Lisbeth Lima


Pórtico

Este viene a ser un libro singular por dos motivos. El primero: su estirpe es sesgadamente gótica y no acude, sin embargo, a un lenguaje que podría tener alguna deuda con el modernismo literario (lo cual, me apresuro a aclarar, no estaría ni bien ni mal). El segundo: hasta donde puedo ver, a su autora no le interesa (ni quiere) salirse del ámbito de lo cotidiano. Aprovecha bien la idea de que lo fantástico está a la vuelta de la esquina (o, por ejemplo, en esas sombras que, por capricho de la óptica, devienen antropomórficas y viven debajo de la cama y parece que susurran), o se instaura como una realidad ya dada si se trata de lo que se denomina caída in medias res.

Entre par√©ntesis: definir lo cotidiano parece muy sencillo. Pero lo cotidiano es un pi√©lago de figuraciones, quimeras, im√°genes enga√Īosas y realistas, actos colindantes, recuerdos, sentimientos, colores corredizos, etc.

Un caso t√≠pico de inmediatez fant√°stica: te levantas por la ma√Īana para ir al trabajo, vas a la cocina y ves, no sin cierto asco, que hay una cucaracha posada en el fregadero. Te acercas con algo en la mano, miras antes de dar el golpe fatal y descubres que la cucaracha posee rostro humano y escuchas claramente: ‚ÄúDisculpa que haya entrado as√≠ en tu casa, estoy perdida y no s√© ad√≥nde ir‚ÄĚ. ¬ŅQu√© viene despu√©s? El horror, el caos, la posposici√≥n de los hechos. Un cuento.

En Escalera de mar Lisbeth Lima ofrece un relieve de acontecimientos equilibrado entre lo habitual y lo ins√≥lito. El equilibrio se origina en la tejedur√≠a del discurso y el instinto literario. Cuando aludo a la estirpe g√≥tica de este libro me refiero a un hecho poco atendido como una de las ‚Äúcausas‚ÄĚ del g√≥tico, en favor de la atenci√≥n que suele concederse a s√≠ntomas como la oscuridad sensorialmente tenebrosa, los espacios saturados de significaci√≥n, los personajes raros, la presencia de una crueldad ‚Äúinmotivada‚ÄĚ, los objetos ‚Äúmarcados‚ÄĚ, la pasi√≥n extremada por la morbilidad (mental o f√≠sica) y otros indicios. Ese hecho poco atendido es el secreto, lo que se guarda, lo que se disfraza o se disimula o se oculta y no se explica, o solo se explica demoradamente, o al final de las historias‚Ķ o nunca, cuando lo que nos parece ignoto deviene inexpresable o queda en manos del lector y su imaginaci√≥n. Escalera de mar tiene que ver con todo esto. Y que as√≠ sea me parece satisfactorio.

Es una suerte, creo, que un libro as√≠ aparezca hoy, en los inicios de la trayectoria narrativa de su autora y, en espec√≠fico, en el panorama de la literatura cubana de ahora mismo, que de alg√ļn modo sigue infectada por lo que llamo el ‚Äúvirus de la testificaci√≥n‚ÄĚ. Y digo que es una suerte porque Lisbeth Lima, aun cuando referencia un espacio-tiempo que identificamos como algo bien conocido, sabe colocar y armonizar en √©l situaciones que se ‚Äúcomprometen‚ÄĚ con la sinuosa ‚Äútangibilidad‚ÄĚ del misterio, o aquellas donde el absurdo asoma matiz√°ndose, o esas en las que la conducta escapa de lo acostumbrado y redefine, con gestos nuevos, la identidad, molde√°ndola otra vez e invit√°ndola a saborear un conocimiento nuevo del yo.


No temas a estas bestias

Cuando leí Bestias Interiores, era un libro todavía inédito. El cuaderno de cuentos recién había sido enviado a una editorial extranjera cuyo dictamen tardaba 3 meses en concretarse. En varias charlas con su autora, colega, amiga consagrada y narradora de indiscutible talento, expresó sus dudas respecto al volumen, en específico la temática que abordaban los relatos y si su manera de tratarlos era la correcta. Exigiendo una crítica demoledora, pero sincera, capaz de acudir en auxilio de su libro, Lisbeth Lima me envió el manuscrito, en formato digital.

