Dialogar-Dialogar


Ideología y cultura: El papel de los intelectuales en la Cuba de hoy (Espacio Dialogar, dialogar)

Algunas ideas expresadas en el espacio Dialogar, dialogar Ideolog√≠a y cultura. El papel de los intelectuales en la Cuba de hoy. ¬ŅQu√© hacer?, 27 de mayo de 2021:

‚ÄĒLos intelectuales se deben retroalimentar constantemente del pueblo. Son parte de √©l. No solo deben enunciar o analizar superficialmente los problemas. Buscan sus causas, pero sobre todo las posibles soluciones.

‚ÄĒResulta fundamental la concepci√≥n de intelectual org√°nico, que enunci√≥ Gransci, que pretende transformar la realidad para bien de las mayor√≠as.

‚ÄĒA veces ciertos intelectuales se sienten y comportan como una √©lite, pero es pertinente el di√°logo constante con la sociedad, conectar con sus diferentes sectores.

‚ÄĒEs muy positivo que en Cuba algunos de sus principales patriotas y l√≠deres han sido tambi√©n intelectuales de profundo pensamiento y sensibilidad art√≠stica, como Perucho Figueredo, Carlos Manuel de C√©spedes, Jos√© Mart√≠ y Fidel Castro, quienes conectaron siempre con los m√°s humildes.

‚ÄĒEn las revoluciones verdaderas, como la cubana, es fundamental que la vanguardia pol√≠tica sea tambi√©n una vanguardia intelectual, que construya consensos y unidad entre los diferentes sectores de la sociedad.

‚ÄĒLa poes√≠a no radica solamente en los versos, est√° sobre todo en las acciones, en la dignidad y la √©tica.

‚ÄĒAlgunos mencionan a Marx, pero lo verdaderamente importante es ser marxistas en verdad.

‚ÄĒJam√°s deber√° descuidarse la formaci√≥n de los ni√Īos, la influencia de los profesores ni de los sistemas de medios de prensa.

‚ÄĒEs necesario conectar tambi√©n con j√≥venes de izquierda de otras partes del mundo, compartir nuestras visiones e ideas.

‚ÄĒLas redes sociales son uno de los principales escenarios en las disputas ideol√≥gicas y culturales, pero los f√≠sicos siguen siendo los m√°s importantes.

‚ÄĒEstos son momentos de defender nuestras posturas revolucionarias, sin temores y conscientes de las posibles consecuencias, incluidos linchamientos en plataformas digitales.

‚ÄĒNo solo son importantes los intercambios en espacios f√≠sicos e Internet, pues tambi√©n resulta muy necesaria la producci√≥n de s√≠mbolos y otras v√≠as de comunicaci√≥n, como los libros, las pel√≠culas y dem√°s audiovisuales.

‚ÄĒCuba y sus intelectuales tienen tambi√©n una gran responsabilidad a nivel internacional como fuentes de ideolog√≠a y s√≠mbolos.


Internet, entre espejismos y realidades: Desafíos para Cuba (+ Videos y tuit)

El ser humano, jinete y no corcel del destino, impulsa el desarrollo industrial y tecnol√≥gico hasta los l√≠mites de lo impensable. El dominio absoluto de los medios tradicionales es polvo en el camino del olvido. Internet y las nuevas tecnolog√≠as imponen una nueva realidad. ¬ŅTe incluyes o pereces? Esa es la m√°xima en la contemporaneidad de internautas y amantes de lo digital.

La huella de la tecnología asoma por todos lados, como símbolo ubicuo de universalidad con diversos rostros, receptores convertidos en disparadores de información, redes sociales, naciones en hemisferios diferentes a la distancia de un clic, abruman o motivan sonrisas, dividen al planeta en tecnófilos o tecnófobos. Otros, los menos, intentan mantenerse al margen, lo cual resulta casi imposible.

La red de redes es un pa√≠s gigantesco, con miles de millones de usuarios, sitios web y perfiles. El idioma ingl√©s campea, con la mayor cantidad de contenidos, seguido del chino y el espa√Īol. Nadie se queda como estatua frente a los dispositivos. Cada quien recibe y emite informaci√≥n, incluso sin pretenderlo. El simple hobby de compartir fotos, videos, poemas, libros‚Ķ forma una especie de biblioteca borgeana dentro de la pantalla, pero poco depurada. Posicionar los contenidos es cada vez m√°s dif√≠cil, porque la competencia crece, lo mismo desde una oficina en las alturas que desde una PC en la sala de cualquier casa, a lo cual se suman otras particularidades.

Internet estremece los cimientos de los medios tradicionales. Rompe paradigmas de comunicaci√≥n y hace a√Īos termin√≥ con el ‚Äúnosotros hablamos, ustedes escuchan‚ÄĚ. Esos cambios requieren el desarrollo de habilidades. No basta con impulsos, p√°ginas oficiales de medios ni instituciones.

Todo esto forma también una especie de selva digital en lo ideológico, campo de batalla o cancha deportiva moderna, en que los internautas más inteligentes, preparados, intencionales, rápidos y con los recursos materiales indispensables tienen ventaja. Muchas de las estrategias políticas tienen como escenarios principales esas plataformas, con gran influencia en la conciencia de la gente; por eso toda la ética y formación moral y profesional de los ciudadanos será siempre base importante de cualquier comportamiento en las plataformas hipermediales.

Más allá de lo novedoso tecnológicamente, esos espacios virtuales se sustentan en particularidades de las relaciones entre los seres humanos, por lo que varios investigadores, incluidos Samuel Martínez, José Luis Orihuela e Ignacio Ramonet, coinciden en definirlos como comunidades digitales.

Verdaderamente los cibernautas se agrupan seg√ļn gustos, conversan mediante chats y foros e intercambian fotograf√≠as y videos. Con frecuencia, planifican encuentros en espacios f√≠sicos y hasta acciones en beneficio o no de la sociedad.

El carácter empírico o no de internautas y la atracción por el intercambio y la información caracterizan al nuevo entorno. Lo cultural y los recursos tecnológicos influyen en la fuerza que pudiera alcanzarse. Internet constituye un sistema complejo, que no alcanza total autorregulación porque es sensible a la información de medios tradicionales y de la sociedad en general.

Debemos estar conscientes de que suministrar constantemente informaci√≥n personal, incluida la psicol√≥gica, implica muchos riesgos, pues facilitamos nuestra propia manipulaci√≥n con fines econ√≥micos, pol√≠ticos o de otro tipo.¬†Internet es tambi√©n una megaempresa y una plataforma sin precedentes para recopilar datos y lograr grandes impactos en la pol√≠tica y la cultura. Es preocupante que sus hilos sean dirigidos mayormente desde EE. UU. (donde fue creada y permanecen la mayor cantidad de servidores y otros soportes), cuyos gobernantes reconocen el prop√≥sito de terminar con la Revoluci√≥n cubana y destinan cada a√Īo millones de d√≥lares a la subversi√≥n con ese fin, especialmente mediante las redes.

¬ŅCu√°les son las peculiaridades en nuestro pa√≠s? ¬ŅCu√°nto se potencia la participaci√≥n ciudadana en esos espacios? ¬ŅCu√°les son las din√°micas de debate? ¬ŅCu√°nto m√°s podemos aprovechar las particularidades de los blogs y las redes sociales para tomar decisiones y trazar estrategias gubernamentales, para construir entre todos y enriquecer las agendas medi√°ticas y pol√≠ticas? ¬ŅC√≥mo contrarrestar la campa√Īa de descr√©dito e intimidaci√≥n que se impulsa contra Cuba especialmente desde Estados Unidos?

La navegación en el ciberespacio ya forma parte de la cotidianidad de las mayorías aquí. Los niveles de acceso rebasan el 80 % de la población. Las personas se conectan mediante redes wifi, datos móviles, navegación en escuelas, hogares y centros laborales…

Verdaderamente, Internet pudiera contribuir a la construcci√≥n de sociedades m√°s democr√°ticas, como socializadora de experiencias, expresi√≥n de ideas cotidianas y de sentimientos de los pueblos, reveladora de la opini√≥n p√ļblica, especie de imprenta y papel en √©poca digital, en manos de muchos.

Varios internautas exponen sus criterios y refieren su desacuerdo con políticas gubernamentales mediante análisis profundos y pleno conocimiento de las problemáticas o desde el ímpetu, la inconformidad y el propósito de crear caos. Economistas, juristas, cineastas, historiadores del arte, ingenieros, campesinos, amas de casa, literatos… están en esa amalgama emitiendo y recibiendo ideas, informaciones, historias…

Pero cuidado, esa aparente democracia suele ser espejismo, pues esas plataformas y redes tienen sus propios algoritmos de funcionamiento, los cuales suelen privilegiar la hegemonía capitalista, con mayor alcance de sus contenidos. Quienes tengan más dinero poseen también una ventaja indudable con la posibilidad de pagar para que sus publicaciones sean vistas por millones de internautas con las edades preferidas, países y hasta ciudades determinadas. Sin embargo, otros contenidos pueden ser encerrados en burbujas digitales específicas.

Con buscadores como Google pasa similar, al poderse pagar por el posicionamiento web. Así, por ejemplo, un post cualquiera desde otra nación podría ser configurado para que sea visto por millones de personas en diferentes provincias de Cuba, mientras que otro con una visión diferente del suceso podría ser limitado hasta el punto de ser prácticamente invisible.

En la situación de nuestro archipiélago influyen muchos aspectos desfavorables, incluida la deficiente infraestructura. Otra de las desventajas es que el posicionamiento de nuestros sitios web, páginas y perfiles es solamente natural, o sea, fruto del trabajo, por eso resulta fundamental comprender mejor las dinámicas de las diferentes plataformas, conocer su funcionamiento y las maneras de llegar a sectores de internautas más diversos, a partir de lo atractivo de las publicaciones y alternativas sin pagos para rebasar nuestras burbujas, en lo cual las formas creativas y sugerentes son primordiales.

El pa√≠s enfrenta obst√°culos adicionales. Rema desde hace m√°s de medio siglo contra problemas de diversas √≠ndoles y recibe altas dosis de castigo por su herej√≠a revolucionaria. Como parte del bloqueo econ√≥mico, desde 1962 se le prohibi√≥ el acceso a las telecomunicaciones y a equipos de computaci√≥n de cualquier compa√Ī√≠a o subsidiaria estadounidense. Solo a partir de 1996 se permiti√≥ el uso de Internet con fines de penetraci√≥n ideol√≥gica y subversiva, como resultado de la Ley Torricelli. A eso se unen dificultades econ√≥micas para invertir en grandes dimensiones en la tecnolog√≠a y el acceso a la red, m√°s all√° de todos los avances.

Tenemos mucho por hacer. Aqu√≠ ninguna p√°gina o perfil institucional en redes llega, por ejemplo, al mill√≥n de seguidores. A eso sumamos que muchos de esos contenidos suelen lograr d√©bil alcance en otras regiones, y son consumidos casi totalmente por el p√ļblico cubano, aunque resulta justo reconocer las buenas experiencias impulsadas en el sector de la cultura, especialmente durante los meses m√°s recientes, con conciertos¬†online¬†y una presencia m√°s intencional en el mundo hipermedia.

Debemos continuar dise√Īando m√°s y mejores campa√Īas comunicacionales tambi√©n para el exterior, realizar m√°s alianzas con artistas y organizaciones de otras partes del mundo que nos permitan llegar m√°s lejos. Es preciso compartir m√°s contenidos en otros idiomas, adem√°s del espa√Īol, analizar estad√≠sticas y readaptar el trabajo en funci√≥n de lo que queremos, tener en cuenta los horarios m√°s pertinentes para publicar seg√ļn la hora a la que acceden nuestros p√ļblicos‚Ķ En correspondencia con nuestros objetivos, se pueden tener en cuenta otros elementos como sus edades, sexo, ciudad donde residen‚Ķ, informaci√≥n que brindan con facilidad las administraciones de p√°ginas en las redes.

En todo ese contexto la fuerza de los argumentos y las formas atractivas de presentar los contenidos son indispensables. Desafortunadamente, en el caso cubano suelen apreciarse dos bandos opuestos, en el que algunos responden, sobre todo, con ofensas y visiones catastróficas y otros con criterios triunfalistas. Algunos hasta reciben dinero de fondos federales de EE. UU. para lanzar su veneno.

Proyectos gestionados y sustentados econ√≥micamente desde el exterior, incluidos diferentes sitios web con sus correspondientes extensiones en redes sociales, mantienen una activa labor alejados de la √©tica que debe acompa√Īar siempre el ejercicio period√≠stico y comunicacional en general. Empe√Īados en mostrar una Cuba negra, tergiversan la realidad y presentan partes hiperbolizadas en su af√°n de cumplir una agenda impuesta sobre todo desde aquella naci√≥n norte√Īa.

Son muchos los ejemplos de mentiras, ofensas y hasta amenazas en las redes contra l√≠deres, artistas u otros profesionales. Nadie tiene el derecho de asumir ese tipo de actitudes en plataformas digitales, como tampoco en espacios f√≠sicos. La cr√≠tica, el debate o el criterio diferente nunca debieran ser confundidos con la bajeza ni el prop√≥sito de da√Īar.

Poco a poco, deber√°n ser m√°s crecientes las estrategias de participaci√≥n, gobierno y control popular en l√≠nea aqu√≠, lo cual tendr√° que ser acompa√Īado por mayor infraestructura y un pensamiento m√°s distante de lo tradicional.

Las ideas y los modos de hacer deben seguir renov√°ndose, seg√ļn los nuevos retos. El continuar atados, de forma excesiva, a ciertos convencionalismos es negar las nuevas potencialidades. La web y todo lo que implica se unen a viejos desaf√≠os, que exigen pasos seguros, pero valientes. Tampoco se trata de intentar correr, sin tener la base necesaria.

Resulta esencial formar una mayor conciencia cr√≠tica sobre las din√°micas y formas de funcionamiento de las redes sociales, lo cual debe comenzar desde edades tempranas. Nuestros planes de estudios y todo el sistema de ense√Īanza en la naci√≥n debieran tener en cuenta esos elementos.

Conscientes de las campa√Īas realizadas desde esas plataformas en contra del pa√≠s, se necesita un protagonismo siempre creciente de los intelectuales, artistas, maestros, profesores universitarios, m√°steres y doctores en ciencias, periodistas, historiadores‚Ķ, que aporten con sus criterios. Los medios tradicionales, con gran impacto en la sociedad, deben mostrar an√°lisis cada vez m√°s coherentes y desenmascarar con inmediatez los¬†shows¬†que suelen montarse de manera intencionada en esos espacios contra Cuba y algunos de sus hijos.

Tambi√©n puede leer¬†‚ÄúLas nuevas generaciones en Am√©rica Latina deben conquistar la soberan√≠a tambi√©n en el ciberespacio‚ÄĚ (Dialogar, dialogar + Fotos, video y¬†tuit)

Aqu√≠, como en todo el mundo, resulta necesaria la implementaci√≥n de leyes para sancionar conductas en el entorno digital, teniendo en cuenta que las restricciones de las propias redes suelen ser indefinibles en muchos casos o demasiado generales. El hecho de que los comportamientos ocurran en esos espacios no exime a nadie de cumplir la ley en su Naci√≥n‚ÄďEstado. Si bien al principio muchos defendieron el criterio de que el ciberespacio ser√≠a capaz de conformar su propia estructura regulatoria con eficacia, no ha sido as√≠, en cierta medida por las din√°micas de funcionamiento que lo caracterizan.

Desde 1998, el investigador Jack Goldsmith indic√≥ que los problemas legales planteados en Internet son, en esencia, iguales a los presentes en el espacio f√≠sico, los que adem√°s han sido solucionados por el campo jur√≠dico, por lo tanto, el tratamiento no debe ser diferente. En ese sentido, varias naciones tienen sus marcos regulatorios definidos. ¬ŅAcaso se permitir√≠a un crimen, solo porque sea mediante Internet? ¬ŅPor qu√© permitir entonces ofensas, amenazas y ataques a las personas o lo que representan, lo cual podr√≠a provocar da√Īos de diversas √≠ndoles? Cualquier paso en ese sentido debe ser con mucha inteligencia, flexibilidad y fruto de la construcci√≥n de las amplias mayor√≠as.

En las redes pululan los j√≥venes y adolescentes. A los c√≥digos hipermediales se suman tambi√©n los predominantes en esas etapas, elementos importantes a la hora de concebir y compartir contenidos. Algunos internautas reflejan lo personal casi sin l√≠mites, de manera consciente o no, al compartir o consumir im√°genes, m√ļsica, videos‚Ķ, sus momentos o motivos de m√°s alegr√≠a y tristeza, y a la vez suelen segmentarse a partir de esos gustos, amigos en com√ļn y actitudes como en comunidades, a veces con muchas de las mismas personas que comparten en espacios f√≠sicos. Las explicaciones de por qu√© ocurre eso est√°n en las propias din√°micas sociales y en los aspectos generales y particulares de los individuos. Facebook, por ejemplo, para muchos suele convertirse en una especie de barrio digital, con todo lo que eso implica en cuanto a comportamientos, reacciones, opiniones‚Ķ

Resaltamos que los criterios de los ciudadanos en el mundo hipermedial, incluidos no solo los comentarios, deben ser tenidos en cuenta para el desarrollo de políticas en el país o su perfeccionamiento. Es posible continuar incrementando los canales de comunicación entre los diferentes niveles de dirección y los ciudadanos.

Para Cuba, Internet es también la posibilidad de aplastar mentiras y mostrar a internautas de todo el mundo su realidad. Eso no se logra con solo estar. Es importante situarse en la parte superior del iceberg.

Necesitamos articular estrategias a nivel de país con ese objetivo, incluyendo el aporte de la mayor cantidad de personas posible. La izquierda internacional tiene también en las redes una oportunidad tremenda para fortalecer vínculos y trazar caminos de conjunto. Líderes de movimientos sociales y otras personas progresistas de todo el planeta pudieran mantenerse comunicados por esa vía e impulsar más acciones colectivas. Sin dudas, Internet es fuente o reflejo de realidades, pero también de espejismos construidos en correspondencia con objetivos específicos, de lo cual debemos estar conscientes siempre.

 

*Publicado en Cubaperiodistas


Mart√≠ nos ense√Īa el camino del bien

Por Doctor en Ciencias Históricas Pedro Pablo Rodríguez, intervención en el espacio Dialogar, dialogar, de la AHS

¬ŅVieron todos en la televisi√≥n los personajes que les echaron la sangre a los bustos de Mart√≠? Hay uno de ellos, que dice que √©l lo hizo porque el otro vino y le dijo que ten√≠a una ‚Äúpinchita‚ÄĚ para ganar dinero. No sabemos cu√°nto.

Estas personas no tienen realmente ni la menor idea de quién es Martí, no lo sienten, no comprenden su dimensión. Solo así se entiende un poco que hagan semejante cosa.

Entonces yo pienso: ¬Ņy c√≥mo es posible que en Cuba, con todo lo que hablamos de Mart√≠ y todo lo que se publica y se hace, pues haya personas que, como esas, no conozcan la obra ni las esencias de Jos√© Mart√≠, no sientan suficiente admiraci√≥n y respeto?

Este es un asunto importante, un asunto central. Debemos entender cada día más por qué Martí resulta importante, por qué resulta significativo para nosotros, y no pensar simplemente que es por sus textos, sino también por lo que hizo. Les voy a poner unos ejemplos de unas personas extranjeras.  Nosotros, en el Centro de Estudios Martianos, recibimos estudiantes extranjeros con frecuencia. Llegó una vez una muchacha japonesa, que quería hacer estudios sobre Martí, a ver si escribía un trabajo, hasta un libro sobre él.

¬ŅQu√© sab√≠a del Ap√≥stol? Imag√≠nense ustedes. Hab√≠a le√≠do textos sueltos, manejaba todav√≠a muy mal el espa√Īol‚Ķ, lo cual limitaba sus posibilidades de conocer m√°s sobre √©l, pero segu√≠a tratando de aprender, siempre con un diccionario en la mano para entender todo.

Ella estuvo casi un a√Īo con nosotros aqu√≠, estudiando, leyendo a Mart√≠, nosotros explic√°ndole cosas y dem√°s. Regres√≥ a su pa√≠s, y poco despu√©s nos envi√≥ una carta agradeciendo, y diciendo que, cuando lleg√≥ a Jap√≥n, ella se pregunt√≥: ¬Ņy para que yo he estudiado a Mart√≠, para qu√© yo lo he le√≠do, qu√© me ense√Ī√≥? Y se respondi√≥ ella misma: ‚ÄúMart√≠ me ense√Ī√≥ que debo tener una preocupaci√≥n por los problemas a mi alrededor, por la vida de mi pa√≠s, por los problemas del mundo, pero desde el √°ngulo de mi pa√≠s, que es donde vivo‚ÄĚ.

Y entonces llegó a la conclusión de que en Japón hay un problema hace rato: hay sectores de los políticos, incluida parte del propio gobierno que quisieran, con el impulso de Estados Unidos, tener un gran ejército, volver a ser una potencia militar como lo fueron hasta la Segunda Guerra Mundial, en que Japón fue el gran imperialista de su zona geográfica.  Japón dominó Corea, parte de China, llegó hasta las Filipinas, dominó parte inclusive de la Península Indochina; es decir se expandió territorialmente sobre otros pueblos asiáticos, y las tropas japonesas hicieron horrores en esos lugares, horrores de todo tipo contra las poblaciones de esos lugares.

Perdida la guerra, se estableció en la Constitución  que Japón no podría tener un gran ejército; lo que tiene es una cantidad limitada de tropas que ellos les llaman las fuerzas de defensa y que no tienen todo tipo de medios militares, no tienen los cohetes de mayor alcance, mejor preparados, no tienen una gran aviación, no tienen una flota de la marina de guerra, tienen una cantidad limitada de tropas que se supone que sirvan para defender a Japón si alguien los ataca, pero que no pueden convertirse por ellos en una potencia militar, como es Estados Unidos o como pueden hacer algunos países de Europa. No; pero estos sectores aliados a EEUU quieren convertir a Japón de nuevo en una potencia militar, cosa desde luego que como ustedes se imaginarán les preocupa a los países vecinos, porque temen que Japón pretenda expandirse otra vez a costa de otros.

Y esta muchacha, gracias al ejemplo de Mart√≠, entr√≥ en un movimiento masivo que cada vez crece m√°s en Jap√≥n, contra la militarizaci√≥n. Gran parte de la poblaci√≥n no quiere que el pa√≠s se convierta en una potencia imperial, en una potencia que se expanda, porque eso puede llevar a una guerra. El pueblo sufri√≥ mucho en el pasado.¬† Es el √ļnico pa√≠s del mundo que ha recibido dos bombas nucleares, y cuyos efectos todav√≠a siguen saliendo; eso fue en 1945 y todav√≠a hay descendientes que tienen consecuencias de aquello.

Cualquier persona racional en Japón, cualquiera que tenga dos dedos de frente, no va a querer que caiga una bomba atómica allá otra vez.

Y esta muchacha nos envió una foto de lo que están haciendo, de cómo escriben sobre eso, de cómo lo tratan en los medios de difusión, cómo hacen manifestaciones y cómo discuten con los políticos.

Esta muchacha sintió la necesidad de preocuparse por un problema importantísimo en su país.  José Martí la impulsó a preocuparse por hacer el bien y no el mal, en primer lugar para su país, su gente, pero en segundo lugar para otras naciones, porque una guerra en Asia afectaría a muchos.

Tuvimos también una muchacha de la India, donde conviven muchas personas de culturas diferentes, se hablan un montón de lenguas distintas.  La India es un país, yo diría, multinacional.  Y ella es de un grupo llamado Los Tamiles, un grupo enorme, son millones Los Tamiles. Hablan una lengua distinta a la de la mayoría o buena parte de la población de la India.

Y la muchacha no hablaba espa√Īol, pero hab√≠a o√≠do hablar de Mart√≠, y la pusimos en contacto con algunos textos del Ap√≥stol en ingl√©s, porque s√≠ entend√≠a ese idioma, y se qued√≥ sorprendida, regres√≥ a la India y resulta ser que se ha dedicado a hacer seminarios donde traducen del ingl√©s a la lengua de llos‚Äďporque ninguno entiende el Espa√Īol‚Äď. Quiere que otros tamiles conozcan el pensamiento de Mart√≠.¬† ¬ŅY saben por qu√©?¬† Seg√ļn ella, porque Mart√≠ ‚Äúnos ense√Ī√≥ la confraternidad entre los seres humanos y el camino del bien‚ÄĚ.

Piensen ustedes que en la India hay muchos budistas, mucha gente que cree en el budismo, que es una religi√≥n muy distinta a las cristianas.¬† El budismo no tiene iglesias, hay lugares en que hay un sacerdote, que no trabaja con las personas, las personas van all√≠ a meditar, se sientan tranquilamente all√≠ a meditar y a pensar en sus problemas, y a tratar que el Buda, un personaje que existi√≥ en la vida real y ense√Ī√≥ el camino del bien y la felicidad, pues los gu√≠e de alguna manera a ver c√≥mo ellos encuentran soluci√≥n a sus problemas.

Entonces esa tradici√≥n budista esta gente la aplica a Mart√≠. Para ellos el se√Īala un camino parecido al de Buda, es decir, que Mart√≠ abre el camino del bien y por consiguiente es necesario que otras personas de su pa√≠s, de su lengua, de su cultura, pues tambi√©n aprendan de su pensamiento.

Y si sigo por ah√≠, les puedo poner muchos ejemplos m√°s.¬† Hay personas en Yucat√°n que son mayas. Ah√≠ mismo, al lado de nosotros, en M√©xico, hay personas que no hablan espa√Īol, sino lenguas mayas, otras lenguas.¬† El maya suena rar√≠simo, se aspira, t√ļ no te imaginas nada de lo que est√°n hablando, ni te imaginas lo que est√°n diciendo los mayas.¬† Y hay personas que se han dedicado a traducir la obra de Mart√≠ a la lengua maya.¬† ¬ŅSaben por qu√©?¬† Porque dicen que, como los mayas sufren muchas discriminaciones por ser ind√≠genas, Mart√≠ puede ayudarlos a comprender de qu√© manera deben afrontar esa lucha, esa pelea porque su cultura sea reconocida plenamente, sus valores, sus maneras de ser, sus ideas.

