Bayamo


Evento Teórico Crisol de la Nacionalidad Cubana: una cita desde el escenario virtual

El pasado 17 de octubre dio inicio la XXIX Edición del Evento Teórico Crisol de la Nacionalidad Cubana, que se celebra anualmente en la ciudad bayamesa, con un amplio programa que incluye tanto actividades presenciales como sesiones de trabajo vía online, en provecho de las bondades tecnológicas.

Auspiciado por la Casa de la Nacionalidad Cubana —Centro de Investigación Cultural— el evento se desarrolló hasta el 20 de octubre, dentro de la Fiesta de la Cubanía y en celebración del Día de la Cultura Cubana. La actual edición estuvo dedicada al Centenario de Cintio Vitier, al bicentenario del patricio bayamés Francisco Vicente Aguilera, al aniversario 60 de la Campaña de Alfabetización y de Palabras a los Intelectuales.

El Crisol promueve el debate científico aglutinando a intelectuales de todo el país y mostrando el quehacer investigativo a través de la exposición de resultados académicos en las principales líneas temáticas de estudio a nivel internacional. El tema central versó sobre la Revolución cubana y los desafíos de la cultura, y su impacto en la génesis y evolución de las naciones. Se desarrollaron actividades de proyección virtual a través del Canal Cultural Videos Crisol, entre las que figuraron conferencias, paneles, presentación de libros, curso pre-evento, exposiciones, y foros interactivos online entre Casas Temáticas de promoción e investigación cultural.

Participaron además otras instituciones culturales y académicas del país: el Centro de Estudios Sociales Cubanos y Caribeños (CESCA) en la Universidad de Oriente, las universidades de Holguín, de Granma, de Cienfuegos, de Camagüey, la Central de Las Villas, la UNEAC en Granma, la Sociedad Cultural José Martí en Sancti Spíritus, la Escuela Provincial del PCC en Granma, la Casa de Las Américas, la Casa del Caribe en Santiago de Cuba, la Casa de Iberoamérica en Holguín, la Casa Iberoamericana de la Décima en Las Tunas y el Centro Provincial de Patrimonio Cultural en Granma.

La cita virtual dio espacio al aguzado debate de pensamiento crítico con cabida a un arsenal temático que va desde estudios de identidad y formación nacional desde el arte, la literatura, la historia y el cine, hasta las prácticas y dinámicas socioculturales en contextos comunitarios. Se presentaron alrededor de cincuenta investigaciones sobre pensamiento y política cultural cubanos, historiografía colonial y republicana, expresiones artísticas y literarias en el debate de lo nacional en Cuba, el Caribe y Latinoamérica, así como una nueva edición del Taller La construcción del ser cubano y sus relaciones con el Caribe: identidades, historia y cultura que preside el arqueólogo e investigador José Manuel Yero Masdeu.

Una de las actividades que será colofón en esta nueva entrega del Crisol es el festejo por el 30 aniversario de fundación de la Casa de la Nacionalidad Cubana el 19 de octubre. Respecto a ello, la investigadora Liliana Alarcón Vázquez nos comenta:

Una de las celebraciones fundamentales dentro del evento teórico Crisol es el arribo de nuestra institución a sus 30 años de fundada, y para ello se tuvieron previstas una serie de actividades,  como fue la inauguración de la exposición fotográfica “Casa de la Nacionalidad Cubana: Crisol de nuestra identidad”.

En enero del presente año se dio inicio a una campaña por el advenimiento de nuestro aniversario que abrió con la firma de vínculos laborales con la UNEAC en la provincia y una muestra bibliográfica de la trayectoria científica institucional. A pesar de la complejidad de la situación sanitaria se realizó de forma virtual y con asiduidad mensual el espacio académico Aula de Pensamiento Cubano y Latinoamericano, con conferencias de reconocidos investigadores sobre temas de identidad latinoamericana y caribeña, y se llevó a cabo la XVIII edición de la Conferencia Científica “Nada tengo mientras no tenga patria”. De modo que el cierre de esta campaña, iniciada hace ya diez meses, se preparó el agasajo por todo lo alto como parte del evento teórico Crisol y dentro de la Fiesta de la Cubanía en Granma.


