Ganas de crear, el mejor combustible de la cultura

A 2023 podemos cargarle muchos pesares, pero hay, al menos, una alegría que los desdibuja: en estos 12 meses la Cultura volvió a tomar los principales escenarios de la provincia y, si bien las carencias económicas y los presupuestos no la dejaron florecer en todo su esplendor, el plan de eventos se concretó en su mayoría, y la vuelta a la normalidad fue una sensación más certera y sostenible, después del desafío de retomar el ritmo en 2022.

Tampoco estuvo exento de insatisfacciones acumuladas, entre ellas, el Teatro Principal, cerrado a cal y canto, y pagos demorados para muchos de los que han sostenido con más ímpetu las propuestas en las carteleras. Sin embargo, también fue una etapa en la que el Movimiento de Artistas Aficionados se lució, con mayor presencia y activismo, y en la que el trabajo comunitario obligó a sumar factores y voluntades para llegar a esos rincones donde todavía un payaso causa sorpresa, y un grupo musical saca a la calle hasta a los más ancianos.

Volvió la Asociación Hermanos Saíz (AHS) a llevarse los aplausos por su capacidad organizativa y la voluntad de hacer, incluso, cuando parecía menos probable; así como por la gestión eficaz de los preparativos previos al IV Congreso de la organización.

Así, llegaron Estrofa Nueva, con su noble empeño de homenajear al Apóstol; Somos Abril, con puestas en escena pensadas para público adolescente; y Trovándote, con voces jóvenes y otras consagradas, que hicieron de este género disfrute común desde el centro del país. Asimismo, los Juegos Florales y la entrega del premio Poesía de Primavera confirmaron la valía de la literatura hecha por noveles autores, y la capacidad del certamen para renovarse con un diseño atractivo para los diferentes tipos de público.

 estrofa

En el verano, la brigada Luis y Sergio Saíz se activó, reuniendo a los artistas más entusiastas y comprometidos, para llevar a lo largo y ancho de la provincia una representación de las distintas manifestaciones artísticas; mientras que Todo X el Arte y la Cruzada Cultural Siguiendo La Trocha fueron otro coctel indispensable en la cartelera.

 

Como cierre inmejorable de cualquier esfuerzo, estuvo la elección de Santa Masiel Rueda Moreno como vicepresidenta nacional de la AHS, mérito conquistado de manera indiscutible por la labor desplegada desde aquí, tanto que Ciego de Ávila pudo colocarse en el mapa de la creación joven del país, a la altura de las de mayor empuje.

Otro de los eventos de lujo que en 2023 superó horizontes y se confirmó en la preferencia del público fue el Piña Colada, que en esta oportunidad celebró los 20 años con una nómina de primer nivel, la cual reunió a artistas de la talla de Buena Fe, Karamba, Daya Aceituno y la Banda de Conciertos de Boyero, el Dúo Iris, Havana D’ Primera y Vania Borges. Cada noche la Plaza Mayor General Máximo Gómez Báez y el resto de los escenarios dispuestos acogieron descargas y conciertos en un maratón de música que le puso banda sonora a la madrugada citadina.

Con igual alegría se recibió la primera edición del certamen internacional Danzar en Casa, el cual planteó el ambicioso objetivo de reavivar el camino de la danza profesional. Durante una semana compañías casi anónimas de este lado del pedraplén como ALarte, Art Nova, Metanoia y Danza de los Placeres, que deleitaron al público con espectáculos diversos y coherentes, exponentes de diversos estilos y tendencias, con énfasis en lo contemporáneo.

 danza

Los 40 años del Museo Provincial Coronel Simón Reyes Hernández fueron una fiesta celebrada, a lo grande, desde el Centro Provincial de Patrimonio Cultural, que sigue apostando por divulgar la historia y realzar el rol de estos sitios en la sociedad.

Con esta dinámica se reinauguró el Museo de Venezuela con nuevas salas y otras prestaciones: y se culmina el montaje de la museografía y la museología en el de Florencia, los cuales habían permanecido cerrados por años. Además, en conmemoración al aniversario de la demarcación del hato de Ciego de Ávila, la distinción Ornofay honró a personalidades e instituciones con una obra destacada a favor de la cultura.