El maya, o el indio en Am√©rica, ha sufrido lo mismo que sufri√≥ el negro que trajeron de √Āfrica, como esclavo; al indio lo convirtieron en esclavo o rechazaron sus culturas, rechazaron sus ideas, fueron los que trabajaron para los conquistadores y han quedado en l√≠neas generales un poco apartados.

Ahora hemos visto todo el traj√≠n que se ha formado en Bolivia con el golpe de Estado contra Evo Morales, que va dirigido contra la mayor√≠a de la poblaci√≥n boliviana, que est√° compuesta por indios, ind√≠genas, que no son descendientes de espa√Īoles ni de europeos.

Uno se pregunta: ¬Ņpor qu√© una persona en Jap√≥n ‚Äďdonde son tan diferentes a nosotros en tantas cosas, no solo f√≠sicamente, sino en sus costumbres‚Äď encuentra un valor en Mart√≠?¬† Eso a uno le llama la atenci√≥n.¬† ¬ŅPor qu√© una persona en la India encuentra un valor en Mart√≠?¬† ¬ŅPor qu√© de pronto personas en pa√≠ses como Nigeria est√°n estudiando a Mart√≠?¬† ¬ŅNigeria?¬† Bueno, de ah√≠ vinieron muchos esclavos, gran parte de las religiones de origen africano en Cuba vinieron de Nigeria.¬† Es dif√≠cil imaginar c√≥mo es la gente en Nigeria realmente, a no ser alg√ļn diplom√°tico cubano que vaya a trabajar all√°.¬† Y entonces de pronto dicen: ¬Ņy por qu√© hay gente empe√Īada de pronto ahora en estudiar a Mart√≠ en Nigeria?¬† ¬ŅPor qu√© un poeta paraguayo, que habla guaran√≠ tradujo los poemas de Mart√≠ al guaran√≠?¬† Porque considera necesario que su pueblo conozca las poes√≠as de¬† Mart√≠, porque las poes√≠as de Mart√≠ ense√Īan a ser mejor.

Todos coinciden en que Mart√≠ ense√Īa valores, cosas buenas.¬† Y yo creo que ah√≠ est√° quiz√°s el secreto de esa permanencia de Mart√≠.

Yo pregunto: ¬ŅHoy tenemos que levantarnos a pelear contra el gobierno espa√Īol?¬† ¬ŅUstedes tienen necesidad de coger un machete e irse a pelear contra los espa√Īoles, contra un ej√©rcito espa√Īol?¬† No tenemos un ej√©rcito espa√Īol en Cuba, por suerte; no dependemos en eso de una metr√≥poli colonial que tiene un ej√©rcito en Cuba.¬† Mart√≠ convoc√≥ a los cubanos a una guerra contra el colonialismo espa√Īol. Ya no hace falta eso, y entonces, ¬Ņes que ya Mart√≠ no tiene nada que a hacer, porque se acab√≥ en Cuba el colonialismo?

Mart√≠ sistem√°tica y constantemente mediante sus escritos insiste en la necesidad de hacer una persona diferente, preocupada por los problemas de su tiempo.¬† √Čl dijo que para ser un hombre de todos los tiempos lo primero es ser un hombre de su tiempo.¬† No piense usted que en el futuro van a hablar de usted si usted en su √©poca no ha hecho algo valioso.

Mart√≠ vivi√≥ la √©poca en que los europeos se repartieron √Āfrica.¬† ¬ŅUstedes han estudiado geograf√≠a de √Āfrica? ¬ŅSaben geograf√≠a de √Āfrica?¬† ¬ŅSe han fijado qu√© bonitas son las fronteras entre los pa√≠ses, que son rayitas as√≠, muy cuadraditas?¬† En Europa precisar las fronteras es un l√≠o, pero en √Āfrica es muy f√°cil, porque en 1884 se reunieron las potencias europeas en Berl√≠n y se dividieron √Āfrica, y dijeron: a ti te toca del paralelo tal para all√°, y a m√≠ del paralelo ese para ac√°, y a ti del meridiano ese para all√° y del otro meridiano ese para ac√°.¬† Los paralelos y meridianos son esas l√≠neas imaginarias. No existen, son las l√≠neas imaginarias por las cuales se divide geogr√°ficamente el mundo.¬† Y entonces, bueno, pues los ingleses dijeron: pues de aqu√≠ para ac√° es m√≠o, y los franceses dijeron: entonces de aqu√≠ para all√° es m√≠o, y los otros dijeron: de aqu√≠ para ac√° es m√≠o y de aqu√≠ para ac√° es tuyo.

Y el colmo fue el Rey de B√©lgica, pa√≠s m√°s chiquito que Cuba, pero potencia nuclear.¬† ¬ŅY saben por qu√©, entre otras cosas? Porque al Rey de B√©lgica le regalaron el Congo.¬† Si ustedes recortan B√©lgica en el mapa y lo pegan encima del Congo, que era colonia de ellos, se dar√°n cuenta de que no s√© cu√°ntas veces cabe B√©lgica en el Congo. El due√Īo era el Rey, no era ni siquiera el gobierno de B√©lgica.¬† ¬ŅY por qu√© quer√≠a ese territorio?¬† Ah, porque en el Congo se produc√≠a caucho, lo cual se utiliza para montones de cosas.

Eso permitió el enriquecimiento de los belgas, de la clase rica, porque los otros eran los obreros que trabajaban en la fábrica. En ese mundo vivió Martí.

Y por eso de pronto uno se sorprende cuando dice: Mira esto: Mart√≠ vivi√≥ la conquista de T√ļnez.¬† T√ļnez era un pa√≠s independiente, y los franceses lo atacaron, ¬Ņy Mart√≠ qu√© escribi√≥ para sus lectores de Am√©rica?¬† Ah, ‚Äúhay que estar del lado del √°rabe que, montado en su caballo y con un cuchillo en la boca, pelea contra los franceses por su libertad, por su independencia.

Y de pronto uno dice: Martí, que era un admirador de la cultura francesa; Martí, que había pasado por París; Martí, que leía y escribía en francés; Martí, que sabía de los poetas franceses de la época, a quienes consideró entre los mejores de su tiempo, estuvo del lado de los árabes, porque condenó el imperialismo francés.

Por lo mismo, ¬Ņustedes saben de qu√© se llev√≥ una idea exacta Mart√≠? De Haw√°i. ¬ŅY qu√© tiene que ver Haw√°i?¬† ¬ŅQu√© idea tienen ustedes de Haw√°i, qu√© ideas tenemos todos los que estamos sentados aqu√≠ de Haw√°i?¬† Las que nos dan las pel√≠culas.¬† Haw√°i es la playa, el bailecito ese del Ukelele.¬† Y f√≠jense que en todas las pel√≠culas americanas sale Haw√°i.¬† Ah, porque el jefe quiere empatarse con la secretaria y se la lleva para Haw√°i, o porque al marido la mujer la cogi√≥ en un desliz con otra y quiere arreglar la cosa y se lleva la mujer de vacaciones para Haw√°i.

Claro, eso lo hace la gente que tiene plata, porque Hawái está muy lejos del territorio continental de Estados Unidos y hay que gastar dinerito, y Hawái es caro, porque es una zona turística.  Y resulta ser que Hawái era un país independiente hasta los tiempos de Martí, que tenía su propio gobierno, era una monarquía, tenían una reina, reina que estuvo en los Estados Unidos.

Mart√≠ sigui√≥ el viaje de la reina, y estaba estudiando y explicando que Haw√°i pod√≠a terminar en manos de los EE.UU., como efectivamente sucedi√≥, y que eso iba a significar un desastre porque iban a desaparecer los elementos de la cultura Hawaiana.¬† Hoy Haw√°i, si tiene alg√ļn elemento de su antigua cultura, es pura presentaci√≥n escenogr√°fica para los turistas, porque ya el hawaiano de hoy no tiene que ver nada con aquellos hawaianos de finales del siglo XIX, y donde adem√°s se ha llenado de gente va a vivir de EE.UU para all√°, y donde casi no quedan verdaderos descendientes de los hawaianos. Se ha perdido una cultura, se ha perdido una naci√≥n.

Por eso Martí se preocupó por aquellas islitas en el Pacífico, que estaban en el fin del mundo y que a lo mejor muchos de sus lectores ni sabían bien dónde estaba Hawái.

Y para decirles un √ļltimo ejemplo:¬† Mart√≠ escribi√≥ una cosa interesant√≠sima. Ustedes tienen que haber le√≠do muchas veces la palabra civilizaci√≥n, en historia les deben haber hablado de eso.¬† La civilizaci√≥n griega ¬Ņhan dado Historia Antigua ya? (Le responden que s√≠), la civilizaci√≥n griega, la civilizaci√≥n romana o latina, es lo mismo.

¬ŅEntonces qu√© nos meten en la cabeza a veces, en la historia que se escribe fuera de Cuba o en muchos lugares?¬† Que griegos y romanos formaron la base de lo que llaman la cultura occidental.¬† La cultura occidental es la de los europeos y la de los Estados Unidos, que son los europeos magnificados, llevados a su grado sumo de expresi√≥n, y que est√°n luchando contra los otros, los otros son los salvajes, porque la civilizaci√≥n est√° en esa cultura occidental.

En primer lugar, nos est√°n ense√Īando una mentira. ¬ŅUstedes saben que no hab√≠a gente m√°s asi√°tica que los griegos de la antig√ľedad? A los que estudiaron Historia Antigua seguramente les hablaron de la guerra de los griegos contra el imperio persa, y Persia es Ir√°n, lo que hoy se llama Ir√°n, y era un gran imperio en la antig√ľedad. Y, claro, el temor de las ciudades-estados griegos era que llegaran los persas y se los tragaran.¬† Su vida transcurr√≠a pensando en eso.

¬ŅY ustedes saben de d√≥nde salieron gran parte de los conocimientos cient√≠ficos para su √©poca que tuvieron los griegos en la antig√ľedad?¬† De Egipto.¬† Porque ten√≠an mucho comercio e intercambio con el antiguo Egipto.¬† Egipto era la potencia cient√≠fica y tecnol√≥gica de la √©poca, de la antig√ľedad.¬† ¬ŅC√≥mo se construyeron las pir√°mides?¬† Todav√≠a no lo sabemos.¬† Las famosas pir√°mides de Egipto todav√≠a no sabemos c√≥mo las hac√≠an.¬† ¬ŅPero ustedes se imaginan qu√© clase de ingenieros ten√≠an que tener para poder construir con unos bloques de piedra enormes; c√≥mo los encaramaban all√° arriba si no ten√≠an gr√ļas; de qu√© manera mov√≠an aquello para construir aquello; cu√°nto sab√≠an los egipcios de la antig√ľedad del movimiento de los astros?¬† ¬°Much√≠simo!¬† Resulta ser que es una cultura important√≠sima, y los griegos aprendieron mucho de ellos porque se pasaban la vida intercambiando con ellos y aprendieron de ellos.

¬ŅCu√°nto sab√≠an los mexicanos de astronom√≠a cuando llegaron los espa√Īoles? Sab√≠an mucho, m√°s que los europeos, porque precisamente en las pir√°mides mexicanas, en las pir√°mides del Antiguo M√©xico se encaramaban no a mirar el mundo, sino a mirar las estrellas.

Por eso Mart√≠ se interes√≥ por las culturas antiguas de Am√©rica, por eso les escribi√≥ en la Edad de Oro a los ni√Īos de Am√©rica un trabajo sobre las ruinas indias, y que hablaba del tremendo poder√≠o, del tremendo alcance, de la tremenda sabidur√≠a que ten√≠an las culturas indias antiguas, las ruinas indias de M√©xico, la cultura maya, los pueblos del Valle de M√©xico. Y eso es lo que hace que entonces, por ejemplo, los mayas de hoy se preocupen porque, bueno, y c√≥mo Mart√≠ sab√≠a esto, y por qu√© habl√≥ esto, y por qu√© estaba defendiendo a nuestros antecesores.

Y eso explica por qué alguna gente se ha ocupado de traducir a Martí a las lenguas mayas, para que no tengan que pasar trabajo, para que entiendan lo que estaba diciendo ese hombre que pensaba no solo en el bien de los cubanos, sino en el bien de mucha gente, en el bien general, en el bien de la mayor parte de las personas.

Y yo creo que esa es la actualidad de Mart√≠ en buena medida, que lo es hoy y lo va a ser siempre.¬† Porque siempre el ser humano va a tener de alguna manera que tratar de mejorarse.¬† Si a nosotros nos dejan como un campo silvestre, sabe Dios ad√≥nde vamos a parar.¬† Porque, ¬Ņqu√© hace el ni√Īo cuando nace? ¬ŅQui√©n tiene un hermanito chiquitico?¬ŅQu√© hace el ni√Īo? (Le dicen que llorar).¬† Llorar. ¬ŅPor qu√©?¬† Porque tiene hambre, llora cuando tiene hambre, y cuando aprende que llorando consigue comida; √©l lo aprende, lo va aprendiendo. Y si t√ļ dejas al ni√Īo, ¬Ņqu√© te hace? Te mete el dedo en el tomacorriente y se electrocuta. T√ļ vas educando a ese ni√Īo para que tenga vida social, para que comparta con la familia, en fin, para que no les haga la vida imposible a los dem√°s.

Por consiguiente, la sociedad tiene que vivir sistem√°ticamente formando a las personas para poder convivir entre nosotros; si no, no podemos convivir.¬† Y eso les pas√≥ desde la gente de la Edad de Piedra, que a veces nos parece que no eran seres humanos, pero s√≠ lo eran.¬† Esa gente de la Edad de Piedra eran seres humanos, como nosotros, lo √ļnico que viv√≠an en cuevas.¬† Qu√© gran diferencia con la nuestra, ¬Ņverdad?

Pero también eran seres humanos y tenían códigos de costumbres establecidos entre ellos para poder subsistir. Si iban a matar un animal para comer, tenían que ponerse de acuerdo en eso.  Por eso es que Martí habla también de los pueblos esos primitivos, habla hasta de la gente de la Edad de Piedra, porque está explicando cómo la sociedad, cómo los grupos humanos, para poder convivir y poder resistir, tienen que adoptar determinadas normas; normas que para Martí deben ser igualitarias para todos.

Y ah√≠ est√° yo dir√≠a el secreto de Mart√≠ y su permanente actualidad. Usted tiene que pensar en los dem√°s, y no solo en usted; usted tiene que trabajar de acuerdo con los dem√°s, y no solo para usted; usted tiene que tratar de tener una conducta que no lesione a los otros; usted tiene que comportarse de una manera que no le eche a perder la vida a los dem√°s, si usted est√° durmiendo y todos los d√≠as a las tres de la ma√Īana el vecino le pone la m√ļsica a todo lo que da, usted termina por querer asesinar al vecino porque te hace la vida imposible y no te deja dormir.

Entonces, por consiguiente, usted tiene que buscar la manera de establecer mecanismos que impidan eso, y usted no le est√° coartando su manera de ser, lo que est√° tratando de adaptar la vida de unos con respecto a los otros.

Y ah√≠ est√° yo dir√≠a‚Äďvuelvo a decir‚Äď, el gran secreto quiz√°s de Mart√≠ y que resulta atractivo para gente de culturas tan distintas a las nuestras.¬† Imag√≠nense que los japoneses se visten con un color para trasmitirles a los dem√°s su estado de √°nimo: si est√°n tristes, se visten con un color, todo el mundo sabe que est√° triste.¬† Nosotros no, nosotros nos vestimos como quiera, de rojo, de azul, de verde o de amarillo. No pensamos en lo que trasmite el color ni en sentimientos.¬† Los japoneses s√≠.¬† Piensan distinto a nosotros, leen distinto a nosotros, leen de derecha a izquierda, ellos leen al rev√©s, empiezan el libro por atr√°s, leen de atr√°s hacia adelante.¬† Claro, ellos dir√°n de nosotros: ustedes son los que leen de atr√°s para adelante, inclusive tienen otra forma de entender muchas cosas de la vida.¬† Y sin embargo, esta muchacha japonesa encuentra en Mart√≠ una sabidur√≠a, un aprendizaje, una utilidad.

Y yo creo que ah√≠ est√° el camino de nosotros: saber trasmitir c√≥mo siempre en Mart√≠ el que empieza, las nuevas generaciones, los ni√Īos, pueden aprender de Mart√≠ valores, pueden aprender de una vida social distinta y pueden comprender un ejemplo que pon√≠a Mart√≠ a cada rato: hay que respetar al indio de Am√©rica, de los pueblos incaicos que, cuando corta un √°rbol para construir su casa, le pide perd√≥n al √°rbol, cosa que les daba risa a los espa√Īoles, que dec√≠an: ¬ŅY por qu√© este tipo le pide perd√≥n al √°rbol? Porque est√° matando una vida, porque est√° matando algo vivo, el √°rbol es un ser vivo, que usted lo siembra y va creciendo, por tanto, es un ser vivo, como lo es cualquier animal.¬† Ahora hay mucho l√≠o con los animales, y yo digo: ¬Ņcu√°ndo vamos a defender a las plantas?¬† Que a veces hay que matarlas o muchas veces, para poderlas comer, desde luego, porque es nuestra subsistencia, pero no me quemes √°rboles por gusto, no me cortes √°rboles por gusto.¬† ¬ŅPara qu√©? ¬ŅPara tener el placer de que eres un tipo b√°rbaro con el hacha?

Ah√≠ est√° ese sentido, que evidentemente los personajes capaces de irrespetar de una manera horrible a Mart√≠, esos que vimos en la televisi√≥n, no entienden, no interiorizan. No tienen valores ni moral.¬† Los valores para ellos son eso: b√ļscame una ‚Äúpinchita‚ÄĚ que me d√© dinero.¬† Hoy es el busto de Mart√≠, ma√Īana puede ser matar a alguien, y te vas a ganar un dinerito, y ah√≠ tendr√≠amos entonces el drama de la sociedad norteamericana, que sale gente a matar gente ya ni siquiera por el dinero, sino porque creen ser los b√°rbaros.

Hay que pensar siempre en el otro, en respetar al otro. Los pueblos tienen que pensar en c√≥mo respetar a los dem√°s y en no hacerles la vida imposible. Esto es lo que permitir√≠a una humanidad mejor. Mart√≠ quer√≠a la independencia de Cuba no solo para ser independientes. ¬ŅC√≥mo termina el Manifiesto de Montecristi, ese documento que √©l escribi√≥ para explicar por qu√© los cubanos √≠bamos a la guerra?¬† La primera raz√≥n que da no es la independencia, dice: el bien mayor del hombre.

Los cubanos iban a la guerra por el bien mayor del hombre, por hacer una humanidad mejor; ese era el sentido de Martí. Y yo creo que ahí está la importancia de por qué siempre va a ser actual, porque es un hombre que está predicando un bien en función de la defensa contra aquellos que están llevando un mal. (APLAUSOS).

*Transcripción de la intervención de Pedro Pablo Rodríguez, Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas, en el espacio Dialogar, dialogar sobre José Martí en la hora actual, realizado en el Pabellón Cuba, sede nacional de la AHS, el miércoles 22 de enero de 2020.


La política para Martí: Un asunto del alma

Por Lil María Pichs Hernández, intervención en el espacio Dialogar, dialogar, de la AHS

Gracias por la invitaci√≥n a este espacio. Deseo comenzar con referencias al texto de Cintio Vitier¬†Jos√© Mart√≠ en la hora actual de Cuba, escrito en 1994, el cual me parece vital para entender fen√≥menos de aquel momento y el presente. El engranaje social no funciona todo lo bien que deber√≠a. La f√≥rmula martiana ‚Äúcon todos y para el bien de todos‚ÄĚ no ha llegado a todos los que tiene que llegar en nuestro pa√≠s, y son, efectivamente, la educaci√≥n y la cultura campos esenciales para revisarnos como pa√≠s.

Es en el campo de la cultura donde Cintio ubica la soluci√≥n a muchos de nuestros problemas. Y, de hecho, hace una comparaci√≥n entre la Campa√Īa de Alfabetizaci√≥n de 1961 y la nueva campa√Īa de alfabetizaci√≥n o de culturizaci√≥n que har√≠a falta entonces en 1994, seg√ļn sus palabras.

Dijo¬†Cintio¬†entonces: ‚ÄúLa campa√Īa de alfabetizaci√≥n martiana que ahora necesitamos, en un pueblo que ya sabe leer y escribir, y que ha alcanzado niveles cient√≠ficos admirables, pero que en su mayor√≠a desconoce m√°s su historia y por lo tanto el argumento de su propia vida, es una campa√Īa de espiritualidad y de conciencia.¬† Hoy nuestro mayor problema espiritual, sin excluir los campos, est√° en las ciudades, y la ignorancia que hay que remediar es de otra especie, es en verdad la ignorancia de s√≠ mismos, de la propia historia, de la propia naturaleza, de la propia alma.‚ÄĚ

Por qué Cintio llama la atención acerca de estos elementos: historia, naturaleza y alma en la misma oración. Es algo que pudiera quedar flotando en este espacio y que pudiéramos retomar después en otro momento del debate.

Otro elemento que nos llam√≥ la atenci√≥n acerca de¬†este art√≠culo¬†es la caracterizaci√≥n que hace de la juventud de 1994. Cintio Vitier dice en ese momento: ‚ÄúA 36 a√Īos del triunfo de la Revoluci√≥n‚ÄĚ‚Äďsi√©ntanse libres de poner a m√°s de 60 a√Īos del triunfo de la Revoluci√≥n‚Äď, ‚Äúcomprobamos crecientes zonas de descreimiento y desencanto en los j√≥venes, tanto iletrados como pertenecientes a las minor√≠as intelectuales.¬† El nihilismo juvenil, filos√≥ficamente articulado por la corriente llamada posmodernismo, es un fen√≥meno universal y que en nuestro pa√≠s no es un fen√≥meno mayoritario.‚ÄĚ

Quisiera preguntar si alguien sabe de qu√© est√° hablando Cintio Vitier cuando habla del nihilismo juvenil y del posmodernismo, unas palabras que se est√°n poniendo bastante de moda en los √ļltimos a√Īos.

Evidentemente, cuando se habla de nihilismo, se habla de una corriente filos√≥fica que sostiene la imposibilidad del conocimiento y que, por lo tanto, niega la existencia y el valor de todas las cosas; negaci√≥n de toda creencia o todo principio moral, religioso, pol√≠tico o social; ese sentimiento de que nada de lo que se haga tiene sentido. Por ejemplo, ¬Ņpor qu√© se va a estudiar en la Universidad si hay gente que no lo hace y gana m√°s dinero que uno? ¬ŅPor qu√© mis padres y mis abuelos trabajaron toda su vida, y de repente el harag√°n del barrio est√° mejor porque recibe remesas del exterior?

Hacerse esas preguntas y encontrar las respuestas a ellas: absolutamente nada tiene sentido, es asumir una posición nihilista.

Entonces este es un fenómeno asociado a la posmodernidad.  De la posmodernidad se comienza a hablar luego de la caída del Muro de Berlín y del supuesto fin de la guerra fría, cuando evidentemente el socialismo real, o el proyecto idealista soviético completamente queda abandonado, y el capitalismo, el polo que gana la guerra fría, Estados Unidos y su ideología capitalista e imperialista triunfan en el mundo.

Aparecen personajes que empiezan a hablar del fin de la historia.¬† Como la historia humana ha sido la historia de las guerras, si nos ponemos a pensar, la historia de los seres humanos es la historia del batallar constante por un objetivo; sin embargo, si pensamos nihilistamente y nada tiene sentido, y vemos que luego de la importancia que tuvo la guerra fr√≠a, de repente gan√≥ una √ļnica manera de pensar, el capitalismo se instala en el mundo como √ļnico pensamiento racional, o sea, lo m√°s l√≥gico es querer trabajar para tener dinero y comprarse una casa y vivir bien, eso es lo l√≥gico; pensar en el otro, o no pensar ego√≠stamente, es ir en contra de la naturaleza humana.

Eso es verdad, se quedó impregnada en muchas personas, y es la verdad que triunfa luego de la guerra fría.

Esa forma de pensar lleva objetivamente a un cambio de √©poca en el pensamiento. Entonces, como no se sab√≠a qu√© nombre iba a tener esto filos√≥ficamente -lo anterior era el modernismo, a la¬† primera etapa de desarrollo capitalista y toda su filosof√≠a-, se le llam√≥ posmodernismo. Era una cosa provisional, pero no hay nada m√°s permanente que lo provisional. As√≠ que por posmodernismo lo conocemos ahora y es evidentemente una corriente que entre sus caracter√≠sticas tiene, por ejemplo, la idea de que la historia ya no existe, lo √ļnico que tenemos es presente; el pasado en realidad es una ficci√≥n, es un cuento, son relatos, no tenemos que conocerlo; solo tenemos que vivir en el ahora, y ni siquiera preocuparnos por el ma√Īana, y al final nada tiene sentido. Disfruta ahora, t√≠rate varios selfis ahora, porque al final nada tiene sentido.

Luego, no hay dualismo ninguno, se pierde, dejan de existir el oriente y el occidente, dejan de existir blancos y negros, dejan de existir. Aunque se pueden hallar, por supuesto, todo tiene elementos positivos y negativos, aunque nos podemos identificar con algunos elementos positivos del posmodernismo, evidentemente esta dualidad que supuestamente deja de existir entre ricos y pobres, por ejemplo, desde nuestra filosofía, es algo que no se puede aceptar.

La idea de desconocer la dimensi√≥n hist√≥rica de los procesos y las causas que nos han llevado a que las cosas sean como son a nivel internacional, incluso a nivel nacional, c√≥mo vivir en el presente sin conocer nuestro pasado, c√≥mo pensar en qu√© hacer ma√Īana y por qu√© hacemos las cosas, si no lo identificamos como un proyecto de vida; no digo un proyecto de naci√≥n, todo comienza desde el individuo, y desde el c√≥mo las relaciones sociales, las relaciones familiares, nos van transformando en la cotidianidad. C√≥mo enajenarnos de eso y simplemente pensar que estamos aqu√≠ sin ninguna raz√≥n y que por lo tanto nada de lo que hagamos vale la pena, y que por lo tanto no tenemos nada que aportar al otro, no tenemos nada en que ayudar a las dem√°s personas y nos encerramos en nosotros mismos.

