conciertos


Jóvenes artistas en redes: #ConBuenaFeYo

La “gula de celebridad” lleva lo que se merece: música de Buena Fe. El arte genuino, dondequiera que se presente, es una expresión sublime de paz, una ofrenda de amor.

Los ataques reiterados y cada vez más violentos contra el dúo de Israel Rojas y Yoel Martínez son inadmisibles, serviles al odio ciego contra quien esté con la Revolución, lo cual contradice el espíritu de “libertad y democracia” que tanto invocan.

¿Por qué el intento de boicot? Sus composiciones inteligentes e incluso críticas no sirven a esos intereses –que sabemos de dónde vienen–, aún coloniales, aún fascistas.

No obstante, ante el asedio delincuencial de algunos títeres políticos en España, muchos apelan al civismo, a la decencia, a la convivencia que el propio arte invita. La música es diálogo y eso molesta. Por eso, mejor decirlo cantando: #ConBuenaFeYo

Reaccionar al odio

Innumerables artistas e intelectuales han expresado su respaldo a Buena Fe en espacios digitales, donde cada vez más se disputa lo simbólico y esos resortes ideológicos, culturales, que nos impulsan a la acción fuera de ellas. A pesar de que el algoritmo dictador parcializa normas comunitarias, se ha logrado posicionar la etiqueta #ConBuenaFeYo en 14 000 publicaciones en Facebook.

No son pocas las “coincidencias” que benefician las campañas de odio, supuesta regla inviolable del Imperio de Mark Zuckerberg. Liliam Mendoza Estrada, directora de la Casa del ALBA Cultural, posteó:

“Pensando estoy en las trampas del algoritmo… como dijera el propio Israel Rojas Fiel.

Les cuento mi día en redes sociales:

8am: Sugerencia del día: Post de Yunior García sobre Buena Fe.

11am: Sugerencia del día: Página de memes contra Buena Fe.

2pm: Sugerencia del día: Página de memes contra líderes de Cuba y también contra Buena Fe.

5pm: Primera noticia en el navegador: Agreden a seguidores de la dictadura en Barcelona.

¿Casualidad?

Todo orquestado, como siempre, recuerdo a Ramonet en el texto: El imperio de la vigilancia

“…con la centralización de Internet, la «democracia digital», en la que se pudo creer en los albores, se ha revelado como una impostura y un engañabobos”.

En otra publicación rememora: “Hace unos días tuve el privilegio de recibir a Israel Rojas Fiel en mi oficina de la Casa del ALBA Cultural, oportunidad que agradezco infinitamente.

En veinte cortos minutos me hizo una radiografía de los problemas acuciantes que tenemos, del papel de los jóvenes en Cuba y la idea de construir un país mejor para nuestros hijos.

Un país con los que están, los que se fueron y los que tal vez quisieran regresar. Hablamos del papel de la cultura para la defensa de la soberanía. De las hazañas que mi generación viene protagonizando y las que tenemos por delante, le confesé algo que marcó mi vida y que ahora en medio de lo que ha ocurrido vuelve a mi mente .Hace casi ocho años tuve la posibilidad de asistir a la Cumbre de las Américas en Panamá, momento que marcaría el regreso de Cuba a este escenario.

Chocar ahí con cubanas y cubanos que defendían un discurso profundamente neoliberal, al servicio de agencias de los Estados Unidos fue duro, pero más duro fueron los insultos, la humillación a nuestros símbolos, las mentiras y falacias que llegaron en carteles provocativos hasta el lobby del hotel en que sesionaba el Foro de Jóvenes, verlos reunirse con uno de los participantes en el asesinato del Che fue sin dudas un parte aguas.

Desde ese día me sentí más patriota, más consciente, recuerdo que grité con una ferviente pasión todas las frases que mi madre podría haberme enjuiciando algún día, que canté el himno, que subí a los hombros del aquel entonces Secretario de la UJC en Pinar del Río y casi perdí la voz de cantar las canciones memorables del Silvio.

Si algo me quedó claro ese día es que solo hay dos bandos como Martí enunciara: los que aman y fundan – los que odian y deshacen.

En cuestión de principios hay que ser radicales, es mi visión.

Por ello: Siempre #ConBuenaFeYo”

Entre otros jóvenes artistas que han manifestado su apoyo en plataformas digitales a Israel y Yoel, figura el Dúo Iris.

“Llegó después de tantas miradas

Y fue sin más la lluvia que calma

Y verte fue encontrarme en tu reflejo porque la vida vuelve a repetir los sueños una y otra vez, una y otra vez.

Abriste una ventana cuando nadie quiso

Y todas las mañanas fueron como un vicio de sinceridad sobre mi café

Y sé de amores que van

tras ese espacio donde narras tus anhelos

Yo espero que vuelvas sin miedos

Y sé que acunas de fe a los que huyen de caminos sin espinas,

es vida, se crece mi suerte…

“Qué fortuna coincidir en tiempo y espacio. “Mi Suerte”… no podía llamarse de otra manera nuestro primer disco. Han sido nuestra suerte y la de muchos que reman a contracorriente en este complejo, pero hermoso mundo de la música. Les hemos dicho en varias ocasiones lo importante que son para nosotros, pero nunca será suficiente. Les queremos un montón, con ustedes siempre Buena Fe”, concluye la publicación en redes sociales.

Por su parte, la cantautora Annié  Garcés reafirma:

“YO CON BUENA FE SIEMPRE

Porque son mis amigos, porque en los más duros momentos estuvieron a mi lado, porque han tendido sus alas sobre muchas generaciones de músicos cubanos…..

Porque su música nos hace amar

Porque sus canciones han acompañado nuestras batallas…

Porque sí….

Porque los quiero y los admiro”.

Igualmente, Nelson Valdés Viera, trovador y diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, escribió en su cuenta de Facebook:

“Todo aquel que lleve luz y canto de la Cuba que hoy sobrevive a pesar de la durísima tormenta, será condenado. Alcemos la voz Israel Rojas”

En un segundo post, entre el malestar y la denuncia ante tanta barbarie, sentenció: “El fascismo no va a llegar, que nos arrastren sobre rocas, no van a entrar…”

Los “Me enoja” y “Me encanta” caldean emociones reales y definen de qué lado se está, de acuerdo con el caso. Cada clic cuenta para restringir el comunismo o promover el modelo neoliberal, según la conveniencia algorítmica, creada a imagen y semejanza de sus dueños. Así, entre emojis y hashtag leídos al instante en Barcelona, Madrid o cualquier ciudad española, la vanguardia artística cubana alza su voz –a riesgo de ser silenciada por el ciberimperio–, en rechazo al hostigamiento contra Buena Fe, y exige respeto al derecho de expresar el arte, en cualquier parte del mundo.


Cantar su libertad: ese es ahora el sueño de Yaíma Orozco

Esta es la segunda vez que tengo la dicha de entrevistar a esta mujer-música, sí, porque Yaíma Orozco es una mujer con unas alas enormes que andan siempre volando sobre la libertad que es crear. No hay cansancio mientras se escucha su obra que mezcla tangos, guajiras, trova, habaneras; mezcla a Cuba y Latinoamérica, mezcla pasión, tristeza, alegría y muchos deseos de vivir. Y de todo eso viene cargado su último disco, Mi Libertad. A propósito cuenta al Portal del Arte Joven Cubano:

Un gran proyecto casi ve la luz. Cuéntanos de esa Libertad que casi escuchamos, ¿qué nos trae de sorpresas?

