Piña Colada


Santa Massiel en concierto con Piña colada

La Casa del Joven Creador en Ciego de Ávila también fue subsede del XXI Festival de música fusión Piña Colada y tuvo muy lindos momentos como el concierto de la trovadora Santa Massiel Rueda, quien prácticamente abrió el área dedicada a la canción de autor, de manera muy intimista y con alto sentido de la escena.

El concierto, de casi una hora de duración estuvo marcado por la familiaridad de su propuesta escénica y su cercanía con el público. Un par de muebles, a modo de sala de un inmueble familiar, con algunos atributos hogareños, le dieron la bienvenida al receptor. Y, de paso, se creó un ambiente más personal a tono con la manera de decir de nuestra Santa. Comedida y formal. Seria e inteligente.

Abrió con canciones que muchos conocen y con el propósito de ir mostrando de qué iba la tarde, Postdata, Amar al revés, Vitrales.

Con su carisma, Massiel sabe atrapar al espectador y consigue que se le escuche de cualquier manera posible. No importa que, en medio de un festival tan altisonante como el Piña Colada, una trovadora en escena pudiera parecer nimiedad poética. El peso de sus canciones derriba toda muralla y diatriba.

La obra de la Santa tiene una contundencia y una belleza solo comparables con su personalidad y figura. Cuando está en escena, toda ella se vuelve foco de luz e irradia poesía.

Pero a la tarde le hubiese venido bien un poco más de púbico, e invitados de toda índole. Poetas, otros músicos, alguna actriz ofreciendo dramas. Es lo habitual en Massiel en sus peñas Sobran los motivos. Y aunque no era ese el espacio, ni por asomo, a lo mejor la tarde hubiese un tenido un matiz más mágico.

Santa Massiel y su Samuell siguiendo sus pasos musicales.

Siguieron lloviendo las canciones Acto final, y mi preferida Congelando la miel, que denota una maestría en el arte de conjugar melodía, acordes y buena letra. Además, porque su aroma se me queda en la memoria pasada la interpretación.

Fue lindo ver, como siguiéndole los pasos, con paso propio, a su hijo Samuel Cabrera Rueda acompañándola al violín. Ahí es cuando uno se da cuenta de lo que ha crecido ese músico y no solo físicamente, sino, además, en talento, actitud.

Se habló también de Luis Eduardo Aute, en el cuarto aniversario de su muerte. Y se habló de la UJC y de la OPJM en sus celebraciones. Y de Pablo Milanés, Silvio, Sindo Garay, y de tantos otros. ¿Cómo no hacer historia cuando se está en un concierto de Santa Massiel?


Sonidos auténticos: el arte de Adrián Berazaín

En el patio de la Casa del Joven Creador, en el epicentro de la creatividad juvenil avileña, se encontraba Adrián Berazaín, un cantautor lleno de energía y pasión. Sus dedos danzaban sobre las cuerdas de la guitarra, interpretando melodías que resonaban en los corazones de todos los presentes.

Era la cuarta y última jornada del XXI festival de música fusión Piña Colada.

Sus canciones, recopiladas en discos con BisMusic, llenaron el aire durante más de una hora, testamento de su talento y dedicación.

El ambiente estaba cargado de la electricidad y el espíritu libre de la juventud. Los asistentes levantaban sus manos, dedos índice y meñique en punta; gesto de rebeldía y amor por la música y el rock.

Adrián, un cantautor en la flor de la vida, padre y diseñador, es un portador orgulloso de la tradición familiar de amor por el arte y la identidad cubana.

Foto Michel Guerra.

Originario de La Habana y ya en la cuarta década de su vida, ha visto cómo su carrera ha florecido, ganándose el afecto de un público variado, pero principalmente joven. Ha tenido la fortuna de colaborar con grandes de la música cubana, como Silvio Rodríguez, entre tantos otros.

Sus composiciones están impregnadas de símbolos cubanos: las calles de La Habana, chicas, barcos, ciudades, rock, corazones, cielo y libertad. Aunque se considera un tradicionalista irreverente, no puede imaginar su vida sin la creación artística.