¡Sé bendito, Hombre de mármol!

La historia de Cuba, entre sus muchos héroes, ha perpetuado un nombre: Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo. Justo cada mes de febrero Cronos trae a la memoria el aciago recuerdo de su muerte, aquel 27 de febrero de 1874, el día que abandonó el espacio terrenal y que comenzó a vivir para siempre en la memoria del pueblo cubano. Han transcurrido desde entonces 147 años.

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Vuelve a sonar el rock desde la loma

Suena el rock metal en las redes sociales y anuncia la presencia de una de las citas más esperadas por los amantes del género en Cuba: el evento de promotores de rock “Rock de la Loma”, en su XVII edición.

Debido a la presencia de la Covid-19 en la isla, sus organizadores decidieron que el mismo transcurriera este año, del 25 al 27 de febrero de forma virtual, convocatoria a las que respondieron promotores, así como bandas nacionales y extranjeras.

Adán Matamoros Domínguez, presidente de la AHS en Granma, destaca la colaboración con el evento: “creamos grupos y canales en Telegram, Facebook, WhatsApp y YouTube, y por esas vías nos comunicamos con los directores de las bandas y ellos enviaron biografías, materiales y conciertos, por lo que esas aplicaciones constituyeron un medio para comunicarnos y actualizarnos de su quehacer.

Adán Matamoros Domínguez, Presidente de la AHS en Granma

“Participan alrededor de 20 grupos de siete países, entre ellos Costa Rica, Brasil, así como Trinidad y Tobago, por sólo mencionar algunos, además de los cubanos, el fuerte de la cita”, apunta el creador.

Uno de los que aportó a esta edición virtual del programa con conciertos y promociones fue el bayamés grupo de rock metal Inhibitors. Para su director, Luis Espinosa Rodríguez, el desarrollo en línea del mismo, también tiene sus beneficios.

Luis Espinosa Rodríguez, director del grupo de rock metal Inhibitors

“A pesar de la situación que atravesamos no se pierde, el evento ni la calidad que ha caracterizado las ediciones anteriores. Nosotros, como banda, también somos promotores del rock, porque lo hacemos de manera directa con música y, al realizar el evento en esta modalidad, se pierde lo presencial pero ganamos en promoción, porque tiene un alcance a nivel internacional a través de las redes.”

Conciertos, talleres, conferencias y conversatorios forman parte del programa virtual del Rock de la Loma, que transcurre desde Bayamo para el mundo a través de la página Vídeos Crisol Canal de la Cultura en Granma.

Némesis, Rising Ravens, Desgarramiento, Through the Glass, Lynchpin, Bennu y Cancerbero son algunos de los nombres que enriquecen su realización, proveniente de diversas regiones del país.

Estas nuevas formas de hacer que ha impuesto la presencia del nuevo coronavirus, hace que los organizadores del evento se planteen la posibilidad de extender lo virtual para ediciones venideras.

Yariel Castillo Landa, vicepresidente de la filial Granma de la AHS

Yariel Castillo Landa, vicepresidente de la filial Granma de la AHS, al respecto refiere: “Vamos a montar dos tentativas de programación, una presencial y la otra online para ver si el próximo año podemos realizar ambas modalidades, según se desenvuelva el tema epidemiológico.

“Pensamos invitar al menos siete u ocho bandas para el 2022, además de los invitados internacionales que ya evaluaremos las posibilidades de que puedan estar con nosotros.”

Surgido en el año 2004, el encuentro reúne por tradición a bandas y promotores del género, lo que ha convertido a esta urbe en una plaza fuerte y reconocida en el panorama rockero nacional.

