Feria del Libro


El ojo del ciclón

Anduvimos desandando La Habana Vieja el √ļltimo d√≠a del Encuentro de J√≥venes Escritores de Iberoam√©rica en esta 31 Edici√≥n de la Feria Internacional del Libro de La Habana (febrero, 2023), despidiendo el evento a nuestro modo, el √ļnico modo en el que puede un joven comerse el mundo: abrazando todo cuanto encuentre a su paso en una ciudad saco, que cuelga en el hombro de un se√Īor mayor, con cara de buena persona.

Si no caminamos cerca de 10 km ese s√°bado, lo mismo por separados que juntos, entonces, no caminamos nada. Habl√°bamos y se nos escapaba el tiempo en alguna esquina del saco, el viejito alegre nos dej√≥ ser. Pasamos de Caf√© en Caf√© como de libro en libro. Debatimos sobre premios y faroles mientras abusamos de los buenos precios en el O’RELLY, de d√≥nde tal vez no nos hubi√©semos ido nunca. Un ni√Īo en la Plaza Vieja se me acerc√≥ con una flor de papel, origami a cambio de lo que yo quisiera. Quiz√°s deb√≠ pagarle con un beso, abrazarlo con todo el amor del mundo, eso iba a llenarlo m√°s que unos pocos billetes.

Todas las calles se parecen. Una es id√©ntica a la otra, y la otra a la de m√°s arriba. Nunca supe d√≥nde apareci√≥ el Ojo del cicl√≥n. Si tuviese que volver a ir sola, no creo que encontrase el lugar. ¬ęTango gratis¬Ľ, dec√≠a el cartel donde un port√≥n abierto dejaba en primera plana la parte de atr√°s de un Polski, redise√Īado a lo ¬ęrockanrolezco¬Ľ. Mientras, el viejo Jodorowsky hac√≠a bregar sus palabras desde un televisor incrustados a la pared, aclimat√°ndonos a los variopintos adornos que parec√≠an cobrar vida en el camino. Un bulto de algod√≥n colgaba del techo, simulando nubes en torno a maletas volantes, fotograf√≠as y cuadros, todo como parte org√°nica de una instalaci√≥n cuyo objetivo no parec√≠a ser otro que transportarnos al m√°s arm√≥nico reguero del que tenga recuerdo.

John Lennon nunca imaginó portar un cuerpo tan polifuncional como aquel que allí le adjudicaron, quedando su cabeza como si de algo completamente sincrónico se tratara, pose que nunca comprendo al ver la estatua, porque si de algo no pudiera culparse a ese flaco de espejuelos redondos es de normalidad (entiéndase a-normal por lo divino).

Una pareja jugaba al futbol√≠n hacia una esquina, centrados, como si nadie m√°s caminara alrededor, el dise√Īo de lo que para m√≠ era el asomo de una mol√©cula qu√≠mica los envolv√≠a. Un objeto acampanado y giratorio serv√≠a de estribo a zapatos de tac√≥n sin par. Todo cubierto de libros: Filosof√≠a Marxista, Cultura Pol√≠tica, Religi√≥n y Sociedad, entre otros alegres t√≠tulos. El ojo de Orus nos observaba desde una columna. Tres pedazos de mamposter√≠a, sabr√° Dios arrancados de d√≥nde (el ojo del cicl√≥n siempre ha de ser una fuerza poderosa), dejaba al descubierto la anatom√≠a de un cuerpo, como si de autopsia fu√©semos testigos, se me antojaba cuerpo de mujer. En su interior solo un objeto se me hizo familiar: ¬ęuna taza de caf√©¬Ľ. Seguro una √ļlcera cr√≥nica fue la causa de muerte (respondo asumi√©ndome perito en el dictamen de los resultados macros).

Mártires en la pared del fondo. Eusebio Leal, anonadado, se transfigura en el fenómeno atmosférico de su querida Habana Vieja.


Del infinito, del universo… La Luz

La Hora Tercia, espacio de las presentaciones m√°s relevantes en la XXXI Feria Internacional del Libro, realizado en la sala Electa Arenal del Centro Provincial de Arte, tuvo en su segunda jornada la presencia de Ediciones La Luz, sello holguinero de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z que comparti√≥ con el p√ļblico varias de sus novedades.

El narrador y periodista Rub√©n Rodr√≠guez recorri√≥, en su presentaci√≥n de la nueva campa√Īa de promoci√≥n del libro y la literatura ‚ÄúLa luz te pertenece‚ÄĚ, el trabajo de dise√Īo y promoci√≥n que ha acompa√Īado al sello desde su fundaci√≥n en 1997. Dise√Īada por Robert R√°ez, a partir de la po√©tica del joven artista visual Alejandro Zald√≠var, la gr√°fica de esta campa√Īa representa el m√≠tico personaje de √ćcaro, tomando como referencia los versos del poeta holguinero Delf√≠n Prats, Premio Nacional de Literatura 2022: Del infinito, del universo/ de la sustancia exterior:/ patria, bosque, ciudad, jard√≠n,/ regresar a uno mismo, al yo primordial. Durante todo el a√Īo esta acompa√Īar√° las actividades literarias que vinculen a la casa editora, la poes√≠a, la creaci√≥n joven y el h√°bito de la lectura en todos los p√ļblicos, haciendo √©nfasis en las nuevas generaciones interconectadas, por lo que su objetivo es trascender tanto en plataformas digitales, redes sociales y espacios f√≠sicos, coment√≥ el poeta Luis Yuseff, editor jefe de Ediciones La Luz.

Con el apoyo del equipo creativo de La Luz y el auspicio del Centro Provincial del Libro y la Literatura, para estas acciones promocionales se crearon diversos materiales que circular√°n en soporte f√≠sico y tambi√©n en las redes: carteles, almanaques, pegatinas, fondos de pantalla y postales, adem√°s de spots para radio y televisi√≥n. Desde hace alg√ļn tiempo en La Luz se trabaja incansablemente desde Internet para lograr la promoci√≥n de la literatura, enfocada especialmente en nuevos p√ļblicos, sin descuidar otros tipos de seguidores asiduos a sus creaciones desde lo impreso, que abarca ya m√°s de 200 t√≠tulos, adem√°s de los espacios f√≠sicos como pe√Īas y lecturas en la sede de la editorial, a√Īadi√≥ Yuseff.

Dos títulos poéticos integran las novedades de La Luz en la Feria: Consejos para no acatar, de Miguel Barnet, Premio Nacional de Literatura 1994 y Maestro de Juventudes de la AHS en 2010, y No es prudente recibir caballos de madera de parte de un griego, del colombiano Juan Manuel Roca, homenaje también a Colombia como país invitado en esta Feria, y a uno de los grandes autores contemporáneos de Hispanoamérica y el poeta vivo más reconocido de su país, quien ahonda en el peso (y el valor) de la palabra, en la fuerza de los mitos y la historia, como un cronista de lo poético-cotidiano de su país.

