La Luz


La ciudad de las golondrinas

Hasta marzo, fue un misterio; techos de pizarra vistos al vuelo desde los puentes elevados, que los ómnibus rebasan en minutos. Antes y después, a través de las ventanillas, la sabana inmensa, como en un cuento de Ray Bradbury. Esta vez, yerba reseca que se prendía como yesca, como en un texto de Juan Rulfo: el llano en llamas.

 A través de la noche y con los chicos de Ediciones Holguín, Elizabeth Soto y Robert Ráez, viajamos a la Feria del Libro de Ciego de Ávila, cargados de libros y esperanzas. Causas y azares habían aplazado abordar el tema en esta columna; hela aquí, patinada por el tiempo, que sosiega las emociones.

ciego 3Actividad para niños.

Ojerosos, llegamos al avileño parque José Martí justo para la inauguración salpicada de niños y zancudos. Nos hallamos una guagua de vacacionistas holguineros y al inefable Félix Sánchez, narrador valioso de las letras cubanas y hombre cabal.

Las guerreras Natacha y Yanelis, al frente de Ediciones Ávila y el Centro Provincial del Libro, respectivamente, nos abrieron las puertas de su ciudad sin muros e hicieron los honores como anfitrionas. Cuando la mujer culta y virtuosa unge la obra… ¡guao! Martí tiene razón. Así, fueron quedando nuestros libros y afectos, en tertulias, presentaciones, paneles, charlas, como en un diálogo interminable.

ciego 5Robert Ráez y Elizabeth Soto presentan publicaciones de La Luz.

De jornada en jornada, la feria se abrió como abanico. La Casa de la Trova nos desveló con los proyectos de música y poesía de la Asociación Hermanos Saíz, una mezcla que colmó expectativas y donde Soto dijo sus poemas; en otros espacios, presentaría Ráez su novela Boustrofilia.

La tropa fue creciendo con esa poeta grande que es Mae Roque, los escritores Yamila Ferrá, Larry Morales, Massiel Mateos y Carmen Hernández, también editora y esotérica; el crítico cinematográfico y gastronómico Frank Padrón; el poeta tunero Armando López; el profesor Pedro Pérez Rivero; el teatrólogo Omar Valiño, director de la Biblioteca Nacional; los jóvenes autores Ilieva Rodríguez, Leo Busquet y Yasmany Cisneros; el talismán de Ciego, Arnaldo Rodríguez, que organizaba su musical Piña colada; junto a Leidi Vidal y Katia Siberia, del periódico provincial Invasor, una visita pendiente.

ciego 2En el área digital Isla Interactiva.

Imposible olvidar el espacio Isla Interactiva, gestionada por Yaudel Estenoz y donde los de La Luz presentaron libros digitales de su casa editora; la perfecta versificación de Roly Ávalos; los teatristas, que hacían las delicias en espacios como la Casa de Cultura, cuyo público infantil me sobrecogió; o la atronadora simpatía de Manolo, descendiente de sefardíes y gran cocinero.

ciego 4En el Café Literario, junto a nuevos amigos .

Lo confieso: todo el tiempo percibí una sobrecogedora sensación de dejá vu, de haber recorrido ya sus calles, o haberme sentado en su Café literario, donde el aroma de la colada invade la estantería y uno va a charlar con amigos. Me fue entrañable, incluso, el duelo que vive Ciego por dos de sus artistas, Arlén Regueiro y José Rolando Rivero, fallecidos prematuramente.

De allá me traje, en el corazón, un montón de amigos, el proyecto de una antología de narradores cubanos para Ediciones Ávila y un descubrimiento: la agrupación jazzista La familia, cuya actuación me sedujo. Lo otro, la visión del milagro: una ciudad llena de golondrinas, anidando en los capiteles, revoloteando sobre los tejados, llenando de puntadas el cielo demasiado azul.


Nota editorial de Ediciones La Luz

Hoy se cumplen 26 años de la publicación de 𝘉𝘶𝘧ó𝘯 𝘥𝘦 𝘋𝘪𝘰𝘴, cuaderno de décimas de José Luis Serrano. Cuentan los amigos que aquel 7 de mayo de 1997 se fueron hasta el aeropuerto Frank País de Holguín donde aún quedaba un grupo de Romeros dispuestos a regresar a La Habana.

Seguramente estaban agotados, como suele ser en los días finales de cada Romerías de Mayo, pero eso no impidió que José Luis Serrano mostrara al mundo su primer libro, que vino a ser para 𝗘𝗱𝗶𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗟𝗮 𝗟𝘂𝘇 nuestro primogénito, el bienamado.

