Ediciones La Luz


Los cielos desiertos en audiovisual

Ediciones La Luz, sello de la AHS en Holguín, trabaja en la realización de cápsulas audiovisuales a partir del audiolibro Los cielos desiertos. Poemas de Luis y Sergio Saíz en las voces de jóvenes artistas cubanos, una de las atractivas novedades de su amplio catálogo.

El equipo de Wildesigners Production, que dirige el asociado Gerardo Perdomo, se encarga de la producción audiovisual de las cápsulas, en la que participan los jóvenes escritores holguineros José Luis Laguarda, Liset Prego, Reynaldo Zaldívar e Idania Salazar.

El proyecto del audiolibro hom√≥nimo obtuvo la Beca de Creaci√≥n ‚ÄúEl Reino de este mundo‚ÄĚ que otorga la AHS, cont√≥ con la selecci√≥n de la periodista y escritora Liset Prego, y re√ļne a diez miembros de las diferentes secciones de la filial holguinera de la Asociaci√≥n para volver sobre la obra y pensamiento de los hermanos Sa√≠z Montes de Oca.

Prego coment√≥ que, desde su concepci√≥n, se pens√≥ como un proyecto que tuviera expresi√≥n en diferentes soportes para la promoci√≥n de la literatura, de ah√≠ que despu√©s del audiolibro surgieran materiales audiovisuales para acompa√Īar la promoci√≥n de este t√≠tulo.

En estas c√°psulas se recoge de manera sint√©tica las experiencias de acercarse de esta manera a la obra de los hermanos Sa√≠z, junto a fragmentos de los textos que declaman algunas de las voces que integran el audiolibro, material publicado en la colecci√≥n Quemapalabras, con la colaboraci√≥n musical de DJ Acid Seduction, realizaci√≥n de Amalio Carralero y la asesor√≠a de Ferm√≠n L√≥pez y Yordanis Sera, director y actor fundador, respectivamente, de la Compa√Ī√≠a de Narraci√≥n Oral Palabras al Viento.

A√Īadi√≥ que este es un homenaje con palabras que siguen siendo de los hermanos Sa√≠z y mantienen la autenticidad del primer d√≠a, para volver sobre su obra y pensamiento como una brisa fresca que sigue los pasos de estos j√≥venes rebeldes. Constituye, adem√°s, otra manera de acercarse La Luz al √°mbito digital y por tanto a los p√ļblicos que tienen como espacio natural las redes sociales y otras plataformas de socializaci√≥n de contenidos literarios.

En Los cielos desiertos participan artistas de varias manifestaciones, desde escritores, m√ļsicos, pintores, realizadores audiovisuales, lo que le aporta una riqueza de experiencias creativas propias del trabajo de la Asociaci√≥n. La beca ‚ÄúEl reino de este mundo‚ÄĚ es uno de los incentivos de la AHS para apoyar los procesos de creaci√≥n art√≠stica e investigaci√≥n sobre temas de la cultura desarrollados por sus miembros en las diferentes provincias.


Convoca Ediciones La Luz al II Concurso Nacional de BookTubers Atrapasue√Īos

Ediciones La Luz, casa editorial de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Holgu√≠n, vuelve a abrir las puertas a sus lectores con una invitaci√≥n. Por segunda vez convocan al Concurso Nacional de Booktubers Atrapasue√Īos.

El sello, junto a la C√°mara Cubana del Libro, la Direcci√≥n Provincial de Cultura, y el Centro Provincial del Libro en Holgu√≠n instan a participar a ni√Īas, ni√Īos, adolescentes y j√≥venes hasta 18 a√Īos. Solo deben realizar un video donde rese√Īen un t√≠tulo publicado por Ediciones La Luz.

Las categor√≠as se han establecido de acuerdo a tres grupos etarios fundamentales: de 5 a 9 a√Īos, de 10 a 13 y de 14 a 18 a√Īos. Se otorgar√° un premio √ļnico en cada categor√≠a. Igualmente, se ha dispuesto la direcci√≥n electr√≥nica alaluzseleemejor@gmail.com para recepcionar los videos que deber√°n enviarse con el asunto ‚ÄúAtrapasue√Īos‚ÄĚ en el mensaje. No obstante, los que residen en la ciudad de Holgu√≠n pueden dirigirse a la sede de la editorial a entregar su video de forma personal. ¬†¬†¬†

Hasta el 30 de octubre se recibir√°n los trabajos y el dictamen del jurado se informar√° el 17 de noviembre de 2023.

Los videos finalistas y ganadores ser√°n publicados en el canal de YouTube de Ediciones La Luz.

Este concurso toma su nombre del espacio de promoci√≥n que habitualmente conduce el escritor y editor Luis Yuseff y que se dedica al p√ļblico infanto-juvenil donde se presentan los t√≠tulos publicados por el sello que tienen a las infancias como destinatario.


