obra


La ensayística martiana: asir la luz desde su pensamiento

…y sólo quedan de la magnífica batalla sobre los lienzos esos regueros de color ardiente que parecen la sangre viva que echa por sus heridas la luz rota: ¡ya es digno del cielo quien intenta escalarlo!

‚ÄúNueva exhibici√≥n de los pintores impresionistas‚ÄĚ (1886). Jos√© Mart√≠.

El acercamiento a la vasta obra de Jos√© Mart√≠ supone explorar aristas tan diversas como sorprendentemente enriquecedoras. Justo cuando el primer mes del a√Īo trae a la memoria la evocaci√≥n de tan magnificente figura en el aniversario 169 de su nacimiento, resulta meritorio honrar la fecha desde la trascendental y siempre necesaria referencia a su obra.

Dentro su profunda arquitectura de pensamiento, existe un amplio corpus de literatura ensayística sobre artes plásticas. Su crítica en este campo es justamente una de las zonas más fascinantes de su prosa, y va más allá de la intertextualidad en el diálogo artístico.

Conocedor del ambiente plástico-literario de su tiempo Martí alcanzó un alto grado de erudición desde muy joven, lo que le permitió armarse de una aguda destreza crítica. La base de su temprana inclinación y sensibilidad hacia el mundo del arte parte de su inscripción en la Academia de San Alejandro y la literatura ilustrada de la época fue biblia de estudio en la solidez de su intelecto.

Durante su primera estancia en Espa√Īa experiment√≥ una conexi√≥n directa con las artes, lo que le vali√≥ el enriquecimiento de su apreciaci√≥n pict√≥rica y nutri√≥ su posterior labor en la prensa period√≠stica. Al respecto, Adelaida de Juan se√Īala en sus investigaciones, la asiduidad de Mart√≠ a museos y talleres de artistas espa√Īoles. Desarroll√≥ tambi√©n la cr√≠tica de arte en M√©xico entre 1875 y 1876 en la Revista Universal, y hacia 1880 fue analista de pintura espa√Īola para el peri√≥dico neoyorkino The Hour.

Es solo ello un esbozo de la inicial actividad ensay√≠stica del Ap√≥stol, antecedentes de una de sus m√°s conocidas cr√≠ticas de arte y de particular significaci√≥n en los predios del arte moderno. Se trata de Nueva exhibici√≥n de los pintores impresionistas, escrito en Nueva York el 2 de julio de 1886 y publicado en La Naci√≥n de Buenos Aires, el 17 de agosto del mismo a√Īo. Es la pintura impresionista el alimento de sus juicios est√©ticos durante varios meses de corresponsal√≠a.

¡Cuánto acierto y habilidad existió siempre en la observadora y perspicaz mirada martiana! Reconoció la destreza en el arte y vislumbró la huella que dejarían los ingeniosos del pincel.

Jos√© Mart√≠ apostaba por la concepci√≥n est√©tica de equilibrar la Academia con las nuevas formas de arte moderno, lo opuesto a caducidades can√≥nicas, el desaf√≠o a los preceptos tradicionalistas, a las ataduras hist√≥ricas que hacen los pintores fuertes, cansados ya de un fr√≠o ideal. Mucho de vigencia tiene a√ļn en nuestros d√≠as lo que por entonces eran lecturas de aquellos tiempos: ‚ÄúSon culpables las vidas empleadas en la repetici√≥n c√≥moda de las verdades descubiertas‚ÄĚ. Cada movimiento art√≠stico, cada generaci√≥n, debe alejarse de los caminos trillados y el facilismo desechando ep√≠gonos, y en conocimiento de las exigencias y el imperativo del siempre necesario nuevo arte.

Solo una visión aguda y certera como la del Apóstol fue capaz de crear un sabio juicio estético del buen arte, desde una analogía poética en la que mezclaba un marcado acento de lirismo y un audaz lenguaje visual creando una percepción sensorial ilustrada en el verbo. Su crítica armonizaba en un perfecto equilibrio de juicio y una exacta apreciación pictórica. Su prosa nunca se detuvo en facilismos ni sirvió a complacencias, pero hacía ostensible la apoteosis del crítico, rendido ante la belleza.

Tuvo la certeza de avizorar triunfos en el arte como avizoró los peligros que suponía el fenómeno antiimperialista, y esto hizo de él un hombre universal más que académico, escritor, político, pensador, filósofo, periodista o poeta.

Lezama Lima hablaba de la trascendencia martiana como esa magnitud intelectual que le adjudica la grandeza en su posteridad. Se presenta bajo el aspecto de la tradici√≥n, que se compone a su vez de un antes ‚Äďque es la herencia recogida por Mart√≠‚Äď un durante y un despu√©s, y es en ello donde reside esa trascendencia.

Las recepciones de la obra martiana sobre arte y literatura, nos acercan a los modos universales de cultura desde una mirada pluridimensional y como es característica de su obra intertextual. Se construye su legado a partir del néctar de sus ideas expuestas en sus obras, de la sabiduría de su verbo que alcanzan un significado vital en la historia.

Sus preferencias por un arte épico y vital, capaz de comprometerse, convocar y denunciar las miserias humanas y lo negativo del mundo, corresponde con los ideales que defendió y con la obra a la que dedicó su vida. Tenía un compromiso con la libertad de su patria y de América Latina, de modo que no podía exigirle menos al arte.


Anita Mur: Mucho m√°s que una historia de amor

Cuando comenc√© a leer la novela Anita Mur, del escritor cubano Frank David Fr√≠as Rond√≥n, publicada por la Editorial Primigenios, lo primero que me vino a la mente fue ‚Äúesto es una historia de amor preciosa‚ÄĚ, y enseguida tuve una mezcla de sensaciones encontradas. Toda la novela transcurre en un balance perfecto: de emociones, estructura, t√©cnicas, personajes, vivencias. Por un lado, el augurio de violencia y sangre, y del otro lado, el hermoso y sexy recuerdo de aquella colegiala recordada por el protagonista, en una costa habanera, con un hueco en el bl√ļmer.

