Armando Hart


Casa de la Nacionalidad Cubana: crisol de identidad cultural

Se ha de contar la historia de Bayamo desde los albores del nacimiento patrio y como testigo inmarcesible de las remembranzas ‚Äúcespedianas‚ÄĚ. De esa savia hist√≥rica se nutre la Casa de la Nacionalidad Cubana, la m√°s genuina instituci√≥n promotora de la memoria de nuestras ra√≠ces identitarias como g√©nesis de patriotismo.

Sobre los adoquines de la Plaza del Himno, se erige el patrimonial inmueble construido durante el siglo XXVIII, que sobrevivi√≥ al incendio de la ciudad el 12 de enero de 1869 y que a√ļn conserva c√≥digos de su arquitectura original que fuera escenario de los hechos hist√≥ricos m√°s importantes de la naci√≥n cubana.

Fundada un 19 de octubre de 1991, a petici√≥n del entonces Ministro de Cultura Armando Hart D√°valos, la Casa de la Nacionalidad Cubana desarrolla una labor cient√≠fica de vital importancia en el arsenal de estudios que comprende el proceso conformador de la naci√≥n y nacionalidad cubanas. Desde m√ļltiples √°reas disciplinares de las ciencias sociales se cristaliza la herencia cultural de la historia patria y se fragua el rescate de la memoria documental.

Con motivo de celebrarse ‚Äďel pr√≥ximo mes de octubre‚Äď el XXX aniversario de creado este Centro de Investigaci√≥n Cultural, se lanz√≥ una campa√Īa para homenajear, desde actividades acad√©micas, la trayectoria cient√≠fica institucional.

La estrategia comunicacional abarcar√° 10 meses (de enero a octubre), que incluye entre las acciones la realizaci√≥n de conferencias, paneles, firma de convenios con instituciones de vanguardia art√≠stica y centros de investigaciones, exposiciones, eventos te√≥ricos, presentaci√≥n de libros, conversatorios en centros de ense√Īanzas primaria y secundaria e intervenci√≥n de proyectos en comunidades de la localidad granmense.

La campa√Īa dio inicio este mes de enero con la presentaci√≥n del libro ‚ÄúCabildo y oligarqu√≠a en Holgu√≠n (1752-1833)‚ÄĚ, del historiador Gerardo Licea, y con la inauguraci√≥n de la exposici√≥n bibliogr√°fica ‚ÄúCasa de la Nacionalidad Cubana: 30 a√Īos de producci√≥n historiogr√°fica‚ÄĚ, que recoge los resultados de trabajo investigativo concretado en publicaciones del per√≠odo de 1994 a 2020, a trav√©s de las colecciones ‚ÄúBayamo en el Crisol de la Nacionalidad‚ÄĚ, ‚ÄúLa Historia en la Palabra‚ÄĚ, ‚ÄúProyecto Memoria‚ÄĚ, ‚ÄúColecci√≥n Crisol‚ÄĚ y publicaciones en las revistas Granma, Ventana Sur, Excelencias y Sol de Cuba. Cerr√≥ el lanzamiento de la campa√Īa con la firma de un convenio de colaboraci√≥n con filial granmense de la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba para afianzar v√≠nculos laborales e involucrar directamente a los artistas al proceso intelectual.

El programa de actividades a realizarse en los pr√≥ximos meses prevee la presentaci√≥n en centros educacionales de la multimedia Comunidad Primitiva, del arque√≥logo e investigador Jos√© Manuel Yero Masdeu, para estudiantes de quinto y noveno grado, y conversatorios con docentes y educandos sobre tem√°ticas relacionadas con la representaci√≥n iconogr√°fica ‚Äúcespediana‚ÄĚ, la historia en el cine, la vigencia del pensamiento martiano antes los desaf√≠os actuales y la cultura popular tradicional como rasgo de expresi√≥n identitaria.

Se efectuar√° el acostumbrado espacio acad√©mico mensual Aula de Pensamiento Cubano y Latinoamericano, con conferencias de reconocidos investigadores sobre temas que pretenden aunar y fusionar los diversos elementos socio-culturales que conforman la identidad latinoamericana y caribe√Īa, incluyendo temas espec√≠ficos vern√°culos de religiosidad, cultura popular, arqueolog√≠a, estudios de la criminalidad en el contexto republicano‚Ķ todas conformadoras de una praxis hacedora de identidad nacional. El espacio tambi√©n pretende rendir homenaje a dos instituciones hom√≥logas en el quehacer cient√≠fico de la naci√≥n: la Casa de las Am√©ricas en su aniversario 62 de fundaci√≥n (28 de abril de 1959); y la Casa del Caribe, en los 39 a√Īos de creada (23 de junio de 1982).

