Música cubana


Eduardo Sosa sobre la Jornada de la Canción Política: «Mantener este evento es saludable»

El trovador Eduardo Sosa es uno de los artistas que se ha vuelto cómplice de la Jornada de la Canción Política, y por ello regresa una y otra vez a este evento, el más antiguo que se conserva de la nueva trova en Cuba y al mismo tiempo el más añejo de la Asociación Hermanos Saíz.

En medio del ajetreo de la 46 edición de la Jornada, celebrada recientemente del primero al 4 de agosto en Guantánamo, Venceremos pudo intercambiar con este cantautor, una de las mejores voces defensoras de la canción inteligente en el escenario musical cubano actual.

“La Jornada de la Canción Política tuvo en sus inicios un compromiso con la presencia política en la música y en el panorama de hoy va más allá del nombre y los prejuicios que la rodean.

“Mantener este evento es saludable para la música cubana, y es muy valiente que las autoridades culturales mantengan su nombre –recalca Sosa- llevando la palabra política implícita, además de hacer acciones culturalmente importantes por su trascendencia, como visitar la Brigada de la Frontera, a los espacios alejados. Es genial que se siga haciendo este evento».

Usted ha participado en varias ocasiones en la Jornada ¿Por qué vuelve?

«Es un compromiso con la trova, que va más allá de eventos y festivales. Tengo amistades acá y de una forma u otra puedo ayudar en la organización. La participación de figuras como Marta Campos, Heidi Igualada, Pancho Amat o Augusto Blanca, me crean la responsabilidad de estar aquí porque vale la pena».

Eduardo Sosa en Guantánamo 2

Hay muchos jóvenes participando en el evento ¿Cómo ve esa integración en el desarrollo de la nueva trova?

«Me gusta ver el nivel participativo que tienen los jóvenes, su intención de crecer en la música, de comerse el mundo, están invadiendo las redes con su música, a pesar de que no hay una superación constante; conversas con ellos y te das cuenta que no hay un nivel de lectura y la literatura forma parte esencial de hacer música y les está faltando eso.

“También depende de las oportunidades que tengan a su alrededor, que le incentiven a seguir superándose como escalón para crecer, siempre los exhorto a que crezcan como trovadores, como seres humanos, a crear canciones tanto para entretener como para ayudar al mejoramiento humano”.

¿En qué está trabajando Eduardo Sosa actualmente?

“Estoy muy animado con el proyecto De donde viene el amor, que surgió en la pandemia. A través de él ya hemos estado en las provincias de Villa Clara y Sancti Spíritus con amigos como Annie Garcés. La base de ello es llegar a las localidades más apartadas y no solo ir y cantar, también contarle historias de la trova, de las canciones, para sembrar esa semilla cultural en el corazón del pueblo, para que tengan una visión de la música, y así ir generando un interés por la cultura”.


Luis Barbería: un tipo sin llave de paso

Hay pocos momentos en la vida en los que se puede conocer a esas personas que, aunque no lo sepan, forman parte de nuestra historia personal. Pero mucho más grande resulta el encuentro cuando también constituyen almas de generaciones enteras, a las cuales han dotado de recuerdos, sentimientos y hasta voz.

Tal es el caso de Luis Alberto Barbería Díaz, quien compartió junto a los agramontinos en la novena edición del Festival Canto Adentro, que se desarrolló del 19 al 21 de noviembre en Camagüey; evento auspiciado por la filial de la Asociación Hermanos Saíz en la urbe principeña.

Cantautor, compositor, productor musical y cofundador de la agrupación Habana Abierta, Barbería llega hasta la Casa del Joven Creador del territorio con una inmensa voz sincera que, como nuestro Festival, nace de las profundidades del alma.   

Muchos conocen a Barbería, pero no tantos a Luis. ¿Qué características te definen como persona?

Me defino como un guajiro de Pinar del Río, que un día, por casualidad de la vida, le llegó un grupo de canciones que le gustaron y de repente terminó haciendo canciones que le gustaron a un puñado de gente y a varias generaciones que conocen a Habana Abierta.

No me gusta el abuso y para mí el arte es innegociable. A veces tengo fama de pesa’o, porque en ocasiones las personas confunden ser exigente con ser pesado, pero el que me conoce de verdad sabe que me encanta hacerme dueño de los problemas y los sueños de la gente. 

Me identifico con algo que siempre he dicho, y es que entre la mente y la boca no tengo llave de paso. Tengo el defecto y la virtud de que no pienso las cosas y las digo como las siento y eso pasa con mis canciones.

Fotos: Ricardo de la Paz Cervantes

Habana Abierta significó mucho para disímiles generaciones y significa todavía, porque cada día existe y existirá un joven que descubra a esta agrupación, pero ¿qué significa Habana Abierta para ti?

Es mi casa. Nosotros somos un bando de creadores que cada uno tiene su obra y carrera, y Habana Abierta es como la nave nodriza, la casa de los padres donde regresas cada domingo a comerte el potaje de tu abuela. Y aunque tengas tu apartamento, sabes que esa es la casa tuya.

Nosotros somos un piquete que cada vez que pasa algo en alguna parte del mundo en donde estamos repartidos nos llamamos para saber del otro. Cuando tenemos un concierto quedamos horas antes en un sitio a reír, a beber, para tocar luego con esa energía.

Habana Abierta es como mi casa, es mi escuela, es mi taller: todo.

¿Cómo te relacionas y cuánto te aporta el arte joven?

A mí me aporta mucho. Creo que el que no mira para atrás cuando viene gente detrás de ti, corre un gran peligro. Ahora estoy en esta etapa, en que me he puesto en segunda fila como artista y estoy haciendo carrera como productor, porque me apasiona cumplir los sueños de los jóvenes que tienen cosas que decir y que apuestan por el camino largo y no por los atajos.

