Fantasía


La creación en sí es un acto de amor

Aunque no conozco personalmente a Náthaly Hernández Chávez, sus historias me han llevado a sentirme cerca de ella. Al final, esto es lo que la buena literatura consigue. No solo es una mujer que escribe poesía sino que también se ha lanzado a las lides de la ciencia ficción y la fantasía, con tan buenos pasos que su libro Las azules colinas de Europa obtuvo el más reciente Premio David en dicha categoría. Náthaly tampoco cree en las etiquetas literarias y sabe que, cuando se es creador, es imposible no amar al mundo. Nuestro diálogo comienza con una pregunta sencilla.

H√°blame un poco de tus procesos creativos. ¬ŅC√≥mo nace, c√≥mo le das vida al hijo libro? ¬ŅSientes una relaci√≥n maternal con las historias que creas?

El nacimiento de un libro viene marcado por la espontaneidad. Le debo mucho de mi escritura al h√°bito que adopt√© hace pocos a√Īos de anotar las ideas. Antes de eso jugaba con ellas mentalmente, pero jam√°s las anotaba y con el tiempo se iban borrando para dar paso a otras nuevas. Un libro de Win Wenger llamado Ense√Īar y aprender en el siglo XXI me dio diversos consejos respecto a la creatividad, entre ellos estaba el de escribir todo lo que se me ocurriera, incluso lo que consideraba insignificante. Lo segu√≠ al pie de la letra (nunca mejor dicho), y comenc√© a anotar las ideas en libretas, en papeles sueltos, en la computadora, o en la aplicaci√≥n de notas del celular. As√≠ lo he hecho desde entonces, salvando del olvido a muchas semillas de cuentos y poemas. Despu√©s de un tiempo recopilo esas ideas y me dejo llevar por la intuici√≥n respecto a cu√°les desarrollar. Mientras escribo un cuento la mayor√≠a de las veces uso m√ļsica que se relacione al tema, el ambiente o a alguna emoci√≥n espec√≠fica vinculada a ese texto, le creo su propia banda sonora, por as√≠ decirlo. Cuando tengo varios textos completos intento buscar los mejores en entre ellos, o cualquier relaci√≥n por tema y forma. Con esta gu√≠a armo los libros. Cuando el libro ya tiene un nombre y unos contornos m√°s o menos definidos, deja de ser para m√≠ una compilaci√≥n de textos para convertirse en un cuerpo √ļnico, un individuo.

M√°s que maternal, es una relaci√≥n fraternal, de amistad. Las ideas me han hecho compa√Ī√≠a desde que tengo uso de raz√≥n. Ellas y los libros han sido mis amigos en momentos en que no tuve otros. Uno de los mayores placeres de mi vida es ese momento en que me llega una idea o un verso de un poema; lo que llaman inspiraci√≥n y que para m√≠ es un sin√≥nimo de alegr√≠a. Probablemente cuando vea a mi primer libro impreso se despierten mis instintos materno-literarios.

¬ŅCrees que las etiquetas ‚Äúliteratura joven‚ÄĚ, ‚Äúautor novel‚ÄĚ, as√≠ como sus ant√≠podas ‚Äúescritor consagrado‚ÄĚ, ‚Äúescritor can√≥nico‚ÄĚ tienen en realidad alg√ļn prop√≥sito? ¬ŅDefinen algo?

Las etiquetas ayudan al lector a navegar por el oc√©ano literario, pero tambi√©n pueden resultar enga√Īosas. Pueden hacerte caer en la trampa de la complacencia, de lo superficial. Cu√°ntas veces no hemos escuchado frases como: ‚Äúpara ser tan joven no est√° mal‚ÄĚ, o ‚Äúlean a este autor porque es un veterano‚ÄĚ, o ‚Äúque malo estaba el libro para ser de un autor consagrado‚ÄĚ. Yugos y prejuicios donde no se compara la obra en s√≠, sino la obra contra el curr√≠culo literario. Esto suele ser injusto con los autores, j√≥venes y viejos, los pone bajo una presi√≥n innecesaria. Y lo peor es que caemos en estas comparaciones incluso sin darnos cuenta. La realidad es que muchos lectores prefieren adquirir libros de autores veteranos que libros de noveles. Esto es l√≥gico hasta cierto punto, pero constituye una barrera a la hora de dar a conocer nuevas voces creativas. Las definiciones son √ļtiles, siempre que no se las tenga por algo m√°s de lo que son: etiquetas. Y la vida es muy rica y diversa como para que se la pueda definir verdaderamente con un conjunto de estas.

En los tiempos que corren, ¬Ņqui√©n es el escritor?, ¬Ņqu√© lugar tiene en el mundo?, ¬Ņpor qu√© crear? ¬ŅExiste salvaci√≥n en el acto creativo?

Pienso que el escritor es el art√≠fice de la m√°s f√°cil y, al mismo tiempo, la m√°s dif√≠cil de las artes. Para la m√ļsica, la pintura, el baile, se deben tener ciertas aptitudes f√≠sico-mentales (habilidad manual, o√≠do musical, orientaci√≥n espacial, etc.) que nacen con la persona y sin las cuales no pudiera dedicarse a lo que le gusta por mucho esfuerzo que ponga. Aunque hay quienes nacen con habilidad natural para contar o para componer poemas, la literatura es un ejercicio mental, construido a trav√©s del esfuerzo de la persona, de su dedicaci√≥n. Hay quienes a golpe de estudio, lecturas y trabajo se han construido a s√≠ mismos: ese es uno de los regalos de la literatura. La salvaci√≥n radica en parte aqu√≠ y en parte en lo que la literatura representa, al contener belleza y reflexi√≥n, hacer pensar y a la vez provocar sensaciones, permitir al lector ser parte activa de la historia al momento de la lectura: un peque√Īo milagro a dos voces.

cortesía de la escritora

Para m√≠ la literatura es sin√≥nimo de esperanza y libertad, esto √ļltimo por su capacidad de superar las barreras de tiempo y espacio. Por ejemplo, el autor de ficci√≥n realista se convierte en un cronista: gracias a muchos escritores del pasado podemos conocer c√≥mo eran otros lugares y √©pocas, podemos incluso sentirnos transportados a ellas. Crear nos hace ser parte activa del mundo, sin ello, solo somos consumidores o reproductores. El escritor lo hace a su manera. Quienes practican otras profesiones lo hacen a la suya. Todas son v√°lidas y pueden ser una salvaci√≥n para quienes crean y para quienes reciben. Adem√°s, creo imposible ser un escritor y no amar al mundo a tu manera particular. La creaci√≥n en s√≠ es un acto de amor.

¬ŅEs mesurable la levedad o la calidad de los libros que hoy se escriben en Cuba? ¬ŅDe qu√© manera contribuyen, a una cosa o a otra, el sistema de premios de nuestro pa√≠s y los jurados que lo integran?

No s√© si es mesurable, creo que no hasta cierto punto ¬Ņser√° posible hacer esa medici√≥n sin que la subjetividad interfiera? Lo que para unos parece no tener calidad para otros representa lo mejor de la producci√≥n actual, y viceversa: existen tantos criterios como personas. Pero de ser posible, hay factores que impiden formar un criterio objetivo, como por ejemplo la falta de informaci√≥n debido a la incomunicaci√≥n actual entre los sistemas territoriales. Los libros producidos por editoriales provinciales raramente llegan m√°s lejos que la misma provincia y la Feria del Libro de La Habana (ahora interrumpida por la pandemia). Por otra parte, los producidos por editoriales nacionales con sede en La Habana llegan de forma dispareja a las provincias. Precisamente la Feria era uno de los pocos espacios para medir emp√≠ricamente la producci√≥n nacional, pero incluso este criterio puede resultar incompleto.

Precisamente frente a tanto aislamiento, el sistema de premios sirve como una herramienta para darse a conocer m√°s all√° de las fronteras naturales. Tanto a la levedad como a la calidad, el sistema de premios hace su contribuci√≥n, precisamente porque hacen visible a un autor. Ocurre as√≠ desde un concurso municipal hasta el Nobel (hay ganadores de este √ļltimo que eran desconocidos por el p√ļblico hasta que lo obtuvieron). Cuando se premia en alg√ļn concurso se considera esta obra validada para su publicaci√≥n y consumo. Aunque sea en forma de noticia ocasional, se puede llegar a un p√ļblico m√°s amplio solo porque conozcan algo tan simple como tu nombre unido a una fecha y un premio.

Sin dudas, el mundo de lo fant√°stico tiene un especial atractivo para ti, ¬Ņpor qu√© eliges este g√©nero?

Amo la mitolog√≠a desde ni√Īa y ese cari√Īo, lejos de menguar, ha crecido con los a√Īos. La fantas√≠a es el mundo de lo imposible-posible, el lugar para escaparse o ir a pescar buenas ideas si se cuenta con el anzuelo correcto. M√°s que elegirla, ha estado conmigo desde que puedo recordar. De alguna manera logr√© colar a la imaginaci√≥n en el barco de la adultez. Va de poliz√≥n. Los d√≠as en que est√° juguetona se me dificulta concentrarme en las actividades diarias y ando so√Īando despierta. Aunque no he podido explotar este g√©nero en su forma pura, siento que ti√Īe casi todos mis escritos sin importar el g√©nero, como un estado de √°nimo.

¬ŅUn autor que cultiva varios g√©neros tiene menos posibilidades de especializarse en uno?

Por supuesto, por mucho que intente poner igual esfuerzo en todos, algunos le saldr√°n mejor que otros. Tenemos tiempo y esfuerzos limitados, por lo que dividir este esfuerzo se vuelve una desventaja. Hay quienes recomiendan a los autores centrarse en esos g√©neros que se les dan mejor y entiendo el por qu√© lo aconsejan. Sin embargo, me atengo a que la escritura es un placer para quien la hace. Habiendo tantos g√©neros ¬Ņpara qu√© privarnos de aquellos que nos gusten o de la oportunidad de intentar cultivarlos? No significa que el resultado final en cada g√©nero tenga calidad para ser publicable, queda a cuenta de cada autor discernir esto. Parafraseando a Bradbury, la ventaja de hacer varios g√©neros a la vez es que te permite equivocarte, ser un eterno estudiante. Y esa ventaja es m√°s que suficiente para intentarlo.

¬ŅExisten maneras de frenar la proliferaci√≥n de la poes√≠a de poca calidad, de la poes√≠a leve? ¬ŅO esa es una labor que se debe dejar al tiempo?

Vivimos en una √©poca de masividad. Nunca hab√≠an caminado tantas personas juntas sobre este planeta, las comunicaciones entre ellas nunca hab√≠an sido tan f√°ciles y r√°pidas, las condiciones de bienestar y el acceso a la educaci√≥n b√°sica jam√°s hab√≠an estado tan generalizadas. Tendemos que convivir con la masividad con sus ventajas y desventajas. Que haya m√°s poetas que nunca antes puede influenciar en la proliferaci√≥n de la poes√≠a leve, de la poco seria. Creo que una de las mejores formas de paliar la mala literatura radica en la educaci√≥n y en fomentar genuinos h√°bitos de lectura que provoquen riqueza y flexibilidad en la creaci√≥n literaria. Claro que antes de ense√Īar literatura, primero hay que asegurarse de inculcar el amor hacia esta, como dec√≠a Borges.

Solo en Cuba se pueden contar por centenares las personas que escriben sin que siquiera les guste leer, o que lean poco y reducido a un g√©nero o subg√©neros espec√≠ficos (y muchas veces sus peores exponentes). Me he tropezado a algunos en los talleres literarios y hasta cierto punto no los entiendo. Tampoco existen en Cuba escuelas y gu√≠as para aprender a escribir poes√≠a, fuera de talleres especializados en pocos lugares. A diferencia de la narrativa, que cuenta con una escuela nacional como es el Centro Onelio y mucho material t√©cnico producido por este, la poes√≠a no cuenta con un lugar donde los j√≥venes de todo el pa√≠s puedan ir a aprender sobre las formas t√©cnicas y las escuelas po√©ticas. La mayor√≠a se aprende de forma autodidacta en un taller local especializado de los pocos que hay o (si tienes suerte) bajo la tutela de alg√ļn poeta que te asesora personalmente. A lo mejor la creaci√≥n de un centro nacional de ense√Īanza po√©tica pudiera hacer un cambio en este sentido. O no. Solo estamos especulando. En mayor o menor medida siempre habr√° que, a la manera de Eliseo Diego, confiarse al tiempo.

¬ŅQu√©, a tu criterio, es lo novedoso o lo esencial de la poes√≠a joven que se crea hoy en nuestro pa√≠s?

Lo esencial de esta poes√≠a es la multiplicidad. Que existan tantas formas y estilos conviviendo juntas, que autores abracen corrientes de creaci√≥n que no coincidan con la que est√° de moda en los √°mbitos literarios. Y que otros tantos abracen estas corrientes, pero mantengan su propia voz literaria. Valoro mucho la honestidad. Pienso que uno como autor debe ser honesto, consigo y con los dem√°s. No escribir solo para agradar a un p√ļblico espec√≠fico (los acad√©micos, los lectores m√°s o menos cercanos). Hacerlo lo mejor posible para que el poema llegue a ellos en su mejor expresi√≥n, pero que el primer lector satisfecho sea uno mismo.

¬ŅSientes que tu poes√≠a se abraza/emula/se deriva a otros cuerpos po√©ticos de la tradici√≥n can√≥nica, menos o m√°s asentados en cuanto a cercan√≠a temporal?

Mi formación poética es más reciente y menos profunda de lo que me gustaría, con la literatura no se termina nunca de aprender y encontrar tesoros. Al menos tengo la ventaja de que me gusta la variedad, desde los poemas antiguos del Oriente hasta los de más reciente factura. Hay autores que me han marcado, primeramente, José Martí, y luego poetas como Omar Khayyam, Tagore, Keats, Bécquer, Pessoa, Kavafis, Rilke, Whitman, T. S. Eliot, Ezra Pound, Miguel Hernández, Borges, Alejandra Pizarnick, Dulce María Loynaz, Cintio Vitier y otros. Siento cercana la obra de escritores norteamericanos y latinoamericanos, supongo que por familiaridad de contexto y tiempo. También me he nutrido de mucha poesía contemporánea cubana, especialmente la matancera. Esta es una tierra de excelentes poetas. De Cuba me gusta leer a autores de todas las generaciones, el mosaico que conforman es muy colorido y a veces uno se encuentra con versos maravillosos donde menos se lo espera.

¬ŅCrees en las influencias? ¬ŅHasta qu√© puntos son perceptibles en tu obra?

S√≠, creo. Por eso mencion√© arriba que no entend√≠a a los que escrib√≠an sin que les gustara leer. Me parece que lo natural es ser un lector al que en alg√ļn momento no le es suficiente con solo leer y quiere crear sus propias historias, estimulado por uno o m√°s autores que le gustan demasiado, y a los que termina emulando en sus primeros textos. Al menos este es mi caso. Hasta ahora mis mayores influencias son Bradbury y Borges, que hac√≠an una prosa muy po√©tica y una poes√≠a muy narrada. Tambi√©n hay otros a los que imito en aspectos espec√≠ficos, ya sea en los di√°logos, en las descripciones, en la construcci√≥n de personajes. Con todos esos fragmentos, unidos a los dict√°menes propios de la inspiraci√≥n, he estado construyendo mi voz y mi estilo, arquitectura que est√° bien lejos de terminarse ya que apenas estoy fundiendo las bases del edificio.

Un libro que cambió tu vida y por qué.

Tengo varios, algunos muy queridos de la infancia, como La edad de Oro, de Jos√© Mart√≠, Oros Viejos, de Herminio Almendros, La isla misteriosa, de Julio Verne y Cien a√Īos de soledad, de Garc√≠a M√°rquez, o como mis libros de leyendas pertenecientes a la mitolog√≠a de todas partes del mundo, que me dediqu√© a coleccionar. Pero quiero explicar el que me reconcili√≥ con la ciencia ficci√≥n luego de que estuviera alejada de este g√©nero durante varios a√Īos: una selecci√≥n de cuentos de Ray Bradbury, con la que descubr√≠ a este autor. Me cambi√≥ la vida porque encontr√© a alguien muy af√≠n a la manera en que sent√≠a la literatura. La bibliofilia de Bradbury, su luminosidad, ese sentido de maravillarse con lo que le rodea y so√Īar futuros posibles centr√°ndose en c√≥mo eso afectar√° la vida √≠ntima de las personas, todo me resultaba muy cercano. Adem√°s de que los cuentos de Bradbury fueron escritos con alegr√≠a y amor, y esto puede percibirse en el fondo de cada uno, sin importar su tema.

H√°blame un poco de tu reciente Premio David, ¬Ņqu√© temas aborda el libro, cu√°l es su estructura? Todo lo que nos puedas avanzar sin spoiler.

Las azules colinas de Europa es una compilación de los mejores textos que he escrito del género hasta la fecha. Así de sencillo. El título del cuaderno es un doble homenaje a dos maestros, uno del realismo y el otro de la ciencia ficción: en este caso, Ernest Hemingway y Robert Heinlein, pues cada uno posee un libro de nombre similar. Me pareció el más adecuado porque el libro está muy influenciado por la narrativa del siglo XX. Por momentos puede parecer inconexo, ya que los cuentos poseen historias muy distintas, ambientadas en diversas épocas de estadio tecnológico: en unos apenas se realizaron leves avances en la actual tecnología y en otros existe el viaje espacial tripulado y la terraformación de otros mundos. Sin embargo, una vez compilados se pueden ver vasos comunicantes que atraviesan los textos a modo de hilo de Ariadna. El amor, la muerte, el sexo, la violencia, la nostalgia, los deseos insatisfechos y la traición a uno mismo y/o a los seres queridos son temas recurrentes en las historias. Es un libro muy centrado en el propio ser humano o en sus derivados sintéticos (robots/replicantes). Una vez terminado también encontré allí reflexiones sobre la guerra, la vejez, la discriminación por raza y género, el medioambiente, la pérdida de la cordura y la alteración de procesos naturales del hombre y la naturaleza. Estos mensajes no fueron colocados de forma panfletaria, sino que crecieron entre las historias. Por momentos no puedo evitar recreaciones poéticas en mis cuentos, ya sea del lenguaje o de las imágenes. Siendo poeta de formación, mi estilo navega espontáneamente hacia esas aguas. El cuento donde más se nota esto es No regreses al lugar donde fuiste feliz, que mezcla poesía con narrativa y hace un homenaje a ese gran poeta cubano que es Delfín Prats.

¬ŅTe obsesiona la perfecci√≥n? ¬ŅAl menos te preocupa? ¬ŅCrees que es posible lograr la obra perfecta o el proceso sin costuras, completamente cerrado?

Gracioso que lo preguntes, hace poco me percaté de algo que no conocía de mí misma y es sobre ese mismo tema. Me consideraba una persona nada perfeccionista, más bien regada, dispersa. Resulta que todo mi perfeccionismo se vuelca en la literatura: reescribo y reviso mis cuentos y poemas una y otra vez. No he dejado de retocar los cuentos del libro que envié al David, no sé si dejaré de hacerlo cuando el libro ya esté impreso. Eso espero. Lograr una obra perfecta es casi imposible, pero sí creo que cuando un texto ya está impreso te proporciona un efecto de cierre, al menos temporal.

Una mujer que escribe ciencia ficci√≥n y fantas√≠a, ¬Ņcu√°nto crees que ha incidido el recorrido y el legado de otras autoras en la creaci√≥n que haces hoy y en las posibilidades actuales de publicaciones y premios?

La historia moderna de las mujeres en la ciencia ficción y fantasía fue toda una epopeya. Desde el Frankenstein, de Mary Shelley, y hasta finales del siglo XX estas pioneras tuvieron que luchar para ser juzgadas por su calidad y no por su sexo en un mundo editorial que no concebía que las mujeres se dedicaran a tales géneros. Sin ellas probablemente no tendríamos la igualdad que hoy se da por sentada.

En el caso cubano se ve c√≥mo las mujeres han sabido darse un lugar en los (pocos) concursos y (reducidas) publicaciones del g√©nero. Por ejemplo, el primer David de C.F fue ganado por una mujer, Da√≠na Chaviano. Entre el David y el Calendario pueden citarse nombres como el de Gina Picart, el tuyo, el de Malena Salazar Maci√°, y otros tantos que se me escapan. Otro ejemplo, y esta vez hablo de un concurso que premia el cuento corto, en el Oscar Hurtado se cuenta con m√ļltiples ganadoras femeninas. En este 2021 los premios para cuento de ciencia ficci√≥n, para cuento de fantas√≠a y para poes√≠a especulativa lo ganaron mujeres. Las menciones en la categor√≠a de ciencia ficci√≥n fuimos dos mujeres tambi√©n. Aunque no es una historia tan larga (la propia historia de estos g√©neros en Cuba es relativamente corta), ha existido una relaci√≥n entre ellos y las narradoras femeninas, que tuvieron que vencer obst√°culos como el machismo y el menosprecio de g√©nero (sexual y literario) para ganarse a pulso su m√°s que merecido lugar. En cuanto a premios y publicaciones, a nivel internacional hace tiempo se escuchan los nombres de las autoras cubanas, tanto las residentes como las emigradas. Mientras tanto en Cuba, cuando se trata de lo fant√°stico (como mencion√© arriba), siempre van a ser mucho menos los premios y publicaciones en comparaci√≥n con otros g√©neros, algo que afecta a todos sus autores por igual.

¬ŅQu√© te gustar√≠a que los lectores hallen en tu creaci√≥n?

Lo mismo que hall√© yo en otros tantos libros de otros tantos autores: reflexi√≥n, recreaci√≥n, ensue√Īo, historias que ocupan de forma m√°s o menos temporal un lugar en otras mentes, poemas que provoquen emoci√≥n, sensaciones, semillas de pensamientos sobre s√≠ mismos y lo que los rodea. Borges dec√≠a que uno primero escrib√≠a para s√≠ mismo y despu√©s para la familia, los amigos, para todos los dem√°s. Aspiro que los lectores se sientan tan bien leyendo mis textos como me sent√≠ yo al escribirlos.

M√°s all√° de la p√°gina y blanco, ¬Ņqui√©n es N√°thaly?

Apenas estoy empezando a descubrirla. Hasta ahora s√© que es alguien curioso, en constante cambio pese a su inmovilidad, que ama a los libros y a la literatura, al conocimiento, al acto de escribir, a la m√ļsica y las artes, a la historia y las ciencias, a todo lo que es bello y bueno. Me maravilla lo que el mundo es y lo que puede ser, creo que por eso escribo ciencia ficci√≥n y fantas√≠a, y hago poes√≠a. Ese mismo sentir lo encuentro reflejado de la mejor manera posible en uno de los versos de Jos√© Mart√≠: ‚ÄúTodo es hermoso y constante/ todo es m√ļsica y color/ y todo, como el diamante/ antes de luz, es carb√≥n.‚ÄĚ


¬ęSoy un explorador, un buscador de f√≥siles y de maravilla latente¬Ľ

Este a√Īo, la convocatoria del Premio David trajo alegr√≠as a no pocos escritores, entre los que me incluyo. Como jurado de la convocatoria de libros de ciencia ficci√≥n, tuve el privilegio de conocer una docena de obras nacidas de las plumas noveles de igual n√ļmero de creadores: entre ellas, la de Javier P√©rez. Luego de que el fallo del premio se anunciara por las redes, quise contactar con este autor y proponerle una entrevista. Javier sabe que los motores del humano‚ÄĒlas llaves que abren esas puertas por las que el creador asoma la cabeza para luego contar a otros sobre lo que ha atisbado en una breve ojeada‚ÄĒ se ponen en funcionamiento a trav√©s de la escritura. Sin duda su voz, en un futuro que ya es casi presente, nos dar√° alegr√≠as a los amantes del g√©nero m√°s espectacular del amplio diapas√≥n de lo creativo.

A la hora de enfocarte en dise√Īar una historia o un personaje, ¬Ņqu√© papel juega para ti el lector? ¬ŅPiensas en √©l en ese momento, procuras complacerle o buscas el camino de la satisfacci√≥n personal?

