Trackeando


Trackeando: el arte de rimar y bailar en casa

Surgido en la mitad del siglo XX en los Estados Unidos como un modo de expresión, el rap trascendió fronteras y culturas hasta convertirse en un suceso que hoy forma parte importante de la industria de la música a nivel internacional; sin embargo, mucho trabajo queda todavía de este lado del mundo donde crecen los seguidores y poco son los lugares o productos disponibles para disfrutar del género.

En Camagüey el hip hop se ha buscado un sitio; no obstante, es común que fuera de los eventos o peñas habituales generadas por la Asociación Hermanos Saíz, u otros espacios, se pierda el ritmo y la rima nutrida de vivencias cotidianas.

En el camino de deconstruir estereotipos, que incluyen desde visiones marginales hasta la criticada presencia de la mujer, va hacia adelante la filial agramontina con el Festival de Rap Trackeando: inclusivo y con ganas de despertar la cultura hip hop en Camagüey y, además, recuperar los resultados que con anterioridad ostentaba la provincia.

En ese empeño, cada año, jóvenes de diferentes regiones del país forman parte de las iniciativas que los cultivadores del estilo musical proponen para aumentar el interés de quienes encuentran en talleres, descargas y noches de conciertos una oportunidad para compartir disímiles experiencias.

Sucedió así en esta edición 16. Estuvieron presentes no solo raperos y bailarines, sino que las alianzas llegaron hasta la novedad de ofertar productos relacionados con la cultura underground, cortesía de IO Cool Grafik y el diseñador camagüeyano Luis Omar Álvarez, quienes obsequiaron, además, el trofeo al ganador del torneo de baile.

De igual manera, Djs de la localidad acompañaron el evento que aboga por la variedad y la presentación de este tipo de arte, poco promocionado dentro del panorama musical cubano, como un espectáculo plegado de varias manifestaciones que conforma un solo lenguaje.

En la primera noche quedó definido el triunfador de Hora de Batalla: Jairo Michel Valera Cruz, el Cuatro, de solo 15 años de edad, quien desafió a los más experimentados y sacó de la zona de confort a unos cuantos gallos de pelea con prestigio en las peñas habituales de la Casa del Joven Creador.

Como reconocimiento por las habilidades demostradas y el recorrido para llegar al torneo, los patrocinadores Estudios Alma Record y Fango Record, integrados por los músicos Dawlyn Aldana y Leider Hernández Esteban, premiaron al MC con la posibilidad de grabar un tema musical y un video promocional en estudio de manera gratuita.

Asimismo, reconocidos miembros de la escena del rap y el hip hop cubanos, parte del jurado del freestyle en improvisación, se sumaron al estímulo y anunciaron que también apoyarán la carrera musical de Jairo Michel.

De igual manera, sobresalió en esta décima sexta “temporada” de Trackeando la segunda edición del Top One Fihgt, certamen que contó en una etapa clasificatoria con más de 40 bailarines de toda Cuba, de los cuales 16 fueron seleccionados por la versatilidad de estilos y calidad técnica.

La batalla constituye la antesala de otros eventos con carácter nacional y se integra en el circuito de competencias de freestylers del país, proceso que sirve de motivación para quienes transitan por este camino, con no pocos obstáculos, como la holguinera Elina Claudia Arévalo Rubio, Nina, única mujer clasificada para la más reciente edición del torneo de baile urbano.

 

En esta ocasión, Jesús Contrera Coma, conocido artísticamente como Lil Pop, se alzó con el primer lugar de la competencia, lo cual genera mucha expectativa y masividad aun cuando la cultura del hip hop está bajo la mirada de lo «alternativo» y tiene mayor dificultad para la comercialización de productos que también pueden ofrecer un espectáculo de calidad.

Es así que el Festival de Rap Trackeando se reafirma como una oportunidad para la superación colectiva y el enriquecimiento de un movimiento que muestra, desde la Asociación Hermanos Saíz en Camagüey, la poesía y el talento escondidos en nuestras calles.