Estados Unidos


Pride

Nac√≠ en 1997, a finales de la peor crisis econ√≥mica en la historia nacional. No obstante, crec√≠, fui a la escuela, aprend√≠ a leer. Devor√© libros, visit√© museos, tambi√©n me enamor√© de cosas, de gente, que ya ni veo, ni escribo y a√ļn sigo amando. Un d√≠a me mir√© al espejo, me vi cubano y me enamor√© de m√≠. As√≠ comenc√© a ahondar en mi propia historia, como reflexi√≥n profunda de mi propio pa√≠s. En una ocasi√≥n una amiga estadounidense me dijo que la primera palabra que debo aprender del ingl√©s era PRIDE, y le hecho caso, esa palabra brilla en mi pecho porque tambi√©n he escogido ser cubano.

Como no creo en las casualidades y soy un amante de la historia, desde hace tiempo, viendo la situaci√≥n de Cuba he pensado mucho en Etiop√≠a. Esta naci√≥n se defendi√≥ del m√°s feroz y genocida imperialismo europeo, ese que destruy√≥ la carne y alma de muchas de las naciones m√°s antiguas de la tierra, que devor√≥ √Āfrica, y humill√≥ como nunca antes se hab√≠a visto, a millones de seres humanos. La monarqu√≠a absoluta de Haile Selassie tuvo miles de defectos, m√°s fue la forma de resistir frente al invasor. Etiop√≠a sigue siendo un pa√≠s muy pobre y, como siempre he dicho, no hay nada de dignidad en la pobreza, no obstante, la dignidad et√≠ope est√° en poder decir, tengo Patria, porque la PATRIA lleva impl√≠cito el concepto de LIBERTAD. Es esa palabra tan vol√°til y abstracta, Patria, lo que permite mirar de frente al otro, y asumir nuestras lenguas, nuestras razas, nuestros credos, con la misma dignidad y orgullo que el ofensor, porque tambi√©n tenemos historia. Hoy en un continente plagado de lenguas oficiales angl√≥fonas y franc√≥fonas, en Addis Ababa se habla con orgullo amh√°rico.

Es innegable que nuestro primer proyecto de pa√≠s fue convertirnos en una rep√ļblica dispuesta a la anexi√≥n. Pero tambi√©n es innegable que un d√≠a miramos nuestras manos, pieles, luz, tierra, mar, y en un convulso despertar de sentires muchas veces plagados de racismos, discordia, diversidad de credos y religiones, tambi√©n de nacionalidades, nos dimos cuenta de que √©ramos cubanos, as√≠ en 1868 nuestra tierra ya fertilizada pari√≥ la naci√≥n. Innegable tambi√©n es, la primera intervenci√≥n militar, y el vil chantaje de tener una rep√ļblica mediatizada o prolongar la intervenci√≥n. Optamos irremediablemente por la primera opci√≥n, tuvimos que aceptar que Leonard Wood, que se hab√≠a desempe√Īado como gobernador general, nos clasificara como‚Ķ una verdadera dependencia de los Estados Unidos, que naturalmente se anexar√≠a a la naci√≥n‚Ķ

Vivimos en un país donde al mismo Batista se le negó la entrada a clubes privados, porque su mulatez pesaba más que sus cargos políticos. Donde las sobras de los restaurantes se les vendían a los mendigos. Que se llenaba de rascacielos, hoteles, contrastando con una economía netamente azucarera y enteramente dependiente de las fluctuaciones y coyunturas del mercado internacional. El campesinado cubano tenía un índice de desnutrición de 91%, menos de 1% consumía pescado, solo el 11.22% tomaba leche, solo el 45% comía carne, solo el 8% recibía atención médica gratuita. Estos datos no los inventé, revisen la encuesta de la Agrupación Católica Universitaria de 1956 y 1957.

Lleg√≥ enero de 1959 con el triunfo de la revoluci√≥n iniciada en 1868. Nos negaron refinar el petr√≥leo y nacionalizamos a las empresas. As√≠, en nuestro justo batallar, exigimos todas nuestras tierras, playas, minas; reclamamos tambi√©n nuestro derecho a aprender a escribir y leer. Hubo bandidos, bombas, invasi√≥n, terrorismo, nace la Patria y es ella o la muerte. Es en ese tremendo discurso inicial, digno, justo, descolonizador y emancipador que nos olvidamos de un gran detalle que en mi opini√≥n debe ser el primer principio del socialismo, liberar al hombre, no convertirse en su due√Īo. Fue ese peque√Īo gran detalle que nos hizo pasar por alto la humanidad de nuestra comunidad religiosa, minor√≠as sexuales, que no comprendi√≥ que temer, pensar diferente y disidir, tambi√©n es humano. Hemos arrastrado ese error hasta nuestros d√≠as y hoy nuestra supervivencia depende de sumar, tenemos la misi√≥n de que nuestro concepto patrio sea cada vez m√°s amplio, inclusivo, sin olvidarnos de nuestro m√°ximo deber y leg√≠timo derecho de hoy m√°s que nunca, defender a Cuba. Para eso tambi√©n tenemos que discernir, porque ser cubano y ser parte de Cuba no da derecho a destruir.

Cuba es obra, luz, las sombras como ausencias que son, no existen en la Patria, digo esto a√ļn a sabiendas de lo complejo que son estos conceptos. Las manchas de nuestra estrella tendr√°n derecho a existir, pero todos sabemos que son incapaces de iluminar. Es nuestra obra constante revelarlas, pero tambi√©n trabajar diariamente en los brillos, en ser mejores, solo as√≠ tendremos un pa√≠s mejor. Para eso tenemos que asumir nuestra condici√≥n actual e independientemente del tremendo grado de dificultad que representa para muchos y me incluyo, hemos de aprender a amarla. En nombre de este sentimiento se ha dicho mucho, se hace mucho, pero pocos conocen que amar es construir, y efectivamente en un mundo de tan poca inteligencia emocional pocos saben hacerlo. Cuba hoy m√°s que nunca necesita ese genuino amor que en muchas ocasiones, pasadas, recientes y en la actualidad, todav√≠a le negamos.

Lleva implícito la Patria, y lo reitero, la libertad, la vida, en sus expresiones más dignas, más humanas, por eso, en estos días tan tristes de julio, en estos tiempos tan tristes, llenos de manipulaciones, de viles intereses, de post verdades, hemos de amarla más que nunca.

Digamos Patria y decimos VIDA O MUERTE.


Cuba, para pensarla

Dos im√°genes, cual rostros de Jano, nos interpelan m√°s all√° de cualquier juicio de valor sobre el curso de nuestra civilizaci√≥n y su huella en la tierra. Luego de la caza furtiva m√°s despiadada e irracional posible, los elefantes hembra del Parque Nacional de Gorongosa, en Mozambique, nacen sin colmillos. Durante los 15 a√Īos de guerra civil desplegada entre 1977 y 1992 el marfil fue utilizado como fuente de riqueza para el suministro b√©lico, hecho que provoc√≥ una reducci√≥n dr√°stica del 90% de la poblaci√≥n. Como respuesta a la masacre se produjo una mutaci√≥n del genotipo que expresa, entre otros elementos, la violencia descomunal ejercida y la fuerza tel√ļrica del m√°s grande de los mam√≠feros terrestres por sobrevivir.

No obstante, la realidad advierte en la mutilación el camino de las almas que devienen desnudas e inermes ante la determinación del nuevo e inequívoco hegemon. Mas otra vez el elefante se yergue en su decoro perseverante. El mismo que había elogiado el hombre solar de la nación cubana a fines del siglo XIX ante la negativa biológica a reproducirse en estado de cautiverio.

Del otro lado, la dolorosa s√ļplica de ayuda de aquel que mientras mor√≠a por la presi√≥n aplicada de la rodilla del polic√≠a sobre su cuello, sus tenues exhalaciones apenas le permit√≠an decir, no puedo respirar. George Floyd fue asfixiado por un agente de polic√≠a que deb√≠a protegerlo, ampararlo, cuidar de su seguridad p√ļblica, mientras una audiencia, a√ļn m√°s culpable, presenciaba casi inalterable el acontecimiento. Su √ļnico delito probado en los marcos de la discrecionalidad institucional norteamericana hab√≠a sido su propia condici√≥n de hombre negro.

Estas dos tragedias, rostros de la infecundidad del nuevo dios de las puertas, se encuentran estrechamente ligadas por un mismo n√ļcleo. Se trata de la producci√≥n y reproducci√≥n de la vida que a escala universal determina y apuntala el capital. Ante su voracidad no existe condici√≥n o situaci√≥n geogr√°fica de excepcionalidad posible. El capital es una ‚Äďfalsa‚Äď divinidad todopoderosa que invierte la jerarqu√≠a de valores, impone su c√≥digo moral y cosifica todo cuanto encuentra a su paso. Oponerse a esta l√≥gica o pretender una alternativa implica desafiar fuerzas en apariencia omnipotentes que vigilan y se organizan para ampliar la aniquilaci√≥n del otro que ha logrado pensarse como agente de cambio, o simplemente como veh√≠culo de la vida.

De ah√≠ toda la estructura imperial dise√Īada para castigar con dureza la herej√≠a imperdonable de la revoluci√≥n cubana. Sin embargo, no se trata simplemente de hacernos desaparecer, de erradicar de un golpe la utop√≠a de vivir sin cadenas, sino m√°s bien de una muerte lenta, extremadamente dolorosa, consciente, que nos mutile por todas partes y a cada instante hasta que no nos lleguemos a reconocer y la asfixia termine absolutamente con la memoria de lo que somos. No es otra cosa que una condena ejemplarizante que no d√© lugar a dudas sobre las consecuencias nefastas que podr√≠an acarrear solo por la voluntad de trascender la estandarizaci√≥n que borra nuestras identidades y nos concibe como aut√≥matas al servicio irrestricto del mercado.

