Juan Edilberto Sosa


Ofelia: el cuerpo sobre la tierra partida (Parte IV)

(un espectáculo del Grupo de Experimentación Escénica LA CAJA NEGRA)

Rompo las cadenas

que un día sujetaron mi voluntad/

rompo el papel

donde me escriben/

foto: michel guerra martín

El teatro como rompe olas frente a las crisis sociales, es capaz de recuperar y preservar lo humano como necesidad. Esas crisis son material recurrente para el arte y la creaci√≥n teatral en espec√≠fico. ¬ŅC√≥mo filtrar la crisis a trav√©s del cuerpo del actor? La violencia es un tema recurrente en las b√ļsquedas creativas del Grupo de Experimentaci√≥n Esc√©nica LA CAJA NEGRA. Nuestros espect√°culos nacen en su gran mayor√≠a, desde la crisis provocada por el poder y su ejercicio de la violencia. Nuestro teatro se caracteriza por la proyecci√≥n teatral de esa violencia social. Los cuerpos sobre la escena son un espejismo que habla del dolor y la compasi√≥n. ¬ŅCu√°nto hay de esa violencia en Ofelia? ¬ŅC√≥mo se ver√°n los cuerpos violentados desde lo teatral?

foto: michel guerra martín

Mi cabeza en el horno

es un ejercicio de sobrevivencia

lo asumo como respuesta a los hechos

no quiero empeque√Īecer

no quiero rodar como una pelota sobre la arena

no quiero huir.

foto: michel guerra martín

Ofelia también es el ejercicio de cómo construir desde la ficción, la documentación y la biografía de los actores, un tratado sobre la lucha contra la desmemoria. Cada actor o actriz que se ha involucrado con la obra ha tenido que acudir a la revisitación de circunstancias e historias particulares de sus vidas donde la memoria colectiva y particular, regulan los procedimientos de la escena. Así la escena termina siendo un pretexto para dialogar sobre la procedencia del mito de Ofelia visto desde la familia contemporánea.

foto: michel guerra martín

¬ŅCu√°ntas hojas han de caer sobre el hielo?

¬Ņcu√°ntas normas me persiguen?

¬Ņcu√°ntas voces narran este ciclo?

¬Ņcu√°ntas Ofelias se necesitan sobre la mesa

para cortar el rumor?

foto: michel guerra martín

Los actores deben ponerse en el lugar donde luego se pondr√°n los espectadores. Debe encontrar la veracidad del proceso en los elementos que ellos expondr√°n en la puesta. Fotograf√≠as, ropa, elementos escenogr√°ficos, m√ļsica, un sinf√≠n de materiales que aparecen despu√©s del texto y que terminan a la larga, poniendo al espectador frente a problem√°ticas que pueden subvertir sus criterios.

foto: michel guerra martín

Ofelia es un mito, una invención existencialista donde todo se acerca a su fin. Ofelia tropieza ante la resistencia que ella misma origina. Su lenguaje, su forma de vida, es una mentira con la que se desplazan los actores creando y desconstruyendo el mito familiar. Ofelia se reinterpreta a sí misma, los actores se reinterpretan a sí mismo. Ellos modifican el sentido de los hechos y su permanencia en el tiempo. Esa idealización de su personalidad es una razón para su autocastigo. Ofelia es un símbolo de identificación, un ritual donde el colectivo realiza su coronación floral. Es una mujer convertida en objeto simbólico que asume la imagen de dependencia, dada por la autoridad social.

foto: michel guerra martín

Una ni√Īa ve en los girasoles

y margaritas secas

un acto de belleza/ ella

no sabe

que las flores

han sido víctima

del poder/ ella

asume que la familia

debe parecer ese campo marchito/ella

asume

que a pesar del poder

que posee el padre

las flores deben

dominar el jardín/

foto: michel guerra martín

Ofelia, el personaje, representa a toda la Modernidad. Ofelia, la historia particular de cada actuante, representa la memoria familiar, la memoria colectiva. Se trata de una suicida con la que la modernidad y luego nosotros, encontramos una suerte de heroína. Una especie de Juana de Arco dando lugar a la exaltación del pensamiento conciliador. Si Juana de Arco encarna históricamente el rigor y el compromiso de lucha ante la historia; Ofelia desarrolla un ejercicio de no crueldad, un rito sobre la pérdida y la paz.  

foto: michel guerra martín

En nuestra historia, Ofelia es la muerte de la palabra como pacto social. Ofelia no determina su linealidad, su contradicción es la mirada que hacen los actores desde el presente, desde el futuro de cada Ofelia. Desde ahí, nuestra falsa suicida, es una negación que desmantela a la autoridad.

En la boca del estómago

me crecen flores silvestres

allí hay libertad/ pienso/

nada que no sea libre

puede nacer en la roca/

Frente al espectador, Ofelia es un rostro de mil voces cantando en la densidad de la noche. Los actores hurgar en su √°rbol geneal√≥gico y encuentran su herencia tr√°gica. Sale entonces una partitura adyacente a la construcci√≥n ficcional que posee el texto dram√°tico. Ellos encuentran en ambas historias las voces que se oponen a la normalizaci√≥n del poder patriarcal. ¬ŅC√≥mo te afecta tu herencia tr√°gica? ¬ŅC√≥mo luchas contra ella? ¬ŅPor qu√© el espectador necesita escuchar tu historia?

El lenguaje esc√©nico hace referencia o conexi√≥n formal con el sentido de la est√©tica del performance (o de b√ļsquedas semejantes) como praxis de lo real. El espect√°culo a trav√©s de los binomios espacio-tempo y el actor-personaje, introduce las siguientes l√≠neas de acci√≥n: el actor y su Ofelia familiar, el actor y la Ofelia del texto, el actor y las Ofelias de los otros actores, el actor y las distintas biograf√≠as y materiales esc√©nicos, el actor y el p√ļblico.

Los actores se desplazan entre el espacio de la memoria, las locaciones de la obra y el escenario como un espacio teatral del que se está consiente. Ofelia es una visión sobre una textualidad atravesada por la oscuridad y la violencia al que han sido sometidos los cuerpos femeninos a través de la historia. Así se busca re-simbolizar los conceptos, métodos y conductas que rigen la resistencia de los cuerpos femeninos frente al patriarcado.

Un aspecto valioso es ‚Äúla mirada‚ÄĚ. Una acci√≥n que busca observar m√°s que simplemente ver. Los actores buscan una conexi√≥n con el espectador a trav√©s de la mirada, en la cual encuentran material emotivo para la puesta. Este es parte del concepto que se experimenta desde el primer momento en que llega el p√ļblico, all√≠ yace el espejo. Quien viene a juzgar y ser observador debe lidiar con que sobre el escenario hay alguien que lo observa y que lo descubre, pero que no lo juzga. La implicaci√≥n pol√≠tica de esta acci√≥n est√° presente durante todo el espect√°culo; el actor no deja de buscar el contacto visual. No deja de implicarse con el otro. ¬†

Nuestra Ofelia, la del GEE LA CAJA NEGRA, es la historia de una mujer que encontr√≥ su prop√≥sito tras renunciar a los s√≠mbolos del patriarcado. Hija de todos y madres de todos, Ofelia representa la toma del poder por las mujeres en distintos contextos a trav√©s del devenir de la historia. Tras crecer en un convento como hu√©rfana, fue adoptada por una familia de burgueses, con los cuales aprendi√≥ el alcance del poder patriarcal. Ofelia renunci√≥ a una vida de lujos para luchar por sus sue√Īos y su libertad. Atraviesa distintos parajes y circunstancias para conquistarlos y hacer de su voz un grito de guerra despu√©s del lamento. Su conexi√≥n con el r√≠o Avon provoca que su cuerpo entre las aguas, simbolicen la rebeli√≥n contra el poder patriarcal en la naci√≥n de Dinamarca.¬†

Yo soy Ofelia

la mujer que nació sin vientre

y recorre los parques de esta ciudad

en busca de su merecido/

cada √°rbol

cada piedra

sirven para colorear

mi historia/ soy la madre

llena de cigarros y alcohol

la madre sobre la mesa

llena de semen y talco

la madre en el altar

donde el poder miente/


La Caja Negra de la Pi√Īa Colada

La intensidad del Pi√Īa Colada, sumado su amplio espectro, precisa del reposo de la raz√≥n para justipreciar su alcance, sus logros y sus desaf√≠os, toda vez que en veinte a√Īos de bregar este festival se entroniza definitivamente como el suceso cultural m√°s esperado por el pueblo avile√Īo.

