Juegos Florales 2023


Sabor a primavera

No recuerdo exactamente cuándo comenzó a ser Ciego de Ávila un fuerte exponente de la poesía nacional. Quizás fue cuando ya la piña se empezaba a perder, y algunos portales se fueron derrumbando.

Lo cierto es que quiero creer que desde que en 1994 se iniciaron de manera institucional los Juegos Florales, la vida poética avileña avileña cambió para siempre.

Y en este 2023, los que asistimos a esta nueva edición del evento poético, pudimos sentir la ausencia de una buena parte de sus rescatadores, Ileana Álvarez, Francis Sánchez, Otilio Carvajal, el poeta Lugones, Elsa Burgos, José Rolando Rivero; y los herederos más enérgicos como el insustituible Arlen Regueiro Mas.

Los tiempos cambian, como cambian las poéticas y los poetas.

No todas las ediciones tienen que ser espléndidas. Hay que dar espacio, también, a lo que está “bien”, pero no te pases.

Ahora se gesta la poesía desde otras angustias y son más los escritores foráneos a los que se acuden para armar este convite de tradiciones, porque ya las huestes simbólicas del patio han ido menguando en demasía.

Desde una intención que tiene poco de poética y mucho de práctica y salvadora, Leo Buquet, jefe de la sección de Literatura de la AHS avileña, tuvo a bien preparar un programa con 14 actividades, y otros espacios alternos como las visitas promocionales a la radio y televisión.

Recibimiento a la nueva asociada Leidy López Pérez de Corcho. / Fotos: Yoandris Chamorro Belén y Michel Guerra Martín

Si bien la asistencia de público no fue toda la esperada, desde el punto de vista del pueblo volcado hacia la literatura, no cabe duda de que la Casa del Joven Creador es la vanguardia en la gestión de espacios para la formación de públicos. Y es activista, en amplio sentido, por excelencia.

Lecturas poéticas, mesas de opinión, presentaciones de libros, asaltos literarios a las sedes universitarias, trova y hasta repentismo, fueron algunas de las acciones que se llevaron a cabo y conformaron la praxis de estos Juegos.

No olvidemos que el evento cultural se remonta a los inicios del siglo XX, cuando algunas familias se reunían en casa para leer poesía entre ellos, trovar, beber algo de vino y otras cosas, y premiar, entre todos, al mejor poeta y el más exquisito poema, con una corona de flores.

Recibimiento a la nueva asociada Amanda Beatriz Ortega Rodríguez. / Fotos: Yoandris Chamorro Belén y Michel Guerra Martín

Eran veladas hermosas a las que no pude asistir, por supuesto. Pero cuando en el año fundacional de su primer rescate, 1994, desde el Centro Provincial del Libro, sí pude ser parte de esa velada, no tuve ni la sospecha del alcance y la importancia que evento tendría en el panorama literario de la nación.

Para muchos poetas, recibir la corona de flores que los acredita como Mejor Poeta, o el más aplaudido por los espectadores, es algo que rozaba con la popularidad. Porque no siempre coincidía esta con la calidad poética y, mucho menos, con la calidad de la lectura del poeta.

Ya después, sobre los inicios del 2000, cuando se agregó la confesión del cadáver exquisito y el caldero para echar la ponina con la colaboración del público, vendría a ser el premio material a lo lírico.

La entrega del XXII Premio Poesía de Primavera recayó en el joven holguinero Reynaldo Zaldívar Osorio, con su poemario Perforaciones. Recibieron menciones los poetas Liuma Rodríguez (Ciego de Ávila), con el cuaderno Galería de rostros, y Rey Nerys Betancourt Colás  Guantánamo) con el volumen Hijos de nadie.

Para cerrar la noche, nada mejor que las canciones de Annalie López en concierto, y sus invitados. Con toda la fuerza de su carisma, talento, y poderoso encanto. El olor a flores inundó el recinto ferial.

Los participantes en esta fiesta de la poesía juvenil han de sentirse tocados por la tradición de una ciudad que es conocida por sus portales y poetas. Y que ha conseguido, a fuerza de tradición, mantener viva la poesía de sus calles.

Los artistas en la Facultad de Ciencias Médicas de Ciego de Ávila. / Fotos: Yoandris Chamorro Belén y Michel Guerra Martín

Festividad para la palabra escrita en Ciego de Ávila

La literatura hecha por jóvenes creadores cubanos discurrirá en la filial de la Asociación Hermanos Saíz de Ciego de Ávila, entre los días del 24 y 27 de mayo próximos, en los Juegos Florales 2023; evento en el que se entregará, además, el XXII Premio Poesía de Primavera.

Un programa bien cargado, que incluye descargas de trova con el Dúo Mantra (a cargo de la inauguración) y Annalie López Caballero (a cargo de la clausura); y el recibimiento oficial a los nuevos miembros de la filial avileña: Néstor Eduardo Labrada García (Audiovisuales), Amanda Beatriz Ortega Rodríguez (Música) y Leidy López Pérez de Corcho (Crítica e investigación), quienes recibirán en la primera noche el carné de la AHS.

