La ciencia ficción nos ayuda a comprender cosas de este mundo

Mientras la pandemia a√ļn azota al mundo, el escritor Denis √Ālvarez Betancourt comparte su tiempo entre dos grandes pasiones: la ciencia y la escritura. Como autor y como lector, no son pocas las historias que ha regalada al lector cubano y, ocasionalmente, al lector de otras fronteras geogr√°ficas. Adem√°s, como hombre de ciencias, Denis es en estos momentos parte de un equipo que lleva adelante el desarrollo de uno de los candidatos vacunales contra la covid-19. Esta esperanza podr√≠a, en un futuro no tan lejano, desterrar la pandemia de nuestras vidas y hacernos volver a la normalidad tan deseada. Visto as√≠, en estos momentos Denis se asemeja mucho a uno de esos h√©roes de las sagas de ciencia ficci√≥n y fantas√≠a que acompa√Īan sus lecturas y escritura. De la distop√≠a a la esperanza hay un largo camino, que siempre comienza con un primer paso.

Luego de no pocos a√Īos de historia del g√©nero fant√°stico en Cuba, en tu opini√≥n, ¬Ņcu√°les han sido sus mayores logros y desaciertos?

El mayor logro sin dudas est√° asociado a insertar lo fant√°stico dentro de lo que podr√≠amos llamar literatura cubana. Somos una naci√≥n de extraordinarios poetas, el g√©nero m√°s universal y reconocido desde el siglo XIX, revisemos si no los nombres m√°s ilustres y premiados. En la novela costumbrista, la cr√≥nica, el teatro tambi√©n se pueden identificar grandes escritores y obras. El g√©nero fant√°stico, en cambio, qued√≥ rezagado a pesar del gran legado africano (quiz√°s por el secretismo propio de las sectas y la discriminaci√≥n del negro y de todo lo que proven√≠a de ellos) y de las leyendas del campo tan bien investigadas por Feij√≥o. Se fij√≥ el criterio de que es algo menor y poco riguroso, y no se etiquetaron como fant√°sticas obras que evidentemente lo son ‚ÄĒincluso Carpentier y su ‚Äúrealismo m√°gico‚ÄĚ. No decimos, por ejemplo, que Onelio Jorge Cardoso es un escritor de fantas√≠a, pese a que escribi√≥ un cuento como ‚ÄúEl caballo de coral‚ÄĚ. Los g√ľijes, la Luz de Yara, las curas m√≠sticas con agua o los patakines cayeron en la categor√≠a de folclor.

Estos temas fant√°sticos fueron bien acogidos en la literatura infantil, resguardo defendido a capa y espada por escritores que reforzaban la identidad nacional por encima de obras tipo Walt Disney, de donde nos llegaban las otras influencias del g√©nero, al menos en mi generaci√≥n. La reconocida como fantas√≠a heroica, asociada mucho a las tradiciones n√≥rdicas y celtas con dragones, elfos, dioses, etc., no tuvo y apenas tiene una repercusi√≥n nacional hasta quiz√°s esta √©poca, aupada por el bombardeo medi√°tico de animados, pel√≠culas y series y, por qu√© no decirlo, la incre√≠ble labor de Da√≠na Chaviano y compa√Ī√≠a, que trajo a Tolkien al p√ļblico masivo all√° por los 80¬īs.

