La Bestia que merodea el contexto

Bestia contextual, publicado por la Casa Editora Abril, mereció el Premio Calendario de Poesía 2022. Para su autor, Darién Peña Prada, las formas clásicas de la poesía no son un muro de contención.

Este es un libro que habla de la vida. Aunque, pensándolo bien, el autor nos dice: «donde está escrito Vida, por favor/ léase Muerte». Entonces, mirándolo de ese modo, este es un libro que habla de la muerte. Desde un exergo de Ángela Figuera Aymerich que nos insta a morirnos enseguida, en serio, del todo.

Se ha escrito en tono reflexivo, con autoridad, pero desde un ritmo que el autor va a percibir suave, paterno. Las preguntas serán usadas para hacer cosquillas al pensamiento. No estamos en presencia de un hombre que desconoce las respuestas a las cuestiones que ha traído a colación. Podrás distinguir en cada pregunta una insinuación, un poco de ¿sarcasmo?

Darién no anda con rodeos ni edulcora las ideas para construir un discurso positivista y de una línea comercial. Esto no es un libro de autoayuda. Las expresiones “no hay escapatoria”, “no hay perdón”, “no hay regreso”, sonarán en tus oídos como lejanas campanadas. Y digo lejanas, porque, volviendo a lo que ya te comenté, su modo de escribir no agrede, no desgarra. Ha entendido bien los “apuntes para el juicio”, “el destierro de las horas”, y nos guía a salvo de la Bestia que merodea el contexto.

Diseño: Noemy Marrero.

Aquí se conserva el formato del soneto, tal vez solo apretados un poco, pero sin experimentar una restructuración visual de los versos. El motivo es, quizás, el que se deja leer en uno de los textos:

Trato de ser un hombre que no pierde

de vista la estructura de su historia.

Hay una preocupación que regresa vez tras vez: el efecto visual de las cosas. El poeta se preocupa por el mundo sensorial que le llega a través de lo que sus ojos ven. Aparecerán con frecuencia las palabras luz, ojos, ver, ciegos. A veces autoritario nos dirá: «Debemos ver las cosas por niveles». En otra, un poco más reflexivo: “El dolor desde siempre ha sido el mismo:/ una sombra en los ojos, una veta”.

Hay dos versos que me parecen interesantes para explicar las formas en que se construye la poesía en este libro:

Vamos de franco a tirador cegato

que amenaza hacer fuego hacia el montón.

Véase el uso de las palabras «franco» y «cegato» en el mismo verso para explicar situaciones yuxtapuestas. La primera la usamos con frecuencia para referirnos a la sinceridad, la claridad sobre un determinado asunto. Pero aquí se hace referencia a un francotirador, un individuo perito en los aciertos del disparo. En cambio «cegato» resulta coloquial, común en el lenguaje cotidiano. A esto se unirá el uso de palabras tales como: carajo, chiripa, bandolera y pellejo, para hablarnos de un escritor que, sin negar la pureza del idioma, no se resiste al lenguaje su tiempo.

Este es el primer libro de Darién, un paso firme para situarse en el mundo literario. Bestia contextual estará muy pronto disponible en todas las provincias del país. Sin dudas, una propuesta de lectura interesante, donde el soneto se construye de un modo agudo, por un autor que, según lo describe Yamil Días Gómez, resulta inquietante, sincero, eficaz y humanísimo.

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