En veinte a√Īos de muchos m√°s aciertos que de incertidumbres, la masiva comuni√≥n con el festival de m√ļsica fusi√≥n dice mucho de su poder cohesionador, de su capacidad de integrar la unidad de lo diverso, de transitar desde lo m√°s popular a lo m√°s culto, y a su vez no sucumbir a la sociopat√≠a colectiva que nos anula el libre albedr√≠o y nos condena al m√°s sutil sometimiento, al im√°n de todas las pestes que darse puedan: la ignorancia moderna, las letras sin sentido, los atuendos vac√≠os, las sonrisas a medias y los virtuales intentos.

foto: Gonzalo Vidal Alvarado.

Ejemplo de tan categ√≥rica conclusi√≥n fue la incursi√≥n en el Pi√Īa Colada del Grupo de Experimentaci√≥n Esc√©nica La Caja Negra con su propuesta Ofelia, en la Casa del Joven Creador de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z de Ciego de √Āvila.

La puesta transcurre con c√°maras de video en vivo, incluso desde que entra el p√ļblico, en franca alusi√≥n a los celulares o a los m√≥viles como atuendo imprescindible de apocal√≠pticos o integrados al opio moderno, d√≠gase realidad virtual o narcisismo colectivo.

De hecho, al finalizar la puesta se eligen algunos de los testigos del grupo f√≠sico para ¬ęvirtualizar¬Ľ sus opiniones en solo 30 segundos, cual podcast o reel de cualquier concurrida plataforma digital.

Ofelia es un texto y puesta en escena de Juan Edilberto Sosa Torres, donde a partir de Hamlet, un cl√°sico de William Shakespeare, se desfragmenta y se sintetiza al mismo tiempo la historia del poder desde un personaje femenino: Ofelia.

foto: Gonzalo Vidal Alvarado.

En Cuba sobran los ejemplos de tan noble y meritorio empe√Īo. Evoco solo dos: la Cecilia Vald√©s de Cirilo Villaverde y la Electra Garrig√≥ de Virgilio Pi√Īera, cuyo com√ļn denominador trasciende el libidinoso hecho de comer la fruta favorita, enti√©ndase morder la manzana del Ed√©n.

Aquí las mujeres (las Ofelias, las Cecilias, las Electras) trasuntan Patria: tribuna, tribunales y tribulación, el precio del silencio compartido, toda vez que la fe es un mal necesario para construir una nación.

Y en ese estentóreo reclamo sobresalen los repiques de un pilón que se me antoja oráculo, santuario, voz, polifonía de una idea que flota como la Dinamarca de Shakespeare, en la cual las trincheras son de flores y el poder.

¬ęEn el reino de Dinamarca/ hay un prado con girasoles y margaritas secas.¬Ľ ¬ŅD√≥nde, no?, agrego yo.

Con girasoles y con margaritas secas se entretejen también las luces y las sombras del patriarcado universal en armónica unidad dialéctica, incluidos sus antecedentes históricos y su evolución en espiral.

foto: Gonzalo Vidal Alvarado.

De hecho, en Ofelia se condenan con creces peligrosos estigmas como el racismo de nuestros bisabuelos (vigentes a√ļn a no dudarlo), la cosificaci√≥n de la mujer y la burda manipulaci√≥n pol√≠tica en su expresi√≥n sexista m√°s sociol√≥gica.

¬ęComo un grito de guerra despu√©s del lamento¬Ľ, Ofelia es tambi√©n renovaci√≥n y esperanza, porque todos somos Ofelia, Cecilias, Electras y Calibanes que como el siervo salvaje del Pr√≥spero de la Tempestad de Shakespeare, tenemos a√ļn mucho que aportar al equilibrio del mundo.

Tan divergente como el pensamiento creativo, son también las inducciones y las abducciones que una obra de arte nos sugiere; razón por la cual no puedo dejar de establecer un paralelo entre la agramontina pachanga de Teatro del Viento con la santiaguera peste de La caja negra: ambos clímax son catarsis, exorcismo, y revelaciones supremas.

Tanto la peste como la pachanga son poderosos imanes, donde el poder es una excusa, donde la mayoría sucumbe como ratas tras los melodiosos acordes del flautista de Hamelin.

foto: Rubén Aja Garí.

Al servicio de Ofelia y su r√≠o Avon, todas las cabezas incompletas mueren o nacen en sus aguas cuyo final es siempre el mar, porque ¬ęOfelia es el r√≠o Avon/es el vientre hecho vida/ es lo diverso.¬Ľ

Toda vez que la cabeza es un suceso incompleto, sin el cultivo del espíritu y de la utilidad virtuosa, resuena en la tribuna escénica como un destello de luz un axioma del Maestro José Martí:

¬ęSer culto es la √ļnica manera de ser libre.¬Ľ

Gracias al Pi√Īa Colada por regalarnos este privilegio esc√©nico, en el cual la m√ļsica es otro protagonista de la puesta con s√≥lo cuatro canciones en exquisita comuni√≥n con la dramaturgia de Ofelia: Soy el fuego que arde tu piel, del argentino Ricardo Camino; Hasta la ra√≠z, de la chilena Natalia Lafourcade; Las ma√Īanitas del mexicano Manuel Ponce; y Lo material del cubano Juan Formell.

Todo ello con voces aut√©nticas de los propios actores, en plena cofrad√≠a coral, con interpretaci√≥n en vivo, acompa√Īados por un piano, un saxof√≥n y la calibanesca percusi√≥n, incluidos los acordes del pil√≥n.

LEER TAMBI√ČN… ‚ě°¬†

¬°Ofelia somos todos!


Juan Edilberto Sosa: ¬ę¬ŅSer√° que el hombre no puede detener su fracaso?¬Ľ

Crudo, √°spero y marcado por el absurdo es el acercamiento a la familia ‚ÄĒy especialmente el matrimonio‚ÄĒ que propone la¬†pieza teatral¬†El Hambre¬†(Ediciones Matanzas, 2022), del joven dramaturgo santiaguero¬†Juan Edilberto Sosa, otra de las novedades de las letras nacionales que ser√° puesta a disposici√≥n de los lectores en la¬†Feria Internacional del Libro de La Habana 2023.

El autor comenta a Cubaliteraria que en esta obra ¬ęlos personajes representan al sinsentido social, la sumisi√≥n y la dependencia que se establecen desde las relaciones interhumanas; la p√©rdida de toda humanidad en ellos, hace que cada escena parezca una v√≠a hacia el fracaso de la convivencia y la descendencia: todos los personajes pertenecen a un dibujo decadente del matrimonio como instituci√≥n social¬Ľ.

¬ęLa familia ‚ÄĒespecifica el dramaturgo‚ÄĒ es una construcci√≥n simb√≥lica por donde se filtran muchos de nuestros males sociales, algunos f√≠sicamente visibles y otros, te consumen desde las ideas y las emociones. ¬ŅSer la mascota de alguien? ¬ŅD√≥nde mueren las ideas colectivas? Como un gobierno, la familia se reduce al control espacial, sentimental y f√≠sico de unos sobre otros¬Ľ.

