Quiero pensar que la literatura sobrevivirá, que nos sobrevive

La joven escritora María Karla Águila Díaz (Cienfuegos, 1995) recién acaba de obtener el Premio de Poesía Girasol Sediento 2017, por su cuaderno «Punto rojo». Ella no teme a las preguntas y responde espontánea y segura, cada una de las interrogantes con que la incito a platicar sobre poesía, su utilidad en los tiempos que corren y la creación de los más jóvenes en el país.

«Siempre me quedarán cosas por decir», así expresa esta autora que —sin preámbulos— afirma ser una mujer que muta constantemente, un ser que necesita sentir, cambiar, exprimirse en su afán de procurar una interpretación de las dinámicas que movilizan el mundo adyacente.

«Quiero pensar que la literatura sobrevivirá, que nos sobrevive», dice la poeta en un acto de fe, como quien sabe de su oficio y carga sobre la espalda la responsabilidad de ejercerlo con autenticidad, ensayando con sus versos la verdad y belleza detrás de las pequeñas cosas.

Tu libro Punto rojo acaba de obtener el Premio de Poesía Girasol Sediento 2017, que otorga la filial cienfueguera de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) a autores menores de 35 años, dentro del Concurso Fundación Fernandina de Jagua. ¿Quéle confiere este galardón —en términos literarios y emocionales— a tu aún incipiente carrera escritural?

Estaba tomando una taza de café con mi esposo cuando sonó el teléfono: había ganado el premio. Antes de marcharme a Montreal puse dicho cuaderno en manos de los organizadores del concurso. Ahora continuará solo y todos sabrán que fue mi culpa. Me sentí responsable de algo muy grande. A veces, pensar que alguien podría leer uno de mis poemas mientras duermo, me pone los pelos de punta; es una especie de locura encantadora. He tomado una decisión de la que sé puedo arrepentirme toda la vida, esa sensación me agrada muchísimo.

Según consta en el acta del jurado —compuesto por los escritores Atilio Caballero, Ana Teresa Guillemí y Dalila León Meneses— se presentaron un total de 40 libros, 19 correspondientes a poesía para adultos. Pero, ¿consideras, como autora, que este número de participantes es muestra de la vitalidad del premio convocado y del género en la Isla? ¿Qué significado tiene para ti haber recibido este laurel de manos de un jurado como este?

En realidad nunca me preocupó el número de participantes ni el jurado. No sé si llegaré a saber algún día qué indicadores pueden mostrar la vitalidad de un premio. He enviado a muy pocos concursos, competir me parece fastidioso. Sin embargo, ¿cómo podría publicar si no ganase un galardón, conociendo —como conozco— los problemas actuales de las editoriales cubanas? Es ridículo; y nos toca a casi todos tener que estar imprimiendo, encuadernando, buscando en los centros espirituales sobres impecables para poder enviara un certamen. Luego, que tres o cuatro escritores valoren si tu obra es la mejor de todas. Me pregunto si Rimbaud y Borges hubieran coincidido en un concurso, ¿con cuál nos hubiéramos quedado?       

Punto rojo es un cuaderno portador de imágenes que se agradecen por claras y directas, donde puede advertirse una mujer que —desde esta condición (que no anatema)— es capaz de alzarse frente a la vida, reconocerse a sí misma y aprender a lidiar con el desgarro, la dinámica familiar, el amor/desamor, la muerte, el país.¿Podrías comentar —brevemente al menos— como surgió este libro, la historia que se halla detrás de sus páginas?

La historia de «Punto rojo» es parte de mi historia. Soy ese ser que necesita sentir, cambiar, exprimirse. «Punto rojo» es el cuento de una malabarista, de cómo hacía malabares sin mancharse el vestido. Es mi interpretación de las dinámicas que mueven el mundo, lo que me preocupa o me preocupaba. Soy una mujer que muta constantemente y sé que mis libros heredarán esacondición.

¿De qué sirve la poesía en estos tiempos donde las redes sociales ganan mayor espacio cada vez? ¿Qué utilidad le ha encontrado la mujer/persona/poeta que eres?

Quiero pensar que la literatura sobrevivirá, que nos sobrevive. No me agrada imaginar otro destino. Si sucediera lo peor, yo estaré en algún balcón de este siglo cantándole a cualquier persona, aunque no me entienda. Sería una estúpida, pero estoy segura que alguien me comprenderá. La internet suele ser capital de la idiotez; sin embargo, prefiero verla como un lugar donde puedo informarme, conversar con los que están lejos o leer los poemas que sueles compartir con los que somos tus amigos en Facebook.       

