jóvenes trovadores


Superando el temporal con Javier Zaldívar

Las canciones de Javier Zaldívar son el gesto con el que explica su posición ante la vida, el ademán que nos anuncia una pausada combustión. Su breve edad artística es proporcional a sus canciones que, aunque no son abundantes, muestran una poesía de limpia construcción que amenaza con la sobrevida. Es uno de los miembros de más reciente ingreso en la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Guantánamo. Sin embargo, su primer contacto con esta organización fue en Granma, su provincia natal. Allí, en una familia sin trascendencia artística, pero con muy buen gusto musical, daría pasos que definirían su actual membresía en esta organización de vanguardia juvenil.

Mi primera guitarra fue la imitación de una que vi por televisor. Yo tenía nueve años. En ese entonces contaba con un pedazo de pleibo de forma cuadriculada, un trozo de madera, doce clavos y un rollo de alambre dulce. No puedo decir que sonaba bien, pero era lo que podía resolver un niño y su imaginación. Años más tarde mi mamá me compró mi primera guitarra real. Era un tres adaptado a guitarra, con esa aprendí mis primeros acordes.

Creo que la trova me encontró a mi. Estaba en el preuniversitario Julio Antonio Mella en Bayamo, Granma, cuando comencé a enamorarme de la asignatura Español-Literatura. A veces escribía algo, para cambiar los días, y sin darme cuenta eso se fue convirtiendo en un refugio. Había aprendido algunos acordes en la guitarra, y un día me atreví a ponerle música a algo que tenía escrito, influenciado también por la música que escuchaba: Silvio, Arjona, Varela, Melendi, Frank Delgado, Polito, entre otros.

Javier es ingeniero en telecomunicaciones y electrónica, y asegura que la universidad le ha enseñado a ser más aplicado, autodidacta, a ordenar el trabajo y las ideas. Actualmente trabaja en ETECSA (Empresa de Telecomunicaciones de Cuba), en la división territorial Guantánamo, desempeñándose como especialista C en telemática, en el departamento de operaciones de la red.

Bajo la tutela de la AHS se han formado incontables artistas y escritores provenientes de diversas especialidades y grupos sociales. Este es el caso de Javier, que ve en la organización juvenil representados sus intereses. Además, funge trampolín para la divulgación de su obra y la participación en actividades y eventos.

Supe de la AHS recién empezando el servicio militar, y comencé a frecuentar diversos espacios donde se realizaban actividades. Esto me motivaba. Luego un amigo trovador de Bayamo escuchó alguna de mis canciones y me explicó como funcionaba esta organización, su objetivo y el entorno en que se vive. Me interesó de inmediato, pero realmente no aspiraba a formar parte: veía demasiado talento, y aún lo sigo viendo, personas con una manera de ver el mundo muy diferente y de forma tan bonita, que a veces creía que no estaría a la altura.

Comencé a participar en peñas de trova y literatura en Bayamo, luego a familiarizarme con los eventos que se hacen en la localidad, como Canción al Padre y Rock de la loma. Al mudarme para Guantánamo me atreví a dar el salto, animado por el jefe de la sección música que me escuchó un día en un taller literario y se comprometió a ayudarme en el proceso… y cumplió. Hace aproximadamente 9 meses formo parte de esta organización. He participado en casi todos los eventos que se han realizado en Guantánamo. También en Romerías de Mayo, en Holguín. Esto me ha permitido ver otras formas de hacer la música y seguir creciendo como trovador y como artista, descubriendo cosas diferentes, llenándome los ojos como alquimista al borde de una gran conjetura.

Quiero agregar que el concurso para jóvenes trovadores El Árbol que Silba y Canta, como parte del evento Del Verso y de la Miel, en Báguanos, fue el primer evento al que fui como trovador fuera de la provincia en que vivo; una experiencia inolvidable. Gracias a eso pude conocer obras como la de Ivette María Rodríguez, Lay Verdecia, la familia Cabreja, Adrián Álbarez, Jesús Ricardo Pérez, y la oportunidad de hacer amigos como el poeta Nolberto Molina. Además: descubrir Báguanos, con toda su magia.

