Ciencia Ficción


La creación en sí es un acto de amor

Aunque no conozco personalmente a Náthaly Hernández Chávez, sus historias me han llevado a sentirme cerca de ella. Al final, esto es lo que la buena literatura consigue. No solo es una mujer que escribe poesía sino que también se ha lanzado a las lides de la ciencia ficción y la fantasía, con tan buenos pasos que su libro Las azules colinas de Europa obtuvo el más reciente Premio David en dicha categoría. Náthaly tampoco cree en las etiquetas literarias y sabe que, cuando se es creador, es imposible no amar al mundo. Nuestro diálogo comienza con una pregunta sencilla.

H√°blame un poco de tus procesos creativos. ¬ŅC√≥mo nace, c√≥mo le das vida al hijo libro? ¬ŅSientes una relaci√≥n maternal con las historias que creas?

El nacimiento de un libro viene marcado por la espontaneidad. Le debo mucho de mi escritura al h√°bito que adopt√© hace pocos a√Īos de anotar las ideas. Antes de eso jugaba con ellas mentalmente, pero jam√°s las anotaba y con el tiempo se iban borrando para dar paso a otras nuevas. Un libro de Win Wenger llamado Ense√Īar y aprender en el siglo XXI me dio diversos consejos respecto a la creatividad, entre ellos estaba el de escribir todo lo que se me ocurriera, incluso lo que consideraba insignificante. Lo segu√≠ al pie de la letra (nunca mejor dicho), y comenc√© a anotar las ideas en libretas, en papeles sueltos, en la computadora, o en la aplicaci√≥n de notas del celular. As√≠ lo he hecho desde entonces, salvando del olvido a muchas semillas de cuentos y poemas. Despu√©s de un tiempo recopilo esas ideas y me dejo llevar por la intuici√≥n respecto a cu√°les desarrollar. Mientras escribo un cuento la mayor√≠a de las veces uso m√ļsica que se relacione al tema, el ambiente o a alguna emoci√≥n espec√≠fica vinculada a ese texto, le creo su propia banda sonora, por as√≠ decirlo. Cuando tengo varios textos completos intento buscar los mejores en entre ellos, o cualquier relaci√≥n por tema y forma. Con esta gu√≠a armo los libros. Cuando el libro ya tiene un nombre y unos contornos m√°s o menos definidos, deja de ser para m√≠ una compilaci√≥n de textos para convertirse en un cuerpo √ļnico, un individuo.

M√°s que maternal, es una relaci√≥n fraternal, de amistad. Las ideas me han hecho compa√Ī√≠a desde que tengo uso de raz√≥n. Ellas y los libros han sido mis amigos en momentos en que no tuve otros. Uno de los mayores placeres de mi vida es ese momento en que me llega una idea o un verso de un poema; lo que llaman inspiraci√≥n y que para m√≠ es un sin√≥nimo de alegr√≠a. Probablemente cuando vea a mi primer libro impreso se despierten mis instintos materno-literarios.

¬ŅCrees que las etiquetas ‚Äúliteratura joven‚ÄĚ, ‚Äúautor novel‚ÄĚ, as√≠ como sus ant√≠podas ‚Äúescritor consagrado‚ÄĚ, ‚Äúescritor can√≥nico‚ÄĚ tienen en realidad alg√ļn prop√≥sito? ¬ŅDefinen algo?

Las etiquetas ayudan al lector a navegar por el oc√©ano literario, pero tambi√©n pueden resultar enga√Īosas. Pueden hacerte caer en la trampa de la complacencia, de lo superficial. Cu√°ntas veces no hemos escuchado frases como: ‚Äúpara ser tan joven no est√° mal‚ÄĚ, o ‚Äúlean a este autor porque es un veterano‚ÄĚ, o ‚Äúque malo estaba el libro para ser de un autor consagrado‚ÄĚ. Yugos y prejuicios donde no se compara la obra en s√≠, sino la obra contra el curr√≠culo literario. Esto suele ser injusto con los autores, j√≥venes y viejos, los pone bajo una presi√≥n innecesaria. Y lo peor es que caemos en estas comparaciones incluso sin darnos cuenta. La realidad es que muchos lectores prefieren adquirir libros de autores veteranos que libros de noveles. Esto es l√≥gico hasta cierto punto, pero constituye una barrera a la hora de dar a conocer nuevas voces creativas. Las definiciones son √ļtiles, siempre que no se las tenga por algo m√°s de lo que son: etiquetas. Y la vida es muy rica y diversa como para que se la pueda definir verdaderamente con un conjunto de estas.

En los tiempos que corren, ¬Ņqui√©n es el escritor?, ¬Ņqu√© lugar tiene en el mundo?, ¬Ņpor qu√© crear? ¬ŅExiste salvaci√≥n en el acto creativo?

Pienso que el escritor es el art√≠fice de la m√°s f√°cil y, al mismo tiempo, la m√°s dif√≠cil de las artes. Para la m√ļsica, la pintura, el baile, se deben tener ciertas aptitudes f√≠sico-mentales (habilidad manual, o√≠do musical, orientaci√≥n espacial, etc.) que nacen con la persona y sin las cuales no pudiera dedicarse a lo que le gusta por mucho esfuerzo que ponga. Aunque hay quienes nacen con habilidad natural para contar o para componer poemas, la literatura es un ejercicio mental, construido a trav√©s del esfuerzo de la persona, de su dedicaci√≥n. Hay quienes a golpe de estudio, lecturas y trabajo se han construido a s√≠ mismos: ese es uno de los regalos de la literatura. La salvaci√≥n radica en parte aqu√≠ y en parte en lo que la literatura representa, al contener belleza y reflexi√≥n, hacer pensar y a la vez provocar sensaciones, permitir al lector ser parte activa de la historia al momento de la lectura: un peque√Īo milagro a dos voces.

cortesía de la escritora

Para m√≠ la literatura es sin√≥nimo de esperanza y libertad, esto √ļltimo por su capacidad de superar las barreras de tiempo y espacio. Por ejemplo, el autor de ficci√≥n realista se convierte en un cronista: gracias a muchos escritores del pasado podemos conocer c√≥mo eran otros lugares y √©pocas, podemos incluso sentirnos transportados a ellas. Crear nos hace ser parte activa del mundo, sin ello, solo somos consumidores o reproductores. El escritor lo hace a su manera. Quienes practican otras profesiones lo hacen a la suya. Todas son v√°lidas y pueden ser una salvaci√≥n para quienes crean y para quienes reciben. Adem√°s, creo imposible ser un escritor y no amar al mundo a tu manera particular. La creaci√≥n en s√≠ es un acto de amor.

¬ŅEs mesurable la levedad o la calidad de los libros que hoy se escriben en Cuba? ¬ŅDe qu√© manera contribuyen, a una cosa o a otra, el sistema de premios de nuestro pa√≠s y los jurados que lo integran?

No s√© si es mesurable, creo que no hasta cierto punto ¬Ņser√° posible hacer esa medici√≥n sin que la subjetividad interfiera? Lo que para unos parece no tener calidad para otros representa lo mejor de la producci√≥n actual, y viceversa: existen tantos criterios como personas. Pero de ser posible, hay factores que impiden formar un criterio objetivo, como por ejemplo la falta de informaci√≥n debido a la incomunicaci√≥n actual entre los sistemas territoriales. Los libros producidos por editoriales provinciales raramente llegan m√°s lejos que la misma provincia y la Feria del Libro de La Habana (ahora interrumpida por la pandemia). Por otra parte, los producidos por editoriales nacionales con sede en La Habana llegan de forma dispareja a las provincias. Precisamente la Feria era uno de los pocos espacios para medir emp√≠ricamente la producci√≥n nacional, pero incluso este criterio puede resultar incompleto.

Precisamente frente a tanto aislamiento, el sistema de premios sirve como una herramienta para darse a conocer m√°s all√° de las fronteras naturales. Tanto a la levedad como a la calidad, el sistema de premios hace su contribuci√≥n, precisamente porque hacen visible a un autor. Ocurre as√≠ desde un concurso municipal hasta el Nobel (hay ganadores de este √ļltimo que eran desconocidos por el p√ļblico hasta que lo obtuvieron). Cuando se premia en alg√ļn concurso se considera esta obra validada para su publicaci√≥n y consumo. Aunque sea en forma de noticia ocasional, se puede llegar a un p√ļblico m√°s amplio solo porque conozcan algo tan simple como tu nombre unido a una fecha y un premio.

Sin dudas, el mundo de lo fant√°stico tiene un especial atractivo para ti, ¬Ņpor qu√© eliges este g√©nero?

Amo la mitolog√≠a desde ni√Īa y ese cari√Īo, lejos de menguar, ha crecido con los a√Īos. La fantas√≠a es el mundo de lo imposible-posible, el lugar para escaparse o ir a pescar buenas ideas si se cuenta con el anzuelo correcto. M√°s que elegirla, ha estado conmigo desde que puedo recordar. De alguna manera logr√© colar a la imaginaci√≥n en el barco de la adultez. Va de poliz√≥n. Los d√≠as en que est√° juguetona se me dificulta concentrarme en las actividades diarias y ando so√Īando despierta. Aunque no he podido explotar este g√©nero en su forma pura, siento que ti√Īe casi todos mis escritos sin importar el g√©nero, como un estado de √°nimo.

¬ŅUn autor que cultiva varios g√©neros tiene menos posibilidades de especializarse en uno?

Por supuesto, por mucho que intente poner igual esfuerzo en todos, algunos le saldr√°n mejor que otros. Tenemos tiempo y esfuerzos limitados, por lo que dividir este esfuerzo se vuelve una desventaja. Hay quienes recomiendan a los autores centrarse en esos g√©neros que se les dan mejor y entiendo el por qu√© lo aconsejan. Sin embargo, me atengo a que la escritura es un placer para quien la hace. Habiendo tantos g√©neros ¬Ņpara qu√© privarnos de aquellos que nos gusten o de la oportunidad de intentar cultivarlos? No significa que el resultado final en cada g√©nero tenga calidad para ser publicable, queda a cuenta de cada autor discernir esto. Parafraseando a Bradbury, la ventaja de hacer varios g√©neros a la vez es que te permite equivocarte, ser un eterno estudiante. Y esa ventaja es m√°s que suficiente para intentarlo.

¬ŅExisten maneras de frenar la proliferaci√≥n de la poes√≠a de poca calidad, de la poes√≠a leve? ¬ŅO esa es una labor que se debe dejar al tiempo?

Vivimos en una √©poca de masividad. Nunca hab√≠an caminado tantas personas juntas sobre este planeta, las comunicaciones entre ellas nunca hab√≠an sido tan f√°ciles y r√°pidas, las condiciones de bienestar y el acceso a la educaci√≥n b√°sica jam√°s hab√≠an estado tan generalizadas. Tendemos que convivir con la masividad con sus ventajas y desventajas. Que haya m√°s poetas que nunca antes puede influenciar en la proliferaci√≥n de la poes√≠a leve, de la poco seria. Creo que una de las mejores formas de paliar la mala literatura radica en la educaci√≥n y en fomentar genuinos h√°bitos de lectura que provoquen riqueza y flexibilidad en la creaci√≥n literaria. Claro que antes de ense√Īar literatura, primero hay que asegurarse de inculcar el amor hacia esta, como dec√≠a Borges.

Solo en Cuba se pueden contar por centenares las personas que escriben sin que siquiera les guste leer, o que lean poco y reducido a un g√©nero o subg√©neros espec√≠ficos (y muchas veces sus peores exponentes). Me he tropezado a algunos en los talleres literarios y hasta cierto punto no los entiendo. Tampoco existen en Cuba escuelas y gu√≠as para aprender a escribir poes√≠a, fuera de talleres especializados en pocos lugares. A diferencia de la narrativa, que cuenta con una escuela nacional como es el Centro Onelio y mucho material t√©cnico producido por este, la poes√≠a no cuenta con un lugar donde los j√≥venes de todo el pa√≠s puedan ir a aprender sobre las formas t√©cnicas y las escuelas po√©ticas. La mayor√≠a se aprende de forma autodidacta en un taller local especializado de los pocos que hay o (si tienes suerte) bajo la tutela de alg√ļn poeta que te asesora personalmente. A lo mejor la creaci√≥n de un centro nacional de ense√Īanza po√©tica pudiera hacer un cambio en este sentido. O no. Solo estamos especulando. En mayor o menor medida siempre habr√° que, a la manera de Eliseo Diego, confiarse al tiempo.

¬ŅQu√©, a tu criterio, es lo novedoso o lo esencial de la poes√≠a joven que se crea hoy en nuestro pa√≠s?

Lo esencial de esta poes√≠a es la multiplicidad. Que existan tantas formas y estilos conviviendo juntas, que autores abracen corrientes de creaci√≥n que no coincidan con la que est√° de moda en los √°mbitos literarios. Y que otros tantos abracen estas corrientes, pero mantengan su propia voz literaria. Valoro mucho la honestidad. Pienso que uno como autor debe ser honesto, consigo y con los dem√°s. No escribir solo para agradar a un p√ļblico espec√≠fico (los acad√©micos, los lectores m√°s o menos cercanos). Hacerlo lo mejor posible para que el poema llegue a ellos en su mejor expresi√≥n, pero que el primer lector satisfecho sea uno mismo.

¬ŅSientes que tu poes√≠a se abraza/emula/se deriva a otros cuerpos po√©ticos de la tradici√≥n can√≥nica, menos o m√°s asentados en cuanto a cercan√≠a temporal?

Mi formación poética es más reciente y menos profunda de lo que me gustaría, con la literatura no se termina nunca de aprender y encontrar tesoros. Al menos tengo la ventaja de que me gusta la variedad, desde los poemas antiguos del Oriente hasta los de más reciente factura. Hay autores que me han marcado, primeramente, José Martí, y luego poetas como Omar Khayyam, Tagore, Keats, Bécquer, Pessoa, Kavafis, Rilke, Whitman, T. S. Eliot, Ezra Pound, Miguel Hernández, Borges, Alejandra Pizarnick, Dulce María Loynaz, Cintio Vitier y otros. Siento cercana la obra de escritores norteamericanos y latinoamericanos, supongo que por familiaridad de contexto y tiempo. También me he nutrido de mucha poesía contemporánea cubana, especialmente la matancera. Esta es una tierra de excelentes poetas. De Cuba me gusta leer a autores de todas las generaciones, el mosaico que conforman es muy colorido y a veces uno se encuentra con versos maravillosos donde menos se lo espera.

¬ŅCrees en las influencias? ¬ŅHasta qu√© puntos son perceptibles en tu obra?

S√≠, creo. Por eso mencion√© arriba que no entend√≠a a los que escrib√≠an sin que les gustara leer. Me parece que lo natural es ser un lector al que en alg√ļn momento no le es suficiente con solo leer y quiere crear sus propias historias, estimulado por uno o m√°s autores que le gustan demasiado, y a los que termina emulando en sus primeros textos. Al menos este es mi caso. Hasta ahora mis mayores influencias son Bradbury y Borges, que hac√≠an una prosa muy po√©tica y una poes√≠a muy narrada. Tambi√©n hay otros a los que imito en aspectos espec√≠ficos, ya sea en los di√°logos, en las descripciones, en la construcci√≥n de personajes. Con todos esos fragmentos, unidos a los dict√°menes propios de la inspiraci√≥n, he estado construyendo mi voz y mi estilo, arquitectura que est√° bien lejos de terminarse ya que apenas estoy fundiendo las bases del edificio.

Un libro que cambió tu vida y por qué.

Tengo varios, algunos muy queridos de la infancia, como La edad de Oro, de Jos√© Mart√≠, Oros Viejos, de Herminio Almendros, La isla misteriosa, de Julio Verne y Cien a√Īos de soledad, de Garc√≠a M√°rquez, o como mis libros de leyendas pertenecientes a la mitolog√≠a de todas partes del mundo, que me dediqu√© a coleccionar. Pero quiero explicar el que me reconcili√≥ con la ciencia ficci√≥n luego de que estuviera alejada de este g√©nero durante varios a√Īos: una selecci√≥n de cuentos de Ray Bradbury, con la que descubr√≠ a este autor. Me cambi√≥ la vida porque encontr√© a alguien muy af√≠n a la manera en que sent√≠a la literatura. La bibliofilia de Bradbury, su luminosidad, ese sentido de maravillarse con lo que le rodea y so√Īar futuros posibles centr√°ndose en c√≥mo eso afectar√° la vida √≠ntima de las personas, todo me resultaba muy cercano. Adem√°s de que los cuentos de Bradbury fueron escritos con alegr√≠a y amor, y esto puede percibirse en el fondo de cada uno, sin importar su tema.

H√°blame un poco de tu reciente Premio David, ¬Ņqu√© temas aborda el libro, cu√°l es su estructura? Todo lo que nos puedas avanzar sin spoiler.

Las azules colinas de Europa es una compilación de los mejores textos que he escrito del género hasta la fecha. Así de sencillo. El título del cuaderno es un doble homenaje a dos maestros, uno del realismo y el otro de la ciencia ficción: en este caso, Ernest Hemingway y Robert Heinlein, pues cada uno posee un libro de nombre similar. Me pareció el más adecuado porque el libro está muy influenciado por la narrativa del siglo XX. Por momentos puede parecer inconexo, ya que los cuentos poseen historias muy distintas, ambientadas en diversas épocas de estadio tecnológico: en unos apenas se realizaron leves avances en la actual tecnología y en otros existe el viaje espacial tripulado y la terraformación de otros mundos. Sin embargo, una vez compilados se pueden ver vasos comunicantes que atraviesan los textos a modo de hilo de Ariadna. El amor, la muerte, el sexo, la violencia, la nostalgia, los deseos insatisfechos y la traición a uno mismo y/o a los seres queridos son temas recurrentes en las historias. Es un libro muy centrado en el propio ser humano o en sus derivados sintéticos (robots/replicantes). Una vez terminado también encontré allí reflexiones sobre la guerra, la vejez, la discriminación por raza y género, el medioambiente, la pérdida de la cordura y la alteración de procesos naturales del hombre y la naturaleza. Estos mensajes no fueron colocados de forma panfletaria, sino que crecieron entre las historias. Por momentos no puedo evitar recreaciones poéticas en mis cuentos, ya sea del lenguaje o de las imágenes. Siendo poeta de formación, mi estilo navega espontáneamente hacia esas aguas. El cuento donde más se nota esto es No regreses al lugar donde fuiste feliz, que mezcla poesía con narrativa y hace un homenaje a ese gran poeta cubano que es Delfín Prats.

¬ŅTe obsesiona la perfecci√≥n? ¬ŅAl menos te preocupa? ¬ŅCrees que es posible lograr la obra perfecta o el proceso sin costuras, completamente cerrado?

Gracioso que lo preguntes, hace poco me percaté de algo que no conocía de mí misma y es sobre ese mismo tema. Me consideraba una persona nada perfeccionista, más bien regada, dispersa. Resulta que todo mi perfeccionismo se vuelca en la literatura: reescribo y reviso mis cuentos y poemas una y otra vez. No he dejado de retocar los cuentos del libro que envié al David, no sé si dejaré de hacerlo cuando el libro ya esté impreso. Eso espero. Lograr una obra perfecta es casi imposible, pero sí creo que cuando un texto ya está impreso te proporciona un efecto de cierre, al menos temporal.

Una mujer que escribe ciencia ficci√≥n y fantas√≠a, ¬Ņcu√°nto crees que ha incidido el recorrido y el legado de otras autoras en la creaci√≥n que haces hoy y en las posibilidades actuales de publicaciones y premios?

La historia moderna de las mujeres en la ciencia ficción y fantasía fue toda una epopeya. Desde el Frankenstein, de Mary Shelley, y hasta finales del siglo XX estas pioneras tuvieron que luchar para ser juzgadas por su calidad y no por su sexo en un mundo editorial que no concebía que las mujeres se dedicaran a tales géneros. Sin ellas probablemente no tendríamos la igualdad que hoy se da por sentada.

En el caso cubano se ve c√≥mo las mujeres han sabido darse un lugar en los (pocos) concursos y (reducidas) publicaciones del g√©nero. Por ejemplo, el primer David de C.F fue ganado por una mujer, Da√≠na Chaviano. Entre el David y el Calendario pueden citarse nombres como el de Gina Picart, el tuyo, el de Malena Salazar Maci√°, y otros tantos que se me escapan. Otro ejemplo, y esta vez hablo de un concurso que premia el cuento corto, en el Oscar Hurtado se cuenta con m√ļltiples ganadoras femeninas. En este 2021 los premios para cuento de ciencia ficci√≥n, para cuento de fantas√≠a y para poes√≠a especulativa lo ganaron mujeres. Las menciones en la categor√≠a de ciencia ficci√≥n fuimos dos mujeres tambi√©n. Aunque no es una historia tan larga (la propia historia de estos g√©neros en Cuba es relativamente corta), ha existido una relaci√≥n entre ellos y las narradoras femeninas, que tuvieron que vencer obst√°culos como el machismo y el menosprecio de g√©nero (sexual y literario) para ganarse a pulso su m√°s que merecido lugar. En cuanto a premios y publicaciones, a nivel internacional hace tiempo se escuchan los nombres de las autoras cubanas, tanto las residentes como las emigradas. Mientras tanto en Cuba, cuando se trata de lo fant√°stico (como mencion√© arriba), siempre van a ser mucho menos los premios y publicaciones en comparaci√≥n con otros g√©neros, algo que afecta a todos sus autores por igual.

¬ŅQu√© te gustar√≠a que los lectores hallen en tu creaci√≥n?

