Literatura joven


N√°car en los dedos de los libros

Solo hay que conocer su obra para saber cu√°nto esplende Lisett D. P√°ez Cuba. Y en este esplendor no incluyo solo el talento, sino tambi√©n su humanismo, su capacidad para la fe y el asombro, su infinito abrazo a la poes√≠a de la vida cotidiana. Lisett D. P√°ez Cuba (Lisy para sus amigos) es una voz que, sin duda, cantar√° en los o√≠dos de los lectores para dejar en ellos el recuerdo de la m√ļsica de sus palabras.

cortesía de la entrevistada

¬ŅCu√°ndo decidiste que la literatura iba a ser el camino que acompa√Īar√≠a tus pasos? ¬ŅPor qu√© elegiste la literatura como v√≠nculo de comunicaci√≥n con el otro?

Desde ni√Īa siento pasi√≥n por la escritura. A los 12 a√Īos escrib√≠ un cuaderno de versos rimados que sol√≠a leer a mi abuelo paterno. Y aunque pens√© optar por Filolog√≠a como carrera universitaria, matricul√© Derecho por razones de fatalismo geogr√°fico: soy una pinare√Īa que no quiso irse a estudiar a La Habana. No obstante, el deseo de escribir siempre estuvo latente en m√≠, hasta que en diciembre de 2019 ingres√© al Taller Baraga√Īo, de la Casa de Cultura en Pinar del R√≠o. A partir de entonces comenz√≥ mi era escritural.

Escog√≠ la escritura porque es una forma de compartir las ideas que pueblan mis sue√Īos. Reconozco que esta es mi verdadera vocaci√≥n y mi refugio. Incluso, he confesado antes que el Derecho es mi esposo, el padre de mis libros, mis art√≠culos; el hombre con el que estoy casada, mas no el amor de mi vida. Ya he advertido en ocasiones que, por suerte, el Derecho y la Poes√≠a tienen algo en com√ļn: el poeta intenta hacer justicia a trav√©s de sus versos.

cortesía de la entrevistada

¬ŅCu√°les son tus principales influencias creativas?

En narrativa prefiero a García Márquez, Isabel Allende, Cortázar, Galeano y Fleur Jaeggy. En poesía, aunque crecí declamando versos de Buesa, Neruda, Sor Juana y otros poetas latinoamericanos (que eran mis preferidos en la adolescencia), con más tiempo de lecturas descubrí que mi genealogía poética la he encontrado en autores como César Vallejo, Rainer María Rilke y Wislawa Szymborska. En el caso cubano, los que más han calado en mí y me llevan a un estado hipnótico resultan ser José Martí, Dulce María Loynaz y Sergio García Zamora.

¬ŅQu√© te mueve a escribir? ¬ŅQu√©, en el mundo real, te sirve de material para alimentar la ficci√≥n?

El mundo en s√≠ mismo. Cada proceso cotidiano es mi fuente de inspiraci√≥n. Estar frente al espejo desenred√°ndome el pelo me llev√≥ a escribir El enredo, texto con el cual empieza el poemario premiado, a trav√©s de un s√≠mil: ‚ÄúEscribir poes√≠a es como desenredar un cabello h√ļmedo‚Ķ‚ÄĚ. Asimismo, estar esperando el √≥mnibus una ma√Īana para ir a la Universidad me hizo pensar en un poema como Parada de autob√ļs, que ofrece un paralelismo metaf√≥rico con el proceso editorial, tal cual esos libros que esperan (sentados) por la publicaci√≥n que ha de llegar.

Mi profesi√≥n es otro incentivo constante para escribir. El Derecho es una fuente inagotable de temas y motivos. De la influencia jur√≠dica y de esa confrontaci√≥n entre la jurista y la escritora que soy, nacieron textos como Judicatura y Abogac√≠a, declarando mi devoci√≥n expresa por la literatura cuando escrib√≠: ‚ÄúYa no soy la abogada litigante. Soy lectora en privaci√≥n de libertad. Busco un verso inocente que me salve‚ÄĚ.

cortesía de la entrevistada

¬ŅC√≥mo definir√≠as tu estilo?

Eso mejor lo dejo a la crítica. Soy pésima para autodefinirme. Grosso modo pudiera adelantar que en narrativa me siento surrealista y en poesía, ultra romántica. Suelo tener un tono reflexivo y en ocasiones pasional. Pienso que he sido más bien una escritora emotiva con tendencia marcada a la poesía intelectiva.  

Y tu proceso creativo, ¬Ņc√≥mo transcurre?

La narrativa, el teatro y otros géneros (no poéticos) requieren más dedicación: sentarme en el buró de mi cuarto, estar muy concentrada, exprimir neuronas. Sin embargo, la poesía infantil y la poesía para adultos surgen más espontáneas: ideas que me invaden de repente y tengo que correr a anotarlas. A veces hasta me he levantado de madrugada con versos estructurados ya en la mente y debo escribirlos para no olvidarlos.

Una curiosidad propia es que al crear poemas generalmente empiezo por el √ļltimo verso. Casi siempre es el primero que se me ocurre. S√≠, empiezo los poemas al rev√©s, de abajo hacia arriba, como si la sentencia final ya estuviera predeterminada, como si supiera de antemano a d√≥nde quiero llegar. Y raramente termino un texto la primera vez. Como m√≠nimo mis poemas requieren tres sesiones: las ideas repentinas sobre el papel, el pensamiento articulado para dotar de estructura l√≥gica ese campo sem√°ntico y la revisi√≥n detallada tras la cual nace, finalmente, el poema.

cortesía de la entrevistada

A tu criterio, ¬Ņun escritor tiene que ser necesariamente un buen lector o basta con que sea un buen int√©rprete de su propia realidad?

En absoluto: un buen lector. No basta con interpretar la realidad propia, necesitamos leer c√≥mo otros la han interpretado, nutrirnos de la savia po√©tica precedente. Justo cuando descubres que en la lectura est√° el secreto empiezas a avanzar como poeta. A m√≠, por lo menos, la lectura me contagia de escritura. En verdad mientras m√°s leo, m√°s quiero escribir. Es curioso porque en el poemario La de abajo constantemente defiendo esta tesis, a tal punto que declaro: ‚ÄúSol√≠a devorar trozos de n√°car en los dedos de los libros. Hace un tiempo dej√© la tentaci√≥n de onicofagia, el mero conformismo a los exergos‚ÄĚ. Este sentido l√ļdico entre el proceso escritural y el nutritivo contin√ļa m√°s adelante cuando afirmo: ‚ÄúLa energ√≠a que el est√≥mago transforma en energ√≠a. La lectura que la mente transforma en escritura (‚Ķ) Un desnutrido nada podr√≠a escribir‚ÄĚ.

¬ŅCu√°l es el lugar que ocupa el escritor en el mundo contempor√°neo?

A decir de Garc√≠a M√°rquez, el oficio de escritor es el m√°s solitario del mundo. As√≠ lo percibo yo: como un solipsista que se a√≠sla de s√≠ mismo para terminar acompa√Īando las soledades ajenas. Gracias a √©l, ‚ÄúUn lector es el blanco de la refracci√≥n. Recibe toda la luz que proviene desde el fondo de una sombra‚ÄĚ. As√≠ tambi√©n declaro en otro de mis poemas, que el escritor no trabaja propiamente para s√≠, porque la obra no es propiedad suya: ‚ÄúPertenece a los lectores, a los m√°s necesitados‚ÄĚ. Por tanto, a mi juicio, el escritor tiene ante todo una funci√≥n social, una especie de compa√Ī√≠a anticipada a esas almas que necesitan recrear, resemantizar o evadir la realidad.

cortesía de la entrevistada

¬ŅQu√© tipo de colaboraciones con otros artistas te interesar√≠an en tu vida creativa?

Me encantar√≠a musicalizar poemas, escribir textos para canciones. Es algo que ya he sentido de manera espont√°nea al tatarear en voz baja canciones que se han quedado escritas en el bloc de notas de mi tel√©fono m√≥vil. Me ilusiona tambi√©n la idea de libros ilustrados para los poemarios infantiles que ya tengo listos; y de manera especial me llama la atenci√≥n la poes√≠a ecfr√°stica, tener un cuaderno propio al estilo de Los Rembrandt L’Hermitage de Fina Garc√≠a Marruz. Estas son algunas de las im√°genes que ya me han conmovido alguna vez.

Por √ļltimo, confieso otra de mis quimeras. Sue√Īo con una Academia Cubana de Poes√≠a. Imagino un espacio de confluencia de j√≥venes de todo el pa√≠s, un escenario formativo donde la escritura de poemas sea un proceso consciente y guiado por profesionales con experiencia y experticia, donde sesionen talleres frecuentes de creaci√≥n y cr√≠tica literarias. A su vez, pudiera pensarse en un Centro de Estudios sobre la Poes√≠a Cubana, dedicado por ejemplo, entre otros temas, a uno de los conceptos que hace alg√ļn tiempo aguza mis sentidos: las comunidades po√©ticas. De tal suerte, se brindar√≠a la oportunidad de formaci√≥n acad√©mica a aquellos que, con dificultad, avanzan desde la empiria.

cortesía de la entrevistada

Eres una autora que juega con dis√≠miles g√©neros (la poes√≠a, el teatro, la narrativa, la literatura infantil, etc.), ¬Ņpor qu√© te interesa cruzar esas fronteras gen√©ricas?, ¬Ņqu√© nuevas visiones otorga ese cruzamiento a tu escritura? ¬ŅExiste alg√ļn g√©nero que no te interesa o que no te atrever√≠as a abordar?

Nadie ama lo que no conoce. Por tanto, un primer paso para saber si algo nos interesa de verdad, es acercarnos. De ah√≠ que las pautas creativas (orientadas en cada clase del Laboratorio de Escrituras al que pertenezco) me ayudaran a encontrarme verdaderamente como autora, a descubrir y tambi√©n a desechar. Por ello confieso que me interesan las fronteras gen√©ricas como mismo me interesan las fronteras espaciales, y que conste: adoro viajar. Toda exploraci√≥n en la escritura creativa es enriquecedora, es una forma de entender los vasos comunicantes entre el verso y la prosa, lo interesante que puede resultar el empleo de una didascalia en poes√≠a o la inserci√≥n de un poema en una obra de teatro. Y para responder a la tercera pregunta: el g√©nero con el que menos me identifico es la ciencia ficci√≥n. Honestamente es el √ļnico en el que me cuesta imaginarme.

cortesía de la entrevistada

¬ŅCu√°les son las principales ventajas que el mundo contempor√°neo le puede ofrecer a un artista, y cu√°les los principales h√°ndicaps?

¬ŅVentajas? Much√≠simas: divulgar obras con celeridad a trav√©s de las redes sociales, publicar en cualquiera de los sitios y revistas disponibles en la web, diversificar formatos de libros digitales (Epub, audiolibros, podscats) y optar por las m√ļltiples convocatorias de cert√°menes nacionales e internacionales.

¬ŅH√°ndicaps? El riesgo de la publicaci√≥n prematura sin la suficiente madurez literaria, la preferencia por los premios antes que por los libros valiosos, las ofertas tentadoras de ‚Äúlos editores can√≠bales‚ÄĚ, el saldo que supone la mercantilizaci√≥n de la literatura: el sello del mercado por encima del sello de la calidad.

cortesía de la entrevistada

El a veces dif√≠cil recorrido de los premios literarios ha comenzado a abrir sus puertas para ti. Acabas de obtener el Premio David de Poes√≠a en su m√°s reciente edici√≥n. ¬ŅCu√°les son los beneficios puntuales que un premio puede otorgarle a un autor novel como t√ļ?