Desde ese mismo momento Frank David comienza a realizar la narración de texto nostálgico; repleto de precisas descripciones sinestésicas donde logra sumergir al lector dentro del texto, hacerlo parte de él. En Anita Mur logras oler y ver todo en 360 grados con gran nivel de detalles. Incluso puedes sentir el frío, el paso del tiempo, las emociones y la brisa invernal de un mes de febrero frente al mar, personaje recurrente durante toda la novela.

Frank David logró, mediante sus descripciones, que parece que la novela esté envuelta en un hermoso velo gris de invierno londinense (quizás uno de los velos que usualmente usaba la protagonista de la novela). Este es un efecto que le brinda esa atmósfera de misterio, belleza y nostalgia al texto. Logra dar vida a su novela hasta el punto en que el lector logra notar que Ana Isabel Fiss es una persona real envuelta en una trágica, romántica y hermosa historia de amor.

Foto tomada de internet

Las incre√≠bles, precisas y originales descripciones no son el √ļnico logro del autor de la novela, pero quiz√°s s√≠ la base, cimiento o matriz de todo el libro. En Anita Mur todo funciona como un organismo vivo. Al igual que el argumento, todo parece hilado, entrelazado como un hermoso lienzo en cuatro dimensiones. Exacto, en cuatro dimensiones, ya que Frank David ha planteado su historia a trav√©s del tiempo de forma tan precisa que el lector no se pierde ni un instante y se encuentra ubicado en tiempo y espacio en todo momento. Resulta muy interesante uso de la retrospectiva en una complicada historia que abarca desde la √©poca de inicios de los a√Īos 90 hasta la actualidad.

Frank David no ha necesitado recurrir a una magdalena para los saltos temporales o espaciales. Tampoco decirlo de forma expl√≠cita. Estos suceden de manera tan fluida y precisa, gracias al uso de diversas t√©cnicas narrativas y capturas exactas del momento hist√≥rico narrado. Un ejemplo de esta afirmaci√≥n es el cap√≠tulo cuando se narra la √©poca del ‚Äúper√≠odo especial‚ÄĚ cubano. El autor nunca menciona esas palabras ni los protagonistas realizan queja alguna. Sin embargo, el lector es capaz de identificar cada fase de este per√≠odo a trav√©s de las escenas vividas/sufridas/disfrutadas por estos personajes. Me impresion√≥ leer sobre este tema, en apariencia tan gastado por otros escritores, y que funcionara de maravilla y actual en estos momentos. Nada demod√©. Prueba, adem√°s, que se puede escribir sobre cualquier tema con √©xito, mientras se escriba bien. Este es uno de los casos.

Otro aspecto destacable en Anita Mur es la riqueza y dominio del lenguaje. La novela está plagada de un excelente uso de metáforas, símiles y analogías exquisitas y propias, con los cuales el autor, no solo economizó recursos narrativos, sino que enriqueció el texto con imágenes precisas y siempre de acorde con el momento específico de la historia. 

Como bonus extra, (ya que no es la idea del autor, sino mi opinión como lector), Anita Mur puede parecer una crítica a la sociedad actual cubana, en la que se deja claro que nada ha cambiado de 1980 hasta la actualidad.

En esta novela/organismo vivo que es Anita Mur, lo que m√°s me impresiona es su estructura y evoluci√≥n. Frank David no realiza la cl√°sica estructura c√≠clica. M√°s bien, es una espiral conformada por espirales narrativas en su interior. La novela est√° conformada por peque√Īas narraciones que comienzan y se van enlazando con otras y viajan del presente al pasado como si tuvieran voluntad propia. Como un organismo vivo. Son anillos/historias/espirales donde cada palabra cuenta y nada sobra. Ni siquiera el hueco del bl√ļmer de Ana Isabel, la foto entre los pilotes, ni el loco del barrio, ni siquiera el clima. Todo en Anita Mur est√° pensado para que funcione como un ancla, como un s√≠mbolo, como una pista para el lector. No puedes dejar de leer/o√≠r/ver/oler/experimentar nada de lo que Frank David pone a tu disposici√≥n. Cada letra, signo de puntuaci√≥n est√° meticulosamente pensado para el disfrute de esta hermosa historia. Una prueba de esto te la da la propia Anita al inicio cuando advierte: ‚Äúrecuerda esto ‚ÄĒme dijo mientras exprim√≠a la saya‚ÄĒ, tiene un significado.‚ÄĚ

¡Y vaya si tenía razón! ¡Todo lo tiene!

Anita Mur es una novela equilibrada en todo sentido. Como en toda historia de amor, hay luces y sombras, alegr√≠a y felicidad. Quiz√°s es por eso que sus personajes se sienten tan vivos, sus escenas tan familiares y el lector logra sentirse identificado con la historia desde la primera p√°gina hasta la √ļltima. Este es un texto donde se disfruta tanto del viaje, como del arribo al destino final.

Como dije al inicio, Anita Mur es una historia de amor. Pero no el amor de las novelas rosa de anta√Īo. El amor entre Abel y Ana Isabel Fiss es real. No est√° edulcorado. Frank David narra todo lo que sucede o puede suceder en una relaci√≥n verdadera. O sea, el amor perfecto, ese que acepta y reconoce las imperfecciones de cada uno. El amor de las parejas que se apoyan, que se aman, gustan, desean y no juzga: el amor incondicional y eterno. Anita Mur tambi√©n est√° repleto de momentos felices, acci√≥n, sexo, escenas de gran erotismo, alegr√≠a, bromas y felicidad.