En este concierto cantó, a pedido de este redactor, el tema Libertad, de su más reciente producción, Julián. Un disco que tiene la impronta martiana no solo desde su portada sino, también, desde el tratamiento de los temas como la paternidad, los hijos, el concepto de libertad. Además, La desilusión y otras.

A lo largo de la tarde, fue común que le pidieran canciones que ya no formaban parte de su repertorio, así como interpretar temas de otros autores como Pablo Milanés, Joaquín Sabina. Su carisma y dominio del escenario permitieron que varios miembros del público se unieran a él para recitar o cantar algunas de sus composiciones.

Un ejemplo de esto fue Lorena García de la Torre, exestudiante de clarinete de la escuela vocacional de arte avileña Loña Sahíg Saínz, quien se le unió para interpretar “Club de los corazones rotos”, como si hubieran ensayado juntos.

Estos momentos ocurren, en primer lugar, en la casa de la vanguardia artística juvenil y, en segundo lugar, porque Adrián logra conectar con el público joven como uno más, abriendo las puertas para que todo fluya.

En un intermedio, invitó al dúo Alma a subir al escenario. Estos jóvenes supieron destacar y ganarse los aplausos del público. Sin embargo, ya necesitan empezar a componer, dejar de hacer tantos covers y defender su obra con la pasión propia; sus propuestas sonoras.

Cuando Adrián regresó al escenario, el público ya quería escuchar lo más popular de su repertorio: “Por una camarera”, “El Friky”, “Guajira rockanrolera”, entre otras. Y él complació con entrega total.

El concierto no terminó sin que le dedicara el tema Fátima, a Ray Cruz y Claudia Zaldívar por la puesta en escena de Fátima o el parque de la Fraternidad.

Al final, el público rodeó a Adrián para tomarse fotos y demostrarle, con corazones en mano, que en Ciego de Ávila se le quiere.


Dúo Iris ya se bebió su Piña Colada en Ciego de Ávila

Cuando un trovador canta y al público se le nota suspirando, feliz y anhelante, la cosa fluye y el espacio se colma de muy buenas vibras.

Algo similar ocurrió en el patio de la Casa del Joven Creador de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) avileña, cuando en la tercera jornada del XXI Festival Piña Colada, el dúo Iris ofreciera su concierto.

 

Estos jóvenes, miembros de la AHS y con un currículo que ya es digno de contar, merecedores de un segundo lugar en el concurso de la canción cubana Adolfo Guzmán del 2019. Y ganadores del certamen de interpretación del San Remo Music Awards Cuba 2022, más otros lauros, están poniendo mucha bomba a todo lo que cantan. Y parafraseando la historia del rey Midas, lo que cantan, se vuelve oro.

Por eso, cuando interpretaron la canción ¿Quién fuera?, de Silvio Rodríguez, toda esa candidez de Dayamí Pérez Sánchez le llegó a susurrar en el alma a los presentes y se hizo cómplice de más de una dicha.

 

Asimismo, la soltura y buena técnica en la guitarra de Javier López Elías, con su voz también de acompañante taciturno, logra empastar en una suerte de paraíso musical en donde no solo querubines son agraciados.

duo irisEl dúo Iris, jóvenes que impulsan mensajes de amor al mundo desde su cantar

El nombre del dúo, conformado desde el 2003, refleja muy bien ese anhelo artístico que los une en la vida y obra, y que, a decir de Dayamí, “encontramos que el catamarán que viajaba de La Habana a la Isla se llamaba Iris. Nos encantó encontrar que, además de ser quien da el color y permite la entrada de luz a los ojos en la mitología griega, era la que le enviaba a los seres humanos el mensaje de los dioses”.

Otra de las grandezas de este dúo es la sinceridad con la que se presentan al público. A uno, como espectador, no le queda más remedio que abrir mucho los ojos y los brazos y preguntarse, ¿quiénes son ese par de ángeles?

Y si es cuando cantan Nana para despertar, ya no hay más remedio que rendirse a sus pies, para que la trova nos repare el alma de los golpes de la vida.

En este concierto, interpretaron temas propios, como los que recogen lo vivido por ellos o por sus amigos, y aquellos que reflejan sus credos y maneras de ver la vida, como Causalidad, Por amarte; y otras del repertorio de Pablo Milanés, Jorge Fandermole y otros.