Primeramente he recibido el beneficio de la crítica especializada: pasar esa prueba de fuego que implica ser juzgada por reconocidos escritores como Rafael Acosta de Arriba, Carmen Serrano Coello y María Liliana Celorrio Zaragoza. En segundo orden, advierto la gran oportunidad de publicar mi poemario por Ediciones Unión y socializarlo en lo adelante por toda Cuba. Ahora me falta el beneficio más gratificante y a la vez el más complejo: el de ser leída por mis contemporáneos y someterme al verdadero juicio, el juicio del lector.

¬ŅPuedes adelantarnos un poco de los temas que pueblan el imaginario de tu libro ganador del David?

El poemario La de abajo no constituye una referencia vulgar (como pudiera parecer), sino un t√≠tulo elegido como intertexto con la novela de la revoluci√≥n mexicana Los de abajo, de Mariano Azuela. Fue un amigo fil√≥logo y maestro zamoriano quien me ayud√≥ a descubrir que la po√©tica del espacio atraviesa todo el conjunto: drones que ‚Äúobservan como esp√≠as desde arriba los sue√Īos que se duermen desde abajo‚ÄĚ, un testamento conmovido porque ‚Äúel esp√≠ritu del testador se eleva al cielo mientras la tierra empieza a descomponer la carne‚ÄĚ, o aquel Hiperi√≥n que ‚Äúsue√Īa cada noche con la sola compa√Ī√≠a de lechuzas, aunque las lechuzas no vuelen tan alto‚ÄĚ.

El cuaderno en general ofrece una especie de paralelo entre la literatura y la vida, al exhibir binomios tales como la mujer-palabra o el amante-libro, pretextos escogidos para develar pasiones humanas a trav√©s de la escritura. Pudiera exponer temas abordados en el poemario como la lectura, la poes√≠a, la muerte, la soledad, y a su vez motivos elegidos en su correlato, tales como la luz, una ni√Īa, la clonaci√≥n, los p√°jaros, entre otros. Debo reconocer adem√°s una constante referencia (que abordo, a criterio de algunos, de manera sensual o er√≥tica): la de una mujer de ciencias que es constantemente emplazada por una mujer de letras. Tal es as√≠ que uno de los poemas naci√≥ justo la noche que deb√≠a arbitrar un art√≠culo cient√≠fico, pero un hombre de papel me sedujo y termin√© describiendo un servicio de lavander√≠a a su favor; a tal punto que: ‚ÄúCasi amanece cuando empiezo a doblar los uniformes‚ÄĚ.

cortesía de la entrevistada

En tu vida como artista, ¬Ņexiste alg√ļn momento significativo que haya marcado un antes o un despu√©s?

Definir√≠a dos momentos clave en mi vida como artista. Ambos se asocian a la incursi√≥n en nuevos g√©neros y coincidentemente corresponden al a√Īo 2021. Justo ahora descubro que este es un a√Īo crucial en mi vida como escritora.

El primero de estos momentos data del mes de marzo, cuando llegu√© al ‚ÄúLaboratorio de Escrituras Encrucijada‚ÄĚ. All√≠ te conoc√≠ (v√≠a WhatsApp), Elaine Vilar Madruga, a ti que hoy tienes la dualidad de profesora y entrevistadora. Fue as√≠ que, al cumplir los ejercicios de tarea semanales, empec√© a diversificar mi producci√≥n literaria m√°s all√° de la poes√≠a: me abalanc√© sobre el teatro, la cr√≥nica, e incluso la novela, que para algunos es el gran amor de los escritores. El Laboratorio representa en mi caso una gran escuela y a la vez un fraterno equipo de amigos, una suerte de complicidad l√≠rica.

El otro punto de inflexión en mi vida como escritora lo ubico en octubre de 2021, cuando me acerqué a la obra de Sergio García Zamora. Leer La Canción del Crucificado, Los conspiradores, Los uniformes, Diario del buen recluso y Los maniquíes enfermos, cambió mi forma de sentir y de entender la poesía. Inclusive, confieso que anteriormente yo solo había escrito verso rimado; de hecho, me creía incapaz de hacer verso libre o prosa poética. Sin embargo, al leer y estudiar a Sergio me animé por estas nuevas formas y sobre todo por esa especie de poesía con ingenio que él logra de manera excepcional. Pudiera decir que en este poeta del centro de la Isla encontré mi verdadera serendipia literaria.

¬ŅCu√°l es el libro que te falta por escribir?

A t√≠tulo personal tengo pendiente ‚ÄúLa historia de mi infancia‚ÄĚ, los relatos de la ni√Īa que so√Īaba ser bailarina, daba clases a sus mu√Īecas guiada por un atlas de Geograf√≠a y pasaba noches en un portal junto a su abuelo paterno, esperando ver las lechuzas en el tejado.

A título profesional me falta incursionar en un libro de ensayos. Como investigadora de Ciencias Sociales es una deuda que tengo conmigo misma, algo que en verdad me llama la atención y creo poder asumir sin grandes pesares.

¬ŅCu√°l es el libro que ya has escrito y que sientes que a√ļn no le ha llegado su tiempo?

‚ÄúEl hombre sin ombligo‚ÄĚ es un libro que termin√© desde 2017. Es un poemario autobiogr√°fico y esa es la raz√≥n por la cual a√ļn no me animo a compartirlo. Adem√°s, es un texto muy incipiente, un cuaderno escrito en verso rimado, dividido en dos cap√≠tulos que no rebasan los 60 poemas. Quiz√°s lo publique alg√ļn d√≠a, siempre alegando la ingenuidad de haberlo escrito como una poeta novel.

¬ŅQu√© libro preferir√≠as nunca escribir?

La profecía de mi muerte o un libro por encargo.

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es Lisy?

Una ni√Īa consentida en casa y, parad√≥jicamente, una consagrada Vicedecana en la Universidad. La profesora de Derecho que alterna sesiones con la escritora sentipensante. Ambas viven dentro de m√≠. Y de todas las mujeres que me habitan, la que m√°s me domina es aquella que tiene una gran fe en Dios, esa que suele repetirle con frecuencia a sus amigos: ‚ÄúEl cielo gobierna‚ÄĚ.


Una mujer que se desnuda ante la realidad imperfecta

Anisley Fern√°ndez D√≠az es la poeta salvaje, la ni√Īa terrible que juega entre los versos, la mujer desnuda en las metaf√≥ricas calles de una ciudad en vilo. Se abre paso en el mundo a golpe de poes√≠a limpia. Cuando se dialoga con ella, a pesar de la distancia, se siente el aroma de algunas palabras indispensables.

En la escritura, en la creaci√≥n, ¬Ņqu√© consideras sea esencial o indispensable?

El escritor debe ser ego√≠sta consigo mismo en cuanto a exigencia, transparencia y sentir. Hay que replantearse constantemente el ¬ęyo sensorial¬Ľ, el ¬ęyo biopsicosocial¬Ľ porque la vida consiste en movimiento. Todo se mueve, se trastoca, muta, evoluciona. En la literatura de hoy d√≠a no es diferente. Ese completo desorden de todos los sentidos debe ser una m√°xima, o la rebeli√≥n al mirar la rosa hasta que se pulvericen los ojos, nos dir√≠a Rimbaud, el poeta maldito que revolucion√≥ su tiempo.

fotos cortesía de la entrevistada

¬ŅConsideras la poes√≠a el epicentro de tu vida creativa?

Muchos escritores de la ¬ęgeneraci√≥n de oro¬Ľ observan a los poetas noveles como un insumo m√°s de la actual ¬ęgeneraci√≥n androide¬Ľ o ¬ęde la Internet¬Ľ. En cambio yo me cuestiono diariamente el funcionamiento y accionar de los talleres literarios, los concursos y las editoriales en Cuba. ¬°Y ese antagonismo tambi√©n es poes√≠a! La poes√≠a nos rodea, nos inunda en escenarios reales y ficticios, consciente o inconscientemente. Es una iron√≠a la vida, mi poes√≠a tambi√©n. Existe un Plan Divino, una Ley de Atracci√≥n. Ser√≠a poeta de cualquier manera, hoy, antes y despu√©s. Amo la textura, el color y el olor de los libros de poes√≠a de cualquier √©poca. Amo tomar una hoja en blanco con ese impulso divino que nos lleva al cl√≠max m√°s visceral, m√°s sentido.

¬ŅC√≥mo descubres la vocaci√≥n hacia la literatura?

No s√© explicarlo. Puedo decirte que con tres a√Īos les declamaba a mis vecinos los Versos Sencillos de Jos√© Mart√≠. A los 10, constru√≠ muchos poemas rimados, cada uno con un dibujo, mientras mi infancia transcurr√≠a en el coro de Belkidia L√≥pez Fundora, y m√°s tarde en la Escuela Provincial de Arte ¬ęBenny Mor√©¬Ľ, en mi querida Cienfuegos: moraba junto a mis cuadernos de m√ļsica otra libreta con apuntes personales y frases de autores. Creo que fue mi profesor de Espa√Īol Literatura del pre, Tom√°s Aparicio, quien me descubri√≥. Yo le ense√Īaba mis textos (sin la m√°s remota idea de lo que escrib√≠a) y √©l sonre√≠a, me dec√≠a ¬ęla er√≥tica¬Ľ y que deb√≠a estudiar Periodismo. Me dio adem√°s el norte amigo que diagnostic√≥ lo que en aquel entonces era una prosa po√©tica: Jes√ļs Candelario Alvarado, gran poeta y narrador cienfueguero.

fotos cortesía de la entrevistada

¬ŅTiene la literatura/la poes√≠a la capacidad de transformar lo real, en lo micro o lo macro?

Siempre. Hay una triada de oficios indisoluble en toda creación artística: poeta/pintor/escultor. Yo la extendería a una cuarteta con la parte musical que le corresponde a la poesía. Y a la coraza del humanismo. Somos artífices todos los seres humanos pero no todos somos artistas. El escritor/poeta es un restaurador (pintor o escultor) que talla, pule, perfila, acomoda, ensancha, embellece, limpia y ordena desde la espiritualidad una hoja en blanco hasta convertirla en una obra de arte. Desde la intención de tomar la hoja hasta la cumbre de la realización hay un proceso mágico que llegó a deslumbrar al mismísimo psicoanálisis freudiano. Un escritor/poeta es un ente creador de mundos (de lo macro y lo micro). Desde la especialidad que estudié como médico, lo macro es el órgano, pieza fresca evidente, normal o patológica. Y lo micro es la imagen al microscopio en toda su gama multiforme y multicolor de procesos y estructuras increíbles. Lo macro se expande sobre la base de lo conocido. Lo micro, a mi entender, consume la abstracción y responde a lo macro pues deviene en el don de la imaginación, en el juego de las invenciones que pretende convencer y hechizar al lector.

Para llegar a ese lector que mencionas, ¬Ņcu√°les son tus principales herramientas?

La intriga y lo confesional: puedo moverme en ambos l√≠mites, pero con iron√≠a. El esc√°ndalo po√©tico desde cualquier tem√°tica. El erotismo. La s√°tira. Casi siempre pretendo enga√Īarlo o jugar con su imaginaci√≥n. Pasar inadvertida, impredecible, o semi dicha. Este tipo de escritura me apasiona.

fotos cortesía de la entrevistada

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso creativo? ¬ŅExiste alguna singularidad de √©l que puedas contarnos?

