Literatura


Lo significativo en la poesía es la sinceridad

Luego de leer Fosa com√ļn, del joven poeta Onel P√©rez, no pude evitar el deseo de conocer m√°s sobre el creador detr√°s de aquellas p√°ginas. Ya lo hab√≠a conocido en Pinar del R√≠o y el primer brote de la amistad hab√≠a quedado vivo en las redes sociales. Nacieron entonces estas preguntas, este deseo de conocer lo que hab√≠a entrevisto en Onel: que lo significativo en su poes√≠a, y en su vida, es la sinceridad. Esa sinceridad que no necesita justificaci√≥n para existir y que trasciende todo ego.

Si te pidiera una definici√≥n de la poes√≠a, ¬Ņqu√© palabras escoger√≠as?

Defino a la poesía con palabras como sangre, dolor, sacrificio y vida. La vida (o por lo menos la vida que trato de vivir cada día) es un largo e intenso poema que trato de vivir con intensidad. Y es que de allí salen mis mejores criaturas ya formadas desde la experiencia, llenas de cotidianidad y de retos. Ese material lo pulo y lo vivo primero en mi mente.

¬ŅExiste la trascendencia en el arte?

Cuando uno lee vers√≠culos en las Escrituras como ‚ÄúNo hay nada nuevo debajo del sol‚ÄĚ, es muy dif√≠cil responder si existe en verdad algo trascendental en el arte. Lo trascendente en el arte debe ser algo sazonado y pensado por a√Īos, que rompa esquemas y diga algo que incluso la √©poca rechace. Creo que ah√≠ est√° el tesoro de lo trascendente. Lo significativo en la poes√≠a me parece que es la sinceridad. He formado en m√≠ una conciencia √©tica porque considero que debo respetar a los otros, a los lectores que creo en mi mente o a esos lectores que esperan por mis libros.

¬ŅLees a los autores cubanos que son contempor√°neos con tu producci√≥n? ¬ŅCu√°les son los desaf√≠os actuales de la poes√≠a que se gesta en Cuba?

Leo mucho a mis contemporáneos. Hay que hacerlo. Conversar con ellos y discrepar con sus estéticas. De ahí viene algo distinto.

Hay muchos desafíos para la poesía que se gesta en Cuba, principalmente la joven poesía. Uno de ellos es la necesidad de escapar de nuestros padres literarios, para eso es necesario matarlos en nosotros. Escapar a su influencia. Es necesario otra relectura de la realidad. Tenemos que ir al fondo de nosotros mismos y autodestruirnos. Ya no podemos leernos entre nosotros mismos. Hay que leer otras culturas, explorarlas hasta la saciedad y renunciar al ego.

La naci√≥n, su trazo, vive en tu poes√≠a, desprende su amnios en tus versos. ¬ŅQu√© naci√≥n po√©tica y f√≠sica sue√Īa tu literatura?

Cada d√≠a sue√Īo que mi naci√≥n po√©tica sea controlada por Dios, el Creador de todas las cosas. Es mi sue√Īo total que mi escritura sea dirigida por su Esp√≠ritu. La naci√≥n f√≠sica que sue√Īo no est√° alejada de mi pa√≠s. Ac√° est√°n mis dolores, los derrumbes mentales de los que escribo.

Lo cotidiano y su desgarradura son temas perceptibles en tu libro Fosa com√ļn. ¬ŅHasta qu√© punto lo cotidiano define o limita al creador que vive en ti?

Uno de los grandes poetas alemanes dir√≠a en alg√ļn momento que un poeta es un ser cargado de realidades y que estas son al final las que te van a definir. En mi caso lo cotidiano se ha hecho todo un desaf√≠o para describir mi realidad, mi cultura, mi pa√≠s. En lo cotidiano est√° mi sustento, en el disparo mis flechas llenas de sensibilidad para la mente de esos lectores ideales que creo. No percibo lo cotidiano como un lastre. Todo lo contrario. Ah√≠ radica la fuerza del poeta, del peque√Īo David.

La literatura, ¬Ņdespierta temor o reverencia?

Cuando escribo siempre, de alguna u otra forma, van a aparecer esos temores ocultos, pero en el poeta que yo he construido a partir del trabajo pasa algo clave que me define. Cuando ya empiezo a escribir se esfuman todos esos temores. Se anulan gracias a la conciencia poética y a la responsabilidad que tengo con el mismo acto creativo.

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso de creaci√≥n?

Nada del otro mundo. Tomo apuntes. Los reviso. De ahí salen mis criaturas, del horno poético.

¬ŅTemas que te obsesionen, a los cu√°les vuelvas una y otra vez?

Hay un tema que me apasiona y es la Historia. Debe ser por el pueblo de donde soy y vivo, Baire. Un pueblo de luchas mambisas y de mucha tradición. Es algo que me persigue y se ha vuelto una obsesión sana.

¬ŅQu√© desaf√≠os enfrenta la creaci√≥n actual, tanto materiales como espirituales?

Los desafíos materiales y espirituales que persiguen al creador joven de Cuba están dirigidos hacia el hecho de buscar premios que lo impulsen no solo a ganar dinero gracias a la literatura, sino a visibilizarse en todos los medios posibles. A crearse un nombre a través del arte.

¬ŅC√≥mo aprecias la influencia de las redes sociales en la creaci√≥n actual?

Uno de los logros que ha traído las redes sociales es la gran diversidad de bibliotecas digitales que existen, además del modo tan fácil de acceder a estos. Libros que normalmente no los encuentras en las bibliotecas normales aparecen allí. Lo que sucede en muchas ocasiones es que dejamos que estos espacios virtuales asuman casi todo el tiempo y vamos matando en nosotros la necesidad de una verdadera renovación. Las redes son toxicas, si no las manejamos adecuadamente podemos convertirnos en escritores de pacotilla, escritores de desperdicios, porque ya vamos a dejar que esas redes nos controlen y piensen por nosotros.

Los premios: ¬Ņhacia d√≥nde llevan al autor?

A la promoción, a que te publiquen más y al ego.

H√°blame un poco de tu libro ganador del Premio Calendario.

Cables de alta tensión es un libro raro, un artefacto lleno de tuercas y de ruidos. Son poemas construidos desde el ojo de la máquina, como un sistema que vigila todo y nos degrada.

Madre, patria/matria, Jos√© Mart√≠, la tierra, la condena a repetir la Historia de la cual no hemos aprendido nada, estas constantes, ¬Ņobsesionan tu poes√≠a, permean tu creaci√≥n, son apenas el reflejo de la realidad que vives y vivimos todos?

Escribir desde Cuba para m√≠ es esencial porque de mi patria salen mis contradicciones. Mart√≠ es la otra esencia de mi poes√≠a. Siempre trato de regresar a √©l como un ni√Īo para encontrar tesoros escondidos. El Diario de Campa√Īa es uno de esos tesoros que m√°s releo.