Foto cortesía de la entrevistada. Autor María Isabel Campos

Mi Libertad trae 10 canciones, todas de mi autoría. Algunas  antiguas y otras inéditas, quise intentar un recorrido desde mis inicios hasta ahora teniendo en cuenta que es el primer fonograma con un sello oficial. Mis discos anteriores son de producción independiente. Además, quería darme el gusto de escuchar canciones viejas con arreglos nuevos y verlas renovadas.

Es un disco muy variado: hay habanera, son, changüí, guaguancó, aires de bolero, tango, coqueteo con la música afrocubana y la brasileña. Es un viaje sonoro que me dejé vivir y la sorpresa ha sido para mí misma.

Desde el comienzo imaginaba los instrumentos que sonarían hasta el momento en el estudio en el que vas día tras día poniendo capas, timbres, y se va moldeando de a poquito hasta lograr lo que te suena dentro. Es maravilloso el proceso de creación.

Alfred Artigas, el productor musical, y yo trabajamos juntos desde el principio, despacio, y él fue armando todo el proyecto, los nuevos arreglos. Él es el productor musical y arreglista de la mayoría de los temas, por segunda vez. El resultado nos encanta.

El 2020 fue un año complicado a nivel mundial, pero a ti no solo te trajo Mi Libertad, también la libertad de ser madre. Cuéntanos de ese binomio de hijos.

Mi Libertad y Lua llegaron a la vez. Durante el 2020 estuve mezclando el disco mientras crecía mi panza a reventar, encerrada en casa por la pandemia, tenía todo el tiempo para cuidarnos. Así que disfruté mucho ambos proyectos. También me desesperé porque hubo etapas de estancamiento en el proceso de masterización del disco. Todos los involucrados estábamos en países diferentes viviendo lo horrendo que generaba la enfermedad y nos afectó anímicamente, eso nos atrasó. Ahora solo espero que pase todo y podamos irnos de gira y presentarlo. Me entristece no poder hacer conciertos, hay que esperar. Cantar Mi Libertad, ese el sueño ahora. Abrazar a los amigos y sacar a pasear a Lua también.

Foto cortesía de la entrevistada. Autor Lurdes R. Basoli

En las redes sociales has publicado unas portadas artesanales muy atractivas, nos cuentas…

Las portadas artesanales son para la confección de 10 discos manufacturados como parte de las recompensas a los mecenas que apoyaron el disco. Estamos haciendo una pequeña tirada especial de 10 ejemplares únicos, personalizados y con todo el amor, para regalar a estos amigos. Este trabajo está en manos de Kenia Bandomo García, una artista que conocí gracias a las redes sociales. Kenia trabaja el bordado, lo borda todo: tela, hojas secas, fotos. El trabajo con las fotos fue el que me flechó: sencillo, colorido, delicado, creativo, de mucho detalle. En esta línea estamos trabajando. Haremos las cajas de los discos de cartón con un diseño pensado por Kenia y luego trabajará las portadas usando puntos y diseños diferentes en cada disco. Los bocetos ya son hermosos. Estoy muy ilusionada con esta unión.

Foto cortesía de la entrevistada. Autor Andrés Castellanos

Callejón es el video clip que grabaste con Zaida del Río y bajo la dirección de Mauricio Figueiral, a vivas voces se nota la espectacularidad de este trabajo que aún no hemos visto.  Adelantos sobre el proceso creativo y el resultado.

El video clip aún está en proceso de edición, Mauricio Figueiral es el realizador. Ya habíamos trabajado juntos antes y esta vez volví a convocarlo. Somos viejos amigos, compañeros de canciones y de viajes. Estoy deseosa de ver el resultado y sé que me encantará porque fue muy hermoso el día de la filmación. Había coordenadas ya pensadas por Mauro, habíamos trabajado por teléfono, pensando juntos, Mauro es muy respetuoso y muy creativo, te pregunta todo el tiempo qué quieres hacer, cómo lo sueñas. Transmite mucha confianza, escucha. En una de las largas conversaciones se nos ocurrió usar las pinturas de Zaida del Río y al minuto siguiente dijimos: ¿y por qué no la invitamos? Me parecía imposible pero lo logramos. Grabamos el clip a mediados de noviembre cuando el país empezaba a abrirse un poco después de largos meses de confinamiento.

Foto Cortesía de la entrevistada. Autor María Isabel Campos

Zaida vino a Santa Clara y se armó un lindo equipo de trabajo al que también se unió mi familia porque Lua tenía sólo dos meses de nacida, así que organizamos de tal manera que yo pudiera filmar y dar la teta cada dos horas. Fue todo un día de filmación, muy emocionante e intenso, viendo a Zaida pintar y a Mauricio dejarse llevar e improvisar tomas que se le ocurrían al momento. La canción del vídeo se llama Callejón, es un tango, tocado a dos guitarras, contrabajo y bandoneón. Terminamos de filmar y arrancó a llover a cántaros. Yo nunca voy a olvidar ese día.

¿Mi Libertad te ha hecho una mujer más libre? ¿Cuándo podremos ser libres nosotros escuchándolo?

La música me hace una mujer libre, mis canciones son mis alas. Cuando canto soy simplemente yo, y ahí empieza mi vuelo. Este disco me dejó batir esas alas, me dejó soñar, crear, compartir, trabajar hasta lograrlo, con impulso de mil amigos, instituciones y el apoyo de la familia. Ya está listo y entregado a Bis Music y presentado además a Cubadisco 2021. Veremos cuándo podremos presentarlo. En este tiempo raro que vivimos es difícil proyectar. Yo me muero de ganas pero aún no hay nada definido. Lo ideal sería poder hacer conciertos. Si así pudiera ser más temprano que tarde, las primeras plazas serán Santa Clara, en el Teatro La Caridad, y La Habana, en Bellas Artes.

Foto cortesía de la entrevistada. Autor Andrés Castellanos

Yaíma Orozco ha redimensionado la música complementándola con audiovisual, pintura, artesanía y un poco de magia. ¿Por qué?  

Me gusta compartir, unirme a gente, invitar y que me inviten, colaborar. De la Trovuntivitis aprendí el poder del colectivo y cuando defiendo mi carrera en solitario no me desprendo de esas enseñanzas. Todo son ventajas cuando compartes: el proyecto crece, se enriquece, se transforma. Se cunde y se disfruta muchísimo más. Trabajar en equipo siempre trae lindos resultados y casi siempre después de una unión florecen otros proyectos. Entonces se vuelve un camino sin fin muy deseado por mí.

¿Qué andas planeando para el futuro?

Presentar Mi Libertad, sin dudas, en Cuba, en México y en España. Hay eventos pendientes, festivales que fueron aplazados por la pandemia pero que se retomarán. Y en Argentina hay muchos amigos que me harán volver para cantar este disco. Cantar y viajar, después de tanto tiempo no hay un plan mejor.