Lo le√≠ en mi celular y empec√© con la intenci√≥n de echar un vistazo a por lo menos diez p√°ginas. Casi una hora despu√©s, mis ojos no parec√≠an en lo absoluto maltratados por el asedio de la pantalla del m√≥vil; todo lo contrario, exig√≠an m√°s. Contact√© a Lisbeth y mi respuesta fue breve: ‚ÄúYa termin√© tu libro y no entiendo de d√≥nde salieron las dudas‚ÄĚ. Al cuaderno le sobraban las herramientas suficientes para defenderse solo. Era imposible de salvar porque no necesitaba salvaci√≥n ninguna. Salvaci√≥n necesitar√≠a quien se atreviera a hurgar en sus p√°ginas, pues no lograr√≠a despegarse de ellas hasta terminarlo.

Y al parecer, mis sospechas no estuvieron tan lejos de la realidad, pues transcurrieron los 3 meses exigidos por la editorial para la evaluación del libro y llegó el dictamen. En junio de 2022, Iliada Ediciones desataba las Bestias Interiores de Lisbeth Lima Hechavarría al mundo.

√Čste es el tercer libro publicado de la joven autora santiaguera, quien adem√°s de escribir, emprende una exitosa carrera como bi√≥loga, es Vicepresidenta de la AHS en su provincia y tiene en sus venas sangre de poeta. Aunque ha publicado mayormente en el extranjero, pronto tendremos varios libros suyos en Cuba, uno de ellos galardonado en el 2021 con el Premio Casatintas. Pero, si por alguna casualidad, ya has le√≠do los dos anteriores vol√ļmenes de cuentos de la autora, seguro anticipar√°s en √©ste una mezcla del erotismo dominante en Rostros con un retrato a√ļn m√°s detallado del alma humana que distingue a Matices de vida. Pues no y he aqu√≠ uno de los mayores aciertos de Bestias interiores: el completo desprendimiento de su autora, tanto de las tem√°ticas como del estilo en general, al extremo que se nos hace dif√≠cil reconocerla y al mismo tiempo celebramos su osad√≠a al romper sus propios esquemas narrativos y salir airosa al entregarnos una obra ingeniosa, entretenida, sin que ello atente contra la profundidad de los relatos.

Si es la primera vez que te tropiezas a Lisbeth Lima, sus p√°ginas (siempre escasas cuando la historia desborda excelencia) te conducir√°n a los anteriores cuadernos de la narradora. Y en todas estas lecturas que espero emprendas, notar√°s una de las mayores virtudes de la escritora: su pericia en crear y destruir personajes, situaciones y escenarios que van desde lo m√°s tierno a lo feroz. El af√°n de experimentaci√≥n, la renuencia a permanecer quieta y el √©xito de Lisbeth en seducirnos con cada cambio de piel, encuentra su c√ļspide en estos relatos. Entonces, sigue conmigo y no le temas a estas bestias.

Foto de la autora (Cortesía de la autora)

Bestias Interiores es un libro raro. Encierra en sus p√°ginas una tem√°tica que para muchos se antojar√≠a oscura, pero otro de los triunfos del libro radica precisamente en el efecto de comodidad que nos trae visitar sus p√°ginas. Entramos y enseguida estamos a gusto, atrapados por una narraci√≥n directa, sencilla y muy coloquial. El volumen no admite otro tono y Lisbeth demuestra su dominio de las t√©cnicas narrativas al desprenderse de todo adorno y lanzarnos en pleno rostro una serie de cuentos con una protagonista de sobra conocida: la muerte. Secundarios y tambi√©n a la vanguardia, asoman los pat√≥logos, los familiares de difuntos y otras tantas ‚Äúbestias‚ÄĚ encarnando toda una variada e interesante tropa de personajes.

El libro transcurre en el mundo de quienes deben batallar contra la muerte ya concretada en la carne humana. Un mundo com√ļn y con cierto tinte de tab√ļ por sus desagradables facetas. En Bestias Interiores descubrir√°s morbo, tragedia, absurdo y unas recurrentes y muy necesarias dosis de humor negro. Todo lo entrega, con desenfadado y naturalidad, una narradora personaje bien dispuesta por Lisbeth en cada historia. Esta joven acad√©mica da sus primeros pasos en un sitio nuevo y gracias a su gu√≠a, empatizamos y hasta re√≠mos con las impresionantes situaciones que aguardan en cada cuento. Ya desde el primer relato, ‚ÄúLa cajita de f√≥sforos‚ÄĚ, se vuelve inevitable devorar este cuaderno de una sentada.

