Cine Latinoamericano


La actuación es un juego: Sergi López va ganando

El viento arrasa con las hojas de los √°rboles. Hay verdes de varios tonos en la escena, tambi√©n algunos amarillos, y el contraste resulta encantador. El Gringo se encuentra en sus tareas cotidianas, en el trabajo de atender y salvar autom√≥viles junto a su hijo Tapioca. Entonces, como tra√≠do por la ventolera, llega a ese rinc√≥n de Argentina el reverendo Pearson, junto a su hija Leni. Son dos padres que chocan uno frente al otro en sus enormes diferencias. Mientras el reverendo se siente investido en una verdad √ļnica y superior, el obrero duda de sus propias habilidades, se emociona y aprende que no debe enjaular a su hijo; mientras el religioso ejerce una sutil violencia espiritual contra su hija (a quien manipula, controla y enjuicia por las impurezas de su alma), el otro padre es m√°s tosco y evidente en sus errores en una crianza en solitario tambi√©n. Ninguno de los dos es perfecto y eso lo sabe el actor Sergi L√≥pez mientras juega a ser el Gringo, al ponerse ese disfraz en el cuerpo, al salir a defender una historia que no es suya y conseguirlo: nos devuelve a un hombre que aprende de sus errores y los enmienda, o al menos intenta repararlos con la misma tosquedad que le caracteriza. No sabe hacerlo de otro modo.

Sergi L√≥pez luce aqu√≠ una barba espesa, ojos cansados, pero con una expresi√≥n que va de lo vac√≠o a lo salvaje con facilidad, tiene el pelo alborotado y viste camisetas sucias. Es el Gringo a quien observaremos mientras estemos en el cine Acapulco, la noche del martes 12 de diciembre, frente a la pel√≠cula El viento que arrasa (Argentina, 2023). Todav√≠a no conocemos al actor y le vemos ser parte de este juego de poder. Su fuerza es d√©bil contra la capacidad oratoria del reverendo. Sentimos compasi√≥n mientras el hombre m√°s fuerte no consigue vencer a aquel se√Īor con √≠nfulas de superioridad.

Perder√°, sabemos desde el inicio.

Sergi López debajo de esa piel de hombre cansado y derrotado, se divierte.

Este es un juego, dir√° al d√≠a siguiente. Y √©l sabe moverse bajo las reglas de la actuaci√≥n: darle voz y movimiento a personajes que estaban en papel apenas. Y no es nuevo en estas partidas. Su trayectoria incluye filmes memorables como El laberinto del fauno (2006) y recibi√≥ el premio al mejor actor europeo por Harry, un amigo que os quiere (2000) y el premio Pasinetti-mejor actor por su performance en Una relaci√≥n privada (1999). La pel√≠cula S√≥lo m√≠a (2001) en la que act√ļa es considerada la primera sobre violencia de g√©nero en Espa√Īa.

Es mi√©rcoles, 13 de diciembre, y Sergi L√≥pez se encuentra sentado en un sof√° color marr√≥n en los jardines del Hotel Nacional, al fondo hay pavos reales, m√ļsicos, trabajadores sacando agua y fango que se acumul√≥ la noche anterior. Se percibe, tambi√©n, una vista hermosa del mar embravecido y el viento de una ma√Īana gris y ligeramente fr√≠a. El actor que me saluda trae ropas veraniegas.

‚ÄĒS√≠, hay una tendencia a la derechizaci√≥n. No soy tan consciente sobre la situaci√≥n en Cuba, es la segunda vez que vengo y no la conozco profundamente. Pero tengo la impresi√≥n que es una tendencia bastante global‚ÄĒ responde cuando conversamos sobre el filme El viento que arrasa (2023) y su reflexi√≥n evade los binarismos de buenos, demasiado buenos, y malos-mal√≠simos‚ÄĒ Es la conciencia del poder y el c√≥mo la gente poderosa lo controla al dominar el discurso, la informaci√≥n sobre el pueblo. La pel√≠cula, adem√°s de la fe, habla de poder: ¬Ņc√≥mo se utiliza? De c√≥mo cuando se tiene el don de la palabra y los medios de comunicaci√≥n, el poder se da cuenta que puede manipular. Ellos dir√°n, diremos todos, cuando lo hacen otros es manipular, cuando somos nosotros es educar e informar. ¬ŅNo? Pero que la ideolog√≠a es una hostia, es muy peligrosa, se contagia y es verdad que hay un resurgimiento de una religi√≥n m√°s agresiva, que va a las redes sociales a conquistar seguidores. La espiritualidad necesaria, ayuda a sobrevivir a la soledad. Y me encanta mucho que la pel√≠cula no cae en los t√≥picos de de la muerte del cine estadounidense de matar, de matar, matar, matar. Sino que mi personaje reflexiona: ¬ŅQu√© vas a hacer ¬ŅRealmente vas a matar al reverendo? ¬ŅVas a atar a tu hijo aqu√≠ con una cadena?

El Gringo, entre tanto, ve c√≥mo su hijo se marcha en el auto del reverendo. Siente que le perdi√≥ para siempre. El viento contin√ļa su viaje y los tonos verdi-amarillos tienen algo del azul de la ma√Īana. El hombre se queda solo. La religi√≥n gana otra alma pur√≠sima.

…

‚ÄĒ¬ŅTe sirvo mucha o poca leche en el caf√©?‚ÄĒ se√Īala las tasas blanqu√≠simas con el brebaje negro.

‚ÄĒUn poco, mejor mucho‚ÄĒdigo mientras deja caer la blancura que hace cambiar a tonos carmelitas y claros la oscuridad anterior‚ÄĒ pero nada de az√ļcar.

‚ÄĒ¬ŅPero qu√© tipo de cubana eres? El otro d√≠a, con mi mujer, dijimos que no tomamos az√ļcar y, entre extra√Īados, nos dijeron que ac√° todos tomaban‚ÄĒ se r√≠e‚ÄĒ.

Antes Sergie L√≥pez s√≠ acompa√Īaba con dos cucharadas dulces los dieciocho caf√©s diarios. Un amigo, cuyo nombre no menciona, le dijo que as√≠ no sentir√≠a jam√°s el verdadero sabor. Y un d√≠a no marcado en el calendario, sino en las nostalgias, prob√≥ tomarlo sin endulzante alguno. A la ma√Īana siguiente, olvidado de la jornada anterior, casi de forma mec√°nica ech√≥ sus dos cucharadas habituales. No pudo tomarlo. Sinti√≥ un sabor raro y nunca m√°s.

…

El capit√°n Vidal toma al beb√© en brazos y dispara a Ofelia, la ni√Īa, quien entra as√≠ a un mundo de fantas√≠a que habitaba bajo sus pies. La oscuridad reina, tambi√©n metaf√≥ricamente, en el instante en que escapa sangre de la peque√Īa, y aquel hombre, un franquista que lucha contra las republicanos esparcidos en el monte, parece ganar. Tiene a su hijo, la continuidad de su linaje. Por √©l se esmer√≥ desde el inicio, cuando ofreci√≥ una silla de ruedas a la esposa, por √©l dijo al doctor que, dado el caso, escogiera salvar al beb√© por encima de ella, por √©l afirm√≥ estar en esa pelea contra el republicanismo para limpiar a Espa√Īa.

El problema de ellos es que sienten que todos somos iguales, har√° saber a su gente. Se√Īalar√° a los otros como equivocados, es su verdad la importante, la suprema. La Espa√Īa fascista de Franco es merecedora de toda la sangre, pensar√°. Y no tendr√° reparos en utilizar su pistola, una, dos, tres veces. Dispara. Mata. Dispara. Mata. Dispara otra vez. Bajo su piel de capit√°n, Sergi L√≥pez se divierte. Es todav√≠a m√°s entretenido interpretar a un personaje malvado.

‚ÄĒPap√°, t√ļ me hab√≠as dicho que en esta pel√≠cula eras malo, pero no es cierto, eras muuuuuuy malo‚ÄĒ le dice el hijo cuando siendo un ni√Īo de diez a√Īos apenas observ√≥ El laberinto del fauno (2006).

De peque√Īo, unas de las primeras actuaciones de Sergi L√≥pez era la representaci√≥n del diablo en obras sobre la Navidad. Visti√≥ de rojo con cuernos y anduvo cabreado todo el tiempo. Eran comedias, donde tambi√©n hizo de uno de los siete pecados capitales, la ira.

‚ÄĒEs divertido hacer de malo. Un malo te puede permitir cosas que t√ļ en tu vida no te permitir√≠as, o sea, no tiene esas fronteras‚ÄĒ reconoce.

‚ÄĒ¬ŅQu√© represent√≥ interpretar al capit√°n Videla?