Foto cortesía de la entrevistada. Autor Andres Castellanos

Foto cortesía de la entrevistada. Autor Andres Castellanos


Susuki-Camaquito: ¡semilla, tiempo y estímulo! (+Fotos)

  • «La enseñanza de música no es mi propósito principal. Deseo formar a buenos ciudadanos, seres humanos nobles. Si un niño oye buena música desde el día de su nacimiento, y aprende a tocarla él mismo, desarrolla su sensibilidad, y disciplina y paciencia. Adquiere un corazón hermoso». Shinichi Suzuki

Lo admito, el proyecto Suzuki-Camaquito para la enseñanza del violín en Santiago de Cuba me resulta muy cercano. Son dos las principales razones por las que me siento parte. Adriana Mercedes, mi hija, otra vez fue guía para el hallazgo. Ya escuchaba noticias sobre el taller a cargo de docentes de la enseñanza artística musical, atriles además de la Orquesta Sinfónica de Oriente y colegas en la Sala Dolores. Y fue con la petición de Adriana por aprender el instrumento que me avecé en este universo. La segunda causa, como con otros aconteceres sonoros, proviene de la participación de la Sala de Conciertos en la labor que  protagonizan músicos y pedagogos de la ciudad.

foto cortesía de Yanilis Nuevo.

Por esos vínculos familiares y de profesión e informaciones previas,  entiendo que el fin del método Suzuki trasciende la intención de que los alumnos lleguen al ejercicio profesional de la música. Su enseñanza se entiende como un concepto de vida más amplio.

Tras el término de una primera etapa con la graduación del Violín de Cartón, y el paso al violín de madera, me vale motivo para esta conversación  con la pedagoga y violinista Jana Marieta Perdigón Milá, coordinadora del proyecto.

¿Qué es el Método Suzuki como filosofía para la enseñanza-aprendizaje de la música?

El método Suzuki es novedoso, revolucionario por así decirlo. Entrado el siglo XX el violinista y pedagogo Shinichi Suzuki lo crea para su aplicación en la temprana edad, con la premisa de que el talento no es innato, sino que se desarrolla. Esa idea rompe con la concepción de lo que es la enseñanza tradicional. Siempre se ha dicho que el individuo nace para la música o no, y que quien no posea un oído de Mozart no tiene oportunidad. Tal criterio es una interpretación fatalista.

foto cortesía de Yanilis Nuevo.

El musicólogo Alberto Alén, quien además estudió psicología, bajo el rubro “Diagnosticando la musicalidad”, critica el proceso de las pruebas de captación. Plantea que éstas diagnostican lo que el niño desde que nace  hasta que llega a esa etapa ha aprendido en su ambiente, y que no garantizan que se desarrolle o no en la música. Ese libro ganó premio Casa de las Américas en 1968 aunque su publicación acontece después. Tiene relación con la filosofía Suzuki aún sin conocerla. En ese pensamiento se basa el método, su idea es que el talento no es una predisposición genética sino que responde a incentivos. Cada  pequeño aprende a su ritmo, unos más rápido que otros pero todos logran conocimientos y habilidades a través de esta enseñanza.

La máxima de nuestro método es que todos los niños pueden alcanzar objetivos en la música, lo cual incluye a aquellos con diagnósticos como el  autismo, síndrome de Down y otros. Sigo en Facebook a una profesora Suzuki italiana que trabaja con estos infantes.

Suzuki llamó a su método el enfoque de la lengua materna. Hace una analogía entre el proceso de aprendizaje de la lengua y la música. La primera se aprende en un contexto, en un ambiente donde es todo lo que el individuo escucha. Quien está pendiente a la palabra, su pronunciación es la familia. Él hace una traslación de estas nociones a la iniciación musical.  A niños muy pequeños se les ponía la música que luego iban a tocar. Esa música se les quedaba en su oído interior y luego eran capaces de replicarla no solo con el sonido sino con la afinación.

foto cortesía de Yanilis Nuevo.

Al final el propósito de Suzuki es la educación a través de la música, hacer de los niños personas sensibles. Él sostuvo la afirmación que si cada persona del mundo tocara un instrumento se acabara la guerra.  El método tiene muchos beneficios, un menor que desde temprano aprende una disciplina, desde una constancia y sistematicidad, valora el logro desde el esfuerzo. La filosofía  se sustenta en el trabajo constante con esencias del pensamiento oriental y la aplicación de un proverbio japonés  como Tarde o temprano, la disciplina superará al talento.

Luego de la II Guerra Mundial Suzuki amplía el método al piano, el chelo. En la actualidad se adecua a la  flauta, guitarra, trompeta, contrabajo y otros instrumentos.

¿Cómo llega esta metodología a Santiago de Cuba?

Conocimos el método a través de la profesora y chelista Yaqueline Jardines. Nos llegaban audiovisuales de niños asiáticos muy pequeños tocando de manera asombrosa, y la distinción de la palabra Suzuki pero no la información de qué se trataba. Pensamos que era una cuestión de niños prodigios, algo innato.

foto cortesía de Yanilis Nuevo.

Jardines tiene la oportunidad de ir a Francia a cursar estudios en un importante Instituto Suzuki. Ella regresa y se encuentra con profesores en Santiago de Cuba, comienza el empleo de los arreglos orquestales del repertorio Suzuki con niños de la Vocacional de Arte. Ese fue el acercamiento dentro de  una orquesta infantil en el referido centro, que siempre estuvo a cargo del profesor Ignacio Mora Clavel. En cada ocasión que Jaqueline venía a Cuba se realizaron estos conciertos.

Más tarde llega un amigo suizo, contrabajista, que pertenece a la ONG Camaquito. Nos habla de una profesora suiza Suzuki que viene a Camagüey a impartir unos talleres y por supuesto nos interesamos. Cuando llega a Santiago recibimos por dicha profesora el primer curso de filosofía Suzuki e introducción al Libro I del método, nos enamoramos.  Nos introdujo entre otras cuestiones en la noción acerca de las clases individuales y grupales para la socialización de los infantes, la importancia de que aprendan desde los valores. Ese fue el impulso de lo que existe hoy en Santiago de Cuba, ese movimiento que está  en nacimiento. Primero a partir de Jaqueline y luego esta profesora  que impartió un primer curso en el 2017 y otro en 2019.

A nuestra disposición para iniciar como profesoras Suzuki,  recibimos el apoyo de la ONG Camaquito para asistir a un festival en Lima, Perú que acontece cada enero. El evento  ofrece capacitación para profesores latinoamericanos en la metodología.  Ahí recibimos adiestramiento en el 2018 Cecilia Rosales y yo en Filosofía Suzuki y en Libro I.  Al siguiente año sumamos a las profesoras Claudia Rodríguez y Mayra Yeline. Las primeras accedimos al Libro II y III, además de curso de lectura musical y de otro método que se utiliza en muchas escuelas en el mundo, el Dalcroze.  Este año  vimos la integración  de otras dos profesoras que ya trabajaron con nosotras en la comunidad de Ducureaux, Claudia Pantoja y Cecia Machado.  Ellas pasan por el proceso de iniciación, yo hago Libro IV más otro método conocido como el Kodály.

foto cortesía de Yanilis Nuevo.