Bestias Interiores es un libro que pide a gritos andar desnudo. Los adornos, los disfraces solo lograr√≠an estorbar, distraer a un lector ya capturado desde las primeras l√≠neas de cada relato. Lisbeth lo comprendi√≥ desde el principio y lo entrega todo sin escatimar en detalles. Real, directa, ineludible. ¬ŅAcaso la muerte no es as√≠? ¬ŅAcaso no debemos llorar ante su presencia? ¬ŅContraer el rostro ante su hedor? ¬ŅSufrir cuando nos arrebata a quienes amamos?

Con este cuaderno de cuentos, su autora no pone reparos en dejar bien claro lo que todos en el fondo sabemos muy bien: que a la muerte debemos temerle, pero también es posible mirarla al rostro y hasta reírnos de ella.


Introspección espejo a espejo

Presentación al libro de cuentos para adultos Matices de vida, de la autora Lisbeth lima Hechavarría

Quiero proponerles la lectura de este libro, publicado en el 2021 por la editorial Libros Duendes, Ecuador, en colaboraci√≥n con la Agencia traductora-literaria Tektime, Italia. Lo conforman una serie de textos, algunos cortos otros de mediana extensi√≥n. Ha sido prologado por Elaine Vilar, quien nos ofrece una visi√≥n bastante abarcadora de lo que pueden encontrar en el volumen. Entre las coordenadas que nos ofrece aparecen las referencias a los cuerpos fragmentados. Dicha visi√≥n no es desacertada, sin embargo, prefiero hablar sobre cuerpos m√ļltiples o de un cuerpo que se desdobla en dis√≠miles variaciones de vidas, como una especie de metaverso por el que el personaje principal transita a trav√©s de distintas situaciones. En este punto coincido con la prologuista cuando habla sobre espejos, reflejos y verdades.

Vienen entonces historias como El despertar de Alicia (una referencia reconfigurada a partir del s√≠mbolo de Alicia en el pa√≠s de las maravillas, digo s√≠mbolo por el recurso de la multiplicidad de posibles realidades, similares a ver nuestro reflejo en el espejo y descubrir que no somos el que vemos reflejado). Los relatos se desarrollan mediante sostenidas reflexiones introspectivas. Los personajes observan constantemente y se ven en una especie de juego de espejos: jugar al doble o al otro (precisamente lo l√ļdico y lo tr√°gico signan buena parte del volumen). Para los h√©roes o hero√≠nas de este libro hay una muerte en vida, pues se descubren empantanados, en un ¬ęNO VIVIR¬Ľ condicionado por la sociedad y por s√≠ mismos. Lo vemos en dicho cuento donde dice: ¬ęDios m√≠o… ¬Ņqu√© hago aqu√≠? ¬ŅC√≥mo es que no me he ido ya? ¬ŅQu√© tiempo hace que mor√≠?¬Ľ El estar entre cuatro paredes, en cama, la experiencia de la muerte, los hospitales, un despliegue de recursos sobre biolog√≠a o medicina vienen a completar los matices de las historias. Al mismo tiempo descubrimos seres que nunca sabremos del todo si son reales o producto de la imaginaci√≥n del personaje narrador, seres traumados, envueltos en un halo ins√≥lito, en el miedo, la violencia, el Eros y la incertidumbre, aplastados por las vidas que han elegido. De este modo escuchamos, en Fototaxia negativa a uno de los personajes que se abre paso mediante las bondades de su cuerpo: ¬ę¬°Ay muchacho, yo s√© lo que t√ļ debes estar pensando!, pero bueno, mijo ¬Ņqu√© se le va a hacer? Cada quien lucha como quiere o como puede¬Ľ.

Reza el dicho: Mi onda es la de David. As√≠ que me quedo con la fuerza de un personaje profundamente humano, fiel a una amistad m√°s all√° de sus miedos y l√≠mites. Este es Alfredito, del relato: Al final tampoco se descansa. Nada mejor que la voz del personaje para ver sus posturas ante la muerte: ¬ęAyud√© a N√©stor a cargar el sarc√≥fago de su madre y colocarlo en el veh√≠culo. ‚ÄĒS√© que detestas el cementerio, Alfredito, ve a casa, nos veremos luego. ‚ÄĒMe qued√© observ√°ndolo unos segundos y vi c√≥mo se hinchaban sus ojos de l√°grimas‚ÄĒ. Yo me quedo, asere, voy contigo ‚ÄĒy lo abrac√©, aunque sab√≠a que esa noche no podr√≠a dormir¬Ľ.