Como un universo en expansión

Los primeros 25 a√Īos de Ediciones La Luz tambi√©n han sido caminos recorridos desde el dise√Īo gr√°fico. La literatura es el prop√≥sito, la gu√≠a, pero el dise√Īo y la creatividad han acompa√Īado (e impulsado) el viaje. Desde el arlequ√≠n en la cubierta de Buf√≥n de Dios de Jos√© Luis Serrano, pr√≠stina y sencilla edici√≥n que marca las andanzas editoriales del sello, hasta el t√≠tulo m√°s reciente, ese que todav√≠a est√° en la mesa de dise√Īo convertido en pixeles, hemos asistido, expectantes y maravillados, a todo un universo en expansi√≥n. A un escenario de posibilidades en el que el dise√Īo gr√°fico resulta primordial ‚Äďy no solo el del libro como objeto-arte; las ramificaciones en los √ļltimos a√Īos han sido m√ļltiples‚Äď para cartografiar La Luz.

Los libros de humildes portadas ‚Äďque custodiaban la obra de autores importantes de nuestra literatura, m√°s all√° de los l√≠mites holguineros‚Äď fueron ganando, a la par del desarrollo poligr√°fico del nuevo milenio, en posibilidades reales para materializar dis√≠miles soluciones visuales. En 2006 se publica el libro que trajo los ‚Äúcolores‚ÄĚ a La Luz: Striptease y eclipse de las almas de Delf√≠n Prats, con una hermos√≠sima obra de Armando G√≥mez en portada (algo que nos subraya la cercan√≠a del trabajo con pintores y fot√≥grafos, artistas visuales en su amplio sentido). Desde entonces el dise√Īo gr√°fico ha ido en constante crecimiento, pues para La Luz el libro es un objeto bello que respira en la conjugaci√≥n de arte y literatura; y adem√°s, cada nuevo t√≠tulo resulta constataci√≥n de lo posible, confirmaci√≥n de la virtuosa utilidad de lo creado.

Si bien es cierto que varios dise√Īadores han dejado su impronta en este tiempo, Frank Alejandro Cuesta aport√≥ una mirada inquieta y vibrante, en constante aprendizaje y b√ļsqueda. El libro gan√≥ una visualidad contempor√°nea y las campa√Īas, que se iniciaron con Todos buscan la luz desde la confluencia con los medios de comunicaci√≥n e Internet, posicionaron a la editorial a la vanguardia de la promoci√≥n del libro, no solo en los formatos tradicionales, sino en las redes sociales, expandi√©ndose en el ciberespacio y llegando a nuevos lectores y sitios.

La Luz se extiende y posibilita la experimentaci√≥n y el hervidero de ideas. Todo el colectivo acaba convirti√©ndose, con Luis Yuseff al frente, en un equipo de creaci√≥n. Por su parte, Robert R√°ez, actual l√≠der creativo, ha mantenido la coherencia de un quehacer org√°nico y supo aprovechar el trabajo con las formas y la tipograf√≠a, con la experimentaci√≥n. √ćconos, colores, tipolog√≠as, composiciones y dis√≠miles soluciones gr√°ficas ‚Äďcon influencia del dise√Īo de peri√≥dicos y revistas‚Äď vienen a acompa√Īar el viaje y la aventura por la letra, ya no solo impresa.

Fotos Olaph Johe Quiala

Varias exposiciones de estos productos comunicativos han ocupado las paredes de Ediciones La Luz, incluso en el Centro Provincial de Artes Pl√°sticas de Holgu√≠n se inaugur√≥ Pensar a La Luz, una gran exhibici√≥n que recorri√≥, a trav√©s de gigantograf√≠as de portadas de varios de los t√≠tulos, el quehacer de los primeros veinte a√Īos. El Premio Celestino de Cuento es otra apuesta por el dise√Īo y la creatividad, que ha sido reconocida con el Premio de la Ciudad en Comunicaci√≥n Promocional (por las campa√Īas Leer seduce y A la luz se lee mejor). La promoci√≥n literaria ha alcanzado nuevas cimas; la fotograf√≠a y las letras se conjugan en una jugada sensorial para promover y celebrar la lectura; y los rostros de autores j√≥venes y reconocidos aparecen en carteles en redes sociales, junto a la apuesta por los audiolibros y e-book.

Fotos Olaph Johe Quiala

La reciente campa√Īa de promoci√≥n de la lectura enarbola un √ćcaro virtual, cibern√©tico y posmoderno, que bebe del pastiche y el arte digital, autor√≠a de Alejandro Zald√≠var, creador tambi√©n de las im√°genes del 24 Premio Celestino de Cuento. Es un √ćcaro en di√°logo con la poes√≠a de Delf√≠n Prats, maestro en las cercan√≠as de La Luz desde los primeros tiempos, y en concordancia, desde las posibilidades del arte digital, con autores cuyas resonancias son universales.