El dúo Iris se sintió visiblemente cómodo, a gusto, a pesar de permanecer todo el tiempo de pie. Agradeció a la AHS por su buen sonido, por la acogida; al Piña Colada por darle la oportunidad de estar nuevamente en la Ciudad de los Portales. Y a todos los asistentes por su compañía. Invitó al cantautor Adrián Berazaín a tocar el último tema con ellos y su armónica nos puso el alma, también, a vibrar.

Merecían más público, pero los que estaban ahí, en esa casa del buen gusto, fueron felices y complacidos hasta la eternidad. La trova tiene ese poder.


Anuncian Festival Piña Colada: Música y alegría desde el centro de Cuba

La edición XXI del Festival Piña Colada tendrá lugar entre el 3 y el 7 de abril en diferentes espacios de la provincia de Ciego de Ávila, con un amplio y variado programa cultural que involucra, como siempre, grandes exponentes de la música a nivel nacional, así como artistas y agrupaciones locales y visitantes extranjeros.

Como es tradición, el coctel más musical de Cuba celebra los aniversarios de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y la Organización de Pioneros José Martí (OPJM). Además, estará festejando el 60 aniversario de la EGREM, principal casa discográfica de Cuba.  Los destacados músicos avileños Nelson Oney y Eliseo Simón, unidos al cubano estadounidense Pablo Menéndez y su grupo Mezcla, tendrán también una dedicatoria especial en el evento.

Piña Colada estará festejando también los 25 años de Corávila a través de un Encuentro Coral que reunirá agrupaciones vocales de La Habana, Camagüey y Santiago de Cuba.

El desfile de tradiciones, que habitualmente da inicio al evento, se sumará a la fiesta por el 20 aniversario de la Brigada José Martí. Jóvenes instructores de arte e integrantes del movimiento de artistas aficionados serán protagonistas de este gran pasacalles.

Grandes conciertos animarán las primeras noches de abril en la ciudad cabecera, Ciego de Ávila, y en el municipio de Morón, que repite como subsede del mayor jolgorio musical del centro de la isla. Sin embargo, una vez más el Festival Piña Colada no se quedará en los grandes escenarios, sino que llegará hasta comunidades, escuelas, centros de trabajo y otros sitios de interés social y productivo.

El Simposio “Música y Juventud” llega a su octava edición con sus habituales conferencias, talleres, clases prácticas, intercambios y presentaciones de jóvenes creadores de Ciego de Ávila, Cuba y el mundo. Una vez más, la Asociación Hermanos Saíz comparte la sede con centros de la enseñanza media y superior del territorio.

Otra de las particularidades que prevé la próxima edición del Festival Piña Colada es el lanzamiento del Premio Musicávila de Creación e Interpretación, de conjunto con la Agencia de igual nombre que arropa en su catálogo lo mejor del talento musical avileño.

Para la edición XXI del Festival Piña Colada, se ha confirmado la presencia de invitados de Panamá, República Dominicana y Puerto Rico.


70 años después: un simposio de altura

Este 19 Festival de música fusión Piña Colada le trajo a la Casa del Joven Creador avileña la oportunidad, no tan novedosa, porque ya se había hecho en otras ediciones, de construir espacios discursivos y de temática sonora.

Los habitantes de esta ciudad popular por sus portales y poetas agradecen que exista una emisora provincial hecha a la medida de todos. Y tratando de satisfacer la mayoría de sus expectativas.

Así lo dejó en claro el primer expositor de la tarde de hoy, el presidente de la filial de Cine, Radio y Televisión de la Uneac avileña, el director de programas de radio Ángel Broche Ruedas.

Con una alocución de excelencia, repleta de matices exquisitos en la voz y una manera muy conversacional de encantar a la audiencia, Broche supo darnos la historia de la radiofonía en esta ciudad.

Así, entre asombros, murmullos, silencios interesados, supimos de la primera transmisión radial que se hiciera desde una farmacia en 1924; de cómo la burocracia de entonces hizo posible que esto sucediera; del primer reporte de un radioescucha que se hiciera al número telefónico 7, de dicha farmacia; del primer espectáculo que ofreciera la transmisión, cual cinematógrafo, con población expectantes al frente del inmueble, y hasta un fuego artificial lanzado al aire.