Estos son los matices de las vidas propuestas por Lisbeth Lima. Adentrarse en sus p√°ginas es asistir a una galer√≠a de espejos y observar constantemente los m√ļltiples reflejos y con ellos sus verdades, desdoblamientos, trivialidades, miedos y el dolor por una vida que se va.

presentación del libro Matices de vida de Lisbeth Lima por Rodolfo Tamayo

 

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Una innecesaria defensa a los matices de Lisbeth

Rese√Īa a ‚ÄúMatices de Vida‚ÄĚ, de Lisbeth Lima Hechavarr√≠a.

Una dosis de excelencia se nos presenta, a modo de entrante, para invitarnos a la lectura de este libro: primero, la rese√Īa de Argenis Osorio S√°nchez, luego el pr√≥logo de Elaine Vilar Madruga. Ambos textos derrochan ese seductor toque de elegancia y belleza que vuelve irresistible la necesidad de acercarnos a hojear Matices de Vida. Y, tras el vistazo inicial, quedamos atrapados.

√Čste, el segundo cuaderno de cuentos publicado por Lisbeth Lima Hechavarr√≠a, nos llega de las manos de Libros Duendes, una joven, pero audaz editorial de Ecuador. De Lisbeth podemos decir que es santiaguera, bi√≥loga, madre, esposa, vicepresidenta de la AHS en su provincia y tambi√©n, con Matices de Vida, esta mujer lleg√≥ a cimentar lo que anunci√≥ a trav√©s de Rostros, su primer libro: que tambi√©n es una narradora y lleg√≥ para quedarse.

Matices de Vida (Cortesía de la autora)

Ya en su √≥pera prima, publicada este a√Īo por Editorial Primigenios, (Estados Unidos) muestra su inter√©s y temeridad en explorar nuevos territorios, explotar zonas ya conquistadas por otros autores, ahora desde nuevas aristas que no le resten originalidad a su trabajo. Rostros viene coronado con una enga√Īosa aureola de erotismo, digo ‚Äúenga√Īosa‚ÄĚ, pues el lector atento distinguir√°, bajo el aire de sensualidad que rodea las historias del volumen, otro m√°s profundo, llevado con sutileza por parte de su narradora en una suerte de insinuaci√≥n de lo que se avecinar√≠a en Matices de Vida, donde esos aspectos intr√≠nsecos que en su anterior libro fueron susurrados a nuestros o√≠dos, ahora estallan y nos dejan boquiabiertos.

Matices de Vida también hizo su entrada en el 2021; sin embargo, parece escrito mucho después que Rostros y a veces, si nos dejamos arrastrar entre sus líneas, hasta se hace difícil reconocer a Lisbeth Lima como la artífice de tales páginas. Impera un cambio de tono (sin desprenderse totalmente del que distinguió su primer cuaderno), diversificación en los temas tratados y la maestría de unificar todos esos tópicos sin aparente relación de manera tal que se nutran el uno del otro y entreguen al libro esa cualidad que todo autor desea para su obra: la suficiente fuerza para valerse por sí sola, sin necesidad de que su creador intervenga vestido en atuendos de abogado.

Ya desde el primer cuento (‚ÄúEl despertar de Alicia‚ÄĚ) abrimos los ojos junto a la protagonista a una realidad extra√Īa, confusa, pero que, a pesar de su doloroso final, trae tanta coherencia y madurez en la forma de abordarla que se vuelve inevitable seguir volteando la p√°gina. Once historias componen Matices de Vida y ninguna decepciona. La autora ordena los cuentos con ingenio, brindando oportunidad al lector de ajustarse al ritmo de cada relato, a su carga sentimental y al choque de los finales sorpresa o las desgarradoras reflexiones que asoman entre cada l√≠nea. El cuento hom√≥nimo destaca, precisamente, por su brevedad y el conmovedor retrato de un hecho de apariencia com√ļn. Con ‚ÄúAl final tampoco se descansa‚ÄĚ, Lisbeth aborda la muerte, aunque desde la perspectiva no del difunto, sino de sus seres queridos.