Pues, un poco de ambas cosas, la verdad. Cuando me lanzo a tallar espacios en esos mundos trato de buscar visiones que asombren, habit√°culos que quiten el aliento por una raz√≥n u otra. Tal vez sea por la rareza; aunque me gusta dejar cierta familiaridad para que el lector pueda introducirse en el mundo y no se sienta excluido por una narraci√≥n ajena o cr√≠ptica en la que no podr√≠a vivir ni siquiera imagin√°ndoselo. As√≠ que, de cierta forma, yo soy el representante del lector a la hora de recorrer la historia. Si algo me parece cautivante, un ambiente o un personaje, entonces me concentro en eso porque asumo que otros tambi√©n lo hallar√°n atrayente. Supongo que me rijo por esa idea de escribir el libro que quisiera encontrar. Por ahora no soy muy bueno en eso de captar mi p√ļblico objetivo y a partir de ello dise√Īar la historia. Enarbolo una especie de fe en que haya otros como yo all√° afuera y que las ‚Äútallas que me cuadran‚ÄĚ tambi√©n resuenen con ellos, porque a fin de cuentas s√≠ me encantar√≠a que el p√ļblico pudiera acompa√Īarme en esos viajes.

¬ŅPor qu√© elegiste el mundo de la escritura?

Tengo la sospecha de que fue la escritura lo que me eligi√≥ a m√≠. A los once a√Īos yo no le√≠a nada. No pod√≠a terminar ni siquiera La isla del tesoro que hab√≠a que leerse en sexto grado; pero un aciago d√≠a me col√© en el cuarto de mi hermana mayor (nos llev√°bamos como Dexter y Vivi, los personajes del animado). Y all√≠ me encontr√© a ‚Äúmi precioso‚ÄĚ, el cuarto tomo de Harry Potter. Soy uno de los tantos atrapados por ese incre√≠ble universo capaz de transformar ni√Īos mataperros en fan√°ticos lectores. Mientras me adentraba en esa saga me percat√© del asombroso poder de los libros, o tal vez no sea solo un poder externo que emana de simples l√≠neas en papel. El cerebro de nuestra especie parece tener la ins√≥lita capacidad de traducir dibujos en sonidos, sonidos en palabras que forman frases con significado y estos finalmente se estabilizan como mundos internos. ¬ŅSer√° este rasgo de la imaginaci√≥n una capacidad inherente de los organismos conscientes en el universo o solo algunos pueden dislocar sus realidades de esta forma? Pero, bueno, mejor regresamos a nuestra Tierra. Como dec√≠a, la lectura fue la que me ense√Ī√≥ sobre la creaci√≥n de mundos y de inmediato, casi como un acto natural, comenc√© a escribir mis fanfictions. Era tanto mi deseo de vivir esas aventuras que sin tener idea alguna de t√©cnicas o redacci√≥n me puse a garabatear una historia donde yo, un pobre muggle, me un√≠a a Harry, Ron y Hermione en sus aventuras. Claro que apenas complet√© unas diez p√°ginas, pero fue suficiente para darme cuenta de que pod√≠a hacer lo mismo que la autora.

Me atrapó esa fascinación por el ensamblaje de realidades, idear personajes, tomar de episodios reales y hacer que vivieran a través de esas vicisitudes. Las infinitas posibilidades, eso fue lo que me atrapó y una creencia personal de que esas historias no son mentiras inventadas sino puertas en las que echamos un vistazo y luego corremos a contarle a otros. Los escritores son los guardianes y tienen las llaves a estas puertas.        

¬ŅCrees que en Cuba existen suficientes oportunidades para el escritor novel?

Hay oportunidades, pero se podr√≠a hacer mucho m√°s. El escritor novel necesita preparaci√≥n en el oficio y conocimientos para poder moverse entre editoriales, concursos, becas y publicaciones. Para aprovechar estas oportunidades estar√≠a bien contar con m√°s cursos de escritura. He visto que en algunas universidades extranjeras se ofrece gran diversidad de clases de escritura creativa y publicaci√≥n. Yo tengo que agradecer mucho al Centro del Onelio que me dio las herramientas para expandir mis habilidades literarias, pero su matr√≠cula es limitada y hay muchos j√≥venes √°vidos de aprender. Tambi√©n sabemos de las carencias de papel en las editoriales, lo que dificulta la aceptaci√≥n de obras de escritores noveles. As√≠ que a veces solo queda la esperanza de ganar alg√ļn concurso que premie con la edici√≥n del libro ganador fuera o dentro de Cuba. No estoy tratando de decir que todo texto escrito y presentado por un joven debe ser aceptado y publicado, claro que no. Lo importante es que haya m√°s oportunidades de aprender de los buenos escritores y que el mercado editorial se expanda en la medida que lo exija este crecimiento de nuevos escritores.

¬ŅCu√°les son los principales retos que ha enfrentado tu creaci√≥n hasta el d√≠a de hoy?

Hasta ahora, los principales retos se me han presentado en cuanto a la forma de insertar la escritura en medio de la vida social y econ√≥mica. Durante varios a√Īos, en especial durante la universidad, solo escrib√≠a de vez en cuando, tal vez en las noches. El estudio me absorb√≠a y luego sucedi√≥ igual con el trabajo. Apenas me quedaba energ√≠a para teclear un minicuento. Hay quien no se imagina el esfuerzo que lleva escribir cuatro mil o cinco palabras nada m√°s. Uno termina medio grogui como si hubiese corrido diez pistas. As√≠ que el tiempo se convirti√≥ en un gran reto. Solo en estos √ļltimos a√Īos, con el trabajo en casa, he podido hacerme con un buen horario para trabajar y escribir. Pero sigue siendo dif√≠cil; a veces me pregunto c√≥mo lo logran esos escritores que tienen empleos de jornadas extensas. Pura voluntad y compromiso, porque si uno mismo no se toma en serio lo que hace y dice: ‚Äúnah, esto es solo un hobby‚ÄĚ, entonces la obra final dejar√° ver esos descuidos. Hay que dar el salto y ser decisivo. El trabajo del escritor que empieza es algo aterrador. Es como un alba√Īil que pasa meses y a√Īos levantando esta torre o mansi√≥n, y al terminarla, despu√©s de todo ese esfuerzo, abre las puertas al mundo. Entonces, existe la posibilidad de que a nadie le guste, que nadie quiera entrar y recorrer sus vericuetos. La construcci√≥n quedar√≠a desierta y abandonada (sin comprador). Ese es un miedo contra el que no se deja de luchar, hay que ir ganando confianza y a veces ser bastante testarudo y como hacen en mi barrio, darse dos palmadas en el pecho y decir: ‚Äú¬ŅQu√© pasa? ¬°Voy a m√≠!‚ÄĚ ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†

Rutina o inspiraci√≥n, ¬Ņqu√© funciona mejor en tu proceso de trabajo?

He reconocido tres fases en mi desarrollo. Una primera repleta de entusiasmo juvenil en la que escrib√≠a como un poseso imbuido en la emoci√≥n de una idea que para m√≠ era lo m√°s grande y sin pensar mucho en reglas. Luego, el ritmo de mi producci√≥n se redujo mucho. Curiosamente eso ocurri√≥ cuando aprend√≠ sobre t√©cnicas narrativas. Creo que estaba pasando por ese proceso en el que uno empieza a concientizar las partes instintivas de la escritura. Demor√© varios a√Īos en procesar todas aquellas mudas, caracterizaciones y puntos de vista. Entonces, comenc√© a leer a mis autores favoritos de una forma distinta. No me puse a diseccionar los textos ni nada de eso, porque no me gusta considerar las obras como trucos del lenguaje cuyo objetivo es proyectar realidades falsas. Aunque suene un poco loco, para m√≠ la historia es anterior y m√°s real que las palabras escritas. As√≠ llegu√© a lo que creo que es como una tercera fase en la que llevo una libreta con ideas viejas y nuevas, piezas que puedo convertir en llaves para abrir m√°s puertas. Ahora conf√≠o mucho en la rutina, la preparaci√≥n de outlines antes de sentarme a escribir. Soy uno de esos arquitectos que bosquejan sus historias a grandes rasgos y luego cultivan los peque√Īos detalles a medida que los personajes viven los episodios. ¬†¬†

¬ŅC√≥mo definir√≠as tu estilo?

Esa es una pregunta dif√≠cil. Me cuesta tomar en consideraci√≥n lo que escribo y darle una descripci√≥n distintiva. Supongo que mi estilo actual est√° muy relacionado a los g√©neros que prefiero: lo fant√°stico, la ciencia ficci√≥n, el horror y la aventura. Por eso suelo mostrar un lenguaje simple, directo, para contrastar con los argumentos extra√Īos que de repente irrumpen o que son naturalmente aceptados por los personajes. Lo que m√°s me gusta es mezclar elementos inusuales, hacer que mundos y culturas colisionen como nunca lo hab√≠an hecho. Y en el fondo de todo esto, algo que persigo y que a√ļn no he conseguido con mi estilo es lograr la completa inmersi√≥n, la reconexi√≥n sensorial del lector a la realidad tras las palabras. No estar√© contento hasta que no presencie el primer caso de p√©rdida de consciencia inducido por lectura (risas). Esa sensaci√≥n que nos dan los buenos libros cuando parece que los personajes est√°n vivos y no podemos parar de leer p√°gina tras p√°gina. ¬°Magic! ¬†¬†¬†

¬ŅEs m√°s importante la cr√≠tica especializada o la cr√≠tica de los lectores? ¬ŅCu√°l influye m√°s en la obra?

Creo que ambas cr√≠ticas pueden influirse una a la otra. Un especialista publica una rese√Īa positiva de tal autor y eso atrae a m√°s lectores. O viceversa, un autor es tan le√≠do que a la cr√≠tica no le queda otra que emitir su criterio. Es cierto que en muchos casos ambas cr√≠ticas discrepan bastante. Yo me decanto m√°s por la cr√≠tica de los lectores. La fantas√≠a y la ciencia ficci√≥n son g√©neros muy populares. Le doy un poco m√°s de importancia al hecho de poder llegar a m√°s p√ļblico que a recibir las alabanzas de los estudiosos. Aunque no estar√≠a mal poder disfrutar de ambas. La influencia de la cr√≠tica depende mucho de los objetivos del escritor y las caracter√≠sticas de su obra, a qui√©n est√° dirigida y cu√°l es su prop√≥sito. ¬ŅRevolucionar los fundamentos formales de un g√©nero u ofrecer una experiencia dram√°tica entretenida y atrayente? Tampoco le veo sentido tratar de encajar en los marcos de lo que se considera la alta literatura, comprometida y realista. Hay escritores que son geniales en esos estilos vanguardistas, pero creo que todav√≠a no he llegado a ese per√≠odo. Ando por los libros de caballer√≠a de la baja edad media (risas).

A tu criterio, ¬Ņqu√© hace que una obra perdure y sobreviva a su tiempo? ¬ŅAspiras a la perdurabilidad o te concentras en buscar otros caminos para tus textos?

Esos son los cl√°sicos, los dignos de ser imitados. Las obras as√≠ tienen una especie de fragmento muy √ļnico contenido en sus p√°ginas. Tanto Homero como Shakespeare o Cervantes destilaron en sus libros una sinceridad muy pura acompa√Īada de otras sustancias ficticias para retocar su buqu√©. Leerlas es una experiencia casi m√°gica porque vemos reflejadas all√≠ formas e insinuaciones de la realidad que uno mismo no hab√≠a tenido la capacidad de vislumbrar o acaso el coraje de reconocer su existencia. Tal vez sea eso lo que los hace perdurables, esa osad√≠a de ser honestos, exponerse y embotellar emociones y naturalezas ocultas.

A m√≠ me gustar√≠a ser inmortal, claro, pero lo que m√°s me atrae de ese sue√Īo es la posibilidad de presenciar el desenlace de nuestra historia, los episodios de esta aventura planetaria y las astutas bacterias adheridas a su superficie. El legado de la literatura es una forma de luchar contra esa fuerza inexorable de la muerte. El hecho de que los libros no ardan de golpe tras la muerte de su autor es una insolencia natural que define a nuestra civilizaci√≥n. Aqu√≠ estamos, susurrando los secretos que aprendimos antes de caer hechos polvo. Y f√≠jate, la antorcha a√ļn no ha ca√≠do. Hemos llegado lejos, pero me gustar√≠a ver qu√© sorpresas le aguardan al homo sapiens en los siglos por venir. Soy muy optimista. No creo en las distop√≠as definitivas. Como algunos de mis textos tratan sobre sociedades futuras, ser√≠a genial si llegaran a manos de esos lectores. Imagino que los har√≠a re√≠r. Los escritores de ciencia ficci√≥n casi nunca dan en el blanco en sus vaticinios. Suelen proyectar sus √©pocas sin percatarse de esas cosas que no dejan ir, como en los sets de la vieja serie de Star Trek con ese aire espacial de los sesenta.

Por ahora mis textos est√°n escritos para gente cercana, s√≠, eso creo. Tal vez, en la medida que madure mi concepci√≥n del mundo, pueda invocar escritos con una potencia temporal m√°s larga. A veces me complazco imaginando que tal vez el afterlife de los escritores sean precisamente los mundos que son capaces de crear. All√≠ es donde terminan luego de esta vida y los habitantes de esos mundos, adem√°s de los personajes, podr√≠an ser todos aquellos fan√°ticos lectores atrapados con el gancho de sus libros. Si nos basamos en esta teor√≠a se podr√≠a afirmar que la Tierra Media se ha despoblado un poco en favor del Westeros de Martin, aunque luego de la √ļltimo temporada de Juego de Tronos asumo que dicha superpoblaci√≥n disminuy√≥ un tanto. ¬†

¬ŅEl escritor necesita formarse?

Ese es un gran s√≠ para m√≠. En el contexto actual donde no dejan de publicarse miles de libros al a√Īo, sin mencionar otros medios como el cine, la televisi√≥n, c√≥mics o videojuegos, es imprescindible poner un poco de orden en el caos. Creo que eso es lo que ofrecen los distintos cursos. Un sistema de aprendizaje para poder hacer uso de todo esos adelantos que nos dejan sobrecogidos ante tanta sobresaturaci√≥n en los medios actuales.

Sin embargo, tambi√©n habr√° narradores y poetas que emerger√°n aut√≥nomos en sus propios entornos con habilidades casi innatas para la comunicaci√≥n y la captura de im√°genes mediante un lenguaje √ļnico y sensible. Pero acept√©moslo, el mundo se ha globalizado, las redes transportan obras digitales al otro lado del mundo antes de que salgan de la imprenta. Las artes nacionales y las escuelas literarias se beben entre s√≠, y los autores m√°s influyentes en sus campos terminan creando verdaderas modas literarias. Es toda una tormenta mercantil que no siempre es justa con las peque√Īas naciones as√≠ que hay que contar con una formaci√≥n s√≥lida en nuestros respectivos g√©neros. Hay que aprender de los m√©todos de ense√Īanza exitosos, tener constancia, manejar las industrias editoriales y, por encima de todo, hay que mantenernos aut√©nticos.

¬ŅQu√© posibilidades comunicativas, est√©ticas y de lenguaje te ofrece el g√©nero de la ciencia ficci√≥n? ¬ŅSigue siendo un g√©nero menospreciado en Cuba?

La ciencia ficci√≥n y el g√©nero fant√°stico en general es el espacio que m√°s adoro. Es la posibilidad de conjurar mundos completamente extra√Īos que dejan sin aliento a quienes apenas atisban escenas a trav√©s de un libro. Los l√≠mites son infinitos. Con la ciencia ficci√≥n podemos adelantarnos a nuestro tiempo y mostrar realidades insospechadas y aberrantes de c√≥mo podr√≠a cambiar el mundo. Pero no todo tiene que ser dist√≥pico y pesimista, yo prefiero usar la ciencia ficci√≥n para iluminar ese potencial insospechado de nuestra civilizaci√≥n. Al lector no solo se le engancha con mundos postapocal√≠pticos en los que el hombre involuciona hacia formas socio-biol√≥gicas m√°s salvajes; aunque estas historias tipo Mad Max y The Hunger Games s√≠ que son divertidas. El g√©nero fant√°stico abre un espacio no colonizado, un lienzo en blanco no delimitado por razas, culturas o historias conocidas. Es casi un acto divino este de insuflar vida a nuevos mundos, pero tambi√©n es una responsabilidad de los creadores hacer uso de su mejor lenguaje y conocimientos para obtener un resultado interesante.

En Cuba, entre las esferas especializadas de la literatura y el arte, creo que se menosprecia al g√©nero fant√°stico. Tal vez se subestime por una raz√≥n de ignorancia. La ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a suelen tratar temas extra√Īos con un lenguaje t√©cnico sacado de las ciencias. Estamos en la frontera entre las dos culturas (las letras y las ciencias). La ciencia ficci√≥n ha pasado a ser un g√©nero muy popular en los medios audiovisuales, as√≠ que es f√°cil para algunos, fuera de ese ambiente, catalogarlo como literatura comercial o chatarra. Sin embargo, no faltan ejemplos que ponen en su sitio a los cr√≠ticos de la ciencia ficci√≥n cubana como: la ins√≥lita serie de Shiralad o la novela Espiral, de Agust√≠n de Rojas. Las generaciones de escritores cubanos de ciencia ficci√≥n y fantas√≠a no se han extinguido ni el legado ha perdido su agudeza. El templo de los buenos escritores no deja de crecer desde los a√Īos de Oscar Hurtado, F. Mond, Gina Picart, Da√≠na Chaviano, Michel Encinosa, Eric Mota y, por supuesto, Yoss. Aunque la promoci√≥n de estos autores y sus obras puede que se haya descuidado un poco, ellos y ellas siguen siendo √≠dolos (the elders) a los que sigo.¬† ¬†

¬ŅC√≥mo funciona tu proceso creativo?

Bueno, siempre comienza como se podr√≠a esperar: por una idea, una noci√≥n s√ļbita de algo intrigante, llena de potencialidades. Durante el d√≠a me la paso so√Īando despierto d√°ndole vueltas a esa imagen, circunstancia o personaje; viendo qu√© se le puede sacar. Es algo as√≠ como rumiar, s√© que tengo algo entre manos, pero no logro digerirlo. Y ah√≠ se queda en el fondo de mi subconsciente hasta que descubro qu√© es eso que me atrajo en primer lugar. Entonces escribo la premisa de la historia: ‚Äúsujeto se enamora de personaje de videojuego que no sabe que es un personaje‚ÄĚ. ¬°Boom! Ese es el inicio, pero as√≠ no sirve para nada, es apenas una postal. As√≠ que me pongo dar pinceladas en el mundo, agrego detalles reales o no que me atraigan e interesen pues este negocio de la creaci√≥n es agotador y siempre conviene estar a gusto con nuestras creaciones. Al final puede que decida que ser√° un cl√°sico mundo medieval de fantas√≠a en el que se mezclan humanos e inteligencias artificiales ‚Äúnacidas‚ÄĚ en esa realidad. Ahora llega el momento de decidir c√≥mo contar. Elijo un narrador que me convenga para esta clase de historia. Una primera persona en la historia de la chica virtual debe ser interesante. Y partir de aqu√≠ es solo cuesti√≥n de construir una trama donde el giro final sea la revelaci√≥n de que el chico es solo un pobre nerd en casa de su madre y no el poderoso palad√≠n que aparenta ser. Muchas veces no logro ver el final exacto. Solo dejo que los personajes avancen en sus comportamientos m√°s l√≥gicos sin inmiscuir mis criterios. Mientras m√°s insatisfactorio e inc√≥modo sea el desenlace, m√°s satisfecho estoy porque significa que las tendencias y modas de mi realidad no se colaron en las p√°ginas. Despu√©s de esto toca la parte m√°s dura: la revisi√≥n. Hago como m√≠nimo tres revisiones. Despu√©s de la primera, trato de ense√Īarle el texto a alguien o lo mando al taller Espacio Abierto para que me den sus visiones y, a partir de all√≠, sigo corrigiendo. Es importante poder aprovechar las opiniones de amigos y colegas, saber discernir entre feedbacks √ļtiles que en verdad ayudan a reparar los errores que a veces se nos escapan. ¬†¬†

De todas tus historias, ¬Ņcu√°l le recomendar√≠as al lector en estos tiempos de pandemia y aislamiento?

Tiempos de pandemia, enclaustramiento, aburrimiento y soledad, ¬Ņqu√© recomendar para esa depresi√≥n que nos persigue tras d√≠as y d√≠as de monoton√≠a? Pues algo que nos suba el √°nimo tal vez, o que por unas horas nos permita escapar de la agobiante rutina. Tiene que ser algo √©pico e interesante que rete nuestras mentes, nos distraiga y que cuando regresemos estemos como renovados. Bueno, no s√© si tendr√© algo con todas esas propiedades, pero hace poco hice un experimento, escrib√≠ uno de esos relatos de ‚Äúelige tu propia aventura‚ÄĚ. La historia se compone de una docena de cuentos cortos interconectados a trav√©s de los cuales el lector debe ir navegando para desentra√Īar el misterio de ‚ÄúLas tinieblas de Hamel√≠n‚ÄĚ, as√≠ se llama. Pero al final de cada cuento se debe elegir entre dos caminos que nos conducen a cap√≠tulos distintos, o sea cada lectura es un recorrido distinto. Y viene al caso pues la ciudad de Hamel√≠n tambi√©n tiene una plaga o vieja maldici√≥n enraizada en lo profundo de sus catacumbas. Pero bueno, no s√© si en medio de todas las tristezas que estamos pasando alguien querr√° sumergirse en m√°s tinieblas. Si a alguien le pica la curiosidad les hago otro spoiler: el protagonista es un cazador que tiene dos hurones mascotas llamados Lins y Sharl. En caso de que est√©n aislados y en busca de leer algo raro me pueden escribir al javierpr90@nauta.cu y se los env√≠o. ¬°Exterminador de ratas a su servicio!¬†

¬ŅLa realidad puede asomarse al espejo gen√©rico de la ciencia ficci√≥n? ¬ŅC√≥mo manejas lo real, a manera de concepto, en las estructuras de tus mundos?

Lo real me sirve a veces como premisa. En muchas historias el elemento fant√°stico est√° oculto en el tejido de la realidad y brota como una anomal√≠a maravillosa o aterrorizante. En otras obras, la ciencia ficci√≥n ha retorcido las normas de lo que conocemos por cotidiano. A trav√©s de los personajes andamos por planetas lejanos en el que conejos animatr√≥nicos brotan de las madrigueras para servir el t√© en los picnics. Lo real es esa tierra f√©rtil de la que tomo nutrientes para cultivar formas de vida extra√Īas. De los sue√Īos tambi√©n suelo robar mucho, ¬°alabada sea mi enloquecida subconsciencia!

Otra dimensi√≥n que me gusta aprovechar de la realidad es la historia, el pasado. Todas esas memorias que tenemos ya muy bien aprendidas desde peque√Īos ahora pueden convertirse en arcilla para tramas ucr√≥nicas y realidades alternativas cuyo objetivo no sea solo el entretenimiento, sino que tambi√©n contemplen el an√°lisis sobre lo que consideramos el curso inevitable de la Historia. ¬ŅQu√© habr√≠a pasado si Mart√≠ y Maceo no hubiesen ca√≠do en combate? ¬ŅSe habr√≠a aceptado la ayuda de Estados Unidos o la Enmienda Platt y una rep√ļblica dependiente? La Historia es una ciencia social, as√≠ que esto tambi√©n es ciencia ficci√≥n con una larga tradici√≥n en autores del g√©nero como Philip K. Dick con su obra El hombre en el castillo.

As√≠ que la realidad es un mar de l√°tigos siempre fustig√°ndome a elegir este u otro tema. En su relaci√≥n con la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a, yo le otorgo a la literatura la funci√≥n so√Īadora m√°s elevada: proponer y dise√Īar a partir de nuestros ambientes sociales mundos trastocados, donde se puedan detectar toques de la realidad, pero que esta se vea superada o malograda de acuerdo con la intenci√≥n de la trama. Para m√≠ la realidad es inspiraci√≥n, no puedo contentarme con relatar como la madre pone su ni√Īo a dormir sin advertirle al lector que una cucaracha con cabeza humana anida bajo el entablado de la cama. ¬†¬†¬†

¬ŅQu√© es lo esencial para ti a la hora de dise√Īar un universo?