Y cantó Alberto Tosca «Paria» y «Aunque yo viva sembrando para ti»; y Ronel González elogió a aquel joven poeta que se mostraba desde ya, como la voz que ha venido a marcar tonos y derroteros dentro de los rigores del metro poético.

Han pasado 26 años y Ediciones La Luz continúa acercando a sus lectores los libros donde otros han puesto «el corazón de raíz», en una voluntad obstinada de acercar a todos belleza, inteligencia y verdad.

Nuestro equipo creativo felicita a cada uno de los autores que ha confiado en nosotros; a los artistas que han aportado las más bellas imágenes para los libros; diseñadores, editores, correctores, realizadores audiovisuales y también, a los que llevan hasta industria nuestros sueños y los devuelven en papel impreso; a las manos prolijas que mantienen lustrosos los sitios donde la luz reposa; y a quienes administran lo escaso y lo comparten como una aromática taza de café.

A todos, 𝗟𝗮 𝗟𝘂𝘇 les pertenece.


Visitaciones, cien años de Fina en La Luz

En varios países hispanohablantes este 28 de abril se celebró el centenario de Fina García Marruz. La poeta de las pequeñas e intensas cosas y de los ritos, muchas veces cotidianos, del vivir; el último mito del también mítico Grupo Orígenes, nucleado en el valioso culto a la amistad, el arte y el poderoso influjo de José Lezama Lima; la ensayista de penetrante y aguda mirada crítica, falleció el 27 de junio del 2022, a poco más de dos meses de celebrar sus 99 años.

Fotos cortesía de Ediciones La Luz .

Fina es una de las autoras más significativas de las letras en idioma español y su magisterio literario hace eco en disímiles escritores de varias generaciones (incluidos los más jóvenes) que han encontrado en poemarios como Las miradas perdidas (1944-1950), Visitaciones (1970), Créditos de Charlot (1990), Los Rembrandt del Hermitage (1992), Viejas melodías (1993) y Habana del Centro (1997), entre otros, motivos, cercanías y afinidades con su obra literaria.

Fotos cortesía de Ediciones La Luz .

 

Como homenaje al centenario de Fina, Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz en Holguín, en la peña “Oda a la Joven Luz” y en unión a la sección de Literatura de la AHS holguinera, quiso celebrar la vida y obra de la Premio Nacional de Literatura en 1990.

Eugenio Marrón, poeta y editor, abordó el contexto histórico y literario en que la autora de Visitaciones conformó una de las obras puntales dentro de Orígenes. Su primer encuentro en los años setenta con Fina y Cintio Vitier, su esposo y uno de los grandes intelectuales cubanos, fue el pretexto para evocar a una de las más lúcidas investigadoras de la obra de José Martí. Marrón recordó la amistad y las visitas a ambos escritores a través de momentos de la obra de la ganadora de Premio Pablo Neruda (2007), el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2011) y el Premio Federico García Lorca (2011), además de la Orden Félix Varela (1995) y en 2013, la Orden José Martí, que son reconocimientos a su amplísima impronta en la cultura cubana.

Fotos cortesía de Ediciones La Luz .

En un segundo momento, Liset Prego, poeta, editora y coordinadora del evento “Palabras Compartidas”, de las XXX Romerías de Mayo, que se celebrará del 2 al 8 de ese mes, adelantó detalles del homenaje que se le rendirá a la autora de Créditos de Charlot con la publicación del cuaderno bilingüe en francés y español Quiero escribir con el silencio vivo, que integra la colección Analekta y cuenta con una versión enriquecida en formato de audiolibro, con el título Quiero escribir con el silencio vivo. Poemas de Fina García Marruz en la voz de José Adrián Vitier.

Fotos cortesía de Ediciones La Luz .

El audiolibro, en la colección Quemapalabras, tiene el valor añadido de que la mayoría de los poemas fueron grabados por el nieto de Fina, y que el arte de diseño de Robert Ráez parte de una pieza de la artista de la plástica Silvia Rodríguez Rivero, nuera de la escritora habanera. Para Prego la poesía de Fina “se ofrece desde la voz de su nieto José Adrián Vitier Rodríguez, quien como patrimonio ontogénico ha heredado la cadencia, el ritmo y el tono de Fina al leer sus textos”.

El joven José Hernández (DJ Acid Seduction) participó con la musicalización de cuatro de los textos escogidos, leídos por jóvenes autoras de la sección de Literatura de la AHS en Holguín: Ana G. Ramos, Lely Carrasco, Idania De La Caridad Salazar y la propia Prego. De esta manera se suman “notas de actualidad desde la lectura de jóvenes autoras y la música electrónica”, mientras las escritoras aportan la recontextualización de una poética que pretende “contar la maravilla”.

