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Desconectados a 969: una experiencia teatral en tiempos de pandemia

La IV Edición del Festival de Teatro Experimental Desconectado a 969 demostró qué tan necesario es seguir creando espacios en función de la diversidad escénica. Este festival deviene en plataforma promocional para aquellos creadores y obras que no suelen circular dentro del ecosistema escénico nacional. Las propuestas que este evento acoge cada año poseen la particularidad de ser pensadas para un espectador más consciente frente al hecho escénico. Un espectador que asume el rol de dialogar como iguales porque la ficción es una convención para el diálogo, pero el convivio es lo esencial.

Crear este festival desde Santiago de Cuba a 969 kilómetros de distancia del principal circuito teatral del país también es un gesto en favor de la integración y la visualización de toda una geografía teatral, que demanda la especialización de algunos procesos frente al público contemporáneo.

El teatro ha mutado en los últimos treinta años hacia una escena abierta y terrenal. Una escena como espejo de los problemas más inmediatos y personales. Donde lo teatral es un puente, una mirada, un relieve simbólico. A lo anterior, hay que sumarle la intervención de las nuevas tecnologías y los medios audiovisuales dentro de la escena. Una escena que se expande en el ciber-mundo y descoloca el lenguaje tradicional, una escena que ha evolucionado de la mano del espectador.

La ausencia de estrenos en la cartelera teatral cubana y el estado de excepción provocado y prolongado por la pandemia, hizo que el comité organizador del evento, diseñara una edición online del festival. Para muchos creadores e investigadores, este tipo de iniciativas no les son funcionales ni orgánicas. Para muchos, la brecha que se está creando entre lo virtual y la presencialidad no es justa ni saludable para el teatro. Pero no es la primera vez que el teatro se somete a una prueba por la supervivencia, y al igual que los humanos estará obligado a mutar y a permanecer.

Otros creadores ven en los nuevos medios un sinfín de posibilidades expresivas y comunicativas. Ven en las bondades tecnológicas, otras herramientas para llegar a diversos públicos y re-simbolizar la escena para hacerla permanecer viva. Esta edición del evento provocó a los participantes en aras de crear otras resonancias desde la virtualidad. ¿Cómo expandir mi contenido? ¿A dónde coloca el espectador la mirada desde un dispositivo móvil? ¿Teatro para internet? ¿La escena, el hombre o la interacción?

La idea fue hacer que los creadores pensaran en el contexto inmediato del público que estaba situado tras el teléfono móvil u otro dispositivo. Que cada uno buscara la manera de que su obra pudiera ser entendida y compartida desde distintas plataformas y formatos. ¿Cómo hacer circular la obra por estos nuevos escenarios? Los materiales que integraron el programa oficial se caracterizaron por un diseño flexible, experimental, arriesgado, interdiscipliario y teatral. Aun cuando los creadores invitados poseían distintas formaciones, la escena teatral fue el epicentro de la búsqueda. El escenario fue visto desde su multiplicidad más amplia e inclusiva y permitió que se produjeran materiales acordes con las búsquedas estéticas de cada artista. La nueva realidad no fue obstáculo sino propósito; en ella empieza a reorganizarse la producción artística y el ojo del espectador.   

Esta IV Edición del Festival de Teatro Experimental Desconectado a 969 estuvo dedicada al actor y director santiaguero Dagoberto Gainza, quien fuera merecedor del Premio Nacional de Teatro 2021. También a los 60 años del movimiento teatral santiaguero y a los 35 años de la Asociación Hermanos Saíz. Tres pretextos que validan los objetivos de este encuentro: el dialogo intergeneracional, el rescate de la memoria y el papel de la vanguardia.

Colectivos como Fracturas (Santiago de Cuba), Proyecto Adentro (Santa Clara) y Grupo de Experimentación Escénica LA CAJA NEGRA (Santiago de Cuba); protagonizaron cada jornada. También es válido resaltar la exposición fotográfica Reflexiones para no decir … del artista multidisciplinar Frank Lahera O ´Callaghan. Esta propuesta nace de una búsqueda en soledad, a la temperatura de la pandemia, y aparece como reloj de bolsillo para recordarnos que el tiempo existe. El individuo está sobre el plato donde come, en la esquina donde estaba el mueble roto, en la cuchara al revés que sale por la boca, o en el sartén sobre el ojo cuando la mirada está perdida. Para Frank, el cuerpo es un recipiente donde todo cabe, como en la casa o en teatro.

Esta edición también sirvió para cambiar la imagen visual del festival. El diseñador Carlos Lloga Sanz nos regaló desde su hacer un concepto más acorde con las ideas que defiende la jornada. A él se le debe el acierto visual de toda la campaña comunicación del evento.

La conferencia inaugural El teatro Experimental en Santiago de Cuba, estuvo a cargo de la maestra Norah Hamze Guilart, quien atesora una experiencia muy singular sobre el teatro en la ciudad. Norah sostuvo una praxis escénica dentro del movimiento teatral santiaguero que le permite conocer desde adentro las particularidades de la creación teatral en nuestra urbe. También se estrenó la serie El ladrillo verde del artista visual y poeta Carlos Gil; el performer Yuri Seoane estrenó varias de sus obras, y Yanoski Suárez (coreógrafo y bailarín de la compañía Ad Livintum) estrenó su obra La Cosecha.