Rostros (Cortesía de la autora)

La capacidad de la autora para dotar a sus personajes con un nivel de realismo que los hace aut√©nticos incluso en las situaciones m√°s inauditas, logra la inmediata identificaci√≥n del lector con cada uno de ellos. Esto se aprecia en todo el libro, en especial en cuentos como ‚ÄúLa Lista Martina‚ÄĚ; nos entrega dosis de humor mezclado con reflexiones bien interesantes a trav√©s de ‚ÄúEdgar Allan Poe y Arnaldo entre rejas‚ÄĚ o es capaz de reservarnos el dato hasta cerca del mism√≠simo final solo para arrebatarnos el aliento con historias al estilo de ‚ÄúNece(si)dades‚ÄĚ. Sin embargo, en ‚ÄúCifras‚ÄĚ (√ļltimo cuento), Lisbeth Lima se encarga de reafirmar lo que se hace evidente al navegar por Matices de Vida, y es cu√°nto cuidado tuvo al conformar este cuaderno, rompiendo el hielo con un excelente primer cuento y ya, cerca del final, cuando cre√≠mos que bajar√≠a la marea, llega ‚ÄúCifras‚ÄĚ a levantar nuevamente la parada y dejarnos boquiabiertos ante la realidad: que termin√≥ Matices de Vida y necesitamos m√°s.

El denominador com√ļn en el libro consiste en el af√°n de su autora por adentrarse (y adentrarnos) sin escatimar en hacer gala de un excelente dominio de las t√©cnicas narrativas, en los rincones del alma humana, mostrarnos zonas familiares ya sea de lejos o de primera mano y dejar, en quienes tienen el gusto de tropezarse con este volumen, que se disfrut√≥ de un trabajo libre de toda pretensi√≥n, brillante por la autenticidad de sus historias.

Lisbeth Lima Hechavarría se define a sí misma como una narradora que no persigue lauros literarios, prefiere invertir las energías en escribir y encauzar su obra hacia la publicación, con la esperanza de llegarle a sus lectores, intercambiar con ellos, debatir y conocer su opinión cara a cara, sea buena o mala, en pos de mejorar sus dotes como narradora y persona.

Por el momento, otros dos libros de la joven autora ya est√°n en v√≠as de publicarse, uno por Iliada Ediciones, en Alemania, y el otro, su primero en Cuba, por Ediciones Luminaria, de Sancti Sp√≠ritus, fruto de obtener el Premio Casatintas a finales de este 2021 que ha tra√≠do tantas dichas en el √°mbito literario a Lisbeth Lima, quien con los dos nuevos libros que ver√°n la luz y otros tantos gest√°ndose, deja bien claro que a√ļn le queda mucho por decir. Sin embargo, si persisten las dudas, no existe mejor evidencia que sostenga mis palabras que Matices de Vida. Ah√≠ est√°, ah√≠ sigue y continuar√° defendi√©ndose solo gracias a las fuerzas que le entreg√≥ su autora.


¬ęEn Rostros est√° la magia¬Ľ

El escritor es un artista que expresa en sus obras literarias lo que el pintor hace en su lienzo, lo que el fotógrafo capta con sus ojos mecánicos, lo que el actor expresa con su cuerpo.

Tal vez nuestra cercan√≠a disfraza lo trascendental de su obra ante mis ojos. La reciente publicaci√≥n de su primer libro ‚ÄúRostros‚ÄĚ desat√≥ en m√≠ esa sed period√≠stica de indagar, descubrir y compartir. Una genuina joven santiaguera, mujer de avanzada, y no s√≥lo en la literatura, es Lisbeth Lima Hechavarr√≠a.¬†

De bióloga a escritora en Santiago de Cuba

cortesía de la entrevistada

En mi vida siempre primero fue el arte. Ni siquiera la literatura, sino el arte en toda su expresi√≥n. De ni√Īa quer√≠a ser bailarina, bailar me apasiona, me relaja, incluso me ayuda a encontrar la inspiraci√≥n. Luego la m√ļsica me cautiv√≥ por completo y comenc√© a tomar clases de canto. Form√© parte durante un tiempo del prestigioso coro Orfeon Santiago bajo la direcci√≥n del maestro Electo Silva.

Ya en la secundaria la literatura fue ganando terreno, pero no me apart√© nunca de la m√ļsica ni las dem√°s manifestaciones del arte, incluso en noveno grado intent√© entrar en la Academia de Teatro Joaqu√≠n Tejada. Recuerdo que convenc√≠ a mi madre despu√©s de mucho di√°logo, que casi siempre terminaban en un cl√°sico ‚Äúte dije que no‚ÄĚ, y me llev√≥ a hacer las pruebas, pero no fui seleccionada.