En una entrevista realizada a la poeta Katherine Bisquet(Cienfuegos, 1992), expresó acerca del ardid poético de los más jóvenes: «Aburrido e incoloro. Por supuesto, si es aburrido es porque no hay vitalidad, mucho menos energía. Hay que acelerar el paso si se quiere relevar toda una historia de poesía tan intensa. Son síntomas de nuestra generación, el desapego, la indolencia». ¿Qué crees de esta afirmación?

Pienso que es un poco triste su afirmación: hablar de miseria en nuestra poesía más joven, aun cuando no los conocemos a todos… Es un juego lógico, con mucho de koan budista. No hay prisas porque no estamos hablando de un simple maratón. La poesía, si se analiza, es un conjunto de verdades efímeras y subjetivas, muchas veces de consumo absolutamente personal. Uno siempre dice: me gusta o no me gusta. Yo simpatizo con varias estéticas, aunque no sean las mías. Hay libros de poesía de escritores jóvenes que no me convencen, pero no dejo de admitir que la propuesta en sí misma pueda resultarme atrayente. Pienso que tiene que ser así, no toda la poesía tiene que ser lúdica, no somos muñecos hechos con un mismo molde.   

¿Cuáles rasgos, temas, formas del lenguaje, etc…, te molestan del oficio poético en la Isla?

En realidad no me molesta nada. Pienso que la poesía y la literatura cubana tienen mucho que mostrar y que reinventarse todavía. Hay algunos escritores que me interesan más que otros, por supuesto. He leído escritores extranjeros; sin embargo, creo que la mayor influencia en mi escritura viene dada precisamente por los escritores cubanos. Me enorgullece ser cubana, que en un hilo de la historia esté junto a los escritores que más amé.      

¿Adónde quisiera llegar María Karla con «Punto rojo»? ¿Qué esperas de este libro?

Espero no tener que defenderlo jamás, que sea grande e independiente, viva por muchos años. No creo que mi libro jugará un papel importante en el cambio de la sociedad. La época en que la poesía desempeñaba un papel en la política o en el comportamiento  colectivo ya es pasado. 

¿Cuál sería tu próximo cuaderno? ¿En qué nuevo proyecto te encuentras inmersa en estos momentos?

Estoy trabajando en un cuaderno de narrativa. Casi siempre escribo narrativa, me da placer inventarme historias, personas más interesantes que las que conozco o creo conocer.

Después de haber obtenido este premio, ¿sientes que faltó algo por decir?

«Punto rojo» contiene un conjunto de poemas necesarios para mí en aquel entonces. Era el momento perfecto para la imagen. Todo conspiraba para que escribiera versos, hablara de lo terriblemente bello y doloroso  que es vivir. Sentí la urgencia, la necesidad de decir cosas, de asociarlas con otras. Este cuaderno es el resultado de una obsesión con el lenguaje. Siempre me quedarán cosas por decir, «un escritor nunca llega a escribir lo que quería escribir», dijo Cortázar, y es un hecho para mí.

¿Consideras que un escritor tiene cierta responsabilidad para con la cultura y la historia literaria de su país? En tu caso personal, ¿cuál sería?

El escritor es un ser biopsicosocial. Sus pensamientos y disertaciones no se pueden separar del medio donde nace o se desarrolla. Sobre las espaldas del escritor se sostiene un reino, como se sostiene en las espaldas del obrero y del campesino. Mi responsabilidad como escritora sigue siendo la misma que cuando impartía clases de Logopedia en la universidad: mostrar la verdad y belleza detrás de las pequeñas cosas. Sin embargo, no creo que la importancia que tenía la literatura para los griegos se corresponda con la actualidad, los tiempos han cambiado, nosotros también.

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  • Mis felicitaciones a la escritora por este premio y gracias a Milho por la entrevista. Siempre es bueno poder conocer un poco más a los autores de los libros que leemos. Muchos éxitos para los dos!

  • Gracias a la AHS, a la poeta Maria Karla y a los lectores que comentan. Para mi ha sido un placer poder compartir esta entrevista sobre la obra de una escritora de cienfuegos, tierra que amo desde la primera vez que pise su suelo.

    Milho

  • Esta es una muy atractiva entrevista. Milho Montenegro es un buen entrevistador; atrapa con sus bien pensadas preguntas a su interlocutor, en este caso, María Karla Águila Díaz, quien se nos revela diáfana, profunda y espiritual, en toda su magnitud.

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