Necesito consistencia. Busco que el espacio de mi universo se expanda y haya una estabilidad. Evitar esa sensación de que el mundo es solo un telón de fondo que se desvanece una vez que el foco de la trama pasa de largo. Por eso empiezo dibujando mapas, inventando razas y fronteras, eligiendo varios sistemas políticos y actividades económicas (hay que aprovechar el marxismo). Luego trazo una cronología de algunos siglos y determino qué punto sería interesante ahondar. Y a partir de allí empieza toda esa labor de worldbuilding en el que uno busca nombres (una pesadilla) y distinciones culturales, mágicas o científicas que definan estas nuevas tierras (o fondos abismales).

Lo esencial es que se den los deseos de recorrer esos reinos, que sus horizontes estén vivos en tres dimensiones, que guarden esa sensación de curiosidad y aventura que es la verdadera esencia de los homo sapiens. Eso es algo esencial para mí y que persigo con insistencia pues no es fácil conseguirlo.

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©n es Javier P√©rez?

Beyond the White Page, ¬°qu√© buen t√≠tulo! Creo que soy un explorador, un buscador de f√≥siles y de maravilla latente. Agradezco que las estrellas brillen cada noche para recordarnos que hay un universo de misterios silenciosamente girando a nuestro alrededor (no como en ‚ÄúAnochecer‚ÄĚ de Asimov, que pueden leer en revista cubana de ciencia ficci√≥n y fantas√≠a Korad #40). A pesar de que la rutina anestesie los sentidos para que podamos completar las tareas de vivir en sociedad, siempre trato de mantener alerta ese tercer ojo que te eleva sobre el bosque de concreto, uno nunca sabe cu√°ndo puede pasar una extra√Īa silueta frente al horizonte. As√≠ que sigo el camino de los cient√≠ficos locos, experimentando por lo imposible en mi laboratorio con una fe que no parece proceder de este mundo. La se√Īorita Shelley no nos explic√≥ bien c√≥mo lo hizo, pero yo sigo galvanizando la p√°gina en blanco para que cobre vida. Creo que terminar√© con una frase del viejo cuervo E. A. Poe: ‚ÄúMi vida ha sido capricho, impulso, pasi√≥n, anhelo de la soledad, mofa de las cosas de este mundo; un honesto deseo de futuro.‚ÄĚ Bien dicho. ¬†


¬ŅQuieres ser escritor?: Escribe

Entrevista a N√°thaly Hern√°ndez Ch√°vez

Por experiencia propia, puedo decir que El Taller de Literatura Fant√°stica y de Ciencia Ficci√≥n ‚ÄúEspacio Abierto‚ÄĚ o EA, como lo conocen muchos, es una gran familia que abarca toda Cuba. Esa fue la principal raz√≥n que me llev√≥ conocer a la joven escritora matancera N√°thaly Hern√°ndez Ch√°vez, a quien conoc√≠ por uno de sus seud√≥nimos: N√°thaly Vega. Podr√≠a comenzar a enumerar sus premios y t√≠tulos, pero creo que nada de eso es m√°s importante que el p√ļblico conozca su obra, tanto la literaria como la personal.

N√°thaly, se dice que lo que el escritor lee, sus conocimientos y sus vivencias influyen en su obra. T√ļ eres Licenciada en Periodismo de profesi√≥n, te desempe√Īas como profesora en la Universidad de Matanzas y al mismo tiempo como promotora en Ediciones Aldab√≥n. ¬ŅHan influenciado tu profesi√≥n y el trabajo de promoci√≥n en tu obra?

A mi profesi√≥n de periodista le debo el que me acostumbrara a escribir regular, disciplinadamente y para otros. Comenzar la carrera de periodismo y unirme a mi primer taller literario provoc√≥ que tuviese acceso a literatura especializada y pudiera ampliar mis horizontes intelectuales. Me aport√≥, adem√°s, una seguridad para escribir que no logr√© antes; cuando ser escritora no era m√°s que un sue√Īo de la infancia, en apariencia imposible. De mi quehacer literario devuelvo al periodismo por las v√≠as de la ense√Īanza: de las asignaturas que imparto en la Universidad de Matanzas, mi favorita es T√©cnica y estil√≠stica narrativa. Incontables t√©cnicas de la ficci√≥n me han ayudado a la ahora de ense√Īar osugerir distintas maneras de pensar y escribir el periodismo.

La promoci√≥n me ha servido para sensibilizarme m√°s con los procesos de producci√≥n y venta de un libro. La mayor√≠a de los autores se mantienen ajenos de tales procesos y le pierden la pista a su libro una vez publicado. Yo he tenido suerte de poder interactuar con las personas que los editan, encuadernan, presentan y los venden. Tal experiencia me hace agradecerles y apreciarlos. Son peque√Īos h√©roes an√≥nimos que hacen posible que el libro llegue a manos del p√ļblico. Ser promotora me ha ayudado a acercarme m√°s a otros autores de mi generaci√≥n, compartir con ellos la experiencia de publicaci√≥n de sus primeros libros, sentirme feliz de sus √©xitos como si fuesen m√≠os. Es un trabajo para quienes aman la literatura.

Eres miembro de los talleres de literatura Cintio Vitier, Grafómanos y Espacio Abierto. Cuéntanos un poco de qué representan o han representado estos talleres en tu crecimiento como persona y escritora.

Los talleres han sido vitales para convertirme en escritora. Sin ellos no hubiese llegado tan lejos. A diferencia de muchos que escriben durante a√Īos hasta dar con un tutor literario o un taller que los ayude a pulirse, yo no hab√≠a escrito m√°s que poemas aislados antes de entrar a mi primer taller. Nunca hab√≠a plasmado las ideas que ten√≠a, apenas si pod√≠a empezar a darles forma. En el Cintio Vitier me volv√≠ poeta de verdad. Los Graf√≥manos fueron la continuaci√≥n de un proceso donde, junto con otros j√≥venes veteranos del taller, pasamos a hacernos responsables de nuestra escritura en un doble papel de aprendices y de consejeros para los nov√≠simos que se unieron. Ser miembro del Taller Espacio Abierto es tambi√©n una de las mejores cosas que me ha pasado como autora, me permiti√≥ encaminarme en la CF y F., lograr seguridad para escribir cuentos largos y crecer mucho. Les estoy muy agradecida a los tres talleres y a sus coordinadores, por lo mucho que me han ayudado y ayudan a crecer.

En una visita que hice a Matanzas (cuando nos conocimos en persona) pude ir a la sede de Grafómanos en Aldabón y me encantó lo que hicieron con el local. Háblanos de los proyectos que tienen planificado ustedes los escritores para ese espacio. Tengo entendido que fueron ustedes los impulsores de ese espacio.

El principal impulsor de este espacio fue y es su actual coordinador, Daniel Cruz Berm√ļdez; √©l se hizo cargo de la editorial hace a√Īos cuando estaba cerca de ser desintegrada. Se iba a refundar una nueva cuando las condiciones fueran m√°s propicias. Daniel asumi√≥ ese barco casi naufragado y trabaj√≥ de forma incansable, gestionando medios con la AHS de Matanzas y reconstruyendo el local que esta proporcion√≥, contratando buenos editores y dise√Īadores, fundando el Premio Aldab√≥n, haciendo √©nfasis en la promoci√≥n y la venta. Hoy este espacio es una editorial con librer√≠a, taller gr√°fico y sala de conferencias, sede oficial de Los Graf√≥manos y lugar de referencia para todos los j√≥venes y no tan j√≥venes de Matanzas. En un futuro esperamos tener tambi√©n un caf√© literario. El espacio es reducido, pero se aprovecha al m√°ximo. A los miembros del Taller nos ha servido mucho la sede de Aldab√≥n. Cerr√≥ la √©poca en que √©ramos gitanos y deambul√°bamos en busca de un lugar para tallerear nuestros textos con tranquilidad. La editorial se convirti√≥ adem√°s en nuestro principal apoyo, dispuesta a publicar el primer libro de los miembros del taller si este libro tiene la calidad suficiente. Ese es el mayor voto de confianza a Los Graf√≥manos: la mayor√≠a de mi generaci√≥n cercana ha publicado o publicar√° en alg√ļn momento su primer libro en Aldab√≥n, confiada en la calidad del producto final y en que se har√°n todos los esfuerzos por promocionarlo.

Has ganado varios concursos en poes√≠a, ensayo y cuento tanto de realismo como de ciencia ficci√≥n. O sea, escribes todos esos g√©neros‚Ķ que sepamos. ¬ŅHas incursionado en otros g√©neros literarios, como el teatro, la novela o la literatura infantil, por ejemplo?

No, no he incursionado en ellos. Me interesar√≠a en un futuro acercarme a la literatura infantil, pero quiero hacerlo como lo hice con la CF y F, buscar alg√ļn taller especializado o alguien que me gu√≠e en ese aspecto. El infantil tiene sus formas, c√≥digos, temas y caracter√≠sticas individuales que me parece necesario conocer o al menos familiarizarme antes de intentarlo.

¬ŅQu√© g√©neros literarios prefieres leer y cu√°les o cu√°l escribir? ¬ŅCu√°l g√©nero o tema nunca escribir√≠as?

En cuanto a g√©neros literarios soy bastante abierta. Leo casi todo excepto literatura rosa-er√≥tica y terror, que son los que jam√°s escribir√≠a. Tampoco me veo escribiendo realismo sucio, aunque s√≠ lo leo ocasionalmente. Disfruto escribir tanto el cuento como la poes√≠a. No s√© si alg√ļn d√≠a lograr√© escribir una novela. Mi lejan√≠a y falta de formaci√≥n con el teatro hace muy improbable que alguna vez lo escriba; en cuanto a la cr√≠tica y el ensayo los respeto demasiado para ejercerlos m√°s que de forma especial, solo cuando estoy muy segura del tema: son g√©neros que llevan un conocimiento y una formaci√≥n profundos.

Constantemente leo poes√≠a. Es como la m√ļsica, si paso par de d√≠as sin leer un poema o escuchar m√ļsica me siento extra√Īa. En el pasado fui de leer muchas novelas, pero actualmente y debido a la falta de tiempo me inclino m√°s por leer cuentos, tanto de realismo como de CF y Fantas√≠a. Sin embargo, cuando puedo leo alguna novela hist√≥rica, de CF, fantas√≠a o de realismo de un autor cl√°sico. De vez en cuando leo literatura infantil ‚Äďsobre todo la relacionada a mi trabajo de promoci√≥n‚Äď y me gustan las obras del teatro cl√°sico griego, las de Shakespeare y G.B. Shaw. Leer muchos g√©neros es la causa directa de que me aventure en varios a la vez, porque uno escribe seg√ļn lee. Me gusta cuando termino un libro o saga buscar otro de estilo o g√©nero distinto; mantiene activo al cerebro y es una de las razones por las que nunca me aburro: leer varios g√©neros es como estar frente a una variada mesa buffet que sabes nunca se agotar√°.

Te he visto y escuchado en varios espacios virtuales de la AHS y Ediciones Aldab√≥n, como Colecci√≥n La Brevedad, c√°psulas en las jornadas del Premio Celestino de cuentos de Ediciones La Luz, y en Ivoox. H√°blame de esas experiencias. ¬ŅQu√© te parecen estas alternativas realizadas por la pandemia? Luego de que superemos la pandemia y volvamos a los encuentros presenciales, ¬Ņcrees que desaparecer√°n estos espacios?

Estos espacios son muy beneficiosos a la hora de vencer las barreras espaciales. Durante a√Īos autores de Cuba (en especial los alejados de la capital, que es el lugar donde se hacen en mayor n√ļmero) se han visto limitados a participar en eventos que se desarrollan en todos los lugares del pa√≠s por una cuesti√≥n de log√≠stica. Ahora estas alternativas permiten una mayor participaci√≥n sin apenas costo para quienes convocan los eventos. Aunque nada supera a la presencia f√≠sica, la virtualidad permite mayor promoci√≥n y representaci√≥n de los autores. Mi experiencia ha sido provechosa en estos: he interactuado con personas interesantes de todo el pa√≠s, me ha servido para aprender, he dado a conocer mi obra y conocido la obra de muchos otros j√≥venes ‚Äďy no tan j√≥venes- de gran talento. Soy partidaria de conservar tanto lo presencial como lo virtual; no cambiar unos por otros, sino imbricarlos, que se enriquezcan mutuamente.¬†¬†

¬ŅQu√© otras iniciativas conoces que se hayan realizado y en cu√°les participas o participaste? ¬ŅCu√°l te parece m√°s interesante y por qu√©?

¬†Tengo varias en mente. Una que se me ocurre ahora es la de las Romer√≠as virtuales. Para m√≠, que jam√°s he podido asistir a las Romer√≠as en persona, fue la oportunidad de participar de alg√ļn modo. Lo mismo ocurre con la pe√Īa Contar con la luz, en su versi√≥n de chat de Telegram, donde he podido leer textos de j√≥venes de toda la Isla e incluso pude conocer a Ana G. Ramos, la ganadora del David de Poes√≠a de este a√Īo. Ya que ninguna pudo estar en la premiaci√≥n debido a la pandemia, al menos pudimos coincidir, hablarnos e intercambiar nuestros libros en formato digital.

¬ŅC√≥mo ha sido tu experiencia con la AHS de Matanzas y con Ediciones Aldab√≥n? ¬ŅCu√°les crees que sean sus puntos fuertes y d√©biles para con los escritores?

Ha sido una experiencia buena en general. Cuando varios de mis compa√Īeros del ‚ÄúCintio Vitier‚ÄĚ nos unimos a la AHS, hab√≠a solo un par de miembros de la secci√≥n de Literatura. Nuestro grupo vino a revitalizar esta secci√≥n. No se logr√≥ de la noche a la ma√Īana, pero poco a poco nos hemos acoplado. Con Aldab√≥n la experiencia ha sido muy buena. El rescate de la editorial por parte de quienes la asumieron, tambi√©n demor√≥ su tiempo; pero en pocos a√Īos se han visto los logros, y no es un trabajo terminado porque siempre est√° en constante mejora.

En este √ļltimo a√Īo y medio la AHS en Matanzas no se ha dejado amilanar por las restricciones de la pandemia y sigue promocionando la obra de sus asociados a trav√©s de espacios virtuales y c√°psulas de video promocionales que incluyeron tanto a narradores como a poetas. En ocasiones falta un poco de organizaci√≥n a la hora de concretar proyectos con la secci√≥n, donde ambas partes pongan de su parte; o de integrar nuestra secci√≥n en proyectos conjuntos con las otras, pero hay tambi√©n muchos deseos de hacer y de hacerlo cada vez mejor, que es lo importante.

Eres promotora de la Editorial Aldab√≥n. Sin embargo, para nadie es un secreto que, en Cuba, y sobre todo en las editoriales, la promoci√≥n es casi nula y cuando menos, muy ineficiente. ¬ŅQu√© crees de esta afirmaci√≥n y por qu√© crees que se afirme esto? ¬ŅCu√°l ser√≠a el fallo? ¬ŅCu√°l ser√≠a la (o una) soluci√≥n?

La promoción lleva rato siendo una deficiencia. En ocasiones cuesta hacer llegar los libros más allá del círculo de lectores habituales que asisten a las presentaciones y las tertulias literarias. Para ser promotor cultural, lo primario no es solo conocer las cuestiones técnicas de la profesión, también está en conocer y que te importe aquello que promueves. Mucha gente lo ejerce como un trabajo más, pero para que funcione tienes que estar comprometido con ello. No significa que para ser promotor halla que ser escritor/editor, pero sí tener nociones básicas y un interés genuino por la literatura. Cuando menciono a promotores, incluyo a los vendedores de libros estatales y particulares, quienes en ocasiones muestran un total desentendimiento de la literatura y apenas pueden orientar al lector-comprador. Pero no toda la responsabilidad recae en los promotores, sino también en las instituciones que muchas veces dejan la promoción en el fondo de sus prioridades y le destinan recursos insuficientes.

En el caso de la literatura hay un producto que ofrecer a la hora de promocionar a un autor y este es el libro. Incluso con los aquellos que, aunque no tengan publicaciones propias, pueden verse incluidos en selecciones y antolog√≠as. Una de las fallas actuales y algo en lo que se debe trabajar, es la cuesti√≥n econ√≥mica. La editorial, la instituci√≥n y el promotor tienen que querer vender el libro. Si es infantil, presentarlo en escuelas o actividades infantiles; si es narrativa o poes√≠a para adultos, presentarlo en tertulias culturales o llevarlo a eventos en empresas y lugares donde pueda haber un p√ļblico adulto; si es teatro, venderlo a la salida de una sala de teatro o cerca de una representaci√≥n callejera.

Hay que buscar alternativas y ser creativos. Una soluci√≥n es crear y conseguir respaldo econ√≥mico e institucional para campa√Īas de lectura y promoci√≥n literaria bien organizadas y con metas concretas que puedan lograrse seg√ļn el o los medios que se utilicen. En el caso de Aldab√≥n, nos hemos apoyado en rese√Īas y noticias a trav√©s de Facebook y otras redes, pero sobre todo en la radio provincial de Matanzas, haciendo rese√Īas semanales de un libro de nuestra editorial o del resto de las editoriales matanceras, libros que est√°n a la venta en la librer√≠a adjunta a la sede de Aldab√≥n. La radio es un espacio maravilloso, te permite llegar a un p√ļblico muy amplio, nos alegra cada vez que alguien llega a la librer√≠a a preguntar por un libro que oy√≥ mencionar por la radio, significa que la promoci√≥n dio resultado.

En los √ļltimos a√Īos, varios j√≥venes escritores matanceros han ganado importantes premios nacionales e internacionales, han publicado libros y/o participado en diversos proyectos y espacios literarios de Ciencia Ficci√≥n y Fantas√≠a. Ejemplo de esto son, por solo mencionar dos, Ra√ļl Piad R√≠os y Marien Cabrera, a quienes conocemos muy bien. T√ļ tambi√©n formas parte de esta lista. ¬ŅQu√© ha cambiado o sucedido en Matanzas que, de pr√°cticamente desaparecer del mapa literario en Cuba hace cinco a√Īos, ahora muestra una gran cantera de escritores? ¬ŅPor qu√©, sobre todo, escritores de Ciencia Ficci√≥n y Fantas√≠a?

Es cierto que antes de que mi generaci√≥n comenzara a despuntar en Matanzas hubo un vac√≠o generacional, con autores muy aislados, remanentes de los que emigraron o cambiaron de profesi√≥n. En condiciones normales una generaci√≥n da paso a la otra, pero el ciclo estaba interrumpido. Lo que ayud√≥ a recomenzarlo fueron los talleres literarios. Entre ellos el m√°s fuerte fue el Cintio Vitier, conducido por Yanira Marim√≥n. Antes de este taller, varios de mis compa√Īeros estaban avanzados, hab√≠an asistido a otros talleres m√°s irregulares en cuanto a tiempo de duraci√≥n y seriedad. Para otros como yo, esta fue nuestra primera escuela. Ya fuera para los del primer caso como para los del segundo, el Cintio Vitier ayud√≥ a unirnos y consolidarnos como un grupo, al punto de que una vez nos sentimos ‚Äúgraduados‚ÄĚ del taller decidimos crear uno propio solo para j√≥venes que fueran en serio (al Cintio Vitier asist√≠an personas de todas las edades y algunos asum√≠an la escritura como pasatiempo). Resultado de esto son Los Graf√≥manos, que est√° abierto para los de nuestra edad y tambi√©n para los de la generaci√≥n siguiente, en el recomienzo de nuevos ciclos.

Creo que ahora hay m√°s escritores de CF/F que nunca en toda Cuba, y Matanzas no est√° ajena a este fen√≥meno. El libro digital y la informatizaci√≥n de la sociedad han contribuido a que se lea m√°s ambos g√©neros, a que se tenga acceso a centenares de libros cl√°sicos, pero sobre todo de contempor√°neos. La CF y F todav√≠a son recientes en Cuba, comparadas con los otros g√©neros, y es natural que atraigan a los m√°s j√≥venes por sus contenidos y posibilidades creativas. Ambos son muy llamativos para el grupo de nov√≠simos narradores matanceros que rondan los veinte a√Īos, quienes aparte de la literatura tambi√©n se les acercan mediante el anime, los videojuegos y el cine.

¬ŅQu√© crees de la Ciencia Ficci√≥n y Fantas√≠a que se ha hecho y hace en Cuba? ¬ŅC√≥mo ves el futuro de la CF y F para la post pandemia?

Desde que Oscar Hurtado introdujera el g√©nero en Cuba se ha contado con figuras puntuales, pocos autores en comparaci√≥n con los de otros g√©neros. Estos pioneros fueron muy incomprendidos y son los que labraron un camino a trav√©s de las editoriales y el gusto popular. En las √ļltimas d√©cadas el n√ļmero de autores va en ascenso. Actualmente coinciden veteranos de la CF y la F, autores maduros, y j√≥venes promesas, por lo que creo que es uno de sus momentos m√°s interesantes y mejores en Cuba. El futuro de la CF y F post-pandemia me parece muy esperanzador, el g√©nero tiene menos de un siglo escribi√©ndose en el pa√≠s y sin embargo cada vez este cuenta con mayor difusi√≥n y aceptaci√≥n sin llegar a√ļn a ser un g√©nero de consumo masivo, como ocurre en otros pa√≠ses. La CF ense√Īa que el futuro puede ser ¬Ņpronosticable?, la fantas√≠a muestra que puede ser imprevisible. Solo nos queda esperar para verlo con nuestros propios ojos. Me parece que, aunque la CF y F sufran sus normales altibajos en algunos per√≠odos, la direcci√≥n va en un constante hacia arriba y adelante, en direcci√≥n a las estrellas.

En tu experiencia como miembro virtual (hasta el momento) de Espacio Abierto, te hemos visto como promotora de la literatura y muy participativa en las actividades del taller. ¬ŅQu√© piensas de este taller? ¬ŅCu√°les crees que son sus puntos fuertes y d√©biles? o ¬Ņqu√© deber√≠an mantener y qu√© mejorar?

Me parece que Espacio Abierto es un proyecto muy especial, del tipo que generan cambios reales y perdurables. Algunos de sus miembros se han mantenido desde el principio, otros siguieron rumbos propios, otros nos incorporamos despu√©s, algunos incluso pasaron al nivel de meros miembros a volverse coordinadores (T√ļ, Abel, eres un buen ejemplo). En sus √©pocas dif√≠ciles se mantuvo solo gracias a la dedicaci√≥n de unos pocos y si ahora est√° en momento tan bueno es gracias a aquellos que lo sostuvieron durante los malos. Todas estas experiencias acumuladas lo convierten en m√°s que una escuela, en una familia.

Sus puntos fuertes están en lo abiertos que son, como el nombre lo indica. Cualquiera que demuestre un serio interés en la literatura de CF y F. puede unirse.  También en el nivel de profesionalidad y diversificación; la primera a la hora de corregir y comentar los textos que se leen en el taller, la segunda en los ejercicios individuales y conjuntos, los retos constantes y en cómo se desarrolla la vida del Taller en general. Los puntos débiles en su mayoría escapan de la mano de sus coordinadores: tener más apoyo y respaldo económico, condiciones para que el evento teórico cuente con una sede específica, recursos, etc. Constantemente los coordinadores deben disponer de sus propios medios para sostener el evento, algo abusivo para ellos si consideramos cuánto trabajo hacen de por sí. Con más recursos se les podría aligerar la carga e incluso se podrían generar más encuentros, conferencias y toda clase de actividades en que pudiéramos incluirnos de forma presencial autores de toda Cuba. Pero bueno, con los medios actuales se ha hecho lo mejor posible, y es muchísimo.

¬ŅCu√°les son tus influencias en la literatura? Autores, libros, etc.

