Wilker López


Los versos descienden sobre el cuerpo, sobre la ciudad…

El cuerpo tiene sus propias fluctuaciones, todo ocurre allí. Las contorsiones han sido captadas por la sensibilidad del artista. El artista también se contornea para lograr esa imagen que lo atrapa y le provoca un estado de ánimo determinado. Ahora, el cuerpo y el artista son un dueto.

  • Palabra del hombre por el hombre. Un lugar donde el tiempo y la aniquilación ya es viejo. Y cede espacio a otra canción posible después de días. Después de meses. Después de años en que solo un poema era capaz de sostener en pie a un niño. A un hombre. A un país entero.

Otro sitio etéreo es la oscuridad, tal vez se inclina el artista en acto difamador y al tacto se produce la ensoñación.

  • La noche de lo absoluto se alimenta de sí misma, se babeliza, se abisma en el cuerpo irresoluto del poema: pleura y fruto de una materia fugaz.

Pero no es la palabra, sino la postura.

  • La belleza es un acontecimiento del espíritu.

La confabulación surge cuando se aproximan los cuerpos, el lente lo describe, el poeta lo percibe nítido.

  • Fiesta de torsos y piernas, destellos en giros y saltos; canción de los cuerpos.

Cuando el cuerpo teme y el artista asume la posición exacta, ese giro de inspiración te regresa, te devasta, te asusta.

  • Tal es el miedo a los disparos a las piedras preciosas a las narices ajenas pero hay cosas que se mueven entre la gente y destrozan más que el miedo.

Hay un salto al vacío, a lo inesperado, ahí se produce la mezcla, la verdadera dramaturgia a estas alturas resulta insalvable.

  • Soledad que termina, placer que funda un país como escudo.

A esa materia que sufre, el artista le proporciona luz.

  • Un manto contenido de recuerdos impuesto a confundirse con el agua. Dígase también, se hace polvo.

  • Hay un lugar llamado Humanidad.

Cada vez que caemos, los giros de los cuerpos, de la vida, te resurgen, en la mirada del artista, en los versos del poeta, se puede morir o nacer. Pero todo es responsabilidad de la carne.

  • Bajo la noche del tiempo germina la semilla humana.


Cada vez más cerca, la danza

Cada vez más cerca es una exposición con una visualidad poderosamente arborescente y barroca. No me refiero al período de la historia del arte, claro, sino a “lo barroco” como espacio portador de un sentido estético “transhistórico”, en alternancia con lo clásico. Nueve poetas –nueve poéticas engarzadas en una especie de organicidad visual y sensitiva– acompañan igual cantidad de imágenes “atrapadas” por el ojo sensible y entrenado de Wilker López.

Wilker, adiestrado en las lides del fotoperiodismo y la realización audiovisual, atrapa la fuerza de Imaginem et Similitudinem, coreografía que Yoel González Rodríguez realizó para la holguinera Compañía de Danza Contemporánea Codanza, dirigida por la maestra Maricel Godoy. Si Yoel parte de varios conceptos platónicos –“lo bello en sí”, “lo bueno en sí”, “lo múltiple”, “la unidad”, “la idea única”, reciclando, de alguna manera, el clásico mito de la caverna, para acercarnos a la “naturaleza que somos” (también la naturaleza del cuerpo) y al “parentesco de lo que el hombre declara como perfección y exactitud”–, Wilker se apodera también de ellos, para transmitirnos, “atrapando los misterios” de la obra, los cuerpos animalizados, metamorfoseándose como si transitaran por el ciclo histórico de la vida, la obsesión por la exploración, la precisión y la exactitud (incluso geométrica, equidistante, lírica).

Esta misma exploración hace que el “tríptico barroco” de Cada vez más cerca se expanda en sus posibilidades: la coreografía en el cuerpo –y la mente– de los bailarines, la mirada fotográfica de Wilker, y los versos de Delfín Prats, Lourdes González, Luis Yuseff, Gilberto González Seik, José Luis Serrano, Ronel González, Zulema Gutiérrez, Elizabeth Soto y Moisés Mayán, cargan el sentido referencial de una muestra que crece al ocupar espacios públicos destinados a la polisémica mirada colectiva (una iluminación tenebrista, como escapada de un cuadro de Caravaggio, hasta ciertas reminiscencias –inconscientes, pueden ser, todo depende del receptor, por eso la multiplicidad y singularidad de la experiencia artística– como salidas de filmes del director Terrence Malick; por ejemplo, los atardeceres de Days of Heaven).