Todos los materiales programados en el festival pueden verse en las siguientes direcciones:  Facebook (@AHSStgo), Telegram (t.me/ahssantiagodecuba), Youtube (ahssantiagodecuba), Instagram (AHSStgo) y (desconectadoa969), Twitter (@AhsStgo). En cada uno de estos sitios permanecerán de manera gratuita para todos los públicos, sirviendo además de repositorio como memoria del evento.

Muchos son los caminos para transitar en lo adelante, para nuclear y promocionar un teatro inclusivo, multidisciplinario y experimental. Un teatro que funge como puente entre distintas expresiones y cuya valía no siempre es bien apreciado desde las miradas más tradicionales. La escena cubana necesita revitalizar estas zonas de la creación y permitir la actualización de nuestros modelos creativos. Hay que conectar nuestras realidades y exponerlas como conquista humana, como conquista del teatro.    


El arte de salvar la comunidad

Muchas veces la conciencia entra por los ojos. Sobre todo, en tiempos de pandemia, la comunicación visual ha sido clave para transmitir autocuidado, responsabilidad individual y colectiva, percepción del riesgo.

El Instituto Superior de Diseño (ISDi) se ha enrolado en este combate sanitario –también comunicativo y artístico- por la vida. Sus estudiantes y profesores crearon las más disímiles formas de decir: #QuédateEnCasa.

Gabriel Villar

Del espíritu creador “isdiano”, de la necesidad de expresión por la acción unida, de la gratitud a la heroicidad médica y ciudadana, nacieron desde estudiantes y profesores las más disímiles visualidades de la Cuba que salva.

Tras dos años de desvelos médicos por la COVID-19, también de diseñadores, se expone hasta este 10 de noviembre en la Casa de Cultura de Centro Habana “Joseíto Fernández”, una muestra de carteles que grafican esas ojeras artísticas para mover el pensamiento y la conducta social bajo una premisa martiana: “El arte de salvar”.

Eviel Ramos Pérez

“El ISDi durante el período de pandemia ha mantenido un vínculo estrecho con sus estudiantes. En todo este tiempo, la sensibilidad y participación de los muchachos y los deseos de ayudar, de comunicar, de informar, de aportar desde lo que saben hacer: el diseño, fue muy útil e importante. Nació de ellos generar piezas de comunicación con la temática de quedarse en casa, con el tema de la ciencia y que Cuba salva.

Alejandra Hernández

“Los estudiantes son nuestra razón de ser, son la vida del instituto, gracias a su implicación, su sensibilidad y sus ganas de hacer por el ISDi, por el diseño y por el país, fue posible ilustrar y comunicar muchas de las cosas que se expusieron durante la pandemia en diferentes medios, para tratar de sensibilizar a la población sobre la necesidad de informarse y cuidarse de esta pandemia”, cuenta la profesora MsC. Maite Fundora Iglesias, quien tiene a su cargo la curaduría de la exposición, junto al DrC. Ernesto Fernández.

Maite Fundora Iglesias

“El trabajo fue completamente espontáneo, los estudiantes empezaron a preguntar qué podían hacer, cómo podían ser útiles, muchos fueron a centros de aislamientos, entregas de comida a personas vulnerables, y con los carteles empezó un grupo y en menos de una semana todo el ISDi de manera voluntaria se fue sumando y desarrollando productos comunicativos para las redes, banners, animaciones, con diferentes temáticas sobre la pandemia. No fue una asignatura, no fue una convocatoria institucional, nació de los estudiantes, de su necesidad de ser útiles y eso a los profesores nos llena de orgullo y satisfacción”.

Yarisleiry Marante

La estudiante Patricia Suárez, comenta: “El objetivo del cartel fue dirigirlo a un público más joven como los milenials para así concientizar a este sector de la población. Me basé en el juego de Pac Man, que es muy conocido dentro de este público, haciendo una analogía entre la forma del juego y la situación pandémica. Se crea una empatía entre el público que ha jugado y el cartel. El diseño gráfico ha sido importantísimo dentro de la situación actual porque es una vía de comunicación y persuasión directa con la población, no solo apoyado por la cartelística, sino que se han desarrollado infografías, audiovisuales y campañas de bien público como las de vacunación”.

“Mi cartel es una representación de la curva de crecimiento de casos por Covid-19 y aporta una solución para controlar la propagación de los casos: quedarse en casa. Me inspiré en la poca importancia que las personas le estaban dando al hecho de mantenerse en sus viviendas e intenté buscar una forma de representar los beneficios de mantenernos en nuestros hogares para evitar la propagación del virus”, explica Alejandra Hernández.