El libro entero parece una fotograf√≠a de esta hermosa historia. Quiz√°s por eso el uso de la foto de Anita que conserva el protagonista y reaparece a cada rato a modo de leitmotiv y te hacen pensar en que Anita Mur es ahora, y as√≠ ser√° siempre un texto tal y como dice la propia protagonista: ‚Äú…limpia y con brillo destacando entre tanta mierda. Dura igual que los pilotes de este r√≠o‚ÄĚ.


AHS: Al personal de Salud en Cuba

Amigos, artistas. Los invitamos a expresar nuestra gratitud y orgullo por todo el personal de la salud y voluntarios que trabajan en la zona de mayor riesgo de contagio en esta pandemia. Pueden dejar en cada sede de la AHS del pa√≠s alguna obra propia, un lienzo, un CD, un libro… y los ejecutivos de la AHS en cada provincia al igual que la Direcci√≥n Nacional har√°n llegar ese arte a los hospitales, junto a este mensaje. Tambi√©n queremos ser √ļtiles as√≠ ¬ŅSe suman?


Capítulo #13: La carne de Reynaldo

(notas sobre el libro Carne Roja de Reynaldo Zaldívar)

 

I

El poeta conoce el peregrinaje de su labor. Así aprende la historia de cada una sus sombras y establece el encuentro sensorial con los elementos externos que completan su biografía.

El poeta ante lo s√≥rdido (del mundo humano) es un ente transformador. Tiene el poder de convertir en paisaje simb√≥lico la experiencia colectiva. No es un simple expectante del entorno, su necesidad radica en la b√ļsqueda del conocimiento y la verdad c√≥smica. La verdad humana es solo un indicio equ√≠voco de la verdad que busca el poeta.

¬ŅD√≥nde termina el trayecto del poeta?

¬ŅC√≥mo es la carne de un individuo que se expone a ese trayecto?

Ediciones La Luz en 2019, public√≥ el cuaderno de poes√≠a Carne roja de Reynaldo Zald√≠var. El libro es una de las apuestas que todos los a√Īos esta editorial hace en funci√≥n de promover a los escritores j√≥venes, cuya obra merece un llamado de atenci√≥n en el panorama literario cubano. Vale resaltar el dise√Īo de Roberto R√°ez y Armando Ochoa, as√≠ como la edici√≥n a cargo de Luis Yuseff.

Seleccionar este libro para su publicación fue un acierto de Ediciones La Luz y todo su equipo de trabajo. Se trata de un poemario donde su autor se desplaza entre dos puntos esenciales: el cómo y el ser. Hay una singular complejidad en cada traslado realizado por el individuo, que a la ves es un poeta/un hombre/una vaca/ o un árbol. En estas páginas acudimos a un concierto nostálgico donde la convicción y la percepción de sujeto-objeto, nos convierte en espectadores de una verdad creadora.

Zald√≠var ha construido aqu√≠ (francamente) un material simb√≥lico invaluable. Cada palabra es el reflejo del subconsciente, im√°genes extra√≠das de la memoria que rechazan lo superfluo. Cada palabra seleccionada para este libro, atraviesa todos los registros culturales que definen a su autor. La autoconciencia po√©tica moldea las formas divergentes de su yo, y subvierte el h√°bitat natural de los objetos circundantes. ¬ŅA qu√© se debe semejante autoridad?¬†¬†

fotos cortesía de Reynaldo Zaldívar

La poesía como resultado final de la conexión individuo/mundo posee contenidos intangibles en cada suceso o experiencia concreta. Esos contenidos a la vez, arrastran consecuencias profundas para el cómo y el ser. Ambas unidades de conflictos pueden llegar a ser deshumanizantes, pero también ahí, se encuentran aquellas nociones de mayor validez estética del poeta.

II

Reynaldo Zaldívar nos propone en Carne roja, una estructura externa donde hay cuatro unidades de conflicto: Vaca /Yo, el animal /Acéfalas / y Tiempos de bestias. En estos cuadros el poeta presenta distintos síntomas de su investigación. En Vaca, cuadro inicial integrado por cinco poemas, nos adelanta sus estrategias del discurso para todo el libro. Su lenguaje se sostiene a partir de la experiencia habitual. Algunos elementos poseen una representación de testimonio, dotando al texto de un tejido viviente.      

fotos cortesía de Reynaldo Zaldívar

Llevo dentro una ciudad perversa.

Yo quería llevar dentro una ciudad perversa.

(P. 11)

En Planes, poema que abre el libro, el poeta acude a la identificación de una realidad que se renueva y que existe como discurso. Una realidad que proyecta sentidos como la ciudad.

Llevo dentro una ciudad perversa

Y el tatuaje de una vaca.

(P. 11)

En este poema inicia el tejido urbano que luego muta a elementos rurales, o que forman parte de un pueblo que no es ni urbano ni rural en una comprensión más demográfica o sociológica. Entonces aparece la ciudad, sus habitantes, sus deseos, y el abordaje de lo posible como negación social.

Estos aspectos vinculan al siguiente poema: Generaci√≥n. Un texto que reitera a la ‚Äúvaca‚ÄĚ como s√≠mbolo y nos dice que en lo adelante ser√° parte de la semi√≥tica del libro. Algo que justifica desde el t√≠tulo del cuaderno: Carne roja.¬†

¬ŅQu√© ser√≠a de esta generaci√≥n

sin las vacas que pueblan sus campos?

(P. 12)

El poema pregunta para hablar de la tentaci√≥n. El poema pregunta para generar dudas. ¬ŅPor qu√© introducir la duda? ¬ŅPor qu√© las vacas? ¬ŅDe qu√© color ser√° la carne de Reynaldo? Las anteriores preguntas nos conlleva a establecer la relaci√≥n del poeta con los textos siguientes: Intercambio, El mejor poema y Vaca.