Fotos cortesía de Ediciones La Luz .

Liset, además, agradeció la colaboración de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, de Habana Radio, la Casa Vitier García-Marruz y la periodista Magda Resik. Asimismo, destacó la participación de Radio Angulo y del realizador Amalio Carralero en su realización.

El evento “Palabras Compartidas” de este año llevará como eslogan el verso de Fina García Marruz: “…Queremos contar la maravilla”. Esta “Oda a la Joven Luz” cerró con las lecturas de Idania de la Caridad Salazar Cruz, Robert Ráez, Reynaldo Zaldívar, Elizabeth Soto, Erian Peña y Norge Luis Labrada, quienes prestaron sus voces para que la poesía de Fina García Marruz se escuche hoy, como si los cien años cumplidos solo fueran el inicio de “una dulce nevada”.

Fotos cortesía de Ediciones La Luz .

Algunas Poses en La Luz

Bien entendido Octavio Paz, queda dicho que escribir un poema es siempre un acto de reconstrucción de la historia

Siempre que hablo de un libro de poesía, debo aclarar que no soy poeta. No puedo escribir poesía porque la respeto demasiado para ensuciarla. Por eso respeto tanto a los poetas y doy gracias a Dios que existen para poder leerla y disfrutarla. Ese fue el caso del libro Poses, de Norge Luis Labrada.

Cuando uno se enfrenta a un libro de poesía, cualquiera que sea, sobre todo, cuando es un autor nuevo para él, es un reto. Uno comienza a leer y comienza a conocer a ese autor.

Poses es un libro hermoso. No solo por la excelente factura, ya célebre en los libros de Ediciones La Luz. Poses un libro publicado en Ediciones la Luz, el año 2019.

Lo primero que nos llama la atención en el libro es la cita de Oscar Wilde: Ser natural es la más difícil de las Poses. Esta es una frase que junto al verso: son fumadores de historias, resumen magníficamente el sentido del libro.

Poses en un libro de poemas en verso libre, que rejuega con la estructura de los poemas, ya por el sentido de lo estético, lo visual y performático en el poema, así como para indicarle al lector el ritmo con el que su autor quiere que sea leído el poema. De este modo, aunque seas un lector lento (como es mi caso) Norge ha sido capaz de llevarme a su ritmo y tempo en todo momento. Creo que esto es uno de los grandes logros del autor en su libro.

El libro está dividido en tres secciones muy bien identificadas y con una temática diferente en apariencia, pero con una corriente interna que los interconecta a la perfección. Estos, pueden ser la belleza en el dolor y espíritu que transmiten sus versos y la historia. Esta es una selección de poemas que nos da un vistazo a la historia.

Ya sea la historia del propio poeta… como dice Luis Yuseff: El poeta también forma parte del paisaje y siempre existe una participación inevitable, y muchas veces involuntaria, del sujeto-poeta en los destinos históricos de cada nación. Imposible esquivarlo.

Como dije al principio, este poemario me ha dejado conocer una etapa, un fragmento de la historia del poeta. Una época de mucho trabajo, donde se dislumbran las vicisitudes del escritor/hombre de familia/trabajador, los problemas que todos tenemos para balancear la vida diaria con la creación artística. Tanto es así que el poeta aparece repetidamente como personaje en su obra.

Dice Jorge García Prieto que los mejores poemas salen del dolor, del sufrimiento. Quizás por eso este poemario es tan bueno, tan sensitivo, empático. Es un libro que, a pesar de eso, es un libro hermoso en su interior. Hay belleza en las palabras, la historia y las Poses de este sujeto lírico/autor frente a la vida.

La segunda parte es la dedicada a los Monarcas. Pero no se dejen engañar por los títulos. Cada uno de los poemas habla sobre sus reinas, sus mujeres. Mujeres como Ana Bolena, las 6 esposas de Enrique VIII, Isabel I de Inglaterra y María de Escocia.

En esta parte del poemario el autor hace un alarde del conocimiento histórico de la época. No de ese que sale en todos los libros de historia y Wikipedia, sino de uno más profundo. Norge te abre una ventana y te deja observar los siglos 15 y 16, su olor, sus costumbres, su lodo, etc. También el amor, la traición y la esperanza del poeta, las poetas de esa época. No pocas similitudes podemos encontrar entre nuestra época y la de Monarcas. Por lo menos, en lo que vive el poeta y su forma de ver e interpretar el mundo. De descubrir cuáles son los verdaderos protagonistas de cada tiempo.