Eugenio Marr√≥n, en su presentaci√≥n del libro de Barnet, realiz√≥ un recorrido por la amplia obra de uno de los escritores m√°s premiados y reconocidos de nuestro pa√≠s, autor de libros testimoniales, novelas, poemarios, ensayos, art√≠culos‚Ķ como la ya m√≠tica Biograf√≠a de un cimarr√≥n, Canci√≥n de Rachel, Gallego, Oficio de √°ngel, La piedra fina y el pavo real, Aut√≥grafos cubanos, La fuente viva, Actas del final, Akek√© y la jut√≠a, entre otros. Marr√≥n, al detenerse en Consejos para no acatar, subray√≥ la juventud y la frescura que destilan los versos de Miguel Barnet, en un libro que ‚Äďal decir de L√°zaro Castillo en las palabras de contraportada‚Äď revela la ‚Äúvitalidad de un poeta que a los ochenta a√Īos se deslumbra con la noche, cree en el amor, asiste a un bar y lo mitifica. Es un hombre que vive en plena juventud mental y piensa que ‚ÄúUn poema puede comenzar con una mentira / Y qu√© m√°s da si la mentira / es una met√°fora imp√≠a de la verdad‚ÄĚ.

Por su parte, Erian Pe√Īa Pupo subray√≥ que ‚Äúen un juego de sentidos y resonancias, desde el t√≠tulo Roca advierte sobre la posibilidad de una doble lectura, de algo m√°s oculto en el interior, como un artilugio que nos har√°, despu√©s de cerrar el volumen, ¬ęmirar un paisaje distinto¬Ľ al de cada noche. Nos propone un viaje por los terrenos de la memoria, donde el lector ‚Äďque ha sido avisado‚Äď no ser√° nunca pasivo, sino que escudri√Īar√°, junto con el poeta, senderos donde la memoria personal entronca con la memoria nacional y conforman la m√©dula de un pa√≠s. En este cuaderno Roca nos muestra un cuerpo-pa√≠s-Troya que se torna uno solo y que le permiten, incluso, aludir a uno de los temas cuestionados por su poes√≠a, el poder. Es un cuerpo mal gobernado que habita con resignaci√≥n, que lo persigue y ¬ęmide sus pasos en mis pasos, casa su sombra con la m√≠a¬Ľ, un ¬ęviejo y asiduo cuerpo, compa√Īero de andanzas y desvelos¬Ľ. Es un pa√≠s que existe, en buena medida, en la permanencia de la memoria y los recuerdos: en el patio de la casa natal, en el caballo de madera de la infancia, en viajes y regresos, en un poema que no escampa. Y es una Troya simb√≥lica, fortaleza y sitio expuesto. El cuerpo es ‚Äďen estas p√°ginas donde Roca abre el pecho y la memoria a momentos de su vida‚Äď la arrasada imagen de Troya, recept√°culo de los testimonios de las andanzas por el mundo, un espacio (en el tiempo, en la carne, en las ruinas) donde el yo habita en otros y fluye. El poeta anda, por tanto, en busca de su pa√≠s, de un cuerpo y tambi√©n de una Troya m√≠tica‚ÄĚ.

‚ÄúLa nocturnidad, el agua como met√°fora del tiempo, el Nadie hom√©rico, la memoria‚Ķ pueblan sus textos. Mientras la imagen, la cotidianidad, la despersonalizaci√≥n, la distancia de lo filos√≥fico y lo sentimental ‚Äďaunque no evita del todo referencias l√≠rico-amatorias‚Äď dan forma a su identidad po√©tica. El tema que la engloba todo es el tiempo‚ÄĚ, a√Īadi√≥ Erian Pe√Īa, autor del pr√≥logo que acompa√Īa este poemario de Juan Manuel Roca.

Como colof√≥n de la jornada se present√≥ el audiolibro Los cielos desiertos. Poemas de Luis y Sergio Sa√≠z en las voces de j√≥venes artistas cubanos, por la escritora y editora Liset Prego. Este proyecto, que obtuvo la Beca de Creaci√≥n ‚ÄúEl reino de este mundo‚ÄĚ que otorga la AHS, cont√≥ con la selecci√≥n de la propia Liset, y re√ļne las voces de diez miembros de las diferentes secciones de la filial local de la Asociaci√≥n ‚Äďvarios de ellos presentes en la presentaci√≥n‚Äď para volver sobre la obra y pensamiento de los hermanos Sa√≠z.

Publicado en la colecci√≥n Quemapalabras, con la colaboraci√≥n musical de DJ Acid Seduction, realizaci√≥n de Amalio Carralero y asesor√≠a de los actores Ferm√≠n L√≥pez y Yordanis Sera, Los cielos desiertos es un homenaje con palabras que siguen siendo de los Sa√≠z y mantienen la frescura y autenticidad del primer d√≠a, para volver sobre su obra como las voces de una brisa fresca que sigue los pasos de estos j√≥venes rebeldes, a√Īadi√≥.


AHS presente en la Feria Internacional del Libro de Santiago de Cuba

  • ¬°Santiago de Cuba ya vive la fiesta de las letras! Una ocasi√≥n que llega para homenajear a los destacados intelectuales santiagueros Heber P√©rez y Daysi Cu√©.

    Seg√ļn precis√≥ la escritora Lisbeth Lima Hechavarr√≠a, vicepresidenta de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, la joven vanguardia art√≠stica contar√° con un programa art√≠stico-literario colateral con vistas al IV Congreso de la organizaci√≥n y tendr√° el leitmotiv de la inclusi√≥n.

  • El programa incluye la inauguraci√≥n de la muestra colectiva ¬ęZona Cero¬Ľ, de varios artistas visuales de la Asociaci√≥n, y la librer√≠a Jos√© Antonio Echeverr√≠a ser√° la sede del programa te√≥rico con paneles, presentaciones de libros y lecturas; mientras el Patio Los Dos Abuelos, en la Plaza de Marte, acoger√° las descargas en las tardes y las noches.

    Se sumar√°n otros espacios en la Fiesta del Libro como el Proyecto DIVERSAS, y las pe√Īas literarias ¬ęEl Escriba¬Ľ y ¬ęConvergencias¬Ľ.

    Lisbeth Lima coment√≥ al Portal del Arte Joven Cubano que este 2023 adem√°s de los miembros de la secci√≥n de Literatura, Cr√≠tica e Investigaci√≥n, se sumar√°n invitados de otras provincias. Entre ellos Luis Enrique Mirambert de Matanzas, que presentar√° t√≠tulos de Ediciones Aldab√≥n; la escritora Elizabeth Casanova Castillo de Santa Clara, jefa de la secci√≥n de Literatura en la AHS de Villa Clara, con t√≠tulos de Sed de Belleza; y Lioneski Buquet Rodr√≠guez, escritor de Ciego de √Āvila, jefe de la secci√≥n de Literatura, con propuestas de Ediciones √Āvila.