Fotos Olaph Johe Quiala

De esta manera Ediciones La Luz ha logrado una identidad visual que enarbola como logro preciado. Esta muestra deja entrever el ingenio y la avidez de su equipo creativo, con una atractiva elaboraci√≥n en el plano art√≠stico y conceptual, promoviendo la lectura a trav√©s del arte. Y tambi√©n resulta constataci√≥n de c√≥mo lograr concebir utilidad y belleza para los dem√°s. A este recorrido de regreso al yo primordial a trav√©s del dise√Īo, nos invita La Luz. Agradezcamos la posibilidad del viaje visual y literario, pues la luz nos pertenece y hacia ella vamos.

Fotos Olaph Johe Quiala

 

Palabras del catálogo de la exposición La Luz nos pertenece, inaugurada el 4 de agosto de 2023, en la galería del Palacio Salcines, en Guantánamo, con curaduría de Geny Jarrosay y Dayamis Rodríguez La Cruz, como parte de la 47 edición de la Jornada de la Canción Política.


Anuncian en Holguín ganador de XXIV Premio Celestino de Cuentos

El Premio Celestino de Cuentos en su edición 24 ya tiene ganador. El jurado que preside Senel Paz e integran Atilio Caballero y Eugenio Marrón, ha seleccionado de entre los 23 cuadernos en concurso y de forma unánime, a tres títulos que merecen menciones. Se trata de Los iguales, de Reineris Betancourt, de Guantánamo; Gestalt, de Miguel Montero, de Holguín, y El Alondra, de Lisbeth Lima, de Santiago de Cuba.

El premio, seg√ļn se declara en el acta del jurado, se otorga al libro que logr√≥: ‚Äúun conjunto de siete cuentos que se distingue por su unidad, tan eficaz como precisa, no exenta de un aliento po√©tico que se asienta en su estilo, tanto en lo afectivo como en lo doliente de asuntos y personajes, para ofrecer un mosaico de historias en el que la memoria, el paisaje, la familia, el amor, la muerte y la escritura expanden sus querencias.‚ÄĚ Tales son las cualidades que han detectado en La figura en el puente, de la matancera N√°thaly Hern√°ndez Ch√°vez.¬†¬† ¬†

La joven narradora es también periodista y promotora literaria. En 2021 fue ganadora del Premio David de ciencia ficción con el libro Las azules colinas de Europa.

El Premio Celestino de Cuentos este a√Īo ha estado dedicado a √ćtalo Calvino, Sergio Pitol, Reinaldo Arenas y Roberto Bola√Īos en su 100, 90, 80 y 70 a√Īos respectivamente. El evento que se organiza desde Ediciones La Luz con el coauspicio del Centro Provincia del Libro y la Literatura de Holgu√≠n y la Direcci√≥n Provincial de Cultura, ha tenido un intenso programa de lecturas de narrativa, presentaciones de novedades editoriales de sellos invitados y del anfitri√≥n, paneles dedicados a la vida y obra de los autores homenajeados.

Igualmente, otras expresiones artísticas como las artes visuales y el audiovisual han encontrado espacio en la programación, con la inauguración de la muestra de carteles Pedazos de nube, de Alejandro Zaldívar, y la proyección del documental Cosme: un enorme juego con el tiempo, de Alejandra Rodríguez Segura.


Pedazos de nube para iniciar el Celestino

El XXIV Premio Celestino de Cuento inició en Holguín con la apertura de la exposición de carteles Pedazos de nube de Alejandro Zaldívar y la presentación del jurado de esta edición, que se extenderá hasta el próximo día 10 con un amplio programa de actividades.

Las piezas de este joven artista digital, quien tiene a cargo adem√°s la visualidad de la campa√Īa de promoci√≥n del libro y la lectura de Ediciones La Luz y la del propio Premio, constituyen una evocaci√≥n a la novela Celestino antes del alba, de Reinaldo Arenas, a quien este a√Īo se dedica, junto con otros autores, el Premio al celebrarse su 80 natalicio.

Fotos Bernardo Cabrera

Fotos Bernardo Cabrera

El escritor holguinero Eugenio Marr√≥n, en las palabras de presentaci√≥n de la muestra, abierta al p√ļblico este lunes en la sede de La Luz, destac√≥ que lejos de ser un mero reproductor del libro a trav√©s de figuraciones m√°s proclives a colocar en un espejo frente a las p√°ginas, Alejandro se adentra en lo temerario de otras v√≠as a trav√©s de su personal elecci√≥n.

Adem√°s, convierte la lectura figurativa del texto en la reconstrucci√≥n imaginativa del mismo, y en ese rumbo, se adentra en la novela no con los ojos del lector, sino con los del artista que se apropia de todo lo refulgente ‚Äďaves, flores, cuerpos, centelleos, p√°lpitos‚Äď para entregar su Celestino personal, desde lo viable del arte digital, a√Īadi√≥ Marr√≥n.