¬ęLa familia, al igual que la sociedad, no recibe la educaci√≥n que necesita en su conjunto, sino la que necesita la figura principal para seguir ejerciendo su poder sobre la mayor√≠a¬Ľ. All√≠ est√° parte de lo que nos dice¬†El Hambre: ¬ęel hombre ha fracasado, no encuentra la armon√≠a en el otro¬Ľ. Cuando se pierde la capacidad para la empat√≠a, el respeto y el sentido de lo colectivo como aprendizaje y acci√≥n, el fracaso del hombre es visible donde es m√°s vulnerable¬Ľ.

Ganador del Premio Literario Jos√© Jacinto Milan√©s 2021, auspiciado por el Comit√© Provincial de la Uneac en Matanzas, este libro se presentar√° el 14 de febrero, desde las 11:00 a.m., en la sala Jos√© Antonio Portuondo, del Palacio del Segundo Cabo. En sus declaraciones a Cubaliteraria, el autor de esta¬†pieza teatral¬†a√Īadi√≥ que la misma ¬ętransita como ejercicio escritural, por una performatizaci√≥n de los criterios ling√ľ√≠sticos y dramat√ļrgicos. La obra es una representaci√≥n de las ideas desde la propia escritura. Nos anuncia constantemente a los personajes siendo actores que saben lo que van a representar o decir. Todo forma parte del absurdo.Todo forma parte de un error que sabemos que vamos a cometer y, aun as√≠, lo cometemos. ¬ę¬ŅSer√° que el hombre no puede detener su fracaso?¬Ľ

Imagen cortesía del autor

Juan Edilberto Sosa¬†(Santiago de Cuba, 1991) ha publicado el libro de¬†teatro para ni√Īos¬†El puente Amarillo¬†(Ediciones Santiago, 2016) y el de¬†teatro para adultos¬†Porno¬†(Ediciones Santiago, 2021), as√≠ como los poemarios¬†El plan B es seguir el plan A¬†(Ediciones Santiago, 2017),¬†El crematorio¬†(Ediciones La Luz, 2018) y¬†La biomec√°nica¬†(Reina del Mar Editores, 2021). Entre otros reconocimientos, ha recibido el premio Reina del Mar y menci√≥n en el Calendario, as√≠ como las becas El reino de este mundo, Santa Camila de La Habana Vieja y Milan√©s. Es director del Grupo de Experimentaci√≥n Esc√©nica La Caja Negra y presidente de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Santiago de Cuba.


Psicosis (+ VIDEO)

Escenografía que se mueve al compás de la locura, una enfermedad que cobra vida y una interpretación magistral de la actriz Maibel del Río Salazar (actual premio Adolfo Llauradó en teatro para adultos). Estos fueron algunos de los regalos de la presentación de Psicosis, obra estrenada a finales de diciembre del recién concluido calendario en la Casa del Joven Creador de Santiago de Cuba.

foto: rubén aja garí

Se trata de la obra por la que Juan Edilberto Sosa Torres ganara la Beca Milanés 2020. Texto que reescribió a partir del original de Sarah Kane Psicosis 4.48, y llega a las tablas junto al Grupo de Experimentación Escénica La Caja Negra.

foto: rubén aja garí

Con lema ‚Äúno soy Sarah Kane, pero vengo a interpretarla‚ÄĚ, se crea el trance perfecto a los observadores prepar√°ndolos para lo que est√° por venir. La puesta en escena recorre los caminos de una suicida entre las voces permanentes de su padecer. Muestra la autodestrucci√≥n del cuerpo y la mente. Juega con la locura y la depresi√≥n. As√≠ nos recuerda que, a pesar de la juventud, todos somos propensos a los problemas generados por una cr√≠tica salud mental.

foto: rubén aja garí

 

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La obra suma al espectador a un universo de cambios dr√°sticos y charlas de autocompasi√≥n. A m√°s de una persona le ser√≠a identificativo, utiliza como referencia personajes del √°mbito art√≠stico con desenlaces fatales como: Janis Joplin, Whitney Houston o la misma Sarah Kane, la cual se suicid√≥ a√Īos antes de estrenar su obra el 23 de junio del a√Īo 2000.

Se utiliza un coro como representaci√≥n de una mente enferma, y que al mismo tiempo aboga por ayudar a su cuerpo. El personaje intenta la autopreservaci√≥n. El coro ayuda a la protagonista en esa tarea, la ayuda a recordar letras de canciones y frases. As√≠ le brinda en su psic√≥tica soledad, la √ļnica compa√Ī√≠a que tiene.

Uno de los momentos m√°s dram√°ticos de la obra fue la aceptaci√≥n de que Dios es el culpable de su sufrimiento. Dios le da vida a qui√©n no desea vivir. Sarah tiene la necesidad de traspasar la culpa de sus males a alguien m√°s. Profundiza ante la mira del espectador, en la situaci√≥n de muchos enfermos mentales. Pone al p√ļblico en un autoan√°lisis: ¬Ņpersonas con problemas o personas enfermas?

foto: rubén aja garí

Un escenario, un ser y varias manchas. Allí se incide en la mente de un suicida. El texto es un álbum de fotos donde se muestra temas como: la depresión, el aislamiento, la dependencia, las relaciones interpersonales, los problemas parentales y la pérdida del amor propio.

Un torbellino de palabras aparentemente sin sentido en cierto punto, daba paso a dos momentos: un trauma vivido basado en la muerte de una mujer; y los monólogos poéticos y desenfrenos que recuerdan la esquizofrenia. Todo esto mientras se proyectan imágenes de mujeres varadas a la suerte de la depresión.

foto: rubén aja garí

La palabra cansancio, verg√ľenza, vivir y evoluci√≥n se repiten en distintos momentos. Son s√≠mbolos acompa√Īantes de su estado. La variabilidad de sentir del personaje y las voces del coro con ideas propias, aluden a un posible trastorno de personalidad. Se puede decir que recorrieron toda la gama psiqui√°trica en un escenario e hicieron al p√ļblico parte de ella, como se hace costumbre en los trabajos de este grupo teatral.

El juego con los silencios y su ruptura sorpresiva atac√≥ la atenci√≥n quieta de los espectadores. En platea no se sabe qu√© esperar en medio de los cambios de ambiente seg√ļn los delirios y los cambios de humor del personaje.

foto: rubén aja garí

La escenografía a cargo de Carlos Javier Alvares y Esteban Miguel Deulofeu es excelente. Aun cuando el espacio escénico utilizado no permitió un despliegue total de la puesta, tampoco significó resistencia por el convivio logrado.

‚ÄúPsicod√©lica‚ÄĚ es palabra de este comunicador para referirse a esta creaci√≥n. El trabajo musical del coro a cargo de la actriz Lisandra Hecheverr√≠a Hurtado, lo demuestra. Suaves sonidos que cambiaban a toscos y accidentados ruidos. Sonidos reproducidos, de los planetas de nuestra galaxia creaban la situaci√≥n perfecta para colocar al espectador en un estado de atenci√≥n permanente.

foto: rubén aja garí

Clara Betsy √Āvila y su proyecto AfroMelenas, desparram√≥ su talento como nunca antes. Ella, quien tambi√©n es la productora ejecutiva del grupo, visti√≥ el cuerpo de la protagonista con prendas que justificaba todo su ser. Sarah muestra su actitud primero de inconformidad con su propio existir y se siente inc√≥moda con su ropa y, segundo, disfruta lo que le queda. Sarah termina aceptando su final con un vestir provocativo y liberal.