La √ļnica opci√≥n que nos depara la realidad hist√≥rica, para ser al menos tan decoroso como el elefante, es profundizar y afianzarnos en el camino de la diferencia; en la vida √≠ntima, informe, heterog√©nea y aut√©ntica de Caliban. Pero su a√ļn incompleta liberaci√≥n definitiva, que constituye la dignificaci√≥n plena de la vida cotidiana del cubano, es mucho m√°s compleja de lo que a simple vista puede percibirse. En Cuba se desarrolla una lucha que trasciende lo local, que va m√°s all√° de sus fronteras culturales y territoriales. Consiste en un enfrentamiento de mayor envergadura que adquiere forma bajo el aspecto material y simb√≥lico de oposici√≥n y negaci√≥n radical entre dos occidentes.

A fuerza de sacrificios, que pueden tambi√©n llegar a desgarrar, el cubano sostiene sobre sus hombros una lucha civilizatoria entre una civilizaci√≥n que puja, que pretende nacer y establecerse en el respeto y la libertad de la diferencia, de otra que a√ļn no muere, que se sabe en peligro pero que posee todos los resortes de los poderes econ√≥micos y militares a nivel global. Este proceso se torna m√°s enrevesado a partir del hecho de que todos los occidentes en pugna nacen o son atravesados por un mismo tronco y patr√≥n de poder moderno, sostenido sobre la ilusi√≥n del desarrollo infinito de las fuerzas productivas y sobre la falsa necesidad de control y dominio absolutos del ser humano sobre la naturaleza.

En consecuencia, no es suficiente negar la progresi√≥n del capital en tanto totalidad sist√©mica. Es preciso acotar, sin embargo, que esta negaci√≥n no representa descalificaci√≥n vulgar o rechazo mec√°nico irreflexivo de esa totalidad, sino la asunci√≥n cr√≠tica y selectiva del conjunto de creaciones que en su producci√≥n humanizan la vida y de la eliminaci√≥n de todo aquello que enajena y esclaviza. De todas formas, la negaci√≥n dial√©ctica del capital constituye, aunque extremadamente dif√≠cil, solo la mitad del desaf√≠o. Es imprescindible, del mismo modo, negar todo lo que dentro de la alternativa reproduce y conserva elementos del mismo patr√≥n de poder que sobrevive no solo como fundamento del orden en tanto ra√≠z com√ļn. Asimismo, es de vital importancia erradicar los vicios y sedimentos pr√°cticos-culturales ortodoxos que aparecen en el proceso; sobre todo las conductas defensivas institucionales que si bien juegan un rol determinante en un momento espec√≠fico su permanencia e inalterabilidad pueden llegar a no permitir la incorporaci√≥n del cambio como racionalidad fundante del otro y como est√°tica social.

La alternativa solo puede permanecer como tal si niega los fundamentos sociometab√≥licos y reproductivos del capital y logra adquirir la capacidad de negarse a s√≠ misma en tanto necesidad de transitar hacia estados diferentes ‚Äďsuperiores‚Äď de mejoramiento y dignificaci√≥n de la vida cotidiana. Las experiencias de alternativas europeas fracasaron no solo por el acecho y la subversi√≥n capitalista sino y fundamentalmente porque no fueron capaces de superar sus propias contradicciones. Se percib√≠an aparentemente como una opci√≥n que superaba al capitalismo, clausurando casi absolutamente la posibilidad de constituirse en una alternativa para s√≠ misma al extender el mismo patr√≥n de poder que encubr√≠a por todas partes la presencia del dios-capital.

Crear nuevas formas de producci√≥n de la vida y de socializaci√≥n entonces no es opcional. Representa una condici√≥n sine qua non para establecer una sociedad pr√≥spera, feliz, libre y sostenible. De ah√≠ la permanencia del llamado del Presidente de la Rep√ļblica de Cuba Dr. Miguel D√≠az- Canel a crear, a sostener la unidad, la resistencia y la creatividad como fundamentos de la nueva sociedad. Pero crear nuevas formas colectivas de producci√≥n de la existencia demanda de esfuerzos de inteligencia nunca antes vistos por la humanidad, que solo podr√°n satisfacerse desde el ejercicio y la voluntad consciente de la inteligencia colectiva y de su diversidad enriquecedora.

De ah√≠ el papel trascendente de la participaci√≥n popular protag√≥nica en el socialismo, pues no debe reducirse al rol residual o de adorno en el que la sumergen el capital y todas las formas de autoritarismo que han existido. Para ello se ha de retornar a nuestras ra√≠ces humanistas y desalienadoras que dieron origen y los primeros pasos de nuestra naci√≥n. Pues hemos cre√≠do casi con total e impune ingenuidad el dogma incuestionable de que la sociedad nueva ‚Äďen nuestro caso socialista‚Äď tiene como fin construir los sujetos hist√≥ricos necesarios para el cambio social, capaces de dar forma y permanencia a una nueva realidad; que a veces se nos extrav√≠a en el horizonte y parece diluirse en las fauces del postmodernismo.

El fin del socialismo ‚Äďen cuanto a sociedad alternativa a la cosificaci√≥n de todos los sistemas sociales y pol√≠ticos que ha creado la humanidad‚Äď, consiste a nuestro juicio en crear las condiciones estructurales de existencia para una vida que haga posible la felicidad y plenitud de los seres humanos, y no a la inversa. Puede llegarse a ser sujeto y no ser feliz, y no reconocerse en la plenitud de sus potencialidades humanas. Sin embargo, no es posible alcanzar la felicidad y la plenitud sin constituirse como sujeto de su propia realidad, de su propia historia.

Este cambio de perspectiva significa rechazar y expulsar radicalmente la lógica del capital que hace del ser humano un medio canjeable, desechable si es preciso para alcanzar sus propósitos. En necesario, en este ámbito, insistir en el hecho de que tanto los medios como los fines deben estar y articularse como una misma totalidad armónica no contradictoria. Con medios coyunturales que aumenten la desigualdad social, la discriminación y la precariedad material y espiritual no se alcanza una sociedad de seres humanos felices, paritarios, participativos y plenos.

Cada medio ha de ser irremediablemente consecuente con la l√≥gica y las aspiraciones del proyecto de sociedad emancipada, hecha de individuos pr√≥speros, libres, plenos y felices. Que cada estrategia, curso de acci√≥n o movimiento contenga y aumente de manera gradual, en peque√Īas proporciones, el buen vivir para nuestras familias, comunidades y territorios. Pues solo as√≠ los proyectos individuales podr√°n tener un lugar y afianzarse en una totalidad definida como proyecto global de naci√≥n socialista. De lo contrario, acudir a los mecanismos del capital supone incorporar en el metabolismo de la entonces aparentemente nueva ecolog√≠a los pivotes que necesita para su reificaci√≥n el dios-profano. El mismo que para su reproducci√≥n no dudar√° en morder nuestra tierra, perforar nuestras certezas, y asfixiar lenta y brutalmente a los seres humanos, tal y como hizo por medio del artefacto policial a George Floyd.

Esto implica, entre otros aspectos, que la felicidad y la plenitud para el cubano no nos caer√° del cielo, o vendr√° por correspondencia como un paquete salvador de fuera. Se ha de forjar aqu√≠ y con nuestros propios esfuerzos, con todo lo que seamos capaces de pensar y de hacer por nosotros mismos. Esta es una idea que nos constituye ontol√≥gicamente como naci√≥n, como cubanos y como seres humanos. Su materializaci√≥n no es otra cosa que el devenir de este pueblo en el camino de la libertad, de la justicia social y de la soberan√≠a. No es casual que emergiera a trav√©s de aquella figura enjuta hecha virtud, de crucifijo, toga negra y espejuelos marcados, que ense√Īar√≠a primero a pensarnos como una realidad posible e independiente. Y que adquiriendo densidad por todos los tejidos de nuestro esp√≠ritu nacional alcanzara forma de juicio para apuntalar el concepto de revoluci√≥n que nos acompa√Īa, retorna a lo que somos, y a lo que podemos ser como cubanos dignos.

El desafío mayor ante todo este panorama, que la humanidad sin embargo no ha dado solución definitiva y espera atenta, se encuentra posiblemente en el trato que seamos capaces de dar y en la forma de metabolizar en una unidad orgánica la diversidad constituyente de lo real. Sobre todo, la parte más contradictoria y conflictiva, que en nuestro caso particular segmentos de esa porción se manifiestan desde el siglo XIX como hijos avergonzados de lo que somos, como sietemesinos que se niegan y desnudan al servicio de la anulación de su propia identidad y liberación, de su propia existencia. Con estos o a pesar de estos, el socialismo en Cuba tendrá que seguir transformándose significativamente, despojarse de dogmas y de malas prácticas, regenerarse con el esfuerzo y la voluntad creadora de los nuevos actores.

Solo podr√° reproducirse y afianzarse con todos y para el bien de todos los seres humanos que de buena voluntad contribuyan conscientemente a la dignificaci√≥n plena de nuestras condiciones de vida. A la erradicaci√≥n de la desigualdad, de las injusticias, de la discriminaci√≥n y a todas las formas de mutilaci√≥n y cosificaci√≥n que degradan la condici√≥n humana. Pero ha de volver con todas sus fuerzas y trabajar contra el desencanto, la apat√≠a y la mediocridad, contra el nihilismo juvenil y el escepticismo irracional que asume el dejar hacer como una conducta adecuada de los no tan j√≥venes. Para que nuestro socialismo contin√ļe y sea pr√≥spero y sostenible tiene que ver, en palabras de Cintio Vitier, en cada ser humano desmoralizado, esc√©ptico pol√≠tico, marginal o antisocial, un innegable y doloroso fracaso. En trascender esta condici√≥n y refundar una nueva ecolog√≠a de oportunidades crecientes a partir de una integraci√≥n en la diversidad que dignifique la vida reside la meta del proceso revolucionario cubano, el fundamento para su paz p√ļblica y el goce de sus ciudadanos.

