Liset Prego


Convoca Ediciones La Luz al II Concurso Nacional de BookTubers Atrapasue√Īos

Ediciones La Luz, casa editorial de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Holgu√≠n, vuelve a abrir las puertas a sus lectores con una invitaci√≥n. Por segunda vez convocan al Concurso Nacional de Booktubers Atrapasue√Īos.

El sello, junto a la C√°mara Cubana del Libro, la Direcci√≥n Provincial de Cultura, y el Centro Provincial del Libro en Holgu√≠n instan a participar a ni√Īas, ni√Īos, adolescentes y j√≥venes hasta 18 a√Īos. Solo deben realizar un video donde rese√Īen un t√≠tulo publicado por Ediciones La Luz.

Las categor√≠as se han establecido de acuerdo a tres grupos etarios fundamentales: de 5 a 9 a√Īos, de 10 a 13 y de 14 a 18 a√Īos. Se otorgar√° un premio √ļnico en cada categor√≠a. Igualmente, se ha dispuesto la direcci√≥n electr√≥nica alaluzseleemejor@gmail.com para recepcionar los videos que deber√°n enviarse con el asunto ‚ÄúAtrapasue√Īos‚ÄĚ en el mensaje. No obstante, los que residen en la ciudad de Holgu√≠n pueden dirigirse a la sede de la editorial a entregar su video de forma personal. ¬†¬†¬†

Hasta el 30 de octubre se recibir√°n los trabajos y el dictamen del jurado se informar√° el 17 de noviembre de 2023.

Los videos finalistas y ganadores ser√°n publicados en el canal de YouTube de Ediciones La Luz.

Este concurso toma su nombre del espacio de promoci√≥n que habitualmente conduce el escritor y editor Luis Yuseff y que se dedica al p√ļblico infanto-juvenil donde se presentan los t√≠tulos publicados por el sello que tienen a las infancias como destinatario.



N√°tahaly Hern√°ndez y el disfrute de la escritura

N√°thaly Hern√°ndez Ch√°vez, periodista y escritora matancera de 28 a√Īos, acaba de ganar la XXIV edici√≥n del Premio Celestino de Cuento que se convoca desde Ediciones La Luz, sello editorial de la AHS en Holgu√≠n. Lo ha hecho con el libro ‚ÄúLa figura en el puente‚ÄĚ, un conjunto de siete relatos que el jurado seleccion√≥ por unanimidad de entre los 23 cuadernos en concurso.

La joven autora estuvo en la Ciudad de los Parques para la premiación, y desde allí revela algunos detalles del libro ganador y de sus impresiones sobre el premio y el proceso de escritura.

El jurado deja claro desde el acta del premio que este es un libro que aborda la condici√≥n humana ¬ŅQu√© pueden esperar los lectores de este cuaderno de cuentos?

Lo que pueden esperar, sobre todo, son textos sinceros o que buscan ahondar en la psiquis. Es un intento, no s√© si lo logr√©, pero por lo menos me gusta reflejar lo que veo en mi entorno y tambi√©n darle una interpretaci√≥n propia. Algunos de los cuentos no son realistas al ciento por ciento, sino que juegan un poco con el surrealismo, con la subjetividad de quien est√© contando la historia, del personaje, de la voz del narrador. Pero son cuentos que, sobre todo, intentan ahondar en esas vivencias, en las cosas con las que tenemos que como seres humanos tenemos que lidiar en alg√ļn momento de nuestra vida. Con decisiones, con tragedias, con momentos l√≠mites o con momentos que no parecen l√≠mites pero que luego van a desencadenar situaciones l√≠mites. Es un libro que trata sobre eso, sobre cuestiones que he visto de mi ambiente, otras que he imaginado, pero sobre todo que intenta llegar, desde el punto de vista emotivo, a c√≥mo los personajes viven esas experiencias, qu√© significan para ellos, c√≥mo los marca como seres humanos, como personas, en qu√© los convierte o los lleva a ser, a pensar, a comportarse. Es eso, una b√ļsqueda.

Muchos te conocen como autora de ciencia ficci√≥n porque tienes premios relacionados con el g√©nero. ¬ŅNecesitas de estados de √°nimo distintos escribir ciencia ficci√≥n o realismo?