En el mes de junio se efectuar√° la XVIII Edici√≥n de la Conferencia Cient√≠fica ‚ÄúNada tengo mientras no tenga patria‚ÄĚ, dedicada al bicentenario del natalicio del patricio bayam√©s Francisco Vicente Aguilera, y que contar√° con la participaci√≥n de investigadores de todo el pa√≠s, sesionando las ponencias en paneles cient√≠ficos que se llevar√°n a cabo en modalidad virtual y presencial.

Dentro de las propuestas tambi√©n se incluye la intervenci√≥n en comunidades del territorio bayam√©s con proyectos did√°cticos en la ense√Īanza de la historia de Cuba; as√≠ como la inauguraci√≥n de una exposici√≥n fotogr√°fica virtual en el centro cultural Ventanas.

Culminan las actividades de homenaje en el mes de octubre, con la XXIX Edici√≥n del Evento Te√≥rico Crisol de la Nacionalidad Cubana, que este a√Īo estar√° dedicado al centenario de Cintio Vitier, bicentenario de Francisco Vicente Aguilera, y a los aniversarios 60 de la Campa√Īa de Alfabetizaci√≥n y de Palabras a los Intelectuales.¬†

Las tres d√©cadas de fundaci√≥n de la Casa de la Nacionalidad Cubana ‚Äďinstituci√≥n promotora de los m√°s genuinos valores de expresi√≥n sociocultural‚Äď constituyen motivo vasto para enaltecer su obra imperecedera en el arsenal de estudio de los cimientos hist√≥ricos de un pa√≠s. De esas mieles de cuban√≠a se nutre, como s√≠mbolo de nuestra idiosincrasia y crisol de identidad cultural.

 


En Granma, fiesta virtual de pensamiento científico

A 152 a√Īos de la interpretaci√≥n por vez primera del Himno Nacional, aquel 20 de octubre, sobre los adoquines de la otrora Plaza de la Iglesia Mayor San Salvador de Bayamo (hoy Plaza del Himno) llega la Fiesta de la Cuban√≠a. El a√Īo 1994 marca la g√©nesis del festejo de cuban√≠a, a propuesta del entonces Ministro de Cultura Armando Hart D√°valos, con motivo del hist√≥rico suceso que marcar√≠a para siempre la historia de la Patria. ¬†

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Réquiem por tu presencia

Esos papeles de Armando me hablan.

Lo primero fue su palabra apasionada, su voz encendida que es futuro y utopía casi perfecta y adorable…

Aunque su partida fue as√≠‚Ķ tan r√°pida‚Ķ; ya lo he repetido una y otra vez, S√≠, he estado triste, pero no estoy, no me siento desconsolada…, porque el vac√≠o y el desconsuelo sin fin de aquellas terribles primeras horas sin √©l, se fue nutriendo de una forma muy sutil de su entra√Īable presencia y su maravilloso recuerdo, al punto que √©l sigue llenando mi vida de forma plena‚Ķ ¬°Caramba‚Ķ! qu√© grande tiene que ser el amor‚Ķ, cu√°n grande tiene que ser todo lo que √©l hizo a lo largo de mi vida, cu√°n grande ha tenido que ser √©l, para que a√ļn, despu√©s de su partida, pueda afirmar que no me he sentido sola. S√≠, porque Armando dej√≥ una huella de cari√Īo y de amor tan grande en nuestro pueblo y en su patria latinoamericana toda, que ese amor que √©l forj√≥ me acompa√Īa cada segundo, me abraza y hasta me mima, aunque √©l ya no est√© f√≠sicamente. Por eso le doy las gracias por seguirme protegiendo a√ļn con la fuerza que brota de su ejemplo inolvidable, y a ustedes por quererlo, recordarlo y acompa√Īarme con tantas muestras de afecto y cari√Īo del bueno.

