinero gracias a la literatura, sino a visibilizarse en todos los medios posibles. A crearse un nombre a través del arte.

¿Cómo aprecias la influencia de las redes sociales en la creación actual?

Uno de los logros que ha traído las redes sociales es la gran diversidad de bibliotecas digitales que existen, además del modo tan fácil de acceder a estos. Libros que normalmente no los encuentras en las bibliotecas normales aparecen allí. Lo que sucede en muchas ocasiones es que dejamos que estos espacios virtuales asuman casi todo el tiempo y vamos matando en nosotros la necesidad de una verdadera renovación. Las redes son toxicas, si no las manejamos adecuadamente podemos convertirnos en escritores de pacotilla, escritores de desperdicios, porque ya vamos a dejar que esas redes nos controlen y piensen por nosotros.

Los premios: ¿hacia dónde llevan al autor?

A la promoción, a que te publiquen más y al ego.

Háblame un poco de tu libro ganador del Premio Calendario.

Cables de alta tensión es un libro raro, un artefacto lleno de tuercas y de ruidos. Son poemas construidos desde el ojo de la máquina, como un sistema que vigila todo y nos degrada.

Madre, patria/matria, José Martí, la tierra, la condena a repetir la Historia de la cual no hemos aprendido nada, estas constantes, ¿obsesionan tu poesía, permean tu creación, son apenas el reflejo de la realidad que vives y vivimos todos?

Escribir desde Cuba para mí es esencial porque de mi patria salen mis contradicciones. Martí es la otra esencia de mi poesía. Siempre trato de regresar a él como un niño para encontrar tesoros escondidos. El Diario de Campaña es uno de esos tesoros que más releo.

¿Cómo estructuras y piensas un libro?

Ni sé. Estructuro un libro en dependencia de como esté mi estado de ánimo. Nunca me he detenido a pensar en eso.

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Capítulo #16: Fosa Común (Parte I)

¿Tienes algún miedo que viaje junto a tu poesía, aunque la trascienda?

No. De eso se trata. Uno debe ser consciente de lo que escribe y de lo valiente que debe ser cuando escriba. Si no, no escribo y me callo.

Más allá de la página en blanco, ¿quién es Onel Pérez?

Un ser que sueña y vive con intensidad, alguien que busca conocer todos los días a Dios. Alguien que es muy familiar y que ama a sus amigos.

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Capítulo #16: Fosa Común II (+Video)


La Bestia que merodea el contexto

Bestia contextual, publicado por la Casa Editora Abril, mereció el Premio Calendario de Poesía 2022. Para su autor, Darién Peña Prada, las formas clásicas de la poesía no son un muro de contención.

Este es un libro que habla de la vida. Aunque, pensándolo bien, el autor nos dice: «donde está escrito Vida, por favor/ léase Muerte». Entonces, mirándolo de ese modo, este es un libro que habla de la muerte. Desde un exergo de Ángela Figuera Aymerich que nos insta a morirnos enseguida, en serio, del todo.

Se ha escrito en tono reflexivo, con autoridad, pero desde un ritmo que el autor va a percibir suave, paterno. Las preguntas serán usadas para hacer cosquillas al pensamiento. No estamos en presencia de un hombre que desconoce las respuestas a las cuestiones que ha traído a colación. Podrás distinguir en cada pregunta una insinuación, un poco de ¿sarcasmo?

Darién no anda con rodeos ni edulcora las ideas para construir un discurso positivista y de una línea comercial. Esto no es un libro de autoayuda. Las expresiones “no hay escapatoria”, “no hay perdón”, “no hay regreso”, sonarán en tus oídos como lejanas campanadas. Y digo lejanas, porque, volviendo a lo que ya te comenté, su modo de escribir no agrede, no desgarra. Ha entendido bien los “apuntes para el juicio”, “el destierro de las horas”, y nos guía a salvo de la Bestia que merodea el contexto.