  • *El autor es M√°ster en Ciencias Pol√≠ticas. Miembro de la Secci√≥n de Cr√≠tica de la AHS en Sancti Sp√≠ritus. Profesor de Filosof√≠a Marxista y de Teor√≠a Sociopol√≠tica en la Universidad de Sancti Sp√≠ritus Jos√© Mart√≠ P√©rez, Cuba.


Un encuentro desde y por la resistencia

Durante tres días la Casa de las Américas reunió desde las plataformas digitales a activistas, estudiosos y representantes de distintas organizaciones, quienes abordaron temas relacionados con la actual realidad económica, política, social y cultural de las comunidades nativas americanas, afrodescendientes y latinas en los Estados Unidos.

El evento, que se convoc√≥ desde una perspectiva descolonizadora, permiti√≥ analizar los desaf√≠os que en la actualidad enfrentan estas poblaciones en el pa√≠s norte√Īo.

Winona LaDuke, especialista en desarrollo rural, soberanía energética y justicia ambiental, economista y educadora, comentó sobre su amplia experiencia de lucha contra la minería de uranio en el suroeste de los Estados Unidos; en las reservas Navajo y en la Pine Ridge en Dakota del Sur, y posteriormente en la White Earth, donde el pueblo ha batallado para evitar que su arroz silvestre sea modificado genéticamente por la Universidad de Minnesota y las corporaciones.

Comparti√≥ tambi√©n sobre la lucha contra los oleoductos de arenas bituminosas que son desde el principio, seg√ļn manifest√≥, ‚Äúpetr√≥leo de sangre para los ind√≠genas del norte‚ÄĚ, donde ‚Äďluego de ocho a√Īos‚Äď lograron que se cerrara una de estas tuber√≠as que importaba el combustible f√≥sil hacia Canad√°. A pesar de ello, apunt√≥ que ahora han instalado otro en Minnesota; de ah√≠ su lucha y la de muchos otros por sus derechos y el privilegio de la vida, para ‚Äútener un buen futuro en el que podamos respirar el aire y beber el agua y comer pescado y tener nuestras frutas y verduras locales de nuestros huertos‚ÄĚ.

‚ÄúEstoy agradecida por este momento en que puedo hablar con ustedes en un pa√≠s diferente y podemos compartir nuestras luchas. Y lo que quiero decir es que estaremos peleando por estas rocas, tuber√≠as y petr√≥leo por el resto de nuestras vidas‚ÄĚ, afirm√≥ LaDuke, quien agradeci√≥ el liderazgo de Cuba en el mundo desde su posici√≥n como una mujer ind√≠gena del lejano norte en el sur global: ‚ÄúLes agradezco su valent√≠a y les pido que sepan que, en mi coraz√≥n, pienso a menudo en ustedes‚ÄĚ.

Por su parte, el periodista e historiador Nick Estes expuso también sobre su experiencia, y abordó acerca de The Red Nation, movimiento social que cofundó en 2014 en Albuquerque, Nuevo México, cuyo fin era estudiar cuántos indígenas habían emigrado de la reserva debido a problemas económicos y de seguridad laboral, así como el acceso a la atención médica y la vivienda.

Coment√≥ acerca de la batalla de este movimiento contra una compa√Ī√≠a de oleoductos canadiense llamada Enbridge, que construy√≥ un oleoducto de arenas bituminosas a trav√©s del norte de Minnesota, y el cual atraviesa a m√°s de 200 v√≠as fluviales diferentes, espec√≠ficamente de agua dulce.

Detalló que el conducto filtró cinco veces diferentes lo que ellos llaman fluido de fracturación hidráulica hacia ecosistemas altamente frágiles, lo que no solo es un problema indígena, sino de todos, pues incluía el agua potable, dijo.

Especific√≥ que solo en lugares como Flint Michigan durante el mandato del expresidente Obama enfrentaron una crisis de agua potable que afect√≥ a los ni√Īos peque√Īos pobres, concretamente a los ni√Īos negros en los Estados Unidos. ‚ÄúEsta crisis caus√≥ todo tipo de problemas, de da√Īos irreparables debido al envenenamiento por plomo. Entonces, beber agua en los Estados Unidos es lo que llamamos un problema de clase‚ÄĚ, asever√≥.

Estes también se detuvo en los impactos de la pandemia para las comunidades indígenas, los cuales han sido devastadores, y no porque estos pueblos fueran biológicamente inferiores, como se describió en los principales medios de comunicación.

El III Seminario de estudios sobre las comunidades nativas americanas, afrodescendientes y latinas en los Estados Unidos se efectu√≥ online ‚Äďdebido a la situaci√≥n epidemiol√≥gica‚Äď despu√©s de 40 a√Īos de que la Casa de las Am√©ricas efectuara un encuentro de este tipo y reuniera a m√°s de 50 creadores, soci√≥logos, activistas y expertos provenientes de varios pa√≠ses, principalmente de esa naci√≥n norte√Īa y Puerto Rico, para analizar y discutir aspectos y desaf√≠os de las comunidades mal llamadas ‚Äúminoritarias‚ÄĚ en esa naci√≥n.

Amanda S√°nchez Vega, especialista del Programa de Estudios sobre Culturas Originarias de Am√©rica de la Casa, puntualiz√≥ a la prensa que el evento ‚Äďcon el auspicio tambi√©n del Centro de Investigaciones de Pol√≠tica Internacional‚Äď tuvo el objetivo de visibilizar la realidad de estas comunidades de los Estados Unidos.

S√°nchez Vega especific√≥ que en esta ocasi√≥n se cont√≥ con la participaci√≥n de una treintena de investigadores, activistas, artistas de diferentes √°rea de estudios; y reconoci√≥ el apoyo de varios amigos de la Casa como la escritora cubana Sonia Rivera Vald√©s, radicada en Nueva York y presidenta y una de las fundadoras de Latino Artists Round Table (LART), a la intelectual afrodescendiente Rosemari Mealy, al director ejecutivo del People¬īs Forum (New York) Manolo de los Santos, as√≠ como a la activista norteamericana Winona LaDuke.

Destac√≥ que en el contexto del Seminario hubo dos presentaciones de libros del Fondo Editorial Casa de las Am√©ricas, la antolog√≠a Aniversarios de Resistance. Reflections from the CSUN (Si ES IU EN) Chicana/o Studies. Department, una compilaci√≥n de Martha D. Escobar, Alicia Ivonne Estrada y Melisa C. Galv√°n; y el poemario en edici√≥n biling√ľe Madrigal para un pr√≠ncipe negro, de la poeta cubana Nancy Morej√≥n, con traducci√≥n de Mar√≠a Rodr√≠guez-Alcal√° y Juanamar√≠a Cordones‚ÄďCook.

En el Portal Informativo La Ventana, de la Casa, así como su sitio web www.casadelasamericas.org y su canal de YouTube, se encuentran disponibles las video-presentaciones que recogió el programa durante los tres días en que sesionó, además de otros detalles de la cita.


En Casa de las Américas sesiona seminario de estudios de comunidades en Estados Unidos

Desde este mi√©rcoles, la Casa de las Am√©ricas acoge el III Seminario de estudios sobre las comunidades nativas americanas, afrodescendientes y latinas en los Estados Unidos, un evento que regresa, esta vez desde las plataformas digitales, cuando han transcurrido 40 a√Īos de que en esta misma instituci√≥n se reunieran m√°s de 50 creadores, soci√≥logos, activistas y expertos provenientes de varios pa√≠ses, principalmente de esa naci√≥n norte√Īa y Puerto Rico.

fotos: abel carmenate

Jaime G√≥mez Triana, vicepresidente de la Casa, record√≥ en las palabras iniciales de la cita precisamente ese momento, en que, justo este d√≠a, se efectuara la inauguraci√≥n del I Seminario sobre la situaci√≥n de las comunidades negra, chicana, cubana, india y puertorrique√Īa en los Estados Unidos (1981), que ¬ębusc√≥ mirar a los desaf√≠os de las comunidades mal llamadas ‚Äúminoritarias‚ÄĚ en los Estados Unidos en un esfuerzo por conectar con el pueblo estadounidense y que cont√≥ con la participaci√≥n de figuras de enorme liderazgo en sus comunidades que llegaron para debatir y propiciar el an√°lisis cient√≠fico, pero sobre todo para conseguir el mutuo conocimiento entre nuestros pueblos¬Ľ.

fotos: abel carmenate

El embajador Jos√© Ram√≥n Caba√Īas, quien se desempe√Īa actualmente como director del Centro de Investigaciones de Pol√≠tica Internacional, asegur√≥ que a pesar de los a√Īos de aquel primer encuentro, est√° seguro que se abordar√°n problemas comunes y peligros por enfrentar, mucho m√°s cuando el discurso pol√≠tico al interior de los Estados Unidos se polariza a√ļn m√°s.