Mis influencias en la literatura han sido en los inicios causa del azar. Siempre fui de leer todo lo que me cayera en la mano, fuera adecuado a mi edad o no. Los libros que primero recuerdo son una mezcolanza entre Julio Verne, Salgari, Oscar Wilde, Edgar Alan Poe y Gabriel García Márquez; con libros infanto-juveniles como Corazón, El principito, La edad de oro y La noche. Desde siempre he sido entusiasta de la mitología y las leyendas de todo el mundo. Me encanta la historia y la fantasía, todavía hoy me entretengo en traducir metáforas o buscar puntos de contacto entre los mitos. Leía por etapas, en una época me daba por los novelistas europeos de entre el siglo XVII y el XIX; en otra época por los norte y latinoamericanos del siglo XX; en otra por la poesía hispanoamericana; en otra por la poesía asiática o por la árabe, y así sucesivamente. Mucho de esto dependía de un acceso escaso y arbitrario. Muchas veces releía los mismos libros por no tener nuevos, pero desde que tuve medios para leer en digital literalmente se me abrió el mundo y he recuperado el tiempo perdido en cuanto a lecturas.

Me han impactado, más que influenciado (creo) narradores del realismo como Alejandro Dumas, Hesse, Dostoievski, Wilde, Hemingway, Faulkner, Carson McCuller, Fitzgerald, García Márquez, Vargas Llosa, Cortázar, Quiroga, O Henry y Robert Graves. Narradores de ciencia ficción y fantasía como Verne, R.L. Stevenson, Asimov, Poe, Heinlein, Phillip K. Dick, Orson Scott Card, Úrsula K. Le Guin, Tolkien, Terry Pratchet y G.R.R Martin. Poetas como Rilke, Baudelaire, Kavafis, Tagore, Omar Khayyam, Pessoa, T. S. Eliot, Keats, Whitman, Ezra Pound, Yeats, Miguel Hernández, Cintio Vitier, Delfín Prats, Dulce María Loynaz y José Martí.

Aunque no tengo autor favorito les tengo un cari√Īo muy especial a Shakespeare, a Borges y Bradbury. Considero a Ray Bradbury mi Maestro literario, ese con el que un escritor se siente identificado, que le marca el estilo de por vida, el mismo que me desesper√© por encontrar durante a√Īos hasta que lleg√≥ a m√≠ de forma casual. No he le√≠do nada suyo que no me encante. Lo que m√°s me une a estos autores es la total admiraci√≥n por su obra; y, en el caso de Borges y Bradbury, la bibliofilia y el amor al acto de la escritura.

De las voces cubanas actuales que conoces, conocidas o no por el p√ļblico o cr√≠tica, ¬ŅCu√°les de ellas recomiendas?

Me gustan los cuentos de Emerio Medina; los poemas de Luis Manuel P√©rez Boitel, Jes√ļs David Curvelo, Sergio Garc√≠a Zamora, Giselle Luc√≠a Navarro y Milho Montenegro; narradores del g√©nero fant√°stico y CF como Carlos Duarte, √Ālex Padr√≥n, Elaine Vilar Madruga, Malena Salazar Maci√° y Ra√ļl Piad. Esto solo por citar. Nuestro pa√≠s es muy rico en escritores de todos los g√©neros. En las p√°ginas de la revista digital Korad[ii] he le√≠do textos maravillosos de j√≥venes ganadores/ menciones del Oscar Hurtado que a√ļn no tienen libros publicados o tienen solo uno o dos. Si no conociera esta revista digital me los hubiera perdido, ello solo es un ejemplo de la buena literatura que se queda dentro de un c√≠rculo peque√Īo de lectores.

¬ŅQu√© libro, o libros, quisieras haber escrito?

La lista es largu√≠sima, incluye casi toda la obra de Borges y Ray Bradbury, el teatro de Shakespeare, los poemarios de Pessoa, Kavafis, Rilke y Ezra Pound, la trilog√≠a de El se√Īor de los anillos de J.R.R Tolkien o La Saga de Ender de Orson Scott Card. De libros espec√≠ficos pondr√© solo algunos ejemplos: El tambor de hojalata de G√ľnter Grass, El lobo estepario de Herman Hesse, Hojas de Hierba de Walt Whitman, Cien A√Īos de Soledad de Gabriel Garc√≠a M√°rquez, El coraz√≥n es un cazador solitario y Reflejos en un ojo dorado, ambos de Carson McCuller, La tierra bald√≠a de T. S. Eliot, Historias de cronopios y famas de Cort√°zar, El Gran Gatsby de F. Scott Fitzgerald, Un mundo feliz de Aldous Huxley o La mano izquierda en la oscuridad, de √örsula K. Le Guin.

Si te dieran el poder de eliminar un libro, o varios, de la historia ¬Ņcu√°l ser√≠a y por qu√©?

Para serte sincera, aunque hay libros e incluso géneros que me desagradan, nunca haría uso de ese poder ni me gustaría que nadie lo tuviera. Siendo una fiel seguidora de Bradbury, el creador de Fahrenheit 451, me parece que todos y cada uno de los libros merecen existir. Fueron muestra del pensamiento y el trabajo de alguien, probablemente le gustaron a alguien, aunque solo fuera a quien lo escribió. Lo que hacemos es un reflejo de nuestra vida: la Humanidad mostrándose desde lo sublime hasta lo ridículo. Borrar algo de ese registro sería negarnos a nosotros mismos como un todo.

¬ŅEn qu√© proyectos andas en estos momentos?

Tengo varios a medio hacer, pero no me gusta hablar de ellos hasta que no est√©n terminados. Por ahora escribo, leo y estudio constantemente; y espero a que salgan mis dos primeros libros: el de poes√≠a, titulado La hora violeta, que debe publicarse por Ediciones Aldab√≥n el pr√≥ximo a√Īo, y el de cuentos que gan√≥ el David, Las azules colinas de Europa. No puedo esperar a tenerlos en mis manos, poder palpar sus portadas, pasar las p√°ginas, abrirlos y cerrarlos, solo para volverlos a abrir. Son ansias de primeriza, supongo.

¬ŅCrees que los premios validen o legitimen a un escritor? Si tu respuesta fuera negativa, entonces, ¬Ņqu√© legitima o valida al escritor?

Mi respuesta ser√≠a s√≠ y no. Es indudable que los premios otorgan validez social, y son un importante medio de promoci√≥n. Hasta que no gan√© el David muchas personas no me conoc√≠an; otras s√≠ me conoc√≠an, pero no como narradora. No se puede negar la visualidad que otorgan los premios: abren oportunidades y aseguran que la gente se interese por tu obra. Al mismo tiempo, los premios no son todo en cuanto a validez, el lector com√ļn y la cr√≠tica tambi√©n tienen mucha voz en esto porque ¬Ņde qu√© te sirve ganar un concurso si a nadie le gusta c√≥mo escribes? Pocas cosas me hacen tan feliz que el que alguien me comente que le ha gustado un texto m√≠o. Significa que mi trabajo tuvo una utilidad para alguien, que le proporcion√≥ entretenimiento, placer est√©tico, o lo hizo reflexionar. Esa una alegr√≠a casi infantil, c√°lida, luminosa, y es una alegr√≠a tanto o m√°s grande como la de ganar un premio.

Si tuvieras que dar cinco o m√°s consejos, o un dec√°logo, a j√≥venes escritores como t√ļ sobre el hermoso oficio de escribir, ¬Ņcu√°l ser√≠a este?

Ocho consejos. No son originales, pero son los que m√°s me han ayudado:

  1. 1- Lee y sigue leyendo. Lee constantemente, pero no lo hagas una obligación. Mantenlo como un placer que además te es productivo. Si lo que lees ahora mismo no te motiva, busca el libro o el género que sí lo haga. Es mejor librarte de los prejuicios y estar abierto a aventurarse con toda clase de géneros literarios. Puede que te lleves algunas sorpresas. Cualquier experiencia aporta conocimiento si sabes aprovecharla.

  2. 2- Mantente activo en acci√≥n y en mente. Solo caminar o cualquier otro ejercicio f√≠sico sencillo te har√°n bien tras largas horas sentado(a) en el acto de escribir. Descansar a intervalos gasta tiempo, pero ahorra cansancio. Si mantienes la mente activa tampoco te faltar√°n ideas. Aprender a diario peque√Īas dosis sobre otras manifestaciones del arte, sobre historia, ciencia y cualquier tema de inter√©s, har√°n que siempre tengas algo sobre lo que pensar, y s√≠, sobre lo que escribir.

  3. 3- Crea tus propios hábitos de escritura. Casi todos los escritores recomiendan los suyos propios, prueba los que puedas hasta que encuentres aquellos que funcionan para ti: trata, equivócate, cambia, innova. Los resultados varían en cada persona.

  4. 4- S√© paciente y constante. La literatura lleva mucho esfuerzo y durante un tiempo indefinido no se ver√°n los resultados o estos ser√°n magros. Qui√©n se dedique a esta profesi√≥n debe tenerlo presente. Pasan a√Īos entre el momento en que comienzas a escribir seriamente y el que puedes verte publicado. Es una carrera de resistencia, no de velocidad.

  5. 5- Haz vida literaria. Ir a eventos te√≥ricos, lecturas de poes√≠a, talleres de escritura, pe√Īas y tertulias art√≠stico-literarias, etc., puede enriquecer tu obra y visi√≥n de la literatura m√°s cercana en tiempo y espacio. Conocer a escritores consagrados y a j√≥venes aspirantes, a editores y promotores, te permite acercarte al mundo editorial y conocer su funcionamiento. Aprender√°s de ellos y esa experiencia te ser√° √ļtil para adquirir madurez como autor(a) y a la hora de publicar tus textos.

  6. 6- Ponte metas a la hora de escribir, como una cierta cantidad de palabras o p√°ginas al mes. Ray Bradbury dec√≠a que, si escrib√≠as un cuento a la semana, al terminar el a√Īo tendr√≠as 52, y que era muy dif√≠cil escribir 52 cuentos malos seguidos. La pr√°ctica te ayudar√° a pulirte. Eso s√≠, de lo que escribas no todo ser√° publicable. De 100 poemas, a lo mejor 30 o 50 lo son, con los cuentos o los cap√≠tulos de las novelas ocurre igual. Pero es mejor exceso que defecto, en estos casos.

  7. 7-Ten siempre a mano una libreta o un blog de notas, puedes usar incluso un celular o una computadora port√°til. Anota cualquier idea, por insignificante que parezca. Lo m√°s probables es que si no las anotes, las olvides despu√©s. Describe tu ambiente, conecta ideas que en apariencia no tengan relaci√≥n. Acost√ļmbrate tambi√©n a anotar tus pensamientos e impresiones, o frases dichas por otros, palabras que te llamen la atenci√≥n o que desconozcas. Todo puede ser el germen de una buena historia.

  8. ¬†8- Lee tus textos con ojo cr√≠tico. Reescribe. Autoedita tus textos. Por muy buenas que parezcan las ideas, no se van a escribir solas. Ponte metas, ponte a trabajar. Todo el conocimiento te√≥rico-literario del mundo no te servir√° de nada si no lo pones en pr√°ctica. Aprendes m√°s creando tu propio estilo que memorizando los de otros. ¬ŅQuieres ser escritor? Escribe.

 

Nota:

[i] En la foto (de Izquierda a derecha) Marien Cabrera, Ra√ļl Piad R√≠os, N√°thaly Hern√°ndez Ch√°vez, Mar√≠a Elena Heern√°ndez y Abel Guelmes Roblejo, Matanzas, Cuba.

[ii]https://korad.cubava.cu/


El Escriba: ¬ęLa fantas√≠a no tiene l√≠mites, por eso me nace dentro¬Ľ

El Escriba, a lo largo de este a√Īo de trabajo promocional desde la secci√≥n de Literatura de la AHS Santiago, transit√≥ un ciclo cediendo espacio para el debate sobre los g√©neros: Ciencia Ficci√≥n, Fantas√≠a y subg√©neros afines. Es v√°lido reconocer que estos han estado ampliando su diapas√≥n en las √ļltimas d√©cadas llegando a mayor diversidad de p√ļblico y conquistando terreno. No obstante, a√ļn existe la pol√©mica sobre el lugar que ocupa hoy d√≠a en la Isla este tipo de literatura y la connotaci√≥n que ha tra√≠do consigo para sus representantes. Por este motivo abrimos di√°logo entonces desde El Escriba para continuar conociendo sobre el quehacer literario en la CF y F de los escritores cubanos; en este caso, conversamos con Abel Guelmes Roblejo, escritor, editor y rese√Īista habanero, coordinador adem√°s del Taller Nacional de Literatura de CF y F Espacio Abierto.

Abel, de contable, ‚Äúhabitante en el mundo de los n√ļmeros, a las letras‚ÄĚ, nos gustar√≠a saber c√≥mo fueron tus primeros pasos en la literatura.

Mis primeros pasos fueron en Espacio Abierto, all√° por marzo del 2013. A√ļn sigo d√°ndolos ah√≠, y lo har√© hasta que me saquen. Gracias al taller conoc√≠ a los que a√ļn son mis maestros: Ra√ļl Aguiar, Yoss, Carlos Duarte, Erick J. Mota y los dem√°s miembros. Somos una familia. Espacio Abierto me abri√≥ un futuro y cada d√≠a me esfuerzo para intentar devolver todo lo que me han brindado. A√ļn estoy en deuda.

¬ŅCu√°les son esos motivos que pueden detonar tu necesidad de escribir, temas/angustias/alegr√≠as?

Cualquier cosa. La necesidad de escribir siempre est√°. Creo que aquel que no la sienta y la satisfaga, no debe llamarse escritor. No importa si son alegr√≠as o tristezas, tienes que aprender a aprovechar ambas. Si algo he aprendido, es que, en cualquier cosa puede existir un cuento, o varios. Recuerdo ahora el d√≠a que est√°bamos en la Casa de las Am√©ricas y pensamos una misma cosa t√ļ y yo. De ah√≠ salieron dos cuentos, uno por cada uno. Solo de eso, de una coincidencia.

¬ŅC√≥mo fue la llegada al p√ļblico de tu primer libro? ¬ŅQu√© acogida tuvo y qu√© signific√≥ para ti?

Esta pregunta tiene dos respuestas. Siento que tengo dos primeros libros. El primero fue Últimos Servicios, por la colección Guantanamera. La alegría de haber entrado en aquella ola de escritores cubano, fue inmensa. Luego, el tenerlo en mis manos era un hecho indescriptible. Ver que todo aquel trabajo se transformó en algo tan hermoso, no se puede expresar con palabras. Hay que vivirlo.

Y como yo lo he vivido dos veces, puedo asegurarlo. Ya que la segunda primera vez fue totalmente diferente. √öltimos Servicios fue publicado en Espa√Īa y yo vine a tenerlo en mis manos varios meses despu√©s. En el caso de Men√ļ completo, publicado en Cuba, Pinar del R√≠o, fue un premio, no una ola. Adem√°s, trabaj√© con un equipo/familia √ļnico y magn√≠fico. Luego lo presentamos all√° en Pinar junto a mi esposa y amigos, hermanos, escritores y maestros: Pedro Luis Azcuy, Nelson P√©rez, Dami√°n Leal y Ra√ļl Aguiar. Todos viajamos desde La Habana y pasamos el d√≠a all√°. Por si fuera poco, compart√≠ la presentaci√≥n con otro amigo y hermano: Luis Amaury Rodr√≠guez Ram√≠rez. Creo que pocos escritores han podido presentar su primer libro entre tanta familia y amigos. Recuerdo que, cuando mir√© al p√ļblico, estaba lleno de conocidos. Incluso, muchos que no son de Pinar del R√≠o, estaban ah√≠. Esa experiencia fue √ļnica.

Si te resumo, creo que cada libro publicado es una primera vez. Ojalá y todos lo vean así.

Crear a veces se torna un ejercicio de retroalimentaci√≥n muy interesante, ¬Ņqu√© esperas cuando tu obra llega al p√ļblico?

Causar una sensación en el lector. Moverlo un poco por dentro. Ojalá y pudiera estar en sus cabezas cuando lo leen, sería magnífico. No obstante, el objetivo de cada creación es que perdure. Yo quiero trascender a través de sus sensaciones. De la impresión que pueda causar en ellos.

¬ŅCu√°l es tu p√ļblico meta, ese p√ļblico para el que con mayor frecuencia escribes?

No tengo uno en espec√≠fico. Quisiera que me leyera todo el mundo. No soy como otros escritores que dicen ‚Äúescribo para m√≠‚ÄĚ. Yo escribo para todos, no para la gaveta. Antes de escribir para m√≠, me narrar√≠a los cuentos en la cabeza. Creo que mis textos pudieran gustarle a cualquier persona.

¬ŅC√≥mo funciona tu proceso creativo? ¬ŅSigues una rutina espec√≠fica, o tienes un h√°bito necesario para llevar a cabo tan singular proceso?

Leo. Solo eso. A veces lo que hago es, si voy a escribir de un tema en espec√≠fico, leo a alguien que escribe similar. Si necesito alguna informaci√≥n cient√≠fica, comienzo a leer art√≠culos y m√°s art√≠culos sobre el tema. Nada de miel, ni de sexo para impulsar la creatividad… solo leer. Eso fue lo que me ense√Īaron desde el comienzo, y es lo que hago y har√© siempre. Creo que todo buen escritor, debe ser primero un buen lector. Es imposible escribir bien sin leer mucho.

Para nadie es un secreto el c√≥mo se torna la vida del artista en Cuba en cuanto a temas econ√≥micos, sobre todo para los escritores, quienes pr√°cticamente para publicar han de ganarse un premio, de lo contrario aventurarse en las largas listas de espera de los planes editoriales, los cuales tambi√©n sabemos han de verse frenados por escaseces. ¬ŅC√≥mo te ha ido a ti respecto a esto y sobre el archidiscutido tema de las promociones una vez lograda la publicaci√≥n de la obra?

Soy un cubano m√°s como otros. Tengo los mismos problemas comunes. √öltimamente por cuestiones familiares me he dedicado m√°s a la econom√≠a de la casa que a mi arte. He le√≠do, editado y tallereado m√°s textos ajenos que los m√≠os propios. Sin embargo, me mantengo al alcance de todo aquel que requiera mi ayuda y solicite mi trabajo. A todos los que se me acercan les digo lo mismo: manden a todos lados. La √ļnica manera de publicar es escribir y mandar. Como dijo una gran amiga m√≠a ‚Äúlos concursos no se pierden, sencillamente no los ganas‚ÄĚ. Si quieres ser publicado manda a las editoriales y a los concursos. Ah√≠ tienes muchas posibilidades. En la gaveta o en el disco duro, seguro que no saldr√° publicado. Ya despu√©s, la promoci√≥n (sobre todo en el extranjero) es m√°s complicada. La deber√≠an hacer las editoriales extranjeras, pero la mayor√≠a, lo que hacen es muy escazo. Casi nulo. Debido a que promocionan cat√°logos o sellos. No promocionan al autor como individuo. No quieren invertir en el marketing digital. Eso es algo que elevar√≠a las ventas considerablemente.

Aqu√≠ en Cuba, ese tema no vale la pena abordarlo. Ya que el autor no cobra por ventas, y muchas veces la propia editorial no puede cumplir con el n√ļmero de ejemplares a publicar. No obstante, ir√≥nicamente se hace m√°s que lo que hacen algunas editoriales en el extranjero. ¬†¬†

¬ŅCrees que desde la apertura de las redes sociales en Cuba y lo que nos brinda el Internet como plataforma para autopromovernos, el tema de la promoci√≥n haya quedado saldado?¬†¬†¬†

¬ŅSaldado? Jam√°s. Simplemente se ha expandido el alcance. El tema promocional debe ser diario. Tocar cada puerta posible. Con las redes sociales se ha abierto un mundo de posibles consumidores. El trabajo del promotor es lograr llegar a todos.

¬ŅCrees que esa etapa de silencio que atravesamos en ocasiones los escritores tambi√©n puede ser una manera de creaci√≥n?

Debe tomarse como eso. Si no estás escribiendo, al menos debes estar leyendo. Leer es parte de la creación. Es una parte inseparable, como dije antes. Que haya silencio, no importa. Lo que no debe existir en el escritor es inmovilidad. Siempre debes estar en movimiento, como si fueras un tiburón. Si te detienes, pereces como artista.

¬ŅC√≥mo surge Espacio Abierto y cu√°les son sus objetivos y metas principales?

Espacio Abierto es un grupo de creaci√≥n y formaci√≥n literaria, especializado en la Ciencia Ficci√≥n y Fantas√≠a, creado el 22 de marzo del 2009. El proyecto surgi√≥ como un taller literario anexo a la casa de la Cultura de Playa ‚ÄúMirta Aguirre‚ÄĚ. Cuatro meses despu√©s el grupo cambi√≥ su sede hacia el Centro Onelio Jorge Cardoso, tambi√©n en Playa y all√≠ sesion√≥ desde entonces, hasta que comenzaron las reparaciones del lugar. En la actualidad, el taller est√° de vuelta en la sede inicial de la Casa de la Cultura de Playa ‚ÄúMirta Aguirre‚ÄĚ.

Entre los miembros fundadores del taller se encuentran: Elaine Vilar Madruga, Jeffrey L√≥pez Due√Īas, Eliette Lorenzo Vila, Carlos Duarte Cano, Juan Pablo Noro√Īa Lamas, Jos√© Miguel S√°nchez (Yoss), Ra√ļl Aguiar, Denis √Ālvarez, Yadira √Ālvarez, Gabriel Gil, Leonardo Gala, Pavel Mustelier, Sandor G√°lvez, Eric Flores, Carlos Mu√Īoz, Jes√ļs Minsal, Zull√≠n Elejalde Mac√≠as, David Alfonso Hermelo, Victoria Isabel P√©rez Plana, Alejandro Rojas, Samy Otero y Laura Azor.

Como misión nos proponemos catalizar el desarrollo y formación de escritores del género fantástico y de ciencia ficción en Cuba, tanto en La Habana como en el interior del país. El proyecto asume la responsabilidad de constituirse en un grupo de referencia y foro permanente de escritores, académicos, y aficionados para la difusión, el intercambio, la crítica y el aprendizaje sobre el género fantástico en Cuba.

Aglutinar una masa cr√≠tica de escritores de literatura fant√°stica, que se ayuden unos a otros a crecer como autores en un marco que se caracterice por la pluralidad de los participantes (escritores amateur y profesionales, lectores √°vidos, cr√≠ticos, especialistas, te√≥ricos, y promotores del g√©nero); la ‚Äúhorizontalizaci√≥n‚ÄĚ del aprendizaje (aprender de pares en contraposici√≥n o aprender de una figura central de experiencia); la objetividad en los an√°lisis de cuentos; la cr√≠tica fuerte pero bien intencionada, y la camarader√≠a entre los miembros. De esta organizaci√≥n seguir√°n surgiendo y potenci√°ndose proyectos literarios y culturales colaterales.

Blog Espacio Abierto: http://tallerespacioabierto.cubava.cu

Blog revista Korad: https://korad.cubava.cu/

Coméntanos sobre los logros del proyecto.

Creo que el mayor logro de Espacio Abierto ha sido mantenerse activo, en constante evolución y expansión por más de una década. Creo que somos el taller literario más longevo de Cuba en estos momentos. El segundo logro que le atribuyo al taller, son sus integrantes. Espacio Abierto es una familia que brinda ayuda mutuamente. Estamos muy orgullosos de esa fraternidad que hemos construido. Actualmente, todos los escritores de ciencia ficción y fantasía premiados o publicados en la Isla, pertenecen a Espacio Abierto o pasaron por el taller.

Otro gran logro es su evoluci√≥n. Este taller que pr√°cticamente naci√≥ en un balc√≥n, ha alcanzado el extranjero, ha conquistado las redes, incluso, ha sobrevivido al coronavirus. Ha mantenido su esencia en contra de todo pron√≥stico y hemos podido celebrar todos los concursos, reunir el dinero de los premios y lograr el reconocimiento del p√ļblico. Actualmente el taller funciona en cinco grupos de WhatsApp, dos blogs y una lista de correos.

¬ŅTe parece que estamos bien? Ah√≠ entra su otro logro: siempre se est√° pensando en c√≥mo hacerlo mejor.

Y que conste: todo esto lo hemos logrado con el esfuerzo de los miembros del taller y la ayuda incondicional de instituciones amigas como la UNEAC, El Centro Hispanoamericano de Cultura, la Embajada de Checoeslovaquia y del Centro Onelio.