Se suman las lecturas de poesía, presentaciones de los libros de poesía “Apnea”, de Rubiel González Labarta, ganador del XXI Premio Poesía de Primavera, en 2021; “Rostros”, de Ariel Fonseca Rivero, y de la colección de textos digitales “Primavera Digital”, único de su tipo ganador de la beca El Reino de este Mundo y expuesto en la Feria Internacional del Libro 2023.

Imposible concebir el certamen sin la mesa de opinión “La poesía joven en Cuba y su relación con las editoriales” y sin el Rincón para “Poesía con Mas”, dedicado a Arlen Regueiro Mas, organizador del evento y también ganador del concurso, fallecido hace algunos meses. Igualmente, habrá un conversatorio sobre los Juegos Florales, en el que se hablará de la creación literaria, de los más de 20 años de historia y también de futuro.

Para cerrar, se juntarán en modo lectura e intercambio los finalistas del concurso: el guantanamero Reineris Betancourt, la avileña Liuma Rodríguez y el holguinero Reynaldo Zaldívar Osorio.

Pero, detrás de la selección de los tres mejores textos, luego de la revisión de los 26 títulos recibidos, cifra sin precedente en el Premio, hay un jurado de altos quilates: el santiaguero Yunier Riquenes, el avileño Eduardo Pino y el santaclareño Sergio García Zamora, que pondrán voz a sus propias letras en la noche de clausura. El momento dará paso a la entrega del XXII Premio Poesía de Primavera.   

Entre las distintas actividades, como anfitriones, moderadores o presentadores, se disfrutará de los escritores locales Lioneski Buquet, Heriberto Machado, Yanarys Valdivia, Lázaro Delgado, Yasmani Rodríguez Alfaro, Carmen Hernández Peña, Eduardo Pino, Vasily Mendoza y Masiel Mateos, así como del diseñador Yaudel Estenoz.  

Los Juegos Florales 2023 tendrán como sedes el Centro Cultural Café Barquito, la Galería Nexos y el Patio de la Casa del Joven creador; la filial universitaria Manuel Ascunce Domenech y la Facultad de Ciencias Médicas de Ciego de Ávila.

Los detalles de la presente edición, que saluda al Cuarto Congreso de la AHS y homenajea a José Martí en el 170 aniversario de su natalicio, llegan a través del escritor Lioneski Buquet, jefe de la sección de Literatura y coordinador, en conferencia de prensa efectuada este jueves en el Centro Cultural Café Barquito.  

El Premio Poesía de Primavera, desde hace algunos años, alterna con el Premio de Narrativa La Llave Pública. El ganador ve publicada su obra bajo el sello de Ediciones Ávila, aunque las circunstancias actuales con las materias primas atenten contra el oportuno cumplimiento de sus bases.

En junio de 1994, la sede de la AHS en Ciego de Ávila vio nacer los Juegos Florales, por la poetisa e investigadora Iliana Álvarez, apoyada en el Centro Provincial del Libro y la Literatura. Esa contribución se mantiene y se suma, por supuesto, la Dirección Provincial de Cultura.

Según un texto publicado en El Caimán Barbudo, por José Antonio García Pérez, los Premios “Poesía de Primavera” hasta la fecha son:

1994 — (I) Reynaldo Soto Hernández- Habitaciones

1995 — (II) José Rolando Rivero Moreno — Salmo Feroz

1997 — (III) Arlen Regueiro Mas — Páginas del Agua

1998 — (IV) Rosario del Pilar Servera — Palabras de Isadora

1999 — (V) Carmen Hernández Peña — Un día magnífico para el pez plátano

2000 — (VI) Francis Sánchez — Música de trasfondo

2002 — (VII) Masiel Mateos — Manuscrito del Insomne

2003 — (VIII) Legna Rodríguez — Zapatos para no volver

2004 — (IX) Leymen Pérez — Circo Artesanal

2005 — (X) Gaudencio Rodríguez Santana — En la moviola

2006 — (XI) Ana Ivis Juan Espinosa — Esquirlas de diario

2007 — (XII) Erich Estremera — Granos de cebada

2008 — (XIII) Yanier H. Palao — Peces en bolsas de nylon

2009 — (XIV) Sergio García Zamora — Tiempo de Siega

2010 — (XV) Luis Enrique Martínez — Casa de oración

2011 — (XVI) Heriberto Machado — Las horas inertes

2013 — (XVII) Osmel Almaguer — La pendiente

2015 — (XVIII) Yanaris Valdivia Melo — Luego de todos los finales (Matrices)

2017 — (XIX) Onel Pérez Izaguirre — Fosa Común

2019- (XX) Lioneski Buquet — Testamento de las sombras

2021- (XXI) Rubiel González Labarta — Apnea