Fotos Bernardo Cabrera

Por su parte, el jurado est√° presidido por el narrador y guionista de cine Senel Paz, y compuesto por Atilio Caballero y el propio Marr√≥n, quienes deliberar√°n entre las m√°s de 20 obras en concurso, para, como cada a√Īo, finalizando el evento, entregar el Premio Celestino.

Como parte de esta jornada inaugural se presentó el documental Cosme. Un enorme juego con el tiempo, de Alejandra Rodríguez Segura, como homenaje al artista de la plástica Cosme Proenza, colaborador del Premio, al entregar un grabado suyo al ganador.

Fotos Bernardo Cabrera

Hasta el pr√≥ximo d√≠a 10 esta cita literaria, una de las m√°s esperadas en el pa√≠s por los j√≥venes escritores, desarrollar√° un variado programa que incluye conferencias, paneles, presentaciones, homenajes, exposiciones y lecturas. Adem√°s de los 80 a√Īos de Arenas, el certamen dedica sus jornadas al centenario del natalicio del escritor italiano nacido en Cuba Italo Calvino, a los 90 a√Īos del mexicano Sergio Pitol y al 70 del chileno Roberto Bola√Īo.

Varios paneles abordar√°n aspectos de la vida y obra de estos reconocidos narradores, moderados por los escritores Erian Pe√Īa Pupo y Adalberto Santos, y con la presencia de varios autores cubanos como Manuel Garc√≠a Verdecia, Marbelis Marrero, Mariela Varona, Irela Casa√Īas, Rub√©n Rodr√≠guez y Eugenio Marr√≥n. Adem√°s se rendir√° homenaje a Eduardo Heras Le√≥n, escritor y maestro de numerosas generaciones de narradores cubanos, a quienes impuls√≥ a trav√©s del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso.

Fotos Bernardo Cabrera

Organizado por Ediciones La Luz y la AHS, el Celestino contará con la presentación de varias novedades editoriales, como Girasoles en el fin del mundo, de Elaine Vilar Madruga, galardonado del XXI Celestino; el audiolibro Un cuento diferente cada noche. Voces de Celestino, y el libro infantil Cuentos nuevos que parecen antiguos, de Luis Caissés.

Auspiciado adem√°s por el Centro Provincial del Libro y la Literatura y la Direcci√≥n Provincial de Cultura, el Premio Celestino surgi√≥ en 1999 como homenaje a la importante novela de Reinaldo Arenas Celestino antes del alba, y su primera edici√≥n lo recibi√≥ el narrador y periodista holguinero Rub√©n Rodr√≠guez Gonz√°lez con ‚ÄúFlora y el √°ngel‚ÄĚ.

Fotos Bernardo Cabrera

Fotos Bernardo Cabrera


En su XXIV edición, Celestino alucina

La vig√©simo cuarta edici√≥n del Premio Celestino de Cuento reserva una serie de homenajes. La conferencia realizada en horas de la ma√Īana en el sal√≥n Abrirse las Constelaciones en la propia sede de Ediciones La Luz, anunci√≥ a la prensa que el evento que sesionar√° del 5 al 10 de junio, estar√° dedicado a los aniversarios 70 de Roberto Bola√Īos, 80 de Reinaldo Arenas, 90 de Sergio Pitol, y 100 de √ćtalo Calvino.

La apertura prevista para el día 5 de junio a las 6:00 p.m. contará con la presentación del jurado que para esta ocasión honran los prestigiosos escritores Senel Paz, Atilio Caballero y Eugenio Marrón. Con la proyección además del documental Cosme: un diálogo infinito con el tiempo, de Alejandra Rodríguez Segura, y la exposición personal Pedazos de Nube, del artista visual Alejandro Zaldívar, inician las actividades de uno de los certámenes literarios más importantes del país.

El editor, poeta y director del sello holguinero de la AHS en Holguín, Luis Yuseff, anunció además que esta semana estará cargada de sorpresas con la presentación de libros muy esperados: Cuentos nuevos que parecen antiguos, de Luis Caisés, y Girasoles en el fin del mundo, de Elaine Vilar Madruga, quien resultara ganadora del Premio Celestino en la edición vigésimo primera.  

Sesionar√°n paneles, conferencias, en alusi√≥n a los aniversarios de los reconocidos escritores antes mencionados con debates y pol√©micas en torno a la pol√≠tica cultural, y no faltar√° como es habitual, el espacio dedicado a las editoriales invitadas, Editorial El Mar y la Monta√Īa, Ediciones Holgu√≠n, y los sellos colombianos Editorial Avatares y 9 Editores.

El evento mantiene la gr√°fica acostumbrada, este a√Īo extrapolando c√≥digos de marcada trascendencia visual, donde se patinan espectros y referentes a la inteligencia artificial que hacen del collage una manera muy fresca de representar a un Celestino que este a√Īo alucina.

La presentación del audiolibro Un cuento diferente cada noche. Voces de Celestino, bajo la dirección general de Luis Yuseff y Elizabeth Soto, y el dosier digital que incluirá artículos para un merecido homenaje a los escritores recientemente fallecidos Antón Arrufat y Eduardo Heras León, circularán en las diversas plataformas por las que navega la editorial.

