Ricardo de la Paz Cervantes


¿El fin del ciclo?

Concluye el año y se cierran ciclos. Aunque para algunos sea solo una convención social, mientras para otros sea el punto de partida para nuevas metas, lo cierto es que con cada paso del calendario es muy difícil no volver la vista atrás o hacer una reelaboración de las rutas venideras.

De manera simbólica (y real) la Asociación Hermanos Saíz en la provincia de Camagüey también practica este ciclo del ave fénix al realizar a finales de cada año la Feria de Jóvenes Creadores, que en esta ocasión desarrolló su XVI edición entre los días 19 y 25 del duodécimo mes.

El evento, que concluye las actividades culturales de la organización en el calendario, también se yergue como una suerte de resumen de las acciones de la filial agramontina, al reunir en una misma cita a diferentes artistas de disímiles manifestaciones y englobar las experiencias acumuladas y los resultados durante todo un año de trabajo.

Esta vez, con jornadas que abarcaron más de 70 actividades, se realizó la edición que estuvo dedicada al 64 aniversario de la Revolución, a los 36 años de la AHS y a los 16 años del proyecto sociocultural Golpe a Golpe, y la cual contó con espacios de pensamientos, exposiciones, conferencias, paneles, tertulias y conciertos.

fotos: Norlys Guerrero Pi

En este sentido, la AHS Camagüey desarrolló los conversatorios entre generaciones “Estrechando espacios”, en los cuales estuvieron invitados destacados artistas e intelectuales cubanos como Nazario Salazar, Ileana Sánchez, Joel Jover y Víctor Casaus. Este último, fue quien inició las sesiones teóricas de la Feria con una mesa redonda acerca de la vida y obra de Pablo de la Torriente Brau en la primera edición del evento «Pablo en la memoria», que también tuvo la premiación su concurso de reportajes, en el cual resultó ganador el texto «Vandalismo en el cementerio general de Camagüey», de Adolfo Silva Silva.

Ihordan Torres, presidente de la filial agramontina, comentó que el espacio fue el resultado de los vínculos de la organización con instituciones culturales y medios de comunicación del territorio agramontino, en la búsqueda potenciar la crítica y el pensamiento dentro de la Feria de Jóvenes Creadores.

Además, se realizó un taller de género y comunicación, cuyo panel estuvo compuesto por diversas miradas respecto al tema, desde los conocimientos de diferentes profesionales como Mayra González Aróstegui, coordinadora general del proyecto de la filial agramontina de la Universidad de las Artes Mundo A; Diosmel Galano Oliver, periodista de Radio Camagüey, y el diseñador David González, así como activistas y promotores de salud del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología.

fotos: Norlys Guerrero Pi

En esta cuerda destaca la literatura que tuvo su presencia en las actividades con la creación de “Tertulias del Pórtico”, espacio donde se conversó sobre libros de la Colección Pórtico de la AHS, pertenecientes a la Editorial Ácana, en el que resaltó, especialmente, el Taller de Literatura Creativa impartido por la escritora Evelyn Queipo para brindar a los participantes las técnicas necesarias para los distintos géneros, así como visualizar los espacios de escritura como lugar de experimentación y aprendizaje.

fotos: Norlys Guerrero Pi

Por otro lado, durante la semana se presentó la edición número 16 del boletín Senda. “Ya son cuatro años donde la importancia de la comunicación es vital para la Asociación Hermanos Saíz. Se puede seguir contando con un equipo joven que está creando todo el tiempo donde lo más importante es crecer», expresó la periodista Yanetsy León, principal impulsora de esta publicación.

Los audiovisuales, por su parte, estuvieron «En la mira», muestra compuesta por obras premiadas durante la XXXII edición de El Almacén de la Imagen como Mi raza, I love papuchi, Lazos, entre otras y que contó con la participación del crítico de cine Juan Antonio García Borrero, para promover el visionaje y análisis de productos audiovisuales desde una óptica juvenil.