Estas ideas son lamentablemente una de las grandes tendencias en el pensamiento. Y no quiero decir eso de que los jóvenes están perdidos, porque la frase data de la Grecia antigua. Sin dudas el artículo de Cintio tiene una visión muy integradora.

√Čl escribi√≥ por ejemplo sobre las relaciones entre pol√≠tica, el pueblo y la poes√≠a. ¬ŅQu√© relaci√≥n puede existir, cuando seg√ļn algunas clasificaciones, sociedad civil es la parte de la sociedad que no toma las decisiones pol√≠ticas, o sea, est√° separada de sus gobernantes?

Hay una sociedad civil que se encuentra completamente enajenada del proceso de construcción de su país, y que no hace nada para seguir construyendo.

Sin embargo, en la historia de Cuba hay un personaje que da respuesta a este problema de qué relación existe entre política, pueblo, poesía, cultura, de una manera muy particular y muy integradora, que es la que Cintio rescata. Por supuesto, estamos hablando de José Martí.  Y de ahí la importancia, una vez más, de recurrir al Apóstol a la hora de intentar encontrar herramientas para dar respuestas, desde nuestras propias realidades, desde nuestros propios pensamientos, nuestros intereses, los intereses de nuestra comunidad, a estos problemas a los cuales nos enfrentamos.

Mart√≠ desmiente el aparente divorcio que existe entre poes√≠a, literatura, arte, cultura, y eso que algunos llaman gente com√ļn, el pueblo, que es sin dudas el tejido de la vida real, que se encuentra saturado de imaginaci√≥n.¬† La pol√≠tica fue para √©l ‚Äďdice Cintio‚Äď, fue para Mart√≠, un asunto del alma. ¬°La pol√≠tica, un asunto del alma!

Y, por supuesto, yo quisiera preguntar a qui√©nes aqu√≠ les gusta la pol√≠tica, ven el Noticiero todos los d√≠as, ven la Mesa Redonda. Qui√©nes aqu√≠ piensan que su vida no tiene nada que ver con la pol√≠tica. Entonces aqu√≠ hay algo interesante: no nos interesa la pol√≠tica, pero hay algo que nos dice que nuestra vida no transcurre divorciada de la pol√≠tica. ¬ŅSe entiende lo que dije?

¬ŅC√≥mo entendemos la pol√≠tica en la actualidad?¬† ¬ŅQu√© es para nosotros la pol√≠tica?¬† Estamos vi√©ndolo como el arte o la ciencia de gobernar personas, un grupo de personas que gobierna a otra, que toma las decisiones, o un grupo de personas que ha sido empoderado por un colectivo m√°s grande de individuos para tomar decisiones por ellos, o estamos pensando que pol√≠tica es simplemente las personas que se dedican a la pol√≠tica, cobran por ser pol√≠ticos en el mundo, esto es una tendencia, esto es una realidad en muchos pa√≠ses. Sin embargo, para Cintio la pol√≠tica no es solo el arte de hombres gobernando a hombres, sino el arte de gobernarse a s√≠ mismo.

Primer elemento: una nueva visi√≥n de qu√© cosa es pol√≠tica. Y segundo, la idea de que las decisiones pol√≠ticas nos afectan de alguna u otra manera, pero no nos interesan, nos lleva necesariamente a hacernos la pregunta de por qu√© no nos interesa la pol√≠tica. Y en el fondo de esa respuesta, un elemento que subyace, independientemente de las cosas que podamos estar pensando ahora mismo, es la idea de que yo no tomo parte en esas cosas, a m√≠ nadie me pregunta, en realidad no me interesa. ¬ŅSer√° que no me interesa porque nadie me pregunta? ¬ŅSer√° porque no acuden a m√≠ las personas a preguntarme porque piensan que no me interesa? Todos formamos parte de lo mismo, y tenemos un papel que jugar en nuestra comunidad, en nuestra familia, en nuestro pa√≠s.

Esa idea, esa visi√≥n integradora de pol√≠tica, es algo que Cintio rescata de Jos√© Mart√≠, y que creemos que vale la pena traer a discusi√≥n en un espacio como este, porque hay muchas edades ac√° representadas y porque ser√≠a muy interesante debatir sobre estos temas, pero sin dudas ‚Äďy concluyo con esto‚Äď una de las grandes ense√Īanzas que nos da Jos√© Mart√≠ es que todo, absolutamente todo, es pol√≠tica, en la medida en que la pol√≠tica es un reflejo de las relaciones humanas, se convierte en un ambiente, en un espacio en el que los seres humanos interact√ļan, y las decisiones que toman afectan a otros, incluso afectan a elementos que supuestamente son ajenos a ellos.

Espero que les haya inquietado con algunos puntos, que les haya causado alg√ļn inter√©s, Y muchas gracias por su atenci√≥n, y espero poder expandir, extender este espacio.

(APLAUSOS)

*Transcripción de la intervención de Lil María Pichs Hernández, miembro de la dirección nacional del Movimiento Juvenil Martiano, en el espacio Dialogar, dialogar sobre José Martí en la hora actual, realizado en el Pabellón Cuba, sede nacional de la AHS, el miércoles 22 de enero de 2020.

 


El proyecto inconcluso de José Martí

El d√≠a anterior a caer en combate, Mart√≠ comienza a escribirle una extensa carta a su ‚Äúquerid√≠simo hermano‚ÄĚ Manuel Mercado. Su inesperada muerte la dej√≥ inconclusa. El texto es suficiente para conocer las esencias y las estrategias del proyecto revolucionario martiano. Una gran inc√≥gnita se levanta con la √ļltima palabra escrita. Por lo pronto, el texto desmitifica la rom√°ntica y especulativa idea de que el Maestro buscara la muerte en el encuentro de Dos R√≠os. Como gu√≠a de un pueblo que ha lanzado a la guerra, deb√≠a ser el primero en enfrentar al enemigo, pero no desconoce los riesgos necesarios. Con orgullo escribe: ‚ÄúYa puedo escribir (‚Ķ) Ya estoy todos los d√≠as en peligro de dar mi vida por mi pa√≠s y por mi deber ‚Äďpuesto que lo entiendo y tengo √°nimos con que realizarlo– de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza m√°s, sobre nuestras tierras de Am√©rica. Cuanto hice y har√©, es para eso‚ÄĚ. No hay desanimo ni tristeza y, lo m√°s importante, piensa con entusiasmo en la que har√°.

El proyecto martiano ha transitado por varias etapas. Primero, unir lo que imperiosamente ha de estar unido; segundo, organizar y concientizar las fuerzas todas del pa√≠s para la guerra necesaria y la creaci√≥n de un nuevo modelo de rep√ļblica que no perpet√ļe ‚Äúcon formas nuevas o con alteraciones m√°s aparentes que esenciales, el esp√≠ritu autoritario y la composici√≥n burocr√°tica de la colonia, sino fundar en el ejercicio¬† de las capacidades leg√≠timas del hombre, un pueblo nuevo y de sincera democracia, capaz de vencer, por el orden del trabajo real y el equilibrio de las fuerzas sociales, los peligros de la libertad repentina en una sociedad compuesta para la esclavitud‚ÄĚ; la Rep√ļblica Cubana ser√≠a ‚Äújusta y abierta, una en el territorio, en el derecho, en el trabajo y en la concordia, levantada con todos y para el bien de todos‚ÄĚ.

La tercera etapa es la creaci√≥n del Partido Revolucionario Cubano, instrumento real y pr√°ctico preparador de la guerra, creador y unificador de revolucionarios, batallador frente a los partidos coloniales y a la peligrosa corriente anexionista. La cuarta etapa apenas se iniciaba cuando cae en combate, la guerra de independencia y la creaci√≥n de la rep√ļblica ‚Äúen medio de la guerra‚ÄĚ. Todo lo hecho hasta Dos R√≠os apenas era el pre√°mbulo de la construcci√≥n de la Cuba pensada y so√Īada por Mart√≠.

Si la lucha inicial era contra el dominio colonial espa√Īol, los profundos cambios operados en los Estados Unidos convierten a esta naci√≥n en la m√°s poderosa potencia, ante la cual, llegado el momento, la propia Espa√Īa rendir√≠a sus banderas. Desde 1889, Mart√≠ advierte: ‚Äú¬ŅPor qu√© han de pelear sobre las rep√ļblicas de Am√©rica sus batallas con Europa, y ensayar en pueblos libres su sistema de colonizaci√≥n?‚ÄĚ; ‚ÄúDesde la cuna so√Ī√≥ en estos dominios el pueblo del Norte (‚Ķ) y cuando un pueblo rapaz de ra√≠z, creado en la esperanza y certidumbre de la posesi√≥n del continente, llega a serlo, con la espuela de los celos de Europa y de su ambici√≥n de pueblo universal (‚Ķ) urge ponerle cuantos frenos se puedan fraguar,¬† con el pudor de las ideas, el aumento r√°pido y h√°bil de los intereses opuestos, el ajuste franco y pronto de cuantos tengan la misma raz√≥n de temer, y la declaraci√≥n de la verdad‚ÄĚ.

Y he ah√≠ la raz√≥n de Cuba; su lugar en el mundo: ‚ÄúEn el fiel de Am√©rica est√°n las Antillas, que ser√≠an, si esclavas mero pont√≥n de la guerra de una rep√ļblica imperial, contra el mundo celoso y superior que se prepara para negarle el poder‚ÄĚ. Y sentencia: ‚ÄúEs un mundo lo que estamos equilibrando; no solo dos islas las que vamos a libertar‚ÄĚ y Cuba ser√≠a la rep√ļblica ‚Äúindispensable al equilibrio americano‚ÄĚ.

Iniciada la guerra de independencia, quedaba un paso importante, crear la Rep√ļblica de Cuba. En la carta inconclusa a Manuel Mercado ya habla de ello. Despu√©s de la Mejorana, su papel en la Constituyente fundadora y reguladora de la rep√ļblica era fundamental y √©l lo sab√≠a. Su ausencia en Jimaguayu desfigur√≥ parte del proyecto de preparar la rep√ļblica en medio de la guerra. Al producirse la intervenci√≥n de Estados Unidos en la contienda independentista cubana, M√°ximo G√≥mez expresaba las terribles consecuencias de la ausencia de Mart√≠, porque √©l s√≠ sab√≠a c√≥mo enfrentar la nueva situaci√≥n. Los tiempos nuevos eran muy complejos. Se confrontaban peligros externos e internos. Uno de ellos era, seg√ļn hab√≠a escrito el Maestro:

‚ÄúEn Cuba ha habido siempre un grupo importante de hombres cautelosos, bastante soberbios para abominar la dominaci√≥n espa√Īola, pero bastante t√≠midos para no exponer su bienestar personal en combatirla. Esa clase de hombres, ayudados por lo que quieren gozar de los beneficios de la libertad sin pagarlos en su sangriento precio, favorecen vehementemente la anexi√≥n de Cuba a los Estados Unidos. Todos los t√≠midos, todos los irresolutos, todos los conservadores ligeros, todos los apegados a la riqueza, tienen tentaciones marcadas de apoyar esta soluci√≥n, que creen poco costosa y f√°cil. As√≠ alagan su conciencia de patriotas, y su miedo de serlo verdaderamente‚ÄĚ.

El proyecto inconcluso de Jos√© Mart√≠ se convirti√≥ en el de las generaciones del siglo XX; es el proyecto revolucionario de creaci√≥n, retomando las palabras de Jos√© Antonio Saco dos a√Īos antes de nacer Mart√≠, de ‚Äúuna Cuba cubana y no anglosajona‚ÄĚ. Ha pasado el tiempo, 125 a√Īos despu√©s de la desaparici√≥n f√≠sica del Ap√≥stol, su pensamiento vivo es nutriente, sabia, para pensar y crear la Cuba futura. Br√ļjula cuando baten aires de tormenta. ¬†

 

 

TAMBI√ČN PUEDES LEER:

Mart√≠ nos ense√Īa el camino del bien (Intervenci√≥n del doctor en ciencias Pedro Pablo Rodr√≠guez en el espacio Dialogar, dialogar)¬†¬†

-La política para Martí: Un asunto del alma (Intervención de Lil María Pichs Hernández en el espacio Dialogar, dialogar)


Jóvenes creadores debatirán sobre Fidel en el espacio Dialogar, dialogar (+Spot)

Jóvenes creadores de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), intelectuales y otras personas debatirán sobre Fidel Castro en el contexto actual, imaginarios y desafíos, como parte del espacio Dialogar, dialogar, que se realizará este 24 de noviembre, a las cuatro de la tarde, en el Salón de Mayo, del Pabellón Cuba, sede nacional de esa organización.

Conducido por el periodista y vicepresidente nacional de la AHS Yasel Toledo Garnache, el encuentro tendrá como invitados a la periodista Arleen Rodríguez Derivet, al intelectual Iroel Sánchez y al joven investigador Alejandro Gumá Ruiz, miembro de la sección de Crítica e investigación de la vanguardia creativa joven.

Seg√ļn nota de prensa emitida por la AHS, el intercambio formar√° parte del homenaje en todo el pa√≠s al L√≠der Hist√≥rico de la Revoluci√≥n Cubana, hombre de pensamiento y cultura, que siempre impuls√≥ la obra de los j√≥venes creadores, en quienes confi√≥ para analizar y sugerir propuestas sobre aspectos esenciales de la naci√≥n, como se demuestra en el libro ‚ÄúFidel y la AHS‚ÄĚ, publicado por la Casa Editora Abril en 2018.

Cada a√Īo, la AHS efect√ļa varias acciones dedicadas a ese profundo humanista, que desapareci√≥ f√≠sicamente el 25 de noviembre de 2016, incluidas la Jornada 13 de agosto en Pinar del R√≠o y el ascenso al Pico Real del Turquino, punto m√°s alto del archipi√©lago, justamente el d√≠a de su cumplea√Īos.

Lu√≠s y Sergio Sa√≠z Montes de Oca, los dos poetas que motivaron el nombre de la organizaci√≥n, eran miembros del movimiento revolucionario 26 de Julio y seguidores de las ideas y el ejemplo de Fidel. Fueron asesinados el 13 de agosto de 1957, a los 17 y 18 a√Īos de edad, cuando el l√≠der guerrillero cumpl√≠a 31.

Creado en el 2013, el Dialogar, dialogar se mantiene como una plataforma para el intercambio sincero, valiente y responsable entre varias generaciones de cubanos, con líneas temáticas relacionadas con la cultura, la historia y la sociedad en general.

Este espacio constituye un homenaje permanente al sobresaliente intelectual Alfredo Guevara, fallecido en abril de 2013, quien fue eternamente joven por sus ideas y la capacidad para polemizar y so√Īar junto a las nuevas generaciones.

Las transcripciones del Dialogar, dialogar pueden leerse en dos libros, titulados Hacia una cultura del debate, en sus vol√ļmenes uno y dos, los cuales fueron publicados tambi√©n por la Casa Editora Abril.


Espacio Dialogar, dialogar: Forodebate El 26 de Julio y la mística de la Revolución cubana

Por: Yasel Toledo Garnache

Como parte del espacio Dialogar, dialogar, que habitualmente realizamos en el Salón de Mayo del Pabellón Cuba, convocamos al forodebate El 26 de Julio y la mística de la Revolución cubana, el cual se realizará este viernes a partir de las 10:00 am.

¬ŅQu√© significa verdaderamente evocar aquel hecho y a sus protagonistas? ¬ŅC√≥mo el simbolismo del 26, esa fuerza y coraje, sigue acompa√Īando a nuestro pueblo en momentos muy complejos? ¬ŅCu√°nto conocemos a esos j√≥venes que dispararon, so√Īaron y muchos hasta murieron? ¬ŅC√≥mo aquellos hechos aportaron y est√°n presentes en el universo simb√≥lico y el alma de la naci√≥n? ¬ŅC√≥mo esa m√≠stica iniciada mucho antes se ha enriquecido con sucesos del presente?… son algunas de las preguntas que pudieran motivar el intercambio.

En esta ocasi√≥n nos acompa√Īan como invitados la Doctora en Ciencias Filos√≥ficas Yuleidys Gonz√°lez Estrada, quien se desempe√Īa como profesora en la Universidad de Granma; la investigadora santiaguera Sahay Fajardo Videaux, y el soci√≥logo habanero Alejandro Gum√° Ru√≠z, todos miembros de la secci√≥n de Cr√≠tica e investigaci√≥n de la AHS.

Ya podemos dejar nuestras opiniones e interrogantes en la parte de los comentarios.

Emancipación, memoria y reconfiguración en la mística de la Revolución Cubana

Por: Yuleidys Gonz√°lez Estrada

Parec√≠a que el Ap√≥stol iba a morir en el a√Īo de su centenario, que su memoria se extinguir√≠a para siempre, ¬°tanta era la afrenta! Pero vive, no ha muerto, su pueblo es rebelde, su pueblo es digno, su pueblo es fiel a su recuerdo; hay cubanos que han ca√≠do defendiendo sus doctrinas, hay j√≥venes que en magn√≠fico desagravio vinieron a morir junto a su tumba, a darle su sangre y su vida para que √©l siga viviendo en el alma de la patria. ¬°Cuba, qu√© ser√≠a de ti si hubieras dejado morir a tu Ap√≥stol!

Fidel Castro Ruz

A esto, expresado con belleza inexplicable por Fidel, me refiero cuando hablo de la m√≠stica de la Revoluci√≥n Cubana. S√≠, hablo de esa espiritualidad omnipresente que camina con nuestro pueblo haciendo que ‚Äďreligiosos y ateos‚Äď sientan cercano y vivo el legado de nuestra ancestralidad rebelde. No creo que nuestra m√≠stica tenga explicaci√≥n desde las doctrinas teol√≥gicas tradicionales ni en las interpretaciones filos√≥ficas encartonadas. Somos lo real maravilloso y ‚Äďcomo dice Buena Fe‚Äď nacimos en el Caribe m√°gico.

En una ocasi√≥n conversaba con un amigo cubano radicado en Costa Rica sobre nuestra identidad como pueblo y le preguntaba ¬ŅQu√© nos hace diferentes? ¬ŅQu√© lazos nos unen tan fuerte a esta gota de esmeralda ce√Īida por los mares?[1] La esencia emancipatoria de nuestra identidad, me contest√≥ con esa naturalidad que dan las certezas. Y es cierto, pero esa identidad emancipatoria est√° nutrida por un universo simb√≥lico que el pueblo cubano resguarda en ese espacio terrenal y c√≥smico llamado MEMORIA.

Fue esa memoria la savia que nutri√≥ a aquellos j√≥venes que en 1956 decidieron tomar el cielo por asalto de la mano de Mart√≠, ese Misterio que nos acompa√Īa, casi sin saber que ellos mismos inspirar√≠an a otros m√°s tarde. Es esa memoria la que me hace llorar de emoci√≥n cuando canto el Himno nacido en las entra√Īas de esta ciudad fecunda de Patria en la que vivo. Es tambi√©n la que me motiva a escribir este texto que nace desde mi profundo sentipensar-actuar de revolucionaria cubana.

Sin ánimos de dar una conferencia de historia, quiero retomar la idea de la mística de la Revolución Cubana como ese universo simbólico condicionado por la emancipación y la memoria. En ese sentido, los hechos del 26 de julio son trascendentales pues devolvieron la esperanza a muchos cubanos y les dotaron de una multiplicidad de símbolos que todavía son expresión de nuestra rebeldía y resistencia: el nombre del movimiento, la bandera bicolor, el programa de la revolución, la Marcha del 26 de Julio y la figura renovada de un Martí que ahora se nos mostraba estratega militar y espíritu de la nación.

La lucha llev√≥ a la victoria y ella a la necesidad de construir c√≥digos para expresar la realidad nueva que la revoluci√≥n requer√≠a. Los s√≠mbolos no fueron construidos solo desde el arte, si bien este los visibiliz√≥, los recre√≥ y los hizo accesibles para todas y todos. Vinieron de una cosmovisi√≥n que defend√≠a la igualdad de todas. Expresi√≥n de esa cosmovisi√≥n fue ‚Äďpor solo citar un ejemplo‚Äď la sustituci√≥n del uso de los t√©rminos se√Īor o se√Īora por los de compa√Īeros/as. Un cambio tan elemental como ese signific√≥ una transformaci√≥n radical, a la cual no prestamos suficiente atenci√≥n, porque pas√°bamos de mirar a las otras como entes externos, a asumirles como colegas de viaje en la tremenda aventura que protagoniz√°bamos.

En esa misma l√≥gica de transformaci√≥n simb√≥lica vinieron los Comit√©s de Defensa de la Revoluci√≥n, la Federaci√≥n de Mujeres Cubanas y otras organizaciones. Con ellas se impuls√≥ una nueva forma de relacionamiento social; una nueva manera de empoderamiento y construcci√≥n colectiva. No puedo dejar de mencionar grandes frases como: ‚Äú¬°Patria o muerte!‚ÄĚ, ‚Äú¬°Venceremos!‚ÄĚ, o esa legendaria que contiene todo el llanto y la rabia de Fidel: ‚ÄúCuando un pueblo en√©rgico y viril llora, la injusticia tiembla‚ÄĚ.

Pero la memoria tiene sus plazos y la m√≠stica, nuestra m√≠stica, se reconfigura. Por eso, ser√≠a un error pensar que solo est√° compuesta por los hechos y las frases del pasado. Insisto en que se nutre del d√≠a a d√≠a, de nuestra creaci√≥n individual y colectiva. Hoy el grito de ¬°Patria o muerte! se ha convertido en ¬°Fuerza Cuba!, ¬°Viviremos y Venceremos!; la bandera de la estrella solitaria es tambi√©n una marca-pa√≠s que exhibimos con orgullo en nuestros perfiles de facebook y ya no vamos a la plaza el 26 de julio a escuchar a Fidel sino a Santa Ifigenia; ese lugar donde un grano de ma√≠z guarda sus restos con una inscripci√≥n que solo reza FIDEL, porque no hacen falta, a√ļn, m√°s palabras. Depender√° de nuestra labor con las nuevas generaciones que nunca haga falta a√Īadirlas.

Esas peque√Īas-grandes cosas integran, a mi juicio, la m√≠stica de nuestra Revoluci√≥n. Sin embargo, tenemos el enorme desaf√≠o de reconocerlas, investigarlas, visibilizarlas, hacerlas carne y sangre de sus m√°s j√≥venes protagonistas. ¬Ņ¬ęQu√© hacer¬Ľ vuelve a ser la pregunta del momento? Solo si viniera en el sentido leninista. Es decir, solo si apareciera cargada de alternativas. En eso la vanguardia art√≠stica joven de este pa√≠s tiene mucho que aportar, sobre todo si entendemos que nuestra condici√≥n de vanguardia nos la hemos ganado a pensamiento; a pensamiento cr√≠tico y comprometido con la justicia social y con el fuego creador que transforma vidas.

 

[1] Fragmento del poema Elogio de un poeta a su isla antillana del poeta guantanamero Ernesto Víctor Matute.

CUBAN√ćA Y CULTURA DE LA LIBERTAD

Por Sahay Fajardo Videaux

Dialogar sobre la mística de la Revolución implica como mínimo acercarse a la espiritualidad, detrás de un fenómeno cuya naturaleza tempestuosa y trasformadora elige y coloca sus protagonista, y en ocasiones a los hechos, en pedestales aparentemente inalcanzables. Así los hombres construyen y destruyen sus altares a través de la Historia y de acuerdo a su tiempo. En el ejercicio de nuestra doble función de resultado y elemento constructor, nos corresponde interrogar al pasado, intentar establecer de manera lógica y coherente la relación entre lo ocurrido y lo evitado, para encontrar las constantes que nos hacen lo que somos.

Desde esta perspectiva, me acerco a la dimensi√≥n de los hechos acontecidos el 26 de julio de 1953 y sus consecuencias. ¬ŅPor qu√© una acci√≥n que constituy√≥, en su momento, un fracaso, es hoy uno de los s√≠mbolos m√°s importantes de nuestra Historia? La respuesta m√°s simple y directa es porque triunf√≥ la Revoluci√≥n de 1959.¬† Lo digo de esta forma con toda intenci√≥n, pues sin ignorar el papel de los individuos, me interesa dialogar sobre este fen√≥meno como el resultado de una cultura popular de la resistencia. ¬†

Ambos hechos fueron posibles en virtud de una profunda conciencia de la Cuban√≠a. En ellos se articulan, de manera org√°nica, criterios y valores enraizados en nuestro modo de ser, tales como la vocaci√≥n por la soberan√≠a y la b√ļsqueda por la justicia social. De este modo, es posible explicar las razones personales y morales que impidieron al teniente Sarr√≠a asesinar o permitir¬†¬† el asesinato del joven Fidel, o el asesinato de ‚Äúlas Ideas‚ÄĚ, como lo llamara el propio Sarria. ¬†Explicar las casas abiertas para esconder j√≥venes, la ayuda que recibieron de los campesinos, de los m√©dicos y enfermeras del Hospital Saturnino Lora, las madres en las calles reclamando por sus hijos, la movilizaci√≥n¬† de la sociedad civil para proteger la integridad de estos j√≥venes¬† por encima de las implicaciones pol√≠ticas, de enfrentarse a una dictadura sangrienta. ¬†Explicar, por encima de las razones objetivas y concretas de¬† este momento¬† hist√≥rico, tantas manifestaciones¬† de solidaridad y sacrificios, articuladas de manera espont√°nea, para salvaguardar lo que la inteligencia popular¬† asumi√≥ como el futuro de la Patria: los J√≥venes del Centenario. ¬†

Se manifestaba as√≠ la cultura cubana ‚Äúcomo cultura de la libertad y de la independencia, en virtud de los valores consagrados como lineamientos de la conducta, como recuerdo factual y hasta como leyenda, en un combate sin descanso contra constantes asedios dirigidos siempre a hacer desaparecer la Cuban√≠a.‚ÄĚ[1] ¬†¬†

[1] Joel james: Alcance de la Cubanía, Editorial Oriente, Santiago de cuba, 2001.