Los paneles, moderados por el escritor Erian Pe√Īa Pupo y con la presencia de varios autores cubanos como Manuel Garc√≠a Verdecia, Marbelis Marrero, Mariela Varona, Irela Casa√Īas, Rub√©n Rodr√≠guez y Eugenio Marr√≥n, abordar√°n la vida y obra de los reconocidos escritores a quien se dedica esta cita.

Como cada a√Īo, finalizando el evento, se entregar√° el Premio hom√≥nimo, luego de que el jurado delibere entre m√°s de 20 obras en concurso; y se tiene previsto adem√°s la visita a Gibara, la Villa Blanca de los cangrejos, con una lectura de autores egresados del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso.

Auspiciado adem√°s por la Uneac en Holgu√≠n y el Centro Provincial del Libro y la Literatura, el Premio Celestino de Cuento surgi√≥ en 1999 como homenaje a Reinaldo Arenas y su primera novela, Celestino antes del alba, por iniciativa de Ghabriel P√©rez. En su primera edici√≥n lo recibi√≥ el narrador y periodista Rub√©n Rodr√≠guez, con el cuento ‚ÄúFlora y el √°ngel‚ÄĚ.


La Luz de Cuba en la Feria del Libro de Bogot√°

Ediciones La Luz, sello de la AHS en Holgu√≠n, presenta parte de su amplio cat√°logo, compuesto por autores consagrados y j√≥venes, en la Feria Internacional del Libro de Bogot√° (FILBo), Colombia, un importante evento cultural y comercial que celebra este a√Īo su edici√≥n 35.

En el Gran Sal√≥n Ra√≠ces del recinto ferial de Corferias, Luis Yuseff, editor jefe del sello, exhibi√≥ al p√ļblico la campa√Īa de promoci√≥n del libro y la lectura ‚ÄúLa Luz te pertenece‚ÄĚ y describi√≥ los diferentes procesos del dise√Īo de las campa√Īas y en particular, el trabajo en esta nueva propuesta, en la que participan el artista Alejandro Zald√≠var y el dise√Īador y escritor Robert R√°ez.

Con un elogio al trabajo de promoci√≥n de la joven literatura cubana que La Luz realiza cada a√Īo, Enrique P√©rez D√≠az, escritor, editor y director del Observatorio Cubano del Libro y la Lectura, quien integra la delegaci√≥n cubana, destac√≥ las razones por las que este sello fue distinguido en la 31 Feria Internacional del Libro de La Habana con el Reconocimiento Especial del Instituto Cubano del Libro como la m√°s integral del sistema editorial en nuestro pa√≠s.

La Luz present√≥ al lector colombiano los t√≠tulos Mar de invierno y otros delirios, relatos de Alberto Garrand√©s, incluido en la colecci√≥n homenaje Mehrlitch y reconocido con el Gran Premio La Puerta de Papel 2020; Fatamorgana de amor con banda de m√ļsica, novela de Hern√°n Rivera Letelier, Premio Nacional de Literatura de Chile; Ya no creo en Lars Von Trier, cuentos de Marvelys Marrero; la novela La quietud, de Yunier Riquenes, y el libro de cuentos Zapping, de Ragnar Wilfredo Robas, incluido en la Colecci√≥n Abrirse las Constelaciones del sello.

 

Dos de los t√≠tulos m√°s recientes de la colecci√≥n Premio Celestino, certamen que organiza La Luz, estuvieron entre las lecturas recomendadas: Las fauces, de la escritora y periodista camag√ľeyana Lourdes Mazorra, y Boustrophilia, de Robert R√°ez. Mientras que con el libro Eduardo Heras Le√≥n. En el aula inmensa de la vida, compilaci√≥n de entrevistas realizadas en diferentes medios a este autor recientemente fallecido, reunidas por Yunier Riquenes, se le realiz√≥ un homenaje a este maestro de varias generaciones de escritores cubanos, fundador del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso y Premio Nacional de Literatura 2014.

Del cat√°logo infantil se presentaron tambi√©n Cuando te llames princesa, de Enrique P√©rez D√≠az; De caballeros y dragones, de Elaine Vilar Madruga; Como se escriben los cl√°sicos, de Idiel Garc√≠a, y la antolog√≠a po√©tica Reto√Īos de almendros, con textos de j√≥venes autores cubanos.

Ediciones La Luz también participó del encuentro de hermandad por la cultura y la poesía de Cuba y Colombia, celebrado en la Universidad Nacional de Colombia. En la cita, celebrada en el Auditorio Natividad Pinto de la Facultad de Artes, se comentó sobre la visión e importancia de los escritores colombianos y cubanos, influyentes en el entorno social desde mediados del siglo XIX hasta la fecha; y desde La Luz se propuso la lectura de las más recientes generaciones de autores cubanos, muchos incluidos en su catálogo de esta reconocida editorial.