Lo mismo que hall√© yo en otros tantos libros de otros tantos autores: reflexi√≥n, recreaci√≥n, ensue√Īo, historias que ocupan de forma m√°s o menos temporal un lugar en otras mentes, poemas que provoquen emoci√≥n, sensaciones, semillas de pensamientos sobre s√≠ mismos y lo que los rodea. Borges dec√≠a que uno primero escrib√≠a para s√≠ mismo y despu√©s para la familia, los amigos, para todos los dem√°s. Aspiro que los lectores se sientan tan bien leyendo mis textos como me sent√≠ yo al escribirlos.

M√°s all√° de la p√°gina y blanco, ¬Ņqui√©n es N√°thaly?

Apenas estoy empezando a descubrirla. Hasta ahora s√© que es alguien curioso, en constante cambio pese a su inmovilidad, que ama a los libros y a la literatura, al conocimiento, al acto de escribir, a la m√ļsica y las artes, a la historia y las ciencias, a todo lo que es bello y bueno. Me maravilla lo que el mundo es y lo que puede ser, creo que por eso escribo ciencia ficci√≥n y fantas√≠a, y hago poes√≠a. Ese mismo sentir lo encuentro reflejado de la mejor manera posible en uno de los versos de Jos√© Mart√≠: ‚ÄúTodo es hermoso y constante/ todo es m√ļsica y color/ y todo, como el diamante/ antes de luz, es carb√≥n.‚ÄĚ


¬ęSoy un explorador, un buscador de f√≥siles y de maravilla latente¬Ľ

Este a√Īo, la convocatoria del Premio David trajo alegr√≠as a no pocos escritores, entre los que me incluyo. Como jurado de la convocatoria de libros de ciencia ficci√≥n, tuve el privilegio de conocer una docena de obras nacidas de las plumas noveles de igual n√ļmero de creadores: entre ellas, la de Javier P√©rez. Luego de que el fallo del premio se anunciara por las redes, quise contactar con este autor y proponerle una entrevista. Javier sabe que los motores del humano‚ÄĒlas llaves que abren esas puertas por las que el creador asoma la cabeza para luego contar a otros sobre lo que ha atisbado en una breve ojeada‚ÄĒ se ponen en funcionamiento a trav√©s de la escritura. Sin duda su voz, en un futuro que ya es casi presente, nos dar√° alegr√≠as a los amantes del g√©nero m√°s espectacular del amplio diapas√≥n de lo creativo.

A la hora de enfocarte en dise√Īar una historia o un personaje, ¬Ņqu√© papel juega para ti el lector? ¬ŅPiensas en √©l en ese momento, procuras complacerle o buscas el camino de la satisfacci√≥n personal?

Pues, un poco de ambas cosas, la verdad. Cuando me lanzo a tallar espacios en esos mundos trato de buscar visiones que asombren, habit√°culos que quiten el aliento por una raz√≥n u otra. Tal vez sea por la rareza; aunque me gusta dejar cierta familiaridad para que el lector pueda introducirse en el mundo y no se sienta excluido por una narraci√≥n ajena o cr√≠ptica en la que no podr√≠a vivir ni siquiera imagin√°ndoselo. As√≠ que, de cierta forma, yo soy el representante del lector a la hora de recorrer la historia. Si algo me parece cautivante, un ambiente o un personaje, entonces me concentro en eso porque asumo que otros tambi√©n lo hallar√°n atrayente. Supongo que me rijo por esa idea de escribir el libro que quisiera encontrar. Por ahora no soy muy bueno en eso de captar mi p√ļblico objetivo y a partir de ello dise√Īar la historia. Enarbolo una especie de fe en que haya otros como yo all√° afuera y que las ‚Äútallas que me cuadran‚ÄĚ tambi√©n resuenen con ellos, porque a fin de cuentas s√≠ me encantar√≠a que el p√ļblico pudiera acompa√Īarme en esos viajes.

¬ŅPor qu√© elegiste el mundo de la escritura?

Tengo la sospecha de que fue la escritura lo que me eligi√≥ a m√≠. A los once a√Īos yo no le√≠a nada. No pod√≠a terminar ni siquiera La isla del tesoro que hab√≠a que leerse en sexto grado; pero un aciago d√≠a me col√© en el cuarto de mi hermana mayor (nos llev√°bamos como Dexter y Vivi, los personajes del animado). Y all√≠ me encontr√© a ‚Äúmi precioso‚ÄĚ, el cuarto tomo de Harry Potter. Soy uno de los tantos atrapados por ese incre√≠ble universo capaz de transformar ni√Īos mataperros en fan√°ticos lectores. Mientras me adentraba en esa saga me percat√© del asombroso poder de los libros, o tal vez no sea solo un poder externo que emana de simples l√≠neas en papel. El cerebro de nuestra especie parece tener la ins√≥lita capacidad de traducir dibujos en sonidos, sonidos en palabras que forman frases con significado y estos finalmente se estabilizan como mundos internos. ¬ŅSer√° este rasgo de la imaginaci√≥n una capacidad inherente de los organismos conscientes en el universo o solo algunos pueden dislocar sus realidades de esta forma? Pero, bueno, mejor regresamos a nuestra Tierra. Como dec√≠a, la lectura fue la que me ense√Ī√≥ sobre la creaci√≥n de mundos y de inmediato, casi como un acto natural, comenc√© a escribir mis fanfictions. Era tanto mi deseo de vivir esas aventuras que sin tener idea alguna de t√©cnicas o redacci√≥n me puse a garabatear una historia donde yo, un pobre muggle, me un√≠a a Harry, Ron y Hermione en sus aventuras. Claro que apenas complet√© unas diez p√°ginas, pero fue suficiente para darme cuenta de que pod√≠a hacer lo mismo que la autora.

Me atrapó esa fascinación por el ensamblaje de realidades, idear personajes, tomar de episodios reales y hacer que vivieran a través de esas vicisitudes. Las infinitas posibilidades, eso fue lo que me atrapó y una creencia personal de que esas historias no son mentiras inventadas sino puertas en las que echamos un vistazo y luego corremos a contarle a otros. Los escritores son los guardianes y tienen las llaves a estas puertas.        

¬ŅCrees que en Cuba existen suficientes oportunidades para el escritor novel?

Hay oportunidades, pero se podr√≠a hacer mucho m√°s. El escritor novel necesita preparaci√≥n en el oficio y conocimientos para poder moverse entre editoriales, concursos, becas y publicaciones. Para aprovechar estas oportunidades estar√≠a bien contar con m√°s cursos de escritura. He visto que en algunas universidades extranjeras se ofrece gran diversidad de clases de escritura creativa y publicaci√≥n. Yo tengo que agradecer mucho al Centro del Onelio que me dio las herramientas para expandir mis habilidades literarias, pero su matr√≠cula es limitada y hay muchos j√≥venes √°vidos de aprender. Tambi√©n sabemos de las carencias de papel en las editoriales, lo que dificulta la aceptaci√≥n de obras de escritores noveles. As√≠ que a veces solo queda la esperanza de ganar alg√ļn concurso que premie con la edici√≥n del libro ganador fuera o dentro de Cuba. No estoy tratando de decir que todo texto escrito y presentado por un joven debe ser aceptado y publicado, claro que no. Lo importante es que haya m√°s oportunidades de aprender de los buenos escritores y que el mercado editorial se expanda en la medida que lo exija este crecimiento de nuevos escritores.

¬ŅCu√°les son los principales retos que ha enfrentado tu creaci√≥n hasta el d√≠a de hoy?

Hasta ahora, los principales retos se me han presentado en cuanto a la forma de insertar la escritura en medio de la vida social y econ√≥mica. Durante varios a√Īos, en especial durante la universidad, solo escrib√≠a de vez en cuando, tal vez en las noches. El estudio me absorb√≠a y luego sucedi√≥ igual con el trabajo. Apenas me quedaba energ√≠a para teclear un minicuento. Hay quien no se imagina el esfuerzo que lleva escribir cuatro mil o cinco palabras nada m√°s. Uno termina medio grogui como si hubiese corrido diez pistas. As√≠ que el tiempo se convirti√≥ en un gran reto. Solo en estos √ļltimos a√Īos, con el trabajo en casa, he podido hacerme con un buen horario para trabajar y escribir. Pero sigue siendo dif√≠cil; a veces me pregunto c√≥mo lo logran esos escritores que tienen empleos de jornadas extensas. Pura voluntad y compromiso, porque si uno mismo no se toma en serio lo que hace y dice: ‚Äúnah, esto es solo un hobby‚ÄĚ, entonces la obra final dejar√° ver esos descuidos. Hay que dar el salto y ser decisivo. El trabajo del escritor que empieza es algo aterrador. Es como un alba√Īil que pasa meses y a√Īos levantando esta torre o mansi√≥n, y al terminarla, despu√©s de todo ese esfuerzo, abre las puertas al mundo. Entonces, existe la posibilidad de que a nadie le guste, que nadie quiera entrar y recorrer sus vericuetos. La construcci√≥n quedar√≠a desierta y abandonada (sin comprador). Ese es un miedo contra el que no se deja de luchar, hay que ir ganando confianza y a veces ser bastante testarudo y como hacen en mi barrio, darse dos palmadas en el pecho y decir: ‚Äú¬ŅQu√© pasa? ¬°Voy a m√≠!‚ÄĚ ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†

Rutina o inspiraci√≥n, ¬Ņqu√© funciona mejor en tu proceso de trabajo?

He reconocido tres fases en mi desarrollo. Una primera repleta de entusiasmo juvenil en la que escrib√≠a como un poseso imbuido en la emoci√≥n de una idea que para m√≠ era lo m√°s grande y sin pensar mucho en reglas. Luego, el ritmo de mi producci√≥n se redujo mucho. Curiosamente eso ocurri√≥ cuando aprend√≠ sobre t√©cnicas narrativas. Creo que estaba pasando por ese proceso en el que uno empieza a concientizar las partes instintivas de la escritura. Demor√© varios a√Īos en procesar todas aquellas mudas, caracterizaciones y puntos de vista. Entonces, comenc√© a leer a mis autores favoritos de una forma distinta. No me puse a diseccionar los textos ni nada de eso, porque no me gusta considerar las obras como trucos del lenguaje cuyo objetivo es proyectar realidades falsas. Aunque suene un poco loco, para m√≠ la historia es anterior y m√°s real que las palabras escritas. As√≠ llegu√© a lo que creo que es como una tercera fase en la que llevo una libreta con ideas viejas y nuevas, piezas que puedo convertir en llaves para abrir m√°s puertas. Ahora conf√≠o mucho en la rutina, la preparaci√≥n de outlines antes de sentarme a escribir. Soy uno de esos arquitectos que bosquejan sus historias a grandes rasgos y luego cultivan los peque√Īos detalles a medida que los personajes viven los episodios. ¬†¬†

¬ŅC√≥mo definir√≠as tu estilo?

Esa es una pregunta dif√≠cil. Me cuesta tomar en consideraci√≥n lo que escribo y darle una descripci√≥n distintiva. Supongo que mi estilo actual est√° muy relacionado a los g√©neros que prefiero: lo fant√°stico, la ciencia ficci√≥n, el horror y la aventura. Por eso suelo mostrar un lenguaje simple, directo, para contrastar con los argumentos extra√Īos que de repente irrumpen o que son naturalmente aceptados por los personajes. Lo que m√°s me gusta es mezclar elementos inusuales, hacer que mundos y culturas colisionen como nunca lo hab√≠an hecho. Y en el fondo de todo esto, algo que persigo y que a√ļn no he conseguido con mi estilo es lograr la completa inmersi√≥n, la reconexi√≥n sensorial del lector a la realidad tras las palabras. No estar√© contento hasta que no presencie el primer caso de p√©rdida de consciencia inducido por lectura (risas). Esa sensaci√≥n que nos dan los buenos libros cuando parece que los personajes est√°n vivos y no podemos parar de leer p√°gina tras p√°gina. ¬°Magic! ¬†¬†¬†

¬ŅEs m√°s importante la cr√≠tica especializada o la cr√≠tica de los lectores? ¬ŅCu√°l influye m√°s en la obra?

Creo que ambas cr√≠ticas pueden influirse una a la otra. Un especialista publica una rese√Īa positiva de tal autor y eso atrae a m√°s lectores. O viceversa, un autor es tan le√≠do que a la cr√≠tica no le queda otra que emitir su criterio. Es cierto que en muchos casos ambas cr√≠ticas discrepan bastante. Yo me decanto m√°s por la cr√≠tica de los lectores. La fantas√≠a y la ciencia ficci√≥n son g√©neros muy populares. Le doy un poco m√°s de importancia al hecho de poder llegar a m√°s p√ļblico que a recibir las alabanzas de los estudiosos. Aunque no estar√≠a mal poder disfrutar de ambas. La influencia de la cr√≠tica depende mucho de los objetivos del escritor y las caracter√≠sticas de su obra, a qui√©n est√° dirigida y cu√°l es su prop√≥sito. ¬ŅRevolucionar los fundamentos formales de un g√©nero u ofrecer una experiencia dram√°tica entretenida y atrayente? Tampoco le veo sentido tratar de encajar en los marcos de lo que se considera la alta literatura, comprometida y realista. Hay escritores que son geniales en esos estilos vanguardistas, pero creo que todav√≠a no he llegado a ese per√≠odo. Ando por los libros de caballer√≠a de la baja edad media (risas).

A tu criterio, ¬Ņqu√© hace que una obra perdure y sobreviva a su tiempo? ¬ŅAspiras a la perdurabilidad o te concentras en buscar otros caminos para tus textos?

Esos son los cl√°sicos, los dignos de ser imitados. Las obras as√≠ tienen una especie de fragmento muy √ļnico contenido en sus p√°ginas. Tanto Homero como Shakespeare o Cervantes destilaron en sus libros una sinceridad muy pura acompa√Īada de otras sustancias ficticias para retocar su buqu√©. Leerlas es una experiencia casi m√°gica porque vemos reflejadas all√≠ formas e insinuaciones de la realidad que uno mismo no hab√≠a tenido la capacidad de vislumbrar o acaso el coraje de reconocer su existencia. Tal vez sea eso lo que los hace perdurables, esa osad√≠a de ser honestos, exponerse y embotellar emociones y naturalezas ocultas.

A m√≠ me gustar√≠a ser inmortal, claro, pero lo que m√°s me atrae de ese sue√Īo es la posibilidad de presenciar el desenlace de nuestra historia, los episodios de esta aventura planetaria y las astutas bacterias adheridas a su superficie. El legado de la literatura es una forma de luchar contra esa fuerza inexorable de la muerte. El hecho de que los libros no ardan de golpe tras la muerte de su autor es una insolencia natural que define a nuestra civilizaci√≥n. Aqu√≠ estamos, susurrando los secretos que aprendimos antes de caer hechos polvo. Y f√≠jate, la antorcha a√ļn no ha ca√≠do. Hemos llegado lejos, pero me gustar√≠a ver qu√© sorpresas le aguardan al homo sapiens en los siglos por venir. Soy muy optimista. No creo en las distop√≠as definitivas. Como algunos de mis textos tratan sobre sociedades futuras, ser√≠a genial si llegaran a manos de esos lectores. Imagino que los har√≠a re√≠r. Los escritores de ciencia ficci√≥n casi nunca dan en el blanco en sus vaticinios. Suelen proyectar sus √©pocas sin percatarse de esas cosas que no dejan ir, como en los sets de la vieja serie de Star Trek con ese aire espacial de los sesenta.

Por ahora mis textos est√°n escritos para gente cercana, s√≠, eso creo. Tal vez, en la medida que madure mi concepci√≥n del mundo, pueda invocar escritos con una potencia temporal m√°s larga. A veces me complazco imaginando que tal vez el afterlife de los escritores sean precisamente los mundos que son capaces de crear. All√≠ es donde terminan luego de esta vida y los habitantes de esos mundos, adem√°s de los personajes, podr√≠an ser todos aquellos fan√°ticos lectores atrapados con el gancho de sus libros. Si nos basamos en esta teor√≠a se podr√≠a afirmar que la Tierra Media se ha despoblado un poco en favor del Westeros de Martin, aunque luego de la √ļltimo temporada de Juego de Tronos asumo que dicha superpoblaci√≥n disminuy√≥ un tanto. ¬†

¬ŅEl escritor necesita formarse?

Ese es un gran s√≠ para m√≠. En el contexto actual donde no dejan de publicarse miles de libros al a√Īo, sin mencionar otros medios como el cine, la televisi√≥n, c√≥mics o videojuegos, es imprescindible poner un poco de orden en el caos. Creo que eso es lo que ofrecen los distintos cursos. Un sistema de aprendizaje para poder hacer uso de todo esos adelantos que nos dejan sobrecogidos ante tanta sobresaturaci√≥n en los medios actuales.

Sin embargo, tambi√©n habr√° narradores y poetas que emerger√°n aut√≥nomos en sus propios entornos con habilidades casi innatas para la comunicaci√≥n y la captura de im√°genes mediante un lenguaje √ļnico y sensible. Pero acept√©moslo, el mundo se ha globalizado, las redes transportan obras digitales al otro lado del mundo antes de que salgan de la imprenta. Las artes nacionales y las escuelas literarias se beben entre s√≠, y los autores m√°s influyentes en sus campos terminan creando verdaderas modas literarias. Es toda una tormenta mercantil que no siempre es justa con las peque√Īas naciones as√≠ que hay que contar con una formaci√≥n s√≥lida en nuestros respectivos g√©neros. Hay que aprender de los m√©todos de ense√Īanza exitosos, tener constancia, manejar las industrias editoriales y, por encima de todo, hay que mantenernos aut√©nticos.

¬ŅQu√© posibilidades comunicativas, est√©ticas y de lenguaje te ofrece el g√©nero de la ciencia ficci√≥n? ¬ŅSigue siendo un g√©nero menospreciado en Cuba?

La ciencia ficci√≥n y el g√©nero fant√°stico en general es el espacio que m√°s adoro. Es la posibilidad de conjurar mundos completamente extra√Īos que dejan sin aliento a quienes apenas atisban escenas a trav√©s de un libro. Los l√≠mites son infinitos. Con la ciencia ficci√≥n podemos adelantarnos a nuestro tiempo y mostrar realidades insospechadas y aberrantes de c√≥mo podr√≠a cambiar el mundo. Pero no todo tiene que ser dist√≥pico y pesimista, yo prefiero usar la ciencia ficci√≥n para iluminar ese potencial insospechado de nuestra civilizaci√≥n. Al lector no solo se le engancha con mundos postapocal√≠pticos en los que el hombre involuciona hacia formas socio-biol√≥gicas m√°s salvajes; aunque estas historias tipo Mad Max y The Hunger Games s√≠ que son divertidas. El g√©nero fant√°stico abre un espacio no colonizado, un lienzo en blanco no delimitado por razas, culturas o historias conocidas. Es casi un acto divino este de insuflar vida a nuevos mundos, pero tambi√©n es una responsabilidad de los creadores hacer uso de su mejor lenguaje y conocimientos para obtener un resultado interesante.

En Cuba, entre las esferas especializadas de la literatura y el arte, creo que se menosprecia al g√©nero fant√°stico. Tal vez se subestime por una raz√≥n de ignorancia. La ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a suelen tratar temas extra√Īos con un lenguaje t√©cnico sacado de las ciencias. Estamos en la frontera entre las dos culturas (las letras y las ciencias). La ciencia ficci√≥n ha pasado a ser un g√©nero muy popular en los medios audiovisuales, as√≠ que es f√°cil para algunos, fuera de ese ambiente, catalogarlo como literatura comercial o chatarra. Sin embargo, no faltan ejemplos que ponen en su sitio a los cr√≠ticos de la ciencia ficci√≥n cubana como: la ins√≥lita serie de Shiralad o la novela Espiral, de Agust√≠n de Rojas. Las generaciones de escritores cubanos de ciencia ficci√≥n y fantas√≠a no se han extinguido ni el legado ha perdido su agudeza. El templo de los buenos escritores no deja de crecer desde los a√Īos de Oscar Hurtado, F. Mond, Gina Picart, Da√≠na Chaviano, Michel Encinosa, Eric Mota y, por supuesto, Yoss. Aunque la promoci√≥n de estos autores y sus obras puede que se haya descuidado un poco, ellos y ellas siguen siendo √≠dolos (the elders) a los que sigo.¬† ¬†

¬ŅC√≥mo funciona tu proceso creativo?

Bueno, siempre comienza como se podr√≠a esperar: por una idea, una noci√≥n s√ļbita de algo intrigante, llena de potencialidades. Durante el d√≠a me la paso so√Īando despierto d√°ndole vueltas a esa imagen, circunstancia o personaje; viendo qu√© se le puede sacar. Es algo as√≠ como rumiar, s√© que tengo algo entre manos, pero no logro digerirlo. Y ah√≠ se queda en el fondo de mi subconsciente hasta que descubro qu√© es eso que me atrajo en primer lugar. Entonces escribo la premisa de la historia: ‚Äúsujeto se enamora de personaje de videojuego que no sabe que es un personaje‚ÄĚ. ¬°Boom! Ese es el inicio, pero as√≠ no sirve para nada, es apenas una postal. As√≠ que me pongo dar pinceladas en el mundo, agrego detalles reales o no que me atraigan e interesen pues este negocio de la creaci√≥n es agotador y siempre conviene estar a gusto con nuestras creaciones. Al final puede que decida que ser√° un cl√°sico mundo medieval de fantas√≠a en el que se mezclan humanos e inteligencias artificiales ‚Äúnacidas‚ÄĚ en esa realidad. Ahora llega el momento de decidir c√≥mo contar. Elijo un narrador que me convenga para esta clase de historia. Una primera persona en la historia de la chica virtual debe ser interesante. Y partir de aqu√≠ es solo cuesti√≥n de construir una trama donde el giro final sea la revelaci√≥n de que el chico es solo un pobre nerd en casa de su madre y no el poderoso palad√≠n que aparenta ser. Muchas veces no logro ver el final exacto. Solo dejo que los personajes avancen en sus comportamientos m√°s l√≥gicos sin inmiscuir mis criterios. Mientras m√°s insatisfactorio e inc√≥modo sea el desenlace, m√°s satisfecho estoy porque significa que las tendencias y modas de mi realidad no se colaron en las p√°ginas. Despu√©s de esto toca la parte m√°s dura: la revisi√≥n. Hago como m√≠nimo tres revisiones. Despu√©s de la primera, trato de ense√Īarle el texto a alguien o lo mando al taller Espacio Abierto para que me den sus visiones y, a partir de all√≠, sigo corrigiendo. Es importante poder aprovechar las opiniones de amigos y colegas, saber discernir entre feedbacks √ļtiles que en verdad ayudan a reparar los errores que a veces se nos escapan. ¬†¬†

De todas tus historias, ¬Ņcu√°l le recomendar√≠as al lector en estos tiempos de pandemia y aislamiento?

