Todav√≠a se siente el vibrar de la palabra de la octava Bienal de Narraci√≥n Oral Cuenta Cuentos, y en eso tiene mucho que ver Grabiel Castillo, con su ‚Äúgarganta de lata y el vozarr√≥n‚ÄĚ, y tambi√©n por la capacidad para juntar en Camag√ľey.

‚ÄúContrario a lo que todo el mundo piensa, el narrador oral no debe aprenderse el cuento de memoria. Una verdadera narraci√≥n oral es viva y genuina en tanto trabaje con lo que proporciona el momento donde se hace. Cuando te la aprendes de memoria comienza poco a poco a ser una cosa recitativa, fr√≠a, que no vive el instante‚ÄĚ, afirm√≥ recientemente a la prensa.

Desde el Proyecto Sociocultural eJo creó Catalejo de Cuentos, integrado por narradores, muchos de los cuales han sido formados allí mismo, y se mantienen como entusiastas de una expresión milenaria, vital para las relaciones humanas.

‚ÄúUna de las cosas que ha entendido el narrador camag√ľeyano es el cultivo de su voz, de su aparato vocal. Trabajamos desde las t√©cnicas vocales, que esa voz se desarrolle y llegue al espectador‚ÄĚ, explic√≥.

Contada en una de las galas nocturnas en la Casa de Cultura Ignacio Agramonte. Foto: Claudia Artiles.Contada en una de las galas nocturnas en la Casa de Cultura Ignacio Agramonte. Foto: Claudia Artiles.

‚ĒĬŅCu√°l fue tu escuela?

‚ĒÄ Soy alumno de Zaida Montells que fue alumna de Mayra Navarro. Luego la propia Zaida trajo a Mayra y a Jes√ļs Losada a revisar a sus alumnos en Camag√ľey. Me toc√≥ salir de la vertiente de Mayra Navarro, de voz totalmente limpia, enfatizada, buscando la caracterizaci√≥n vocal, apoy√°ndote en la gestualidad y viviendo el momento.

‚ĒÄMayra Navarro, mariposa cubana, ¬Ņcoincidiste en todo con ella?

‚ĒÄLos maestros de la narraci√≥n oral en el pa√≠s Mayra Navarro, Francisco Garz√≥n C√©spedes, Hayd√©e Arteaga, quer√≠an que el narrador ejercitara los c√°nones de ellos. Eso trajo serias dificultades en el movimiento, trajo rupturas entre ellos mismos. No obstante, ella promocion√≥ toda la vida algo crucial para un narrador oral, no todos lo entienden: el hecho de no aprenderse el cuento de memoria.

 Atento al conversatorio con Fátima Patterson, en la Academia de las Artes Vicentina de la Torre, junto a su colega, el actor y narrador Josvany González. Foto: Alejandro Rodríguez Leiva.Atento al conversatorio con Fátima Patterson, en la Academia de las Artes Vicentina de la Torre, junto a su colega, el actor y narrador Josvany González. Foto: Alejandro Rodríguez Leiva.

‚ĒÄCu√©ntame la an√©cdota con ella en su √ļltima bienal

‚ĒÄRecuerdo esa bienal, esa grande que hizo ya enferma. Cit√≥ pr√°cticamente a Cuba completa. Cuando se vio con todos aquellos narradores y cuatro d√≠as de bienal, no pudo. Tuvo que decir: tres minutos, cuatro minutos. A m√≠ me dio ocho y a Ury Rodr√≠guez le dio ocho. Ury ardi√≥ y yo, pues, a romperme la cabeza. No ten√≠a ning√ļn cuento de ocho minutos y no pod√≠a pasarme pero tampoco pod√≠a quedarme en siete. Ten√≠a uno infantil. Ba√Ī√°ndome para ir al Bertold Brecht record√© el cuento y lo prepar√© con la t√©cnica de Mayra Navarro, porque sab√≠a que era lo que quer√≠a. Ella me hab√≠a bateado ya durante los d√≠as del evento como seis o siete cuentos. Cuando termin√© la narraci√≥n, dio la vuelta y me dijo: ese s√≠, ese s√≠.

‚ĒĬŅEs preservado el repertorio de los maestros?

‚ĒÄTodos los narradores orales de una manera muy fraternal copiamos el texto de otros. Los textos de los maestros se respetan much√≠simo, ya est√°n en las voces de narradores orales en el pa√≠s. Esos materiales est√°n circulando. El movimiento de narraci√≥n oral afortunadamente tiene muy buena comunicaci√≥n.