S√© que tambi√©n podr√° comprenderse que, aunque en mi alma tambi√©n hay angustia, dolor y mucho dolor‚Ķ, y a ratos ese sufrimiento me embarga plenamente, de eso no solo no puedo, ni debo, de eso no quiero y no voy hablar, porque en verdad fui/ soy una privilegiada por haberlo tenido tantos a√Īos compartiendo todo‚Ķ

Para mí, todo está inundado de Armando y claro que no son, ni serán nunca mis lágrimas, el mejor tributo para él; porque nunca quiso que yo sufriera, me colmó de amor…, plantó en mí los más bellos e imborrables recuerdos… Ya hasta me he sonreído recordando su ingenio, su carisma y su buen humor. Desde luego, que él también supo hacerlo todo para que yo viviera plena y, como si fuera poco, del mismo modo, supo dejarme llena de proyectos…

Por mi parte, le agradecer√© siempre su confianza por haberme hecho su compa√Īera y esposa para siempre. Por todo ello, les pido permiso para hablarles de √Čl, del hombre a quien termin√© de comprender aquella tr√°gica noche que Fidel parti√≥ a la inmortalidad. Y no me pregunten por qu√©, ni c√≥mo; pero durante esos tristes d√≠as que Fidel se fue, supe que el final estaba muy cerca, tanto conoc√≠a a Armando que lo pude intuir‚Ķ Luego, fue as√≠, justo se fue con √©l, a un a√Īo y un d√≠a‚Ķ

tomado del perfil de facebook de Eloisa Maria Carreras Varona

Nunca supe estar lejos de Armando‚Ķ, porque siempre he tenido la sensaci√≥n de que me pierdo cuando √©l no est√° y deja de iluminarme con la luz, la bondad plena y la transparencia que brota de su ser todo. Pero fue solo a partir de aquella aciaga noche que Fidel se fue y de los conmovedores d√≠as de duelo subsiguientes, que comprend√≠ muchas cosas de Armando‚Ķ, aunque las ni√Īas ya cumplieron 27 y yo cuento m√°s de treinta de que nos acompa√Īamos en la vida ¬ŅQu√© no sabr√© de √©l?, cuando nunca m√°s me mov√≠ de su lado, ni √©l del m√≠o; todos esos a√Īos estuvimos ah√≠, as√≠, el uno para el otro, siempre. En cada alegr√≠a y en cada pena de la vida, que ni la una ni la otra son pocas en un lapso de tiempo como este. Aunque para m√≠, el tiempo vol√≥ luchando cada segundo por sus maravillosas existencias‚Ķ Aquella noche tambi√©n comprend√≠ que Fidel es la persona por la que Armando vivi√≥ y solo entonces termin√© de vislumbrar las razones por las que Hayd√©e am√≥ as√≠ a Armando. Porque √©l, como Abel y Boris, vivi√≥ para que Fidel viviera, y ella que era una iluminada, lo supo desde entonces, que Armando tambi√©n le hab√≠a entregado su vida; lo dem√°s fue cosa o cuesti√≥n del destino de cada quien y un poco del azar que siempre hace lo suyo‚Ķ

Por eso creo que, cuando Armando se fue con √©l ‚ÄĒa esa otra dimensi√≥n en la estrella que me dec√≠a mi madre, muy cerca del Se√Īor y del Ap√≥stol‚Ķ, a continuar en la lealtad en la que vivi√≥ por √©l toda la vida‚ÄĒ se fue tranquilo, se fue en calma‚Ķ Y cuando se fue y en ese √ļltimo suspiro que me ofreci√≥ antes de partir, lo hizo con valent√≠a y no emiti√≥ ni una sola queja de dolor. En ese instante decisivo, cuando a√ļn estaba en mis brazos, fue capaz de acariciarme el alma, darme fuerzas y una vez m√°s, brindarme su protecci√≥n, para poder descansar en paz y no dejarme perdida en medio de tanto desconsuelo.

Por mi parte, puedo confesarles que desde hace muchos a√Īos descubr√≠ que estudiar y promover su vida, obra y pensamiento, era lo mejor y m√°s provechoso que deb√≠a hacer. Desde el a√Īo 1979, cuando era una estudiante de la Licenciatura en Historia del Arte, su pensamiento despert√≥ en m√≠ particular admiraci√≥n, a partir de que lo conoc√≠, en una conferencia que dict√≥ para los entonces alumnos de la Facultad de Filosof√≠a e Historia, en el Teatro Manuel Sanguily de la Universidad de La Habana. A√Īos despu√©s, en las complejas circunstancias y contradicciones en las que se desenvolvi√≥ mi trabajo, la ayuda de cada uno de sus art√≠culos, discursos e intervenciones, me permitieron comprender la coyuntura pol√≠tica y, sobre todo, tener la certeza de que, en oportunidad propicia, sus ideas ‚ÄĒportadoras de la aut√©ntica Pol√≠tica Cultural de Fidel y la Revoluci√≥n Cubana‚ÄĒ se abrir√≠an paso sin tantos y tan diversos obst√°culos para su aplicaci√≥n. Desde aquellos dif√≠ciles momentos pens√© que era indispensable que se laborara por difundir su obra y pensamiento; pero al consultarle mi inter√©s, su modestia imposibilit√≥ cualquier gesti√≥n en esa direcci√≥n.

