David Martínez Balsa


Sabiduría oculta entre los hilos de un tapiz

En nuestros días, la ciencia ficción y la fantasía experimentan una época de bonanza. Es impresionante la abundancia de creaciones afines a estos géneros, dígase videojuegos, películas, series y por supuesto, la literatura tampoco escapa a esta avalancha que nos apabulla y seduce. Claro, cantidad no significa calidad, aunque ello no les resta excelencia a muchísimas de las opciones que, como consumidores, podemos elegir.

Sin embargo, no puede ignorarse la discriminaci√≥n que a escala internacional han sufrido estos g√©neros durante a√Īos, ese sutil menosprecio que lleva a algunos a relegarlos a un plano secundario, consider√°ndolos trabajos de poca monta o literatura comercial. Por suerte, las mareas est√°n cambiando y tanto en Cuba como en el mundo se ha revitalizado este tipo de literatura y se le ha dado espacio para desarrollarse, sin dejar de a√Īadir el elevado n√ļmero de lectores que exigen su creaci√≥n y lectura. En cuanto a los encargados de darle vida a este g√©nero, sobran exponentes y pertenecen a distintas generaciones, desde los m√°s cl√°sicos hasta los miembros de esa nueva hornada de escritores que no dejan de sorprender.

Jos√© Alejandro Cantallops V√°zquez (o J.A. Cantallops) es un autor joven, pero su trabajo como bloguer, traductor y narrador le confiere una mayor√≠a de edad que sobrepasa por mucho los l√≠mites de las apariencias. Merecedor del Premio Oscar Hurtado en su edici√≥n de 2018 (art√≠culo te√≥rico) y nuevamente en 2020 (cuento de fantas√≠a); obtuvo adem√°s en 2021 el Premio Jos√© Rodr√≠guez Feo convocado por la UNEAC en traducci√≥n literaria. Y en 2022 llegar√≠a el m√°s reciente galard√≥n a la obra de Cantallops: el codiciado Premio Calendario, en el g√©nero de ciencia ficci√≥n. ¬ŅEl libro en cuesti√≥n? Una novela corta que la Casa Editora Abril llev√≥ a las librer√≠as este 2023, titulada El tapiz del tirano.

A pesar de su incesante trabajo en la difusi√≥n de la fantas√≠a y la ciencia ficci√≥n, evidenciado m√°s que nada en su blog El √ļltimo puente (al cual puedes acceder a trav√©s del siguiente enlace: https://elultimopuente2.wordpress.com), su trabajo como traductor y un af√°n insaciable de nutrir un ya saturado arsenal de conocimientos, Cantallops es un probado narrador. La constancia est√° disponible en el blog ya mencionado, (donde hallar√°s tres novelas, numerosos art√≠culos y cuentos de su autor√≠a) y por supuesto, en El tapiz del tirano.

La novela transcurre en la ciudad de Laedas, la metrópoli de un mundo que, después de períodos de guerras y tormentos, vive una época de paz, todo gracias a su gobernante: Kerion, quien pronto será apuntalado como el tirano. Pero de cuya mano realizaremos el viaje será la de Elina, una tejedora de tapices que, para escapar de una deuda, ha contraído un pacto de sangre que la obliga a cometer el asesinato de Kerion, usando un método ingeniosamente detallado por el autor. En el mundo creado por Cantallops se aprecia la influencia de la sociedad grecorromana, especialmente en las indumentarias, el plano político y también en el militar, aunque los elementos fantásticos asoman: luminarias basadas en alquimia, miembros de la escolta del tirano con extraordinarias habilidades en la magia, entre otros detalles colocados por el autor de manera tan ingeniosa que los aceptamos como parte del entorno. Uno de los mayores aciertos de la novela radica en el cuidado al construir el entramado político de Laedas, llevando un tema que se nos puede antojar complicado a un nivel comprensible y que hace gustoso nuestro aterrizaje en una historia seductora desde las primeras líneas.

Hablemos un poco sobre los dos protagonistas de la novela. La tejedora y el tirano.

Elina es una artista con un pasado tormentoso cuyos traumas la persiguen desde la ni√Īez, uno en espec√≠fico es su fobia a los caballos. Su talento como tejedora queda fuera de discusi√≥n al inicio de la novela, cuando sus servicios son requeridos por el mism√≠simo gobernante de Laedas, un hombre al cual aborrece, al menos hasta que sus obligaciones la llevan a interactuar de forma m√°s personal con √©l. Descrita como una mujer atractiva, astuta, sin pelos en la lengua y, sobre todo, muy segura de s√≠ misma y de su cometido, el car√°cter recio de la artista nos atrapa y se vuelve un placer seguirla mientras su personalidad experimenta un cambio paulatino, suscitado precisamente por la persona que deber√° asesinar: Kerion.

Kerion es el gobernante de Laedas y desde el comienzo su imagen de tirano queda bien cimentada. Sin embargo, basta recorrer las p√°ginas de la novela para sufrir la misma duda que Elina, junto a quien conoceremos de manera m√°s √≠ntima al hombre, su reputaci√≥n y el contraste entre ambas facetas. Al tirano se le retrata como a un hombre de mediana edad, aun saludable y fuerte para sus a√Īos, muy carism√°tico, adorado a todas luces por su pueblo. ¬ŅPor qu√© un tirano entonces? ¬ŅPor su prolongada permanencia en el poder? Quiz√°s; no obstante, su gesti√≥n eficaz de la econom√≠a le garantiza la simpat√≠a de una parte relevante de las masas. ¬ŅPor su ferocidad ante quienes osan retarlo? Kerion, en la superficie, es un personaje que nos cae bien, pero poco a poco, vamos reparando en las fisuras de su personalidad, leves en apariencia, pero que le han granjeado el odio de muchos, desde los humildes hasta sectores de la nobleza. Por ejemplo, pese a su gesti√≥n eficaz como gobernante, no ha logrado erradicar la pobreza o la diferencia de clases en Laedas; sus guerras, ya fuesen justificadas o por conquista, tuvieron el mismo efecto de todo conflicto b√©lico: arrebatar la vida de miles de personas y destruir las de otras tantas. Su centralizaci√≥n del poder y renuencia a dejar herederos o preparar posibles sucesores ensombrece un futuro sin la presencia de un gobernante que se ha hecho imprescindible para sus s√ļbditos y su pa√≠s.

¬ŅQui√©n contrata a Elina, ofreci√©ndole saldar una deuda astron√≥mica a cambio de asesinar a Kerion? ¬ŅCu√°les son sus motivos? Los descubriremos junto a la tejedora, si decidimos acompa√Īarla en su viaje mientras teje el letal tapiz. Conoceremos m√°s a fondo al tirano y enseguida se har√° dif√≠cil inclinar la balanza de nuestro favor entre el gobernante despiadado y el hombre bondadoso. En cierto punto, nos haremos la pregunta: ¬ŅSer√° capaz Elina de cumplir su misi√≥n?