M√°s que estados de √°nimo lo que me empuja es la historia, o sea, hay historias que desde que a uno le viene la idea a la cabeza dice ‚Äúesto tiene que ser contado por ciencia ficci√≥n o fantas√≠a‚ÄĚ. Porque cada g√©nero y cada subg√©nero tiene sus c√≥digos y hay otras que si no son contadas desde el realismo a lo mejor pierden. Eso depende de d√≥nde la historia me lleve y tambi√©n de las herramientas que utilizo. Uso mucho la m√ļsica, entonces, dependiendo tambi√©n de la que est√© escuchando en ese momento me empuja a un g√©nero o a otro. Tambi√©n la busco para que se adecue a la historia, creo mis propias bandas sonoras con m√ļsica que tiene que ver con un g√©nero u otro.

Recientemente entraste al Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso ¬ŅC√≥mo llega esta narradora que ya ha ganado el Premio David, que acaba de ganar el Celestino, a esa fiesta innombrable que es el Taller de T√©cnicas Narrativas fundado por Eduardo Heras Le√≥n? ¬†

Con muchas expectativas y sobre todo con muchos deseos. El ‚ÄúOnelio‚ÄĚ es un curso que llevaba muchos a√Īos queriendo pasar, pero siempre me lo imped√≠a una cuesti√≥n distinta. Antes estaba m√°s abocada a la poes√≠a, despu√©s vino la pandemia. Pienso que se me fue atrasando la posibilidad de presentar hasta que finalmente ahora lo logr√© y es, como t√ļ dices, una fiesta. Estoy feliz de finalmente poder ir porque es algo que me deb√≠a a m√≠ misma y que quer√≠a hacer desde hac√≠a mucho tiempo.

Desde Holgu√≠n vemos a Alfredo Zald√≠var y a su editorial Ediciones Matanzas donde trabajas, como paradigmas. ¬ŅC√≥mo ve una escritora matancera al Premio Celestino?

Desde mi visi√≥n es de los premios m√°s deseados, no solo por lo que representa sino, y lo he dicho anteriormente, precisamente por ser publicado por La Luz, que es una gran editorial que apuesta por los j√≥venes, por las narrativas en general, la poes√≠a y todos los g√©neros, de autores de todas las edades, pero siempre con mucha calidad, con mucho profesionalismo, entonces adem√°s de las editoriales de Matanzas, el otro lugar donde uno sue√Īa, al menos yo como autora matancera, donde so√Īaba publicar, era este y el sue√Īo se cumpli√≥, as√≠ que estoy felic√≠sima. Me siento realizada y contenta.

Sé que los libros de La Luz son hermosos y que mi libro va a ser bien promocionado, bien editado, va a terminar como un producto de calidad y va a llegar a los lectores con esa calidad. Eso me llena de tremenda satisfacción.

¬ŅEn qu√© est√°s trabajando? ¬ŅQu√© est√°s escribiendo?

Ahora mismo estoy escribiendo un poco de todo. Sigo escribiendo poesía, narrativa tanto de ciencia ficción, fantasía como realismo. Me estoy divirtiendo, la estoy pasando bien. Disfruto escribir. Disfruté escribir este libro de Celestino, aunque algunos cuentos tengan una temática un poco más macabra que otros. El proceso fue algo que disfruté mucho. Estoy intentando mantener esa alegría y ese goce de escribir en todos estos géneros. No sé si van a ser buenos, malos, regulares, si serán mejores o peores, pero eso no me va a limitar a la hora de escribirlos y de crear. Estar en constante creación es lo que estoy haciendo.



Anuncian en Holguín ganador de XXIV Premio Celestino de Cuentos

El Premio Celestino de Cuentos en su edición 24 ya tiene ganador. El jurado que preside Senel Paz e integran Atilio Caballero y Eugenio Marrón, ha seleccionado de entre los 23 cuadernos en concurso y de forma unánime, a tres títulos que merecen menciones. Se trata de Los iguales, de Reineris Betancourt, de Guantánamo; Gestalt, de Miguel Montero, de Holguín, y El Alondra, de Lisbeth Lima, de Santiago de Cuba.

El premio, seg√ļn se declara en el acta del jurado, se otorga al libro que logr√≥: ‚Äúun conjunto de siete cuentos que se distingue por su unidad, tan eficaz como precisa, no exenta de un aliento po√©tico que se asienta en su estilo, tanto en lo afectivo como en lo doliente de asuntos y personajes, para ofrecer un mosaico de historias en el que la memoria, el paisaje, la familia, el amor, la muerte y la escritura expanden sus querencias.‚ÄĚ Tales son las cualidades que han detectado en La figura en el puente, de la matancera N√°thaly Hern√°ndez Ch√°vez.¬†¬† ¬†

La joven narradora es también periodista y promotora literaria. En 2021 fue ganadora del Premio David de ciencia ficción con el libro Las azules colinas de Europa.