‚ÄĒFue genial. Es un monstruo, Guillermo del Toro. Es un genio, un t√≠o con una capacidad, cuando dirige las pel√≠culas tiene muy claro cada plano. He trabajado con otros directores m√°s naturalistas, que los di√°logos se pueden romper, donde haya m√°s improvisaci√≥n, para tener una cosa m√°s m√°s viva. ¬ŅNo? √Čl es lo contrario, el extremo opuesto, √©l hace un ensayo y me dice: ¬ęMira, t√ļ aqu√≠ est√°s, sentado, la sombra que proyecta la nariz coincide con el cuadro, t√ļ levantas esto hasta aqu√≠ (se forma un √°ngulo de 90 grados perfecto), no hasta aqu√≠ (Sergi imita un movimiento m√°s bajo). Cuentas, hasta tres, giras, respiras una vez, dices: ‚ÄúBuenas noches. Voy a tomar un caf√©‚ÄĚ. Cuentas hasta dos, vuelves aqu√≠. Respiras una vez¬Ľ. T√ļ hac√≠as lo que √©l te dec√≠a y funcionaba. La pel√≠cula est√° toda hecha as√≠. Es decir, la ni√Īa se agacha con las gotas del somn√≠fero y la c√°mara se agachaba con ella y ten√≠a que hacer una, dos, tres contar a tres. Es de una precisi√≥n casi enfermiza, pero tiene raz√≥n. Adem√°s que despu√©s tambi√©n esta cosa curiosa ¬ŅNo? Que un mexicano en Espa√Īa narra el fascismo, la guerra civil, todav√≠a contin√ļan los fascistas y los republicanos, conviven ambas fuerzas en esta Espa√Īa tan curiosa que vivimos. Pero es un cineasta que viene desde M√©xico, un pa√≠s que acogi√≥ a muchos republicanos del exilio, que nos cuenta una historia sobre la guerra civil, en donde los monstruos m√°s terribles son los seres humanos, es el capit√°n Vidal, que yo tengo el gusto y el honor de encarnar; y es quien m√°s miedo da. Es la capacidad del ser humano de hacer da√Īo. Es mucho m√°s terror√≠fico que los monstruos fant√°sticos. ¬ŅQu√© represent√≥ interpretar a esa persona? Me encant√≥. Tengo la suerte y hago un trabajo de vocaci√≥n. Siento el placer de actuar, ¬ŅNo?

El capit√°n Vidal sale con la criatura en brazos. Se encuentra rodeado por los republicanos. Entrega el hijo a Mercedes. Da pasos hacia atr√°s. Mira el reloj y pide que le digan al ni√Īo a qu√© hora ha muerto su padre (como hiciera tiempo atr√°s su propio progenitor). ¬ęNi siquiera sabr√° tu nombre¬Ľ, le responde ella. El hermano saca la pistola, dispara. El franquista, el fascista, consciente de que ha sufrido la mayor de las derrotas, la p√©rdida de la estirpe, toca su mejilla atravesada y sangrante, cae al suelo.

…

Sergi L√≥pez se encuentra en el √ļltimo curso, antes de ir la universidad. Lo suspende. Repite una vez. Otra vez m√°s. El padre se encuentra nervioso cuando L√≥pez suspende por tercera vez. Fue mal estudiante, en el sentido acad√©mico que eval√ļa solo un tipo de inteligencia y prioriza el aprendizaje mec√°nico, no cuestionador. El adolescente no pod√≠a concentrarse y ve c√≥mo transcurren los diecis√©is, diecisiete y los dieciocho en un ciclo en repetici√≥n constante.

‚ÄĒTen√≠a que tomar una decisi√≥n. ¬ŅNo?

Continuar√≠a la pasi√≥n que hab√≠a nacido entre pastores, pecados y el ni√Īo Jes√ļs de cada Navidad, probar√≠a el teatro. Junto a un amigo, compraron una furgoneta e ir√≠an por los pueblos de Catalu√Īa, acompa√Īados de un t√©cnico, actuando como payasos. Empez√≥ en el 86 y fue a estudiar a Par√≠s en el 90 o 92. El cine fue una sorpresa feliz.

…

‚ÄĒEn Catalu√Īa hay escuelas, institutos y universidades de teatro, pero cuando era peque√Īo, no. La escuela de teatro catalana era esta obra que se hace en muchos pueblos en muchos pueblos de manera amateur y donde se representa una f√°bula, un poco c√≥mica, sobre el nacimiento de Jes√ļs. Es un tipo de teatro que permite que participe todo el pueblo: ni√Īos, ni√Īas, adolescentes, gente mayor. Es una forma de entrar en el teatro. Primero hice de pastor, luego de pecado capital, la ira, luego del chico guay, el protagonista, el h√©roe y por √ļltimo del demonio. Luego, me apunt√© a una escuela en Barcelona, de acrobacia, y ah√≠ conoc√≠ a un chico. Hicimos una obra de teatro juntos, de payasos. Empezamos a actuar por los pueblos. Nos compramos una furgoneta vieja, muy vieja. Pude ahorrar suficiente dinero y al final decid√≠ tom√°rmelo en serio y me fui a Par√≠s a estudiar en una escuela de teatro digamos ya profesional. El teatro me abri√≥ puertas y ah√≠ es donde empec√© a hacer mis primeras pel√≠culas. Ah√≠ empec√©, cien por ciento, sin saber muy bien cu√°nto durar√≠a o hasta d√≥nde llegar√≠a y mira ahora.

‚ÄĒ¬ŅTiene alg√ļn recuerdo de esa etapa en el teatro?

‚ÄĒConservo esa imagen de la vieja furgoneta, de los pueblos de Catalu√Īa: actuamos en teatros peque√Īos, actuamos en plazas, en medio del sol, sin recursos, sin focos, sin proyectores, sin luz. Lo hicimos en pleno d√≠a, debajo de una palmera, en salas peque√Ī√≠simas. Compramos la furgoneta de segunda mano y compramos tambi√©n un equipo de luz, unos focos. Nos √≠bamos en la furgoneta a montar los focos, el decorado y hacer re√≠r a la gente.¬† Fuimos a las prisiones, tambi√©n. Pero yo me fui a estudiar del noventa al noventa y dos y cuando termin√© volv√≠ a la furgoneta, a los focos durante muchos a√Īos. Contin√ļo haciendo giras de teatro, es la primera vocaci√≥n. El cine fue un accidente feliz, pero fue una cosa imprevista. Pero mi primera vocaci√≥n fue el teatro y lo continu√© haciendo. El teatro y la escritura porque en el fondo en teatro todo lo que he hecho ha sido escritura propia. ¬ŅSabes? Una escritura a partir de improvisar en un escenario para desarrollar ideas, cosas, situaciones e ir construyendo algo ¬ŅNo? Y casi todos los a√Īos, al menos una vez, alquilo una furgoneta para hacer una obra de teatro.

‚ÄĒ¬ŅQu√© significa para usted la actuaci√≥n?

‚ÄĒActuar es un juego. Es un trabajo basado en jugar y tiene una trascendencia enorme. Los actores, las actrices, hacen de intermediarios entre las ideas y el p√ļblico que est√° sentado en el teatro o en el cine, que es un poco para m√≠ el pueblo ¬ŅNo? El p√ļblico o sea la gente, el colectivo. Actuar es un privilegio y es una responsabilidad tambi√©n ¬ŅSabes? Entonces t√ļ subes hacer una obra de teatro, ¬ŅQu√© haces? ¬ŅDe qu√© sirve y cu√°l es el discurso que vehiculas y qu√© est√°s diciendo t√ļ a la gente? Es un juego, pero no superficial o banal. Existe una responsabilidad que se puede plantear: ¬Ņde qu√© hablas? Es un privilegio y es una oportunidad.

*En colaboración con El Caimán Barbudo.


Justo Planas y el cine latinoamericano del desencanto

Cuando intentamos mapear cr√≠ticamente la producci√≥n cinematogr√°fica de Am√©rica Latina en estas dos d√©cadas del siglo XXI, incluso un poco antes, en di√°logo o no con el Nuevo Cine Latinoamericano (NCL) ‚ÄĒque como movimiento fue mucho m√°s que la sencilla sumatoria de cinematograf√≠as nacionales integradas por el idioma, las historias similares y la semejanza de caracteres nacionales, pues sirvi√≥ como ‚Äúestandarte audiovisual‚ÄĚ de una √©poca voluble y marcada por la utop√≠a‚ÄĒ, notamos que el ideal que preconizaban sus principales directores se torna, muchas veces, en desencanto y que este ha dado cuerpo a un n√ļmero importante de filmes que caracterizan la mirada latinoamericana, la forma en que nos vemos, en el tercer milenio.