Las posesiones son materia de significados diferentes para el poeta seg√ļn su peregrinaje. El poeta busca el amor y reconocer el contexto a trav√©s de la poes√≠a. Mira a sus semejantes como hombres condenados que no saben definir sus circunstancias. La resignaci√≥n para el poeta es una vaca gigante que pasta a orillas de una ciudad perversa. ¬†

fotos cortesía de Reynaldo Zaldívar

A veces quiero ser una vaca,

tener el olor de una vaca,

las tetas de una vaca.

(P. 15)

La metáfora poética de la vaca posee el milagro del equilibrio de las tenciones producidas por la realidad de Reynaldo Zaldívar. Por momentos la idealización de la Vaca como símbolo de liberación y de veneración, y al mismo tiempo un animal social-sagrado (un político-un poeta).

Ser una vaca sagrada

como un político sagrado

u otro animal semejante:

dígase, por ejemplo, un poeta.

(P. 15)

Zaldívar siente no encontrarse con el cuerpo de un poeta. Su inscripción en la naturaleza sagrada del poeta-Dios lo pone en el territorio del poder ser y el deber ser. 

La b√ļsqueda de la interpretaci√≥n del otro sobre su estatus es una de las corrientes investigativas de la segunda parte del libro: Yo, el animal. Este segmento es conflictivo. Varias l√≠neas de acci√≥n nacen aqu√≠: el poeta y el padre, el poeta y la tierra, el poeta y la memoria, el poeta y el cuerpo, el poeta y el camino.

fotos cortesía de Reynaldo Zaldívar

Pachamama es un texto don Zald√≠var declara que su tierra es el papel subvertido por el poema que no alcanza para comprar arroz. Declara la necedad del padre sobre su labor o condena. Su padre lo identifica como fracaso familiar. Es entonces cuando aparece el poema √Ārboles y declara lo que lo asfixia: la maldici√≥n del lenguaje.

Me levanto temprano. Talo √°rboles.

Un bosque me nace dentro del pecho.

Aquí se puede respirar la corteza y el sudor y el hacha.

(P. 20)

Sentenciado a su sue√Īo, Reynaldo asume que su suerte es la autodestrucci√≥n po√©tica de su vida. Su rutina no depende de las cosas que prefiere hacer sino de las que necesita hacer.

Pero si un bosque te nace dentro del pecho

no queda m√°s que talarlo

o dejar que poco a poco los √°rboles te asfixien.

(P. 20)

fotos cortesía de Reynaldo Zaldívar

En lo adelante, los elementos de la naturaleza como significantes de la construcción semiótica del cuaderno. Estos se entrelazan en el tejido urbano para crear un territorio crítico y conflictivo. Estos poemas son: Recuerdas, Olec, En una pared de Alcatraz, Dolor a comida, A, Nacimiento, Billy, A contrasombra, Gólgota, y Prohibido escupir sobre el puente Howah.    

Los arboles como un elemento sobrenatural a fin con las emociones y vivencias del poeta, es reflejo de su mundo interior. En Olec, el cuerpo es tragado por la oscuridad. Hay un paralelismo inusual entre Olec y un poeta (Reynaldo), ambos no dejan de golpearse la cabeza.

El individuo es mostrado como espacio de auto-represión. Los animales y los arboles como elementos a fin que superan la percepción humana del hombre-ciudad. Una condición reservada para el poeta como ser de luz capaz de contagiar a los otros.

Al herrero le ha nacido un hijo.

Hay el sonido de m√ļsica de cuerdas

y danzan las jóvenes

alrededor del asado.

(…)

¬ęD√©mosle el p√©same al herrero

Porque le ha nacido un poeta¬Ľ.

(P. 26)

Hay un marcado énfasis en su necesidad por mostrar al poeta como frustración familiar. Como un cuerpo que nunca podrá sanar por el don maldito de la palabra.

Est√° condenado a caer

por el borde caótico

de la palabra.

(P. 27)

Es evidente su postura contra las viejas costumbres destinadas al fracaso. La ausencia de poesía lo deprime. El padre defraudado/negado ante las posibilidades del hijo, es su mayor crisis. Tal vez por eso imagina la muerte del hijo.

El respeto a la vida en resistencia lo hace escupir antes de llegar y después de del puente. Nunca en el puente. El respeto a los ideales del otro (su amigo) le genera compasión y admiración.

Mi amigo nació en 1989 y está cayendo.

Lleva veintinueve a√Īos cay√©ndose sobre una isla.

Tal vez deje de escupir por respeto a mi amigo.

Alguien que lleva cay√©ndose tantos a√Īos y contin√ļa vivo

merece que yo deje de escupir.

(P.32)

III

fotos cortesía de Reynaldo Zaldívar

Acéfalas es la tercera parte del libro. Aquí la figura femenina es explorada desde su aspecto físico hasta los distintos significados que puede tener tanto cultural como en relación con su contexto (específicamente al mundo de los objetos).

Una mujer desnuda

y una fuete de lotos,

qué gran vanidad.

(P. 35)

Algunos aspectos son comunes a los poemas que siguen en esta tercera parte: Palabras de apertura, Matrioska, Independentistas, Aprieto los pu√Īos y recuerdo tu nombre, Era negra y escrib√≠a novelas, Descabezados y Para leer en las noches de trova. La figura femenina es madre, pasado, fracaso, dignidad¬† y¬† tiempo mejor. La mujer que conversa con otra figura femenina como si fuera un dios, es una mujer que ha parido un poeta. Un hombre que en alg√ļn momento ser√° padre a pesar de su oficio.

El poeta no quiere cometer los mismos errores de sus padres y busca en el bosque y en la tala del bosque su propósito.

IV

El √ļltimo segmento del¬† libro se titulado Tiempos de bestias es un resumen filos√≥fico de las tres partes anteriores, donde a√ļn es posible seguir im√°genes de la realidad humana del poeta.

Ser algo m√°s que la cuerda

tensa entre los dedos del cazador.

(P. 47)

fotos cortesía de Reynaldo Zaldívar

Reynaldo ahora asume al ser sin importar el cómo. Sabe que puede representar algo más. Sabe que ser poeta representa algo más.