¬ŅC√≥mo estructuras y piensas un libro?

Ni sé. Estructuro un libro en dependencia de como esté mi estado de ánimo. Nunca me he detenido a pensar en eso.

LEER TAMBI√ČN: ‚ě°¬†

Cap√≠tulo #16: Fosa Com√ļn (Parte I)

¬ŅTienes alg√ļn miedo que viaje junto a tu poes√≠a, aunque la trascienda?

No. De eso se trata. Uno debe ser consciente de lo que escribe y de lo valiente que debe ser cuando escriba. Si no, no escribo y me callo.

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es Onel P√©rez?

Un ser que sue√Īa y vive con intensidad, alguien que busca conocer todos los d√≠as a Dios. Alguien que es muy familiar y que ama a sus amigos.

LEER TAMBI√ČN: ‚ě°¬†

Cap√≠tulo #16: Fosa Com√ļn II (+Video)


Deconstruyendo a la sombra de M√°rquez

An√°lisis a la nota de prensa: Los relatos silenciosos, las mujeres del boom latinoamericano, conversatorio en el Museo de Arte Moderno

 

En septiembre del pasado a√Īo 2022, la Secretar√≠a de Cultura del Gobierno de M√©xico public√≥ una nota de prensa a prop√≥sito de la exposici√≥n Gabriel Garc√≠a M√°rquez. La creaci√≥n de un escritor global, la cual tuvo lugar en el Museo de Arte Moderno del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura. Y, bueno, la cosa es que me topo con dicho art√≠culo en una b√ļsqueda al azar que hice para la revisi√≥n bibliogr√°fica de mi futura tesis sobre literatura escrita por mujeres en Latinoam√©rica, pues, en el marco de tal exposici√≥n, a alguien se le ocurri√≥ ofrecer un conversatorio sobre Los relatos silenciosos: las mujeres del Boom Latinoamericano; cuyo objetivo ‚ÄĒdicen‚ÄĒ era destacar el trabajo de las escritoras de esta generaci√≥n. Hasta ese minuto durante la lectura, me dije: ‚ÄĒBueno, no me parece el marco m√°s propicio, pero mir√°ndolo desde otro punto, quiz√°s tenga su sal y su pimienta. Se me antoja asalto, emboscada el ir a hablar de las ignoradas en medio de una expo en honor al santo del Boom Latinoamericano. Pero continu√© y de inmediato comenz√≥ a vibrarme la venita de la frente.

Elena Garro

La idea es sacar a la luz a las m√ļltiples escritoras que desarrollaron su trabajo antes, durante y despu√©s de la obra ‚ÄúCien a√Īos de soledad‚ÄĚ, de Gabriel Garc√≠a M√°rquez, para mostrar c√≥mo hay una tradici√≥n femenina importante en Am√©rica Latina. Se hablar√° de varias escritoras: Elena Garro y Rosario Castellanos, sobre la relaci√≥n de Garc√≠a M√°rquez y Mar√≠a Luisa Elio, guionista de ‚ÄúEn el balc√≥n vac√≠o‚ÄĚ y amiga del escritor colombiano durante su estancia en M√©xico. El conversatorio permitir√° mostrar tambi√©n la relaci√≥n que se puede establecer entre la obra de Garc√≠a M√°rquez y el trabajo de otras autoras, como Mar√≠a Luisa Bombal con‚ÄĚ La amortajada‚ÄĚ, Silvina Ocampo con lo fant√°stico y Elena Garro y el realismo m√°gico, as√≠ como la relaci√≥n con sus contempor√°neos, que dar√° una idea de la atm√≥sfera de la vida cultural.

Rosario Castellanos

 

María Luisa Elio

 

María Luisa Bombal

 

Silvina Ocampo

La escritora Luc√≠a Melgar consider√≥ como una de las causas que justifican la exclusi√≥n de la literatura escrita por mujeres dentro del fen√≥meno literario comercial del siglo pasado, el fatalismo hist√≥rico mediado por el canon masculino, el sesgo en la cr√≠tica literaria, los valores de la sociedad de aquella √©poca y el ambiente cultural mexicano y latinoamericano de forma general. Imagino se haya referido, muy a groso modo, al machismo que desde siempre ha caracterizado a nuestras culturas y que am√©n de todo lo open mind que pueda llegar a serse desde el arte, nunca se escapa a tales prejuicios, pero bueno, √©sta es una mirada cr√≠tica muy por arribita. La cosa viene ahora: vergonzoso, m√°s que nada, el seguir replicando el error de establecer comparaciones donde el ideal de sujeto siga siendo el hombre, gen√©ricamente hablando. Y no me refiero con esto a que deba ser la mujer, no se trata aqu√≠ de resaltar una lucha interg√©nero ni de postura feminista radical, es solo cuesti√≥n de coherencia, que ya se ubica en un problema de pensamiento filos√≥fico. Pregunto ¬Ņpor qu√© establecer a Gabriel Garc√≠a M√°rquez, y no solo al autor, sino a su obra m√°s venerada Cien a√Īos de soledad, como punto de referencia para el an√°lisis de por qu√© el sesgo en la cr√≠tica a la literatura escrita por mujeres en Latinoam√©rica durante el Boom y su no inclusi√≥n en el fen√≥meno? ¬ŅAcaso necesitan las obras de estas autoras ser legitimadas ante tal punto comparativo? ¬ŅHablamos de reivindicaci√≥n y para ello entonces rendimos tributo primero a la obra de quien fuese uno de los exponentes m√°s notorios del movimiento literario masculino de la √©poca, para entonces, a partir de ah√≠, evaluar cu√°nto merec√≠an o no las escritoras de esa generaci√≥n ser incluidas y tenidas en cuenta? Me parece una falacia, ciertamente. Pero como si no bastase, en el art√≠culo remarcan el hecho de que tal conversatorio, llevado a cabo nada m√°s y nada menos que por las escritoras mexicanas Maricruz Pati√Īo, Ave Barrera y Luc√≠a Melgar, pretendi√≥ de ese modo ‚Äúmostrar c√≥mo hay una tradici√≥n femenina importante en Am√©rica Latina‚ÄĚ. Por favor, ¬Ņhay en serio que justificar de este modo la existencia de una tradici√≥n literaria en Latinoam√©rica? Para colmo se salieron del contexto escritural para referirse a pasajes de las vidas de dichas escritoras que mantuvieron relaciones con M√°rquez (da igual el plano afectivo) y con otros contempor√°neos, como muestra de en cu√°nto influenciaron tales roces en sus procesos creativos y en la repercusi√≥n de sus obras. Y como si fuera poco pretendieron evidenciar la ‚Äúrelaci√≥n que puede establecerse‚ÄĚ entre la obra de Garc√≠a M√°rquez y la de estas autoras.