En el caso de la ciencia ficci√≥n (CF), que en general es de menor masividad ya que se requiere entrenamiento para asimilar este tipo de literatura, debe resaltarse la persistencia de autores que permiten hablar hoy de un estilo de CF propio, que asimil√≥ las tendencias mundiales y que se aplatan√≥ con mucha creatividad. Ha pasado por fases sinusoidales que, seg√ļn mi parecer, dependen de las tendencias editoriales a la vez que de las econ√≥micas. A un inicio digamos rom√°ntico, asociado a Verne, H.G. Wells o Poe, sigui√≥ un boom que dependi√≥ de las influencias sovi√©ticas y de la ‚Äúbonanza econ√≥mica‚ÄĚ, ya que las obras importantes del g√©nero del mundo occidental apenas llegaban y eran un coto exclusivo para algunos aficionados. La ciencia ficci√≥n sovi√©tica que entraba a Cuba con bastante asiduidad marc√≥ diferencias en el abordaje del g√©nero respecto a otros cultivadores en Am√©rica Latina. Debe resaltarse el inter√©s por la ciencia que se gener√≥ en el pa√≠s en los finales de los 70 y durante toda la d√©cada posterior, tambi√©n por influencia sovi√©tica. Eso, aunque parezca obvio, no siempre se considera al tratar de explicar los vaivenes de este tipo de escritura en el pa√≠s. Aqu√≠ podemos ubicar nuevamente a Da√≠na y compa√Ī√≠a que cultivaron tambi√©n el g√©nero con tintes fant√°sticos y po√©ticos no tan asociados a la variante dura.

En los 90¬īs cay√≥ nuevamente aunque sobrevivi√≥ principalmente con el ciberpunk, un per√≠odo heroico sin apoyo editorial y en condiciones econ√≥micas dif√≠ciles que condicionaron la existencia de los fanzines y las publicaciones por correo. Finalmente, la etapa actual donde el esfuerzo de autores como Ra√ļl Aguiar y Yoss, entre otros, ha sido sustancial en la formaci√≥n y est√≠mulo al g√©nero, unido a la creaci√≥n del Centro Onelio que cataliza a autores interesados en este tema, m√°s el apoyo editorial de Gente Nueva, que dicho sea de paso ha acompa√Īado a estos g√©neros desde siempre. No demeritar a Juventud T√©cnica de Abril, que mantiene el concurso de cuento y algunas publicaciones.

No abundo en el terror, tercera pata de esta mesa de literatura, si se quiere discriminada porque, al menos en mi conocimiento, está menos reverenciado todavía y después de Oscar Hurtado no tengo mucho conocimiento sobre el tema, pero me parece un género de menor producción.

De todas formas, que se publique una colecci√≥n como √Āmbar, se mantengan concursos como el ‚ÄúOscar Hurtado‚ÄĚ y los talleres literarios, y seamos un grupo amplio de autores que funcionan como un n√ļcleo cooperativo son tambi√©n grandes logros de los √ļltimos tiempos.

De los desaciertos, en los √ļltimos a√Īos, y con ello me refiero al siglo XXI, debo decir que surgieron muchos escritores, no todos con la profesionalidad suficiente. Si bien el resto de los g√©neros tienen este mismo problema, al ser menos masivo y los decisores no apoyar el g√©nero en sentido general, se nota y se amplifica el criterio de literatura no seria. Muy pocas obras de estos g√©neros fant√°sticos se presentan a los llamados concursos, digamos, de ‚Äúalto nivel literario‚ÄĚ como el Carpentier o el Casa de las Am√©ricas. En cambio, arrasan en los David y en general los concursos que promueve la AHS. Puede y ojal√° sea un s√≠ntoma de futuro.

La promoci√≥n editorial depende de personas con un inter√©s en el g√©nero y no de una pol√≠tica editorial, que debe ser lo correcto si de promover la diversidad se trata. Se debe convencer a decisores de pol√≠ticas culturales insert√°ndose en las organizaciones tipo UNEAC, consejos editoriales, AHS (aunque en este √ļltimo caso hemos tenido mejor suerte), Casas de Cultura, etc. Como no todo es de afuera, se necesita tambi√©n un compromiso con el g√©nero, sin dejar de escribir otros, por supuesto. Yo no creo que los escritores deban ser ‚Äúpuros‚ÄĚ, aunque estos existen y muy buenos. Los g√©neros se asocian a temas que se abordan con pautas determinadas para trasmitir ideas, sentimientos, experiencias, y el escritor tiene la potestad de escoger. Quiz√°s ya no escriba fantas√≠a, pero se puede apoyar el g√©nero de muchas formas consider√°ndolo lo que es: parte de la literatura.