Tiempos de pandemia, enclaustramiento, aburrimiento y soledad, ¬Ņqu√© recomendar para esa depresi√≥n que nos persigue tras d√≠as y d√≠as de monoton√≠a? Pues algo que nos suba el √°nimo tal vez, o que por unas horas nos permita escapar de la agobiante rutina. Tiene que ser algo √©pico e interesante que rete nuestras mentes, nos distraiga y que cuando regresemos estemos como renovados. Bueno, no s√© si tendr√© algo con todas esas propiedades, pero hace poco hice un experimento, escrib√≠ uno de esos relatos de ‚Äúelige tu propia aventura‚ÄĚ. La historia se compone de una docena de cuentos cortos interconectados a trav√©s de los cuales el lector debe ir navegando para desentra√Īar el misterio de ‚ÄúLas tinieblas de Hamel√≠n‚ÄĚ, as√≠ se llama. Pero al final de cada cuento se debe elegir entre dos caminos que nos conducen a cap√≠tulos distintos, o sea cada lectura es un recorrido distinto. Y viene al caso pues la ciudad de Hamel√≠n tambi√©n tiene una plaga o vieja maldici√≥n enraizada en lo profundo de sus catacumbas. Pero bueno, no s√© si en medio de todas las tristezas que estamos pasando alguien querr√° sumergirse en m√°s tinieblas. Si a alguien le pica la curiosidad les hago otro spoiler: el protagonista es un cazador que tiene dos hurones mascotas llamados Lins y Sharl. En caso de que est√©n aislados y en busca de leer algo raro me pueden escribir al javierpr90@nauta.cu y se los env√≠o. ¬°Exterminador de ratas a su servicio!¬†

¬ŅLa realidad puede asomarse al espejo gen√©rico de la ciencia ficci√≥n? ¬ŅC√≥mo manejas lo real, a manera de concepto, en las estructuras de tus mundos?

Lo real me sirve a veces como premisa. En muchas historias el elemento fant√°stico est√° oculto en el tejido de la realidad y brota como una anomal√≠a maravillosa o aterrorizante. En otras obras, la ciencia ficci√≥n ha retorcido las normas de lo que conocemos por cotidiano. A trav√©s de los personajes andamos por planetas lejanos en el que conejos animatr√≥nicos brotan de las madrigueras para servir el t√© en los picnics. Lo real es esa tierra f√©rtil de la que tomo nutrientes para cultivar formas de vida extra√Īas. De los sue√Īos tambi√©n suelo robar mucho, ¬°alabada sea mi enloquecida subconsciencia!

Otra dimensi√≥n que me gusta aprovechar de la realidad es la historia, el pasado. Todas esas memorias que tenemos ya muy bien aprendidas desde peque√Īos ahora pueden convertirse en arcilla para tramas ucr√≥nicas y realidades alternativas cuyo objetivo no sea solo el entretenimiento, sino que tambi√©n contemplen el an√°lisis sobre lo que consideramos el curso inevitable de la Historia. ¬ŅQu√© habr√≠a pasado si Mart√≠ y Maceo no hubiesen ca√≠do en combate? ¬ŅSe habr√≠a aceptado la ayuda de Estados Unidos o la Enmienda Platt y una rep√ļblica dependiente? La Historia es una ciencia social, as√≠ que esto tambi√©n es ciencia ficci√≥n con una larga tradici√≥n en autores del g√©nero como Philip K. Dick con su obra El hombre en el castillo.

As√≠ que la realidad es un mar de l√°tigos siempre fustig√°ndome a elegir este u otro tema. En su relaci√≥n con la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a, yo le otorgo a la literatura la funci√≥n so√Īadora m√°s elevada: proponer y dise√Īar a partir de nuestros ambientes sociales mundos trastocados, donde se puedan detectar toques de la realidad, pero que esta se vea superada o malograda de acuerdo con la intenci√≥n de la trama. Para m√≠ la realidad es inspiraci√≥n, no puedo contentarme con relatar como la madre pone su ni√Īo a dormir sin advertirle al lector que una cucaracha con cabeza humana anida bajo el entablado de la cama. ¬†¬†¬†

¬ŅQu√© es lo esencial para ti a la hora de dise√Īar un universo?

Necesito consistencia. Busco que el espacio de mi universo se expanda y haya una estabilidad. Evitar esa sensación de que el mundo es solo un telón de fondo que se desvanece una vez que el foco de la trama pasa de largo. Por eso empiezo dibujando mapas, inventando razas y fronteras, eligiendo varios sistemas políticos y actividades económicas (hay que aprovechar el marxismo). Luego trazo una cronología de algunos siglos y determino qué punto sería interesante ahondar. Y a partir de allí empieza toda esa labor de worldbuilding en el que uno busca nombres (una pesadilla) y distinciones culturales, mágicas o científicas que definan estas nuevas tierras (o fondos abismales).

Lo esencial es que se den los deseos de recorrer esos reinos, que sus horizontes estén vivos en tres dimensiones, que guarden esa sensación de curiosidad y aventura que es la verdadera esencia de los homo sapiens. Eso es algo esencial para mí y que persigo con insistencia pues no es fácil conseguirlo.

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es Javier P√©rez?

Beyond the White Page, ¬°qu√© buen t√≠tulo! Creo que soy un explorador, un buscador de f√≥siles y de maravilla latente. Agradezco que las estrellas brillen cada noche para recordarnos que hay un universo de misterios silenciosamente girando a nuestro alrededor (no como en ‚ÄúAnochecer‚ÄĚ de Asimov, que pueden leer en revista cubana de ciencia ficci√≥n y fantas√≠a Korad #40). A pesar de que la rutina anestesie los sentidos para que podamos completar las tareas de vivir en sociedad, siempre trato de mantener alerta ese tercer ojo que te eleva sobre el bosque de concreto, uno nunca sabe cu√°ndo puede pasar una extra√Īa silueta frente al horizonte. As√≠ que sigo el camino de los cient√≠ficos locos, experimentando por lo imposible en mi laboratorio con una fe que no parece proceder de este mundo. La se√Īorita Shelley no nos explic√≥ bien c√≥mo lo hizo, pero yo sigo galvanizando la p√°gina en blanco para que cobre vida. Creo que terminar√© con una frase del viejo cuervo E. A. Poe: ‚ÄúMi vida ha sido capricho, impulso, pasi√≥n, anhelo de la soledad, mofa de las cosas de este mundo; un honesto deseo de futuro.‚ÄĚ Bien dicho. ¬†


¬ŅQuieres ser escritor?: Escribe

Entrevista a N√°thaly Hern√°ndez Ch√°vez

Por experiencia propia, puedo decir que El Taller de Literatura Fant√°stica y de Ciencia Ficci√≥n ‚ÄúEspacio Abierto‚ÄĚ o EA, como lo conocen muchos, es una gran familia que abarca toda Cuba. Esa fue la principal raz√≥n que me llev√≥ conocer a la joven escritora matancera N√°thaly Hern√°ndez Ch√°vez, a quien conoc√≠ por uno de sus seud√≥nimos: N√°thaly Vega. Podr√≠a comenzar a enumerar sus premios y t√≠tulos, pero creo que nada de eso es m√°s importante que el p√ļblico conozca su obra, tanto la literaria como la personal.

N√°thaly, se dice que lo que el escritor lee, sus conocimientos y sus vivencias influyen en su obra. T√ļ eres Licenciada en Periodismo de profesi√≥n, te desempe√Īas como profesora en la Universidad de Matanzas y al mismo tiempo como promotora en Ediciones Aldab√≥n. ¬ŅHan influenciado tu profesi√≥n y el trabajo de promoci√≥n en tu obra?

A mi profesi√≥n de periodista le debo el que me acostumbrara a escribir regular, disciplinadamente y para otros. Comenzar la carrera de periodismo y unirme a mi primer taller literario provoc√≥ que tuviese acceso a literatura especializada y pudiera ampliar mis horizontes intelectuales. Me aport√≥, adem√°s, una seguridad para escribir que no logr√© antes; cuando ser escritora no era m√°s que un sue√Īo de la infancia, en apariencia imposible. De mi quehacer literario devuelvo al periodismo por las v√≠as de la ense√Īanza: de las asignaturas que imparto en la Universidad de Matanzas, mi favorita es T√©cnica y estil√≠stica narrativa. Incontables t√©cnicas de la ficci√≥n me han ayudado a la ahora de ense√Īar osugerir distintas maneras de pensar y escribir el periodismo.

La promoci√≥n me ha servido para sensibilizarme m√°s con los procesos de producci√≥n y venta de un libro. La mayor√≠a de los autores se mantienen ajenos de tales procesos y le pierden la pista a su libro una vez publicado. Yo he tenido suerte de poder interactuar con las personas que los editan, encuadernan, presentan y los venden. Tal experiencia me hace agradecerles y apreciarlos. Son peque√Īos h√©roes an√≥nimos que hacen posible que el libro llegue a manos del p√ļblico. Ser promotora me ha ayudado a acercarme m√°s a otros autores de mi generaci√≥n, compartir con ellos la experiencia de publicaci√≥n de sus primeros libros, sentirme feliz de sus √©xitos como si fuesen m√≠os. Es un trabajo para quienes aman la literatura.

Eres miembro de los talleres de literatura Cintio Vitier, Grafómanos y Espacio Abierto. Cuéntanos un poco de qué representan o han representado estos talleres en tu crecimiento como persona y escritora.

Los talleres han sido vitales para convertirme en escritora. Sin ellos no hubiese llegado tan lejos. A diferencia de muchos que escriben durante a√Īos hasta dar con un tutor literario o un taller que los ayude a pulirse, yo no hab√≠a escrito m√°s que poemas aislados antes de entrar a mi primer taller. Nunca hab√≠a plasmado las ideas que ten√≠a, apenas si pod√≠a empezar a darles forma. En el Cintio Vitier me volv√≠ poeta de verdad. Los Graf√≥manos fueron la continuaci√≥n de un proceso donde, junto con otros j√≥venes veteranos del taller, pasamos a hacernos responsables de nuestra escritura en un doble papel de aprendices y de consejeros para los nov√≠simos que se unieron. Ser miembro del Taller Espacio Abierto es tambi√©n una de las mejores cosas que me ha pasado como autora, me permiti√≥ encaminarme en la CF y F., lograr seguridad para escribir cuentos largos y crecer mucho. Les estoy muy agradecida a los tres talleres y a sus coordinadores, por lo mucho que me han ayudado y ayudan a crecer.

En una visita que hice a Matanzas (cuando nos conocimos en persona) pude ir a la sede de Grafómanos en Aldabón y me encantó lo que hicieron con el local. Háblanos de los proyectos que tienen planificado ustedes los escritores para ese espacio. Tengo entendido que fueron ustedes los impulsores de ese espacio.

El principal impulsor de este espacio fue y es su actual coordinador, Daniel Cruz Berm√ļdez; √©l se hizo cargo de la editorial hace a√Īos cuando estaba cerca de ser desintegrada. Se iba a refundar una nueva cuando las condiciones fueran m√°s propicias. Daniel asumi√≥ ese barco casi naufragado y trabaj√≥ de forma incansable, gestionando medios con la AHS de Matanzas y reconstruyendo el local que esta proporcion√≥, contratando buenos editores y dise√Īadores, fundando el Premio Aldab√≥n, haciendo √©nfasis en la promoci√≥n y la venta. Hoy este espacio es una editorial con librer√≠a, taller gr√°fico y sala de conferencias, sede oficial de Los Graf√≥manos y lugar de referencia para todos los j√≥venes y no tan j√≥venes de Matanzas. En un futuro esperamos tener tambi√©n un caf√© literario. El espacio es reducido, pero se aprovecha al m√°ximo. A los miembros del Taller nos ha servido mucho la sede de Aldab√≥n. Cerr√≥ la √©poca en que √©ramos gitanos y deambul√°bamos en busca de un lugar para tallerear nuestros textos con tranquilidad. La editorial se convirti√≥ adem√°s en nuestro principal apoyo, dispuesta a publicar el primer libro de los miembros del taller si este libro tiene la calidad suficiente. Ese es el mayor voto de confianza a Los Graf√≥manos: la mayor√≠a de mi generaci√≥n cercana ha publicado o publicar√° en alg√ļn momento su primer libro en Aldab√≥n, confiada en la calidad del producto final y en que se har√°n todos los esfuerzos por promocionarlo.

Has ganado varios concursos en poes√≠a, ensayo y cuento tanto de realismo como de ciencia ficci√≥n. O sea, escribes todos esos g√©neros‚Ķ que sepamos. ¬ŅHas incursionado en otros g√©neros literarios, como el teatro, la novela o la literatura infantil, por ejemplo?

No, no he incursionado en ellos. Me interesar√≠a en un futuro acercarme a la literatura infantil, pero quiero hacerlo como lo hice con la CF y F, buscar alg√ļn taller especializado o alguien que me gu√≠e en ese aspecto. El infantil tiene sus formas, c√≥digos, temas y caracter√≠sticas individuales que me parece necesario conocer o al menos familiarizarme antes de intentarlo.

¬ŅQu√© g√©neros literarios prefieres leer y cu√°les o cu√°l escribir? ¬ŅCu√°l g√©nero o tema nunca escribir√≠as?

En cuanto a g√©neros literarios soy bastante abierta. Leo casi todo excepto literatura rosa-er√≥tica y terror, que son los que jam√°s escribir√≠a. Tampoco me veo escribiendo realismo sucio, aunque s√≠ lo leo ocasionalmente. Disfruto escribir tanto el cuento como la poes√≠a. No s√© si alg√ļn d√≠a lograr√© escribir una novela. Mi lejan√≠a y falta de formaci√≥n con el teatro hace muy improbable que alguna vez lo escriba; en cuanto a la cr√≠tica y el ensayo los respeto demasiado para ejercerlos m√°s que de forma especial, solo cuando estoy muy segura del tema: son g√©neros que llevan un conocimiento y una formaci√≥n profundos.

Constantemente leo poes√≠a. Es como la m√ļsica, si paso par de d√≠as sin leer un poema o escuchar m√ļsica me siento extra√Īa. En el pasado fui de leer muchas novelas, pero actualmente y debido a la falta de tiempo me inclino m√°s por leer cuentos, tanto de realismo como de CF y Fantas√≠a. Sin embargo, cuando puedo leo alguna novela hist√≥rica, de CF, fantas√≠a o de realismo de un autor cl√°sico. De vez en cuando leo literatura infantil ‚Äďsobre todo la relacionada a mi trabajo de promoci√≥n‚Äď y me gustan las obras del teatro cl√°sico griego, las de Shakespeare y G.B. Shaw. Leer muchos g√©neros es la causa directa de que me aventure en varios a la vez, porque uno escribe seg√ļn lee. Me gusta cuando termino un libro o saga buscar otro de estilo o g√©nero distinto; mantiene activo al cerebro y es una de las razones por las que nunca me aburro: leer varios g√©neros es como estar frente a una variada mesa buffet que sabes nunca se agotar√°.

Te he visto y escuchado en varios espacios virtuales de la AHS y Ediciones Aldab√≥n, como Colecci√≥n La Brevedad, c√°psulas en las jornadas del Premio Celestino de cuentos de Ediciones La Luz, y en Ivoox. H√°blame de esas experiencias. ¬ŅQu√© te parecen estas alternativas realizadas por la pandemia? Luego de que superemos la pandemia y volvamos a los encuentros presenciales, ¬Ņcrees que desaparecer√°n estos espacios?

Estos espacios son muy beneficiosos a la hora de vencer las barreras espaciales. Durante a√Īos autores de Cuba (en especial los alejados de la capital, que es el lugar donde se hacen en mayor n√ļmero) se han visto limitados a participar en eventos que se desarrollan en todos los lugares del pa√≠s por una cuesti√≥n de log√≠stica. Ahora estas alternativas permiten una mayor participaci√≥n sin apenas costo para quienes convocan los eventos. Aunque nada supera a la presencia f√≠sica, la virtualidad permite mayor promoci√≥n y representaci√≥n de los autores. Mi experiencia ha sido provechosa en estos: he interactuado con personas interesantes de todo el pa√≠s, me ha servido para aprender, he dado a conocer mi obra y conocido la obra de muchos otros j√≥venes ‚Äďy no tan j√≥venes- de gran talento. Soy partidaria de conservar tanto lo presencial como lo virtual; no cambiar unos por otros, sino imbricarlos, que se enriquezcan mutuamente.¬†¬†

¬ŅQu√© otras iniciativas conoces que se hayan realizado y en cu√°les participas o participaste? ¬ŅCu√°l te parece m√°s interesante y por qu√©?

¬†Tengo varias en mente. Una que se me ocurre ahora es la de las Romer√≠as virtuales. Para m√≠, que jam√°s he podido asistir a las Romer√≠as en persona, fue la oportunidad de participar de alg√ļn modo. Lo mismo ocurre con la pe√Īa Contar con la luz, en su versi√≥n de chat de Telegram, donde he podido leer textos de j√≥venes de toda la Isla e incluso pude conocer a Ana G. Ramos, la ganadora del David de Poes√≠a de este a√Īo. Ya que ninguna pudo estar en la premiaci√≥n debido a la pandemia, al menos pudimos coincidir, hablarnos e intercambiar nuestros libros en formato digital.

¬ŅC√≥mo ha sido tu experiencia con la AHS de Matanzas y con Ediciones Aldab√≥n? ¬ŅCu√°les crees que sean sus puntos fuertes y d√©biles para con los escritores?

Ha sido una experiencia buena en general. Cuando varios de mis compa√Īeros del ‚ÄúCintio Vitier‚ÄĚ nos unimos a la AHS, hab√≠a solo un par de miembros de la secci√≥n de Literatura. Nuestro grupo vino a revitalizar esta secci√≥n. No se logr√≥ de la noche a la ma√Īana, pero poco a poco nos hemos acoplado. Con Aldab√≥n la experiencia ha sido muy buena. El rescate de la editorial por parte de quienes la asumieron, tambi√©n demor√≥ su tiempo; pero en pocos a√Īos se han visto los logros, y no es un trabajo terminado porque siempre est√° en constante mejora.

En este √ļltimo a√Īo y medio la AHS en Matanzas no se ha dejado amilanar por las restricciones de la pandemia y sigue promocionando la obra de sus asociados a trav√©s de espacios virtuales y c√°psulas de video promocionales que incluyeron tanto a narradores como a poetas. En ocasiones falta un poco de organizaci√≥n a la hora de concretar proyectos con la secci√≥n, donde ambas partes pongan de su parte; o de integrar nuestra secci√≥n en proyectos conjuntos con las otras, pero hay tambi√©n muchos deseos de hacer y de hacerlo cada vez mejor, que es lo importante.

Eres promotora de la Editorial Aldab√≥n. Sin embargo, para nadie es un secreto que, en Cuba, y sobre todo en las editoriales, la promoci√≥n es casi nula y cuando menos, muy ineficiente. ¬ŅQu√© crees de esta afirmaci√≥n y por qu√© crees que se afirme esto? ¬ŅCu√°l ser√≠a el fallo? ¬ŅCu√°l ser√≠a la (o una) soluci√≥n?

La promoción lleva rato siendo una deficiencia. En ocasiones cuesta hacer llegar los libros más allá del círculo de lectores habituales que asisten a las presentaciones y las tertulias literarias. Para ser promotor cultural, lo primario no es solo conocer las cuestiones técnicas de la profesión, también está en conocer y que te importe aquello que promueves. Mucha gente lo ejerce como un trabajo más, pero para que funcione tienes que estar comprometido con ello. No significa que para ser promotor halla que ser escritor/editor, pero sí tener nociones básicas y un interés genuino por la literatura. Cuando menciono a promotores, incluyo a los vendedores de libros estatales y particulares, quienes en ocasiones muestran un total desentendimiento de la literatura y apenas pueden orientar al lector-comprador. Pero no toda la responsabilidad recae en los promotores, sino también en las instituciones que muchas veces dejan la promoción en el fondo de sus prioridades y le destinan recursos insuficientes.

En el caso de la literatura hay un producto que ofrecer a la hora de promocionar a un autor y este es el libro. Incluso con los aquellos que, aunque no tengan publicaciones propias, pueden verse incluidos en selecciones y antolog√≠as. Una de las fallas actuales y algo en lo que se debe trabajar, es la cuesti√≥n econ√≥mica. La editorial, la instituci√≥n y el promotor tienen que querer vender el libro. Si es infantil, presentarlo en escuelas o actividades infantiles; si es narrativa o poes√≠a para adultos, presentarlo en tertulias culturales o llevarlo a eventos en empresas y lugares donde pueda haber un p√ļblico adulto; si es teatro, venderlo a la salida de una sala de teatro o cerca de una representaci√≥n callejera.