En Santiago de Cuba somos hasta el momento un equipo de seis profesoras, cuatro trabajamos en el taller vocacional del Conservatorio, y las otras dos en el primer proyecto que hicimos en 2018 cuando regresamos del primer Festival. Queríamos aplicar el método. Nos invitan en el Conservatorio a exponer nuestra experiencia y se hallaba presente una estudiante teórica y de violín, cuyo padre es pastor en la comunidad de Ducureaux. Ellos tienen una guardería desde los 18 meses a edades tempranas y les interesaban las clases de música. Estuvimos un año completo de trabajo allí.

Se nos dio la oportunidad de presentar el proyecto en el Conservatorio para que formara parte del taller vocacional que cada escuela debe implementar.

El método presupone la participación familiar como guía en la formación de valores en los niños. Compártenos al respecto.

Como cuando un niño aprende a hablar, los padres participan en el aprendizaje musical de su hijo. Asisten a clase con el niño y sirven como maestros en casa durante la semana. Un padre a menudo aprende a tocar antes que el menor, para que comprenda lo que se espera que haga. El objetivo es la educación a través de la música. Este pensamiento incluye a la familia.

foto cortesía de Yanilis Nuevo.

La presencia de la familia es muy importante, es otra de las diferencias con respecto al método tradicional. En éste el estudiante llega a la escuela y recibe la clase individual  del profesor. El niño en la casa debe tener la capacidad con 8 años de recordar y resolver todos los problemas sin que nadie medie. Después que conozco el Suzuki pienso en cuán difícil lo ya establecido.

El método lo resuelve con la figura de la madre o el padre u otro familiar, en lo que se conoce en esta filosofía como el triángulo Suzuki, que ubica al niño encima y en la base, en una esquina al profesor y en la otra al familiar. El padre se convierte en el profesor en casa. Conozco a una madre en Perú que aprendió violín para enseñarles a sus hijas y hoy es profesora Suzuki. No llega a un nivel de un libro V que tiene conciertos de Bach, Mozart, pero para comenzar con niños pequeños ella funciona a la perfección. Una de sus hijas ha ganado concursos. Incluso esa familia proviene de la cordillera andina. Hacían viajes de horas hasta Lima para que recibieran las clases.

Es un reto, trabajamos con el niño y también con la familia. Nuestra cultura tiene tendencia a la impaciencia con los pequeños. Queremos que el niño aprenda ¡ya! No nos percatamos que cada uno tiene su ritmo de aprendizaje. Vemos familiares que se desesperan a plena clase cuando el niño no realiza un ejercicio o rutina como debe alcanzar. Por eso debemos nuestro trabajo también a la familia para que interiorice el proceso.

foto cortesía de Yanilis Nuevo.

La clase comienza con una reverencia muy al estilo de las artes marciales. De esta forma el alumno siente el respeto hacia el maestro y se genera un intercambio de enseñanzas de uno a otro lado. La dinámica de la clase propicia que el niño aprenda desde el disfrute.  Cuando finaliza el encuentro repetimos la reverencia. La admiración al maestro es otra de las cuestiones que vemos diluirse en la actualidad.

Para muchos padres la participación quizás sea una práctica normal, cotidiana, mientras para otros que están muy ocupados o piensan que la educación instrucción es solo responsabilidad de las instituciones,  constituye un llamado a dedicarle su tiempo a los procesos de crecimiento del hijo. Se trata de conformar un equipo donde los padres son coprotagonistas.

Cuéntanos de la trayectoria del proyecto en Santiago hasta el momento actual.

Pienso que lo más significativo ha sido despertar la atención de los niños y sus familias hacia el mismo. A partir de las características de cada uno está el logro de la motivación y los primeros resultados.  Incluso ellos se sienten ya violinistas. Eso incluye sus participaciones en los conciertos de la Orquesta Sinfónica, porque este universo musical  necesita de ese ambiente que le aporte conocimiento.  Al final es eso lo que vemos como un taller vocacional.

foto cortesía de Yanilis Nuevo.

Quizás a la edad requerida el infante por cualquier motivo acceda o no a la Escuela Vocacional de Arte pero tuvo una ganancia, una preparación previa.   Lo que se aprende a esas edades es algo que te marca. Es una persona que va a ser asiduo a una sala de concierto,  con una sensibilidad y noción cultural.

De esta primera etapa hay niños que alcanzaron pasar la etapa previa del violín de cartón, con habilidades del instrumento como el agarre del arco y una rutina básica con un violincito construido, y la apelación a  imágenes infantiles como un conejito, y otras dinámicas que trascienden el mero juego. Con ellos llegamos a una nueva etapa con nuevos retos.

En sentido general el proyecto tiene mucha salud a partir de los logros correspondientes y las expectativas que genera.

¿Existen perspectivas para la posible integración de esta metodología a la enseñanza artística cubana?

Comencemos por reconocer que lamentablemente el Suzuki es un método desconocido por el profesorado cubano.  Se le ve hasta con prejuicio por algunos, a causa de lo anterior. Hay quien lo asocia con juegos de niños y le restan credibilidad. La mayoría de los profesores del ámbito tradicional no lo ven como una posibilidad,  herramienta o camino hacia la música profesional.

foto cortesía de Yanilis Nuevo.

Considero que actualmente no se está preparado para asumir el método Suzuki en las escuelas de arte, porque no hay un referente todavía. Nosotros estamos llamados a ser el referente, con la capacidad que tengamos para demostrar sus aportes. No se trata de imposiciones. Si miramos la filosofía hay varios aspectos diametralmente opuestos a la enseñanza tradicional.

La enseñanza artística prevé formar a la vanguardia artística y se entiende por eso que quienes accedan deban ser los de mejores condiciones desde el inicio. En Suzuki todos los niños pueden. En las escuelas de arte hay un tiempo límite para el cumplimiento de los programas y con ello el pase de año y nivel, y quien no cumpla dicho estándar  abandona los estudios.

En Suzuki difiere la idea, ¿qué pasa si no llega? Al final lo que aporta a tu vida es mucho más. El método más bien  plantea que el niño debe ser feliz tocando la música. En lo tradicional no siempre se ve eso. Hay quienes sufren porque no llegan o logran en breve tiempo algún objetivo.

Fui educada en lo tradicional y aprendí mucho de mis profesores, a los que respeto y agradezco todo lo que sé. Estoy orgullosa, conocemos el nivel de los músicos cubanos, pero no me conformo.  

Qué hago yo, y opto por la responsabilidad de hablar por mí. Además del estudio del método Suzuki, me avezo en otras superaciones y métodos como el Dalcroze y el Kodály. Quisiera que mis colegas en Cuba los conozcan porque brindan herramientas novedosas para el trabajo con las individualidades de cada  niño.

foto cortesía de Jana Marieta Perdigon

Por ejemplo, coloco marcas en los diapasones a los estudiantes de primer año en el nivel elemental y llegan a la escuela y sitúan los dedos donde corresponde. Con asiduidad cito a los padres, ahora no por el tema de la covid, pero lo normal es que con los de primero y segundo tengamos clases en las que les muestro cómo tienen que estudiar con sus hijos en casa. Eso ofrece logros insospechados.  Y hablo de padres que no son músicos. Ellos indagan de cómo llegar a los diferentes procederes para hacerles de guía en el estudio y se notan los avances en los estudiantes hijos de madres y padres con profesiones ajenas a la música, tanto como en aquellos que tienen un progenitor músico o violinista. De esa manera aplico herramientas del método en mi clase de enseñanza artística.