Y todo contado de manera amena. Avivando el interés y sin abusar de la paciencia de los más jóvenes, que no éramos pocos.

fotos: Vasily M.P

Imágenes tras imágenes, algunos de los presentes se veían ya en esa época, con la ciudad a medio construir, sin aceras ni asfalto en sus calles.

No importaba la edad ni los credos para tal viaje. Así de simple.

Eso fue una de las cosas mágicas de la tarde en simposio. La confluencia hermosa entre varias generaciones de artistas, en un ambiente adecuado para aprender y sacar muchas conclusiones.

Otra de las panelistas, también miembro de la Uneac, de la filial de música, Malena Corcho Vergara, guitarrista y directora de programas de radio, habló sobre su trabajo continuador al frente del guateque que se transmite en Radio Surco.

Fue el momento para saber de otros directores que han pasado por ese programa y de lo mucho que le aportaron al mismo. De la personalización de los proyectos cuando se hacen con amor y deseos. Y de cómo estos se van pareciendo a sus directores que para bien se comprometen.

Se supo de los avatares vividos y aún por vivir, a la hora de grabar el programa. Y de la importancia de que sea un músico, en este caso Malena, el que lo dirija, porque le aporta en calidad musical y marca pautas importantes que van en pos de la perfección.

Rainer Nodal, el repentista miembro de la AHS, recientemente premiado en la Jornada Cucalambeana de Las Tunas, también aportó sus experiencias en la radio avileña y en el repentismo.

Algo que a muchos resultó impactante fue el reconocimiento que hiciera Nodal a la tradición. Y más que lo hiciera desde un punto de vista orgánico, personal, vivencial. Aclaró que sin su familia y el apego que tienen a las tradiciones, jamás hubiera sido repentista ni mucho menos, miembro de la AHS que le ha dado todos los espacios posibles para que se arte se escuchado.

También habló de la Décima cuerda, esa oportunidad de compartir todos los meses, en esa misma casa, con amigos, repentistas, músicos, poetas, jóvenes como él, amantes del buen arte de la tierra y el candor.

Así se renuevan los talentos en las filas de la AHS. Así se mantiene viva la tradición del repentismo y el arte de encantar con el verso improvisado.

La tarde también fue propicia para que el especialista en investigación radial de la emisora avileña, Yuni Gutiérrez, diera su valoración de los estudios de campo poblacional que se hacen a diario en dicho centro. Así quedan registrados gustos y preferencias de los radioescuchas.

Pero las cosas que escuchamos no fueron del todo halagueñas. Por ejemplo, ¿cómo se puede desechar tan puntualmente los reclamos del público ante el deseo de que se reviva un programa tan escuchado como Ecos de México? O la desaparición de otros que eran preferencias indisolubles del público.

Algo estuvo muy claro en ese apartado. El resultado de las investigaciones ha de quedar para una mejor praxis del diarismo radial, y no en el fondo de una gaveta, sin solución.

La tarde pasó de prisa. Pero alentadoramente. Este primer simposio Música y Juventud, en el café Barquito de la AHS avileña, como parte de la programación del Piña Colada 2022, es el mejor campo de batalla para artistas e intelectuales.

Para este 8 de julio, la jornada promete ser más que interesante, estará dedicada a la Música, consumo y juventud.

Pero queda en el aire una necesaria invitación. Súmanse, además, los dirigentes de la cultura y será mucho mejor.


Regresa el Festival Piña Colada a la ciudad avileña

Vuelve a los escenarios del oriente cubano la Piña Colada más rítmica de la isla. Así comenzamos el verano, del 6 al 10 de julio, con todos los sabores musicales. Suceso cultural que promete ser coctel especial para la provincia sede.

El miércoles 6, bajo el título “Latir Avileño”, inicia la fiesta con un desfile que agrupará a miembros de la Brigada José Martí, compañías artísticas, jóvenes de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), artistas aficionados y proyectos culturales quienes, unidos a la FEEM, la UJC y la FEU celebrarán por todo lo alto este espacio de Música y Juventud.

