Ediciones Aldabón


Convocan al Premio Aldabón 2023

Con el objetivo de estimular y promover la creación literaria entre los jóvenes escritores de todo el país, la Asociación Hermanos Saíz y Ediciones Aldabón, de conjunto con el Centro Provincial del Libro y la Literatura, convocan al Premio Aldabón 2023 en el apartado de Narrativa.

Seg√ļn publica en su p√°gina de¬†Facebook¬†la editorial matancera, podr√°n participar los escritores cubanos residentes en el pa√≠s, que tengan hasta 35 a√Īos, miembros o no de la organizaci√≥n.

Se concursará con un cuaderno inédito de narrativa, con una extensión máxima de 80 cuartillas, a doble espacio, Arial 12.

Las obras pueden entregarse en original y dos copias bajo seudónimo, y en sobre aparte los datos personales, en la dirección: calle Dos de mayo, entre Contreras y Milanés, No 7922, Matanzas, CP 40 100.

También pueden enviarse al correo electrónico ahsmatanzas@gmail.com, en dos archivos en formato Word o PDF, con el asunto Premio Aldabón, uno con la obra bajo seudónimo y otro con los datos personales del autor (nombre y apellidos, carné de identidad, dirección, teléfono, Centro de estudio o trabajo, correo electrónico y síntesis curricular, así como una declaración jurada acerca del carácter inédito del texto presentado y sobre su no inclusión en otro certamen similar).

Se conceder√° un premio √ļnico e indivisible, consistente en diploma acreditativo, 10 000 pesos y la inclusi√≥n del libro en el plan editorial de ediciones Aldab√≥n, con el correspondiente pago del derecho de autor. El plazo de admisi√≥n vence el 31 de agosto de 2023.¬†


El frío es un estado mental

Rese√Īa del libro Los hijos del invierno de Luis Enrique Mirambert

 

Pudimos ser fot√≥grafos de la National Geographic especializados en ortodoncia para leones. Pudimos ser los carteros de Bukowsky, los muchachos que le tra√≠an los peri√≥dicos a Lenin, vendedores de sierras el√©ctricas en Wall Street; due√Īos de La casa de la bella durmiente y le entregar√≠amos a Nobokov cada noche una muchacha diferente. Pudimos ser reposteros en Par√≠s y cocinar los croassant que se comer√≠an los snobs en un caf√© a orillas del Sena.

Pudimos haber sido todo y eso y m√°s; pero no, somos hijos del invierno, justifica Luis Enrique Mirambert del Valle en su primer libro publicado por Ediciones Aldab√≥n con dise√Īo de Johan Trujillo.¬†

En esta Isla no existe invierno. Seg√ļn los expertos solo hay estaci√≥n seca y otra lluviosa, pero con el primer soplo de viento que medio erice el vello de las mu√Īecas nos volvemos cazadores de focas en huecos horadados en el hielo. Nos disfrazamos de esquimales. Nos volvemos una falsa de nosotros mismos. Si tenemos que sustituir exportaciones, sustituimos hasta el invierno; porque la colonizaci√≥n cultural nos hace llorar cuando pensamos en la nieve. ¬†

Tal vez, si nos remitimos a los manuales de historia y geopol√≠tica, pudi√©ramos decir que somos hijos del invierno porque somos las generaciones (aquellos nacidos en los 90) que sobrevivimos a la ca√≠da del muro de Berl√≠n. Sin nada que hacer y en lo que caminamos hacia el sur dejamos que la libido sea la br√ļjula. No habr√° calor m√°s reconfortante que el humano; ya sea para rellenar alg√ļn vac√≠o primitivo de la carne, o para cuestiones m√°s sencillas como la identidad y el arraigo.

Bajo estos códigos se mueven los personajes de este libro y también un suprapersonaje que es el narrador, cuya voz suena detrás de cada historia que, aunque escritas con personas gramaticales diferentes o con diversas mudas de nivel de realidad, comparten una intención comunicativa rectora: Vivimos en futuro después del futuro.

Como escribiría Harold Bloom sobre Goethe: Luis es mucho Luis; sin importar lo que cuente, su estilo se impone por encima de la historia. Ahí una musicalidad omnipresente que tal vez provenga de su práctica como poeta, la banda sonora del universo Mirambert.