En este sentido, un momento especial se reservó para el «Coffea Arábiga», espacio que se acerca al quehacer de los realizadores audiovisuales y que en esta ocasión correspondió al camagüeyano Óscar Alejandro Viñas.

fotos: Norlys Guerrero Pi

«La AHS es el mejor proyecto a donde podemos llegar los artistas, te atrapa en la etapa en la que eres más creativo en tu vida, es el lugar para demostrar tu talento, aprender y desarrollarte tanto personal como profesionalmente, es la casa grande para los jóvenes artistas con un sinfín de posibilidades», expresó el invitado.

Por otro lado, y como parte de los vínculos alcanzados con el sistema de la enseñanza artística, las artes visuales contaron con la Exposición Colectiva “Memorias de un cuerpo ausente”, conformada por piezas de tres estudiantes de la Academia de las Artes «Vicentina de la Torre» (Claudia Noguera Cruz, Ester Licor Pérez y Ketty Pacheco Gómez) en un discurso visual donde se entrelazan el dibujo, la litografía y la instalación.

fotos: Norlys Guerrero Pi

Igualmente, la sección de música de la organización desarrolló conciertos de rap, trova, rock y música electrónica, en los que participaron artistas como Pedro Antonio Sánchez Zapata, Rumbatá, Dawlyn Aldana y el Pikete, Lolixaidyz Díaz, Irancito King Nigueta, Evelio Amores, los DJ’s  Joker, Miller Camagüey, DJ Kira, Richie Castro y CHAPAX3MO, las bandas Steel Brain, Desbroce, Sex by Manipulation, los dúos Vergel, Dulce Kpricho, Confilin y Mantra y proyectos como “La Guarida del Rap” y el “Top One Fight”.

fotos: Norlys Guerrero Pi

No obstante, en correspondencia con el carácter comunitario del proyecto Golpe a Golpe y la Feria de Jóvenes Creadores, las actividades en diferentes localidades en transformación del territorio agramontino desde la sección de promoción tuvieron un peso considerable dentro del programa del evento, que incluyó presentaciones de humoristas, payasos, solistas, raperos, freestylers, músicos y bailarines, así como el proyecto «Cine en los barrios» que proyectó los premios de El Almacén de la Imagen, en repartos de la urbe principeña, hogares de ancianos y escuelas primarias de la región.

“Es un evento que es un proyecto de esa gran fiesta que aúna todas las especialidades de la AHS. La misma debe mantener ser irreverente, ser inconforme con su arte y con su creación», refirió Yunielkis Naranjo Guerra, director de “Golpe a Golpe” y Centro Provincial del Libro y la Literatura en Camagüey.

fotos: Norlys Guerrero Pi

De esta manera, el evento constituye una metáfora y resultado del trabajo de la filial agramontina para compartir el arte joven cubano en todas sus manifestaciones y que concluye y resume en una semana, las actividades que durante 365 días ha desarrollado la AHS en la región principeña: una manera de vincular la labor de las diferentes secciones de la organización para mostrar la vanguardia cultural de los noveles creadores de la provincia.

Muchas cuestiones quedan por trabajar, como dice una letra de a inicios de un siglo esperanzador, para ser un tilín mejores. Ojalá que cada año sea el reinicio para corregir y no olvidar. Una suerte de borrón y cuenta nueva. Las decisiones hacia un lado u otro determinarán si, entre almanaque y almanaque, deberá ir un punto y seguido o un punto final.



Trova para vivir

Parece que la tierra va a temblar, anuncia con voz fuerte Annalie López, “Azucena», en una de sus canciones. La cantautora guantanamera, invitada a la X edición del Festival Nacional “Canto Adentro” de la Asociación Hermanos Saíz en la provincia de Camagüey, lo sabe muy bien y lo grita para que lo escuchen los corazones: sin clave no hay rumba.

Una verdad. Mil ramificaciones.

Un río, cientos de cauces.

