Los escritores de Érase una vez

Catalina, la maga, horneó sus pastelillos y convocó a Mayito, a Tony, a Ito, y a sus amigos de Jarahueca para darle las últimas pinceladas a su plan maestro. Concordaron en que necesitaban apoyo extranjero; fundaciones, escritores de renombre, editoriales significativas y otros niños especiales que, como ellos, hayan sido protagonistas de una bella historia. Confabulados al fin, irrumpieron todos en la ciudad de Santa Clara para llevar a término el justo homenaje a un hacedor de infancias.

Fue así como al patrocinio de sus infinitas ternezas, personas de su vida devenidos personajes; amigos de siempre y otros reconocidos de la Literatura Infantil en Latinoamérica y Europa, ese niño eterno llamado Luis Cabrera Delgado recibió el doble reconocimiento de la Asociación Hermanos Saíz y también de la Academia de Literatura Infantil y Juvenil de Panamá.

Luis Cabrera es autor de cerca de medio centenar de libros en que las más duras realidades son devueltas a sus protagonistas, en medio de un mundo poético. Lejos de disimular vindica a esos niños especiales por su discapacidad física, necesidades afectivas o altísima sensibilidad. Miembro Emérito de la UNEAC y Miembro de Honor de la AHS.

Para la ocasión se presentó un hijo nuevo del escritor, Los Nuevos Viajes de Gulliver. Especial de 100 lujosos y gratuitos ejemplares de Ediciones Sed de Belleza, autografiados en esa misma noche por su autor. Y fue este uno de los gratísimos momentos que nos dejó en la memoria el V Encuentro Hispanoamericano de Escritores, este lluvioso septiembre, en la ciudad bohemia del centro de Cuba.

Premios a la vanguardia

Foto: Yunier Riquenes.

Dicha gala de clausura también fue escenario de premiaciones. La joven vanguardia artística dio a conocer los merecedores de las Becas de Creación Casa Seoane; por las cuales concursaron más de 50 obras en las categorías, Poesía, Cuento y Fragmento de Novela Infantil, según dijo para el Portal del Arte Joven Cubano el presidente de la sección de Literatura de la AHS, Miguel Ángel Tamayo Alba.

El jurado del certamen reconoció al poemario Cualidades Fecundas – presentado por Lionesqui Buquet– porque logra sostener tanto el nivel poético como cierta fuerza emotiva y vivencia. Además, en la muestra presentada Buquet maneja con destreza el verso y la rima de modo que alcanzan momentos de gran intensidad.

En Literatura Infantil mereció este lauro la obra Hoy toca ser feliz, escrita por Abey Medina Rodríguez. Aborda la temática del amor en la adolescencia de una manera desenfada y creíble. Resalta, a decir del presidente del jurado, Luis Cabrera, la buena caracterización de los personajes protagónicos y el adecuado uso de los diálogos.

Finalmente resultó seleccionado el santiaguero Daniel Burguet, autor de La tarde. Una historia que al decir del jurado está narrada con precisión, adecuada progresión dramática y personajes redondos, además de un buen trabajo de lenguaje. Burquet se mostró “agradecido por el premio y el evento, con su rigor y nivel alto de ponencias y convocatorias.”

Y es que la superioridad de esta edición del Encuentro Hispanoamericano de Escritores, fue reconocida por sus organizadores, concursantes y demás invitados.

Días de pura literatura

Foto: Yunier Riquenes.

Desde el día 17 hombres y mujeres de letras, jóvenes y niños de alma en su mayoría tomaron la casona sede de los escritores y artistas de Villa Clara; y en aulas pusieron a debate los diferentes caminos que recorre la literatura escrita para niños y jóvenes en el mundo. Entre las personalidades convocadas para esta cuestión destacó el español Gonzalo Moure, cuyos libros le han merecido entre otros premios, el Gran Angular, el Ala Delta o el Barco de Vapor.

“Creo que los niños nos aportan mucha limpieza de mirada, mucha sinceridad. Y, sobre todo, son muy sensibles al mundo por lo que constituyen una insaciable fuente de inspiración”, dijo Moure con respecto a una experiencia en el Zahara Occidental, de la cual han nacido textos como El beso del Sahara, Los gigantes de la luna y Palabras de caramelo. Este último fue presentado en Santa Clara junto a su propuesta audiovisual y la venta de algunos volúmenes.

Los espacios de debate también versaron a cerca de la promoción de la literatura para niños como alternativa ante la hegemonía tecnológica. Irene Delgado, presidenta de la Academia Panameña de Literatura Infantil y Juvenil, explicó para el Portal del Arte Joven Cubano que hoy día se necesita una mayor interacción de las escuelas con las editoriales, “de modo que la literatura infantil se incluya más en los planes de estudios de los infantes”.

Se refirió a un trabajo más personalizado directamente con maestros y maestras para que influyan de manera positiva en los hábitos de lectura que deben ser adquiridos desde edades tempranas.

Con la destacada investigadora y escritora panameña, concuerda otra conferencista del evento, la mexicana Lorenza Estandía, quien desde su experiencia como Gerente General del Grupo Editorial Norma abordó ejemplos concretos de la censura en los libros para niños, un tema que generó gran interés entre los participantes de diversas nacionalidades.

Comentaristas de experiencia en el mundo del libro dentro y fuera de Cuba abordaron otros derroteros de este mercado y su relación con la vanguardia en la literatura para niños y jóvenes en Hispanoamérica. Mientras que cautivó especialmente a los martianos reunidos en la sede villaclareña la conferencia del periodista y escritor Yamil Díaz Gómez titulada Los niños que acompañaron a Martí. Con información inédita o muy poco difundida acerca del Apóstol de Cuba.

Más allá del debate

Foto: Yunier Riquenes.

El V Encuentro Hispanoamericano de Escritores también fue necesario para la exposición de catálogos editoriales diversos. Entre estas, Educar, Colección veintiuno, y Ediciones Sed de Belleza.

Lecturas que invitaron a la reflexión o al disfrute lírico, regalaron los 15 finalistas de “Casa Seoane”. A quienes se sumaron otros de la talla de Sindo Pacheco, el autor de María Virginia está de vacaciones, Mildre Hernández Barrios, con títulos como El Niño Congelado; ambos galardonados con el premio Casa de las Américas. 

También acompañaron a la vanguardia artística muestras de los libros escritos por los escritores extranjeros, así como los versos de la directora de La Colmenita de Jarahueca, Martha Julia Hernández, gestora junto a otras poetisas de su pueblo natal de una bienal dedicada a la cantautora Ada Elva Pérez.

Cada mañana, escritores de diversos lugares del mundo llegaron hasta las escuelas de Santa Clara para intercambiar sueños y saberes con el público más exigente y más agradecido que existe. Para esa ocasión, al igual que durante las noches del evento, se hicieron acompañar de los trovadores del patio, entre ellos, la joven compositora de música infantil Yaily Orosco.

Este certamen, a decir de la panelista Anabel Amil, estuvo caracterizado por la gran calidad de sus propuestas, la profundidad temática, además de que permitió a jóvenes de nuestro país intercambiar con personalidades relacionadas a la literatura en un amplio espectro.

Concluyó esta cita de poetas, narradores, cantores, conferencistas y gestores del buen leer, con la convocatoria para el próximo septiembre.

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