 

FERNANDO MART√ćNEZ HEREDIA: CLAVES PARA LA REBELD√ćA

(Fragmentos)

Mensaje de Fernando Mart√≠nez Heredia a los j√≥venes durante la clausura del Coloquio: ‚ÄúCon arreglo a esta opini√≥n trabajaremos. A 50 a√Īos de la revista Pensamiento Cr√≠tico‚ÄĚ

21 de febrero, 2017

‚ÄúDesde que era muy peque√Īo le√≠a todo lo que hallaba, y de muchacho la revista Bohemia fue mi escuela pol√≠tica. Pero ni so√Īaba en que vendr√≠a una gran revoluci√≥n, que me form√≥ y me cambi√≥ una y otra vez, y que por ella llegar√≠a a ser el director de una revista cubana prestigiosa. Pero nunca esper√© homenajes, ni cuando √©ramos centro de tareas hermosas ni cuando pasamos al olvido. A eso me ayudaron Jos√© Mart√≠ y la Revoluci√≥n. Ahora, aunque en estos √ļltimos a√Īos los que hicimos la revista nos hemos tenido que ir acostumbrando, me emociona mucho recibir este agasajo. Pero me sobrepongo y contemplo y admiro su sentido profundo. No somos los protagonistas los que un d√≠a hicimos Pensamiento Cr√≠tico, los j√≥venes revolucionarios cubanos comunistas de entonces. Son los j√≥venes cubanos revolucionarios, los comunistas de hoy, los que al calor del homenaje, el rescate y el debate pasan la escuela pol√≠tica del presente y hacen la vela de armas que requiere el futuro de luchas en las que se empe√Īar√°n y vencer√°n. Ustedes son los protagonistas.‚ÄĚ

SOCIALISMO

¬ęHay muchos m√°s dilemas y problemas. C√≥mo combinar cambios y permanencias, relaciones sociales e ideolog√≠as que vienen del capitalismo ‚ÄĒy que son muy capaces de rehacer capitalismo o generarlo‚ÄĒ con transformaciones que est√°n destinadas a formar personas diferentes, nuevas, y a producir una sociedad y una cultura nuevas. C√≥mo aprovechar, estimular o modificar las motivaciones y actitudes de los individuos ‚ÄĒsin lo cual no habr√° socialismo‚ÄĒ, cuando el poder socialista resulta tan abarcador en la econom√≠a, la pol√≠tica, la formaci√≥n y reproducci√≥n ideol√≥gica y la vida cotidiana de las personas, y tiende a desalentar o impedir las iniciativas de las personas en la medida en que se burocratiza. C√≥mo lograr que prevalezca el proyecto sobre el poder ‚ÄĒel mayor desaf√≠o interno a los reg√≠menes de transici√≥n socialista‚ÄĒ, cuando, adem√°s de los √°mbitos que he referido, el poder es responsable de la defensa del pa√≠s frente al imperialismo y los enemigos internos, y de las relaciones con los pa√≠ses, las empresas y las instituciones internacionales del capitalismo. C√≥mo lograr que prevalezca el internacionalismo sobre la raz√≥n de Estado.

¬Ľ El socialismo no surge de la evoluci√≥n progresiva del capitalismo. Este ha sido creador de premisas econ√≥micas, de individualizaci√≥n, ideales, sistemas pol√≠ticos e ideol√≥gicos democr√°ticos, que han permitido postular el comunismo y el socialismo. Pero de su evoluci√≥n s√≥lo surge m√°s capitalismo. El socialismo es una opci√≥n, y s√≥lo existir√° a partir de la voluntad y de la acci√≥n que sean capaces de crear nuevas realidades. Es el ejercicio de comportamientos p√ļblicos y no p√ļblicos de masas organizadas y conscientes que toman el camino de su liberaci√≥n total.

(…)

¬Ľ La pr√°ctica revolucionaria de los individuos de las clases explotadas y dominadas, ahora en el poder, y de sus organizaciones, debe ser id√≥nea para trastornar profundamente las funciones y resultados sociales que hasta aqu√≠ ha tenido la actividad humana en la historia. En este proceso debe predominar la tendencia a que cada vez m√°s personas conozcan y dirijan efectivamente los procesos sociales, y sea real y eficaz la participaci√≥n pol√≠tica de la poblaci√≥n. Sin esas condiciones, el proceso perder√≠a su naturaleza, y ser√≠a imposible que culmine en socialismo y comunismo.

(…)

¬Ľ La transici√≥n socialista es un proceso de violentaciones sucesivas de las condiciones de la econom√≠a, la pol√≠tica, la ideolog√≠a, lo m√°s radical que le sea posible a la acci√≥n consciente y organizada, si ella es capaz de volverse cada vez m√°s masiva y profunda. No se trata de una utop√≠a para ma√Īana mismo, sino de una largu√≠sima transici√≥n. Su objetivo final debe servir de gu√≠a y de juez de la procedencia de cada t√°ctica y cada pol√≠tica, dado que estas son las que especifican, concretan, sujetan a normas, modos y etapas las situaciones que afectan y mueven a los individuos, las instituciones y sus relaciones. Por tanto, no basta con tener eficiencia o utilidad para ser procedente: es obligatorio sujetarse a principios y a una √©tica nueva, socialista.

(…)

¬Ľ El mayor potencial adverso a su dominaci√≥n es la enorme cultura acumulada de experiencias de contiendas sociales y pol√≠ticas ‚ÄĒy de avances obtenidos por la Humanidad‚ÄĒ, cultura de resistencias y rebeld√≠as que fomenta identidades, ideas y conciencia, y deja planteadas inconformidades y exigencias formidables y urgentes. Todo eso favorece la opci√≥n de sentir, necesitar, pensar y luchar por avances y creaciones nuevas.¬Ľ (en Autocr√≠ticas, un di√°logo al interior de la tradici√≥n socialista, volumen de Ruth Cuadernos de Pensamiento Cr√≠tico, Ciencias Sociales/Ruth Casa Editorial, La Habana, 2009.)

LOS DILEMAS DE JULIO ANTONIO MELLA

¬ęMella tuvo que ser muy rebelde para lograr ser revolucionario, y para seguir si√©ndolo durante su breve vida. Muy poco conocido en su actuaci√≥n y sus ideas, su grandeza, sin embargo, ha sido reconocida por todos y ha conmovido a muchos. Mella ha sido ejemplo, herencia yacente, s√≠mbolo de revoluci√≥n, el l√≠der m√°s puro, el sacrificio, el pensamiento m√°s alto. Debemos estudiar la naturaleza, el soporte, el alcance y la eficacia de esas emociones que s√≠ comunican, motivan y suman voluntades. Mella est√° en la vocaci√≥n subversiva y en los antiguos gritos que hicimos nuestros los j√≥venes un tercio de siglo despu√©s, con las adiciones necesarias; est√° en los miles de internacionalistas que han sabido trabajar, luchar y morir en cualquier parte del mundo, tuvieran o no en el bolsillo el carn√© de Mella, Camilo y el Che. Que Julio Antonio Mella contin√ļe activo, formando parte del combate en esta hora decisiva de Cuba, depende de nosotros. Si me permiten imaginar a Mella dici√©ndonos s√≥lo una frase hoy aqu√≠, quiz√°s ser√≠a: ‚ÄúSean siempre comunistas, pero sin dejar de ser manicatos‚Ä̬Ľ. (En el art√≠culo ¬ęLos dilemas de Julio Antonio Mella¬Ľ)

¬ęNo permitan que llegue a haber dos Cubas en la cultura¬Ľ

Palabras de agradecimiento pronunciadas el martes 18 de octubre de 2011, durante el acto de entrega del premio Maestro de Juventudes, máxima distinción que otorga la Asociación Hermanos Saíz

¬ęLa cultura es, por su naturaleza, sus fuerzas acumuladas y sus logros, lo que est√° m√°s cerca de ponerse a la altura de las revoluciones sucesivas, las tareas diferentes y superiores a lo que parece posible y la ambici√≥n desmesurada, tres rasgos que son esenciales para que exista el socialismo.

(…)

¬Ľ Que los alumnos de todos nosotros ‚ÄĒde los maestros de hoy‚ÄĒ, puestos a la tarea de realizar y cumplir, no nos hagan caso en nada que hayamos dicho que pueda estorbarles para cumplir los ideales que estamos compartiendo hoy. Que sientan siempre con su propio coraz√≥n, y piensen siempre con cabeza propia. Solo as√≠ ser√°n capaces de hacer a Cuba cada vez m√°s libre, m√°s justa y m√°s pr√≥spera.¬Ľ


Colonialismo 2.0 y los desaf√≠os de la izquierda. ¬ŅQu√© hacer? (Transcripci√≥n de Dialogar, dialogar + fotos y videos)

*(Transcripción de Dialogar, dialogar)

Yasel Toledo Garnache: Gracias al trovador Yunier P√©rez (GAPE), ganador de la beca de creaci√≥n musical Ignacio Bella 2018, por brindarnos su arte. Gracias tambi√©n a ustedes por acompa√Īarnos otra vez en el espacio Dialogar, dialogar, impulsado por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z.

Nos alegra ver el Salón de Mayo repleto, con muchos jóvenes, pero también con personas de más experiencia, lo cual puede enriquecer el intercambio.

Veo aqu√≠ a dirigentes de varias organizaciones, a los presidentes nacionales de la Federaci√≥n Estudiantil Universitaria, el Movimiento Juvenil Martiano, la Federaci√≥n de Estudiantes de la Ense√Īanza Media, a miembros del Comit√© Nacional de la UJC…, muy favorable para aportar visiones diferentes y, sobre todo, para pensar qu√© m√°s podemos hacer, cu√°les son las maneras m√°s pertinentes, atractivas e inteligentes para divulgar nuestras verdades en el ciberespacio, para estar conscientes de cada paso en ese entramado de m√≥viles, pantallas, tabletas electr√≥nicas y redes digitales.

Recordamos que Dialogar, dialogar nació en mayo de 2013, poco después del fallecimiento de Alfredo Guevara, Maestro de Juventudes, quien tuvo siempre la capacidad para debatir, escuchar y convencer desde los argumentos y la pasión.  Dialogar intentará ser siempre una plataforma para la polémica valiente y la construcción colectiva, un homenaje a quien tanto hizo por el cine y la cultura en el país.

El tema a debate hoy es Colonialismo 2.0 y los desaf√≠os de la izquierda. ¬ŅQu√© hacer? Vivimos en verdad momentos muy complejos, en el que a las dificultades del mundo f√≠sico se suman las del virtual.

Ah√≠ est√° la palabra ‚Äúcolonialismo‚ÄĚ, un t√©rmino que a nosotros no nos parece exagerado, ni desfasado, sino muy actual. Cuando uno analiza las particularidades de Internet y el mundo digital, su funcionamiento‚Ķ, comprende la dimensi√≥n de todo eso, con batallas pol√≠ticas, ideol√≥gicas, econ√≥micas y de otros tipos, en las cuales se definen cuestiones que trascienden m√°s all√° de ciudades y pa√≠ses.

Para desentra√Īar todo eso nos acompa√Īan Rosa Miriam Elizalde, doctora en ciencias de la comunicaci√≥n, Vicepresidenta Primera de la Uni√≥n de Periodistas de Cuba, fundadora del prestigioso sitio digital Cubadebate, l√≠der del proyecto Dominio Cuba y ganadora en varias ocasiones del premio nacional de periodismo Juan Gualberto G√≥mez; y el periodista y catedr√°tico espa√Īol Ignacio Ramonet, doctor en Semiolog√≠a y Ciencias de la Cultura, un profundo amigo de Cuba, autor de libros como ‚ÄúEl imperio de la vigilancia‚ÄĚ, ‚ÄúLa explosi√≥n del periodismo‚ÄĚ, ‚Äú¬ŅQu√© es la globalizaci√≥n?‚ÄĚ, ‚ÄúPropagandas silenciosas‚ÄĚ y ‚ÄúLa tiran√≠a de la comunicaci√≥n‚ÄĚ.

Nosotros hace algunos días realizamos un taller con estudiantes de la Facultad de Matemática de la Universidad de La Habana, con el mismo tema de análisis de hoy, un encuentro que fue muy interesante por las singulares opiniones de ellos y porque conocimos algunos de los proyectos de investigación relacionados con las nuevas tecnologías y las plataformas digitales que se realizan en esa Casa de Altos Estudios.

Los invitamos a ver un audiovisual de apenas cuatro minutos, que recoge algunos momentos de ese intercambio. Y luego, escuchemos a nuestros panelistas.

(POYECCI√ďN DEL DOCUMENTAL)

Rosa Miriam Elizalde:

Cuando ven√≠amos para ac√°, convers√°bamos Ignacio (Ramonet) y yo sobre el concepto de Colonialismo 2.0. Le dije que se puede explicar en dos palabras, ‚Äúdelicioso despotismo‚ÄĚ, el t√≠tulo de una conferencia que imparti√≥ Ramonet en el Palacio de las Convenciones de La Habana, en febrero de 2002, organizada por Fidel para presentar el libro Propagandas silenciosas. Si mal no recuerdo se imprimieron miles de ejemplares de ese libro, en formato tipo tabloide, y aunque no fue la primera vez que algunos de nosotros escuchamos hablar de los problemas que tra√≠a la joven Internet, s√≠ impuls√≥ que sigui√©ramos obsesivamente estos temas desde una postura cr√≠tica.

Propagandas Silenciosas, de Ignacio Ramonet, se publica por primera vez en 2001, cuando todav√≠a no se hab√≠a producido el atentado contra las Torres Gemelas, momento en que se produce un cambio espectacular en la comunicaci√≥n: la gente busc√≥ primero la informaci√≥n en la web.¬† El a√Īo 2001 se vivi√≥ con mucha intensidad no solo por los acontecimientos que estremecieron a Estados Unidos y desataron la ‚Äúguerra contra el terrorismo‚ÄĚ, sino porque en el mundo se estaba produciendo una revoluci√≥n de la mano de Internet. Cuba no estaba al margen de ese proceso. Por el contrario. Algunos de los proyectos m√°s innovadores de Am√©rica Latina en este √°mbito se produjeron aqu√≠: la red INFOMED; el renacimiento de los Joven Club de Computaci√≥n; el Polo Cient√≠fico que integraba distintas disciplinas, incluida la computaci√≥n; la concepci√≥n de la Universidad de Ciencias Inform√°ticas (UCI), que integrar√≠a la docencia, la investigaci√≥n y la producci√≥n, y que se inaugurar√≠a en 2002.

En mayo de 2001 surge La Jiribilla como semanario cultural de periódico Juventud Rebelde, donde yo trabajaba como subdirectora editorial y me convertí, por obra del azar, en editora de esa publicación digital, sin ninguna experiencia. 

Todo nuestro país tenía entonces tanta capacidad de navegación en Internet como un hotel en Miami, y sin embargo, La Jiribilla organizó la primera transmisión en streaming de un concierto, desde el Centro Pablo de la Torriente Brau, al que asistió Fidel, en primera fila.  Hicimos cosas definitivamente impensables para las posibilidades de infraestructura del país y para el estado del arte de esos momentos en términos de producción de contenidos digitales, pero estábamos imbuidos de aquel espíritu en que parecía que con aquellas herramientas que prometían, en una sociedad como la nuestra, mejorar las condiciones de vida de los cubanos, en términos de acceso a fuentes de conocimiento y de desarrollo científico. Ramonet, con su libro y su conferencia de 2001, venía a recordarnos la dependencia y la nueva colonización en curso que vivía la humanidad a esa misma hora de la mano de las nuevas tecnologías.

Por tanto, ‚Äúel delicioso despotismo‚ÄĚ es la acepci√≥n m√°s corta del colonialismo en el mismo momento en que estaba naciendo ya una nueva generaci√≥n de la web, la 2.0. Un concepto m√°s largo del colonialismo 2.0 podemos encontrarlo en El libro de los abrazos, de Eduardo Galeano, y que nos sirve perfectamente para el tema que nos convoca aqu√≠:

¬†‚ÄúEl colonialismo visible te mutila sin disimulo: te proh√≠be decir, te proh√≠be hacer, te proh√≠be ser.¬† El colonialismo invisible, en cambio, te convence de que la servidumbre es tu destino y la impotencia tu naturaleza: te convence de que no se puede decir, no se puede hacer, no se puede ser.‚Ä̬†

¬ŅQu√© ocurri√≥ en los pocos a√Īos que median desde principio de los a√Īos 80, boom de las llamadas nuevas tecnolog√≠as, hasta hoy? ¬†El reforzamiento de la colonizaci√≥n mental de la que hablaba Galeano, con nuevas pr√°cticas de despojo. No hay que olvidar el nacimiento de Internet debido a un proyecto financiado por el Pent√°gono, pero hay un hecho previo que jam√°s se tiene en cuenta, el detonante que hizo posible que esta red se haya convertido en el sistema nervioso central de la sociedad contempor√°nea: la Crisis de Octubre -o Crisis de los Misiles-¬† de 1962. Ese a√Īo el presidente John Kennedy emite una orden ejecutiva para resolver un dilema t√©cnico de primer orden que pone en riesgo el poder√≠o estadounidense frente a la disputa con la URSS, en plena Guerra Fr√≠a: la vulnerabilidad de los sistemas de telecomunicaciones en caso de ataque at√≥mico. ¬†Pide al Pent√°gono crear una red que permita la redundancia de la informaci√≥n. Es decir, que si hay un ataque at√≥mico en un determinado punto, se replique y se enrute la informaci√≥n por v√≠as alternativas para mantener vitales las comunicaciones.¬† Fue una proeza tecnol√≥gica que se alcanz√≥ con financiamiento p√ļblico.¬† Las empresas privadas se negaron a participar, porque dijeron que eso era una locura, una inversi√≥n in√ļtil de talento y dinero. Siete a√Īos despu√©s de la orden de Kennedy naci√≥ el beb√© Internet, ARPANET, que toma su nombre de las siglas de la Agencia de Desarrollo de Tecnolog√≠as Avanzadas del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, que tuvo otra caracter√≠stica inusitada: qued√≥ a merced de los profesores y estudiantes universitarios, que siguen desarroll√°ndola y que va escalando con nuevas funcionalidades y servicios, que aprovecha el desarrollo en paralelo de la microelectr√≥nica y la inform√°tica, hasta el nacimiento de la web en 1989.

Aquí comienza un modelo de desarrollo tecnológico que se ha repetido hasta el cansancio: proyectos que se inician en entornos militares y se trasladan al ámbito civil, aprovechando el conocimiento colectivo y generalmente desinteresado de muchísimas personas, para retornar al campo militar como poderosísima herramienta de colonización visible o invisible, o ambas a la vez.

En 1993, Estados Unidos establece la pol√≠tica para el desarrollo de la infraestructura de la informaci√≥n nacional (NII), la ‚Äúsupercarretera‚ÄĚ de la administraci√≥n de William Clinton, que cre√≥ las bases doctrinales y jur√≠dicas para imponer el protocolo norteamericano como red internacional de telecomunicaciones, el llamado protocolo TCP-IP –que los muchachos de la Facultad de Matem√°ticas de la Universidad de La Habana conocen muy bien–, exportando esta infraestructura y obligando a todo el planeta a adoptarla. Fue un golpe maestro de Estados Unidos. El actual dominio pol√≠tico, econ√≥mico y social de internet que ejercen autoridades p√ļblicas y privadas de Estados Unidos es, en parte, consecuencia de la ‚Äúvictoria‚ÄĚ del protocolo TCP/IP sobre otros est√°ndares de comunicaci√≥n, y esto se logr√≥ gracias a la imposici√≥n de una pol√≠tica dise√Īada por la administraci√≥n de William Clinton.

De hecho Clinton se apareci√≥ en una cumbre de la Organizaci√≥n Mundial de Comercio, en Ginebra (1998), vendiendo este protocolo como la gran soluci√≥n a todos los problemas del mundo, en una intervenci√≥n que, por cierto, Fidel rebate all√≠ mismo. El sue√Īo ciberut√≥pico de Clinton era que en muy corto tiempo todos los habitantes del mundo integrar√≠an la clase media, y Fidel le responde: ‚Äú¬ŅY qu√© planeta va a sostener eso?‚ÄĚ

Es importante entender que esta colonizaci√≥n en curso no sale de la nada. Hay poco o nada natural o espont√°neo en los procesos que obedecen a estructuras de poder. Al establecer la primera pol√≠tica para el desarrollo de la infraestructura de la informaci√≥n nacional, Clinton dej√≥ muy claro que si hab√≠a una infraestructura de redes en el mundo esta ten√≠a que ser estadounidense; que si hab√≠a unos contenidos populares, estos ten√≠an que ser de la industria cultural estadounidense, y unos valores, que estos ten√≠an aquellos donde los norteamericanos se sintieran c√≥modos. El jefe de Operaciones del Atl√°ntico de los Estados Unidos, Hugh Pope, declar√≥ en 1997: ‚ÄúEl mensaje es que no hay naci√≥n sobre la faz de la tierra a la que no podamos llegar‚ÄĚ.

La capacidad del imperialismo norteamericano para reinventarse con Internet es extraordinaria. En muy pocos a√Īos, por ejemplo, transformaron el Ej√©rcito de los Estados Unidos.¬† Donald Rumsfeld, Secretario de Defensa de Estados Unidos de George W. Bush, declar√≥ en el 2001 a Internet como nuevo campo de batalla, y a partir de esa definici√≥n se reestructur√≥ toda la institucionalidad del sistema de guerra estadounidense para reordenar departamentos, fundir otros y crear, junto a los ej√©rcitos de Tierra, Agua y Aire, el ej√©rcito ciberespacial. La frontera estadounidense se extendi√≥ oficialmente a todo el planeta, gracias a esta infraestructura transnacional cuyo poder est√° basado m√°s en el consentimiento que en la coerci√≥n, ‚Äúel delicioso despotismo‚ÄĚ, del que hablaba Ramonet en 2001 y que luego se encargar√≠an de documentar Juli√°n Assange y Edward Snowden, con las revelaciones del espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional, no solo fuera del territorio, sino dentro de la frontera estadounidense, con un entramado asfixiante de control y pr√°ctica totalitaria de la cual no escapa casi nadie.

La idea de que esto es una lucha por el poder; de que el destino de la humanidad depende de en manos de qui√©n queden estas tecnolog√≠as; de que la estructura en red fortalece los valores, y si esos valores son hegem√≥nicos, esos valores se fortalecer√°n y que, por lo tanto, frente a una red hegem√≥nica, hay que contraponerle una red contrahegem√≥nica‚Ķ, todo eso puede encontrarse tempranamente en el pensamiento de Fidel Castro a fines de los a√Īos 90, cuando nos dijo a los periodistas que la Internet parec√≠a inventada para nosotros. ¬†√Čl estaba convencido de que el problema no eran los nuevos instrumentos, sino los valores de quienes dispon√≠an de ellos, y que hab√≠a que aprender de las luchas descolonizadoras pasadas y presentes para reimaginar nuevas formas de colectividad, de apropiaci√≥n tecnol√≥gica, de conocimiento en com√ļn y, sobre todo, de solidaridad.

Hay que estudiar el contexto en que se crea INFOMED, para entender c√≥mo el conocimiento cient√≠fico que permite el surgimiento de esta red de la Salud en Cuba se enlaza perfectamente con los valores de una sociedad como la cubana. La arquitectura t√©cnica de la red INFOMED, creada en el a√Īo 1998, es similar a la de Facebook, con importantes diferencias: la cubana se cre√≥ seis a√Īos antes que la plataforma del pulgar azul, la hicieron compa√Īeros nuestros, desde Cuba, con otros valores diametralmente opuestos a los que de Zuckerberg en Harvard. INFOMED naci√≥ para alcanzar a todos los profesionales de la salud en la Isla las novedades del conocimiento mundial en este campo, y para propiciar que un viejito, aun cuando viviera en el √ļltimo conf√≠n de la monta√Īa de Sagua de T√°namo, por ejemplo, pudiera consultarse con el mejor especialista en el Hospital Hermanos Ameijeiras, de La Habana, si all√≠ estaba quien pudiera hacer un diagn√≥stico a su dolencia.¬†

Facebook surgi√≥ seis a√Īos despu√©s con una arquitectura similar a INFOMED, en la gran meca del desarrollo de tecnol√≥gico, para dirimir, en la Universidad de Harvard, qui√©nes eran las muchachas m√°s ‚Äúacostables‚ÄĚ del campus.¬†

¬ŅQu√© nos cost√≥ esto, compa√Īeros? Que Cuba fuera el primer pa√≠s del planeta acusado de ciberterrorismo, en febrero del 2001. Lo hizo un alto oficial del Ej√©rcito de EEUU cuando todav√≠a no se hab√≠a producido el ataque a las Torres Gemelas. Estados Unidos se puso a la defensiva, intent√≥ impedir que un pa√≠s pobre y bloqueado, pero que hab√≠a hecho una enorme inversi√≥n en instrucci√≥n p√ļblica y en conocimiento cient√≠fico, creara un modelo diferente, descolonizador, de apropiaci√≥n de las nuevas tecnolog√≠as de la informaci√≥n y las comunicaciones.

Este es, a muy a grandes rasgos, el escenario. ¬ŅY por qu√© hablamos de colonialismo? Porque esta dominaci√≥n que se sustenta en una nueva infraestructura y que debe su transnacionalizaci√≥n al ensamblaje del poder pol√≠tico y la innovaci√≥n liderada por los militares estadounidenses, est√° intentando aniquilar a nuestros pueblos mediante la aculturaci√≥n, la negaci√≥n de s√≠ mismos, la colonizaci√≥n invisible de la que nos hablaba Galeano.

En Am√©rica Latina esto es evidente y ha sido planificado, con cierto √©xito, debemos reconocer. En el 2011 se elaboraron las l√≠neas maestras de un programa que algunos expertos llaman ‚ÄúDoctrina de la Conectividad Efectiva‚ÄĚ. Comenz√≥ con un estudio, ordenado por John Kerry -entonces presidente del Comit√© de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos-, para intervenir en cada pa√≠s en Am√©rica Latina, de acuerdo con su nivel de acceso a Internet y las pol√≠ticas para la llamada Sociedad de la Informaci√≥n, de modo que se garantizara que la infraestructura, los contenidos y los valores dominantes fueran los norteamericanos, a partir del c√°lculo de que el 50 por ciento de la poblaci√≥n latinoamericana ten√≠a 30 a√Īos o menos, y sus relaciones de confianza se estaban construyendo, fundamentalmente, en las plataformas sociales.