La obra ser√° el centro de las actividades de la Jornada Villanueva por el d√≠a del Teatro Cubano en Santiago de Cuba. Este fin de semana se inici√≥ la primera temporada del a√Īo del Grupo de Experimentaci√≥n Esc√©nica La Caja Negra en el Cabildo Teatral Santiago, la cual se extender√° hasta el mes de febrero.


Esplendoroso 2022 para ‚ÄúLa Caja Negra‚ÄĚ

Esplendoroso es el calificativo que sugiere el resultado del a√Īo transcurrido para el Grupo de Experimentaci√≥n Esc√©nica La Caja Negra, asentado en esta ciudad, per√≠odo que cerr√≥ con tres important√≠simos reconocimientos en el curr√≠culo de ese joven colectivo teatral.

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Itinerario del Grupo de Experimentación Escénica LA CAJA NEGRA

Además de los estrenos y las giras en el extranjero, materializados en el período y que son fruto de una labor sistemática que la convierte en una de las agrupaciones de su tipo más activas en esta urbe, 2022 concluyó así para sus integrantes:

CAJA 2La Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, en reconocimiento ‚Äúa los m√°s destacados exponentes de la vanguardia joven cubana en diversas manifestaciones art√≠sticas‚ÄĚ y mediante el jurado ‚Äúintegrado por Vivian Mart√≠nez Tabares, Roberto Vi√Īa Mart√≠nez y Yamina Gispert‚ÄĚ otorg√≥ el Premio Aire Fr√≠o, al joven director de La Caja Negra, Juan Edilberto Sosa Torres, ‚Äúpor la puesta en escena de Ofelia‚ÄĚ y en el caso de la categor√≠a Actuaci√≥n femenina en Teatro para adultos, ‚Äúentreg√≥ dos premios en igualdad de condiciones a Maibel del R√≠o Salazar y a Lisandra Hechavarr√≠a, por sus intervenciones en la obra Ofelia‚ÄĚ.

Y como colof√≥n de 2022, y fiel a su caracter√≠stica impetuosa pero bien pensada, La Caja Negra¬†estren√≥ los d√≠as 21, 22 y 23 de diciembre, en la Casa del Joven Creador, en calle 13 casi esquina a Manduley, la obra ‚ÄúPsicosis‚ÄĚ, con texto y puesta en escena de Juan Edilberto,¬† a partir del original de Sarah Kane Psicosis 4.48; escenograf√≠a de Carlos Javier Alvarez Bravo y Esteban Miguel¬† Deulofeu; vestuario, Clara Betsy Avila; dise√Īo gr√°fico, Alejo, y dise√Īo esc√©nico, Yordy Amiot.

CAJA 3Maibel¬† se encarga del mon√≥logo, respaldada¬† por voces y m√ļsica del colectivo. Y como adelanto, decir¬† que¬† ‚ÄúPsicosis‚ÄĚ estar√° 20, 21 y 22 de enero en el Cabildo Teatral, en la calle Enramadas, en saludo al D√≠a del Teatro Cubano.

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Pórtico para un diálogo entre un personaje esquíleo y el oráculo


Ofelia de Cuba

El teatro en Santiago de Cuba es una realidad que se presenta llena de excusas. Bien lo saben los actores del Grupo de Experimentación Escénica La Caja Negra cuando se visten de su personaje en Ofelia, una puesta en escena que viene de la mano y dirección de Juan Edilberto Sosa.

Ofelia es un texto imperfecto, simbólico, que busca una excusa para la crítica para la inconformidad. El teatro de Ofelia es una necesidad creativa que invita al diálogo entre el espectador y el actor.

Una obra que se presenta a s√≠ misma como una cr√≠tica a los actos de la sociedad patriarcal. Su lenguaje po√©tico y anacr√≥nico heredado del texto de M√ľller invitan a la reflexi√≥n del papel de la mujer que es sometido y opacado en el contexto socio-hist√≥ricos en el que se cuentan las historias.

dise√Īo de Cartel: Alejandro Ca√Īer

El di√°logo se construye con palabras connotativas; cada frase guarda una significaci√≥n propia pero no aislada del resto. Son frases que narran la historia de cada personaje o presentan la forma de pensar y la frustraci√≥n de cada uno de ellos; es una escritura que se complementa y le da una perfecta armon√≠a y coherencia a la obra. El tema del drama se podr√≠a resumir en dos frases: ‚Äė‚ÄôSon mis senos m√°s hermosos que mis ideas‚Äô‚Äô, ‚Äė‚ÄôCada pa√≠s es un poco como Dinamarca, donde hay frustraci√≥n hay una Dinamarca‚Äô‚Äô.

Es simple, se pone en duda el valor que se le ha dado a la mujer en la sociedad; la crítica escapa a los espacios familiares para darle relevancia a la problemática social que acaba desencadenando la rebeldía de sus personajes.

En Ofelia no hay margen para la distracci√≥n. Cada elemento cobra relevancia en un acto que desorienta al p√ļblico con elementos anacr√≥nicos. La misma Ofelia nos remite a Dinamarca, pero el espacio temporal se presenta impreciso con cada historia que se cuenta. El dramatismo de sus personajes transita en el tiempo. Las voces de los actores se mezclan en una polifon√≠a con la m√ļsica que se escucha: no es una mera distracci√≥n o un espacio vac√≠o, es un factor determinante que encuadra su propia significaci√≥n.

El texto es un mon√≥logo donde el actor y el espectador son los √ļnicos que participan en una charla ca√≥tica. Los actores son elementos que se a√≠slan entre s√≠. Las faltas de comunicaci√≥n entre ellos se combinan en un todo arm√≥nico que construye la obra.

Las historias se escapan al mito de Ofelia. No es una historia contemporánea la que se narra, es un reclamo, una excusa para la crítica social, no hay espacios. Dinamarca no se presenta como un país en sí mismo, es un sentimiento, es agonía, es frustración. Los espacios temporales desaparecen para darle paso a los actos atemporales que narran la obra.

Ofelia no es una mujer en su mejor expresión; el personaje rompe con su atadura carnal para convertirse en el concepto mismo de mujer, la mujer que sufre, la que despierta inconforme, la mujer que no tiene palabra.

No es cualquier mujer, es la mujer que no se ve, es la mujer que vive en un espacio marcado por lo incurable.

Dinamarca se presenta como la sociedad que marca la frustraci√≥n de sus personajes. El texto deja abierto a la interpretaci√≥n del p√ļblico el escenario f√≠sico donde se presentan las historias: ¬Ņes Dinamarca un pa√≠s donde el poder es una excusa, es cualquier pa√≠s o es el pa√≠s que avanza y que duele? Puede ser esta tierra o cualquiera, donde exista la inconformidad se ver√° una Dinamarca con una Ofelia due√Īa de su propia obra.

La puesta en escena termina con un lenguaje lleno de reclamos, lo que empieza como una excusa termina en rebeld√≠a; es una necesidad creativa, una necesidad de di√°logo con ese p√ļblico pasivo que absorbe lo que se le presenta, es una necesidad para la cr√≠tica, para expresar la inconformidad, es una necesidad pol√≠tica, es una exigencia al cambio a la construcci√≥n de una nueva Dinamarca para todas las Ofelia.

La obra est√° recomendada para la revisi√≥n de la realidad. Es un texto interesante que puede servir de reflexi√≥n de la vida social donde act√ļa una Ofelia, en cada casa, en cada esquina, en cada espacio.