Aquello no amilanó mis ganas de ser artista, sino todo lo contrario, aunque nunca me aparté de los estudios, por ello seguí cursando el pre universitario, comencé entonces las clases de guitarra en la Lauro Fuentes y junto a mi amigo Yohan Bulgar Munder, hoy arreglista musical, compositor y bajista del grupo D’Nova, pasé a formar parte de un grupo musical de aficionados con el que nos presentábamos los fines de semana en las actividades de la ciudad y algunos jueves o viernes en la Casa de la trova. Fue una etapa linda que disfruté muchísimo.

A los 17 a√Īos escrib√≠ quince p√°ginas de una historia (hoy proyecto de novela) para entrar al Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso, convocatoria que conoc√≠ gracias al maestro Reynaldo Garc√≠a Blanco en su taller de los s√°bados: Aula de poes√≠a. Nunca antes hab√≠a ni siquiera tecleado en una computadora mis creaciones, y en una de las salas del Palacio de Computaci√≥n prepar√© aquellas cuartillas de Reencontr√°ndome para la Onelio. Ya por aquel entonces hab√≠a terminado de escribir Alexa, a los catorce a√Īos, mi primera obra. La emoci√≥n que sent√≠ cuando supe que hab√≠a quedado seleccionada, fue inmensa. Comenzaba a sentirme parte de algo dentro del mundo literario.

cortesía de la entrevistada

La Biolog√≠a fue algo con poco tiempo de an√°lisis. Digamos tal vez un a√Īo antes de las pruebas de ingreso a la universidad. Quiz√° unos meses m√°s, pero poco en comparaci√≥n a mi vocaci√≥n por el arte. No obstante, sent√≠a que de todas las opciones que ofrec√≠an los estudios en el nivel superior, las ciencias me apasionaban, a pesar de las matem√°ticas. Las letras tambi√©n, pero no les auguraba un futuro pr√≥spero en Cuba a las ramas sociales y human√≠sticas, proyectaba menos l√ļcida esa opci√≥n a pesar de mi amor por la literatura, adem√°s de que siempre me ha gustado ponerme retos y superarme constantemente as√≠ que hacer bifurcar mis vocaciones ser√≠a s√≥lo el comienzo de ello.¬†

Hoy felizmente soy Licenciada en Biolog√≠a por la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad de Oriente en Santiago de Cuba. Trabaj√© biodiversidad los primeros tres a√Īos de la carrera, luego comenc√© a especializar en Antropolog√≠a F√≠sica y es la l√≠nea investigativa que trabajo y en la que realizo la maestr√≠a y proyecto el doctorado.

Lo que sí puedo asegurar es que ambas profesiones me apasionan inmensamente y me creo capaz de poder llevarlas a la par. Tal vez un día me toque decidir, pero por el momento espero seguir siendo can de varios trillos.

La Asociación Hermanos Saíz y sus oportunidades

A la AHS entr√© en abril de 2016. Una vez terminada la Onelio (2014) y avanzado un poco la creaci√≥n literaria, quien por aquella √©poca fuera el Jefe de Secci√≥n de Literatura: el amigo y colega Rodolfo Tamayo Castellanos, me habl√≥ del crecimiento y me crey√≥ con potencialidades para integrar las filas de la organizaci√≥n. Desde entonces puedo admitir que he sido estimulada como creadora en numerosas ocasiones con la invitaci√≥n a eventos dentro y fuera de la provincia, a pe√Īas literarias, he formado parte del programa de la Feria Internacional del libro y de programas colaterales de otras importantes actividades en la ciudad.

cortesía de la entrevistada

Como parte de los objetivos implementados para la promoci√≥n de los asociados he contado con capsulas promocionales y siempre con la bienvenida para la realizaci√≥n e integraci√≥n a novedosos y entusiastas proyectos. Tal es as√≠ que hoy cuento, entre otros, con el proyecto de espacio literario El Escriba, pe√Īa y p√°gina web que ayuda a la promoci√≥n y comprensi√≥n de los g√©neros literarios en Cuba, as√≠ como de sus principales exponentes, a trav√©s de entrevistas y debates tem√°ticos.