El tambi√©n Doctor en Ciencias record√≥ que durante su estancia por m√°s de ocho a√Īos al frente de la misi√≥n diplom√°tica de Cuba en Washington, tuvo la oportunidad de apreciar muy de cerca los problemas que enfrentan las comunidades afrodescendientes, chicana, india y puertorrique√Īa, y que no muchas personas conocen en los Estados Unidos que alrededor de 200 j√≥venes estadounidenses se han graduado como m√©dicos en la Isla sin costo alguno, la mayor√≠a de ellos pertenecientes a las comunidades de las que trata este seminario.

fotos: abel carmenate

Comparti√≥ que constituye un acontecimiento participar en el Festival Anual de Jazz (en New Orleans) ‚Äďy m√°s cuando Cuba fue pa√≠s invitado en 2017‚Äď, ¬ędonde m√°s de 150 artistas y creadores se fundieron con la poblaci√≥n local para desentra√Īar las ra√≠ces de una mezcla que se remonta al primer obispo que tuvo aquella ciudad proveniente de Santiago de Cuba, o al momento en que soldados de ocupaci√≥n afrodescendientes permanecieron por varios meses en el extremo oriental de la Isla, absorbieron la influencia de los ritmos musicales locales y despu√©s regresaron a casa para crear el jazz¬Ľ.

Se refiri√≥ adem√°s a otros hechos que permiten hablar sobre ¬ęcu√°n cerca (o lejos) estamos y cu√°nto nos parecemos¬Ľ, razones que justifican ‚Äďafirm√≥‚Äď que se organice ahora un tercer seminario sobre este tema, aunque hayan transcurrido 40 a√Īos.

fotos: abel carmenate

¬ęEstamos seguros que los resultados del intercambio que tendremos en estos d√≠as nos permitir√° llegar a ciertas conclusiones, entre otras, que el intercambio debe ser m√°s frecuente y que el di√°logo entre comunidades de Cuba y los Estados Unidos es un factor insustituible para el mejoramiento de la relaci√≥n oficial bilateral¬Ľ, concluy√≥ Caba√Īas.

El Doctor en Ciencias Antonio Aja, director del Programa de Estudios sobre latinos en los Estados Unidos de la Casa de las Américas, abordó aspectos importantes sobre la migración latina hacia ese país, y su inserción en el escenario político, económico y cultural.

Puntualiz√≥ sobre los grandes retos y problemas migratorios relacionados con este tema, y ejemplific√≥ que solo en el a√Īo fiscal que reci√©n concluy√≥ en los Estados Unidos fueron apresadas m√°s de un mill√≥n 700 mil personas en las fronteras entre M√©xico y esa naci√≥n, fundamentalmente centroamericanos y haitianos.

fotos: abel carmenate

Detall√≥ que desde 2018 comienza a formarse de manera organizada caravanas de emigrantes, utilizando la ruta del sur para llegar al norte. ¬ęEn octubre pasado una caravana de m√°s de seis mil personas se dirige desde Centroam√©rica para arribar a la frontera M√©xico-EE.UU¬Ľ, dijo.

Y es que es imposible analizar la poblaci√≥n latina en los EE.UU sin examinar la inmigraci√≥n hacia ese pa√≠s, ¬ęuna inmigraci√≥n que no concluye porque tiene causas, en primer lugar, en los elementos disfuncionales de las pol√≠ticas de Latinoam√©rica, en particular en el √°rea de Centroam√©rica y el Caribe que esperan que la poblaci√≥n utilice su derecho a emigrar, y no su derecho a no emigrar, que tambi√©n es un derecho humano¬Ľ, refiri√≥.

Afirmó que entre otras causas están las redes sociales que viabilizan este proceso, el transnacionalismo, en el papel de las remesas en las economías latinoamericanas que cada vez son más dependientes de estas cuotas de dinero, así como la separación de las familias.

fotos: abel carmenate

Se detuvo en el caso particular de Cuba, muy singular en las Am√©ricas en comparaci√≥n con el resto de los latinos, y coment√≥ brevemente acerca de las posturas de las √ļltimas administraciones estadounidenses en relaci√≥n con la pol√≠tica migratoria de la mayor de las Antillas hacia su pa√≠s, que hace que sea un escenario complejo y diferente, aunque la Isla no es una de las principales naciones que le aportan migraci√≥n latina, aclar√≥.

Explicó que los latinos es la principal minoría étnica de ese país, por encima de los afronorteamericanos, al sobrepasar los 50 millones de personas, lo que tiene una impronta en la economía y en las relaciones culturales, aunque no así en el poder político-legislativo norteamericano.

Manifest√≥ la relevancia del Programa de Estudios sobre latinos en los Estados Unidos de la Casa ‚Äďcreado por el escritor e intelectual Roberto Fern√°ndez Retamar‚Äď, el cual ¬ęse interesa por cada una de las relaciones de estos an√°lisis y la presencia de cada uno de estos procesos en el quehacer art√≠stico-literario, en general, de los latinos en los EE.UU¬Ľ, de ah√≠ la importancia de las relaciones acad√©micas y culturales con los latinos de ese pa√≠s y con los que estudian esta presencia all√≠, asever√≥.

fotos: abel carmenate

En el Seminario se abordarán, desde diferentes disciplinas, aspectos relacionados con la actual realidad económica, política, social y cultural de estas comunidades; las estrategias propias de comunicación y diálogo; los procesos educativos y de formación desde una perspectiva descolonizadora; y la resiliencia frente a la Covid-19.

En el Portal Informativo La Ventana, de la Casa, as√≠ como su sitio web www.casadelasamericas.org y su canal de YouTube, estar√°n disponibles los detalles del programa previsto para estos tres d√≠as, en el que destaca la presentaci√≥n de dos libros editados por el Fondo Editorial Casa de las Am√©ricas: Aniversarios de Resistance. Reflections from the CSUN (Si ES IU EN) Chicana/o Studies. Department, una compilaci√≥n de Martha D. Escobar, Alicia Ivonne Estrada y Melisa C. Galv√°n; y el poemario en edici√≥n biling√ľe Madrigal para un pr√≠ncipe negro, de la poeta cubana Nancy Morej√≥n, con traducci√≥n de Mar√≠a Rodr√≠guez-Alcal√° y Juanamar√≠a Cordones‚ÄďCook.

Entre los participantes estarán la activista Ojibwe Winona LaDuke, la profesora afrodescendiente Rosemari Mealy, y Sonia Rivera Valdés, escritora cubana que vive en Nueva York, mujeres de gran activismo social y cultural.


José Martí, un guerrero de todos los tiempos (+ Dossier)

La imagen más habitual de José Martí, Héroe Nacional de Cuba, suele ser la de un poeta, un intelectual, acostumbrado a discursos y escribir, especialmente durante horas de la noche. Algunos hasta han intentado presentarlo como hombre incapaz de soportar las exigencias de una contienda en la manigua. Pero el Apóstol de la Independencia era un verdadero guerrero. ¡Qué nadie lo dude! Durante toda su vida libró guerras, luchas constantes en las que nunca cedió.

Muchos fueron los desaf√≠os que enfrent√≥ durante sus 42 a√Īos de edad, demasiadas las cr√≠ticas y privaciones, lo dolores de diversos tipos, las heridas en el alma, pero sigui√≥ fiel a sus principios. Solo alguien con enorme fortaleza mental y f√≠sica podr√≠a enfrentar tantos molinos, y mantener su alma po√©tica, la pureza de sus ideas y acciones, la confianza en la verdad y el sue√Īo de Patria.

Nos parece verlo¬† encarcelado con apenas 16 a√Īos de edad en las Canteras de San L√°zaro. Desde la madrugada, trabaja y arrastra cadenas y grilletes por un pedregoso camino, excava y desbarata piedras a golpe de pico. Aquello le provoc√≥ lesiones en los tobillos y la cintura, por el roce del grillete. Eso le afect√≥ su caminar y le gener√≥ dolores para toda la vida. Desde muy joven sufri√≥ de lesiones en su piel y de un sarcocele (tumor de test√≠culo, de tipo qu√≠stico), como consecuencia del roce constante de la cadena en el Presidio, del cual fue operado al menos en cuatro ocasiones.

Padeci√≥ tambi√©n sarcoidosis, detonante de otras afecciones del tracto digestivo, respiratorio y cardiovascular. Sufri√≥, adem√°s, laringitis aguda y en m√°s de una ocasi√≥n los m√©dicos le recomendaron reposo absoluto de voz, pero era mayor su voluntad, y respond√≠a: ‚ÄúCuba no puede esperar‚ÄĚ. Ah√≠ est√°n tambi√©n las tristezas del exilio, la lejan√≠a, las incomprensiones de la familia, las tormentas con su esposa Carmen Zayas Baz√°n, la separaci√≥n de su hijo amant√≠simo, los disparos verbales de muchos‚Ķ

A pesar de todo eso y otras lesiones del alma continuó incesante a favor de una Cuba totalmente independiente. En la preparación de la Guerra de 1895, superó con inteligencia y carácter diferencias con grandes jefes militares, como Antonio Maceo.

Su aporte como principal organizador de la Guerra de 1895 es incuestionable, con una visión integradora en cuanto a estrategia y unión de las generaciones participantes. Cada uno de sus discursos previos es fuente de civismo y claridad política. La creación del Partido Revolucionario Cubano y el periódico Patria también favorecieron las posibilidades de éxito.

En esos preparativos y en la concepci√≥n de la lucha demostr√≥ tambi√©n tener un pensamiento militar fruto de an√°lisis de otras experiencias, como la resistencia aborigen a la conquista espa√Īola, las guerras de independencia de Hispanoam√©rica, La Guerra de los Diez A√Īos, la Guerra de Independencia de las Trece Colonias, la Guerra de Secesi√≥n en los Estados Unidos (1861-65), la Guerra Chiquita, el plan G√≥mez-Maceo, la guerra de independencia espa√Īola contra la invasi√≥n napole√≥nica y la guerra franco-prusiana. Se nutri√≥ tambi√©n de conversaciones con patriotas de contiendas anteriores, como M√°ximo G√≥mez, Antonio Maceo y Flor Crombet. Era un estudioso constante.