El Premio Celestino de Cuentos este a√Īo ha estado dedicado a √ćtalo Calvino, Sergio Pitol, Reinaldo Arenas y Roberto Bola√Īos en su 100, 90, 80 y 70 a√Īos respectivamente. El evento que se organiza desde Ediciones La Luz con el coauspicio del Centro Provincia del Libro y la Literatura de Holgu√≠n y la Direcci√≥n Provincial de Cultura, ha tenido un intenso programa de lecturas de narrativa, presentaciones de novedades editoriales de sellos invitados y del anfitri√≥n, paneles dedicados a la vida y obra de los autores homenajeados.

Igualmente, otras expresiones artísticas como las artes visuales y el audiovisual han encontrado espacio en la programación, con la inauguración de la muestra de carteles Pedazos de nube, de Alejandro Zaldívar, y la proyección del documental Cosme: un enorme juego con el tiempo, de Alejandra Rodríguez Segura.



Mirar la poesía de Rebeca Torres por un corte angosto

Una nueva voz, potente, auténtica, se abre espacio en el concierto de la poesía holguinera. Joven, pero con resonancias de voces transgresoras, sonoridades de un discurso que emancipa a la mujer.

Así se escucha-lee a Rebeca Torres Serrano, una muchacha nacida en esta ciudad en 1991, licenciada en Lengua Inglesa por la Universidad de Holguín, donde ejerce como docente y que mira a lo femenino desde su Corte angosto, un breve cuaderno, que agrupa once poemas donde la madurez de una mirada introspectiva y de su entorno muestra una conexión con las experiencias individuales de muchas mujeres, sin importar su edad.

Esta joven fue la ganadora de la m√°s reciente edici√≥n del concurso de Poes√≠a Nuevas Voces; de su obra el jurado que integraron Ghabriel P√©rez, Jos√© Luis Serrano y Luis Yuseff, consider√≥ que ‚Äúes un cuaderno que denota el dominio de los c√≥digos del g√©nero desde una visitaci√≥n moderna, a la vez que indaga en la existencia del ser social que es su autora, una mujer del siglo XXI, con una voz traspasada por un tono incisivo, ir√≥nico, directo, que articula con efectividad los cuerpos po√©ticos que lo conforman‚ÄĚ.

El poemario es el n√ļmero 45 de la colecci√≥n Analekta, de Ediciones La Luz, donde Lina de Feria, Delf√≠n Prats, Manuel Garc√≠a Verdecia, Eugenio Marr√≥n y otros tantos reconocidos autores han dejado constancia de su obra junto a noveles creadores que apenas despuntan en el circuito editorial.

Con edici√≥n de Luis Yuseff, dise√Īo de cubierta de Robert R√°ez y correcci√≥n de Mariela Varona, se presenta el poemario. Al internarnos entre los versos de la autora, que como tantos escritores hace ya muchas d√©cadas prefieren el verso libre, encontraremos dolor, referencias al cuerpo femenino, literalmente visceral, a veces el corte angosto es una hendidura para observar la vida ajena, a veces un tajazo en el pecho por donde entra la impaciencia, las ganas de decir estas verdades, el intento o la pose de la felicidad por imperativo social.

Hay color, mucho rojo, lipstick cereza, intuyo, y labios, y tetas, así escritas, y lenguas y corazones, pero siempre, invariablemente, hay una mujer, otra mujer, esta mujer, muchas mujeres a las que Rebeca Torres Serrano les encierra en la palabra, o mejor, les deja volar y en este libro crea para ellas un universo.



De algodón, con ribetes lila y bolsillos laterales (poner en los bolsillos un libro de poemas)

Sobre la permanencia de la memoria. Sobre la persistencia de un recuerdo encajado en la psiquis, recuerdo ajeno, heredado, impropio. En la resurrección, en el traqueteo rítmico de la máquina, de la aguja perforando la tela, del mar contra el muro, en el retorno perpetuo de nuestros ancestros a través de cada célula que nos conforma, en el chasquido del melón al romper su corteza; en el reemplazo, la materia que ni se crea ni se destruye, sino que se transforma, incluso la materia que compone las almas; por encima de toda la soledad y el nervio de una mujer nacida un 26 de enero hace casi un siglo, se construye un palacio, un libro.