Los jóvenes me tienen el corazón cogi’o: los jóvenes cubanos, los creadores, los inconformes, los valientes. Me están dando una lección. A veces piensas que están en la bobería o que no están para nada, pero no. Están revolucionando cosas en varios sentidos. Mis respetos para esos jóvenes de todo el mundo.

Fotos: Ricardo de la Paz Cervantes

En esta ocasión llegaste a nuestro Festival como cantautor, conferencista y productor musical. Cuéntanos un poco sobre tus experiencias en este sentido.

Disfruto mucho contar mis vivencias, guitarra en mano y documentándolo todo con canciones. También he tenido la suerte de producir a jóvenes artistas cubanos, como Toques del Río y Rolo Rivera, y me apasiona mucho. Mi carrera quisiera que fuese así, detrás de la mesa de grabación, contribuyendo a los sueños de un artista joven con una propuesta interesante que haga avanzar la música. 

Yo no quiero ser ni famoso ni exitoso. A pesar de que sigo haciendo canciones, puedo cantar en la sala de una casa para cuatro amigos o un escenario con cincuenta o un millón de personas. Yo canto y lo disfruto.

En anteriores ocasiones has planteado que la fama no es tan importante como el hecho de compartir momentos y sentimientos y, precisamente, en esa visión se enfocó esta novena edición del Festival Canto Adentro. ¿Cómo has sentido este encuentro con los jóvenes camagüeyanos?

Me reuní con los muchachos de Trovesías con los cuales tengo la encomienda de trabajar en el proyecto coral y, a la vez, sacar producciones individuales. Escuché a cada uno por separado y el resultado de lo que paso allí te lo resumo en que terminé cantando, porque de repente sentí que yo tenía la edad de ellos en mi época, como uno más. Y a mí, para sacarme la guitarra de mi estuche, hay que provocarme. Creo que ese es un buen termómetro de lo que siento en Camagüey.

Fotos: Ricardo de la Paz Cervantes

Sin embargo, Luis Alberto Barbería Díaz quizás no imagina lo que significa para esos y otros tantos jóvenes para los cuales forma parte del playlist de vida. Y aunque se defina como un artista exigente, que antes afinaba las clavijas de su guitarra con alicate, aquel que se acerque a él siente los brazos abiertos de esa Habana que salva con rockotocompás: sin llave de paso, entre la boca y el alma de tantos.


Hasta siempre, querido Adalberto

Este miércoles 1 de septiembre hemos amanecido con la noticia de la muerte de Adalberto Álvarez, víctima del coronavirus. Días atrás se había corrido la información de su fallecimiento, pero luego supimos que era una fake news. Por eso en un momento pensé que de nuevo todo era falso, pero no, lamentablemente la covid nos vuelve a dar un golpe bajo y se nos va alguien muy querido por los cubanos y cubanas residentes en el país o en su diáspora.

[+]


Cubadisco 2021: El dilema de las nominaciones

Hace algunos años que la Feria de la Música Cubana Cubadisco —cuya vigésimo tercera edición se realiza este año de manera online, del 13 al 23 de mayo— genera opiniones encontradas a partir de cómo se organizan las diversas categorías y nominaciones. El esfuerzo loable por desarrollar el certamen en el marco de las irreparables consecuencias para la cultura que ha dejado la pandemia de la Covid-19, amerita aún la observancia de un diseño cada vez más a tono con la realidad de la industria y con la demanda de un público ávido de contenidos musicales de excelencia.

Me refiero no solo a lo que se promociona en los medios o en las redes sociales, sino también a lo que se “explica” y se “justifica” del diseño del evento más importante que tiene la música cubana en el año, sobre todo, en el papel que juega el criterio especializado y la participación de los expertos de la industria y los creadores —principales protagonistas del certamen— a la hora de decidir su funcionalidad. Es verdad que no debe dejarse al azar o a lo que dicte la mayoría, la decisión final de quiénes son los nominados o premiados —para eso trabaja gran parte del año el grupo consultivo del Premio—; pero sí esclarecer qué función tiene la votación (ya sea o no por un premio de popularidad o de los medios especializados) que justamente se colocó esta vez en la plataforma Streaming Cuba y a cuyo link solo se accede a través de la telefonía móvil.

¿Todos tuvieron acceso? ¿Se comunicó eficientemente esta posibilidad que no se había tenido en años anteriores?

Las redes sociales han venido a suplir un espacio cada vez más importante de socialización de contenidos en un país que cada año incrementa su acceso a Internet. Pero, ¿cómo se redirecciona a los públicos hacia esos contenidos?, ¿es el espacio online suficiente para llamar la atención sobre un evento de relevante importancia para la cultura cubana? Si bien es un logro que un canal especializado como Clave haya engrosado su parrilla con los contenidos del certamen 14 horas de transmisiones diarias, creo que habría que redireccionar esa parrilla hacia otros canales y horarios estelares necesitados de buenos contenidos musicales (los espacios de las noches de sábados y domingos por Cubavisión, por ejemplo, donde en otros momentos se han programado). Lamentablemente, en Cuba todavía todos no tienen acceso a Canal Clave.

Conciertos para un Premio y Documentales para un Premio, preparados específicamente para resaltar la labor y resultados de Cubadisco, son materiales de excelente calidad que debieran socializarse con más regularidad y en diversos medios y soportes. También el espacio Tienes la Palabra, que ha organizado en las tardes el Ministerio de Cultura y la red de Streaming Cuba, y donde han comparecido con sus criterios varios musicólogos y especialistas, ameritaría un lugar más relevante en los medios tradicionales de comunicación.