Por lo tanto, ¬Ņqu√© hemos visto en unos poquitos a√Īos, desde el 2011 hasta ac√°?¬† Que Am√©rica Latina es la regi√≥n m√°s dependiente, en t√©rminos de infraestructura, tr√°fico de datos, aplicaciones, contenidos‚Ķ de los Estados Unidos.¬† El 90 por ciento de todo el tr√°fico que se genera entre nuestros pa√≠ses, e incluso dentro de nuestros pa√≠ses, pasa por Estados Unidos; m√°s del 70 por ciento de todos los contenidos que se generan en el entorno digital est√°n en plataformas de ese pa√≠s. En el ranking de los diez pa√≠ses que m√°s tiempo consumen en las redes sociales, fundamentalmente en Facebook, cinco son latinoamericanos, con m√°s de cuatro horas promedio diarias en esa red social.

Un estudio de hace unos días, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo, reconoce que el 81 por ciento de los jóvenes latinoamericanos están en Facebook. Pero el 50 por ciento de las personas que no tienen agua potable y a quienes les cuesta alimentarse una vez al día, están en alguna red social norteamericana.

Entonces, cualquier estadística a la que nos asomemos nos van a dar estos datos abrumadores.  A esto se suma algo de lo cual ha hablado Ignacio muchas veces: de las diez empresas de más alta cotización en la Bolsa, cinco son de telecomunicaciones, las GAFAM: Google, Apple, Facebook, Amazon y Microsoft. Apple, por ejemplo, está valoradas en 3,3 billones de dólares. Eso equivale al PIB de 45 países africanos. Eso explica que, debido al carácter supranacional de estas empresas, los gobiernos constatan las dificultades para controlar los efectos no deseados sobre sus poblaciones, mientras que para las plataformas estadounidenses, los mercados transnacionales constituyen una fuente de oportunidades de negocio e influencia a la vez que un espacio de competencia feroz.

Hace unos días atrás, The Atlantic, una importante revista norteamericana, publicó un artículo que revela que Donald Trump va a invertir mil millones de dólares para reelegirse en el 2020. ¡Es una bestialidad!

Durante la campa√Īa presidencial Argentina, el presidente Mauricio Macri, por ejemplo, lleg√≥ a invertir dos millones de d√≥lares diarios en las semanas previas a las PASO, las elecciones primarias que se celebraron en agosto de 2019-

¬ŅPor qu√© ocurre esto?¬† Porque hoy los momentos m√°s innovadores en comunicaci√≥n pol√≠tica se est√° produciendo en los momentos electorales. Los grandes laboratorios de big data e inteligencia artificial permiten elaborar con precisi√≥n milim√©trica los perfiles de los votantes, crear propaganda personalizada tipo ‚Äúfrancotirador‚ÄĚ, manipular a la opini√≥n p√ļblica. Los partidos pol√≠ticos participan en grandes subastas para comprar los grandes nichos de datos que venden esas plataformas, en las que el usuario entra gratis, pero deja algo muy valioso: toda su informaci√≥n. Tambi√©n, necesitan much√≠simo dinero para pagar las pautas publicitarias y sostener cibertropas, robots y equipos creativos que elaboren mensajes personalizados para convencer a la gente de que ‚Äúno puede decir, no ¬†puede ser‚Ķ‚ÄĚ, como dice Galeano. Un ‚Äúdelicioso despotismo‚ÄĚ que pone la ciencia y la tecnolog√≠a al servicio de la manipulaci√≥n.¬†

Lo hemos visto recientemente en Am√©rica Latina, donde se ha desatado una carrera armamentista digital, muy visible en 2019 en Venezuela y Bolivia.¬† En este pa√≠s, por ejemplo, se crearon en muy pocos d√≠as 100 mil cuentas falsas con inteligencia artificial de √ļltima generaci√≥n para apoyar el golpe de estado contra Evo Morales. No son perfiles robots convencionales, en los que se puede descubrir f√°cilmente la automatizaci√≥n: tienen rostros que parecen reales creados con softwares de manipulaci√≥n de imagen, con historias de vida personalizadas y creadas por m√°quinas casi en tiempo real, todo falso para generar la percepci√≥n de que hab√≠a un apoyo al golpe de estado, una falacia en un pa√≠s que en octubre de 2019 -un mes antes del golpe- ten√≠a poco m√°s del 2 por ciento de la poblaci√≥n conectada en Twitter.

Ya lo hab√≠an hecho antes, cuando la llamada ‚ÄúPrimavera verde iran√≠‚ÄĚ, las protestas electorales de 2009, en la que supuestamente hab√≠an participado 100 mil personas en Twitter apoyando el cambio de gobierno en Ir√°n.¬† Despu√©s se logr√≥ documentar que, de las 100 mil cuentas, solo 60 estaban en Ir√°n.¬† Pero entonces y hasta noviembre de 2019 no se pod√≠an crear en cuatro d√≠as 100 mil cuentas falsas para apoyar a dos o tres actores golpistas, como vimos en Bolivia.

Estas son las nuevas armas que sostienen la guerra h√≠brida, que es aquella que se produce en todos los terrenos: simultaŐĀnea, pero con ritmos diferenciados, envolvente, desconcertante, r√°pida y eficaz para entorpecer la respuesta del adversario. Hay una guerra en la que participan directamente los militares y las cibertropas de un ej√©rcito regular, pero hay otras a la par: guerra econ√≥mica, de informaci√≥n, medioambiental, simb√≥lica, cultural, parecen descoordinados, pero obedecen a un mismo manual, a una misma estrategia en la que el ciberespacio juega un papel articulador. Los descoordinados somos nosotros que no logramos ver el sistema en su totalidad; ellos lo tienen perfectamente delineado, y nos hacen correr detr√°s de cada guerra por separado como pollos sin cabeza.

Bien, termino y doy la palabra a Ignacio. Es verdad que tenemos enfrente enormes desafíos, pero también es verdad que existen espacios de resistencia en nuestro propio continente que hablan de las enormes potencialidades y la capacidad de lucha de nuestros pueblos frente a este escenario distópico y a estas armas de nueva generación.

La izquierda en Venezuela, Argentina, México ha enfrentado a los grandes laboratorios de manipulación de la derecha, y venció el movimiento popular. En Venezuela se han desplegado todos los tipos de guerra en esta concepción híbrida, y no han podido derrotar a la Revolución bolivariana. No es nada menor, entre las variables que explican la resistencia de ese país, la comprensión de que la lucha hay que darla simultáneamente en las calles y en las redes.

Entonces, hay una nueva colonizaci√≥n en curso, un colonialismo con esteroides, donde hay muchos inertes frente a esta situaci√≥n, pero otros siguen y seguir√°n resistiendo; hay muchos que entienden que no podemos enajenarnos de los espacios donde est√° la gente -siempre digo que si Mart√≠ viviera hoy ser√≠a facebookkero. Mientras aparecen nuestras propias herramientas, tenemos que ocupar las plazas, sean virtuales o f√≠sicas, generar los liderazgos y emplear las nuevas metodolog√≠as liberadoras, promover la educaci√≥n audiovisual en nuestros ni√Īos y j√≥venes, y disputar los espacios y los discursos; es una disputa cultural y tenemos que oponer, como dec√≠a Fidel, a las redes hegem√≥nicas, nuestras redes contrahegem√≥nicas. El mayor desaf√≠o no es tecnol√≥gico, aunque hemos estado hablando mucho de esto aqu√≠, sino de conocimiento, de conciencia, de cultura.¬†

Comencé con una frase de Galeano y quiero terminar con Frantz Fanon, en Los condenados de la Tierra, y esta no es solo una idea, sino un ultimátum:

‚ÄúNuestra misi√≥n hist√≥rica, para nosotros, que hemos tomado la decisi√≥n de romper las riendas del colonialismo, es ordenar todas las rebeld√≠as, todos los actos desesperados, todas las tentativas abortadas o ahogadas en sangre.‚ÄĚ

Esa es la invitación.

Much√≠simas gracias, compa√Īeros.

(APLAUSOS)

Yasel Toledo Garnache:

Sin dudas, tienen mucha razón quienes se refieren a Internet como especie de campo de batalla, como gran tablero de ajedrez, incluso como un terreno deportivo en el cual existe una competencia constante por posicionar contenidos. Ahí hay disputas políticas, ideológicas, económicas y de otros tipos.

Rosa nos compart√≠a algunas estad√≠sticas muy interesantes. Solo agregar otras. Por ejemplo, seg√ļn el libro La dictadura del videoclip, del espa√Īol Jon Illescas, siete de los diez m√°s reproducidos en Youtube entre 2005 y 2015 son de Estados Unidos.

El 61.5% de las banderas que aparecen en videoclips es tambi√©n la de ese pa√≠s, multiplicando por seis la frecuencia de la segunda: la de Gran Breta√Īa. El 90% del total es cantado en ingl√©s.

A eso sumamos que en casi cuatro de cada diez videos (39.8%) hay apología a drogas legales (casi siempre alcohol) y en más de uno de cada diez ilegales (marihuana casi siempre). El modo de vida que más se refleja es el estadounidense, como también pasa en películas y otros materiales audiovisuales.

Además, entre los sitios webs con mayor alcance predominan los de idioma Inglés. Hay una competencia muy fuerte, que a la vez suele ser desigual, lo cual exige inteligencia y trabajo en equipo.

Sé que una idea de Rosa, compartida en otros espacios, es la necesidad de una agenda de comunicación supranacional, una mayor articulación, una estrategia conjunta de la izquierda, o sea, no solo al interior de cada uno de los países, sino de la izquierda internacional.

Esa es una idea también recurrente en Ramonet, quien hace poco, en un encuentro alertaba que a veces los movimientos de izquierda, aun cuando logran estar en el poder un tiempo considerable, no aprovechan todo lo posible la producción audiovisual. Y, en ocasiones, no queda una película, una novela ni libros de ficción que aborden los sucesos, con frecuencia muy heroicos e interesantes. A veces, hasta vienen otros autores y lo hacen desde una posición completamente contraria, que incluye tergiversación y manipulaciones.

A nosotros hoy nos interesa mucho reflexionar sobre cu√°nto m√°s podemos hacer. Recientemente, rele√≠amos el libro El imperio de la vigilancia, de Ramonet. Lo hac√≠amos de conjunto varios amigos, y uno dec√≠a: ‚Äú¬ŅEs que acaso debemos tenerle miedo?¬† ¬ŅEs que acaso debemos apartarnos de estas redes, de las nuevas tecnolog√≠as?‚Ä̬† Yo creo que esa no debe ser una opci√≥n; pero s√≠ tenemos que estar conscientes de cada uno de los pasos, de las complejidades, y sobre todo actuar de manera m√°s inteligente y unida quienes tenemos causas comunes a nivel internacional. Son aspectos que seguramente abordar√° Ramonet.

Ignacio Ramonet:

Primero agradecer a los organizadores la gentileza de invitarme para estar aqu√≠. Y decir tambi√©n que la √ļltima vez que yo estuve aqu√≠ fue con Alfredo Guevara, precisamente en una sala tambi√©n casi m√°s llena que esta, y una quiz√°s de las √ļltimas intervenciones p√ļblicas de Alfredo, que era sobre cine, comunicaci√≥n e ideolog√≠a.

Uno siente un muy agradable recuerdo, y estoy muy contento de estar aqu√≠ esta tarde, en particular en compa√Ī√≠a de Rosa Miriam, que ya formamos un d√ļo, que vamos a tener que hacerlo depositario legalmente, constituirlo oficialmente para que nos manifestemos regularmente, porque lo hicimos hace poco tambi√©n en la casa de Jos√© Mart√≠, adem√°s de en la Mesa Redonda.

Y, bueno, por otra parte, felicitar a Rosa Miriam por su brillantísima intervención, en que nos ha dado una cantidad de datos y con un análisis extremadamente pertinente. Lo que ha dicho es fundamental.

El otro día, estuve visitando aquí el Museo Humboldt, que lo acaban de restaurar, y les recomiendo ir a visitarlo porque está absolutamente interesante.  Y en esa ocasión, como estoy leyendo una biografía de Humboldt que me recomendó Luiz Inácio Lula da Silva cuando estuve viéndolo en la cárcel. Lula, en vez de estar leyendo o releyendo textos de Lenin, de Gransci y de Marx, estaba leyendo una biografía de Humboldt, escrita por una joven biógrafa alemana, que describe la importancia de Humboldt en este momento en el que hay un sentimiento ecológico particularmente interesante.

Y entonces el otro día, como estaba en la Feria del Libro presentando unos libros con Sandra Sarmiento, que está aquí con nosotros, compré un librito con textos de Humboldt. Y en uno de esos textos él cuenta cómo en 1806, llegó a Caracas, y encontró que era una ciudad extremadamente agradable. 

Curiosamente, dijo que Caracas y La Habana eran las dos ciudades¬†¬†¬†¬†¬†¬† m√°s espa√Īolas de las que √©l conoc√≠a en Am√©rica Latina; pero expres√≥ lo siguiente: ‚ÄúEn esta ciudad, donde hay un nivel de vida relativamente alto, un conocimiento interesante, no hay un solo peri√≥dico. Y no solo no hay un solo peri√≥dico, sino que la imprenta a√ļn no ha llegado.‚ÄĚ

Y √©l compar√≥: ‚ÄúEn cualquier ciudad estadounidense de no m√°s de 30 mil habitantes hay un peri√≥dico.‚ÄĚ Y entonces, digamos, la imprenta se invent√≥ en 1440. ¬°Cuatro siglos despu√©s en Caracas no hab√≠a imprenta!¬† √Čl dice que hab√≠a una prensa, que no es lo mismo que una imprenta; una prensa, que solo hace hojas, que ten√≠a un franc√©s.

Entonces podemos decir, bas√°ndonos en las cifras que daba antes Rosa Miriam, que eso no ocurre con Internet.¬† Internet se invent√≥, efectivamente, como ha dicho Rosa Miriam, en los a√Īos ‚Äô60 para el ej√©rcito, pero la Web se invent√≥ en 1989.¬† ¬ŅQu√© es lo que ha hecho que estemos m√°s familiarizados con el universo de la Web?¬† Porque antes hac√≠a falta un lenguaje intermediario para poder¬† utilizar el correo electr√≥nico, para poder comunicarnos, esencialmente entre universidades, aunque lo cre√≥ el ej√©rcito con esa base que daba Rosa Miriam.

Si hubiese una destrucci√≥n at√≥mica, ¬Ņc√≥mo podr√≠amos seguir comunic√°ndonos? Por eso hablamos de la red, porque si ustedes cogen una red de un pescador, y si le disparan a la red, evidentemente la bala puede pasar a trav√©s de la red sin romper nada; pero si ustedes disparan con una Kalashnikov, por ejemplo, y rompen 20 mallas de la red, a√ļn quedan 200 mallas que funcionan.

Entonces la comunicaci√≥n ‚Äďdec√≠an los norteamericanos– si los rusos desencadenan primeros el ataque, lo que har√°n es que destruir√°n todas nuestras grandes ciudades y nuestros nudos de comunicaci√≥n.¬† ¬ŅPero entonces c√≥mo nos vamos a comunicar entre, por ejemplo, el centro, donde se encuentre el Estado Mayor, o lo que quede del Estado Mayor, con las fuerzas que hayan sobrevivido, si no se puede comunicar porque los canales se han cortado?

Entonces hay que inventar un sistema que funcione como una red; es decir, que, en vez de ir en vía directa, de un punto a otro punto, vaya dando muchas vueltas, aunque tenga que dar la vuelta al mundo, pero que llegue del otro lado.  Ese es el principio que crea la red.

Lo que quiero decir es que, digamos, 30 a√Īos o 50 a√Īos despu√©s de la invenci√≥n de Internet, masivamente Am√©rica Latina utiliza los recursos de Internet; no han pasado 400 a√Īos.¬† ¬ŅPero quiere eso decir que ya no estamos en colonia? No, porque hay que reflexionar sobre lo que es la colonia.

Rosa Miriam ha citado dos frases muy importantes de nuestro amigo Eduardo Galeano, pero en realidad hay varios tipos de colonizaci√≥n.¬† Piensen que hoy d√≠a, si tenemos que citar cu√°les son las grandes potencias de hoy, geopol√≠ticas, las diez principales grandes potencias geopol√≠ticas de hoy son las mismas –excepto China–, que a principios del siglo XX eran Alemania, Jap√≥n, Francia, Estados Unidos, Rusia… Son las mismas.¬† Y ya no son imperios coloniales, pero siguen siendo los principales pa√≠ses que dominan el mundo.¬†

Y entonces, ¬Ņpor qu√© lo dominan, si ya no tienen colonias?¬† Y si nos hemos liberado, digamos, los pa√≠ses colonizados de √Āfrica, de Am√©rica Latina, de Asia, ¬Ņpor qu√© no ocupamos?, excepto China –y recuerden que China fue la primera potencia del mundo durante 17 siglos, hasta el siglo XVII; dej√≥ de serlo en el siglo XVII, para volver a serlo, entre las principales potencias, actualmente–, ¬Ņpero por qu√© siguen siendo colonias? Porque descolonizarse no es tan sencillo.

Por ejemplo, de todos los pa√≠ses de Am√©rica, el √ļnico pa√≠s que no solo se descoloniz√≥, pero que pas√≥ a formar parte del club de los dominantes es Estados Unidos. Los dem√°s pa√≠ses llevan dos siglos, la mayor√≠a de ellos, descolonizados, pero no est√°n en el grupo de pa√≠ses dominantes.

Entonces, con Internet, lo que Internet nos plantea tambi√©n, son dos cosas evidentemente, que aqu√≠ se han subrayado, t√ļ las subrayabas ahorita Yasel: que, por una parte, est√° el enfrentamiento cultural, la batalla cultural.

¬ŅHay que desertar de las redes?¬† Ser√≠a absurdo. ¬°Hay que estar en las redes! ¬ŅPor qu√©? Porque, aunque no hayamos inventado Internet, la batalla se da hoy en ese espacio, en el ciberespacio, que es un nuevo espacio en el sentido propio de la palabra; es un nuevo espacio, es un nuevo territorio. Digamos, si antes hab√≠a un espacio, el espacio en el que vivimos normalmente, el espacio tridimensional, el espacio de nuestra vida cotidiana, ahora tambi√©n vivimos en ese otro, que se manifiesta para nosotros a trav√©s de pantallas. Y cuando estamos frente a la pantalla, tenemos un universo mental, imaginario, cultural, de conocimiento, econ√≥mico, financiero‚Ķ, todo eso pasa por una pantalla y por el territorio del ciberespacio, que tambi√©n evidentemente es un espacio de guerra, en el sentido que Rosa Miriam explicaba.¬† Adem√°s, ahora las grandes potencias crean un ej√©rcito para luchar por √©l.

Los ej√©rcitos no siempre han sido las Fuerzas Armadas, no siempre han sido complejas como lo son hoy. Las Fuerzas Armadas hist√≥ricamente, digamos, eran esencialmente en funci√≥n de los elementos, ¬Ņverdad?

Decía un filósofo griego que nuestro universo se compone de cuatro elementos: tierra, aire, fuego y agua. Este, Internet, sería el quinto. Y observen que se ha creado un ejército para la tierra, un ejército para el mar; uno para el aire; uno para el fuego -que son los bomberos, llamados en algunos países guerreros del fuego-, y ahora, como hay un quinto elemento, que es el ciberespacio, los países están creando este quinto ejército.

Entonces, en esta relación con el quinto elemento, tenemos, por una parte la batalla de ocupar este espacio y de defendernos desde el punto de vista del mensaje y el contramensaje; pero está la otra batalla, que es la de la tecnología. O sea, tenemos que combatir con las armas del adversario.  Eso puede conducir a la victoria.

Fidel Castro demostró que con las armas del ejército de Batista se podía triunfar, no era necesario fabricar sus propias armas, o tener una tecnología específica del armamento para ganar la guerra.  Pero aquí nos planteamos la cuestión de la descolonización tecnológica también, cosa que Fidel en cierta medida planteaba cuando creó la UCI, es decir, ser capaces también de fabricar nuestras propias computadoras, estar presentes en la reflexión sobre qué es una computadora hoy, qué debe tener como posibilidades, etcétera, y no solo depender de eso.

El presidente D√≠az-Canel ha dicho √ļltimamente, en las √ļltimas 48 horas, una reflexi√≥n sobre c√≥mo hay que articular ciencia y tecnolog√≠a; es decir, no solo desarrollar una reflexi√≥n te√≥rica sobre la ciencia, no solo ense√Īar la ciencia, pero desarrollar una tecnolog√≠a.

El √ļnico pa√≠s del sur que a principios del siglo XX no era una colonia y que formaba parte de los pa√≠ses dominantes –lo he citado antes–, ¬Ņcu√°l es entre los que cit√© antes? Jap√≥n. La pregunta es por qu√© Jap√≥n no era una colonia.¬† A finales del siglo XIX varios pa√≠ses no hab√≠an sido nunca colonizados: Etiop√≠a, Ir√°n, Marruecos, Jap√≥n; no hab√≠an sido nunca colonizados, nunca. ¬ŅPor qu√© los dem√°s, Etiop√≠a, Ir√°n, Marruecos, fueron colonizados, y no Jap√≥n? Porque Jap√≥n apost√≥ por desarrollar su propia tecnolog√≠a imitando al Reino Unido e imitando a Alemania.¬† En Jap√≥n se conduce a la izquierda¬†¬† –ustedes saben eso, ¬Ņverdad–, igual que en Inglaterra, y la obsesi√≥n era la de ser tan organizados como los alemanes, y desarrollaron una tecnolog√≠a propia, un armamento propio, y derrotaron a los rusos en 1910. Primera victoria militar de un pa√≠s del sur contra el norte.¬† Entonces los japoneses precisamente han desarrollado una tecnolog√≠a que hoy les permite estar presentes en este universo, digamos, primero, como potencia industrial, la √ļnica potencia industrial del sur.

Estados Unidos sali√≥ de esa situaci√≥n en la primera mitad del siglo XIX. Estados Unidos, cuando gana su independencia, es un pa√≠s que vive del monocultivo del algod√≥n, como Cuba viv√≠a del monocultivo de la ca√Īa. Bueno, la pregunta que los historiadores deben hacerse es por qu√© Estados Unidos sali√≥ de su condici√≥n de monoproductor de algod√≥n para transformarse en una superpotencia industrial, vencedor de la Primera Guerra Mundial, vencedor de la Segunda Guerra Mundial, vencedor de la Guerra de Secesi√≥n del norte contra el sur, cuando Brasil no lo ha conseguido, Argentina no lo ha conseguido, M√©xico no lo ha conseguido, etc√©tera. Es una verdadera cuesti√≥n central, y Jap√≥n s√≠ lo ha conseguido.

Entonces hoy tenemos, como, digamos, si la cuestión del colonialismo se plantea, es que una cosa es obtener su independencia y su soberanía, y otra cosa es seguir dependiendo tecnológicamente de lo que produce el país dominante, o los países dominantes.

¬ŅPor qu√© Am√©rica Latina, aun cuando hab√≠a doce pa√≠ses progresistas en Am√©rica Latina, no consiguieron crear ni una universidad de alto nivel, que impidiera que la mayor√≠a de los Doctorandos de Am√©rica Latina vayan a hacer sus Doctorados a Estados Unidos, o a Alemania, o a Francia, o a Rusia, o a donde sea? ¬ŅPor qu√© no se ha conseguido eso?

O sea, yo creo que hay que también plantear la cuestión, cuando hablamos de Internet, de por qué no tenemos, en el sur en particular, no tenemos, ni siquiera se piensa en tener una rivalidad, no en materia de contenidos, si bien que es necesario, pero en materia tecnológica.

Observen lo que está pasando con Huawei y la 5G.  Los Estados Unidos están llevando a cabo una verdadera guerra, que es una guerra colonial finalmente contra China, para detener el progreso de Huawei en materia de 5G. Pretenden que si un país le compra Huawei a China con la 5G, China, como Estado, estaría penetrando como con un caballo de Troya en ese país. Inglaterra ya ha dado luz verde para equiparse, pero los norteamericanos acaban de detener en Suiza, acaban de intimidar a Suiza para que no sigan adquiriendo la 5G con Huawei.

El temor es tecnol√≥gico, porque los Estados Unidos en definitiva, en materia de tel√©fonos o de telefon√≠a, aunque tienen a√ļn el Iphone, recuerden que cuando empez√≥ la telefon√≠a digital, la empresa que dominaba la tecnolog√≠a digital, el primer tel√©fono digital que se impuso como tal era Motorola, que era un gran tel√©fono as√≠, que hemos tenido varios; grande, que si lo comparamos con los que hay ahora, es un tel√©fono, casi como el tel√©fono de baquelita negro que hab√≠a antes.¬† Entonces era Motorola.¬† ¬ŅQu√© ha sido de Motorola? Yo creo que aqu√≠ debe haber generaciones que no han o√≠do hablar de Motorola jam√°s.¬† Y luego, recuerdan ustedes cuando era Nokia.¬† Un pa√≠s, Finlandia, ten√≠a el mejor tel√©fono del mundo, y todo el mundo quer√≠a tener un Nokia. ¬ŅQu√© es de Nokia hoy?¬† Y el Iphone es posible que siga, aunque sigue fascin√°ndonos, es posible que siga ese destino, mientras que hoy los coreanos del sur, peque√Īo pa√≠s, que ha imitado a Jap√≥n, que se ha dotado de tecnolog√≠a, Corea del Sur es un pa√≠s de 45 millones de habitantes, evidentemente cuatro veces m√°s que Cuba, es obvio; pero es un pa√≠s menos poblado que Espa√Īa, y es una superpotencia tecnol√≥gica; y no solo ahora tecnol√≥gica, sino miren lo que ha pasado con los √ďscares este a√Īo, oigan, que es una revoluci√≥n: primera pel√≠cula coreana del sur en la historia que recibe el Oscar a la Mejor Pel√≠cula y que es una pel√≠cula de Corea del Sur, o sea, que Corea del Sur produce tambi√©n cultura popular, produce tambi√©n contenido que seduce al mundo, miren lo que es la K-pop, que debe haber en la propia Cuba millones de adolescentes fascinados por la K-pop la cultura popular coreana, los grupos musicales coreanos.