Hay que buscar alternativas y ser creativos. Una soluci√≥n es crear y conseguir respaldo econ√≥mico e institucional para campa√Īas de lectura y promoci√≥n literaria bien organizadas y con metas concretas que puedan lograrse seg√ļn el o los medios que se utilicen. En el caso de Aldab√≥n, nos hemos apoyado en rese√Īas y noticias a trav√©s de Facebook y otras redes, pero sobre todo en la radio provincial de Matanzas, haciendo rese√Īas semanales de un libro de nuestra editorial o del resto de las editoriales matanceras, libros que est√°n a la venta en la librer√≠a adjunta a la sede de Aldab√≥n. La radio es un espacio maravilloso, te permite llegar a un p√ļblico muy amplio, nos alegra cada vez que alguien llega a la librer√≠a a preguntar por un libro que oy√≥ mencionar por la radio, significa que la promoci√≥n dio resultado.

En los √ļltimos a√Īos, varios j√≥venes escritores matanceros han ganado importantes premios nacionales e internacionales, han publicado libros y/o participado en diversos proyectos y espacios literarios de Ciencia Ficci√≥n y Fantas√≠a. Ejemplo de esto son, por solo mencionar dos, Ra√ļl Piad R√≠os y Marien Cabrera, a quienes conocemos muy bien. T√ļ tambi√©n formas parte de esta lista. ¬ŅQu√© ha cambiado o sucedido en Matanzas que, de pr√°cticamente desaparecer del mapa literario en Cuba hace cinco a√Īos, ahora muestra una gran cantera de escritores? ¬ŅPor qu√©, sobre todo, escritores de Ciencia Ficci√≥n y Fantas√≠a?

Es cierto que antes de que mi generaci√≥n comenzara a despuntar en Matanzas hubo un vac√≠o generacional, con autores muy aislados, remanentes de los que emigraron o cambiaron de profesi√≥n. En condiciones normales una generaci√≥n da paso a la otra, pero el ciclo estaba interrumpido. Lo que ayud√≥ a recomenzarlo fueron los talleres literarios. Entre ellos el m√°s fuerte fue el Cintio Vitier, conducido por Yanira Marim√≥n. Antes de este taller, varios de mis compa√Īeros estaban avanzados, hab√≠an asistido a otros talleres m√°s irregulares en cuanto a tiempo de duraci√≥n y seriedad. Para otros como yo, esta fue nuestra primera escuela. Ya fuera para los del primer caso como para los del segundo, el Cintio Vitier ayud√≥ a unirnos y consolidarnos como un grupo, al punto de que una vez nos sentimos ‚Äúgraduados‚ÄĚ del taller decidimos crear uno propio solo para j√≥venes que fueran en serio (al Cintio Vitier asist√≠an personas de todas las edades y algunos asum√≠an la escritura como pasatiempo). Resultado de esto son Los Graf√≥manos, que est√° abierto para los de nuestra edad y tambi√©n para los de la generaci√≥n siguiente, en el recomienzo de nuevos ciclos.

Creo que ahora hay m√°s escritores de CF/F que nunca en toda Cuba, y Matanzas no est√° ajena a este fen√≥meno. El libro digital y la informatizaci√≥n de la sociedad han contribuido a que se lea m√°s ambos g√©neros, a que se tenga acceso a centenares de libros cl√°sicos, pero sobre todo de contempor√°neos. La CF y F todav√≠a son recientes en Cuba, comparadas con los otros g√©neros, y es natural que atraigan a los m√°s j√≥venes por sus contenidos y posibilidades creativas. Ambos son muy llamativos para el grupo de nov√≠simos narradores matanceros que rondan los veinte a√Īos, quienes aparte de la literatura tambi√©n se les acercan mediante el anime, los videojuegos y el cine.

¬ŅQu√© crees de la Ciencia Ficci√≥n y Fantas√≠a que se ha hecho y hace en Cuba? ¬ŅC√≥mo ves el futuro de la CF y F para la post pandemia?

Desde que Oscar Hurtado introdujera el g√©nero en Cuba se ha contado con figuras puntuales, pocos autores en comparaci√≥n con los de otros g√©neros. Estos pioneros fueron muy incomprendidos y son los que labraron un camino a trav√©s de las editoriales y el gusto popular. En las √ļltimas d√©cadas el n√ļmero de autores va en ascenso. Actualmente coinciden veteranos de la CF y la F, autores maduros, y j√≥venes promesas, por lo que creo que es uno de sus momentos m√°s interesantes y mejores en Cuba. El futuro de la CF y F post-pandemia me parece muy esperanzador, el g√©nero tiene menos de un siglo escribi√©ndose en el pa√≠s y sin embargo cada vez este cuenta con mayor difusi√≥n y aceptaci√≥n sin llegar a√ļn a ser un g√©nero de consumo masivo, como ocurre en otros pa√≠ses. La CF ense√Īa que el futuro puede ser ¬Ņpronosticable?, la fantas√≠a muestra que puede ser imprevisible. Solo nos queda esperar para verlo con nuestros propios ojos. Me parece que, aunque la CF y F sufran sus normales altibajos en algunos per√≠odos, la direcci√≥n va en un constante hacia arriba y adelante, en direcci√≥n a las estrellas.

En tu experiencia como miembro virtual (hasta el momento) de Espacio Abierto, te hemos visto como promotora de la literatura y muy participativa en las actividades del taller. ¬ŅQu√© piensas de este taller? ¬ŅCu√°les crees que son sus puntos fuertes y d√©biles? o ¬Ņqu√© deber√≠an mantener y qu√© mejorar?

Me parece que Espacio Abierto es un proyecto muy especial, del tipo que generan cambios reales y perdurables. Algunos de sus miembros se han mantenido desde el principio, otros siguieron rumbos propios, otros nos incorporamos despu√©s, algunos incluso pasaron al nivel de meros miembros a volverse coordinadores (T√ļ, Abel, eres un buen ejemplo). En sus √©pocas dif√≠ciles se mantuvo solo gracias a la dedicaci√≥n de unos pocos y si ahora est√° en momento tan bueno es gracias a aquellos que lo sostuvieron durante los malos. Todas estas experiencias acumuladas lo convierten en m√°s que una escuela, en una familia.

Sus puntos fuertes están en lo abiertos que son, como el nombre lo indica. Cualquiera que demuestre un serio interés en la literatura de CF y F. puede unirse.  También en el nivel de profesionalidad y diversificación; la primera a la hora de corregir y comentar los textos que se leen en el taller, la segunda en los ejercicios individuales y conjuntos, los retos constantes y en cómo se desarrolla la vida del Taller en general. Los puntos débiles en su mayoría escapan de la mano de sus coordinadores: tener más apoyo y respaldo económico, condiciones para que el evento teórico cuente con una sede específica, recursos, etc. Constantemente los coordinadores deben disponer de sus propios medios para sostener el evento, algo abusivo para ellos si consideramos cuánto trabajo hacen de por sí. Con más recursos se les podría aligerar la carga e incluso se podrían generar más encuentros, conferencias y toda clase de actividades en que pudiéramos incluirnos de forma presencial autores de toda Cuba. Pero bueno, con los medios actuales se ha hecho lo mejor posible, y es muchísimo.

¬ŅCu√°les son tus influencias en la literatura? Autores, libros, etc.

Mis influencias en la literatura han sido en los inicios causa del azar. Siempre fui de leer todo lo que me cayera en la mano, fuera adecuado a mi edad o no. Los libros que primero recuerdo son una mezcolanza entre Julio Verne, Salgari, Oscar Wilde, Edgar Alan Poe y Gabriel García Márquez; con libros infanto-juveniles como Corazón, El principito, La edad de oro y La noche. Desde siempre he sido entusiasta de la mitología y las leyendas de todo el mundo. Me encanta la historia y la fantasía, todavía hoy me entretengo en traducir metáforas o buscar puntos de contacto entre los mitos. Leía por etapas, en una época me daba por los novelistas europeos de entre el siglo XVII y el XIX; en otra época por los norte y latinoamericanos del siglo XX; en otra por la poesía hispanoamericana; en otra por la poesía asiática o por la árabe, y así sucesivamente. Mucho de esto dependía de un acceso escaso y arbitrario. Muchas veces releía los mismos libros por no tener nuevos, pero desde que tuve medios para leer en digital literalmente se me abrió el mundo y he recuperado el tiempo perdido en cuanto a lecturas.

Me han impactado, más que influenciado (creo) narradores del realismo como Alejandro Dumas, Hesse, Dostoievski, Wilde, Hemingway, Faulkner, Carson McCuller, Fitzgerald, García Márquez, Vargas Llosa, Cortázar, Quiroga, O Henry y Robert Graves. Narradores de ciencia ficción y fantasía como Verne, R.L. Stevenson, Asimov, Poe, Heinlein, Phillip K. Dick, Orson Scott Card, Úrsula K. Le Guin, Tolkien, Terry Pratchet y G.R.R Martin. Poetas como Rilke, Baudelaire, Kavafis, Tagore, Omar Khayyam, Pessoa, T. S. Eliot, Keats, Whitman, Ezra Pound, Yeats, Miguel Hernández, Cintio Vitier, Delfín Prats, Dulce María Loynaz y José Martí.

Aunque no tengo autor favorito les tengo un cari√Īo muy especial a Shakespeare, a Borges y Bradbury. Considero a Ray Bradbury mi Maestro literario, ese con el que un escritor se siente identificado, que le marca el estilo de por vida, el mismo que me desesper√© por encontrar durante a√Īos hasta que lleg√≥ a m√≠ de forma casual. No he le√≠do nada suyo que no me encante. Lo que m√°s me une a estos autores es la total admiraci√≥n por su obra; y, en el caso de Borges y Bradbury, la bibliofilia y el amor al acto de la escritura.

De las voces cubanas actuales que conoces, conocidas o no por el p√ļblico o cr√≠tica, ¬ŅCu√°les de ellas recomiendas?

Me gustan los cuentos de Emerio Medina; los poemas de Luis Manuel P√©rez Boitel, Jes√ļs David Curvelo, Sergio Garc√≠a Zamora, Giselle Luc√≠a Navarro y Milho Montenegro; narradores del g√©nero fant√°stico y CF como Carlos Duarte, √Ālex Padr√≥n, Elaine Vilar Madruga, Malena Salazar Maci√° y Ra√ļl Piad. Esto solo por citar. Nuestro pa√≠s es muy rico en escritores de todos los g√©neros. En las p√°ginas de la revista digital Korad[ii] he le√≠do textos maravillosos de j√≥venes ganadores/ menciones del Oscar Hurtado que a√ļn no tienen libros publicados o tienen solo uno o dos. Si no conociera esta revista digital me los hubiera perdido, ello solo es un ejemplo de la buena literatura que se queda dentro de un c√≠rculo peque√Īo de lectores.

¬ŅQu√© libro, o libros, quisieras haber escrito?

La lista es largu√≠sima, incluye casi toda la obra de Borges y Ray Bradbury, el teatro de Shakespeare, los poemarios de Pessoa, Kavafis, Rilke y Ezra Pound, la trilog√≠a de El se√Īor de los anillos de J.R.R Tolkien o La Saga de Ender de Orson Scott Card. De libros espec√≠ficos pondr√© solo algunos ejemplos: El tambor de hojalata de G√ľnter Grass, El lobo estepario de Herman Hesse, Hojas de Hierba de Walt Whitman, Cien A√Īos de Soledad de Gabriel Garc√≠a M√°rquez, El coraz√≥n es un cazador solitario y Reflejos en un ojo dorado, ambos de Carson McCuller, La tierra bald√≠a de T. S. Eliot, Historias de cronopios y famas de Cort√°zar, El Gran Gatsby de F. Scott Fitzgerald, Un mundo feliz de Aldous Huxley o La mano izquierda en la oscuridad, de √örsula K. Le Guin.

Si te dieran el poder de eliminar un libro, o varios, de la historia ¬Ņcu√°l ser√≠a y por qu√©?

Para serte sincera, aunque hay libros e incluso géneros que me desagradan, nunca haría uso de ese poder ni me gustaría que nadie lo tuviera. Siendo una fiel seguidora de Bradbury, el creador de Fahrenheit 451, me parece que todos y cada uno de los libros merecen existir. Fueron muestra del pensamiento y el trabajo de alguien, probablemente le gustaron a alguien, aunque solo fuera a quien lo escribió. Lo que hacemos es un reflejo de nuestra vida: la Humanidad mostrándose desde lo sublime hasta lo ridículo. Borrar algo de ese registro sería negarnos a nosotros mismos como un todo.

¬ŅEn qu√© proyectos andas en estos momentos?

Tengo varios a medio hacer, pero no me gusta hablar de ellos hasta que no est√©n terminados. Por ahora escribo, leo y estudio constantemente; y espero a que salgan mis dos primeros libros: el de poes√≠a, titulado La hora violeta, que debe publicarse por Ediciones Aldab√≥n el pr√≥ximo a√Īo, y el de cuentos que gan√≥ el David, Las azules colinas de Europa. No puedo esperar a tenerlos en mis manos, poder palpar sus portadas, pasar las p√°ginas, abrirlos y cerrarlos, solo para volverlos a abrir. Son ansias de primeriza, supongo.

¬ŅCrees que los premios validen o legitimen a un escritor? Si tu respuesta fuera negativa, entonces, ¬Ņqu√© legitima o valida al escritor?

Mi respuesta ser√≠a s√≠ y no. Es indudable que los premios otorgan validez social, y son un importante medio de promoci√≥n. Hasta que no gan√© el David muchas personas no me conoc√≠an; otras s√≠ me conoc√≠an, pero no como narradora. No se puede negar la visualidad que otorgan los premios: abren oportunidades y aseguran que la gente se interese por tu obra. Al mismo tiempo, los premios no son todo en cuanto a validez, el lector com√ļn y la cr√≠tica tambi√©n tienen mucha voz en esto porque ¬Ņde qu√© te sirve ganar un concurso si a nadie le gusta c√≥mo escribes? Pocas cosas me hacen tan feliz que el que alguien me comente que le ha gustado un texto m√≠o. Significa que mi trabajo tuvo una utilidad para alguien, que le proporcion√≥ entretenimiento, placer est√©tico, o lo hizo reflexionar. Esa una alegr√≠a casi infantil, c√°lida, luminosa, y es una alegr√≠a tanto o m√°s grande como la de ganar un premio.

Si tuvieras que dar cinco o m√°s consejos, o un dec√°logo, a j√≥venes escritores como t√ļ sobre el hermoso oficio de escribir, ¬Ņcu√°l ser√≠a este?

Ocho consejos. No son originales, pero son los que m√°s me han ayudado:

  1. 1- Lee y sigue leyendo. Lee constantemente, pero no lo hagas una obligación. Mantenlo como un placer que además te es productivo. Si lo que lees ahora mismo no te motiva, busca el libro o el género que sí lo haga. Es mejor librarte de los prejuicios y estar abierto a aventurarse con toda clase de géneros literarios. Puede que te lleves algunas sorpresas. Cualquier experiencia aporta conocimiento si sabes aprovecharla.

  2. 2- Mantente activo en acci√≥n y en mente. Solo caminar o cualquier otro ejercicio f√≠sico sencillo te har√°n bien tras largas horas sentado(a) en el acto de escribir. Descansar a intervalos gasta tiempo, pero ahorra cansancio. Si mantienes la mente activa tampoco te faltar√°n ideas. Aprender a diario peque√Īas dosis sobre otras manifestaciones del arte, sobre historia, ciencia y cualquier tema de inter√©s, har√°n que siempre tengas algo sobre lo que pensar, y s√≠, sobre lo que escribir.

  3. 3- Crea tus propios hábitos de escritura. Casi todos los escritores recomiendan los suyos propios, prueba los que puedas hasta que encuentres aquellos que funcionan para ti: trata, equivócate, cambia, innova. Los resultados varían en cada persona.

  4. 4- S√© paciente y constante. La literatura lleva mucho esfuerzo y durante un tiempo indefinido no se ver√°n los resultados o estos ser√°n magros. Qui√©n se dedique a esta profesi√≥n debe tenerlo presente. Pasan a√Īos entre el momento en que comienzas a escribir seriamente y el que puedes verte publicado. Es una carrera de resistencia, no de velocidad.

  5. 5- Haz vida literaria. Ir a eventos te√≥ricos, lecturas de poes√≠a, talleres de escritura, pe√Īas y tertulias art√≠stico-literarias, etc., puede enriquecer tu obra y visi√≥n de la literatura m√°s cercana en tiempo y espacio. Conocer a escritores consagrados y a j√≥venes aspirantes, a editores y promotores, te permite acercarte al mundo editorial y conocer su funcionamiento. Aprender√°s de ellos y esa experiencia te ser√° √ļtil para adquirir madurez como autor(a) y a la hora de publicar tus textos.

  6. 6- Ponte metas a la hora de escribir, como una cierta cantidad de palabras o p√°ginas al mes. Ray Bradbury dec√≠a que, si escrib√≠as un cuento a la semana, al terminar el a√Īo tendr√≠as 52, y que era muy dif√≠cil escribir 52 cuentos malos seguidos. La pr√°ctica te ayudar√° a pulirte. Eso s√≠, de lo que escribas no todo ser√° publicable. De 100 poemas, a lo mejor 30 o 50 lo son, con los cuentos o los cap√≠tulos de las novelas ocurre igual. Pero es mejor exceso que defecto, en estos casos.

  7. 7-Ten siempre a mano una libreta o un blog de notas, puedes usar incluso un celular o una computadora port√°til. Anota cualquier idea, por insignificante que parezca. Lo m√°s probables es que si no las anotes, las olvides despu√©s. Describe tu ambiente, conecta ideas que en apariencia no tengan relaci√≥n. Acost√ļmbrate tambi√©n a anotar tus pensamientos e impresiones, o frases dichas por otros, palabras que te llamen la atenci√≥n o que desconozcas. Todo puede ser el germen de una buena historia.

  8. ¬†8- Lee tus textos con ojo cr√≠tico. Reescribe. Autoedita tus textos. Por muy buenas que parezcan las ideas, no se van a escribir solas. Ponte metas, ponte a trabajar. Todo el conocimiento te√≥rico-literario del mundo no te servir√° de nada si no lo pones en pr√°ctica. Aprendes m√°s creando tu propio estilo que memorizando los de otros. ¬ŅQuieres ser escritor? Escribe.

 

Nota:

[i] En la foto (de Izquierda a derecha) Marien Cabrera, Ra√ļl Piad R√≠os, N√°thaly Hern√°ndez Ch√°vez, Mar√≠a Elena Heern√°ndez y Abel Guelmes Roblejo, Matanzas, Cuba.

[ii]https://korad.cubava.cu/


El Escriba: ¬ęLa fantas√≠a no tiene l√≠mites, por eso me nace dentro¬Ľ

El Escriba, a lo largo de este a√Īo de trabajo promocional desde la secci√≥n de Literatura de la AHS Santiago, transit√≥ un ciclo cediendo espacio para el debate sobre los g√©neros: Ciencia Ficci√≥n, Fantas√≠a y subg√©neros afines. Es v√°lido reconocer que estos han estado ampliando su diapas√≥n en las √ļltimas d√©cadas llegando a mayor diversidad de p√ļblico y conquistando terreno. No obstante, a√ļn existe la pol√©mica sobre el lugar que ocupa hoy d√≠a en la Isla este tipo de literatura y la connotaci√≥n que ha tra√≠do consigo para sus representantes. Por este motivo abrimos di√°logo entonces desde El Escriba para continuar conociendo sobre el quehacer literario en la CF y F de los escritores cubanos; en este caso, conversamos con Abel Guelmes Roblejo, escritor, editor y rese√Īista habanero, coordinador adem√°s del Taller Nacional de Literatura de CF y F Espacio Abierto.

Abel, de contable, ‚Äúhabitante en el mundo de los n√ļmeros, a las letras‚ÄĚ, nos gustar√≠a saber c√≥mo fueron tus primeros pasos en la literatura.

Mis primeros pasos fueron en Espacio Abierto, all√° por marzo del 2013. A√ļn sigo d√°ndolos ah√≠, y lo har√© hasta que me saquen. Gracias al taller conoc√≠ a los que a√ļn son mis maestros: Ra√ļl Aguiar, Yoss, Carlos Duarte, Erick J. Mota y los dem√°s miembros. Somos una familia. Espacio Abierto me abri√≥ un futuro y cada d√≠a me esfuerzo para intentar devolver todo lo que me han brindado. A√ļn estoy en deuda.

¬ŅCu√°les son esos motivos que pueden detonar tu necesidad de escribir, temas/angustias/alegr√≠as?

Cualquier cosa. La necesidad de escribir siempre est√°. Creo que aquel que no la sienta y la satisfaga, no debe llamarse escritor. No importa si son alegr√≠as o tristezas, tienes que aprender a aprovechar ambas. Si algo he aprendido, es que, en cualquier cosa puede existir un cuento, o varios. Recuerdo ahora el d√≠a que est√°bamos en la Casa de las Am√©ricas y pensamos una misma cosa t√ļ y yo. De ah√≠ salieron dos cuentos, uno por cada uno. Solo de eso, de una coincidencia.

¬ŅC√≥mo fue la llegada al p√ļblico de tu primer libro? ¬ŅQu√© acogida tuvo y qu√© signific√≥ para ti?

Esta pregunta tiene dos respuestas. Siento que tengo dos primeros libros. El primero fue Últimos Servicios, por la colección Guantanamera. La alegría de haber entrado en aquella ola de escritores cubano, fue inmensa. Luego, el tenerlo en mis manos era un hecho indescriptible. Ver que todo aquel trabajo se transformó en algo tan hermoso, no se puede expresar con palabras. Hay que vivirlo.