Camila Azcuy

Por su parte, Dayan Blanco, señala que quiso representar el contexto social en tan difíciles tiempos, “en especial cómo tuvimos que adaptarnos a una nueva realidad dentro del hogar, donde mantener los lazos con nuestros familiares y amigos se tornaba complejo en la distancia. 
Estuve inspirado en mi propia experiencia y en la de mis amigos más cercanos, donde tuvimos que buscar nuevas formas de divertirnos y mantenernos activos para disimular el miedo tan fuerte a contagiarnos que nos invadía. Recuerdo en boom de los challenge en las redes sociales que nos robaban la atención de todos, las conversaciones a gritos entre mis vecinos para poder comunicarse sin visitar las casas de unos a los otros, de cómo las responsabilidades de cuidarnos y cuidar a nuestros familiares era cada vez mayor. El diseño gráfico fue una de las principales herramientas que nos hizo entender la compleja situación que estábamos atravesando, de aprender sobre un tema que era nuevo para todos y de responsabilizarnos sobre las graves consecuencias que podían traer consigo el incumplimiento de las medidas establecidas”.

Alejandro Escobar

Evelio de la Sota, apunta que su obra “conceptualmente trata de acercar el mensaje principal de la campaña al público, vinculándolo con las redes sociales (específicamente Facebook), herramientas muy conocidas y usadas por la sociedad en este siglo. Básicamente era hacer llegar una idea trabajada en el momento de una forma novedosa. Se usan pocos recursos gráficos, tratando de que la información llegue a las personas de una manera más rápida. Los signos que se emplean pretenden comunicar el carácter positivo del objetivo de la campaña, que fue persuadir a la sociedad para que se cumpliera con las medidas establecidas en el combate contra la pandemia que azota al mundo. El diseño ha ayudado a embellecer, a ofrecerle una identidad e impulsar toda la lucha contra la Covid -19, que aún no termina”.

Rocío Ruiz

“En un momento de tanta sensibilidad a nivel mundial con la pandemia, donde los médicos de nuestro país estaban ejerciendo una labor tan humana de ayuda internacional, quise resaltar la figura de estos profesional y establecer un paralelo entre su quehacer y la figura de un superhéroe. Y es que, atentos desde el primer llamado de la Patria, los galenos cubanos emergieron «al rescate» en un contexto de temor, preocupación y desconocimiento con respecto a la enfermedad; razón por la que, a mis ojos, tenían tanto impacto y poder como los clásicos personajes de la historieta y cinematografía”, confiesa María Paula Lista Jorge.

Sabrina Gutiérrez

 A Sabrina Gutiérrez también la inspiró “la labor de los médicos cubanos, siempre demostrando el humanismo y la solidaridad en situaciones sanitarias graves. Muchos profesionales del diseño y estudiantes (o no) han aprovechado la nueva modalidad online para demostrar su apoyo al mundo con respecto a este tema, mostrar infografías, spots publicitarios, etc. para educar a los otros y hacer un bien, es la mejor satisfacción que se puede sentir en este campo”.

 

Dayan Blanco

 

Igual musa tuvo Rocio Ruíz Rodríguez: “Mis obras fueron inspiradas en la ayuda humanitaria que brinda el personal de la salud y las instituciones gubernamentales no solo a nivel nacional, sino también internacional, entregando sus almas y vida a todo aquel que lo necesite, por ello lo representé con el corazón unido morfológicamente a las manos en señal de respaldo, así como el rol que juega la población apoyando en las labores sociales y ayudando a disminuir la propagación. En otro cartel, el cuidado individual y colectivo se traduce en una reinterpretación gráfica de la sombrilla, haciendo función de los hogares, utilizando elementos visuales universales que hagan llegar a todo el público la necesidad cumplir con las medidas sanitarias para mantener a salvo a familiares y amigos”.

María Paula Lista

“El motivo principal por el que realicé este cartel fue para aportar, desde mi profesión, mi granito de arena. Ver la situación en la que se tornaba el mundo a raíz de la pandemia me hizo pensar que no podíamos quedarnos de brazos cruzados. Mirar a mi alrededor, observar la nueva realidad, el comportamiento de las personas, las nuevas costumbres y rutinas fue lo que realmente inspiró mi obra”, acota Camila Azcuy.

Frank E. Cala

Similar inspiración tuvo Yarisleiry Marante Arias: “el deseo de contribuir en algo desde mi posición de estudiante de diseño de Comunicación Visual, mostrando lo que yo veía, la gran indisciplina social. El diseño gráfico ha ayudado en la pandemia manteniendo informada a la población, motivándola a cumplir con las medidas y siendo también un medio de distracción en un tiempo en el que todos estábamos muy sensibles y con ansias de volver a la normalidad”.

La síntesis, las analogías y evocaciones sobresalen en esta muestra al alcance de la comunidad, donde no hay dudas de que el arte joven también salva.

Patricia Suárez

El Escriba VS pandemia

Corría el mes de julio en sus primeras jornadas de ese 2020, fatídico e inolvidable. A tan solo unos pocos meses de confinamiento producto a la pandemia, cuando ya creíamos volvernos locos ante tanta tristeza, muertes y calamidad en todo el mundo, mi ciudad parecía entrar en una tregua con la COVID-19. De pronto Santiago comenzó a recuperar de forma paulatina su dinamismo y no me lo pensé dos veces ante la posibilidad de hacer que la literatura también cobrara su espacio.