Al finalizar el desfile, un espectáculo de música popular tradicional avileña y la actuación de Arnaldo y su Talismán, agrupación que arriba a su segunda década de fundada, cerrarán la jornada.

En breve entrevista con Arnaldo Rodríguez, gestor del evento y líder de la reconocida banda, al preguntarle por qué siempre insiste en la realización del festival en tierra avileña, contesta que, en un inicio, era por la impronta que tenían de crear un espacio propio para discursar con estilos musicales que hacían fusión. Realmente, cuando empezamos a hacer el Piña Colada, un evento dedicado 100% a la música fusión, eso no existía. Luego, fue convirtiéndose en una especie de fiesta, de tradición cultural que espera siempre el pueblo avileño.

En su edición 19 y organizado por la Dirección Provincial de Cultura de Ciego de Ávila y su sistema de instituciones, Mambo Producciones y la Agencia MUSICUBA/EGREM la propuesta se extiende hasta los barrios, centros educacionales y comunidades mediante brigadas artísticas, interacciones que siempre son bienvenidas y de buen agrado.

El festival, inicialmente postergado, ha cambiado su fecha al verano. Ante la interrogante de si la situación energética nacional podrá afectar de algún modo el Festival, su director general respondió que están tratando de salvar eso porque, lógicamente, debemos adaptarnos a la situación económica que hay, ya que los artistas y la cultura no estamos ajenos a eso. Pero se ha hecho un diseño que pretende salvarlo. Todo depende de cómo han preparado las distintas actividades, que no dejen de reflejar ninguno de los objetivos propuestos, que también sea una manera de que los jóvenes y el público en esta etapa veraniega puedan divertirse y promover los preceptos del festival.

Al indagar sobre las presentaciones dentro del Festival, Arnaldo dijo que es un evento esencialmente de música pero también participan otras manifestaciones: instructores de arte, agrupaciones artísticas que dialogan y hacen performance. Cuenta, en esta ocasión, con la participación de la Asociación Hermanos Saíz, ya que el slogan del evento es “Música y Juventud”. «Hay algunos premios de la AHS que queremos potenciar: darle visibilidad a agrupaciones como el Dúo Nue9ve; Ernesto Oliva (un excelente pianista también), entre otros. De las grandes agrupaciones hemos diseñado las noches por estilos musicales: una para música alternativa, otra con música popular bailable; en la que estaremos haciéndole un homenaje a Adalberto y precisamente su hijo será el anfitrión, con la orquesta que ese día cumple años. Además, el sábado 9 de julio Brayan Álvarez cumple años y esa noche, junto a otras orquestas de música popular bailable como El niño y la verdad y muchísimos otros, vamos a estar celebrándolo. Hay un programa muy variado, disímiles áreas donde el público va a poder disfrutar y acercarse a todas estas propuestas artísticas y culturales.

Junto a jóvenes y relevantes músicos del patio la fórmula del Piña enriquecerá el comienzo de las vacaciones. Dicho evento prácticamente inaugura la jornada veraniega de nuestro país, “Un verano con todos”, como ya se ha pronunciado en las campañas que transmite nuestra televisión cubana. ¿Cómo usted, Arnaldo, invitaría al público avileño, cubano e internacional? Tenemos visitantes españoles, más de treinta participantes extranjeros estarán en el Piña. Los invito convocándolos a disfrutar un verano con todos en Cuba, que a pesar de las dificultades no va a dejar de ser alegre y un verano en que la Cultura no para, ni se apaga. Un verano también con cultura y con buena música.


Piña Colada, otra vez, desde las redes sociales

Desde que en marzo de 2020 la pandemia por Covid-19 hizo presencia en Cuba, los eventos culturales de carácter nacional e internacional se vieron interrumpidos.

Las inicitivas del Ministerio de Cultura y los gestores de los certámenes los mantienen vivios desde las redes sociales, como es el caso del Festival de Música Fusión Piña Colada, que este año organiza un programa por partida doble desde la virtualidad.

La XVIII edición llegará a través de plataformas virtuales, para rendir homanje al 4 de abril, a la juventud cubana, y al 35 aniversario de la Asociación Hermanos Saíz (AHS).

Dos intensas temporadas de música cubana y de contenidos habituales y novedosos alista el comité organizador para este año, según información de Arnaldo Rodríguez, gestor del certamen.