Y como yo lo he vivido dos veces, puedo asegurarlo. Ya que la segunda primera vez fue totalmente diferente. √öltimos Servicios fue publicado en Espa√Īa y yo vine a tenerlo en mis manos varios meses despu√©s. En el caso de Men√ļ completo, publicado en Cuba, Pinar del R√≠o, fue un premio, no una ola. Adem√°s, trabaj√© con un equipo/familia √ļnico y magn√≠fico. Luego lo presentamos all√° en Pinar junto a mi esposa y amigos, hermanos, escritores y maestros: Pedro Luis Azcuy, Nelson P√©rez, Dami√°n Leal y Ra√ļl Aguiar. Todos viajamos desde La Habana y pasamos el d√≠a all√°. Por si fuera poco, compart√≠ la presentaci√≥n con otro amigo y hermano: Luis Amaury Rodr√≠guez Ram√≠rez. Creo que pocos escritores han podido presentar su primer libro entre tanta familia y amigos. Recuerdo que, cuando mir√© al p√ļblico, estaba lleno de conocidos. Incluso, muchos que no son de Pinar del R√≠o, estaban ah√≠. Esa experiencia fue √ļnica.

Si te resumo, creo que cada libro publicado es una primera vez. Ojalá y todos lo vean así.

Crear a veces se torna un ejercicio de retroalimentaci√≥n muy interesante, ¬Ņqu√© esperas cuando tu obra llega al p√ļblico?

Causar una sensación en el lector. Moverlo un poco por dentro. Ojalá y pudiera estar en sus cabezas cuando lo leen, sería magnífico. No obstante, el objetivo de cada creación es que perdure. Yo quiero trascender a través de sus sensaciones. De la impresión que pueda causar en ellos.

¬ŅCu√°l es tu p√ļblico meta, ese p√ļblico para el que con mayor frecuencia escribes?

No tengo uno en espec√≠fico. Quisiera que me leyera todo el mundo. No soy como otros escritores que dicen ‚Äúescribo para m√≠‚ÄĚ. Yo escribo para todos, no para la gaveta. Antes de escribir para m√≠, me narrar√≠a los cuentos en la cabeza. Creo que mis textos pudieran gustarle a cualquier persona.

¬ŅC√≥mo funciona tu proceso creativo? ¬ŅSigues una rutina espec√≠fica, o tienes un h√°bito necesario para llevar a cabo tan singular proceso?

Leo. Solo eso. A veces lo que hago es, si voy a escribir de un tema en espec√≠fico, leo a alguien que escribe similar. Si necesito alguna informaci√≥n cient√≠fica, comienzo a leer art√≠culos y m√°s art√≠culos sobre el tema. Nada de miel, ni de sexo para impulsar la creatividad… solo leer. Eso fue lo que me ense√Īaron desde el comienzo, y es lo que hago y har√© siempre. Creo que todo buen escritor, debe ser primero un buen lector. Es imposible escribir bien sin leer mucho.

Para nadie es un secreto el c√≥mo se torna la vida del artista en Cuba en cuanto a temas econ√≥micos, sobre todo para los escritores, quienes pr√°cticamente para publicar han de ganarse un premio, de lo contrario aventurarse en las largas listas de espera de los planes editoriales, los cuales tambi√©n sabemos han de verse frenados por escaseces. ¬ŅC√≥mo te ha ido a ti respecto a esto y sobre el archidiscutido tema de las promociones una vez lograda la publicaci√≥n de la obra?

Soy un cubano m√°s como otros. Tengo los mismos problemas comunes. √öltimamente por cuestiones familiares me he dedicado m√°s a la econom√≠a de la casa que a mi arte. He le√≠do, editado y tallereado m√°s textos ajenos que los m√≠os propios. Sin embargo, me mantengo al alcance de todo aquel que requiera mi ayuda y solicite mi trabajo. A todos los que se me acercan les digo lo mismo: manden a todos lados. La √ļnica manera de publicar es escribir y mandar. Como dijo una gran amiga m√≠a ‚Äúlos concursos no se pierden, sencillamente no los ganas‚ÄĚ. Si quieres ser publicado manda a las editoriales y a los concursos. Ah√≠ tienes muchas posibilidades. En la gaveta o en el disco duro, seguro que no saldr√° publicado. Ya despu√©s, la promoci√≥n (sobre todo en el extranjero) es m√°s complicada. La deber√≠an hacer las editoriales extranjeras, pero la mayor√≠a, lo que hacen es muy escazo. Casi nulo. Debido a que promocionan cat√°logos o sellos. No promocionan al autor como individuo. No quieren invertir en el marketing digital. Eso es algo que elevar√≠a las ventas considerablemente.

Aqu√≠ en Cuba, ese tema no vale la pena abordarlo. Ya que el autor no cobra por ventas, y muchas veces la propia editorial no puede cumplir con el n√ļmero de ejemplares a publicar. No obstante, ir√≥nicamente se hace m√°s que lo que hacen algunas editoriales en el extranjero. ¬†¬†

¬ŅCrees que desde la apertura de las redes sociales en Cuba y lo que nos brinda el Internet como plataforma para autopromovernos, el tema de la promoci√≥n haya quedado saldado?¬†¬†¬†

¬ŅSaldado? Jam√°s. Simplemente se ha expandido el alcance. El tema promocional debe ser diario. Tocar cada puerta posible. Con las redes sociales se ha abierto un mundo de posibles consumidores. El trabajo del promotor es lograr llegar a todos.

¬ŅCrees que esa etapa de silencio que atravesamos en ocasiones los escritores tambi√©n puede ser una manera de creaci√≥n?

Debe tomarse como eso. Si no estás escribiendo, al menos debes estar leyendo. Leer es parte de la creación. Es una parte inseparable, como dije antes. Que haya silencio, no importa. Lo que no debe existir en el escritor es inmovilidad. Siempre debes estar en movimiento, como si fueras un tiburón. Si te detienes, pereces como artista.

¬ŅC√≥mo surge Espacio Abierto y cu√°les son sus objetivos y metas principales?

Espacio Abierto es un grupo de creaci√≥n y formaci√≥n literaria, especializado en la Ciencia Ficci√≥n y Fantas√≠a, creado el 22 de marzo del 2009. El proyecto surgi√≥ como un taller literario anexo a la casa de la Cultura de Playa ‚ÄúMirta Aguirre‚ÄĚ. Cuatro meses despu√©s el grupo cambi√≥ su sede hacia el Centro Onelio Jorge Cardoso, tambi√©n en Playa y all√≠ sesion√≥ desde entonces, hasta que comenzaron las reparaciones del lugar. En la actualidad, el taller est√° de vuelta en la sede inicial de la Casa de la Cultura de Playa ‚ÄúMirta Aguirre‚ÄĚ.

Entre los miembros fundadores del taller se encuentran: Elaine Vilar Madruga, Jeffrey L√≥pez Due√Īas, Eliette Lorenzo Vila, Carlos Duarte Cano, Juan Pablo Noro√Īa Lamas, Jos√© Miguel S√°nchez (Yoss), Ra√ļl Aguiar, Denis √Ālvarez, Yadira √Ālvarez, Gabriel Gil, Leonardo Gala, Pavel Mustelier, Sandor G√°lvez, Eric Flores, Carlos Mu√Īoz, Jes√ļs Minsal, Zull√≠n Elejalde Mac√≠as, David Alfonso Hermelo, Victoria Isabel P√©rez Plana, Alejandro Rojas, Samy Otero y Laura Azor.

Como misión nos proponemos catalizar el desarrollo y formación de escritores del género fantástico y de ciencia ficción en Cuba, tanto en La Habana como en el interior del país. El proyecto asume la responsabilidad de constituirse en un grupo de referencia y foro permanente de escritores, académicos, y aficionados para la difusión, el intercambio, la crítica y el aprendizaje sobre el género fantástico en Cuba.

Aglutinar una masa cr√≠tica de escritores de literatura fant√°stica, que se ayuden unos a otros a crecer como autores en un marco que se caracterice por la pluralidad de los participantes (escritores amateur y profesionales, lectores √°vidos, cr√≠ticos, especialistas, te√≥ricos, y promotores del g√©nero); la ‚Äúhorizontalizaci√≥n‚ÄĚ del aprendizaje (aprender de pares en contraposici√≥n o aprender de una figura central de experiencia); la objetividad en los an√°lisis de cuentos; la cr√≠tica fuerte pero bien intencionada, y la camarader√≠a entre los miembros. De esta organizaci√≥n seguir√°n surgiendo y potenci√°ndose proyectos literarios y culturales colaterales.

Blog Espacio Abierto: http://tallerespacioabierto.cubava.cu

Blog revista Korad: https://korad.cubava.cu/

Coméntanos sobre los logros del proyecto.

Creo que el mayor logro de Espacio Abierto ha sido mantenerse activo, en constante evolución y expansión por más de una década. Creo que somos el taller literario más longevo de Cuba en estos momentos. El segundo logro que le atribuyo al taller, son sus integrantes. Espacio Abierto es una familia que brinda ayuda mutuamente. Estamos muy orgullosos de esa fraternidad que hemos construido. Actualmente, todos los escritores de ciencia ficción y fantasía premiados o publicados en la Isla, pertenecen a Espacio Abierto o pasaron por el taller.

Otro gran logro es su evoluci√≥n. Este taller que pr√°cticamente naci√≥ en un balc√≥n, ha alcanzado el extranjero, ha conquistado las redes, incluso, ha sobrevivido al coronavirus. Ha mantenido su esencia en contra de todo pron√≥stico y hemos podido celebrar todos los concursos, reunir el dinero de los premios y lograr el reconocimiento del p√ļblico. Actualmente el taller funciona en cinco grupos de WhatsApp, dos blogs y una lista de correos.

¬ŅTe parece que estamos bien? Ah√≠ entra su otro logro: siempre se est√° pensando en c√≥mo hacerlo mejor.

Y que conste: todo esto lo hemos logrado con el esfuerzo de los miembros del taller y la ayuda incondicional de instituciones amigas como la UNEAC, El Centro Hispanoamericano de Cultura, la Embajada de Checoeslovaquia y del Centro Onelio.

¬ŅQu√© lugar le ameritas hoy a la CF y F dentro del Top gen√©rico literario en la Isla? ¬ŅCrees que se subvalora a estos g√©neros? ¬ŅPor qu√©?

En primer lugar, estoy en contra de todo ranking en los g√©neros literarios. Lamentablemente en Cuba se ve, existe. Y en este ranking, la ciencia ficci√≥n y fantas√≠a est√°n muy mal paradas. La ponen como si fuera una literatura diferente al realismo. Parece que, cuando se habla de literatura, grandes obras como: Cien a√Īos de soledad, Solaris, Frankenstein, Diez mil leguas de viaje submarino, el Se√Īor de los Anillos, Alicia en el Pa√≠s de las Maravillas, 1984, Ensayo contra la ceguera o Metamorfosis, no fueran grandes obras solo por ser de fantas√≠a o ciencia ficci√≥n. La literatura tambi√©n deber√≠a perder esos prejuicios gen√©ricos. Literatura es Literatura, y punto.

No tengo idea de por qu√© piensan que es ‚Äúuna literatura menor‚ÄĚ y luego leen a Cort√°zar, Saramago, Ch√©jov, Carroll, Ende o a Carpentier y dicen maravillas de sus obras. No s√© por qu√© subvaloran a la ciencia ficci√≥n y a la fantas√≠a. Quiz√°s sean puros prejuicios, quiz√°s es miedo a lo diferente. Porque eso s√≠ tienen estos g√©neros: siempre rompen la realidad de alg√ļn modo. Y la gente le teme al cambio, a lo diferente. Solo que, en este caso, el cambio es interno en esas personas.

¬ŅPor qu√© escribes CF y F? ¬ŅQu√© peculiaridades le atribuyes a estos g√©neros que hace que te sientas m√°s c√≥modo a la hora de escribir?

Porque me gusta y me sale natural. El primer cuento que escrib√≠ en mi vida, fue un cuento fant√°stico. No me lo propuse, sali√≥ as√≠. Sin embargo, no es solo eso lo que escribo. A la hora de escribir, hago lo que pida el cuento. En ocasiones sale realista, sin una gota de fantas√≠a. No obstante, son pocos. Generalmente, salen de ciencia ficci√≥n o fantas√≠a sin propon√©rmelo. Es que, al escribir y tratar de causar alguna sensaci√≥n, intento hacer algo diferente, y para eso, muchas veces necesito romper la barrera de la realidad e ir m√°s all√°. Como dec√≠a Michael Ende, en La historia interminable: Fantas√≠a no tiene l√≠mites‚Ķ Es el mundo de las fantas√≠as humanas. Cada parte, cada criatura, pertenece al mundo de los sue√Īos y esperanzas de la humanidad. Por consiguiente, no existen l√≠mites para Fantas√≠a.

Pienso que esa es la principal razón por la que elegir ese género.

Te has dedicado, entre las labores del taller, a impulsar y apoyar la obra de otros escritores. ¬ŅPor qu√©? ¬ŅNo resta tiempo y energ√≠a a tu creaci√≥n?

S√≠. Me resta tiempo y energ√≠as, si lo observas as√≠. Desde mi punto de vista, lo que hago es retribuir y devolver todo lo que muchos han hecho por m√≠. Si observas mis comentarios en Facebook y Twitter, ver√°s que hay una palabra que repito mucho: maestro. No es una muletilla, es que tengo muchos. Tengo mucha gente que me ense√Īa a diario, que me apoya y ayuda a diario. Maestros y amigos. Personas con las que estoy y siempre estar√© en deuda. Escritores como Mari√© Rojas, Luis Amaury Rodr√≠guez, Ra√ļl Aguiar, Alberto Peraza Ceballos, Jorge Garc√≠a Prieto, Alberto Guerra Naranjo, Frank David Fr√≠as y todos los miembros de Espacio Abierto y de la Generaci√≥n Ariete. Todos ellos me han ense√Īado, de un modo u otro, a escribir, amar y respetar la literatura.

Y, como no tengo como devolverle lo que han hecho por m√≠, hago lo mismo por otros. Es una sensaci√≥n placentera y magn√≠fica. Sobre todo, cuando se aparece alguien y me dice: gan√© tal premio, me publicaron tal cuento, termin√© tal texto: gracias. Ese ‚Äúgracias‚ÄĚ vale todo el trabajo y las energ√≠as invertidas en ayudar al pr√≥jimo.

Ayudar no es algo que haga por obligación, lo hago por necesidad.


‚ÄúLa ciencia ficci√≥n sirve para prevenir de los peores escenarios futuros‚ÄĚ

Algunos encuentros ocurren por casualidad, pero su impacto permanece. Nathaly Hernández amó los libros de Ray Bradbury y al leerlos cambió la forma en que entendía y experimentaba la escritura. De intentos frustrados y a veces angustiantes en relatos de corte realista, cambió hacia otra senda con los géneros de ciencia ficción y fantasía.

El cuento ‚ÄúYll√°‚ÄĚ, por ejemplo, sirvi√≥ de inspiraci√≥n para escribir un poema que fue Premio Oscar Hurtado de poes√≠a ese a√Īo. Entr√≥ en contacto entonces con el Taller Espacio Abierto y su relaci√≥n con la ciencia ficci√≥n se consolidar√≠a al escribir textos narrativos. ‚ÄúSe puede decir que Bradbury fue la llave que me volvi√≥ a abrir la puerta de un g√©nero que le√≠ bastante en mi infancia y adolescencia, pero al que dej√© de lado durante a√Īos, y Espacio Abierto logr√≥ encaminarme‚ÄĚ.

Si bien su formaci√≥n como periodista orientaba la vocaci√≥n m√°s al relato realista, la ciencia ficci√≥n le salvar√≠a de la inmovilidad y el derrotismo. Al periodismo, en cambio, debe la disciplina y la conciencia del p√ļblico, pero tambi√©n acercarse al primer taller literario. Este primer paso, t√≠mido y lleno de miedos, provoc√≥ que tuviese acceso a literatura especializada y empezara a andar. Preferir√≠a entonces, narrar antes de describir, centrarse en detalles significativos, editar sus propios textos. Quiz√°s el mejor resultado de esta etapa es perder el p√°nico, la timidez.

‚ÄúPor mucho que se tengan habilidades o deseos de escribir, el autor que comienza necesita de algo o alguien que lo encamine, que sirva de gu√≠a, consejero, ayuda. A medida que est√©n creadas las condiciones, m√°s autores surgir√°n. El proyecto de Los Graf√≥manos surgi√≥ como una continuaci√≥n del trabajo iniciado en el Taller Cintio Vitier por la escritora Yanira Marim√≥n, que sostuvo este espacio durante a√Īos y ayud√≥ a formar a varios j√≥venes escritores que despu√©s nos vinculamos de una forma u otra a la AHS.‚ÄĚ

Gracias a Espacio Abierto, a su vez, pudo conocer c√≥digos de ambos g√©neros (C.F y Fantas√≠a) y todos sus subg√©neros, recibi√≥ recomendaciones de lecturas, as√≠ como consejos literarios en cuanto a la revisi√≥n, edici√≥n y cr√≠tica de sus textos. ‚ÄúEl taller hace honor a su nombre y conforma una familia siempre dispuesta a crecer y ayudar a sus miembros m√°s j√≥venes, un proyecto que ha llevado mucha entrega y consagraci√≥n por parte de quienes lo sostienen. A ellos les debo en buena parte el que pudiera escribir Las azules colinas de Europa‚ÄĚ.

‚ÄúEl cuento que da t√≠tulo al libro ‚ÄĒ explica ‚ÄĒ , es un homenaje a dos obras de Ernest Hemingway: Las verdes colinas de √Āfrica y La breve vida feliz de Francis Macomber, y parte de la mentalidad, ambientaci√≥n y forma de dialogar de este autor se reflejan (a mi manera y bajo los c√≥digos de la C.F) en esta historia. Las azules colinas, aunque se digan de Europa, son una translaci√≥n de la salvaje √Āfrica de los safaris, donde la mayor√≠a de los personajes comparten a su vez el papel de cazadores y presas. Son iguales, aunque no se traten entre ellos como iguales. En el libro me concentr√© en llevar las historias de forma realista (dentro de lo que cabe en el g√©nero), reflejando en algunos casos patrones de la vida cotidiana del siglo pasado y lo que va de este. Sobre estos patrones prefiero que el lector lea y sobre ellos saque sus propias conclusiones‚ÄĚ.

¬ŅLa ciencia ficci√≥n puede cuestionar temas como los feminismos, las guerras, derechos laborales?

‚ÄúLa CF puede hablar de cualquier problema o amenaza que tengamos en la actualidad tanto o incluso mejor que la ficci√≥n realista. Por ejemplo, en el siglo XX, uno de los m√°s convulsos y complejos de la historia conocida, ocurrieron tantas desgracias y hechos desgarradores que muchos autores han preferido proyectar este siglo hacia el futuro para poder hablar sin tapujos de las cosas dif√≠ciles, sin abrir m√°s las heridas. La CF sirve tambi√©n para calcular a mediano o a largo plazo las posibles direcciones a tomar por la Humanidad, ya sea para sugerir mejores caminos, como para prevenir de los peores escenarios futuros. Al final este g√©nero es un reflejo disfrazado de todo lo que ya es, y una proyecci√≥n de lo que pudiera ser.‚ÄĚ

¬ŅDe d√≥nde surgi√≥ la inspiraci√≥n para escribir un cuento como ‚ÄúNosotros y ellos‚ÄĚ?

‚ÄúSurgi√≥ de un deseo de experimentar con las formas del lenguaje. Hac√≠a tiempo deseaba escribir un cuento en primera persona del plural y me familiaric√© con la idea de las mentes-colmena con la lectura de la Saga de Ender de Orson Scott Card. Pero quer√≠a hacer una mente-colmena que fuera humana, o al menos parecida. Al pensar en los posibles usos de una mente colmena humanoide la primera opci√≥n es la guerra. Suena macabro pero efectivo: muchos cuerpos controlados por pocas mentes podr√≠an cometer atrocidades que un pelot√≥n de mentes individuales se negar√≠a a hacer por mucho que estuviesen bajo √≥rdenes. Busco mis influencias en todas partes: en el cine, en la m√ļsica, en el arte en general y en la vida cotidiana.

‚ÄúAl escribir ‚ÄėNosotros y ellos‚Äô me bas√© en uno de mis filmes favoritos, Apocalypse Now de Francis Ford Coppola, que est√° ambientado en la guerra de Vietnam y aborda el tema de la deshumanizaci√≥n provocada por la violencia extrema. Eso me sirvi√≥ como recurso visual para crear una versi√≥n futurista de esta misma guerra. Mientras escrib√≠a, us√© m√ļsica de The Doors y Pink Floyd para sintonizarme con el ambiente a crear en el cuento. Toda esta influencia sinest√©sica me ayud√≥ a canalizar la historia que quer√≠a contar‚ÄĚ.

Se encuentra tambi√©n en Las colinas azules de Europa, en espec√≠fico en el cuento ‚ÄúEl men√ļ del d√≠a‚ÄĚ, una cr√≠tica al capitalismo y la alienaci√≥n, mostrada en la desconexi√≥n de las emociones con la realidad. ¬ŅLa felicidad como tiran√≠a?

‚ÄúEl cuento ‚ÄėEl Men√ļ del D√≠a‚Äô naci√≥ (como muchas obras de C.F) de la cl√°sica pregunta What if? ¬ŅQu√© pasar√≠a si‚Ķ? En este caso, ¬Ņqu√© pasar√≠a si pudiesen sintetizarse y venderse al por mayor las reacciones qu√≠micas referentes al placer, la alegr√≠a y las reacciones emocionales positivas generadas en el cerebro humano? No es una idea nueva, hace casi un siglo ya Aldous Huxley planteaba, en su prof√©tica distop√≠a de Un mundo feliz, la idea de una sociedad drogada. Coloqu√© mi historia en un ambiente lo m√°s neutral posible, aunque s√≠ hago referencia al mundo empresarial de altos rascacielos y horas interminables de oficina que son parte de muchas sociedades modernas. Lo hice para resaltar la mon√≥tona rutina de los personajes y justificar el consumo diario de caf√© con aditivos. Con tales personajes me arriesgu√©, pues los dise√Ī√© como estereotipos en una muestra de lo innatural de sus vidas.‚ÄĚ

 

¬ŅQu√© emociones atraviesan el cuento ‚ÄúNo regreses al lugar donde fuiste feliz‚ÄĚ?