Me sucede algo muy eruptivo, como si la fibra card√≠aca se abriera literalmente o me saliera un repentino ¬ęrash encef√°lico¬Ľ. Mi mente se torna muy revolucionaria: me llegan palabras muy rebeldes, como desobedientes, desde lugares m√°gicos, incluso t√©rminos que desconozco y tienen que salir. Cuando voy al diccionario… ¬°funciona! ¬°Eran esas las palabras que iban justo ah√≠!

Cuando dialogas con escrituras previas a la tuya, por ejemplo, con los cl√°sicos de todos los tiempos, ¬Ņde qu√© manera te acercas a ellos? ¬ŅHay que desmitificar a los cl√°sicos para poder tocarlos? ¬ŅEl respeto hacia lo creado anteriormente es un freno o sirve como motor de impulso?

Respeto bastante a los llamados ¬ęcl√°sicos u obras cl√°sicas¬Ľ aunque no soy asidua a lecturas volum√©tricas. Respeto a los escritores de todo tipo y √©poca. T√ļ y yo podr√≠amos ser ¬ęlas cl√°sicas¬Ľ en el siglo XXX y est√° bien. No creo, por tanto, en los frenos. Todo tiempo es valioso, dif√≠cil y limitado. Todo buen escritor siempre tendr√° algo que decir y no pasar√° sin dejarnos algo: por peque√Īo que sea, es lo mejor que pudo dar.

¬ŅC√≥mo valoras la competitividad en el plano art√≠stico: un mal necesario, un bien necesario?

Es parte del proceso creativo. Hay demasiada selectividad y jueces por doquier: ojos, lenguas, manos… Lo importante es superarnos, crecer, divertirnos y divertir. Perdonarnos y perdonar. Ofrecer el espacio oportuno al talento de cualquier edad, al estudio, al trabajo en equipo. Transformar la idea de los concursos en espacios para aprender y compartir me resulta m√°s necesario y provechoso que lanzarse al estr√©s de los concursos inventados por ¬ęalgo¬Ľ o ¬ęalguien¬Ľ para la estratificaci√≥n de los autores, como si fueran clases sociales. Quisiera que los autores regalaran sus libros. Leonardo da Vinci muri√≥ y La Gioconda es pr√°cticamente invaluable. Los buenos libros deber√≠an ser as√≠, sagrados.

fotos cortesía de la entrevistada

¬ŅSientes que los premios transforman, por necesidad, la vida de los creadores que los reciben?

Ciertamente, los premios marcan un estatus, un mejoramiento, e incluso ciertos poderes, pero no definen el talento o conocimiento de un creador. La personalidad polimorfa de los jurados que otorgan influye m√°s en ese sentido. Depende del creador en cuesti√≥n: puede disfrutar el premio consciente de su esfuerzo y labor o puede disfrutarlo enga√Īado de s√≠ mismo.

¬ŅQu√© resulta, a tu criterio, lo m√°s interesante de la creaci√≥n joven en estos momentos?

Es interesante la tendencia a replicar un estilo, un esquema de brevedad y concisi√≥n, cuando los libros actuales de teor√≠a abogan por que no existen reglas absolutas al escribir. Sin embargo, hay j√≥venes (me incluyo) que descartan estos patrones de procedencia m√°s bien editorial y defienden su poema/borrador, se resisten a eliminar palabras, contin√ļan seducidos por el lenguaje coloquial y de alguna manera lo preservan. Esto nos da autonom√≠a, una voz propia y que pretende conservar a√ļn la creatividad. No hay por qu√© ¬ęrecortar¬Ľ un poema. ¬ŅAcaso puede recortarse una canci√≥n, un cuadro? El arte es belleza. La belleza es muy libre ante el ojo apreciador, pero ser√° arte cuando se combinan talento y la m√°s sincera introspecci√≥n del artista.

Si tuvieras que definir tu poes√≠a en pocas palabras, ¬Ņcu√°les eligir√≠as?

Lo har√≠a precisamente como en ¬ęMETAPOIESIS¬Ľ, poema ganador en los Juegos Florales Cienfuegos 2021:

¬ęLa noche, el mar, mi cuerpo/

y en mi mano un licor, un pan mohoso, un cigarro/ es mi poema…¬Ľ

fotos cortesía de la entrevistada

¬ŅQu√© palabra te parece la m√°s po√©tica del mundo?

El primer nombre de mi hijo: ¬°Allen!

En tu poes√≠a, ¬Ņcu√°les temas viajan a bordo?

Me fascinan las met√°foras sensoriales, esas que erizan la piel. Trato de sentirlas desde temas como el amor/ desamor/ erotismo, vinculando im√°genes de la naturaleza y t√©rminos m√©dicos. Tengo un cuaderno en construcci√≥n que tambi√©n refleja la mujer que soy, la mujer cubana de estos tiempos bajo el influjo de la violencia dom√©stica y psicol√≥gica. Desde lo confesional suelo ser la er√≥tica o la ni√Īa maldita. A veces ¬ęuna anciana fr√°gil/ una anciana que observ√≥ las calles reciclando las energ√≠as…‚ÄĚ

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es Anisley?

Anisley se promete salvaje, como diría una amiga. Es la mujer que se desnuda ante su realidad imperfecta. Madre soltera, dolida por las leyes y estigmas de la sociedad y el tiempo que vive. Dramática, intensa, coqueta. Es la mujer que pretende más que trascender dejar una noción de su voz, su escritura muscular, el olor de su cuerpo por alguna calle de la isla que conduzca al mar.


Jauría: una escritura de la resistencia

Una viaja junto a la literatura de Maielis Gonz√°lez con las llagas abiertas. Hay dolor en el acto de leer. La herida escoce. La herida textual arde y esa sensaci√≥n se agradece porque es la fricci√≥n perceptible ‚ÄĒy necesaria‚ÄĒ entre espectador y mundo nuevo, la fricci√≥n que late cuando la puerta de las infinitas posibilidades de la literatura se abre de una vez (para no volver a cerrarse nunca, ni siquiera cuando el libro termina). Desde ese umbral Maielis Gonz√°lez escribe en un acto de resistencia. Su literatura habla de la identidad y del cuerpo en contextos donde la realidad ‚ÄĒtal y como la conocemos‚ÄĒ se bifurca, se trastoca o desaparece. Junto al acto de resistencia persiste el acto de contemplar.

Contemplar es también un ejercicio de resistir y todo esto se evidencia en la antología de relatos Jauría, publicada por la editorial MIG21.

Como lectora siempre he agradecido la literatura que me raspa y me fricciona, la que me obliga a mirar el objeto/sujeto textual con una lupa de aumento, con nuevos espejuelos para entender desde dentro hacia afuera las estructuras tanto simb√≥licas como aparentes de los relatos. Las historias que conforman Jaur√≠a son, de hecho, la precisi√≥n de un dedo metaf√≥rico que escoce sobre el texto y de una llaga que late ‚ÄĒforma particular en que el dolor se hace coraz√≥n‚ÄĒ dentro de la escritura. Si algo en com√ļn tienen los protagonistas de los relatos de Jaur√≠a es su condici√≥n de mestizos, del poder que confiere la sangre no pura sino hibridada con otras sangres. Casi todos son tambi√©n n√≥madas, bien de un espacio geogr√°fico, de una realidad, de un miedo: el sentido del movimiento y de la huida son en los personajes de Maielis Gonz√°lez, m√°s que instinto y vocaci√≥n, una manera de existir y estar en el mundo. La hibridez y el nomadismo son condiciones perdurables en toda su obra, condiciones que hablan adem√°s no solo de su escritura sino de lo identitario que subyace ‚ÄĒcasi siempre visible‚ÄĒ en los textos y que hacen tan poderosas, en tanto vivas, a las historias.

El nomadismo como transici√≥n por espacios geogr√°ficos, virtuales o espirituales es tambi√©n la capa que oculta una necesidad b√°sica de muchos de los personajes de Maielis Gonz√°lez: la b√ļsqueda de un hogar definitivo, la necesidad de no marcar un espacio como perfecto, el miedo y la supervivencia como motores impulsores de las especies (y condici√≥n imperecedera de lo humano), la inteligencia como acto de resistencia ante la apat√≠a del mundo y ante los horrores del totalitarismo. Resistir es la palabra que podr√≠a definir a todos los personajes que han encontrado nido en el espacio textual que es el libro Jaur√≠a. Y esta es una palabra tambi√©n identitaria, que define a la autora en su condici√≥n de mujer racializada, emigrante, sobreviviente, cr√≠tica de la realidad que tiene frente a los ojos.

Resistir, combatir, sobrevivir desde las palabras.

Los d√≠as de la histeria, quiz√°s el relato m√°s conocido de la producci√≥n literaria de Maielis Gonz√°lez, habla de la condici√≥n del miedo que define y que transforma a los seres humanos en m√°quinas paranoicas al servicio de la muerte, en aves agoreras de venganza que repiten una misma canci√≥n de aniquilaci√≥n social y colectiva. La historia nos habla de un espacio constre√Īido de violencia ‚ÄĒuna ciudad que podr√≠a entenderse como un experimento social controlado o como uno de las tantos macabros realities que existen en nuestra cada vez m√°s globalizada aldea‚ÄĒ, donde no existen inocentes y solo se habla en la lengua bab√©lica de la destrucci√≥n. Lo humano ‚ÄĒsi es que dicha condici√≥n perdurase a pesar de todo‚ÄĒ es solo un eco que sobrevive en los instintos (de aniquilar al peligro y de sobrevivir a este). Los d√≠as de la histeria podr√≠a ser un testimonio de las crisis colectivas que convierten al ser humano en criatura ac√©fala y es una excelente muestra de escritura que conduce a un viaje a trav√©s de la claustrofobia y la agorafobia en partes iguales.

Seudo vuelve a retomar el leitmotiv de la claustrofobia y del espacio vital reducido, desde cierta poes√≠a visual que la autora recrea a trav√©s de muy puntuales juegos de lenguaje. Campos de exterminio, aniquilaci√≥n, distop√≠a del enclaustramiento son las condicionantes sobre las cuales se escribe este texto: un llamado a la libertad individual de los sentidos y de las mentes, y que debate en torno a la condici√≥n parasitaria de la sociedad y la pol√≠tica. Ese influjo parasitario que violenta los cuerpos y las identidades marginados hist√≥ricamente y se√Īalados como prescindibles. Gran parte de la po√©tica de Maielis Gonz√°lez se posiciona, es preciso decirlo, junto a esos cuerpos desechados por la Historia (y las historias), lo cuerpos pol√≠ticamente incorrectos y sus necesidades de contar, de gritar, de experimentar el placer de la libertad o el simple placer er√≥tico del contacto de la carne.

√Āngeles ca√≠dos vuelve a hablarnos de los cuerpos marginados por un aparato represivo, en este caso un sistema virtual arcang√©lico que recuerda ya no el Ed√©n devorado ‚ÄĒgracias a Dios‚ÄĒ por nuestras ancestras, sino que hace referencia clara a las violencias cotidianas que constri√Īen los cuerpos sexualizados, erotizados, como tambi√©n la genitalia femenina, la representaci√≥n m√°s firme de la humanidad que excreta sangre, sue√Īos, mierda, sudor, semen, goce. Quiz√°s de todos los relatos sea este el que menor margen ofrezca a la posibilidad de la resistencia, pues el sistema que amasa a los cuerpos como el horno a sus panes es en realidad un laberinto sin salida. No obstante, el uso de un narrador inmerso en el juego ficcional ‚ÄĒese narrador que hiede y hiere‚ÄĒ es una excelente elecci√≥n para el punto de vista de la ficci√≥n.

cortesía de la autora

Jaur√≠a, que da t√≠tulo a esta antolog√≠a personal, es sin duda uno de mis relatos favoritos. Sustenta sus hilos dram√°ticos en una herder ‚ÄĒcriatura h√≠brida de pastor alem√°n con brazos e inteligencia humanos, una hembra‚ÄĒ que lucha por sobrevivir en un contexto de apocalipsis y virus. El detonante es la destrucci√≥n total del ‚Äúdios‚ÄĚ de las herders ‚ÄĒese dios creador que somos nosotros mismos como especie‚ÄĒ, y de la libertad definitiva que nace en ellas al verse solas, despojadas de la protecci√≥n y de la garra autoritaria de las violencias de ese dios destronado. Otras violencias vendr√°n a instaurarse en su lugar: la de sobrevivir, la de ser la hembra alfa de una manada, la de parir a los cachorros que tendr√°n sobre sus hombros el peso de reconstruir una civilizaci√≥n. No estoy segura de que este sea un relato sobre la maternidad, aunque maternar sea un componente fundamental de su eje tem√°tico: maternar cuerpos, maternar muertos, maternar hijos, maternar inteligencia y especie.