Martha Luisa Hern√°ndez Cadenas dispone este cuaderno como un collage con memorias, p√°ginas de revistas antiguas de moda. Toma recortes de patrones, sugerencias, selecciona texturas entre holanes y tules, cintas, encajes; a√Īade partes quebradas de maniqu√≠es representando cuerpos imposibles; pega botones, cubre con seda.

La poesía es urdimbre, un tejido magnífico donde el verso se incrusta, sin intención de definirse por estilo alguno. Posee la libertad de ser y de decir estas palabras, como si de un mandato supremo se tratase, y de fondo, mientras releo sigo escuchando el ritmo acompasado de la máquina, el pedaleo constante, la violenta opresión sobre la voz que entre las viejas paredes insiste en advertir: No sientas este calor, hija.

Y luego afirma:

No tengo ganas, hoy no tengo ganas de amar a nadie porque me duele la piel.

Ella prefiere llorar, pero no ser domesticada por la bestia, y es en esa fuerza que encontramos registro de una existencia sobreviviente de dolores secretos, que debe vivir bajo la lupa, encorsetada en el deber ser.

Marthica y yo sabemos que un edificio a medio derruir puede ser un templo, la conexi√≥n con el pasado, un dej√° v√ļ, una m√°quina del tiempo, tambi√©n un pretexto, un elogio a la belleza que se intuye, que se eterniza a pesar del desgaste.

A Mal√ļ, la teatr√≥loga, performer, definitivamente poeta, la he imaginado enhebrando este libro; cosiendo delicadamente la palabra, hilvanando cada verso.

Una lo lee y piensa en videomaping, en celuloide gastado y un dispositivo proyectando en los endebles muros, sobre los arcos a√ļn hermosos del Palacio de las Ursulinas, estas palabras. Pero no le hace falta este despliegue de artilugios, le son consustanciales a las paredes decr√©pitas estas y otras vivencias a√ļn por escribirse.



Trebejos en el juego brutal de la vida

El consumo de textos teatrales es poco usual entre la generalidad de los lectores. Esto es fácil de constatar si hacemos entre nuestros conocidos una breve encuesta. Pero Ediciones La Luz insiste en incorporar a su catálogo la diversidad genérica capaz de ofrecer una mirada a la creación literaria de los jóvenes creadores cubanos. Es el teatro una de sus inclusiones más recientes. Suman alrededor de una decena de títulos del género los que se inscriben en esta lista.

Así lo hace Ludoteca, de Leonardo Estrada Velázquez, dramaturgo, crítico, asesor teatral, traductor, entre otros muchos oficios y competencias que sirven de credenciales a este joven.

Con esta entrega el autor no re√ļne personajes sino jugadores que se mueven en una Habana √°spera, en blanco y negro, cuadriculada. Aqu√≠ Fabi√°n, Silvia, Frankie, y El Rata conocen bien los pasos que pueden dar, su direcci√≥n.

Porque, aunque se crean con libre albedr√≠o y su voluntad o naturaleza les compulse a salir de los designios de la marginalidad intr√≠nseca, de la prostituci√≥n como √ļnico camino probable, de la c√°rcel que habita dentro del expresidiario como algo inmanente, no basta.

Frente a un tablero podr√≠an vivir un hombre y un ni√Īo. Dilapidar all√≠ sus horas sin pensar en futuros pocos auspiciosos, en presentes lamentables, en pasados de los que abjurar o arrepentirse. En una ludoteca cualquiera esperar√≠a estar a salvo.

El juego puede ser el refugio. El ensayo de la vida. En los juegos prohibidos hay otra manera de vivir, pegada a los límites, entre la fortuna y el descalabro, bien lo saben los que se arriesgan a jugar.

La ludoteca puede ser un lugar para salvarse. Pero hay deudas que condenan a los deudores. Fatalismos. Karma. Elecciones imposibles. A veces un peón se cree que es rey.

A veces un p√ļber, atropellando su infancia y con mucho por andar para llegar a la adultez, se enfrenta a desaf√≠os que lo superan, porque es colocado por las circunstancias ante la obligaci√≥n, ante la exigencia de crecer a destiempo.