Fue solo a principios de los a√Īos 90, tras el derrumbe del socialismo en Europa Oriental y la URSS, en los embarazosos comienzos del Per√≠odo Especial, cuando se intensific√≥ la necesidad de promover el original pensamiento de la Revoluci√≥n Cubana y al calor de los debates por la salvaguarda de nuestra excepcional historia y tradici√≥n, en el I Taller de Pensamiento Cubano que sesion√≥ en la Universidad Central de Las Villas, en noviembre de 1994, que obtuve ‚ÄĒfinalmente‚ÄĒ su aprobaci√≥n para poder comenzar a gestionar el proyecto investigativo, de lo que se convirti√≥ poco tiempo despu√©s en el anhelado por m√≠: ‚ÄúProyecto Cr√≥nicas. Historia y memoria de la Revoluci√≥n Cubana en la voz de Armando Hart‚ÄĚ, el que, junto a las gemelitas es la causa de mi vida.

Tambi√©n puedo afirmar que contin√ļa siendo mi deber, seguir pensando y, desde luego, hablando de √©l, porque todo lo que conozco me lo dijo y me lo ense√Ī√≥ √©l; desde esa sencillez, modestia y lealtad absoluta en la que vivi√≥ y en la que parti√≥. Pero como ya he contado en otras ocasiones, su amor me ha permitido sentirme iluminada, pose√≠da de una fuerza de la naturaleza que me conmina a trabajar sin descanso para que su obra viva; por eso en tan breve tiempo ya contamos con los primeros 8 vol√ļmenes de la colecci√≥n ‚ÄúCuba, una Cultura de Liberaci√≥n‚ÄĚ. Selecci√≥n de escritos del Dr. ARMANDO HART D√ĀVALOS 1952-2017‚ÄĚ.

Ahora mismo no puedo olvidar que él solo quería trabajar y hacer, porque no conoció el reposo ni el descanso jamás; aunque conocía el sacrificio, sus actos solo eran para él algo necesario y natural como respirar. Siempre fue infatigable, salía de una cosa para entrar en otra; era un verdadero vértigo de acción y de labor; un hombre incansable.

En nuestro hogar fue ejemplo de virtudes extraordinarias; desde luego, primaron en √©l, el infinito amor a nuestras ni√Īas, el honor, la extrema delicadeza y la rectitud de car√°cter, las buenas costumbres, el cari√Īo, la pasi√≥n por el saber, la cordialidad, la solidaridad, el afecto, la pasi√≥n y la consideraci√≥n total. Fue, asimismo, un esp√≠ritu independiente y soberano. Ahora recuerdo que, como su inolvidable hermano Enrique ‚ÄĒa quien vener√≥ toda la vida‚ÄĒ odiaba a quien ment√≠a, porque para √©l la mentira originaba todo la enga√Īifa criminal que hace tan dif√≠cil el arte de gobernar y de crear.

Se refugi√≥ toda la vida en el mundo de las concepciones y en su inmensa pasi√≥n por la abstracci√≥n porque, como √©l dec√≠a, cuando se siente pasi√≥n por una causa, por un valor abstracto como la Justicia, todo hombre honrado debe darse a √©l ‚Äúy es honor al que no se renuncia y deber ante el que no se debe claudicar‚ÄĚ.

Fue amante de lo grande y un total apasionado de la emancipaci√≥n de su amada Cuba, la querida y martiana patria de Fidel; pero es que, como nos dijo Mart√≠, ¬Ņacaso los apasionados no son los primog√©nitos del mundo?

Crey√≥, asimismo, en la necesidad de la dignidad, el decoro y la justicia para todos. Piensen que, para √©l, ‚Äúla Justicia no es odio infecundo, no es tiran√≠a de nuestras ideas, no es parcialidad absurda, es predominio de la raz√≥n, del entendimiento cordial entre los componentes reales de la sociedad cubana‚ÄĚ. Y por eso afirm√≥, ‚ÄúJusticia es elevar al homo sapiens a la categor√≠a de hombre, es darle a cada cual sus bienes y derechos, es hacer que cada cubano disfrute a plenitud de la herencia cultural y material de nuestro tiempo‚ÄĚ.