Si nos adentramos en esta producci√≥n ‚ÄĒcomo bien lo hizo el investigador y ensayista Justo Planas en El cine latinoamericano del desencanto, publicado por Ediciones Icaic en 2018‚ÄĒ, notaremos que prevalecen varias tendencias ideotem√°ticas, discursivas y gen√©ricas que caracterizan el per√≠odo. Predomina la hibridaci√≥n, el pastiche y la intertextualidad, as√≠ como la coralidad, la violencia y la marginalidad. La otredad, enfocada hacia la racialidad, la diversidad sexual, el discurso femenino y el exilio y su correspondiente desarraigo, est√° presente en varios de estos filmes, mientras la desdramatizaci√≥n, la contemplaci√≥n y slow cinema singularizan al nuevo autor. Tambi√©n el tratamiento de la intimidad y las familias en crisis, el criticismo y la inconformidad, se articulan con la desintegraci√≥n, la distop√≠a y el desencanto como temas afines.

Planas (La Habana, 1985) se pregunta en este libro hasta qu√© punto el s√©ptimo arte latinoamericano m√°s reciente conserva preocupaciones de orden social similares a las de sus predecesores del NLC, y lo hace a partir de un director importante, como el mexicano Carlos Reygadas, quien ‚ÄĒjunto a los argentinos Lucrecia Martel y Lisandro Alonso, entre los ejemplos m√°s visibles‚ÄĒ fue una de las revelaciones del cine latinoamericano de autor en la primera d√©cada de este siglo. Con esta premisa, arma sus presupuestos te√≥ricos, formula su tesis, disecciona las diferentes categor√≠as y llega a atractivas conclusiones‚Ķ A √©l le interesa Reygadas, pero sobre todo, m√°s le importa Jap√≥n, su pel√≠cula de 2002, que es la columna vertebral, su objeto de an√°lisis. Y lo hace porque Jap√≥n ‚Äúdestaca dentro de un grupo de cintas de la primera d√©cada de los 2000 que la cr√≠tica suele asociar con una enf√°tica recurrencia hacia valores est√©ticos y escaso inter√©s por factores sociopol√≠ticos‚ÄĚ. Su prop√≥sito, dice, es demostrar lo contrario y reivindicar varios t√≠tulos como continuadores (y cuestionadores) del NCL y sus postulados.

Aqu√≠ Planas combate, como escribe Juan Antonio (Juani) Garc√≠a Borrero en las palabras que sirven de pr√≥logo a este volumen, ‚Äúun conjunto de lugares comunes donde pareciera que, instalado el neoliberalismo como ideolog√≠a dominante, el proyecto audiovisual de la regi√≥n ha renunciado al compromiso pol√≠tico de los padres fundadores. Esto, por supuesto, tendr√≠a que ver con el lugar que ocupa en el corpus de filmes latinoamericanos realizados en las dos √ļltimas d√©cadas, el pensamiento ut√≥pico que otrora fuera la raz√≥n de ser de muchos cineastas del √°rea‚ÄĚ.

De los cl√°sicos de la d√©cada del 60, a cuajar como movimiento en 1967 durante el I Encuentro de Cineastas Latinoamericanos, a la persecuci√≥n y el exilio de sus m√°s notables realizadores y el desinter√©s de muchos gobiernos por financiar proyectos cinematogr√°ficos nacionalistas, rechazados a√ļn m√°s por el marcado izquierdismo y el aura de denuncia social de estas pel√≠culas, a la exploraci√≥n del cine de g√©nero en la d√©cada del 80 y del melodrama y la comedia, herencia de la √Čpoca de Oro de varias cinematograf√≠as nacionales, como la mexicana y la argentina‚Ķ las obras del NCL fueron d√°ndole tirones a la utop√≠a, al punto de disolverse en la sospecha su antigua novedad. ¬ŅQu√© hered√≥ el cine de los noventa y sobre todo, el actual cine de la regi√≥n, de una propuesta que se caracteriz√≥ m√°s por lo que no quer√≠a ser que por lo que era, ahora en un contexto donde irrumpieron las nuevas tecnolog√≠as audiovisuales, la distribuci√≥n directamente en Internet, el crecimiento del consumo hogare√Īo, la ca√≠da en la asistencia a la salas‚Ķ?

Justo Planas asegura que inscribir Jap√≥n ‚ÄĒuna historia de redenci√≥n, ambientada en el universo rural mexicano, fotografiado bajo una luz que lo despoja de cualquier rasgo folclorista, y al que viaja el protagonista, un hombre decidido a alejarse del mundo para buscar la muerte, y donde conoce, adem√°s, a una anciana ermita√Īa con la que descubrir√° el amor‚ÄĒ dentro de cierta tendencia continental, y hermanarlo con t√≠tulos argentinos, brasile√Īos, bolivianos‚Ķ hace que su discurso (el de este filme) se vuelva mucho m√°s di√°fano e inteligible. La pel√≠cula comparte b√ļsquedas con filmes como La ci√©naga, de Lucrecia Martel, de 2001; Suite Habana, de Fernando P√©rez, de 2003; La teta asustada, de la peruana Claudia Llosa, de 2007‚Ķ en evidente relaci√≥n con la realidad continental. Planas busca situar sus perspectivas sobre la regi√≥n y sus respectivos pa√≠ses, en un di√°logo con disciplinas sociales y human√≠sticas. Adem√°s realiza un an√°lisis de las metodolog√≠as que han seguido las cintas seleccionadas para acercarse al universo social; y rompe fronteras por nacionalidad, g√©nero cinematogr√°fico o est√©tica autoral, para desandar la hip√≥tesis de una o varias tendencias o po√©ticas colectivas latinoamericanas y contempor√°neas evidentes cuando cartograf√≠a nuestro continente desde el cine.

Luego de profundizar en las caracter√≠sticas de una tendencia continental hacia los 2000, el ensayista se centra en Jap√≥n e investiga la impronta que puede tener el espacio urbano en este filme de Reygadas: la ciudad como s√≠mbolo polis√©mico de lo moderno y europeo, con consecuencias directas sobre el cuerpo, el sentido del placer y la identidad cultural en el cruce de siglos. De la misma manera que profundiza en lo rural, la naturaleza, y en √ļltima instancia lo teol√≥gico, en di√°logo con otras obras, no solo cinematogr√°ficas, para subrayar que en Jap√≥n Reygadas destaca ‚Äúla crisis de los paradigmas modernos y la necesidad de un nuevo mapa que redunde en la plenitud del individuo y su entorno‚ÄĚ, sin ser intercambiables (lo rural y lo urbano).

Finalmente, Justo Planas, en el cap√≠tulo ‚ÄúDesencanto y posmodernismo de oposici√≥n‚ÄĚ, identifica en la cinematograf√≠a posterior al 2000 dos formas de reacci√≥n ante lo que asumimos como una crisis de la Modernidad: el posmodernismo celebratorio y el posmodernismo de oposici√≥n, seg√ļn la divisi√≥n realizada por el fil√≥sofo Boaventura de Sousa. En el primero aparecen pel√≠culas de Reygadas, Martel, Eimbcke, Fernando P√©rez, Miguel Coyula, Lisandro Alonso, Pablo Larra√≠n y Alonso Ruizpalacios; mientras que en el segundo encontramos filmes de Cuar√≥n, Gonz√°lez I√Ī√°rritu, Guillermo del Toro, Mariano Llin√°s, Dami√°n Szifron y Jos√© Padilha.

Con esto y partiendo siempre de Jap√≥n, y tambi√©n de otros filmes de Reygadas, Justo Planas se adentra en el tratamiento a la utop√≠a, la ciudad, lo rural y otras categor√≠as para sugerir, incluso, una nueva cartograf√≠a que permita comprender el Nuevo Cine Latinoamericano de hoy; un cine en el que, en los rejuegos de la posmodernidad y su propia diversidad, ‚Äúla antigua noci√≥n de la utop√≠a colectiva‚ÄĚ ha desaparecido, asegura Garc√≠a Borrero, pero ‚Äúno la utop√≠a en s√≠‚ÄĚ.


Ecos de un Festival para ‚Äúcin√©filos de provincia‚ÄĚ

El recién Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, una de las proezas culturales de la región, expandió, en su edición 44, sus ecos hacia otras provincias, entre ellas Holguín, con la proyección de filmes presentados en ediciones anteriores del evento surgido en 1979 en La Habana, con las premisas del Nuevo Cine Latinoamericano (NCLA) como guía.