 


Pórtico para un diálogo entre un personaje esquíleo y el oráculo

Pórtico

I

Ed√≠picamente, ciego ante una realidad que se me escapaba por oculta en un paralelismo cronot√≥pico, apedreando mi rostro en hybris causal prematura: as√≠ yac√≠a. Tiresias, ciego por mandamiento, arrimose a mi lado y supo darme ojos nacidos de lo gn√≥stico. Esta evocaci√≥n se me ocurre ahora, cuando los avatares de las pr√°cticas preprofesionales reorganizan y reinstalan disposiciones. Lanzado a quince d√≠as de realidades ‚Äďlas √ļnicas cosas necesarias‚Äď en las lejan√≠as costasure√Īas, donde el divino malec√≥n s√≠ rebosa en mar, llegu√© al Centro de Promoci√≥n Literaria Florentino Morales. Ser√≠a all√≠ la simulaci√≥n del teatro de la post graduaci√≥n, la prueba calderoniana de Basilio, en lontananza del Segismundo cautivo de la cil√≠ndrica torre.

II

‚ÄďPues bien, lo que yo quiero son rese√Īas. No les ense√Īen a estos muchachos y muchachas otra cosa que rese√Īas. ¬°At√©ngase a las rese√Īas, caballero!

La escena transcurr√≠a en el rectangular espacio que ocupa el Centro, conglomerado de monta√Īa de cajas colmadas de nuevas publicaciones, gavetas, archivos, bur√≥s, estantes, un ventilador y una reja alta y ancha por puerta. Espacio temporal del dominio promotor del quehacer literario de la mar√≠tima ciudad. Y el √≠ndice, enhiesto, del que me hablaba, pon√≠a los √©nfasis en sus advertencias, remarcando cada frase, sellando mi destino con la coma vocativa.

III

El primer libro a mis manos llegado, vino de las de una compatriota de mundos posibles (graduada de Letras). Se titulaba este La biomecánica, poemario de un santiaguero, José Edilberto Sosa Torres. Inter nos, admito que intitulada obra se anunciaba ya libro non grato de mi recepción, premonición de largas, largas tardes de lectura, venciendo el hastío, fiel a un principio inclaudicable de avanzar, de leer más allá de todo prejuicio. Y pues, debía de cumplir la tarea liberadoramente asignada.

IV

‚ÄאּAtengase a las rese√Īas, caballero! ‚Äďvolvi√≥ la voz, templada.

Pero quiso el fatum tr√°gico que referido poemario llegara a ser m√°s que t√≠tulo, m√°s que ¬ęno juzgues a un libro por su portada¬Ľ. E h√≠zose la empresa, la √ļnica cosa necesaria. Recuerdo haber escrito:

En el poemario, resulta evidente el sostenido nexo entre poes√≠a y engranaje, forma y contenido. Los numerados ¬ęprincipios¬Ľ indican una ordenaci√≥n tal manual te√≥rico, por suerte salvado de la densidad acad√©mica. Su autor logra hacer imagen y pulso todo enunciado t√©cnico. Los cuales, construidos en el lenguaje del nacimiento, construyen en una escritura tajante y sobria que esconde m√°s de lo que dice, que hace sentir m√°s de lo que presenta. La biomec√°nica simula el texto del g√©nesis de la creaci√≥n po√©tica contempor√°nea ‚Äď¬Ņpor qu√© no?‚Äď y de un sujeto creador recolocado en el espacio. ¬ŅPo√©tica del cuerpo-poeta? ¬ŅCorporeidad de la composici√≥n?¬†

V

De pensares may√©uticos para resolver los qu√© escribir, me di una vuelta por los lares digitales de Facebook, tecle√© el nombre del santiaguero y localizado, le escrib√≠. Tal impulso, con afanes interrogatorios, como los personajes de las tragedias griegas, sobre La biomec√°nica. El tiempo hac√≠a su senda y el momento del contacto desdibuj√°base por lejano y poco prometedor. Cuando, por no s√© qu√© interferencia estelar, un mensaje notific√≥ un s√≠ y un n√ļmero privado.

Parco, contestome que recientemente había llegado de una gira con su grupo teatral, y que le enviara, previamente mencionadas, las interrogaciones. Tres días después, desde la madrugada del lunes, reposan las respuestas oraculares en mi gaveta. Tan lacónicas como pocas las preguntas, pero cuasi desambiguaciones, helas aquí, al dorso del recetario.

EL DI√ĀLOGO

 

PERSONAJE DE UNA TRAGEDIA ESQU√ćLEA. Leo La biomec√°nica y lo primero que me resulta llamativo es la desambiguaci√≥n que puede hacerse de su t√≠tulo: vida y forma, artilugio. Esto me hace pensar tambi√©n en la conjunci√≥n de lo vital encerrado y funcionando por mecanismo que lo rigen y ordenan. ¬ŅPor qu√© La biomec√°nica, como t√≠tulo y obra?

OR√ĀCULO. Cuando escribo poes√≠a no pienso en las estructuras externas de los poemas ni del posible libro. Tampoco soy un obrero literario, no me siento a escribir poemas todos los d√≠as. Cuando escribo poemas, solo escribo. Me dejo llevar por mi estado emotivo, las malditas circunstancias y como est√© el bio-ritmo en ese instante. No escribo para ser escritor. Escribo y ya, es una necesidad.

Lo otro es que soy un animal teatral, todo el arte lo veo a través de la teatralidad y del performance, eso lo hago de manera orgánica, no lo prefabrico, sencillamente soy así. Luego, como si fuera poco, están los referentes, otro aspecto del que uno no se escapa.

PERSONAJE DE UNA TRAGEDIA ESQU√ćLEA. El poemario est√° construido desde una visi√≥n germinativa, ordenadora y secuencial, refiriendo el hecho creativo y al poeta como elementos de esa vida, y se va hilando a la vez una po√©tica de la creaci√≥n, una metapoes√≠a ¬ŅQu√© nos puede decir al respecto?

OR√ĀCULO. S√≠, creo que al final el libro termin√≥ siendo un manifiesto creador. En el texto se exponen distintos discursos que buscan explicar-se desde la palabra, pero tambi√©n desde las vivencias del poeta. Aprend√≠ mucho escribiendo el libro. He terminado otros y me he sentido vac√≠o, como si no fuera a escribir nada m√°s; pero al terminar La biomec√°nica sent√≠ alivio y deseos de crear. Entend√≠ con este texto que todo nace de una voluntad creadora, incluso lo casual. Incluso la inmovilidad.

La metapoes√≠a en el texto es el ‚Äú¬ŅQu√© hago?‚ÄĚ y ‚Äú¬ŅPor qu√© lo hago?‚ÄĚ No el ‚Äú¬ŅC√≥mo lo hago?‚ÄĚ; no pienso nunca en el resultado. Creo que La biomec√°nica es un poema muy extenso divido en principios; cuando vuelvo al libro, me gusta leerlo as√≠: como un solo aliento ordenado que fluye como ‚Äúlas aguas‚ÄĚ.

PERSONAJE DE UNA TRAGEDIA ESQU√ćLEA. La estructuraci√≥n externa en principios que simulan un texto cient√≠fico, la recurrencia a una escritura adem√°s constructiva en el estilo, cambiante, que recuerda la experimentaci√≥n de la vanguardia literaria del siglo XX, la variedad gr√°fica, uso de im√°genes, entre otros aspectos ¬ŅPor qu√© apostar por esto?

OR√ĀCULO. Intento primero expresarme, y luego construir estructuras simb√≥licas como elementos que llegan al texto por otras necesidades. En ocasiones nace todo solo, como estilo, en otras el texto me lo exige de alguna manera. Yo construyo ideas para ser descodificadas como si buscara satisfacerme como lector. Busco auto-comunicarme con esas ideas, con esas voluntades. Hay que escuchar el texto, qu√© necesita y qu√© no. Yo apuesto por la voluntad creadora de la idea que se va construyendo.