Alumbra vuelve a retomar temas ya presentes en la antolog√≠a, como el derecho a decidir sobre los cuerpos y los mecanismos represivos ‚ÄĒtanto religiosos como pol√≠ticos‚ÄĒ que exprimen metaf√≥ricamente las carnes de los personajes como sujetos de un experimento de larga data. Es aqu√≠ donde, por primera vez, la narrativa de Maielis Gonz√°lez se permea de referencias de una realidad perceptible donde escasez, apagones y soledades se encuentran para conjurar un mapa: en este, futuro y presente resultan cada vez categor√≠as m√°s cercanas. Alumbra es un texto cuerpo, un texto √ļtero y amnios que divide a la vida de la muerte, y que alude a la ritualidad de la violencia de quien decide por nosotras, como tambi√©n alude al cuerpo en su ritual que condensa sometimiento, supervivencia y fortaleza.

Estos cuerpos vivos, paranoicos, rotos desde la mente, aparecen de nuevo como leitmotiv en Ni vivos ni muertos, relato que parodia una circunstancia con tintes de destrucci√≥n masiva, un ‚ÄúArmaged√≥n‚ÄĚ de la especie humana. El texto juega de manera eficaz con las l√≠neas que denotan el trabajo entre el humor negro y la literatura de postapocalipsis de la m√°s raigal l√≠nea. Es un relato, advierto, en el cual una primera lectura no arrojar√° todas las luces sobre los pespuntes de comedia de humor negro que presenta. Lecturas posteriores permitir√°n que quien contemple la historia pueda encontrar el fil√≥n dorado de la iron√≠a, de esa iron√≠a tragic√≥mica que ha permeado nuestros a√Īos m√°s recientes y nuestras experiencias como sobrevivientes de una realidad que, cada vez, se nos hace m√°s parecida a los libros.

Ponzo√Īas es, a mi criterio, la joya de esta colecci√≥n. Ubicada temporalmente en una fecha cercana a 1959, este relato juega con el realismo m√°gico en el ambiente de los campos cubanos pre√Īados de leyendas, horrores y mujeres monstruosas. La violaci√≥n sistem√°tica de una muchacha en la ‚Äúcasa de las putas‚ÄĚ es el punto de quiebre: los hombres que pagan para verla, pagan no solo por el cuerpo de la adolescente, sino tambi√©n por su don. Este acto la convierte en instrumento de un destino pero tambi√©n en hacedora del fatum ajeno. La chica deviene objeto de la codicia y del miedo de los hombres. Deviene monstruo de una feria de atrocidades. Deviene cuerpo del deseo lacerado y de esa laceraci√≥n es que nacen las visiones de muerte. Maielis Gonz√°lez lleva a su escritura a un m√°ximo esplendor en este relato que cuestiona las decisiones individuales y que habla nuevamente del cuerpo de las rotas, de las que no pueden hablar, de las putas, de las desechadas, de las violentadas no solo por una estructura hist√≥rica sino tambi√©n por cuerpos tambi√©n hegem√≥nicamente hist√≥ricos.

Isla cierra la antolog√≠a: este cuento casi pi√Īeriano habla de la circularidad de los intentos de escapatoria y de las violencias pol√≠ticas cotidianas, que hincan la realidad desde todos los planos posibles. Hay dolor en la despedida, en la laxitud con que con los cuerpos aceptan el peligro de la muerte, el peligro de navegar hacia la negrura de un mar contaminado en un brutal paralelismo con esta realidad que creemos conocer. Isla es su cuento m√°s identitario y, por eso, el que m√°s nos fricciona y obliga a contemplarnos en ese espejo de lo humano que tantas veces olvidamos en nuestros m√ļltiples tr√°nsitos de una orilla a otra orilla (no importa cu√°l sea aquella de la que partimos o aquella a la que vamos).

La literatura de Maielis Gonz√°lez no es necesariamente un espejo c√≥modo donde contemplar el reflejo ‚ÄĒsiempre parcial‚ÄĒ de qu√© somos y en qu√© nos hemos convertido. Su literatura es todo menos conformismo e inercia. Nos obliga a movernos, ya sea por el dolor de una herida abierta o porque una historia nos escoce por ser demasiado cercana. Aqu√≠, en estas p√°ginas, en las heridas que nos muestra, existe tambi√©n una forma de salvaci√≥n y de resistencia.

Escribir es también un ejercicio de resistencia.


La atmósfera literaria de Enzzo Hernández (+ Fotos)

Creció entre libros e n la biblioteca familiar. Caminaba por la casa, y se detenía ante imágenes pictóricas, gráficas, que lo hacían fabular. Cuenta que las grandes obras de la historia del arte fueron su primer motor para escribir cuentos. Se sentía conmovido por las atmósferas, los tonos, los colores… Ciertos ambientes le fascinaban y a la vez representaban una zona liminal, una frontera donde el acceso dependía de su imaginación, de sus incipientes recursos creativos y la voluntad de saber y crear.

Enzzo Hern√°ndez Hern√°ndez es un enamorado de la literatura, la gesti√≥n cultural, el patrimonio hist√≥rico, la bah√≠a de La Habana y el mar. Miembro de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) y graduado del Centro Nacional de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso, ha obtenido diversos reconocimientos por su poes√≠a y narrativa, incluidos el segundo lugar en el premio C√©sar Galeano; dos Menciones en el David; la Beca de Poes√≠a del Centro Habana Espacios Creativos, convocada por la Oficina del Historiador; y la beca Fronesis, de la AHS, por su proyecto de novela ‚ÄúGhosting. Una historia de fantasmas‚ÄĚ.

Cortesía del entrevistado.

Su municipio natal de Regla es motivo de inspiración constante, parte de su alma literaria. “Quienes hemos nacido en Regla y somos conscientes de su historia y costumbres, sentimos un profundo arraigo hacia esta diminuta península. Mucho se ha hablado del carácter ultramarino del pueblo, de la cultura de su gente y sus originarias tradiciones espirituales y religiosas, pero es un lugar tan fascinante que nos sorprende siempre.

‚ÄúRecuerdo el primer texto que le√≠ de Pablo de la Torriente Brau. Fue un relato que escribi√≥ cuando viv√≠a en Regla, y su prosa no escapa al estilo realista de esos duros a√Īos `30 del siglo XX cubano, pero tambi√©n se experimenta el olor del mar, los reflejos del sol en el agua y los sonidos de las industrias que tanto caracterizan al territorio.

‚ÄúAlejo Carpentier fue otro que celebr√≥ lo sui generis de sus calles, los maravillosos altares dom√©sticos que la fe hac√≠a construir en las salas de la gente com√ļn y la curiosa lanchita de Regla, esa alfombra m√°gica capaz de conectar ambas orillas. Tambi√©n Don Fernando Ortiz visit√≥ este lugar de forma asidua, en busca de valiosa informaci√≥n para sus investigaciones sobre etnograf√≠a y acercarse un poco m√°s al origen de lo afrocubano. Y si retrocedemos m√°s en el tiempo, recordaremos el delicioso pasaje de la novela costumbrista Cecilia Vald√©s, escrita por Cirilo Villaverde, en que Leonardo Gamboa escapa, casi de forma clandestina, a un sarao nocturno en la localidad de Regla, donde se fund√≠an lo m√°gico, lo prohibido y lo sagrado‚ÄĚ, dice con orgullo este joven apasionado que adora la comida con picante.

Agrega que Jos√© Mart√≠ visitaba igualmente ese sitio, sobre todo para ir a la casa de la familia Coyula, de la cual era amigo, y a la edad de 25 a√Īos emiti√≥ un discurso en la inauguraci√≥n del Liceo Art√≠stico y Literario de Regla, donde tambi√©n declam√≥ sus versos la joven poetisa Luisa P√©rez de Zambrana.

¬ęLos antecedentes hist√≥ricos, los grandes nombres que pueblan la tradici√≥n literaria y el sitio de origen, a menudo confluyen en el plano simb√≥lico de m√≠ como autor y conforman una especie de cimiento, de base, que me permite lanzarme a la aventura creativa, a los abismos de la ficci√≥n, con la creencia, supersticiosa o no, de que existe una gu√≠a espiritual e intelectual que aporta un acompa√Īamiento y un tutelaje invisible, pero que est√° all√≠‚ÄĚ, refiere quien tiene como libro favorito Las moradas interiores, de Santa Teresa de Jes√ļs.

‚ÄĒ¬ŅCu√°nto de ti hay en tus historias? ¬ŅAcaso le temes a la posibilidad de que algunos lectores sientan demasiado tus experiencias de vida?

‚ÄĒNo le temo en lo absoluto. Es una posibilidad que me seduce. Cuando un lector se asoma, el escritor tambi√©n emerge en ese instante y es como un acto de fisgoneo simult√°neo en que ambas realidades se enfrentan, como en un espejo. Siempre, o casi siempre, abordo la literatura desde la ficci√≥n. Uno de los mayores privilegios que otorga este oficio es crear artificios, invenciones, mundos enteros desde un grano de arena hasta las sociedades m√°s sofisticadas y misteriosas.

‚ÄúA veces trato de ser muchos sujetos al mismo tiempo, para que no se filtren los vicios, las man√≠as personales y acceder a diversos registros que aporten verosimilitud y efectividad. En otras ocasiones la escritura funge una labor terap√©utica, capaz de conjurar o exorcizar la oscuridad interior, la tristeza, las preocupaciones. En esos momentos la escritura se activa como un dispositivo capaz de liberarnos de nosotros mismos, como una herramienta confesional, una desgarradura provechosa‚ÄĚ.

‚ÄĒ¬ŅConsideras que todav√≠a se puede aspirar a lo verdaderamente nuevo en la literatura‚Ķ?

‚ÄĒLo verdaderamente nuevo est√° sobrevalorado. Es algo ef√≠mero, a menudo fugaz. No existe un canon literario por gusto. Debemos conocer muy bien la obra de los grandes maestros. Solo mediante la lectura incesante y el ejercicio escritural, entenderemos mejor qui√©nes somos como autores. Lo nuevo puede tener muchas caras, no necesariamente lo es aquello que se emperifolla con atributos de vanguardia, as√≠ como tampoco envejecen la mayor√≠a de los cl√°sicos.

‚ÄďObtener la beca Fronesis de la AHS, por tu proyecto de novela ‚ÄúGHOSTING. Historias de fantasmas‚ÄĚ, fue uno de tus buenos resultados en el 2020. El jurado resalt√≥ que es un ‚Äúproyecto agresivo y ambicioso en su propuesta est√©tica‚ÄĚ. ¬ŅQu√© podr√°n encontrar los lectores en esa obra?