Ser miembro de Asociaci√≥n que integra a la joven vanguardia art√≠stica en el pa√≠s es y siempre ser√° un honor para m√≠ pese a cualquier contratiempo. Sentirnos parte de algo que mueve los sentimientos de una naci√≥n, como lo es el arte, siempre valdr√° la pena, y por ello hoy, en mis funciones desempe√Īadas como Jefa de la Secci√≥n de Literatura y actual Vicepresidenta de la filial santiaguera, siento que puedo retribuir un poco de todo ese apoyo que he recibido e impulsar la carrera art√≠stica de muchos otros desde el apeo al funcionamiento org√°nico de la instituci√≥n.

Madre, esposa, hermana, hija, escritora, editora, antrop√≥loga, vicepresidenta‚Ķ ¬ŅC√≥mo te la ingenias para llevar todo a la par?

cortesía de la entrevistada

Me las apa√Īo. No s√© c√≥mo, la verdad, pero lo consigo. Sobre todo, con mucha disposici√≥n, mucha fuerza de voluntad, mucho amor por lo que hago. Decirte que lo llevo f√°cil ser√≠a a todas luces una gran falacia, me cuesta, me cuesta mucho, pero siempre pienso en que nada se logra sino con sistematicidad y entrega. ¬ęConstancia es resultado¬Ľ, me dice siempre un buen amigo.

Ser madre desde hace un a√Īo y medio me ha impuesto retos adicionales con los que he tenido, como toda mam√° trabajadora, que aprender a lidiar. Todos sabemos lo que impone la responsabilidad de una casa, la familia, quien tambi√©n demanda atenci√≥n, sobre todo en los tiempos que corren, tan convulsos, tan sufribles‚Ķ pero siento que el trabajo es mi v√≠a de escape; que yo no lo llamar√≠a trabajo, un poco por los significados de impostura que se le han asignado a ese t√©rmino, pues lo que hago me genera un inmenso placer, me siento dichosa al poder desempe√Īarme en lo que me gusta, poder vivir de las profesiones para las cuales estudi√©. Puedo decir sin miedo a equivocarme que ese privilegio no todos lo conocen.

En esto de ingeni√°rmelas para repartirme las funciones, pues tambi√©n creo que juega un papel importante el que me he acostumbrado a trabajar bajo presi√≥n. Ya no s√© hacerlo de otro modo. Dicen que todos tenemos ma√Īas, una especie de rutina, a veces hasta morbo a la hora de escribir, de crear, en mi caso ya es ese: el trabajar bajo presi√≥n. Escribo en las notas del m√≥vil mientras balanceo al ni√Īo a las doce de la noche, mientras remuevo el sofrito de los frijoles, me ejercito mientras le invento historias al ni√Īo y aun cuando no estoy frente al papel en blanco igual estoy creando. Busco en cada cosa que hago retazos de historias.¬† ¬† ¬† ¬† ¬†

Rostros y las publicaciones anteriores…

cortesía de la entrevistada

Siempre me ser√° infinitamente grato volver a las p√°ginas de mi primer libro publicado y redescubrirme en ellas. Los cuentos compilados en ese volumen llevan mucho de m√≠, la mayor√≠a tienen m√°s de seis a√Īos. Significan inicio, crecimiento y por qu√© no, tambi√©n escuela. Rostros tiene la magia, dir√≠a yo, de hacer que nos miremos desde adentro. A fin de cuentas, sus personajes no son m√°s que el reflejo de nosotros mismos en situaciones cercanas, situaciones que escuchamos en boca de uno, de otro, que nos llegan y nos conciernen a veces m√°s de lo que creemos o queremos admitir. Erotismo, sexo, amor, desamor, es el convite entre esas p√°ginas, donde pongo fin a una etapa creativa inicial de mi carrera como escritora y doy paso, feliz ante lo concebido, a una nueva fase escritural.

Respecto a mis otras publicaciones: desde mediados del pasado a√Īo 2020 hasta la fecha no han sido pocas todas las publicaciones que he logrado obtener. Ya sobrepasan las veinte y cinco, entre cuentos, poes√≠a, art√≠culos, rese√Īas y entrevistas en dis√≠miles revistas de M√©xico, Espa√Īa, Colombia, Ecuador, EE.UU etc. Ha sido una etapa muy fruct√≠fera. Tambi√©n he logrado publicar en revistas cubanas como Claustrofobias, Isliada, El Caim√°n Barbudo y La Jiribilla, y eso me ha hecho muy feliz.¬†