Con el tiempo he aprendido a escucharme y a subvertir el texto con elementos aparentemente anacrónicos. Sencillamente no me gustan las películas que, sin verlas, sé todo lo que va a suceder. Quiero que el poema rete al lector tanto como me reta a mí escribirlo. Quiero que ese diálogo construya otras realidades, emociones y experiencias. Un poema no es una caja de compota, pero podría serlo.

PERSONAJE DE UNA TRAGEDIA ESQU√ćLEA. ¬ŅEsta experimentaci√≥n le llega por su faceta teatral? ¬ŅDetr√°s del poemario queda el Edilberto que dirige el Grupo de Experimentaci√≥n Esc√©nica La Caja Negra?

OR√ĀCULO. No quiero ser muchos personajes, me gusta la coherencia. Soy la misma persona que hace teatro y escribe poemas. La manera en que dirijo mis obras, es tan similar a c√≥mo encaro los procesos literarios, que m√°s de uno se asombrar√≠a. Aunque en ocasiones el ser poeta invade al teatral, siento que hay un t√©rmino medio donde se complementan. Creo que el arte es siempre experimental si es real y honesto. Lo dem√°s es celulitis.

PERSONAJE DE UNA TRAGEDIA ESQU√ćLEA. He visto en redes los performances que hace a partir de los versos de La biomec√°nica. ¬ŅSe ide√≥ el poemario pensando en una posterior representaci√≥n vali√©ndose de determinadas cualidades experimentales pre-hechas? ¬ŅEs solo el performance un complemento o responde intencionadamente a otro grado de significaci√≥n o lectura de la obra?

OR√ĀCULO. Esos performances nacen posterior al poema, no lo escrib√≠ para eso. Solo intento darle otras lecturas y otras formas de conexi√≥n al texto con el lector/espectador. Para m√≠ el texto debe trascender al papel. Debe ir adonde es necesario, por eso hablo de escuchar lo que necesita el poema. Esto lo hago incluso con otros autores como Virgilio o Lezama. Me gusta escuchar las m√ļltiples historias debajo de una palabra. Si buscan informaci√≥n sobre el trabajo del GEE LA CAJA NEGRA, ver√°n todos los video-artes y video-poemas que hemos realizado. Me gusta ir tras la poes√≠a, y el performance es eso, otra lectura po√©tica sobre la realidad.

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¬ęEn Rostros est√° la magia¬Ľ

El escritor es un artista que expresa en sus obras literarias lo que el pintor hace en su lienzo, lo que el fotógrafo capta con sus ojos mecánicos, lo que el actor expresa con su cuerpo.

Tal vez nuestra cercan√≠a disfraza lo trascendental de su obra ante mis ojos. La reciente publicaci√≥n de su primer libro ‚ÄúRostros‚ÄĚ desat√≥ en m√≠ esa sed period√≠stica de indagar, descubrir y compartir. Una genuina joven santiaguera, mujer de avanzada, y no s√≥lo en la literatura, es Lisbeth Lima Hechavarr√≠a.¬†

De bióloga a escritora en Santiago de Cuba

cortesía de la entrevistada

En mi vida siempre primero fue el arte. Ni siquiera la literatura, sino el arte en toda su expresi√≥n. De ni√Īa quer√≠a ser bailarina, bailar me apasiona, me relaja, incluso me ayuda a encontrar la inspiraci√≥n. Luego la m√ļsica me cautiv√≥ por completo y comenc√© a tomar clases de canto. Form√© parte durante un tiempo del prestigioso coro Orfeon Santiago bajo la direcci√≥n del maestro Electo Silva.

Ya en la secundaria la literatura fue ganando terreno, pero no me apart√© nunca de la m√ļsica ni las dem√°s manifestaciones del arte, incluso en noveno grado intent√© entrar en la Academia de Teatro Joaqu√≠n Tejada. Recuerdo que convenc√≠ a mi madre despu√©s de mucho di√°logo, que casi siempre terminaban en un cl√°sico ‚Äúte dije que no‚ÄĚ, y me llev√≥ a hacer las pruebas, pero no fui seleccionada.

Aquello no amilanó mis ganas de ser artista, sino todo lo contrario, aunque nunca me aparté de los estudios, por ello seguí cursando el pre universitario, comencé entonces las clases de guitarra en la Lauro Fuentes y junto a mi amigo Yohan Bulgar Munder, hoy arreglista musical, compositor y bajista del grupo D’Nova, pasé a formar parte de un grupo musical de aficionados con el que nos presentábamos los fines de semana en las actividades de la ciudad y algunos jueves o viernes en la Casa de la trova. Fue una etapa linda que disfruté muchísimo.

A los 17 a√Īos escrib√≠ quince p√°ginas de una historia (hoy proyecto de novela) para entrar al Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso, convocatoria que conoc√≠ gracias al maestro Reynaldo Garc√≠a Blanco en su taller de los s√°bados: Aula de poes√≠a. Nunca antes hab√≠a ni siquiera tecleado en una computadora mis creaciones, y en una de las salas del Palacio de Computaci√≥n prepar√© aquellas cuartillas de Reencontr√°ndome para la Onelio. Ya por aquel entonces hab√≠a terminado de escribir Alexa, a los catorce a√Īos, mi primera obra. La emoci√≥n que sent√≠ cuando supe que hab√≠a quedado seleccionada, fue inmensa. Comenzaba a sentirme parte de algo dentro del mundo literario.

cortesía de la entrevistada

La Biolog√≠a fue algo con poco tiempo de an√°lisis. Digamos tal vez un a√Īo antes de las pruebas de ingreso a la universidad. Quiz√° unos meses m√°s, pero poco en comparaci√≥n a mi vocaci√≥n por el arte. No obstante, sent√≠a que de todas las opciones que ofrec√≠an los estudios en el nivel superior, las ciencias me apasionaban, a pesar de las matem√°ticas. Las letras tambi√©n, pero no les auguraba un futuro pr√≥spero en Cuba a las ramas sociales y human√≠sticas, proyectaba menos l√ļcida esa opci√≥n a pesar de mi amor por la literatura, adem√°s de que siempre me ha gustado ponerme retos y superarme constantemente as√≠ que hacer bifurcar mis vocaciones ser√≠a s√≥lo el comienzo de ello.¬†

Hoy felizmente soy Licenciada en Biolog√≠a por la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad de Oriente en Santiago de Cuba. Trabaj√© biodiversidad los primeros tres a√Īos de la carrera, luego comenc√© a especializar en Antropolog√≠a F√≠sica y es la l√≠nea investigativa que trabajo y en la que realizo la maestr√≠a y proyecto el doctorado.

Lo que sí puedo asegurar es que ambas profesiones me apasionan inmensamente y me creo capaz de poder llevarlas a la par. Tal vez un día me toque decidir, pero por el momento espero seguir siendo can de varios trillos.

La Asociación Hermanos Saíz y sus oportunidades

A la AHS entr√© en abril de 2016. Una vez terminada la Onelio (2014) y avanzado un poco la creaci√≥n literaria, quien por aquella √©poca fuera el Jefe de Secci√≥n de Literatura: el amigo y colega Rodolfo Tamayo Castellanos, me habl√≥ del crecimiento y me crey√≥ con potencialidades para integrar las filas de la organizaci√≥n. Desde entonces puedo admitir que he sido estimulada como creadora en numerosas ocasiones con la invitaci√≥n a eventos dentro y fuera de la provincia, a pe√Īas literarias, he formado parte del programa de la Feria Internacional del libro y de programas colaterales de otras importantes actividades en la ciudad.

cortesía de la entrevistada

Como parte de los objetivos implementados para la promoci√≥n de los asociados he contado con capsulas promocionales y siempre con la bienvenida para la realizaci√≥n e integraci√≥n a novedosos y entusiastas proyectos. Tal es as√≠ que hoy cuento, entre otros, con el proyecto de espacio literario El Escriba, pe√Īa y p√°gina web que ayuda a la promoci√≥n y comprensi√≥n de los g√©neros literarios en Cuba, as√≠ como de sus principales exponentes, a trav√©s de entrevistas y debates tem√°ticos.