‚ÄúEs lo m√°s parecido a un poema que he escrito como cuento. La mayor√≠a de mi poes√≠a surge por un impulso primario: un verso que aparece de la nada y desencadena otros que escribo al momento. Con los cuentos, recibo la idea muchas veces por inspiraci√≥n, pero la ejecuci√≥n la hago con cabeza fr√≠a, como armando un rompecabezas. Pero este texto fluy√≥ de forma tan espont√°nea que me sorprendi√≥ que resultara en un cuento. Est√° cargado de anhelos, deseo y nostalgia, de amor y p√©rdida, es sensorial y emocional, m√°s que narrativo. M√°s all√° de intentar meterse en la piel y palpar el dolor de un ser cuasi-divino y relativamente inmortal, ante la muerte palpable de alguien a quien ama a pesar de las eras transcurridas, es un reflejo de la impotencia que cada ser humano ha experimentado acerca de querer regresar a alg√ļn momento del pasado que es m√°s feliz que el presente, o de recuperar algo irremediablemente perdido. Hay belleza en este imposible.‚ÄĚ.

Ganar el Premio David representa un hermoso impulso, pero quedan proyectos e ideas para inspirar la creación. A los Grafómanos y el Taller Espacio Abierto, se adiciona Ediciones Aldabón, donde trabajas como promotora…

‚ÄúLa mayor√≠a de mi generaci√≥n cercana ha publicado o publicar√° en alg√ļn momento su primer libro aqu√≠, confiada de que el producto final tendr√° calidad y que se har√°n todos los esfuerzos por darlo a conocer. En lo que se convirti√≥ esta Editorial, lo que representa, me motivaron a dedicarme de forma seria a la promoci√≥n literaria, contagiada por el √≠mpetu de su coordinador y con el deseo de ayudar a otros j√≥venes como yo, que ponen tantas ilusiones en que sus libros publicados sean fuente de orgullo y felicidad.‚ÄĚ


C√ļmulos en el firmamento: se√Īal de buen tiempo en la ciencia ficci√≥n cubana

C√ļmulos es el libro de cuentos ganador del Premio Calendario en la categor√≠a de Ciencia Ficci√≥n del a√Īo 2020, escrito por G. Rei y publicado por la Casa Editora Abril. No creo que hubiera un libro mejor, y m√°s acorde en cuanto a contenido, para tal nefasto a√Īo, ya que C√ļmulos es un cuaderno con nueve relatos de terror fant√°stico, ambientados dentro de un universo de ciencia ficci√≥n, donde lo fant√°stico y el thriller sicol√≥gico se entrelazan y toman protagonismo en la historia.

Con este libro, Rei nos narra la historia (o un fragmento de ella) del reino hom√≥nimo al t√≠tulo del libro: C√ļmulos. Un reino gobernado por los Primeros Rayos; una sociedad bastante oscura, donde conviven las altas tecnolog√≠as con clases m√°s atrasadas (cyberpunk y steampunk), quiz√°s como √ļnico elemento de ciencia ficci√≥n del libro. En este reino, aparece una ‚Äúcosa‚ÄĚ que comienza a devorar a todo el que se encuentre adelante, excepto a una ni√Īa. Paralelamente, un grupo de rebeldes llamados los Rayos Rojos, se levantan contra el sistema mon√°rquico de los Primeros Rayos.

Lo m√°s interesante del libro es su estructura. Al comenzar a leer el primer relato Conocidos de la oscuridad, no te imaginas que su final abierto, se debe a que el resto de los nueve cuentos narran sucesos posteriores y anteriores a la aparici√≥n de ‚Äúla cosa‚ÄĚ. Rei cre√≥ y organiz√≥ el orden de su libro, de forma tal que el lector se obliga a continuar la lectura para conocer el porqu√© de lo sucedido y el posible desenlace.

Todos los cuentos dejan una puerta abierta, una pregunta que solo se solucionar√°n si contin√ļas la lectura. Sin embargo, esto no quiere decir que sea una novela y cada cuento un cap√≠tulo. En C√ļmulos cada historia funciona a la perfecci√≥n de manera independiente; a pesar, de que, en forma individual no tuvieran ese impacto, esa fuerza que ganan en su conjunto. Esta cualidad individual permite que el orden de los relatos pueda ser cambiado, o puedas comenzar la lectura por el cuento que prefieras. De cualquier modo, el efecto del libro seguir√° siendo el mismo. No obstante, a mi entender, Rei ha conseguido darle la forma que obtiene el mejor resultado en general. Quiz√°s ese sea uno de sus valores agregados m√°s preciados.

Otro de los logros en C√ļmulos fue la descripci√≥n de un worldbuilding y una sociedad bastante atractivos y contrastantes entre s√≠. En el reino, adem√°s de ‚Äúla cosa‚ÄĚ, hay criadores de nubes, ferias, concursos literarios, vodka, obispos de la Iglesia de los Caballeros Celestiales, exc√©ntricos inspectores con sombreros adornados con penachos de plumas cual diminutos cirros, experimentos cient√≠ficos en Nimbus, filigranas de alba, Cadillacs de segunda generaci√≥n y hasta cuatro nuevos jinetes del apocalipsis, entre mucho m√°s. Todos ellos envueltos en una oscura atm√≥sfera de tensi√≥n, asesinatos, ansias, hambre, traiciones, sexo, desesperaci√≥n, epidemias y revoluciones.

En fin, el d√≠a a d√≠a en el reino de C√ļmulos no difiere mucho del nuestro. Quiz√°s debido a la introducci√≥n de elementos cotidianos de nuestro mundo al de este universo imaginario, Rei logre que el lector sienta muy real aquel reino, y a sus habitantes. Tal vez sea porque el mayor √©nfasis descriptivo de los personajes fue hacia sus sentimientos y sensaciones; y no tanto hacia el f√≠sico, que se logra tal empat√≠a hacia ellos; incluso, hacia ‚Äúla cosa‚ÄĚ. Lo que s√≠ es seguro, es que todo esto es debido a la honestidad a la hora de crear de G. Rei.

Los elementos del worldbuilding y de la sociedad no est√°n forzados, no hay cargas frontales explicando nada. Todos los detalles imprescindibles para la concepci√≥n del universo, por parte del lector, est√°n colocados magistralmente, como estratos, a lo largo de cada cuento. Cada historia te muestra un fotograma del reino de C√ļmulos, de su gente y su cotidianeidad. Quiz√°s a eso se deba el nombre de C√ļmulos del libro y reino, ya que, por acumulaci√≥n (del lat√≠n cumulus) de datos, personajes, cuentos, se va formando ese maravilloso paisaje creado por G. Rei, como el experto cultivador de nubes y letras que es.


¬ęHemos encontrado sinergia juntos¬Ľ

Yadira Albet (m√°s conocida, entre los fanes del g√©nero fant√°stico como Yadira √Ālvarez Betancourt) y √Ālex Padr√≥n (Juan Alexander Padr√≥n para amigos y lectores) han decidido no solo compartir su vida como pareja sino tambi√©n habitar un mismo universo creativo. Guada√Īa Universal, ese excelente texto por el que obtuvieron en fechas recientes el Premio Hydra de Novela, marc√≥ un primer paso para este binomio creativo. Sobre el Premio Hydra, sobre arte, inquietudes de futuro y realidad conversar√© con ambos escritores en esta entrevista.

Hablemos del Premio Hydra y de la novela ganadora: Guada√Īa Universal. ¬ŅQu√© temas o cuestionamientos pol√≠ticos, sociales, incluso culturales, les guiaron en su creaci√≥n?

La novela naci√≥ casi al principio de la pandemia, al ver el terrible impacto que estaba teniendo en Europa, m√°s que aquel que ten√≠a y tiene a√ļn en Cuba. Nos conmovi√≥ la lucha del personal de apoyo y los riesgos a los que se enfrentaban. Yadira tuvo una pesadilla sobre un repartidor en una urbe desierta, y empezamos a jugar con la idea de que, avanzada la pandemia, este personal de apoyo tendr√≠a que ser por fuerza inmune. Con esa idea en mente y la inspiraci√≥n de la m√ļsica de Creedance Clearwater Revival, naci√≥ ‚ÄúCorriendo en la jungla‚ÄĚ. Este cuento tuvo buena aceptaci√≥n en el Taller Espacio Abierto, que se estrenaba por esos d√≠as en WhatsApp.

Nos gustaron tanto los personajes que los utilizamos para contar otras futuras problemáticas a los que tendría que enfrentarse una ciudad asediada por una pandemia. Que, ojo, no es el SARS-Cov2, sino otra más virulenta y de propagación más rápida. El tiempo disponible durante el primer confinamiento nos ayudó: los 10 cuentos que conforman la cuenti-novela (12, en realidad), fueron escritos en un plazo de tres meses.

¬ŅDe qu√© manera el reflejo de la realidad (dist√≥pica) que vivimos los llev√≥ a pensar un texto semejante?

La respuesta a esta pregunta está en los dos exergos de la novela, uno de ellos sobre El libro del juicio final, de Connie Willis, donde se establece un paralelismo entre una epidemia pasada y futura. El otro sale de boca de nuestro Yoss (José Miguel Sánchez), que defiende a los escritores de ciencia ficción de la etiqueta de pesimistas, cuando en realidad tratamos de imaginar el peor escenario futuro posible para advertir a nuestros lectores y que, de esta forma, tomen acciones para que la versión más distópica nunca llegue a suceder.

Ambos han sido figuras esenciales dentro del g√©nero fant√°stico en Cuba, ¬Ņc√≥mo nace esta asociaci√≥n? ¬ŅGuada√Īa Universal es solo un experimento a cuatro manos o pretenden continuar escribiendo juntos?

Escribir a cuatro manos no es nuevo para ninguno de los dos. Yadira lo hab√≠a hecho junto a su hermano Denis √Ālvarez en Historias de Vitira (Editorial Gente Nueva; La Habana, 2015). √Ālex lo hab√≠a hecho en sus inicios con Michel Encinosa F√ļ en Los √ļltimos antes de la tormenta, una novela impublicable y por suerte extraviada, pero que tiene el m√©rito de ser el crisol de todo el desarrollo del universo ciberpunk de Ofidia.

Ya desde octubre de 2019 hab√≠amos empezado a escribir a cuatro manos la novela de ciencia ficci√≥n hard Berceuse, a√ļn en fase de preparaci√≥n. Simplemente, con el arribo de la pandemia, la pusimos en pausa y utilizamos Guada√Īa Universal como v√≠a de enfrentar tambi√©n nuestros propios miedos e inseguridades.

Independiente a que cada uno pueda tener sus proyectos personales, claro que aspiramos a seguir escribiendo juntos por un buen tiempo. Al fin y al cabo, en la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a hay tradici√≥n de obras escritas a d√ļo; por ejemplo, los hermanos Strugatski. La ciencia ficci√≥n en Cuba tampoco es ajena a tales colaboraciones, como las de Chely Lima y Alberto Serret, Carlos C. Mu√Īoz y David A. Hermelo, Eric Flores y Jes√ļs B. Minsal, o los propios hermanos √Ālvarez.

Al trabajar a cuatro manos, dos cerebros y dos sensibilidades, ¬Ņcu√°les son los principales conflictos y desaf√≠os creativos? ¬ŅC√≥mo seleccionan el material dram√°tico que desean transformar luego en arte? ¬ŅC√≥mo transcurre el proceso de escritura?

M√°s que conflictos o desaf√≠os, hemos encontrado sinergia juntos. Mientras √Ālex tiene una prosa ‚Äúdura‚ÄĚ y de acci√≥n, heredada de la novela negra (que es el g√©nero por el que es conocido fuera del pa√≠s); Yadira profundiza m√°s en los motivos y aspectos psicol√≥gicos de los personajes.

El proceso de escritura es a carga equitativa: en Guada√Īa‚Ķ, cinco cuentos por cabeza, y desafiamos a los lectores a que adivinen qui√©n es la mente maestra detr√°s de cada uno de ellos. Los √ļnicos conflictos se deben al tiempo para escribir, pues adem√°s de ser escritores tenemos otras responsabilidades. Yadira funciona m√°s por inspiraci√≥n mientras √Ālex funciona por disciplina. Pero lo hemos resuelto poni√©ndonos plazos mutuos: si a una idea se le pone fecha, se convierte en una meta.

Lo m√°s productivo de nuestra alianza es la discusi√≥n del trasfondo de las historias y las cuestiones t√©cnicas de la narraci√≥n. En estas, Yadira destaca por el aporte de su lado human√≠stico, mientras √Ālex aporta su experiencia en la coherencia de los universos, derivada de su experiencia como creador de juegos de rol.

¬ŅQu√© temas o b√ļsquedas escriturales vertebran sus pensamientos creativos? ¬ŅQu√© resulta de inter√©s a ambos?

En primer lugar, los propios protagonistas. En Guada√Īa‚Ķ cada historia est√° contada desde el punto de vista de un personaje diferente que, aunque interact√ļan m√°s tarde o m√°s temprano con otros, est√°n signados y lastrados por su experiencia personal con la pandemia.

En cuanto a temas en general, ambos somos eclécticos: no nos enfocamos en un subgénero, sino que empleamos el escenario y los códigos que más aporten a las historias que queremos contar.

√Ālex se mueve con comodidad dentro de la novela negra contempor√°nea, pellizca del tecnothriller, el suspenso y el terror y, parad√≥jicamente, tambi√©n publica poes√≠a. Yadira se pasea por diferentes g√©neros sin encasillarse en ninguno: ciencia ficci√≥n, futuros especulativos, fantas√≠a, realismo‚Ķ m√°s que nada, enfocada a las din√°micas de los seres humanos dentro de cada escenario planteado.

Nuestro punto de contacto son las historias coherentes, que tienen alg√ļn valor que aportar fuera del simple ejercicio del estilo literario. Para ello, ambos nos esforzamos en que nuestros personajes tengan una dimensi√≥n con la que el lector pueda identificarse y empatizar.

FOTOS CORTES√ćA DEL ENTREVISTADO

A la hora de escribir, ¬Ņcu√°nto influye el hecho de pensar en un potencial lector o receptor?

Mucho. Para narrar una historia coherente y relevante, hay que hacerla accesible y cercana al p√ļblico que la va a leer. Ambos tenemos formaci√≥n como docentes, lo que nos anima a tratar de ense√Īar algo a nuestros lectores m√°s all√° de una simple historia: llevar un mensaje positivo a quienes nos escuchan. Eso quiere decir que tratamos que las puedan disfrutar desde el bodeguero del barrio hasta el intelectual m√°s curtido.¬†

En la actualidad, ¬Ņcu√°les son los desaf√≠os fundamentales que enfrenta el g√©nero fant√°stico cubano?

Todavía no hay suficientes editoriales que apuesten por el fantástico, aun cuando está comprobado que cada libro de ciencia ficción o fantasía que se ha publicado en la Isla agota su tirada en pocos meses. En relación a esto, pensamos que ya va siendo hora de que los decisores editoriales comiencen a pensar en términos de rentabilidad económica y estudien qué es lo que desea el mercado.

Consideramos que en estos géneros, tal como en otros también olvidados, hay calidad y masa crítica en los escritores del patio. Solo basta que surja el respaldo de las instituciones, más allá de unos pocos y valientes editores y editoriales aisladas.

Esto pasa por un factor llamado tiempo: hay concursos que premian calidad, pero entre el premio y la publicaci√≥n pasan a√Īos. Los libros quedan atascados en los planes editoriales, cuando la misma publicaci√≥n en el extranjero est√° lista en cuesti√≥n de meses.

¬ŅCu√°les les parecen son los principales h√°ndicaps en la promoci√≥n de la literatura, dentro y fuera de nuestras fronteras?

La gran sectarizaci√≥n de los concursos en Cuba. No sabemos a qui√©n se le ocurri√≥ que escribir fantas√≠a o ciencia ficci√≥n en Cuba es cuesti√≥n de j√≥venes, quiz√°s con la idea de que cuando crezcan se convertir√°n en escritores de tem√°ticas m√°s ‚Äúserias‚ÄĚ. As√≠, la gran mayor√≠a de los concursos que premian y publican al g√©nero fant√°stico son para menores de 35 a√Īos. Esto es una gran injusticia para los que, pasados esa edad, como nosotros, nos empe√Īamos en seguir so√Īando naves, fantasmas y dragones. La √ļnica honrosa excepci√≥n en nuestro pa√≠s es precisamente el Hydra, que adem√°s de bienal est√° limitado en extensi√≥n. Otros, como el David, no restringen edad pero obligan al autor a ser in√©dito, y ya esa es una especie en extinci√≥n entre las voces del fant√°stico en Cuba‚Ķ que han incursionado en otros g√©neros.

As√≠, esto obliga a los escritores ‚Äúmaduritos‚ÄĚ, que al mismo tiempo ya han alcanzado la madurez en cuanto a estilo y experiencias de vida, a optar por concursar y publicar fuera de Cuba. Y hacer esto les veta de recibir promoci√≥n, apoyo o reconocimiento por parte de las instituciones nacionales.

En Cuba hay un fandom importante que le interesa y está sensibilizado con el género, pero ni se le respeta, ni recibe apoyo, ni se piensa en él en términos editoriales. Existe entonces una fuerte demanda del género y existe entre los escritores la posibilidad de concebir una oferta de calidad. Sencillamente, este filón no se explota y no importa.

No siempre llegan a tiempo las publicaciones fuera del marco nacional. ¬ŅLa arena internacional sigue oponiendo resistencia a los autores cubanos, o acaso faltan los intentos de estos por probar lides en otras fronteras geogr√°ficas?

La arena internacional ya est√° ocupada por otros autores, cada uno en su propio patio. Los escritores nacionales tenemos que llegar a competir y desbancar a autores que ya tienen un p√ļblico establecido. Que, adem√°s, es fundamentalmente angloparlante.

¬ŅC√≥mo convencer a un editor de que un autor le ser√° rentable si no es reconocido ni siquiera en su propio pa√≠s? En la medida que nuestras editoriales den una respuesta al g√©nero y este se divulgue en ferias nacionales e internacionales, los autores cubanos del fant√°stico tendr√°n m√°s opciones de ser conocidos en la escena internacional.

¬ŅExiste la autocensura? ¬ŅEn qu√© o d√≥nde tiene sus or√≠genes, dentro del imaginario propio del autor cubano?

La autocensura en lo fant√°stico se puede dividir en dos grandes grupos: el temor a dibujar una sociedad futura o fant√°stica con demasiados puntos de contacto con el contexto actual, y el empleo del eros y el th√°natos en la narrativa.

Durante un gran período de tiempo nuestra ciencia ficción estuvo muy influenciada por la visión positivista soviética de un futuro luminoso para el proletariado, y cualquier mirada que se apartara de esta directiva era no solo mal vista, sino activamente censurada. En la actualidad esto no es un tema que preocupe tanto al escritor de ciencia ficción, pero sin lugar a dudas es un elemento que salta alarmas internas a la hora de tocar temas de crítica social.

El otro grupo es más general y aplicable a cualquier género en Cuba, y también sufre de censura y autocensura. Salvo pinceladas, se es paternalista con un lector que no vive para nada en una caja de cristal exenta del sexo o la violencia.

Ni el sexo (o la sexo-divergencia) ni la violencia (que llega a extrema en la literatura gore) ser√°n nunca ganchos gratuitos que introduzcamos sin que aporten nada a la historia que queremos contar. Pero tampoco ser√°n elementos que quedar√°n fuera de escena por miedo a la censura. De hecho, en Guada√Īa‚Ķ hay escenas que en otra d√©cada ser√≠an extirpadas con sa√Īa, lo que demuestra un cambio de mentalidad con relaci√≥n a momentos m√°s grises de nuestro pasado.

¬ŅCreen en las influencias? ¬ŅHasta qu√© puntos son perceptibles en la obra de ambos?

Somos lectores √°vidos y variados, y tenemos nuestros √≠conos. √Ālex se form√≥ en el g√©nero a golpe de traducciones de cl√°sicos de la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a de autores anglosajones, pero que ha regresado a las ra√≠ces de la lengua espa√Īola y al estilo de escritores como Arturo P√©rez Reverte. A la vez, se confiesa un ferviente admirador de Ernest Hemingway, y entre ambos √≠dolos se preocupa en escapar de la etiqueta que la literatura fant√°stica ha de ser un g√©nero literario de segunda categor√≠a. Yadira admira y mimetiza en parte a las escritoras de la ciencia ficci√≥n de la ola feminista, encabezada por √örsula K. Le Guin y otras que ‚Äúcontaminan‚ÄĚ parte de lo que ella escribe.

En estos tiempos de cuarentena, ¬Ņqu√© libro de ciencia ficci√≥n o fantas√≠a de un autor joven cubano recomendar√≠an?

Definitivamente, La marca de Kahim y Lo mejor es so√Īar, del matancero Ra√ļl Piad, quien durante esta pandemia ha estado extraordinariamente activo y exitoso en materia de premios. Tanto que, junto a Eric Jorge Mota en segundo puesto, le hemos ganado el Hydra por apenas una cabeza. La ventaja num√©rica de ser dos, suponemos.

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©nes son Yadira y √Ālex?

Nos gustar√≠a decir que ambos somos escritores a tiempo completo, pero faltar√≠amos un poco a la verdad. No nos formamos en carreras relacionadas con la literatura. Hemos llegado a ella desde la experiencia y la b√ļsqueda, desde la lectura y la construcci√≥n de las historias que hubi√©ramos querido leer.