Si acaso hubo una intención reivindicadora en tal conversatorio, estoy convencida de que no era este el modo. Seguimos manejando conceptos equívocos. Continuamos arraigadas sobre el error sin deconstruir de forma orgánica. Propagamos el eco sin analizar dónde están los puntos muertos en la historia. Pero, sobre todo, sin cuestionarnos filosóficamente el fenómeno.

Repetimos patrones discriminatorios de todo tipo, en este caso a las mujeres nos ha tocado desde el inicio de los tiempos ser las m√°s desfavorecidas, incluso nos discriminamos entre nosotras. En conversaci√≥n recientemente con la colega Elizabeth Casanova Castillo, tambi√©n escritora, fil√≥sofa de profesi√≥n, adem√°s, sali√≥ a relucir el tema de la construcci√≥n social del sujeto. Ella plantea en su art√≠culo La libertad es una mujer fatal, publicado en 2020 en el n√ļmero 5 de la revista digital Zona Cr√≠tica, que hablar hoy desde la mujer es sumamente contradictorio. Ser del sexo femenino no implica tener conciencia de g√©nero. Hay muchas mujeres machistas que reproducen esos patrones. Sin embargo, la respuesta ante eso no debe ser la propia discriminaci√≥n, puesto que estar√≠amos replicando la misma injusticia y dando cabida a la ira y sentimientos afines que no traen m√°s que la necedad, lujo que no podemos permitirnos, pues cuando nuestro criterio no puede ser rebatido se lo achacan a alg√ļn defecto de nuestro sexo. Es preciso despojarnos, incluso, de nuestra propia subjetividad. Se nos debe respetar no por nuestra condici√≥n de mujer, sino porque somos seres humanos, seres pensantes. Ah√≠ comienza la guerra contra el machismo, cuando debemos reivindicar la verdad de nuestras ideas, siendo irrelevante el sexo de quien las exprese. S√≥lo pens√°ndonos y actuando como iguales lo seremos realmente, incluso si en esa batalla debemos despojarnos de lo que cre√≠amos como verdad, que no es m√°s que la forma de la verdad construida por una ideolog√≠a dominante. A pesar de los siglos de historia del movimiento feminista y la lucha por los derechos de la mujer seguimos pens√°ndonos desde los hombres. Hace m√°s de medio siglo Simone de Beauvoir escribi√≥: ‚ÄúLa Humanidad es macho, y el hombre define a la mujer no en s√≠ misma, sino con relaci√≥n a √©l; no la considera como un ser aut√≥nomo‚ÄĚ. Hoy, no s√≥lo el hombre nos define, nosotras nos seguimos definiendo en relaci√≥n a √©l.

El art√≠culo pudiese tener quiz√°s tambi√©n otra lectura. Siendo benevolentes podr√≠amos ignorar la torpeza de tales comparaciones y pensar que tal vez todo fue fr√≠amente calculado. Tanto el aprovechar el momento de la exposici√≥n dedicada al Gabo, que tan simb√≥licamente tuvo a bien preparar el Instituto de Bellas Artes y Literatura, como el usar su obra Cien a√Īos de soledad, a prop√≥sito de proponer otras tantas escritas por mujeres antes, durante y despu√©s que bien podr√≠an competirle. En alg√ļn momento mientras le√≠a y escrib√≠a tuve esa luz en mi af√°n de ser imparcial y aplicar un juicio cr√≠tico libre de posturas preconcebidas. Ya ahora mismo por m√°s que repienso no logro visualizar otro discurso. Para ello tendr√≠a que hacer alusi√≥n a otros an√°lisis que tienen que ver con lo comunicacional, con los modos de vender una informaci√≥n sin caer en contradicciones que pongan rid√≠culamente en tela de juicio el contenido que transmitimos. Pues, me resulta completamente anacr√≥nico el que Luc√≠a Melgar refiera que hay mucha invisibilidad por parte de la cr√≠tica hacia la obra literaria de las mujeres de ese per√≠odo y que esa es la labor que debemos hacer las del gremio ahora haciendo visible sus obras. Que el mismo Juan Rulfo, cuando fue premiado por Pedro P√°ramo, dijo que √©l nunca hubiera podido escribir eso si no hubiera le√≠do La amortajada; que el aporte literario de las escritoras en cuanto a nuevas formas de hacer ha sido muy importante, pero que no se han estudiado porque la masculinidad literaria se ha apropiado de todas las glorias y sin embargo, haya moderado un conversatorio que pretend√≠a de alguna forma denunciar lo ignoradas que han quedado nuestras antecesoras a lo largo de la historia y para ello use a M√°rquez y su obra como punto de partida para tal an√°lisis.

No s√© a ustedes, pero a m√≠ esto solo me corrobora que, como plantea Casanova Castillo, la medida de hasta d√≥nde queremos llegar est√° mal planteada. No necesitamos que nuestro legado, nuestro patrimonio creativo se haga leg√≠timo a partir de la obra de ning√ļn hombre. La historia ha demostrado cu√°n capaces somos sin necesidad de comparar. Revictimizarnos no es el camino, pero minimizarnos tampoco.

Tal vez esta sencilla nota de prensa cuyo fin no era otro que anunciar el conversatorio que tendr√≠a lugar, no fuese el material m√°s rico en cuanto a contenido para tal an√°lisis, pero, no es un caso aislado. Vemos este patr√≥n repetirse constantemente en los medios, incluso en revistas especializadas, cabe entonces cuestionarnos: ¬Ņsabemos realmente qu√© queremos deconstruir, desmitificar?


Fina, ‚Äúescribir con el silencio vivo‚ÄĚ

La obra de Fina García Marruz, junto a la de otras poetas cubanas, forma una hermosa simetría en la lírica de la isla. Sus versos supieron sublimar la emotividad, lo cotidiano y como nadie, desde sus ensayos y textos críticos, logró desvelar el silencio en otros autores.

Sobre su obra poética en el contexto de la poesía cubana y su participación en el mítico Grupo Orígenes dialogó el poeta e investigador Virgilio López Lemus en la conferencia por el centenario de la autora de Créditos de Charlot, dando inicio a la primera jornada del X Encuentro de Poetas en Cuba La isla en versos en la 30 edición de Romerías de Mayo.