Otro error es que al seguir el llamado mainstream, se peca entonces de falta de originalidad. Casi todos los d√≠as se tiene una serie, mu√Īequito, videojuego, que trata de fantas√≠a y CF en TV o computadora. Eso impacta en los j√≥venes y los que tienen inquietudes literarias, quienes tratan de copiar estas f√≥rmulas. Normal, pero debe ser compensado con un espacio de buen aprendizaje. Exhortarlos a leer buena literatura, o al menos a leer. Darles herramientas para que logren una superaci√≥n continua, multiplicando los talleres y que no solo exista el Centro Onelio en la capital.

No s√© c√≥mo este tipo de literatura es manejada en los c√≠rculos acad√©micos como el ISA, por ejemplo, o las universidades. Hay un vac√≠o de ensayos cr√≠ticos, en general para toda la literatura pero m√°s a√ļn para estos g√©neros. A veces hay problemas hasta para hacer las rese√Īas de las contraportadas de los libros. Sin esa retroalimentaci√≥n no hay desarrollo posible.

Otro desacierto es la poca interacción entre las provincias. Aunque Espacio Abierto trata de contactar con escritores fuera de La Habana, la incomunicación afecta por el tema de la difusión y la necesaria confrontación entre escritores de un mismo género en el país. Como género minoritario, si se quiere, debe fomentarse una unidad lo más fuerte posible para derribar esos prejuicios con este tipo de literatura. Ese es el principio de toda minoría que quiera que se le considere a escala nacional.

Pudiera comentar otros desaciertos referentes, por ejemplo, a la actividad promocional extrafronteras, los problemas de traducción, las publicaciones en el extranjero, la comercialización de libros y otras, pero quiero darle el mismo peso a aciertos y desaciertos.              

En la actualidad, eres coordinador del Taller Espacio Abierto, ¬Ņqu√© nuevas coordenadas y horizontes se abren para dicho Taller luego de una d√©cada de vida?

Espacio Abierto sigui√≥ una tradici√≥n de talleres sobre el g√©nero que se remonta ya a casi 40 a√Īos, desde el ‚ÄúJulio Verne‚ÄĚ. Es algo interesante porque creo que el movimiento de talleres literarios sufri√≥ un colapso importante en todas las manifestaciones de la literatura. Pero en este caso, quiz√°s por el contacto intergeneracional creado en torno al g√©nero, que en un momento se centr√≥ en pocos representantes para su persistencia y estos a su vez estaban ‚Äúcriados‚ÄĚ en talleres, hizo que se mantuviera esta variante de intercambio y superaci√≥n como el m√©todo m√°s apropiado para los que se incorporaban. Era una necesidad, que se tradujo en refundarlo una y otra vez. Aunque con distinciones y m√©todos distintos, se puede considerar que es un solo taller desde el inicial y siempre existieron uno o varios escritores que se transfirieron de uno a otro a lo largo de los a√Īos. Compartir con Bruno, Gina, Agust√≠n, Yoss, Ra√ļl, Encinosa, al menos para m√≠, afirma esa continuidad. El taller ha tenido etapas de inactividad absoluta, pero existe un n√ļcleo que lo mantiene vivo y por ahora con el mismo nombre. Sigue siendo una necesidad para los nuevos escritores; para los viejos es la necesaria confrontaci√≥n.