Y hay quien ataca por las esquinas m√°s impensadas, por los flancos desprotegidos que quedan en el tablero. Planeando un jaque falaz, est√°n las ratas al acecho.

Mientras, una mujer que no es dama, pacta entre el abandono y el placer, para regresar a casa con unos centavos, apenas le alcanza para subsistir. Parece que pudiera moverse a todos lados, pero recorre un círculo de vicios, sirva este juego de palabras para evidenciar que es presa de la miseria. Acepta venderse a escondidas para solventar la economía doméstica. No busca pretextos. Hay gente así, que apenas sobrevive, diríase, que agoniza.

Dura en Silvia un modelo de maternidad cuestionable para muchos, y al mismo tiempo un sacrificio, el nacimiento de una heroína contradictoria, que en el acto de defensa de su familia termina exponiéndola, dejándole indefenso. Su vida, presentada en estas líneas, parece la suma de muchas desgracias, a veces, quizás muy seguido, la realidad supera a la ficción.

Saltan entre las p√°ginas, o al abrir las puertas de este sitio de juegos, por momentos macabros, cierta mordacidad, la crudeza del gesto de quien amenaza, de quien hiere; el acto casi animal, instintivo, de defensa; el sexo como un canje, el desamparo, la soledad, el ni√Īo que cuida a otro ni√Īo, padre de s√≠ mismo y de un hermano expuesto, la ni√Īez como un estado de gracia o de desgracia, la fragilidad del cuerpo chico, lo hostil que puede ser el mundo distanciado de id√≠licos cuadros familiares, postales que se cuelgan en cualquier anaquel, m√°s no en esta historia.

Como trebejos mueve Leonardo Estrada a sus personajes. Les llama jugadores, pero en realidad nada deciden, son piezas. Construye con ellos escenas cotidianas, atadas al dolor, a la desesperanza. Exhibe al juego constante que es la vida, ajedrez gigantesco, donde el autor escoge estrategias. La apariencia del libre albedrío en contradicción a un destino escrito desde el principio pudiera pensarse que es la premisa de este texto, el hecho de que somos piezas en movimiento, sujetas a una voluntad más alta, esperando, con desasosiego que alguien diga Mate.



Aclaraciones necesarias para entender por qué es ingrato predicar

Que una mujer no es un recept√°culo para la vida nueva, aunque a veces lo sea. Que no son sus manos un dise√Īo perfecto para levantar del suelo trastes, poner juguetes en su sitio, enjugar la l√°grima del hijo, calmar dolores, aunque continuamente lo hagan, y sea hermoso verlas enmendar lo roto, acallar el llanto.

Que no hay un √ļnico modo de ‚Äúmaternar‚ÄĚ. Que no esteriliza el intelecto parir, amamantar, cambiar pa√Īales. Que la creaci√≥n no espera a que acabe el desorden, a que se aquiete el caos, a que sea el tiempo perfecto porque la idea llega y debes tomarla de la mano y apuntar el poema, que es criatura salvaje, se espanta f√°cilmente si no le miras directo a las palabras.

Que tambi√©n los relojes de las madres marcan 24 horas para delimitar el d√≠a, no, no se multiplican; que s√≠ nos cansamos, que amamos el paso de nuestros hijos por el mundo, su huella, que tememos se tropiecen y acompa√Īamos en un acto de valent√≠a su andar, dej√°ndoles libres, pero mirando atentas.

Que puedes llamar hijo a la criatura libro, y entender como un parto el hecho de escribir la poesía, pero no sabrás, cabalmente hasta que sostengas esa mano, esas manos, que son cosas distintas, cada una en su sitio, cada una con su valor singular.

Que hay honestidad en quien desnuda las cicatrices propias, en la poeta que vuelca en su escritura las vidas, las muertes, las certezas, los bandos, las orillas.

Alguien me dijo que no debíamos seguir intentando desacralizar la maternidad, porque está en ella lo sacro. Es su naturaleza.

Mirémoslo de nuevo.

Por normal que sea dar la vida no deja de ser extraordinario, por frecuente que resulte leer versos y estremecerse, no deja de ser extraordinario. Entonces, hacer ambas cosas, resulta, cuando menos, admirable.

Y así lo muestra Yeilén Delgado en su cuaderno La ingratitud de predicar. El libro que nace tras haber resultado ganadora del certamen de poesía El árbol que silva y canta en 2021, un compendio de nueve poemas atravesados por la fuerza de la voz femenina que los engendró y donde encuentro todas estas verdades antes dichas.