La cabeza se reafirma como s√≠mbolo en esta parte del libro. Aunque es un dispositivo cuya fuerza proviene de la parte n√ļmero tres: Ac√©falas.

Levantar la cabeza

y verbal cazador apunt√°ndote.

(P. 48)

Todas sus angustias recaen en la figura del cazador. Al que prefiere mirar de frente con la cabeza erguida para convertirlo en presa. En esa dualidad también yace su condición de poeta y su carga. Está en ambos las dos: es cazador y presa y presa/el poeta en ambos polos, es bosque y ciudad, así comprende la tragedia de la vida.

La moda es lo que sigue

cuando en la cabeza no queda nada m√°s.

(P. 51)

Por √ļltimo, Zald√≠var nos dice que las libertades son reducidas tras la formaci√≥n intelectual del individuo. Ha sido un animal y sabe lo que es imaginar el mundo desde el pasto verde de la colina. La vaca no tiene sue√Īos prohibidos, eso es humano, igual que las carencias de la ciudad.

Por eso he decidido dejar de ser un animal:

por respeto a mi cabeza.

(P. 51)

fotos cortesía de Reynaldo Zaldívar

Mart√≠ en nuestros d√≠as, ¬Ņun di√°logo con el pasado?

Seg√ļn Gabriela Mistral, Mart√≠ es un cl√°sico sin sombra de vejez. Quien accede a su obra, independientemente de su formaci√≥n acad√©mica, queda seducido por ese verbo proteico, profundamente po√©tico, y portador, a la vez, de los m√°s altos valores humanos. La hondura de su pensamiento, la riqueza de sus reflexiones, motiva al an√°lisis hist√≥rico, filos√≥fico o pol√≠tico. Siendo un hombre de su tiempo¬† en toda la extensi√≥n de la palabra, Mart√≠ es un hombre para todos los tiempos. No hay que forzar su entrada al siglo XXI, entra en √©l, por derecho propio, porque la mayor parte de los problemas que constat√≥ en su √©poca siguen buscando soluci√≥n todav√≠a. En esta crisis existencial que vivimos hoy, la palabra martiana tiene enormes tareas que cumplir, y hay que leerla como quer√≠a Unamuno, ‚Äúcon devoci√≥n inteligente‚ÄĚ.[1] El di√°logo con su obra puede ser de gran utilidad, tanto pr√°ctica como espiritual.¬†

[1] Miguel de Unamuno: Carta a Joaquín García Monge, Archivo José Martí, La Habana, no. 11, enero-diciembre, 1947, p. 15.

 


Quémese después de leerse (+Obras y fotos de la expo)

  • fotos de la inauguraci√≥n de la expo personal fotogr√°fica Re-evaluaci√≥n, de la artista Aneli Pupo/ cortes√≠a de aneli pupo

     

  • Palabras del cat√°logo de la exposici√≥n fotogr√°fica Re-evaluaci√≥n, de la artista Aneli Pupo, Beca de Creaci√≥n ‚ÄúJos√© V√°zquez Pubillones‚ÄĚ, inaugurada en el Centro de Desarrollo de la Ciudad de Guant√°namo, el 18 de octubre, como parte de las actividades por la Jornada de la Cultura Cubana.

cartel de la expo fotogr√°fica personal Re-evaluaci√≥n, de la artista Aneli Pupo, Beca de Creaci√≥n ‚ÄúJos√© V√°zquez Pubillones‚ÄĚ

La prensa ‚Äďy en este caso la prensa escrita, el tradicional peri√≥dico‚Äď resulta una construcci√≥n simb√≥lica y legitimadora, un espacio articulador de sentido (social y pol√≠tico). ‚ÄúLo que no salga en el peri√≥dico no existe‚ÄĚ (lo que nos lleva a pensar en grandes vac√≠os). Pero las r√°pidas transformaciones de las comunicaciones y la tecnolog√≠a de la informaci√≥n han precipitado la crisis del llamado periodismo tradicional, sobre todo la prensa plana, abriendo las posibilidades a la multiplicidad de discursos, una avalancha medi√°tica, que, veracidad aparte, no espera por la llegada del papel oloroso a√ļn a tinta (y va llenando ahora mismo estos vac√≠os).

Aneli Pupo enfoca literalmente sus inquietudes como artista y ciudadana ‚Äďcomo ser social que no esconde la mirada tras la c√°mara, sino que busca en las posibilidades del arte conceptual, en instalaciones previamente elaboradas, para pertrecharse de ellas, interrogarlas‚Äď respecto a la prensa, sus din√°micas y su papel, en Re-evaluaci√≥n (una de las series suyas que m√°s me interesa, por alguna que otra raz√≥n obvia, desde que vi ‚ÄúDeshecho‚ÄĚ, 2017).

Aqu√≠ recontextualiza la importancia que los medios de prensa ‚Äďsin discordancias, en la misma l√≠nea, portadores de id√©ntico matiz pol√≠tico‚Äď han jugado hist√≥ricamente en la construcci√≥n del pa√≠s (la identidad nacional no se puede observar sin las presencias y ausencias en nuestra prensa). Medios que, adem√°s, han jugado un papel visible en la ‚Äúlegitimaci√≥n‚ÄĚ de tendencias y artistas, que han servido de veh√≠culo para determinados momentos o soterrado otros en cambio (Recordemos Shock of the News, en la National Gallery of Art, Washington, 2012-2013, que establec√≠a una relaci√≥n entre el ‚Äúfen√≥meno period√≠stico‚ÄĚ y artistas que entablaron una relaci√≥n vibrante y multifac√©tica con las noticias impresas al apropiarse, imitar, desactivar, conmemorar y rescribir peri√≥dicos. Y en las artes visuales cubanas encontramos tambi√©n obras y discursos que abordan este tema, como Wilfredo Prieto con la reciente exposici√≥n Fake News, y el fot√≥grafo H√©ctor Herrera Acosta, con piezas a partir del peri√≥dico Granma).