Adem√°s, Yuseff particip√≥ en el conversatorio ‚ÄúCuba nos visita‚ÄĚ, y en compa√Ī√≠a de la poeta Yanelis Encinosa, fue parte de las Lecturas Urgentes de Poes√≠a Cundinamarca y Boyac√°, auspiciadas por la Fundaci√≥n Grainart en la Fundaci√≥n Universitaria San Alfonso, en la capital colombiana.

La FILBo, que se desarrolla en el recinto Corferias hasta el 2 de mayo, cuenta con una amplia representaci√≥n del sector editorial y cultural de varios pa√≠ses, convirti√©ndose en el evento cultural y comercial del libro y sus autores, m√°s importante del pa√≠s sudamericano. De este modo despliega una programaci√≥n literaria, cultural, acad√©mica y profesional que re√ļne a todos los actores de la cadena del libro en el pa√≠s, junto con los editores, distribuidores y libreros, este a√Īo con M√©xico como pa√≠s invitado de honor por tercera vez, luego de 1993 y 2009.


Mirar la poesía de Rebeca Torres por un corte angosto

Una nueva voz, potente, auténtica, se abre espacio en el concierto de la poesía holguinera. Joven, pero con resonancias de voces transgresoras, sonoridades de un discurso que emancipa a la mujer.

Así se escucha-lee a Rebeca Torres Serrano, una muchacha nacida en esta ciudad en 1991, licenciada en Lengua Inglesa por la Universidad de Holguín, donde ejerce como docente y que mira a lo femenino desde su Corte angosto, un breve cuaderno, que agrupa once poemas donde la madurez de una mirada introspectiva y de su entorno muestra una conexión con las experiencias individuales de muchas mujeres, sin importar su edad.

Esta joven fue la ganadora de la m√°s reciente edici√≥n del concurso de Poes√≠a Nuevas Voces; de su obra el jurado que integraron Ghabriel P√©rez, Jos√© Luis Serrano y Luis Yuseff, consider√≥ que ‚Äúes un cuaderno que denota el dominio de los c√≥digos del g√©nero desde una visitaci√≥n moderna, a la vez que indaga en la existencia del ser social que es su autora, una mujer del siglo XXI, con una voz traspasada por un tono incisivo, ir√≥nico, directo, que articula con efectividad los cuerpos po√©ticos que lo conforman‚ÄĚ.

El poemario es el n√ļmero 45 de la colecci√≥n Analekta, de Ediciones La Luz, donde Lina de Feria, Delf√≠n Prats, Manuel Garc√≠a Verdecia, Eugenio Marr√≥n y otros tantos reconocidos autores han dejado constancia de su obra junto a noveles creadores que apenas despuntan en el circuito editorial.

Con edici√≥n de Luis Yuseff, dise√Īo de cubierta de Robert R√°ez y correcci√≥n de Mariela Varona, se presenta el poemario. Al internarnos entre los versos de la autora, que como tantos escritores hace ya muchas d√©cadas prefieren el verso libre, encontraremos dolor, referencias al cuerpo femenino, literalmente visceral, a veces el corte angosto es una hendidura para observar la vida ajena, a veces un tajazo en el pecho por donde entra la impaciencia, las ganas de decir estas verdades, el intento o la pose de la felicidad por imperativo social.

Hay color, mucho rojo, lipstick cereza, intuyo, y labios, y tetas, así escritas, y lenguas y corazones, pero siempre, invariablemente, hay una mujer, otra mujer, esta mujer, muchas mujeres a las que Rebeca Torres Serrano les encierra en la palabra, o mejor, les deja volar y en este libro crea para ellas un universo.


Penthouse en el infierno: las vísceras sobre el asfalto

¡El infierno está aquí! El otro no me asusta.

Marceline Desbordes-Valmore

 

Penthouse en el infierno.[1] Cabeza de caballo sanguinolenta. Cerebros podridos. Gato adhesivo sobre el asfalto. Entrar aqu√≠ es convertirse en el autor mientras dure el viaje: ¬Ņpeyote o ayahuasca? Elige. ¬ŅSalir o no salir? En sus poemas se descubre la certeza de una cata: la poes√≠a es experiencia. ¬ŅRimbaud o Kerouac? Ambos, probablemente, desde el envite o ‚Äďquiz√°s‚Äď desde el acto mismo de metaforizar(se) en lo circunstancial; y no solo eso, sino establecer esas circunstancias antes del acto mismo de escribir(se): el deslumbramiento del sujeto parado en medio de las v√≠as f√©rreas, conociendo que lleg√≥ ah√≠ a voluntad, pero con un ingrediente imprevisto: una bestia de acero acerc√°ndose con estr√©pito: la esperanza ins√≥lita.