Desde la Asociación Hermanos Saíz, institución a la que pertenezco desde 2016, pero con la que el vínculo había sido siempre de modo ocasional, debo confesar, me llegó la propuesta de diseñar un espacio interactivo que reanimara de alguna forma la sección de Literatura en la AHS. Fue así como se fraguó la peña en agosto del pasado año y celebramos ya su primer aniversario.

El Escriba, nombre que como ráfaga repentina llegó y asocié al noble oficio, tan antaño y necesario de los monjes y escribanos egipcios (solo por mentar alguna referencia), me remontó a mi afán por el acto en sí de escribir, moldear las letras a gusto, con pasión, transcribir cosas, como hacía siempre desde niña; y pues nada, asumí que como a mí, también a muchos este sustantivo les haría sentir una especie de confort, que es lo que a fin de cuentas pretende el espacio: hacer que cada invitado se despoje de ataduras formales y eruditas, apropiándose del público y transmitiendo lo que en realidad queremos aprehender de los lectores, de quienes crean mundos para nosotros. 

Durante los primeros seis meses del proyecto, el escritor Darío Cisneros Borruel (Santiago de Cuba, 2001) trabajó como guionista, diseñador y moderador del espacio. Graduado del Centro de Formación literaria Onelio Jorge Cardoso y miembro de la Asociación Hermanos Saíz. Ganador de los Juegos Florales de Poesía Santiago de Cuba 2016 y del Premio de “Noble Villa de Portugalete” de cuentos, España 2018. Tiene publicado el libro de poesía “Zapatos Crudos”, por Ediciones Santiago en diciembre de 2017”. Darío diseñó el primer logo de la peña y los primeros cinco pósters promocionales, indispensable fue también su labor como guionista y conductor de El Escriba.

Con el paso de los meses la peña se ha tornado camaleónica teniendo en cuenta las peculiaridades de cada artista, y cierto que hemos ido mutando las costumbres del inicio, pero, solo significa algo: crecimiento. Eso sí, seguimos con el mismo objetivo de intentar tocar un género o subgénero distinto cada mes, siendo coherentes con que el invitado tribute como exponente del tema que se trate y donde el proceso cognitivo tome el rol protagónico. Otro aspecto que muestra superación dentro del proyecto es que surgió como puente para el acercamiento a la producción literaria actual en Santiago de Cuba, pero a día de hoy no es un espacio regional sino nacional. Más de diecinueve meses contamos ya de esconder media cara, de añorar el calor de los talleres, las peñas, lecturas con amigos entre café y descargas de trova, pero, como siempre digo, de todo tiene uno que aprender a sacar lo mejor y eso hemos hecho en estos meses de confinamiento e informatización en el país. “Adaptarnos y evolucionar”, eso hicimos. Ahora no solo tenemos la opción del espacio físico, sino también en redes. El Escriba tuvo cinco peñas presenciales, las ocho restantes se han desarrollado de forma online, lo cual ha permitido contar con la presencia de escritores de todo el país a través de las plataformas en Internet. Este hecho ha enriquecido el funcionamiento de la peña, permitiendo ampliar sus horizontes y alcanzando una mayor cantidad y diversidad de público.

Entre los invitados y temáticas que se han tratado en este año de trabajo se encuentran: el escritor e investigador miembro de la Unión de Historiadores de Cuba Rodolfo Tamayo Castellanos, quien estuvo comentándonos acerca de cómo fueron sus inicios en la literatura, de esos referentes sin los cuales –tal vez– la decisión de abandonar su carrera de Ingeniería Eléctrica en cuarto año y hacer el cambio a Filología, para dedicarse fielmente a las letras, hubiese sido inimaginable. Nos habló sobre cómo fue la llegada al público de su primer libro: Bajo asedio, del paso de la narrativa a la poesía y de lo complejo y arduo del proceso investigativo, a lo cual también dedica mucho de su tiempo. Además nos reveló cómo desempeña su proceso creativo y del norte que bajo ningún mundano concepto, por tormentoso que parezca, debe abandonar aquel para quién escribir es una filosofía de vida. De ese modo abrimos la peña con el género lírico.

Decidimos entonces que tratándose de teatro fuese Juan Edilberto Sosa Torres, el dramaturgo, quien ocupase el puesto de invitado en el segundo encuentro de El Escriba. Juan, poeta y director del Grupo de Experimentación Escénica LA CAJA NEGRA, que hoy pauta un desarrollo próspero en la plataforma teatral contemporánea de Santiago de Cuba, ganador de notorios premios en el país, nos regaló un grato momento entre sólidas respuestas y novedosas formas de hacer en el contexto del teatro cubano actual. Interesante resultó la explicación de por qué se llama así el grupo que dirige, apoyándose en la ley física de “caja negra”, donde nada que entra sale de la misma forma, sufriendo una especie de metamorfosis, concepto que se extiende al público ya que es el resultado que esperan tras cada puesta en escena: que la interacción resulte lo suficientemente potente como para llegar y tocar fibras importantes en cada espectador, capaces de producir cambios necesarios.