En el método tradicional se comienza con sonidos un poco largos; sin embargo nuestro método enseña que el niño puede tocar con movimientos más rápidos y cortos, semicorcheas y corcheas, y ellos lo logran. Esa importancia a ambas manos los hace más atrevidos a la hora de comenzar. Eso lo aplico y me da resultado.

De manera general, lo que veo es la necesidad de abrir el panorama a conocimientos y a nuevas formas de transmitirlo. Así como la sociedad se abre a las tecnologías, nos tenemos que expandir a nuevos métodos de enseñanza. Sería bueno un entendimiento.

Por lo que nos compartes, el Proyecto se adscribe a los talleres de formación vocacional del Conservatorio Esteban Salas…

foto cortesía de Jana Marieta Perdigon

El CNART en su política 2017-2021 propuso que cada escuela desarrolle talleres vocacionales dirigidos a diferentes beneficiarios,  grupos de edades, comunidades  con el fin de aumentar la información cultural y los valores de la identidad cultural en la población. El Conservatorio Esteban Salas buscó alternativas entre los propios profesores. Nosotros en paralelo ya teníamos nuestro taller en Ducureaux y coincide con que  la ONG Camaquito nos da la noticia del financiamiento para la compra de instrumentos, violines pequeños para los integrantes del proyecto.  Camaquito es una ONG suiza que trabaja solamente con el estado cubano. Nuestro  proyecto fue aceptado por el Conservatorio como nuestra propuesta de taller vocacional. Así se legitimizó este empeño de colaboración internacional.   En noviembre de 2019 nos llega la primera donación de violines que es la que utilizan actualmente los niños. Como taller vocacional es la respuesta que la cátedra de cuerdas dio al Conservatorio como Institución de la enseñanza, con la aplicación de esta metodología para niños preescolares.

Son varias las familias santiagueras que a partir de la reciente graduación de la etapa Violín De Cartón se interesan por la matrícula de sus hijos en el Proyecto. ¿Tienen prevista alguna fecha para la siguiente hornada con niños principiantes?

Ahora mismo no prevemos ese momento. La razón es que somos pocas profesoras y es mucha la demanda. No es correcto comprometer la palabra porque no discriminamos entre los niños, para nosotros quien toque a la puerta tiene las mismas oportunidades que el otro. También trabajamos conforme a la cantidad de instrumentos que tenemos, y ya estamos al límite, aunque se espera que entre otra donación. Eso depende de posibilidades externas. Para el Suzuki en violín debemos esperar transcurra un ciclo de niños que lleguen a la edad límite que podemos tener.

foto cortesía de Jana Marieta Perdigon

La otra posibilidad es el aumento a otros instrumentos y eso espera a que pase la situación actual de la covid, que rompió algunos planes. Previmos la invitación de una profesora Suzuki de piano, porque tenemos profesores del instrumento con el interés e incluso ya con un núcleo de algunos niños pequeños para el comienzo. Esa y otras capacitaciones se realizarán en posteriores momentos.

Es un tema delicado, para ser profesor Suzuki se recibe una capacitación de su filosofía y herramientas técnicas. No se trata de apelar a cualquier profesor o violinista y asignarle un grupo de niños. Esto se estudia, implica una filosofía. El Suzuki va mucho más allá de tocar un repertorio. Cada una de esas primeras piezas tiene su objetivo para la mano izquierda y su objetivo para la derecha. Solo cuando el docente recibe la formación  se le considera un Suzuki.

Cuando escuchaba a otros profesores emitir juicios negativos del método como equivalencia a juego de niños me percato que no se dan cuenta que hablamos de infantes de dos, tres años, edad preescolar. El aprendizaje tiene particularidades y el juego cumple un rol principal. Los más pequeñitos por ejemplo no tienen la claridad de la repartición espacial. Incluso hay  diferencias notorias de un año a otro y buscamos las maneras de desarrollarles las habilidades. El método incluso se concibe para que el profesor hable lo menos posible, porque en estas edades tempranas cuando sucede lo contrario el pequeño se distrae. El niño aprende haciendo y a través de la imitación.

Después de cada curso tenemos intercambios con otros profesores a través de clases grabadas y en esa dinámica también crecemos. Lo que más nos señalan a las profesoras cubanas es que hablamos demasiado. La clase debe ir más a lo práctico, con el empleo de la imaginación que proviene del entorno infantil.

foto cortesía de Jana Marieta Perdigon

Coméntanos acerca de la proyección de Suzuki Camaquito en las redes sociales. ¿Por qué canales se puede acceder a sus informaciones?

Hasta el momento tenemos dos espacios en las redes, uno propio del proyecto, Suzuki Santiago Camaquito, donde brindamos informaciones y para los padres diversas enseñanzas como la importancia de educar al niño con el pensamiento de que sí puede alcanzar los objetivos. Compartimos además nuestros quehaceres pedagógicos y los resultados de nuestra labor cotidiana.

foto cortesía de Jana Marieta Perdigon

También está la página de Camaquito Español, en la que además de nosotros  aparecen  todos los proyectos que desarrolla la ONG con la infancia cubana. Existen en Camagüey, Ciego de Ávila y Santiago de Cuba en expresiones como la danza, el teatro, deporte como el fútbol en los barrios, los hay de enfoque comunitario desde Casas de Cultura.

En ambos sitios se ofrecen guías sobre nuestras dinámicas.

Como dijera Shinichi Suzuki, Dos cosas necesita una semilla: tiempo y estímulo, esa es la guía de nuestro proyecto. 

foto cortesía de Jana Marieta Perdigon

foto cortesía de Jana Marieta Perdigon

 

Páginas de Facebook de los proyectos:

https://www.facebook.com/suzukisantiagocamaquito

https://www.facebook.com/camaquitoespanol


Ráfagas virtuales de versos, melodías y amor

Versos de esperanza, acordes trovadorescos y hasta un poco de música electrónica se han instaurado en el ciberespacio desde la Casa de Iberoamérica, en Holguín, para llevar un mensaje de amor a los enfermos de Covid-19, a sus familiares y a todos los que permanecen recluidos en casa con la zozobra de vivir en un mundo más convulso de lo habitual.

El joven poeta Norge Labrada opina que el arte es una tabla de salvación en los actuales momentos. Foto: Lianne Fonseca
El joven poeta Norge Labrada opina que el arte es una tabla de salvación en los actuales momentos. Foto: Lianne Fonseca

Al poeta Norge Labrada, jefe de la sección de Literatura de la AHS, le duele que su primer libro publicado, “Poses”, que sería presentado durante la Feria del Libro, no haya podido llegar hasta el público por causa del nuevo coronavirus. Sin embargo, afirma que su pequeño volumen “sabrá esperar el momento adecuado” y mientras tanto se reconforta con compartir sus versos a través de Internet, porque está convencido que la poesía también cura.

