Portus Patris, un estímulo para los artistas

La vigesimosexta edición del Premio Literario Portus Patris fue sui géneris. Se dedicó a la vida y obra del escritor Guillermo Vidal Ortíz y, como es lógico, se convocó en el género de narrativa.

Por primera vez en la accidentada trayectoria del certamen, la mayoría de sus actividades se realizaron en la cabecera provincial de Las Tunas y no en el municipio de Puerto Padre. Este hecho estuvo dado por razones de última hora ajenas al poder de gestión de los organizadores.

No obstante, a pesar de las limitaciones con el transporte, se logró un magnifico último día en la Villa Azul de Cuba. Pero antes de pasar a esa jornada hay que mencionar algunas actividades que brindó la filial provincial de la AHS para los amantes de la literatura y el público en general.

del autor.

El día 26 el patio de la céntrica Plaza Martiana contó con la peña Punto de encuentro que condujo Ana Irma Peréz Perelló, directora de la Orquesta Danzonera Cubaclamé y vicepresidenta de la Asociación.

Este espacio sirvió de bienvenida y antesala a los participantes, quienes en horas de la noche disfrutaron de la inauguración de la expo fotográfica La jaula se ha vuelto pájaro, del fotógrafo y escritor Junior Fernández Guerra.

El autor de la muestra combina la imagen captada por el lente con la poesía de Alejandra Pizarnik. Así seduce al espectador para que cruce puentes conceptuales olvidado de tabúes y reconociendo en lo erótico-violento-lúdico una forma de complacencia del alma.

En la mañana del 27 la Fundación Nicolás Guillén, con sede en la filial provincial de la Uneac, se llenó de vida con un panel dedicado a la vida y obra de Guillermo Vidal.

Los escritores Carlos Esquivel y María Liliana Celorrio fueron los encargados de hablar de la influencia vidaliana en las nuevas generaciones. En la tarde del mismo día, con el aroma del café La Esquina –nuevo refugio de la bohemia tunera–, William Vivanco ofreció un avance de lo que pasaría casi 24 horas más tarde en el cierre del evento.

Temprano el 28, y gracias a métodos alternativos de locomoción, fue a parar la tropa de bardos, literatos y organizadores al poblado norteño del territorio tunero. Allí, en las secciones matutina y vespertina se realizaron lecturas de textos, presentaciones de libros y cantatas de trovadores.

Los lugares escogidos: la sede de la célula puertopadrense y el Fondo de Bienes Culturales. Signó la buena voluntad artística al donar a la Biblioteca Municipal libros de asociados y otras publicaciones de interés.

del autor.

Por la noche llegaría el momento más esperado del Portus Patris y su razón de ser. Esta vez el lauro lo obtuvo el avileño Lioneski Buquet con su libro El diablo está en los detalles.

La obra saldrá por la editorial Sanlope que por primera vez acoge la publicación y otorga, además, un premio colateral, coincidentemente al mismo autor.

La clausura estuvo sazonada por la mezcla rítmica y cultural de Vivanco, un poeta de la nueva trova que confirmó su grandeza en la escena al mantener al público coreando temas por casi dos horas.

Sin dudas, fue un Portus Patris excepcional, esperemos que el siguiente no traiga tantos contratiempos y sí, como este, variedad cultural y estímulos para los artistas.

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más Leído

Lo lamentamos. No hay nada que mostrar aún.

Suscripción

Para recibir nuestro boletín ingrese su dirección de correo electrónico