Surgido por idea de Pavel Reyes Alfonso (entonces jefe de la sección de Música de la sede provincial de la Asociación Hermanos Saíz), apoyado por Yasmina Iglesias Nuevo (presidenta en aquel momento de la AHS en el territorio), la iniciativa nació tras la participación de ambos en el Festival Internacional “Caimán Rock”, de La Habana, a partir del debate que generó la presentación del disco recopilatorio Territorio Libre.

Allí aparece la idea de hacer un evento, en la Cuna de la Nacionalidad Cubana, relacionado con la música rock y metal, con la premisa de que fuera diferente al resto de los festivales que tenían lugar en la isla.

Preservar la historia del rock, debatir sobre su evolución y acercar al público a las nuevas propuestas desde el ámbito teórico y creativo, continúan siendo algunos de los objetivos de la cita, aunque esta vez sea desde el universo virtual.


Cantar a la Patria, no contra ella (+Videos)

Desde La Bayamesa, de Céspedes, Castillo y Fornaris, escrita en 1851, hasta Me dicen Cuba, en la que Alexander Abreu insertó, en medio del son trepidante, las notas del Himno de Bayamo, la Patria ha sido cantada una, diez, mil veces, en sus más limpias y entrañables esencias. Porque un pueblo con música en el alma expresa su sentido de pertenencia en el arte que mejor lo representa.

Contra esa tradición, permanentemente actualizada, se estrellará todo intento de pervertir sentimientos y erosionar convicciones mediante operaciones como la que, desde Miami –¡dónde si no!– hace pocas horas comenzó a circular.

No hay intenciones ocultas. El texto apuesta sin disimulo por la restauración capitalista y el derrocamiento del poder revolucionario. Al reseñar el lanzamiento, servido por los canales de comunicación al servicio de la subversión, la agencia EFE resaltó esos objetivos: «La canción es abiertamente contraria al Gobierno de Cuba y a sus políticas».

No hay argumentos, sino una retahíla de lugares comunes al discurso anticubano: una Cuba dictatorial donde predominan la mentira, la represión, la tortura; una dictadura sin apoyo popular («ya ustedes están sobrando, ya no les queda nada, ya se van bajando, el pueblo se cansó de estar aguantando»).

No hay siquiera el más mínimo atisbo de ingenio, ni una pizca de inteligencia en la burda conversión del lema Patria o Muerte, en Patria y Vida, título de la diatriba. Como si la defensa de la vida, de la libertad, de la resistencia, no encarnaran en la consigna que nos acompaña desde la despedida a las víctimas del sabotaje al barco La Coubre.

Tampoco sorprende la alianza de los protagonistas. Famosos, alguno que otro con talento formado en nuestro sistema de enseñanza –aunque se sabe que la fama y el talento no son sinónimos–, aupados por las corrientes de moda dentro de esa franja que se ha dado en llamar música urbana, tuvieron éxitos comerciales en Cuba.

Hasta que, deslumbrados por el afán de mayores réditos, seducidos por la farándula floridana vinculada a la industria anticubana, y con cuentas mal sacadas acerca de la capacidad de resistencia de los suyos ante las brutales embestidas del trumpismo contra nuestro pueblo, rasgaron sus vestiduras y evidenciaron la precariedad de sus principios éticos, si es que tuvieron.

Entonces, cómodamente instalados en Miami, comenzaron a vociferar, denostar, despotricar y reescribir sus historias personales. Uno de ellos borró de su memoria los versos que cantó en 2016: («regreso a la cuna que me vio nacer / regreso a ese barrio que me vio correr / lo que fui, lo que soy y seré por mi isla bella»); otro, como para no dejar dudas de su catadura moral, renegó de haber saludado en un concierto al Presidente de la República de Cuba («fue un error… sentía miedo»), y un tercero, alentado de seguro por un subidón alucinógeno, amenazó con venir a «dar machete» contra los gobernantes.

En esto último se emparenta con un invitado a participar en el show: el delincuente que en La Habana pidió a Trump «fuego, fuego y fuego pa’ que esto se acabe»: bloqueo e invasión contra Cuba. El fuego que en el video quema una bandera cubana. El fuego de la vileza con que intentan enlodar en la letra la memoria de Martí y el Che. El fuego contra la Patria, contra la vida.