¬ŅQu√© es el NCLA y que nos lleg√≥, en las pel√≠culas que vimos en esa muestra, de su apogeo hace m√°s de 50 a√Īos y sus continuas permutaciones y b√ļsquedas? El NCLA fue m√°s que la sumatoria de cinematograf√≠as nacionales aunadas por el idioma, las historias comunes y la similitud de caracteres nacionales, pues se convirti√≥ en el respaldo audiovisual, en uno de los modos de representaci√≥n, de una √©poca cambiante y signada por las utop√≠as de izquierda y los constantes cambios pol√≠ticos, con sus turbulencias. Si bien los primeros avances del movimiento surgen a fines de los a√Īos 50, con obras en Argentina y Cuba, no se fortaleci√≥ y cobr√≥ conciencia de conjunto hasta el cierre de la d√©cada siguiente, en Vi√Īa del Mar, Chile, para volver a despuntar en La Habana, enfocando sus miras al subdesarrollo, la dependencia y la opresi√≥n como caracter√≠sticas que documentales como los inici√°ticos El m√©gano (Julio Garc√≠a Espinosa y Tom√°s Guti√©rrez Alea, 1955) y Tire di√© (Fernando Birri, 1960) ya hab√≠an abordado.

Las pel√≠culas que llegaron a Holgu√≠n no fueron parte de la competencia por el Coral en esta 44 edici√≥n del Festival, pero s√≠ son filmes importantes a la hora de cartografiar la producci√≥n latinoamericana m√°s reciente. Algunas en mayor medida, como ese cl√°sico que es La historia oficial (1985) del argentino Luis Puenzo, o las premiadas y promocionadas Amores perros (2000), del mexicano Alejandro Gonz√°lez I√Ī√°rritu y las tambi√©n argentinas La ci√©naga (2001) de Lucrecia Martel, y El secreto de sus ojos (2009) de Juan Jos√© Campanella. Todos son, de alguna manera, filmes destacables, en los que est√°n presentes muchas de las singularidades del cine de la regi√≥n: desde la desdramatizaci√≥n y la contemplaci√≥n (la obra de la Martel) hasta el reciclaje gen√©rico, con el cine hist√≥rico, como en La llorona (2019) del guatemalteco Jairo Bustamante, el melodrama, el cine criminal (El √°ngel, 2018, de Luis Ortega), la comedia (la argentina La odisea de los Giles, de 2019, de Sebasti√°n Borensztein, con la que inici√≥ la muestra, cuyas proyecciones se han realizado en una pantalla al aire libre, frente al cine Mart√≠). Desde la presencia de la hibridaci√≥n, el pastiche y la intertextualidad, hasta el predominio de la violencia y la marginalidad, como en la propia Amores perros. Desde el llamado culto a la otredad, enfocado desde el discurso femenino (nuevamente Lucrecia Martel y su atractiva √≥pera prima, La ci√©naga), la racialidad, los exilios y desarraigos y la diversidad sexual, como en Una mujer fant√°stica, 2017, del chileno Sebasti√°n Lelio, hasta la presencia, como rasgos tambi√©n del cine regional del presente siglo, del criticismo y la inconformidad, del desencanto, la distop√≠a y la desintegraci√≥n, junto a miradas a la intimidad y a las familias en crisis, como en Roma (2018) del mexicano Alfonso Cuar√≥n.

Fotos Robert Rodríguez

Volviendo a la pregunta inicial: el NCLA creci√≥ y se fortaleci√≥ desde las especificidades sociales, econ√≥micas y culturales de cada pa√≠s. Como han subrayado Joel del R√≠o y Mar√≠a Caridad Cuman√° en Latitudes del marguen. El cine latinoamericano ante el tercer milenio, este cine tuvo que hacerse a veces m√°s simbolista y metaf√≥rico, condicionado por circunstancias pol√≠ticas; otras veces se dej√≥ permear por las influencias documentales. Si algunos realizadores optaron por la linealidad narrativa y cl√°sica, otros se afianzaron en la met√°fora y la ruptura ling√ľ√≠stica. Visto en perspectiva, el NCLA se apoyaba m√°s en el nacionalismo cultural y en programas sociales y pol√≠ticos de las izquierdas latinoamericanas, que en la coherencia est√©tica o en un estilo representacional predeterminado. Siempre se destac√≥ m√°s por lo que no quer√≠a ser, que por imponer lineamientos con car√°cter normativo o program√°tico, aunque hoy s√≠ son subrayables tres grandes principios del NCLA: la contribuci√≥n al desarrollo de culturales nacionales lo suficientemente fuertes como para retar la penetraci√≥n y el colonialismo cultural; la determinaci√≥n de perspectivas continentales a los problemas del subdesarrollo com√ļn, o sea, la lucha por la integraci√≥n; y el incremento de la conciencia popular, a partir de mostrar cr√≠ticamente los conflictos sociales. Todo ello se resum√≠a en potenciar una agenda ideol√≥gica y pol√≠tica, y un compromiso con los ideales de la izquierda, con caracter√≠sticas diversas en cada pa√≠s, en Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, M√©xico, Uruguay y Venezuela, sobre todo; pero, en general, por ser fiel a las pr√°cticas marginales, alternativas, vanguardistas, oposicionales y anti-mainstream en el cine.

Las est√©ticas y la √©tica de los fundadores del NCLA ‚ÄĒese cine imperfecto y revolucionario en el sentido m√°s amplio de la palabra, al decir de Julio Garc√≠a Espinosa; el cine de una c√°mara en la mano y una idea en la cabeza, seg√ļn el brasile√Īo Glauber Rocha‚ÄĒ continuaron reverdeciendo (y lo sigue haciendo, pues es parte de su esencia y de la propia realidad del pa√≠s y el continente) en cualquier lugar del √°rea donde existe avidez por im√°genes cercanas a la verdad, ansias por confirmar la identidad nacional, como en las b√ļsquedas iniciales, y valent√≠a y moral para denunciar, desde el audiovisual, las penurias materiales y espirituales de una regi√≥n multicultural, diversa y martiana, que se extiende desde el r√≠o Bravo hasta la Patagonia, como lo confirm√≥ esta selecci√≥n de filmes del Festival que reci√©n se exhibi√≥ en Holgu√≠n.


Otorgan a trovador Silvio Rodríguez Coral de Honor del Festival de Cine

El trovador y compositor cubano Silvio Rodríguez Domínguez recibió este viernes el Premio Coral de Honor de la edición 43 del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano desarrollado en La Habana.

¬†¬† En el cine Charles Chaplin,¬† se reconoci√≥ el aporte de Rodr√≠guez Dom√≠nguez a la banda sonora del s√©ptimo arte cubano en filmes como El hombre de Maisinic√ļ, de Manuel P√©rez Paredes, y Elpidio Vald√©s, de Juan Padr√≥n.

¬†¬† Acepto este premio en nombre de mis compa√Īeros ausentes del Grupo de Experimentaci√≥n Sonora del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematogr√°ficos (Icaic), como Pablo Milan√©s, Noel Nicola, Sara Gonz√°lez,¬† Leonardo Acosta, Emiliano Salvador, entre otros, afirm√≥.

¬†¬† Hizo menci√≥n, adem√°s, a sus colegas Vicente Feli√ļ, Santiago Feli√ļ y L√°zaro Garc√≠a, integrantes del Movimiento de la Nueva Trova que este 2022 celebra medio siglo de existencia.

¬†¬† Espero que nuestras instituciones sean cada vez m√°s sabias e inclusivas y eso ser√°, sin dudas, lo que nos acercar√° a lo que queremos so√Īar, a√Īadi√≥.

   Su intervención al recibir el Coral de Honor culminó con un ¡Abajo el bloqueo!¡Viva Cuba!

Bolivia, Argentina y Brasil, m√°ximos ganadores de festival en Cuba

Las cinematografías de Bolivia, Argentina y Brasil demostraron este viernes su solidez en el séptimo arte latinoamericano al arrasar en varias categorías en el 43 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana.

El realizador boliviano Kiro Russo fue el gran vencedor en el certamen tras coronarse con el Coral al mejor largometraje en tanto también venció en el apartado de dirección, sonido y edición.

Otra de las grandes premiadas de la cita fue la película Argentina, 1985, de Santiago Mitre, cuya historia sobre los juicios posteriores a la dictadura cívico-militar (1976-1983), le valió un Coral al gran actor Ricardo Darín por su papel del abogado Julio Strassera. La cinta también ganó en dirección artística y guión.

Prensa Latina transmite a continuación la lista de premios del certámen habanero, en el que concursaron 103 obras de una decena de países.