A 446 años de la demarcación del hato de Ciego de Ávila, la historia fundacional y la amalgama cultural que nos distingue volvieron a ser recordadas en una ceremonia sencilla y emotiva, que tuvo como carta de presentación buena música y, como cierre dorado, la entrega de la Distinción Ornofay, que rinde homenaje a quienes han dedicado una vida al rescate, conservación y difusión del patrimonio cultural avileño.
 

Las celebraciones por los 75 años de la orquesta Intermezzo fueron un desafío que puso en la palestra la necesidad de homenajear a la más longeva agrupación del territorio, defensora de lo más ilustre del pentagrama cubano, y, a su vez, reconocer el legado del insigne músico avileño César Alberti. La cita fue un éxito que marcó un precedente y el compromiso de volver por sus fueros.

Tan importante como esto fue la puja por que el Festival Al Son del Gallo Pío Leyva in Memoriam se diera. El empuje de Andrés Hernández Font y de su equipo de trabajo hizo posible que este género cubanísimo se escuchara alto y claro desde Morón.

Fueron aplaudidas a plenitud las noticias de la nominación de la Banda de Conciertos avileña a los Premios Cubadisco 2023, en la categoría de Antología y Versiones, con el material fonográfico Rapsodia para mi ciudad; y la de FanmZetwal a los Grammy Latinos, en la categoría Mejor Video Musical/Versión Larga, con el documental FanmZetwal, Una historia de vida y milagros.

En este lapso, Musicávila y Artex mantuvieron su condición de Vanguardia Nacional; en un esfuerzo extraordinario la feria de artesanía Arte para Mamá llenó las vidrieras de las tiendas; y más allá de nuestras fronteras llegó el talento avileño con Telón Abierto, al competir en el Festifolk 2023; y una delegación de artistas invitados al Festival Folclórico Internacional de Veracruz Inspirarte.

La literatura se mantuvo entre las manifestaciones artísticas más prolíficas, destacando la calidad de las propuestas, la iniciativa de los escritores, y la Feria del Libro y la Literatura como un fenómeno cultural imprescindible, por más que las estrecheces hayan menguado el alcance de la cita.

Este gremio disfrutó, con creces, el premio de Eduardo Pino en el concurso Regino E. Boti; y los de Yasmani Rodríguez Alfaro, quien ha cerrado el año con una racha de galardones que avalan los valores de su obra.

En el área de las artes visuales, las exposiciones personales llenaron las galerías, aunque siguen siendo menos de las deseadas. Pedro Quiñones Triana, Osiel Cordovés y Omar Rodríguez Santos estuvieron a la delantera; mientras que el evento Entorno, con su propuesta ambientalista desde el arte, recobró bríos y durante tres días reunió aquí a ilustres paisajistas, que captaron sobre el lienzo diversas imágenes de la ciudad y sus paisajes.

Quizás hayan sido las artes escénicas las de más corto vuelo en estos 12 meses, obligadas a permutar el confort del tabloncillo por el trabajo comunitario. No obstante, Teatro Primero mantuvo el acostumbrado Molinos de Cuentos y estrenó Zapato sucio, basada en un clásico de la dramaturgia cubana de la autoría de Amado del Pino; y Polichinela trajo a escena la obra Bebé, la primera bajo la dirección general del actual director Rafael González.

 
Si fuéramos supersticiosos, diríamos que fue un mal agüero para el éxito la ausencia, por problemas de salud, de Rafael González Álvarez en el estreno de Bebé, la primera pieza de Polichinela bajo su dirección general y esperada desde hace meses por el público.

Periódico Invasor·Ailén Castilla Padrón

También se respiró regocijo con el premio de la joven María Karla Rodríguez Hidalgo en el concurso de tonadas Carlos Escalona, en el calendario de la Jornada Cucalambeana; con el Premio Mundial César Vallejo 2023, otorgado por la Unión Hispanomundial de Escritores a Larry Morales; y con el Premio Nacional Violeta Casal de Locución, entregado a Juana María García Marrero.

Si de algo podemos enorgullecernos es que las fiestas del Bando Rojo y Azul de Majagua hayan vuelto a brillar; y que el Festival Silencio Azul, de Morón, siga siendo un espacio para prestigiar al género canción y a voces noveles del territorio.

Está claro que no todo cabe en estas líneas, y que otras serán insuficientes para contar los desvelos que rodean a la creación y los esfuerzos para apretar la ecuación de ingresos y gastos que sostiene a la Cultura, pero a la larga nos queda el mejor combustible para arrancar 2024: los artistas y sus ganas de hacer.

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