Se puede escribir poesía sobre lo habitual, mientras ordeno y no agonizo, mientras mis manos se parecen cada vez más a las manos de mi madre, como le ocurre a esta matancera amiga, periodista, narradora.

Se puede eliminar la aparente distancia entre lo doméstico y la belleza, entre lo supuestamente pedestre, vacío de vuelo y lo inasible. Helo aquí.



Abandono de √ćtaca, la migraci√≥n entre la pantalla y la hoja impresa

El movimiento perpetuo pudiera ser el sino de la humanidad. Venimos de muchas partes. La trashumancia como una clave para la subsistencia nos habita.

La emigraci√≥n es una Odisea. En la Cuba de hoy se vive como un asunto cotidiano y no por ello menos punzante.¬† Aqu√≠ no se regresa a √ćtaca. O se intenta regresar siempre entre el partir y el magnetismo que genera la casa propia. En Cuba, como en tantas naciones del mundo, se busca una vieja promesa de bienestar que no parece encontrarse en el punto de origen, se brega en busca de vida nueva. No importa lo que se arriesgue, no importa lo que se deje atr√°s, o importa demasiado, por eso cuesta m√°s el viaje. Para muchos se paga con dolor. Con demasiado.

Un libro puede ser también un viaje, una investigación puede ser tortuosa travesía en pro del saber, de exponerlo, de darle alguna forma y representarlo. Ya se conoce que lo que no se nombra no existe, y este dolor, estas verdades, estas experiencias de las que hablan, cine y literatura en un discurso dual dentro de Por la tierra prometida. Migración latinoamericana en el cine, de Amanda Sánchez, es un texto para estos días, que dice claro, oportuno, este discurso de realidad hecha ficción para las salas de cine.

Observando desde el lente que ofrece la complejidad, un paradigma imposible de obviar en estos días, Amanda Sánchez visita preceptos de la sociología, la comunicación, lo demográfico, supuestos teóricos del cine, para analizar, a través de largometrajes de distintos orígenes y con anécdotas diversas, el fenómeno de la migración en Latinoamérica, esencialmente aquella que tiene como destino a los Estados Unido.

Y lo hace entregando en este bello volumen con imagen de cubierta de Norli Guerrero Pi y dise√Īo de Robert R√°ez, su capacidad anal√≠tica, su dedicaci√≥n a ahondar frente a la pantalla en las perspectivas de realizadores de cinco filmes: Frontera, La jaula de oro, A better life, √öltimos d√≠as en La Habana y Desierto.

En cubierta un rail, líneas, un destino incierto, bifurcaciones. Caminos probables, hacia el interior, la indagación acuciosa, sustentada en diversos referentes teóricos que apuntalan las aseveraciones y guían el estudio.

La vida es un divino guion. Pero a veces uno terrible, desgarrador, hecho para conmocionar. Las ciencias sociales pueden conducir también a la emoción, sin obviar la mirada reflexiva. Y este libro puede permitir al lector atravesar el continente montado en argumentos cinematográficos, vivir la migración desde latitudes, perspectivas, estéticas, discursos, edades distintas. Este es un atisbo. La lectura es el camino, no hay en él retenes, coyotes, océanos, disfraces, solo una vía anchurosa que espera por ser recorrida.

 



Benditos infieles

Ediciones La Luz, la Asociación Cubana de traductores e intérpretes y el departamento de Lengua Inglesa de la Universidad de Holguín gestaron una jornada de mirada plural al mundo literario que durante los días del 25 al 27 de este mes dedicó espacios de intercambio, paneles y presentaciones donde las traducciones literarias son tema central.

El primer d√≠a del evento estuvieron invitados Eugenio Marr√≥n, periodista y escritor; Kenia Leyva, autora y miembro del equipo de Ediciones Holgu√≠n; Erian Pe√Īa, periodista, escritor y cr√≠tico de arte; y las traductoras Elizabeth Soto, Rebeca Torres e Irina Chaveco.

Todos fueron convocados para presentar t√≠tulos de los cat√°logos de las ediciones Holgu√≠n y La Luz, traducciones o textos biling√ľes que han acercado al lector nacional a obras y autores muchas veces desconocidos y en otras casi inalcanzables en publicaciones nacionales.