Del 2 al 4 de abril, tendrá lugar la jornada Piña Colada Spring, que combinará propuestas a través de las redes sociales, la radio y la televisión cubanas, con transmisiones de la memoria visual del evento.

Conciertos, documentales, entrevistas y encuentros teóricos vividos en ediciones anteriores, desde la sede habitual Ciego de Ávila, llegarán a estos espacios, como ya se hizo en agosto del pasado año con la edición del Piña Colada Flashback, como alternativa para no detener a una de las cita culturales de la música más importantes de Cuba.

Arnaldo Rodríguez, aseguró a los principales medios de prensa del país, que en el segundo semestre del año se pretende realizar una segunda temporada, que colme los espacios en las redes sociales, pero también permita hacer conciertos presenciales de pequeño formato, en teatros o centros pequeños sin multitud de público, en dependencia de la situación epidemiológica del país.


El Piña Colada, un festival sin etiquetas (+FOTOS)

Es justamente lo que hace que muchos músicos encuentren en la cita musical avileña su lugar exacto: la diversidad.

Y es, además, parte del encanto y las razones por las que la Plaza Máximo Gómez, el Teatro Principal, el Patio del Artex y cuanto espacio en la ciudad de Ciego de Ávila acoja un concierto se llene de un público también diverso.

Incluso, explica los altos índices de audiencia que ha tenido la edición flashback que acaba de suceder a través de las redes sociales, la radio y la televisión debido a la situación epidemiológica que viven el país y el mundo.

En la cita de 2019 David Torrens, que había llegado por primera vez hasta aquella provincia cubana para participar en el Festival Piña Colada, lo explicó a la prensa desde su experiencia personal:

“Yo hago pop, hago trova, un poco de esto y un poco de lo otro y tú tienes que esperar todo el año a que te toque tu festival, entonces Arnaldo ha hecho una cosa muy linda y es crear este festival donde junta a todas las músicas, no es discriminatorio, es todo lo contrario, es para sumar, esto es muy especial. Estoy impresionado de que haya grupos de salsa, de pop, de música alternativa, de rock, de todo y que el público sea capaz, en una misma ciudad, de escuchar y de disfrutar todos esos géneros…”

¿Qué artistas han estado en el Piña Colada? La lista sería interminable, solo mencionaré algunos nombres de músicos y bandas bien conocidos, de esos que con solo pronunciarlos ya nos suenan ciertos ritmos en el oído y usted me dirá si se le ocurre una etiqueta válida para el Piña Colada:

Miriela y Aceituna sin hueso (los primeros que ofrecieron su música en estas citas), Ivette Cepeda, Polito Ibáñez, Interactivo, Pancho Amat, Bobby Carcassés, Maykel Blanco y su Salsa Mayor, Alexander Abreu y Havana D’ Primera, Pedrito Calvo, Bonny y Kelly, Pupy y los que Son Son, Tendencia, Karamba, Raúl Torres, Vania Borges,William Vivanco, Tania Pantoja, Triángulo Oscuro, Tony Ávila, David Torrens, Luna Manzanares, Hayla María Mompié, Diego Gutiérrez, César López y Habana Ensemble, Adrian Berazaín, Enrique Álvarez y la Charanga Latina, Andy Rubal y su grupo, la Orquesta Revé, Alain Pérez y Waldo Mendoza. Toques de Río, Rumbavila, Haydée Milanés, Emilio Vega, Mauricio Figueiral, Alejandro Falcón, Teamglao, Lizzy Proyect o Luis Franco, Buena Fe, Telmary y Habana Sana, David Blanco, Moncada y, por supuesto, Arnaldo y su Talismán.

La lista podría continuar y crecería con representantes, me atrevo a asegurarlo, de todos los géneros, estilos y generaciones de la música cubana. Para los más consagrados creadores y también para aquellos jóvenes inquietos en busca de un espacio, se han abierto las puertas del Piña Colada. Conectado directamente a la Asociación Hermanos Saíz, comprometido desde su concepción con el aprendizaje y el crecimiento, presto a darle play a la música, pero también a pensarla en su vínculo con la sociedad y, especialmente, con la juventud.