Cruceros

Es el regreso hacia la modernidad. Regreso a la época de la buena música. Son poemas llenos de intertextualidades y referencias a la cultura de nuestra generación. Poemas dedicados a Amy Winehouse, donde Amy es protagonista, Nina Simone, Madonna y sus grandes éxitos y donde me sorprendió gratamente ver un poema dedicado a una gran poeta María Liliana Celorrio.

Entre estas tres partes del libro, el poeta es el elemento común. Ver el mundo a través de los ojos de un poeta debe ser una experiencia increíble.

Yo siempre les he dicho a mis amigos poetas que ellos están locos. No puede ser que puedan estar bien de la cabeza para escribir lo que escriben. Y creo que el que está loco soy yo, que no puede ver las cosas tal y como ellos lo ven.

El poeta, y en este caso Norge con Poses, lo que hace es traducir esto que no veo, ponerlo en formas poéticas, con gran belleza de imágenes, estructuras interesantes y contarme la historia.

Sí, porque Poses, a pesar de ser un libro de poesía, en cada poema hay un cuento, una historia dentro de muchas otras historias. El libro nos muestra las diferentes Poses del autor ante cada situación vivida, descrita, posible o imposible. Es su forma natural de describir, exorcizar o como quieran decirles, ese sentimiento que tiene el poeta por dentro.

Crucero es la sección del libro que une a las dos anteriores. Al igual que sus predecesoras, juega con la intertextualidad y referencias a Personas y Personajes, pero también a libros conocidos. Libros entre los cuales descubrí (pienso yo que, como un pequeño homenaje) a Pasos en la Hierba, del Maestro Heras León, entre muchos más.

Estas son las Poses de Norge Luis Labrada, es su historia reflejada en la de muchos otros, son sus vivencias, su conocimiento concentrado en poemas/relatos. Es un libro que demuestra que la belleza puede radicar en cualquier elemento de nuestras vidas.

Poses es un libro hermoso. Espero que las disfruten tanto como lo hice yo.


Promueve Ediciones La Luz audiolibro dedicado a los Hermanos Saíz

Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín, promueve en varias de sus plataformas digitales el audiolibro “Los cielos desiertos. Poemas de Luis y Sergio Saíz en las voces de jóvenes artistas cubanos”, atractiva novedad de su amplio catálogo.

El proyecto, que obtuvo la Beca de Creación “El reino de este mundo”, que otorga la AHS, contó con la selección de la periodista y escritora Liset Prego, y reúne a diez miembros de las diferentes secciones de la filial holguinera de la Asociación para volver sobre la obra y pensamiento de los hermanos Saíz.

Prego comentó a la ACN que el material circula además de las redes sociales, en discos y para su promoción incluye otros soportes como pegatinas, carteles y cápsulas de un minuto.

Publicado en la colección Quemapalabras, con la colaboración musical de DJ Acid Seduction, realización de Amalio Carralero y asesoría de los actores Fermín López y Yordanis Sera, el audiolibro ofrece la Cuba soñada en diálogo con los jóvenes de hoy.

Este es un homenaje con palabras que siguen siendo de los hermanos Saíz y mantienen la autenticidad del primer día, para volver sobre su obra y pensamiento como una brisa fresca que sigue los pasos de estos jóvenes rebeldes, añadió.

Destacó además que en “Los cielos desiertos” participan artistas de varias manifestaciones, desde escritores, músicos, pintores, realizadores audiovisuales, lo que le aporta una riqueza de experiencias creativas propias del trabajo de la AHS.

La beca “El reino de este mundo” es uno de los incentivos de la Asociación Hermanos Saíz para apoyar los procesos de creación artística e investigación sobre temas de la cultura desarrollados por sus miembros en las diferentes provincias.

“Los cielos desiertos. Poemas de Luis y Sergio Saíz en las voces de jóvenes artistas cubanos” se presentará también en la Feria Internacional del Libro en Holguín, a desarrollarse del 16 al 19 de marzo.


De izquierda a derecha o viceversa, se escribe una novela

De todas las veces que me he sentado a leer Boustrophilia, esta es quizás la más difícil, porque hay muchas maneras de leer, y mis lecturas han tenido variadas perspectivas. La leí primeramente como la amiga cercana que le dan la emoción de la sorpresa de un texto nuevo. Luego, la leí una y mil veces como la editora que ayudaría a componer el cuerpo dramático, la leí como diagramadora y todas estas lecturas tuvieron un diálogo, una confrontación para el ejercicio de la crítica.

No vengo a decir si el libro en cuestión es bueno o malo, partiendo de esa teoría subjetiva y permeada por ridículos referentes particulares, he venido a analizar una novela (y este término lo discutiremos más adelante) escrita por Robert Ráez, cuando no era mi amigo, así sin más preceptos.