Diseño: Noemy Marrero.

Aquí se conserva el formato del soneto, tal vez solo apretados un poco, pero sin experimentar una restructuración visual de los versos. El motivo es, quizás, el que se deja leer en uno de los textos:

Trato de ser un hombre que no pierde

de vista la estructura de su historia.

Hay una preocupación que regresa vez tras vez: el efecto visual de las cosas. El poeta se preocupa por el mundo sensorial que le llega a través de lo que sus ojos ven. Aparecerán con frecuencia las palabras luz, ojos, ver, ciegos. A veces autoritario nos dirá: «Debemos ver las cosas por niveles». En otra, un poco más reflexivo: “El dolor desde siempre ha sido el mismo:/ una sombra en los ojos, una veta”.

Hay dos versos que me parecen interesantes para explicar las formas en que se construye la poesía en este libro:

Vamos de franco a tirador cegato

que amenaza hacer fuego hacia el montón.

Véase el uso de las palabras «franco» y «cegato» en el mismo verso para explicar situaciones yuxtapuestas. La primera la usamos con frecuencia para referirnos a la sinceridad, la claridad sobre un determinado asunto. Pero aquí se hace referencia a un francotirador, un individuo perito en los aciertos del disparo. En cambio «cegato» resulta coloquial, común en el lenguaje cotidiano. A esto se unirá el uso de palabras tales como: carajo, chiripa, bandolera y pellejo, para hablarnos de un escritor que, sin negar la pureza del idioma, no se resiste al lenguaje su tiempo.

Este es el primer libro de Darién, un paso firme para situarse en el mundo literario. Bestia contextual estará muy pronto disponible en todas las provincias del país. Sin dudas, una propuesta de lectura interesante, donde el soneto se construye de un modo agudo, por un autor que, según lo describe Yamil Días Gómez, resulta inquietante, sincero, eficaz y humanísimo.


Fantasía con un sabor diferente

La literatura universal recoge entre sus páginas obras de arte que resultan fatales para el devenir de la trama como El retrato de Dorian Gray o El modelo de Pickman. En esa cuerda discurre una reciente propuesta que trae la Casa Editora Abril.

En la presente feria del libro los lectores podrán disfrutar de El tapiz del tirano, interesante y novedosa novela corta que tiene a la representación de artes plásticas como leitmotiv, aunque no la única.

El título, recién salido de las imprentas, ganador del Premio Calendario 2022 en Ciencia Ficción, y de la autoría de José Alejandro Cantallops Vázquez, fue presentado en la actual Feria del Libro en Ciego de Ávila en el área “Sin pestillo” de la sede de la Asociación Hermanos Saíz.

 

Yasmany Rodríguez Alfaro, joven narrador avileño, resalta en la presentación al público, que el texto, pese a discursar por los cauces de la fantasía, se aleja de prejuicios preconcebidos del género. “… me encuentro con un libro que atrapa desde sus primeras líneas, sin dragones. Una obra bien terminada, que posee diálogos certeros y contundentes, que potencian la trama finamente hilvanada”.

Elina, maestra tejedora, por demás la última hechicera de un templo que adoraba a una diosa, tiene la misión de: mientras tejía un tapiz en que inmortalizaba la imagen del gobernante de la ciudad estado debía embrujarlo con una especie de maldición para provocar su muerte.

Entre los méritos de esta pieza literaria el presentador destaca la capacidad del autor de hacer verosímil la magia, ver tan real a los personajes. Además de demostrar un responsable conocimiento sobre el antiguo, tedioso y repetitivo arte de la tapicería, en su técnica y todo el proceso de su producción.

Se aventura a decir sobre la novela que no se reduce a localismos y puede funcionar en el contexto donde sea leída, en parte al vincular al género fantástico a una noción política y artística. “Una novela que no pasará de moda y será recordada por varias generaciones”.