Yo estuve en el stand de Corea del Sur aquí. La embajada de Corea del Sur en México tenía un stand en la Feria del Libro. Cantidad de adolescentes llegaban allí para preguntar por la K-pop, y los enviaban al stand de Japón manga, que no es lo mismo, como saben ustedes.

Quiero decir que Corea del Sur es aquí un país que ha emprendido una carrera hacia la descolonización, controlando y produciendo su propia tecnología, el Samsung, el LG, y produciendo sus propios contenidos, que conquistan al mundo. Parásitos no solo es el Oscar a la Mejor Película; es la Palma de Oro en el Festival de Cannes a la mejor película, y derrotó a nuestro amigo Almodóvar con Dolor y gloria, que es una película excelente, en mi opinión; pero Parásitos es una película buenísima, y además es una parábola sobre la situación actual, sobre la drogalización, sobre el neoliberalismo. Es una película extremadamente compleja y muy política.

Bien, como ven, lo que estoy diciendo es que descolonizarse no es tan sencillo, aunque cuesta mucho. Evidentemente muchos pa√≠ses han hecho enormes sacrificios; pienso en Vietnam, pienso en Argelia, pienso en Cuba; un enorme sacrificio, para conquistar la soberan√≠a, para conquistar la independencia; pero, bueno, Fidel lo dec√≠a tambi√©n: la segunda independencia est√° por conquistar. Y ahora hay que ir por la tercera independencia, que es la independencia digital, la independencia tecnol√≥gica, el ser soberanos en el ciberespacio. Esta es la misi√≥n, el objetivo de las nuevas generaciones en Am√©rica Latina en particular, porque Am√©rica Latina, si es consumidora masiva de redes sociales, no es normal que no produzca sus redes sociales. En definitiva, estas redes sociales solo est√°n pasando; no sabemos si dentro de cinco a√Īos existir√° Facebook, aparentemente s√≠, pero es posible que no.

Cuando las redes sociales empezaron a desarrollarse, ya ni nos acordamos de los nombres de las redes sociales que parecían absolutamente indispensables y que acabaron por desaparecer.

Yo siempre digo: que estemos en los 30, 40 o 50 primeros a√Īos de Internet, recuerden que cuando Humboldt llega a Caracas la imprenta ya tiene cuatro siglos.¬† ¬ŅQu√© pasar√° cuando Internet tenga cuatro siglos? ¬ŅQu√© pasar√°?¬† ¬ŅY estaremos como estamos ahora aqu√≠? ¬ŅLlegar√° un viajero a Cuba dentro de cuatro siglos y dir√°: bueno, pues aqu√≠ a√ļn no hay la propia red social, o a√ļn no hay el tel√©fono m√°s avanzado?¬† Yo espero que no porque este es uno de los pa√≠ses que tiene m√°s conciencia de esta problem√°tica; porque Fidel, como lo ha dicho Rosa Miriam, fue uno de los primeros que entendi√≥ la importancia de Internet; que se puso √©l mismo –¬Ņte acuerdas, Rosa Miriam–, √©l mismo se puso a trabajar en una computadora para aprender a escribir en un teclado y le ense√Ī√≥ a Ch√°vez a usar el correo electr√≥nico, y Ch√°vez despu√©s tambi√©n era un apasionado, lo entendi√≥.

Hoy d√≠a podemos decir que el presidente Maduro est√° presente en todas las redes, y en cuanto se crea una red nueva que tiene influencia, inmediatamente est√° ah√≠ metido.¬† No hay que, evidentemente, abandonar esa batalla; pero yo digo que hay otras batallas, que son de otro nivel, pero que est√°n al alcance del esfuerzo educacional, el nivel cient√≠fico en particular que tiene Cuba, porque ha hecho prodigios en t√©rminos de biotecnolog√≠a, en t√©rminos farmac√©uticos, en t√©rminos de investigaci√≥n m√©dica, como ciencia, ¬Ņverdad? Pero hoy es en la inteligencia artificial donde tenemos que estar presentes. Ah√≠ deben estar los matem√°ticos, es la inteligencia artificial, es la rob√≥tica, es la dr√≥nica, que es donde hay que estar muy presente cuando llegue la inteligencia artificial.

Yo lo que digo es que, si la inteligencia artificial avanza, y si no la controlamos, es que la inteligencia artificial acabar√° por excluir al ser humano del planeta; porque una rob√≥tica avanzada con inteligencia artificial ya no necesita todas nuestras debilidades; un robot con inteligencia artificial es inmortal y omnisciente, igual que Dios: sabe todo, ve todo y tiene un cuerpo que es eterno. Bueno, ¬Ņqu√© diferencia hay con Dios? Definan a Dios, y es el robot dotado de inteligencia artificial. Entonces es obvio que ese Dios o esos dioses no van a necesitar al ser humano.

No sabemos qu√© mundo ser√°. Tenemos que controlarlo.¬† Ese es un desaf√≠o para la humanidad.¬† Por eso se habla mucho‚Ķ ¬ŅUstedes han o√≠do hablar de qu√© tipo de sentimientos hay que darle al robot?, si puede haber robots criminales, ya ha habido robots que han matado a personas. Se est√° desarrollando una legislaci√≥n para los robots.

En China, √ļltimamente hubo una decisi√≥n judicial a favor de un robot que hab√≠a escrito unas informaciones para la prensa y que la prensa hab√≠a difundido, y no le quer√≠an pagar al robot. Bueno, el conceptor del robot es el que va a cobrar, obviamente, pero el robot hab√≠a escrito de manera aut√≥noma la informaci√≥n.

Aquí no se lee mucho las informaciones de Bolsa, me imagino, pero en los países capitalistas, donde se lee la información de Bolsa, está enteramente robotizada; la escriben robots. Muchas de las crónicas deportivas que se leen en la prensa de gran tirada están escritas por robots, porque identifican a los jugadores y tienen textos ya hechos.  No quiero decir que los cronistas describen como robots, pero los robots describen como cronistas.

Yo creo que el desafío para las nuevas generaciones tiene que ser en la producción, como lo ha dicho el presidente Díaz-Canel, la producción de tecnología, de nueva tecnología, que nos permita también avanzar en ese terreno.

La batalla del contenido, esa la podemos ganar con relativa facilidad, la batalla de las nuevas tecnologías propias, esa es la que hay que ganar.

Muchas gracias.

(APLAUSOS)

Yasel Toledo Garnache: Muy interesante. No dir√© nada m√°s.¬† Les doy la palabra a ustedes, al p√ļblico. Pueden preguntar, opinar, lo que deseen.

(Varias intervenciones del p√ļblico):

Rosa Miriam Elizalde: 

Dominio Cuba es realmente un proyecto de innovación digital, que intenta utilizar metodologías de la comunicación estratégica. Necesita la conjunción de diversas disciplinas y ha sido muy difícil de armar, porque todavía no hay condiciones en los medios para integrar estos equipos multidisciplinarios.

Nosotros hemos partido de un principio: no inventar la rueda. Estudiar los referentes internacionales exitosos, qu√© narrativas impactan en las audiencias, c√≥mo se derivan los mensajes en cada plataforma, qu√© est√°ndares funcionan en los m√≥viles -la principal pantalla para compartir contenidos hoy-. Fue lo que hicimos en la Cumbre de las Am√©ricas de Per√ļ, en 2018, el primer proyecto con el que se inicia Dominio Cuba, aunque todav√≠a no nos llam√°bamos as√≠.

Algo que es muy difícil entender para un periodista que trabaja en un medio tradicional es que se acabó la época de los los llaneros solitarios en nuestra profesión. Hace falta equipos, con roles especializados, para poder enfrentar la comunicación que se sostiene en una arquitectura compleja donde la estética y los sentimientos son variables de primera importancia.

Se terminó aquella era en la que Ernest Hemingway, cuando se le resistía un título, tiraba la máquina de escribir por la ventana del Toronto Star. Todo dependía de él y su máquina. Eso se acabó. Estamos transitando hacia la era prealfabética, donde la gente se comunica sobre todo a través de las imágenes, donde se apela a emociones primarias, donde no basta con tener la verdad, donde tienes que pelear porque tu mensaje se escuche y se tenga en cuenta en medio de un ruido descomunal.

La izquierda en este sentido ha sido tradicionalmente muy soberbia. Como tenemos ética, como defendemos a los pobres de la tierra, todo el mundo tiene que escuchar cuando nos encaramamos en un cajón de bacalao y gritamos nuestras verdades.

Cuando nosotros emprendimos en 2009 la segunda versión de Cubadebate, hicimos algo parecido: estudiar los referentes más innovadores del momento. El modelo que sirvió de punto de partida era The Huffington Post, un blog de bloggers que fue esencial en la maquinaria que llevó a Barak Obama a la Casa Blanca. Después lo que hicimos fue montar en esa metodología nuestros valores, nuestra línea editorial.

Los medios p√ļblicos en Cuba, tantos los tradicionales como los nativos digitales, tienen grandes dificultades para la gesti√≥n de la innovaci√≥n. No solo no tienen presupuesto para ello, sino que se siguen reproduciendo rutinas en las redacciones ancladas en los tiempos en que los medios tradicionales eran hegem√≥nicos. Eso ha cambiado dram√°ticamente.

Las posibilidades para la transformaci√≥n del sistema de medios p√ļblicos del pa√≠s est√°n descritas en la nueva pol√≠tica de comunicaci√≥n social aprobada en 2018. Esta debe aterrizar en decretos-leyes y en nuevas formas de gesti√≥n de los medios, que permita incorporar nuevos roles: dise√Īadores, cientistas de la informaci√≥n, comunicadores, productores audiovisuales, matem√°ticos, estad√≠sticos, inform√°ticos, cientistas sociales‚Ķ¬† en funci√≥n de las necesidades comunicativas, y no por plantilla. Ese es el secreto de Dominio Cuba, que hemos podido organizar en la Uni√≥n de Periodistas para mantener un sistema que nos permita simultanear la investigaci√≥n, la producci√≥n, la innovaci√≥n y la socializaci√≥n del conocimiento en este escenario.

La compa√Īera que intervino llamaba la atenci√≥n sobre la generaci√≥n de contenidos. El 90 por ciento los contenidos de Internet son basura (spam) o no est√°n al alcance del usuario com√ļn. Muchas veces son cartas de amor que se hace la gente a s√≠ mismas. Por lo tanto, se necesita un extra para alcanzar la atenci√≥n, para comunicar, y eso necesariamente exige saberes profesionales.

Y ahí voy a cerrar, porque le voy a dejar la palabra a Ignacio.

Han sido muy interesantes las preguntas y las reflexiones que han hecho los compa√Īeros, que tienen que ver con la necesidad de interpretar este mundo desde nuestra orilla. Desgraciadamente, no hay suficientes espacios desde la izquierda para debatir estos temas. No es que no haya informaci√≥n; hay mucha informaci√≥n en Internet.¬† Si usted quiere investigar sobre cualquier tema desde una perspectiva liberadora, va a encontrar intelectuales y acad√©micos que est√°n interpretando la realidad y que est√°n intentando la transformaci√≥n de la realidad no solo generando teor√≠as, sino participando en pr√°cticas sociales liberadores. Ahorita les habl√© de los argentinos, hay que estudiar esa experiencia. O la experiencia de MORENA, en M√©xico, que llev√≥ a Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador a la presidencia de ese pa√≠s. A AMLO le aplicaron todo tipo de estrategia de ataque y de fakenews, llegaron a crear clusters comunicacionales de muy alta tecnolog√≠a para implicarlo en v√≠nculos con los venezolanos, los cubanos, los rusos, y su estrategia de campa√Īa utiliz√≥ tanto la defensiva como la ofensiva, muchas veces apelando al humor, a los memes. Me acuerdo de un video que se convirti√≥ en viral en medio del supuesto v√≠nculo con Putin, en que L√≥pez Obrador se present√≥ como Andr√©s Manuelovich, con lo cual se burl√≥ de todo eso y capitaliz√≥ a su favor la campa√Īa t√≥xica.

Eso no salió de la nada; salió de equipos que, apropiándose de todo estos saberes, metodologías y técnicas de las cuales que hemos estado hablando aquí -incluida la big data y la inteligencia artificial-, enfrentaron la disputa por la narrativa y por el sentido en condiciones superiores a la de los adversarios. Digo superiores, porque cuando existe una simetría en el acceso a la infraestructura y en el conocimiento, la superioridad de la izquierda llega por la ética, por sus valores. Ellos están dispuestos a mentir y a jugar sucio; nosotros no. La inteligencia artificial no es suficiente. Puede llegar a aberraciones como las que contaba Ignacio, pero la inteligencia artificial no es nada si no tiene detrás los analistas que puedan interpretar los escenarios.

El campo popular est√° lleno de talentos, y hay mucho talento en Cuba. Y a m√≠ me emocion√≥ mucho el video de los muchachos de Matem√°ticas con el que empez√≥ este Dialogar, ¬†porque ese pensamiento es un pensamiento totalmente descolonizado, y eso se est√° generando en nuestros espacios. El reto –lo dec√≠a Ernesto Vera, quien fue presidente de la UPEC, uno de los fundadores de la Uni√≥n de Periodistas de Cuba– es qu√© hacemos cuando la mentira est√° organizada y la verdad dispersa. La √ļnica soluci√≥n es organizarnos, generar los espacios de debate, de discusi√≥n; generar una cultura para poder entender este escenario, compartir el conocimiento, socializarlo y acortar los ciclos de aprendizaje, madurar con carburo.

Nosotros no podemos esperar por que esa cultura digital de izquierda nos llegue por otros; hay que crear los mecanismos, las instituciones, los espacios que permitan integrar las fuerzas poder avanzar porque, es muy asimétrico el escenario, ¡muy asimétrico!

Y voy a cerrar con una idea: no es dif√≠cil enfrentar y vencer en este mundo en el que hay que oponerle a la ‚Äúinteligencia artificial‚ÄĚ de unas √©lites econ√≥micas y pol√≠ticas, el ‚Äúgeneral intellect‚ÄĚ del que hablaba Carlos Marx, las comunidades humanas conscientes, organizadas y preparadas intelectualmente. ¬†Hay experiencias en Am√©rica Latina y en otras partes del mundo ¬ŅCu√°les han sido los instrumentos de los palestinos, por ejemplo, para reforzar los sentimientos de identidad y de defensa de su territorio en los ni√Īos y j√≥venes? Los videojuegos. Israel abri√≥ el bander√≠n de la conectividad en la Franja de Gaza con la convicci√≥n de que someter√≠a a estos pueblos culturalmente. Se equivocaron. La lucha por el territorio es la lucha tambi√©n por la subjetividad. Ese es el mensaje palestino y ese es nuestro desaf√≠o.

 (APLAUSOS)

IGNACIO RAMONET.  Una vez más sinceramente creo que Rosa Miriam ha marcado la línea, la buena línea; el buen análisis y la buena línea.

Yo simplemente quisiera insistir sobre esta cuestión. En relación con la información, que han planteado las dos personas que hablaron, en realidad, vivimos algo muy excepcional y no siempre tenemos conciencia de ello. Es decir que, si tomamos la historia de los medios de masas, que es una historia relativamente corta, porque aparece a final del siglo XIX hasta el surgimiento de Internet, globalmente la relación que existe es una relación de emisor activo y receptor pasivo; globalmente es eso.  La televisión nos habla y nosotros no tenemos nada que decir, a menos que queramos hablar con el televisor, que siempre es posible, o con mi mascota, puedo hablarle a mi perro, o con mi gato, y decirle: no estoy de acuerdo con esto; no le puedo hablar a la persona que está ahí. Con el periódico, igual, aun menos, porque el periódico no habla; hablo en mi cabeza, cuando lo leo.  Y con la radio, idéntico: la radio nos habla y nosotros escuchamos.

La mayor√≠a de los estudios, en t√©rminos de funcionamiento de los medios, lo que m√°s abunda es estudios de contenido, por definici√≥n.¬† Lo menos conocido –yo lo he dicho muchas veces–, el agujero oscuro que no conoc√≠amos era qu√© hace la recepci√≥n, qu√© hace el receptor con lo que recibe; porque finalmente lo que nosotros sab√≠amos era esto: esta emisi√≥n ha tenido tantos millones de telespectadores. Bueno, pero esos telespectadores pueden pensar que esa emisi√≥n no vale nada; no quiere decir que adhieren a la emisi√≥n, pueden recibirla con entusiasmo, o con sentimientos cr√≠ticos, o con rechazo, o puede reforzar sus sentimientos de rechazo, etc√©tera.

Esto se conoc√≠a muy poco, pero en todo caso los roles estaban definidos: hab√≠a emisores y hab√≠a receptores.¬† Eso se transforma con la llegada del Iphone. Al inventarse el Iphone, primero, lo que se produce es que este aparato, que seguimos llamando tel√©fono pero que obviamente no es m√°s que un aspecto de las mil posibilidades que tiene este aparato, que es globalmente una computadora, primero lo que hace es mezclar tres sistemas de comunicaci√≥n que hist√≥rica y tecnol√≥gicamente eran muy diferentes: lo escrito, lo sonoro y lo visual.¬† Se han desarrollado artes diferentes: la literatura para lo escrito, digamos el teatro o la radio, para lo oral, la ret√≥rica, y el cine, s√©ptimo arte, etc√©tera.¬† Y de repente‚Ķ Por eso hay una palabra que ha desaparecido ya de nuestras conversaciones cuando hablamos ahora de los medios: multimedia.¬† Ya no decimos multimedia; esa palabra se dec√≠a en los a√Īos ‚Äô90 porque ten√≠amos un aparato que mezclaba los tres medios, y no solo los mezclaba, sino que los expresa con la misma tecnolog√≠a.

Rosa Miriam ha recordado ahora un gesto legendario de Hemingway, que es tirar su m√°quina por la ventana porque no sal√≠a un t√≠tulo.¬† ¬ŅEsa m√°quina c√≥mo se llamaba? La m√°quina de escribir, ¬Ņverdad?, lo que tira Hemingway por la ventana es una m√°quina de escribir. Se llamaba la m√°quina de escribir porque, ¬Ņpara qu√© serv√≠a esa m√°quina? Para escribir.¬† ¬ŅServ√≠a para dictarle, yo le pod√≠a dictar un texto? ¬°No!¬† ¬ŅServ√≠a para grabar una imagen? ¬°No! Solo serv√≠a para escribir. Se llamaba m√°quina de escribir.

Ustedes, en una computadora, pueden escribir; pero pueden hacer mil cosas.

Los tel√©fonos de baquelita de los que yo hablaba antes, que son tel√©fonos que se ven en las pel√≠culas, ¬Ņserv√≠an para escribir? ¬°No!, solo serv√≠an para el sonido. La radio solo serv√≠a para el sonido. Quiero decir, hab√≠a tecnolog√≠as que no se pod√≠an cruzar.¬† La imprenta, de la que hablamos antes, de la que hablaba nuestro amigo Humboldt, la imprenta no pod√≠a grabar im√°genes en movimiento, ni sonidos. Ahora s√≠ lo hacemos mediante un sistema digital, ahora los sistemas son que un texto, una letra, es una ecuaci√≥n matem√°tica.¬† Aqu√≠ hay matem√°ticos, ¬Ņverdad? Es una ecuaci√≥n matem√°tica escrita con un sistema binario, de ceros y de unos. La A no es una A; en la computadora, lo que transforma visualmente en una A es una ecuaci√≥n.

Digamos, antes un árbol se parecía a un árbol, y para tener un árbol tenía que fotografiar un árbol; yo ahora puedo sacar un árbol con simplemente una ecuación.  Es lo que hacen las imágenes de síntesis cuando vemos la película de animación: son ecuaciones transformadas en imágenes.

Entonces todo eso ha evolucionado de tal manera, que ahora lo que tenemos en las manos, por primera vez en la historia mediática, es un sistema en el que se confunde el receptor y el emisor, el receptor y el emisor es la misma persona.  Eso no ha existido nunca.

Yo dec√≠a: est√°n ocurriendo cosas excepcionales, y no nos damos cuenta. Esta es una de ellas. Y, adem√°s, yo dir√≠a que la aspiraci√≥n pol√≠tica, durante toda la historia de los medios, era la democratizaci√≥n de los medios. ¬ŅPor qu√©? Porque los medios pertenec√≠an a las clases dominantes. ¬ŅCu√°l era la funci√≥n de los medios? Domesticar a la sociedad. Porque todo el mundo entiende bien que, si yo soy la persona m√°s rica del pa√≠s, si tengo la empresa m√°s importante del pa√≠s, si poseo el banco m√°s importante del pa√≠s, si tengo todo el poder, hay homogeneidad, y tengo todo el poder pol√≠tico adem√°s.¬† Pero resulta que yo tengo todo el poder empresarial, todo el poder financiero, todo el poder comercial, y ahora le doy el poder a la gente, establezco la democracia, y digo: ustedes van a decidir. Oye, hay el peligro de que la gente no me elija a m√≠.

Entonces, ¬Ņc√≥mo yo hago para darle el poder a la gente y, a la vez, quit√°rselo? O sea, le doy el poder, pero me apodero de su cerebro. ¬ŅC√≥mo? Mediante el control medi√°tico, que es lo que se llama la propaganda. Van a introducir en nuestras cabezas ideas que no son las nuestras. Es lo que se ha dicho aqu√≠ ahora mediante la red.

Entonces ese sistema partía del principio de que la audiencia, la recepción, era pasiva, y todo lo que habíamos explicado hasta ahora era sobre esa base.  De repente, cada uno de nosotros se transforma en emisor. Entonces lo que tenemos es un inmenso ruido, que es lo que ha dicho Rosa Miriam, un inmenso ruido, todo el mundo se ha puesto a comunicar y a contar su vida y a escribir.  Ha dicho que el 90 por ciento son historias de amor de sí mismos. La gente se oye escribir, o se oye hablar, se graba, graba su fotografía, envía su fotografía; narcisismo total, exhibicionismo absoluto.  Hay capítulos sobre eso en mi libro. 

Entonces hoy estamos en un momento en que el ruido es tremendo. Y la pregunta es: ¬Ņc√≥mo distinguir?¬† Muy dif√≠cil, obviamente, muy dif√≠cil.¬† ¬ŅPor qu√©, adem√°s?

Se han planteado preguntas fundamentales: ¬Ņc√≥mo hago yo para saber que una informaci√≥n no es verdad?¬† A veces salta a la vista, pero a veces no tanto salta a la vista; a veces los medios tradicionales ayudan a desmontar una falsedad que las redes sociales se han encargado de difundir masivamente.

Estoy pensando, Rosa Miriam, en la cuesti√≥n del cami√≥n incendiado en el puente de C√ļcuta en febrero del a√Īo pasado, cuando quisieron invadir, bajo pretexto de ayuda humanitaria, a Venezuela.

Entonces ahí hubo una investigación del New York Times, aunque evidentemente el gobierno había desmentido, Arreaza en particular, el canciller, había hecho una demostración en Naciones Unidas; pero, como se dijo aquí, eso no trasciende. Cuando lo dijo el New York Times, ya evidentemente los propios defensores, que son globalmente pronorteamericanos, vieron que el medio norteamericano más respetado, más considerado, desmentía la información, ya no la podían seguir afirmando; pero eso no ocurre todos los días.

Y ahora nosotros sabemos eso porque nosotros mismos somos v√≠ctimas. Yo he contado experiencias m√≠as, propias, de c√≥mo yo mismo me creo falsedades y las repercuto. ¬ŅPor qu√©? Hay una disciplina cient√≠fica que se llama la Neurociencia, ¬Ņverdad?. tengo entendido que aqu√≠ se estudia la Neurociencia, y la Neurociencia nos dice que tenemos tendencia emocional a creer aquello en lo que creemos; parece evidente.¬† Si una informaci√≥n confirma lo que yo creo, lo que yo siempre he cre√≠do, me la creo.

Por ejemplo, yo soy antimperialista; aqu√≠ hay algunos y algunas antimperialistas.¬† Si leemos una informaci√≥n que nos dice que los Estados Unidos son malos en tal o cual aspecto, globalmente nos lo vamos a creer porque sabemos que son malos, y la vamos a difundir, aunque sea falsa, ¬Ņentienden lo que digo? Porque evidentemente nos toca aquello de lo que estamos convencidos, aunque sea falsa.

Entonces eso es lo que se llama ahora la verdad emocional, porque no toda verdad es dos y dos son cuatro. Es lo que Frantz llama ahora el hecho alternativo: t√ļ tienes tu verdad, yo tengo mi verdad, eso dice Frantz.¬† ¬ŅPero qu√© es la verdad?

Recuerden que la humanidad, desde que se inició hasta el siglo XVIII, funcionó con una verdad, que se llama la verdad mágica porque, no sé, el Papa escuchaba a Dios y decía qué es lo que había que hacer; o el santero escuchaba, o se tiraban las cartas, o se degollaba una gallina y se veía cómo se movía. Y esa era la verdad.

Oigan, la Grecia antigua, que invent√≥ la filosof√≠a, cre√≠a en el or√°culo de Delfos; es decir, que una vez al a√Īo, en un momento preciso, en Delfos, hab√≠a una persona que de repente sab√≠a lo que iba a pasar: que hab√≠a que hacer la guerra o no hacer la guerra, etc√©tera. Oiga, cosas que llevaban consecuencias tremendas.¬† Bueno, el mundo funcion√≥ durante milenios con la verdad m√°gica; hace apenas dos siglos que tenemos verdad cient√≠fica ah√≠.¬†¬† Eso no ha impedido el fascismo, que ha sido recordado aqu√≠, no ha impedido horrores como los campos de exterminio, en fin.