Yunier Riquenes García, filólogo, promotor cultural, escritor para niños e investigador, nos deleitó en un tercer encuentro, abriendo debate sobre la Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) en Cuba. Temática que luego sería también abordada en la octava edición de la peña por los escritores Enrique Pérez Días y Eldys Baratute. Polémicos se tornaron aquellos debates en redes sobre los tópicos que desde hace ya unas décadas defiende la literatura infantil y el porqué de unir ambas, dirigidas a públicos distintos como lo son niños y jóvenes, en un solo género: LIJ.

No han sido pocos los artistas que han transitado ya por El Escriba: Yansy Sánchez, argumentando sobre el género Ensayo; Reynier Rodríguez, con la Investigación Histórica y Literaria; la periodista María de Jesús Chávez Vilorio y su proyecto 5ta Dimensión, con quien abrimos un ciclo en el género de la Ciencia Ficción y Fantasía, continuado por el escritor, reseñista y editor Abel Guelmes Roblejo, uno de los coordinadores del Taller Nacional Espacio Abierto. También contamos con la presencia de la escritora habanera Barbarella D’Acevedo, en fecha cercana al día internacional de la mujer, por lo cual estuvimos abordando la temática de la literatura escrita por mujeres en Cuba. El haijin Yulier Canuto Pérez con su proyecto Pensar en Haiku nos comentó sobre este género minimalista japonés, donde la poesía cobra su mayor arraigo a la naturaleza; y justo para celebrar los doce meses de la peña, el poeta y artista visual Carlos Gil Calderón nos hizo partícipes de su filosofía de vida y sus maneras de crear. Ellos han matizado el espacio de disímiles saberes para un público asiduo, tanto en lo presencial como en lo digital. El proyecto cuenta con su propia página de Facebook, su canal de Telegram con chat de voz asociado para la realización del espacio en vivo y se trabaja en el lanzamiento de una página web.

Un año de trabajo promocional sistemático, que impulsó el nacimiento de otros proyectos dentro de la sección de Literatura y el resurgir de espacios habituales. El ser constante ha sido crucial para ganarnos la confianza de un público que aún cree en la lectura y su poder sanador, porque la literatura también es arte y el arte salva.

¿Desafíos? Ahora más que nunca. Esperamos poder retomar el espacio otra vez, los primer viernes de cada mes a las cinco de la tarde, en la Librería José Antonio Echeverría, lugar donde nació El Escriba, y seguir dinamizando nuestra ciudad entre trova y letras, esparciendo el poder curador que solo la creación es capaz de brindar.


«Es un honor, un deber, un placer»

Desde afuera en la calle Ayuntamiento se puede ver a Pedro Armando Franco Albuquerque por una de las ventanas de El Biscuit, sede del colectivo teatral que dirige hace 10 años. Por momentos observa el tránsito, toma notas, revisa el teléfono. A ratos se levanta y entonces alguien se asoma y pregunta porque le dijeron que allí… porque necesita tal pastilla… y entonces María Laura o él mismo revisan, indagan, orientan y entregan el medicamento adecuado.

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Ultrasonido, ¡un festival con mucho swing y futuro! (+Fotos, audio y tuits)

   Unas horas nos separan del cierre de la cuarta edición del Radio Festival Online Ultrasonido y aún circulan por las redes las huellas de un evento que desde la virtualidad, demostró que tiene tremendo “swing”.

   Si no lo cree entre al perfil en Facebook de la Asociación Hermanos Saíz en Las Tunas y descargue usted mismo los diseños de bolsos, gorras, nasobuco o pulóver alegóricos a la cita, todos listos para materializar un recuerdo del encuentro que durante tres días (del 6 al 9 de abril) expuso la realidad de un medio de comunicación capaz de reinventarse conjuntamente con los tiempos y los públicos.

   En perfecta sincronía entre el Sistema Provincial de la Radio en Las Tunas y la filial de la AHS tunera, el Festival puso su mira en la actuación en la radio, el género testimonio y los programas humorísticos, además de convocar a nueve emisoras del país que participaron con más de 120 obras en concurso.

   Así los ejes temáticos condujeron las mañanas de intercambio con la realización de los paneles “El actuar en la radio y el buen humor: experiencias en el arte sonoro cubano”, y “El Testimonio en la radio: anatomía de un género”, cuyas exposiciones ensalzaron el debate con los conocimientos y experiencias de periodistas, realizadores, actrices y actores y los creadores de otras provincias a través de videoconferencia.

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   Además, un debate sobre el importante y difícil arte de la radio dramatizada expuso las emociones de la reconocida y versátil actriz del territorio Elizabeth Borrero, quien integra el Grupo Dramatizado de Radio Victoria y fue declarada en 2020 como Miembro de Honor de la AHS en Las Tunas.