√Ālex divide su tiempo entre su trabajo de creaci√≥n de contenido y la narrativa. Yadira balancea la escritura con la docencia y la investigaci√≥n, ahora movida hacia los espacios virtuales. Ambos adem√°s cargamos con todas las responsabilidades cotidianas que nos aquejan a todos, m√°s en estos tiempos que se han tornado algo dif√≠ciles.

También nos hemos atrevido a asumir un desafío más. Estamos llevando adelante a Realengo +53, un podcast para la divulgación y promoción de la literatura de ficción en Cuba. Es nuestro modesto aporte a la promoción y divulgación, para que otras personas se interesen por leer a nuestros autores de fantasía, terror y ciencia-ficción y aprender sobre la literatura de este género.

En resumen, Yadira y √Ālex son personas, muy, muy ocupadas‚Ķ pero felices de ser y estar.


La ciencia ficción nos ayuda a comprender cosas de este mundo

Mientras la pandemia a√ļn azota al mundo, el escritor Denis √Ālvarez Betancourt comparte su tiempo entre dos grandes pasiones: la ciencia y la escritura. Como autor y como lector, no son pocas las historias que ha regalada al lector cubano y, ocasionalmente, al lector de otras fronteras geogr√°ficas. Adem√°s, como hombre de ciencias, Denis es en estos momentos parte de un equipo que lleva adelante el desarrollo de uno de los candidatos vacunales contra la covid-19. Esta esperanza podr√≠a, en un futuro no tan lejano, desterrar la pandemia de nuestras vidas y hacernos volver a la normalidad tan deseada. Visto as√≠, en estos momentos Denis se asemeja mucho a uno de esos h√©roes de las sagas de ciencia ficci√≥n y fantas√≠a que acompa√Īan sus lecturas y escritura. De la distop√≠a a la esperanza hay un largo camino, que siempre comienza con un primer paso.

Luego de no pocos a√Īos de historia del g√©nero fant√°stico en Cuba, en tu opini√≥n, ¬Ņcu√°les han sido sus mayores logros y desaciertos?

El mayor logro sin dudas est√° asociado a insertar lo fant√°stico dentro de lo que podr√≠amos llamar literatura cubana. Somos una naci√≥n de extraordinarios poetas, el g√©nero m√°s universal y reconocido desde el siglo XIX, revisemos si no los nombres m√°s ilustres y premiados. En la novela costumbrista, la cr√≥nica, el teatro tambi√©n se pueden identificar grandes escritores y obras. El g√©nero fant√°stico, en cambio, qued√≥ rezagado a pesar del gran legado africano (quiz√°s por el secretismo propio de las sectas y la discriminaci√≥n del negro y de todo lo que proven√≠a de ellos) y de las leyendas del campo tan bien investigadas por Feij√≥o. Se fij√≥ el criterio de que es algo menor y poco riguroso, y no se etiquetaron como fant√°sticas obras que evidentemente lo son ‚ÄĒincluso Carpentier y su ‚Äúrealismo m√°gico‚ÄĚ. No decimos, por ejemplo, que Onelio Jorge Cardoso es un escritor de fantas√≠a, pese a que escribi√≥ un cuento como ‚ÄúEl caballo de coral‚ÄĚ. Los g√ľijes, la Luz de Yara, las curas m√≠sticas con agua o los patakines cayeron en la categor√≠a de folclor.

Estos temas fant√°sticos fueron bien acogidos en la literatura infantil, resguardo defendido a capa y espada por escritores que reforzaban la identidad nacional por encima de obras tipo Walt Disney, de donde nos llegaban las otras influencias del g√©nero, al menos en mi generaci√≥n. La reconocida como fantas√≠a heroica, asociada mucho a las tradiciones n√≥rdicas y celtas con dragones, elfos, dioses, etc., no tuvo y apenas tiene una repercusi√≥n nacional hasta quiz√°s esta √©poca, aupada por el bombardeo medi√°tico de animados, pel√≠culas y series y, por qu√© no decirlo, la incre√≠ble labor de Da√≠na Chaviano y compa√Ī√≠a, que trajo a Tolkien al p√ļblico masivo all√° por los 80¬īs.

En el caso de la ciencia ficci√≥n (CF), que en general es de menor masividad ya que se requiere entrenamiento para asimilar este tipo de literatura, debe resaltarse la persistencia de autores que permiten hablar hoy de un estilo de CF propio, que asimil√≥ las tendencias mundiales y que se aplatan√≥ con mucha creatividad. Ha pasado por fases sinusoidales que, seg√ļn mi parecer, dependen de las tendencias editoriales a la vez que de las econ√≥micas. A un inicio digamos rom√°ntico, asociado a Verne, H.G. Wells o Poe, sigui√≥ un boom que dependi√≥ de las influencias sovi√©ticas y de la ‚Äúbonanza econ√≥mica‚ÄĚ, ya que las obras importantes del g√©nero del mundo occidental apenas llegaban y eran un coto exclusivo para algunos aficionados. La ciencia ficci√≥n sovi√©tica que entraba a Cuba con bastante asiduidad marc√≥ diferencias en el abordaje del g√©nero respecto a otros cultivadores en Am√©rica Latina. Debe resaltarse el inter√©s por la ciencia que se gener√≥ en el pa√≠s en los finales de los 70 y durante toda la d√©cada posterior, tambi√©n por influencia sovi√©tica. Eso, aunque parezca obvio, no siempre se considera al tratar de explicar los vaivenes de este tipo de escritura en el pa√≠s. Aqu√≠ podemos ubicar nuevamente a Da√≠na y compa√Ī√≠a que cultivaron tambi√©n el g√©nero con tintes fant√°sticos y po√©ticos no tan asociados a la variante dura.

En los 90¬īs cay√≥ nuevamente aunque sobrevivi√≥ principalmente con el ciberpunk, un per√≠odo heroico sin apoyo editorial y en condiciones econ√≥micas dif√≠ciles que condicionaron la existencia de los fanzines y las publicaciones por correo. Finalmente, la etapa actual donde el esfuerzo de autores como Ra√ļl Aguiar y Yoss, entre otros, ha sido sustancial en la formaci√≥n y est√≠mulo al g√©nero, unido a la creaci√≥n del Centro Onelio que cataliza a autores interesados en este tema, m√°s el apoyo editorial de Gente Nueva, que dicho sea de paso ha acompa√Īado a estos g√©neros desde siempre. No demeritar a Juventud T√©cnica de Abril, que mantiene el concurso de cuento y algunas publicaciones.

No abundo en el terror, tercera pata de esta mesa de literatura, si se quiere discriminada porque, al menos en mi conocimiento, está menos reverenciado todavía y después de Oscar Hurtado no tengo mucho conocimiento sobre el tema, pero me parece un género de menor producción.

De todas formas, que se publique una colecci√≥n como √Āmbar, se mantengan concursos como el ‚ÄúOscar Hurtado‚ÄĚ y los talleres literarios, y seamos un grupo amplio de autores que funcionan como un n√ļcleo cooperativo son tambi√©n grandes logros de los √ļltimos tiempos.

De los desaciertos, en los √ļltimos a√Īos, y con ello me refiero al siglo XXI, debo decir que surgieron muchos escritores, no todos con la profesionalidad suficiente. Si bien el resto de los g√©neros tienen este mismo problema, al ser menos masivo y los decisores no apoyar el g√©nero en sentido general, se nota y se amplifica el criterio de literatura no seria. Muy pocas obras de estos g√©neros fant√°sticos se presentan a los llamados concursos, digamos, de ‚Äúalto nivel literario‚ÄĚ como el Carpentier o el Casa de las Am√©ricas. En cambio, arrasan en los David y en general los concursos que promueve la AHS. Puede y ojal√° sea un s√≠ntoma de futuro.

La promoci√≥n editorial depende de personas con un inter√©s en el g√©nero y no de una pol√≠tica editorial, que debe ser lo correcto si de promover la diversidad se trata. Se debe convencer a decisores de pol√≠ticas culturales insert√°ndose en las organizaciones tipo UNEAC, consejos editoriales, AHS (aunque en este √ļltimo caso hemos tenido mejor suerte), Casas de Cultura, etc. Como no todo es de afuera, se necesita tambi√©n un compromiso con el g√©nero, sin dejar de escribir otros, por supuesto. Yo no creo que los escritores deban ser ‚Äúpuros‚ÄĚ, aunque estos existen y muy buenos. Los g√©neros se asocian a temas que se abordan con pautas determinadas para trasmitir ideas, sentimientos, experiencias, y el escritor tiene la potestad de escoger. Quiz√°s ya no escriba fantas√≠a, pero se puede apoyar el g√©nero de muchas formas consider√°ndolo lo que es: parte de la literatura.

Otro error es que al seguir el llamado mainstream, se peca entonces de falta de originalidad. Casi todos los d√≠as se tiene una serie, mu√Īequito, videojuego, que trata de fantas√≠a y CF en TV o computadora. Eso impacta en los j√≥venes y los que tienen inquietudes literarias, quienes tratan de copiar estas f√≥rmulas. Normal, pero debe ser compensado con un espacio de buen aprendizaje. Exhortarlos a leer buena literatura, o al menos a leer. Darles herramientas para que logren una superaci√≥n continua, multiplicando los talleres y que no solo exista el Centro Onelio en la capital.

No s√© c√≥mo este tipo de literatura es manejada en los c√≠rculos acad√©micos como el ISA, por ejemplo, o las universidades. Hay un vac√≠o de ensayos cr√≠ticos, en general para toda la literatura pero m√°s a√ļn para estos g√©neros. A veces hay problemas hasta para hacer las rese√Īas de las contraportadas de los libros. Sin esa retroalimentaci√≥n no hay desarrollo posible.

Otro desacierto es la poca interacción entre las provincias. Aunque Espacio Abierto trata de contactar con escritores fuera de La Habana, la incomunicación afecta por el tema de la difusión y la necesaria confrontación entre escritores de un mismo género en el país. Como género minoritario, si se quiere, debe fomentarse una unidad lo más fuerte posible para derribar esos prejuicios con este tipo de literatura. Ese es el principio de toda minoría que quiera que se le considere a escala nacional.

Pudiera comentar otros desaciertos referentes, por ejemplo, a la actividad promocional extrafronteras, los problemas de traducción, las publicaciones en el extranjero, la comercialización de libros y otras, pero quiero darle el mismo peso a aciertos y desaciertos.              

En la actualidad, eres coordinador del Taller Espacio Abierto, ¬Ņqu√© nuevas coordenadas y horizontes se abren para dicho Taller luego de una d√©cada de vida?

Espacio Abierto sigui√≥ una tradici√≥n de talleres sobre el g√©nero que se remonta ya a casi 40 a√Īos, desde el ‚ÄúJulio Verne‚ÄĚ. Es algo interesante porque creo que el movimiento de talleres literarios sufri√≥ un colapso importante en todas las manifestaciones de la literatura. Pero en este caso, quiz√°s por el contacto intergeneracional creado en torno al g√©nero, que en un momento se centr√≥ en pocos representantes para su persistencia y estos a su vez estaban ‚Äúcriados‚ÄĚ en talleres, hizo que se mantuviera esta variante de intercambio y superaci√≥n como el m√©todo m√°s apropiado para los que se incorporaban. Era una necesidad, que se tradujo en refundarlo una y otra vez. Aunque con distinciones y m√©todos distintos, se puede considerar que es un solo taller desde el inicial y siempre existieron uno o varios escritores que se transfirieron de uno a otro a lo largo de los a√Īos. Compartir con Bruno, Gina, Agust√≠n, Yoss, Ra√ļl, Encinosa, al menos para m√≠, afirma esa continuidad. El taller ha tenido etapas de inactividad absoluta, pero existe un n√ļcleo que lo mantiene vivo y por ahora con el mismo nombre. Sigue siendo una necesidad para los nuevos escritores; para los viejos es la necesaria confrontaci√≥n.

El evento y concurso ‚ÄúOscar Hurtado‚ÄĚ, realizados con el esfuerzo personal de todos, cubre la promoci√≥n ausente en los medios oficiales. Antes de la pandemia est√°bamos buscando aproximarnos a las instituciones, apoyar a los escritores del interior, fomentar una variante m√°s recreativa del evento anual, pero eso qued√≥ truncado por la detenci√≥n de las actividades culturales. En esta situaci√≥n se ha tratado de establecer plataformas digitales que lo mantengan en actividad, hay una p√°gina web, grupos de WhatsApp, etc. Reconozco que por mis limitaciones tecnol√≥gicas no uso mucho esas variantes. Pero siempre veo el taller como el espacio abierto para mantener la idea viva y por eso lo defiendo y lo apoyo. Hace poco tuvimos una muestra de lo necesario que es: fue en el primer taller despu√©s de la apertura donde por poco nos botan de la sede en la Casa de Cultura ‚ÄúMirta Aguirre‚ÄĚ, por la cantidad de gente, pero eso nos dur√≥ poco desgraciadamente. Espero que se reanude todo pronto.

A cuatro manos con tu hermana Yadira √Ālvarez se escribi√≥ el libro Historias de Vitira. M√°s all√° del v√≠nculo biol√≥gico que los une, ¬Ņqu√© intereses escriturales comunes vertieron en esta historia?, ¬Ņexisten planes de volver a escribir alg√ļn proyecto juntos?

Yadira, lo digo una y otra vez, es mi principal aporte a la literatura cubana. Sin excluir a pap√°, mam√° y abuela, por supuesto. La llevaba a las Ferias del Libro en la Moderna Poes√≠a, en aquellos inicios que ya casi nadie recuerda. Lamentable, por cierto, el estado de esa librer√≠a ic√≥nica de los que amamos la literatura. Le compraba libros casi todos los d√≠as y su entrada al Onelio fue porque encontr√© la convocatoria y se la llev√©. Provenimos de una familia de maestros e incluso mi abuela materna, sin formaci√≥n escolar casi, le√≠a much√≠simo. Eso nos acerc√≥ a un h√°bito de lectura sin preferencias: se le√≠a de todo. Realmente no nos parecemos en los temas que afrontamos a la hora de escribir, en lo puramente literario quiz√°s s√≠, aunque ella maneja la teor√≠a y el lenguaje mucho mejor que yo. El tema inicial era interesante y eso hizo que la convocara para hacer historias sobre Vitira, o mejor dicho Viganella, pueblo real de los Alpes italianos con una ubicaci√≥n especial donde el sol no llegaba y deciden poner un espejo. Fue como un juego de variaciones sobre un tema. Despu√©s me di cuenta que apenas es distinguible qui√©n de los dos escribe as√≠, parece que entramos en comuni√≥n ‚Äúgen√©tica‚ÄĚ. Pero por ahora no tenemos planes de repetir algo como eso, quiz√°s en un futuro si encontramos un tema adecuado de inter√©s de los dos. Compartimos muchos gustos, as√≠ que algo aparecer√°.

¬ŅCu√°n relevantes han sido para ti las alianzas con escritores que cultivan el mismo g√©nero que t√ļ?

Muy relevante, se aprende mucho en el intercambio y adem√°s sirve para inspirarte. Te actualizas de lo que est√° pasando y de lo que se est√° pensando. Compartimos libros y recomendaciones de t√≠tulos y autores, de series y pel√≠culas. Pero m√°s importante a√ļn, conocemos de motivaciones, historias personales, logros e insatisfacciones. A veces hay desacuerdos, pero lo podemos solventar conversando y confrontando ideas y experiencias.

Espacio Abierto ha contribuido mucho por su concepci√≥n de o√≠r y dejar opinar a cualquiera que se acerque, sin restricciones salvo el g√©nero. Conocer a personas que comparten tus mismos intereses es reconfortante, te das cuenta que no eres un bicho raro y que lo que te apasiona tambi√©n apasiona a otros seres. Es encontrar, dentro de lo diverso, tu pedacito com√ļn. Soy cient√≠fico as√≠ que puedo entender la estad√≠stica un poco y podemos decir que es, dentro de la distribuci√≥n, tu cl√ļster espec√≠fico. Tambi√©n puedes lograr apoyos que se pueden traducir en publicaciones, la meta dorada de los escritores, y m√°s a√ļn en Cuba que tenemos tantas dificultades.¬†

En el dist√≥pico mundo que vivimos, ¬Ņpor qu√© continuar escribiendo ciencia ficci√≥n?, ¬Ņpara qu√© leerla?

La ciencia ficci√≥n abre mentes, instruye, entrena la creatividad. Tambi√©n contribuye a comprender cosas de este mundo. Dije anteriormente que se necesita entrenamiento para leerla, pero cuando te sumerges puedes encontrar mucho de filosof√≠a, de ciencia real y de esperanza. Te hablo de la buena ciencia ficci√≥n, la de ahora y la de siempre. No he le√≠do nada m√°s deslumbrante en su fantas√≠a que Las Cr√≥nicas Marcianas, ni nada m√°s filos√≥ficamente aterrador que Frankenstein. Cuando se logra el llamado ‚Äúpacto ficcional‚ÄĚ con el lector para que acepte que se puede montar en una estrella sin quemarse, se pueden trasmitir ideas muy revolucionarias y, al menos yo, al escribir trato de conectar ese mundo al mundo real. A lo mejor existe, pero no conozco el escritor de ciencia ficci√≥n que viva en otro siglo u otra estrella, quiz√°s alg√ļn viajante del tiempo camuflado. Todos escriben aqu√≠ y ahora, as√≠ que escriben sobre este mundo aunque ubiquen sus historias en otros planetas, en otros tiempos o en futuros post-apocal√≠pticos.

Es por eso que no creo en subg√©neros. Puede tener tanto de literatura como el realismo m√°gico, la novela hist√≥rica o una obra de teatro y ser a la vez fant√°stica y actual, quiz√°s incluso m√°s actual porque hay que dar un basamento casi cient√≠fico, casi l√≥gico, y adem√°s hacerlo cre√≠ble siendo una fantas√≠a. Cuando aparece un drag√≥n ya el lector sabe que leer√° algo siempre inexistente, pero si aparece una nave positr√≥nica s√ļper lum√≠nica el lector pensar√° en algo inexistente pero posible, y obligar√° entonces al escritor a explicarle si no ha le√≠do nada de eso antes. Por eso es importante el entrenamiento.

Eres un autor que ha tenido una presencia bastante continua en las din√°micas de las antolog√≠as. ¬ŅQu√© beneficios puntuales han tra√≠do, para m√°s de una generaci√≥n de escritores, el hecho de asociarse a trav√©s de un proyecto literario?

Las antolog√≠as contribuyen a darte a conocer pero, m√°s que eso, dan la posibilidad de publicar. Los escritores necesitan que se le publiquen, porque es la √ļnica manera de que se conozca su obra en un c√≠rculo m√°s amplio que el suyo habitual. Despu√©s que se le rese√Īe para tener la contrapartida cr√≠tica y saber si est√° bien o mal. Los que como yo escriben corto ‚ÄĒme cuesta llegar a las 15 p√°ginas en un cuento‚ÄĒ, no tenemos mucho tiempo para dedicarnos a la literatura como quisi√©ramos, y agrupar tantas historias como para hacer un libro propio completo lleva mucho tiempo. Me tard√© casi tres a√Īos en completar Llueven piedras en el valle del Alquim, para no hablar del tiempo que transcurri√≥ hasta su publicaci√≥n este a√Īo.

Las antolog√≠as, en cambio, tienen una din√°mica m√°s r√°pida. Pongo el s√≠mil de la m√ļsica: sacas el single para ir adelantando con el p√ļblico y despu√©s el DVD. Tambi√©n te impone retos: al proponerse un proyecto, tratas de cumplir y te pruebas con un tema, algo as√≠ como una literatura a pedido, a veces escabroso y complejo como en la antolog√≠a Sexbot. Sexo en clave de CF. Lo otro es el acceso a las editoriales. Los antologadores tienen contactos que canalizan tu obra y se encargan de tareas tales como la impresi√≥n, los contactos con los revisores, etc. Parte de la pincha que no te toca y, si est√°s apretado con el trabajo‚Ķ bueno. Los talleres siempre terminan en una antolog√≠a y eso tambi√©n motiva a los integrantes. Recuerdo de los viejos tiempos Contacto, con un listado incre√≠ble de autores como Da√≠na Chaviano, Eduardo del Llano, Ra√ļl Aguiar, Alberto Serret, entre otros. Y del ‚Äúayer reciente‚ÄĚ a Hijos de Korad, con un listado que se consolida con Elaine Vilar, Yonnier Torres, Yadira √Ālvarez. Es como un sello hist√≥rico: pasamos por aqu√≠ y dejamos huella. Tambi√©n es una carta de presentaci√≥n, los escritores noveles quieren tambi√©n estar en una antolog√≠a. Recientemente sali√≥ E.A Vol. 1 con Abel Roblejo, Daniel Burguet, con muchos de los recientes participantes del taller. Ah, finalmente, me vienen bien los 200 pesos del pago.

Del lenguaje literario de tus primeras creaciones a tu estilo actual, ¬Ņcu√°les han sido los cambios m√°s evidentes que percibes, a nivel est√©tico, espiritual y de forma?

Soy un escritor viejo, deb√≠ insertarme hace a√Īos en la ola de los 80¬īs, pero circunstancias personales no me lo permitieron. Escrib√≠a ciencia dicci√≥n cuando ten√≠a nueve a√Īos. Recuerdo todav√≠a una novela que perd√≠ que se llamaba El terror de los planetas y cada vez que veo la Estrella de la Muerte de ‚ÄúLa Guerra de las Galaxias‚ÄĚ pienso que Lucas encontr√≥ mi libreta‚Ķ Todo lo que escrib√≠a entonces era muy ingenuo y vinculado a la ciencia ficci√≥n sovi√©tica que devoraba en aquellas selecciones, no del Reader¬īs Digest, sino de literatura sovi√©tica que dedicaba anualmente un n√ļmero entero a la ciencia ficci√≥n. Tambi√©n exist√≠an muchos libros de la editorial R√°duga de gran calidad de impresi√≥n y portadas fabulosas. En aquel tiempo conoc√≠ a Iv√°n Efr√©mov, los hermanos Strugatsky, Aleksandr Beli√°yev. Se puede decir que ellos marcaron mi estilo, y no solo el m√≠o, el de muchos de los escritores de la √©poca.