El segundo d√≠a, la pe√Īa Abrirse las constelaciones, en la serie de entrevistas dedicadas a celebrar el 25 aniversario del sello holguinero de la AHS y las dos d√©cadas de este propio espacio que conduce e poeta y editor Luis Yuseff, tuvo como invitado al intelectual Manuel Garc√≠a Verdecia. El traductor de vasta experiencia ha sido, adem√°s, gestor de muchas de las publicaciones locales que buscan acercar a los lectores a piezas cimeras de la literatura en lenguas extranjeras.

Par el √ļltimo d√≠a se realiz√≥ un panel que bajo el t√≠tulo ‚ÄúLa voz del otro. Un acercamiento a la traducci√≥n literaria‚ÄĚ, reuni√≥ a Irela Casa√Īas, poeta y editora, Irina Chaveco y Manuel Garc√≠a Verdecia, quienes bajo la conducci√≥n de Rebeca Torres dialogaron sobre los avatares de un ejercicio que pone en las manos de los lectores una obra de autor√≠a colectiva, singular dependiendo de la mirada y contexto de cada persona que se aventura a entregar en otro idioma lo que originalmente naci√≥ en una lengua distinta.

De forma h√≠brida ha llegado al p√ļblico esta jornada cuya intenci√≥n ha sido visibilizar la labor de traductores y editores y resaltar el aporte de las traducciones a la cultura universal.



Entrega ediciones La Luz premio a ni√Īos booktubers

Atrapasue√Īos, el primer concurso nacional de booktubers ni√Īos y adolescentes, convocado por Ediciones La Luz y con el coauspicio de la C√°mara Cubana del Libro, ya tiene ganadoras y fueron dadas a conocer este 30 de septiembre en el sal√≥n Abrirse las constelaciones, ubicado en la sede del sello editorial.

El jurado, que integraron el narrador y periodista Rub√©n Rodr√≠guez, la poeta y editora Elizabeth Soto, y el escritor y periodista Erian Pe√Īa escogieron como ganadores a:¬†

Nilsy Bell Rodr√≠guez, de 9 a√Īos y estudiante de la escuela primaria Manuel Ascunce, quien rese√Ī√≥ la antolog√≠a de cuentos ‚ÄúReto√Īos de almendros‚ÄĚ, fue la galardonada en la primera categor√≠a (de 5 a 9 a√Īos).

En la segunda (de 10-13) result√≥ premiada Adela Luc√≠a Morales, de 12 a√Īos, alumna del seminternado Dalquis S√°nchez. Su video estuvo dedicado a varios t√≠tulos destinados a los adolescentes: ‚ÄúFantasmacrom√≠as‚ÄĚ, de Maikel Rodr√≠guez; ‚ÄúOros Nuevos‚ÄĚ, de Evelyn Queipo y ‚ÄúComo se escriben los cl√°sicos‚ÄĚ, de Idiel Garc√≠a.

En el tercer escaque (14-18) la ganadora result√≥ Aytana Gabriela L√≥pez, de 15 a√Īos, por su presentaci√≥n de la antolog√≠a po√©tica ‚ÄúDice el musgo que brota‚ÄĚ.

El jurado adem√°s otorg√≥ reconocimientos a Luis Estrada, Lilia Camila Caram√®s y Yanay Garc√©s ‚Äúpor saber atrapar con la magia de un sue√Īo el cotenido literario de los libros escogidos, por mostrar desenfado en las maneras de decir y recomendar siempre el camino de la literatura‚ÄĚ.

En el p√ļblico estaban los ni√Īos de la escuela primaria Manuel Ascunce, habituales de este espacio quienes regalaron una sorpresa basada en textos de los libros de la editorial.

El concurso cont√≥ con el acompa√Īamiento del Centro Provincial del Libro y la Literatura de Holgu√≠n, Artex, la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y el proyecto de creaci√≥n art√≠stica Virtuarte.

Desde el Centro Provincial del Libro y la Literatura llegó hasta La Luz un reconocimiento por el trabajo cotidiano que entregó Sarai Ferrer, directora del CPLL.

Atrapasue√Īos toma su nombre del espacio dedicado al p√ļblico infanto-juvenil que conduce el poeta y editor Luis Yuseff. Con su lanzamiento se intentaba promocionar el cat√°logo dedicado a los lectores m√°s j√≥venes y conocer qu√© t√≠tulos del cat√°logo calan m√°s hondo en los destinatarios del trabajo de Ediciones La Luz y los autores de su cat√°logo.