   Conferenciar sobre “La radio: información constante y compañía cercana, esenciales en tiempos de coronavirus”, acercó las declaraciones del director de la Radio Cubana, Onelio Castillo Corderí.

   Identificado entre las novedades del programa estuvo el Primer Coloquio Virtual “Un viaje por las ondas hertzianas”, desde donde se presentaron las ponencias que pronto se reconocieron por su capacidad para enriquecer el panorama radial cubano al reflejar, la historia y evolución de este medio en la localidad, Cuba y el mundo.

foto tomada de la página oficial de twitter de la ahs

   Mientras los perfiles en redes sociales de Radio Victoria, Tiempo 21 y la AHS mantuvieron al alcance de un clic las credenciales virtuales, el programa de cada jornada, spots promocionales y resúmenes de cuanto aconteció, la transmisión en vivo, cada tarde, de la revista Ultrasonido, propuso la escucha de las obras en competencia y el debate con sus autores.

   El ejercicio periodístico en tiempos de crisis, específicamente en el contexto epidemiológico provocado por la COVID-19, resultó importante tema de debate entre los más experimentados y jóvenes profesionales del medio en lo que es considerado el evento más importante del sistema radial en Las Tunas.

   De ahí que la novel periodista, Leydiana Leyva Romero, expresara al Portal del Arte Joven Cubano lo intenso y retador que ha sido trabajar en esta contingencia, a pesar de que en Radio Victoria las herramientas ya están creadas toda vez que es una emisora que potencia lo tradicional pero también ofrece diferentes tipos de productos para las más diversas audiencias.

autor: yacie peña/ tomada de agencia cubana de noticias

   Lo cierto es que el homenaje a los 35 años de la AHS y el aniversario 60 de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba que se propuso hacer Ultrasonido, lo cumplió –¡y de qué manera!–, pues quienes pudieron disfrutar de las sintonías a través del éter y del universo online reseñaron que el certamen significó un éxito.

   ¡Por fin las premiaciones! Última edición de la revista Ultrasonido y su director, Julián Velázquez, destacó que el apartado teórico recogió un selecto número de investigaciones que aportarán a una mejor edificación de las rutinas de los medios, así como su valía como punto de partida para futuros estudios por la novedad y actualidad que reflejaron.

   En tal sentido, el principal galardón lo obtuvo la ponencia Comunicando en tiempos de crisis, una radio diferente, de la emisora Radio Libertad, del municipio tunero de Puerto Padre.

   Los mayores vítores los mereció también Radio Libertad, de la Villa Azul de los Molinos, al alcanzar el Gran Premio en programación informativa con la entrevista Sofía Valentina, en aras de vivir, de la autoría de Rosa María Ramírez Reyes y Ramón Guzmán Leyva.

   Además, por el alto valor humano y noticioso que entraña la cobertura periodística a la pandemia, el jurado decidió entregar el Primer Premio en esta modalidad al testimonio Dunia, una tunera recuperada de la COVID-19, de la realización de Ada Cristina Higuera Tur y Yusdel Rojas, de Radio Victoria.

   En las especialidades de realización radiofónica el programa Campanitas de Colores, de la emisora provincial Radio Victoria, de Las Tunas, alcanzó el premio en efectos sonoros y musicalización; y Un Tesoro Vivo, de CMHW, de Villa Clara, obtuvo el primer puesto en grabación y edición, asesoría, dirección y guion.

 

Para más alegría del territorio anfitrión y la AHS tunera, Elizabeth Borrero Batista y Luis Andrés Till, ocuparon los premios en actuación femenina y masculina, respectivamente.

 

   Cerró el telón digital de la cuarta edición del Radio Festival Online Ultrasonido 2021; la lectura de la convocatoria al próximo encuentro marcó ya la ruta de una nueva cita en la que la realización radial y artística del país encuentren muchos más puntos de contacto y oportunidades para seguir creciendo.


Sesiona jurado del Radio Festival Online Ultrasonido 2021

Por estos días sesiona en Las Tunas el jurado del Radio Festival Online Ultrasonido 2021, que se efectuará del 6 al 9 de abril, en el que compiten más de 100 obras en las distintas categorías convocadas.

Con énfasis en los testimonios y los programas humorístico, la cita pretende reconocer lo mejor que se ha producido desde los medios en el último año, en el cual la pandemia de la Covid-19 ha transformado vidas y formas de concebirse como seres humanos.

El apartado teórico recoge un selecto número de investigaciones que aportarán a una mejor edificación de las rutinas de los medios desde su interior, según refiere Yannier Leyva Valdemira, desde el Departamento Metodológico de Radio Victoria.

«Las ponencias que hemos evaluado sirven como punto de partida para próximas investigaciones en las emisoras de la provincia, pero también para la radio en el país porque tienen sus aportes por el nivel de actualidad, lo novedosas.

«Tenemos muestras de Radio Libertad de cómo hacer radio en tiempos de crisis, de los efectos psicológicos desde la programación para la audiencia. Son experiencias que se pueden valorar para hacer estudios en otros medios del país».