Intrigas palaciegas, un golpe de Estado y sus terribles consecuencias, romance, sus dosis de humor bien dispuestas en las escenas, personajes cuya psicología y coherencia han sido muy bien tratadas por el autor. Eso y más te espera en El tapiz del tirano, una novela digna de sumarse a esas piezas literarias que ponen bien en alto los géneros de la ciencia ficción y la fantasía, demostrando que cualquier historia, mientras se aborde con la seriedad y el respeto que ello amerita, resultará una historia digna de ser leída.



Todos tenemos algo de inocentes

Una suerte de iron√≠a se insin√ļa en el t√≠tulo de este libro. Enseguida el instinto te aconseja no ceder a las apariencias, pues de seguro entre sus p√°ginas reinar√° lo opuesto. Las inocentes. Iron√≠a, s√≠. Pero tambi√©n verdad, la cruda verdad queda plasmada en la √≥pera prima de Milho Montenegro, quien se adentra en el universo de la narrativa con pasos seguros, contundentes, impropios de un autor novel en este g√©nero.

¬†Desde el bautizo del libro, notamos una suerte de homenaje a Miguel de Carri√≥n, ese maestro detr√°s de Las honradas y Las impuras, novelas excepcionales y muy adelantadas a su tiempo en las que se plasma un mensaje muy claro: que ninguna persona en este mundo es completamente honrada o completamente impura. En el alma escasean mucho los tonos blancos y negros. Predomina el gris: ese contraste entre las bondades del esp√≠ritu y sus imperfecciones, ambos testamentos de la √ļnica realidad incuestionable, que somos seres humanos y como mismo es nuestro el poder de realizar actos excepcionales, lo es tambi√©n la dolorosa capacidad de errar, a veces con consecuencias devastadoras para nosotros y para quienes amamos.

Milho Montenegro es un poeta y narrador ya consumado en ambos géneros y la evidencia de ello podemos encontrarla en su obra publicada. En poesía, mereció el Premio José Jacinto Milanés en 2021, con el cuaderno Mala Sangre, que llegó a las librerías bajo el auspicio de Ediciones Matanzas en 2022. Y en narrativa, Montenegro se abrió paso con Las inocentes, publicado por la Editorial DMcPherson en 2020 y continuó el recorrido con Corazón de pájaro (Iliada Ediciones, 2022) una excelente novela que anuncia la madurez literaria del joven narrador.

Volviendo a Las inocentes: con esta novela, Milho deja un mensaje similar al de Carri√≥n con sus honradas y sus impuras, aunque de una manera muy original, contempor√°nea y completamente diferente. El autor nos introduce a un sitio extra√Īo, a todas luces ficticio, pero tan cuidadosamente montado que se nos hace imposible no sumergirnos en semejante escenario y notar que lo oxigenan las ra√≠ces de la realidad. Ese sitio, La Calle Real, est√° regido por una suerte de mantra, detallado desde las primeras p√°ginas:

La vida es un embudo, un continuo declive, para sobrevivirla se precisa alma dura e imaginación. Por eso cada ciudad tiene sus escaras. Sitios donde se acumulan desechos, individuos que, desterrados por la felicidad, chapotean en las aguas malolientes de la carencia: asesinos, pederastas, putas, hijos no deseados, todo lo que podría manchar la moral, lo que se prefiere olvidar.

De esta ficticia y veraz Calle Real, Milho Montenegro se vale para entregarnos toda una pl√©tora de personajes, todos diferentes y al mismo tiempo emparentados por una cadena de historias que poco a poco nos vamos percatando de que, aunque son capaces de defenderse por s√≠ solas, se nutren la una de la otra, como las piezas de un gigantesco puzzle, el cual, una vez armado por un lector atento, garantizar√° su satisfacci√≥n. El lenguaje empleado, directo y sencillo, sin excesos de grandilocuencias, sostiene y eleva esta novela; los di√°logos y las escenas que vislumbramos fueron dise√Īados por un narrador que no deseaba confinar el ambiente o a quienes los habitan a sitios o l√©xicos espec√≠ficos. Esta inteligente treta ling√ľ√≠stica le confiere a la lectura del libro el car√°cter de universal y revela un mensaje impl√≠cito: el conflicto interno, los demonios que nos acechan, son propiedad exclusiva del ser humano, sin importar el lugar o el idioma.

En Las inocentes, los protagonistas de cada historia nos muestran las imperfecciones del alma humana y qué tan fácil sucumbimos a ellas. Para lograrlo, se aprecia el cuidado que puso el autor al construir sus personajes, especialmente en el apartado psicológico, sus defectos, virtudes y lo mejor: la coherencia de todos, incluso en su propia incoherencia, los dota de un innegable realismo. Maridos abusivos, víctimas de adicciones. Prostitutas voluntariosas que reconocen las ventajas de su oficio y otras, que no tan voluntariosas, se confiesan encadenadas a una vida que ellas mismas escogieron y que las circunstancias ahora les impiden abandonar. Relaciones repletas de suplicios, de momentos absurdos pero muy posibles desenlaces o hechos, hombres y mujeres mordidos por la corrupción, por un apremio irrefrenable de sobrevivir que los lleva a cometer actos impensables, desde chantaje hasta asesinato.

 

La Calle Real es el hogar de los sobrevivientes a toda costa, de quienes buscan conservar el aire en sus pulmones y para lograrlo, desoyen los quejidos de la conciencia o modifican el concepto de inocencia y lo que es correcto a su conveniencia. En este breve pasaje de la novela se refleja a la perfección:

Fueron construyendo un imperio de golpes bajos y sospechas. Sobre un cimiento podrido erig√≠an sus vidas. Cambiaban sin grandes pretensiones los colores, el olor y el aspecto de aquel callej√≥n. Los que por all√≠ rondaban no pudieron obviar el movimiento y se mostraron inquietos. Consideraban a aquellas personas el rastrojo del mundo, muchedumbre cuyos propios actos los hab√≠an conducido hacia el infortunio. Algunos pasaban de largo, miraban de soslayo las siluetas de esos seres, no sin que llegaran a sentir repugnancia. Otros no pudieron apartar sus ojos, tiritaban ante un inter√©s que pretend√≠an guardar ‚ÄĒcon disimulo‚ÄĒ bajo los trajes de se√Īores.

Precisamente es √©ste uno de los mayores logros del libro: la facilidad con la que su autor retrata la inmoralidad, lo bajo que puede caer el ser humano si las circunstancias lo empujan a semejante l√≠mite. Sin embargo, al seguir a cada personaje, al sorprendernos, erizarnos o experimentar un odio puro hacia las afrentas que √©ste comete contra la dignidad o la decencia, tambi√©n surge una pregunta: si estuvi√©semos en las mismas condiciones, ¬Ņqu√© har√≠amos?

Otro de los aciertos de la novela es el uso de su autor del recurso de la insinuaci√≥n. Se√Īalo que usa esta t√©cnica, sin romper los l√≠mites, tan sutil que debemos prestar mucha atenci√≥n para notarlo. Desde el comienzo y a largo de los cap√≠tulos, el narrador nos invita a acercarnos cada vez m√°s a sus personajes mediante rumores, comentarios o susurros, cuya veracidad solo ser√° confirmada si ahondamos en las historias que aguardan en cada cap√≠tulo. El ser humano es curioso; Milho lo sabe y halla la forma de seducirnos mediante la insinuaci√≥n. Esta secuencia contin√ļa hasta alcanzar un final impactante, del cual no abundar√© en detalles, excepto en el t√≠tulo del √ļltimo cap√≠tulo, que, curiosamente es: Rumor.