    Durante estos días también serán agasajados Onel Pérez Izaguirre y Juan Edilberto Sosa Torres, merecedores de los Premios Calendario 2023 en Poesía y Teatro, respectivamente.

    Con la parada en Santiago de Cuba, la Feria del Libro concluirá luego de haber recorrido todas las provincias del país este domingo 19.


Viaje imaginario al centro de la Tierra

Cada vez que escucho el disco, no dejo de imaginar cómo será el concierto de presentación en Santa Clara.

Frente al Centro Cultural El Mejunje, imagino que a las nueve de la noche nos impiden el paso mientras la lluvia nos bendice con una debilidad que no aten√ļa la impaciencia de los potenciales espectadores.

De repente, silencio: por la puerta aparece uno de los art√≠fices del milagro. Dicen ‚ÄĒa m√≠ no me crean‚ÄĒ que Diego Guti√©rrez vino por el placer de regresar al centro de la Tierra. Dicen que en el concierto lo acompa√Īar√°n Merlin Lorenzo, Rolando Morales, Armando Osuna y Raulito Prieto, adem√°s de miembros de La Trovuntivitis y algunos de los autores de los poemas musicalizados en el disco.

Casi a las 10 de la noche entramos a la Sala Margarita Casallas. La lluvia amenaza con volver, pero ahora tenemos un techo para protegernos. En asientos frente al escenario se ubican Edelmis Anoceto, Alexis Casta√Īeda, Ricardo River√≥n, Yamil D√≠az y Ar√≠stides Vega Chap√ļ. Por alg√ļn lugar del p√ļblico vemos a Alain Garrido, Ya√≠ma Orozco, Roly Berr√≠o y Leonardo Garc√≠a.

Los poetas, que ya no son los veintea√Īeros o treinta√Īeros de cuando Diego erraba elegantemente por Santa Clara, matando el tiempo y componiendo algunas de las canciones m√°s eminentes de su generaci√≥n; los poetas, que ya no son los de entonces, comienzan a manifestar la incomodidad y el cansancio de quien hace tiempo desacostumbr√≥ su cuerpo a estos lances. Por aqu√≠, por all√°, se mueven los encargados de ajustar los reci√©n trasladados equipos de audio. Y justo cuando parece que el concierto va a terminar sin haber empezado, aparecen Diego Guti√©rrez (nariz de √°guila, pelo largo recogido en un mo√Īo) y su banda.

Para presentar el acto surge de entre la multitud nada menos que Samuel Feij√≥o, quien vino ‚Äúde un pa√≠s lejano [‚Ķ] / con bellas noches / y √°rboles [‚Ķ] / amigos, / voces‚ÄĚ.

Y as√≠ comienza, al menos en mi imaginaci√≥n, lo que ser√° la presentaci√≥n del disco Viaje al Centro de la Tierra, musicalizaci√≥n de textos de poetas villaclare√Īos, que tiene como antecedente el concierto Comit√© Central, realizado en junio de 2008 en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau.[1]

Avanza la noche, y Diego invita al escenario a Ar√≠stides Vega Chap√ļ, quien lee un poema desgarrador, de ritmo diluviano, que pone a todos a sufrir el gran dolor que √ļltimamente nos visita con la insistencia de los malos presentimientos. Acto seguido, Diego canta ‚ÄúDefinici√≥n del cari√Īo‚ÄĚ: ‚ÄúLa suerte de tus manos / me est√° cubriendo el pecho de vicarias, / me est√° cubriendo el pecho de vicarias‚ÄĚ.

As√≠ va recorriendo autores, desde Yamil D√≠az hasta Pedro Llanes, desde Alexis Casta√Īeda hasta Ricardo River√≥n, desde Carlos Galindo hasta Edelmis Anoceto. Entonces los poetas por fin entienden, o vuelven a entender, que un d√≠a, ‚Äúsin sospecharlo siquiera‚ÄĚ, escribieron la melod√≠a misteriosa que jam√°s planificaron para acompa√Īar sus versos.

Y al mismo tiempo que Diego evoca un Ulises que ya no es el de Homero ni el de Dante, porque es el de Edelmis y viene desde la mirada aleccionadora de Pen√©lope, asegura que ‚Äúnadie te mata, sino la propia gloria‚ÄĚ.
‚ÄúTu risa de entonces era, / casi anuncio de un convite‚ÄĚ, canta Diego, y enseguida pienso en ti, ‚Äúmi novia primera / ‚ÄĒcasi alondra, casi beso‚ÄĒ‚ÄĚ. Y tambi√©n pienso en el amigo sincero / que me dio su mano franca.

Luego ‚Äúpasa flotando en las aguas la casa de la muerte‚ÄĚ, e imagino que junto a Feij√≥o (arrinconado en una de las gradas de la sala) se sientan Carlos Galindo, Sigfredo Ariel y Frank Abel Dopico. Este √ļltimo un poco m√°s cerca de Roly.
En mi imaginaci√≥n, la incomodidad inicial se trasmuta en calma. La voz de Merlin es un embrujo que de a poco se apodera del ambiente. Armando Ozuna marca el ritmo con una precisi√≥n carente de estridencias. Raulito Prieto se muestra seguro tras el bajo a la par que se deleita con cada verso de los poetas homenajeados. Menci√≥n aparte merecen los riffs de Rolando Morales, sobre todo cuando interpreta ‚ÄúA many splendored thing‚ÄĚ, de Sigfredo Ariel. Quiero decir, cuando Diego canta:

Que has sido o eres el amor

el gran amor de dos o tres personas

te lo han dicho en momentos

suficientemente graves

esas dos o tres personas.

Entonces despierto. Entonces descubro que en realidad viajo al centro de la Tierra en el √≥mnibus que me conduce a Santa Clara. Miro por la ventana. Los campos de mango, las lomas del camino y las peque√Īas casitas aisladas se trasmutan en el escenario donde imagino que ocurrir√° la presentaci√≥n del m√°s reciente √°lbum del autor de ‚ÄúSabor salado‚ÄĚ.

As√≠ lo imagino todo mientras escucho Viaje al Centro de la Tierra. As√≠ lo imagino mientras los acordes se apoderan, se van apoderando de esta voluntad de imaginarlo todo. As√≠ lo imagino mientras deseo secretamente que alg√ļn d√≠a Diego vuelva a presentarlo en Santa Clara. Quiero decir, que vaya a presentarlo en ese lugar que lo vio nacer por segunda vez. Ese lugar que nos une a todos en procesi√≥n milagrosa, en un viaje que va desde la ra√≠z hasta el mism√≠simo centro de la Tierra.

 

 

***

[1] As√≠ como antecedente de este texto es ‚ÄúDiego Guti√©rrez, por el centro‚ÄĚ, del poeta y ensayista santaclare√Īo Yamil D√≠az G√≥mez, Presidente de Honor de la 31 Feria Internacional del Libro en Villa Clara.