El evento y concurso ‚ÄúOscar Hurtado‚ÄĚ, realizados con el esfuerzo personal de todos, cubre la promoci√≥n ausente en los medios oficiales. Antes de la pandemia est√°bamos buscando aproximarnos a las instituciones, apoyar a los escritores del interior, fomentar una variante m√°s recreativa del evento anual, pero eso qued√≥ truncado por la detenci√≥n de las actividades culturales. En esta situaci√≥n se ha tratado de establecer plataformas digitales que lo mantengan en actividad, hay una p√°gina web, grupos de WhatsApp, etc. Reconozco que por mis limitaciones tecnol√≥gicas no uso mucho esas variantes. Pero siempre veo el taller como el espacio abierto para mantener la idea viva y por eso lo defiendo y lo apoyo. Hace poco tuvimos una muestra de lo necesario que es: fue en el primer taller despu√©s de la apertura donde por poco nos botan de la sede en la Casa de Cultura ‚ÄúMirta Aguirre‚ÄĚ, por la cantidad de gente, pero eso nos dur√≥ poco desgraciadamente. Espero que se reanude todo pronto.

A cuatro manos con tu hermana Yadira √Ālvarez se escribi√≥ el libro Historias de Vitira. M√°s all√° del v√≠nculo biol√≥gico que los une, ¬Ņqu√© intereses escriturales comunes vertieron en esta historia?, ¬Ņexisten planes de volver a escribir alg√ļn proyecto juntos?

Yadira, lo digo una y otra vez, es mi principal aporte a la literatura cubana. Sin excluir a pap√°, mam√° y abuela, por supuesto. La llevaba a las Ferias del Libro en la Moderna Poes√≠a, en aquellos inicios que ya casi nadie recuerda. Lamentable, por cierto, el estado de esa librer√≠a ic√≥nica de los que amamos la literatura. Le compraba libros casi todos los d√≠as y su entrada al Onelio fue porque encontr√© la convocatoria y se la llev√©. Provenimos de una familia de maestros e incluso mi abuela materna, sin formaci√≥n escolar casi, le√≠a much√≠simo. Eso nos acerc√≥ a un h√°bito de lectura sin preferencias: se le√≠a de todo. Realmente no nos parecemos en los temas que afrontamos a la hora de escribir, en lo puramente literario quiz√°s s√≠, aunque ella maneja la teor√≠a y el lenguaje mucho mejor que yo. El tema inicial era interesante y eso hizo que la convocara para hacer historias sobre Vitira, o mejor dicho Viganella, pueblo real de los Alpes italianos con una ubicaci√≥n especial donde el sol no llegaba y deciden poner un espejo. Fue como un juego de variaciones sobre un tema. Despu√©s me di cuenta que apenas es distinguible qui√©n de los dos escribe as√≠, parece que entramos en comuni√≥n ‚Äúgen√©tica‚ÄĚ. Pero por ahora no tenemos planes de repetir algo como eso, quiz√°s en un futuro si encontramos un tema adecuado de inter√©s de los dos. Compartimos muchos gustos, as√≠ que algo aparecer√°.

¬ŅCu√°n relevantes han sido para ti las alianzas con escritores que cultivan el mismo g√©nero que t√ļ?

Muy relevante, se aprende mucho en el intercambio y adem√°s sirve para inspirarte. Te actualizas de lo que est√° pasando y de lo que se est√° pensando. Compartimos libros y recomendaciones de t√≠tulos y autores, de series y pel√≠culas. Pero m√°s importante a√ļn, conocemos de motivaciones, historias personales, logros e insatisfacciones. A veces hay desacuerdos, pero lo podemos solventar conversando y confrontando ideas y experiencias.

Espacio Abierto ha contribuido mucho por su concepci√≥n de o√≠r y dejar opinar a cualquiera que se acerque, sin restricciones salvo el g√©nero. Conocer a personas que comparten tus mismos intereses es reconfortante, te das cuenta que no eres un bicho raro y que lo que te apasiona tambi√©n apasiona a otros seres. Es encontrar, dentro de lo diverso, tu pedacito com√ļn. Soy cient√≠fico as√≠ que puedo entender la estad√≠stica un poco y podemos decir que es, dentro de la distribuci√≥n, tu cl√ļster espec√≠fico. Tambi√©n puedes lograr apoyos que se pueden traducir en publicaciones, la meta dorada de los escritores, y m√°s a√ļn en Cuba que tenemos tantas dificultades.¬†

En el dist√≥pico mundo que vivimos, ¬Ņpor qu√© continuar escribiendo ciencia ficci√≥n?, ¬Ņpara qu√© leerla?