El sujeto conduce siempre a este tipo de situaciones. La mente en vilo. El cuerpo siempre a t√©rmino. El riesgo es la belleza. La posibilidad del no dolor, porque el dolor es demasiado real, demasiado inevitable: ‚ÄúDiamanda insiste en lanzarse al r√≠o infestado de rocas./ Ha estado demasiado tiempo sobre el puente como para/ descubrir que cruzarlo/ es tan irrelevante como permanecer.‚ÄĚ

En el fragmento anterior se revela uno de los cimientos sobre los que convulsiona Penthouse. Lo ef√≠mero del cuerpo ante lo inconmensurable de lo otro. Lo precario de la condici√≥n humana, a pesar de la voluntad que, al menos en apariencia, permite decidir entre permanecer en un punto o en el siguiente. Al decir de Jos√© Kozer: ‚ÄúMi cuerpo no importa; o mejor dicho, solo me importa a m√≠.‚ÄĚ[2] Esta idea se repite a lo largo del cuaderno: ‚ÄúEl gato que se pudre en la Avenida 2 de diciembre est√° tan solo/ y solo yo me detengo a padecer su metamorfosis porque era mi gato./ Otros gatos aplastados me han sido indiferentes.‚ÄĚ

Maikel maneja la visi√≥n de un pa√≠s (el pa√≠s); no desde lo voluptuoso, tampoco desde lo pat√©tico: trabaja con iron√≠a sobre algunas capas √°ridas, rocambolescas: la cultura ins√≠pida o fingida del cocodrilo. Poes√≠a urbana que llega a ser sorprendentemente cosmopolita, aunque se trate ‚Äďsobre todo‚Äď de subrayar los estertores prematuros de una ciudad que nunca lleg√≥ a ser ciudad, pa√≠s que no lleg√≥ a ser pa√≠s: ‚ÄúLa Ni√°gara de mi abuelo penetraba las puertas de la isla como quien entierra una astilla bajo las u√Īas.‚ÄĚ

Eso sí: no lo hace sobrevolando un dron, sino desde un punto de vista subjetivo a ras de suelo. Cámara en mano. Situado sobre un puente de vías férreas habría que decidir entre permanecer a la espera de la bestia de acero o saltar. Situado con los dos pies en el salto, habría que decidir si posicionarlo en las rocas o en el río que las envuelve. El infierno ganado a pulso, a golpe de colocarlo en imágenes en carne viva. Un infierno real: formado por todas las habitaciones, pent-house o no, habitadas o no, habitables o no.

Estamos en presencia de una po√©tica singular, que suele colocar los ojos en la lengua del autor. Una anomal√≠a en el espacio-tiempo. Sin dejar de ser contempor√°nea, se percibe en ella cierta nostalgia, cierto dejo vintage, de un pasado que sin embargo permanece, como escuchar vinilos en un tocadiscos a bater√≠a de litio: ‚ÄúUn rosado glow de palmeras rodea la cabeza del mundo./ Las lenguas edulcoran mi infierno,/ lo ablandan para colocar mi cabeza dulcemente en el fuego.‚ÄĚ

Las referencias inevitables rondan por ah√≠ como personajes de relleno en pel√≠culas expresionistas; evocan una tradici√≥n que asume lo estramb√≥tico con dulzura, pero con rigor, regal√°ndonos una po√©tica otra. Ni m√°s all√° ni m√°s ac√°, sin apolog√≠as o viceversa, Penthouse parece una de esas cintas de Cine B, estrafalarias, cargadas de una belleza inaudita que tiende a mejorar con los a√Īos y las relecturas.

Lo quijotesco, lo virgiliano (pi√Īeriano) alimentan en forma de mol√©culas un lenguaje muy personal, elucubrado desde la gl√°ndula pineal. En una danza lit√ļrgica de ese lenguaje, el poeta estafa s√≠lex a la cloaca. En la cloaca el lagarto se escuece y los viandantes fermentan a m√°s no poder, pero el poeta intuye de d√≥nde sacar. Y saca. El poeta vomita poes√≠a. Recurriendo una vez m√°s a Kozer: ‚Äúlenguaje que no valora m√°s la sangre que el semen‚ÄĚ.[3]

Las palabras son solo palabras, el lenguaje las usa a discreci√≥n del poeta que escribe, para ejercer la voluntad de alimentar un sentido √ļnicamente sonoro, r√≠tmico y de construcci√≥n cerebral del s√≠mbolo; el s√≠mbolo entendido como multiplicidad de signos culturales, incluso antropol√≥gicos: ‚ÄúDe ah√≠ el trabalenguas repta inepta y conceptual e infecta la recta / la espora perpendicular. / De ah√≠ la m√ļsica de un tipo arrastrando una cabilla por los adoquines.‚ÄĚ

Maikel Velázquez se posiciona en medio de las vías con este cuaderno, en espera de la bestia de acero, que le percibirá gritándole sus maniguas. Además de leerlo, habría que verle diciendo sus textos. En medio de un trance cercano al de los sufíes o los toasters, segrega lenguaje. Poesía visceral e implacable, que salva desde las antípodas. Zombi envenenado. Culo caníbal. Pelea de perros. Penthouse en el infierno.