El autor hace gala de diferentes t√©cnicas y estilos, pero que no se vuelve una cacofon√≠a, sino m√°s bien ‚ÄĒno dir√© sinfon√≠a porque ser√≠a clich√©‚ÄĒ un bolero de victrola en una versi√≥n que le agrega un poco de funk, un poco de m√ļsica electr√≥nica y rock and roll.

No creo que se vayan a agotar en las librer√≠as del d√≠a a la ma√Īana este t√≠tulo, pero igual c√≥mprenlo porque el fr√≠o en esta Isla no es una condici√≥n atmosf√©rica, sino un estado mental, y con los Hijos del invierno quiz√°s nos deshelemos un poco por dentro.


‚ÄúLa ciencia ficci√≥n sirve para prevenir de los peores escenarios futuros‚ÄĚ

Algunos encuentros ocurren por casualidad, pero su impacto permanece. Nathaly Hernández amó los libros de Ray Bradbury y al leerlos cambió la forma en que entendía y experimentaba la escritura. De intentos frustrados y a veces angustiantes en relatos de corte realista, cambió hacia otra senda con los géneros de ciencia ficción y fantasía.

El cuento ‚ÄúYll√°‚ÄĚ, por ejemplo, sirvi√≥ de inspiraci√≥n para escribir un poema que fue Premio Oscar Hurtado de poes√≠a ese a√Īo. Entr√≥ en contacto entonces con el Taller Espacio Abierto y su relaci√≥n con la ciencia ficci√≥n se consolidar√≠a al escribir textos narrativos. ‚ÄúSe puede decir que Bradbury fue la llave que me volvi√≥ a abrir la puerta de un g√©nero que le√≠ bastante en mi infancia y adolescencia, pero al que dej√© de lado durante a√Īos, y Espacio Abierto logr√≥ encaminarme‚ÄĚ.

Si bien su formaci√≥n como periodista orientaba la vocaci√≥n m√°s al relato realista, la ciencia ficci√≥n le salvar√≠a de la inmovilidad y el derrotismo. Al periodismo, en cambio, debe la disciplina y la conciencia del p√ļblico, pero tambi√©n acercarse al primer taller literario. Este primer paso, t√≠mido y lleno de miedos, provoc√≥ que tuviese acceso a literatura especializada y empezara a andar. Preferir√≠a entonces, narrar antes de describir, centrarse en detalles significativos, editar sus propios textos. Quiz√°s el mejor resultado de esta etapa es perder el p√°nico, la timidez.

‚ÄúPor mucho que se tengan habilidades o deseos de escribir, el autor que comienza necesita de algo o alguien que lo encamine, que sirva de gu√≠a, consejero, ayuda. A medida que est√©n creadas las condiciones, m√°s autores surgir√°n. El proyecto de Los Graf√≥manos surgi√≥ como una continuaci√≥n del trabajo iniciado en el Taller Cintio Vitier por la escritora Yanira Marim√≥n, que sostuvo este espacio durante a√Īos y ayud√≥ a formar a varios j√≥venes escritores que despu√©s nos vinculamos de una forma u otra a la AHS.‚ÄĚ

Gracias a Espacio Abierto, a su vez, pudo conocer c√≥digos de ambos g√©neros (C.F y Fantas√≠a) y todos sus subg√©neros, recibi√≥ recomendaciones de lecturas, as√≠ como consejos literarios en cuanto a la revisi√≥n, edici√≥n y cr√≠tica de sus textos. ‚ÄúEl taller hace honor a su nombre y conforma una familia siempre dispuesta a crecer y ayudar a sus miembros m√°s j√≥venes, un proyecto que ha llevado mucha entrega y consagraci√≥n por parte de quienes lo sostienen. A ellos les debo en buena parte el que pudiera escribir Las azules colinas de Europa‚ÄĚ.