Hablemos de tu pe√Īa literaria El Escriba

Una ma√Īana de julio del pasado a√Īo el presidente de la filial santiaguera de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, Juan Edilberto Sosa, me contact√≥ para ayudar a idear algunos proyectos con el fin de retomar en la etapa postcovid la vida org√°nica de la organizaci√≥n y levantar de nuevo la programaci√≥n en la secci√≥n de literatura. As√≠ surgi√≥ la Pe√Īa Literaria ‚ÄúEl Escriba‚ÄĚ, espacio concebido para la apreciaci√≥n y promoci√≥n de escritores y sus obras, siempre debatiendo sobre un g√©nero o subg√©nero literario distinto a trav√©s del intercambio con los principales exponentes j√≥venes del pa√≠s, la cual tuvo su primera edici√≥n en agosto y se mantiene mensualmente siempre los primeros viernes de cada mes a las cinco de la tarde.

cortesía de la entrevistada

Desde el mes de enero del presente a√Īo, ante la agravante situaci√≥n epidemiol√≥gica en la provincia y luego en todo el pa√≠s, nos ha tocado reinventarnos la programaci√≥n de la Asociaci√≥n desde las redes, y como siempre digo: debemos aprender a sacar de todo, incluso de lo malo lo mejor, por ello siento que esta etapa nos ha hecho crecernos.

El Escriba no se ha quedado atr√°s, ya este mes de marzo ser√° la octava edici√≥n del espacio y la tercera realizada de forma online, lo cual ha sido una experiencia enriquecedora que me ha permitido llegar a un p√ļblico m√°s amplio y diverso con el cual la interacci√≥n a trav√©s de las redes ha sido fortuita y retroalimenta la pe√Īa de un modo muy din√°mico a trav√©s de entrevistas por video llamadas y streaming subidos directamente a la p√°gina de Facebook de la pe√Īa, y luego compartido y rese√Īado en todos los dem√°s espacios de la AHS de Santiago de Cuba.

Hasta el momento escritores de la talla de Rodolfo Tamayo castellanos, Juan Edilberto Sosa Torres, Yunier Riquenes Garc√≠a, Yansy S√°nchez, Reynier Rodr√≠guez, Mar√≠a de Jes√ļs Ch√°vez Vilorio, Abel Guelmes Roblejo y ahora en marzo, dedicado al D√≠a internacional de la mujer, la joven y multilaureada escritora habanera Barbarella D‚Äô Acevedo ser√° la pr√≥xima invitada. Realmente me siento muy feliz con los resultados del proyecto y agradezco a la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z por la oportunidad de llevarlo a cabo bajo su producci√≥n y asesor√≠a en materia de comunicaci√≥n.

Proyecciones futuras

Trabajo en dos proyectos de libros, que como ya mencionaba al inicio de la entrevista, no tienen mucho que ver con este libro inicial Rostros, es el caso de un compendio de cuentos que posiblemente lleve el título de su primera obra: Cifras, sobre historias de vida y muerte en varias partes del mundo durante tantos meses de pandemia. El otro en proceso creativo es un proyecto de cuentos que hacen alusión a enfermedades mentales raras el cual tentativamente puede llamarse Nece(si)dades, nombre del segundo relato.

cortesía de la entrevistada

Matices de Vida, mi tercer libro, está bajo evaluación editorial en México, ojalá y sea positivo el dictamen. También estoy a la espera impaciente de que salga ya al mercado De amor y otras aberraciones bajo el sello editorial Letra Latina. Estoy terminando de editar ahora el que sería mi cuarto libro: Bestias Interiores, para el cual acaban de mandarme una propuesta editorial en Ecuador, con contrato anexado para posibles reediciones traducido al italiano, el inglés y el rumano.

Las plumas que entre sus dedos desliza, su inseparable compa√Īera, la tinta, y entre hojas, entreteje historias fascinantes que asombran a un lector sediento, como yo. Cada d√≠a nos impresiona m√°s, nos transporta a un mundo m√°gico lleno de fantas√≠as y de tantas historias que nos enriquecen la vida.

Gracias Lisbeth, en tus obras has expresado los sue√Īos, vivencias, ilusiones e inspiraciones de tu vida y la de otros, expresiones que perdurar√°n a trav√©s del tiempo y que se quedar√°n en los libros que pasar√°n de una generaci√≥n a otra, aunque siempre afirmemos que En Rostro est√° la magia.

cortesía de la entrevistada

cortesía de la entrevistada