En la hora tercia de La Luz

La antolog√≠a po√©tica En el √ļltimo d√≠a del mundo, que re√ļne cerca de 135 textos del escritor mexicano Jos√© Emilio Pacheco, uno de los m√°s importantes autores de ese pa√≠s y Premio Cervantes de Literatura, distingue las propuestas de Ediciones La Luz en la Feria del Libro holguinera.

Presentado La Hora Tercia, este texto, con selecci√≥n y compilaci√≥n del escritor Erian Pe√Īa Pupo, constituye una especie de homenaje al autor azteca justo cuando el importante evento sociocultural cubano se dedica a esta naci√≥n. Editado por el sello de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Holgu√≠n, el libro re√ļne poemas escritos por Pacheco a lo largo de su vida que muestran diferentes etapas del multipremiado autor de la Generaci√≥n mexicana del del 50.

‚ÄúEs un placer que hoy la poes√≠a del tambi√©n Premio Reina Sof√≠a, regrese al encuentro con el lector cubano, principalmente el m√°s joven, gracias a La Luz, y a Luis Yuseff, su editor, coment√≥ Erian. Tambi√©n se trabaj√≥ con la colaboraci√≥n de personas que desde distintas partes del mundo hicieron llegar los libros para esta edici√≥n holguinera; as√≠ como con la prestigiosa Agencia Literaria Carmen Barcell S.A., en Barcelona, Espa√Īa, que cedi√≥ los derechos del autor para esta publicaci√≥n, explic√≥ el tambi√©n periodista. Otra de las primicias de En el √ļltimo d√≠a del mundo es que cuenta con pr√≥logo de la periodista y escritora mexicana Elena Poniatowska, gran amiga del autor de Las batallas en el desierto y El principio del placer, y tambi√©n Premio Cervantes, quien gustosa cedi√≥ su ensayo para este libro. ‚ÄúEs, por tanto, como le gustar√≠a al autor, un libro de complicidades y afectos‚ÄĚ, a√Īadi√≥.

‚ÄúCon un lenguaje sencillo, preciso y cercano al lector, el escritor mexicano proyecta una aparente simplicidad que hace que sus versos sean cercanos a todos, de este modo su poes√≠a es una mirada al mundo, a la condici√≥n humana y al tiempo, que transpira amor y devoci√≥n por la literatura, la creaci√≥n y la historia, a la que tanto debe y nos ha hecho ser como somos‚ÄĚ. Considerado una de las figuras trascendentales de la literatura hispanoamericana del siglo XX, Pacheco es contempor√°neo de los autores mexicanos Carlos Monsiv√°is, Sergio Pitol y Vicente Le√Īero. Su obra se destac√≥, adem√°s de la l√≠rica, en la novela, los cuentos cortos, las traducciones, los ensayos, los art√≠culos period√≠sticos, los guiones para teatro y cine, la investigaci√≥n, la docencia, la divulgaci√≥n cultural y en la edici√≥n. Pero fue en la l√≠rica donde su obra alcanz√≥ mayores cimas y lo reafirman como un autor mayor, recibiendo los reconocimientos m√°s importantes del idioma, como los premios Jos√© Asunci√≥n Silva, Iberoamericano de Letras Jos√© Donoso, Octavio Paz de Poes√≠a y Ensayo, Alfonso Reyes, Iberoamericano de Poes√≠a Pablo Neruda, y el Federico Garc√≠a Lorca.

Fotos Eliecer Pe√Īa

Como parte de este espacio dedicado a La Luz en su 25 aniversario se presentaron, adem√°s, los libros Yo es otro, de Fran Alejandro Cuesta, por Luis Yuseff; Est√°tica milagrosa. Listas para vencer y no para ser vencidas, de Isabel Cristina L√≥pez Hamze, por Liset Prego; Las piedras clamar√°n. Poes√≠a cubana contempor√°nea de tema LGBT+, de Virgilio L√≥pez Lemus y Jes√ļs Barquet, por Eugenio Marr√≥n; Monstruos. Peque√Īo inventario, de Maikel Jos√© Rodr√≠guez, por Adalberto Santos, y varios de los recientes audiolibros del sello, por Elizabeth Soto.

Fotos Eliecer Pe√Īa

Paquidermos y otros textos poéticos abren las constelaciones

El 7 de mayo de 1997, en el Sal√≥n de √ļltima espera del aeropuerto Frank Pa√≠s de Holgu√≠n, un joven autor, Jos√© Luis Serrano, con su libro Buf√≥n de Dios, inici√≥ el trayecto de Ediciones La Luz por el mapa editorial cubano, un camino lleno de obst√°culos, alegr√≠as y de libros que hoy conforman el corpus literario nacional y de apuestas, como aquel d√≠a pr√≠stino, por los noveles autores.

Veinticinco a√Īos despu√©s, cerrando de alguna manera un ciclo y como una especie de homenaje bien ganado a un autor referencial dentro de la d√©cima y la estructura cl√°sica, merecedor entre otros del Premio Nicol√°s Guill√©n de Poes√≠a, y cercano amigo de este sello de la AHS en Holgu√≠n, La Luz publica Paquidermos, de Serrano, en formato Epub. La primera presentaci√≥n fue en Romer√≠as de Mayo, y ahora regresa en las andanzas de la 30 Feria del Libro.

Jos√© Luis Serrano presenta otro libro que, aunque lleno de sentencias, se abre en m√ļltiples preguntas‚Ķ En las p√°ginas de Paquidermos contin√ļa construyendo su universo en forma de sonetos. Esa es la urdimbre de un tapiz al que a√Īadir√° las dis√≠miles tramas, mezcla de preocupaciones conocidas de sus obras anteriores con obsesiones m√°s desarrolladas y nuevos matices. La forma estr√≥fica sigue siendo la columna vertebral del cuerpo fragmentado que es su poes√≠a; espejo de la contemporaneidad refractada y expuesta en peque√Īos sintagmas, concisos y mortales como pu√Īales bien dispuestos, escribe Cecilia Garc√©s en el pr√≥logo.

Foto cortesía de Ediciones La Luz

En este libro ‚Äďpresentado por Ronel Gonz√°lez en el espacio Abrirse las constelaciones, de La Luz‚Äď ‚Äúla objetividad seca y corrosiva que lo caracteriza se ha contaminado de una subjetividad cargada del ¬ęsentimentalismo que desparrama /un l√≠quido viscoso¬Ľ. Se siente en el lirismo que aflora, instantes que se desmarcan del resto por la propia belleza que los caracteriza, por la melancol√≠a que llega a ellos como gotas de lluvia o por el dolor subyacente, a√Īade y subraya que Paquidermos tiene, otra vez, el af√°n de J.L. Serrano por capturar en sonetos el mundo cual fotograf√≠a, y la intenci√≥n de comprender en el proceso algo que funcione como sedante ante todo lo visto. Busca la belleza, la vive, la reconstruye; se redefine, √©l y su po√©tica, con ella‚ÄĚ.