Pero sin dudas, la parte que sigue generando más opiniones cada año en el diseño de Cubadisco, es la manera en que se organizan las nominaciones y las categorías a premiar. Debo reconocer lo difícil que resulta organizar coherentemente dos años de producciones fonográficas (la edición de 2020 no se realizó por los efectos de la pandemia) y la amplitud de categorías surgidas este año por esa particularidad. Sin embargo, aún quedan lagunas conceptuales que movilizan la opinión especializada, de los públicos y de los propios músicos participantes.

Sigue la dicotomía dentro de la Música Urbana, donde no calificamos certeramente a ciertos géneros mal vistos por la política cultural: acabemos de llamar al reggaetón por su nombre si lo vamos a nominar y a premiar. El rap, la cultura hip-hop, la escena electrónica y otros géneros también concebidos desde la urbanidad engrosan esa categoría, ¿por qué el eufemismo con un género que ha evolucionado y cuya popularidad y dinámicas de producción y promoción crecen por días?, ¿acaso sus valores musicales, ponderados por un jurado que nomina, no son suficientes para legitimarlo?

El criterio cuantitativo no debe ser el único medidor a la hora de organizar y diseñar las categorías en Cubadisco. Los criterios de selección y organicidad deben buscar el equilibrio representativo de lo que se produce musicalmente en un período, pero también de cómo se produce y cuáles son las tendencias más actuales de esa producción dentro de la industria. A mi juicio, ya es hora de que una categoría como el single, cuya práctica de producción está legitimada a nivel mundial, se nomine. Incluso, músicos cubanos de reconocida trayectoria como Leoni Torres o X Alfonso, como también la mayoría de los defensores de la escena urbana, diseñan sus lanzamientos y producciones de esta manera (el propio Leoni Torres, después de Salseando, no produjo un CD completo hasta este 2021, ¿por eso no tiene derecho a estar y competir en Cubadisco?) Algunas de las reflexiones sobre el tema ya fueron expuestas en el espacio Tienes la Palabra, donde las musicólogas Yentsy Pérez Rangel y Leannelis Cárdenas expusieron el asunto. Cubadisco tiene también la misión de orientar, de marcar pautas para la producción fonográfica en Cuba. La inserción de esta categoría obligaría a las disqueras cubanas a cambiar para bien económico y promocional sus producciones, algo que ya hacen algunas pero que solo se generaliza a la hora de hacer campañas políticas o de bien público.

En el mismo sentido, si hemos pasado casi dos años elaborando contenidos caseros o los llamados lives,  potenciados incluso desde la institucionalidad para dar salida a la obra de los músicos en los llamados conciertos Estamos Contigo, por qué no se tuvo en cuenta esta categoría que ya han introducido otros certámenes como el Lucas, por ejemplo. Hay también calidad en varios de estos materiales, capaces de competir y servir a la vez de estímulo a quienes no han parado su creación incluso en los momentos más difíciles de la pandemia. De eso también trata la labor de un artista, de buscar soluciones, de ser lo suficientemente creativo a la hora de hacer llegar su obra al público.

Es difícil —repito— lograr uniformidad dentro de la gran variedad de producciones recibidas. Defiendo incluso la inclusión de categorías que este año muestran ciertas zonas pobladas de la producción, como el caso de Antología/Versiones o Nuevos Cantautores (aunque esta última todavía es muy discordante con su hermana mayor, la tradicional Ópera Prima), pero incluso, la existencia de estas u otras categorías no debió imposibilitar la participación de obras que muy bien funcionaban en otras, amén de que creciera el volumen categorial. Por ejemplo, ¿que imposibilita que un excelente disco como A romper el coco, ubicado en la categoría Tradición Sonera del área de música Patrimonial, concurse igualmente en Antología/Versiones?, ¿acaso no es también un disco de versiones? Lo mismo pudo suceder con A Journey through Cuban Music, de Aimée Nuviola, disco de versiones pero también de música bailable (categoría en la que ganó un Grammy Latino); o con ¡Ay! Mamá Inés. Llegó la Valdés, cuya excelente intérprete pudo también participar en Cancionística; o con un disco experimental de electrónica y música house como Deja la bobería de Dj Reitt & Shanara, conformado por versiones a temas antológicos de la música popular cubana, que pudo a su vez estar también en Antología/Versiones.

Sirvan estos ejemplos como botón de muestra del problema, pero existen otros muchos dentro de los nominados de este año. ¿Por qué las cuotas? Si hay diez buenos discos en cada categoría, debieran estar nominados como corresponde, como sí ocurrió en las categorías Audiovisuales, en algunas de las cuales hay seis, siete y hasta ocho concursantes. Más importante resultaría analizar precisamente las áreas de silencios que todavía existen y que no llenan ni convocan categorías en importantes géneros de la música cubana desatendidos o no promocionados por las disqueras, algo que ha señalado por estos días el crítico Oni Acosta.

La diferenciación etaria está bien para llamar la atención sobre cierta superproducción cualitativa en determinados géneros, pero ha sido una práctica de los últimos Cubadisco el separar competitivamente a los jóvenes de los consagrados, sobre todo en la música popular bailable o el jazz, y esto no me parece estratégicamente correcto. Este año, dada la cada vez más creciente participación de los jóvenes, surge Nuevos Cantautores y ninguno de los nominados en esa categoría participa en otras donde debieron estar: Nueva Trova, Canción Contemporánea o Cancionística, por solo mencionar algunas de las probables. Cubadisco premia la mejor producción de un año, ningún consagrado va a dejar de serlo por “perder” en buena lid con un joven; sin embargo, para un joven músico es muy importante saber que compitió con los mejores exponentes de su género.

Por último, quiero hacer referencia a un debate bizantino que ha avivado por estos días el maestro Joaquín Betancourt, Premio Nacional de Música, en sus perfiles en redes sociales, y que tiene que ver con el reconocimiento de los arreglistas, repertoristas y productores musicales.