En su corazón palpitaba el deseo de pelear con los fusiles y las balas, sentir el volcán del campo de batalla. Va sobre su caballo, resuenan los disparos…, pero él sigue de manera impetuosa. Todavía parece cabalgar, con ese coraje indefinible.

Incluso, ahora 126 a√Īos despu√©s de su desaparici√≥n f√≠sica, Mart√≠ contin√ļa siendo un guerrero muy actual. Algunos repiten frases suyas, mencionan su nombre, hasta se atreven a decir c√≥mo actuar√≠a hoy ante determinados hechos, pero la verdad es que nuestro H√©roe Nacional jam√°s traicionar√≠a su amor verdadero a Cuba, su dignidad y antimperialismo. Debemos mantenerlo muy vivo junto a nosotros, palpitante, como parte esencial del coraz√≥n de esta naci√≥n y su pueblo.

 

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Mart√≠ nos ense√Īa el camino del bien

Por Doctor en Ciencias Históricas Pedro Pablo Rodríguez

¬ŅVieron todos en la televisi√≥n los personajes que les echaron la sangre a los bustos de Mart√≠? Hay uno de ellos, que dice que √©l lo hizo porque el otro vino y le dijo que ten√≠a una ‚Äúpinchita‚ÄĚ para ganar dinero. No sabemos cu√°nto.

Estas personas no tienen realmente ni la menor idea de quién es Martí, no lo sienten, no comprenden su dimensión. Solo así se entiende un poco que hagan semejante cosa.

Entonces yo pienso: ¬Ņy c√≥mo es posible que en Cuba, con todo lo que hablamos de Mart√≠ y todo lo que se publica y se hace, pues haya personas que, como esas, no conozcan la obra ni las esencias de Jos√© Mart√≠, no sientan suficiente admiraci√≥n y respeto?

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La política para Martí: Un asunto del alma

Por Lil María Pichs Hernández

Gracias por la invitaci√≥n a este espacio. Deseo comenzar con referencias al texto de Cintio Vitier¬†Jos√© Mart√≠ en la hora actual de Cuba, escrito en 1994, el cual me parece vital para entender fen√≥menos de aquel momento y el presente. El engranaje social no funciona todo lo bien que deber√≠a. La f√≥rmula martiana ‚Äúcon todos y para el bien de todos‚ÄĚ no ha llegado a todos los que tiene que llegar en nuestro pa√≠s, y son, efectivamente, la educaci√≥n y la cultura campos esenciales para revisarnos como pa√≠s.

Es en el campo de la cultura donde Cintio ubica la soluci√≥n a muchos de nuestros problemas. Y, de hecho, hace una comparaci√≥n entre la Campa√Īa de Alfabetizaci√≥n de 1961 y la nueva campa√Īa de alfabetizaci√≥n o de culturizaci√≥n que har√≠a falta entonces en 1994, seg√ļn sus palabras.

Dijo¬†Cintio¬†entonces: ‚ÄúLa campa√Īa de alfabetizaci√≥n martiana que ahora necesitamos, en un pueblo que ya sabe leer y escribir, y que ha alcanzado niveles cient√≠ficos admirables, pero que en su mayor√≠a desconoce m√°s su historia y por lo tanto el argumento de su propia vida, es una campa√Īa de espiritualidad y de conciencia.¬† Hoy nuestro mayor problema espiritual, sin excluir los campos, est√° en las ciudades, y la ignorancia que hay que remediar es de otra especie, es en verdad la ignorancia de s√≠ mismos, de la propia historia, de la propia naturaleza, de la propia alma.‚ÄĚ

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Mart√≠ en nuestros d√≠as, ¬Ņun di√°logo con el pasado?

 

Seg√ļn Gabriela Mistral, Mart√≠ es un cl√°sico sin sombra de vejez. Quien accede a su obra, independientemente de su formaci√≥n acad√©mica, queda seducido por ese verbo proteico, profundamente po√©tico, y portador, a la vez, de los m√°s altos valores humanos. La hondura de su pensamiento, la riqueza de sus reflexiones, motiva al an√°lisis hist√≥rico, filos√≥fico o pol√≠tico. Siendo un hombre de su tiempo¬† en toda la extensi√≥n de la palabra, Mart√≠ es un hombre para todos los tiempos.¬†

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Un Martí para ahora mismo

Por Dr.C Fabio Fern√°ndez Batista

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José Martí, un símbolo en disputa

Por Yasel Toledo Garnache

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El proyecto inconcluso de José Martí

El d√≠a anterior a caer en combate, Mart√≠ comienza a escribirle una extensa carta a su ‚Äúquerid√≠simo hermano‚ÄĚ Manuel Mercado. Su inesperada muerte la dej√≥ inconclusa. El texto es suficiente para conocer las esencias y las estrategias del proyecto revolucionario martiano. Una gran inc√≥gnita se levanta con la √ļltima palabra escrita. Por lo pronto, el texto desmitifica la rom√°ntica y especulativa idea de que el Maestro buscara la muerte en el encuentro de Dos R√≠os. Como gu√≠a de un pueblo que ha lanzado a la guerra, deb√≠a ser el primero en enfrentar al enemigo, pero no desconoce los riesgos necesarios. Con orgullo escribe: ‚ÄúYa puedo escribir (‚Ķ) Ya estoy todos los d√≠as en peligro de dar mi vida por mi pa√≠s y por mi deber ‚Äďpuesto que lo entiendo y tengo √°nimos con que realizarlo– de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza m√°s, sobre nuestras tierras de Am√©rica. Cuanto hice y har√©, es para eso‚ÄĚ. No hay desanimo ni tristeza y, lo m√°s importante, piensa con entusiasmo en la que har√°.

El proyecto martiano ha transitado por varias etapas. Primero, unir lo que imperiosamente ha de estar unido; segundo, organizar y concientizar las fuerzas todas del pa√≠s para la guerra necesaria y la creaci√≥n de un nuevo modelo de rep√ļblica que no perpet√ļe ‚Äúcon formas nuevas o con alteraciones m√°s aparentes que esenciales, el esp√≠ritu autoritario y la composici√≥n burocr√°tica de la colonia, sino fundar en el ejercicio¬† de las capacidades leg√≠timas del hombre, un pueblo nuevo y de sincera democracia, capaz de vencer, por el orden del trabajo real y el equilibrio de las fuerzas sociales, los peligros de la libertad repentina en una sociedad compuesta para la esclavitud‚ÄĚ; la Rep√ļblica Cubana ser√≠a ‚Äújusta y abierta, una en el territorio, en el derecho, en el trabajo y en la concordia, levantada con todos y para el bien de todos‚ÄĚ.

La tercera etapa es la creaci√≥n del Partido Revolucionario Cubano, instrumento real y pr√°ctico preparador de la guerra, creador y unificador de revolucionarios, batallador frente a los partidos coloniales y a la peligrosa corriente anexionista. La cuarta etapa apenas se iniciaba cuando cae en combate, la guerra de independencia y la creaci√≥n de la rep√ļblica ‚Äúen medio de la guerra‚ÄĚ. Todo lo hecho hasta Dos R√≠os apenas era el pre√°mbulo de la construcci√≥n de la Cuba pensada y so√Īada por Mart√≠.

Si la lucha inicial era contra el dominio colonial espa√Īol, los profundos cambios operados en los Estados Unidos convierten a esta naci√≥n en la m√°s poderosa potencia, ante la cual, llegado el momento, la propia Espa√Īa rendir√≠a sus banderas. Desde 1889, Mart√≠ advierte: ‚Äú¬ŅPor qu√© han de pelear sobre las rep√ļblicas de Am√©rica sus batallas con Europa, y ensayar en pueblos libres su sistema de colonizaci√≥n?‚ÄĚ; ‚ÄúDesde la cuna so√Ī√≥ en estos dominios el pueblo del Norte (‚Ķ) y cuando un pueblo rapaz de ra√≠z, creado en la esperanza y certidumbre de la posesi√≥n del continente, llega a serlo, con la espuela de los celos de Europa y de su ambici√≥n de pueblo universal (‚Ķ) urge ponerle cuantos frenos se puedan fraguar,¬† con el pudor de las ideas, el aumento r√°pido y h√°bil de los intereses opuestos, el ajuste franco y pronto de cuantos tengan la misma raz√≥n de temer, y la declaraci√≥n de la verdad‚ÄĚ.

Y he ah√≠ la raz√≥n de Cuba; su lugar en el mundo: ‚ÄúEn el fiel de Am√©rica est√°n las Antillas, que ser√≠an, si esclavas mero pont√≥n de la guerra de una rep√ļblica imperial, contra el mundo celoso y superior que se prepara para negarle el poder‚ÄĚ. Y sentencia: ‚ÄúEs un mundo lo que estamos equilibrando; no solo dos islas las que vamos a libertar‚ÄĚ y Cuba ser√≠a la rep√ļblica ‚Äúindispensable al equilibrio americano‚ÄĚ.