En esta primera impresión de la reseña, hablaré del autor con respeto, llamándolo solamente por el apellido, lo que aporta merecida connotación.

Boustrophilia, está compuesta por once narraciones que poseen vasos comunicantes, en los que se incluyen personajes que viajan de una historia a otra, donde se trastoca el tempo y el narrador, omnisciente o testigo indirecto, personaje cínico a la sombra de la trama, vaga con facilidad por los diferentes modos y tiempos verbales, dejando ver desde el principio que se trata de un autor con amplia facilidad para contar.

¿Quiénes son los personajes? ¿Cuál es la manera de introducirlos? ¿Qué recursos utiliza para entrelazar estas historias? ¿Qué se entiende por Boustrophilia?

Son muchas las preguntas que surgen al enfrentarse al primer texto, sin título, como pórtico, pero donde un exordio anterior anunció que en la sucesión de hechos se escucharán charlas, (hubo un pequeño diálogo interno con Cortázar y sus más conocidos alter egos) donde la voz que narra es una mujer, y donde Ráez, un poco inexperto, deja ver a ratos un cierto descuido del lenguaje, que no caracteriza a una mujer desenfadada o irreverente, sino más bien desaprovecha un poco «la sensibilidad de un buen discurso femenino». A pesar de esto, resuelve despertar la atención, comienza a enumerar sentencias que van conformando y mezclándose con su verdadero yo: Lo difícil es saber dónde está el punto final. Y yo lo tomo como una de esas certezas absolutas de vida para seguir en mi lectura que esta vez transita por la caracterización de los personajes. Todos, excepcionalmente todos, son un guiño de la personalidad del autor.

Hay mucha verborrea pensada para resaltar el uso de un lenguaje simple, jergas, poco tecnolecto especializado porque no viene al caso, y un orden de colocación de los elementos en la oración que nos remiten al término de bustrophedon, manera de escribir trazando un renglón de izquierda a derecha y el siguiente de derecha a izquierda. Así logra Ráez jugar con mi lectura, que se ve interrumpida a ratos, por explicaciones, argumentos, existenciales, que se vinculan mientras se desarrolla otra idea, otra oración, y no me incomoda, en esta obra, es sin dudas, su estilo. Un estilo que supo mantener hasta el cierre.

Particularmente, mis asombros radican en la memoria intertextual que desarrolla el autor. Me impresiona sobremanera cómo la voz inicial desconocida, cuando se abre la primera puerta o la primera historia, termina haciendo alusión a términos que deberían ser sinónimos de «rara». Luego Ráez presenta a sus personajes mientras irrumpe como una aclaración: Celia es una tipa digna de portar el calificativo de rara. Me ubica. Si por algún momento esta filia de Ráez por su tendencia al Boustro me inhibe de algún entendimiento, advierto dos momentos de singular pasión cuando avanzo por estas líneas. Y es que hay dos sistemas de escritura que le alabo, pero para comenzar a ahondar en esta explicación debo cambiar y pasar a la siguiente fase:

Lo que escribió Robert, sin el apellido, manteniendo la connotación.

Sucede con «la cosecha de los poetas», mi cuento preferido. Y es que el problema del idioma y de cómo lo emplea tiene carácter espiritual, si lo quiere redimir, lo espanta, lo empobrece, pero con recursos que van desde la fina sátira hasta lo que puede resultar un poco irrespetuoso. Pero la literatura nos permite ser así, farsantes, insolentes, abruptos, repletos de palabras ofensivas que podrán ser gritadas sin miedo a la reacción. Robert se explaya, comenta, y no puedo decirle que tentó muchísimo al espíritu del viejo Virgilio cuando aseguró que Si muero en la bicicleta no me pongan flores, poco puedo señalar cuando al poema lo encabrita, y forma, como diríamos en la mesa de trabajo, tremendo relajito. Mientras yo esperaba ver impresa de una vez mi traducción de la poesía de Jacques Prévert, «la cosecha de los poetas» me recordaba a Jake the pervert, por otra parte, la mención constante de referentes de la literatura para detenerte a pensar o a reír como cuando por culpa de César, Santiago terminó leyendo a Yuri Lotman, estallé de risa solo de pensar en la teoría abstracta.

Estamos ante una novela que, aunque corta, tiene bien delimitados los elementos que la distinguen. La construcción de una historia narrando la manera de construir la historia es una de las ideas esenciales donde Robert se burla del narrador hipodiegético y en el que además se convierte.