Para el músico y actor Laynier Verdecia, que atesora hermosos temas como Flores para la vida, El planeta de los locos y Hay una luz, “es muy acertado que la AHS tenga esta iniciativa y se encadene con otras instituciones culturales de Holguín para compartir nuestras obras a través de las redes sociales. El arte es una de las cosas que complementa la vida del ser humano y creo que no seríamos nada sin él”.

Similar opinión tiene el trovador Manuel Leandro Sánchez, quien a través de su guitarra expresa las inquietudes sociales y espirituales que lo aguijonean. “Cada uno de nosotros debe ayudar de la manera que pueda. Queremos que la gente que tiene algún enfermo sienta que no está solo”, manifiesta.

La misma fe tiene Ernesto Angulo en el arte que se hace hoy desde Holguín bajo condiciones excepcionales. El Jefe de Grupo Gestor de Proyectos de la Casa de Iberoamérica, que ha fungido como el presentador de los conciertos online realizados desde el 21 de marzo en Holguín, afirma que “es de enorme placer poder transmitir emociones, sentimientos en estos momentos. Es un gesto humanista para todos aquellos que han contraído el virus”.

Mediante la música electrónica también se envía un mensaje humanitario desde Holguín. Foto: Lianne Fonseca
Mediante la música electrónica también se envía un mensaje humanitario desde Holguín. Foto: Lianne Fonseca

El DJ Alexei, director del proyecto Sector Electronik, también se ha unido a la iniciativa y dice sentirse muy bien aportando su grano de arena en tiempos de coronavirus. Por suerte, son muchos ya los artistas holguineros que han incursionado en el ciberespacio para extender su mano amiga, pero lo mejor es que no pretenden dejar de lanzar sus ráfagas virtuales de versos, melodías y amor.


De inicio a fin: Trovándote 2020 (fotorreportaje + audios y videos)

Trovándote cumplió aniversario cerrado y los lauros volaron alto. Se escuchó la música  desde los más asistidos conciertos hasta en el más íntimo espacio. Se presenciaron estrenos tanto de locaciones, como de artistas. No solo para el Encuentro Nacional de Jóvenes Trovadores fue el festejo, muchos fueron los homenajeados. Fueron disimiles las ganancias de esta edición, entre ellas, contar con una voz latinoamericana fiel a la defensa de la paz y la soberanía de los pueblos, Cecilia Concha; así como la implementación del patio del Hotel Rueda como una de sus sedes, contribuyendo así al certero intercambio cultura-turismo en Ciego de Ávila.

Hubo noches íntimas en el Teatro Abdala junto a las baladas y canciones. Allí descubrimos del amor de Eduardo Sosa y sus afluentes, aunque esa noche vino de a dos, Sosa compartió el espacio con Noel Batista/ Foto: José Antonio García

Un pedacito de “Ella y yo” en espacio teórico como muestra de la obra de la mujer cantora en Cuba/ Foto: José Antonio García
Un homenaje a obra de toda la vida “Un canto a María Teresa Vera” y al aniversario 125 de su natalicio. Con la presencia de Alexey Musulí Suárez, Marta Campos, Yeni Turiño, Motivos Personales, Cecilia Concha y Heidi Igualada, de izquierda a derecha/ Foto: José Antonio García

 

Kamankola, quien subió la meca, “¡Voy a dar un concierto mañana!… ¿y hoy? ¡también!”. “…esto es Cuba carajo y cuentapropismo…”. El intérprete más asistido del Trovándote 2020. Con intervenciones únicas en descargas y conciertos/ Foto: José Antonio García

La trova santaclareña se vio representada en las serenatas nocturnas en Café Barquito de la Asociación por Yeni Turiño y Alain Garrido/ Foto: José Antonio García

Con su asistencia, honraron los 15 años del evento: Natasha Cabrera, Michel Pérez Abreu, Oristela Pérez Betanzo, Santa Massiel Rueda Moreno, Ricardo Bustinza Montes de Oca, cuatro de los anteriores y actual presidente de la AHS en Ciego de Ávila/ Foto: José Antonio García

La joven trova presente en el escenario de la UNEAC. Con la interpretación de Pedro Antonio Sánchez apoyado por Yurisdel (Yuri) Hernández al bajo, Yordankis Sánches en el cajón, Jorgito Kamakola (coros) y William Martínez en la guitarra eléctrica/ Foto: José Antonio García

El gran cierre por todo lo alto del, por primera vez invitado, Polito Ibáñez en el patio del Hotel Rueda. En Trovándote 2020/ Foto: José Antonio García

… Trovándote y Fin.


Hasta romperme un pulmón me trovo y Polito conmigo (+ audios y fotos)

Aunque nunca he tenido la real intención de hacerlo, recuerdo haber cantado, más de mil veces, la canción de aquella telenovela sin igual que entonaba: «Pintaré mi pelo de marrón…», aunque sí fumé hasta romperme un pulmón esa tarde. La tarde que Polito Ibáñez estremeció el suelo lírico en el patio del Hotel Rueda 1920 en Ciego de Ávila. Junto a nosotros, por primera vez en la historia de Trovándote, el autor de un hito de nuestra infancia y de algunos, su adolescencia, vino a trovarse.

Polito Ibañez. Trovándote 2020. en Patio del Hotel Rueda/Fotos: Celia Molina Sánchez

Carlos Ibáñez es un cantautor desde el alma, excelente y amable persona. «Fui evaluado, en mis inicios, por Marta Campos, recuerdo que ella decía, a mí me gusta Carlitos, así me llamo, decidí cambiarme a Polito porque había muchos Carlos, Carlos Varela, Carlos Marx, ¡Yo quería distinguirme! Marta me evaluó y me dio el máximo, quizás por eso estoy hoy aquí. Hay algo que a mí me gusta mucho y es cuando alguien me dice: ¡Yo te escucho desde chiquito! y eso me lo dijo una muchacha aquí hoy, primero me recuerda la cantidad de años que tengo, luego me rebosa la alegría de saber que alguien ha crecido con mi música.»

Las canciones no solo cuentan historias, ellas tienen su historia, la basura tiene historia, cuenta Polito que «si, la canción fue inspirada en un amigo mío que era gerente, tras una investigación, no le encontraron nada, hasta que revisaron su basura, ahí encontraron lo suficiente.» La tarde fue de recuerdos, más de una canción fue asistida por su público, por sus amigos y los excelentes músicos con los que colaboró disimiles piezas. Quien tiene amigos, tiene un pueblo, en este caso, una orquesta.