‚ÄĒMe propongo explorar el impacto tecnol√≥gico en la comunicaci√≥n social contempor√°nea. Me centro espec√≠ficamente en el contexto actual cubano y la transformaci√≥n de las conexiones interpersonales a trav√©s de Internet. Constituye una reflexi√≥n propia sobre el universo de las redes sociales, WhatsApp, Instagram, Facebook y la interconectividad entre usuarios y cibernautas. Del mismo modo que se maneja el t√©rmino ¬®ghosting¬® como acepci√≥n de ruptura amorosa, tambi√©n se juega con la imagen de lo fantasm√°tico, del sujeto evanescente que dialoga de forma perenne con la ciudad, en procesos donde intervienen la evocaci√≥n y la memoria.

“El proyecto indaga entre los vínculos eróticos que se pueden producir en la gran nata virtual, entre sujetos del mismo sexo, personas transgénero y otras identidades subalternas. Los personajes principales constituyen individuos marcados por una sexualidad periférica que se ha visto tradicionalmente asociada a espacios de la nocturnidad y el enmascaramiento.

‚ÄúLa novela se nutre de elementos de intertextualidad de la literatura cubana en funci√≥n de mi coloquio ante el discurso nacional, en lo cual me propongo una constante revisitaci√≥n a la vida y obra de Juli√°n del Casal y otros poetas y artistas cubanos. Pretendo propiciar la representaci√≥n respetuosa de identidades tradicionalmente silenciadas, ocultas, castigadas, fingidas. Mostrarlas para provocar el di√°logo entre el pasado, el presente y el futuro de nuestra sociedad, a partir de cambios y categor√≠as generacionales que est√°n tomando lugar en la Cuba de hoy, de ahora mismo‚ÄĚ.

‚ÄĒActualmente tambi√©n trabajas en un libro de poes√≠a para Ediciones Bolo√Īa‚Ķ

‚ÄĒEl poemario Insilios. Apuntes del aislamiento surge de la experiencia del encierro durante la cuarentena. El t√©rmino insilio define el encierro/destierro dentro de uno mismo, como una forma de irse sin moverse del sitio f√≠sico, o de quedarse sin estar en realidad. El sujeto l√≠rico siente nostalgia por la ciudad y anhela escapar, para ello se sirve de la evocaci√≥n, que le permite ausentarse de su circunstancia inmediata.

“En el poemario existen numerosas citas y referencias a la historia del arte, específicamente con relación a las iconografías de la muerte. El estilo y la forma que mantengo en todo el cuerpo de la obra es la prosa poética como región fronteriza entre la poesía y la narrativa. Exploro estados caóticos de la mente y busco liberar la tensión emocional y física del aislamiento. El poemario pretende ser un viaje interior por la ciudad del recuerdo.

Cortesía del entrevistado.

‚ÄĒHas dicho que el descubrimiento del c√≥mic como expresi√≥n art√≠stica en ti ha sido algo ‚Äúbomb√°stico‚ÄĚ. ¬ŅPor qu√©?

‚ÄĒEl c√≥mic es un medio muy vers√°til, tiene un fuerte componente visual pero al mismo tiempo depende de una historia, de ciertos elementos narrativos. Mi incursi√≥n en el mundo del c√≥mic fue desde el rol de guionista, y ocurri√≥ de la mano de alguien muy especial en mi vida, alguien que admiro mucho, el arquitecto y artista visual Jos√© √Āngel Nazabal en el rol de dibujante. Lo disfruto much√≠simo.

‚ÄĒ¬ŅQu√© prefieres: la poes√≠a, la narrativa o ambas?‚Ķ

‚ÄĒLa escritura es uno de esos pocos territorios magn√≠ficos donde no estamos forzados a elegir. La literatura es una sola, por lo tanto mi relaci√≥n con las palabras no est√° seccionada o parcializada por ning√ļn eje, m√°s bien existe complementariedad en ese todo que representa la creaci√≥n desde diversos estilos, formas y manifestaciones.

‚ÄúLa narrativa establece un contraste con las estructuras mentales que me conforman, estructuras que tienden a la l√≥gica y a la racionalizaci√≥n. En cambio la poes√≠a me permite entrar y salir de m√≠ continuamente, me rescata de todo lo que no quiero ser. Tengo el af√°n de preservar el esp√≠ritu irrefrenable, la osad√≠a que se necesita para manchar el blanco de la hoja‚ÄĚ, expresa quien estudia Licenciatura en Gesti√≥n y Preservaci√≥n del Patrimonio Hist√≥rico y Cultural del Colegio Universitario San Ger√≥nimo de La Habana en la especialidad de Museolog√≠a.

‚ÄĒ¬ŅQu√© tan dif√≠cil ha sido esta etapa de Covid-19 para ti, y a la vez cu√°nto la has aprovechado en lo creativo?

‚ÄĒHa sido un tiempo lleno de retos. No solo en el orden individual, sino desde el punto de vista macro, pues ha generado mucha incertidumbre y caos a mi alrededor. Sin embargo he sabido sacarle el lado provechoso a la crisis del aislamiento, para leer, estudiar y escribir mucho. De esa experiencia tambi√©n surgi√≥ Mellotron Magazine, un blog de m√ļsica y artes gr√°ficas nacido a partir de escritores j√≥venes, del cual soy uno de los miembros fundadores.

‚ÄúEn estos momentos el blog se publica de manera semanal en Instagram y siempre promovemos la m√ļsica, la literatura joven revestida por la cr√≥nica cultural y las artes gr√°ficas. Incluye ilustraciones de los arquitectos y artistas visuales Jos√© √Āngel Nazabal y Katiana Mart√≠nez‚ÄĚ.

‚ÄĒ¬ŅCu√°les son tus principales sue√Īos en el mundo creativo?

‚ÄĒNo parar de escribir nunca y superarme cada vez m√°s en todo lo posible. Mantener la transparencia que considero indispensable para expresarme de forma elegante como artistas y creador. Nunca cesar en la b√ļsqueda y reinvenci√≥n de m√≠ mismo como autor.

 

*Publicado originalmente en el blog Mira Joven


¬ęSoy un cuerpo que narra historias¬Ľ

Cuando se dialoga con Yunier Riquenes es imposible no pensar en su gran proyecto de vida, Claustrofobias Promociones Literarias, y tambi√©n en Naskicet Dom√≠nguez: juntos, estos dos creadores orquestan los prop√≥sitos y los sue√Īos de Claustrofobias. Naskicet y Yunier son m√°s que los hacedores de un proyecto que ha hecho mucho bien a la literatura cubana; ellos tambi√©n han acompa√Īado el camino de centenares de autores cubanos, de libros y lectores, y han mapeado la senda de la historiograf√≠a de la literatura nacional en los √ļltimos a√Īos. Cuando se conversa con Yunier Riquenes se ha de recordar siempre que es un cuerpo que narra; un cuerpo en busca de cambios necesarios, porque la inmovilidad ‚ÄĒen lenguaje art√≠stico‚ÄĒ es sin√≥nimo de muerte.

cortesía del entrevistado

El concepto ‚Äújoven promesa‚ÄĚ comienza, cada vez m√°s, a quedarse estrecho para muchos creadores. ¬ŅPor qu√© se insiste, a nivel de pa√≠s y de cultura, en calificar a los autores de menor edad como ‚Äúj√≥venes promesas‚ÄĚ cuando muchos de ellos tienen una trayectoria tan importante como la de los autores m√°s a√Īejos? ¬ŅEs preciso, tal vez, una revisitaci√≥n de ese concepto, al menos una actualizaci√≥n que valore m√°s la escritura de los creadores j√≥venes con una obra sustentada en la calidad?

Error de concepto. Revisitar el concepto. Pero prefiero seguir creyendo en la obra. Hay muchas veces ‚Äúsupuestos consagrados‚ÄĚ que han dejado muy poco. Casi nada que leer, ni reflexionar. Pero tuvieron cargos y eso les dio un concepto y reconocimientos. Ya sal√≠ de la AHS porque pas√© los 35 a√Īos, pero me sigo sintiendo joven. Y hay notables artistas que sobrepasan los 50 que siguen en silencio con obra de calidad. Y algunos se mueren ‚ÄĒellos y su obra‚ÄĒ en silencio. Prefiero no creer en las promesas; √ļltimamente, ‚Äúpromesa‚ÄĚ es una palabra que destierro, y lo que significa. Prefiero que m√°s que promesas y revisitaciones, el creador joven o no, y su obra, se visibilicen y se promuevan. Sin promoci√≥n no hay arte, sin promoci√≥n no hay p√ļblico, sin promoci√≥n no hay mercado. Sin promoci√≥n no hay existencia.

¬ŅQu√© define, m√°s all√° del rango biol√≥gico de una edad determinada, lo que es ‚Äúliteratura joven? ¬ŅEs esta una etiqueta lo suficientemente s√≥lida o cae en lo vacuo, lo repetitivo, que muchas veces es la norma a la hora de intentar ‚Äúdefinir‚ÄĚ un concepto art√≠stico?

La literatura joven no la produce solo un joven de 20 a√Īos, la literatura joven es la que se renueva, la que trae fibra y estremece. La que conecta.

En el panorama literario cubano, ¬Ņcu√°les piensas son los asuntos m√°s acuciantes que deben debatirse y que, de una forma u otra, podr√≠an resultar de relevancia para el futuro escritural del pa√≠s?

Debe haber diversidad, encuentros, eventos que muestren lo diverso que somos. Menos ruido y m√°s resultados.

cortesía del entrevistado

Claustrofobias es un proyecto inmenso, que abarca campa√Īas de promoci√≥n de autores, de libros, incluso de editoriales e instituciones. Es, adem√°s, un excelente ejemplo de c√≥mo, desde el esfuerzo individual (en este caso, dual, entre Naskicet y t√ļ) se pueden ofrecer alternativas promocionales con vistas a mostrar el talento creativo cubano. ¬ŅQu√© necesita a√ļn Claustrofobias? ¬ŅQu√© apoyos o sinergias faltan todav√≠a? ¬ŅDe qu√© manera piensas que este proyecto podr√≠a servir como una plataforma puntual para incentivar a instituciones y editoriales a emular desde el punto de vista de la promoci√≥n?

Claustrofobias Promociones Literarias sigue siendo un proyecto autofinanciado, y con el respaldo legal y monetario de la AHS de dos salarios ahora de 400 pesos, y respaldo legal de la UNEAC. Claustrofobias naci√≥ de la AHS, de j√≥venes creadores que so√Īaron y lo siguen haciendo con el respeto al libro y a los autores cubanos. Claustrofobias ha sido y es una reinvenci√≥n a la promoci√≥n literaria y cultural cubana. Nacimos y propusimos estrategias 2.0 hace unos a√Īos, cuando no hab√≠a casi conexi√≥n. Ganamos un concurso nacional de trabajo comunitario con la experiencia de promover la lectura en la comunidad virtual cubana, pero esos aprendizajes interesan muy poco a quienes dirigen el mundo del libro en Cuba. Son nueve a√Īos. Y no han importado mucho estos aprendizajes. Claustrofobias est√° y sigue en Cuba marcando la vida literaria del pa√≠s, de los j√≥venes y consagrados, recordando los libros y autores que han sido historia y comienzan a vivir. En Claustrofobias se trabaja con base de datos, un poco de periodismo de datos y se reinventa la comunicaci√≥n. Somos dos coordinadores que ponemos nuestros ingresos personales para seguir construyendo esta utop√≠a. Se han realizado libros digitales, peri√≥dicos culturales, se guardan fotos, audios y videos desde hace a√Īos de escritores cubanos que ya han muerto. Para revisar la historia cultural y literaria de Cuba habr√° que ir a nuestra multiplataforma, a nuestras publicaciones. ¬ŅQue te diga lo que necesitamos? Nos queda claro que no nos van a apoyar m√°s all√° de una invitaci√≥n a la Feria, y que nos prometer√°n algo, y ah√≠ llegan las promesas. Claustrofobias es una resistencia al mundo del libro en Cuba. En 2020, en tiempos de Covid, no nos detuvimos y se mantuvo activa la multiplataforma, sugiriendo libros y lecturas para mantener la esperanza ante la pandemia. Muy pocos creen que solo somos dos coordinadores. Seguimos sin apoyo de Ministerios ni embajadas. Todav√≠a no.

cortesía del entrevistado

¬ŅEl ejercicio de la promoci√≥n cultural podr√≠a o no emularse, as√≠ sea remotamente, con el de la cr√≠tica art√≠stica? ¬ŅEn Cuba se promociona intencionalmente, en base a criterios de calidad, o m√°s bien a trav√©s de diversas coberturas o coyunturas culturales, como por ejemplo la entrega de un premio?