Bueno será retener en el corazón las palabras escritas por Martí a un compatriota en 1886: «La Patria necesita sacrificios. Es ara y no pedestal. Se le sirve, pero no se la toma para servirse de ella». Y hacerlas acompañar por una banda sonora que incluya, entre otros temas, la Pequeña serenata diurna, de Silvio Rodríguez.


Casa de la Nacionalidad Cubana: crisol de identidad cultural

Se ha de contar la historia de Bayamo desde los albores del nacimiento patrio y como testigo inmarcesible de las remembranzas “cespedianas”. De esa savia histórica se nutre la Casa de la Nacionalidad Cubana, la más genuina institución promotora de la memoria de nuestras raíces identitarias como génesis de patriotismo.

Sobre los adoquines de la Plaza del Himno, se erige el patrimonial inmueble construido durante el siglo XXVIII, que sobrevivió al incendio de la ciudad el 12 de enero de 1869 y que aún conserva códigos de su arquitectura original que fuera escenario de los hechos históricos más importantes de la nación cubana.

Fundada un 19 de octubre de 1991, a petición del entonces Ministro de Cultura Armando Hart Dávalos, la Casa de la Nacionalidad Cubana desarrolla una labor científica de vital importancia en el arsenal de estudios que comprende el proceso conformador de la nación y nacionalidad cubanas. Desde múltiples áreas disciplinares de las ciencias sociales se cristaliza la herencia cultural de la historia patria y se fragua el rescate de la memoria documental.

Con motivo de celebrarse –el próximo mes de octubre– el XXX aniversario de creado este Centro de Investigación Cultural, se lanzó una campaña para homenajear, desde actividades académicas, la trayectoria científica institucional.

La estrategia comunicacional abarcará 10 meses (de enero a octubre), que incluye entre las acciones la realización de conferencias, paneles, firma de convenios con instituciones de vanguardia artística y centros de investigaciones, exposiciones, eventos teóricos, presentación de libros, conversatorios en centros de enseñanzas primaria y secundaria e intervención de proyectos en comunidades de la localidad granmense.

La campaña dio inicio este mes de enero con la presentación del libro “Cabildo y oligarquía en Holguín (1752-1833)”, del historiador Gerardo Licea, y con la inauguración de la exposición bibliográfica “Casa de la Nacionalidad Cubana: 30 años de producción historiográfica”, que recoge los resultados de trabajo investigativo concretado en publicaciones del período de 1994 a 2020, a través de las colecciones “Bayamo en el Crisol de la Nacionalidad”, “La Historia en la Palabra”, “Proyecto Memoria”, “Colección Crisol” y publicaciones en las revistas Granma, Ventana Sur, Excelencias y Sol de Cuba. Cerró el lanzamiento de la campaña con la firma de un convenio de colaboración con filial granmense de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba para afianzar vínculos laborales e involucrar directamente a los artistas al proceso intelectual.

El programa de actividades a realizarse en los próximos meses prevee la presentación en centros educacionales de la multimedia Comunidad Primitiva, del arqueólogo e investigador José Manuel Yero Masdeu, para estudiantes de quinto y noveno grado, y conversatorios con docentes y educandos sobre temáticas relacionadas con la representación iconográfica “cespediana”, la historia en el cine, la vigencia del pensamiento martiano antes los desafíos actuales y la cultura popular tradicional como rasgo de expresión identitaria.

Se efectuará el acostumbrado espacio académico mensual Aula de Pensamiento Cubano y Latinoamericano, con conferencias de reconocidos investigadores sobre temas que pretenden aunar y fusionar los diversos elementos socio-culturales que conforman la identidad latinoamericana y caribeña, incluyendo temas específicos vernáculos de religiosidad, cultura popular, arqueología, estudios de la criminalidad en el contexto republicano… todas conformadoras de una praxis hacedora de identidad nacional. El espacio también pretende rendir homenaje a dos instituciones homólogas en el quehacer científico de la nación: la Casa de las Américas en su aniversario 62 de fundación (28 de abril de 1959); y la Casa del Caribe, en los 39 años de creada (23 de junio de 1982).