¬ŅQu√© lugar le ameritas hoy a la CF y F dentro del Top gen√©rico literario en la Isla? ¬ŅCrees que se subvalora a estos g√©neros? ¬ŅPor qu√©?

En primer lugar, estoy en contra de todo ranking en los g√©neros literarios. Lamentablemente en Cuba se ve, existe. Y en este ranking, la ciencia ficci√≥n y fantas√≠a est√°n muy mal paradas. La ponen como si fuera una literatura diferente al realismo. Parece que, cuando se habla de literatura, grandes obras como: Cien a√Īos de soledad, Solaris, Frankenstein, Diez mil leguas de viaje submarino, el Se√Īor de los Anillos, Alicia en el Pa√≠s de las Maravillas, 1984, Ensayo contra la ceguera o Metamorfosis, no fueran grandes obras solo por ser de fantas√≠a o ciencia ficci√≥n. La literatura tambi√©n deber√≠a perder esos prejuicios gen√©ricos. Literatura es Literatura, y punto.

No tengo idea de por qu√© piensan que es ‚Äúuna literatura menor‚ÄĚ y luego leen a Cort√°zar, Saramago, Ch√©jov, Carroll, Ende o a Carpentier y dicen maravillas de sus obras. No s√© por qu√© subvaloran a la ciencia ficci√≥n y a la fantas√≠a. Quiz√°s sean puros prejuicios, quiz√°s es miedo a lo diferente. Porque eso s√≠ tienen estos g√©neros: siempre rompen la realidad de alg√ļn modo. Y la gente le teme al cambio, a lo diferente. Solo que, en este caso, el cambio es interno en esas personas.

¬ŅPor qu√© escribes CF y F? ¬ŅQu√© peculiaridades le atribuyes a estos g√©neros que hace que te sientas m√°s c√≥modo a la hora de escribir?

Porque me gusta y me sale natural. El primer cuento que escrib√≠ en mi vida, fue un cuento fant√°stico. No me lo propuse, sali√≥ as√≠. Sin embargo, no es solo eso lo que escribo. A la hora de escribir, hago lo que pida el cuento. En ocasiones sale realista, sin una gota de fantas√≠a. No obstante, son pocos. Generalmente, salen de ciencia ficci√≥n o fantas√≠a sin propon√©rmelo. Es que, al escribir y tratar de causar alguna sensaci√≥n, intento hacer algo diferente, y para eso, muchas veces necesito romper la barrera de la realidad e ir m√°s all√°. Como dec√≠a Michael Ende, en La historia interminable: Fantas√≠a no tiene l√≠mites‚Ķ Es el mundo de las fantas√≠as humanas. Cada parte, cada criatura, pertenece al mundo de los sue√Īos y esperanzas de la humanidad. Por consiguiente, no existen l√≠mites para Fantas√≠a.

Pienso que esa es la principal razón por la que elegir ese género.

Te has dedicado, entre las labores del taller, a impulsar y apoyar la obra de otros escritores. ¬ŅPor qu√©? ¬ŅNo resta tiempo y energ√≠a a tu creaci√≥n?

S√≠. Me resta tiempo y energ√≠as, si lo observas as√≠. Desde mi punto de vista, lo que hago es retribuir y devolver todo lo que muchos han hecho por m√≠. Si observas mis comentarios en Facebook y Twitter, ver√°s que hay una palabra que repito mucho: maestro. No es una muletilla, es que tengo muchos. Tengo mucha gente que me ense√Īa a diario, que me apoya y ayuda a diario. Maestros y amigos. Personas con las que estoy y siempre estar√© en deuda. Escritores como Mari√© Rojas, Luis Amaury Rodr√≠guez, Ra√ļl Aguiar, Alberto Peraza Ceballos, Jorge Garc√≠a Prieto, Alberto Guerra Naranjo, Frank David Fr√≠as y todos los miembros de Espacio Abierto y de la Generaci√≥n Ariete. Todos ellos me han ense√Īado, de un modo u otro, a escribir, amar y respetar la literatura.

Y, como no tengo como devolverle lo que han hecho por m√≠, hago lo mismo por otros. Es una sensaci√≥n placentera y magn√≠fica. Sobre todo, cuando se aparece alguien y me dice: gan√© tal premio, me publicaron tal cuento, termin√© tal texto: gracias. Ese ‚Äúgracias‚ÄĚ vale todo el trabajo y las energ√≠as invertidas en ayudar al pr√≥jimo.

Ayudar no es algo que haga por obligación, lo hago por necesidad.


¬ęHemos encontrado sinergia juntos¬Ľ

Yadira Albet (m√°s conocida, entre los fanes del g√©nero fant√°stico como Yadira √Ālvarez Betancourt) y √Ālex Padr√≥n (Juan Alexander Padr√≥n para amigos y lectores) han decidido no solo compartir su vida como pareja sino tambi√©n habitar un mismo universo creativo. Guada√Īa Universal, ese excelente texto por el que obtuvieron en fechas recientes el Premio Hydra de Novela, marc√≥ un primer paso para este binomio creativo. Sobre el Premio Hydra, sobre arte, inquietudes de futuro y realidad conversar√© con ambos escritores en esta entrevista.

Hablemos del Premio Hydra y de la novela ganadora: Guada√Īa Universal. ¬ŅQu√© temas o cuestionamientos pol√≠ticos, sociales, incluso culturales, les guiaron en su creaci√≥n?

La novela naci√≥ casi al principio de la pandemia, al ver el terrible impacto que estaba teniendo en Europa, m√°s que aquel que ten√≠a y tiene a√ļn en Cuba. Nos conmovi√≥ la lucha del personal de apoyo y los riesgos a los que se enfrentaban. Yadira tuvo una pesadilla sobre un repartidor en una urbe desierta, y empezamos a jugar con la idea de que, avanzada la pandemia, este personal de apoyo tendr√≠a que ser por fuerza inmune. Con esa idea en mente y la inspiraci√≥n de la m√ļsica de Creedance Clearwater Revival, naci√≥ ‚ÄúCorriendo en la jungla‚ÄĚ. Este cuento tuvo buena aceptaci√≥n en el Taller Espacio Abierto, que se estrenaba por esos d√≠as en WhatsApp.

Nos gustaron tanto los personajes que los utilizamos para contar otras futuras problemáticas a los que tendría que enfrentarse una ciudad asediada por una pandemia. Que, ojo, no es el SARS-Cov2, sino otra más virulenta y de propagación más rápida. El tiempo disponible durante el primer confinamiento nos ayudó: los 10 cuentos que conforman la cuenti-novela (12, en realidad), fueron escritos en un plazo de tres meses.

¬ŅDe qu√© manera el reflejo de la realidad (dist√≥pica) que vivimos los llev√≥ a pensar un texto semejante?

La respuesta a esta pregunta está en los dos exergos de la novela, uno de ellos sobre El libro del juicio final, de Connie Willis, donde se establece un paralelismo entre una epidemia pasada y futura. El otro sale de boca de nuestro Yoss (José Miguel Sánchez), que defiende a los escritores de ciencia ficción de la etiqueta de pesimistas, cuando en realidad tratamos de imaginar el peor escenario futuro posible para advertir a nuestros lectores y que, de esta forma, tomen acciones para que la versión más distópica nunca llegue a suceder.

Ambos han sido figuras esenciales dentro del g√©nero fant√°stico en Cuba, ¬Ņc√≥mo nace esta asociaci√≥n? ¬ŅGuada√Īa Universal es solo un experimento a cuatro manos o pretenden continuar escribiendo juntos?

Escribir a cuatro manos no es nuevo para ninguno de los dos. Yadira lo hab√≠a hecho junto a su hermano Denis √Ālvarez en Historias de Vitira (Editorial Gente Nueva; La Habana, 2015). √Ālex lo hab√≠a hecho en sus inicios con Michel Encinosa F√ļ en Los √ļltimos antes de la tormenta, una novela impublicable y por suerte extraviada, pero que tiene el m√©rito de ser el crisol de todo el desarrollo del universo ciberpunk de Ofidia.

Ya desde octubre de 2019 hab√≠amos empezado a escribir a cuatro manos la novela de ciencia ficci√≥n hard Berceuse, a√ļn en fase de preparaci√≥n. Simplemente, con el arribo de la pandemia, la pusimos en pausa y utilizamos Guada√Īa Universal como v√≠a de enfrentar tambi√©n nuestros propios miedos e inseguridades.

Independiente a que cada uno pueda tener sus proyectos personales, claro que aspiramos a seguir escribiendo juntos por un buen tiempo. Al fin y al cabo, en la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a hay tradici√≥n de obras escritas a d√ļo; por ejemplo, los hermanos Strugatski. La ciencia ficci√≥n en Cuba tampoco es ajena a tales colaboraciones, como las de Chely Lima y Alberto Serret, Carlos C. Mu√Īoz y David A. Hermelo, Eric Flores y Jes√ļs B. Minsal, o los propios hermanos √Ālvarez.

Al trabajar a cuatro manos, dos cerebros y dos sensibilidades, ¬Ņcu√°les son los principales conflictos y desaf√≠os creativos? ¬ŅC√≥mo seleccionan el material dram√°tico que desean transformar luego en arte? ¬ŅC√≥mo transcurre el proceso de escritura?

M√°s que conflictos o desaf√≠os, hemos encontrado sinergia juntos. Mientras √Ālex tiene una prosa ‚Äúdura‚ÄĚ y de acci√≥n, heredada de la novela negra (que es el g√©nero por el que es conocido fuera del pa√≠s); Yadira profundiza m√°s en los motivos y aspectos psicol√≥gicos de los personajes.

El proceso de escritura es a carga equitativa: en Guada√Īa‚Ķ, cinco cuentos por cabeza, y desafiamos a los lectores a que adivinen qui√©n es la mente maestra detr√°s de cada uno de ellos. Los √ļnicos conflictos se deben al tiempo para escribir, pues adem√°s de ser escritores tenemos otras responsabilidades. Yadira funciona m√°s por inspiraci√≥n mientras √Ālex funciona por disciplina. Pero lo hemos resuelto poni√©ndonos plazos mutuos: si a una idea se le pone fecha, se convierte en una meta.

Lo m√°s productivo de nuestra alianza es la discusi√≥n del trasfondo de las historias y las cuestiones t√©cnicas de la narraci√≥n. En estas, Yadira destaca por el aporte de su lado human√≠stico, mientras √Ālex aporta su experiencia en la coherencia de los universos, derivada de su experiencia como creador de juegos de rol.

¬ŅQu√© temas o b√ļsquedas escriturales vertebran sus pensamientos creativos? ¬ŅQu√© resulta de inter√©s a ambos?

En primer lugar, los propios protagonistas. En Guada√Īa‚Ķ cada historia est√° contada desde el punto de vista de un personaje diferente que, aunque interact√ļan m√°s tarde o m√°s temprano con otros, est√°n signados y lastrados por su experiencia personal con la pandemia.

En cuanto a temas en general, ambos somos eclécticos: no nos enfocamos en un subgénero, sino que empleamos el escenario y los códigos que más aporten a las historias que queremos contar.

√Ālex se mueve con comodidad dentro de la novela negra contempor√°nea, pellizca del tecnothriller, el suspenso y el terror y, parad√≥jicamente, tambi√©n publica poes√≠a. Yadira se pasea por diferentes g√©neros sin encasillarse en ninguno: ciencia ficci√≥n, futuros especulativos, fantas√≠a, realismo‚Ķ m√°s que nada, enfocada a las din√°micas de los seres humanos dentro de cada escenario planteado.

Nuestro punto de contacto son las historias coherentes, que tienen alg√ļn valor que aportar fuera del simple ejercicio del estilo literario. Para ello, ambos nos esforzamos en que nuestros personajes tengan una dimensi√≥n con la que el lector pueda identificarse y empatizar.

FOTOS CORTES√ćA DEL ENTREVISTADO

A la hora de escribir, ¬Ņcu√°nto influye el hecho de pensar en un potencial lector o receptor?

Mucho. Para narrar una historia coherente y relevante, hay que hacerla accesible y cercana al p√ļblico que la va a leer. Ambos tenemos formaci√≥n como docentes, lo que nos anima a tratar de ense√Īar algo a nuestros lectores m√°s all√° de una simple historia: llevar un mensaje positivo a quienes nos escuchan. Eso quiere decir que tratamos que las puedan disfrutar desde el bodeguero del barrio hasta el intelectual m√°s curtido.¬†

En la actualidad, ¬Ņcu√°les son los desaf√≠os fundamentales que enfrenta el g√©nero fant√°stico cubano?

Todavía no hay suficientes editoriales que apuesten por el fantástico, aun cuando está comprobado que cada libro de ciencia ficción o fantasía que se ha publicado en la Isla agota su tirada en pocos meses. En relación a esto, pensamos que ya va siendo hora de que los decisores editoriales comiencen a pensar en términos de rentabilidad económica y estudien qué es lo que desea el mercado.

Consideramos que en estos géneros, tal como en otros también olvidados, hay calidad y masa crítica en los escritores del patio. Solo basta que surja el respaldo de las instituciones, más allá de unos pocos y valientes editores y editoriales aisladas.

Esto pasa por un factor llamado tiempo: hay concursos que premian calidad, pero entre el premio y la publicaci√≥n pasan a√Īos. Los libros quedan atascados en los planes editoriales, cuando la misma publicaci√≥n en el extranjero est√° lista en cuesti√≥n de meses.

¬ŅCu√°les les parecen son los principales h√°ndicaps en la promoci√≥n de la literatura, dentro y fuera de nuestras fronteras?

La gran sectarizaci√≥n de los concursos en Cuba. No sabemos a qui√©n se le ocurri√≥ que escribir fantas√≠a o ciencia ficci√≥n en Cuba es cuesti√≥n de j√≥venes, quiz√°s con la idea de que cuando crezcan se convertir√°n en escritores de tem√°ticas m√°s ‚Äúserias‚ÄĚ. As√≠, la gran mayor√≠a de los concursos que premian y publican al g√©nero fant√°stico son para menores de 35 a√Īos. Esto es una gran injusticia para los que, pasados esa edad, como nosotros, nos empe√Īamos en seguir so√Īando naves, fantasmas y dragones. La √ļnica honrosa excepci√≥n en nuestro pa√≠s es precisamente el Hydra, que adem√°s de bienal est√° limitado en extensi√≥n. Otros, como el David, no restringen edad pero obligan al autor a ser in√©dito, y ya esa es una especie en extinci√≥n entre las voces del fant√°stico en Cuba‚Ķ que han incursionado en otros g√©neros.

As√≠, esto obliga a los escritores ‚Äúmaduritos‚ÄĚ, que al mismo tiempo ya han alcanzado la madurez en cuanto a estilo y experiencias de vida, a optar por concursar y publicar fuera de Cuba. Y hacer esto les veta de recibir promoci√≥n, apoyo o reconocimiento por parte de las instituciones nacionales.

En Cuba hay un fandom importante que le interesa y está sensibilizado con el género, pero ni se le respeta, ni recibe apoyo, ni se piensa en él en términos editoriales. Existe entonces una fuerte demanda del género y existe entre los escritores la posibilidad de concebir una oferta de calidad. Sencillamente, este filón no se explota y no importa.

No siempre llegan a tiempo las publicaciones fuera del marco nacional. ¬ŅLa arena internacional sigue oponiendo resistencia a los autores cubanos, o acaso faltan los intentos de estos por probar lides en otras fronteras geogr√°ficas?

La arena internacional ya est√° ocupada por otros autores, cada uno en su propio patio. Los escritores nacionales tenemos que llegar a competir y desbancar a autores que ya tienen un p√ļblico establecido. Que, adem√°s, es fundamentalmente angloparlante.

¬ŅC√≥mo convencer a un editor de que un autor le ser√° rentable si no es reconocido ni siquiera en su propio pa√≠s? En la medida que nuestras editoriales den una respuesta al g√©nero y este se divulgue en ferias nacionales e internacionales, los autores cubanos del fant√°stico tendr√°n m√°s opciones de ser conocidos en la escena internacional.

¬ŅExiste la autocensura? ¬ŅEn qu√© o d√≥nde tiene sus or√≠genes, dentro del imaginario propio del autor cubano?

La autocensura en lo fant√°stico se puede dividir en dos grandes grupos: el temor a dibujar una sociedad futura o fant√°stica con demasiados puntos de contacto con el contexto actual, y el empleo del eros y el th√°natos en la narrativa.

Durante un gran período de tiempo nuestra ciencia ficción estuvo muy influenciada por la visión positivista soviética de un futuro luminoso para el proletariado, y cualquier mirada que se apartara de esta directiva era no solo mal vista, sino activamente censurada. En la actualidad esto no es un tema que preocupe tanto al escritor de ciencia ficción, pero sin lugar a dudas es un elemento que salta alarmas internas a la hora de tocar temas de crítica social.

El otro grupo es más general y aplicable a cualquier género en Cuba, y también sufre de censura y autocensura. Salvo pinceladas, se es paternalista con un lector que no vive para nada en una caja de cristal exenta del sexo o la violencia.

Ni el sexo (o la sexo-divergencia) ni la violencia (que llega a extrema en la literatura gore) ser√°n nunca ganchos gratuitos que introduzcamos sin que aporten nada a la historia que queremos contar. Pero tampoco ser√°n elementos que quedar√°n fuera de escena por miedo a la censura. De hecho, en Guada√Īa‚Ķ hay escenas que en otra d√©cada ser√≠an extirpadas con sa√Īa, lo que demuestra un cambio de mentalidad con relaci√≥n a momentos m√°s grises de nuestro pasado.

¬ŅCreen en las influencias? ¬ŅHasta qu√© puntos son perceptibles en la obra de ambos?

Somos lectores √°vidos y variados, y tenemos nuestros √≠conos. √Ālex se form√≥ en el g√©nero a golpe de traducciones de cl√°sicos de la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a de autores anglosajones, pero que ha regresado a las ra√≠ces de la lengua espa√Īola y al estilo de escritores como Arturo P√©rez Reverte. A la vez, se confiesa un ferviente admirador de Ernest Hemingway, y entre ambos √≠dolos se preocupa en escapar de la etiqueta que la literatura fant√°stica ha de ser un g√©nero literario de segunda categor√≠a. Yadira admira y mimetiza en parte a las escritoras de la ciencia ficci√≥n de la ola feminista, encabezada por √örsula K. Le Guin y otras que ‚Äúcontaminan‚ÄĚ parte de lo que ella escribe.

En estos tiempos de cuarentena, ¬Ņqu√© libro de ciencia ficci√≥n o fantas√≠a de un autor joven cubano recomendar√≠an?

Definitivamente, La marca de Kahim y Lo mejor es so√Īar, del matancero Ra√ļl Piad, quien durante esta pandemia ha estado extraordinariamente activo y exitoso en materia de premios. Tanto que, junto a Eric Jorge Mota en segundo puesto, le hemos ganado el Hydra por apenas una cabeza. La ventaja num√©rica de ser dos, suponemos.

M√°s all√° de la p√°gina en blanco, ¬Ņqui√©nes son Yadira y √Ālex?

Nos gustar√≠a decir que ambos somos escritores a tiempo completo, pero faltar√≠amos un poco a la verdad. No nos formamos en carreras relacionadas con la literatura. Hemos llegado a ella desde la experiencia y la b√ļsqueda, desde la lectura y la construcci√≥n de las historias que hubi√©ramos querido leer.

√Ālex divide su tiempo entre su trabajo de creaci√≥n de contenido y la narrativa. Yadira balancea la escritura con la docencia y la investigaci√≥n, ahora movida hacia los espacios virtuales. Ambos adem√°s cargamos con todas las responsabilidades cotidianas que nos aquejan a todos, m√°s en estos tiempos que se han tornado algo dif√≠ciles.

También nos hemos atrevido a asumir un desafío más. Estamos llevando adelante a Realengo +53, un podcast para la divulgación y promoción de la literatura de ficción en Cuba. Es nuestro modesto aporte a la promoción y divulgación, para que otras personas se interesen por leer a nuestros autores de fantasía, terror y ciencia-ficción y aprender sobre la literatura de este género.

En resumen, Yadira y √Ālex son personas, muy, muy ocupadas‚Ķ pero felices de ser y estar.


¬ęEn Rostros est√° la magia¬Ľ

El escritor es un artista que expresa en sus obras literarias lo que el pintor hace en su lienzo, lo que el fotógrafo capta con sus ojos mecánicos, lo que el actor expresa con su cuerpo.

Tal vez nuestra cercan√≠a disfraza lo trascendental de su obra ante mis ojos. La reciente publicaci√≥n de su primer libro ‚ÄúRostros‚ÄĚ desat√≥ en m√≠ esa sed period√≠stica de indagar, descubrir y compartir. Una genuina joven santiaguera, mujer de avanzada, y no s√≥lo en la literatura, es Lisbeth Lima Hechavarr√≠a.¬†

De bióloga a escritora en Santiago de Cuba

cortesía de la entrevistada

En mi vida siempre primero fue el arte. Ni siquiera la literatura, sino el arte en toda su expresi√≥n. De ni√Īa quer√≠a ser bailarina, bailar me apasiona, me relaja, incluso me ayuda a encontrar la inspiraci√≥n. Luego la m√ļsica me cautiv√≥ por completo y comenc√© a tomar clases de canto. Form√© parte durante un tiempo del prestigioso coro Orfeon Santiago bajo la direcci√≥n del maestro Electo Silva.

Ya en la secundaria la literatura fue ganando terreno, pero no me apart√© nunca de la m√ļsica ni las dem√°s manifestaciones del arte, incluso en noveno grado intent√© entrar en la Academia de Teatro Joaqu√≠n Tejada. Recuerdo que convenc√≠ a mi madre despu√©s de mucho di√°logo, que casi siempre terminaban en un cl√°sico ‚Äúte dije que no‚ÄĚ, y me llev√≥ a hacer las pruebas, pero no fui seleccionada.

Aquello no amilanó mis ganas de ser artista, sino todo lo contrario, aunque nunca me aparté de los estudios, por ello seguí cursando el pre universitario, comencé entonces las clases de guitarra en la Lauro Fuentes y junto a mi amigo Yohan Bulgar Munder, hoy arreglista musical, compositor y bajista del grupo D’Nova, pasé a formar parte de un grupo musical de aficionados con el que nos presentábamos los fines de semana en las actividades de la ciudad y algunos jueves o viernes en la Casa de la trova. Fue una etapa linda que disfruté muchísimo.

A los 17 a√Īos escrib√≠ quince p√°ginas de una historia (hoy proyecto de novela) para entrar al Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso, convocatoria que conoc√≠ gracias al maestro Reynaldo Garc√≠a Blanco en su taller de los s√°bados: Aula de poes√≠a. Nunca antes hab√≠a ni siquiera tecleado en una computadora mis creaciones, y en una de las salas del Palacio de Computaci√≥n prepar√© aquellas cuartillas de Reencontr√°ndome para la Onelio. Ya por aquel entonces hab√≠a terminado de escribir Alexa, a los catorce a√Īos, mi primera obra. La emoci√≥n que sent√≠ cuando supe que hab√≠a quedado seleccionada, fue inmensa. Comenzaba a sentirme parte de algo dentro del mundo literario.

cortesía de la entrevistada

La Biolog√≠a fue algo con poco tiempo de an√°lisis. Digamos tal vez un a√Īo antes de las pruebas de ingreso a la universidad. Quiz√° unos meses m√°s, pero poco en comparaci√≥n a mi vocaci√≥n por el arte. No obstante, sent√≠a que de todas las opciones que ofrec√≠an los estudios en el nivel superior, las ciencias me apasionaban, a pesar de las matem√°ticas. Las letras tambi√©n, pero no les auguraba un futuro pr√≥spero en Cuba a las ramas sociales y human√≠sticas, proyectaba menos l√ļcida esa opci√≥n a pesar de mi amor por la literatura, adem√°s de que siempre me ha gustado ponerme retos y superarme constantemente as√≠ que hacer bifurcar mis vocaciones ser√≠a s√≥lo el comienzo de ello.¬†

Hoy felizmente soy Licenciada en Biolog√≠a por la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad de Oriente en Santiago de Cuba. Trabaj√© biodiversidad los primeros tres a√Īos de la carrera, luego comenc√© a especializar en Antropolog√≠a F√≠sica y es la l√≠nea investigativa que trabajo y en la que realizo la maestr√≠a y proyecto el doctorado.

