Reydi Zamora Rodríguez


Fernando P√©rez: ¬ęUstedes tienen que crear¬Ľ

Fernando P√©rez es director de cine y escritor cubano licenciado en Lengua y Literaturas Hisp√°nicas en la Universidad de La Habana, profesor de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Ba√Īos. Tiene una larga carrera como cineasta y documentalista y numerosos galardones y reconocimiento por sus producciones cinematogr√°ficas. Este hombre, con largas luces en el universo del s√©ptimo arte, nos comparte acerca de la historia de la Muestra Joven ICAIC y su importancia para lo que hoy se conoce como el cine independiente cubano.

¬ŅC√≥mo fue su entrada a la Muestra Joven ICAIC?

No recuerdo el a√Īo especifico, pero s√≠ fue en un momento de mi vida que yo sent√≠ despu√©s de mi larga trayectoria en el ICAIC y estar haciendo pel√≠culas, que la Muestra significaba el espacio m√°s din√°mico de la realidad cinematogr√°fica cubana y del ICAIC y recuerdo que ya Jorge Luis no iba a seguir m√°s y me habl√≥ y dije ‚Äú¬°S√≠! ¬ŅC√≥mo no yo voy para all√°?‚ÄĚ

Nunca me había gustado ostentar un cargo o tener una responsabilidad que no fuera más allá de la de hacer mis películas y ser el director de ellas. Pero, estar al frente de la Muestra me motivó muchísimo y me planteé realmente dirigir la Muestra como dirijo mis películas. En plena responsabilidad y en plana libertad, es así como se lo planteé al presidente del ICAIC en ese momento, Omar González. Otra motivación fundamental era incorporarme al trabajo de todo un equipo que admiraba muchísimo. En primer lugar, la presencia de Marisol como directora de la Muestra, para mí eso era una posibilidad de desarrollar una línea de trabajo muy abierta.

Había también toda una historia de la Muestra por delante, no iba a empezar de cero, iba a trabajar con un equipo que tenía no solo una trayectoria sino un horizonte, una perspectiva y mucho de ellos jóvenes. Una de las cosas que me planteé cuando entré fue conservar su estructura, pero en algunos casos esbozar nuevos principios.

¬ŅQu√© cambios estructurales se impulsaron con el cambio de direcci√≥n en el evento?

La Muestra estaba generalmente encaminada por directores y cineastas de otra generación por lo tanto yo puse hincapié, por ejemplo; el comité de selección de la Muestra integrado por diversos especialistas que escogían y seleccionaban las películas estuviese compuesto solo por jóvenes. Hasta ese momento lo integraban distintas figuras, no importaba la edad.

Tambi√©n hice que el consejo de redacci√≥n y la direcci√≥n del tabloide Bisiesto que se editaba durante la Muestra fuera escrito y organizado solamente por j√≥venes. Este era el punto m√°s importante para m√≠ porque trat√© que la revista no se convirtiera en el tabloide que √ļnicamente recog√≠a las incidencias de la edici√≥n, sino que se convirtiera poco a poco en ese espacio escrito que representara el pensamiento te√≥rico de los j√≥venes sobre ellos mismos y sobre el cine que estaban haciendo. Que no fuera el cine joven analizado por especialistas, cr√≠ticos y ensayistas de otra generaci√≥n, sino que all√≠ estuviera reflejado el pensamiento y se desarrollara ese nuevo pensamiento de j√≥venes cr√≠ticos, ensayistas y pensadores del cine cubano. Incluso, nos planteamos y se logr√≥ hacer en el √ļltimo a√Īo que fuera una publicaci√≥n peri√≥dica, no solamente durante los d√≠as de la Muestra, sino que pasara a ser una publicaci√≥n trimestral, pero eso despu√©s desapareci√≥.

¬ŅQu√© importancia le otorga a la Muestra Joven ICAIC como parte del audiovisual cubano?

En cuanto a la Muestra, creo que ella me mejor√≥ a m√≠, me sirvi√≥ para dinamizar mi pensamiento y estar dentro o mucho m√°s cerca de ese movimiento que ya es hoy una realidad absoluta que es el ‚Äúcine independiente cubano‚ÄĚ.