 

[1] Penthouse en el infierno, Maikel Velázquez, Ediciones La Luz, Holguín, 2016.

[2] José Kozer: Ave atque vale; entrevistas a José Kozer, Ediciones Orto, Manzanillo, 2016, p. 13.

[3] José Kozer: Ave atque vale; entrevistas a José Kozer, Ediciones Orto, Manzanillo, 2016, p. 35.


Trebejos en el juego brutal de la vida

El consumo de textos teatrales es poco usual entre la generalidad de los lectores. Esto es fácil de constatar si hacemos entre nuestros conocidos una breve encuesta. Pero Ediciones La Luz insiste en incorporar a su catálogo la diversidad genérica capaz de ofrecer una mirada a la creación literaria de los jóvenes creadores cubanos. Es el teatro una de sus inclusiones más recientes. Suman alrededor de una decena de títulos del género los que se inscriben en esta lista.

Así lo hace Ludoteca, de Leonardo Estrada Velázquez, dramaturgo, crítico, asesor teatral, traductor, entre otros muchos oficios y competencias que sirven de credenciales a este joven.

Con esta entrega el autor no re√ļne personajes sino jugadores que se mueven en una Habana √°spera, en blanco y negro, cuadriculada. Aqu√≠ Fabi√°n, Silvia, Frankie, y El Rata conocen bien los pasos que pueden dar, su direcci√≥n.

Porque, aunque se crean con libre albedr√≠o y su voluntad o naturaleza les compulse a salir de los designios de la marginalidad intr√≠nseca, de la prostituci√≥n como √ļnico camino probable, de la c√°rcel que habita dentro del expresidiario como algo inmanente, no basta.

Frente a un tablero podr√≠an vivir un hombre y un ni√Īo. Dilapidar all√≠ sus horas sin pensar en futuros pocos auspiciosos, en presentes lamentables, en pasados de los que abjurar o arrepentirse. En una ludoteca cualquiera esperar√≠a estar a salvo.

El juego puede ser el refugio. El ensayo de la vida. En los juegos prohibidos hay otra manera de vivir, pegada a los límites, entre la fortuna y el descalabro, bien lo saben los que se arriesgan a jugar.

La ludoteca puede ser un lugar para salvarse. Pero hay deudas que condenan a los deudores. Fatalismos. Karma. Elecciones imposibles. A veces un peón se cree que es rey.

A veces un p√ļber, atropellando su infancia y con mucho por andar para llegar a la adultez, se enfrenta a desaf√≠os que lo superan, porque es colocado por las circunstancias ante la obligaci√≥n, ante la exigencia de crecer a destiempo.

Y hay quien ataca por las esquinas m√°s impensadas, por los flancos desprotegidos que quedan en el tablero. Planeando un jaque falaz, est√°n las ratas al acecho.

Mientras, una mujer que no es dama, pacta entre el abandono y el placer, para regresar a casa con unos centavos, apenas le alcanza para subsistir. Parece que pudiera moverse a todos lados, pero recorre un círculo de vicios, sirva este juego de palabras para evidenciar que es presa de la miseria. Acepta venderse a escondidas para solventar la economía doméstica. No busca pretextos. Hay gente así, que apenas sobrevive, diríase, que agoniza.

Dura en Silvia un modelo de maternidad cuestionable para muchos, y al mismo tiempo un sacrificio, el nacimiento de una heroína contradictoria, que en el acto de defensa de su familia termina exponiéndola, dejándole indefenso. Su vida, presentada en estas líneas, parece la suma de muchas desgracias, a veces, quizás muy seguido, la realidad supera a la ficción.

Saltan entre las p√°ginas, o al abrir las puertas de este sitio de juegos, por momentos macabros, cierta mordacidad, la crudeza del gesto de quien amenaza, de quien hiere; el acto casi animal, instintivo, de defensa; el sexo como un canje, el desamparo, la soledad, el ni√Īo que cuida a otro ni√Īo, padre de s√≠ mismo y de un hermano expuesto, la ni√Īez como un estado de gracia o de desgracia, la fragilidad del cuerpo chico, lo hostil que puede ser el mundo distanciado de id√≠licos cuadros familiares, postales que se cuelgan en cualquier anaquel, m√°s no en esta historia.

Como trebejos mueve Leonardo Estrada a sus personajes. Les llama jugadores, pero en realidad nada deciden, son piezas. Construye con ellos escenas cotidianas, atadas al dolor, a la desesperanza. Exhibe al juego constante que es la vida, ajedrez gigantesco, donde el autor escoge estrategias. La apariencia del libre albedrío en contradicción a un destino escrito desde el principio pudiera pensarse que es la premisa de este texto, el hecho de que somos piezas en movimiento, sujetas a una voluntad más alta, esperando, con desasosiego que alguien diga Mate.