Crecería, incluso, con teatristas, artesanos, artistas de la plástica, grupos portadores de las más genuinas expresiones de la cultura popular avileña, porque hace mucho dejó de ser un festival para la música “fusión”, o para la música alternativa, incluso, excede el universo inmediato de la música misma, para dejarla ser también en medio de todas las artes, en medio de la vida.

El Piña Colada es cada vez más un festival para las artes, una auténtica fiesta de la cultura cubana, con la música como núcleo y motor, como protagonista, pero también como pretexto para festejar ese dominio imprescindible e infinito: la creación.


Funk Cimarrón (+ audio)

Un “Dios, negro, americano”, como lo llamase Fito Páez en Festival Internacional de Cine Pobre Gibara 2018. No pudimos tenerlo en 2019, en el evento de música alternativa más grande que vive la provincia Ciego de Ávila cada año; incluso puedo sincerarme, pensé, después que creciese lo suficiente su estándar artístico, jamás podríamos verlo. Muy mal juzgué el poder de convocatoria que tiene nuestro Piña Colada y su organizador, Arnaldo Rodríguez. Pero incluso, lo mejor planificado, comprende margen de error, nadie previó una pandemia, y sí, pareciese en otra realidad una comedia negra.

Este 2020, después de intentar seguirle a Romerías de Mayo, al Festival Internacional de Cine Pobre en Gibara en su edición 2019; y pensar que no sentiría más angustia, el Covid-19 no permitió la celebración del Piña Colada 2020 y con él, tampoco su apertura, en voz de CimaFunk. Sigue la provincia más al centro de la isla careciendo de un buen funk cubano. Nos conformaremos por ahora con una vista digital de su obra y la esperanza de que la AHS en Ciego de Ávila, como la de Holguín en sus Romerías, nos acerque en un futuro próximo, posible, al cimarrón que ha demostrado compromiso con la institución, a la cual se asocia.

En 2018 no existía más que de Los Boys y «Me Voy… pa’ mi casa» no era una frase tan popular entre el cubano común como ¡Ay, dios mío!, efecto adverso al de los dos años siguientes, el fenómeno del funk cimarrón había electrificado no solo La Habana, sino desde el Cabo de San Antonio hasta la Punta de Maisí. Destacando en sus siguientes audiovisuales, una saga de Daniel Arévalo conectada por la dirección de arte y la aparición de personajes recurrentes, con una selección de vestuario acorde con la tendencia de su música. Dicha saga comprende las canciones «Me voy pa’ mi casa», «Ponte pa’ lo tuyo» y «El potaje».

El Café Barquito de la sede avileña –a propósito, sería un buen lugar donde podría replicarse la presentación favorecida por NPR Music en su modalidad audiovisual llamada Tiny Desk Concert–, donde tuvo la posibilidad de estar el artista junto a su grupo, con el estreno de futuros sencillos como «Cocinarte». En un espacio que han compartido Sting, exvocalista de The Police; el rapero Shaggy y la británica Adele. Con el proyecto de patio que labora la Asociación en Ciego de Ávila, o, la no primeriza coordinación con el Hotel Rueda o Patio de Artex, tomaría la ciudad dos bocanadas del intérprete, con la posibilidad de dos presentaciones de distinto formatos.

En el «negocio» de un amigo emprendedor, negocio de esos que pluralizan la audiencia de nuestra cultura, copiando información a memorias flash, discos duros y CD; puedo recordar a un señor de avanzada edad, que aparte del reguetón quería copiar, a pedido de su nieto, esa canción «…y si tú quieres me voy pa’ la tuya». El señor era del municipio Florencia. Para que sepan, este municipio no tiene ni discoteca y cuenta con una sola entrada a Ciego de Ávila y otra a Sancti Spíritus, mediante carreteras que conectan con otros municipios, además, no comprende vías directas a ninguna de las cabeceras municipales, ni a la Carretera Central, ni Autopista, ni Circuito Norte. Y hasta ahí ha llegado la música de Cimafunk.