La ciencia ficci√≥n abre mentes, instruye, entrena la creatividad. Tambi√©n contribuye a comprender cosas de este mundo. Dije anteriormente que se necesita entrenamiento para leerla, pero cuando te sumerges puedes encontrar mucho de filosof√≠a, de ciencia real y de esperanza. Te hablo de la buena ciencia ficci√≥n, la de ahora y la de siempre. No he le√≠do nada m√°s deslumbrante en su fantas√≠a que Las Cr√≥nicas Marcianas, ni nada m√°s filos√≥ficamente aterrador que Frankenstein. Cuando se logra el llamado ‚Äúpacto ficcional‚ÄĚ con el lector para que acepte que se puede montar en una estrella sin quemarse, se pueden trasmitir ideas muy revolucionarias y, al menos yo, al escribir trato de conectar ese mundo al mundo real. A lo mejor existe, pero no conozco el escritor de ciencia ficci√≥n que viva en otro siglo u otra estrella, quiz√°s alg√ļn viajante del tiempo camuflado. Todos escriben aqu√≠ y ahora, as√≠ que escriben sobre este mundo aunque ubiquen sus historias en otros planetas, en otros tiempos o en futuros post-apocal√≠pticos.

Es por eso que no creo en subg√©neros. Puede tener tanto de literatura como el realismo m√°gico, la novela hist√≥rica o una obra de teatro y ser a la vez fant√°stica y actual, quiz√°s incluso m√°s actual porque hay que dar un basamento casi cient√≠fico, casi l√≥gico, y adem√°s hacerlo cre√≠ble siendo una fantas√≠a. Cuando aparece un drag√≥n ya el lector sabe que leer√° algo siempre inexistente, pero si aparece una nave positr√≥nica s√ļper lum√≠nica el lector pensar√° en algo inexistente pero posible, y obligar√° entonces al escritor a explicarle si no ha le√≠do nada de eso antes. Por eso es importante el entrenamiento.

Eres un autor que ha tenido una presencia bastante continua en las din√°micas de las antolog√≠as. ¬ŅQu√© beneficios puntuales han tra√≠do, para m√°s de una generaci√≥n de escritores, el hecho de asociarse a trav√©s de un proyecto literario?

Las antolog√≠as contribuyen a darte a conocer pero, m√°s que eso, dan la posibilidad de publicar. Los escritores necesitan que se le publiquen, porque es la √ļnica manera de que se conozca su obra en un c√≠rculo m√°s amplio que el suyo habitual. Despu√©s que se le rese√Īe para tener la contrapartida cr√≠tica y saber si est√° bien o mal. Los que como yo escriben corto ‚ÄĒme cuesta llegar a las 15 p√°ginas en un cuento‚ÄĒ, no tenemos mucho tiempo para dedicarnos a la literatura como quisi√©ramos, y agrupar tantas historias como para hacer un libro propio completo lleva mucho tiempo. Me tard√© casi tres a√Īos en completar Llueven piedras en el valle del Alquim, para no hablar del tiempo que transcurri√≥ hasta su publicaci√≥n este a√Īo.