En la jornada fueron tambi√©n presentados otros t√≠tulos de la colecci√≥n de poes√≠a: Est√°tica milagrosa. Listas para vencer y no para ser vencidas, de Isabel Cristina L√≥pez Hansen, por Liset Prego; En el √ļltimo d√≠a del mundo, antolog√≠a del Premio Cervantes mexicano Jos√© Emilio Pacheco, por Erian Pe√Īa; Instrucciones para dibujar un p√°jaro, de Jacques Pr√©vert, por sus traductoras Irina Chaveco y Elizabeth Soto; las analektas 40 y 41, Contumaces, de Susel Leg√≥n, y Notas al margen de la lluvia, de Jos√© Miguel Santiesteban, respectivamente, por Reinaldo Zald√≠var, Yo es otro, de Frank Alejandro Cuesta, y Carne roja, de Reinaldo Zald√≠var, por Luis Yuseff.


Poetas sorprendidos en la noche de los siglos por un cono de luz

A los escritores Manuel Garc√≠a Verdecia y Eugenio Marr√≥n dedica sus jornadas la 30 edici√≥n de la Feria Internacional del Libro en Holgu√≠n. Los dos nacieron en 1953: Verdecia en Marcan√©, y Marr√≥n en Baracoa, y ambos prestigian con su obra ‚Äďcomo narradores, poetas, editores, ensayistas, profesores, y traductor, en el caso de Verdecia‚Äď esta ‚Äúprovincia del universo‚ÄĚ para anclarse en el mapa cultural de la Naci√≥n como claros referentes para los m√°s j√≥venes autores.

Fotos Rocío Carballosa (cortesía de Ediciones La Luz)

Precisamente los noveles escritores, representados por Ediciones La Luz, sello de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Holgu√≠n, rindieron homenaje a ambos autores, fieles amigos de la editorial, con la publicaci√≥n de los n√ļmeros 42 y 43 de la colecci√≥n Analekta: los poemarios Romeo & Julieta en Manhattan, de Marr√≥n, y Ramas de √°lamo y otros poemas, de Garc√≠a Verdecia, tambi√©n presentados en formato audiolibro, con el valor a√Īadido de recoger la voz de los autores leyendo, en los estudios de Radio Angulo, los textos incluidos en sus libros.

‚ÄúAunque ambos autores han incursionado con acierto en el amplio espectro de los g√©neros literarios, traslad√°ndose del art√≠culo al ensayo, del cuento a la novela, optaron en este caso, por encomendarse una vez m√°s al ejercicio inefable de la poes√≠a. Cavaron en su obra en busca de poemas cardinales, objetos imantados, piedras volc√°nicas, espejos de azogue, donde acaso se muestran en su totalidad y fulgor los dif√≠ciles v√©rtigos de la palabra‚ÄĚ, coment√≥ Mois√©s May√°n en las palabras de presentaci√≥n, en el espacio La hora tercia especial, en la sede de la AHS.

Fotos Rocío Carballosa (cortesía de Ediciones La Luz)

‚ÄúMarr√≥n dialoga con motivos cl√°sicos, desde ¬ęlas voces que traen el sitio de Troya¬Ľ hasta ¬ęlos campamentos en la noche de Cartago¬Ľ. Manuel explora la primitiva forma de la palabra y tensa el arco en el poema inicial: ¬ęvida es la flecha en su curso¬Ľ, asegura. Se advierte en los versos de Marr√≥n el misterio c√≥mplice que conecta a los amantes; Manhattan o Damasco son solo pretextos para ese amor que llega en ¬ęa√Īo terrible¬Ľ. Manuel sopla los rescoldos de los Cantares de Salom√≥n, y jura amar en el minuto preciso y desear un minuto despu√©s‚ÄĚ, a√Īadi√≥ May√°n. ¬†¬†¬†¬†¬†

Ambos textos, realizados en una de las colecciones m√°s modestas, y al mismo tiempo hermosas de La Luz, fueron creadas con el objetivo de agasajar a estos autores, y poseen el dise√Īo de Robert R√°ez, y edici√≥n y correcci√≥n de Elizabeth Soto, quien en la presentaci√≥n coment√≥ sobre el trabajo editorial con los poemarios, y en especial con la grabaci√≥n del audiolibro.

Fotos Rocío Carballosa (cortesía de Ediciones La Luz)

Con anterioridad, Garc√≠a Verdecia realiz√≥ las palabras de inauguraci√≥n de la exposici√≥n colectiva L√ļmenes, 25 a√Īos de luz, dedicada al 25 aniversario de Ediciones La Luz, donde resalt√≥ que ‚Äúel libro es, adem√°s, un producto cultural que va reflejando las √©pocas. La Luz ofrece un libro hermoso que, desde la cubierta y el dise√Īo interior, se gana al lector‚Ķ Esta exposici√≥n nos habla de un colectivo que sabe que leer no es solamente descifrar palabras, sino inscribirse en un contexto cultural. Confieso que hemos trabajado, esa puede ser la frase que resuma una muestra‚ÄĚ que expone gigantograf√≠as, portadas y carteles de campa√Īas de promoci√≥n literaria, que visualizan parte del recorrido de esta casa por todo un cuarto de siglo.

Fotos Rocío Carballosa (cortesía de Ediciones La Luz)

¬ŅQu√© son Marr√≥n y Manuel sino dos autores sorprendidos en la noche de los siglos por un cono de luz‚Ķ?‚ÄĚ, se pregunta Mois√©s May√°n. ‚ÄúHoy Marr√≥n y Manuel ‚Äďasegura el joven poeta holguinero‚Äď vuelven a ser por obra y gracia de la palabra, los autores de Los pedidos de la lluvia y de La consagraci√≥n de los contextos. En esta hora coagulada dejan de ser dos de los intelectuales cubanos m√°s activos y prestigiosos de su generaci√≥n; el tiempo es enga√Īoso, f√≠jense bien, son los mismos muchachos de anta√Īo, los protagonistas del boom literario de los ochenta, el joven director de la revista Cayajabo, el presidente de la Brigada Hermanos Sa√≠z en los umbrales de los arduos setenta. Est√°n con nosotros, ocultando su timidez tras las cubiertas de Romeo & Julieta en Manhattan y Ramas de √°lamo y otros poemas‚ÄĚ. Gracias a ambos.

Fotos Rocío Carballosa (cortesía de Ediciones La Luz)

Cuba desarrolla amplio programa cultural en feria de Argentina

Cuba desarrolla un amplio programa cultural en la 46 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y sus propuestas tienen gran acogida en el p√ļblico argentino, asegur√≥ hoy el jefe de la delegaci√≥n de la isla, Juan Carlos Santana.

En declaraciones a Prensa Latina, el vicepresidente del Instituto Cubano del Libro resaltó la designación de La Habana como Ciudad Invitada de Honor de la cita que se extenderá hasta el 16 de este mes.

La participación de nuestro país en la Feria sobrepasó todas las expectativas. Estamos cumpliendo con un importante cronograma de presentaciones y actividades colaterales y contamos con el apoyo y solidaridad de quienes siempre apostaron por la literatura cubana en Argentina, afirmó.