El cantante ya es internacional y Billboard lo recomendó como música para ser música escuchada en 2019. Al primer trimestre de 2020 ha colaborado con figuras de los más altos estándares de la cultura musical cubana como Omara Portuondo, Chucho Valdés, La Orquesta Aragón, Juana Bacallao, “El tosco”, Pancho Amat, Roberto Carcassés, director de Interactivo; Alexander Abreu; y con otros de la cultura internacional, como el Latín Grammy, peruano-americano, Tony Succar, la banda soul de New Orleands The Soul Rebels, Tarriona Tank Ball y el argentino Fito Páez.

Han sido tres Trovándote, peñas de ocasiones especiales. Y recuerdo, desde el concierto de Kamankola en marzo de 2019, motivo de su gira nacional, que Michel Pérez Abreu, conductor habitual de los eventos de la Asociación, rifaba el CD «Antes que lo prohíban» a quien adivinase que Cimafunk era el artista alterativo más promocionado del momento.

Muchos los estábamos esperando, pensando que ese momento… ya venía llegando.


Morón es un centro para el jazz

A ocultas del conocimiento generalizado del público mundano, parte de este, gustoso incluso del buen arte; cerca de los días veintitantos de marzo se celebra en Morón, ciudad del Gallo, el Jazz Centro. Organizado por el quinteto La Familia; parte importante de la jazz band compuesta por 13 músicos, con un sobresaliente predominio de instrumentos de viento en las noches de concierto, tales como: la trompeta, la familia del saxofón y el trombón. La eventualidad gana espacio en el teatro Reguero, local que, en futuros años, se estima no alcance para suplir las necesidades de la audiencia.

En una provincia como Ciego de Ávila que para nada es la más destacada en la proyección artística, Morón se muestra como una alternativa cultural de excelencia, gracias al Jazz Centro. El festival surge desde el seno de la familia de músicos Oney. La necesidad de extrapolarse de los cayos turísticos, que, a pesar de ser una excelente oportunidad de trabajo para los artistas, es una prisión de la libertad musical y enriquecimiento del alma. Nace en el año 2015 un nuevo espacio para la música en vivo de orquesta, teniendo sus raíces en una peña representativa del género, con sede en la Fundación Nicolás Guillén de la localidad.

La longevidad no es una característica de dicho espectáculo, pero la calidad sufre sus más altos extremos en el seno de su celebración, justo una semana antes del Piña Colada. A pesar de su corta vida, no se ha dejado reposar la costumbre sobre el mismo, la participación de invitados como, el de su tercera edición, Alfred Hubert Thompson Grinion, director de Caribbean Emsemble; el grupo moronense Dharma, indefinible en un género en específico a pesar de la línea audiovisual que proyectan; Mestizaje, grupo de jazz de Matanzas con jóvenes y virtuosos representantes, y Liván Tartabull y su quinteto de saxofones, son una variable indefinible hasta su llegada cada año.

Jazz Centro 2018

El anhelo de tener en la eventualidad sin precedentes, a músicos de la talla de Alain Pérez, es un deseo que no se le pasó por alto a Dairon Oney, gran amigo del trinitario, en el festival Piña Colada 2019 durante la clase magistral del sonero en la Asociación Hermanos Saíz en Ciego de Ávila. Su cuarta y próxima edición estará dedicada a un multiinstrumentalista moronero, integrante de la agrupación Bellita y Jazz Tumbatá, Miguel Antonio Miranda López, alias El pulpo; nombre ganado por su capacidad para ejercer varios instrumentos a la vez.

Miranda, es también padre del baterista integrante de Dharma, Dairon Miranda Valladares, quien es bien recordado por protagonizar una extraordinaria guerra de baterías en la segunda edición del evento, en 2018. Magnífico sería presenciar en una segunda parte, tal derroche de talentos, esta vez padre e hijo.

Varias locaciones han recibido al elenco en su trayectoria, adaptado a la organización de cada año, tales como la sede Nicolás Guillen, la presentación especial en el cine Higuera del municipio Bolivia (en 2019) y la habitual descarga del último día en el Centro de Casas de Morón, manteniendo su sede principal en las primeras dos noches. No es secreto que, público del municipio cabecera anhela la extensión del festival hacia su territorio, lo cual sería magnífico, si descartamos el miedo a que nos sea extirpado y nunca más vuelva a ser Morón y su reguero un centro para el jazz.