En la última edición fue reconocida con el Premio al Productor Élsida González, productora ejecutiva del disco que a la postre se alzó con el Gran Premio, Saxofones live sessions; anteriormente, en 2018, debemos suponer que Jorge Aragón, productor del disco Libre de pecado. Beatriz Márquez canta a Adolfo Guzmán ganador del Gran Premio y de varias categorías, quien recibió a la par el reconocimiento con la intérprete en la gala de premiados, fuera el Productor de ese año. Debo suponer que este año igualmente se dé el premio que quizá resulte del Gran Premio Cubadisco 2021. Pero, ¿por qué no se nomina igualmente esta importante especialidad en una categoría? Digo más, ¿por qué no se estimula debidamente la notoria labor de estos especialistas, igualmente músicos, sin los cuales la producción fonográfica no existiría?, ¿por qué, aunque no resulten premiados en Cubadisco, no se reconoce su labor en otras tantas producciones que desarrollan en el año y que son nominadas o premiadas en otros certámenes? (sirva de ejemplo puntual este año, el caso de Roniel Alfonso, premiado en el Grammy Latino 2019 con el disco A Journey thruogh Cuban Music de Aimée Nuviola; o el de los cubanos nominados al Grammy Latino 2020).

Estas y otras reflexiones siguen moviendo el análisis de Cubadisco 2021 y es bueno que así sea, la polémica demuestra que la música cubana sigue estando viva y que constituye la piedra angular de las manifestaciones artísticas de la cultura cubana.


Al compás de nuestro son

El son creció en La Habana, y se fue a New York… Así se referiría al son cubano el reconocido músico Isaac Delgado en una de sus canciones. Y esta no es una frase cualquiera, sino la manera de narrar, en pocas palabras, el recorrido que haría tan distinguido género musical. De Oriente a La Habana, de La Habana a New York, de New York a varios países, en fin…de Cuba pa´el mundo entero.

Nacido en las zonas rurales del Oriente cubano en la segunda mitad del siglo XIX, el son es, sin duda alguna, uno de los grandes baluartes de nuestra cultura musical. Ya sea porque en él coexisten, bajo un maridaje perfecto, elementos musicales legados por los antecedentes hispano y africano; porque a él debemos la tan usada y conocida “clave cubana”, o también, porque desde sus inicios hasta nuestros días sus textos y temáticas han estado relacionadas con lo más autóctono y cotidiano de nuestra gente: el son es la cara más internacional de la música cubana.

De forma totalmente orgánica, el son fue evolucionando y adaptándose a la realidad sonora de cada etapa por la que transitó. Asimismo, supo legar muchas de sus características musicales y estilísticas a los distintos géneros con los que convivió y aun convive como una suerte de denominador común en gran parte de la historia musical en Cuba. Elementos como sus figuraciones rítmicas, la estructura de sus canciones, la manera de acompañar en instrumentos como el tres, o la forma de decir de la trompeta, son rasgos que podemos encontrar casi siempre, si de música cubana se trata.

Compositores e intérpretes de todas las etapas han aprovechado indistintamente los valores y favores del son. Algunos decidieron dedicarse únicamente a interpretarlo y hacer una carrera de su mano; otros optaron por incorporar a su obra varios de sus rasgos musicales más significativos en pos de enriquecer y cubanizar su creación. Lo cierto es que, de cualquier manera, el son ha llegado hasta nuestros días y continúa siendo parte de la banda sonora de la Cuba actual.

Aun cuando desde hace varias décadas la producción sonera en Cuba no es de las más prolíferas, este género cubanísimo sigue dando de qué hablar gracias a la obra de muchos de nuestros músicos quienes, desde sus códigos estéticos y sonoros completamente renovados y contemporáneos, apuestan por la defensa de la tradición musical en la Isla. 

Un ejemplo de esto es la playlist que les compartimos a continuación, en la que les regalamos varios sones contemporáneos, hechos por cubanos desde Cuba.

1–Un montón de estrellas

Un montón de estrellas del cantante cubano Polo Montañez se convirtió en un éxito rotundo dentro del continente americano.

De la mano de Fernando Borrego Linares “Polo Montañez” apareció en el espectro musical cubano e internacional, y es uno de los temas que, en mi opinión, marcó el camino de la música tradicional cubana contemporánea. Perteneciente al álbum “Guajiro natural” que viera la luz bajo el sello Lusafrica (2000-2001), Un montón de estrellas se convirtió en un éxito rotundo dentro del continente americano. Poseedor de sutil belleza literaria, construida desde el lenguaje coloquial y la sensibilidad más natural, también destaca por su gran riqueza musical, sobre todo en lo concerniente al trabajo melódico-armónico de la canción, en contraste con la sencillez propia de los sones montunos. Esta combinación resultó gancho perfecto para acceder a todo tipo de público.

2-Cuida´o cuida´o

David Álvarez, voz líder y director de la agrupación Juego de manos, con la canción Cuida´o con el perro que muerde callao se convirtió en uno de los cantautores más escuchados por el pueblo cubano.

Más conocido como Cuida´o con el perro que muerde callao (guiño a la composición homónima de Faustino Oramas), este tema de la autoría de David Álvarez, voz líder y director de la agrupación Juego de manos, se convirtió prácticamente en un himno durante los primeros años de la década del 2000. Parte del CD “Mundo loco”, publicado precisamente en el año 2000 por el sello discográfico del Reino Unido Tumi Cuban, Cuida´o cuida´o está escrito a la manera de El Guayabero, donde el empleo de recursos literarios como el doble sentido y la picaresca propia del cubano no se hacen esperar. La excelente concepción e interpretación de la obra, hacen que repitamos su escucha una y otra vez.