Lo que sí puedo asegurar es que ambas profesiones me apasionan inmensamente y me creo capaz de poder llevarlas a la par. Tal vez un día me toque decidir, pero por el momento espero seguir siendo can de varios trillos.

La Asociación Hermanos Saíz y sus oportunidades

A la AHS entr√© en abril de 2016. Una vez terminada la Onelio (2014) y avanzado un poco la creaci√≥n literaria, quien por aquella √©poca fuera el Jefe de Secci√≥n de Literatura: el amigo y colega Rodolfo Tamayo Castellanos, me habl√≥ del crecimiento y me crey√≥ con potencialidades para integrar las filas de la organizaci√≥n. Desde entonces puedo admitir que he sido estimulada como creadora en numerosas ocasiones con la invitaci√≥n a eventos dentro y fuera de la provincia, a pe√Īas literarias, he formado parte del programa de la Feria Internacional del libro y de programas colaterales de otras importantes actividades en la ciudad.

cortesía de la entrevistada

Como parte de los objetivos implementados para la promoci√≥n de los asociados he contado con capsulas promocionales y siempre con la bienvenida para la realizaci√≥n e integraci√≥n a novedosos y entusiastas proyectos. Tal es as√≠ que hoy cuento, entre otros, con el proyecto de espacio literario El Escriba, pe√Īa y p√°gina web que ayuda a la promoci√≥n y comprensi√≥n de los g√©neros literarios en Cuba, as√≠ como de sus principales exponentes, a trav√©s de entrevistas y debates tem√°ticos.

Ser miembro de Asociaci√≥n que integra a la joven vanguardia art√≠stica en el pa√≠s es y siempre ser√° un honor para m√≠ pese a cualquier contratiempo. Sentirnos parte de algo que mueve los sentimientos de una naci√≥n, como lo es el arte, siempre valdr√° la pena, y por ello hoy, en mis funciones desempe√Īadas como Jefa de la Secci√≥n de Literatura y actual Vicepresidenta de la filial santiaguera, siento que puedo retribuir un poco de todo ese apoyo que he recibido e impulsar la carrera art√≠stica de muchos otros desde el apeo al funcionamiento org√°nico de la instituci√≥n.

Madre, esposa, hermana, hija, escritora, editora, antrop√≥loga, vicepresidenta‚Ķ ¬ŅC√≥mo te la ingenias para llevar todo a la par?

cortesía de la entrevistada

Me las apa√Īo. No s√© c√≥mo, la verdad, pero lo consigo. Sobre todo, con mucha disposici√≥n, mucha fuerza de voluntad, mucho amor por lo que hago. Decirte que lo llevo f√°cil ser√≠a a todas luces una gran falacia, me cuesta, me cuesta mucho, pero siempre pienso en que nada se logra sino con sistematicidad y entrega. ¬ęConstancia es resultado¬Ľ, me dice siempre un buen amigo.

Ser madre desde hace un a√Īo y medio me ha impuesto retos adicionales con los que he tenido, como toda mam√° trabajadora, que aprender a lidiar. Todos sabemos lo que impone la responsabilidad de una casa, la familia, quien tambi√©n demanda atenci√≥n, sobre todo en los tiempos que corren, tan convulsos, tan sufribles‚Ķ pero siento que el trabajo es mi v√≠a de escape; que yo no lo llamar√≠a trabajo, un poco por los significados de impostura que se le han asignado a ese t√©rmino, pues lo que hago me genera un inmenso placer, me siento dichosa al poder desempe√Īarme en lo que me gusta, poder vivir de las profesiones para las cuales estudi√©. Puedo decir sin miedo a equivocarme que ese privilegio no todos lo conocen.

En esto de ingeni√°rmelas para repartirme las funciones, pues tambi√©n creo que juega un papel importante el que me he acostumbrado a trabajar bajo presi√≥n. Ya no s√© hacerlo de otro modo. Dicen que todos tenemos ma√Īas, una especie de rutina, a veces hasta morbo a la hora de escribir, de crear, en mi caso ya es ese: el trabajar bajo presi√≥n. Escribo en las notas del m√≥vil mientras balanceo al ni√Īo a las doce de la noche, mientras remuevo el sofrito de los frijoles, me ejercito mientras le invento historias al ni√Īo y aun cuando no estoy frente al papel en blanco igual estoy creando. Busco en cada cosa que hago retazos de historias.¬† ¬† ¬† ¬† ¬†

Rostros y las publicaciones anteriores…

cortesía de la entrevistada

Siempre me ser√° infinitamente grato volver a las p√°ginas de mi primer libro publicado y redescubrirme en ellas. Los cuentos compilados en ese volumen llevan mucho de m√≠, la mayor√≠a tienen m√°s de seis a√Īos. Significan inicio, crecimiento y por qu√© no, tambi√©n escuela. Rostros tiene la magia, dir√≠a yo, de hacer que nos miremos desde adentro. A fin de cuentas, sus personajes no son m√°s que el reflejo de nosotros mismos en situaciones cercanas, situaciones que escuchamos en boca de uno, de otro, que nos llegan y nos conciernen a veces m√°s de lo que creemos o queremos admitir. Erotismo, sexo, amor, desamor, es el convite entre esas p√°ginas, donde pongo fin a una etapa creativa inicial de mi carrera como escritora y doy paso, feliz ante lo concebido, a una nueva fase escritural.

Respecto a mis otras publicaciones: desde mediados del pasado a√Īo 2020 hasta la fecha no han sido pocas todas las publicaciones que he logrado obtener. Ya sobrepasan las veinte y cinco, entre cuentos, poes√≠a, art√≠culos, rese√Īas y entrevistas en dis√≠miles revistas de M√©xico, Espa√Īa, Colombia, Ecuador, EE.UU etc. Ha sido una etapa muy fruct√≠fera. Tambi√©n he logrado publicar en revistas cubanas como Claustrofobias, Isliada, El Caim√°n Barbudo y La Jiribilla, y eso me ha hecho muy feliz.¬†

Hablemos de tu pe√Īa literaria El Escriba

Una ma√Īana de julio del pasado a√Īo el presidente de la filial santiaguera de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, Juan Edilberto Sosa, me contact√≥ para ayudar a idear algunos proyectos con el fin de retomar en la etapa postcovid la vida org√°nica de la organizaci√≥n y levantar de nuevo la programaci√≥n en la secci√≥n de literatura. As√≠ surgi√≥ la Pe√Īa Literaria ‚ÄúEl Escriba‚ÄĚ, espacio concebido para la apreciaci√≥n y promoci√≥n de escritores y sus obras, siempre debatiendo sobre un g√©nero o subg√©nero literario distinto a trav√©s del intercambio con los principales exponentes j√≥venes del pa√≠s, la cual tuvo su primera edici√≥n en agosto y se mantiene mensualmente siempre los primeros viernes de cada mes a las cinco de la tarde.

cortesía de la entrevistada

Desde el mes de enero del presente a√Īo, ante la agravante situaci√≥n epidemiol√≥gica en la provincia y luego en todo el pa√≠s, nos ha tocado reinventarnos la programaci√≥n de la Asociaci√≥n desde las redes, y como siempre digo: debemos aprender a sacar de todo, incluso de lo malo lo mejor, por ello siento que esta etapa nos ha hecho crecernos.

El Escriba no se ha quedado atr√°s, ya este mes de marzo ser√° la octava edici√≥n del espacio y la tercera realizada de forma online, lo cual ha sido una experiencia enriquecedora que me ha permitido llegar a un p√ļblico m√°s amplio y diverso con el cual la interacci√≥n a trav√©s de las redes ha sido fortuita y retroalimenta la pe√Īa de un modo muy din√°mico a trav√©s de entrevistas por video llamadas y streaming subidos directamente a la p√°gina de Facebook de la pe√Īa, y luego compartido y rese√Īado en todos los dem√°s espacios de la AHS de Santiago de Cuba.

Hasta el momento escritores de la talla de Rodolfo Tamayo castellanos, Juan Edilberto Sosa Torres, Yunier Riquenes Garc√≠a, Yansy S√°nchez, Reynier Rodr√≠guez, Mar√≠a de Jes√ļs Ch√°vez Vilorio, Abel Guelmes Roblejo y ahora en marzo, dedicado al D√≠a internacional de la mujer, la joven y multilaureada escritora habanera Barbarella D‚Äô Acevedo ser√° la pr√≥xima invitada. Realmente me siento muy feliz con los resultados del proyecto y agradezco a la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z por la oportunidad de llevarlo a cabo bajo su producci√≥n y asesor√≠a en materia de comunicaci√≥n.

Proyecciones futuras

Trabajo en dos proyectos de libros, que como ya mencionaba al inicio de la entrevista, no tienen mucho que ver con este libro inicial Rostros, es el caso de un compendio de cuentos que posiblemente lleve el título de su primera obra: Cifras, sobre historias de vida y muerte en varias partes del mundo durante tantos meses de pandemia. El otro en proceso creativo es un proyecto de cuentos que hacen alusión a enfermedades mentales raras el cual tentativamente puede llamarse Nece(si)dades, nombre del segundo relato.

cortesía de la entrevistada

Matices de Vida, mi tercer libro, está bajo evaluación editorial en México, ojalá y sea positivo el dictamen. También estoy a la espera impaciente de que salga ya al mercado De amor y otras aberraciones bajo el sello editorial Letra Latina. Estoy terminando de editar ahora el que sería mi cuarto libro: Bestias Interiores, para el cual acaban de mandarme una propuesta editorial en Ecuador, con contrato anexado para posibles reediciones traducido al italiano, el inglés y el rumano.

Las plumas que entre sus dedos desliza, su inseparable compa√Īera, la tinta, y entre hojas, entreteje historias fascinantes que asombran a un lector sediento, como yo. Cada d√≠a nos impresiona m√°s, nos transporta a un mundo m√°gico lleno de fantas√≠as y de tantas historias que nos enriquecen la vida.

Gracias Lisbeth, en tus obras has expresado los sue√Īos, vivencias, ilusiones e inspiraciones de tu vida y la de otros, expresiones que perdurar√°n a trav√©s del tiempo y que se quedar√°n en los libros que pasar√°n de una generaci√≥n a otra, aunque siempre afirmemos que En Rostro est√° la magia.

cortesía de la entrevistada

cortesía de la entrevistada


Eric Flores Taylor: ¬ęApuesto por entretener y hacer pensar a los lectores¬Ľ

Eric Flores Taylor habla de sus verdades como escritor y podr√≠a decirse, como bien se afirma desde lo popular, que no tiene ‚Äúpelos en la lengua‚ÄĚ. C√°ustico a veces, amigo siempre, Eric y yo nos conocemos desde el a√Īo 2016: √©l era por entonces un joven aspirante a escritor y yo poco menos que eso, una muchachita que daba sus primeros pasos en el mundo de la creaci√≥n. Parte del camino del arte lo hemos recorrido juntos. Pero siempre que converso con Eric encuentro nuevos motivos para nuevas preguntas.

‚ÄĒTu libro El bestiario Pavlov contiene nueve cuentos que has escrito recientemente. ¬ŅCu√°ndo crees que un escritor alcanza su madurez creativa? ¬ŅQu√© tem√°ticas o figuras aparecen representadas en este texto espec√≠fico?

‚ÄĒInteresante pregunta la primera. A mi entender, la madurez creativa va de la mano tanto con el desenvolvimiento que se adquiere con el lenguaje y la narrativa como con la aceptaci√≥n del p√ļblico. En mi opini√≥n, ning√ļn autor debe conformarse con menos: hallar plena satisfacci√≥n y profesionalismo en su rama creativa y disfrutar del reconocimiento de los lectores. Esa madurez es dif√≠cil de conseguir, m√°s en nuestros lares; sin embargo, creo que a√ļn habiendo atrapado esa elusiva presa que es la fama y la capacidad de mantenerte econ√≥micamente haciendo lo que te gusta, a√ļn despu√©s de esto, debes seguir buscando m√°s all√°, pues si declaras la monta√Īa escalada, en cierta medida, dejar√°s de escalar en el futuro.

Sobre las tem√°ticas de El bestiario‚Ķ, pues puedo decir que es la colecci√≥n m√°s variada que he preparado. Contrario a otros libros de cuentos de mi autor√≠a, este no tiene una tem√°tica central, como fue el caso de Jaur√≠as‚Ķ, o un g√©nero espec√≠fico, como suced√≠a con En La Habana es m√°s dif√≠cil. El bestiario Pavlov tiene variedad de personajes, desde un gato, un rat√≥n y una casa en un tr√≠o ca√≥tico, hasta una masa de ancianos que emigran a expensas de abandonar a su suerte a las siguientes generaciones. Los temas tambi√©n son un poco an√°rquicos, aunque siempre apuesto por entretener y hacer pensar a los lectores. En este aspecto toco nuevamente alguna que otra leyenda urbana o cr√≥nica roja, que tan bien funcion√≥ con Jaur√≠as‚Ķ, pongo mucha imaginaci√≥n, iron√≠a y gui√Īos a situaciones y estereotipos que cualquiera puede reconocer e identificar (o identificarse). Hasta cierto punto, esta colecci√≥n es la mayor catarsis literaria que he hecho en mi carrera como autor, pues recoge mucho de mi parecer como persona volcado en las circunstancias y breves epopeyas que viven mis personajes.

‚ÄĒCada uno de tus libros, ¬Ņmarca un antes y un despu√©s en tu obra, o prefieres verlos como un proceso continuo?

‚ÄĒEn verdad nunca los he visto como un proceso continuo. Si acaso como una muestra de mi evoluci√≥n como escritor, primero, y luego como autor. Tampoco pienso que haya un antes o un despu√©s, porque tarde o temprano vuelvo a retomar alg√ļn elemento y retorno a los or√≠genes del relato fant√°stico, de ciencia ficci√≥n y terror. Por lo tanto, me quedo con lo que te dije anteriormente: es un proceso de evoluci√≥n donde intento mejorar con cada libro; crecer como escritor y buscar presentarle una mayor apuesta a los lectores, para que as√≠ ellos crezcan junto a m√≠, hasta conformar una relaci√≥n estable, s√≥lida.

‚ÄĒ¬ŅEn qu√© se diferencia El bestiario Pavlov de tus propuestas narrativas anteriores?

‚ÄĒCreo que ya algo de eso adelant√© en la segunda pregunta que me hac√≠as. El bestiario‚Ķ es un libro de cuentos al estilo antiguo y, si me permites, voy a explicarme. Varios de los mejores libros de cuentos que conocemos hoy no tienen una tem√°tica com√ļn, un hilo central ni nada semejante. Cierto que en estos tiempos las llamadas ‚Äúcuenti-novelas‚ÄĚ y las colecciones que se retroalimentan de s√≠ mismas no son solo moda, sino tambi√©n una evoluci√≥n en la manera de acercarse al lector. Pero como todo en nuestro mundo es c√≠clico, ¬Ņpor qu√© no apostar por una colecci√≥n de cuentos que no tengan nada que ver entre s√≠? Tal y como lo hicieron en su momento Cort√°zar, Maupassant, Poe. No obstante, no dejo de admitir que hice un poco de trampa e inclu√≠ en El bestiario, tres cuentos que est√°n interrelacionados y que pueden leerse de manera independiente, pero que cobran mayor fuerza cuando el lector consigue enlazar la trama. Aun as√≠, esos ‚Äútres mosqueteros‚ÄĚ no tienen nada que ver con el resto de los relatos. En fin, esto es lo que m√°s diferencia este libro de otros escritos por m√≠; por lo dem√°s, nuevas historias fant√°sticas y realistas, en tonos grises que buscan hacer invisible la l√≠nea entre la cotidianeidad y el delirio.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo ser√≠a tu lector ideal? ¬ŅQu√© le pides a ese lector a la hora de enfrentarse a uno de tus textos? ¬ŅC√≥mo te gustar√≠a ser le√≠do?

‚ÄĒMi lector ideal es aquel que no deja de leer, que termina mi libro y busca otro m√°s, m√≠o o de otros autores. Un lector desprejuiciado en cuanto a g√©neros narrativos y que le guste enfrentarse a nuevos retos. Si a todo esto le puedes incluir un toque de fidelidad, pues perfecto.

Lo √ļnico que le puedes pedir a un lector, desde mi punto de vista, es que te haga el honor de hojear tu texto y lea las primeras l√≠neas de la obra; el resto siempre estuvo en tus manos y en tu capacidad como autor. Yo apuesto por atrapar en esas primeras l√≠neas, en el primer p√°rrafo y en la presentaci√≥n de la obra. Luego solo pido que les den una oportunidad a esos textos que est√°n pensados exclusivamente para los lectores. ¬†¬†

Supongo que me gustar√≠a, en alg√ļn momento antes de pasar a otro plano, ser le√≠do de manera m√°s anal√≠tica. Aunque reconozco que en mis comienzos solo me preocup√© por el nivel anecd√≥tico de mis historias, he ido descubriendo que en todas hay mensajes, secretos de mi entorno y de mi realidad que se han colado en las obras; mi manera particular de ver el mundo y la vida est√° dentro de estos textos. He tenido la oportunidad de que algunos lectores me hayan comentado de haberlo visto en libros como Entre clones anda el juego y Jaur√≠as; mientras que otros como Cr√≥nicas de Akaland o En La Habana es m√°s dif√≠cil pasan desapercibidos y pocas veces provocan una segunda lectura o una mirada m√°s profunda para descubrir todo lo que escond√≠ en esas cuartillas. Supongo que es parte de la rutina de un autor; no s√© si cuando Oscar Wilde public√≥ El retrato de Dorian Gray, todos sus lectores entendieron la representaci√≥n directa que hac√≠a el autor de su sociedad, m√°s all√° de otros gui√Īos que oculta ese libro, o si acaso fue el tiempo quien tuvo la √ļltima palabra. La cr√≠tica acad√©mica y los estudiosos de la literatura pueden ayudar en este objetivo, pero nunca he contado con esa gracia que otros autores alcanzan en ese nivel. Bueno, lo dejo en manos del p√ļblico y del tiempo.

‚ÄĒ¬ŅTe consideras a√ļn una ‚Äújoven promesa‚ÄĚ o sientes que es una etiqueta que no hace justicia a la calidad de tu trabajo? ¬ŅEs hora de revisitar conceptos a√Īejos como, por ejemplo, este?

‚ÄĒNo me consideraba joven ni cuando ten√≠a 22 a√Īos. Pocas veces me etiquetaron como ¬ęjoven promesa¬Ľ, quiz√°s porque muy pocos llegaron a verme como ¬ępromesa¬Ľ en s√≠; cuanto m√°s un bicho raro que nadie se explica jam√°s como lleg√≥ a hacer nada (risas). Bueno, con esto quiero decir que lo de joven promesa no me afecta ni a m√≠ ni a mi trabajo, aunque s√© que es una etiqueta dif√≠cil de quitarse de arriba, m√°s en un √°mbito cultural como el nuestro, donde los j√≥venes son los m√°s discriminados en muchos sentidos. Creo que mi trabajo est√° sostenido sobre bases lo suficientemente s√≥lidas como para no sentirme, en estos momentos, socavado por un ep√≠teto tan deslucido.

Sobre la hora‚Ķ la hora es ahora y siempre. Hay una gran gerontocracia c√≠clica en el mundo literario en que nos movemos. Sin embargo, las mayores editoriales no creen en eso y, rigi√©ndose por el mercado, dan oportunidades a ¬ęj√≥venes promesas¬Ľ que pasan a ser ¬ęaclamados autores¬Ľ de la noche a la ma√Īana porque ya contaban con la calidad necesaria. En nuestro panorama no tenemos la oportunidad de comparar de manera eficiente y correcta la calidad de un autor en correlaci√≥n con la aceptaci√≥n del p√ļblico. No nos enfocamos en el mercado, luego es f√°cil perder de vista que es la juventud la que m√°s puede relacionarse con su propia generaci√≥n y generar, renovar lectores. Por el contrario, una ¬ę√©lite¬Ľ literaria puede aplastar con un comentario una carrera, o al menos hacer el intento por simplemente no agradarle el car√°cter de la ¬ęjoven promesa¬Ľ. De forma particular no me molesta el cartelito, sino el trato que te dan, aun cuando no te lo cuelguen. Eso s√≠ debe cambiarse e instaurar una relaci√≥n de respeto mutuo y no de subordinaci√≥n autom√°tica o de menosprecio inherente a tu grupo etario.

‚ÄĒEn este a√Īo de aislamiento social, has representado a Cuba en diversos paneles online: por ejemplo, la Feria Virtual del Libro de M√©xico y Ur√≥boros 2020. En este nuevo mundo que nos ha tocado vivir, ¬Ņqu√© importancia les confieres a los lazos y sinergias que se gestan a trav√©s de las redes sociales?, ¬Ņcrees que est√°n cambiando las formas de comunicaci√≥n del arte?

‚ÄĒNo, no creo que est√© cambiando nada; por el contrario, creo que ya existe una base bien formada de formas de comunicaci√≥n para el arte por las redes y el Internet. Lo √ļnico diferente es que somos nosotros los que estamos abri√©ndonos a ese mundo, descubriendo que hay vida m√°s all√° del libro f√≠sico y de las ferias nacionales. En cuanto a la importancia que le veo, pienso que uno de sus puntos m√°s fuertes es el de conectar a autores, acad√©micos y estudiosos de las letras. Me parece que actividades de este tipo son como una se√Īal que enviamos fuera de nuestras costas en espera de que el receptor adecuado la reciba. Claro que esto lleva tiempo, suerte y paciencia pero, si no das el primer paso, ¬Ņc√≥mo lo lograr√°s entonces? En resumen, ya la estructura existe, ahora tenemos que adaptarnos a ella y en la medida de nuestras limitaciones, tratar de introducirnos en ese universo para visibilizarnos, m√°s a√ļn cuando es esta acci√≥n uno de los grandes problemas para los autores del patio.

tomado del perfil de facebook de eric flores

‚ÄĒTu saga Guerra de dragones es un proyecto terminado: la tercera parte de la trilog√≠a se encuentra ya en proceso de edici√≥n en Gente Nueva. ¬ŅPuedes comentarles a los lectores algunos detalles de la tercera y esperada parte de estos libros? Ahora, una vez culminado el esfuerzo de escribir, por m√°s de un quinquenio, esta trilog√≠a, ¬Ņqu√© cambios has sentido que su escritura ha gestado en ti? ¬ŅPlanificas enrolarte en otros procesos de larga data en el futuro?

‚ÄĒS√≠, tengo al menos una saga personal con tonos de trilog√≠a, m√°s otra en deuda con Jes√ļs Minsal. A la m√≠a incluso empec√© a ara√Īarle las primeras capas a principio de la pandemia, pero las circunstancias no me han favorecido con la calma y el tiempo como para avanzar lo suficiente. En otros aspectos tengo una novela grande, tambi√©n con Jes√ļs, en desarrollo y, aunque no ser√° una saga, s√≠ creo que tiene lo necesario como para compararse con Guerra de dragones.

Guerra es como el resto de mis obras: una evoluci√≥n viva de mi manera de narrar, de escribir, de contar. Si entre la primera y la segunda parte es posible ver un salto grande en la calidad escritural, esta tercera eleva m√°s a√ļn las apuestas y creo que supondr√° una delicia para los lectores. Pienso que la descripci√≥n y los di√°logos han mantenido un nivel adecuado, mientras que otros elementos como la trama y la manera de enfocar la historia han subido de nivel. Por otra parte, las escenas de combate siguen teniendo un peso esencial en la obra: cuenta con tres cap√≠tulos enteros dedicados a batallas campales, sin mencionar otros enfrentamientos m√°s peque√Īos que ayudan a matizar el resto de los episodios donde sobresalen la intriga, la pol√≠tica, los complots y el necesario recuento de las acciones ocurridas entre el final de la segunda entrega y el comienzo de este √ļltimo tomo. Siento que con Guerra III he tocado un techo en cuanto a lo que puedo conseguir con las limitantes editoriales que tenemos actualmente; ya sabes, l√≠mite de p√°ginas en los libros. Puede que en otro √°mbito hubiera nacido una obra diferente, quiz√°s hasta uno de esos tomos gigantes de Sanderson y Rothfuss, pero como no es el caso, hice lo que estuvo en mis manos para no traicionar ni a los lectores ni a m√≠ en cuanto a calidad, aventura, entretenimiento y hasta complac√≠ alguna petici√≥n‚Ķ que dejo de sorpresa para cuando salga el libro.