La Muestra ten√≠a una cualidad, ella reun√≠a por una semana, o propiciaba el encuentro de cineasta j√≥venes que durante todo el a√Īo estaban dispersos y fragmentados. No era la experiencia que hab√≠a vivido cuando joven, que la mayor√≠a, o casi la totalidad de los cineastas, estaban alrededor del ICAIC; era una concentraci√≥n.

A partir del periodo especial se demostr√≥ que con el cine independiente el signo de ‚Äúla independencia‚ÄĚ ten√≠a una fragmentaci√≥n la cual se avizoraba. No hab√≠a un n√ļcleo alrededor del cual se reuniera o concentrara ese fen√≥meno que todav√≠a no era un movimiento. La Muestra lo hac√≠a, pero temporalmente, aunque trabajaba el a√Īo entero, pero no con actividades que hicieran que eso se convirtiera en una realidad cotidiana y no en un evento temporal.

Creo que de todas maneras la Muestra se convirti√≥ en el espacio de referencia para los j√≥venes. Recuerdo que cuando me veo obligado a dejarla por discrepancia con la pol√≠tica de programaci√≥n alrededor de un documental, que no era un buen documental pero que era interesante discutirlo y no hab√≠a por qu√© negar su exhibici√≥n, decid√≠ no refrendar como presidente del evento. Esa pol√≠tica de exclusi√≥n creo que de alguna manera propici√≥ que la Muestra pasara a ser dirigida por j√≥venes, y recuerdo que antes de irme o de recesar en ese cargo se los dije a algunos de ellos, ‚Äúustedes tienen que crear y ser ustedes mismos quienes dirijan la Muestra para que puedan tener esa personalidad jur√≠dica, esa responsabilidad real‚ÄĚ, para que pasara a ser un evento dirigido por j√≥venes. Creo que eso propici√≥ que se continuara el evento, pero en una etapa totalmente nueva, donde l fue dirigida totalmente por j√≥venes.

Dirigir este espacio fue una experiencia bien bonita. Nunca dejé de colaborar con ellos. Nunca dejé de ver lo que se exhibía en el evento que era el termómetro del cine independiente cubano, de ver por qué curso o qué cauce se mueve hoy en día. Trato de hacerlo también, y eso me va a mantener muy ligado, y por el cine joven independiente cubano que es el audiovisual de hoy.

¬ŅConsidera que la Muestra Joven ICAIC es un festival o como una muestra?

Recuerdo que discutíamos mucho en el equipo porque el criterio de que había que ser muy selectivo con lo que se exhibiera y ese era el camino, afirmaban. Pero siempre preferí defender, y todavía pienso, que el camino de una posible Muestra es que ella fuera una muestra inclusiva y no exclusiva.

El evento era un muestrario de lo que pudiera ser una obra insipiente en el caso de algunos jóvenes y en otros, aunque no alcanzara el ciento por ciento (si es que se puede medir por porcentaje la dimensión o la calidad artística de una obra), que tuvieran por lo menos la posibilidad de juzgar, de discutir, de evaluar, de probar un lenguaje insipiente incluso individualmente. Que los jóvenes que estaban comenzando a hacer cine pudieran ver el resultado de su trabajo en pantalla grande y que se discutiera era una línea muy inclusiva. Incluso en uno de los catálogos de la Muestra hay una reflexión que escribí sobre eso, por qué una Muestra exclusiva y no una muestra inclusiva.

No ten√≠a que aspirar a ser un festival de Cannes ‚Äďno se trataba de eso‚Äď, no solo por la alfombra roja, sino porque no era una selectividad lo que iba a demostrar su posterior importancia y proyecci√≥n, sino la confrontaci√≥n de un fen√≥meno que estaba creciendo que era el cine independiente cubano. ¬°Claro que no se admit√≠a todo! Esto no era un saco roto sin fondo donde se admit√≠a todo. Pero bueno, que los criterios selectivos fueran lo m√°s amplio posibles, que a lo mejor hab√≠a un corto o un documental que ten√≠a valores fotogr√°ficos o valores de puesta en escena que no estaban totalmente logrados, pero all√≠ se avizoraba algo. No ser tan exclusivos o exigentes en ese sentido.