3-Cántame como ayer

Sobre los límites estilísticos de los que pudiera ser entendido como salsa o son, llega este track del reconocido cantante cubano Isaac Delgado. Contenido en su álbum “Prohibido”, producido en el año 2005 por el sello discográfico Lusafrica, este tema resulta de gran atractivo para el oyente y para el bailador. Cántame como ayer, a pesar de ser una composición contemporánea, hace uso de forma muy inteligente de variados rasgos- estilos característicos del son cubano más tradicional, entre ellos destaca el solo de trompeta que aparece al final de tema.

Es válido mencionar como valor añadido lo cadencioso y elegante que resulta la voz de Isaac Delgado en cada una de sus interpretaciones, y esta no es la excepción.

4-Después de un beso

Atendiendo al llamado de la trompeta de Alexander Abreu, comienzan los primeros acordes de este tema, que forma parte del CD “Haciendo Historia”, licenciado por el sello Unicornio en el año 2008, y el primero que inicia el rumbo discográfico en Cuba de la agrupación Habana de Primera. Esta orquesta de todos estrellas, para suerte nuestra, decidió regalarnos esta joya musical. Como hilo conductor el tumbao cubano hecho por el tres, rasgo indiscutible de tradición y cubanía, unido a la forma fresca y novedosa de arreglar de Abreu, Después de un beso es un ejemplo claro de la sonoridad del son cubano contemporáneo. Poseedor de un montuno que parece haber sido escrito por los grandes soneros, este es un tema que se disfruta de principio a fin. 

5-Tributo

Sexto track del fonograma “Alma de Sonero” del cantante y compositor cubano Mayito Rivera, que saliera al mercado bajo el sello europeo Connector Records en el año 2013. Dueño de una de las voces más completas y virtuosas de la escena musical cubana contemporánea, el ex cantante de la conocida agrupación Van Van, nos regala un son interpretado de manera totalmente tradicional, remitiendo al oyente a las sonoridades propias de los septetos santiagueros de las primeras décadas del siglo XX. Tributo es un digno homenaje a grandes soneros de la música cubana, en el que no solo se disfruta la impecable interpretación de Rivera, sino también la exquisitez de la composición.

6-Los caminos de Ifá

Cuando se habla de son cubano contemporáneo, necesariamente hay que destacar la obra del Premio Nacional de la Música Adalberto Álvarez. Bajo el sello discográfico Bis Music, nace en el año 2013 el CD “Respeto a los mayores” de Adalberto Álvarez y Su Son, fonograma al que pertenece el tema Los caminos de Ifá. Deudor del legado de los grandes maestros soneros, el Maestro Adalberto ofrece lo que pudiera ser visto como una recontextualización del son cubano, fusionando la majestuosidad sonora de los grandes conjuntos que lo interpretaron, con la frescura de códigos musicales más contemporáneos.

7-Seguir viviendo

En la voz de Emilio Frías llega este tema de El Niño y La Verdad. Con una sonoridad mucho más apegada a los códigos estilísticos de la música popular bailable de hoy, Seguir viviendo resulta una nota de elegancia y buen gusto dentro del fonograma de esta agrupación “Llegó la verdad”, que viera la luz en el año 2014, bajo el sello discográfico cubano EGREM.

8-La fiesta no es para feos

Mencionar cualquier producción del Septeto Santiaguero, como es el CD “Raíz”, que viera la luz en el año 2017, por Producciones EGREM, es sinónimo de calidad musical, cubanía y cadencia. Los ganadores del Latin Grammy 2015, en la categoría de mejor Álbum Tropical Tradicional con el fonograma “No quiero llanto. Tributo a los compadres”, pusieron a bailar una vez más al público que los sigue con el tema La fiesta no es para feos, una composición concebida desde el respeto más absoluto a la tradición sonera de Santiago de Cuba.

9-El swing del son

De la mano de uno de los grandes músicos y treseros cubanos, el maestro Pancho Amat, llega este tema contenido en el fonograma del mismo nombre que licenciara la disquera EGREM en el año 2018. El swing del son no es más que la reinvención y actualización de los códigos de la música tradicional cubana. Gracias a la capacidad musical y virtuosismo del maestro Amat, este tema ofrece una mixtura perfecta entre tradición y contemporaneidad.

10-Tu mirada

Este sencillo es el resultado de la colaboración musical entre Leoni Torres, Alexander Abreu y Kelvis Ochoa, tres destacadas figuras de la escena musical contemporánea cubana. Aun cuando Leoni Torres es un cantautor que pudiera ser enmarcado dentro de la sonoridad de la música pop, tuvo a bien escribir este tema partiendo de las bases sonoras de un género tan cubano como el son. Con un leguaje fresco y actualizado, y con armonías propias del mundo popero, pero siempre respetando los códigos estilísticos de la tradición sonera, Torres se las arregló para concebir una composición sencilla, de fácil escucha, pero para nada facilista, con la cual  logró gran aceptación en el oído popular. El contraste logrado entre los timbres vocales y manera de decir de Alexander Abreu, Kelvis Ochoa y el propio Leoni Torres es, sin duda alguna, un plus añadido.

Nota: los temas están ordenados cronológicamente.

 

 

*Publicado originalmente en el blog https://cidmucmusicacubana.wordpress.com/. Centro de Investigacción y Desarrollo de la Música Cubana.


Compás #3: Santiago: cuna de la música (+Galería y programa)

Santiago de Cuba atesora un patrimonio musical extraordinario, y no se trata de una exaltación a ultranza, hay muchos argumentos tangibles para demostrarlo. El espíritu alegre del santiaguero brota al compás de la buena música.