‚ÄúTenemos material guardado de las visitas de Mayra Navarro, de Jes√ļs Losada, de algunos de los narradores que fallecieron, y los estamos intercambiando toda vez que tenemos un taller que nos permite la regeneraci√≥n‚ÄĚ.

Hasta el Café Literario LA Comarca llegó la Bienal Cuenta Cuentos para reconocer al Proyecto sociocultural Golpe a Golpe. Foto: Yunielkis Naranjo Guerra.Hasta el Café Literario LA Comarca llegó la Bienal Cuenta Cuentos para reconocer al Proyecto sociocultural Golpe a Golpe. Foto: Yunielkis Naranjo Guerra.

‚ĒĬŅY qu√© me dices de las memorias de Catalejo de Cuentos?

‚ĒÄEl proceso de la COVID ayud√≥ much√≠simo. Hay que resaltar la ayuda del departamento de Programaci√≥n de la Direcci√≥n Provincial de Cultura, y sobre todo la figura de la subdirectora Tamara Castillo, por la insistencia de que fu√©ramos a las redes con determinada calidad. Surgi√≥ la idea de grabar a los narradores.

‚ÄúDurante los tres momentos de la pandemia en que estuvimos cerrados, Catalejo de Cuentos se mantuvo trabajando, grabando bajo estrictas normas de higiene, unas veces en el Proyecto eJo, otras en la casa de cada narrador. Ahora hay un amplio diapas√≥n de narraciones guardadas, 48 c√°psulas. Muchas veces son cuentos que hac√≠an estos maestros‚ÄĚ.

‚ĒÄAlgo tambi√©n aplaudido a nuestros cuentacuentos es su defensa de autores camag√ľeyanos

‚ĒÄUna de las tareas durante la pandemia fue la b√ļsqueda y desarrollo del repertorio, repertorio que por ser camag√ľeyano siempre acude a la an√©cdota, a la leyenda y al escritor camag√ľeyano. Tenemos un excelente intercambio con el Centro Provincial del Libro y la Literatura. Muchos escritores han entendido que una forma de promocionar su obra es el propio narrador.

‚ĒÄPienso r√°pido en dos escritoras: Evelin Queipo y Niurki P√©rez

‚ĒÄS√≠, ellas nos traen sus textos, incluso Niurki P√©rez ya no es s√≥lo la escritora de literatura infantil seleccionada como la m√°s le√≠da en el sistema de bibliotecas p√ļblicas. Yo creo que es la escritora m√°s abordada por los narradores orales en el pa√≠s. No existe un narrador oral que en alg√ļn momento de su vida no agarre una historia de Niurki y la narre porque escribe tan di√°fanamente que permite al narrador hacer una selecci√≥n r√°pida de sucesos y poder trabajar.

En 2021, la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z le obsequi√≥ esta postal a quien presidi√≥ su filial en Camag√ľey.En 2021, la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z le obsequi√≥ esta postal a quien presidi√≥ su filial en Camag√ľey.

‚ĒĬŅCu√°les son los cuentos que mueven a Grabiel Castillo?

‚ĒÄMis caballos de batalla son cuentos Mayra Navarro. Tengo uno que hago a cada rato. La primera vez lo hice motivado, fascinado, y ella lo estaba tambi√©n, pero le dej√≥ 17 notas, tantas que lo guard√©, y dos a√Īos y medio despu√©s cog√≠ el cuento, lo volv√≠ a revisar, coincidi√≥ con que ella volvi√≥ a Camag√ľey. Me dec√≠a que yo era un exagerado pero guardo la libreta con las 17 notas. En alg√ļn momento dej√© de anotar y est√°n las notas de todos mis compa√Īeros de esa √©poca, que siguieron escribi√©ndome en la libreta las notas de Mayra Navaro.

‚ÄúTengo muchas cosas ya m√≠as, esos caballos de batalla que se los debo a ella, a esa forma de ense√Īarte, a esa forma exquisita de hacer, de decir, independientemente de que provengo del teatro y he tratado por todos los medios de abrir un poco m√°s del diapas√≥n, de moverme m√°s en el escenario, de trabajar m√°s con el p√ļblico, de usar m√°s mi gestualidad, mis atributos. Cada uno tiene algo fundamental, algo que le permite defenderse y eso debe explotarlo durante la narraci√≥n oral‚ÄĚ.