Fotos Robert Rodríguez

En la sede de Ediciones Holgu√≠n, Virgilio abord√≥ la amplia obra po√©tica de Fina, enlazada a la tradici√≥n de la l√≠rica cubana por razones tanto estil√≠sticas como por sus contenidos. Insisti√≥ en las resonancias de las lecturas de Juan Ram√≥n Jim√©nez en su obra, quien tambi√©n influy√≥ con sus textos en la conformaci√≥n de corpus po√©tico nacional de los a√Īos 30. ‚ÄúEl crecimiento de su labor estuvo signado por la cercan√≠a a un grupo de poetas en torno a la revista Or√≠genes, en especial con Eliseo Diego, con su esposo Cintio Vitier, y mediante las copiosas lecturas de dos de los poetas mayores de ese grupo literario y de Cuba: Jos√© Lezama Lima y Gast√≥n Baquero‚ÄĚ, subray√≥ L√≥pez Lemus.

Fotos Robert Rodríguez

En Fina, comenta Virgilio, hab√≠a un deseo de que lo emotivo tuviese un valor de car√°cter trascedente, con un sentido de la comunicaci√≥n distinto a la poes√≠a de tono social, con vibraci√≥n en la palabra que apela a un tono, m√°s bien, conversacional que explora la intimidad del di√°logo. ‚ÄúHay cercan√≠as en su labor po√©tica con otros poetas como Eugenio Florit o Samuel Feij√≥o, y en su af√°n de advertir el halo cubano en la poes√≠a con otros autores, como Cleva Sol√≠s‚ÄĚ. Adem√°s realiz√≥ una contribuci√≥n notable a la tradici√≥n eleg√≠aca cubana y a la exaltaci√≥n del paisaje de las ciudades y pueblos de Cuba, lo que comparte con varios poetas de Or√≠genes. Por otra parte lo que escribi√≥ en sus ensayos sobre la l√≠rica de otros autores se convirtieron en textos reveladores. ‚ÄúFina sab√≠a ver en otro poeta el silencio como presentaci√≥n y parteaguas a otro poema‚ÄĚ, a√Īadi√≥.

Fotos Robert Rodríguez

Para Fina la poes√≠a, historia y los misterios cat√≥licos iban de la mano, era de alguna manera su forma de entender la vida y la creaci√≥n, convirti√©ndose en una voz tan extraordinaria como personal de las letras hispanoamericanas. A la literatura cubana entreg√≥ la poeta y ensayista Fina Garc√≠a Marruz gran hondura, inteligencia, humildad y la intimidad de lo sublime, algo similar a lo que dijo alguna vez: ‚ÄúEscribir con el silencio vivo‚ÄĚ.


Villa Clara convoca al Premio Fundación de la Ciudad

Ya es un hecho la convocatoria al Premio Literario Fundación de la Ciudad de Santa Clara, uno de los acontecimientos editoriales más esperados por los escritores de la provincia y un poquito más allá. En esta XXXV edición, se convocará en los géneros de poesía, cuento y periodismo; además, se otorgará un premio especial dedicado a Santa Clara, donde el requerimiento no será genérico, sino temático: la propia ciudad.

‚ÄúNo se convoc√≥ en teatro, aunque tocaba. Decidimos retirarlo de la convocatoria porque el plan editorial va a ser m√°s reducido en relaci√≥n a otros a√Īos‚ÄĚ, asegur√≥ al Portal del Arte Joven Cubano el escritor villaclare√Īo Idiel Garc√≠a Romero, director de la Editorial Capiro.

El plazo de admisi√≥n vence a las 24:00 del 30 de mayo de 2023. Se entregar√° un premio √ļnico e indivisible en cada categor√≠a, que consistir√° en 10 000 pesos cubanos. Dicho monto no incluir√° el pago por derechos de autor (seg√ļn la ley vigente), una vez que la obra se publique por Capiro.

Seg√ļn Garc√≠a Romero: ‚ÄúEl Premio Fundaci√≥n de la Ciudad antes se convocaba para autores cubanos residentes en Cuba. Despu√©s se abri√≥ para quienes no resid√≠an en el pa√≠s, pero muchas veces no pod√≠an participar en la ceremonia de premiaci√≥n o en la presentaci√≥n de sus libros, hecho que afectaba las actividades del programa‚ÄĚ. Por tanto, se estableci√≥ que solamente podr√°n participar escritores cubanos residentes en Cuba durante el a√Īo en curso.

La convocatoria, divulgada el 1 de mayo por el Centro Provincial del Libro y la Literatura de Villa Clara en su página de Facebook, también explica qué se deberá enviar:

Un correo electr√≥nico con el asunto XXXV edici√≥n del Premio Literario Fundaci√≥n de la Ciudad de Santa Clara 2023, a este correo deber√°n adjuntarse dos documentos en PDF: uno con la obra, identificado con la palabra OBRA, seguido del t√≠tulo y el seud√≥nimo (este documento no debe incluir ning√ļn dato de autor); y otro documento con la plica, identificado con la palabra PLICA, seguido del t√≠tulo de la obra y el seud√≥nimo. En la plica se consignar√° el nombre completo del autor, direcci√≥n, n√ļmero de carn√© de identidad, tel√©fono, correo electr√≥nico y un breve curr√≠culo literario, as√≠ como una declaraci√≥n de que el libro no est√° comprometido con ninguna editorial ni participa simult√°neamente en otro concurso pendiente de resoluci√≥n.

Las obras in√©ditas se deber√°n enviar al correo capiroeditorial@gmail.com. El formato del documento responder√° a los siguientes requerimientos: tama√Īo carta, a doble espacio, con tipograf√≠a Arial, 12 puntos, y 3 cm de m√°rgenes.

Las entidades convocantes de la XXXV edición del premio son el Centro Provincial del Libro y la Literatura (CPLL) de Villa Clara, la Editorial Capiro, la filial de escritores de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) de la provincia, la Asociación Hermanos Saíz y la Casa de Cultura Juan Marinello.

El 15 de julio de 2023 se realizará la premiación durante la celebración por el 334 aniversario de la fundación de la ciudad de Santa Clara.

Convocatoria al Plan Editorial 2024:

Junto a la noticia de la convocatoria al Premio Fundaci√≥n, el Portal del Arte Joven Cubano supo que la Editorial Capiro convoca, desde el 25 de abril de este a√Īo hasta el 30 de mayo, al Plan Editorial 2024 a todos los escritores cubanos residentes en Cuba que deseen participar en el proceso evaluativo con textos in√©ditos de cualquier g√©nero y tem√°tica.

Explica Idiel Garc√≠a, quien antes de dirigir Capiro estuvo al frente de la editorial Sed de Belleza: ‚ÄúLa convocatoria se limitar√° a autores cubanos residentes en Cuba. ¬ŅCon qu√© objetivo? Ya nos ha pasado que algunos mandan a evaluar y, despu√©s que el libro est√° listo para imprimir, lo retiran del plan porque quieren publicarlo fuera de Cuba. Eso no quiere decir que renunciemos a publicar a autores que vivan en el extranjero, sino que este tipo de publicaci√≥n la vamos a hacer por solicitud. Eso nos va a permitir contar con los textos de escritores que no viven aqu√≠, pero tienen una obra de val√≠a. Sobre todo los villaclare√Īos, que son la raz√≥n de ser de la editorial‚ÄĚ.