Esta ciudad es indudablemente manantial de la cultura afrocubana, desde donde bebe el jazz que cultivan hoy nuestros músicos, presentes en la octava edición del Festival Jazz Namá. Evento que desde el pasado día 25 y hasta este 28 de febrero reúne a exponentes del género dentro y fuera de Cuba.

fotos cortesía de la ahs de santiago de cuba/archivo

Las tres jornadas que han transcurrido del Festival demuestran que en esta edición, el evento trae al escenario virtual una combinación explosiva de artistas consagrados y jóvenes músicos. Del patio, con sus “santiaguerías”, se presentaron los prometedores artistas José Ernesto González, Giselle Lage Giln e Iván Sánchez Guardiola, excelentes exponentes del género.

Desde el principio apoyó la idea y obsequió a los organizadores del evento el tema challenge del Festival, Alias “Proyecto VT”, José Ernesto González Ulloa, de origen santiaguero radicado en La Habana; es graduado de nivel superior de viola y violín, y domina también el piano. Con la experiencia de haber tomado cursos de improvisación de jazz y de música electrónica, son estos los géneros de su preferencia, además de los ritmos cubanos.

Limpieza y serenidad en sus interpretaciones describen a Giselle Lage Gil, joven cantante, compositora y pianista santiaguera, quien “adereza con su voz una ciudad; en el piano conquista el silencio y nos devuelve sus melodías como un regalo, como una sublime confesión de que la belleza aún existe”. Así nos la describe el periodista Jorge Albear Brito.

José Ernesto González Ulloa. fotos cortesía de la ahs de santiago de cuba/archivo

El Iris Jazz Club fue el escenario propicio para que la figura femenina del evento capturara para la eternidad su música en una cápsula promocional Jazz Namá Plus y nos deleitara, después de tanto tiempo de confinamiento, de su dulce voz y su intensidad al piano, como una caricia necesaria. Sorprendió al cierre del concierto, con una canción musicalizada por ella y compuesta por su madre (Sara Gil), sobre el amor en tiempos de distanciamiento social.

Abrazando su saxofón me asegura que vive por ella… y es que la música es la protagonista de las mayores y mejores emociones de su vida, guía sus días y ocupa todo su tiempo y talento.

Músico instrumentista, compositor y arreglista es el joven Iván Ariel Sánchez Guardiola, integrante y director del grupo Influencia de Santiago de Cuba. Ha compartido escenario con reconocidas figuras del Jazz cubano… y como parte del programa online del Festival Jazz Namá, disfrutamos de su improvisación sobre el tema challenge del encuentro y un material audiovisual, donde ofrece algunas valoraciones sobre el evento.

Giselle Lage Gil, joven cantante, compositora y pianista santiaguera. fotos cortesía de la ahs de santiago de cuba/archivo

Músico instrumentista, compositor y arreglista es el joven Iván Ariel Sánchez Guardiola, integrante y director del grupo Influencia de Santiago de Cuba. fotos cortesía de la ahs de santiago de cuba/archivo

No hay duda que la música cubana es especial, tiene un sabor y un ritmo único. La música es un componente esencial de la espiritualidad del cubano. En su sangre corre una mezcla de aborigen, español, africano, mulato. De ella heredamos una cultura mestiza que se caracteriza por el arraigo a las tradiciones artísticas, firme bastión de esa identidad que siempre cultivaremos.


Compás #2: Salvando la memoria (+ Galería)

Una nueva travesía musical desde el ciberespacio, ha sido la segunda jornada del Jazz Namá. El evento se acercó a quien cariñosamente llamamos Miguelón, reconocido percusionista matancero,  miembro de la UNEAC, profesor y promotor del jazz cubano. Una merecida cápsula Jazz Namá Plus para Miguel Rodríguez Zulueta, director del grupo Mestizaje, uno de los mayores exponentes del AfroJazz cubano, que prestigia el festival.

Rodríguez Zulueta (Miguelón)

“No podría contarse la historia cultural de Santiago de Cuba sin hacer referencia a la Casa del Caribe. Como institución rectora de los estudios sobre los procesos socio-culturales de la región, su hacer ha significado un enlace con otros pueblos con los cuales compartimos ideas, ancestros, motivaciones y color”. Fueron algunas de las palabras que escribiera Juan Edilberto Sosa Torres, presidente de la AHS en la provincia, para la entrega del reconocimiento por los 40 años de la Fiesta del Fuego. Momento especial de la jornada que fue transmitido en vivo.

entrega de reconocimientos

“Para mí el amor es la llave de todo, el motor del mundo, es la energía secreta detrás de cada nota que toco”. Bajo esa premisa vive y hace buena música David Gómez Cruz, estudiante de saxofón del conservatorio Esteban Salas, en la urbe santiaguera. Un joven al cual su talento e inquietud musical lo acercaron al jazz.

El documental Bitácora, de la AHS en la Ciudad Héroe, le dio la oportunidad de visualizar su obra y darle la certeza de estar transitando por los caminos correctos dentro del amplio espectro de la música cubana. Así demostró en su cápsula promocional Jazz Namá Plus y en su improvisación sobre el tema challenge del Festival.

Pero David no está solo, dirige el grupo DjazzVi, impetuosos jóvenes que aportan singular cubanía al jazz, así demostraron en su concierto “A tocar con manana que no hay más ná.”

Esta edición del Festival Jazz Namá propone un reto de interpretación musical, la invitación ya está en las redes, y el grupo Influencia Jazz Trío también aceptó el desafío de improvisar sobre el tema challenge del evento, compuesto por José Ernesto González.

David Gómez Cruz, director del grupo DjazzVi

David Gómez Cruz, director del grupo DjazzVi

El guitarrista Andy Garcia Ginoris, director de la agrupación matancera, comenta al Portal del Arte Joven Cubano: “Hacemos música porque nos nace y es la forma que tenemos de expresarnos y dar a conocer quiénes somos”. Y en esta octava edición del Festival, sus tres momentos les permitieron demostrar quiénes eran dentro del panorama musical cubano.

grupo Influencia Jazz Trío

La propia historia ha demostrado, que ir en busca de las raíces es sinónimo de buenos resultados para la cultura, sobre todo cuando los jóvenes son protagonistas del cambio y hacen eco del carácter desenfadado y progresista, que caracteriza este género.