Muestra Joven ICAIC: hija de su tiempo

Cuando me hablaron de la Muestra Joven ICAIC, no sab√≠a qu√© era exactamente, al buscar informaci√≥n descubr√≠ que s√≠ conoc√≠a ese ‚Äúcardumen‚ÄĚ (como se hac√≠an llamar) o por lo menos ten√≠a registros subconscientes de una m√ļsica que los identificaba. Hab√≠a visto el spot televisivo que, con dibujos animados de peces y una m√ļsica particular, llamaban la atenci√≥n al espectador.

Mi primer encuentro con la Muestra no fue en La Habana, en sus espacios habituales, como sus oficinas en el ICAIC o en el marco del evento que auspiciaban. Recuerdo que a finales del a√Īo 2019 la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z de Santiago de Cuba acogi√≥ a Juan Carlos Calahorra ‚Äďmiembro de la junta directiva‚Äď que hab√≠a llegado a la ciudad con el objetivo de dar mayor visibilidad al evento fuera de la capital. All√≠, donde participamos no m√°s de 10 personas, fue donde por primera vez o√≠a hablar de la Muestra Joven sin medir o esconder palabras, sin tener que hablar bajo para que no se supiera qu√© se estaba diciendo. M√°s que un espacio de presentaci√≥n de la Muestra el evento, se convirti√≥ en un debate de los problemas del cine cubano.

Para estudiar un evento hay que hacerlo desde sus ra√≠ces, hay que ver el pasado a profundidad y escudri√Īar en los m√°s rec√≥nditos testimonios, en las evidencias de los peri√≥dicos, cat√°logos y publicaciones que se realizaron. La Muestra Joven ICAIC es un evento que tiene precedentes s√≥lido muy vinculados al contexto hist√≥rico de Cuba finisecular, a una gran cantidad de cambios en la producci√≥n f√≠lmica en la isla, al igual que de paradigma del ICAIC para intentar salvar su instituci√≥n. Por eso, el objetivo del trabajo es analizar contexto del surgimiento de la Muestra de Nuevos Realizadores hoy Muestra Joven ICAIC.

Raíces

En ocasiones, cuando se comienza a hacer historia de un evento es porque él ya no existe, como ocurre con la Muestra Joven ICAIC. Eso no quiere decir que su día a día no sea parte de la historia, sino que, al no poder continuar la edificación de la obra, solo nos queda contarla. Sobre el origen de la Muestra Naito (2014) afirma:

La Primera Muestra Nacional del Audiovisual Joven ‚Äďpromovida por el ICAIC entre finales de octubre y principios de noviembre de 2000, definida luego en a√Īos sucesivos Muestra Nacional de Nuevos Realizadores y a partir del 2011, Muestra Joven‚Äď ayuda a divulgar el nombre de los m√°s noveles talentos ya no solo en el cine, sino en el medio audiovisual en general. (p.90)

El 31 de octubre de 2000 se inauguró en el cine Chaplin la primera Muestra Nacional del Audiovisual Joven. El evento constaba entre sus fundadores con el crítico de cine Juan Antonio García Borrero, asesorado por el cineasta Jorge Luis Sánchez. Otros de los fundadores fueron el guionista Senel Paz, Juan Carlos Tabío, y el crítico y realizador Dean Luis Reyes. Omar González, sucesor de Alfredo Guevara como presidente del ICAIC, fue uno de los organizadores de la primera Muestra.

Inicialmente el evento recoge un volumen de obras realizadas en el periodo de los noventa y no solo inclu√≠a a j√≥venes realizadores. Seg√ļn afirma Juan Carlos Garc√≠a Borrero:

‚ÄúEn esta primera Muestra no ten√≠amos claro que iba a ser un evento dedicado a los j√≥venes sino est√°bamos pensando en nuevos realizadores. Recuerdo que incluimos no solamente a los m√°s j√≥venes, sino a cineastas como a Belkis Vega, a Tomas Piaret que ya ten√≠an toda una carrera y todo un cuerpo de pel√≠culas realizados‚ÄĚ. (Borrero, comunicado personal, 21 de marzo de 2020).