Yenima Díaz Velázquez, al frente de los profesionales que evalúan los 67 trabajos que concursan como géneros periodísticos, comenta que estos son reflejo de la sociedad cubana de hoy y sus derroteros.

«De manera general los trabajos han tenido una buena calidad, fundamentalmente porque están centrados en destacar la historia de muchas personas que se han dedicado a enfrentar la Covid-19, ya sea en la zona roja o como pacientes, familiares y trabajadores de diferentes sectores de la economía en apoyo al combate contra esa pandemia.

«´Ultrasonido´ ha demostrado que desde la radio se puede trabajar mucho para lograr ese bien común que es terminar con la pandemia e impulsar la economía, otra de nuestras prioridades en estos tiempos».

Por la programación variada intervienen en el radio festival Ultrasonido 60 obras, pertenecientes a emisoras de las provincias de Pinar del Río, La Habana, Artemisa, Mayabeque, Las Tunas y Guantánamo, con predominio de los programas históricos, de tradiciones y musicales, temas de actualidad y el humor criollo como aderezo.

La cita que auspicia la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y se organiza desde la Emisora Provincial Radio Victoria de Las Tunas está dedicada a la actuación en la radio, al género testimonio y a los programas humorísticos; además celebra los cumpleaños 35 de la AHS y el 60 de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba .


AHS: Al personal de Salud en Cuba

Amigos, artistas. Los invitamos a expresar nuestra gratitud y orgullo por todo el personal de la salud y voluntarios que trabajan en la zona de mayor riesgo de contagio en esta pandemia. Pueden dejar en cada sede de la AHS del país alguna obra propia, un lienzo, un CD, un libro… y los ejecutivos de la AHS en cada provincia al igual que la Dirección Nacional harán llegar ese arte a los hospitales, junto a este mensaje. También queremos ser útiles así ¿Se suman?


Capítulo #11: Juegos de afectos (Parte II)

  • Aproximaciones a la obra de Yanoski Suarez   

El cuerpo humano es una recreación de nuestras conductas. En él validamos (en mayor grado desde lo inconsciente), nuestros juicios hacia el colectivo. Nuestra intransigencia personal se vierte en el cuerpo como un manual de identidad que busca nombre. Gran parte de esa construcción corpórea transita por el encuentro del individuo con su ser. Un proceso cuyo acabado termina por transformar la imagen externa.

Un cuerpo entrenado para dialogar con el otro es un arma ante la comunidad. Todos los vínculos que se originan de ese entrenamiento conducen a la re-significación de los elementos que rigen la vida en sociedad. El cuerpo no solo es expresión en su sentido más reduccionista, también es ilusión/memoria/y contacto. 

CORTESÍA DE YANOSKI SUÁREZ RODRÍGUEZ

III

Las historias escenificadas por AD Livintum son propuestas que yacen en lo consensual, lo interactivo y en la noción del cuerpo como espacio de debate. La corporeidad en ellas es entendida como la reproducción metafórica de la naturaleza. Un criterio que se superpone al intento de presentar los sucesos escénicos sin ilusión, como hechos reales que pueden convertirse en arte. De ahí (tal vez provenga) su praxis performática y su necesidad de escenificar acciones en el dominio público.

Para Yanoski, nutrirse de las múltiples identidades de la ciudad en sus espacios reales, hace del cuerpo un sujeto político. En ese ritual de la existencia rutinaria donde la ciudadanía se mueve mediante una coreografía invisible, su lógica política desarrolla su investigación.

CORTESÍA DE YANOSKI SUÁREZ RODRÍGUEZ

Los gestos de la vida diaria son un camino para el aprendizaje. Su relación sensorial con el expectante se funda en el cuerpo como texto y escenario. Su disposición a entenderse con las libertades colectivas desde su resistencia política es creíble.

El carácter propulsor de sus acciones escénicas dentro de la sociedad santiaguera, es un argumento tácito en la renovación artística que demanda la ciudad. ¿Disyunción? Quien fuera neutralizado (al principio) por interpretaciones desenfocadas y luego naturalizado por la institución, se desplaza como un equilibrista sin miedo al filo cortante de su oficio. Su hábitat no es el bailoteo vulgar ni la escenificación complaciente. Su hábitat es la conexión sensorial y cognitiva con el individuo.

CORTESÍA DE YANOSKI SUÁREZ RODRÍGUEZ

En Retrospectiva para un impulso, pieza de 2008, Suárez nos muestra el cuerpo como eje de poder. Un cuerpo condenado a encontrar el juicio para saberse vivo. Cada movimiento desvela sus rutinas corporales. Un impulso puede ser luz ante la ceguera que produce el entorno.

El bailarín aparece con los ojos vendados, sin que eso sea obstáculo para la representación. La obra tal vez sea la historia del hombre, una donde el movimiento significa evolución. Ese tratado escénico y cívico es el mismo que el artista ha llevado a otros espacios más alternativos y rutinarios.   