Este evento tiene la intención de crear nexos entre los jazzistas contemporáneos y los orígenes del jazz desde una óptica local e historiográfica, en un ambiente acogedor que permita la libre creación y expresión, de un arte que siga siendo contemporáneo y renovador, aunque sea ciento por ciento online.

 


«Santa Clara Enamorada» en el ámbito virtual

Bajo el eslogan «Acordes y versos a tope de cobertura» se desarrollará próximamente la cuarta edición del Festival Santa Clara Enamorada, pero en esta ocasión de manera virtual debido a la adversa situación epidemiológica.

Con el auspicio por la Sucursal de Artex en Villa Clara y la Asociación Hermanos Saíz (AHS), el evento se dedicará a la poesía y la música cubana en todas sus expresiones y géneros musicales.

La página de Facebook Sucursal Artex en Villa Clara será la plataforma digital oficial del festival, en la cual se visualizarán los materiales audiovisuales elegidos por el jurado, que estará integrado por las maestras Isabel Díaz de la Torre, Yolanda Martínez Ordoñez e Irina Toledo, así como por los poetas Yamil Díaz y Yasmany González.

De acuerdo con el comité organizador del certamen, se entregarán seis premios por categoría, además del correspondiente al de la Popularidad y el Gran Premio.

Los apartados en concurso son: poesía, solistas, formatos de música popular (dúos, tríos, cuartetos hasta octetos y agrupaciones corales), música popular bailable, formatos de música de cámara instrumental y solista Instrumentista.

Los días 9 y 10 de febrero se compartirán las obras en concurso en las redes sociales y comenzarán las votaciones por la obra más popular, que estará vigente hasta el 13 a las 12:00 a. m.

El jurado sesionará desde sus casas, y el 15 de se darán a conocer los premios por los medios tradicionales de comunicación y publicados en las redes sociales.


Por los caminos de la trova

Pedro Sánchez Zapata es un joven lleno de arte y poesía que desde su natal Guantánamo desanda los caminos y crea nuevos trechos que lo conducen al género más universal de los cubanos. Una persona común, para quien la trova es la génesis de sus creaciones, es su piel y sombra, una actitud ante la vida, la mejor compañía para componer y cantarle al hombre, a su entorno y sentimientos.

Resguardado por una guitarra como cómplice y ritmos que heredó de sus ocho años en Santiago de Cuba, cuna de la nueva trova, Pedro ha llegado a Camagüey con esos temas profundos que lo sumergen en las agitadas aguas del amor; con su elocuencia perspicaz y esa unión casi inmediata con una ciudad de cantautores y hogar de ese “último bohemio” que fuera Miguel Escalona.

Aunque estudió la carrera de filología en la Universidad Oriental de Santiago de Cuba, para él la música: “es el motor impulsor de mi energía y es un reflejo de mi vida, un rescate de los inicios de mi realidad marginal y hoy es la forma de lidiar con el mundo y mis demonios. Hay gente que llora, hay gente que bebe, que se droga y es violenta, yo hago canciones para todo, para procesar los problemas, las alegrías, los extremos sentimentales, para mí eso es la música, la mejor forma de existir.”

Pedro Sánchez Zapata y su grupo/Fotos: Cortesía del artista

¿Cómo mantener un estilo musical que esté a tono con las nuevas sonoridades sin perder la lírica que heredaste de la trova tradicional?

Mi conexión con la trova fue una cuestión de espíritu y de apego a ese ejercicio poético que me llamaba la atención. Recuerdo a mi padre poniéndome a escuchar los discos de Silvio Rodríguez, del trío Matamoros y los Zafiros. Hoy la trova es el estilo desde el cual yo asumo la canción de una forma eclética, que no tiene que ver con los géneros musicales porque lo mismo transito por el son, la descarga de energía de una conga, el soul de un buen blues, un funky, la timba y la música brasileña, pero sin perder nunca la belleza y el sentido de la trova tradicional.  

Creo que si no sabes de dónde vienes, no sabes hacia dónde vas. La trova tradicional tiene todo el mérito actual y contemporáneo de la música cubana. A pesar de los años existe en ella una estética que a muchos le pudiera parecer novedosa, gracias al aporte indisoluble de músicos como Antonio Gumersindo Garay (Sindo Garay) y Benito Antonio Fernández Ortiz (Ñico Saquito). Hay que agradecerle a esa etapa de la música, que era muy desprejuiciada, experimental y ajena en cierta medida del mercado musical y de lo que se vende y es consumido hoy por el público; era una manera diferente de contar historias que se alejaba de los patrones a los cuales estamos habituados, desapegada completamente de las reglas y de lo que estaba establecido. Y es eso precisamente lo que intento rescatar.

Pedro Sánchez Zapata durante la velada por el aniversario 4 de la desaparición física del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz/Fotos: Cortesía del artista

Desde tu perspectiva de joven que se inicia en la música, ¿cuáles son los problemas que afronta el movimiento trovadoresco actual?

Un músico se establece en su panorama cultural a través de la validación de su obra y ella se consolida grabando, lo cual es como el “Caballo de Troya” para los jóvenes que intentan hacer carrera fuera de la capital habanera donde se encuentran los principales estudios. A pesar de que existan estos espacios en algunas provincias, son los de la Habana los que escogen los materiales para producir.