Ser miembro de Asociaci√≥n que integra a la joven vanguardia art√≠stica en el pa√≠s es y siempre ser√° un honor para m√≠ pese a cualquier contratiempo. Sentirnos parte de algo que mueve los sentimientos de una naci√≥n, como lo es el arte, siempre valdr√° la pena, y por ello hoy, en mis funciones desempe√Īadas como Jefa de la Secci√≥n de Literatura y actual Vicepresidenta de la filial santiaguera, siento que puedo retribuir un poco de todo ese apoyo que he recibido e impulsar la carrera art√≠stica de muchos otros desde el apeo al funcionamiento org√°nico de la instituci√≥n.

Madre, esposa, hermana, hija, escritora, editora, antrop√≥loga, vicepresidenta‚Ķ ¬ŅC√≥mo te la ingenias para llevar todo a la par?

cortesía de la entrevistada

Me las apa√Īo. No s√© c√≥mo, la verdad, pero lo consigo. Sobre todo, con mucha disposici√≥n, mucha fuerza de voluntad, mucho amor por lo que hago. Decirte que lo llevo f√°cil ser√≠a a todas luces una gran falacia, me cuesta, me cuesta mucho, pero siempre pienso en que nada se logra sino con sistematicidad y entrega. ¬ęConstancia es resultado¬Ľ, me dice siempre un buen amigo.

Ser madre desde hace un a√Īo y medio me ha impuesto retos adicionales con los que he tenido, como toda mam√° trabajadora, que aprender a lidiar. Todos sabemos lo que impone la responsabilidad de una casa, la familia, quien tambi√©n demanda atenci√≥n, sobre todo en los tiempos que corren, tan convulsos, tan sufribles‚Ķ pero siento que el trabajo es mi v√≠a de escape; que yo no lo llamar√≠a trabajo, un poco por los significados de impostura que se le han asignado a ese t√©rmino, pues lo que hago me genera un inmenso placer, me siento dichosa al poder desempe√Īarme en lo que me gusta, poder vivir de las profesiones para las cuales estudi√©. Puedo decir sin miedo a equivocarme que ese privilegio no todos lo conocen.

En esto de ingeni√°rmelas para repartirme las funciones, pues tambi√©n creo que juega un papel importante el que me he acostumbrado a trabajar bajo presi√≥n. Ya no s√© hacerlo de otro modo. Dicen que todos tenemos ma√Īas, una especie de rutina, a veces hasta morbo a la hora de escribir, de crear, en mi caso ya es ese: el trabajar bajo presi√≥n. Escribo en las notas del m√≥vil mientras balanceo al ni√Īo a las doce de la noche, mientras remuevo el sofrito de los frijoles, me ejercito mientras le invento historias al ni√Īo y aun cuando no estoy frente al papel en blanco igual estoy creando. Busco en cada cosa que hago retazos de historias.¬† ¬† ¬† ¬† ¬†

Rostros y las publicaciones anteriores…

cortesía de la entrevistada

Siempre me ser√° infinitamente grato volver a las p√°ginas de mi primer libro publicado y redescubrirme en ellas. Los cuentos compilados en ese volumen llevan mucho de m√≠, la mayor√≠a tienen m√°s de seis a√Īos. Significan inicio, crecimiento y por qu√© no, tambi√©n escuela. Rostros tiene la magia, dir√≠a yo, de hacer que nos miremos desde adentro. A fin de cuentas, sus personajes no son m√°s que el reflejo de nosotros mismos en situaciones cercanas, situaciones que escuchamos en boca de uno, de otro, que nos llegan y nos conciernen a veces m√°s de lo que creemos o queremos admitir. Erotismo, sexo, amor, desamor, es el convite entre esas p√°ginas, donde pongo fin a una etapa creativa inicial de mi carrera como escritora y doy paso, feliz ante lo concebido, a una nueva fase escritural.

Respecto a mis otras publicaciones: desde mediados del pasado a√Īo 2020 hasta la fecha no han sido pocas todas las publicaciones que he logrado obtener. Ya sobrepasan las veinte y cinco, entre cuentos, poes√≠a, art√≠culos, rese√Īas y entrevistas en dis√≠miles revistas de M√©xico, Espa√Īa, Colombia, Ecuador, EE.UU etc. Ha sido una etapa muy fruct√≠fera. Tambi√©n he logrado publicar en revistas cubanas como Claustrofobias, Isliada, El Caim√°n Barbudo y La Jiribilla, y eso me ha hecho muy feliz.¬†

Hablemos de tu pe√Īa literaria El Escriba

Una ma√Īana de julio del pasado a√Īo el presidente de la filial santiaguera de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, Juan Edilberto Sosa, me contact√≥ para ayudar a idear algunos proyectos con el fin de retomar en la etapa postcovid la vida org√°nica de la organizaci√≥n y levantar de nuevo la programaci√≥n en la secci√≥n de literatura. As√≠ surgi√≥ la Pe√Īa Literaria ‚ÄúEl Escriba‚ÄĚ, espacio concebido para la apreciaci√≥n y promoci√≥n de escritores y sus obras, siempre debatiendo sobre un g√©nero o subg√©nero literario distinto a trav√©s del intercambio con los principales exponentes j√≥venes del pa√≠s, la cual tuvo su primera edici√≥n en agosto y se mantiene mensualmente siempre los primeros viernes de cada mes a las cinco de la tarde.

cortesía de la entrevistada

Desde el mes de enero del presente a√Īo, ante la agravante situaci√≥n epidemiol√≥gica en la provincia y luego en todo el pa√≠s, nos ha tocado reinventarnos la programaci√≥n de la Asociaci√≥n desde las redes, y como siempre digo: debemos aprender a sacar de todo, incluso de lo malo lo mejor, por ello siento que esta etapa nos ha hecho crecernos.

El Escriba no se ha quedado atr√°s, ya este mes de marzo ser√° la octava edici√≥n del espacio y la tercera realizada de forma online, lo cual ha sido una experiencia enriquecedora que me ha permitido llegar a un p√ļblico m√°s amplio y diverso con el cual la interacci√≥n a trav√©s de las redes ha sido fortuita y retroalimenta la pe√Īa de un modo muy din√°mico a trav√©s de entrevistas por video llamadas y streaming subidos directamente a la p√°gina de Facebook de la pe√Īa, y luego compartido y rese√Īado en todos los dem√°s espacios de la AHS de Santiago de Cuba.

Hasta el momento escritores de la talla de Rodolfo Tamayo castellanos, Juan Edilberto Sosa Torres, Yunier Riquenes Garc√≠a, Yansy S√°nchez, Reynier Rodr√≠guez, Mar√≠a de Jes√ļs Ch√°vez Vilorio, Abel Guelmes Roblejo y ahora en marzo, dedicado al D√≠a internacional de la mujer, la joven y multilaureada escritora habanera Barbarella D‚Äô Acevedo ser√° la pr√≥xima invitada. Realmente me siento muy feliz con los resultados del proyecto y agradezco a la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z por la oportunidad de llevarlo a cabo bajo su producci√≥n y asesor√≠a en materia de comunicaci√≥n.