Las antolog√≠as, en cambio, tienen una din√°mica m√°s r√°pida. Pongo el s√≠mil de la m√ļsica: sacas el single para ir adelantando con el p√ļblico y despu√©s el DVD. Tambi√©n te impone retos: al proponerse un proyecto, tratas de cumplir y te pruebas con un tema, algo as√≠ como una literatura a pedido, a veces escabroso y complejo como en la antolog√≠a Sexbot. Sexo en clave de CF. Lo otro es el acceso a las editoriales. Los antologadores tienen contactos que canalizan tu obra y se encargan de tareas tales como la impresi√≥n, los contactos con los revisores, etc. Parte de la pincha que no te toca y, si est√°s apretado con el trabajo‚Ķ bueno. Los talleres siempre terminan en una antolog√≠a y eso tambi√©n motiva a los integrantes. Recuerdo de los viejos tiempos Contacto, con un listado incre√≠ble de autores como Da√≠na Chaviano, Eduardo del Llano, Ra√ļl Aguiar, Alberto Serret, entre otros. Y del ‚Äúayer reciente‚ÄĚ a Hijos de Korad, con un listado que se consolida con Elaine Vilar, Yonnier Torres, Yadira √Ālvarez. Es como un sello hist√≥rico: pasamos por aqu√≠ y dejamos huella. Tambi√©n es una carta de presentaci√≥n, los escritores noveles quieren tambi√©n estar en una antolog√≠a. Recientemente sali√≥ E.A Vol. 1 con Abel Roblejo, Daniel Burguet, con muchos de los recientes participantes del taller. Ah, finalmente, me vienen bien los 200 pesos del pago.

Del lenguaje literario de tus primeras creaciones a tu estilo actual, ¬Ņcu√°les han sido los cambios m√°s evidentes que percibes, a nivel est√©tico, espiritual y de forma?

Soy un escritor viejo, deb√≠ insertarme hace a√Īos en la ola de los 80¬īs, pero circunstancias personales no me lo permitieron. Escrib√≠a ciencia dicci√≥n cuando ten√≠a nueve a√Īos. Recuerdo todav√≠a una novela que perd√≠ que se llamaba El terror de los planetas y cada vez que veo la Estrella de la Muerte de ‚ÄúLa Guerra de las Galaxias‚ÄĚ pienso que Lucas encontr√≥ mi libreta‚Ķ Todo lo que escrib√≠a entonces era muy ingenuo y vinculado a la ciencia ficci√≥n sovi√©tica que devoraba en aquellas selecciones, no del Reader¬īs Digest, sino de literatura sovi√©tica que dedicaba anualmente un n√ļmero entero a la ciencia ficci√≥n. Tambi√©n exist√≠an muchos libros de la editorial R√°duga de gran calidad de impresi√≥n y portadas fabulosas. En aquel tiempo conoc√≠ a Iv√°n Efr√©mov, los hermanos Strugatsky, Aleksandr Beli√°yev. Se puede decir que ellos marcaron mi estilo, y no solo el m√≠o, el de muchos de los escritores de la √©poca.

Al retomar la escritura, impulsado por el curso de Universidad para Todos, g√©nesis del Centro Onelio, adquir√≠ un conocimiento b√°sico que intu√≠a como lector √°vido que soy. Tambi√©n el hecho que tuve una computadora a mi servicio. Pero no es lo mismo verlo que hacerlo: empec√©, si se quiere, por temas muy espirituales acerca de la vida y la muerte. Despu√©s me propuse escribir una serie de historias realistas que tuvieran un toque fant√°stico. Los intercambios con Espacio Abierto me permitieron afinar aspectos como las asonancias, el uso excesivo de adjetivos, los lugares comunes‚Ķ cosas que a√ļn no supero totalmente, pero en el releer constante se van mejorando. Eso es una de las cosas que defiendo y que aprend√≠ con los a√Īos. Tu historia madura en el tiempo con la lectura constante, y despu√©s se cierra y se deja reposar, exactamente como hay que hacer con la sopa: echas, revuelves, echas, revuelves y al final se deja reposar. Cuando abres la tapa, el olor no tiene nada que ver con lo que sentiste al empezar y entonces puedes decir: ‚Äú¬Ņrealmente fui yo quien la hice? Por favor, que alguien la pruebe‚ÄĚ.

Si me valorara como escritor, diría que soy pésimo al empezar a escribir, algo mejor al terminar, casi bueno al revisar. Ahora soy casi un viejo escritor y en consecuencia trato de dosificar más las historias, buscar trasmitir un mensaje, lograr que todo sea lo más lógico posible y, en lo que cabe, lineal argumentalmente.  

¬ŅCu√°les son tus principales referentes literarios?