“Todo texto se construye como un mosaico de citas, todo texto es absorción y transformación de otro texto”, escribió Julia Kristeva refiriéndose a Mijaíl Bajtín. Y la danza, sabemos, es un texto cargado de posibilidades, de sentidos encontrados, sugiriendo. Como lo es la fotografía. Si hago énfasis en lo del barroco “transhistórico”, en su contraposición natural y complementaria con el clasicismo, dos formas de “sensibilidad eternas”, es porque este es –nos recuerda Eugenio d’Ors– irracional, femenino y dionisíaco; musical y abundante; atraído por las formas redondeadas y ascendentes. En ambas, en las formas de Yoel González en Imaginem et Similitudinem, y en las fotografías de Wilker López, que dependen de estas pero viven como creación en sí, como signos independientes de la poiesis, existe esta mirada barroca, que nos reafirma que, desbordando los espacios, el hecho artístico está “cada vez más cerca”.  

En Holguín, julio 3 y 2020

*Palabras del catálogo de la exposición Cada vez más cerca, del joven artista y realizador Wilker López, inaugurada el 15 de julio de 2020 en los corredores del Centro Provincial de Arte de Holguín.


Cada vez más cerca, danza y poesía en el lente de Wilker López (+ fotos)

La exposición fotográfica Cada vez más cerca, del joven realizador audiovisual Wilker López, se exhibe en los alrededores del parque Calixto García de Holguín como parte de las acciones culturales por el verano 2020 y de la segunda fase de recuperación de la Covid-19.

Fotos Carlos Parra

Basada en Imaginem et Similitudinem, coreografía del guantanamero Joel González interpretada por la Compañía de Danza Contemporánea Codanza, bajo la tutela de la maestra Maricel Godoy, la muestra, compuesta por 10 gigantografías, “tiene la particularidad de ir acompañada por los versos de varios poetas holguineros,” comentó Wilker.

Inspirados en las imágenes de Wilker, los versos que acompañan las fotografías portan mensajes de aliento a todas las personas que lucharon contra la Covid-19, a través de la obra de Delfín Prats, Maestro de Juventudes de la AHS; Lourdes González, Zulema Gutiérrez, José Luis Serrano, Moisés Mayán, Ronel González, Luis Yuseff, Elizabeth Soto y Gilberto González Seik.

Desde el Centro Provincial de Artes Plásticas hasta la Casa de Cultura Manuel Dositeo Aguilera se extienden estas imágenes, que expresan, explicó el artista, que “aún en la fase de recuperación, el aislamiento social continúa siendo el mejor medicamento contra el virus”.

Fotos Carlos Parra

“Se escogió esta coreografía porque contiene el espíritu sanador de lo natural y por ser Codanza una compañía que sobresale en el ámbito danzario nacional, que durante más de 20 años ha llegado al pueblo y ha trascendido las fronteras del país”, destacó el fotógrafo.

“Wilker López, entrenado en las lides del fotoperiodismo y de la realización audiovisual, atrapa la fuerza de Imaginem et Similitudinem, y a través de una mirada barroca reafirma, desbordando espacios, que el hecho artístico se encuentra cada vez más cerca”, escribió en las palabras del catálogo de esta muestra el joven periodista y escritor Erian Peña Pupo.

Cada vez más cerca responde a “la capacidad del arte para salvar de cerca en circunstancias difíciles, como lo ha sido la crisis sanitaria ocasionada por la Covid-19, donde la creación artística se percibe más próxima, aun cuando grandes eventos culturales se encuentran suspendidos, además de acercar la compañía y la danza a su público”.

Fotos Carlos Parra

Nacido en Las Tunas en 1991, Wilker es estudiante de cuarto año de la Facultad de Artes de los Medios de Comunicación Audiovisual (Famca) en la Universidad de las Artes (Holguín). Como fotógrafo del Centro de Comunicación Cultural La Luz, ha colaborado con medios como Juventud Rebelde, La Jiribilla y Arte por Excelencias. Ha llevado a cabo la dirección y dirección de fotografía de varios documentales, videos clip, comerciales de TV y campañas publicitarias.

Ganador del Premio de la Ciudad de Holguín 2020 en la categoría Comunicación Promocional y de otros galardones internacionales como Plata en el Effie Awards en Ecuador y Bronce en el Ojo de Iberoamérica, en Argentina, con el documental Cuentos de Libertad. Realizó los videos clips dedicados al aniversario 300 del pueblo de Holguín.

Fotos Carlos Parra

Fotos Carlos Parra

Fotos Carlos Parra

Fotos Carlos Parra

Fotos Carlos Parra

Fotos Carlos Parra

Fotos Carlos Parra

Fotos Carlos Parra