A veces los premios reconocen el talento porque el jurado falla teniendo en cuenta el talento. A veces fabrican algo o a alguien, inventan premios para repartirse. Pero lo verdadero, si vale, sigue. La promoción sigue siendo una asignatura pendiente, pero muchas veces no queremos aprenderla, porque la verdadera promoción muestra la esencia, el fondo. 

¬ŅCu√°les piensas son los principales desaf√≠os para Cuba en el terreno promocional y tambi√©n en el de la creaci√≥n? ¬ŅQu√© estrategias discursivas y de valor de imagen pueden servir, seg√ļn tu experiencia como promotor, para impulsar esos desaf√≠os hacia un horizonte pr√≥ximo de concreciones?

Lo primero es reconocer que el mundo cambió hace tiempo. Hay retos y desafíos y ahora no basta, siempre lo dice Naskicet, con tener la conexión ni los millones de pesos. Con poco se pueden arrastrar multitudes. Hay varios proyectos culturales que han demostrado valía, pero muchas veces eso no importa. Y, muchas veces, cuando miras acuerdos y congresos y eventos y cambian los ejecutivos, la historia comienza otra vez. Entonces no se puede avanzar hacia adelante. 

La promoci√≥n cultural en nuestro pa√≠s, ¬Ņmapea nuestra realidad creativa o es solo un muestrario, una selecci√≥n, de dicha realidad?

La promoci√≥n cultural que hacemos hoy en Cuba es poco atractiva. Maneja discursos y narrativas que poco atraen al p√ļblico diverso y juvenil. ¬ŅDe d√≥nde lo saqu√©? Tengo derecho a decir lo que pienso y siento en esa realidad en la que me muevo a diario. La promoci√≥n muestra muy poco la realidad y diversidad.

¬ŅC√≥mo se conjuga el ejercicio creativo en tu funci√≥n como promotor?

Escribo y promuevo todo el tiempo. Promover es un acto creativo. Hay que estudiar las formas de proponer y sugerir para las redes, la radio y la TV, y todo no se puede lograr. Pero uno debe encontrar el discurso, los personajes, la propuesta. La promoción cultural forma parte de mis estados creativos.

En los tiempos presentes se ha comprobado, quiz√°s m√°s que nunca, la necesidad del acceso a las redes sociales, no solo como una v√≠a otra de interacci√≥n sino como un medio de comunicaci√≥n de la realidad art√≠stica y del devenir cultural, ya no de una naci√≥n, sino del mundo entero, ¬Ņnos incorporamos tard√≠amente a esa realidad?, ¬Ņsientes que caminamos con desventaja?

Las redes sociales y la velocidad de la comunicación nos imponen a diario muchos retos, lo importante es tratar de usarlas como herramientas para construir y unir, y hay que conocer cuáles son los desafíos que traen, los datos que regalamos de nuestras intimidades y deseos. No es llegar tarde, es llegar y comprender a lo que hemos llegado. Y no podemos bajarnos de las nuevas tecnologías, hay que vivir con ellas. Aprendamos en cada jornada, seamos humildes.

¬ŅDe qu√© manera sientes que la AHS tuvo influencia en tu obra creativa? ¬ŅQu√© tal la salud de las instituciones culturales?

La AHS es parte de mi vida. Esa organizaci√≥n me tuvo m√°s tiempo que mi propia familia. Miembro, jefe de secci√≥n, vicepresidente provincial en Santiago, el m√°s votado en el congreso de 2013, miembro de la Direcci√≥n Nacional, estuve organizando dos congresos. No importa que mi nombre est√© o no en reconocimientos ni distinciones. Me queda la alegr√≠a de ayudar a muchos j√≥venes a revisar proyectos, promoverlos, a pronunciar sus nombres cuando nadie sab√≠a de su existencia. Y eso es lo m√°s valioso. No quiero nada. Me queda la alegr√≠a de conocer a muchos artistas j√≥venes en toda Cuba que no son promesa, son realidad, y han dejado obras de teatro, literatura, fotograf√≠as. El arte salva. Apost√© por los premios de la AHS y gan√© unos cuantos que atesoro con cari√Īo. Aquellos a√Īos marcaron mi vida. Y sigo promoviendo a los j√≥venes. La AHS que viv√≠ es como recordar a un miembro amado de tu familia, que puede estar vivo, o morir.

De las instituciones culturales solo quiero apuntar que existen si existe el arte, la cultura y los artistas, si no, como se dijo en aquel Congreso de la organización en 2013, quedarán disponibles.

cortesía del entrevistado

Siempre he notado en tu narrativa, incluso en tu poes√≠a, una intencionalidad de mostrar la escarificaci√≥n de lo real y tambi√©n sus matices, ¬Ņc√≥mo se ha construido o formado el escritor que eres? ¬ŅDe qu√© manera defines la creaci√≥n?

Escribo sobre lo que me mueve, la realidad que me toca. El escritor que soy surgi√≥ por eso, para darles voz a otros, eso se repite. Muchas veces la gente viene a contar sus historias y comprendes cuando no puedes dormir que te lo han contado para escribirlo. Antes en la literatura, ahora tambi√©n con el Periodismo. Desde hace unos a√Īos, el Periodismo y yo conspiramos en cada jornada, la literatura de No ficci√≥n. La creaci√≥n es una bomba de tiempo en m√≠, es una granada adentro que no busca quedar bien. Estalla.¬†

La escritura, si bien el oficio m√°s solitario del mundo (¬Ņest√°s de acuerdo con esa definici√≥n?) es tambi√©n uno de los oficios que m√°s acompa√Īa a los otros. ¬ŅCu√°l de tus libros te gustar√≠a que acompa√Īara a ese lector an√≥nimo, a ese rostro desconocido, que ans√≠a leerte, quiz√°s sin conocer incluso que existes?

La escritura, aunque necesite soledad, es como la granada: estalla.

Si a alguien para reinventarse, resistir, seguir, sonreír, masturbarse, prender fuego, le interesa un libro, un poema, una frase, un post, un cuento, un verso, una novela, una entrevista mía, pues basta.

Cuando se habla de Yunier Riquenes, cuando se menciona tu nombre, se habla del promotor, del poeta, del narrador, de quien escribe libros para ni√Īos y j√≥venes, ¬Ņcu√°l de estas aristas sientes que se integra en el n√ļcleo del creador que eres?

Soy un cuerpo/territorio que narra historias.

cortesía del entrevistado

¬ęEs imposible crear sin exponerte¬Ľ

Marlon Duménigo sabe que la literatura se asume como un ejercicio de riesgo. La literatura es un salto al vacío de la (in)certidumbre. Con sus historias, este joven escritor refleja uno de los ángulos de lo real. Ha escogido el vehículo de la palabra escrita para llegar a los otros. Contar es, bien lo sabe, un acto de valor y de supervivencia.

Hay quienes refieren que la literatura les lleg√≥ de repente, que el acto creativo los sorprendi√≥ en la vida cuando no pensaban, ni siquiera, ser artistas. Otros hablan de un llamado temprano de la vocaci√≥n. ¬ŅCu√°l es tu historia: c√≥mo descubres que este era el camino, o uno de los caminos, que te interesaba transitar?

Mi primer intento de hacer literatura fueron unas cuantas poes√≠as rimadas que escrib√≠ a los 12 o 13 a√Īos, y que mi madre a√ļn conserva y se empe√Īa en mostrar como un trofeo infantil a los conocidos m√°s cercanos. Digo intento a riesgo de que le palabra le quede grande, pues fueron apenas pinceladas de creaci√≥n, su principal valor radica en la necesidad de expresar ciertas ideas y que el canal escogido sea precisamente la palabra escrita. M√°s tarde, en el servicio militar, llevaba siempre en el bolsillo derecho del pantal√≥n una libreta doblada y un lapicero que usaba en los ratos libres para conformar una especie de bit√°cora que, adem√°s, conten√≠a vi√Īetas y reflexiones cortas; concebidas bajo la premisa de ‚Äúser escritas solo para m√≠‚ÄĚ. De hecho, llen√© m√°s de una libreta (al final no se cumpli√≥ eso de que eran para m√≠, pues todas se perdieron), aunque por ese entonces tampoco podr√≠a definirlo como una vocaci√≥n. Lo m√°s parecido a eso llegar√≠a m√°s tarde, en 5to a√Īo de la carrera de Ingenier√≠a en Ciencias Inform√°ticas y, esta vez, para bien o para mal, se cumpli√≥ el axioma de que a la tercera va la vencida. Entonces tuve la gu√≠a de Anisley Miraz Lladosa, una poeta que me anim√≥ a la escritura y a presentar mis textos al concurso de talleres literarios de Trinidad, mi Macondo, la ciudad donde viv√≠ hasta los 23 a√Īos.

La velocidad de los res√ļmenes hace que no mencione otros nombres y t√≠tulos de libros que influyeron de manera consciente o inconsciente en el deseo de convertirme en escritor. Un deseo que cobr√≥ otra dimensi√≥n mientras cumpl√≠a el servicio social en La Habana, cuando entr√© al Centro de Formaci√≥n Literaria ‚ÄúOnelio Jorge Cardoso‚ÄĚ y al Taller de Ciencia Ficci√≥n y Fantas√≠a Espacio Abierto. Creo que este fue el punto de no retorno. Era la primera vez en mi vida que estaba rodeado de escritores, de personas con aspiraciones creativas similares a las m√≠as y fue la primera vez que sent√≠ una retroalimentaci√≥n. Ese saber que hay otros como t√ļ, con los mismos bloqueos literarios, ansias de publicaci√≥n, cuentos inacabados y deseos de abandonarlo todo en alg√ļn punto, pero que siguen en el camino de la literatura a pesar de todo. En mi caso, porque la literatura, tras casi diez a√Īos, consigue emocionarme de la misma forma. Hace que me levante a las 5:45 de la ma√Īana a intentar mejorar un texto y lo hago con toda la energ√≠a disponible. Eso tiene que significar algo. Solo si dejo de emocionarme con la literatura dejar√© de escribir.

¬ŅSientes que existe una pauta, una constante, en tu proceso creativo, u optas por ser libre de cadenas vinculadas al ejercicio del oficio o a la costumbre escritural?