Largometraje:

Coral de ficción: El gran movimiento, de Kiro Russo (Bolivia)

Coral especial del jurado: Regra 34, de Julia Murat (Brasil)

Coral de dirección: Kiro Russo, por El gran movimiento (Bolivia)

Coral de actuación femenina: Julia Chávez, por El otro Tom (México)

Coral de actuación masculina: Ricardo Darín, por Argentina 1985 (Argentina)

Coral de sonido: Mercedes Tenina y Mauricio Quiroga, por El gran movimiento (Bolivia)

Coral de dirección artística: Micael Saiegh, por Argentina 1985 (Argentina)

Coral de guión: Santiago Mitre y Mariano Llinás, por Argentina 1985 (Argentina)

Coral de m√ļsica original: Muleta 100 Calcinha, por Mato seco em chamas (Brasil)

Coral de fotografía: Joana Pimienta, por Mato seco em chamas (Brasil)

Cora de edición: Kiro Russo y Pablo Panigua, por El gran movimiento (Bolivia)

Cortometraje:

Coral al mejor cortometraje: Chao de f√°brica (Una historia de obreras), de Nina Kopko (Brasil)

Coral especial del jurado: Estrellas del desierto, de Katherina Harder (Chile)

√ďpera prima:

Coral a la mejor ópera prima: Amparo, de Simón Mesa (Colombia) Coral especial del jurado: 1976, de Manuela Martelli (Chile)

Coral a la contribución artística: La jauría, de Andrés Ramírez (Colombia)

Menciones:

Clara Sola, de Nathalie Alvarez (Costa Rica)

Noche de fuego, de Tatiana Huezo (México)

Documentales:

Coral de largometraje documental: Eami, de Paz Encina (Paraguay)

Coral de cortometraje documental: Abisal, de Alejandro Alonso (Cuba)

Coral especial del jurado de largometraje: El silencio del topo, de Anais Taracena (Guatemala)

Coral especial del jurado de cortometraje: Cadé Heleny?, de Esther Vital (Brasil)

Animación:

Coral de animación: Bob escupe, no nos gusta la gente, de César Cabral (Brasil)

Coral de cortometraje: Bestia, de Hugo Covarrubias (Chile)

Coral especial del jurado: Mi casa está en otra parte, de Carlos Hagerman y Jorge Villalobos (México)

Coral de postprodución: La suprema, de Felipe Caro (Colombia)

Mejor cartel: Agua, de Gonzalo Fontao (México)

Gui√≥n in√©dito: Micaela, de Jos√© Fern√°ndez del R√≠o (Per√ļ).

Otros premios:

Premio Arrecife: Un varón, de Fabián Hernández (Colombia)

Premio Signis: Argentina, 1985, de Santiago Mitre (Argentina)

Premio Fipresci: Mato seco em chamas, de Adirley Queirós y Joana Pimenta (Brasil)


De Cuba para Frank Gonz√°lez: ¬ę ¬°Hasta la vista, compay!¬Ľ (+tuits)

El reconocido actor cubano de radio, televisi√≥n, teatro y cine¬†Frank Gonz√°lez, Premio Nacional de Televisi√≥n 2019, falleci√≥ en horas de la madrugada de hoy en esta capital, a los 73 a√Īos de edad.

De acuerdo con una nota de prensa compartida por el Consejo Nacional de Artes Escénicas, González trascendió no solo como excepcional actor, sino por su don de vocalizar a los más disímiles personajes, hasta convertirse en un maestro del doblaje.

Como creador de voces que ser√°n recordadas para siempre, basta citar al coronel mamb√≠ Elpidio Vald√©s, el personaje animado m√°s popular de Cuba, indica la instituci√≥n, y a√Īade que √©l no solo ten√≠a la habilidad de cambiar la voz, sino que le imprim√≠a vida a los personajes a partir de una caricatura.

Frank descubri√≥ su afici√≥n por las artes esc√©nicas en el Servicio Militar, etapa en la que particip√≥ en varios festivales; en 1967 ingres√≥ al Instituto Cubano de Radio y Televisi√≥n y pas√≥ un curso con la gran actriz y directora Martha Jim√©nez Oropesa, a quien, seg√ļn confes√≥ en una entrevista, le deb√≠a el dominio de la voz, de la dicci√≥n y del aparato fon√©tico.

Lea aquí: Elpidio Valdés tiene mucho machete que dar todavía (+Fotos)

En la radio entró por la puerta grande, grabando novelas, teatros, cuentos y policiacos; en la Televisión grabó más de catorce aventuras y participó en telenovelas, series, teatros y cuentos.

Actuó en el teatro de la mano de Raquel Revuelta, en Teatro Estudio, y en el cine estuvo en coproducciones y largometrajes cubanos como Se Permuta, Baraguá, En Tres y Dos y en Dolly Back, Premio Coral del Festival de Cine Latinoamericano de La Habana.

Al morir Frank González ostentaba el Premio Nacional de Televisión, la Distinción por la Cultura Cubana, el Premio ACTUAR por la obra de la vida, el Micrófono de la Radio, y el Premio CARICATO de actuación, otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

Envía Alpidio Alonso condolencias por fallecimiento de Frank González

El ministro de Cultura de Cuba,¬†Alpidio Alonso, envi√≥ hoy sus condolencias por el fallecimiento en esta capital del reconocido actor de radio, televisi√≥n, teatro y cine cubano¬†Frank Gonz√°lez, a los 73 a√Īos de edad.

En su perfil oficial en Twitter, Alonso destacó la trayectoria del destacado artista, Premio Nacional de Televisión 2019, conocido por su talento multifacético, carisma y rigor profesional.

El titular de Cultura adem√°s record√≥ el trabajo de Frank Gonz√°lez como la voz de Elpidio Vald√©s, personaje animado m√°s popular de Cuba, creado por Frank Padr√≥n hace 50 a√Īos, que representa a un coronel mamb√≠ de la guerra de independencia (1868-1898).

¬ęCon honda tristeza despedimos al gran actor cubano Frank Gonz√°lez, quien seguir√° siendo siempre la voz de Elpidio Vald√©s. Su talento multifac√©tico, carisma y rigor profesional lo mantendr√°n como un referente entre nosotros. Lleguen nuestras condolencias a sus familiares y amigos¬Ľ, tuite√≥ Alonso.

González actuó en el teatro de la mano de Raquel Revuelta, en Teatro Estudio, y en el cine estuvo en coproducciones y largometrajes cubanos como Se Permuta, Baraguá, En Tres y Dos y en Dolly Back, Premio Coral del Festival de Cine Latinoamericano de La Habana.

Al morir Frank González ostentaba el Premio Nacional de Televisión, la Distinción por la Cultura Cubana, el Premio ACTUAR por la obra de la vida, el Micrófono de la Radio, y el Premio CARICATO de actuación, otorgado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

 


Mairyn Arteaga: ¬ęCreo que las historias me buscan a m√≠¬Ľ (+poemas)

‚ÄúMairyn habla poco y hace mucho‚ÄĚ; as√≠ definen sus compa√Īeros de la Agencia Cubana de Noticias (ACN) a una de las voces j√≥venes del periodismo cultural en Villa Clara.

Desde que se graduó de la Universidad de La Habana, Mairyn Arteaga Díaz ha reportado el acontecer cultural de esta central provincia para la ACN, el Grupo Guamo, donde trabaja actualmente, y otros espacios.

Si bien la frescura de sus 29 a√Īos se traduce en su hacer y su persona se aviene con la sed de los imberbes que le entran con ganas a la profesi√≥n, quienes la conocen o la leen coinciden en ese algo m√°s que habita a la reportera.

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

Y es que detrás de sus espejuelos ocasionales, su andar casi en solitario, su joven apariencia y su discreción a prueba de bala, emergen en ella la autoexigencia y el olfato de los periodistas viejos. Quizás porque a Mairyn la noticia comenzó a quemarle los dedos desde la infancia.

“En quinto grado decidí que quería ser periodista, porque me gustaba mucho escribir, incluso cuando tenía que redactar composiciones largas trataba de imitar la estructura de los textos de los periódicos. Y eso fue algo que mantuve todo el tiempo hasta la vocacional.

‚ÄúAl principio lo que me atra√≠a era el hecho de no estar encasillada en una oficina ocho horas, pero el periodismo para m√≠ ha sido mucho m√°s que esto. Es una profesi√≥n que te exige casi estar en constante movimiento, adem√°s de que te permite vivir otras vidas ¬°Eso es lo que m√°s me atrae a√ļn! Ponerme en el lugar de otras personas y a veces vivir un poco a trav√©s de ellos para poder contar sus historias‚ÄĚ. ¬†

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

Trabajos suyos han sido replicados por diversos medios como la revista Bohemia, Radio Habana Cuba, La Jiribilla, Cuba S√≠, Adelante, Peri√≥dico de Mayabeque, Tiempo 21. Varios medios nacionales y extranjeros, impresos y digitales, entre ellos Cubadebate y La Calle del Medio. Tambi√©n se ha desempe√Īado como escritora del programa radial Hablemos, de la emisora CMHW. Egresada del Taller de T√©cnicas Narrativas del Instituto Internacional de Periodismo Jos√© Mart√≠. Menci√≥n en el Concurso de Periodismo Cultural de la revista Caim√°n Barbudo del a√Īo 2016, con la cr√≥nica Abuelo Risei. Pero el primer momento importante de su carrera estuvo marcado desde el d√≠a que eligi√≥ su tema de tesis.