Proyecciones futuras

Trabajo en dos proyectos de libros, que como ya mencionaba al inicio de la entrevista, no tienen mucho que ver con este libro inicial Rostros, es el caso de un compendio de cuentos que posiblemente lleve el título de su primera obra: Cifras, sobre historias de vida y muerte en varias partes del mundo durante tantos meses de pandemia. El otro en proceso creativo es un proyecto de cuentos que hacen alusión a enfermedades mentales raras el cual tentativamente puede llamarse Nece(si)dades, nombre del segundo relato.

cortesía de la entrevistada

Matices de Vida, mi tercer libro, está bajo evaluación editorial en México, ojalá y sea positivo el dictamen. También estoy a la espera impaciente de que salga ya al mercado De amor y otras aberraciones bajo el sello editorial Letra Latina. Estoy terminando de editar ahora el que sería mi cuarto libro: Bestias Interiores, para el cual acaban de mandarme una propuesta editorial en Ecuador, con contrato anexado para posibles reediciones traducido al italiano, el inglés y el rumano.

Las plumas que entre sus dedos desliza, su inseparable compa√Īera, la tinta, y entre hojas, entreteje historias fascinantes que asombran a un lector sediento, como yo. Cada d√≠a nos impresiona m√°s, nos transporta a un mundo m√°gico lleno de fantas√≠as y de tantas historias que nos enriquecen la vida.

Gracias Lisbeth, en tus obras has expresado los sue√Īos, vivencias, ilusiones e inspiraciones de tu vida y la de otros, expresiones que perdurar√°n a trav√©s del tiempo y que se quedar√°n en los libros que pasar√°n de una generaci√≥n a otra, aunque siempre afirmemos que En Rostro est√° la magia.

cortesía de la entrevistada

cortesía de la entrevistada


El Creador, un periódico para la AHS en Santiago de Cuba

Parte de la historia de la organizaci√≥n de los j√≥venes artistas en Santiago de Cuba se recoge en las p√°ginas de El Creador, el peri√≥dico de la AHS en Santiago que tuvo cuatro n√ļmeros.
El Creador se concretó en la sede de Claustrofobias Promociones Literarias en Aguilera no. 406. Su coordinador general, el periodista y doctor en comunicación, Enrique Pérez Fumero, entonces vicepresidente de la AHS, llegó con varios nombres y decidimos por este.

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Un mapa para elefantes solitarios

La Cartograf√≠a puede ser una ciencia, un tratado de Geograf√≠a n√°utica o una t√©cnica para trazar mapas de reinos actuales o perdidos en el tiempo. En el mapamundi no existe Elefantolandia; ni los elefantes han dejado de andar en manada. Pero la met√°fora es imbatible y la imaginaci√≥n se√Īorea cuando hablamos de nosotros, los seres humanos que vivimos hinc et nunc. Dec√≠a Ortega y Gasset, el fil√≥sofo espa√Īol, que ‚Äúyo soy yo y mis circunstancias‚ÄĚ. ¬ŅEs que, acaso, puedo ser otro? Para reflexionar sobre la existencia humana han ocupado, nuevamente, un espacio en la escena un grupo de j√≥venes artistas santiagueros.

Foto 2 Cartel de la obra (Dise√Īo Rainer Cascante)

El jueves 24 de septiembre (2020) en el Cabildo Teatral Santiago, en el inusual pero obligado horario de las 6:00 P.M., el Grupo de Experimentaci√≥n Esc√©nica LA CAJA NEGRA estren√≥ Cartograf√≠a para elefantes sin manada, de Laura Liz Gil Echenique, con dise√Īo escenogr√°fico y bajo la direcci√≥n art√≠stica y general de Juan Edilberto Sosa. En el elenco art√≠stico estuvieron Erasmo Gri√Ī√°n, Maibel del Rio y Lisandra Hechavarr√≠a, quien altern√≥ con Yanisleidys Labor√≠. LA CAJA NEGRA, fundada en junio de 2016 como un proyecto de la AHS, ha sido desde entonces un foco de atenci√≥n permanente para el p√ļblico y los artistas de la ciudad. Han estrenado, entre otros, El Deseo (otro panfleto esc√©nico); Bons√°i; Y los peces salieron a combatir contra los hombres, y Leviat√°n.

Sobre heridas y nostalgias, aciertos y errores en la b√ļsqueda de la felicidad, memorias, recuerdos y a√Īoranzas trata esta obra. Su tono es altamente l√≠rico, lleno de met√°foras contempor√°neas, tan hermosas como complejas, tan sociales como existenciales. Y es que no puede ser de otro modo. El mundo ha cambiado y el lenguaje po√©tico y el esc√©nico han de cambiar con √©l. La subjetividad est√° presente a todo lo largo de la puesta en escena. El espacio se convierte en una categor√≠a dramat√ļrgica y existencial. No puede olvidarse la importancia que conced√≠a al espacio el director, profesor y dramaturgo, Rogelio Meneses Ben√≠tez, quien consideraba que el espacio determina la dramaturgia. Aqu√≠ soledad, incomunicaci√≥n y actitud de b√ļsqueda de la felicidad, van de la mano.

Foto: Belice Blanco

La acción se desarrolla por confesiones monodramáticas y puede ser vista como circular. Aun cuando ellos se van de sus espacios, todo puede volver a comenzar en otros o por otros protagonistas. Los personajes pueden ser Maibel, Lisandra y Erasmo pero en otros espacios, o ser otros en los mismos espacios que ya han habitado Maibel, Lisandra y Erasmo.

El elenco cuenta con algunas de las figuras m√°s relevantes de la escena santiaguera. Maibel del Rio mostr√≥ su talento y versatilidad en dos piezas tan diferentes como Menudos pedazos y La estrella negra. Lisandra Hechavarr√≠a deslumbr√≥ desde su aparici√≥n como una simp√°tica anciana revolucionaria; cederista, federada y miliciana, pero adicta al ron, en ¬ŅY llegar√°n los camiones? hasta el trabajo con Alina Narciso como directora a partir de los textos de la poeta Teresa Melo, escritos en La sombra¬† protectora.

Hay un tercer actor en la puesta en escena. Es graduado de la Academia pero no es un actor acad√©mico. El p√ļblico lo ha visto en espect√°culos y presentaciones no convencionales. En Pasaporte (Calib√°n Teatro) hizo un camarero cubano en EE.UU., en una dif√≠cil e intensa pareja con Dalia Leyva, quien siempre se muestra excepcional para elevar el nivel emotivo del p√ļblico. La labor de Erasmo Gri√Ī√°n resulta v√°lida, nuevamente, como balance actoral y dramat√ļrgico de esta puesta en escena. Posee carisma, presencia, buena voz y correcta dicci√≥n e irrada, adem√°s, una energ√≠a contagiosa. Posee respeto y fe. La fama habr√° de llegarle con el tiempo.

Foto: Belice Blanco

Juan Edilberto Sosa es uno de los creadores santiagueros que ha decidido hacer un camino en el arte de la ciudad. Ha resultado pol√©mico por novedoso y, en consecuencia, atractivo para la juventud y la bohemia de la ciudad. Pero su labor se profundiza por d√≠a y sus instrumentos como director se ampl√≠an, lo que permite una mejor y m√°s r√°pida conexi√≥n con todo tipo de p√ļblico. Logra belleza en la transposici√≥n de la imagen literaria a la esc√©nica, as√≠ como en la creaci√≥n de la met√°fora teatral en s√≠ misma. El espectador percibe dos palabras/clave en el discurso narrativo. De ambas tenemos en com√ļn elefantes y seres humanos: memoria y manada, que suponen o se contradicen con otras visibilizadas en el discurso esc√©nico. ¬†

Foto: Belice Blanco

El tema de Cartografía… es de una importancia poco menos que vital para todos los seres humanos. Pero tales disquisiciones transitan por una situación de fondo en las que navegan nuestras angustias más íntimas dado que tendemos a intelectualizarlas, esto es, navegan por el sentido profundo de la cubanía y su relación con el mundo; y de nosotros, con la realidad en la que vivimos. Siempre recuerdo a Martí, todo el que lleva luz, se queda solo.