El evento durante su desarrollo cambi√≥ su dise√Īo de trabajo, su equipo organizativo al igual que su nombre. La primera Muestra Nacional del Audiovisual Joven como ya se ha citado se realiz√≥ bajo la direcci√≥n de Juna Antonio Garc√≠a Borrero. El evento es interrumpido en el siguiente a√Īo y fue retomado por Jorge Luis S√°nchez en el 2002 bajo el nombre de Muestra Nacional de Nuevos Realizadores. En el 2003 y 2004 son presididas por Waldo Ram√≠rez. La del 2006 la retoma Jorge Luis S√°nchez hasta que ya en 2006 Fernando P√©rez entra a la direcci√≥n del evento, donde estar√≠a hasta el 2010, a√Īo en que el evento cambia su nombre a Muestra Joven ICAIC y es asumida por Marisol Rodr√≠guez; posteriormente se hace una junta directiva.

Como todo suceso histórico, la Muestra Nacional del Audiovisual Joven no es un ente aislado. Sus orígenes están estrechamente relacionados con el acontecer finisecular de la Cuba del siglo XX. Ella fue una muestra hija de su tiempo.

Se puede citar los antecedentes de la Muestra Joven entre finales de los ochenta y el segundo quinquenio de 1990, a√Īos de crisis econ√≥mica en el pa√≠s, situaci√≥n que afecta la isla tanto en la ideolog√≠a como la econom√≠a. Seg√ļn afirma Wood, P. (Comunicado personal, 10 de febrero de 2022) ‚Äúcomo un antecedente importante de la Muestra estaba las obras f√≠lmicas que se hab√≠an hecho como cine aficionado. Tiene mucho que ver con el cine silente, con el de ocho o diecis√©is mm y la creaci√≥n por el ICAIC de una especie de federaci√≥n que aglutin√≥ a los cineclubes de creaci√≥n cinematogr√°ficas‚ÄĚ.

Como gesta ideol√≥gica y de car√°cter independiente, fueron los cineastas los antecedentes y g√©rmenes de la Muestra en los a√Īos noventa, aunque existen precedentes en los a√Īos ochenta donde se daban se√Īales en movimientos de aficionados en el pa√≠s. La evoluci√≥n tecnol√≥gica, econ√≥mica y social fueron las que entre los √ļltimos veinte a√Īos de ese siglo gestaron las condiciones para que apareciera la Muestra de Cine Joven. Stock (como se cita en Mart√≠n, 2018) afirma que ‚Äúel cine cubano debe su existencia, en gran medida, a su habilidad para adaptarse a los cambios cinematogr√°ficos‚ÄĚ (p.90).

A finales de los ochenta y principios de los noventa se realiz√≥ un evento de cine bajo el nombre Muestra de Cine Joven. Este espacio fue uno de los antecedentes de las Muestra Joven ICAIC. Seg√ļn afirma Jorge Luis Reyes, director del evento (comunicado personal, 28 de enero de 2022), ‚Äúa partir de 1988 hasta 1993 desde la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z los entonces j√≥venes del ICACI y de los Estudios Cinematogr√°ficos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), de los Estudios Cinematogr√°ficos de la Televisi√≥n y de la Escuela de Cine de San Antonio organiz√°bamos unas muestras que se llamaban Muestra de Cine Joven, evento que yo presid√≠ desde el 1988 hasta 1992‚Ķ‚ÄĚ

En los a√Īos noventa, la producci√≥n f√≠lmica hab√≠a disminuido en Cuba por la falta de recursos. Este periodo fue duro para el desarrollo de la cinematograf√≠a cubana, y hacer cine era poco viable. En ese decenio toman auge las coproducciones con otros pa√≠ses. Los cineastas emergidos de las escuelas de cine comienzan a crear y hay un auge de la tecnolog√≠a digital, lo que permite una democratizaci√≥n de las producciones f√≠lmicas.