Las inocentes es un libro muy interesante, escrito de la √ļnica forma en la que podr√≠a narrarse una historia de tales magnitudes. Lo sucio, lo inmoral, lo obsceno y sacr√≠lego debe retratarse tal cual es: sin adornos, al detalle, pero tampoco sin exageraciones que lo hagan implausible. En la Calle Real de Milho Montenegro no existen absolutos, no existen los tonos blancos y negros. De la grata lectura de sus p√°ginas asomar√°n much√≠simas interrogantes y reflexiones, pero creo que una de las esenciales ser√° que la vida est√° compuesta no tanto de culpables e inocentes, sino m√°s bien de sobrevivientes.

Qué tanto se inclinará la balanza de la culpa o de la inocencia al final del trayecto, pues eso dependerá de a quienes nos toca transitar por la vida y afrontar sus benevolencias y sus tragedias.

 



No temas a estas bestias

Cuando leí Bestias Interiores, era un libro todavía inédito. El cuaderno de cuentos recién había sido enviado a una editorial extranjera cuyo dictamen tardaba 3 meses en concretarse. En varias charlas con su autora, colega, amiga consagrada y narradora de indiscutible talento, expresó sus dudas respecto al volumen, en específico la temática que abordaban los relatos y si su manera de tratarlos era la correcta. Exigiendo una crítica demoledora, pero sincera, capaz de acudir en auxilio de su libro, Lisbeth Lima me envió el manuscrito, en formato digital.

Lo le√≠ en mi celular y empec√© con la intenci√≥n de echar un vistazo a por lo menos diez p√°ginas. Casi una hora despu√©s, mis ojos no parec√≠an en lo absoluto maltratados por el asedio de la pantalla del m√≥vil; todo lo contrario, exig√≠an m√°s. Contact√© a Lisbeth y mi respuesta fue breve: ‚ÄúYa termin√© tu libro y no entiendo de d√≥nde salieron las dudas‚ÄĚ. Al cuaderno le sobraban las herramientas suficientes para defenderse solo. Era imposible de salvar porque no necesitaba salvaci√≥n ninguna. Salvaci√≥n necesitar√≠a quien se atreviera a hurgar en sus p√°ginas, pues no lograr√≠a despegarse de ellas hasta terminarlo.

Y al parecer, mis sospechas no estuvieron tan lejos de la realidad, pues transcurrieron los 3 meses exigidos por la editorial para la evaluación del libro y llegó el dictamen. En junio de 2022, Iliada Ediciones desataba las Bestias Interiores de Lisbeth Lima Hechavarría al mundo.

√Čste es el tercer libro publicado de la joven autora santiaguera, quien adem√°s de escribir, emprende una exitosa carrera como bi√≥loga, es Vicepresidenta de la AHS en su provincia y tiene en sus venas sangre de poeta. Aunque ha publicado mayormente en el extranjero, pronto tendremos varios libros suyos en Cuba, uno de ellos galardonado en el 2021 con el Premio Casatintas. Pero, si por alguna casualidad, ya has le√≠do los dos anteriores vol√ļmenes de cuentos de la autora, seguro anticipar√°s en √©ste una mezcla del erotismo dominante en Rostros con un retrato a√ļn m√°s detallado del alma humana que distingue a Matices de vida. Pues no y he aqu√≠ uno de los mayores aciertos de Bestias interiores: el completo desprendimiento de su autora, tanto de las tem√°ticas como del estilo en general, al extremo que se nos hace dif√≠cil reconocerla y al mismo tiempo celebramos su osad√≠a al romper sus propios esquemas narrativos y salir airosa al entregarnos una obra ingeniosa, entretenida, sin que ello atente contra la profundidad de los relatos.

Si es la primera vez que te tropiezas a Lisbeth Lima, sus p√°ginas (siempre escasas cuando la historia desborda excelencia) te conducir√°n a los anteriores cuadernos de la narradora. Y en todas estas lecturas que espero emprendas, notar√°s una de las mayores virtudes de la escritora: su pericia en crear y destruir personajes, situaciones y escenarios que van desde lo m√°s tierno a lo feroz. El af√°n de experimentaci√≥n, la renuencia a permanecer quieta y el √©xito de Lisbeth en seducirnos con cada cambio de piel, encuentra su c√ļspide en estos relatos. Entonces, sigue conmigo y no le temas a estas bestias.

Foto de la autora (Cortesía de la autora)

Bestias Interiores es un libro raro. Encierra en sus p√°ginas una tem√°tica que para muchos se antojar√≠a oscura, pero otro de los triunfos del libro radica precisamente en el efecto de comodidad que nos trae visitar sus p√°ginas. Entramos y enseguida estamos a gusto, atrapados por una narraci√≥n directa, sencilla y muy coloquial. El volumen no admite otro tono y Lisbeth demuestra su dominio de las t√©cnicas narrativas al desprenderse de todo adorno y lanzarnos en pleno rostro una serie de cuentos con una protagonista de sobra conocida: la muerte. Secundarios y tambi√©n a la vanguardia, asoman los pat√≥logos, los familiares de difuntos y otras tantas ‚Äúbestias‚ÄĚ encarnando toda una variada e interesante tropa de personajes.

El libro transcurre en el mundo de quienes deben batallar contra la muerte ya concretada en la carne humana. Un mundo com√ļn y con cierto tinte de tab√ļ por sus desagradables facetas. En Bestias Interiores descubrir√°s morbo, tragedia, absurdo y unas recurrentes y muy necesarias dosis de humor negro. Todo lo entrega, con desenfadado y naturalidad, una narradora personaje bien dispuesta por Lisbeth en cada historia. Esta joven acad√©mica da sus primeros pasos en un sitio nuevo y gracias a su gu√≠a, empatizamos y hasta re√≠mos con las impresionantes situaciones que aguardan en cada cuento. Ya desde el primer relato, ‚ÄúLa cajita de f√≥sforos‚ÄĚ, se vuelve inevitable devorar este cuaderno de una sentada.

Bestias Interiores es un libro que pide a gritos andar desnudo. Los adornos, los disfraces solo lograr√≠an estorbar, distraer a un lector ya capturado desde las primeras l√≠neas de cada relato. Lisbeth lo comprendi√≥ desde el principio y lo entrega todo sin escatimar en detalles. Real, directa, ineludible. ¬ŅAcaso la muerte no es as√≠? ¬ŅAcaso no debemos llorar ante su presencia? ¬ŅContraer el rostro ante su hedor? ¬ŅSufrir cuando nos arrebata a quienes amamos?

Con este cuaderno de cuentos, su autora no pone reparos en dejar bien claro lo que todos en el fondo sabemos muy bien: que a la muerte debemos temerle, pero también es posible mirarla al rostro y hasta reírnos de ella.