En ese sentido, se refiri√≥ a la colaboraci√≥n de figuras como Juan Carlos Volnovich y el director de Ediciones Colihue, Aurelio Narvaja, quienes impulsaron una iniciativa para publicar obras in√©ditas de 100 autores de la isla durante la crisis econ√≥mica vivida en la d√©cada de 1990, tras la desintegraci√≥n de la Uni√≥n de Rep√ļblica Socialistas Sovi√©ticas.

Esas personas hicieron realidad la colecci√≥n Pinos Nuevos que dio a conocer a muchos escritores cubanos y permiti√≥ continuar nuestra tradici√≥n literaria con creadores que hoy forman parte de las personalidades de la cultura nacional, se√Īal√≥.

Por otra parte, resalt√≥ la participaci√≥n del p√ļblico de este pa√≠s sudamericano en las propuestas realizadas por la mayor de las Antillas durante la Feria.

Los argentinos están presentes en todas las actividades que realizamos. Muchos de ellos pasan por el stand para alabar el sistema social cubano y apostar por la continuidad de la Revolución iniciada en 1959. Algunos visitaron nuestro país y aseguran estar impresionados con lo vivido allí, afirmó Santana.

El filólogo y editor precisó que los lectores buscan los textos del líder histórico Fidel Castro (1926-2016), el Héroe Nacional José Martí (1853-1895) y reconocidos escritores como José Lezama Lima (1910-1976) y Miguel Barnet.

La isla también promueve a jóvenes como Claudia Damiani, Premio Calendario 2018 y miembro de la Asociación Hermanos Saíz.

Asimismo, tienen lugar numerosas acciones para divulgar la obra del Poeta Nacional de Cuba, Nicolás Guillén (1902-1989), con el propósito de conmemorar el aniversario 120 de su natalicio y el 75 de su primera visita a Argentina.

Además de realizar conferencias sobre su papel en la poesía latinoamericana, fue colocada en las estaciones del metro capitalino una instalación que permite a los interesados escuchar los versos de Guillén en su propia voz accediendo a grabaciones mediante un código QR.

Estar aquí en Buenos Aires es para nosotros un orgullo y una obligación moral con quienes tendieron siempre su mano a Cuba, aseguró Santana.

No obstante, critic√≥ un intento de agresi√≥n por individuos financiados desde Estados Unidos que instalaron un stand con obras de escritores disidentes e intentaron desvirtuar la imagen de la naci√≥n caribe√Īa.

La realidad demostró todo lo contrario. Nuestra instalación no deja de ser visitada y tiene una programación mucho más completa que la prevista pues contamos con la colaboración de artistas argentinos como la trovadora Paula Ferré, indicó.

La Feria nos permitió interactuar con los presentes y borrar la imagen que se quiere dar de la existencia de una Cuba paralela. No hay manera de que las agresiones contra nuestro país tengan lugar aquí, aseveró.


Avile√Īos en fiesta de las letras

INTRO

En pleno siglo XXI, en Cuba, sigue siendo privilegio pertenecer a la Asociación Hermanos Saíz y ser escritor. O viceversa.

En Ciego de √Āvila todos los d√≠as hay actividades en la Casa del Joven Creador para disfrute no solo del p√ļblico for√°neo. Y los escritores, con placer, han ido ganando espacios y espectadores.

Este redactor es testigo de las labores de la vanguardia juvenil art√≠stica de Ciego de √Āvila en el mes de abril. Para ellos todo es movible o tiene las formas de un calidoscopio.

Este redactor fue testigo de un mes de abril en la AHS bien ajetreado, la expo de tatuajes Cuando el lienzo es piel, concierto de La Reyna y la Real, celebración por el Día internacional de la Danza, y los espacios habituales de rap y de punto cubano, entre otras actividades, crearon buen ruido y muchas nueces.

EL ASUNTO EN S√ć

La de Literatura no ser√° la secci√≥n m√°s extensa en membres√≠a que posee la AHS avile√Īa, pero los que la componen tienen fuerza en el agarre y no dejan de la mano las oportunidades para divulgar su obra. Por eso, cuando se habla de ferias del libro, ah√≠ estar√°n ellos.

Este redactor habla de los escritores Yasmani Rodr√≠guez Alfaro, Leo Buquet y Leonel Daimel Garc√≠a, como parte de la delegaci√≥n avile√Īa asistente a la Feria Internacional del Libro de La Habana 2022.

Con orgullo, son conscientes de que ‚Äúfuimos al evento libresco m√°s grande de Cuba porque publicamos libros en la Editorial √Āvila, pero eso significa tambi√©n que, como escritores de la AHS, tenemos un espacio merecido y al que le damos todo el uso y la importancia que lleva. Es por ser miembros de esta organizaci√≥n que se nos abren muchas puertas‚ÄĚ, como bien lo testific√≥ Yasmani Rodr√≠guez Alfaro.

Y no pierde veracidad este joven escritor y artista visual. Ser miembro de la AHS te abre muchas puertas porque, desde la misma concepción de un plan editorial de provincia se tienen en cuenta la militancia en esta organización y de la Uneac. No te garantiza la calidad del libro en discusión, pero sí que se respete su derecho a ser valorado y ocupar el espacio que ya tiene por méritos.

Este redactor, que ha sido muchas veces miembro de consejos editoriales, da fe de que esto se cumple a cabalidad en la ciudad famosa por sus poetas y portales.

Y cuando ya tienes el cubo de papel con letricas y cartulina, como lo llamaba Jorge Luis Borges, bajo el brazo, entonces formas parte de una delegación que irá a la capital de todos los cubanos a hablar y presentar ese nuevo producto artístico.

No pagas absolutamente nada por ir. Es tu derecho como escritor en una política cultural que defiende el derecho a crear y exponer al pueblo la obra. Es el derecho de todo escritor de la AHS de asistir a los eventos promocionales gestados por cualesquiera de las instituciones de la cultura en Cuba.

Esa participaci√≥n no tiene por qu√© ser gestionada por la AHS. Para eso el Centro Provincial del Libro y la Literatura se encarga de todo. Pero la membres√≠a pesa. Y es como un cu√Īo de amor en el alma de todos.

Ya cuando est√°n all√°, entre escritores de val√≠a y p√ļbico, se dan cuenta de lo grande que es ser un escritor cubano, con talento, y la oportunidad de ser miembro de la AHS o de la Uneac. Y muchos son los que, entonces,¬† palmean el hombro ante la obra autografiada.

Y es, también, cuando la dureza de todo lo vivido se vuelve felicidad en el alma de una nación joven.

LAS ENUMERACIONES

Este redactor pudo conversar con los tres asociados que participaron en esta edición de la Feria Internacional del Libro de La Habana. Cada uno puso su granito para que este espectáculo de libros y escritores fuera magnífico.