La crisis econ√≥mica no derrib√≥ del todo la producci√≥n f√≠lmica en la isla, ya a finales de ese siglo y comienzos del otro se gestaron ideas e inquietudes en cuanto a la exhibici√≥n de las obras realizadas. No solo se quer√≠a hacer cine, sino que las nuevas generaciones aspiraban a que fuera exhibida y consumida por el p√ļblico cubano.

En este per√≠odo se gestaron toda una serie de cambios objetivos y subjetivos que favorecieron el desarrollo de la cinematograf√≠a cubana y de eventos como la Muestra Nacional del Audiovisual Joven. Mart√≠n (2018) afirma: ‚ÄúEs interesante ver c√≥mo, a pesar de que los nuevos realizadores coinciden en tiempo, espacio y uso de la tecnolog√≠a, ni ellos mismos, ni los cr√≠ticos, lo consideran un movimiento art√≠stico‚ÄĚ (p.76). Esto est√° dado por el empleo de un amplio campo de visualizaci√≥n y tem√°ticas, y est√©ticas diferentes que, en muchos casos, no coinciden varios de estas categor√≠as en dos filmes al mismo tiempo. Seg√ļn considera Brugu√©s, A. (comunicado personal, 22 de abril de 2022) refiri√©ndose a las caracter√≠sticas del cine independiente como movimiento:

No existe una estética de cine independiente cubano. No en el sentido que movimientos como Dogma 95 han planteado una estética. No es estilístico porque el cine independiente cubano ha jugado con diferentes géneros y experimentado con diferentes formas. Y no es económico porque, aunque la mayoría de las veces las películas independientes se han hecho con muy pocos recursos, también se han logrado hacer con presupuestos similares a los del ICAIC.

El florecimiento de un audiovisual joven, crítico, de temática contemporáneo amparado en las nuevas tecnologías, es una de las características del cine cubano nacido en la primera década del siglo XXI. Este es un período transicional donde se comienza a remontar la crisis y el declive económico-social del decenio anterior. Es un momento de nacimiento de una gran cantidad de cineastas noveles que están tratando de abrirse paso en la industria.

En la Muestra han confluido una gran cantidad de propuestas audiovisuales, pero el origen de ella no fue una necesidad, surgida entre los creadores, sino una necesidad del Instituto, el cual estaba haciendo la posible e imposible para mantenerse a flote con algunas actividades productivas, despu√©s el per√≠odo de crisis de los 90 y la ausencia de realizadores que residen en el extranjero y el fallecimiento de Tom√°s Guti√©rrez Alea (1996) y Santiago √Ālvarez (1998) (Noa, 2020, p√°rr.5), lo cual propici√≥ que una gran cantidad de realizadores j√≥venes se sintieran alentados, atendido por la industria, que muy pronto pasar√≠an a ser parte de ella.

La muestra como anillo al dedo

El ICAIC como ya se ha citado en el periodo finisecular del siglo XX no estaba produciendo al mismo ritmo que llevaba en los primeros treinta a√Īos del triunfo de la Revoluci√≥n cubana y se vio afectado directamente por la gran crisis econ√≥mica que afrontaba la isla. Sin embargo, al margen de √©l hab√≠a cineastas aficionados que estaban realizando audiovisuales. En este contexto es donde aparece la idea de realizar la Muestra.