Rumbo a la casa Pavlov

Eric Flores Taylor es un autor ya consagrado en la narrativa cubana contempor√°nea. Cuentista, novelista, forjador de historias a tener en cuenta. Quiz√°s algunos se muestren en desacuerdo con esta afirmaci√≥n, pero las evidencias son apabullantes y est√°n ah√≠, imborrables en los libros de su autor√≠a. Un escritor devoto a la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a, Eric Flores public√≥ Guerra de Dragones, Cr√≥nicas de Akaland y Entre clones anda el juego (todos en coautor√≠a con Jes√ļs B. Minsal) y, a pesar de nunca renunciar a su pasi√≥n por estos g√©neros y seguir publicando novelas y cuentos enmarcados en los mismos, demostr√≥ su capacidad de experimentaci√≥n y talento con Jaur√≠as de la urbe (Premio Pinos Nuevos), un libro de referencia si quiere comprobarse el dominio de las t√©cnicas narrativas de un autor renuente a ser encasillado en un solo g√©nero literario. Sin embargo, en caso de que persistiesen las dudas, el √ļltimo libro publicado del escritor cubano se encargar√° de acallarlas.

El bestiario Pavlov es un libro que, desde su t√≠tulo, despierta intriga. Lo componen un total de 9 cuentos, de diversas extensiones y tem√°ticas, aunque un an√°lisis nos permite notar que si faltase uno de ellos, el libro perder√≠a su esencia. Iliada Ediciones asumi√≥ la edici√≥n y publicaci√≥n del cuaderno, que vio la luz a finales de 2022. Ya desde la nota de contracubierta, Amir Valle ofrece un anticipo de lo que nos aguarda: ‚ÄúLa desesperanza, el miedo, la frustraci√≥n deambulan como fantasmas ilustres en las escenas de estos cuentos: una mirada human√≠sima e imperfecta que hurga en las miserias del hombre, en las absurdas razones que secuestran los sue√Īos de estos personajes, en las enga√Īosas promesas incumplidas‚Ķ Un libro que demuestra la madurez literaria de Eric Flores Taylor‚ÄĚ.

Despu√©s de leer el cuaderno notamos cuanto cuidado puso su autor en la construcci√≥n de cada relato y tambi√©n a la hora de organizarlos, detalle crucial que muestra la unidad y coherencia de un volumen que nos atrapa desde las primeras p√°ginas. Y es que la elecci√≥n del primer cuento, la historia que corre el tel√≥n, brindando el acceso al bestiario, no podr√≠a ser otra que Intrusos, un relato escalofriante por la atm√≥sfera silenciosa que lo distingue, apenas perturbada por la participaci√≥n de varios animales (protagonistas y al mismo tiempo secundarios) que se mueven por una casa en la que algo ha ocurrido, algo terrible y que, sin nunca entregarnos el dato en su totalidad, Eric Flores revela a trazos, haci√©ndonos testigos del recorrido de un gato y de un rat√≥n por la casa, por los leves sonidos e im√°genes fugaces que pondr√°n a prueba al lector y, en √ļltima instancia, dejar√°n en sus manos desentra√Īar el misterio insinuado.

Con El t√ļnel, su autor utiliza en un perfecto equilibrio el tono sat√≠rico para retratar y tambi√©n burlarse de las burocracias, el pensamiento obtuso de una sociedad regida por directrices primitivas, cuya violaci√≥n tra√≠a un alto costo a los infractores. Su protagonista, un hombre consumido por los tiempos en los que le ha tocado vivir y que busca una v√≠a de escape, sirve a Eric Flores para canalizar las vicisitudes de toda una generaci√≥n y plantear un an√°lisis detallado y muy sincero del contraste que mora en el alma de todo ser humano.

A modo de disminuir el ritmo (o tal vez de elevarlo) irrumpe Futuro, un minicuento cuya escasez de líneas contiene más fuerza que diez cuartillas repletas. Ahí lo dejo.

Tiburones es puro coloquialismo, un homenaje a esos gigantes que fueron Onelio Jorge Cardoso y Luis Rogelio Nogueras, maestros por excelencia en retratar al cubano com√ļn y corriente, en esp√≠ritu y di√°logo. Una situaci√≥n inusual, con la participaci√≥n de los escualos sirve de platea a una historia ingeniosa, sorprendente, cuya lectura f√°cil esconde toda una serie de mensajes ocultos que invitan a la reflexi√≥n, acompa√Īados de sonrisas y nostalgia. Con Soul Valley, Eric Flores juega con nosotros, propone un reto e invita al lector a formar parte del mismo, a desentra√Īar los enigmas que plantea, apoyado en la teor√≠a de cuerdas y los misterios del espacio tiempo. Un cuento en el que se funden el realismo y la ciencia ficci√≥n a tal extremo que nos importa bien poco en cual g√©nero asentarlo; solo queremos descifrar este extra√Īo puzzle armado por un narrador consciente de cuanto agradece el lector que adem√°s de mostrarle una historia, se le invite tambi√©n a formar parte de ella e incluso a entregarle sentido.

El sexto relato es uno de los mejores del cuaderno. En La entrevista o Envejecer, asistimos a la paulatina y misteriosa transformaci√≥n f√≠sica que vive su protagonista, un acontecimiento grotesco por las descripciones casi cinematogr√°ficas y que nos mantiene en vilo hasta el desenlace, cuando su autor nos quita la venda de los ojos, entregando la justificaci√≥n que llev√≥ a su personaje a someterse a un maltrato de tales magnitudes. Un cuento fenomenal. La confronta no se queda atr√°s en t√©rminos de calidad y de hecho, podr√≠a considerarse el hermano del relato que lo antecede o su complemento. En este cuento, Eric Flores se aprovecha de los avatares cotidianos del cubano contra el transporte p√ļblico y refleja un monstruoso √©xodo que nos roba el aliento y justifica la entrada en escena de Online, enlazado a La entrevista o Envejecer y a La Confronta, en una sutil trinidad. El octavo relato plantea un debate entre lo nuevo y lo viejo, el empuje de lo fresco, vital y √°vido de progreso contra lo antiguo, desgastado y renuente a ceder su asiento a quienes se le antojan villanos por seguir las leyes naturales y del hombre.

Llegados a este punto, los 8 cuentos que reci√©n le√≠mos, pueden verse como los pelda√Īos que conducen al umbral de un √ļltimo y monumental relato, cuidado al m√≠nimo detalle y que hace meritorio el trayecto que nos ha conducido a la novena historia. Si sus predecesores no bastaron, ya en La casa Pavlov nos tropezamos con un Eric Flores Taylor en la c√ļspide de sus dotes narrativas, desplegando con soltura todo tipo de herramientas t√©cnicas que deslumbran a cualquier lector, sea o no versado en el √°mbito literario. El cuento es denso, extra√Īo y demanda la paciencia de quien se atreva a leerlo. Pero merecer√° la pena transitar por cada l√≠nea.

Despu√©s de visitar este bestiario, no ser√°n pocos los lectores que se har√°n la misma pregunta que yo me plante√© en su momento: ¬ŅQu√© m√°s podr√° entregarnos Eric Flores Taylor, ahora que ha elevado tanto la parada, que ha roto sus propios l√≠mites como narrador, en su af√°n insaciable de superarse?