En el mes de junio se efectuará la XVIII Edición de la Conferencia Científica “Nada tengo mientras no tenga patria”, dedicada al bicentenario del natalicio del patricio bayamés Francisco Vicente Aguilera, y que contará con la participación de investigadores de todo el país, sesionando las ponencias en paneles científicos que se llevarán a cabo en modalidad virtual y presencial.

Dentro de las propuestas también se incluye la intervención en comunidades del territorio bayamés con proyectos didácticos en la enseñanza de la historia de Cuba; así como la inauguración de una exposición fotográfica virtual en el centro cultural Ventanas.

Culminan las actividades de homenaje en el mes de octubre, con la XXIX Edición del Evento Teórico Crisol de la Nacionalidad Cubana, que este año estará dedicado al centenario de Cintio Vitier, bicentenario de Francisco Vicente Aguilera, y a los aniversarios 60 de la Campaña de Alfabetización y de Palabras a los Intelectuales. 

Las tres décadas de fundación de la Casa de la Nacionalidad Cubana –institución promotora de los más genuinos valores de expresión sociocultural– constituyen motivo vasto para enaltecer su obra imperecedera en el arsenal de estudio de los cimientos históricos de un país. De esas mieles de cubanía se nutre, como símbolo de nuestra idiosincrasia y crisol de identidad cultural.

 


En Granma, fiesta virtual de pensamiento científico

A 152 años de la interpretación por vez primera del Himno Nacional, aquel 20 de octubre, sobre los adoquines de la otrora Plaza de la Iglesia Mayor San Salvador de Bayamo (hoy Plaza del Himno) llega la Fiesta de la Cubanía. El año 1994 marca la génesis del festejo de cubanía, a propuesta del entonces Ministro de Cultura Armando Hart Dávalos, con motivo del histórico suceso que marcaría para siempre la historia de la Patria.  

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“Cada cubano tiene un Martí dentro”

En aquel mundo abstracto, donde es capaz de engendrar las más disímiles sensaciones desde la duda o la afirmación, Raylven Friman laminó de acero a José Martí con la misma fortaleza que se les agiganta en el pecho a los cubanos.

Unos 14,50 metros de alto por 7,50 metros de ancho totalizan las dimensiones del monumento, único emplazado en ese formato dedicada al Apóstol en Bayamo, una ciudad que avistó de “alma intrépida y natural” como reza en lumínico la esfinge.

“Se me ocurrió lo del rostro porque buscaba algo muy sobrio y realmente fuerte. Esa imagen es la que más conocemos, entonces a esa traté de darle fuerza.

“Se trató de buscar un material que le diera perdurabilidad, que la composición de las letras figurara una tipografía manuscrita en correspondencia con los colores de la bandera, tratando de dar sobriedad a la pieza”, precisa Friman.

No obstante, su poca experiencia en el trabajo con metal y las luces, una marcada tendencia por estos días, constituyó a la vez un desafío, aparejado a una pieza que rompió con el arte figurativo que le apasionó desde alumno en la Academia de Artes Plásticas de Las Tunas.

Martí, pieza escultórica inaugurado el 30 de diciembre de 2019/ Ibrahin Sánchez

En la ocasión, el joven granmense no solo concebía de manera habitual en sus trabajos figurativos funcionales el diseño, sino que se adentraría en la nueva meta de redescubrir de cerca la conjugación entre el acero y la luz.

En ese paso fue indiscutible, para desdoblar las varas de hierro en un antojo de creación propiamente, el enlace con Osdanis Antúnez Roselló, y su grupo de creación Divo, adscripto al Fondo Cubano de Bienes Culturales.