Cantallops Vázquez comentó sobre la producción y difusión de la literatura de fantasía en Cuba que este género ha evolucionado más allá de las icónicas novelas de J. R. R. Tolkien hacia temáticas y abordajes más contemporáneos, pero las principales limitaciones es que los libros se encuentran en inglés, y es entonces más difícil crear una comunidad de lectores y autores.

Es difícil además, porque en la literatura hay discriminación o desconocimiento hacia la ciencia ficción, y dentro de esta hacia la fantasía, refiere el premiado escritor. Se requiere entonces cambiar en el país la concepción errada de que la fantasía se vincula solo al lector infantil.

En romper esos prejuicios editoriales se encuentra una de las pasiones de este joven escritor tunero, promotor de tal manera de entender las letras en su blog El último puente. Su producción hasta la fecha ha sido merecedora de varios premios, entre los que aparecen el Oscar Hurtado en 2018 (artículo teórico) y 2020 (cuento de fantasía), y el José Rodríguez Feo 2021 (traducción literaria) convocado por la UNEAC.


«Escribir, una necesidad»

Antes de merecer el Premio Calendario, Onel Pérez Izaguirre había respondido a la convocatoria de varios concursos literarios, contando ya con el Segundo Premio Viña Joven (2015) y el Premio Poesía de Primavera 2017, por la obra Fosa Común, además de aparecer en la antología Sílex, presentada hace pocos meses.

En esta ocasión, los poemas compilados bajo el título «Cables de alta tensión», conforman un libro raro, lleno de tuercas y engranajes, y que, a juicio de su autor, es capaz de ver la sociedad desde la perspectiva de una máquina.

Onelito, como le conocen en su natal Baire, municipio de Contramaestre, no ve la literatura como un pasatiempo, sino como un asunto de total seriedad, como una pasión inevitable.

«Desde pequeño añoraba leer, oler los libros. El amor de los libros siempre me ha perseguido», comenta el joven premiado. Para él, la poesía constituye mucho más que una forma de hacer arte.

«Lo que me atrae de la poesía es la capacidad de sanar y la profundidad profética que tiene en su interior. Creo que es el género más difícil que existe», agregó.

Partiendo de que, detrás de cada logro hay manos amigas y consejeras, -¿quiénes le han guiado en este camino? «Eduard Encina y los amigos del Café Bonaparte me han servido como maestros desde el principio».

La lectura, por otra parte, es un eslabón fundamental en el ejercicio literario de Onel Pérez; leer fue la principal motivación que tuvo para convertirse en escritor, y muchos son los autores que han influenciado su estilo, además de su manera de entender el mundo.

«Leer es el acto más noble que conozco, y a la vez, el proceso de autoconocimiento más auténtico que existe». Admiro muchísimos autores, entre ellos: Eduard Encina, Gotfried Benn, Poe, Vargas Llosa, Coetzee, Nietszche, entre otros.

«Los buenos escritores, aseveró Onel, primero deben ser buenos lectores, constantemente tienen que autodestruirse para crear voces distintas».

«Para mí escribir ya es una necesidad, está en mi sangre; es una forma de liberarme, pero también una cruz necesaria para salvarme».

Onel considera que el panorama actual de nuestra literatura es favorecedor, especialmente para la poesía. «La salud de la poesía joven cubana tiene buenos asideros. Hay muchas voces diferentes, en diferentes estilos. Hay una forma de lo narrativo dentro de la poesía que me fascina, quizás por esa manera que tiene este género para comunicar».

Merecer este premio, máxima distinción literaria que entrega la AHS a la juventud que escribe, ha despertado en él varios sentimientos. Este joven escritor santiaguero asume el premio como mérito para trabajo, y reconoce que abre las puertas para otros espacios, además del hecho de que el texto se publique por una importante Editorial como lo es Ediciones Abril.

Las obras premiadas en Calendario 2023 serán presentadas y puestas en venta en todo el territorio nacional durante el presente año, de manos de la AHS.


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