Y la respuesta, espero, sea un√°nime. ¬ŅQu√© m√°s podr√° entregarnos este aun joven autor cubano? Pues m√°s, mucho m√°s‚Ķ



¬ęAc√° no solo escuchamos rock, lo hacemos tambi√©n¬Ľ

A lo largo de los a√Īos, el cubano ha demostrado su apetito por la buena m√ļsica. No solo el deseo irrefrenable de consumirla y de bailar a su ritmo, sino tambi√©n la capacidad de labrar temas y melod√≠as dignas de ser elevadas al pedestal de los ritmos legendarios e imperecederos, a√ļn vigentes en las listas de reproducci√≥n de m√ļltiples generaciones. Ejemplos de ello sobran en nuestro cat√°logo musical.

El rock and roll o simplemente rock (con el amplio espectro de g√©neros y subg√©neros que engloba), califica en esto, sin lugar a dudas. Al cubano, normalmente, se le asocia con ritmos m√°s latinos, d√≠ganse la salsa, el son, los boleros, incluso el jazz. A muchos se les sigue antojando raro ver a un compatriota componiendo o interpretando una canci√≥n de rock. No obstante, si se vencen esos prejuicios, descubriremos no solo que en Cuba se practica este tipo de m√ļsica, sino que se hace bien.

Quiz√°s el car√°cter secundario que ocupa el rock en nuestro universo mel√≥mano se deba al car√°cter ‚Äúpeligroso‚ÄĚ que injustamente padeci√≥ cuando hizo sus primeras aproximaciones a la isla. Bandas como Los Beatles, Led Zeppelin o Los Rolling Stones eran bien dif√≠ciles de escucharse en los domicilios cubanos. Aun as√≠, poco a poco, esta m√ļsica fue ganando adeptos, j√≥venes y no tan j√≥venes que s√≠ la escucharon, la disfrutaron y, vulnerables a su influencia, enseguida se animaron a crearla. Y ya cuando el rock dej√≥ de ser una lacra, hab√≠a plantado sus ra√≠ces en Cuba y propiciaba el surgimiento de innumerables y talentosas agrupaciones.

cortesía de los Miembros de Say My Name (cortesía de la banda)

Los resultados de la incursi√≥n del cubano en la m√ļsica rock son extraordinarios. Basta acercarse a este mundo para notar que a pesar de conservar su aire underground (que ha venido a convertirse en una parte m√°s de su ADN) el rock en Cuba no ha decrecido; todo lo contrario: est√° en alza. Posee defensores que aumentan a diario. La atenci√≥n que recibe tampoco pasa desapercibida. Ya sea en la radio o en la televisi√≥n, lo descubrimos en programas como Cuerda Viva, 23 y M. Diversas instituciones y organizaciones, d√≠ganse la AHS, la UNEAC, los estudios EGREM, la Agencia Cubana del Rock, acogen y promueven esta m√ļsica. Falta todav√≠a mucho por avanzar; sin embargo, ese empuje y apoyo son m√°s que necesarios y muy bienvenidos.

Los estudios musicales independientes se incluyen entre los que abren sus puertas a representantes de la m√ļsica rock. Uno de ellos, bautizado La Torre, se localiza en la Habana. Fundado en el 2020, posee una discreta sencillez que no resta talento a las producciones musicales gestadas en sus cabinas. El productor musical l√≠der, Luis Antonio Rodr√≠guez De Armas, que responde al nombre art√≠stico de Jay Versa, dio la bienvenida recientemente en La Torre a una joven banda de rock. Grabaron una canci√≥n que luego tuve la oportunidad y el placer de escuchar. El tema, una mezcla de balada rock con fuertes toques de heavy metal, acompa√Īado todo por la voz limpia de su vocalista. Enseguida, la calidad de la producci√≥n despert√≥ esa curiosidad que se cuela en todo espectador al hallarse frente a un buen material. Fue inevitable pedir una entrevista a los integrantes de la banda Say My Name.

Say My Name: Conociendo a la banda

Say My Name (traducción: Di mi nombre) es una banda cubana, radicada en La Habana. Favorecen los géneros del metal y covers. Actualmente la componen seis miembros: Saulius Suárez (bajo y dirección), Javier Estévez (guitarra líder), Miguel Trujillo (segunda guitarra y coros), Lisbany Rojo (voz), Jordi Guanche (voz gutural) y Alberto Cartaya (teclados). Algunos son graduados de la Universidad o estudiando; otros trabajan. Todos conjugan su vida laborable con la carrera musical.

La banda, similar a otras de su generaci√≥n o anteriores, opta por componer e interpretar sus canciones en ingl√©s, una decisi√≥n arriesgada y no siempre fruct√≠fera, pues involucra un excelente dominio del idioma y naturalidad a la hora de entregar voz a las letras. Sin embargo, la destreza de sus vocalistas confiere a las canciones un alto nivel de realismo que asienta la ilusi√≥n de hallarnos ante una banda anglosajona y no cubana. Los acompa√Īa un conjunto de m√ļsicos cuyo talento asoma en cada entrega y complementan el sonido caracter√≠stico del grupo. Forman parte de la Agencia Cubana del Rock y tienen mucho inter√©s de integrarse a la AHS. Adem√°s, han presentado varias de sus canciones en la radio (Radio Ciudad Habana) y la televisi√≥n (Cuerda Viva) y por supuesto, tampoco son ajenos a las presentaciones en vivo, en la Sala Maxim Rock.

Sobre los inicios de la banda, sus miembros comentan:

La banda comenzó en 2013 y ha cambiado mucho hasta la fecha, tanto en alineación como en géneros a tocar en sí. Fue bautizada Say My Name porque no había un consenso en cuanto al nombre y en vísperas del lanzamiento del primer disco, al cantante gutural se le ocurrió la idea y se quedó.

Muchos consideran que el rock en Cuba, a pesar de una mejor√≠a en el nivel de atenci√≥n que recibe, sigue todav√≠a lamentando un menosprecio que le impide desprenderse del plano underground. ¬ŅEsto es cierto y qu√© puede hacerse al respecto?

Creo que lo peor sigue siendo la falta de espacios y de promoci√≥n. Hay muy pocos lugares donde puedes tocar y tienes pr√°cticamente cero formas de dar a conocer tu trabajo, fuera de pasar la m√ļsica mano a mano. Este problema no es nuevo, m√°s bien es un lastre que se lleva desde los inicios, aunque no dejo de admitir que se han creado espacios y existe promoci√≥n, pero todav√≠a se halla en ciernes, con la necesidad de alcanzar m√°s expansi√≥n, duplicar los esfuerzos y tratar con mucha profesionalidad todo lo relacionado con ello.

¬ŅTiene la banda un compositor principal o predomina el flujo de ideas, la simbiosis entre sus integrantes a la hora de crear?

Por lo general es Javier Est√©vez (guitarra l√≠der) quien compone los temas, aunque siempre se debaten con el resto de la banda y trabajamos en conjunto para perfeccionar el trabajo en lo posible. Pero √©l ha sido el compositor de la mayor√≠a de los temas de los discos, adem√°s de ser el que m√°s consume el tipo de m√ļsica que hace la banda.