‚ÄúEl cuento que da t√≠tulo al libro ‚ÄĒ explica ‚ÄĒ , es un homenaje a dos obras de Ernest Hemingway: Las verdes colinas de √Āfrica y La breve vida feliz de Francis Macomber, y parte de la mentalidad, ambientaci√≥n y forma de dialogar de este autor se reflejan (a mi manera y bajo los c√≥digos de la C.F) en esta historia. Las azules colinas, aunque se digan de Europa, son una translaci√≥n de la salvaje √Āfrica de los safaris, donde la mayor√≠a de los personajes comparten a su vez el papel de cazadores y presas. Son iguales, aunque no se traten entre ellos como iguales. En el libro me concentr√© en llevar las historias de forma realista (dentro de lo que cabe en el g√©nero), reflejando en algunos casos patrones de la vida cotidiana del siglo pasado y lo que va de este. Sobre estos patrones prefiero que el lector lea y sobre ellos saque sus propias conclusiones‚ÄĚ.

¬ŅLa ciencia ficci√≥n puede cuestionar temas como los feminismos, las guerras, derechos laborales?

‚ÄúLa CF puede hablar de cualquier problema o amenaza que tengamos en la actualidad tanto o incluso mejor que la ficci√≥n realista. Por ejemplo, en el siglo XX, uno de los m√°s convulsos y complejos de la historia conocida, ocurrieron tantas desgracias y hechos desgarradores que muchos autores han preferido proyectar este siglo hacia el futuro para poder hablar sin tapujos de las cosas dif√≠ciles, sin abrir m√°s las heridas. La CF sirve tambi√©n para calcular a mediano o a largo plazo las posibles direcciones a tomar por la Humanidad, ya sea para sugerir mejores caminos, como para prevenir de los peores escenarios futuros. Al final este g√©nero es un reflejo disfrazado de todo lo que ya es, y una proyecci√≥n de lo que pudiera ser.‚ÄĚ

¬ŅDe d√≥nde surgi√≥ la inspiraci√≥n para escribir un cuento como ‚ÄúNosotros y ellos‚ÄĚ?

‚ÄúSurgi√≥ de un deseo de experimentar con las formas del lenguaje. Hac√≠a tiempo deseaba escribir un cuento en primera persona del plural y me familiaric√© con la idea de las mentes-colmena con la lectura de la Saga de Ender de Orson Scott Card. Pero quer√≠a hacer una mente-colmena que fuera humana, o al menos parecida. Al pensar en los posibles usos de una mente colmena humanoide la primera opci√≥n es la guerra. Suena macabro pero efectivo: muchos cuerpos controlados por pocas mentes podr√≠an cometer atrocidades que un pelot√≥n de mentes individuales se negar√≠a a hacer por mucho que estuviesen bajo √≥rdenes. Busco mis influencias en todas partes: en el cine, en la m√ļsica, en el arte en general y en la vida cotidiana.

‚ÄúAl escribir ‚ÄėNosotros y ellos‚Äô me bas√© en uno de mis filmes favoritos, Apocalypse Now de Francis Ford Coppola, que est√° ambientado en la guerra de Vietnam y aborda el tema de la deshumanizaci√≥n provocada por la violencia extrema. Eso me sirvi√≥ como recurso visual para crear una versi√≥n futurista de esta misma guerra. Mientras escrib√≠a, us√© m√ļsica de The Doors y Pink Floyd para sintonizarme con el ambiente a crear en el cuento. Toda esta influencia sinest√©sica me ayud√≥ a canalizar la historia que quer√≠a contar‚ÄĚ.

Se encuentra tambi√©n en Las colinas azules de Europa, en espec√≠fico en el cuento ‚ÄúEl men√ļ del d√≠a‚ÄĚ, una cr√≠tica al capitalismo y la alienaci√≥n, mostrada en la desconexi√≥n de las emociones con la realidad. ¬ŅLa felicidad como tiran√≠a?