‚ÄúYo fui con un grupo de amigos a conocer la Isla de la Juventud en abril de 2012, cursaba el tercer a√Īo de la carrera. Una de las salas que sirven hoy de museo en el Presidio Modelo est√° dedicada al encierro de los japoneses, alemanes e italianos durante la Segunda Guerra Mundial, algo que yo no sab√≠a, que se me qued√≥ archivado. Cuando me pidieron un tema de tesis, aquel recuerdo me halaba. Al principio tuve mis dudas porque ten√≠a que entregar una estrategia de fuentes para que me aprobaran el tema y yo no ten√≠a ni idea de c√≥mo encontrar a los descendientes vivos de esas personas. Hab√≠a pasado mucho tiempo del holocausto, pero no me import√≥, sent√≠ que deb√≠a hacerlo, y como soy testaruda‚Ķ‚ÄĚ

¬ęEn la Isla de la Juventud hubo un samur√°i¬Ľ. As√≠ comienza la primera cr√≥nica del libro La Isla de los Confinados, Ediciones Sed de Belleza, 2016, en el que la joven periodista de Villa Clara narra, con intimidad y elocuencia, la triste epopeya de nipones confinados en el Presidio Modelo durante la Segunda Guerra Mundial.

‚ÄúFue un poco dif√≠cil el hecho de tocar un mont√≥n de puertas, de tratar temas sensibles y hurgar en momentos de sus vidas que a lo mejor ellos no quer√≠an contar y m√°s a una extra√Īa, pero f√≠jate, aunque al principio me recibieron un poco recelosos, todos me abrieron las puertas, s√≠ hablaron y me contaron hasta donde sab√≠an, y yo les agradezco much√≠simo que confiaran en m√≠.‚ÄĚ

En el libro aparecen 20 cr√≥nicas y 19 familias niponas, de una se narran aparte la historia de la madre y del padre, pero Mairyn entrevist√≥ a muchas m√°s personas. ‚ÄúAlgunos conservan recuerdos m√≠nimos de aquellos momentos porque eran muy peque√Īos o no hab√≠an nacido a√ļn, otras fuentes se negaron a contar las historias completas, o al menos a que fueran publicadas, pero ayudaron a entender un poco m√°s todo el hecho‚ÄĚ.

“Con muchas historias me conmovía, incluso lloraba, ¡uno se siente como más viejo después que pasas por algo así!

‚ÄúPero cuando sali√≥ La Isla de los Confinados ellos se quedaron agradecidos de que hubiese decidido mirar hacia esa parte de la historia que al menos para ellos es importante.‚ÄĚ

Este, el primer libro de Mairyn Arteaga, nacido de su tesis de diploma, no solo ha sido acogido con benepl√°cito por cr√≠ticos, lectores y protagonistas; sino que result√≥ una marca en el estilo de futuras entregas para La Jiribilla, Bohemia, La Calle del Medio o el Caim√°n Barbudo. Periodismo investigativo que prefiere exponer los hechos, as√≠ como quien cuenta desde los artilugios de la literatura la realidad misma, ¬Ņy por qu√© no? si al fin y al cabo estas vidas que ella nos relata, superan por mucho la ficci√≥n.

‚ÄúEs que yo creo que a m√≠ las historias me sorprenden, un poco. De pronto estoy en un lugar y permanezco muy atenta a las cosas que puedan surgir en los alrededores. Si voy a una cobertura no me encasillo en la cobertura, sino que intento ver lo ins√≥lito. Pero no es que ande buscando un tema para escribir, sino que yo creo que ellas, las historias, son las que me buscan a m√≠.‚ÄĚ

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

¬ŅAdem√°s de tu libro te ha pasado esto en otras ocasiones?

‚ÄúBueno, yo soy de un pueblecito en las monta√Īas de Artemisa, llamado Niceto P√©rez (Rancho Mundito); pas√© toda mi infancia escuchando hablar de los acu√°ticos que creen en los poderes curativos del agua. Se sustentan con lo que sean capaces de producir con sus manos y no beben agua que no sea del arroyo.‚ÄĚ

‚ÄúLleg√≥ el momento en que yo dije, ¬°ya, esto lo tengo que hacer!‚ÄĚ

‚ÄúLos acu√°ticos viven en un pueblo mucho m√°s intrincado, donde el carro entra cada tanto, cuando no est√° roto. Sin las cosas que traen el desarrollo y que seg√ļn ellos llevan a la destrucci√≥n del hombre, como, por ejemplo, la electricidad. Fui hasta all√° y cont√© un poco de su historia‚ÄĚ.

‚ÄúPara m√≠ es el mejor modo de hacer un periodismo m√°s ameno, m√°s cercano y de que la gente se reconozca en mis textos. Impacta m√°s el hecho de que cuentes la historia como una historia y que no te lo pongas as√≠ como muy lejos de ti, sino que hagas que la gente se sienta cerca de esos hechos, tocar la piel de las personas m√°s que quedarte en cifras y en la mera informaci√≥n.‚ÄĚ

¬ŅQu√© aport√≥ tu pueblecito a tu sentido social?

‚ÄúYo creo que es eso que los pueblitos tienen, todo el mundo se conoce, la gente es m√°s cercana, y el hecho de no creerte por all√° arriba de las personas, de sentirte parte de la gente, de diluirte en inframundos y capas, ser una m√°s. Yo creo que s√≠ tiene que ver.‚ÄĚ

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

Sin embargo, cuando te graduaste comenzaste a trabajar en la Agencia Cubana de Noticias y all√≠ permaneciste durante seis a√Īos haciendo un periodismo que exige inmediatez, productividad, lenguaje informativo…

‚ÄúNo s√© si es una virtud, pero me gusta desdoblarme, sentirme como el agua que se adapta a los recipientes y a sus formas. Y as√≠ llegu√© a adaptarme al ABC de la Agencia como mismo hac√≠a un reportaje con vuelo literario, servicio especial para Bohemia. ¬ŅNo s√© si es que no soy buena en ninguna de las dos cosas?‚ÄĚ

Se r√≠e casi nerviosa, ‚Äú¬°bueno!, la verdad es que cuando chiquita era gaga y tartamuda ‚Äďun poco‚Äď, pero cuando cantaba no se me trababan las palabras y as√≠ descubr√≠ que hablando r√°pido tampoco. As√≠ que se me convirti√≥ en un h√°bito y por eso siempre he sido de leer muy r√°pido, tambi√©n escribo muy r√°pido, ¬°ah!, y hablo r√°pido. Quiz√°s esto me ha sido √ļtil para procesar informaci√≥n, hacer transcripciones… y cumplir con las normas mensuales de medios como la ACN‚ÄĚ.

Se vuelve a re√≠r, bebe del t√© rosado ‚Äďde flor de Jamaica‚Äď con miel que ha preparado para ambas y contin√ļa.

‚ÄúAdem√°s, en Cuba escasean mucho los medios para hacer periodismo narrativo. Y en la agencia, aunque tiene las caracter√≠sticas propias, muy delimitadas y bastante espec√≠ficas para cada g√©nero, el hecho de tener varios clientes ‚Äďrevistas y peri√≥dicos‚Äď, te da la oportunidad de estos servicios especiales.‚ÄĚ

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

También te permite ser testigo de momentos importantes en la historia cultural de la provincia.

‚ÄúS√≠, por ejemplo, despu√©s del paso del Hurac√°n Irma por Isabela de Sagua fui con una brigada de la AHS a brindarles apoyo, y bueno, una vez all√≠ era imposible no reportar lo que vivimos esos tres d√≠as. Fue una experiencia bonita y triste porque Isabela de Sagua estaba devastada, la gente all√≠ se qued√≥ sin nada y uno lo poco que pod√≠a hacer era conversar con ellos, dejarlos que se desahogaran y que contaran la experiencia.‚ÄĚ

‚ÄúTambi√©n cubr√≠ La Feria del Libro en La Habana en 2015, porque desde la Agencia Central pidieron apoyo de las Corresponsal√≠as. Otra experiencia que me gust√≥ mucho fue el Festival de Cine Latinoamericano en 2017, que nos dio la oportunidad de entrevistar a realizadores latinoamericanos, de hablar, de interactuar, de vivir la atm√≥sfera del festival, y tambi√©n es como que te foguea, te ayuda. Ten√≠amos que hacer como tres o cuatro coberturas en el d√≠a, incluido el matutino y res√ļmenes. Despu√©s se te nota el cansancio de trabajar as√≠ contra cierre, pero en ese momento est√°s con otro tipo de gasolina.