Al principio bastaba con la soledad y el caf√©. Me sentaba a escribir cuando me sent√≠a inspirado y rechazaba hacerlo esos d√≠as en los que procrastinar se vuelve tendencia. Luego asum√≠ cierta disciplina. Actualmente escribo cinco d√≠as a la semana. Con el tiempo fui incorporando, adem√°s, rutinas que hacen m√°s predecible o menos extra√Īo el proceso creativo. Escribo por lo general en las ma√Īanas, entre las 6:00 y las 9:00, con el ruido del ventilador de fondo. Solo tomo caf√© mientras escribo y nunca comienzo a escribir la historia hasta tener la primera oraci√≥n exacta. A veces tengo el resto del cuento o del cap√≠tulo en la cabeza y no lo comienzo hasta encontrar esa primera l√≠nea que dicta el tono de la historia. Cuando tengo bloqueos literarios recurro al manuscrito, lleno decenas de p√°ginas de tinta azul o negra y caligraf√≠a apurada que, muchas veces, no representa otra cosa que desechar caminos, decantar posibles finales o di√°logos que reescribo hasta reencontrarme con el tono o la idea que me permita volver a enfrentarme al teclado y la pantalla definitiva en la laptop.

¬ŅCu√°les sientes son los ‚Äúsiete pecados capitales‚ÄĚ de un autor?, ¬Ņqu√© entorpece la creaci√≥n?

El acto creativo es tan personal que se vuelve casi imposible elaborar listas sobre lo que debe o no hacerse. As√≠ que quiz√°s esta sea la respuesta m√°s arriesgada de todas. Para hacerlo menos dif√≠cil me tomo la libertad de no mencionar factores subjetivos como los estados de √°nimo. En mi lista, el orden no obedece a jerarqu√≠as, √ļnicamente a un sentido num√©rico indispensable para no pasarnos horas mencionando posibles ‚Äúpecados capitales‚ÄĚ de un escritor.

  1. No leer.
  2. No reconocer cu√°ndo abandonar un texto.
  3. Editar mientras se escribe.
  4. No dejar ‚Äúenfriar‚ÄĚ los textos una vez terminados.
  5. Procrastinar en exceso.
  6. No ser receptivo a las críticas.
  7. Subestimar los títulos.

¬ŅLos premios te han sido esquivos o conf√≠as que existe una arquitectura en tu vida creativa que te llevar√° a alg√ļn punto en espec√≠fico? ¬ŅConf√≠as en la din√°mica de los premios?

Honestamente, hubiera preferido ganar m√°s premios de los que tengo hasta ahora. Sobre todo porque los premios son en este momento la v√≠a m√°s expedita para un autor de publicar su obra en Cuba y, probablemente, la √ļnica que le asegure cierta promoci√≥n. Como autor me queda intentar ser mejor en cada texto. Si los premios llegan, por supuesto que ser√°n bienvenidos. No renuncio a los concursos como tampoco a otras v√≠as para hacer llegar mi obra a los lectores. Al fin y al cabo no basta un premio para legitimar la calidad de una obra.

Dentro del gremio suele pasar que asociamos los nombres de los autores a sus premios, as√≠ podemos citar de memoria los premios de X autor, pero rara vez podemos mencionar los t√≠tulos de sus libros. Se debe crear expectativa alrededor de la obra galardonada. Garantizar que cuando se publique, un a√Īo despu√©s, esta no pase desapercibida entre las noticias generadas sobre los nuevos ganadores.

cortesía del entrevistado

¬ŅCu√°les te parecen son los principales problemas de la literatura joven actual? ¬ŅSon problemas vinculados al mundo exterior (sistema de premios, consolidaci√≥n editorial, industria del libro, etc.) o m√°s bien relacionados con el mundo interior del creador y sus relaciones con su propia obra?

Pienso que entre los problemas de la literatura hay algunos recurrentes: el tema de los premios, la promoci√≥n, la cr√≠tica literaria y la inserci√≥n en el mercado editorial. Si hablamos sobre autores j√≥venes, estos tema cobran a√ļn m√°s vitalidad porque son escritores que no est√°n consolidados y requieren estas oportunidades, aprovechar los focos de atenci√≥n generados por un galard√≥n m√°s o menos importante, alguna cr√≠tica sobre su trabajo, una s√≥lida campa√Īa de promoci√≥n, para comenzar a formar parte del imaginario de un posible lector.

Incluso la propia etiqueta de ‚Äúliteratura joven‚ÄĚ puede generar predisposici√≥n, pues se puede interpretar como la referencia a una promesa, a un escritor que a√ļn necesita madurar. Y, aunque es cierto que el oficio de escritor requiere de experiencia, considero un error asociar la edad a la falta de madurez creativa. Se puede hacer buena y mala literatura a cualquier edad. Conozco varios escritores j√≥venes, publicados e in√©ditos, que muestran una calidad extraordinaria en sus textos, que sencillamente hacen buena literatura, a secas.

¬ŅEs la literatura un proceso de fricci√≥n entre la realidad del autor y la de sus personajes, o ambas esferas coinciden en alg√ļn punto? ¬ŅC√≥mo te sucede a ti?

Tiene un poco de las dos cosas. Desde el punto de vista de la historia, los personajes tienen vida propia y se desenvuelven de acuerdo a un argumento narrativo que la mayor√≠a de las veces no tiene puntos de contacto con la realidad del autor. Pero la literatura, adem√°s de argumento y estilo, necesita emoci√≥n. Es muy dif√≠cil transmitir emoci√≥n si no se ha sentido antes, creo que en este punto es donde el autor apela a su propia experiencia, ya sea apoy√°ndose en situaciones vivenciales o porque ha recreado tanto la escena que termina vivi√©ndola de alg√ļn modo. Al menos ese es el recurso que utilizo. Ponerme en el papel del personaje, intentar sentir y reaccionar como lo hubiera hecho √©l ante una determinada situaci√≥n, pero desde mis emociones, que son el √ļnico recurso a mi alcance para hacerlo lucir veros√≠mil.

Los actores siempre ponen algo de sí mismos a los personajes, creo que sucede parecido con los escritores. Es imposible crear sin exponerte un poco.

¬ŅCu√°les son las historias que te interesa contar y los personajes que quieres representar?

Me interesan las historias en las que pueda sorprender, historias que dejen sensaciones encontradas. En las que pueda llevar al límite situaciones cotidianas, encaminarlas hacia niveles de realidad que, por lo general, mudan hacia el absurdo o el surrealismo, sin perder ese toque de verosimilitud que las haga palpables al lector, casi posibles. Me interesa trabajar con ese nivel de realidad en el que, si das un paso en una dirección, caes en la fantasía y, si vas hacia el otro, te das de bruces con tu propia existencia.

En cuanto a los personajes, me atrapan los matices. El de la historia de vida triste y que aun así te provoca una sonrisa amarga, el que se esfuerza por hacer lo correcto y termina jodiéndolo todo. Personas comunes que de pronto se encuentran en medio de conflictos inesperados que las obligan a tomar decisiones en apariencia irónicas; personajes que dialoguen sin parecernos ajenos, con nuestra percepción de lo conveniente, de lo negativo, de los estereotipos.

Existe el mito del escritor ‚Äútodoterreno‚ÄĚ, el escritor que muchos g√©neros abarca, ¬Ņasumes de alguna manera este calificativo o prefieres apostar tus cartas en un solo sentido?

Hace algunos a√Īos incursion√© en la poes√≠a, pero me considero narrador. Es el g√©nero donde me siento m√°s c√≥modo y el que se acerca m√°s a mis intereses creativos. Aunque admiro a los escritores que son capaces de moverse dentro de varios g√©neros y saltan del teatro a la poes√≠a o al ensayo, prefiero apostar por el cuento y la novela. Eso no descarta que en alg√ļn punto decida recorrer otros derroteros literarios.

¬ŅHas renunciado a escribir alguna historia? ¬ŅPor qu√©?

Prefiero utilizar el t√©rmino aplazar, acaso un eufemismo con el cual sentirme menos culpable o tornar menos flagrante ese temor a involucrarme en una novela hist√≥rica que lleva a√Īos orbitando entre mis proyectos, y que siempre se aplaza un a√Īo m√°s. Adem√°s de algunos cuentos cortos que he dejado a medias o ni siquiera he comenzado porque s√© que no dan para m√°s y que ni siquiera vale la pena mencionar. Esta novela biogr√°fica sobre uno de los deportistas cubanos m√°s destacados del pasado siglo ser√≠a la respuesta a la primera parte de tu pregunta. ¬ŅPor qu√© no me decido a escribirla? Porque siento que a√ļn no estoy listo para enfrentarme a una investigaci√≥n que podr√≠a durar a√Īos antes de escribir la primera l√≠nea de la novela. Porque necesito terminar antes con otros libros que est√°n a medio camino y aprovechar esa certitud, esa alegre confirmaci√≥n de haber concluido otras novelas, para superar las crisis y los bloqueos que estoy seguro me asaltar√°n en ese otro proyecto, que irremediablemente tampoco empezar√© en el 2021.

¬ŅExiste la autocensura? ¬ŅLa has sentido?

Un doble s√≠ a tus preguntas. Existe la autocensura y, de hecho, afecta de forma notable la calidad literaria. La he sentido, a veces de forma m√°s evidente en cuanto a un argumento, un personaje; otras en formas tan sutiles como esa necesidad de edulcorar ciertas frases que pueden resultar r√≠spidas, inc√≥modas… Vale aclarar que aunque resulte obvio, la autocensura no es un acto inherente al escritor, es una reacci√≥n a la censura y, como toda reacci√≥n, a veces genera un efecto m√°s destructivo porque es el propio autor quien desarrolla mecanismos para limitar y socavar sus engranajes.

Lo peor es que se ha vuelto casi natural, una parte del proceso creativo y da al traste con muchas obras que terminan convirti√©ndose en historias fr√≠as, carentes de esp√≠ritu, por el simple hecho de estar pendientes al ‚Äúqu√© dir√°n‚ÄĚ. Y no solo el ‚Äúqu√© dir√°n‚ÄĚ los decisores o las personas encargadas de evaluar o censurar tu texto, muchas veces se trata de c√≥mo puedan reaccionar ante determinada historia tu familia, colegas, amigos… Pero es muy dif√≠cil hacer arte con tantas concesiones. Si el arte se empe√Īa en ser complaciente se convierte en un simulacro.

cortesía del entrevistado

El papel del autor como autopromotor, ¬Ņlo defiendes?

Definitivamente. Sobre todo en el contexto cubano en el que los espacios de promoci√≥n son tan limitados. Las alternativas de los autores de crearse p√°ginas de Facebook, perfiles en Instagram, gestionarse espacios de presentaci√≥n y otras estrategias con las que llegar al lector me parecen no solo una opci√≥n v√°lida, sino necesaria. Lo que me parece absurdo es que toda la responsabilidad de promoci√≥n recaiga en el autor. Que las editoriales asuman que el trabajo est√° concluido una vez que se imprime el libro, cuando en realidad es ah√≠ donde empieza lo dif√≠cil: llamar la atenci√≥n dentro de un mercado literario plagado de propuestas, muchas de ellas interesantes. Adem√°s, el libro no solo compite contra obras literarias: se enfrenta a Internet, a sus redes sociales y sus algoritmos especializados para captar y mantener la atenci√≥n de un ser humano durante horas. Si pretendemos que el libro llegue al lector, no basta con una presentaci√≥n en la Feria. Son necesarias muchas, much√≠simas otras acciones de promoci√≥n y, de alg√ļn modo, los escritores aprovechamos los canales digitales para hacerlo. Con impericia, cierto, improvisando sobre la marcha, con las limitaciones propias de los que intentan, qu√© remedio, reemplazar el rol promocional que deber√≠an cumplir las editoriales.