¬ŅSobre qu√© pilares se erigi√≥ la banda en cu√°nto a influencias musicales? ¬ŅFavorecen una variante espec√≠fica del rock?

Las influencias son muchísimas y van desde los grandes clásicos a bandas más actuales, entre ellas Architects, As I Lay Dying, Bless The Fall y Asking Alexandria, por citar algunos ejemplos de una muy larga lista que sigue en incremento. Hay mucho material del cual retroalimentarse y encontrar inspiración y fuerzas para trabajar, tanto nacional como internacionalmente.

En los inicios de la banda se apreciaba una inclinaci√≥n hacia el post hardcore y el metalcore, ambos g√©neros bastante fuertes y comerciales. Ya despu√©s a√Īadimos elementos de progresivo y modern metal, pero no nos gusta quedarnos quietos, estamos en constante experimentaci√≥n, probando nuevas v√≠as de hacer m√ļsica.

Jay Versa (cortesía del productor)

¬ŅQu√© los motiv√≥ a unirse a la Agencia Cubana del Rock y de qu√© manera los ha apoyado en el desempe√Īo de sus carreras musicales?

Unirse a la Agencia Cubana del Rock fue un objetivo desde los inicios. Siempre quieres tener una entidad que te represente y te ayude a progresar en la m√ļsica. En el caso de la agencia nos permite dar conciertos en la Sala Maxim Rock y eso hoy en d√≠a es algo que valoramos much√≠simo. Adem√°s, quisi√©ramos recalcar que recibimos apoyo constante de la Agencia incluso antes de ser parte del cat√°logo. O sea, siempre han estado ah√≠, listos para tender la mano.

El Maxim Rock ha experimentado un auge que se vaticina aumentar√° con la mejor√≠a de la situaci√≥n pand√©mica en el pa√≠s. En ese marco, ¬Ņha dado conciertos la banda y qu√© sensaci√≥n experimentan al saberse ante un amplio p√ļblico?

La banda ha dado solo un concierto desde que se abri√≥ el Maxim y fue probando la nueva alineaci√≥n de covers, algo en lo que estamos incursionando actualmente. Lo pusimos a disposici√≥n del p√ļblico y nos alegr√≥ much√≠simo la buena acogida que disfrut√≥. Esperamos poder presentarnos ah√≠ en pr√≥ximas ocasiones.

Recientemente han trabajado en un estudio musical que comienza a despuntar, pero ya ha recibido la atenci√≥n de varios artistas de renombre. ¬ŅC√≥mo fue la experiencia de la banda en el estudio La Torre? ¬ŅSe avecinan proyectos con su productor?

Del estudio La Torre no tenemos nada negativo que decir. Fue una experiencia muy agradable. El productor es una persona muy atenta, de mente abierta. Ello facilitó que, desde los inicios hasta el final de la grabación del proyecto, el intercambio fuera constante entre él y la banda. Eso trajo muy buenos resultados y nos dará un nuevo inicio, con una nueva sonoridad. Ya tenemos varios proyectos a grabar en La Torre, así que se avecinan sorpresas. Por lo pronto, se planifica la grabación de un EP, en el cual queremos dar un cambio al estilo de la banda en el formato metal, probar nuevas ideas e incursionar en otros géneros.

Say My Name aborda en sus canciones tem√°ticas de variada √≠ndole, desde problemas sociales hasta asuntos de car√°cter m√°s personal. Son una banda que persigue la madurez art√≠stica. Disfrutan de lo que hacen, experimentan, no se conforman, exploran nuevos horizontes, se atreven. Cada integrante toma muy en serio su trabajo y se aprecia en la calidad de la m√ļsica que nos entregan. En estos tiempos de pandemia, algunos creadores afirman que las presiones del encierro han frenado su motivaci√≥n para trabajar. Otros, en cambio, opinan todo lo contrario. Say My Name se incluye en el primer grupo. Su actividad creativa est√° en alza y han sacado provecho de la pandemia para componer mucho material y se hallan en proceso de grabarlo. Ellos, junto a tantas otras bandas consagradas o en pleno proceso de surgimiento, evidencian que, si queremos o√≠r buen rock and roll, no tiene nada de malo acudir a referentes del extranjero, pero tambi√©n aqu√≠ cerca en el patio, se hace rock y se hace bien.



Una innecesaria defensa a los matices de Lisbeth

Rese√Īa a ‚ÄúMatices de Vida‚ÄĚ, de Lisbeth Lima Hechavarr√≠a.

Una dosis de excelencia se nos presenta, a modo de entrante, para invitarnos a la lectura de este libro: primero, la rese√Īa de Argenis Osorio S√°nchez, luego el pr√≥logo de Elaine Vilar Madruga. Ambos textos derrochan ese seductor toque de elegancia y belleza que vuelve irresistible la necesidad de acercarnos a hojear Matices de Vida. Y, tras el vistazo inicial, quedamos atrapados.

√Čste, el segundo cuaderno de cuentos publicado por Lisbeth Lima Hechavarr√≠a, nos llega de las manos de Libros Duendes, una joven, pero audaz editorial de Ecuador. De Lisbeth podemos decir que es santiaguera, bi√≥loga, madre, esposa, vicepresidenta de la AHS en su provincia y tambi√©n, con Matices de Vida, esta mujer lleg√≥ a cimentar lo que anunci√≥ a trav√©s de Rostros, su primer libro: que tambi√©n es una narradora y lleg√≥ para quedarse.

Matices de Vida (Cortesía de la autora)

Ya en su √≥pera prima, publicada este a√Īo por Editorial Primigenios, (Estados Unidos) muestra su inter√©s y temeridad en explorar nuevos territorios, explotar zonas ya conquistadas por otros autores, ahora desde nuevas aristas que no le resten originalidad a su trabajo. Rostros viene coronado con una enga√Īosa aureola de erotismo, digo ‚Äúenga√Īosa‚ÄĚ, pues el lector atento distinguir√°, bajo el aire de sensualidad que rodea las historias del volumen, otro m√°s profundo, llevado con sutileza por parte de su narradora en una suerte de insinuaci√≥n de lo que se avecinar√≠a en Matices de Vida, donde esos aspectos intr√≠nsecos que en su anterior libro fueron susurrados a nuestros o√≠dos, ahora estallan y nos dejan boquiabiertos.

Matices de Vida también hizo su entrada en el 2021; sin embargo, parece escrito mucho después que Rostros y a veces, si nos dejamos arrastrar entre sus líneas, hasta se hace difícil reconocer a Lisbeth Lima como la artífice de tales páginas. Impera un cambio de tono (sin desprenderse totalmente del que distinguió su primer cuaderno), diversificación en los temas tratados y la maestría de unificar todos esos tópicos sin aparente relación de manera tal que se nutran el uno del otro y entreguen al libro esa cualidad que todo autor desea para su obra: la suficiente fuerza para valerse por sí sola, sin necesidad de que su creador intervenga vestido en atuendos de abogado.