Se recibirán originales de los escritores que hayan publicado al menos un libro, no necesariamente en la propia editorial convocante. Los autores inéditos deberán presentar sus obras con una autorización de su Consejo Editorial Municipal.

La convocatoria explica:

Se enviar√° un correo electr√≥nico con el asunto PARA VALORACI√ďN (PLAN EDITORIAL 2024 EDITORIAL CAPIRO), a este correo deber√°n adjuntarse dos documentos en PDF, uno con la obra, identificado con la palabra OBRA, seguido del t√≠tulo y un seud√≥nimo (en la p√°gina 1 de la obra aparecer√°n el t√≠tulo, el g√©nero, el seud√≥nimo y una sinopsis no mayor de 350 palabras, este documento no debe incluir ning√ļn dato de autor); y otro documento con la plica, identificado con la palabra PLICA, seguido del t√≠tulo de la obra y el seud√≥nimo. / En la plica se consignar√° el nombre completo del autor, direcci√≥n, n√ļmero de carn√© de identidad, tel√©fono, correo electr√≥nico y un breve curr√≠culo literario, as√≠ como una declaraci√≥n de que el libro no est√° comprometido con ninguna editorial ni participa simult√°neamente en otro concurso pendiente de resoluci√≥n.

Este a√Īo Capiro se compromete a la publicaci√≥n del libro en formato digital, con el correspondiente pago del derecho de autor en caso de que sea aprobado.

‚ÄúEste es un plan at√≠pico. En 2024 se convoca solo para libros digitales, debido a la situaci√≥n que hay con el papel. Con esto pretendemos mantener el trabajo editorial, no estancarnos y buscar un alcance m√°s nacional, aprovechando las potencialidades de los libros digitales para la promoci√≥n‚ÄĚ, comenta Garc√≠a Romero.

Los originales deberán enviarse al correo capiroeditorial@gmail.com. Los requerimientos de formato son los mismos que anteriormente se mencionaron para la convocatoria al Premio Fundación.

Sobre Capiro y el Premio Fundación

El Premio de la Ciudad (as√≠ se llam√≥ al principio) surgi√≥ en 1989 con el objetivo de celebrar los 300 a√Īos de la fundaci√≥n de la urbe villaclare√Īa. Niurka Toledo, Clara Beltr√°n y Karlowa L√≥pez ‚ÄĒquienes se ocupaban entonces de los talleres literarios‚ÄĒ fueron sus principales impulsoras. Los miembros del jurado de la primera edici√≥n fueron F√©lix Luis Viera, Norge Espinosa y Ricardo River√≥n. Solamente se convoc√≥ en poes√≠a.

En su libro 5350 d√≠as en la vida de un(a) editor(ial) (Capiro, 2020), cuenta River√≥n que los ganadores de ese a√Īo fueron los cuadernos Algunas eleg√≠as por Huck Finn, de Frank Abel Dopico, y Relaciones de Osaida, de Jorge √Āngel Hern√°ndez P√©rez. ‚ÄúA ra√≠z de aquel suceso ‚ÄĒ escribe quien al a√Īo siguiente fundar√° la Editorial Capiro‚ÄĒ las autoridades que dirig√≠an o atend√≠an cultura decidieron darle carta blanca a nuestra petici√≥n de crear una editorial para un movimiento que ya rebasaba el estatus aficionado‚ÄĚ.

Más de tres décadas después, tanto el Premio Literario Fundación de la Ciudad de Santa Clara como la Editorial Capiro (con el apoyo del CPLL de la provincia, además de otras instituciones) insisten en apostar por la literatura contra viento, marea y falta de papel.

Parafraseando al poeta, esperemos que en el futuro puedan tener mejor suerte imprimiendo.


Mirar la poesía de Rebeca Torres por un corte angosto

Una nueva voz, potente, auténtica, se abre espacio en el concierto de la poesía holguinera. Joven, pero con resonancias de voces transgresoras, sonoridades de un discurso que emancipa a la mujer.

Así se escucha-lee a Rebeca Torres Serrano, una muchacha nacida en esta ciudad en 1991, licenciada en Lengua Inglesa por la Universidad de Holguín, donde ejerce como docente y que mira a lo femenino desde su Corte angosto, un breve cuaderno, que agrupa once poemas donde la madurez de una mirada introspectiva y de su entorno muestra una conexión con las experiencias individuales de muchas mujeres, sin importar su edad.

Esta joven fue la ganadora de la m√°s reciente edici√≥n del concurso de Poes√≠a Nuevas Voces; de su obra el jurado que integraron Ghabriel P√©rez, Jos√© Luis Serrano y Luis Yuseff, consider√≥ que ‚Äúes un cuaderno que denota el dominio de los c√≥digos del g√©nero desde una visitaci√≥n moderna, a la vez que indaga en la existencia del ser social que es su autora, una mujer del siglo XXI, con una voz traspasada por un tono incisivo, ir√≥nico, directo, que articula con efectividad los cuerpos po√©ticos que lo conforman‚ÄĚ.

El poemario es el n√ļmero 45 de la colecci√≥n Analekta, de Ediciones La Luz, donde Lina de Feria, Delf√≠n Prats, Manuel Garc√≠a Verdecia, Eugenio Marr√≥n y otros tantos reconocidos autores han dejado constancia de su obra junto a noveles creadores que apenas despuntan en el circuito editorial.

Con edici√≥n de Luis Yuseff, dise√Īo de cubierta de Robert R√°ez y correcci√≥n de Mariela Varona, se presenta el poemario. Al internarnos entre los versos de la autora, que como tantos escritores hace ya muchas d√©cadas prefieren el verso libre, encontraremos dolor, referencias al cuerpo femenino, literalmente visceral, a veces el corte angosto es una hendidura para observar la vida ajena, a veces un tajazo en el pecho por donde entra la impaciencia, las ganas de decir estas verdades, el intento o la pose de la felicidad por imperativo social.

Hay color, mucho rojo, lipstick cereza, intuyo, y labios, y tetas, así escritas, y lenguas y corazones, pero siempre, invariablemente, hay una mujer, otra mujer, esta mujer, muchas mujeres a las que Rebeca Torres Serrano les encierra en la palabra, o mejor, les deja volar y en este libro crea para ellas un universo.