Leonel Daimel Garc√≠a present√≥ sus libros, Akok√°n, cuando los orichas eran ni√Īos, premio Hermanos Loynaz 2020; Maricela y el payaso, y Un mundo para Fabio. Leo Buquet present√≥ su libro premio Eliseo Diego 2019, Testamento de las sombras. Yasmani Rodr√≠guez Alfaro present√≥ sus libros, A la sombra del mago y Pre mortem.

Este redactor pudo constatar que no solo presentaron estos libros, tambi√©n, ayudaron a la promoci√≥n de otras actividades, asumieron el rol de p√ļblico, ampliaron relaciones y gestiones de otras obras. Y, sobre todo, establecieron relaciones de trabajo con otras editoriales. Cada uno pudo dar sus opiniones.

Leo Buquet: Antes de salir de aqu√≠ tuvimos problemas con el transporte, pero gracias a la gesti√≥n del Centro del Libro se pudo solucionar a tiempo y los ocho que conform√°bamos la delegaci√≥n pudimos estar a tiempo all√°. Pero hubo pifias en La Caba√Īa con nuestra acreditaci√≥n, y algunos de nosotros tuvimos que pasar trabajo para poder entrar a las √°reas de presentaciones. Tambi√©n dej√≥ mucho que desear la promoci√≥n en las √°reas que no eran las de La Caba√Īa. All√≠ el p√ļblico asistente era escaso y supongo que sea por la nula divulgaci√≥n de nuestras actividades.

Yasmani Rodr√≠guez Alfaro: Nunca hubo problemas con la transportaci√≥n. Todo estaba bien organizado. Me molestaba un poco que siempre hubo poca presencia de p√ļblico en las presentaciones, sobre todo en los lugares que no eran la Caba√Īa. Una de las instituciones en Cuba con m√°s prestigio y horas de vuelo es la AHS. Tiene una fusi√≥n de trabajo muy seria y beneficiosa con otras instituciones de la cultura y en Ciego de √Āvila esto es primordial. Gracias a ello hemos podido much√≠simos eventos y actividades.

Leonel Daimel Garc√≠a: Hay magia en cada rinc√≥n de la feria. Se reencuentran amistades, haces otras nuevas. Son d√≠as de alegr√≠as y en los cuales no ha faltado el cari√Īo infinito de personas con las que he compartido o me han escrito para felicitar o saber c√≥mo estoy. Gracias por tantos afectos.


Trazar los límites del relato como quien modela una pieza de arcilla

Horacio Quiroga, uno de los grandes narradores latinoamericanos, escribi√≥ un ‚ÄúDec√°logo del perfecto cuentista‚ÄĚ, como otros escritores han dejado los suyos. Nueve de los preceptos del dec√°logo de Quiroga son prescindibles seg√ļn Julio Cort√°zar, pero el √ļltimo, el d√©cimo, posee una lucidez impecable: ‚ÄúCuenta como si tu relato no tuviera inter√©s m√°s que para el peque√Īo ambiente de tus personajes. De los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida en el cuento‚ÄĚ. La noci√≥n de peque√Īo ambiente da su sentido m√°s hondo al consejo, al definir la forma cerrada del cuento, su esfericidad. A eso sumamos otro punto significativo: el narrador pudo haber sido uno de los personajes, es decir que la situaci√≥n narrativa en s√≠ debe nacer y darse dentro de la esfera, trabajando del interior hacia el exterior, sin que los l√≠mites del relato se vean trazados como quien modela una pieza de arcilla; o sea que el ritmo de las formas de la vida en la esfera deben pre-existir, de alguna manera, al acto de escribir el cuento; como si el narrador, sometido por la forma que asume, se moviera impl√≠citamente en ella y la llevara a la extrema tensi√≥n, a la perfecci√≥n de la forma esf√©rica.

Estos tres libros de narrativa del cat√°logo de Ediciones La Luz ‚Äďuna novela y dos selecciones de relatos: El planeta rojo, de Eli√©cer Almaguer, la novela; y Animal de otra raza, de Maribel Feli√ļ, e Indicaciones para divorciar a un hombre, de Juan Siam, los cuentos‚Äď me hacen recordar ese consejo dado por Quiroga y subrayado d√©cadas despu√©s por Cort√°zar. Modelar la arcilla, presionarla de tal manera que desde la tensi√≥n de los dedos, todo el flujo de pensamientos y emociones del cuerpo, emanen y den forma a la escritura, pero no una forma cualquiera, sino una ‚Äúescritura corporizada‚ÄĚ, mediante la cual estas historias destilan la vida. En estos libros el ‚Äúpeque√Īo ambiente‚ÄĚ en el que est√°n sumergidos sus personajes importan en la medida en que han sido construidos a partir de soplos de existencia y a trav√©s de un hondo excavar en el ser, en los vericuetos de la personalidad. Nada importa m√°s que estos seres que se corporizan a la par que la p√°gina cobra vida y nos hablan desde esta. Encontrarnos en ellos es uno de los maravillosos milagros que nos puede ofrecer la literatura.

La historia se compone de fragmentos de memoria, piezas de un puzle a medio armar, partes escindidas de un cuerpo mayor. Los grandes relatos ‚Äďlos hombres preferimos, obstinados, los grandes relatos‚Äď sustituyen las peque√Īas historias, que sobreviven como susurros, como voces en la oscuridad de la memoria personal o colectiva. Estas voces est√°n dispuestas a saldar esa y otras deudas con la verdad. La verdadera historia se arma del sustrato de todos los d√≠as, en la cotidianidad, incluso en la calma. Se alimenta de la ausencia, del miedo, del llanto, del viaje, de los errores, de la locura, de la familia, de las relaciones amorosas, y tambi√©n de la esperanza. Estos libros tambi√©n le dan forma, a partir de la historia personal, de lo que cada cual atesora en su memoria, a la conformaci√≥n de un cuerpo mayor, escriturable desde las p√°ginas diarias.

El primero de ellos, El planeta rojo, es el salto a la narrativa de Eli√©cer Almaguer, autor de poemarios como Canci√≥n para despertar al forastero, Si Dios volviese el rostro y La flauta del solitario. Un libro que comenz√≥ a escribir en Cuba, antes de residir en Long Beach, California, y que funciona como un anclaje doloroso, inevitable y al mismo tiempo feliz, a los a√Īos de la infancia y la primera juventud. Ambos, Eli√©cer y yo, compartimos la ruralidad, o sea, nacimos y crecimos a pocos kil√≥metros de la ciudad de Holgu√≠n, y de alguna manera, bastante cerca uno del otro (pocos kil√≥metros que marcaban ciertos estados de ‚Äúno contaminaci√≥n‚ÄĚ citadina). Por eso su novela ‚Äďsu exorcismo, aunque se desee no abandonar jam√°s esos recovecos de la memoria y la felicidad‚Äď cobra vida en personajes que creo tan semejantes a los de mi infancia que se me confunden, como si su cotidianidad, la de sus personajes, y la m√≠a, fuera muy parecida.