Polito Ibáñez junto a Livan Tartabull/Fotos: Celia Molina Sánchez

El saxofonista avileño Livan Tartabull, quien alguna vez formó grupo con el cantautor, fue uno de tantos que asistieron el enriquecimiento armónico de las canciones de Ibáñez. Hueso o como lo bautizase Polito Ibáñez, “el príncipe del güiro”, todo un personaje, desempeñó junto a Tartabull un entretenido interludio. Reto a aquel que pueda decirme, ha escuchado un solo, guerra de saxofón y güiro…

William Martínez, guitarra eléctrica y Yordankis Sánchez, cajón, acompañaron más de un tema del autor como el que alude a sus años de preuniversitario y adolescente «Fantasmas». Y la intervención sin igual de quien ha robado el show del festival, Jorgito Kamankola.

Polito rememora sobre viejos tiempos «cuando hice «Doble juego», en aquellos tiempos en que las personan iban a ver mis conciertos y se la pasaban de lado a lado, mirando a todas partes, tomando cerveza, hasta llegar la canción del final, era la única que todo el mundo se sabía; fue por allá mi primera vez en Ciego de Ávila. Este concierto a mi parecer, es mejor, porque no siempre tienes la oportunidad de que tu público sean cantautores, artistas apreciando tu obra. Hoy de hecho, he tocado guitarra, yo ya no sabía lo que era eso.»

De izquierda a derecha. William Martínez, Polito Ibáñez y Yordankis Sánchez/Fotos: Celia Molina Sánchez

La tarde vistió de sus más viejas interpretaciones «Papeles», «Números» y «¿Dónde estarás?», como señora coqueta, e intercambió pasarela con los estrenos «Chica Bombillo»…

… «Imagino» y «El cuerpo enfermo y el alma sufre», temas de su nuevo álbum en proceso de masterización, por ahora el nombre sujeto a cambios «No sucede nada» y el inevitable final de un «Doble juego», como en los viejos tiempos.

Cierre con los invitados de Trovándote coreando Doble Juego/Fotos: Celia Molina Sánchez

Rumbávila Fusión pone en alto el nombre de Cuba

Con un repertorio consolidado en el arte de lograr una rumba fusionada con ritmos haitianos, la agrupación Rumbávila Fusión ha llevado su música hasta el Festival Viva la Salsa, efectuado en Perú por estos días, y que se prestigia con artistas de gran valía y con noches interminables de conciertos.

Su presencia se hizo efectiva a partir de la invitación lanzada por Producciones Abdala, compañía que ha avalado su producción discográfica y su primera presentación aconteció el jueves 3 de octubre.

En el cronograma de presentaciones también se incluyen artistas cubanos como Los Van Van y Alexander Abreu y Habana D’ Primera, así como otros internacionales entre los que figuran Jerry Rivera, Víctor Manuelle, Tito Nieves y Alberto Barros.

Bajo la dirección de Ariel Gallardo Ruíz (El Goma), los músicos y bailarines de Rumbávila Fusión dejaron escuelas, dulcerías y los más disímiles oficios para sincronizarse musicalmente en este proyecto, cuando era solo eso: las ganas de unos cuantos de fusionar la rumba con los ritmos haitianos.

De presentaciones ocasionales y una plantilla conformada de a poquitos, pasaron a conquistar sistematicidad en las carteleras culturales, a codearse con los grandes del género en numerosos eventos, y a atesorar premios y reconocimientos.

Su primer fonograma llegó en el año 2015, con el título Defendiendo mis raíces, bajo el sello Unicornio de la casa productora Abdala, y en el segundo, La esencia de mi rumba, logran 12 temas que sin desligarse de la sonoridad y la métrica que los identifican, mostraron ritmos más acabados y variopintos. Entre ellos destacan La esencia de mi rumba y la versión musicalizada del concepto de Revolución, canciones que cuentan ya con videos-clips de amplia repercusión en la televisión nacional.

Si bien han dado de qué hablar y su hoja de vida en la música ya engrosa varias nominaciones a los Premios Lucas y al Festival Cubadisco, el mejor galardón llega con el aplauso de sus seguidores que encuentran en sus composiciones motivos suficientes para bailar y rendir homenaje a la rumba, género musical declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.


La música que tocamos tiene mucho de espiritualidad

Como parte del Festival Septiembre Barroco, el Dúo Real Maravilloso —integrado por Yasek Manzano y Roxana Coz— ofreció un concierto donde lo sensorial y lo espiritual formaron parte inseparable de la transmisión de la buena música. A propósito de su experiencia de trabajo durante el primer año de vida del Dúo versa esta entrevista.

Conversemos sobre el más reciente concierto del Dúo Real Maravilloso, el cual aconteció el pasado 13 de septiembre en la Iglesia de Paula como parte del programa del Festival Septiembre Barroco, ¿qué repertorio presentaron?

Yasek Manzano: Se tratan de transcripciones de antiguos conciertos que eran interpretados por una de las voces más importantes y sobresalientes en el periodo barroco: el clarino. En este caso, la trompeta picolo —instrumento moderno que surgió en el siglo XX y que pertenece a la familia de las trompetas— tendrá un rol fundamental. Dentro de los conciertos escogí una pieza escrita para trompeta en Mi Bemol y que, por cierto, es una de las más famosas piezas de Jan K. J. Neruda.

Otros compositores como Fasch escribieron obras icónicas para la trompeta. Junto a su concierto en Re Mayor, el programa estuvo completo con los conciertos de Vivaldi y Tartini, compuestos para violín y arreglados por mí. También quisimos expandir las posibilidades sonoras y para ello invitamos al Cuarteto Opus 10 que dirige Alberto Denis. También nos honró muchísimo la presencia de la maestra Bárbara Llanes, que se unió al formato para interpretar varias de Haendel, Bach y dos piezas de Scarlatti.

La vida del Dúo no presenta aún larga data, y quizás sea pronto para hacer esta pregunta pero, ¿qué buscan del trabajo en colectivo y cómo se insertan dentro del campo de la producción de la música clásica en nuestro país?

Roxana Coz: Nos hemos propuesto trabajar esta música por el amor que nos inspira. En un inicio nos motivó explorar las diversas posibilidades que aportó el género concierto en el barroco. Siempre ha existido la disposición por parte de ambos de continuar formándonos como músicos.

En el caso de Manzano como solista concertista, pues su carrera ha permanecido centrada en el jazz. En mi caso, busco desarrollar el rol de pianista acompañante, el cual disfruto muchísimo, aunque el hecho de ejecutar reducciones orquestales implica también un trabajo camerístico.

Nos ha ayudado también la visión musicológica, analítica, ese interés en nutrir la interpretación manejando criterios teóricos referentes al barroco. Creo que hemos logrado hacer un buen equipo gracias a la mutua retroalimentación y a la búsqueda personal de lo musical.

La consolidación y el aprendizaje continuo se han propiciado y eso es algo que siempre agradeceré a Yasek, ha sido un gran maestro. Lo más interesante es el resultado: una buena comunicación en escenario apreciada por el público posteriormente.

Nos impulsa el deseo de mostrar una música de una belleza imperecedera y disfrutable a pesar de su lejanía en el tiempo, teniendo presente que el origen de nuestra música cubana encuentra fuertes conexiones en aquella llegada de Europa en los años de la Colonia.

En el primer año de trabajo nos hemos integrado al interesante ambiente cultural que ha proporcionado a la ciudad de Matanzas la reapertura de la Sala White y la existencia de la Ermita de Monserrate, sala de conciertos que promueve la música clásica.