De algodón, con ribetes lila y bolsillos laterales (poner en los bolsillos un libro de poemas)

Sobre la permanencia de la memoria. Sobre la persistencia de un recuerdo encajado en la psiquis, recuerdo ajeno, heredado, impropio. En la resurrección, en el traqueteo rítmico de la máquina, de la aguja perforando la tela, del mar contra el muro, en el retorno perpetuo de nuestros ancestros a través de cada célula que nos conforma, en el chasquido del melón al romper su corteza; en el reemplazo, la materia que ni se crea ni se destruye, sino que se transforma, incluso la materia que compone las almas; por encima de toda la soledad y el nervio de una mujer nacida un 26 de enero hace casi un siglo, se construye un palacio, un libro.

Martha Luisa Hern√°ndez Cadenas dispone este cuaderno como un collage con memorias, p√°ginas de revistas antiguas de moda. Toma recortes de patrones, sugerencias, selecciona texturas entre holanes y tules, cintas, encajes; a√Īade partes quebradas de maniqu√≠es representando cuerpos imposibles; pega botones, cubre con seda.

La poesía es urdimbre, un tejido magnífico donde el verso se incrusta, sin intención de definirse por estilo alguno. Posee la libertad de ser y de decir estas palabras, como si de un mandato supremo se tratase, y de fondo, mientras releo sigo escuchando el ritmo acompasado de la máquina, el pedaleo constante, la violenta opresión sobre la voz que entre las viejas paredes insiste en advertir: No sientas este calor, hija.

Y luego afirma:

No tengo ganas, hoy no tengo ganas de amar a nadie porque me duele la piel.

Ella prefiere llorar, pero no ser domesticada por la bestia, y es en esa fuerza que encontramos registro de una existencia sobreviviente de dolores secretos, que debe vivir bajo la lupa, encorsetada en el deber ser.

Marthica y yo sabemos que un edificio a medio derruir puede ser un templo, la conexi√≥n con el pasado, un dej√° v√ļ, una m√°quina del tiempo, tambi√©n un pretexto, un elogio a la belleza que se intuye, que se eterniza a pesar del desgaste.

A Mal√ļ, la teatr√≥loga, performer, definitivamente poeta, la he imaginado enhebrando este libro; cosiendo delicadamente la palabra, hilvanando cada verso.

Una lo lee y piensa en videomaping, en celuloide gastado y un dispositivo proyectando en los endebles muros, sobre los arcos a√ļn hermosos del Palacio de las Ursulinas, estas palabras. Pero no le hace falta este despliegue de artilugios, le son consustanciales a las paredes decr√©pitas estas y otras vivencias a√ļn por escribirse.


Trebejos en el juego brutal de la vida

El consumo de textos teatrales es poco usual entre la generalidad de los lectores. Esto es fácil de constatar si hacemos entre nuestros conocidos una breve encuesta. Pero Ediciones La Luz insiste en incorporar a su catálogo la diversidad genérica capaz de ofrecer una mirada a la creación literaria de los jóvenes creadores cubanos. Es el teatro una de sus inclusiones más recientes. Suman alrededor de una decena de títulos del género los que se inscriben en esta lista.

Así lo hace Ludoteca, de Leonardo Estrada Velázquez, dramaturgo, crítico, asesor teatral, traductor, entre otros muchos oficios y competencias que sirven de credenciales a este joven.

Con esta entrega el autor no re√ļne personajes sino jugadores que se mueven en una Habana √°spera, en blanco y negro, cuadriculada. Aqu√≠ Fabi√°n, Silvia, Frankie, y El Rata conocen bien los pasos que pueden dar, su direcci√≥n.

Porque, aunque se crean con libre albedr√≠o y su voluntad o naturaleza les compulse a salir de los designios de la marginalidad intr√≠nseca, de la prostituci√≥n como √ļnico camino probable, de la c√°rcel que habita dentro del expresidiario como algo inmanente, no basta.

Frente a un tablero podr√≠an vivir un hombre y un ni√Īo. Dilapidar all√≠ sus horas sin pensar en futuros pocos auspiciosos, en presentes lamentables, en pasados de los que abjurar o arrepentirse. En una ludoteca cualquiera esperar√≠a estar a salvo.

El juego puede ser el refugio. El ensayo de la vida. En los juegos prohibidos hay otra manera de vivir, pegada a los límites, entre la fortuna y el descalabro, bien lo saben los que se arriesgan a jugar.

La ludoteca puede ser un lugar para salvarse. Pero hay deudas que condenan a los deudores. Fatalismos. Karma. Elecciones imposibles. A veces un peón se cree que es rey.

A veces un p√ļber, atropellando su infancia y con mucho por andar para llegar a la adultez, se enfrenta a desaf√≠os que lo superan, porque es colocado por las circunstancias ante la obligaci√≥n, ante la exigencia de crecer a destiempo.

Y hay quien ataca por las esquinas m√°s impensadas, por los flancos desprotegidos que quedan en el tablero. Planeando un jaque falaz, est√°n las ratas al acecho.

Mientras, una mujer que no es dama, pacta entre el abandono y el placer, para regresar a casa con unos centavos, apenas le alcanza para subsistir. Parece que pudiera moverse a todos lados, pero recorre un círculo de vicios, sirva este juego de palabras para evidenciar que es presa de la miseria. Acepta venderse a escondidas para solventar la economía doméstica. No busca pretextos. Hay gente así, que apenas sobrevive, diríase, que agoniza.

Dura en Silvia un modelo de maternidad cuestionable para muchos, y al mismo tiempo un sacrificio, el nacimiento de una heroína contradictoria, que en el acto de defensa de su familia termina exponiéndola, dejándole indefenso. Su vida, presentada en estas líneas, parece la suma de muchas desgracias, a veces, quizás muy seguido, la realidad supera a la ficción.

Saltan entre las p√°ginas, o al abrir las puertas de este sitio de juegos, por momentos macabros, cierta mordacidad, la crudeza del gesto de quien amenaza, de quien hiere; el acto casi animal, instintivo, de defensa; el sexo como un canje, el desamparo, la soledad, el ni√Īo que cuida a otro ni√Īo, padre de s√≠ mismo y de un hermano expuesto, la ni√Īez como un estado de gracia o de desgracia, la fragilidad del cuerpo chico, lo hostil que puede ser el mundo distanciado de id√≠licos cuadros familiares, postales que se cuelgan en cualquier anaquel, m√°s no en esta historia.

Como trebejos mueve Leonardo Estrada a sus personajes. Les llama jugadores, pero en realidad nada deciden, son piezas. Construye con ellos escenas cotidianas, atadas al dolor, a la desesperanza. Exhibe al juego constante que es la vida, ajedrez gigantesco, donde el autor escoge estrategias. La apariencia del libre albedrío en contradicción a un destino escrito desde el principio pudiera pensarse que es la premisa de este texto, el hecho de que somos piezas en movimiento, sujetas a una voluntad más alta, esperando, con desasosiego que alguien diga Mate.