Al retomar la escritura, impulsado por el curso de Universidad para Todos, g√©nesis del Centro Onelio, adquir√≠ un conocimiento b√°sico que intu√≠a como lector √°vido que soy. Tambi√©n el hecho que tuve una computadora a mi servicio. Pero no es lo mismo verlo que hacerlo: empec√©, si se quiere, por temas muy espirituales acerca de la vida y la muerte. Despu√©s me propuse escribir una serie de historias realistas que tuvieran un toque fant√°stico. Los intercambios con Espacio Abierto me permitieron afinar aspectos como las asonancias, el uso excesivo de adjetivos, los lugares comunes‚Ķ cosas que a√ļn no supero totalmente, pero en el releer constante se van mejorando. Eso es una de las cosas que defiendo y que aprend√≠ con los a√Īos. Tu historia madura en el tiempo con la lectura constante, y despu√©s se cierra y se deja reposar, exactamente como hay que hacer con la sopa: echas, revuelves, echas, revuelves y al final se deja reposar. Cuando abres la tapa, el olor no tiene nada que ver con lo que sentiste al empezar y entonces puedes decir: ‚Äú¬Ņrealmente fui yo quien la hice? Por favor, que alguien la pruebe‚ÄĚ.

Si me valorara como escritor, diría que soy pésimo al empezar a escribir, algo mejor al terminar, casi bueno al revisar. Ahora soy casi un viejo escritor y en consecuencia trato de dosificar más las historias, buscar trasmitir un mensaje, lograr que todo sea lo más lógico posible y, en lo que cabe, lineal argumentalmente.  

¬ŅCu√°les son tus principales referentes literarios?

Muchos. Si hablamos de CF nacional menciono a Agustín de Rojas; si es CF internacional me quedo con Ray Bradbury. De literatura en general, Gabriel García Márquez y Onelio Jorge Cardoso. Pero es una selección de ahora mismo y más de gusto que de técnica literaria. Leo de todo, incluso lo que aparentemente no es atractivo o tiene una calidad dudosa. Creo que de todo se puede sacar una idea, si te pones en el lugar del escritor y tratas de entender qué quiso expresar. A veces es difícil y no siempre consigo completar la lectura, en esos casos me pongo a saltar partes para llevarme la lógica del relato. No creo que tenga un estilo marcado por alguien, es más bien una amalgama de mucho de lo que he leído y vivido.

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso creativo?

Pienso en una frase o una situación cuando me aflora, o algo que oigo, o que leo y se me fija no siempre en los lugares adecuados. En cuanto tengo la posibilidad, la escribo en una hoja y la guardo, o inicio la historia. Me gusta escribir sin saltos, me ha ocurrido que después de varias páginas tengo que ir atrás y reordenar temporalmente la historia.

Tengo un final escrito de una novela y no me ha ayudado en nada, me enlentece tratando de guiarla a ese final, así que la experiencia no me ha sido satisfactoria. No tengo método ni horario, así que en eso envidio a Hemingway. Será porque no lo tengo como oficio; si solo me dedicara a escribir, quizás fuera más sencillo. Tengo esos pre-escritos guardados y los voy sacando al azar o cuando me acuerdo de alguno y tengo tiempo. Tiempo es lo que más me afecta. Lo dije antes, leo y releo hasta que creo que está completo. Tallerearlo me ayuda mucho, leerlo en voz alta y que lo critiquen, se lo doy a mi hermana para que lo revise y ya ese es casi el punto final. De todas formas, incluso publicado puedo verle cosas. No sé, quizás en una reedición pueda subsanar el error.

En la historia del g√©nero en Cuba, ¬Ņcu√°l crees es el momento m√°s importante para el actual desarrollo de la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a?

Todos los momentos de uno u otro modo son importantes, pero creo que estamos en una fase de reversi√≥n de aquellos criterios discriminatorios de literatura menor o de poca calidad. En los √ļltimos diez a√Īos se ha logrado un espacio importante desde el Centro Onelio y los talleres, no solo Espacio Abierto, ya que existen algunos en el resto del pa√≠s; muchos escritores j√≥venes que escriben fant√°stico o CF han irrumpido en el mundo editorial. Lo m√°s importante son los libros. Si ellos existen hay desarrollo. Falta, eso s√≠, el asalto final a las plazas tipo Premio Carpentier o Casa de las Am√©ricas, Hermanos Loynaz, para ya alcanzar el adecuado renombre. El cambio generacional a muchachos criados con anime, dragones, elfos o batallas gal√°cticas que, repito, inundan cada d√≠a los medios, le dar√° al g√©nero el lugar importante que se merece.

¬ŅC√≥mo ser√≠a tu lector ideal? ¬ŅQu√© le pides a ese lector a la hora de enfrentarse a uno de tus textos? ¬ŅC√≥mo te gustar√≠a ser le√≠do?

Busco un lector desprejuiciado, atento a los detalles y que vea, m√°s all√° de lo tecnol√≥gico, la parte humana. En eso nos parecemos Yadira y yo: tratamos de hacer una CF m√°s humana que rob√≥tica a pesar de nuestras diferencias tem√°ticas. Al lector que se enfrente a mi obra, que olvide qui√©n lo escribi√≥ y se concentre en la historia en s√≠ misma. Justo en ese momento nos pareceremos, ya que yo doy por terminada una obra cuando logro el distanciamiento. No es para vanagloriarme, en un cuento puse una frase de Feij√≥o que dec√≠a: ‚ÄúNo le√°is apresuradamente porque hay letra minada‚ÄĚ; trato en lo posible de no usar frases vac√≠as para rellenar, as√≠ que en muchos casos hay que ir m√°s all√° de lo escrito. Para m√≠, la literatura es recreaci√≥n y aprendizaje. Me gustar√≠a que se me leyera relajado y que mis cuentos se compartieran con amigos para debatir. Que fueran puerta a inquietudes y a las obras de otros escritores.

¬ŅPiensas la literatura como un testimonio fragmentario de la realidad que rodea al escritor?

Sin dudas, por mucho distanciamiento del mundo que se quiera, queda la impronta de tu realidad personal, de tus experiencias, de tus ideas. Un escritor debe ser siempre un ente atento a todo lo que le rodea. Una m√ļsica, una frase, un √°rbol, la pol√≠tica, las decisiones, todo es materia prima para escribir. Incluso recluido, utilizar√° la ventana de los recuerdos, de los libros, de las palabras de su madre. Por eso trato de leer todo, aun obras de dudosa calidad literaria, porque siempre trasmiten algo, un modo de ver la vida desde la √≥ptica de otra persona, aunque solo sea la idea de yo quiero escribir sobre‚Ķ

Tengo un cuento que naci√≥ de una conversaci√≥n ajena en una guagua entre dos hombres digamos marginales; al final uno dijo: ‚Äúpara que veas como una pila de ranas se echaron a un sapo‚ÄĚ; o la misma Vitira, que naci√≥ de una noticia que le√≠ en la BBC. Veo la literatura como un proceso de sedimentaci√≥n de la realidad social del momento y las obras son la cristalizaci√≥n de una memoria colectiva. Tambi√©n porque veo literatura en todo, en la m√ļsica, en la pintura, en los libros cient√≠ficos, los discursos, las pel√≠culas. En todo hay una historia, un guion, escrito o no, en la cabeza del que lo hace. Benditos los sumerios que nos dieron este instrumento para reflejar la realidad, pero no se deben desde√Īar las fabulosas leyendas que se trasmiten de manera oral de generaci√≥n en generaci√≥n. Recuerdo una pel√≠cula donde despu√©s de un cataclismo, los j√≥venes salvaban al viejo contador de cuentos.

¬ŅQui√©n es Denis √Ālvarez Betancourt una vez que cierra la p√°gina en blanco?

Cuando cierro la p√°gina me siento aliviado ya que expres√© lo que quer√≠a. Me conecto entonces con lo que me rodea. No tengo la habilidad de concentrarme mucho tiempo y jam√°s pudiera escribir solo en un espacio cerrado. Pongo el radio. Eso hasta para estudiar. Me limita en parte ya que pierdo tiempo. Pudiera escribir mucho m√°s. En general me gusta el jazz cl√°sico aunque puedo escuchar incluso reguet√≥n, no tengo esa fobia si se quiere elitista. Ser√° porque nac√≠ en Jes√ļs Mar√≠a, rodeado de solares, siete solo en mi cuadra.

Creo en la ciencia √ļtil. Todo en la ciencia puede ser √ļtil, aunque solo sea para escribir fantas√≠a, pero me gusta materializarlo en productos que sirvan para mejorar la vida. Tengo la suerte de trabajar en un soporte para la vacuna del c√°ncer de pulm√≥n, una especie de venganza m√≠a contra los golpes que la naturaleza me dio y que me lleg√≥ casi como un empe√Īo divino, pero soy ateo, materialista, comunista m√°s que socialista, porque es el modelo de sociedad perfecta que concibo en mis fantas√≠as. Patriota que cree que no hay intelectual mas elevado que Mart√≠ y que su bandera es la m√°s bella del mundo.

Creo en la familia como soporte donde nacen mis inquietudes y logro mi realizaci√≥n como persona. Amigo: lo m√°s fiel que se pueda. √Āvido de conocer gente con quien conversar. Sobreprotector porque as√≠ me criaron, para proteger m√°s que ser protegido. Un poco autista y vago obligado a trabajar constantemente.


¬ęLa literatura es un t√ļnel a trav√©s de distintos mundos¬Ľ

En tiempo relativamente breve, Ra√ļl Piad se ha abierto paso en el mundo de la literatura de fantas√≠a y ciencia ficci√≥n. Su nombre ya no es desconocido, sino que forma parte de lo m√°s destacado de la reciente hornada de autores del g√©nero. Ra√ļl Piad escribe sobre lo humano en todas sus dimensiones, explora los l√≠mites de la posibilidad. A prop√≥sito de su reciente Premio Calendario en la categor√≠a de Ciencia Ficci√≥n versa esta entrevista.

¬ŅC√≥mo definir√≠as tu estilo? ¬ŅSientes que un autor perfila su estilo a lo largo de toda su vida como una b√ļsqueda consciente, o prefieres pensar en un estilo plural y cambiante, siempre m√≥vil?

Creo que a√ļn no me atrevo a afirmar que poseo este u otro estilo. Tal vez de aqu√≠ a quince o veinte a√Īos‚Ķ Es un ejercicio dif√≠cil, casi de autodescubrimiento, ese de definir el estilo propio. No obstante, muchos colegas escritores y lectores entusiastas me han hecho ver que suelo emplear un lenguaje directo, que se aparta de barroquismos literarios, cinematogr√°fico en ocasiones. Me preocupa mucho la limpieza y claridad del texto, tambi√©n que el trabajo final pueda ser disfrutado por la mayor cantidad de lectores posibles. Pero, como dec√≠a antes, todav√≠a estoy probando, a veces me atrevo con una prosa m√°s cargada, imbricada de lirismo, y pienso que en ese aspecto est√° dada esa ‚Äúdicotom√≠a estil√≠stica‚ÄĚ. Para algunos autores, la b√ļsqueda de una forma que los identifique es casi una obsesi√≥n, y cuando la encuentran, se apegan a ella hasta las √ļltimas consecuencias. En cambio, para otros, constituye un reto no acomodarse nunca a una forma, y convierten cada libro en un experimento.

Cuéntame un poco del libro con el que acabas de obtener el Premio Calendario 2021 en la categoría de ciencia ficción y fantasía.

En esencia, A la sombra del mundo hogar es una novela negra de ciencia ficci√≥n, pues comparte mucho de los elementos del g√©nero definido por Raymond Chandler: un ambiente oscuro donde prima la resoluci√≥n de un crimen/misterio, la moralidad de los personajes se difumina en grises, etc. El argumento comienza con el regreso de Ilona Ibarra, una persona derrotada que busca la verdad o, cuando menos, alg√ļn atisbo de ella, al planeta donde sol√≠a vivir. A partir de ese momento, y space opera al fin, all√≠ se ver√° envuelta en una conjura junto a su antigua compa√Īera de trabajo y amante, la alien√≠gena Ladai N¬īTili, que las arrastrar√° hasta la guarida de una especie de capo de la informaci√≥n: todo esto aderezado con viajes y combates espaciales e inmersi√≥n en realidades virtuales a lo cyberpunk.

Luego de no pocos a√Īos de historia del g√©nero fant√°stico en Cuba, en tu opini√≥n, ¬Ņcu√°les han sido los mayores logros y desaciertos?

El g√©nero fant√°stico en Cuba, parad√≥jicamente, ha sido de lo menos favorecidos, en cuanto a pol√≠tica editorial e inter√©s institucional. Digo esto porque suele ser un g√©nero muy demandado por el lector (que, en √ļltima instancia, es a quien se deben autores y editoriales) y que solo en los √ļltimos a√Īos pudo disfrutar de una nueva era de solaz‚Ķ que ahora parece terminar de forma abrupta. Por una parte, es buena la persistencia de algunos concursos y premios (sobre todo en el apartado de ciencia ficci√≥n, que ha sido m√°s favorecido que la fantas√≠a) y el entusiasmo de las legiones de fans y creadores que organizan eventos promocionales, aunque todav√≠a permanece la creencia de que (sobre todo en la rama literaria) no es algo que se deba tomar muy en serio, y por ende tampoco se deber√≠an derrochar muchos recursos en su desarrollo.

¬ŅCu√°n relevantes han sido para ti las alianzas con escritores que cultivan el mismo g√©nero que t√ļ?

Decisivas. Si bien la interacción con escritores (en toda la aceptación de la palabra) siempre es beneficiosa, acercarse a quienes comparten y han transitado ya los mil y un vericuetos de este difícil camino, constituye una satisfacción inmensa, sobre todo dentro del nunca muy extenso grupo de cultivadores del fantástico.

¬ŅCu√°les son los temas sobre los que te interesa, en la actualidad, escribir?

Mi principal interés siempre es el ser humano, desdoblar la cubierta que mostramos al mundo y exponer lo que hay debajo. Escribo sobre lo que temo: la deshumanización, la falta de empatía, el olvido. Me gusta colocar a mis personajes en situaciones límites y luego averiguar la forma de sacarlos de allí. A veces lo logran.

¬ŅSientes que el p√ļblico lector est√° m√°s preparado para recibir obras de ciencia ficci√≥n y fantas√≠a en estos tiempos que en d√©cadas anteriores?

En cierta medida, s√≠. La proliferaci√≥n de producciones audiovisuales y videojuegos ha tra√≠do consigo la aparici√≥n de una nueva hornada de lectores, aunque es v√°lido se√Īalar que muchos de ellos buscan algo que a veces la literatura no llega a satisfacer del todo. La realidad ha probado no ser tan diferente de lo que a√Īos atr√°s auguraban los mejores autores del g√©nero, as√≠ que tambi√©n muchos buscan encontrar respuestas a varias de las principales problem√°ticas y preocupaciones que hoy nos aquejan.

¬ŅCu√°n importante es para ti la relaci√≥n con el p√ļblico? ¬ŅTe interesa la retroalimentaci√≥n?

Cuando un escritor expone su obra ante una cantidad significativa de ojos ajenos, la obra deja de pertenecerle. A veces se subestima el poder que posee un √ļnico lector; ese que, en la soledad de su habitaci√≥n, lee el libro que hasta hace poco solo habit√≥ en las profundidades de tu mente. En mi caso, la relaci√≥n con el p√ļblico es crucial: me interesa que los lectores se acerquen y me comuniquen sus impresiones, positivas o negativas, qu√© les gustar√≠a leer a continuaci√≥n, o si pudieron o no avanzar m√°s all√° de la primera p√°gina.

En la situaci√≥n de aislamiento social que, desde hace ya un a√Īo, enfrenta todo el mundo, ¬Ņcu√°n √ļtil te ha sido la literatura en cuanto a romper la frontera f√≠sica que por ahora nos limita y nos define?

La literatura siempre ha constituido para m√≠ el escape perfecto a la realidad, a veces cruel o falta de ese color que solo habita en las p√°ginas de los libros. Como escritor, ese escape se convierte en exorcismo, en oficio de demiurgo. Durante este tiempo, la literatura ha sido una especie de zona segura, un t√ļnel a trav√©s de los distintos mundos, ahora separados por el aislamiento, que existen fuera de nuestro alcance.

¬ŅHasta qu√© punto las redes sociales te sirven como una herramienta promocional?

En estos tiempos, las redes sociales constituyen el primer instrumento promocional que empleo. Si a eso le a√Īadimos el confinamiento, a veces se convierte en el √ļnico. Creo que, bien utilizados, estos medios pueden ser muy poderosos y alcanzar a m√°s personas de las que imaginamos.

¬ŅQu√© es lo definitorio para ti dentro de tu proceso creativo?

En primera instancia, dir√≠a que la revisi√≥n de lo ya escrito, el compromiso que lleva impl√≠cito la escritura de cada p√°rrafo. Por lo general, parto de una idea, muchas veces vaga, que despu√©s, a base de sangre y fuego, voy desarrollando como una madeja hasta llegar al final. Sin embargo, es precisamente ese aspecto, el final, lo que considero determinante porque en ocasiones me cuesta definirlo, y el desarrollo de la obra, que tan irresistible parec√≠a, termina de forma abrupta. Un buen final es el cu√Īo que legitima ese libro que tanto te ha costado escribir.

En ocasiones, un galard√≥n tarda en llegar a un autor. ¬ŅHasta qu√© punto la paciencia, la persistencia, la tenacidad influyen en el √©xito de un escritor?

Cuando alguien se decide a escribir, debe deshacerse de todo orgullo y armarse de paciencia, de mucha paciencia. Se ha comparado la carrera del escritor con un marat√≥n: resistencia antes que velocidad. A algunos les cuesta m√°s, a otros menos, pero al pedacito de talento que siempre posee quien no es capaz ya de concebir su vida sin emborronar una o dos cuartillas diarias, se le debe unir el tes√≥n, las ganas de trabajar y la constancia. Alguien que cultive estas virtudes puede estar seguro que el galard√≥n y el libro publicado llegar√°n en alg√ļn instante. Lo dem√°s consiste en disfrutar lo que se hace, en escribir, en primera instancia, para regocijo y consumo personal.

Del lenguaje literario de tus primeras creaciones a tu estilo actual, ¬Ņcu√°les han sido los cambios m√°s evidentes que percibes, a nivel est√©tico, espiritual y de forma?

Es siempre dif√≠cil, aunque interesante, retroceder en el tiempo y ver c√≥mo ha evolucionado tu propio estilo. Pienso que mi obra ha cambiado m√°s a nivel formal antes que tem√°tico. A√ļn me interesa hablar sobre las mismas cosas, pero de otra forma. S√≠ creo que existe otra manera de abordar la p√°gina en blanco, de desarrollar una obra donde resalte la limpieza y la frescura, la naturalidad del di√°logo. Todos estos factores son, al mismo tiempo, asignaturas en curso y todav√≠a perfectibles.

Ya no eres un autor novel. En pocos a√Īos has sabido labrarte un camino dentro de la literatura, espec√≠ficamente la fant√°stica. Si tuvieras que pensar en un horizonte de posibilidades para ti, ¬Ņcu√°l ser√≠a?

Las posibilidades son infinitas. Si bien, al menos de momento, la literatura fant√°stica llena y satisface todas mis inquietudes, pienso escribir en alg√ļn momento sobre otros temas. Tengo algunos proyectos en pausa que posiblemente retome pronto, algunos de ellos de g√©neros con los que solo comienzo a familiarizarme. Uno de ellos, o al menos el que m√°s satisfacci√≥n me ha aportado, es una novela de literatura infantil que debe tener por t√≠tulo Hoja seca, y est√° protagonizada por un perrito vagabundo que vive lo peor y lo mejor de las calles cubanas. Curiosamente, escribir literatura realista es uno de los mayores retos a los que me he enfrentado nunca.

¬ŅExiste la autocensura? ¬ŅLa has sentido?

Creo que s√≠. Puede estar dada por muchos factores: la personalidad, la geograf√≠a, el g√©nero literario, los choques con las pol√≠ticas editoriales‚Ķ Muchos escritores la sienten en un momento u otro de su carrera, sobre todo en sus inicios. Recuerdo que asist√≠a a un taller literario en la universidad donde, tal vez por ser el √ļnico que escrib√≠a fantas√≠a, se hac√≠a algo dif√≠cil ser tomado en serio. Esto provoc√≥ que comenzase a llevar cuentos realistas, que no me gustaba escribir, pero bueno, era la √ļnica forma de ser‚Ķ ¬Ņuno m√°s? Por suerte, y con el tiempo, eso cambi√≥, pero el fantasma de la autocensura todav√≠a ronda, y de vez en cuando necesita ser exorcizado.

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es Ra√ļl Piad?

Ra√ļl Piad es un joven de h√°bitos simples, que piensa que le gusta la rutina‚Ķ hasta que se descubre cada d√≠a haciendo algo distinto. Un lector empedernido que no puede vivir sin caf√©, amante de los videojuegos, el c√≥mic y las siestas largas. Animalista convencido y orgulloso due√Īo de un cocker spaniel medio loco. Alguien que, a veces, necesita refrenar su cerebro para que no se desboque m√°s all√° de los l√≠mites recomendables; que tiene que obligarse a escribir, pero cuando lo hace disfruta como nadie el hecho de enlazar una letra con otra.