Criterios cardinales – Aneli Pupo – 2019

Aneli lo hace a partir del propio uso de símbolos y elementos (polisémicos y reutilizables) como la flor, el micrófono, el inodoro, los huevos, entre otros, cada uno con su carga semiótica (asideros sociólogos en la conciencia ciudadana), envolviéndolos en las páginas impresas y potenciándoles el sentido, los espacios de la memoria (la prensa no como espejo de la cotidianidad, quizá vitrina, sucedáneo o estandarte de un arduo proceso de construcción social).

Efecto mariposa – Aneli Pupo – 2018

Si la digitalizaci√≥n y las redes mueven actualmente al mundo, si cada ma√Īana revisamos la web para saber qu√© ha pasado, con qu√© noticia amanecimos hoy, entonces, ¬Ņen qu√© lugar se encuentran ahora otros medios de difusi√≥n, en qu√© sitio sobrevive la prensa plana? Aun as√≠ Aneli asegura que el peri√≥dico ‚Äďportador hist√≥rico del discurso oficial‚Äď a√ļn posee un poder ineludible. Por otro lado, en piezas como ‚ÄúInformaci√≥n nutricional‚ÄĚ y ‚ÄúNoticia refrescante‚ÄĚ, realiza un ejercicio ling√ľ√≠stico/semi√≥tico que relaciona desde lo impl√≠cito/expl√≠cito al objeto portador (huevos, latas de cerveza o refresco) con la carga de significados que el propio t√≠tulo a√Īade.

Des-hecho – Aneli Pupo – 2017

Parte de su trabajo est√° sujeto a una perspectiva feminista, marcada por la mirada que escudri√Īa, duda y se cuestiona (los casos de feminicidio, el patriarcado, el cuerpo). Estos objetos cotidianos resematizados por la prensa, con su propia carga de significados, de alternancias s√≠gnicas, nos invitan a reflexionar sobre la tradici√≥n, la verdad hist√≥rica, el papel del periodismo en la sociedad, y la ideolog√≠a misma; y a repensar, sentir y mirarnos como Naci√≥n.

Información nutricional РAneli Pupo Р2019

El arte disfruta del (im)pudor y de la (im)prudencia, de esa facultad de decir m√°s all√° de la certeza. Su interpretaci√≥n no cabe en el car√°cter relativo y vol√°til de las palabras. Aneli Pupo deconstruye significados, recicla conceptos, rearma miradas, repiensa nuestra prensa y sus din√°micas, que es hacerlo con la sociedad. Ella quiere saber. Yo tambi√©n quiero. Nosotros queremos saber, si bien, recordando el t√≠tulo de un filme de los hermanos Coen, haya que quemar ‚Äúdespu√©s de leerse‚ÄĚ (a 451 grados Fahrenheit o 233 Celsius, que es cuando el papel arde), aunque la memoria nacional, lo que somos, al ser incombustible, nos observe entre las llamas.

Ablución РAneli Pupo Р2019

Nota refrescante – Aneli Pupo – 2020

Yo quiero saber – Aneli Pupo – 2020

Bordes РAnelí Р2020

El cristal con que se mira – Aneli Pupo – 2020


Un santiaguero en el Salón de Arte Contemporáneo Post-it

Con regocijo para los santiagueros lleg√≥ la noticia de que Alejandro Lescay Hierrezuelo ha sido seleccionado en el Sal√≥n Post-it 7. Arte Cubano Contempor√°neo. Este evento tiene como principal fin otorgar protagonismo a los artistas que, con corta edad, sobresalen por su creatividad y talento. De manera que, se ha convertido en una plataforma para lo m√ļltiple y lo heterog√©neo dentro del panorama de las artes visuales contempor√°neas cubanas.

Obra Pubertad. Acr√≠lico, carboncillo sobre lienzo. 2019. Perteneciente a su √ļltima exposici√≥n personal Silencio, realizada en julio del 2019 en la galer√≠a Arte Soy de Santiago de Cuba, durante la 39 Edici√≥n del Festival del Caribe.

Este suceso promulga una ganancia por partida doble para la ciudad. Primeramente, el satisfactorio resultado personal de qui√©n ha sido formado en el seno de esta urbe. Alejandro Lescay, graduado de la Academia Profesional de Arte Jos√© Joaqu√≠n Tejada, ya posee numerosos reconocimientos tanto en su provincia como en la esfera cultural nacional. Con una activa labor creativa tambi√©n se ha insertado en el circuito internacional del arte contempor√°neo. Su participaci√≥n en exposiciones como ¬ęIdentity & difference. Utopia Horizons. Contemporary Cuban Art In Venice¬Ľ (2019), demuestran que su trabajo transita por un camino ascendente lo cual es fruto de su incansable empe√Īo y talento.

Por otra parte, esta novedad tributa directamente al sistema de experiencias art√≠sticas que componen la ‚Äúinstituci√≥n arte‚ÄĚ en la ciudad. Los salones, desde su surgimiento en el siglo XVIII, han contribuido a enaltecer el trabajo de los artistas. La dramaturgia ejercida en tales ambientes ha sido cr√≠tica en la valorizaci√≥n de los creadores y su establecimiento en el mercado. Adem√°s, han asistido a una construcci√≥n diacr√≥nica de una tradici√≥n visual propia de la cultura occidental. Hablar de los salones es intervenir en el n√ļcleo mismo de la historia del arte.

En Cuba, la realizaci√≥n de estos concursos ha contribuido al desarrollo de la esfera cultural en sus diversas etapas. Poseen la funci√≥n de aquilatadores del buen arte. En esta l√≠nea, el Sal√≥n Post-it desde el a√Īo 2014 se ha presentado como una iniciativa que el sistema de galer√≠as del Fondo Cubano de Bienes Culturales, particularmente la galer√≠a Galiano, ha expandido a un nuevo horizonte dentro del conjunto de acciones para promocionar la actividad cultural en el pa√≠s.

