Ricardo Ronquillo


¬°Larga vida para una obra que bien lo merece!

Abrazo. Me es imposible asistir a la presentación del libro de José. Desde el regreso este domingo de Villa Clara me he visto obligado a estar en cama con malestar general, fiebres y otros síntomas, que parecerían dengue. No estaré presencialmente, aunque emocionalmente no podría evitarlo.

Sent√≠a un cari√Īo y una admiraci√≥n muy profunda por quien mereci√≥ que le llam√°ramos La Figura. Estuve entre sus primeros editores en la plataforma¬†Juventud Rebelde. Fui testigo de su llegada, con esa timidez propia de casi todo el que comienza a descubrir un mundo profesional nuevo.

Siempre nos re√≠amos al recordar su desembarco en¬†Juventud Rebelde¬†junto a otros colegas, de los que llam√°bamos ¬ęreorientados¬Ľ, porque se hab√≠an formado en otras carreras y se les hab√≠a dado una preparaci√≥n b√°sica y r√°pida para suplir el d√©ficit de profesionales del sector. Est√°bamos entonces en una de nuestras recurrentes crisis con el dengue, con Fidel, como era com√ļn, al frente de la campa√Īa, y los reci√©n llegados fueron nuestros batalladores principales en una escaramuza epidemiol√≥gica tan larga como agotadora.

√Čl siempre cuestionaba que yo lo hab√≠a relegado en los d√≠as iniciales, y hasta pens√≥ que lo hac√≠a por discriminaci√≥n, porque hab√≠a descubierto sus apetencias sexuales personales. Solo lo hab√≠a perdido de vista en el duro ajetreo hasta las madrugadas. Fue un grupo muy talentoso el que lleg√≥, que de alguna manera har√≠a historia en el diario, y poco a poco fui descubriendo las cualidades excepcionales de Jos√©.

√Čl, que un d√≠a lleg√≥ como apoyo a la Redacci√≥n, e ir√≠a asumiendo sobre la marcha las ideolog√≠as profesionales, se convirti√≥ en uno de sus m√°s apasionados y necesarios editores y columnistas. La historia de un per√≠odo importante de la publicaci√≥n est√° marcada especialmente por su nombre. El libro que con tanto cari√Īo ustedes presentan hoy, es una parte muy peque√Īa de su tremenda obra period√≠stica en defensa de la cultura, la espiritualidad y la identidad nacionales. Jos√© tuvo el privilegio de entrevistar, y hacerlo con hondura y belleza singulares, a buena parte de los m√°s notorios exponentes de nuestra cultura.

Su carrera inicial le hab√≠a dotado de una energ√≠a nuclear para el trabajo. Era como si la Sant√≠sima Trinidad encarnara en √©l. Llegar√≠a a ostentar un gran liderazgo entre nuestros editores y colegas y se convertir√≠a en cr√≠tico consecuente de nuestros vac√≠os y debilidades profesionales y en impulsor de los m√°s l√ļcidos y atrevidos proyectos. Al morir no solo perd√≠amos a un amigo, que hab√≠a inventado los espacios m√°s incre√≠bles para unirnos y compartir, sino adem√°s a una de las ¬ęfiguras¬Ľ clave, entre las m√°s necesarias de la multiplataforma.

En mensaje que envi√© a Morlote ‚ÄĒquien muy acertadamente presenta este libro‚ÄĒ le dec√≠a que una llamada de Jos√©, desde su cama del hospital para felicitarlos, anticipadamente, casi como una triste premonici√≥n, por los 60 a√Īos de la Uni√≥n Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), la ve√≠a como una se√Īal hermosa: nos recuerda cu√°nto nos une a intelectuales ‚ÄĒque tambi√©n lo somos‚ÄĒ, artistas y periodistas.

Si repasamos bien quienes nos junt√°bamos en su casa en sus cumplea√Īos, era como si aquellas fueran una fiesta y una sede mixta de la Uni√≥n de Periodistas de Cuba, la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) y la Uneac. Con su maravilloso sentido de la amistad, de la alegr√≠a y del cari√Īo Jose nos advert√≠a c√≥mo debemos andar cuando otros solo pretenden cultivar entre los cubanos el enconamiento, la insidia, el desaliento y el odio.

Intelectualidad, periodismo y arte fueron siempre una trinidad fecundante en la historia cubana. Sin esa confluencia habría sido imposible esta lucha que todavía nos desvela por un proyecto de nación con independencia, justicia y libertad. Gracias a la AHS por este texto y todos los que lo hicieron posible. La obra de José merece lo que él no tuvo: larga vida.

 

Palabras escritas por el Presidente de la Unión de Periodistas de Cuba, Ricardo Ronquillo Bello, y leídas este lunes 17 de octubre en la presentación del libro Tiempo joven, entrevistas a jóvenes creadores cubanos, de José Luis Estrada Betancourt.