Sus palabras retumban cual ecos internos y dejan ver (u oír) cómo crecen y florecen las ramas de un arte que, sin poder verlo, guarda en sí toda la pureza de la naturaleza y las contradicciones de la sociedad. Cuba va en una canción y la humanidad se esconde entre seis cuerdas. Sin uno, no hay otro, y en Canto Adentro, como reza su nombre, esas verdades brotan desde el interior de una isla y se muestran, con todos sus matices, a flor del rasgado de la guitarra. 

foto: Ricardo de la paz

Sin música la vida sería un error

A una década de fundado el evento de música de la filial agramontina de la AHS, resonaron del 24 al 26 de noviembre, entre coros y acordes, las letras de cantautores de diversas provincias (Guantánamo, Las Tunas, Camagüey y Villa Clara), quienes se dieron cita en la urbe principeña para, como desde hace diez años, compartir canciones entre amigos trovadores que defienden la canción de autor. 

“Azucena”, Pedro Sánchez Zapata, Amaury del Río, Yordan Romero, Rolando Berrío, Reinaldo Rodríguez, Adrián Cancino, Dawlyn Aldana, y los dúos Dulce Kpricho y Mantra, acompañados de artistas del patio como Eduardo Campos, Rachel Pérez, Wendy Hernández, Roly Suárez, Breismer Hernández, Joaquín Pérez, Juan Pablo Palmero, Linnet Molina y Yury del Río, participaron de conciertos, descargas y recitales, en los cuales interpretaron temas que forman parte de su repertorio; que, aunque diferentes como sus autores, guardan más de una conexión en contenido, forma y raíz, entre músicos que mantienen estrechos vínculos afectivos entre ellos.

Son estos lazos imperceptibles (junto a la dedicación y amor por la trova) los que han mantenido el latido de este festival de la organización durante dos lustros y los que enlazan el entramado de la joven canción de autor en Cuba, cual cilindro que aúna un caleidoscopio de voces y miradas que se atraen. Parafraseando a Nietzsche: la música, sin amigos, sería un error.

foto: Ricardo de la paz

Sin pasado no hay presente 

Dedicado a los 50 años de la Nueva Trova y a la figura de Miguel Escalona, la presente edición de Canto Adentro también tuvo un acápite, tan necesario, enfocado a la salvaguarda del patrimonio musical e histórico de la nación. Cerebro y corazón se conjugaron en este sentido, principalmente, en dos actividades que realizó la filial de la Asociación Hermanos Saíz en la región.

Por un lado, el Centro de Convenciones Santa Cecilia de Camagüey acogió el panel teórico por el 50 aniversario del Movimiento de la Nueva Trova, con la participación de la profesora del Centro de Estudios de la Fundación “Nicolás Guillén” Ángela Benítez, y la musicóloga del territorio Heidy Cepero, en el que se abordaron temáticas relacionadas con las principales características y representantes del movimiento cubano y su trascendencia para la cancionística nacional. Además, se debatieron aspectos vinculados con la necesidad de la realización de estudios e investigaciones culturales por los musicólogos de la localidad para reconstruir la memoria histórica de los cantautores camagüeyanos.

Por otra parte, como es tradición cada año, los participantes realizaron la peregrinación al cementerio de la ciudad, en tributo a Miguel Escalona, fundador de la Nueva Trova e impulsor del género en la comarca principeña. Igualmente, espacios de reflexión y conciertos fueron dedicados a la figura e impronta del recién fallecido Pablo Milanés; encuentros en los que un hilo invisible unió, en el silencio del camposanto y en la mitad del concierto, el pasado y el presente, en la voz de Harold Diaz, fundador del festival, quien confesó de niño haber conocido a Escalona sin que el músico nunca lo supiera, y en el aletear de una mariposa que revoloteaba mientras Dawlyn Aldana cantaba “Para vivir” de Pablo, como un recordatorio perenne, casi místico, del epitafio del trovador camagüeyano: “No es muerte la del hombre que se queda”. 

foto: Ricardo de la paz

Sin trago se traba

Hasta diferentes espacios de la localidad agramontina arribó la X edición del evento de la AHS Camagüey, con el objetivo de contribuir a visibilizar la obra y los artistas que defienden la canción de autor. El Alberto’s Café, el Bar Katarsis, la Casa Madiba, el Seven Bar, el Melange Club, la Galería “Alejo Carpentier” y, por supuesto, la Terraza Arte Joven de la Casa del Joven Creador, fueron los sitios escogidos para la presentación de los cantautores, en una estrategia que involucró la colaboración con emprendedores locales.