Si pudieras elegir a un autor, vivo o muerto, con el que escribir a dos manos un cuento o una novela, ¬Ņqui√©n ser√≠a?, ¬Ņpor qu√©?

William Faulkner. Cuando pienso en autores es el primer nombre que arriba siempre. Despu√©s de leerlo nada qued√≥ en su sitio. Todas las lecturas posteriores estuvieron signadas por una comparaci√≥n ¬ŅMejor que Faulkner? No, ni de lejos. Faulkner al derecho, Faulkner al rev√©s. Definitivo. Jodidamente Faulkner.


Una isla en versos

Cada libro es una isla dentro de otra isla, y pareciese que esta circunstancia hace que cada poeta que visite la Isla de la Juventud se reencuentre a sí mismo.

Este a√Īo, la XXIV edici√≥n del Encuentro de J√≥venes Escritores Mangle Rojo tuvo lugar en Nueva Gerona, una jornada matizada por las lecturas de poes√≠a, presentaciones de libros y revistas, conferencias y conciertos de los artistas participantes, quienes hicieron confluir sus experiencias creativas en pos de sembrar un verdadero poema humano en el coraz√≥n del pueblo pinero.¬†

Rep√ļblica po√©tica (Fotos: Giselle Luc√≠a Navarro)
Rep√ļblica po√©tica (Fotos: Giselle Luc√≠a Navarro)

Se presentaron, entre otras novedades del cat√°logo de las editoriales pineras √Āncoras y El Abra, Ediciones Loynaz de Pinar del R√≠o, y Sed de Belleza de Villa Clara, los libros Las regiones devastadas (Premio Mangle Rojo 2017) de Rubiel G. Labarta, por Martha Acosta; La masoner√≠a cubana y el Tratado Hay-Quesada, por Javier Negr√≠n, uno de sus autores; Manigua de Eduard Encina y Cartas a Katy, de Reinaldo √Ālvarez Lemus, por Yadi√°n Carbonell; Palabras de Caramelo, de Gonzalo Moure, por Elizabeth Casanova; Pared interior, de Belina Rodr√≠guez Peguero, y Partos bajo tierra, de Daniel Zayas Aguilera, por Osmany Echevarr√≠a; la revista La Gaveta, por Yasmani Gonz√°lez, Zona Cr√≠tica y Signos, a cargo de su coordinador Jos√© Ernesto Nov√°ez, El Caim√°n Barbudo, a cargo de Dar√≠o Alejandro Escobar, y la colecci√≥n de premios Calendario 2017 y 2018, por Giselle Luc√≠a Navarro.

Las principales sedes de los encuentros fueron la Galer√≠a Espacio Fracturado y el Patio de conciertos de la AHS, con actividades de extensi√≥n en diversas sedes de la ciudad que incluyeron la Escuela Primaria Josu√© Pa√≠s Garc√≠a, la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Jes√ļs Montan√© Oropesa, y la Escuela de Arte Leonardo Luberta Noy.

La tertulia El Aleph, que coordina el escritor Nelton P√©rez, cont√≥ con la lectura de las poetas invitadas Yaima Pampillo, Giselle Luc√≠a, Belina Rodr√≠guez, Martha Acosta, Elizabeth Casanova, Mireya Rodr√≠guez, Yusim√≠ Collado y Mariolis Galiano, as√≠ como de los trovadores Yeni Turi√Īo y Yatsel Rodr√≠guez.

Mangle Rojo (Fotos: Giselle Lucía Navarro)
Mangle Rojo (Fotos: Giselle Lucía Navarro)

El proyecto po√©tico La Tendedera, que desarrollan los j√≥venes de la AHS de Pinar del R√≠o, gan√≥ gran aceptaci√≥n entre el p√ļblico pinero, que tras compartir y disfrutar de la poes√≠a y el carisma de los j√≥venes pinare√Īos Yaima Pampillo, Yasmani Gonz√°lez y Osmany Echevarr√≠a, tuvo la oportunidad de llevarse consigo los libros que, suspendido en las tendederas, esperaban descubrir nuevos lectores.

De igual forma, el proyecto Rep√ļblica po√©tica inund√≥ la calle del bulevar con poemas impresos en tarjetas y pergaminos de papel manufacturado, y la lectura de poes√≠a a cargo de los invitados. El aroma del caf√© y la poes√≠a calentaban la ma√Īana de los trause√ļntes que se deten√≠an para mirar o llevarse un poema a casa.

Cada noche, el patio de la AHS se llenaba de rostros ansiosos de encontrar poes√≠a y buena m√ļsica, y hasta las tantas horas de la madrugada se escucharon las letras y melod√≠as de los trovadores villaclare√Īos Yeni Turi√Īo y Yatsel Rodr√≠guez, el rap de El Confidente, la agrupaci√≥n de m√ļsica electroac√ļstica Luna Nueva o la banda Kausa Justa.

Unos de los momentos más emotivos del encuentro fue la visita al sitio histórico del Presidio Modelo y la estancia en playa Bibijagua, un reencuentro entre la historia y la naturaleza que resultaba necesario en nuestra visita a la Isla.

En la noche del s√°bado 30 se realiz√≥ la premiaci√≥n del certamen. El jurado, compuesto por Nelton P√©rez Mart√≠nez, Eduardo S√°nchez y Jos√© Ernesto Nov√°ez, tras valorar alrededor de una treintena de cuadernos enviados, decidi√≥ otorgar el XXIV Premio Mangle Rojo a Narahupia, del joven villaclare√Īo Joel Herrera Acosta. El presidente de la AHS de Villa Clara, Yatsel Rodr√≠guez, recibi√≥ los lauros en nombre del premiado. Adem√°s, se otorgaron menciones a los cuadernos Breviario y √Čtica a Garrotevil, correspondientes a Carlos Manuel G√≥mez y a Noel Alonso Ginoris, respectivamente.

La banda Kausa Justa, que fusiona el rap con géneros musicales como el soul, funk, blues o el reggae, y destaca por el lenguaje poético de sus letras, fue la encargada de la clausura de la jornada el día primero de diciembre.

El Mangle Rojo contin√ļa siendo una excelente propuesta para la promoci√≥n del arte y la literatura joven y, sobre todo, un importante espacio de intercambio, donde la poes√≠a, m√°s que un ejercicio de creaci√≥n, se siente como una experiencia y forma de vida.

Kausa justa (Fotos: Giselle Lucía Navarro)
Kausa justa (Fotos: Giselle Lucía Navarro)

Literatura joven se alza con premios en Ciego de √Āvila

Como confirmaci√≥n certera de que la Literatura encuentra voces j√≥venes y de prestigio en Ciego de √Āvila, Leoneski Buquet Rodr√≠guez se alza con dos premios que vienen a poner ojo atento sobre su obra.

Primero la Beca de Creaci√≥n Casa Seoane, en el g√©nero de Poes√≠a, entregada durante la clausura del V Encuentro Hispanoamericano de Escritores celebrado en Villa Clara y, despu√©s, el lauro en el certamen Portus Patris, convocado por la AHS de la provincia de Las Tunas, auguran muchas cuartillas para deleitar a un p√ļblico amplio y diverso.¬†

El cuaderno Cualidades Personales consta de ocho textos que proponen interrogantes sobre la sociedad, y una mirada hacia cuestiones comunes de la vida y la rutina, con un exquisito nivel poético y fuerza emotiva en cada uno de los poemas y sonetos elegidos.

Por su parte, al Portus Patris llegó con narrativa para ser esta la primera presentación formal y acabada que hace del género. El diablo está en los detalles resulta un compendio de seis cuentos para adultos, donde expone distintas situaciones personales ancladas a la realidad cubana, una suerte de espejo para mirarnos y vernos reflejados.

Al respecto Leoneski Buquet coment√≥ su sorpresa con ambos galardones, los cuales llegaron casi al un√≠sono:¬†‚ÄúMe siento muy satisfecho, pero ha sido una sorpresa tremenda porque yo rezaba por, al menos, ser finalista y si asist√≠a o no a Villa Clara. En el caso del Portus Patris todav√≠a no he terminado de decodificar la noticia.‚ÄĚ

Desde el pasado mes de mayo su nombre comenzaba a escucharse con fuerza, por haber merecido, también, el premio Poesía de Primavera, gracias al cuaderno Testamento de Sombra. A estas alturas confirma que las horas de desvelo frente a la hoja en blanco un día cualquiera pueden tomar forma de premio y aliento certero para la creación.


Portus Patris: edición de buen arte joven

No hay bloqueos ni tiempos difíciles que nos impidan disfrutar del arte. Al contrario, son épocas en que aflora la creatividad y las iniciativas en función de seguir enriqueciendo la espiritualidad. Así llega la vigesimosexta edición del Premio Literario Portus Patris, apostando por defender el evento más longevo que tiene una célula de la Asociación Hermanos Saíz en toda la Isla. A celebrarse del 26 al 28 de este mes, estará dedicado al género narrativa y al escritor Guillermo Vidal, figura insigne de la narrativa tunera y cubana.

En la rueda de prensa se resalt√≥ la calidad de las obras finalistas que transitan por el absurdo, el realismo y la ciencia ficci√≥n. Trabajo duro para un jurado integrado por los destacados escritores F√©lix S√°nchez, de Ciego de √Āvila, Nelton P√©rez, de La Habana, y el tunero presidente del jurado, Carlos Esquivel. Se inform√≥ adem√°s que la editorial Sanlope coauspiciar√° el evento y entregar√° un premio colateral, adem√°s, se cumple el viejo sue√Īo de publicar el libro ganador, lo que se traduce en mayor prestigio para el certamen.

El concurso auspiciado por la célula de la AHS en Puerto Padre de conjunto con la filial provincial de Las Tunas, sesionará dos días en la ciudad capital y la jornada de clausura será en el municipio que da nombre al premio. Aunque no estarán presentes los seis finalistas, a la gala de clausura no faltará el ganador del concurso. La calidad del evento está garantizada por la variedad de actividades y la amplia programación, que incluye presentaciones de libros, talleres, conferencias y encuentros comunitarios.

Abrir√° el evento la inauguraci√≥n de la exposici√≥n fotogr√°fica, La jaula se ha vuelto p√°jaro, del artista Junior Fern√°ndez: un ejemplo de c√≥mo se pueden tender puentes conceptuales entre la literatura y las artes visuales. Tambi√©n ser√°n momentos especiales el coloquio, La impronta de Guillermo Vidal en literatura joven cubana, en el que participaran Carlos Esquivel y Mar√≠a Liliana Celorrio, y la pe√Īa literaria Hojas Sueltas, espacio en el que se presentar√°n los libros 36 Navegan, de Jos√© Alberto Vel√°zquez, y Grunge, de Alejandro Rama.

La donación de libros a la biblioteca Municipal de Puerto Padre será una muestra de las buenas relaciones entre la AHS y las instituciones culturales. Para concluir el encuentro, la gala de premiaciones en el anfiteatro puertopadrense contará con el esperado concierto de William Vivanco.

Sin dudas, el Balc√≥n del Oriente y la Villa Azul de Cuba se llenar√°n de letras y m√ļsica, economizando recursos, pero derrochando buen arte joven.


La poesía es el territorio de la concisión

En la poesía de Verónica Aranda viven los adioses y las bienvenidas, una fabulosa cartografía de viaje que es también la cartografía del alma humana frente a las circunstancias cambiantes de la vida. Verónica ha sabido recoger, en el poema, el mapamundi de la experiencia: para ella, el verso es sinónimo de ese territorio de la concreción donde todo, efectivamente todo, es contemplado con lupa. [+]