“Tienes que combinar la parte tuya creativa con la manufactura que esa persona tiene. Estoy muy agradecido de trabajar con ese equipo. Ellos saben mucho del trabajo de la materia, es decir de hacer una silla, un mueble, que armar una obra que lleva contenido artístico.

“El proyecto se empezó a gestar en octubre (2019). Cuando se aprueba, a partir de noviembre, se comienza a trabajar al entrar en el taller”, detalló.

Las líneas esta vez no precisaron el lenguaje figurado ni los colores se combinaron atractivamente sobre el lienzo. Prefirió el urbanismo, una tendencia retomada para no solo acercar el público al arte sino para hacerlo partícipe de la creatividad.

La pared en blanco de un edificio y chapas de metal fueron el tapiz para moldear en exquisita semejanza el ímpetu de la mirada que emana del rostro del Héroe de Dos Ríos en una arteria que crece desde lo moderno, llena de simbolismos culturales e histórico, el Prado bayamés.

En el Martí de Friman, con un tono serio en su rostro, se advierte la sabia mirada al futuro del más universal de los cubanos, la reflexión temprana, o encuentras la firmeza moldeada en el alma de un patriota digno de su tierra, y acapara la atención entre La Bayamesa y otros íconos de la Cuna de la Nacionalidad Cubana.

Cada mañana, desde el cercano 30 de diciembre de 2019, cuando el sol le descubre, anida en el universo la sospecha de que “toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz.”

“Mi vínculo con Martí es como el de todo cubano. Creo que cada cubano tiene un Martí dentro”, afimó.


El Rey del Changüí vuelve a sonar los timbales

Con una sonrisa escondida entre sus labios, Elio Revé (1930-1997) hace sonar los timbales y al unísono indica el camino de la música cubana, eternizándose desde el cerón en la memoria de todos.

El museo bayamés de la cera es ahora el escenario perpetuo del conocido Rey del Changüí que el Día de la Cultura nacional “regresó” con los acordes que se desprenden de la anécdota y el verso musical y, sin pretenderlo, robó lágrimas, sonrisas y reflexiones.

Frente a él, sus seguidores, amigos de desafíos y fortunas “cantan” las dulces melodías emanadas de su alma en hechos y desnudan recuerdos de tenacidad que archiva un historial de méritos y reconocimientos.

Tras caer el manto que le abriga, lo extraordinario y bello de las palabras asombran pupilas con el rejuego del pasado y el presente, de lo vivo y lo ausente.

Son 70 años, arropados en una guayabera, que una que otra vez lució en sus espectáculos, y un pantalón gris ceñido a su cuerpo –muy propio de su estilo y cubanía–, donados por la familia con el ánimo de contribuir a la majestuosidad de una obra excepcionalmente lograda.

Elito Revé, hijo a la izquierda, y Cándido Fabré. Foto: Luis Carlos Palacios Leyva.

Papá Changüí parece despertar una nueva década de sentimientos dentro de su carrera artística, desde el retrato de su humildad y la sinceridad de la mirada no se consigue menos que el mérito del cariño popular, ese que se ganó mediante la creatividad.

Elito (hijo), su mejor seguidor, palpita de emociones y resume en el original ¡Uea!, símbolo del Charagón que hoy comenda.

Rafael Lara no se reserva la intimidad en medio de tanta gente que asiste al convite y saca de sus crónicas un pasaje inolvidable.

“Revé fue a La Habana para hacer conocer o implantar el Changüí, acto fallido, porque el chachachá era el dueño de América y había que esperar, pero Revé era muy paciente y esperó 10 años y nació el chan guisé”, contó como preámbulo en la cita.

Mientras, con un orgullo que le empujó el llanto fuera el sonero mayor Cándido Fabré siente aún las tantas veces que le abrazó, confió en el talento incipiente y le dijo “te quiero”.

El regocijo terminó por multiplicarse y  ada palabra al aire encontró imborrables huellas, porque papá Changuí vuelve a sonar los timbales.