Ya desde el primer cuento (‚ÄúEl despertar de Alicia‚ÄĚ) abrimos los ojos junto a la protagonista a una realidad extra√Īa, confusa, pero que, a pesar de su doloroso final, trae tanta coherencia y madurez en la forma de abordarla que se vuelve inevitable seguir volteando la p√°gina. Once historias componen Matices de Vida y ninguna decepciona. La autora ordena los cuentos con ingenio, brindando oportunidad al lector de ajustarse al ritmo de cada relato, a su carga sentimental y al choque de los finales sorpresa o las desgarradoras reflexiones que asoman entre cada l√≠nea. El cuento hom√≥nimo destaca, precisamente, por su brevedad y el conmovedor retrato de un hecho de apariencia com√ļn. Con ‚ÄúAl final tampoco se descansa‚ÄĚ, Lisbeth aborda la muerte, aunque desde la perspectiva no del difunto, sino de sus seres queridos.

Rostros (Cortesía de la autora)

La capacidad de la autora para dotar a sus personajes con un nivel de realismo que los hace aut√©nticos incluso en las situaciones m√°s inauditas, logra la inmediata identificaci√≥n del lector con cada uno de ellos. Esto se aprecia en todo el libro, en especial en cuentos como ‚ÄúLa Lista Martina‚ÄĚ; nos entrega dosis de humor mezclado con reflexiones bien interesantes a trav√©s de ‚ÄúEdgar Allan Poe y Arnaldo entre rejas‚ÄĚ o es capaz de reservarnos el dato hasta cerca del mism√≠simo final solo para arrebatarnos el aliento con historias al estilo de ‚ÄúNece(si)dades‚ÄĚ. Sin embargo, en ‚ÄúCifras‚ÄĚ (√ļltimo cuento), Lisbeth Lima se encarga de reafirmar lo que se hace evidente al navegar por Matices de Vida, y es cu√°nto cuidado tuvo al conformar este cuaderno, rompiendo el hielo con un excelente primer cuento y ya, cerca del final, cuando cre√≠mos que bajar√≠a la marea, llega ‚ÄúCifras‚ÄĚ a levantar nuevamente la parada y dejarnos boquiabiertos ante la realidad: que termin√≥ Matices de Vida y necesitamos m√°s.

El denominador com√ļn en el libro consiste en el af√°n de su autora por adentrarse (y adentrarnos) sin escatimar en hacer gala de un excelente dominio de las t√©cnicas narrativas, en los rincones del alma humana, mostrarnos zonas familiares ya sea de lejos o de primera mano y dejar, en quienes tienen el gusto de tropezarse con este volumen, que se disfrut√≥ de un trabajo libre de toda pretensi√≥n, brillante por la autenticidad de sus historias.

Lisbeth Lima Hechavarría se define a sí misma como una narradora que no persigue lauros literarios, prefiere invertir las energías en escribir y encauzar su obra hacia la publicación, con la esperanza de llegarle a sus lectores, intercambiar con ellos, debatir y conocer su opinión cara a cara, sea buena o mala, en pos de mejorar sus dotes como narradora y persona.

Por el momento, otros dos libros de la joven autora ya est√°n en v√≠as de publicarse, uno por Iliada Ediciones, en Alemania, y el otro, su primero en Cuba, por Ediciones Luminaria, de Sancti Sp√≠ritus, fruto de obtener el Premio Casatintas a finales de este 2021 que ha tra√≠do tantas dichas en el √°mbito literario a Lisbeth Lima, quien con los dos nuevos libros que ver√°n la luz y otros tantos gest√°ndose, deja bien claro que a√ļn le queda mucho por decir. Sin embargo, si persisten las dudas, no existe mejor evidencia que sostenga mis palabras que Matices de Vida. Ah√≠ est√°, ah√≠ sigue y continuar√° defendi√©ndose solo gracias a las fuerzas que le entreg√≥ su autora.



Sin deponer las armas

Rese√Īa a trilog√≠a ‚ÄúGuerra de dragones‚ÄĚ, de Eric Flores Taylor y Jes√ļs B. Minsal D√≠az.

En los √ļltimos a√Īos, g√©neros como la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a han experimentado un ya innegable apogeo a nivel internacional, gracias en parte al recrudecimiento de la COVID-19, aunque toda la responsabilidad no podemos achac√°rsela a la pandemia, pues este renacer viene gest√°ndose previo al coronavirus. Toda una pl√©tora de series, libros y pel√≠culas han despertado (o reavivado) en el p√ļblico el apetito por estos g√©neros que lamentan en ocasiones un muy injusto menosprecio. Por fortuna, a quienes leemos y defendemos el g√©nero fant√°stico nos respalda un ej√©rcito de autores reacios a deponer las armas y dispuestos a seguir creando mundos extraordinarios en los que sumergirnos. Gracias a ellos es que persisten y persistir√°n estos g√©neros.

Jes√ļs B. Minsal D√≠az (izquierda) y Eric Flores Taylor (derecha)

Eric Flores Taylor y Jes√ļs B. Minsal D√≠az constituyen dos ejemplos s√≥lidos de lo que trato de reflejar. Y es que, en Cuba, el resurgir de la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a puede rastrearse un poco m√°s atr√°s y viene de la mano de los numerosos escritores y escritoras, apoyados por una colecci√≥n que, al abrirles las puertas, fortaleci√≥ su convicci√≥n de que esos ‚Äúsue√Īos locos‚ÄĚ pod√≠an publicarse y ser compartidos por los lectores. Dicha colecci√≥n es √Āmbar, perteneciente a la editorial Gente Nueva. Presidida por Gretel √Āvila Hechavarr√≠a (una de las mejores editoras de nuestro pa√≠s, defensora a capa y espada de los libros que acoge), la colecci√≥n √Āmbar tiene en su haber un cat√°logo de t√≠tulos de probada calidad, con mucha aceptaci√≥n del p√ļblico lector.

Pero en 2013 llegar√≠a una novela, fruto del esfuerzo de varios a√Īos, que se robar√≠a el show, provocando en sus lectores el apremio de una secuela, que llegar√≠a en 2015, dos largos a√Īos despu√©s. La novela, titulada Guerra de Dragones y su segunda parte, Estigma, destac√≥ por romper con una serie de arquetipos trazados en lo referente al fant√°stico √©pico y en espec√≠fico, con el mundo de los dragones y de los magos.