Iniciada la guerra de independencia, quedaba un paso importante, crear la Rep√ļblica de Cuba. En la carta inconclusa a Manuel Mercado ya habla de ello. Despu√©s de la Mejorana, su papel en la Constituyente fundadora y reguladora de la rep√ļblica era fundamental y √©l lo sab√≠a. Su ausencia en Jimaguayu desfigur√≥ parte del proyecto de preparar la rep√ļblica en medio de la guerra. Al producirse la intervenci√≥n de Estados Unidos en la contienda independentista cubana, M√°ximo G√≥mez expresaba las terribles consecuencias de la ausencia de Mart√≠, porque √©l s√≠ sab√≠a c√≥mo enfrentar la nueva situaci√≥n. Los tiempos nuevos eran muy complejos. Se confrontaban peligros externos e internos. Uno de ellos era, seg√ļn hab√≠a escrito el Maestro:

‚ÄúEn Cuba ha habido siempre un grupo importante de hombres cautelosos, bastante soberbios para abominar la dominaci√≥n espa√Īola, pero bastante t√≠midos para no exponer su bienestar personal en combatirla. Esa clase de hombres, ayudados por lo que quieren gozar de los beneficios de la libertad sin pagarlos en su sangriento precio, favorecen vehementemente la anexi√≥n de Cuba a los Estados Unidos. Todos los t√≠midos, todos los irresolutos, todos los conservadores ligeros, todos los apegados a la riqueza, tienen tentaciones marcadas de apoyar esta soluci√≥n, que creen poco costosa y f√°cil. As√≠ alagan su conciencia de patriotas, y su miedo de serlo verdaderamente‚ÄĚ.

El proyecto inconcluso de Jos√© Mart√≠ se convirti√≥ en el de las generaciones del siglo XX; es el proyecto revolucionario de creaci√≥n, retomando las palabras de Jos√© Antonio Saco dos a√Īos antes de nacer Mart√≠, de ‚Äúuna Cuba cubana y no anglosajona‚ÄĚ. Ha pasado el tiempo, 125 a√Īos despu√©s de la desaparici√≥n f√≠sica del Ap√≥stol, su pensamiento vivo es nutriente, sabia, para pensar y crear la Cuba futura. Br√ļjula cuando baten aires de tormenta. ¬†

 

 

TAMBI√ČN PUEDES LEER:

Mart√≠ nos ense√Īa el camino del bien (Intervenci√≥n del doctor en ciencias Pedro Pablo Rodr√≠guez en el espacio Dialogar, dialogar)¬†¬†

-La política para Martí: Un asunto del alma (Intervención de Lil María Pichs Hernández en el espacio Dialogar, dialogar)


The Politician: otro divertimento de Ryan Murphy para hablar de cosas muy serias

Ryan Murphy ha creado una marca. Su nombre tiene un precio y Netflix lo ha determinado. Un contrato de exclusividad ‚ÄĒfirmado en 2018‚ÄĒ, con la compa√Ī√≠a de streaming por 300 millones de d√≥lares, ha atado a uno de los reyes Midas de la ficci√≥n norteamericana durante cinco a√Īos, en una de las jugadas maestras dentro de la industria del entretenimiento.

Posters de The Politician/ Tomado de internet
Posters de The Politician/ Tomado de internet

Como una estratagema pol√≠tica, muy al estilo de la primera serie que cre√≥ el cotizado artista para su nuevo empleador, esta transacci√≥n se inscribe dentro de la batalla por captar p√ļblicos y ganancias entre las cadenas generalistas (FOX, CBS, ABC o HBO) y las plataformas de pago (Disney+, Netflix, HBO o Amazon Prime Video).

De esta ambiciosa relaci√≥n ya se cuentan las series Hollywood, Ratched y los filmes The Boys in the Band y The Prom junto a una extensa lista de proyectos que generan gran expectativa entre sus cr√≠ticos y seguidores. No obstante, queda el m√©rito a The Politician de ser la primera apuesta del grupo creativo que lidera Murphy en su ‚Äúera netflixiana‚ÄĚ.

Payton Hobart, un adolescente millonario y privilegiado, con una crisis de identidad y delirios de grandeza, se arma de toda la maquinaria histórica y el discurso político norteamericano en su testaruda meta por convertirse en Presidente de los Estados Unidos de América. Su primer objetivo: presidir a los estudiantes de su elitista instituto, y ahí arranca la primera temporada.

Pasados los dramas de la highschool, la segunda temporada nos muestra a un Payton que juega las cartas de la brecha generacional para obtener un asiento en el senado de Nueva York enfrentándose, nada más y nada menos, que a la prestigiosa e inderrotable líder de la mayoría. 

Un divertimento para hablar de cosas muy serias. Una revisitación al entramado político estadounidense mediante el código de los seriales juveniles donde nada queda afuera: manipulación, fraude, fake news, sexo, escándalos, dinero, dobleces morales, corrupción, intentos de magnicidio y más, mucho más.

Póster de la segunda temporada de The Politician/ Tomado de internet
Póster de la segunda temporada de The Politician/ Tomado de internet

 

En busca de lo aut√©ntico, los personajes se debaten entre las exigencias que impone el contempor√°neo vicio de validar nuestro √©xito con el aplauso o los likes de los otros y el desaf√≠o de encontrarse a s√≠ mismos en un mundo que regurgita las m√°scaras que no han acompa√Īado por siglos. Una suerte de paralelismo con la b√ļsqueda que siempre ha emprendido Ryan Murphy, la de encontrar la verdadera esenciade las cosas, recre√°ndose en lo caricaturesco y la parodia.¬†

Ryan Murphy es uno de los guionistas y productores m√°s codiciados en el la industria del entretenimiento/ Tomado de internet
Ryan Murphy es uno de los guionistas y productores m√°s codiciados en el la industria del entretenimiento/ Tomado de internet

Aqu√≠ se analiza no solo a la clase pol√≠tica, sino que en una especie deejercicio de √≠ndole sociol√≥gico los guionistas apuestan por escudri√Īar en las motivaciones y capacidad de reacci√≥n de los votantes frente a un √°mbito de representaci√≥n pol√≠tica que no fomenta la capacidad cr√≠tica del electorado o de la gente, de modo general.¬†

A trav√©s de la aparente ligereza del argumento y de los di√°logos, vamos transitando por un mundo de ficci√≥n que engarza con las tramas de decenas de pel√≠culas y series con tem√°tica similar, y lo que es a√ļn m√°s inquietante, con la realidad que se proyecta en las noticias de la TV, la radio o Internet. Quiz√°s lo m√°s desconcertante sea percatarnos que el absurdo no lo es tanto y se convierte en norma, en abrumadora certeza.¬†

En un arriesgado rejuego entre la frivolidad y un discurso social con no pocas implicaciones, esta s√°tira se va transformando en una exposici√≥n cr√≠tica ‚ÄĒpara algunos velada, para otros mordaz‚ÄĒ, sobre el ambiente social y pol√≠tico de los EE.UU. en los √ļltimos a√Īos. Ser√° inevitable no reconocer el paralelismo que se establece entre las campa√Īas que emprende el protagonista con los resortes de las lides pol√≠ticas en Estados Unidos, o la representaci√≥n que tenemos de ello.

The Politician es una exposici√≥n cr√≠tica sobre el ambiente social y pol√≠tico de los EE.UU. en los √ļltimos a√Īos/ Tomado de internet
The Politician es una exposici√≥n cr√≠tica sobre el ambiente social y pol√≠tico de los EE.UU. en los √ļltimos a√Īos/ Tomado de internet

Primero las elecciones de un instituto y luego las de un distrito neoyorquino, contadas en un entorno distendido y sat√≠rico, funcionan por varios cap√≠tulos pero por momentos se torna irregular un relato que quiere decir muchas cosas en una apoteosis de gags y referencias que pueden ‚Äúdesconectar‚ÄĚ al seguidor menos fiel o a quienes aspiran a ver algo cercano a House of Cards o El ala oeste de la Casa Blanca.

The Politician aspira a ubicarnos en un punto intermedio entre el exc√©ntrico Murphy de Glee y American Horror Story y el m√°s ‚Äúserio‚ÄĚ realizador (como le exig√≠a la cr√≠tica especializada) de American Crime Story o Feud. Sin embargo, nos devuelve una y otra vez a la cosmogon√≠a de Glee. Vuelven las constantes referencias culturales, el reflejo de las otredades, la m√ļsica, la denuncia social, las ambig√ľedades morales y sexuales, la b√ļsqueda y defensa la identidad, el miedo y sus extensiones, entre otros temas y est√©ticas recurrentes del autor.

Y en esa est√©tica que regresa tambi√©n veremos una cuidada puesta en escena, profusi√≥n de colores, vestuario y maquillajes exquisitos, primeros planos, grandes angulares que ampl√≠an la profundidad de campo, excelente iluminaci√≥n, as√≠ como otras firmas de Murphy, Brad Falchuck e Ian Brennan, como la presencia de mujeres complejas y empoderadas; el ‚Äúrescate‚ÄĚ de ic√≥nicas actrices (aqu√≠ veremos a Jessica Langey Bette Midler) o una tejida banda sonora.¬†

Un punto aparte para el reparto de la serie (ya está demostrada la eficacia de Murphy en la dirección de actores) donde coinciden consagrados y noveles como Gwyneth Paltrow, Judith Light, Bob Balaban, Zoey Deutch, Lucy Boyntony David Corenswet. Aconsejo no perder de vista la carrera del joven Ben Platt, si no se malogra en el camino puede llegar a ser uno de los actores más completos del futuro, algo quede seguro vieron los creadores más allá de su ascendente carrera en Broadway.

Para los fanáticos de este tándem creativo, su equipo creativo, no creo que sea esta una obra rotunda, pero si lo que Netflix quería con su millonario contrato de exclusividad era una serie con la marca artística y las obsesiones intelectuales de Ryan Murphy, aquí la tiene.

En el reparto de la serie donde coinciden consagrados y noveles actores y actrices/ Tomado de internet
En el reparto de la serie donde coinciden consagrados y noveles actores y actrices/ Tomado de internet

 

Ficha:

Creadores: Ryan Murphy, Brad Falchuk e IanBrennan

Dirección: Brad Falchuk, Tamra Davis y otros

Reparto: Ben Platt, Judith Light, Bette Midler, Zoey Deutch, Lucy Boynton, Laura Dreyfuss, Jessica Lange y otros.