«Dale Cucucun», nueva modalidad de descarga realizada en el evento, aunó en las tardes agramontinas al público, músicos del territorio e invitados, en citas en las cuales la canción y la amistad llenaron el espacio de bares y cafés de la ciudad principeña, con acordes y melodías trovadorescas.

Una práctica que, de sistematizarse, puede, por una parte, revitalizar locales culturales y de esparcimiento y, por otro lado, contribuir a la promoción, desarrollo y sustentabilidad de la obra y los artistas que trabajan la canción de autor, género que encuentra normalmente su talón de Aquiles en la comercialización. Un hecho a tener en cuenta, pues como diría Frank: la trova sin trago se traba.

foto: Ricardo de la paz

«Sin clave no hay rumba»

Aún queda mucho. Demasiado.

A diez años de fundado el Festival Nacional “Canto Adentro”, todavía existen barreras que los trovadores deben derribar a golpes de guitarra, como lo hicieron hace medio siglo aquellos muchachos de la Nueva Trova y como lo realizaron, antes que ellos, Ñico, Sindo y otros tantos que han dejado su vida entre las seis cuerdas. Falta de promoción y comercialización, dificultades para la profesionalización, carencias de instrumentos, desatención por instituciones de la cultura, son algunas de constantes negativas que comparten, tristemente, gran parte de los cantautores del país. Y como “Azucena” tiene claro: el dominó de la esquina queda tablas cada vez que acontece esto.

Sin arte no hay sociedad, y sin trova no hay Cuba. Forma parte del pasado que se une con el presente. Es el pensamiento hecho canción y la canción, en sí, lleva adentro almas enteras de pueblo y nación. Promover esta creación, más que la crítica (y apoyo) a procesos y manifestaciones culturales divergentes, será la mejor manera de contribuir al desarrollo de los cantautores y del arte cubano.   

Mientras tanto, estos jóvenes continúan alzando su voz, en cualquier espacio, con diez o cincuenta personas, al año o una vez al mes, para evitar que la trova no sea invisible a los oídos y al corazón. Sin clave no hay rumba, dice la letra, tan cierta como que la tierra tiembla por un sentimiento, que no se ve, pero que está.

foto: Ricardo de la paz


Trackeando: el arte de rimar y bailar en casa

Surgido en la mitad del siglo XX en los Estados Unidos como un modo de expresión, el rap trascendió fronteras y culturas hasta convertirse en un suceso que hoy forma parte importante de la industria de la música a nivel internacional; sin embargo, mucho trabajo queda todavía de este lado del mundo donde crecen los seguidores y poco son los lugares o productos disponibles para disfrutar del género.

En Camagüey el hip hop se ha buscado un sitio; no obstante, es común que fuera de los eventos o peñas habituales generadas por la Asociación Hermanos Saíz, u otros espacios, se pierda el ritmo y la rima nutrida de vivencias cotidianas.

En el camino de deconstruir estereotipos, que incluyen desde visiones marginales hasta la criticada presencia de la mujer, va hacia adelante la filial agramontina con el Festival de Rap Trackeando: inclusivo y con ganas de despertar la cultura hip hop en Camagüey y, además, recuperar los resultados que con anterioridad ostentaba la provincia.

En ese empeño, cada año, jóvenes de diferentes regiones del país forman parte de las iniciativas que los cultivadores del estilo musical proponen para aumentar el interés de quienes encuentran en talleres, descargas y noches de conciertos una oportunidad para compartir disímiles experiencias.