Javier se está estrenando como padre: un niño llamado Jesús que se queda mirándolo fijamente como si escribiera en cada parpadeo una canción.

Creo que lo voy llevando bien, Jesús es tranquilo, por ahora, a veces me mira fijo y siento que me mira el alma. Es el regalo más bonito que me ha dado la vida y Dios en este año. Veo como va descubriendo y aprendiendo cositas, de apoco… la vida no tiene fin en los ojos de un hijo.

Pero no representa un contratiempo, tampoco su empleo alejado del arte. Cuando le pregunté sobre su mayor reto, apuntó a una temática que podría considerarse un asunto medular de esta generación: “Siempre ha sido un desafío sobreponerse al temporal”.


Trovándote 2023: De qué cantada manera

Es Pablo Milanés quien inspira, quien convoca, quien “arrastra” al gentío. Y es él, con su talla única y universal, quien compuso los versos que, sin temor a equivocaciones, echaron a andar este XVIII Encuentro Nacional de Jóvenes Trovadores “Trovándote”; evento que, pese a “algunas desafinaciones” propias de las difíciles circunstancias, salvaguarda la filial de la Asociación Hermanos Saíz en Ciego de Ávila.    

Leo CH en la bienvenida al Trovándote 2023. / Fotos: Michel Guerra Martín.

 

Propongo compartir lo que es mi empeño

Y el empeño de muchos que se afanan.

Propongo, en fin, tu entrega apasionada

Cual si fuera a cumplir mi último sueño. 

Ariel Díaz, otro consagrado de la canción de autor en Cuba. Fotos: Michel Guerra Martín.

Posiblemente debiera poner punto final a esta parrafada, pues lo ha dicho en menos palabras el fundador de la Nueva Trova Cubana. Su canción Proposiciones, cuyo título coincide con su álbum de 1988, habla del “empeño de muchos que se afanan” y de la “entrega apasionada”, como si hubiera pensando en los (siempre) quijotes de la canción de autor. Del 11 al 15 de marzo, en esta central provincia, la lealtad los junta.

Invitados al evento en el Centro Cultural Café Barquito, de la AHS avileña. / Fotos: Michel Guerra Martín.

En tal sentido dejar pasar por alto el cumpleaños 80 de este gran músico cubano, con una kilométrica trayectoria artística, fue impensable, sobre todo si noviembre último nos desaguó los lagrimales con su partida física. Desde entonces y para siempre, donde él dijo “callada”, dicen “cantada” los empeñados, afanados, apasionados… de la trova.

Y, por eso, De qué cantada manera se nombran los conciertos nocturnos de una treintena de bardos invitados al Trovándote 2023, que se llega a la Ciudad de los Portales desde Camagüey, Las Tunas, Granma, Guantánamo, La Habana, Santa Clara y Pinar del Río. Movidos por las ganas de cantar(se), son capaces de atravesar ciudades y reservarse el agotamiento. Ellos saben que un público los espera, público del que forman parte, en ese “baja y sube” del escenario, entre descargas y recitales.

Iraida Williams. / Fotos: Michel Guerra Martín.

Iraida Williams, la consagrada tunera, fue la primera en “anclar” en este puerto seguro para el arte. Poco a poco, se completó una alineación de lujo, con Annalie López, Pedrito Beritán, el dúo Fábulas, Santa Massiel y Motivos Personales, Héctor Luis de Posada, Ariel Díaz, Oscar Sánchez, Silvio Alejandro, Dulce Kpricho, Harold Díaz, Leo CH, Ramón David, Nativas, Rafael Labrada, Richard Gómez, Roly Berrío, Jesús Pérez Cecilia, Alfonso Leyva, entre otros.

Café Trovándote fue la sorpresa inaugural del Encuentro… El “néctar negro de los dioses blancos” se combinó con Havana Club, para refrescar el paladar de los presentes. O sea, una taza con café del Centro Cultural Café Barquito con la compañía de un trago Havana Club Cuban Spiced, pura cubanía, con su sabor suave y refrescante, con un poder indescriptible para aglutinar. Nadie podría dudar que un especiado ron como este pueda reunir, en la misma mesa, a trovadores experimentados con los más jóvenes.