Género: Melodrama, comedia

País: EstadosUnidos

Plataforma: Netflix

No. de temporadas: 2

Capítulos: 15 episodios

Duración: De 28 a 62 min.

Estreno: 27 de septiembre de 2019


Vean Watchmen, pero…

Ya lo sabemos. En un mundo de extremos, vacilaciones metaf√≠sicas y relativismo cultural no es de extra√Īar que, cada vez m√°s, las personas desconozcan cualquier an√°lisis o proyecci√≥n de la realidad que no se corresponda con su visi√≥n del mundo. De otro modo no podr√≠a explicarse c√≥mo el fen√≥meno serial de la pasada temporada televisiva en Estados Unidos fue perdiendo poco a poco miles de espectadores mientras cosechaba los aplausos de la cr√≠tica y la prensa especializada.

Y es que, en cuanto al firmamento audiovisual, a muchos nos gustan los remakes, las adaptaciones, la intertextualidad o las menciones, solo y solo si, no se meten con los miembros de nuestros particulares panteones de culto. Ese era un riesgo que conoc√≠an los creadores de la serie Watchmen¬†(HBO), coronada con 11 estatuillas en la primera ceremonia virtual de los premios Emmy, en sus 72 a√Īos de existencia.

La metáfora del enmascaramiento alude a varios aspectos de la realidad social y política actual.

El pol√©mico productor y guionista de cine y televisi√≥n Damon Lindelof¬†(The Leftlovers y Lost) tom√≥ como punto de partida para el ambicioso proyecto del canal HBO una serie de c√≥mics hom√≥nima creada por el guionista Alan Moore, el dibujante Dave Gibbons y el entintador John Higgins; publicada durante los a√Īos 1986 y 1987 por DC Comics.

Watchmen, la novela gráfica (también adaptada al cine en 2009 por Zack Snyder) es un material de culto que describe a la humanidad en el preludio de una Tercera Guerra Mundial mientras un grupo de superhéroes de ambigua moralidad propician el triunfo en Vietnam de los Estados Unidos para luego ser proscritos. No obstante, la serie televisiva utiliza el universo del comic para crear un contenido completamente nuevo, y es ahí donde despunta, al cimentar su propio camino de fabulaciones y aportes al discurso social, político y artístico de nuestra época.  

El supremacismo racial es uno de los temas abordados en la miniserie.

Algunos argumentan que no es necesario leerse la historieta para ver la adaptación libre de Lindelof, pero algo de información hace falta, pues la carga referencial es muy alta y, sin dudas, dificultaría disfrutar completamente de una serie en la que la complejidad discursiva se va armando entre las consecuencias de los hechos narrados en la historia original y las licencias que se toman los guionistas, siempre en función de un argumento renovador para criticar la sociedad y el poder emulando lo que se propusieron, en su momento, Moore y Gibbons.

Esta ‚Äúprofana‚ÄĚ revisitaci√≥n asienta su relato varias d√©cadas despu√©s de los eventos de la novela gr√°fica con la aparente superaci√≥n de los traumas causados por el conflicto de Vietnam (que ahora es un estado m√°s de la uni√≥n americana), el caso Watergate (Nixon nunca renunci√≥), la Guerra Fr√≠a o el cataclismo nuclear. Asume como desencadenante de la acci√≥n las tensiones raciales en Tulsa, una ciudad sure√Īa donde en 1921 hubo una masacre de personas negras en manos de supremacistas blancos (hecho real), para luego trasladarnos a un 2019 alternativo en el que un progresista Robert Redford (s√≠, el mismo) gobierna en la Casa Blanca. ¬†

La reconocida actriz Regina King protagoniza Watchmen.

Durante la llamada Noche Blanca, un grupo supremacista llamado La S√©ptima Kaballer√≠a, ‚Äēversi√≥n moderna del Ku Klux Klan‚Äē, ataca coordinadamente a la polic√≠a de Tulsa, mientras los agentes deben cubrir su rostro con una banda de color amarillo para evitar ser reconocidos. Tras el asesinato de un oficial se suscita una trama detectivesca, aparente sost√©n del guion, en la que asume el protag√≥nico una polic√≠a retirada y justiciera encapuchada, Angela Abar (interpretada por la oscarizada Regina King), pivote para durante nueve cap√≠tulos adentrarnos en el fundamento de la serie: la brecha racial y la situaci√≥n pol√≠tica actual de los Estados Unidos.

Es de reconocer que los realizadores sostienen con audacia los enigmas de la trama ante la expectativa de una audiencia acostumbrada al desarrollo narrativo clásico, a través de un ejercicio de implicaciones semánticas significativas, apoyado en un empaque visual y sonoro tan atrevido, en ocasiones, como el mismo argumento de la serie.

Entre metáforas más o menos evidentes los creadores se acercan, entre otros temas, a los vínculos entre poder, raza y violencia, la brutalidad policial, la paranoia antiterrorista luego del 11 de septiembre de 2001, las fake news, la pandemia silente de las drogas, la doble moral, el miedo como arma de manipulación, la homofobia, los traumas intergeneracionales, la memoria histórica, el control armamentístico, la identidad y el anonimato en internet.

Se analiza, asimismo, el legado y sus secuelas en el devenir social y personal.   Y es que Watchmen es un vuelco al pasado, una lección sobre cómo las acciones de nuestros antepasados hilvana la experiencia colectiva del presente para bien o para mal.

Las relaciones entre raza, poder y violencia centran la atención de la miniserie.

Ciertamente los giros dramat√ļrgicos pueden ser rocambolescos, pero no desentonan en un entramado argumental que, al igual que el original, apuesta por la densidad tem√°tica, la estructura compleja y varias l√≠neas temporales. Si ambas obras coinciden en algo es en el prop√≥sito de deconstruir la figura del superh√©roe mientras se nos presenta una distop√≠a apabullante.

Simula este ser un ejercicio ca√≥tico, pero sociol√≥gicamente bien nutrido para situarnos frente a disyuntivas morales muy de nuestro tiempo. En ese sentido dir√≠a que es una serie para el p√ļblico estadounidense. Y, adem√°s, imagino que sin propon√©rselo funge como una suerte de punto de compensaci√≥n ideol√≥gica luego del evidente tufillo antirruso de la muy aclamada Chern√≥bil (2019), tambi√©n de HBO. ¬†¬†

La cr√≠tica audiovisual estadounidense, celosa guardiana de su herencia cultural, que aguijonea sin miramientos cualquier intento magro de acercarse a sus √≠conos, ‚Äēque tantas veces hemos visto encartonados e insustanciales‚Äē, se ha rendido ante esta miniserie. Le agradecen abrir nuevamente el debate sobre grandes cuestiones de la identidad americana, siendo arriesgada y entretenida a la vez. Otros, en cambio, le cuestionan su √©nfasis sociopol√≠tico y destacan, en parte, el fascinante conjunto de personajes que reescriben los guionistas.

Las relaciones entre raza, poder y violencia centran la atención de la miniserie.

Sus detractores, que sobre todo se cuentan entre el gran p√ļblico, no les perdonan a Lindelof y su tropa la transformaci√≥n de algunos de los personajes y s√≠mbolos del comic ochentero hacia posiciones a√ļn m√°s controversiales. ¬†Algunos de los comentarios en redes y webs de votaciones apuntan a cierta saturaci√≥n con la tem√°tica del conflicto racial que, junto al supremacismo blanco, se han convertido en tendencia en el cine y la televisi√≥n actuales. Otros se√Īalan que esta revisi√≥n transige ante la llamada woke culture.

Yo por mi parte la recomiendo. Vean Watchmen, pero no acudan a ella con el infantil prop√≥sito de compararla, ni con el argumento ni la est√©tica del legendario comic, ‚Äēhay cosas que no se comparan‚Äē, ni mucho menos en la b√ļsqueda de una historia de superh√©roes a la medida de las producciones de Marvel. Watchmen es lo que es. ¬†¬†¬†¬†

Ficha:

A√Īo: 2019

País: Estados Unidos

Director: Damon Lindelof (Creador), Steph Green, Nicole Kassell, Andrij Parekh

Basado en: Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons

Reparto: Regina King, Jeremy Irons, Yahya Abdul-Mateen II, Don Johnson, Tim Blake Nelson, Louis Gossett Jr., Adelaide Clemens.

Género: Serie de TV. Drama. Thriller. Fantástico. Ciencia ficción. Distopía.

N.¬ļ de temporadas: 1

N.¬ļ de episodios: 9

Medio de difusión: HBO

Fecha de lanzamiento: 20 de octubre de 2019.         


La masonería y la Isla de Pinos. Un conflicto por la soberanía nacional

La masonería es una de las instituciones más importantes y, a la vez, menos conocidas de nuestra historia. El mismo carácter de esta forma de sociabilidad, que excluye a los profanos de un acercamiento profundo a la forma en que funciona, lleva a que el conocimiento que se tiene de la relación entre la masonería y la historia de Cuba sea fragmentario.

Quiz√°s el episodio m√°s conocido de este entrelazamiento sea el de la relaci√≥n de la masoner√≠a y los masones con el proceso independentista cubano en el siglo XIX. Muchos de nuestros grandes pr√≥ceres de esta etapa eran masones y las logias fueron espacios conspirativos de primer orden, a pesar del apoliticismo que profesa la masoner√≠a como instituci√≥n al menos de forma nominal. Esta impronta, no exenta de contradicciones, fue la que determin√≥ el gran prestigio del que gozaba la sociabilidad en las primeras d√©cadas del siglo XX y un lema que resultaba recurrente en esos a√Īos: ‚ÄúMasoner√≠a es Patria‚ÄĚ.