‚ÄúEl cuento ‚ÄėEl Men√ļ del D√≠a‚Äô naci√≥ (como muchas obras de C.F) de la cl√°sica pregunta What if? ¬ŅQu√© pasar√≠a si‚Ķ? En este caso, ¬Ņqu√© pasar√≠a si pudiesen sintetizarse y venderse al por mayor las reacciones qu√≠micas referentes al placer, la alegr√≠a y las reacciones emocionales positivas generadas en el cerebro humano? No es una idea nueva, hace casi un siglo ya Aldous Huxley planteaba, en su prof√©tica distop√≠a de Un mundo feliz, la idea de una sociedad drogada. Coloqu√© mi historia en un ambiente lo m√°s neutral posible, aunque s√≠ hago referencia al mundo empresarial de altos rascacielos y horas interminables de oficina que son parte de muchas sociedades modernas. Lo hice para resaltar la mon√≥tona rutina de los personajes y justificar el consumo diario de caf√© con aditivos. Con tales personajes me arriesgu√©, pues los dise√Ī√© como estereotipos en una muestra de lo innatural de sus vidas.‚ÄĚ

 

¬ŅQu√© emociones atraviesan el cuento ‚ÄúNo regreses al lugar donde fuiste feliz‚ÄĚ?

‚ÄúEs lo m√°s parecido a un poema que he escrito como cuento. La mayor√≠a de mi poes√≠a surge por un impulso primario: un verso que aparece de la nada y desencadena otros que escribo al momento. Con los cuentos, recibo la idea muchas veces por inspiraci√≥n, pero la ejecuci√≥n la hago con cabeza fr√≠a, como armando un rompecabezas. Pero este texto fluy√≥ de forma tan espont√°nea que me sorprendi√≥ que resultara en un cuento. Est√° cargado de anhelos, deseo y nostalgia, de amor y p√©rdida, es sensorial y emocional, m√°s que narrativo. M√°s all√° de intentar meterse en la piel y palpar el dolor de un ser cuasi-divino y relativamente inmortal, ante la muerte palpable de alguien a quien ama a pesar de las eras transcurridas, es un reflejo de la impotencia que cada ser humano ha experimentado acerca de querer regresar a alg√ļn momento del pasado que es m√°s feliz que el presente, o de recuperar algo irremediablemente perdido. Hay belleza en este imposible.‚ÄĚ.

Ganar el Premio David representa un hermoso impulso, pero quedan proyectos e ideas para inspirar la creación. A los Grafómanos y el Taller Espacio Abierto, se adiciona Ediciones Aldabón, donde trabajas como promotora…

‚ÄúLa mayor√≠a de mi generaci√≥n cercana ha publicado o publicar√° en alg√ļn momento su primer libro aqu√≠, confiada de que el producto final tendr√° calidad y que se har√°n todos los esfuerzos por darlo a conocer. En lo que se convirti√≥ esta Editorial, lo que representa, me motivaron a dedicarme de forma seria a la promoci√≥n literaria, contagiada por el √≠mpetu de su coordinador y con el deseo de ayudar a otros j√≥venes como yo, que ponen tantas ilusiones en que sus libros publicados sean fuente de orgullo y felicidad.‚ÄĚ


Promociona Ediciones Aldabón obra de jóvenes escritores (+Fotos)

Ediciones Aldab√≥n pone a disposici√≥n del p√ļblico lector interesantes vol√ļmenes hecha por j√≥venes integrantes de la¬†Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z¬†de la provincia de Matanzas.

Daniel Cruz Berm√ļdez, coordinador de la editorial, comenta que todos los a√Īos tenemos autores noveles matanceros, todo a partir del propio funcionamiento de los talleres literarios que tienen como sede nuestra casa editora.

¬®Ya este a√Īo sale el libro de Luis Alberto Mirambel y para 2020 tenemos el libro de otro autor joven que es Antonio Nodas Gonz√°lez de¬†Jovellanos¬†que saldr√° en el plan de publicaciones con un libro de narrativa.¬®

Con 20 a√Īos de labor, la editorial matancera cuenta con un espacio propio donde confluyen librer√≠a y talleres para la edici√≥n y correcci√≥n de¬† los textos as√≠ como la preparaci√≥n de los escritores m√°s j√≥venes y otros m√°s consagrados.

Apunta el coordinador que la editora también necesita en su catálogo algunos autores de prestigio que nos de un poco de visibilidad a la editorial. Estoy pensando en los casos matanceros de Urbano Martínez Carmenate, Israel Domínguez, Alfredo Zaldívar, Yanira Marimón.