‚ÄúMe gusta mucho el cine, lo prefiero a las series. Sobre todo, el latinoamericano.‚ÄĚ

¬ŅC√≥mo repercute en ti el hecho de interpretar la vida cultural de Santa Clara?

‚ÄúCuando yo estaba en la universidad dec√≠a que iba a ser periodista de internacionales. El periodismo cultural lo ve√≠a como f√°cil, erradamente. Hasta que llegu√© a Santa Clara. Que tiene una vida cultural muy rica y un p√ļbico muy exigente. Muchos artistas que vienen a Cuba quieren pasar. Las personas que llevan adelante la cultura son muy comprometidas con el arte, y no te queda otra que comprometerte y vivir un poco por eso.

¬†‚ÄúYo creo que nos falta much√≠simo porque siempre nos quedamos en cubrir de un evento lo que pasa o lo que va a pasar y no vemos m√°s all√°, a las implicaciones que puede tener interpretar la vida cultural, hacer cr√≠tica, porque casi siempre lo que se hace es para ensalzar un producto no para ver lo mejorable que pudiera tener otro, y me hago la autocr√≠tica, por supuesto.‚ÄĚ

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

¬ŅC√≥mo te ves en Guamo?

‚ÄúLlevo redes sociales, es algo que voy aprendiendo porque es un mundo dentro de la comunicaci√≥n relativamente nuevo, que tiene otros c√≥digos para llegar a la gente y para ganar visibilidad.‚ÄĚ

Mairyn practica yoga, cultiva plantas, toma t√© rosado con miel, y cuida dos perras enormes que se llaman Nala y Lluvia. Su sensibilidad y su sencillez se la deben quiz√°s a la ni√Īa que naci√≥ entre lomas, all√° por los munditos pr√≥digos de Artemisa y que desde entonces se las agenci√≥ para andar con un libro a rastros, casi todo el tiempo.

‚ÄúSi estoy en un lugar que no quiero estar o con gente que no conozco, pues yo abro el libro, me meto ah√≠ y ya. Es como mi capa de invisibilidad. Sobre todo, si se trata de Garc√≠a M√°rquez.‚ÄĚ

¬ŅPrefieres al Gabo periodista o al escritor?

‚ÄúCreo que es dif√≠cil separarlos.‚ÄĚ

Me decías que además del cine te gusta la trova.

‚ÄúS√≠, yo creo que a m√≠ me gusta un poco de todo.‚ÄĚ

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

¬ŅAlg√ļn sue√Īo pendiente con respecto al periodismo ahora mismo?

‚ÄúTengo un libro de cr√≥nicas de viaje, in√©dito, contiene historias de lugares donde he ido y me han asaltado las historias.‚ÄĚ

¬ŅSi no hubieses sido periodista o escritora, qu√© hubieses querido ser?

‚ÄúIngeniera, aunque mi mam√° hasta el √ļltimo momento para elegir carrera quer√≠a que me pusiera la bata blanca‚ÄĚ.

Alguien me dijo que escribes poesía.

‚ÄúEn momentos muy espec√≠ficos me salen, en reuniones, por ejemplo‚ÄĚ.

¬ŅUnos dicen que eres laboriosa, otros que lac√≥nica, que si t√≠mida… qu√© cualidad te define mejor?

‚ÄúLa honestidad es mi arma fundamental‚ÄĚ.

También eres perseverante.

‚ÄúM√°s bien testaruda‚ÄĚ.

foto: Alexis Rafael Pérez Soria

 

Nostalgias

Por Isla

¬ŅY qu√© queda de los amigos que se van?

Una sandalia rota por tu perra,

una cama recién tendida, y azul,

la casa vacía,

una que otra foto subida en la nube,

un puntico verde en esa red social.

El sabor extra√Īo de la a√Īoranza,

la esperanza de verlos por ah√≠, alg√ļn d√≠a,

en alg√ļn sitio, que puede ser el tuyo o el de ellos,

o simplemente cualquier otro.

La certeza de lo efímero,

y estas letras que te saltan de pronto,

cuando tratas de llenar,

con el trabajo que debes,

una p√°gina en blanco.

 

Afortunada

He visto una herradura en el cielo,

una herradura hecha de nubes blancas,

en un cielo azul.

Luego, por andar mirando hacia arriba,

he puesto el pie derecho

sobre una pila de excremento.

 Sí, hoy debe ser mi día de suerte.


¬ęEl camino f√°cil ser√≠a traicionarme¬Ľ

Nos conocimos mientras cursábamos estudios en el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Por aquellos días siempre me llamó la atención la huella fotográfica que se palpaba en sus cuentos. Cerrabas los ojos y parecía que estabas viendo una película. Tiempo después supe que estudiaba Dirección de cine.

José Luis Aparicio Ferrera nació en 1994, en Santa Clara. Ha ganado en tres ocasiones la Beca de Guion que convoca la Asociación Hermanos Saíz. Integró el Jurado Mezcal del 33 Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG) y el jurado del Premio Sara Gómez del 40 Festival Internacional de Nuevo Cine Latinoamericano. Es miembro de la Junta Directiva de la Muestra Joven ICAIC. Sus trabajos han sido seleccionados y exhibidos en festivales de varios países.

Este joven realizador, a pesar de su corta edad, tiene mucho que expresar, y su discurso se va consolidando poco a poco en cada una de sus obras. Entre sus principales fortalezas podr√≠an estar la persistencia, la b√ļsqueda constante y dedicaci√≥n, armas necesarias para emprender un camino en el complejo universo cinematogr√°fico.

José Luis Aparicio. foto cortesía del entrevistado.

Desde joven tienes una marcada inclinaci√≥n por el s√©ptimo arte. ¬ŅDe d√≥nde proviene esta pasi√≥n?

No sabr√≠a explicarlo. Mi primera pasi√≥n fueron los libros, sobre todo las novelas de aventuras, fantas√≠a y ciencia-ficci√≥n. Devor√© cuanto t√≠tulo pude de la editorial Gente Nueva, nada m√°s que me ense√Īaron a leer. Luego, cuando ten√≠a ocho o nueve a√Īos comenc√© a escribir poemas y cuentos policiacos. En ese entonces so√Īaba con una vida de escritor.

El cine se convirti√≥ en algo serio durante mi adolescencia. Desde ni√Īo no me despegaba del televisor, ve√≠a todo tipo de series y pel√≠culas, omn√≠voramente. El descubrimiento de directores como Woody Allen, Stanley Kubrick o David Lynch me hizo m√°s consciente de las posibilidades expresivas del medio. Despu√©s llegaron las c√°maras de video caseras, comenz√≥ el rejuego con la t√©cnica, el componente artesanal‚Ķ El cine se transform√≥ en una obsesi√≥n, casi enfermiza, que persiste hasta el d√≠a de hoy.

Eres graduado en Direcci√≥n de Cine, Radio y Televisi√≥n de la Facultad Arte de los Medios de Comunicaci√≥n Audiovisual (FAMCA) de la Universidad de las Artes (ISA). Cu√©ntanos sobre esta etapa. ¬ŅC√≥mo es el proceso de formaci√≥n de los j√≥venes realizadores en Cuba?

La verdadera formación de los cineastas, en Cuba y en el resto del mundo, es fundamentalmente autodidacta. Las mejores escuelas de cine te proporcionan ciertas nociones técnicas o teóricas que complementan tu desarrollo, pero la pelea real es la de uno mismo con la tradición, y se realiza en privado, en el bullicio de una beca o en la soledad de una sala de cine.

Hay que ver películas, todas las que se puedan, constantemente… y hay que leer, y filmar, y consumir todo el arte posible. Solo así hay esperanzas.

La FAMCA es una facultad muy limitada econ√≥micamente, pero esto no deber√≠a ser excusa para justificar sus principales problemas. En el √ļltimo a√Īo y medio, por ejemplo, hemos presenciado una vuelta de la censura y el fundamentalismo pol√≠tico, por encima de la libertad de creaci√≥n de sus alumnos.

Lo anterior, junto al eterno problema de los planes de estudio, rígidos y obsoletos, y a la escasez de profesores verdaderamente capacitados, conforma un panorama difícil. Sin embargo, conservo muy buenos recuerdos de esa etapa. Los debo, en su mayoría, a profesores como Joel del Río, Gustavo Arcos, Mario Masvidal, Jorge Molina, Alán González y Marta Díaz… A ellos y a otros pocos les estaré siempre muy agradecido.

¬ŅQu√© propuesta est√©tica ofreces desde tus materiales audiovisuales?