En el per√≠odo 1903-1925, la masoner√≠a fue actor principal en una de las pugnas m√°s significativas que en torno a la soberan√≠a nacional se dieron en esos a√Īos. El esfuerzo por lograr en el senado norteamericano la ratificaci√≥n del Tratado Hay-Quesada, que reconoc√≠a la soberan√≠a cubana sobre la Isla de Pinos, espacio geogr√°fico que desde la firma del Tratado Permanente entre Cuba y Estados Unidos, el 22 de mayo de 1903, hab√≠a quedado fuera de los l√≠mites de la joven naci√≥n.

El libro de los investigadores Javier Negr√≠n y Jorge Fern√°ndez, titulado La masoner√≠a cubana y el tratado Hay-Quesada (Ediciones √Āncoras, 2018), nos abre una puerta para adentrarnos en detalle en la confrontaci√≥n que, durante m√°s de dos d√©cadas, enfrent√≥ a cubanos y espa√Īoles residentes en la Isla de Pinos con la boyante comunidad norteamericana establecida en el enclave de Santa Fe. Mediante el acceso a fuentes privilegiadas, que comprenden desde las publicaciones de esos a√Īos y otros documentos en el archivo municipal, hasta las actas de las reuniones de la logia cubana La Evangelista (protagonista de primera l√≠nea en estos hechos), archivos privados, revistas masonas de la √©poca y un largo etc√©tera, los autores logran reconstruir acertadamente el clima pol√≠tico y social de esos a√Īos en la localidad, as√≠ como la multiplicidad de intereses y contradicciones que pesaron en el accionar de los actores involucrados.

El hecho de dejar fuera a la Isla de Pinos de la autoridad cubana responde, seg√ļn refiere Hortensia Pichardo (Documentos para la Historia de Cuba, Tomo 3, Ciencias Sociales, 1969) a dos causas fundamentales. Primero, a la ambig√ľedad con que hab√≠a sido redactado el art√≠culo II del Tratado de Paz entre Estados Unidos y Espa√Īa el 10 de diciembre de 1898, que ced√≠a a Estados Unidos la isla de Puerto Rico y las dem√°s que estaban bajo su soberan√≠a en las Indias Occidentales sin precisar los l√≠mites geogr√°ficos de esta cesi√≥n.

El profesor Javier Negr√≠n tiene un inter√©s peculiar por la investigaci√≥n, tanto que encontr√≥ nuevas aristas en el estudio que lo llev√≥ a conformar junto a Jorge Fern√°ndez el libro ‚ÄúLa Masoner√≠a cubana y el tratado Hay-Quesada‚ÄĚ./ Foto tomada de islavisi√≥n

La segunda causa est√° en la ambici√≥n de especuladores y empresarios norte√Īos que, desde la etapa de la ocupaci√≥n norteamericana en Cuba hab√≠an comenzado a vender y promocionar en la prensa de su pa√≠s las extraordinarias posibilidades de la que denominaban como Isle of Pines of West Indies.¬†

El gobierno norteamericano, que había entrado en una nueva fase de dominación regional, se mostró desde el principio más interesado en cimentar su dominio económico y militar en la región, que en continuar el proceso anexionista que a lo largo del siglo XIX había llevado a la nación del Atlántico al Pacífico.

El Tratado Hay-Quesada, firmado entre el diplom√°tico cubano Gonzalo de Quesada y el norteamericano John Hay, el 2 de marzo de 1904, hab√≠a sido una migaja diplom√°tica a cambio de la aprobaci√≥n por el senado cubano, verificada en el a√Īo 1903, del convenio que permit√≠a a la naci√≥n norte√Īa establecer estaciones carboneras y navales en Guant√°namo y Bah√≠a Honda. Sin embargo, el Hay-Quesada qued√≥ desde esa fecha hasta 1925 pendiente de la ratificaci√≥n del Senado norteamericano.

En ese contexto de 21 a√Īos transcurre la pugna entre colonos norteamericanos y habitantes cubanos y espa√Īoles de la Isla de Pinos. Pugna que involucr√≥ directamente a la masoner√≠a, pues tanto la logia pinera como la norteamericana Santa Fe usaron sus redes fraternales para lograr sus objetivos contrapuestos. El papel de la instituci√≥n se refuerza por el peso que esta ten√≠a en la sociedad pinera de la √©poca y en la sociedad cubana en general.

tomada de juventud rebelde

Mediante un exhaustivo análisis, los autores de La masonería cubana… demuestran la pertenencia tanto a la logia La Evangelista como a la logia Santa Fe, de las más importantes figuras políticas y culturales de la sociedad pinera de la época. Aunque ambas sociabilidades mantuvieron buenas relaciones durante la mayor parte del período, lo cierto es que desde etapa bien temprana e intensificándose hacia 1924-1925, se dio una lucha simbólica entre ambas referente al estatus de la isla. Para esta lucha ambas logias hicieron uso de los lazos fraternales que las unían con otras logias y las relaciones de fraternidad de sus Grandes Orientes.

Aunque por falta de documentación es mucho más exhaustivo el seguimiento que se da a las gestiones realizadas por la logia La Evangelista y su Gran Oriente La Gran Logia de la Isla de Cuba (GLIC), cuyas gestiones con los Grandes Orientes de Estados Unidos, a los cuales los unían lazos históricos profundos, influyeron en la ratificación del Tratado Hay-Quesada en 1925.

Pero también el libro trasluce la magnitud de las gestiones que debió llevar la logia Santa Fe por su parte. Gestiones que incluso en 1914 habían tenido un momento significativo con la visita de la alta jerarquía de la logia estadounidense al presidente cubano Menocal, donde presumiblemente intentaron ganarse las simpatías del ejecutivo cubano con su causa.

La pugna en torno a la Isla de Pinos iniciada en 1903 tiene su culminación en el período 1923-1925, cuando gracias las gestiones del entonces embajador cubano en Washintong, Cosme de la Torriente, se pone nuevamente sobre el tapete legislativo la ratificación del Tratado.

Es en esa etapa cuando la masoner√≠a criolla juega su rol pol√≠tico m√°s importante en el primer cuarto del siglo XX cubano. Sumado a las gestiones de la GLIC con los Grandes Orientes norte√Īos y a los intercambios de diversa √≠ndole que verificaron las logias cubanas entre s√≠, se desata una campa√Īa nacionalista que tiene su punto culminante en la llamada Misi√≥n Patri√≥tica, donde una serie de importantes figuras de la masoner√≠a, las artes y la pol√≠tica de la √©poca, recorrieron diversos puntos del territorio nacional recabando apoyo para la causa pinera.

Además de la cuidada investigación que nos lleva a conocer una faceta poco visitada de la historia republicana, La masonería cubana… también nos da una visión crítica de las características sociológicas de la masonería cubana en esas décadas que derivó hacia una organización de clase media, del proyecto de país que asumieron (Cuba como la Suiza de América) y de las contradicciones que la dinámica misma de desarrollo del país les fue imponiendo.

Entre los dilemas fundamentales que debe confrontar la instituci√≥n en esta etapa pudi√©ramos se√Īalar la contradicci√≥n entre su car√°cter patri√≥tico y los v√≠nculos estrechos con los Grandes Orientes estadounidenses, lo cual llevaba a ser sumamente cuidadosos y pol√≠ticos a la hora de criticar cualquier faceta de la dominaci√≥n norteamericana en Cuba.

El carácter popular que debían tener las logias y el carácter de clase media que fueron adquiriendo, producto de las cuotas relativamente altas que debían pagar los miembros y que determinó que aquellos más insolventes no pudieran continuar en la institución o lo pensaran para ser parte de ella.

La entrega oficial del premio de la crítica José Luciano Franco al título La Masonería Cubana y el Tratado Hay-Quesada de Javier Negrín y Jorge Fernández, constituyó una de las principales actividades del colofón de la 29 Feria Internacional del Libro/ Foto tomada del periódico victoria

La contradicci√≥n entre el antimperialismo franco de muchos de sus miembros, que se puso claramente en evidencia en los discursos e iniciativas que acompa√Īaron la Misi√≥n Patri√≥tica de 1925, y la actitud m√°s moderada de las jerarqu√≠as mas√≥nicas, comprometidas por sus profundas relaciones con las sociabilidades norte√Īas.

Tambi√©n resalta el conflicto entre el car√°cter apol√≠tico defendido expl√≠citamente por la masoner√≠a y la participaci√≥n constante de sus miembros e incluso de muchas logias en los problemas pol√≠ticos del pa√≠s. Prueba de estos son los muchos pronunciamientos y llamamientos dirigidos al gobierno y la opini√≥n p√ļblica en medio de los muchos conflictos pol√≠ticos y sociales de esa etapa o el estrecho v√≠nculo que durante varios a√Īos la organizaci√≥n mantuvo con el General Machado.

Al premio de la crítica histórica fueron nominados cinco libros, de ellos dos de la Isla de la Juventud: La masonería… y El himno nacional de Cuba de la editorial El Abra, perteneciente al Centro Municipal del Libro y la Literatura./ Foto tomada del periódico victoria

La masonería cubana… nos ayuda a comprender con mayor profundidad la profunda imbricación de esta institución en el proceso de construcción del ideal patriótico nacional. La riqueza y contradicciones de su desarrollo son la riqueza y contradicciones de un país que, frustrado su ciclo revolucionario del siglo XIX, debía rehacerse nuevamente, apresado en las tenazas de la permanente amenaza de invasión que la Enmienda Platt ponía sobre su cabeza y el ímpetu revolucionario que renacía vigoroso en la joven generación.