Robert ha escrito un buen libro, yo lo he editado. Robert ha diseñado con merecido elogio su propio libro, yo lo he diagramado. Como ha sido de imperfecta nuestra aproximación, asimismo se han escurrido algunos errores, monosílabos sueltos, tracks demasiado apretados, palabras mal partidas, pero nos hemos perdonado todo al calor de la felicidad de ver el libro impreso. Y como escribiera el propio autor a manera de dedicatoria en la página impar: hay muchas maneras de amar, pero la nuestra es excepcional.


La Luz es reconocida como la mejor editorial del año en Cuba

Ediciones La Luz, sello de la Asociación Hermanos Saíz en Holguín, recibió en la XXXI Feria Internacional del Libro de La Habana el Reconocimiento Especial que entrega por primera vez el Instituto Cubano del Libro (ICL) a partir de los resultados integrales del año, a la mejor editorial en este periodo, entre las 188 casas que integran el sistema editorial del país.

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

En la ceremonia, realizada en la Sala Nicolás Guillén de San Carlos de la Cabaña, epicentro de la Feria, se subrayó “la atención esmerada a los escritores que conforman su catálogo, el cuidadoso trabajo de diseño y edición de sus publicaciones, las excelentes campañas promocionales que iluminan antes, durante y después del suceso de un nuevo libro; así como por una inteligente y ardua gestión editorial que logra incorporar bajo una misma luz consagradas plumas nacionales y extranjeras y los más prometedores escritores jóvenes del país”.

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

El reconocimiento, recibido por el poeta Luis Yuseff, editor-jefe del sello, valida el desempeño de Ediciones La Luz y su compromiso consciente y total hacia la literatura y al libro, no solo en su soporte físico –con la cuidadosa edición y los atractivos diseños de Frank Alejandro Cuesta y Robert Raez–, sino con un atractivo trabajo en los caminos del libro digital (e-book) y los audiolibros, como lo evidenció el catálogo que, en retrospectiva, presentó en la Feria del Libro capitalina (entre las novedades encontramos Territorios en conflicto. Una mentira de la luna, homenaje de poetas holguineras a Carilda Oliver; y Si caigo al pozo no me pongan flores, cuentos de Virgilio Piñera en la voz de escritores de la sección de Literatura de la AHS; además la serie audiovisual Retoños de almendros, realizada junto a los Estudios Anima, del Icaic en Holguín).

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

Campañas promocionales realizadas en diferentes soportes, desde impresos hasta audiovisuales, como Buscando el libro justo, del 2022, y la reciente La luz te pertenece, acompañan el trabajo durante más de un año del sello. En su amplio catálogo encontramos títulos recientes que reafirman el reconocimiento entregado por el ICL, como En el último día del mundo, del Premio Cervantes mexicano José Emilio Pacheco; No es prudente recibir caballos de madera de parte de un griego, del colombiano Juan Manuel Roca; Fatamorgana de amor con banda de música, de Hernán Rivera Letelier; Instrucciones para dibujar un pájaro, de Jacques Prévert; Consejos para no acatar, de Miguel Barnet, e Islas Gilbert, del reciente Premio Nacional de Literatura Delfín Prats, de quien La Luz publicó su poesía completa con el título El brillo de la superficie; además de libros de jóvenes autores como El palacio de las Ursulinas, de Martha Luisa Hernández Cadenas; Cómo se escriben los clásicos, de Idiel García; Las fauces, de Lourdes María Mazorra; Boustrophilia, de Robert Raez, ganadores del Premio Celestino de Cuento 2019 y 2020, respectivamente; Zapping, de Ragnar Wilfredo Robas; y Por la tierra prometida. Migración latinoamericana en el cine, de Amanda Sánchez, entre otros títulos.

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

Ediciones La Luz recibió, además, el Premio La Puerta de Papel, reconocimiento que reconoce el trabajo del Sistema de Ediciones Editoriales y estimula el trabajo de autores y el quehacer de todas las personas que intervienen en el proceso creativo del libro, por el poemario Yo es otro, de Frank Alejandro Cuesta, con edición de Luis Yuseff y diseño del autor. El jurado estuvo integrado por Olga Martha Pérez, como presidenta, David López Ximeno y Osmany Echevarría.

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

Bajo la máxima martiana “Leer es crecer”, la Feria Internacional del Libro se realizó del 9 al 19 de febrero en La Habana y se trasladará en los siguientes meses a las demás provincias del país. Con Colombia como País Invitado, está dedicada a la bibliógrafa e investigadora Aracely García Carranza y al Premio Nacional de Literatura Julio Travieso, y recuerda los centenarios de la poeta y ensayista Fina García Marruz, y del científico y naturalista Antonio Núñez Jiménez.