 Es muy difícil llegar a grabar con las condiciones requeridas y los recursos económicos para que tu material final tenga la misma calidad que los fonogramas de música popular que hoy va desde el reggaetón hasta la salsa. La gestión de las disqueras no está en enfrascada, a mi entender, en promover un producto cultural estético más allá de su función mercantil.

También está la preparación de los músicos, sobre todo porque en la trova es mayoritariamente autodidacta. Antes existía un mayor referente al quehacer artístico que se formaba en el Centro de Superación de la Música, pues les facilitaba a las personas que no pasaban por las Academias, el espacio para intercambiar con las diferentes instituciones culturales y adquirir las herramientas técnicas. Esto es algo que todavía es necesario y que hoy es carente. Existe un espíritu que se heredó de generaciones anteriores de que el trovador es como un juglar, pero más allá del talento con que se nace, el aprendizaje es fundamental, no importa si haces jazz o trova.

Concierto online de Pedro Sánchez Zapata en la 44 Jornada de la Canción Política de Guantánamo/Fotos: Cortesía del artista

Otro de los problemas radica en el trabajo. Para poder subsistir de tu música necesitas profesionalizarte a través de audiciones que realiza el Centro Provincial de la Música, un proceso que en ocasiones es engorroso e inaccesible. La única manera para estar en el catálogo de esta institución, si no eres graduado de una Academia de Música, es a través de la Asociación Hermanos Saíz y existen muchos jóvenes que no son miembros de la organización y que poseen una obra de valor estético pero que hoy no cuentan con la opción de audisionarse.

La contratación es un mecanismo complicado, puedes hacerlo a través de un empresa sin posibilidad de autogestión o de hacer uso de tus propios medios, lo cual genera una serie de burocracia y de intermediarios, que es apremiante agilizar y regular; y lograr que sea más transparente, más expédito y directo.

¿Cómo ha sido tu vínculo con la AHS y cuánto ha influido en tu desarrollo como artista?

Mi relación con la AHS data ya de 10 años, ha sido de mucho amor y de muchas locuras. Después de tantos festivales, eventos, peñas y grabaciones colectivas, es que estoy comenzando finalmente mi membresía en una organización que me ha dado tanto y que me acogió con todo el respeto y la disposición de ayudarme en mi carrera como artista.

Debo agradecer a muchos presidentes de la AHS en todos esos años por llevarme de la mano y acercarme al arte en momentos que estaba alejado de él. No puedo dejar de mencionar a Eldys Baratute Benavides, un campeón de la promoción cultural de la filial guantanamera de la AHS siempre a favor de la trova, a Ihordan Torres, presidente actual de la AHS de Camagüey, quien me dio todas las posibilidades de superación y facilitó mi camino para llegar al estudio de la EGREM en Camagüey y grabar mi primer fonograma “Caminando” en colaboración con Rumbatá, aún en proceso de mezcla y masterización.

Pedro Sánchez y su grupo durante la grabación del DVD Caminando/Fotos: Cortesía del artista

La filial camagüeyana es privilegiada, por el vínculo estrecho y la sinergia que existe con las instituciones culturales del territorio como la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), el Centro Provincial de la Música, las Casas de Cultura, el Centro Provincial del Libro y la Literatura (CPLL), el Centro Provincial de Artes Plásticas (CPAP) y las Academias de Arte. No todas las filiales del país tienen esa fuerza y es algo que se agradece muchísimo y que se debe también a la labor titánica de Yunielkis Naranjo Guerra, antiguo presidente de la AHS en la provincia.

 La AHS ha sido importante, pues a través de ella he conocido sobre lo que hace mi generación, no sólo de cantautores, sino también de poetas, actores, de artistas plásticos y de otros músicos, vinculándome así al panorama cultural cubano. Me ha brindado los espacios, en los cuales puedo ofrecer un espectáculo con mi música y las vías para promocionarla.

Con el trovador Yordanky Sánchez Socas en la filial de la AHS de Cienfuegos/Fotos: Cortesía del artista

Caminando…

Los inicios de Caminando estuvieron vinculados en gran medida a mi ciudad natal. Surgió de una presentación online desde Camagüey realizada para la 44 Jornada de la Canción Política en Guantánamo, un evento donde crecí como trovador. Se grabaron los temas que se usarían en el video online en el recién inaugurado estudio Caonao de la EGREM en la capital agramontina. Ese proyecto se convirtió finalmente en un DVD bajo la producción artística de Wilmer Ferrán, líder de Rumbatá y de Daniel Martínez como director de audiovisual e imagen. Además contamos con el apoyo y edición de la Casa Productora de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey.

 El material, que consta de seis canciones, videos, un maeking-off y sesiones de fotos, incluyó la colaboración de Darío Valdés Pino en el bajo, a Julio Pablo Santora en las percusiones y a esa gran agrupación camagüeyana que es Rumbatá, con la cual compartimos cuatro de los temas del disco.

La experiencia fue completamente contundente y con ella crecí como profesional; aprendí cómo enfrentarme a un proceso de grabación y a las distintas prestaciones que ofrece un Estudio para crear un material discográfico que es resultado de un lenguaje musical y estético. En ese sentido Caminando me guió hacia la dirección que quiero darle a mi carrera y a mi música.

En la 8va edición del Festival de Trova Canto Adentro, organizado por la filial agramontina de la AHS/Fotos: Cortesía del artista

…

En estos momentos estoy inmerso en el proceso creativo de un nuevo fonograma, que será producido por Luis Alberto Barbería, integrante del proyecto Habana Abierta, con quien también estamos preparando, con el auspicio de la AHS, una serie de conferencias para los asociados sobre las pautas de grabación y la impartición de talleres sobre composición. El objetivo es integrar a los jóvenes de las Academias con los músicos que son miembros de la AHS para que intercambien con importantes y consagrados músicos de Cuba y aprendan de ellos. Pero sobre todo para seguir haciendo buena música.