Imagen del artista Juan Salazar tomada del catálogo de la primera edición del Salón Post-it realizado en 2014.

Este es un proyecto que sugiere impulsar lo más actual de la creación artística cubana sin exclusión de tipologías discursivas. Tras seis entregas ha logrado legitimarse a nivel de país. Se coloca en una posición de avanzada y la experiencia demuestra que como todo evento institucional de elevada calidad, el haber sido seleccionado para la muestra final de este concurso, se convierte en carta de presentación para los noveles artistas.

No obstante, estas cualidades, que solo suman garant√≠as para los creadores, no han sido tan bien aprovechadas por los naturales de Santiago de Cuba. En las pasadas entregas solo se ha contado con la participaci√≥n del artista Juan Salazar Salas, joven promesa, tristemente abrazada por una muerte precoz, quien participara en la primera entrega del Sal√≥n en 2014. Con una obra prominente de la serie ¬ęContracorriente S/T¬Ľ¬†(2014) coloc√≥ bien en alto al grabado santiaguero.¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬†¬†

Esta vez, Alejandro Lescay, inconforme ante la pasividad y √°vido de explorar nuevos espacios ha hecho posible que hoy su ciudad natal cuente con la representaci√≥n certera en un concurso que crece constantemente. Con su obra ¬ęLa espera¬Ľ (2020) propugna nuevos c√≥digos para la visualidad contempor√°nea cubana.

Solo queda esperar con ansias la muestra final y por supuesto los resultados del evento que ya llena de regocijo a Santiago de Cuba en el 505 aniversario de su fundación. El joven creador evidencia que la ciudad cuenta con buen arte y jóvenes artífices dispuestos a defenderlo.

imagen de los salones post it pasados/ cortesía: galería Galiano

imagen de los salones post it pasados/ cortesía: galería Galiano


Literatura avile√Īa suma premios en Concurso Nacional

Lo hemos dicho y ejemplificado en varias ocasiones: el quehacer art√≠stico en Ciego de √Āvila no se ha detenido en medio de la pandemia por la COVID-19. Tampoco lo han hecho las buenas nuevas para el gremio literario, que ahora suma lauros para el territorio con galardones en la XII edici√≥n del concurso nacional Francisco Mir Mulet.

Ediciones √Āvila public√≥ en su p√°gina en Facebook que los escritores Leonel Daimel Garc√≠a Aguilar y F√©lix S√°nchez recibieron los premios en las categor√≠as infanto- juvenil y narrativa, respectivamente, mientras que a Leoneski Buquet y Miguel Angel Ochoa les fueron otorgadas menciones.

La publicaci√≥n explica que el texto ganador de Leonel Daimel, Carlitos vuelve a so√Īar, destac√≥ en la competencia ‚Äúpor su originalidad, que se erige como un poderoso catalizador-estimulante de la fantas√≠a y la imaginaci√≥n. La creaci√≥n de todo un mundo de papel a imagen y semejanza del mundo real, con su diversidad, su geograf√≠a y su cotidianidad de origami es un verdadero alarde m√°gico- imaginativo.‚ÄĚ

El rumor del mundo, noveleta de F√©lix S√°nchez inclin√≥ al jurado a su veredicto, a partir del lenguaje y el estilo de la narraci√≥n, que es ‚Äúun homenaje al mundo libresco y de literatos desde una instituci√≥n anacr√≥nica: un correo de una ciudad en la que casi nadie escribe cartas. El protagonista, un ser entra√Īable y sufrido, vive a trav√©s de sus lecturas.‚ÄĚ

Con el volumen de relatos La (a)simetr√≠a de las cosas, Leoneski Buquet, logra un ‚Äúacertado manejo del lenguaje y finales impactantes‚ÄĚ, adem√°s del libro Novias, de Miguel Angel Ochoa, ambos avalan las menciones concedida en el certamen.

Los galardones se suman a toda una trayectoria de estos autores en esas lides que incluyen, por ejemplo, el premio Pinos Nuevos en el 2018 de Leonel Daimel, el Portus Patris que le otorgó la Asociación Hermanos Saíz de Las Tunas a Leoneski Buquet en el 2019 y el Alejo Carpentier del 2018 en el apartado de cuentos que atesora Félix Sánchez en su larga carrera.

En esta edición del concurso Francisco Mir Mulet que convoca la Unión de Escritores y Artistas de Cuba en la Isla de la Juventud, con el coauspicio de la Asociación Hermanos Saíz y el Centro del Libro y la Literatura, se presentaron 79 obras de escritores de todo el país.


Homenaje a Martí en el aniversario 125 de su caída en combate

*Tomado de Claustrofobias. Promociones Literarias

CONVOCATORIA

Claustrofobias Promociones Literarias, la revista cultural El Caimán Barbudo y la Asociación Hermanos Saíz invitan a poetas, escritores y lectores amantes de la obra de José Martí, a rendirle tributo desde las redes sociales al conmemorarse este 19 de mayo el aniversario 125 de su caída en combate.

Para participar puedes subir un video breve donde leas un fragmento de tu texto martiano favorito, compartir una frase, una pintura, una fotografía, o un verso que revele el significado personal de la obra martiana para ti. Menciónanos en tu publicación y usa las etiquetas #MartíMaestro, #MiMartí.

El 19 de mayo se har√° una selecci√≥n de los videos para conformar un audiovisual que compartiremos en nuestras p√°ginas oficiales como homenaje al Ap√≥stol de Cuba, ese misterio que nos acompa√Īa.