Fotos cortesía de Ediciones La Luz

Fotos cortesía de Ediciones La Luz


Analektas poéticas con Manuel García Verdecia y Eugenio Marrón

Manuel García Verdecia y Eugenio Marrón nacieron en 1953. En el año del centenario del Apóstol. Verdecia en Marcané y Marrón en Baracoa, aunque sus últimos libros enrumben la geografía natal hacia La Habana. Ambos pertenecen a una generación que colocó con fuerza a Holguín, en la década del 80, en el plano literario cubano; la primera que como grupo persiguió intenciones y búsquedas comunes con avidez humanista. Sus libros iniciales nacían estampados con la tinta húmeda de Ediciones Holguín y en sus portadas lucían obras de pintores y grabadores necesarios también en esa cartografía que, desde lo cultural, traza cada sitio. La Semana de la Cultura y el Premio de la Ciudad acompañaron muchas de esas andanzas. Luego de libros y galardones, y pasadas casi cuatro décadas, Manuel García Verdecia y Eugenio Marrón, que hoy blasonan una trayectoria reconocida en el país y más allá de sus aguas, nos acompañan desde la permanencia y la fidelidad con la escritura como fe de vida.

Con la publicación de los números 42 y 43 de la colección Analekta: los poemarios Romeo & Julieta en Manhattan, de Marrón, y Ramas de álamo y otros poemas, de García Verdecia, Ediciones La Luz agradece a dos autores que han acompañado, desde la génesis en 1997, las búsquedas en las profundidades de la letra (ya no solo impresa). Sería difícil escribir la historia del sello –pues para La Luz la memoria es sedimento– sin subrayar el aporte que, de diferentes maneras, amigos y maestros como Manuel y Marrón han realizado a la editorial. Presentaciones de libros, paneles, conferencias, prólogos, jurados en el Premio Celestino de Cuento, palabras para catálogos e inauguración de exposiciones, traducciones en el caso de Manuel… o la conversación profunda y edificante, taza de café por medio, al caer la tarde… son momentos en los que ambos han compartido su sabiduría. Porque básicamente Manuel García Verdecia y Eugenio Marrón, más allá de que hayan incursionado con acierto en la narrativa, la poesía, el ensayo, la edición, la pedagogía o la traducción literaria, son dos amigos sabios –en la acepción de sabio más cercana a la palabra maestro– que conocen que para que nuevos frutos crezcan en el árbol de la vida –un árbol donde la ética entronca con el humanismo y donde literatura, civismo y Patria alimentan las raíces– es necesario compartir la esencia, como un padre que abraza a un hijo a veces díscolo pero siempre agradecido y soñador.

En estos poemarios “Marrón dialoga con motivos clásicos, desde «las voces que traen el sitio de Troya» hasta «los campamentos en la noche de Cartago». Manuel explora la primitiva forma de la palabra y tensa el arco en el poema inicial: «vida es la flecha en su curso», asegura. Se advierte en los versos de Marrón el misterio cómplice que conecta a los amantes; Manhattan o Damasco son solo pretextos para ese amor que llega en «año terrible». Manuel sopla los rescoldos de los Cantares de Salomón, y jura amar en el minuto preciso y desear un minuto después”, digo como el poeta Moisés Mayán al presentar los cuadernos en la pasada edición de la Feria del Libro en Holguín, que homenajeó la impronta de ambos en las letras holguineras y cubanas. Estos textos, realizados en una de las colecciones más modestas y al mismo tiempo más hermosas de La Luz, fueron creadas para agasajar a los autores y se distinguen por el diseño de Robert Ráez, y la edición y corrección de Elizabeth Soto, quien tuvo a su cuidado los audiolibros (otro homenaje) que resguardan las voces de Eugenio y Manuel.

Hoy Eugenio Marrón y Manuel García Verdecia “vuelven a ser por obra y gracia de la palabra, los autores de Los pedidos de la lluvia y de La consagración de los contextos”, sus primeros libros… En este momento “dejan de ser dos de los intelectuales cubanos más activos y prestigiosos de su generación; el tiempo es engañoso (…) pues son los mismos muchachos de antaño, los protagonistas del boom literario de los ochenta” en Holguín. “Están con nosotros, ocultando su timidez tras las cubiertas de Romeo & Julieta en Manhattan y Ramas de álamo y otros poemas”, cuadernos donde crecen las formas de la luz ganando los espacios, con el mismo misterio e idéntica expectativa a aquella primera vez en que el plomo recibió la tinta bajo el ojo absorto, y los nervios se agitaban y el corazón palpitó con fuerza y las palabras, nacidas en las noches bajo el ángel protector, empezaron a crecer entre las formas de lo impreso.