Sucedió así en esta edición 16. Estuvieron presentes no solo raperos y bailarines, sino que las alianzas llegaron hasta la novedad de ofertar productos relacionados con la cultura underground, cortesía de IO Cool Grafik y el diseñador camagüeyano Luis Omar Álvarez, quienes obsequiaron, además, el trofeo al ganador del torneo de baile.

De igual manera, Djs de la localidad acompañaron el evento que aboga por la variedad y la presentación de este tipo de arte, poco promocionado dentro del panorama musical cubano, como un espectáculo plegado de varias manifestaciones que conforma un solo lenguaje.

En la primera noche quedó definido el triunfador de Hora de Batalla: Jairo Michel Valera Cruz, el Cuatro, de solo 15 años de edad, quien desafió a los más experimentados y sacó de la zona de confort a unos cuantos gallos de pelea con prestigio en las peñas habituales de la Casa del Joven Creador.

Como reconocimiento por las habilidades demostradas y el recorrido para llegar al torneo, los patrocinadores Estudios Alma Record y Fango Record, integrados por los músicos Dawlyn Aldana y Leider Hernández Esteban, premiaron al MC con la posibilidad de grabar un tema musical y un video promocional en estudio de manera gratuita.

Asimismo, reconocidos miembros de la escena del rap y el hip hop cubanos, parte del jurado del freestyle en improvisación, se sumaron al estímulo y anunciaron que también apoyarán la carrera musical de Jairo Michel.

De igual manera, sobresalió en esta décima sexta “temporada” de Trackeando la segunda edición del Top One Fihgt, certamen que contó en una etapa clasificatoria con más de 40 bailarines de toda Cuba, de los cuales 16 fueron seleccionados por la versatilidad de estilos y calidad técnica.

La batalla constituye la antesala de otros eventos con carácter nacional y se integra en el circuito de competencias de freestylers del país, proceso que sirve de motivación para quienes transitan por este camino, con no pocos obstáculos, como la holguinera Elina Claudia Arévalo Rubio, Nina, única mujer clasificada para la más reciente edición del torneo de baile urbano.

 

En esta ocasión, Jesús Contrera Coma, conocido artísticamente como Lil Pop, se alzó con el primer lugar de la competencia, lo cual genera mucha expectativa y masividad aun cuando la cultura del hip hop está bajo la mirada de lo «alternativo» y tiene mayor dificultad para la comercialización de productos que también pueden ofrecer un espectáculo de calidad.

Es así que el Festival de Rap Trackeando se reafirma como una oportunidad para la superación colectiva y el enriquecimiento de un movimiento que muestra, desde la Asociación Hermanos Saíz en Camagüey, la poesía y el talento escondidos en nuestras calles.



Luis Barbería: un tipo sin llave de paso

Hay pocos momentos en la vida en los que se puede conocer a esas personas que, aunque no lo sepan, forman parte de nuestra historia personal. Pero mucho más grande resulta el encuentro cuando también constituyen almas de generaciones enteras, a las cuales han dotado de recuerdos, sentimientos y hasta voz.

Tal es el caso de Luis Alberto Barbería Díaz, quien compartió junto a los agramontinos en la novena edición del Festival Canto Adentro, que se desarrolló del 19 al 21 de noviembre en Camagüey; evento auspiciado por la filial de la Asociación Hermanos Saíz en la urbe principeña.

Cantautor, compositor, productor musical y cofundador de la agrupación Habana Abierta, Barbería llega hasta la Casa del Joven Creador del territorio con una inmensa voz sincera que, como nuestro Festival, nace de las profundidades del alma.   

Muchos conocen a Barbería, pero no tantos a Luis. ¿Qué características te definen como persona?

Me defino como un guajiro de Pinar del Río, que un día, por casualidad de la vida, le llegó un grupo de canciones que le gustaron y de repente terminó haciendo canciones que le gustaron a un puñado de gente y a varias generaciones que conocen a Habana Abierta.

No me gusta el abuso y para mí el arte es innegociable. A veces tengo fama de pesa’o, porque en ocasiones las personas confunden ser exigente con ser pesado, pero el que me conoce de verdad sabe que me encanta hacerme dueño de los problemas y los sueños de la gente. 