Un código de tiempo que viene al caso

La Fototeca de Cuba programa desde el mes de marzo la exhibici√≥n 00:00:00 de Linet S√°nchez Guti√©rrez. Esta joven artista ‚Äēya probada fot√≥grafa‚Äē presenta dos piezas de la serie que da t√≠tulo a la muestra; dichas im√°genes comparten la visualizaci√≥n de un mismo teatro. Es una obra dispuesta a redimensionarse con las actuales circunstancias, a√ļn sin que vuelva a aparecer la palabra cuarentena en esta breve charla con la creadora.

‚ÄďMantienes un patr√≥n identificable en algunas de tus producciones anteriores: la aproximaci√≥n al t√≥pico Memoria (funci√≥n cerebral), mediante fotograf√≠as digitales a escala de grises de un interior arquitect√≥nico sin sujetos, interior que construyes artesanalmente como un peque√Īo plat√≥ para registrar determinados encuadres. No solo conservas los elementos mencionados, sino que abordas una misma zona desde m√ļltiples √°ngulos a trav√©s de 14 capturas muy similares, pero incuestionablemente diferentes. Esta condici√≥n es un indicio de c√≥mo se manifiestan las variaciones en tu po√©tica ¬ŅQu√© define a 00:00:00?

Creo que mi proceso creativo es bastante constante en cuanto a motivaciones y temáticas. Mis obras tienen mucho de cita o de reinterpretación de mis trabajos anteriores. Muchas veces cada una es consecuencia de la anterior, y no solo consecuencia, sino que nace de una especie de análisis de mi propio proceso creativo (cosa que no es intencional sino que se da de manera natural). En esta serie me interesaba evidenciar el carácter temporal que empecé a sentir como algo importante en mi trabajo y sobre todo en la manera en la que el espectador establece una relación con estos interiores vacíos. Por esta razón, como bien dices, esta serie fue realizada a partir de una sola maqueta, cosa que no pasaba en la anterior.

De la serie 00:00:00

Esta te obliga a detenerte más en un solo espacio en el que se hace referencia directa a lo temporal, ya sea por el propio título como por el políptico que forma parte de la muestra y que funciona a modo de secuencia.

En el caso del d√≠ptico, que representa dos tomas generales del mismo espacio desde puntos opuestos, se sit√ļa al espectador al mismo tiempo en el escenario y en el p√ļblico como una especie de alusi√≥n a la relaci√≥n entre la propia obra y el espectador.

De la serie 00:00:00

‚ÄďEn tu statement sobre este proyecto sostienes: ‚Äúmis obras surgen del ensimismamiento, de la introspecci√≥n y no de la observaci√≥n de lo que nos rodea; a este estado pretenden volver en su contemplaci√≥n‚ÄĚ. Ciertamente, a tus propuestas no les es ajena la contemplaci√≥n, pero los estados a los que conduce pueden ser m√ļltiples. No obstante, confiesas una especie de objetivo. ¬ŅDe qu√© recursos te vales para apostar a esa finalidad?

El vacío en los espacios (esa ausencia de sujetos y muchas veces de objetos, ese cierto blanqueamiento no solo en cuanto a color) es el elemento visual más característico de mi trabajo. De él me valgo para intentar establecer una relación con el que observa más allá de su intento por decodificar las intenciones del artista. Me gustaría que mis obras pudieran servir de lugar de encuentro consigo mismo del sujeto que mira, un espacio donde poner algo, y que por supuesto, va a hablar más del que observa que de lo observado.

Inauguración de la exposición 00:00:00

‚ÄďSin t√≠tulo #1 (2015-2016) brinda una visual fascinante desde los asientos hacia el escenario, y viceversa, el montaje de una foto frente a la otra subraya la perspectiva; mas, esta implica un baggage de clich√©s propios de las analog√≠as entre la sociedad y el teatro, en la que todos pertenecemos a la vez al p√ļblico y al elenco. ¬ŅC√≥mo lidias con los lugares comunes asociados al referente esc√©nico?

Toda mi obra parte de experiencias personales relacionadas a cada espacio y estas experiencias son las que me mueven a utilizarlos. El teatro es para mí un lugar cargado de mucha energía y recuerdos; y que he habitado desde los dos puntos a los que hago referencia en el díptico. No obstante, la razón de usar esta contraposición va más allá de eso, y tiene ver con lo que mencionaba anteriormente sobre la relación específica que encuentro entre el espectador y mi obra. En cuanto a esas asociaciones que mencionas sobre el individuo como una especie de actor social, no es algo relacionado a mis motivaciones en este caso.

Vista de la exposición 00:00:00

‚ÄďExplican supersticiones ancestrales que las luces permanentemente encendidas en los teatros ‚Äēincluso sin personal‚Äē son para ahuyentar fantasmas. Dicha creencia parece subvertirse con el ‚Äúmovimiento‚ÄĚ de la luz seguidor en las composiciones de Sin t√≠tulo #2 (2015-2016). Es un artificio que soporta especulaciones m√°s que l√≠citas en este √°mbito, ya sean sustentadas en mitos o en s√≥lidas teor√≠as sobre la presencia de la ausencia. Am√©n de lo que sugiere, ser√≠a interesante conocer con qu√© sentido creaste dicha simulaci√≥n.

El uso de la luz en el espacio es el elemento protagónico de la serie e intenta sugerir una presencia en el escenario. En el caso del políptico, sugerir una historia de manera muy abstracta, un sujeto que se desplaza en ese espacio vacío con la ayuda de los ligeros cambios de la luz y del foco.

Vista de la exposición 00:00:00

Esta presencia no hace alusión a los elementos que mencionas, sino que surge de la idea del presente como algo fugaz, a todo aquello que no atrapamos y que por ende solo existe luego en nuestra memoria.

Es también otra manera de establecer una relación con el que observa, como te mencionaba antes. Una historia que comenzará realmente a transcurrir en la mente del espectador, de ahí que pusiera este código de tiempo en ceros como título de la muestra.

De la serie 00:00:00

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