Aclaraciones necesarias para entender por qué es ingrato predicar

Que una mujer no es un recept√°culo para la vida nueva, aunque a veces lo sea. Que no son sus manos un dise√Īo perfecto para levantar del suelo trastes, poner juguetes en su sitio, enjugar la l√°grima del hijo, calmar dolores, aunque continuamente lo hagan, y sea hermoso verlas enmendar lo roto, acallar el llanto.

Que no hay un √ļnico modo de ‚Äúmaternar‚ÄĚ. Que no esteriliza el intelecto parir, amamantar, cambiar pa√Īales. Que la creaci√≥n no espera a que acabe el desorden, a que se aquiete el caos, a que sea el tiempo perfecto porque la idea llega y debes tomarla de la mano y apuntar el poema, que es criatura salvaje, se espanta f√°cilmente si no le miras directo a las palabras.

Que tambi√©n los relojes de las madres marcan 24 horas para delimitar el d√≠a, no, no se multiplican; que s√≠ nos cansamos, que amamos el paso de nuestros hijos por el mundo, su huella, que tememos se tropiecen y acompa√Īamos en un acto de valent√≠a su andar, dej√°ndoles libres, pero mirando atentas.

Que puedes llamar hijo a la criatura libro, y entender como un parto el hecho de escribir la poesía, pero no sabrás, cabalmente hasta que sostengas esa mano, esas manos, que son cosas distintas, cada una en su sitio, cada una con su valor singular.

Que hay honestidad en quien desnuda las cicatrices propias, en la poeta que vuelca en su escritura las vidas, las muertes, las certezas, los bandos, las orillas.

Alguien me dijo que no debíamos seguir intentando desacralizar la maternidad, porque está en ella lo sacro. Es su naturaleza.

Mirémoslo de nuevo.

Por normal que sea dar la vida no deja de ser extraordinario, por frecuente que resulte leer versos y estremecerse, no deja de ser extraordinario. Entonces, hacer ambas cosas, resulta, cuando menos, admirable.

Y así lo muestra Yeilén Delgado en su cuaderno La ingratitud de predicar. El libro que nace tras haber resultado ganadora del certamen de poesía El árbol que silva y canta en 2021, un compendio de nueve poemas atravesados por la fuerza de la voz femenina que los engendró y donde encuentro todas estas verdades antes dichas.

Se puede escribir poesía sobre lo habitual, mientras ordeno y no agonizo, mientras mis manos se parecen cada vez más a las manos de mi madre, como le ocurre a esta matancera amiga, periodista, narradora.

Se puede eliminar la aparente distancia entre lo doméstico y la belleza, entre lo supuestamente pedestre, vacío de vuelo y lo inasible. Helo aquí.


Abandono de √ćtaca, la migraci√≥n entre la pantalla y la hoja impresa

El movimiento perpetuo pudiera ser el sino de la humanidad. Venimos de muchas partes. La trashumancia como una clave para la subsistencia nos habita.

La emigraci√≥n es una Odisea. En la Cuba de hoy se vive como un asunto cotidiano y no por ello menos punzante.¬† Aqu√≠ no se regresa a √ćtaca. O se intenta regresar siempre entre el partir y el magnetismo que genera la casa propia. En Cuba, como en tantas naciones del mundo, se busca una vieja promesa de bienestar que no parece encontrarse en el punto de origen, se brega en busca de vida nueva. No importa lo que se arriesgue, no importa lo que se deje atr√°s, o importa demasiado, por eso cuesta m√°s el viaje. Para muchos se paga con dolor. Con demasiado.

Un libro puede ser también un viaje, una investigación puede ser tortuosa travesía en pro del saber, de exponerlo, de darle alguna forma y representarlo. Ya se conoce que lo que no se nombra no existe, y este dolor, estas verdades, estas experiencias de las que hablan, cine y literatura en un discurso dual dentro de Por la tierra prometida. Migración latinoamericana en el cine, de Amanda Sánchez, es un texto para estos días, que dice claro, oportuno, este discurso de realidad hecha ficción para las salas de cine.

Observando desde el lente que ofrece la complejidad, un paradigma imposible de obviar en estos días, Amanda Sánchez visita preceptos de la sociología, la comunicación, lo demográfico, supuestos teóricos del cine, para analizar, a través de largometrajes de distintos orígenes y con anécdotas diversas, el fenómeno de la migración en Latinoamérica, esencialmente aquella que tiene como destino a los Estados Unido.

Y lo hace entregando en este bello volumen con imagen de cubierta de Norli Guerrero Pi y dise√Īo de Robert R√°ez, su capacidad anal√≠tica, su dedicaci√≥n a ahondar frente a la pantalla en las perspectivas de realizadores de cinco filmes: Frontera, La jaula de oro, A better life, √öltimos d√≠as en La Habana y Desierto.

En cubierta un rail, líneas, un destino incierto, bifurcaciones. Caminos probables, hacia el interior, la indagación acuciosa, sustentada en diversos referentes teóricos que apuntalan las aseveraciones y guían el estudio.

La vida es un divino guion. Pero a veces uno terrible, desgarrador, hecho para conmocionar. Las ciencias sociales pueden conducir también a la emoción, sin obviar la mirada reflexiva. Y este libro puede permitir al lector atravesar el continente montado en argumentos cinematográficos, vivir la migración desde latitudes, perspectivas, estéticas, discursos, edades distintas. Este es un atisbo. La lectura es el camino, no hay en él retenes, coyotes, océanos, disfraces, solo una vía anchurosa que espera por ser recorrida.

 


Del infinito, del universo… La Luz

La Hora Tercia, espacio de las presentaciones m√°s relevantes en la XXXI Feria Internacional del Libro, realizado en la sala Electa Arenal del Centro Provincial de Arte, tuvo en su segunda jornada la presencia de Ediciones La Luz, sello holguinero de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z que comparti√≥ con el p√ļblico varias de sus novedades.

El narrador y periodista Rub√©n Rodr√≠guez recorri√≥, en su presentaci√≥n de la nueva campa√Īa de promoci√≥n del libro y la literatura ‚ÄúLa luz te pertenece‚ÄĚ, el trabajo de dise√Īo y promoci√≥n que ha acompa√Īado al sello desde su fundaci√≥n en 1997. Dise√Īada por Robert R√°ez, a partir de la po√©tica del joven artista visual Alejandro Zald√≠var, la gr√°fica de esta campa√Īa representa el m√≠tico personaje de √ćcaro, tomando como referencia los versos del poeta holguinero Delf√≠n Prats, Premio Nacional de Literatura 2022: Del infinito, del universo/ de la sustancia exterior:/ patria, bosque, ciudad, jard√≠n,/ regresar a uno mismo, al yo primordial. Durante todo el a√Īo esta acompa√Īar√° las actividades literarias que vinculen a la casa editora, la poes√≠a, la creaci√≥n joven y el h√°bito de la lectura en todos los p√ļblicos, haciendo √©nfasis en las nuevas generaciones interconectadas, por lo que su objetivo es trascender tanto en plataformas digitales, redes sociales y espacios f√≠sicos, coment√≥ el poeta Luis Yuseff, editor jefe de Ediciones La Luz.