‚ÄĒEres un escritor que juega con un realismo te√Īido de pespuntes sobrenaturales, y a veces un escritor de fantas√≠a que habla de eventos muy reales, ¬Ņes necesaria una definici√≥n de g√©neros?, ¬Ņte gusta que te consideren un escritor de un tipo u otro de literatura?

‚ÄĒAnte todo soy narrador, narrador de ficci√≥n. Lo de los g√©neros, o subg√©neros, est√° de m√°s. Muchas veces utilizo la palabra profesionalidad para describir la labor de un autor y con ello me refiero a dos cosas: sostenerte con lo que haces y dentro de lo que haces, saber hacer de todo un poco. Sobre esto √ļltimo es que versa mi respuesta. Me he descubierto haciendo historias con tonos rom√°nticos (que jam√°s pens√© hacer antes), historias realistas (de las cuales me apart√© mucho tiempo), de temas variados como la discriminaci√≥n o el despotismo oficializado, cuentos en los que prima la experimentaci√≥n estil√≠stica, el tecnicismo y el lenguaje po√©tico (t√ļ, que me conoces bien, sabes que esas cosas eran para m√≠ como el ajo al vampiro). Y aqu√≠ estoy, sigo tratando de innovar cada vez que me siento a escribir, de superarme y no encasillarme en un mismo estilo, en un mismo tema o g√©nero. Ya te dije, me veo como narrador de ficci√≥n y punto. Ah, que el reconocimiento del p√ļblico y algunas de mis mejores obras sean del fant√°stico, no tiene porque ser dem√©rito, si acaso todo lo contrario. Y s√≠, el haber empezado en estos mal llamados ¬ęsubg√©neros¬Ľ fue lo que me permiti√≥ contar con una visi√≥n lo bastante diferente como para no ser englobado dentro de ning√ļn grupo de escritores o generaciones literarias. Pienso que ahora estoy m√°s separado de todo y de todos, lo cual me permite una perspectiva distinta. Pero siempre puedes tener claro que nunca traicionar√© mi intenci√≥n de que la ficci√≥n recupere ese intr√≠nseco car√°cter fant√°stico que ten√≠a antes del movimiento del realismo del siglo XIX. Y tampoco traicionar√© mis intenciones de alg√ļn d√≠a conseguir una obra de terror con la suficiente calidad como para que sea reconocida tanto en Cuba como en el resto del mundo.

cortesía del entrevistado

‚ÄĒNo pocos escritores j√≥venes y lectores buscan referente en ti, ¬Ņpor qu√© crees que sucede eso m√°s all√° de la calidad indiscutible de tu literatura?

‚ÄĒHablando en buen cubano: porque no le escondo la bola a nadie. No soy de esos que dicen ¬ęm√©tete en un grupo y has carrera hablando de c√≥mo van a cambiar la literatura¬Ľ, ¬ętodo lo que haces es v√°lido, qu√© bien escribes¬Ľ, ¬ęlee muchas cosas experimentales y raras¬Ľ, etc. Quienes se han acercado a m√≠ saben que cuentan con alguien que les dice las verdades a la cara; desde ¬ęmejor no escribas¬Ľ y ¬ęestudia primero una carrera y despu√©s trata de ser escritor¬Ľ hasta ¬ętienes talento de verdad, ponte pa¬ī esto¬Ľ o ¬ęno est√° mal, pero tienes que arreglar‚Ķ¬Ľ. As√≠ fue mi iniciaci√≥n en la literatura, con personas como Michel Encinosa que de una cuartilla me sac√≥ m√°s errores que las rectificaciones p√ļblicas despu√©s de los fracasos de un quinquenio econ√≥mico. Pero no me detengo en decir lo que est√° mal, yo no escondo el que creo que es el camino del √©xito, el que me dio resultado a m√≠ y que puede ser o no el que le resulte a otra persona: ese es el que conozco. Otros abusan de su ¬ępoder¬Ľ o de sus ¬ęreconocimientos¬Ľ para usar a quienes los admiran como ac√≥litos ciegos, sordos y mudos o, peor a√ļn, como secuaces que transmiten una doctrina de un mismo color. Por lo dem√°s, siempre apostamos, Jes√ļs Minsal y yo, a ser diferentes del resto, a hacer las cosas a nuestra manera y luego ver qu√© pasa. Hasta cierto nivel hemos tenido resultados sin vendernos a ning√ļn sector o grupo, creando y reconociendo enemigos en quienes fueron amigos, qued√°ndonos solos, pero seguros de que lo que hacemos, correcto o no, es consecuente con nuestras palabras, acciones y manera de ser y pensar. Por eso, hay personas, lectores u otros escritores, que vienen y conversan conmigo o con Jes√ļs; si cuando chocan con nuestra cruda manera de ser y de decir las cosas se asustan y prefieren otros derroteros, pues valido igual. Tambi√©n existen aquellos que han escuchado y consideran que la nuestra es en parte su propia verdad; algunos de estos incluso han llegado a tener sus logros, pero no gracias a nosotros, sino a su perseverancia por seguir el camino del trabajo duro, la disciplina y el amor a la profesionalidad.

‚ÄĒEn la actualidad, ¬Ņen qu√© g√©nero te sientes m√°s c√≥modo?

‚ÄĒSi hablamos de g√©nero como tal, en el sentido m√°s tradicional de la palabra, pues creo que en el cuento, ya que me permite una libertad de tiempo que la novela me corta. No obstante, la novela me ayuda a soltarme en cuanto a la extensi√≥n y l√≠mites narrativos, siempre que cumpla con las especificidades poligr√°ficas. El cuento me fluye bien, aunque no domino a√ļn los l√≠mites peque√Īos que tanto gustan en los concursos actuales. Me gusta la extensi√≥n de entre 15 y 20 cuartillas a espacio y medio, me siento muy bien cuando hago relatos de esas dimensiones. Otra cosa: si con el cuento pruebo o experimentos con t√©cnicas, estilos y tem√°ticas, es en la novela donde de verdad tengo que afinar para poder introducir esa evoluci√≥n escritural sin que se afecte el ritmo de la trama ni resulte antinatural para el lector. Creo que la novela es el g√©nero que m√°s precisa de un narrador completamente invisible y fluido, pero no por eso voy a dejar de innovar en mi escritura ni voy a limitarme a hacerlo como ya s√© que funciona; por el contrario, ahora una novela es un reto cada vez mayor, tanto para m√≠ al escribirla como para el lector que la lea y sea capaz de ver cu√°nto he tratado de introducir de forma invisible en el texto.

Ahora, sobre el género como temática, pues me siento muy cómodo en el fantástico y en la ciencia ficción. Me resulta bastante fluido el investigar un aspecto científico y llevarlo a un conflicto humano en un ambiente futurista o ucrónico. Mi reto en cuanto a género temático sigue siendo el terror: ni le pierdo el respeto ni me llego a sentir ducho en su realización, a pesar de haber dado algunos golpecitos a su puerta.

cortesía del entrevistado

‚ÄĒ¬ŅEres un escritor que busca tener un estilo perfectamente reconocible o apuestas por la pluralidad? A tu entender, ¬Ņun escritor debe renovarse continuamente?

‚ÄĒCuando hago novelas apuesto por que mi estilo sea invisible, ya lo dec√≠a arriba, as√≠ que no creo que sea reconocible dentro de otras obras afines. Cuando hago cuentos, busco cambiar constantemente y prefiero esa pluralidad que mencionas. Sobre si un escritor debe renovarse, creo que es una decisi√≥n de cada cual. Yo pienso que s√≠, pero mi verdad no es la de los dem√°s y hay quienes se sienten c√≥modos qued√°ndose eternamente en su zona de confort, lo cual no veo mal; simplemente yo busco m√°s, aunque no lo consiga del todo o pocos lleguen a reconocerlo, como tambi√©n te coment√©.

‚ÄĒDe los personajes de todos tus cuentos y novelas, ¬Ņcu√°l es tu favorito y por qu√©?

‚ÄĒDif√≠cil, muy dif√≠cil. Casi todos tienen un poco de m√≠ dentro, como es natural. Voy a apostar por darte la respuesta del primero que me salta en la mente: Hyler. El nombre es un anagrama de la isla donde habita Cthulhu, seg√ļn la mitolog√≠a de Lovecraft. Hyler aparece en el √ļltimo cuento de Cr√≥nicas de Akaland y tiene un comportamiento muy Flores Taylor, por decirlo de alg√ļn modo. A este personaje le debo una saga completa y me encant√≥ escribir esta escena que me gustar√≠a compartir:

El tormento dur√≥ mucho, mucho tiempo. Tanto que cuando la mand√≠bula y los dientes de la mujer se convirtieron en polvo, junto al resto de su esqueleto, sus chillidos a√ļn siguieron levantando ecos entre las galer√≠as de la caverna. Y perder cada uno de sus huesos no fue lo peor. Ah√≠, tirada en el suelo, convertida en un desecho de cuero y tendones, con los √≥rganos marc√°ndose a trav√©s de la piel, Juth a√ļn continuaba viva.

‚ÄĒMe has asombrado ‚ÄĒdijo Lasypr dirigi√©ndose a Hyler‚ÄĒ. Nunca pens√© que ser√≠as tan cruel con tus propios hijos. Esa, ¬Ņqu√© te hizo para merecer tanto?

‚ÄĒNunca daba los buenos d√≠as ‚ÄĒrespondi√≥ el dios recuperando su espada‚ÄĒ. Era muy maleducada.

‚ÄĒ¬ŅQui√©n es Eric Flores Taylor, el escritor, y qui√©n es Eric Flores Taylor una vez que cierra la p√°gina en blanco?

‚ÄĒSupongo que la misma persona, nunca hab√≠a pensado en eso. Pero mientras escribo tambi√©n soy parte de los personajes, soy narrador, soy un director de cine, soy el productor de una historia que no apunta a menos que al reconocimiento del p√ļblico. Cuando no escribo, soy una persona que intenta ser consecuente consigo mismo y con el mundo, soy padre y esposo, amigo de quienes se lo merecen, soy nost√°lgico, idealista, un poco ermita√Īo, trato de mantener en constante tratamiento conductual mis instintos m√°s apasionados, pero sobre todo, soy honesto y sincero hasta el punto de buscarme m√°s problemas, enemigos y malas opiniones de las que puedo contar o recordar. Pues como dice Sabina en una de mis canciones favoritas: ¬ępor decir lo que pienso, sin pensar lo que digo; m√°s de un beso me dieron y m√°s de un bofet√≥n¬Ľ.


¬ęMi intenci√≥n es estar junto al arte¬Ľ

Tuve el gusto de presentar online la primera novela de Leonardo Espinoza Benavides, cuando la segunda oleada del coronavirus y la cuarentena amenazaban con transformar nuestra producci√≥n del pensamiento y la realidad. Adi√≥s, loxonauta me sirvi√≥ como pretexto para (re)visitar la obra de Leo y (re)conocer en ella los signos de lo bien hecho. Novela l√ļdica, con gui√Īos literarios intemporales, que evidencia una tradici√≥n literaria continental enfocada hacia el desarrollo de la ciencia ficci√≥n. Adem√°s, fue el perfecto motivo que me invit√≥ a dialogar nuevamente con la po√©tica de Leonardo (caf√© de por medio).¬†

¬ŅHasta qu√© punto lo real, esa construcci√≥n semi√≥tica que denominamos de dicha forma, impact√≥ en la gestaci√≥n de la historia de Adi√≥s, loxonauta, tu m√°s reciente novela?

Creo que lo real, en este caso, molde√≥ la g√©nesis de la obra misma: en medio de una pandemia, como m√©dico trabajando jornadas intensas y otras de completo aislamiento, todo fue adoptando un ritmo particular. La incertidumbre, lo ef√≠mero, por momentos una danza con lo aparentemente absurdo y fr√°gil, mi propio oficio en el √°rea de la salud y en el √°rea de las letras, todo en una especie de renovaci√≥n y redefinici√≥n. En ese sentido, en esa forma de realidad en la que nos encontr√°bamos, fue que esta novela (corta en parte por eso mismo, creo yo) se forj√≥. Si bien podr√≠a lanzar paralelismos de realidad con algunas vivencias personales, eso muy rara vez es mi intenci√≥n creativa: soy de la escuela de narrar usando la experiencia observada de lo humano m√°s que la interioridad biogr√°fica propia, si bien los pincelazos que mezclan los colores entre ambas son inevitables. Adi√≥s, loxonauta es por completo un hijo literario del a√Īo 2020, y todo lo que ello conlleva. Aprovechando la expresi√≥n de ‚Äúconstrucci√≥n semi√≥tica‚ÄĚ, soy de los que apuntan a una semiosis que culmine y se determine en el interpretante, desde el cual espero que surja su signo respectivo.

Tus protagonistas apuestan por un space opera donde la especialidad m√©dica de la dermatolog√≠a es el epicentro que mueve y conduce todas sus aventuras, ¬Ņpor qu√©?, ¬Ņpartes tambi√©n all√≠ de un an√°lisis de tu realidad?

Esta pregunta me acorrala completamente en la respuesta que quise esquivar reci√©n (¬°y me saca una risa!). La dermatolog√≠a: pues, s√≠. Creo que puedo direccionar esta idea hacia dos caminos v√°lidos. El primero, el universal, el que en cierto modo quise defender en la primera pregunta: cuando narro me gusta crear personajes que han surgido de mis encuentros con personas del mundo real (¬°hasta la palabra nos est√° persiguiendo, lo real!); me gusta trabajar la multiplicidad de opciones simb√≥licas e interpretativas, cerrando una trama o historia central, por as√≠ decirlo, pero dejando, a prop√≥sito, el espacio suficiente para que el lector haga suyo este momento novelado incompleto, imperfecto como lo es todo, y que pueda as√≠ reverberar hasta qui√©n sabe d√≥nde. El segundo camino, sin embargo, es el que me acorrala siempre: ¬Ņcu√°nto de m√≠ hay en √ćtalo Calvino? Son varios los amigos m√©dicos que me han apuntado, algunos con escepticismo y otros con certeza apod√≠ctica, de que este √ćtalo ser√≠a yo. ¬°No! No, no. (¬ŅO s√≠? ¬°No!). Creo que es un sesgo de convivencia solamente.

Lo que s√≠ es cierto es que intento escribir y crear desde territorios que manejo lo suficientemente bien como para construir sobre ellos de manera c√≥moda (en este caso, el conocimiento biol√≥gico, m√©dico y dermatol√≥gico como cimiento). Vuelvo a la semiosis: el lector m√©dico no se detiene con mucho entusiasmo cuando dejo rastros o rutas hacia Calvino (el escritor, no el homonauta), o a Borges o Rufus; mientras que el lector no-m√©dico no se detiene, usualmente ‚ÄĒsiempre hay excepciones‚ÄĒ en el detalle, por ejemplo, de la esfingomielinasa D y la estructura del gremio de la Federaci√≥n. As√≠ que, volviendo a la pregunta original, sobre d√≥nde comienzo mi an√°lisis de la realidad: desde esto, desde la ambivalencia, la bifurcaci√≥n, la imperfecci√≥n, la falta de inicio y final consciente, cualquiera sea el personaje principal, real o fant√°stico.

En la novela se mezclan los registros de la tragicomedia, con muchos visos l√ļdicos, incluso ir√≥nicos. Esta hibridaci√≥n de registros, ¬Ņejercicio de textualidad al azar o pauta consciente?

Pauta consciente. Y gran desaf√≠o, por varias razones: hasta entonces, mi obra siempre hab√≠a estado enmarcada en los cuentos, m√°s o menos largos, pero cuentos al final del d√≠a. Y mi voz como autor se enmarcaba en una ciencia ficci√≥n con cierta tendencia a lo po√©tico. Algo que me gusta, claro, y que gozo cultivar como parte de mi forma de hacer arte. Pero‚Ķ no hab√≠a logrado embarcarme en la novela. Sent√≠ que para lograrlo deb√≠a desarmarme y rearmarme, sin temores, sin frenos, a lo que surgiese. As√≠ naci√≥ el estilo de Adi√≥s, loxonauta, una comedia por momentos sat√≠rica y por momentos tragic√≥mica. Fue la forma espont√°nea en que pude largarme a una narraci√≥n m√°s extensa, dejando que los personajes fueran m√°s humanos a√ļn. Y enfatizo lo de humanos porque creo que, por mucho que pueda experimentar y divagar con mi pluma, la esencia de lo que me nace contar se mantiene: historias de gente sencilla en mundos complejos, en busca de sentido y de salvaguardar la ilusi√≥n que les permite seguir adelante. Soy incapaz, por ahora al menos, de formar un h√©roe cl√°sico o una epopeya de final glorioso. Alg√ļn d√≠a, quiz√°s, pero no por el momento. Me gusta la marginalidad y la confusi√≥n existencial. Mi siguiente gran desaf√≠o personal es ver qu√© cosa nacer√° entre lo po√©tico y lo tragic√≥mico que he estado cosechando.

¬ŅHas pensado que las aventuras de √ćtalo Calvino, homo sapiens, y su colega Krek, loxosceles sapiens, podr√≠an devenir en una saga?

¬°Otra vez arrinconado! Debo confesar que no soy muy amigo de las sagas, en general, pero esto me lo han pedido bastante (¬°y me alegra mucho, por supuesto!). Cuando pienso en sagas pienso en esos ejemplares de nuestros vecinos anglosajones que sacan tomos y tomos de quinientas y miles de p√°ginas, y de solo verlos me generan ansiedad. ¬°Cu√°ntos libros podr√≠a leerme en ese tiempo, cu√°ntos autores! Tal vez sea algo regional y vivencial, pero una saga me resuena como inadecuada a la forma en que vivo: entre medicina y literatura suelo dormir tan solo un pu√Īado de horas al d√≠a (recuperadas el fin de semana; todo bien), y de tan solo imaginar la cantidad de tiempo que me llevar√≠a leer una de esas sagas‚Ķ Me pasa lo mismo con las series televisadas, como cuando te recomiendan ver una y al consultar por la cantidad de temporadas resulta que tiene diecisiete y contando. ¬°Uf! ¬ŅY si pasa algo y no logro terminarla? ¬ŅO si no me gusta, pero resuelvo terminar de verla de todos modos? As√≠ que, considerando todo esto, por supuesto que har√© una saga con Calvino y Krek. ¬ŅAcaso no les dije que lo m√≠o discurre por la confusi√≥n existencial? (Bromas solamente, con una risa a modo de secuela propia del a√Īo pasado).

Lo cierto es que sí, creo que haré una saga, ya casi me terminan de convencer, porque el formato me acomoda: Adiós, loxonauta se puede leer en 1-2 días tranquilamente, por lo que respeta lo que por ahora me gusta generar. Tengo pensado el nombre para el segundo libro (pero no creo que esté listo tan rápido).

¬ŅQu√© tal la experiencia de publicar con Sietch Ediciones? ¬ŅQu√© ha cambiado en los √ļltimos a√Īos en el panorama de la ciencia ficci√≥n chilena?

¡Gran experiencia! Me tocó ver el nacimiento de esta nueva editorial, así que ha sido toda una vida con ella. Cuando Sietch Ediciones me invitó a publicar, todo era nuevo y todo existía solo a modo potencial. Michel Deb es el responsable de esta aventura: lo conocía lo suficiente, cuando me llamó, como para saber que su intención valía completamente la pena, que era algo a lo cual ameritaba ponerle todo el espíritu y toda la pasión posible. Así, lo que fue primero una publicación en su sello Vintage Pulp, terminó unos meses después convertido en el ofrecimiento de ser parte del creciente equipo editorial de Sietch.

cortesía del entrevistado

Al principio tuve mis temores: la invitaci√≥n era como editor formal y yo tan solo ten√≠a experiencia editando de manera informal y autodidacta a escritores amigos, lo cual, por mucho tiempo que llevase haci√©ndolo, no era lo mismo que tomar un cargo como tal. Cuando supe que la editora en jefe del equipo ser√≠a Jean V√©liz D‚ÄôAngelo (con formaci√≥n profesional), entonces me atrev√≠ y acept√©. Hoy por hoy soy un h√≠brido editor/agente. Y ha sido maravilloso. Somos una peque√Īa familia con un mismo sue√Īo: permitir el surgimiento de nuevas historias, acompa√Īando a sus autores y trat√°ndolos como si fueran parte, tambi√©n, de la gran familia del Sietch. He aprendido un mont√≥n, de verdad. Lo que antes conoc√≠a solo como autor, ahora lo he podido ver desde el interior de la maquinaria misma, comprendiendo todo lo que implica hacer un libro con cari√Īo y dedicaci√≥n. Me encanta. Me alegra trabajar con Jean, Michel, Jorge, Iv√°n y los autores y autoras que van sum√°ndose. Y, como si mi alegr√≠a fuera poca, a√ļn conservo mi lazo y enorme amistad con Puerto de Escape, editorial en la que soy autor (al mando del genial editor y promotor cultural Marcelo Novoa), de tal modo que he logrado una convivencia a√ļn mayor. Cada una tiene su estilo: cada casa editorial tiene lo suyo, son irrepetibles, creo yo.

Podr√≠a entrar a nombrar cualidades de una y otra, y tambi√©n de las otras editoriales locales dedicadas a la literatura fant√°stica que han ido surgiendo y que han hecho del panorama chileno actual ‚ÄĒrespondiendo a la pregunta original‚ÄĒ un verdadero momento vigoroso para la publicaci√≥n independiente, forjando una nueva escena literaria sin lugar a duda, y de la cual veremos su legado en unos a√Īos m√°s.

¬ŅCu√°l fue el principal desaf√≠o textual que enfrentaste al escribir Adi√≥s, loxonauta? ¬ŅEs la novela un g√©nero tan complicado como parece a simple vista?

¬°Lo es! ¬°Vaya que lo es! El mayor de los desaf√≠os fue el convencerme y mentalizarme a, efectivamente, terminarla. Hay algo que siempre comento en entrevistas: soy todo lo opuesto a una persona ‚Äúorganizada‚ÄĚ; nunca he usado ni agenda ni mucho menos calendario (dejo notas por ah√≠ y me valgo de buenas amistades para los recordatorios, con la excepci√≥n de fechas esenciales, por supuesto). De hacer una analog√≠a que me identifique: soy corredor de los 100 metros planos y jam√°s podr√≠a enfocarme en los 800 metros (dejo de lado los 42 kil√≥metros de una marat√≥n porque todos tenemos de alguna u otra forma una meta a largo plazo). Llevo toda una vida trabajando y creando de esta forma, desde que lo recuerdo, y me funciona y me fascina. ¬ŅExplosi√≥n creativa o umbral motivacional alcanzado? Entonces puedo estar 12 horas sin moverme en una concentraci√≥n absoluta, por varios d√≠as y quiz√°s un par de semanas. ¬ŅArmarme una rutina de escribir un poquitito cada d√≠a? Imposible: me aniquilar√≠a mi alter ego de antimateria. Soy un desordenado ordenado, un ca√≥tico eficiente (¬°quiero creer, al menos!). Mi pr√°ctica en el oficio se encuentra, tal vez, en la irregular constancia de tales explosiones. As√≠ que‚Ķ una novela resultaba complejo en cuanto a log√≠stica. Sin embargo, las piezas alcanzaron su alineamiento y me lanc√©. La novela ya se hab√≠a armado casi por completo en mi cabeza cuando me sent√© a escribirla: el aspecto dermatol√≥gico ya lo hab√≠a elaborado mentalmente y el personaje del Inmortal viv√≠a en mi imaginaci√≥n desde hac√≠a al menos 5 o 6 a√Īos, esperando pacientemente el momento de tener un espacio donde desarrollarse (incluida la idea en torno a la medusa Turritopsis dohrnii, que s√≠, es real); s√ļmesele que estoy realizando un trabajo de investigaci√≥n cl√≠nica en torno al loxoscelismo cut√°neo y ¬°pum! Era tiempo de apostarlo todo, all in. Inspirado en la extensi√≥n de novelas latinoamericanas que me encantan, particularmente Salom√©, de una tremenda autora cubana, y Los cuerpos del verano, de Mart√≠n Felipe Castagnet, quise apuntar a ese estilo novel√≠stico. Terminar el primer borrador fue intens√≠simo (benditos sean los momentos de aislamiento pand√©mico preventivo que ten√≠a que ir tomando, siempre agradeciendo la fortuna de estar sano y salvo, y sin que me faltase nada). Lo dem√°s fue pulir, leer, releer, lectores beta, edici√≥n y todo lo que siempre procede. En suma, es una metodolog√≠a con sus pros y sus contras. El cuento, en contraparte, es un universo paralelo.