Hemos sido invitados a participar en espacios fundamentales para la promoción de la música del barroco, tales como Invierno Barroco en Matanzas y Septiembre Barroco en La Habana. En marzo participamos en el A tempo con Caturla, en Santa Clara.

cortesía de los entrevistados.

Unir dos talentos y dos personalidades en escena no siempre es asunto sencillo, ¿cómo transcurre el proceso creativo?, ¿cómo trabajan el empaste espiritual, más allá de la disciplina necesaria para lograr la buena música?

Yasek Manzano: En un inicio fue bastante complejo para ambos. Los ensayos comenzaron siendo sesiones de estudio en conjunto, si pudiera llamarse así. Por una parte yo estaba explorando con la trompeta picolo, familiarizándome con el instrumento. Roxana comenzó a tocar luego de un tiempo sin estudiar sistemáticamente.

Pero fue un período que me permitió trabajar la afinación y la resistencia, y comenzar el montaje de conciertos de gran complejidad como el de Telemann. Más adelante, mientras trabajábamos, íbamos aprendiendo, tomamos como referentes la música de trompetistas espectaculares como Matthias Höfs, Alison Balsom y Pacho Flores.

Compartíamos películas o audiovisuales sobre el estilo barroco y también me encargué de descargar videos de Internet que comentábamos en los minutos de descanso durante los ensayos. Roxana también se interesó por conocer acerca de la biografía de los compositores y el análisis de algunos conciertos, lo cual permitió calzar la interpretación.

Consultamos tratados teóricos que aportaron muchísima información y ayudaron a desentrañar lo que verdaderamente quería decir la partitura en el estilo barroco, atendiendo a códigos diferentes de lectura musical.

Algo que siempre ha estado presente han sido los planteamientos y reflexiones en torno a temas filosóficos, culturales e incluso religiosos en nuestras conversaciones. A veces esto te permite ilustrar la intención que debes poner a determinado movimiento o momento de la música.

En los ensayos lo mismo hablamos de Deepak Chopra o de Wyne Dyer, que de los zen y los chacras, como de las culturas religiosas afrocubanas o el proceso de transculturación. Damos al asunto espiritual una importancia crucial, porque la música que tocamos tiene mucho de espiritualidad. Creo que en buena medida asumimos lo real maravilloso para dar nombre al dúo en este sentido.

Roxana Coz: En muchas ocasiones hablamos de cómo preparar la mente para tocar una música sumamente compleja, que requiere de gran concentración. Cómo condicionar al cuerpo en primer lugar, y crear en él una memoria en cuanto a los elementos de la técnica, que luego se pongan en función de dejar fluir la musicalidad. Demasiada atención en la técnica puede obstaculizar lo musical y debe ser lo inverso, que lo musical haga emerger lo que requiera de la técnica.

Para ustedes, ¿qué es la buena música?

Yasek Manzano: Es toda aquella que tiene contenido, que está bien escrita, que estéticamente tiene una belleza elaborada con buen gusto, que te deja con preguntas o da respuestas, pero que siempre te lleva a una dirección. La buena música toca tus fibras, tus sentimientos, deja una experiencia agradable, profunda, real.

Puede ser la que se baila, la que encierra un mensaje positivo, la que está escrita de manera coherente con los tiempos, sin ser burda, la que puede ser sencilla pero no superficial, profunda pero no necesariamente intrincada. La buena música es aquella que por definición gusta a las personas más inteligentes, las que poseen una formación de su criterio estético. Puede ser aquella música en la cual se debate, la que describe una transición de dos etapas importantes de la historia o la que dibuja la esencia humana en determinado momento.

¿Cómo defender la música clásica en estos tiempos? En realidad, ¿la música necesita defensa o se vale por sí misma?

Yasek Manzano: Lo primero que hay que hacer para defender la música clásica es entrenarse e informarse bien para poder tocar. Hay que amarla para defenderla, amar cada sacrificio que se hace para poder reproducirla con clase, para convertirla en buena música en su reproducción, porque de nada vale que esté bien escrita si el que la reproduce no tiene la capacidad de hacer que brille ese legado que está en la partitura.

Cuando se adopta la responsabilidad de ser un buen músico y se ama esa consagración, lo clásico se convierte en parte de tu vida. Es entonces que todo lo escrito tan sabiamente, tanto por los clásicos como por los contemporáneos, te enseña.

Esa música te educa a ser mejor instrumentista, creador, artista… Y en la medida que eres mejor, haces que la música que tocas tenga más valía y llegue al público de la manera más eficaz. Sin llegar a ser perfecta puede entrar en la conciencia del público.

Es importante promover la música clásica en los medios de comunicación y en las redes sociales. Debemos aprovechar la oportunidad de tener libre acceso a la promoción propia.

Los músicos no debemos estar aislados en el proceso de creación. Es bueno de vez en cuando dejar un indicio de lo que estamos haciendo. Por ejemplo, cuando vamos a realizar un concierto tenemos el deber de informar a la mayor parte del público de lo que está sucediendo. También la investigación ayuda: conversar con especialistas, musicólogos e intérpretes puede fortalecer el trabajo.

¿Cuál es la utopía creativa del Dúo?

Roxana Coz: Cuando emprendimos este viaje hacia lo real maravilloso que nos legara Carpentier, soñamos con llegar a un estado de armonía durante la realización de la música. Buscamos sentirnos conectados a la esencia pura de su naturaleza, para así poderla regalar a quien la escuche, creando un cambio anímico, un choque que producirá en alguien el descubrimiento inesperado de una verdad buscada durante mucho tiempo.

El trabajo que hacemos es un entrenamiento, un camino que debe recorrerse paso a paso, conscientes de que algún día podremos sorprendernos de todo lo avanzado.

En un país como Cuba, con tanta riqueza cultural y musical —y la preferencia mayoritaria hacia lo popular por parte del público—, apostar por hacer música clásica lo más dignamente posible es toda una utopía y un reto que asumimos con humildad… y con un poquito de esa osadía necesaria para arrojarse y decir: ¿por qué no?

¿Qué experiencia sensorial buscaron transmitir en el concierto, incluso a aquellos que no fueran especialistas en música barroca?

Roxana Coz: Lo que más deseamos es que el público haya sentido el grado sublime que alcanza esta música. Eso es imposible de transmitir en palabras. Pero —como le comentaba a Yasek unos días atrás— sé que a cada persona que se sentó a escucharnos, le entregamos una parte preciada de nuestras vidas.

Ahora que ya finalizó el concierto esperamos que esa persona que llegó con su mundo de ideas, con sus pensamientos, o abrumado por las situaciones más diversas de nuestra cotidianidad, ya no sea igual. Como tampoco lo seremos los músicos que saludamos en el escenario.

La música es un lenguaje subliminal que puede aliviar las cargas y los problemas cotidianos. Ayuda a sentir felicidad instantánea en la medida que nos satisface. Por eso la buena música nos puede cambiar y hacer más positivos. No importa que en un momento traiga melancolía o tristeza, son todas emociones humanas que necesitamos canalizar. La música resulta ser el más eficaz motor para liberar el espíritu.