Entonces quiero decir: hoy estamos en un momento en el que precisamente las palabras, los conceptos en c¬ļomunicaci√≥n que han surgido √ļltimamente, ¬Ņcu√°les son? Fake news, posverdad, verdad emocional, verdad alternativa. Mira, todo eso te est√° diciendo que hoy las certidumbres no son tan exactas.¬† ¬ŅDebemos por ello bajar los brazos? ¬°No!, yo digo como Rosa Miriam; ¬°es la batalla que tenemos que librar!¬† Aqu√≠ estamos evidentemente. Y hay que hacer masa.¬† Y pienso que esa batalla, en todo caso, cada vez que se pueda, hay que desmentir lo que obviamente es falso.

En este momento la guerra h√≠brida –como cit√≥ antes Rosa Miriam– m√°s importante es la que se da contra Venezuela.¬† No, se ha reforzado tambi√©n contra Cuba, pero Venezuela es el objetivo n√ļmero uno. Y ah√≠ un aspecto fundamental de la guerra h√≠brida es imponer un relato que les d√© la raz√≥n a los adversarios del gobierno venezolano y de la revoluci√≥n bolivariana. Contra eso s√≠ podemos luchar, obviamente.

Muchas gracias.

(Aplausos)

Yasel Toledo Garnache: Les agradecemos a todos la presencia durante estas dos horas de intercambio, y los invitamos a adquirir el libro El imperio de la vigilancia, que está en el fondo de la sala. Los invitamos también al próximo Dialogar, dialogar el 18 de marzo, a las cuatro de la tarde aquí, en el Salón de Mayo, para debatir en torno a las Desigualdades vinculadas al color de la piel. Imaginarios y realidades en la Cuba de hoy. Recuerden que pueden sugerirnos temas para el análisis mediante el correo dialogardialogar@gmail.com. Muchas gracias.

DIALOGAR, DIALOGAR: EL COLONIALISMO 2.0 Y LOS DESAF√ćOS DE LA IZQUIERDA.¬† ¬ŅQU√Č HACER?
PABELL√ďN CUBA, 19 DE FEBRERO DE 2020.

PANELISTAS: ROSA MIRIAM ELIZALDE E IGNACIO RAMONET

CONDUCTOR: YASEL TOLEDO GARNACHE


Notas sobre resistencia cultural y creación artística (Espacio Dialogar, dialogar + fotos)

Agradezco a los organizadores la invitaci√≥n. Es un lujo que la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z mantenga un espacio como este que nos permite pensarnos y que tambi√©n, de muchas maneras, nos confronta. ‚ÄúDialogar, dialogar‚ÄĚ naci√≥ para rendir tributo a Alfredo Guevara y quiero recordarlo a √©l hoy de manera especial, en este lugar que fue tambi√©n su casa y la casa del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano porque √©l as√≠ lo quiso.

El tema que la AHS nos invita a debatir esta vez propone entre otros el an√°lisis de los v√≠nculos entre resistencia cultural y creaci√≥n art√≠stica. Intentar√© aqu√≠ un acercamiento preliminar a partir de mi experiencia profesional en la cual confluyen mi trabajo con teatr√≥logo y mi desempe√Īo como director del Programa de Estudios sobre Culturas Originarias en la Casa de las Am√©ricas.

No obstante, necesariamente, debo mencionar antes la resistencia popular que emerge en la regi√≥n ‚Äďen Ecuador y Chile‚Äď como respuesta a la desfachatez del neoliberalismo y tambi√©n la resistencia ind√≠gena que se levanta frente a ese terror√≠fico Golpe al Estado Plurinacional de Bolivia que ha remontado el proyecto colonial, excluyente, racista y fundamentalista de la conquista. Lo que ocurre hoy en Ecuador, Chile, Bolivia y ahora tambi√©n en Colombia no solo nos obliga a expresar nuestra condena a las fuerzas coloniales represoras y nuestra solidaridad con los pueblos que luchan, sino que nos exige estar atentos y pensar-obrar-sentir sin ingenuidad.

Al abordar el tema de la resistencia cultural lo primero que salta a la vista es la necesidad de comprender a fondo la diversidad de actores y contextos que hacen parte de los dis√≠miles procesos en los que esta aparece como una imperiosa necesidad de subsistencia. Ello nos permite evaluar la complejidad que entra√Īa usar una noci√≥n que, como explicara N√©stor Garc√≠a Canclini, en un texto publicado hace ya casi una d√©cada, ‚Äúes una de las m√°s gastadas y menos analizadas en la ret√≥rica cr√≠tica‚ÄĚ (2010).

Hoy, si bien sigue siendo una noci√≥n poco estudiada es, adem√°s, uno de los t√©rminos apropiados por la derecha ultraconservadora e imperial para sustentar ama√Īados procedimientos de subversi√≥n. Lo anterior obliga a poner apellidos a los procesos de resistencia siendo aquellos que enfrentan la hegemon√≠a colonial-neoliberal los que en particular me interesan.

En estos tiempos las pr√°cticas revolucionarias y descolonizadoras operan en un mundo en el cual, mediante la fuerza, pero tambi√©n con la puesta en marcha de estrategias muy sofisticadas de ‚Äúcolonizaci√≥n del deseo‚ÄĚ (Rolnik, 2019), se prefiguran escenarios ‚Äďparques tem√°ticos‚Äď para canalizaci√≥n sectorializada de la necesidad humana de expresar disenso.

Estos compartimentos estancos, que nos obligan a enfocarnos en temas espec√≠ficos al tiempo que invisibilizan otros, buscan estandarizar los comportamientos, controlar las reacciones y conducir la atenci√≥n de los individuos ‚Äďindividuos cada vez m√°s individualistas‚Äď, hacia zonas alejadas de los fundamentales conflictos del mundo.

En estos sitios est√° permitido ejercer, dinero en mano, la √ļnica libertad posible: comprar, consumir. Lo ignoran algunos, pero, en verdad, formamos parte del ciclo que no solo nos hace devenir consumidores, sino que acaba transform√°ndonos en mercanc√≠a, de modo que nuestra vida, como la del antiguo S√≠sifo, es reducida a una puesta en escena en la que permanentemente nos vendemos a nosotros mismos. Siguiendo esa l√≥gica, podemos decir con claridad que la cultura de nuestro tiempo, que es la de un capitalismo neoliberal despiadado, se caracteriza por la manipulaci√≥n a gran escala de las subjetividades ‚Äďindividuales y colectivas‚Äď, a trav√©s de muy sutiles e infinitamente diversificadas t√°cticas de dominaci√≥n que operan mediante la exaltaci√≥n de un ego√≠smo autof√°gico y sadomasoquista. Vivimos sumergidos y ahogados en un mundo que, al decir de Homi Bhabha, da ‚Äúa la cotidianidad alienante un aura de individualidad, una promesa de placer‚ÄĚ (2007).

No es raro entonces que cualquier v√≠a que socave, aunque sea en muy peque√Īa escala, los fundamentos de esa cultura global que estandariza, unifica y quiebra todo v√≠nculo con las esencias humanistas, sea asediada de la manera m√°s acerba por el imperialismo y sus √©lites locales y trasnacionales o glocales, como algunos prefieren decir.

La justicia social, la solidaridad, la reciprocidad, la complementariedad ponen en crisis el sistema totalitario y homogeneizante y escapan de la lógica del carpe diem. La reemergencia de paradigmas alternativos al neoliberalismo, basados en las propias estrategias de resistencia de los pueblos, y el despliegue con éxito de procesos sociales de matriz descolonizadora, han puesto a funcionar la vieja maquinaria del exterminio, siempre engrasada. El golpe de estado en Bolivia viene a ratificar esa práctica en un subcontinente donde el descontento popular y su expresión ciudadana colectiva crecen y se fortalecen considerablemente.

La creaci√≥n de un nuevo ej√©rcito de evang√©licos fundamentalistas trae a escena al mismo protagonista con id√©ntico objetivo: divide y vencer√°s. Pero nada de esto es nuevo, esa es la l√≥gica tras las sucesivas conquistas de Abya Yala, y, claro est√°, la que sostiene por casi 60 a√Īos un despiadado bloqueo contra nuestro pa√≠s.

Entiendo la resistencia cultural como la acción-reflexión descolonizadora y despatriarcalizadora, que visibiliza, de manera dialéctica, las tramas subterráneas de la homogenización neoliberal y busca quebrar desde las macropolíticas, pero también desde las micropolíticas, las estructuras y las narrativas de la dominación imperialista.

No hay dudas de que es esta una batalla que se da fundamentalmente a nivel de subjetividades porque una de las tareas cardinales de esa maquinaria es ocultar los conflictos de clase, g√©nero y tambi√©n los que resultan de los procesos coloniales de racializaci√≥n. Por ello algunos investigadores hablan en la actualidad de la ‚Äúinvenci√≥n de los pobres de derecha‚ÄĚ como uno de los productos m√°s exitosos del capitalismo de estos tiempos, consumidores sin conciencia de clase y sin voluntad transformadora.

Desde luego que si la estrategia es individualizar hasta la máxima expresión posible el mejor antídoto sería constituirse y fortificarse en comunidad, robustecer los lazos y redes que nos hacen uno con el otro y proteger, a lo interno, las dinámicas naturales de la diversidad, de modo que no sean utilizadas para desmontar las bases de una alianza que no ha de tener más aglutinante que la necesidad de defender la vida, de todos y todas, y el territorio donde esa vida se reproduce. Pienso, por ejemplo, en la resistencia de los pueblos indígenas del continente, avasallados permanentemente en la más absoluta invisibilidad y masacrados con las armas, la biblia, los virus, el dinero, el alcohol…

Son, sin duda, los pueblos originarios los que más genocidios y espistemecidios han resistido y de quienes más debemos aprender. Su unidad como pueblos radica quizás en un  hecho que no debemos olvidar. Para los indígenas la tierra es un ente vivo con la que estamos íntimamente relacionados, de modo que comunidad y territorio son una misma entidad no ya desde el punto de vista simbólico, sino también de manera muy concreta.

Si pensamos en la creación artística desde esta perspectiva coincidiríamos, tal vez, en que aquellas obras que contribuyen a la cohesión de la comunidad y a la afirmación de su identidad en un territorio determinado hacen parte de una cultura de resistencia frente al tsunami homogeneizador que individualiza y divide. Sin embargo, hay que ser conscientes de que no basta con sostener y enarbolar ese propósito.

Una obra de arte no es solo resultado de la voluntad del artista sino tambi√©n de un conjunto de din√°micas institucionales diversas ‚Äďel propio creador tambi√©n lo es‚Äď y podr√≠a reproducir las estructuras e incluso los mensajes de dominaci√≥n, o en peor de los casos contribuir a la afirmaci√≥n de estos por un efecto de rebote. Es lo que suele pasar con el panfleto, con las obras que ‚Äúdenuncian‚ÄĚ generalizando y con mucha creaci√≥n-propaganda que acaba repitiendo las mismas f√≥rmulas del melodrama, por ejemplo, y arrastrando, m√°s bien empujando, a los lectores-espectadores con entusiasmo militante al campo enemigo.

No existe la cultura de resistencia sin el arte crítico, capaz de proponer al lector-espectador una estrategia activa de análisis de su realidad, una actividad que en lugar de adormecerlo lo desperece e involucre. Pienso en Bertolt Brecht y en su concepción del teatro épico que no descarta la diversión, pero aspira a una productividad, la cual no puede realizarse sin un creador con sentido crítico y con una intención definida. Al respecto dice Brecht:

Sin criterios y sin intenciones es imposible realizar verdaderas representaciones. Sin saber, es imposible mostrar. ¬ŅY c√≥mo saber lo que vale la pena saberse? Si el actor no quiere ser ni un papagayo ni un mico debe hacer suyo el saber de su tiempo sobre la convivencia humana, participando en la lucha de clases. Es posible que a alguno le parezca esto rebajarse, ya que -una vez que ha quedado establecido lo que va a cobrar como actor-, coloca al arte en las m√°s sublimes esferas.

Pero las decisiones supremas del g√©nero humano se conquistan en la tierra, no en el √©ter; en el ‚Äúexterior‚ÄĚ y no en los cerebros. Nadie puede estar por encima de la lucha de clases, ya que nadie puede situarse por encima de los hombres. La sociedad no posee ning√ļn altavoz com√ļn mientras siga dividida en clases que se combaten. En arte, ‚Äúpermanecer imparcial‚ÄĚ significa ponerse del lado del partido ‚Äúdominante‚ÄĚ (1998).

La pregunta ‚Äú¬ŅY c√≥mo saber lo que vale la pena saberse?‚ÄĚ de Brecht me lleva a pensar en la necesidad de pedagog√≠as decoloniales, las cuales al decir de ¬†¬†Catherine Walsh, son entendidas como:

(‚Ķ) las metodolog√≠as producidas en los contextos de lucha, marginalizaci√≥n, resistencia (‚Ķ) lo que Adolfo Alb√°n ha llamado ‚Äúre-existencia‚ÄĚ; pedagog√≠as como pr√°cticas insurgentes que agrietan la modernidad/colonialidad y hacen posible maneras muy otras de ser, estar, pensar, saber, sentir, existir y vivir-con (2013).

Solo la voluntad de descolonizaci√≥n y de emancipaci√≥n que implica la puesta en pr√°ctica del pensamiento cr√≠tico y de una acci√≥n transformadora que vaya m√°s all√° de la resistencia misma para ‚Äúproducir modos de subjetivaci√≥n originales y singulares‚ÄĚ (2015), puede activar una creaci√≥n desregularizada capaz de transparentar los mecanismos de control, problematizar la existencia y poner a funcionar el tejido social en funci√≥n de ese equilibrio del mundo del que hablaba Mart√≠, o del ‚Äúbuen vivir‚ÄĚ andino. Parecer√° raro, quiz√°s, que yo hable de buen vivir aqu√≠, ahora que los dos pa√≠ses que han constitucionalizado ese principio ind√≠gena en el continente enfrentan una profunda crisis de paradigmas producto de la embestida neoliberal y la traici√≥n, porque sobre todo traidores hay en esta historia.

En realidad lo hago por la diferencia esencial entre la idea comunal de vivir bien, en equilibrio y armonía con el otro y con el ambiente, la madre tierra o la Pachamama si lo decimos en quechua o en aymara, y el vivir mejor que implica que algunos vivan mejor que otros, o sea que unos tengan más, acumulen más.

Pienso en el ayllu, la comunidad originaria andina, y pienso en la din√°mica creadora del teatro de grupo latinoamericano que, afincado en el deseo de construir una comunidad ut√≥pica para la comprensi√≥n y expresi√≥n de nuestras realidades, ha propuesto, fundamentalmente a partir de la segunda mitad de siglo xx, un sinn√ļmero de experiencias de convivio que radicalizan la necesidad del ser humano de confrontarse en vida con el otro, interrogar nuestras realidades e interrogarnos.

Ese teatro vivo, inquietante, crítico, incómodo, distinto del drama culinario o antiespasmódico, que junta, en el caso de nuestra América, la práctica de Brecht con la del loco Antonin Artaud, ese amigo íntimo de Alejo Carpentier, que viajó a México para encontrar en los rarámuris o tarahumaras una conexión con la vida, humana y cósmica, que no existía en el París de la primera mitad de siglo. Ese quehacer efímero, pero orgánico, constituye un extraordinario reservorio de  escenarios y experiencias de resistencia.

Habría que mencionar sin duda el quehacer de figuras como Atahualpa del Cioppo, Enrique Buenaventura, Santiago García, Antunes Filho, Vicente Revuelta, Miguel Rubio y Flora Lauten, el trabajo de los grupos que ellos fundaron. Más acá en el tiempo y centrándome en Cuba podríamos mencionar a Nelda Castillo, Carlos Díaz, Carlos Celdrán, Rubén Darío Salazar, Fátima Paterson, como hacedores de una práctica siempre cuestionadora y revulsiva de esa realidad compleja que muchas veces se muestra en blanco y negro, perfecta o imperfecta, y que las obras de estos creadores discuten, porque nos obligan a abandonar nuestra zona de confort y a dirigir nuestra mirada hacia lugares incómodos de los que solemos apartar los ojos y la mente.

Obviamente, no toda creación teatral participa per se de esa cultural de resistencia, sin embargo, creo que en el teatro como manifestación se dan las bases para que esa cultura se exprese. Jorge Dubatti, un notable crítico y teórico argentino, nos recuerda:

(…) que el punto de partida del teatro es la institución ancestral del convivio: la reunión, el encuentro de un grupo de hombres en un centro territorial, en un punto del espacio y del tiempo. (…)  En tanto convivio, el teatro no acepta ser televisado ni transmitido por satélite o redes ópticas ni incluido en Internet o chateado. Exige la proximidad del encuentro de los cuerpos en una encrucijada geográfico-temporal, emisor y receptor frente a frente (…) (2007).

En la reuni√≥n de esa comunidad reflexiva que el mejor teatro activa me gusta ver un conjunto de claves que necesitamos comprender. La primera, no estamos solos. La segunda, no somos el centro del universo. La tercera, estamos realmente vivos, no somos zombis, podemos impedir ser convertidos en zombis, quiz√°s, si el mal ha avanzado demasiado, podemos incluso dejar de serlo. ‚ÄúQue nos vean la vida‚ÄĚ, dec√≠a Mart√≠ a sus colaboradores del Partido Revolucionario Cubano, y es recomendaci√≥n totalmente vigente y lo ser√° a√ļn en este mundo atestado de muertos vivientes, gente hastiada, malgeniosa, amargada que se cruza en nuestro camino diariamente y que a veces se convierte en el camino mismo.

La cultura del mundo occidental actual impone el miedo al otro y propone la soledad del corredor de fondo como salida o refugio. El teatro que prefiero rompe ese aislamiento, busca complicidades y, aunque presente las cosas m√°s terribles, esclarece y conjura, dos cosas que arte en resistencia est√° obligado a hacer.

Meyerhold y Vajtangov, ambos disc√≠pulos de Stanislavki, sol√≠an decir, a contrapelo de los postulados de su maestro, que en el teatro el √ļnico estado posible era la alegr√≠a (Ver Meyerhold, 1988 y¬† Gorchakov, 1962). S√© que hay mucha gente enojada que ha hecho grandes obras que nos ense√Īan mucho sobre los fracasos del ser humano, pero creo que la mejor de las batallas es la que se combate usando, lo que refiri√©ndose a Mart√≠, Fina Garc√≠a Marruz denomin√≥, ‚Äúel amor como energ√≠a revolucionaria‚ÄĚ (2004).

No s√© si el amor de Mart√≠ es exactamente el mismo de los Beatles ‚Äď por aquello de ‚Äúall you need is love‚ÄĚ‚Äď‚Äď pero s√≠ estoy seguro de que es el mismo estado que Meyerhold y Vajtangov llama alegr√≠a, un estado que congrega en la disposici√≥n a actuar, que conmina a hacer lo que hay que hacer. El amor y la alegr√≠a, no solo son las armas de la resistencia, son las herramientas de la resiliencia, los motores de la acci√≥n transformadora que se necesita, sea cual sea la escala de esa metamorfosis.

Porque podemos asumir que hemos perdido la guerra cultural o seguir pelando, sin odios como tambi√©n dec√≠a Mart√≠ ‚Äď en frase que, por cierto, ha sido recordada recientemente por un autoproclamado maestro de democracias‚ÄĒ, sin odio, s√≠, ‚Äúpero ‚Äďy vuelvo a Mart√≠‚ÄĒ ni una l√≠nea atr√°s de nuestro absoluto derecho‚ÄĚ (en Garc√≠a Marruz, 2004). Qu√© es digo yo el derecho fundamental, obvio, a la vida.

Vivir una cultura de resistencia nos exige no dar nada por sentado, preguntarnos una y otra vez con qué espejuelos miramos el mundo, desmontar el colonialismo internalizado en nosotros mismos y a interactuar conscientemente con los demás, lectores, espectadores, y también con el resto de las instituciones no para afincar nuestro ego, sino para disolverlo en esa acción que transforma y construye. No será fácil claro, habrá traiciones, distorsiones, derrotas, y aprenderemos de ellas si estamos en vida y no nos dejamos matar.

En su √ļltimo ensayo, Roberto Fern√°ndez Retamar, a quien no puedo dejar de recordar si se habla de creaci√≥n y resistencia porque a √©l debemos ese Caliban nuestro americano, que sigue siendo una extraordinaria met√°fora de la potencia emancipadora y descolonizadora que hay que preservar, propon√≠a una interrogante que hoy, si miramos a Bolivia o a Hait√≠ es a√ļn m√°s pertinente. Se preguntaba el poeta:

¬ŅQu√© destino es dable esperar, para un mundo sumido de modo creciente en la barbarie, de quienes, mientras consideran inferiores a etnias que no son la suya y como tales las tratan (as√≠ hab√≠an actuado los nazis), niegan cosas tan obvias y tan peligrosas para todos, incluso desde luego para los Estados Unidos, como el calentamiento global?

‚ÄúA pesar de la respuesta que al parecer se impone ‚Äďpropon√≠a el autor m√°s adelante‚ÄĒ volvamos a confiar en la esperanza‚ÄĚ (2019).

El amor de Martí, la alegría de los directores de teatro rusos y la esperanza que siempre invocaba Retamar soy hoy mis calves para entender la resistencia. Confiemos en los pueblos y asegurémonos que estamos del lado de los que aman y construyen esa sociedad más justa que traerá, en palabras del paradigma indígena andino, el tiempo del Buen Vivir.

 

Referencias bibliogr√°ficas:

Bhabha, Homi K. (2007). El lugar de la cultura. Manantial. Buenos Aires.

Brecht, Bertolt (1998). ‚ÄúPeque√Īo √≥rganon para el teatro‚ÄĚ, en¬†Conjunto, No. 110, julio-septiembre, La Habana, pp. 4-16.

Dubatti, Jorge (2007). Filosofía del teatro I, Atuel, Buenos Aires.

Fern√°ndez Retamar, Roberto (2019).‚ÄĚNotas sobre Am√©rica‚ÄĚ, en¬†Casa de las Am√©ricas, No. 294, enero-marzo, La Habana, pp. 27-37

Garc√≠a Canclini, N√©stor (2009).¬†‚Äú¬ŅDe qu√© hablamos cuando hablamos de resistencia?‚ÄĚ, Estudios visuales: Ensayo, teor√≠a y cr√≠tica de la cultura visual y el arte contempor√°neo, No 7, Espa√Īa, pp. 15-36.

García Marruz, Fina (2004). El amor como energía revolucionaria en José Martí, Centro de Estudios Martianos, La Habana.

Gorchakov N. (1962). Lecciones de Regisseur por Vajtangov. Editorial Quetzal. Buenos Aires.

Guattari, Féliz y Rolnik, Suely (2015). Micropolíticas. Cartografías del deseo, Casa de las Américas, La Habana.

Meyerhold, V. E. (1988). El teatro teatral. Arte y Literatura, La Habana.

Rolnik, Suely (2019). Esferas de Insurrección: Apuntes para descolonizar el subconsciente, Tinta y Limón Ediciones. Buenos Aires.

Walsh, Catherine (Ed) (2013). Pedagogías decoloniales. Prácticas insurgentes de resistir, (re)existir y (re)vivir, Abya Yala, Quito.

* Versi√≥n de las palabras le√≠das en el Encuentro ‚ÄúDialogar, Dialogar‚ÄĚ convocado por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z bajo el tema Creaci√≥n y resistencia. La cultura de nuestro tiempo‚ÄĚ. El encuentro se realiz√≥ el 27 de noviembre de 2019 en el Sal√≥n de Mayo del Pabell√≥n Cuba con la conducci√≥n de Yasel Toledo Garnache y la participaci√≥n de Abel Prieto Jim√©nez y Gisselle Armas.


Luis y Sergio Saíz, dos jóvenes de todos los tiempos (Transcripción de Dialogar, dialogar + Fotos y spot)

Transcripci√≥n del espacio Dialogar, dialogar, con el tema El rol de los j√≥venes creadores en la Cuba de hoy. ¬ŅVigencia de los hermanos Sa√≠z?, 16 de octubre de 2019

Yasel Toledo Garnache, moderador:

Estamos otra vez en Dialogar, dialogar, espacio de la Asociación Hermanos Saíz para el debate y la crítica valiente y responsable. Apenas faltan dos días para celebrar el aniversario 33 de nuestra organización, un buen motivo para intercambiar sobre el rol de los jóvenes creadores en la Cuba de hoy.

Nos acompa√Īan en el panel la joven periodista Yanetsys Le√≥n Gonz√°lez; el investigador y Doctor en Ciencias Hist√≥ricas Elier Ram√≠rez Ca√Īedo, fundador de Dialogar; y Luis Morlote Rivas, Presidente de la UNEAC, quien durante varios a√Īos estuvo al frente tambi√©n de la AHS y siempre ser√° parte de esta familia grande a la cual aport√≥ mucho y lo sigue haciendo.

Est√°n junto a nosotros tambi√©n miembros del Consejo Nacional de la AHS y artistas de todas las provincias. Este d√≠a es inevitable pensar en Luis y Sergio Sa√≠z Montes de Oca, dos hermanos, asesinados el 13 de agosto de 1957, dos muchachos repletos de √≠mpetu, inteligencia y voluntad para ser √ļtiles a su naci√≥n. Uno imagina aquel d√≠a en¬†San Juan y Mart√≠nez, un peque√Īo poblado en la actual provincia de Pinar del R√≠o: la despedida de la madre, los pasos en la calle, los disparos que apagaron sus vidas, la tristeza de muchos‚Ķ

Cuando uno lee sus textos percibe que eran entusiastas, enamorados, bromistas, pero también sentían una profunda preocupación por los problemas sociales y políticos de su época, por la realidad dolorosa que sufría el pueblo, y trataban de contribuir al necesario cambio.

En textos como¬†Juventudes;¬†Las razas: el problema racial en Cuba; ¬ŅPor qu√© no vamos a clases?; La Generaci√≥n del Centenario; y ¬ŅPor qu√© luchamos?¬†se percibe la profundidad del pensamiento de ambos, a pesar de la juventud.

No podemos asegurar que la obra literaria de ellos tiene gran calidad, pero es innegable el talento, la inquietud, la capacidad para crear que estaba en crecimiento, pues apenas ten√≠an 17 y 18 a√Īos de edad.