Richard Gómez y Alfonso Leyva. / Fotos: Michel Guerra Martín.

Para la acreditación, la AHS pudo contar con la visita de Rolando Maché Navarro, gestor promotor de venta de la dirección territorial de Havana Club Ciego de Ávila-Camagüey, la que ofrece apoyo logístico, una vez más. De esta forma hace historia el Trovándote 2023, al poderse degustar, exclusivamente, del primer producto especiado de la reconocida marca, que combina el famoso Añejo Especial con sabores exóticos como la vainilla y especias aromáticas con notas de piña, guayaba, coco y miel.

Frente al color ámbar dorado del líquido y el barullo propio de los que vienen a “comerse el mundo” con sus instrumentos, los trovadores e invitados “calentaron motores” y se sumergieron en ese toque de frutas tropicales. Al rato, Iraida Williams y Leo CH “rompieron el hielo” en el espacio Que va muriendo la tarde —también fragmento de una canción de Pablo—, todos los días del evento, a las 5:00 pm, en la Casa de la Trova Miguel Ángel Luna. 

Ramón David y Rafael Labrada acompañan el espacio interactivo Cuerdas que versan sobre canarios. / Fotos: Michel Guerra Martín.

En lo que iba muriendo la tarde, nacían conciertos en la noche: Proposiciones, una especie de “todo incluido”. El patio de la Casa del Joven Creador repleto, el humo de los cigarros entre luces y algunos tragos para estimular las cuerdas vocales. Sonaron, durante horas, los acordes de guitarra, la improvisación con Roly Ávalos y la poesía hecha canción.

Pero, en todo evento bien pensado, no pudieron faltar espacios teóricos como “Cuerdas que versan sobre canarios” y “Pablo (por siempre) querido”, conducidos por la musicóloga Miraima García y el periodista Damián Betanzos Hernández, miembro de honor de la AHS. Ambos, acompañados por los trovadores Rafael Labrada, Ramón David Sánchez y Pedrito Beritán.

Audiovisuales presentes con la reproducción de “Canción de Barrio”, documental sobre la gira de Silvio Rodríguez por barrios cubanos. Sobresale, el día 14 de marzo, la reunión de la Comisión de Música, previa al IV Congreso de la Asociación Hermanos Saíz, a realizarse en octubre del presente año.    

Ariel Díaz en la Escuela Elemental de Arte “Ñola Sahíg Sainz”. / Fotos: Michel Guerra Martín.

Los participantes, además de sus recitales y descargas en el Centro Cultural “Café Barquito”, en la Casa de la Trova Miguel Ángel Luna y en los patios de la UNEAC y de la Casa del Joven Creador, llevaron su lírica a la emisora provincial Radio Surco, la Televisión Avileña, la Escuela Elemental de Arte “Ñola Sahíg Sainz”, el Instituto Vocacional de Ciencias Exactas, la sede pedagógica de la Universidad de Ciego de Ávila Máximo Gómez Báez, y el Centro Cultural Arauca, en el municipio Venezuela.

Dedicado a Pablo Milanés, a sus ocho décadas de vida; al aniversario 170 del natalicio de José Martí y a la más grande cita de la joven vanguardia artística a celebrarse en octubre venidero, el XVIII Encuentro Nacional de Jóvenes Trovadores confirma su capacidad para reinventarse edición tras edición, por más que aparezcan dificultades.

Musicóloga Miraima García, conductora de los espacios teóricos del evento. / Fotos: Michel Guerra Martín.

Queda, obviamente, ese sinsabor de no poder ampliar el alcance del certamen y sufrir consabidas “desafinaciones”. Y si alguna propuesta del programa no arrancó a la hora prevista, queda el calor de la gente, guitarra en mano, y el público paciente, que sabe de esas batallas. Eso sí, se “abrazan” varias voces consagradas con noveles, se improvisa, se baila, se sobrevive, se “inventa en el aire”, por qué no.

La canción de autor hace mucho con poco. Entiéndase que se canta sin grandes exigencias, guiados por la frase de orden: “¡A lo que venimos!”.

Oscar Sánchez, con una obra marcada por su versatilidad y carisma sobre el escenario. Fotos: Michel Guerra Martín.