Muchos. Si hablamos de CF nacional menciono a Agustín de Rojas; si es CF internacional me quedo con Ray Bradbury. De literatura en general, Gabriel García Márquez y Onelio Jorge Cardoso. Pero es una selección de ahora mismo y más de gusto que de técnica literaria. Leo de todo, incluso lo que aparentemente no es atractivo o tiene una calidad dudosa. Creo que de todo se puede sacar una idea, si te pones en el lugar del escritor y tratas de entender qué quiso expresar. A veces es difícil y no siempre consigo completar la lectura, en esos casos me pongo a saltar partes para llevarme la lógica del relato. No creo que tenga un estilo marcado por alguien, es más bien una amalgama de mucho de lo que he leído y vivido.

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso creativo?

Pienso en una frase o una situación cuando me aflora, o algo que oigo, o que leo y se me fija no siempre en los lugares adecuados. En cuanto tengo la posibilidad, la escribo en una hoja y la guardo, o inicio la historia. Me gusta escribir sin saltos, me ha ocurrido que después de varias páginas tengo que ir atrás y reordenar temporalmente la historia.

Tengo un final escrito de una novela y no me ha ayudado en nada, me enlentece tratando de guiarla a ese final, así que la experiencia no me ha sido satisfactoria. No tengo método ni horario, así que en eso envidio a Hemingway. Será porque no lo tengo como oficio; si solo me dedicara a escribir, quizás fuera más sencillo. Tengo esos pre-escritos guardados y los voy sacando al azar o cuando me acuerdo de alguno y tengo tiempo. Tiempo es lo que más me afecta. Lo dije antes, leo y releo hasta que creo que está completo. Tallerearlo me ayuda mucho, leerlo en voz alta y que lo critiquen, se lo doy a mi hermana para que lo revise y ya ese es casi el punto final. De todas formas, incluso publicado puedo verle cosas. No sé, quizás en una reedición pueda subsanar el error.

En la historia del g√©nero en Cuba, ¬Ņcu√°l crees es el momento m√°s importante para el actual desarrollo de la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a?

Todos los momentos de uno u otro modo son importantes, pero creo que estamos en una fase de reversi√≥n de aquellos criterios discriminatorios de literatura menor o de poca calidad. En los √ļltimos diez a√Īos se ha logrado un espacio importante desde el Centro Onelio y los talleres, no solo Espacio Abierto, ya que existen algunos en el resto del pa√≠s; muchos escritores j√≥venes que escriben fant√°stico o CF han irrumpido en el mundo editorial. Lo m√°s importante son los libros. Si ellos existen hay desarrollo. Falta, eso s√≠, el asalto final a las plazas tipo Premio Carpentier o Casa de las Am√©ricas, Hermanos Loynaz, para ya alcanzar el adecuado renombre. El cambio generacional a muchachos criados con anime, dragones, elfos o batallas gal√°cticas que, repito, inundan cada d√≠a los medios, le dar√° al g√©nero el lugar importante que se merece.

¬ŅC√≥mo ser√≠a tu lector ideal? ¬ŅQu√© le pides a ese lector a la hora de enfrentarse a uno de tus textos? ¬ŅC√≥mo te gustar√≠a ser le√≠do?

Busco un lector desprejuiciado, atento a los detalles y que vea, m√°s all√° de lo tecnol√≥gico, la parte humana. En eso nos parecemos Yadira y yo: tratamos de hacer una CF m√°s humana que rob√≥tica a pesar de nuestras diferencias tem√°ticas. Al lector que se enfrente a mi obra, que olvide qui√©n lo escribi√≥ y se concentre en la historia en s√≠ misma. Justo en ese momento nos pareceremos, ya que yo doy por terminada una obra cuando logro el distanciamiento. No es para vanagloriarme, en un cuento puse una frase de Feij√≥o que dec√≠a: ‚ÄúNo le√°is apresuradamente porque hay letra minada‚ÄĚ; trato en lo posible de no usar frases vac√≠as para rellenar, as√≠ que en muchos casos hay que ir m√°s all√° de lo escrito. Para m√≠, la literatura es recreaci√≥n y aprendizaje. Me gustar√≠a que se me leyera relajado y que mis cuentos se compartieran con amigos para debatir. Que fueran puerta a inquietudes y a las obras de otros escritores.