Me identifico con algo que siempre he dicho, y es que entre la mente y la boca no tengo llave de paso. Tengo el defecto y la virtud de que no pienso las cosas y las digo como las siento y eso pasa con mis canciones.

Fotos: Ricardo de la Paz Cervantes

Habana Abierta significó mucho para disímiles generaciones y significa todavía, porque cada día existe y existirá un joven que descubra a esta agrupación, pero ¿qué significa Habana Abierta para ti?

Es mi casa. Nosotros somos un bando de creadores que cada uno tiene su obra y carrera, y Habana Abierta es como la nave nodriza, la casa de los padres donde regresas cada domingo a comerte el potaje de tu abuela. Y aunque tengas tu apartamento, sabes que esa es la casa tuya.

Nosotros somos un piquete que cada vez que pasa algo en alguna parte del mundo en donde estamos repartidos nos llamamos para saber del otro. Cuando tenemos un concierto quedamos horas antes en un sitio a reír, a beber, para tocar luego con esa energía.

Habana Abierta es como mi casa, es mi escuela, es mi taller: todo.

¿Cómo te relacionas y cuánto te aporta el arte joven?

A mí me aporta mucho. Creo que el que no mira para atrás cuando viene gente detrás de ti, corre un gran peligro. Ahora estoy en esta etapa, en que me he puesto en segunda fila como artista y estoy haciendo carrera como productor, porque me apasiona cumplir los sueños de los jóvenes que tienen cosas que decir y que apuestan por el camino largo y no por los atajos.

Los jóvenes me tienen el corazón cogi’o: los jóvenes cubanos, los creadores, los inconformes, los valientes. Me están dando una lección. A veces piensas que están en la bobería o que no están para nada, pero no. Están revolucionando cosas en varios sentidos. Mis respetos para esos jóvenes de todo el mundo.

Fotos: Ricardo de la Paz Cervantes

En esta ocasión llegaste a nuestro Festival como cantautor, conferencista y productor musical. Cuéntanos un poco sobre tus experiencias en este sentido.

Disfruto mucho contar mis vivencias, guitarra en mano y documentándolo todo con canciones. También he tenido la suerte de producir a jóvenes artistas cubanos, como Toques del Río y Rolo Rivera, y me apasiona mucho. Mi carrera quisiera que fuese así, detrás de la mesa de grabación, contribuyendo a los sueños de un artista joven con una propuesta interesante que haga avanzar la música. 

Yo no quiero ser ni famoso ni exitoso. A pesar de que sigo haciendo canciones, puedo cantar en la sala de una casa para cuatro amigos o un escenario con cincuenta o un millón de personas. Yo canto y lo disfruto.

En anteriores ocasiones has planteado que la fama no es tan importante como el hecho de compartir momentos y sentimientos y, precisamente, en esa visión se enfocó esta novena edición del Festival Canto Adentro. ¿Cómo has sentido este encuentro con los jóvenes camagüeyanos?

Me reuní con los muchachos de Trovesías con los cuales tengo la encomienda de trabajar en el proyecto coral y, a la vez, sacar producciones individuales. Escuché a cada uno por separado y el resultado de lo que paso allí te lo resumo en que terminé cantando, porque de repente sentí que yo tenía la edad de ellos en mi época, como uno más. Y a mí, para sacarme la guitarra de mi estuche, hay que provocarme. Creo que ese es un buen termómetro de lo que siento en Camagüey.

Fotos: Ricardo de la Paz Cervantes

Sin embargo, Luis Alberto Barbería Díaz quizás no imagina lo que significa para esos y otros tantos jóvenes para los cuales forma parte del playlist de vida. Y aunque se defina como un artista exigente, que antes afinaba las clavijas de su guitarra con alicate, aquel que se acerque a él siente los brazos abiertos de esa Habana que salva con rockotocompás: sin llave de paso, entre la boca y el alma de tantos.