No creo que se pueda hablar de una est√©tica espec√≠fica, √ļnica, bien definida, en los audiovisuales que he realizado hasta la fecha. Tampoco es algo que me quite el sue√Īo. Desconf√≠o de los artistas que encuentran una f√≥rmula que se les da bien y la repiten obra tras obra. Tengo miedo a acomodarme, a no tomar riesgos. Muchos de los creadores que prefiero cambian constantemente, se retan y salen de sus zonas de confort. Mutar o desaparecer, como los Beatles. Ese es mi mantra. Solo me interesa conservar el misterio, la ambig√ľedad‚Ķ El camino f√°cil ser√≠a traicionarme. Prefiero el fracaso.

El Secadero. foto cortesía del entrevistado.

¬ŅCu√°les referentes art√≠sticos han marcado tu obra?

Jorge Luis Borges, Woody Allen, David Lynch, Guillermo Cabrera Infante, Paul Thomas Anderson, Virgilio Pi√Īera, Agnes Vard√†, Ren√© Magritte, Roman Polanski, Salvador Dal√≠, Quentin Tarantino, los Hermanos Coen, Stanley Kubrick, Charlie Kaufman, Hayao Miyazaki, Orson Welles, Edward Hopper, Werner Herzog, Martin Scorsese, Maya Deren, David Cronenberg, Chris Marker, Monty Python, Les Luthiers‚Ķ Es una lista larga que crece constantemente. No estoy seguro de que hayan marcado mi obra, pero s√≠ mi visi√≥n del arte y la vida, mis actitudes, mi educaci√≥n sentimental.

Tambi√©n cursaste el Taller de T√©cnicas Narrativas del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso. ¬ŅQu√© te aport√≥ en el proceso creativo de los guiones?

La ‚ÄúOnelio‚ÄĚ fue muy importante, no solo por el contacto con profesores como Eduardo Heras Le√≥n y Ra√ļl Aguiar, sino tambi√©n porque me permiti√≥ tomar el pulso a los escritores de mi generaci√≥n. Eso como cineasta lo considero fundamental: escapar a la vida cultural fragmentada o sectaria que a veces sufrimos en nuestro pa√≠s.

 La influencia en mi trabajo como guionista es evidente, pues las técnicas narrativas no son patrimonio exclusivo de un medio u otro. A partir de mi paso por el centro, mis narraciones se hicieron más sólidas y conscientes, más complejas y a la vez más precisas en su despliegue técnico.

La FAMCA, por otro lado, carece de la especialidad de guion. La ‚ÄúOnelio‚ÄĚ vino a suplir muchas lagunas en mi formaci√≥n, me hizo recuperar el placer y la pasi√≥n por la lectura que experiment√© en mi ni√Īez y adolescencia.

Has obtenido diversos premios con tus cortometrajes y has participado en el 39 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano y en el 14 Festival Internacional de Cine de Gibara. ¬ŅQu√© influencia ejercen estos eventos en la carrera de un joven realizador?

Una influencia decisiva. Ser√≠a ingenuo decir lo contrario. Si no has participado en un festival o recibido alg√ļn premio, est√°s en desventaja a la hora de, por ejemplo, aplicar a un fondo de ayuda a la producci√≥n o solicitar una beca de cualquier tipo.

La calidad art√≠stica, por estos lares, no siempre es lo esencial para salir adelante. Tambi√©n es necesario alg√ļn respaldo o reconocimiento, al menos en un sentido estrat√©gico. Hacer curr√≠culo, como solemos decir.

No obstante, la oportunidad de compartir tu trabajo, de polemizar y debatir al respecto, no puede ser tomada por sentado, más en nuestro contexto, donde escasean los festivales y las ventanas de exhibición y distribución, así como los espacios de crítica y pensamiento.

 Mantener y desarrollar eventos como la Muestra Joven, con lo difícil que esto resulta en ocasiones, es una preocupación que debería ser de todos los cineastas en el país.

El secadero. foto cortesía del entrevistado.

¬ŅCu√°les son los principales retos que enfrenta actualmente el cine independiente en Cuba?

Es una pregunta complicada de responder, sobre todo porque atravesamos un período de cambios, de incertidumbre… Más allá de las dificultades económicas y prácticas de la producción, creo que los principales retos se enfrentan en el campo de lo estético.

El cine cubano tiene muchas deudas, no siempre se hace las preguntas adecuadas. Yo quisiera ver un cine más diverso, más preocupado por la memoria de la nación, más complejo y menos complaciente, donde coexistan las películas de entretenimiento con las de autor, el cine de género con el realismo social…

 El principal reto es actualizarse, eliminar el rezago que nos separa de nuestros espectadores naturales y del resto del mundo. Desde hace décadas, salvo contadas excepciones, las películas que hacemos no se ven en ninguna parte, ni siquiera en la isla.

Las que mejor suerte han corrido son las independientes, para mí las más arriesgadas, las más interesantes. Es una lástima que el abandono legal, la censura y la desidia hayan coartado este desarrollo. Sin embargo, no han podido detenerlo.

Una de tus √ļltimas creaciones es el cortometraje de ficci√≥n El secadero, ganador de los Premios a la Mejor Producci√≥n y del P√ļblico en la 18va Muestra Joven del ICAIC, que recientemente en este mes obtuvo el Premio a Mejor Ficci√≥n del Bannab√°fest, Tercer Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos de Panam√°. H√°blanos un poco del proceso creativo de esta obra.

El Secadero es un corto de 28 minutos que transcurre en La Habana de 1993, una Habana inventada por nosotros pero que conserva algunos lazos con la realidad.

Su guion est√° inspirado en algunos personajes y situaciones de La m√°quina, un cuento del escritor cubano Jorge Enrique Lage, pero en este caso se trata de una versi√≥n extremadamente libre. Un asesino en serie decapita polic√≠as. Mario, un oficial desencantado, encuentra la cabeza de la s√©ptima v√≠ctima. Junto a su compa√Īero, Camacho, debe llevarla a la estaci√≥n. Una distracci√≥n moment√°nea conduce al extrav√≠o de la cabeza, que es robada junto a sus bicicletas policiales. Ambos descender√°n al underground habanero para recuperarla‚Ķ

As√≠ comienza una historia con tintes de neo-noir, pero que es realmente una comedia negra, con mucha influencia de Tarantino y los Hermanos Coen. Es mi √ļltimo corto y con el que m√°s feliz me siento hasta la fecha.

Deb√≠a representar mi tesis de graduaci√≥n de la FAMCA, pero fue censurada por la nueva direcci√≥n de la facultad. Sin preverlo, termin√≥ convertida en mi primera obra verdaderamente independiente. Se realiz√≥ gracias a una campa√Īa de crowdfunding y con el apoyo de varias productoras no estatales. Luego de los premios en la Muestra Joven, ha tenido un recorrido internacional por festivales de Chile, Argentina, Alemania, Estados Unidos, Panam√° y M√©xico. Espero que cuente con m√°s oportunidades de exhibirse en nuestras pantallas.

Recientemente fuiste seleccionando para la III Residencia Internacional de Cine Castello Errante, dedicada a la formaci√≥n de j√≥venes cineastas italianos y latinoamericanos. ¬ŅQu√© te llevas de esta experiencia?

Castello Errante es una de las mejores experiencias que he tenido en mi formación profesional. Tener la oportunidad de conocer la cultura italiana, de visitar Roma y recorrer los pasillos del Centro Sperimentale di Cinematografia o los foros de Cinecittà, es algo realmente invaluable.

¬†M√°s importante a√ļn fue estrechar lazos profesionales y personales con un pu√Īado de j√≥venes cineastas de diversas procedencias, italianos y latinoamericanos. Los 35 d√≠as que compart√≠ junto a ellos me cambiaron, me devolvieron fuerzas para seguir intentando este oficio tan dif√≠cil.

A todos ellos y al staff de la residencia les agradezco mucho, así como a la Muestra Joven, al ICAIC y a la Embajada de Cuba en Italia, que lo hicieron posible.

¬ŅEn qu√© proyecto te encuentras trabajando en estos momentos?

Ahora mismo estoy terminando la post-producci√≥n del largo documental Sue√Īos al pairo, sobre la vida y obra del m√ļsico cubano Mike Porcel, un proyecto que co-dirijo junto a Fernando Fraguela.

Sigo enfrascado en la distribución de El Secadero y entro en la pre-producción de un nuevo corto, cuyo título provisional es El Tikrit, con guion del cineasta santiaguero Carlos Melián.

¬†Tambi√©n estoy desarrollando dos proyectos de largometraje: La zona muda, una ficci√≥n situada en el universo ficcional de El Secadero, co-escrita junto al guionista Daniel Delgado, y Distintos modos de cavar un t√ļnel, un documental sobre el poeta cubano Juan Carlos Flores, que conceb√≠ junto al tambi√©n poeta Ram√≥n Hondal.

Hay más ideas, más proyectos… Es el tiempo que no alcanza.