¬ŅPiensas la literatura como un testimonio fragmentario de la realidad que rodea al escritor?

Sin dudas, por mucho distanciamiento del mundo que se quiera, queda la impronta de tu realidad personal, de tus experiencias, de tus ideas. Un escritor debe ser siempre un ente atento a todo lo que le rodea. Una m√ļsica, una frase, un √°rbol, la pol√≠tica, las decisiones, todo es materia prima para escribir. Incluso recluido, utilizar√° la ventana de los recuerdos, de los libros, de las palabras de su madre. Por eso trato de leer todo, aun obras de dudosa calidad literaria, porque siempre trasmiten algo, un modo de ver la vida desde la √≥ptica de otra persona, aunque solo sea la idea de yo quiero escribir sobre‚Ķ

Tengo un cuento que naci√≥ de una conversaci√≥n ajena en una guagua entre dos hombres digamos marginales; al final uno dijo: ‚Äúpara que veas como una pila de ranas se echaron a un sapo‚ÄĚ; o la misma Vitira, que naci√≥ de una noticia que le√≠ en la BBC. Veo la literatura como un proceso de sedimentaci√≥n de la realidad social del momento y las obras son la cristalizaci√≥n de una memoria colectiva. Tambi√©n porque veo literatura en todo, en la m√ļsica, en la pintura, en los libros cient√≠ficos, los discursos, las pel√≠culas. En todo hay una historia, un guion, escrito o no, en la cabeza del que lo hace. Benditos los sumerios que nos dieron este instrumento para reflejar la realidad, pero no se deben desde√Īar las fabulosas leyendas que se trasmiten de manera oral de generaci√≥n en generaci√≥n. Recuerdo una pel√≠cula donde despu√©s de un cataclismo, los j√≥venes salvaban al viejo contador de cuentos.

¬ŅQui√©n es Denis √Ālvarez Betancourt una vez que cierra la p√°gina en blanco?

Cuando cierro la p√°gina me siento aliviado ya que expres√© lo que quer√≠a. Me conecto entonces con lo que me rodea. No tengo la habilidad de concentrarme mucho tiempo y jam√°s pudiera escribir solo en un espacio cerrado. Pongo el radio. Eso hasta para estudiar. Me limita en parte ya que pierdo tiempo. Pudiera escribir mucho m√°s. En general me gusta el jazz cl√°sico aunque puedo escuchar incluso reguet√≥n, no tengo esa fobia si se quiere elitista. Ser√° porque nac√≠ en Jes√ļs Mar√≠a, rodeado de solares, siete solo en mi cuadra.

Creo en la ciencia √ļtil. Todo en la ciencia puede ser √ļtil, aunque solo sea para escribir fantas√≠a, pero me gusta materializarlo en productos que sirvan para mejorar la vida. Tengo la suerte de trabajar en un soporte para la vacuna del c√°ncer de pulm√≥n, una especie de venganza m√≠a contra los golpes que la naturaleza me dio y que me lleg√≥ casi como un empe√Īo divino, pero soy ateo, materialista, comunista m√°s que socialista, porque es el modelo de sociedad perfecta que concibo en mis fantas√≠as. Patriota que cree que no hay intelectual mas elevado que Mart√≠ y que su bandera es la m√°s bella del mundo.

Creo en la familia como soporte donde nacen mis inquietudes y logro mi realizaci√≥n como persona. Amigo: lo m√°s fiel que se pueda. √Āvido de conocer gente con quien conversar. Sobreprotector porque as√≠ me criaron, para proteger m√°s que ser protegido. Un poco autista y vago obligado a trabajar constantemente.

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