El ICAIC, con la creación de la Muestra Nacional del Audiovisual Joven, tenía como objetivo dar la oportunidad a una generación de nuevos realizadores de ser el relevo de los cineastas que se encontraban produciendo en ese momento, lograr una constancia de las producciones fílmicas que se gestaban en Cuba. Esos objetivos no fueron vencidos del todo, como afirma Douglas (2017):

La intenci√≥n de esa iniciativa de dar a conocer las obras de las nuevas generaciones de cineastas, queda pr√°cticamente marginada al no tener difusi√≥n, ya que no encuentran espacio para ser programadas en los circuitos de exhibici√≥n del resto del a√Īo, solo de vez en cuando se exhib√≠an en la televisi√≥n, que naturalmente prioriza su propia programaci√≥n, o en peque√Īas salas de programaci√≥n especial. (pp.74-75)

Bajo estas condiciones se puede ver que independiente al hecho de lograr nuclear toda una generación de nuevos realizadores en un mismo espacio, el ICAIC no aunó el máximo esfuerzo en lograr que las obras se exhibieran con mayor periodicidad o que se exhibieran en los cines de toda la isla. Por lo que uno de sus objetivos fundamentales era nuclear toda una generación de cineastas aficionados para tener conocimiento de lo que se estaba haciendo en al margen de la institución.

La creación de esta primera Muestra fue importante porque en ella se presentan obras que no tenían en el circuito de exhibición nacional. En una entrevista para la Agencia Cubana de Noticias, el cineasta Fernando Pérez explica que el cine hecho por los jóvenes no está en las salas, y mucho menos en la televisión, los escasos modos que tiene un emergente realizador de insertarse en los circuitos de distribución son la Muestra y otros centros como el Festival Imago de la FAMCA (Facultad de Artes de los Medios de Comunicación, pertenece al Instituto Superior de Arte), y el Festival de Cine Pobre de Gibara. (Pernia, 2018).

Consideraciones finales

La Muestra Joven ICAIC surgi√≥ como consecuencia de diversos factores que aparecieron en el √ļltimo veinteno del siglo pasado en Cuba. Entre las causas que propiciaron su nacimiento se encuentra la aparici√≥n de una generaci√≥n de cineastas graduados de las escuelas con √°nimos de producir y exhibir sus pel√≠culas. Esta generaci√≥n al un√≠sono de aficionados realiz√≥ obras f√≠lmicas y propici√≥ que existieran en la isla realizaciones audiovisuales que estaban al margen de las producciones del ICAIC. Estas obras f√≠lmicas no eran exhibidas en las salas de cine por lo que muchas de ellas no eran vistas por el espectador a no ser por personas allegadas al realizador.

Un elemento importante que favoreció la aparición progresiva de obras audiovisuales fue la democratización de la tecnología, lo que permitió que un mayor sector de la población tuviera acceso a los medios para poder realizar una producción audiovisual.

Debido a la crisis econ√≥mica que afrontaba al pa√≠s en los a√Īos noventa el ICAIC se vio afectado por la falta de presupuesto y financiamiento, por lo cual no pod√≠a sustentar una gran producci√≥n de obras cinematogr√°ficas. Estas condiciones fueron las que propiciaron que esta instituci√≥n gestara y promoviera la Muestra Nacional de Audiovisual Joven.

Bibliografia consultada:

  • √Ālvarez, P. A. (mayo-agoto 2016). Retrospectiva Hist√≥rica del cine cubano (1959 -2015). Vol 4 (N.2), p (30)
  • Douglas, M, E. (2017). El nacimiento de una pasi√≥n. El cine en Cuba 1897-2015. Santiago de Cuba: Editorial Oriente.
  • Gottbera, L, D., Horswell, M. (2013). Sumergido, Cine Alternativo Cubano. Houston, Texas: Editorial Literal Plublishing.
  • Mart√≠n, P. A. (2018). La visi√≥n poli√©drica de la Muestra Joven ICAIC. Breve recorrido por las tem√°ticas m√°s abordadas por los nuevos realizadores. Universidad of Habana. Audiovisual y Emigraci√≥n View Project. Recuperado de https://www.researchgate.net/publicatio/337427039
  • Naito, L. M. (2014). Coordenadas del cine cubano III. Santiago de Cuba, Cuba: Editorial Oriente.
  • Noa, R. P. (2020, junio, 10). Veinte a√Īos de √©xito y retos para el cine cubano independiente. Inter Press Servise en Cuba. Recuperado de https://www.ipscuba.net/espacio/alternativo/atisbos-donde-el-borde/veite-a√Īos-de-exitos-y-retos-para-el-cine-cubano-independiente/