Tu personaje √ćtalo Calvino es un hombre del Cono Sur, ¬Ņsientes que la condici√≥n geogr√°fica, el hecho de nacer en determinado pa√≠s, define a tus personajes?, ¬Ņc√≥mo manejas las particularidades y rasgos t√≠picos del lenguaje, teniendo en cuenta que tu personaje se relaciona, a gran escala, con otras especies?

¬°Uf! Gran pregunta que me llega directo. S√≠, creo que el regionalismo de mis personajes es clave fundamental para comprenderlos y descifrarlos. Pero, a su vez, es la forma en que yo mismo incursiono en el tema: me resultar√≠a dif√≠cil poner en palabras expl√≠citas mi cosmovisi√≥n al respecto y, por eso mismo, lo intento modelar a trav√©s de la ficci√≥n. En la Feria del Libro Independiente de Valpara√≠so del a√Īo pasado surgi√≥ una frase que me atrap√≥ de una forma casi religiosa: ‚ÄúChile no est√° resuelto… Chile tiene una pata que cojea‚ÄĚ. Si bien creo que la misi√≥n es enorme y casi que no logro ver el panorama por completo, s√≠ es algo que intento desarrollar, que intento aportar con mis historias. Hay algo abstracto que tan solo el arte puede moldear. M√°s que Chile, eso s√≠, cada vez me siento m√°s atra√≠do por ese concepto geocultural del Cono Sur. No es una atracci√≥n que comprenda del todo todav√≠a, pero siento al Cono Sur como un hogar que, a pesar de las turbulencias mundiales que puedan estar ocurriendo, me entrega un cierto cobijo agradable, acogedor, alej√°ndome de posibles nacionalismos fronterizos a√Īejos y, a la vez, configur√°ndome una aldea social abarcable dentro de mi peque√Īez humana. De ah√≠ que el espa√Īol de √ćtalo es un h√≠brido chileno-rioplatense y de ah√≠ que Santiago sea, en aquel futuro, una playa y no una cuenca acorralada por monta√Īas. De ah√≠ nace mi ejercicio de identidad y comunicaci√≥n. En cuanto al lenguaje entre especies distintas, lo cierto es que no era mi foco en esta novela en particular (el relativismo ling√ľ√≠stico de Sapir-Whorf y las tecnolog√≠as traductoras quedar√°n para otros textos).

cortesía del entrevistado

La relaci√≥n del ser humano con otras especies inteligentes es uno de los leitmotivs de la ciencia ficci√≥n desde sus mismos or√≠genes como g√©nero, ¬Ņpor qu√© te interesa a ti?, ¬Ņsientes que es una corriente de sentido, menos o m√°s subterr√°nea, que atraviesa la po√©tica de tu obra?

Es un tema que me encanta por su enorme cantidad de formas de ser abarcado. Es inagotable, a mi parecer, porque sus l√≠mites son los mismos l√≠mites de la creatividad. En lo personal, usualmente he usado esas ideas en dos sentidos. Primero, en el incursionar sobre aquello ‚Äúverdaderamente ajeno‚ÄĚ (Stanislaw Lem y Hugo Correa como inspiraciones inevitables); y, segundo, en el aspecto del tropo ‚Äúespejo‚ÄĚ, donde la representaci√≥n de lo ajeno es tan solo una forma de reflejar algo humano, lo cual s√≠ creo que va con una corriente de sentido que tal vez estoy construyendo de manera no del todo consciente. Confieso, eso s√≠, que tiendo m√°s al robot-espejo que al extraterrestre-espejo pero, dentro de la variabilidad de refracciones, son dos que gozo tanto leer como escribir. Siempre es desafiante no caer en la mera caricaturizaci√≥n.

¬ŅEs la conquista de un lenguaje particular, de una po√©tica propia, una de tus b√ļsquedas centrales como escritor, o prefieres ir por otros linderos y persiguiendo otros horizontes?

Qu√© dif√≠cil saberlo‚Ķ (Esta pregunta me hizo parar de escribir, echarme atr√°s en la silla y mirar el infinito un buen par de minutos‚Ķ Resultaron ser varios minutos m√°s de lo esperado; pero me tom√© un caf√© y volv√≠). Creo que la respuesta es, en primera instancia, que s√≠: busco una voz propia, de fondo y de forma, aunque tal conquista viene siendo la conquista de uno mismo, acaso un recorrido de por vida. En ese sentido, mi intenci√≥n es estar junto/con/el Arte. Crear con tal visi√≥n y prop√≥sito. Hay una pulsi√≥n, ¬Ņquiz√° determinista?, de por medio. Aun as√≠, aunque expresar mi propio desarrollo me resulte complicado, hay algo que s√≠ puedo declarar como horizonte y objetivo, m√°s all√° de mi persona: espero que, en alg√ļn tiempo y momento, haya al menos un lector que al leer mis historias sienta lo mismo que yo he sentido y sigo sintiendo cuando leo uno de esos libros que te cambian la vida, que te nutren el alma.

Por √ļltimo, me gustar√≠a que recomendaras un par de relatos tuyos para leer en esta cuarentena, y algunos libros de ciencia ficci√≥n que creas pueden acompa√Īarnos bien en estos tiempos que corren.

Para partir el 2021 les recomendar√≠a, o m√°s bien los invito, a que lean los cuentos m√°s nuevos que he publicado por estos d√≠as: ‚ÄúY luego los √°ngeles olvidan rezar por nosotros‚ÄĚ, que apareci√≥ reci√©n en la Revista Aeternum, de Per√ļ, en un n√ļmero titulado ‚ÄúExtrahumanos‚ÄĚ; y ‚ÄúUmbrales virulentos: antolog√≠a de ciencia ficci√≥n latinoamericana‚ÄĚ, de la editorial venezolana Fundajau, donde aparecen cuatro microcuentos de mi autor√≠a junto a los de otros representantes de la regi√≥n (¬°que est√°n de lujo!). En ambos casos se van a topar con unas ilustraciones incre√≠bles. Pueden dar con los paraderos del material a trav√©s de Facebook/Google y, ante cualquier dificultad, me avisan y se los consigo. Tambi√©n les cuento que estoy a la espera de que se publique un cuento al que le tengo un cari√Īo especial, ‚ÄúDani Dinosaurio (Ve-eleh Shemot)‚ÄĚ, pronto a ser impreso en la Revista Crononautas N¬į2. Y en cuanto a recomendaciones de libros para los tiempos que corren, mis seleccionados vienen siendo: 8 voces: antolog√≠a de cuentos LGBTIQ+, de Sietch Ediciones (Chile), ciencia ficci√≥n fascinantemente novedosa; Recognize Fascism, de la editorial World Weaver Press (Estados Unidos), antologado y editado por Crystal M. Huff, para embarcarse en ciencia ficci√≥n y fantas√≠a de corte pol√≠tico, con dos chilenos publicados de por medio; Misi√≥n a Laozi, novela del chileno Aparicio N. Frictenns, por Editorial Puerto de Escape, a modo de brindar por el centenario de Lem; y, por √ļltimo, no puedo dejar de recomendar encarecidamente que lean El Gusano, novela tambi√©n, del colombiano Luis Carlos Barrag√°n, por Ediciones Vestigio, mi lectura favorita del 2020 (me cambi√≥ la vida).


¬ęEs imposible crear sin exponerte¬Ľ

Marlon Duménigo sabe que la literatura se asume como un ejercicio de riesgo. La literatura es un salto al vacío de la (in)certidumbre. Con sus historias, este joven escritor refleja uno de los ángulos de lo real. Ha escogido el vehículo de la palabra escrita para llegar a los otros. Contar es, bien lo sabe, un acto de valor y de supervivencia.

Hay quienes refieren que la literatura les lleg√≥ de repente, que el acto creativo los sorprendi√≥ en la vida cuando no pensaban, ni siquiera, ser artistas. Otros hablan de un llamado temprano de la vocaci√≥n. ¬ŅCu√°l es tu historia: c√≥mo descubres que este era el camino, o uno de los caminos, que te interesaba transitar?

Mi primer intento de hacer literatura fueron unas cuantas poes√≠as rimadas que escrib√≠ a los 12 o 13 a√Īos, y que mi madre a√ļn conserva y se empe√Īa en mostrar como un trofeo infantil a los conocidos m√°s cercanos. Digo intento a riesgo de que le palabra le quede grande, pues fueron apenas pinceladas de creaci√≥n, su principal valor radica en la necesidad de expresar ciertas ideas y que el canal escogido sea precisamente la palabra escrita. M√°s tarde, en el servicio militar, llevaba siempre en el bolsillo derecho del pantal√≥n una libreta doblada y un lapicero que usaba en los ratos libres para conformar una especie de bit√°cora que, adem√°s, conten√≠a vi√Īetas y reflexiones cortas; concebidas bajo la premisa de ‚Äúser escritas solo para m√≠‚ÄĚ. De hecho, llen√© m√°s de una libreta (al final no se cumpli√≥ eso de que eran para m√≠, pues todas se perdieron), aunque por ese entonces tampoco podr√≠a definirlo como una vocaci√≥n. Lo m√°s parecido a eso llegar√≠a m√°s tarde, en 5to a√Īo de la carrera de Ingenier√≠a en Ciencias Inform√°ticas y, esta vez, para bien o para mal, se cumpli√≥ el axioma de que a la tercera va la vencida. Entonces tuve la gu√≠a de Anisley Miraz Lladosa, una poeta que me anim√≥ a la escritura y a presentar mis textos al concurso de talleres literarios de Trinidad, mi Macondo, la ciudad donde viv√≠ hasta los 23 a√Īos.

La velocidad de los res√ļmenes hace que no mencione otros nombres y t√≠tulos de libros que influyeron de manera consciente o inconsciente en el deseo de convertirme en escritor. Un deseo que cobr√≥ otra dimensi√≥n mientras cumpl√≠a el servicio social en La Habana, cuando entr√© al Centro de Formaci√≥n Literaria ‚ÄúOnelio Jorge Cardoso‚ÄĚ y al Taller de Ciencia Ficci√≥n y Fantas√≠a Espacio Abierto. Creo que este fue el punto de no retorno. Era la primera vez en mi vida que estaba rodeado de escritores, de personas con aspiraciones creativas similares a las m√≠as y fue la primera vez que sent√≠ una retroalimentaci√≥n. Ese saber que hay otros como t√ļ, con los mismos bloqueos literarios, ansias de publicaci√≥n, cuentos inacabados y deseos de abandonarlo todo en alg√ļn punto, pero que siguen en el camino de la literatura a pesar de todo. En mi caso, porque la literatura, tras casi diez a√Īos, consigue emocionarme de la misma forma. Hace que me levante a las 5:45 de la ma√Īana a intentar mejorar un texto y lo hago con toda la energ√≠a disponible. Eso tiene que significar algo. Solo si dejo de emocionarme con la literatura dejar√© de escribir.

¬ŅSientes que existe una pauta, una constante, en tu proceso creativo, u optas por ser libre de cadenas vinculadas al ejercicio del oficio o a la costumbre escritural?

Al principio bastaba con la soledad y el caf√©. Me sentaba a escribir cuando me sent√≠a inspirado y rechazaba hacerlo esos d√≠as en los que procrastinar se vuelve tendencia. Luego asum√≠ cierta disciplina. Actualmente escribo cinco d√≠as a la semana. Con el tiempo fui incorporando, adem√°s, rutinas que hacen m√°s predecible o menos extra√Īo el proceso creativo. Escribo por lo general en las ma√Īanas, entre las 6:00 y las 9:00, con el ruido del ventilador de fondo. Solo tomo caf√© mientras escribo y nunca comienzo a escribir la historia hasta tener la primera oraci√≥n exacta. A veces tengo el resto del cuento o del cap√≠tulo en la cabeza y no lo comienzo hasta encontrar esa primera l√≠nea que dicta el tono de la historia. Cuando tengo bloqueos literarios recurro al manuscrito, lleno decenas de p√°ginas de tinta azul o negra y caligraf√≠a apurada que, muchas veces, no representa otra cosa que desechar caminos, decantar posibles finales o di√°logos que reescribo hasta reencontrarme con el tono o la idea que me permita volver a enfrentarme al teclado y la pantalla definitiva en la laptop.

¬ŅCu√°les sientes son los ‚Äúsiete pecados capitales‚ÄĚ de un autor?, ¬Ņqu√© entorpece la creaci√≥n?

El acto creativo es tan personal que se vuelve casi imposible elaborar listas sobre lo que debe o no hacerse. As√≠ que quiz√°s esta sea la respuesta m√°s arriesgada de todas. Para hacerlo menos dif√≠cil me tomo la libertad de no mencionar factores subjetivos como los estados de √°nimo. En mi lista, el orden no obedece a jerarqu√≠as, √ļnicamente a un sentido num√©rico indispensable para no pasarnos horas mencionando posibles ‚Äúpecados capitales‚ÄĚ de un escritor.

  1. No leer.
  2. No reconocer cu√°ndo abandonar un texto.
  3. Editar mientras se escribe.
  4. No dejar ‚Äúenfriar‚ÄĚ los textos una vez terminados.
  5. Procrastinar en exceso.
  6. No ser receptivo a las críticas.
  7. Subestimar los títulos.

¬ŅLos premios te han sido esquivos o conf√≠as que existe una arquitectura en tu vida creativa que te llevar√° a alg√ļn punto en espec√≠fico? ¬ŅConf√≠as en la din√°mica de los premios?

Honestamente, hubiera preferido ganar m√°s premios de los que tengo hasta ahora. Sobre todo porque los premios son en este momento la v√≠a m√°s expedita para un autor de publicar su obra en Cuba y, probablemente, la √ļnica que le asegure cierta promoci√≥n. Como autor me queda intentar ser mejor en cada texto. Si los premios llegan, por supuesto que ser√°n bienvenidos. No renuncio a los concursos como tampoco a otras v√≠as para hacer llegar mi obra a los lectores. Al fin y al cabo no basta un premio para legitimar la calidad de una obra.

Dentro del gremio suele pasar que asociamos los nombres de los autores a sus premios, as√≠ podemos citar de memoria los premios de X autor, pero rara vez podemos mencionar los t√≠tulos de sus libros. Se debe crear expectativa alrededor de la obra galardonada. Garantizar que cuando se publique, un a√Īo despu√©s, esta no pase desapercibida entre las noticias generadas sobre los nuevos ganadores.

cortesía del entrevistado

¬ŅCu√°les te parecen son los principales problemas de la literatura joven actual? ¬ŅSon problemas vinculados al mundo exterior (sistema de premios, consolidaci√≥n editorial, industria del libro, etc.) o m√°s bien relacionados con el mundo interior del creador y sus relaciones con su propia obra?

Pienso que entre los problemas de la literatura hay algunos recurrentes: el tema de los premios, la promoci√≥n, la cr√≠tica literaria y la inserci√≥n en el mercado editorial. Si hablamos sobre autores j√≥venes, estos tema cobran a√ļn m√°s vitalidad porque son escritores que no est√°n consolidados y requieren estas oportunidades, aprovechar los focos de atenci√≥n generados por un galard√≥n m√°s o menos importante, alguna cr√≠tica sobre su trabajo, una s√≥lida campa√Īa de promoci√≥n, para comenzar a formar parte del imaginario de un posible lector.

Incluso la propia etiqueta de ‚Äúliteratura joven‚ÄĚ puede generar predisposici√≥n, pues se puede interpretar como la referencia a una promesa, a un escritor que a√ļn necesita madurar. Y, aunque es cierto que el oficio de escritor requiere de experiencia, considero un error asociar la edad a la falta de madurez creativa. Se puede hacer buena y mala literatura a cualquier edad. Conozco varios escritores j√≥venes, publicados e in√©ditos, que muestran una calidad extraordinaria en sus textos, que sencillamente hacen buena literatura, a secas.

¬ŅEs la literatura un proceso de fricci√≥n entre la realidad del autor y la de sus personajes, o ambas esferas coinciden en alg√ļn punto? ¬ŅC√≥mo te sucede a ti?

Tiene un poco de las dos cosas. Desde el punto de vista de la historia, los personajes tienen vida propia y se desenvuelven de acuerdo a un argumento narrativo que la mayor√≠a de las veces no tiene puntos de contacto con la realidad del autor. Pero la literatura, adem√°s de argumento y estilo, necesita emoci√≥n. Es muy dif√≠cil transmitir emoci√≥n si no se ha sentido antes, creo que en este punto es donde el autor apela a su propia experiencia, ya sea apoy√°ndose en situaciones vivenciales o porque ha recreado tanto la escena que termina vivi√©ndola de alg√ļn modo. Al menos ese es el recurso que utilizo. Ponerme en el papel del personaje, intentar sentir y reaccionar como lo hubiera hecho √©l ante una determinada situaci√≥n, pero desde mis emociones, que son el √ļnico recurso a mi alcance para hacerlo lucir veros√≠mil.

Los actores siempre ponen algo de sí mismos a los personajes, creo que sucede parecido con los escritores. Es imposible crear sin exponerte un poco.

¬ŅCu√°les son las historias que te interesa contar y los personajes que quieres representar?

Me interesan las historias en las que pueda sorprender, historias que dejen sensaciones encontradas. En las que pueda llevar al límite situaciones cotidianas, encaminarlas hacia niveles de realidad que, por lo general, mudan hacia el absurdo o el surrealismo, sin perder ese toque de verosimilitud que las haga palpables al lector, casi posibles. Me interesa trabajar con ese nivel de realidad en el que, si das un paso en una dirección, caes en la fantasía y, si vas hacia el otro, te das de bruces con tu propia existencia.

En cuanto a los personajes, me atrapan los matices. El de la historia de vida triste y que aun así te provoca una sonrisa amarga, el que se esfuerza por hacer lo correcto y termina jodiéndolo todo. Personas comunes que de pronto se encuentran en medio de conflictos inesperados que las obligan a tomar decisiones en apariencia irónicas; personajes que dialoguen sin parecernos ajenos, con nuestra percepción de lo conveniente, de lo negativo, de los estereotipos.

Existe el mito del escritor ‚Äútodoterreno‚ÄĚ, el escritor que muchos g√©neros abarca, ¬Ņasumes de alguna manera este calificativo o prefieres apostar tus cartas en un solo sentido?

Hace algunos a√Īos incursion√© en la poes√≠a, pero me considero narrador. Es el g√©nero donde me siento m√°s c√≥modo y el que se acerca m√°s a mis intereses creativos. Aunque admiro a los escritores que son capaces de moverse dentro de varios g√©neros y saltan del teatro a la poes√≠a o al ensayo, prefiero apostar por el cuento y la novela. Eso no descarta que en alg√ļn punto decida recorrer otros derroteros literarios.

¬ŅHas renunciado a escribir alguna historia? ¬ŅPor qu√©?

Prefiero utilizar el t√©rmino aplazar, acaso un eufemismo con el cual sentirme menos culpable o tornar menos flagrante ese temor a involucrarme en una novela hist√≥rica que lleva a√Īos orbitando entre mis proyectos, y que siempre se aplaza un a√Īo m√°s. Adem√°s de algunos cuentos cortos que he dejado a medias o ni siquiera he comenzado porque s√© que no dan para m√°s y que ni siquiera vale la pena mencionar. Esta novela biogr√°fica sobre uno de los deportistas cubanos m√°s destacados del pasado siglo ser√≠a la respuesta a la primera parte de tu pregunta. ¬ŅPor qu√© no me decido a escribirla? Porque siento que a√ļn no estoy listo para enfrentarme a una investigaci√≥n que podr√≠a durar a√Īos antes de escribir la primera l√≠nea de la novela. Porque necesito terminar antes con otros libros que est√°n a medio camino y aprovechar esa certitud, esa alegre confirmaci√≥n de haber concluido otras novelas, para superar las crisis y los bloqueos que estoy seguro me asaltar√°n en ese otro proyecto, que irremediablemente tampoco empezar√© en el 2021.

¬ŅExiste la autocensura? ¬ŅLa has sentido?

Un doble s√≠ a tus preguntas. Existe la autocensura y, de hecho, afecta de forma notable la calidad literaria. La he sentido, a veces de forma m√°s evidente en cuanto a un argumento, un personaje; otras en formas tan sutiles como esa necesidad de edulcorar ciertas frases que pueden resultar r√≠spidas, inc√≥modas… Vale aclarar que aunque resulte obvio, la autocensura no es un acto inherente al escritor, es una reacci√≥n a la censura y, como toda reacci√≥n, a veces genera un efecto m√°s destructivo porque es el propio autor quien desarrolla mecanismos para limitar y socavar sus engranajes.

Lo peor es que se ha vuelto casi natural, una parte del proceso creativo y da al traste con muchas obras que terminan convirti√©ndose en historias fr√≠as, carentes de esp√≠ritu, por el simple hecho de estar pendientes al ‚Äúqu√© dir√°n‚ÄĚ. Y no solo el ‚Äúqu√© dir√°n‚ÄĚ los decisores o las personas encargadas de evaluar o censurar tu texto, muchas veces se trata de c√≥mo puedan reaccionar ante determinada historia tu familia, colegas, amigos… Pero es muy dif√≠cil hacer arte con tantas concesiones. Si el arte se empe√Īa en ser complaciente se convierte en un simulacro.

cortesía del entrevistado

El papel del autor como autopromotor, ¬Ņlo defiendes?

Definitivamente. Sobre todo en el contexto cubano en el que los espacios de promoci√≥n son tan limitados. Las alternativas de los autores de crearse p√°ginas de Facebook, perfiles en Instagram, gestionarse espacios de presentaci√≥n y otras estrategias con las que llegar al lector me parecen no solo una opci√≥n v√°lida, sino necesaria. Lo que me parece absurdo es que toda la responsabilidad de promoci√≥n recaiga en el autor. Que las editoriales asuman que el trabajo est√° concluido una vez que se imprime el libro, cuando en realidad es ah√≠ donde empieza lo dif√≠cil: llamar la atenci√≥n dentro de un mercado literario plagado de propuestas, muchas de ellas interesantes. Adem√°s, el libro no solo compite contra obras literarias: se enfrenta a Internet, a sus redes sociales y sus algoritmos especializados para captar y mantener la atenci√≥n de un ser humano durante horas. Si pretendemos que el libro llegue al lector, no basta con una presentaci√≥n en la Feria. Son necesarias muchas, much√≠simas otras acciones de promoci√≥n y, de alg√ļn modo, los escritores aprovechamos los canales digitales para hacerlo. Con impericia, cierto, improvisando sobre la marcha, con las limitaciones propias de los que intentan, qu√© remedio, reemplazar el rol promocional que deber√≠an cumplir las editoriales.

Si pudieras elegir a un autor, vivo o muerto, con el que escribir a dos manos un cuento o una novela, ¬Ņqui√©n ser√≠a?, ¬Ņpor qu√©?

William Faulkner. Cuando pienso en autores es el primer nombre que arriba siempre. Despu√©s de leerlo nada qued√≥ en su sitio. Todas las lecturas posteriores estuvieron signadas por una comparaci√≥n ¬ŅMejor que Faulkner? No, ni de lejos. Faulkner al derecho, Faulkner al rev√©s. Definitivo. Jodidamente Faulkner.