Libros del talento joven

Como cada año, son diversas las propuestas que llegan a la Feria Internacional del Libro de la mano de la Asociación Hermanos Saíz (AHS). En su sede del Pabellón Cuba, la organización, junto al Centro Provincial del Libro de La Habana, ha preparado, además de la venta de importantes obras de la literatura, actividades recreativas y culturales para niños, adolescentes y jóvenes.

Momentos claves de la jornada serán las presentaciones de las editoriales de la Asociación: La Luz (Holguín), Sed de Belleza (Villa Clara), Reina del Mar (Cienfuegos), Aldabón (Matanzas) y Áncora (Isla de la Juventud), que adornarán la feria con libros inéditos dedicados a figuras de la literatura cubana como Delfín Prats y Miguel Barnet.

Y un encuentro especial será la entrega de los Premios Calendario 2023, en alianza siempre con la Casa Editora Abril, a obras de los más jóvenes literatos cubanos. Ello ocurrirá el día 15, a las 4:00 p.m., en la Sala Nicolás Guillén de la Fortaleza San Carlos de la Cabaña, según declaró Ana Irma Pérez Pereyó, vicepresidenta de la AHS. Además, precisó que durante estas jornadas se presentarán los seis libros galardonados en el certamen el pasado año.

Para los más pequeños de casa, Armando López Carralero viene con su propuesta Duende del Agua, un libro compuesto por romances y décimas, cuyo tema recurrente a lo largo del texto es el agua como símbolo de lo cotidiano, y  a partir de ahí se abordan con sencillez situaciones y problemáticas de la vida diaria.

Bestia Contextual, del dramaturgo trinitario Darién Peña Prada, es uno de los títulos que, mediante un soneto con magistral manejo del endecasílabo, logra inmiscuir al lector en un viaje por los avatares de la vida contemporánea. Esta poesía de inminente carácter humano incita a obviar el camino de la apatía y a ponerse en el lugar de los otros para llegar a producir cambios en esta bestia contextual que es el ser humano.

Otro de los premios Calendario 2022 es El Padrino (según Doubrovsky). Esta propuesta, del egresado de la Universidad de las Artes Manuel Hurtado, hace un contraste entre la ficción y la realidad, actualizando el tratamiento de la familia en la dramaturgia cubana contemporánea. El texto, que además constituyó la tesis de grado del autor, es una propuesta atrayente para las nuevas generaciones.

Los amantes de las novelas de ciencia ficción, con El tapiz del tirano, del joven tunero José Alejandro Cantallops, podrán adentrarse en un viaje fantasioso por la ciudad de Laedas, donde una hechicera tejedora de tapices tiene el encargo de asesinar al nuevo tirano de la urbe, sin embargo, se ve influenciada por sentimientos y emociones que cambiarán el curso de los acontecimientos.

Mucho, señora, daría… Las fibras eróticas de José Martí es uno de los títulos más sugerentes a presentarse en la feria. Este ensayo, de Lázaro Abrahan Pérez, hace partícipe al lector de una cronología de los más íntimos sentimientos del Apóstol y sus historias de amor y desamor, una arista poco abordada e interesante de la vida del Maestro.

El premio David, en la modalidad de cuento en 2017, trae una narrativa atrayente, principalmente para el público joven con Triple C. La historia que David Martínez Balsa recrea no solo alude a las vueltas que da la vida, sino que además logra empalmar la ficción con la realidad, al narrar vicisitudes que jóvenes de una unidad militar pasan durante la pandemia de la COVID-19 en Cuba.


Ediciones La Luz alista agenda para el Celestino de Cuento

… todos los días dices que te vas a tirar de cabeza al pozo,
y nada. Nunca lo haces. Crees que me vas a tener como un loco,
dando carreras de la casa al pozo y del pozo a la casa.

 

Los fragmentos de Celestino antes del alba se pasean escurridizos, llegada esta fecha, por los pasillos de la editorial. La cita al xxiv Premio Celestino de Cuento que convoca Ediciones La Luz y la sección de Literatura de la AHS de Holguín en colaboración con la Librería Celestino del Centro Provincial del Libro será hoy 3 de febrero a las 2:00 p. m.

Las Bases del concurso, fecha de entrega de los originales y las dedicatorias a esta edición, se estarán compartiendo en vivo, desde el salón Abrirse las Constelaciones a través de nuestras redes sociales.

«Celestino alucina» es el slogan que identificará a esta campaña de promoción de uno de los certámenes literarios más importantes del país. Cuenta con la nueva estética a cargo del joven artista visual Alejandro Zaldívar y el diseñador Robert Ráez.

El Premio Celestino este año celebra además la obra de grandes narradores como Ítalo Calvino, Sergio Pitol, Reinaldo Arenas y Roberto Bolaño.