En Guerra de Dragones sus autores, Eric Flores Taylor y Jes√ļs B. Minsal D√≠az (responsable, adem√°s, del espectacular dise√Īo de portada de ambos vol√ļmenes) nos introducen a todo un universo fant√°stico habitado por dos razas en conflicto: dragones y magos. Pero desde el inicio, notamos que √©sta no ser√° otra historia de las habituales en el g√©nero; en el primer cap√≠tulo se hace evidente, a trav√©s del mon√≥logo de su protagonista:

‚ÄúSolo le pido a los Milenarios que los altos jefes hayan tomado en cuenta mi ‚Äúpeque√Īa diferencia‚ÄĚ al incluirme en esta misi√≥n. Si no fue as√≠, todas mis inquietudes ser√°n ciertas y no sobrevivir√©. ¬°Qu√© f√°cil es imaginar lo que dir√≠an de m√≠ en las barracas!: ‚Äú¬ŅTe acuerdas de aquel bastardo, el despreciable cachorro albino? Se achicharr√≥ durante su iniciaci√≥n. ¬°Pat√©tico! ¬ŅQui√©n ha visto un amo del fuego consumido por las llamas?‚ÄĚ

Guerra I

Quien nos habla es Uthar, el drag√≥n blanco y miembro m√°s novato del pelot√≥n del fiero sargento Morlock. El pelot√≥n lo compone una variopinta mezcla de dragones de ambos sexos; sin embargo, Uthar se lleva la corona. Nos cae bien al momento este personaje. Es blanco, (color raro en su especie), no es ni r√°pido ni fuerte, le sobran la torpeza, la inseguridad, y tiene lo que como lectores consideramos una habilidad, pero para sus hom√≥logos es motivo de burla y menosprecio. Los defectos de Uthar y su ‚Äúpeque√Īa diferencia‚ÄĚ (como √©l mismo apunta) as√≠ como esa compasi√≥n que le entrega un toque humano, enseguida nos invitan a seguirlo a lo largo de la novela pues intuimos, atrapados por el ingenioso gancho que lanzan Eric Flores y Jes√ļs B. Minsal, que este repudiado drag√≥n traer√° m√°s de una sorpresa. Y de que lo hace, lo hace.

La sociedad de los dragones se rige por un militarismo absoluto, con sus correspondientes leyes y jerarqu√≠as, brutales entrenamientos y devastadoras incursiones rel√°mpago. La desobediencia y la cobard√≠a se castigan duramente. Todo en la raza de los dragones sirve al prop√≥sito de vencer en batalla a sus enemigos ancestrales: los magos. √Čstos √ļltimos, tambi√©n divididos en rangos acordes a su dominio de la magia, habitan en distintos planetas (colonias) y su sociedad, aunque m√°s desarrollada que la de los dragones, tambi√©n lamenta serias deficiencias que repercuten en una familia desesperada por proteger a su beb√© en medio de la guerra. Los caminos de este beb√© y los de Uthar confluir√°n de forma inesperada y sentar√°n las bases sobre las que se alza la trilog√≠a.

Si con Guerra de Dragones tuvimos abundancia de combates, dosis de humor, derroche de originalidad y nos sirvió de introducción a este mundo fantástico, con Estigma disminuirá el tono bélico de la trilogía, pero le inyectará una madurez imprescindible para disfrutar de una tercera parte en la que se anticipa un cierre con broche de oro a esta historia que tanto ha cautivado a sus seguidores.

Eric Flores Taylor

En Estigma, Eric Flores Taylor asume en su totalidad la tarea de narrador y Jes√ļs B. Minsal adopta un plano m√°s secundario, sin perder su protagonismo en el desarrollo de la secuela (recordemos que las ilustraciones son suyas y de Jes√ļs Rodr√≠guez). El distanciamiento de Minsal se debi√≥ a su enfoque en el mundo de la historieta, con la saga ‚ÄúItgul‚ÄĚ (publicada por Gente Nueva) y otros proyectos de igual √≠ndole que siguen gest√°ndose. Ya en Estigma han transcurrido varios ciclos desde el final de la primera parte y, sin √°nimo de lanzar spoilers que arruinen la magia para quienes todav√≠a no han le√≠do las novelas, veremos nuevamente a Uthar, a cierto beb√© ya en la adultez (con todas las sorpresas que esto depara) y a varios de los personajes m√°s queridos (y otros no tanto) de la primera entrega. Eso s√≠, tenemos un nuevo invitado al show y su nombre es Estigma. Y Eric Flores no se tarda mucho en darnos indicios de por qu√© fue bautizado as√≠ el segundo tomo de la trilog√≠a.

Estigma es tambi√©n una especie de paria, aunque a diferencia de Uthar, se le adora y teme. Para entregar una idea de este personaje y de lo que puede hacer, basta con se√Īalar que en Guerra de Dragones aprendemos que para vencer a un drag√≥n se requiere el poder concentrado de treinta magos; Estigma, en varios de los pasajes de la novela, nos deja pasmados con su facilidad para derrotar no a uno, sino a varios de sus poderosos enemigos. No es de extra√Īar que se le considere una leyenda. Sin embargo, pese a sus habilidades casi divinas, este semidi√≥s vive obsesionado con hallar al drag√≥n blanco, nuestro querido Uthar. ¬ŅLa raz√≥n? Nos espera en las p√°ginas de la segunda parte de Guerra de Dragones, junto a las peripecias del ya maduro Uthar y de su misterioso acompa√Īante, duelos fant√°sticos y una vez m√°s, el gancho final que nos hace lamentar cu√°nto ha tardado en llegarnos la √ļltima entrega de la trilog√≠a.

Guerra de Dragones (sus dos partes publicadas hasta el momento) ha sido un √©xito entre el p√ļblico y ya mencion√© uno de los motivos: el desprendimiento de los c√°nones establecidos para este tipo de literatura. A ello se le suma el lenguaje sencillo, privado de rebuscamientos, pero sin carecer de un excelente manejo de las t√©cnicas narrativas que entrega a las novelas un aire cinematogr√°fico. O sea, Eric Flores Taylor y Jes√ļs B. Minsal, nos hacen ver lo que acontece, reforzado todo por un universo cuidadosamente construido, cre√≠ble gracias a la coherencia vigente en una historia que agarra desde la primera l√≠nea y nos deja colgando de la √ļltima p√°gina, deseando m√°s.

Ambos libros fueron editados por Gretel √Āvila y su trabajo se nota, as√≠ como el respeto y compromiso de la editora con esta trilog√≠a, pues tambi√©n trabaja en la tercera entrega, en la cual volver√° Eric Flores Taylor como autor. Jes√ļs B. Minsal, comprometido en proyectos afines al mundo de la historieta, no pudo estar en primera l√≠nea, pero sus consejos y sugerencias fueron respetados.

Guerra I

La tercera entrega de Guerra de Dragones ser√° la culminaci√≥n de a√Īos de trabajo de sus autores, su editora, la Colecci√≥n √Āmbar, la Editorial Gente Nueva y por √ļltimo, de quienes hemos tenido el placer de seguir esta historia. Basta decir que si la primera parte sent√≥ las bases y Estigma las fortaleci√≥, la √ļltima entrega se nos antoja una combinaci√≥n de las magn√≠ficas escenas de batalla (a las que ya nos volvimos adictos y no pueden faltarnos), un serio manejo de los conflictos de sus personajes, las constantes sorpresas y ganchos, todo en funci√≥n de entregarle a esta trilog√≠a el final que merece. Solo nos queda esperar otro poco m√°s, solo un poco m√°s. Sin dudas, la espera merecer√° la pena.

La ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a cubanas est√°n en buenas manos y lo estar√°n mientras autores como Eric Flores Taylor y Jes√ļs B. Minsal no depongan las armas. Como ellos hay muchos, no solo limitados al √°mbito literario y sin distinci√≥n de g√©nero o edad. Son ellos quienes nos recuerdan que este tipo de literatura debe tomarse en serio, pues al igual que otros, nos hacen leer, nos hacen ver y nos hacen so√Īar‚Ķ