El planeta rojo es un libro extra√Īo, √ļnico‚Ķ que como literatura infantil o juvenil es demasiado corrosivo, dir√≠a Jos√© Luis Serrano. Traspasa esas clasificaciones desde el mismo momento en que, a trav√©s de Chech√©, su alter ego ‚Äďy aqu√≠ lo del personaje como uno mismo que nos dec√≠a Quiroga‚Äď, Eli√©cer ‚Äúdisecciona su ni√Īez y, entre realidad y ficci√≥n construye un retrato escalofriante de s√≠ mismo, revel√°ndonos con honestidad y coraje inusitados ese monstruo que todos llevamos dentro‚ÄĚ. Su personaje, a veces con el mismo cinismo de un Holden Caulfield cotidiano, nos dice que somos una acumulaci√≥n de nuestra infancia, un residuo, a veces no el mejor, de tiempos a√Īorados como mejores. Esta novela, asegura Serrano, ‚Äúofrece una cartograf√≠a del para√≠so infernal o infierno paradisiaco que constituyen los primeros a√Īos de cualquier ser humano. Al cerrar el libro sentiremos nostalgia por personajes tan retorcidos y hermosos como Cornelio, Faiffer, el abuelo Manuel, Ana Beatriz, Melchor, y sobre todo, Primitiva Salazar, esa protagonista ausente alrededor de la cual orbita toda la historia‚ÄĚ. Cada paso del hombre en busca de la felicidad es un retorno a la infancia. Como el ni√Īo de la cubierta, Chech√© nos mira, y lo hace Eli√©cer Almaguer; ambas miradas son un mundo abierto a interrogantes, cada una m√°s abarcadora que la anterior.

Por su parte, la narrativa de Maribel Feli√ļ (Holgu√≠n, 1963) es corporal, gustativa, olfativa‚Ķ Es, en resumidas cuentas, literatura de los sentidos, escritura carnal que va cobrando vida a la par de que la autora experimenta sensaciones, instintos, hallazgos, maniobras‚Ķ y nos hace ser part√≠cipes de ellas ‚Äďcon todos los riesgos que para el lector eso conlleva‚Äď con el mismo desparpajo con que nos puede invitar a la m√°s elemental de las cosas, por ejemplo, a sabernos animal de otra raza en las anchas puertas del deseo. Sus cuentos exudan cuerpos, traspiran estados som√°ticos, se dejan llevar por s√≠ mismos, o sea, por una naturaleza que, la mayor√≠a de las veces, no cree en posibles normas o impedimentos que coarten la sensaci√≥n de abrir las alas y dejarse caer en el vac√≠o.

Maribel re√ļne en este libro, Animal de otra raza, once relatos; algunos ya publicados en otros textos, y otros por primera vez en letra impresa. En ellos Maribel se nos ofrece como una narradora singular, capaz de construir atm√≥sferas ‚Äúusando a la vez el tono √≠ntimo y el omnisciente‚ÄĚ. El ‚Äúdesdoblamiento en m√ļltiples sujetos l√≠ricos ha signado la obra de la Feli√ļ con un inapresable aliento po√©tico que va permeando la prosa, llenas de sensualidad y extremo‚ÄĚ. Los cuentos incluidos en este volumen dan fe de ello. ‚ÄúSus personajes ‚Äďmuchas veces en primera persona, que nos refuerzan lo del personaje como uno mismo que nos hablaba Quiroga, el personaje Maribel Feli√ļ‚Äď coquetean y oscilan todo el tiempo entre el placer y el dolor, la rabia y la alegr√≠a, la inocencia y el delirio, la soledad y el deseo‚ÄĚ. Como escribi√≥ Mariela Varona: ‚ÄúEl mundo de estos cuentos se muestra cargado de erotismo, pero elevado a un nivel casi fantasmag√≥rico, rayando en el absurdo o desdibujado por una intenci√≥n capaz de desencadenar a todos los demonios. En el laberinto de luces y sombras de los cuentos de Maribel Feli√ļ, son muchas las pistas que nos conducen al centro mismo de lo que somos. Y las claves est√°n aqu√≠, para quien quiera y sepa encontrarlas‚ÄĚ. Basta con leer a fondo y dejarse llevar por las aguas torrenciales del deseo que dar cuerpo a su escritura.

Finalmente en Indicaciones para divorciar a un hombre, Juan Siam (Banes, 1960) re√ļne relatos narrados en primera persona, fragmentos de vida como si fueran testimonios de √©pocas y momentos: la existencia de seres comunes con historias tambi√©n comunes que dan de beber a un pa√≠s com√ļn. As√≠ se construye el imaginario social (con todas las virtudes, pero tambi√©n con todos los errores, como seres humanos). Lo peculiar de las historias de Siam es que todas o casi todos los relatos son de amor. Podr√≠a resultar parad√≥jico, pues el amor, lo sabemos, lo permea todo. O m√°s que el amor, lo que prevalece en estos relatos son relaciones de pareja vistas a trav√©s del fracaso y de la permanencia, de la locura y la frustraci√≥n, de la subsistencia y el desencanto, del anhelo y la fragilidad, de la posesi√≥n y los matices del deseo. Y todas ellas parten de una perspectiva femenina; o sea, son mujeres quienes narran las historias (relatos que, adem√°s, no pretenden hacer derroche de t√©cnicas, sino lo contrario). Siam se arriesga en el dominio de una voz que es varias al mismo tiempo: personajes diferentes, muchos relacionados entre s√≠, pero con matices, edades y psicolog√≠as desiguales, con miedos, con deseos (tambi√©n sexuales) y dudas, con vidas hechas o deshechas por la realidad.

Es como si Juan Siam nos dijera que conoce bastante a las mujeres y por ello se permite hablar por ellas, poner en papel, que es dejarlo en la memoria, los d√≠as de sus vidas, esa que ha puesto a sus personajes a decidir, para luego absorberlos, devolverlos y olvidarlos‚Ķ en un libro de una estructura coral, polif√≥nica, abierta a las m√ļltiples confluencias de la lectura. En este coro ‚Äďcustodiado por una foto de Junior Fern√°ndez a partir de un original de Henri Cartier-Bresson‚Äď terminamos identific√°ndonos; nos encontramos‚Ķ Es como si el pa√≠s cupiera en una calle, en una familia, en nosotros, aunque sepamos que somos tambi√©n las consecuencias del pa√≠s y sus designios. Con todo eso se construye el andamiaje de estos cuentos: Cuba, historia, relaciones de pareja, familia, amor, identidad, virajes sociopol√≠ticos de las √ļltimas seis d√©cadas, Patria‚Ķ dej√°ndonos frente a las historias sencillas y conmovedoras de Juan Siam, a sabiendas, como √©l mismo nos cuenta, que ‚Äúel √©xito consiste en no tener √©xito. En tener una peque√Īa satisfacci√≥n todos los d√≠as. Una peque√Īa felicidad todos los d√≠as‚ÄĚ.