Al leer los testimonios de amigos, compa√Īeros de estudios y otras personas que los conocieron, uno descubre tambi√©n sus cualidades como seres humanos valientes, arriesgados y muy sensibles, lo cual se refleja tambi√©n en sus poemas.

¬ŅCu√°nto de ellos debe permanecer o no en los j√≥venes creadores de hoy? ¬ŅC√≥mo debemos ser los escritores, investigadores y artistas en la actualidad? ¬ŅC√≥mo deben ser nuestras relaciones con las instituciones?

¬ŅAcaso no estamos para exigirles y criticarlas con sinceridad, ¬†pero tambi√©n para hacer propuestas y realizar acciones desde la voluntad de ayudar a fin de contribuir a que cumplan cabalmente con sus funciones? ¬ŅQu√© nos debe guiar?

Dialogar Dialogar...
Dialogar Dialogar…

 

Luis Morlote Rivas:

No s√© si se dieron cuenta del matiz leve en la presentaci√≥n. Yasel dijo la palabra joven, pero cuando lleg√≥ a m√≠ no la utiliz√≥ (Risas). Lo bueno que tiene este espacio es que podemos conversar entre todos, como amigos. Aunque parezca melodram√°tico ‚Äďyo vengo de la Radio-, debo confesar que todav√≠a hoy la mejor experiencia de mi vida ha sido el paso por la AHS, no la he superado, porque la Asociaci√≥n brinda la posibilidad ‚Äďcomo dec√≠a Yasel- de trabajar desde la responsabilidad, pero siempre proponiendo, innovando, criticando. Rafa-presidente actual de la AHS-, me ped√≠a que hablara un poco de Esther, madre de los hermanos Sa√≠z. Tuvimos la posibilidad de compartir durante varios a√Īos con ella.

Recuerdo incluso que √≠bamos al Comit√© Nacional de la UJC, y habl√°bamos de la importancia de ir a visitarla a San Juan y Mart√≠nez, porque nos parec√≠a que le quedaba poco tiempo de vida, as√≠ era cada a√Īo, pero ella estuvo hasta que quiso y con una lucidez extraordinaria, por suerte para nosotros. Y eso nos permiti√≥ comprender por qu√© los hermanos Sa√≠z eran as√≠ y por qu√© es tan apropiado que esta asociaci√≥n se llame de esa manera, lo cual implica un alt√≠simo compromiso.

Recuerdo que en el 2008, hicimos una entrega especial de Maestra de Juventudes a ella, a Esther, en un acto que efectuamos en el Memorial José Martí. Lo merecía no solo por ser la madre de ellos, sino por su trayectoria como maestra y metodóloga de Educación.

Ten√≠a una vocaci√≥n por el magisterio y el servicio social. Luego de la actividad, la entrevist√≥ un periodista, y ella expres√≥ que estaba muy alegre de ser Maestra de Juventudes, porque la AHS es la organizaci√≥n a la cual sin dudas hubiesen querido pertenecer sus hijos, seg√ļn sus propias palabras.

Le dec√≠an La Montes de Oca. Hay una an√©cdota: Un d√≠a se mont√≥ en un taxi, en el cual iba una muchacha, que expres√≥: ‚Äúchofer, ap√ļrese que hoy nos visitar√° La Montes de Oca, y esa mujer no entiende‚ÄĚ, porque tambi√©n era exigente.

El padre de ellos tambi√©n ten√≠a una conducta intachable. Eso explica un poco las cualidades de Luis y Sergio, quienes conoc√≠an la obra de Jos√© Mart√≠. En el momento de la muerte, Luis era coordinador del Movimiento 26 de Julio en San Juan, y Sergio se desempe√Īaba como jefe de Acci√≥n y sabotaje. Se dice f√°cil, pero con solo 17 y 18 a√Īos ten√≠an que ser muy valientes y audaces, ten√≠an que ser l√≠deres tambi√©n, para que confiaran esas responsabilidades en ellos.

Hay que leer el texto de ellos sobre Abraham Lincoln, quien fue presidente de Estados Unidos, para percibir también la profundidad de sus análisis. La familia les dio una formación política y humanista muy completa. Sorprende el conocimiento y la formación de ellos tan completa, con esas edades y en un lugar apartado como San Juan y Martínez.

Armando Hart me dijo una vez que existen muchas coincidencias entre el documento¬†¬ŅPor qu√© luchamos?, de ellos, y¬†La Historia me absolver√°, alegato de autodefensa de Fidel en el juicio despu√©s del asalto al Cuartel Moncada, que se convirti√≥ en programa de lucha de la nueva etapa revolucionaria.

Esther nos narraba que aquel 13 de agosto ella estaba fregando en la cocina, cuando los hijos le dijeron: ‚Äúmam√°, vamos al cine‚ÄĚ, y ella les dijo que no fueran, pero ellos dijeron que s√≠. Un rato despu√©s escuch√≥ los disparos, y pens√≥: ‚Äúme mataron a los muchachos‚ÄĚ, y sali√≥ corriendo al portal. La gente pasaba, y ella escuch√≥ cuando uno dijo: ‚Äúmira, no sabe que le mataron a los hijos‚ÄĚ.

Esa escena y todo lo relacionado con ellos dan para una película que emocione. Esther siempre dejó las camas tendidas, todo como ellos lo dejaron cuando salieron. Eso la ayudó a seguir con vida, era como si Luis y Sergio estuvieran ahí.

A la AHS le corresponde divulgar m√°s la obra de ellos. Tal vez una multimedia y que la gente pueda visitar la casa de manera virtual.

Dicen que Fidel cuando visitaba la casa solo llegaba hasta el portal.

El sepelio de los hermanos Saíz conmovió a muchas personas.

Es importante estudiar sus obras y ejemplos, porque aportan un pensamiento revolucionario, antimperialista, creativo -muy creativo-, innovador, profundamente descolonizador…

La Asociaci√≥n nunca puede acomodarse, tiene que criticarse en el interior de ella misma y no asumir nunca la burocracia institucional.¬†Hay que aprovechar esas oportunidades √ļnicas que tienen la AHS y la UNEAC de pensar cr√≠ticamente la cultura. Las Casas del Joven Creador -sedes de la AHS en las diferentes provincias- son espacios alternativos y abiertos, donde confluyen todas las manifestaciones art√≠sticas, y eso debemos defenderlo siempre.

La idea de que la sede nacional de la AHS sea el Pabell√≥n Cuba fue de Fidel. √Čl tuvo dos encuentros con la AHS, en 1988 y en el 2001. Fidel reconoci√≥ siempre la importancia de esta organizaci√≥n. En una ocasi√≥n manifest√≥:

‚ÄúNo se puede decir que el papel de la AHS sea solo promover la cultura, puede ser lo m√°s importante, pero la Asociaci√≥n tiene tambi√©n que recoger todas las cuestiones, preocupaciones y problemas a resolver, tiene que trabajar y luchar por los intereses de aquella gente a la que representa. Esta organizaci√≥n se justifica ahora y siempre, ahora y siempre‚ÄĚ.

Hace poco particip√© con Rafael ‚Äďactual presidente nacional- en una reuni√≥n, y en verdad √©l se faja y defiende la AHS, eso habla muy bien de su responsabilidad.

Yasel Toledo Garnache:

Indudablemente, el nombre de esta organización significa un compromiso adicional, con Luis y Sergio, sus esencias y la capacidad para enfrentar cualquier reto. Cuando escuchábamos a Morlote, una pensaba otra vez en la fidelidad de aquellos jóvenes a sus principios, incluso en momentos de mucho peligro.

Recordaba fragmentos del art√≠culo de Sergio,¬†¬ŅPor qu√© no vamos a clases?, que ley√≥ en el Instituto de San Juan, como parte de una huelga. Ese texto denunciaba problem√°ticas sociales poco despu√©s del asalto al Palacio Presidencial en La Habana, donde hubo disparos y sangre. No ten√≠an miedo. En verdad, debemos divulgar mucho m√°s el pensamiento y la obra de ellos.

Elier seguramente nos comentar√° sobre eso. Te pedimos, adem√°s, hermano, algunas opiniones sobre la relaci√≥n de los creadores y las realidades, los contextos. En ocasiones, se debate sobre qu√© es lo m√°s importante: ¬Ņsolamente la obra o tambi√©n lo dem√°s? ¬ŅCu√°ndo estamos en un proceso creativo es posible meternos en una burbuja de cristal o torre de marfil por encima de todo y desprendernos de la pol√≠tica, las preocupaciones sociales? ¬ŅIntentarlo ser√≠a lo m√°s justo con nosotros mismos?

Elier Ram√≠rez Ca√Īedo:

Estar aqu√≠ nos satisface y emociona. Este es un espacio que lleg√≥ para quedarse. Antes de hablar sobre el rol de los j√≥venes creadores en la Cuba de hoy, quisiera comenzar refiri√©ndome a Luis y Sergio Sa√≠z Montes de Oca, cuyos nombres prestigian a la organizaci√≥n que agrupa a los j√≥venes de la vanguardia art√≠stica e intelectual cubana.¬†Al ingresar en la AHS nada conoc√≠a de estos j√≥venes, que al ser asesinados por esbirros de la dictadura de Fulgencio Batista el 13 de agosto de 1957 apenas contaban con 18 y 17 a√Īos de edad. El hecho de pertenecer a la AHS y al propio tiempo ser graduado de licenciatura en historia, me obligaba por una cuesti√≥n moral de saber qui√©nes fueron realmente esos muchachos cuyos rostros pod√≠a ver reflejados en las paredes de las oficinas del Pabell√≥n Cuba y en pul√≥veres distribuidos por la direcci√≥n de la AHS.

Lo primero que descubr√≠ es que no es mucho lo que se ha escrito sobre su corta pero destacada vida revolucionaria, as√≠ como de la radicalidad y hondura de su pensamiento pol√≠tico. Solo cuatro libros ‚Äďal menos que conozca- hacen referencia a su historia y compilan gran parte de sus textos literarios y pol√≠ticos:

  1. Brisa Nueva. Selección de la obra de los hermanos Saiz, de Luis Beiro Alvarez, Sergio Suárez López, Luis A. Figueroa Pagé y Reinaldo López Medina, Editora Política, La Habana, 1981.
  2. Luis y Sergio. Los Hermanos Sa√≠z, de Luis Beiro √Ālvarez, Editorial Gente Nueva, 1983.
  3. Cuerpos que Yacen dormidos, del profesor Luis A. Figueroa Pagés, Editorial Abril, con ediciones en 1997, 2007 y 2012.
  4. Sobre la vida que surge, de Luis A. Figueroa Pagés, Ediciones Loynaz, 2016.

Tambi√©n pude luego acceder y disfrutar del documental ¬ŅPor qu√© luchamos?, dedicado a Luis y Sergio, realizado por el periodista Danny Gonz√°lez Lucena en el 25 aniversario de la organizaci√≥n.

Pero si poco es lo que se ha publicado, mucho menos se ha logrado un trabajo sistem√°tico y efectivo por hacer llegar a las nuevas generaciones el legado de los Hermanos Sa√≠z, de ah√≠ que aun exista una inmensa deuda que saldar. Sin duda, estamos hablando de dos biso√Īos patriotas que debieran constituir tambi√©n referentes y paradigmas de toda la juventud cubana. Por supuesto, esa labor va m√°s all√° de la responsabilidad de la AHS, pero la AHS por el honor y el compromiso que representa llevar el nombre de esos hermanos tiene que inevitablemente estar a la vanguardia en esa misi√≥n.

Para m√≠ fue una gran revelaci√≥n encontrarme con la vida y obra de Luis y Sergio Sa√≠z Montes de Oca, qued√© realmente fascinado con su impronta. Estremece y conmueve su ejemplar actitud revolucionaria y antiimperialista, el calado y originalidad de sus ideas pol√≠tico-sociales, su humanismo, solidaridad hacia los oprimidos, sus sentimientos internacionalistas y su profunda sensibilidad art√≠stica. Gran simbolismo adquiere adem√°s para el presente su ca√≠da, al producirse un 13 de agosto, cuando se dispon√≠an a realizar una acci√≥n para celebrar el cumplea√Īos de Fidel. Encoleriza el hecho de pensar cu√°nto m√°s hubieran podido aportar a la patria de no haberse producido su vil asesinato.

Estos dos hermanos de San Juan y Mart√≠nez, Pinar del R√≠o, cultivaron en su corta vida los m√°s preciados valores revolucionarios, forjados en gran medida por sus padres, el juez Luis Sa√≠z y la maestra de instrucci√≥n p√ļblica Esther Montes de Oca, quienes lograron sembrar en sus peque√Īos el amor y el conocimiento del pensamiento y la vida de Jos√© Mart√≠, as√≠ como un alto compromiso con la justicia social.

Despertaron además en ellos el interés por el arte y la literatura, de ahí que ya en el momento de su caída, dejaban a la posteridad testimonio de su vocación y talento artístico. A su edad ya habían leído además de a José Martí, a Casal, Bolívar, Juárez, García Lorca, Ingenieros, Rodó, Haya de la Torre, Marx y Lenin. El alegato de autodefensa de Fidel Castro, La Historia me absolverá, fue un texto que evidentemente ejerció mucha influencia en ellos.

En el momento de su muerte ya Luis hab√≠a estado entre los fundadores del Directorio Revolucionario pues hab√≠a ingresado en la Universidad de La Habana en la carrera de Derecho, donde se destac√≥ en las luchas estudiantiles, aunque durante un corto tiempo pues la universidad ser√≠a clausurada en 1956. Al volver a San Juan y Mart√≠nez, Luis se incorpora al Movimiento 26 de Julio y participa en numerosas actividades clandestinas. Por los m√©ritos alcanzados llegar√≠a a ser su coordinador, mientras que su hermano Sergio fungir√≠a como jefe de Acci√≥n y Sabotaje, siendo fichado por el Servicio de Inteligencia Militar (SIM) como ‚Äúel joven del jaket verde‚ÄĚ.

Su obra literaria y pol√≠tica¬† debiera hoy ser estudiada y conocida por toda nuestra juventud. De la poes√≠a de Luis que, igual a la de Sergio est√° marcada por la denuncia de los males sociales en que viv√≠a el pa√≠s y por su compromiso revolucionario, mencionar√≠a:¬†Presencia,¬†Partida,¬†Llanto por Jos√© Antonio Echeverr√≠a¬†y¬†Brisa Nueva. De sus textos pol√≠ticos:¬†La Generaci√≥n del Centenario,¬†Las razas: el problema racial en Cuba, Juventudes¬†y¬†¬ŅPor qu√© luchamos?,¬†considerado este √ļltimo el testamento pol√≠tico de ambos hermanos donde se observa cierto paralelismo con¬†La historia me absolver√°.

En el caso de la obra po√©tica de Sergio:¬†Un verso me piden,¬†Canto a la muerte,¬†Desalojo, A un burgu√©s, D√©jame llevarte en ansias y Eleg√≠a a Karl Marx.¬†De su pensamiento pol√≠tico destacar√≠a:¬†¬ŅPor qu√© no vamos a clases?

Pero hay mucho m√°s para sorprenderse con la obra de los Hermanos Saiz, por ejemplo el conocer que ambos realizaron apuntes para la redacci√≥n de una futura Constituci√≥n o el hecho de que Sergio dise√Īara todo un programa de cinco a√Īos para una C√°tedra Martiana donde deb√≠a estudiarse la obra del Ap√≥stol.

En su testamento pol√≠tico: ¬ŅPor qu√© luchamos?, ambos hermanos defienden una revoluci√≥n martiana y socialista, alejada tanto del ‚Äút√≠o Sam‚ÄĚ como del ‚Äúoso ruso‚ÄĚ, una revoluci√≥n de los humildes, con los humildes y para los humildes. Y para nada debe sorprendernos el distanciamiento de Luis y Sergio del ‚Äúllamado socialismo real‚ÄĚ infestado ya en esos momentos por el Estalinismo, y es que ellos forman parte de la original√≠sima tradici√≥n marxista cubana de profunda ra√≠z martiana, al igual que lo fue Mella, Villena, Guiteras, Pablo, Roa, Fidel y otras destacadas figuras de la lucha revolucionaria del siglo XX. Luis y Sergio aspiraban a una revoluci√≥n que naciera de las propias entra√Īas cubanas, tomando en cuenta la idiosincrasia de la Isla y su inserci√≥n dentro del contexto latinoamericano y caribe√Īo, a un socialismo muy propio, que tuviera como basamento esencial el pensamiento del Ap√≥stol.

Ahora bien, ¬Ņc√≥mo lograr desde la AHS, dar a conocer este magn√≠fico legado de los Hermanos Saiz a las nuevas generaciones de cubanos?

Creo debi√©ramos comenzar desde casa: en todos los consejos y direcciones nacionales de la AHS presentar y distribuir alg√ļn texto de los hermanos Saiz; publicar nuevamente la compilaci√≥n de su obra por alguna editorial de la AHS en una tirada m√°s amplia y organizar presentaciones de estos libros en todas las casas del joven creador en el pa√≠s.

Pienso que si los miembros de las AHS conocieran y se apropiaran -en buen sentido- de la obra de los hermanos Saiz, esto servir√≠a para inspirar canciones, poemas, ensayos, obras de teatros, pinturas, audiovisuales y otras creaciones art√≠sticas. ¬ŅAcaso no se ha demostrado ya la capacidad del arte para inmortalizar figuras e ideas y para calar en lo m√°s profundo de los sentimientos humanos?

Debiéramos jerarquizar aun más la jornada nacional del 13 de agosto y que sea un acontecimiento no solo en Pinar del Río, sino en todo el territorio nacional, uniendo como hacemos en el Pico Turquino en un solo haz a Martí, Fidel y los hermanos Saíz. Pero no debiéramos pasar por alto tampoco la fecha de nacimiento de Sergio el 8 de enero y de Luis el 4 de noviembre. Por otro lado, la obra de los Hermanos Saíz debiera estar más accesible para todos, empezando desde la  página Web de la organización. Otras ideas que se me ocurren: realizar un producto de multimedia que incluya una visita virtual a la casa de los hermanos Saiz, producir aplicaciones para celulares y tabletas donde se compilen sus textos y hasta el encargo de la elaboración de un guión para una futura película sobre los Hermanos Saíz.

Creo además que para honrar la memoria de Luis y Sergio desde el papel de los jóvenes creadores en la Cuba de hoy, pudiéramos intentar darle respuesta desde el debate y, más que todo, desde la acción, a las siguientes preguntas:

¬ŅC√≥mo hacer que a la sensibilidad art√≠stica en nuestros j√≥venes creadores le acompa√Īe la sensibilidad revolucionaria, que a las preocupaciones est√©ticas le acompa√Īen las preocupaciones √©ticas? Recordar que Lenin dec√≠a que ‚Äúla √©tica ser√≠a la est√©tica del futuro‚ÄĚ, haciendo ver la belleza que tambi√©n se desprende de las actitudes y comportamientos de los seres humanos. ¬ŅAcaso habr√° est√©tica m√°s perfecta a la lucha por alcanzar la mayor suma de justicia social posible? ‚ÄúEse sol del mundo moral‚ÄĚ, al decir de Cintio Vitier.

Pero en la coyuntura actual de Cuba, nuestro socialismo necesita tanto de la belleza en los actos como de la belleza en la transformaci√≥n de nuestro entorno, de la belleza de todas nuestras realizaciones en el mundo material. Y ah√≠ los j√≥venes creadores pueden desempe√Īar un rol fundamental.

¬ŅC√≥mo lograr que la AHS tambi√©n contribuya a materializar la idea en la que tanto insist√≠a Alfredo Guevara en sus intercambios con los j√≥venes de ‚Äúun socialismo neo renacentista cultor de la belleza‚ÄĚ?

¬ŅC√≥mo lograr que la vanguardia art√≠stica joven de Cuba se proyecte hacia toda la sociedad para contribuir al nacimiento de una nueva hegemon√≠a, liberadora, antiimperialista, anticapitalista y anticolonial?

¬ŅC√≥mo hacer que la AHS participe en la tan necesaria trasformaci√≥n espiritual de los seres humanos, en la generaci√≥n de valores y conductas socialistas, que tanto necesita nuestra sociedad hoy en d√≠a junto al crecimiento econ√≥mico?

¬ŅC√≥mo puede contribuir la AHS a mantener viva la herej√≠a de la Revoluci√≥n Cubana desde el pensamiento martiano, marxista y fidelista, en su esencia anti dogm√°tica, creativa y aut√≥ctona?

Los jóvenes creadores en nuestro país estamos llamados no solo a desatar las fuerzas productivas, sino también las fuerzas espirituales de la nación. En ese sentido el papel de la AHS es fundamental. También para acabar de volar en pedazos visiones estrechas en la manera de entender la cultura, como aquella que solo la concibe desde el arte y la literatura.

En ese sentido hemos insistido en la importancia de las Ciencias Sociales, en medio de las batallas culturales que enfrentamos. ¬ŅO es que acaso los aportes de la historia, la sociolog√≠a, la antropolog√≠a, la filosof√≠a y otros saberes human√≠sticos, no forman parte tambi√©n de lo m√°s valioso de nuestra cultura? ¬ŅCu√°ntos eventos de pensamiento hace la AHS? ¬ŅPor qu√© la secci√≥n de Cr√≠tica e Investigaci√≥n sigue siendo la m√°s deprimida? ¬ŅPor qu√© pensar solo en cruzadas art√≠sticas y no en cruzadas de arte y pensamiento? Son preguntas para debatir.

Considero que la AHS pudiera ser una organizaci√≥n para agrupar y articular a esos n√ļcleos de j√≥venes pensadores que hoy andan dispersos a lo largo y ancho de nuestro pa√≠s. Mucho pudieran aportar unidos al perfeccionamiento de nuestro modelo de socialismo y a la defensa de las ideas humanistas, anticolonialistas y antimperialistas frente a la arremetida del pensamiento neoliberal que tambi√©n nos amenaza.

Yasel Toledo Garnache:

Escuchar a Elier siempre es interesante. Muchos elementos para pensar y hacer, retos que tenemos y debemos vencer. Yanetsy nos pide abordar algunos elementos de la AHS y su relación con los jóvenes creadores.

Yanetsy León González

Agradezco la oportunidad de compartir lo que pienso y lo que siento por una organizaci√≥n devenida espacio de confabulaciones, a√ļn marcado por el s√≠ndrome de la sospecha. Los j√≥venes de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z vivimos entre mirar y ser mirados.

Tambi√©n agradezco estar aqu√≠ junto a Luis Morlote, quien es mi primer presidente de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z. Esa condici√≥n nadie se la podr√° quitar. Cada vez que llegaba a Camag√ľey insist√≠a en la atenci√≥n a cada asociado.

Quiero compartir unas palabras de Luis √Ālvarez √Ālvarez, el Maestro de Juventudes que tengo en mi ciudad: ‚ÄúQue la Asociaci√≥n exista estimula el querer ser, pero para poder ser, se necesita una determinada manera de mirar el mundo, una sensibilidad para expresar, no ya lo que se siente a nivel personal‚ÄĚ.

La Asociación permite que seamos escuchados, que nuestra obra se haga visible. Es una manera de estimular la creación y el autoexamen; sin embargo,  para poder aspirar a esa conciencia de grupo resulta esencial escribir las historias y las memorias de nuestra organización.

Insisto además en la promoción como un derecho del asociado y uno de los objetivos principales de la Asociación Hermanos Saíz. Sigue siendo un Talón de Aquiles porque no se ha logrado con organicidad en toda Cuba. Pienso que no basta con que alguien gane un premio sea una noticia. Falta el seguimiento al premiado, moverlo con su obra en la propia red de espacios y proyectos de la organización en el país.

Como lo cortés no quita lo valiente, quiero elogiar las acciones recientes del Departamento de Comunicación, que ha logrado vitalidad en el ecosistema digital, tanto por la actualización del sitio de la AHS como de sus perfiles en redes sociales, y el estímulo a cápsulas audiovisuales que se están generando desde las provincias, por ejemplo, de Guantánamo, Sancti Spíritus y la sede nacional.

No siempre se tiene conciencia ni se comprenden los procesos comunicativos como procesos culturales en sí mismos. Por eso como periodista me he sentido a gusto en la Asociación. Realmente ha sido mi casa.

Sin mirar para los lados, la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z impuls√≥ el proyecto de Coloquio Nacional de Periodismo Cultural, que hacemos en Camag√ľey desde el 2018, porque la organizaci√≥n valora este ejercicio profesional como otra v√≠a para la promoci√≥n de sus miembros, y tambi√©n como una manera para la gesti√≥n del pensamiento, para trazar los mapas de la identidad con √©tica y honestidad intelectual.

Tenemos el reto de acercarnos con nuestra obra al universo juvenil, más identificado con las culturas orientales que con la propia, y en peligro de convertirse en autistas funcionales. Tenemos la ventaja de la edad para hacerlo cómplice. A diferencia de los adultos que han intentado imponer, nosotros tenemos la capacidad de proponer y convencer.

Muchas gracias.

Yasel Toledo Garnache:

Nos gustar√≠a escuchar algunas opiniones desde el p√ļblico.

Fragmentos de algunas intervenciones desde el p√ļblico:

Rafael Gonz√°lez Mu√Īoz:

Les agradecemos por las sugerencias. Es importante que siempre nos hagan llamados de atención, nos ayuden y critiquen, que es el mejor abrazo. En la AHS estamos trabajando mucho, y seguiremos así, siendo consecuentes con las esencias de esta organización.

Olga:

Feliz de compartir con ustedes. Espacios como este debemos seguir promoviéndolos. En términos de fuerzas espirituales tenemos la responsabilidad de contribuir a que los jóvenes cubanos conozcan más la obra de Luis y Sergio, para que ellos formen parte de sus referentes.

Profesor de historia:

Vi el spot y la promoción, y decidí venir. Para mí era importante estar aquí, a pesar de las dificultades con el transporte para llegar. Ojalá Dialogar, dialogar salga también del Pabellón Cuba y llegue a las universidades, a los centros educacionales. Lo necesitamos, para bien del conocimiento y la cultura del debate.

Yasel Toledo Garnache:

Agradecemos a todos por participar, y los esperamos el 20 de noviembre para dialogar sobre Resistencia y Creación: La cultura de nuestro tiempo. Buenas tardes.