Algunos de estos elementos son más perceptibles en el video-danza Cotidiano 7`07, de 2009. En él los binomios “arte/contexto”, “política/individuo”, y “escenario/comunidad”, encuentran resoluciones orgánicas ante su labor. El artista busca el contacto con el entorno a través del cuerpo. Su entrenamiento le permite fluir entre la marcha pública del colectivo. Observa y es observado. Se involucra en un escenario que le es natural y con el cual necesita entablar un dialogo físico y sensorial. La ciudad se convierte en una plataforma diversa para interactuar/interpretar/simbolizar. Allí se produce una redefinición del concepto de comunidad al visualizarse desde la inclusión, a los grupos marginados por su propio entorno. Entonces el arte se convierte en experiencia/memoria/y crítica del contexto.    

Otro de sus espectáculos que demandan una participación en busca de las verdades del cuerpo es Cubo, 2011. La obra interviene el espacio: una calle/un parque/una plaza, en busca de las miserias de los hombres representadas en sus desechos. Cubo es una obra-mundo. Lo grotesco de sus imágenes yace en el desperdicio de nuestras necesidades. El artista habla de natalidad infantil y luego intenta un baño con nuestras inmundicias para limpiar (o ensuciar más) su cuerpo. En medio de todo, un cubo con agua limpia parece suficiente. Los transeúntes/expectantes se detienen sin reconocer sus propias basuras, luego el artista decide ingerir los desechos alimenticios: huesos/cascarones de huevo/arroz/cárnicos podridos. No para de bailar. La música se presta para el combate donde el artista nos hiere/nos somete. Sus imágenes hablan de nuestra fecha de caducidad. Luego purifica su cuerpo con un baño de agua limpia y abandona el lugar.    

CORTESÍA DE YANOSKI SUÁREZ RODRÍGUEZ

Al mapear las prácticas escénicas de AD Livintum, denotan a la vista algunos conceptos definitorios de su estética: el cuerpo como síntesis simbólica y el performance como práctica de lo real. En Geysha, espectáculo de 2011, Yanoski se reencuentra con el escenario convencional para mostrarnos al cuerpo como paradigma simbólico. Por su corporalidad transitan nociones historiográficas/sociales/políticas/teatrales/filosóficas/sexuales. El bailarín posee el hábito de jugar con los afectos. Su alto grado de convivialidad permite representar las verdades del cuerpo que yacen reprimidas. La des-presentación de su figura le proporciona al bailarín una nueva definición: una imagen que se disuelve tras la relación con el espectador.   

IV

Tras el confinamiento provocado por la COVID 19, el arte –y en especial los espectáculos escénicos– dependen en gran medida de la poiesis social humana. Las zonas privadas y los interiores parecen aventajar el espacio público. El impacto de la pandemia convida al artista a la inmersión de sus propuestas. La necesidad de entrar en el espacio para contactar al espectador encuentra otros prefijos. En esa encrucijada Yanoski Suárez parece estar adelantado. Su condición de isla satélite que apuesta por lo experimental y la descolonización genética, lo premian con cualidades proclives para transformar cualquier espacio según el contexto.

CORTESÍA DE YANOSKI SUÁREZ RODRÍGUEZ

Hay que resaltar que la praxis de Yanoski también se sustenta en lo colaborativo de cada uno de sus proyectos: organismos extra-sistémicos de profundidad erótica. Siempre ha encontrado en el trabajo de otros las resoluciones necesarias para el acabado de sus propuestas. No es casual que artistas visuales, performance, actores, bailarines, DJ, raperos, cineastas, participen de la sobreestimulación de cada puesta o intervención pública de AD Livintum. Tras ese ejercicio diario de moverse consciente, su obra irrumpe fundamental en la formación de un ciudadano honesto.

CORTESÍA DE YANOSKI SUÁREZ RODRÍGUEZ

Ante un contexto escénico cargado del sinsentido y la banalización de los símbolos tradicionales/populares, el espectador tiene el derecho de encontrar en la contemporaneidad sus libertades. Los marcos operativos y perceptuales de la escena santiaguera divergen de estas búsquedas interdisciplinarias. El lenguaje se ha ampliado y ha modificado el poder expresivo. Muchos artistas temen a que otro artista desordene la percepción, que aborde la realidad sin importar la existencia concreta de sus causas. Pero el arte es acción, es riesgo y controversia.

El contexto como formador de discursos proporciona un sinfín de argumentos y prioridades al artista. El individuo participa de las distintas operaciones de pensamiento para dominar su propia imagen. Yanoski Suárez busca la convivencia/el diálogo en un espacio ideal para el encuentro y el intercambio. Su conducta permite la vibración energética de su exposición. Su hacer admite la articulación política de la memoria. ¿Ruptura? El arte suele ser inofensivo e inútil cuando busca el encuentro con el arte. Sustituir el exhibicionismo y el entretenimiento a las masas por obras que procuran provocar/protestar, permite crear conciencia sobre problemas inmediatos del ser. El artista es el único sapiens (de anatomía moderna) condenado a la búsqueda de la felicidad.   

CORTESÍA DE YANOSKI SUÁREZ RODRÍGUEZ