Con el apoyo del equipo creativo de La Luz y el auspicio del Centro Provincial del Libro y la Literatura, para estas acciones promocionales se crearon diversos materiales que circular√°n en soporte f√≠sico y tambi√©n en las redes: carteles, almanaques, pegatinas, fondos de pantalla y postales, adem√°s de spots para radio y televisi√≥n. Desde hace alg√ļn tiempo en La Luz se trabaja incansablemente desde Internet para lograr la promoci√≥n de la literatura, enfocada especialmente en nuevos p√ļblicos, sin descuidar otros tipos de seguidores asiduos a sus creaciones desde lo impreso, que abarca ya m√°s de 200 t√≠tulos, adem√°s de los espacios f√≠sicos como pe√Īas y lecturas en la sede de la editorial, a√Īadi√≥ Yuseff.

Dos títulos poéticos integran las novedades de La Luz en la Feria: Consejos para no acatar, de Miguel Barnet, Premio Nacional de Literatura 1994 y Maestro de Juventudes de la AHS en 2010, y No es prudente recibir caballos de madera de parte de un griego, del colombiano Juan Manuel Roca, homenaje también a Colombia como país invitado en esta Feria, y a uno de los grandes autores contemporáneos de Hispanoamérica y el poeta vivo más reconocido de su país, quien ahonda en el peso (y el valor) de la palabra, en la fuerza de los mitos y la historia, como un cronista de lo poético-cotidiano de su país.

Eugenio Marr√≥n, en su presentaci√≥n del libro de Barnet, realiz√≥ un recorrido por la amplia obra de uno de los escritores m√°s premiados y reconocidos de nuestro pa√≠s, autor de libros testimoniales, novelas, poemarios, ensayos, art√≠culos‚Ķ como la ya m√≠tica Biograf√≠a de un cimarr√≥n, Canci√≥n de Rachel, Gallego, Oficio de √°ngel, La piedra fina y el pavo real, Aut√≥grafos cubanos, La fuente viva, Actas del final, Akek√© y la jut√≠a, entre otros. Marr√≥n, al detenerse en Consejos para no acatar, subray√≥ la juventud y la frescura que destilan los versos de Miguel Barnet, en un libro que ‚Äďal decir de L√°zaro Castillo en las palabras de contraportada‚Äď revela la ‚Äúvitalidad de un poeta que a los ochenta a√Īos se deslumbra con la noche, cree en el amor, asiste a un bar y lo mitifica. Es un hombre que vive en plena juventud mental y piensa que ‚ÄúUn poema puede comenzar con una mentira / Y qu√© m√°s da si la mentira / es una met√°fora imp√≠a de la verdad‚ÄĚ.

Por su parte, Erian Pe√Īa Pupo subray√≥ que ‚Äúen un juego de sentidos y resonancias, desde el t√≠tulo Roca advierte sobre la posibilidad de una doble lectura, de algo m√°s oculto en el interior, como un artilugio que nos har√°, despu√©s de cerrar el volumen, ¬ęmirar un paisaje distinto¬Ľ al de cada noche. Nos propone un viaje por los terrenos de la memoria, donde el lector ‚Äďque ha sido avisado‚Äď no ser√° nunca pasivo, sino que escudri√Īar√°, junto con el poeta, senderos donde la memoria personal entronca con la memoria nacional y conforman la m√©dula de un pa√≠s. En este cuaderno Roca nos muestra un cuerpo-pa√≠s-Troya que se torna uno solo y que le permiten, incluso, aludir a uno de los temas cuestionados por su poes√≠a, el poder. Es un cuerpo mal gobernado que habita con resignaci√≥n, que lo persigue y ¬ęmide sus pasos en mis pasos, casa su sombra con la m√≠a¬Ľ, un ¬ęviejo y asiduo cuerpo, compa√Īero de andanzas y desvelos¬Ľ. Es un pa√≠s que existe, en buena medida, en la permanencia de la memoria y los recuerdos: en el patio de la casa natal, en el caballo de madera de la infancia, en viajes y regresos, en un poema que no escampa. Y es una Troya simb√≥lica, fortaleza y sitio expuesto. El cuerpo es ‚Äďen estas p√°ginas donde Roca abre el pecho y la memoria a momentos de su vida‚Äď la arrasada imagen de Troya, recept√°culo de los testimonios de las andanzas por el mundo, un espacio (en el tiempo, en la carne, en las ruinas) donde el yo habita en otros y fluye. El poeta anda, por tanto, en busca de su pa√≠s, de un cuerpo y tambi√©n de una Troya m√≠tica‚ÄĚ.

‚ÄúLa nocturnidad, el agua como met√°fora del tiempo, el Nadie hom√©rico, la memoria‚Ķ pueblan sus textos. Mientras la imagen, la cotidianidad, la despersonalizaci√≥n, la distancia de lo filos√≥fico y lo sentimental ‚Äďaunque no evita del todo referencias l√≠rico-amatorias‚Äď dan forma a su identidad po√©tica. El tema que la engloba todo es el tiempo‚ÄĚ, a√Īadi√≥ Erian Pe√Īa, autor del pr√≥logo que acompa√Īa este poemario de Juan Manuel Roca.

Como colof√≥n de la jornada se present√≥ el audiolibro Los cielos desiertos. Poemas de Luis y Sergio Sa√≠z en las voces de j√≥venes artistas cubanos, por la escritora y editora Liset Prego. Este proyecto, que obtuvo la Beca de Creaci√≥n ‚ÄúEl reino de este mundo‚ÄĚ que otorga la AHS, cont√≥ con la selecci√≥n de la propia Liset, y re√ļne las voces de diez miembros de las diferentes secciones de la filial local de la Asociaci√≥n ‚Äďvarios de ellos presentes en la presentaci√≥n‚Äď para volver sobre la obra y pensamiento de los hermanos Sa√≠z.

Publicado en la colecci√≥n Quemapalabras, con la colaboraci√≥n musical de DJ Acid Seduction, realizaci√≥n de Amalio Carralero y asesor√≠a de los actores Ferm√≠n L√≥pez y Yordanis Sera, Los cielos desiertos es un homenaje con palabras que siguen siendo de los Sa√≠z y mantienen la frescura y autenticidad del primer d√≠a, para volver sobre su obra como las voces de una brisa fresca que sigue los pasos de estos j√≥venes rebeldes, a√Īadi√≥.