Toda su vida estuvo caracterizada por un esp√≠ritu inquieto y una intensa pasi√≥n rebelde y furia contra la injusticia y el atropello. Siempre me dijo que la arbitrariedad, la injusticia y ‚Äúla sinraz√≥n y el desajuste‚ÄĚ le provocaban un brote espont√°neo de impotencia, rabia, ira y excitaci√≥n, que no pod√≠a controlar.

Compartir la vida con Armando fue para m√≠ una bendici√≥n, un verdadero privilegio, satisfacci√≥n y goce, un sublime honor. No puedo olvidar que cada amanecer consegu√≠a palpar sus cercanas utop√≠as y convertir lo cotidiano en extraordinario. En el hogar, con la familia, en las relaciones con sus amigos, compa√Īeros, e incluso con simples conocidos, mostraba una sensibilidad, nobleza y humanidad verdaderamente admirables; fue ese uno de sus principales rasgos.

Cuando advertimos el entorno donde creci√≥ y se educ√≥, encontramos los componentes esenciales que contribuyeron a la formaci√≥n de su exquisita personalidad. No olvidemos que cuando recordaba a su madre, su primera asociaci√≥n era el pleno rigor y la exigencia, mezclados con el amor, la bondad y la justicia, sentimientos con los que tambi√©n relacionaba muy directamente a su padre, adem√°s del estricto cumplimiento de la Ley. Les agradeci√≥ infinitamente la educaci√≥n brindada, la cual empez√≥ con la pr√©dica de su intachable ejemplo. De sus padres conserv√≥ siempre vivencias entra√Īables; de ellos aprendi√≥ los estrechos v√≠nculos entre el derecho y la moral, principios esenciales que sustentaron la educaci√≥n que Marina y Enrique brindaron a sus hijos; por ello recordaba que, en su hogar, cuando quer√≠an distinguir a alguien por sus cualidades, dec√≠an: ‚Äúesa es una persona decente‚ÄĚ.

Ese es un detalle clave para entender a esta familia, el origen de sus ideas y actuaci√≥n en la vida, porque como bien √©l afirm√≥: ‚Äúsi entend√≠ la Revoluci√≥n Cubana, el socialismo, y tom√© partido por las causas justas, fue porque he aspirado siempre a ser una persona decente y honesta‚ÄĚ. Estudi√≥ fecundamente en la vasta biblioteca de su padre; la historia, la filosof√≠a, la sociolog√≠a, el derecho y la c√≠vica fueron invariablemente sus materias favoritas. Desde que tuvo uso de raz√≥n le interes√≥ la pol√≠tica como la mayor motivaci√≥n en la vida. So√Īaba que deb√≠a trabajar para transformar la realidad a partir de la √©tica y la justicia. Eligi√≥ la carrera de Derecho porque pensaba que de esa forma podr√≠a encauzar sus ingentes inquietudes pol√≠ticas y su vocaci√≥n de lucha por la justicia y la moral. Deseaba ejercer una c√°tedra como profesor universitario de Derecho Constitucional, lo que, ‚ÄĒcomo se conoce‚ÄĒ no lleg√≥ a realizar porque pas√≥ directamente a servir a la patria en la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista.

Se incorpor√≥ tempranamente a las filas de la Juventud Ortodoxa, como una manera de hacer pol√≠tica y participar en la lucha contra la corrupci√≥n imperante. En la universidad fue un alumno perspicaz y aplicado, con dotes de orador y comunicador social, lo que se evidenci√≥ en su constante participaci√≥n como dirigente de la Federaci√≥n Estudiantil Universitaria (FEU). Estuvo entre los j√≥venes de la direcci√≥n de la FEU que en la misma ma√Īana del cuartelazo se trasladaron al Palacio Presidencial, para ofrecerle su apoyo y respaldo al presidente constitucional con vistas a enfrentar la ilegalidad. A nombre de la Asociaci√≥n de Estudiantes de Derecho denunci√≥, en una carta ante el Tribunal de Garant√≠as Constitucionales y Sociales, la ilegitimidad del r√©gimen nacido el 10 de marzo. Particip√≥ en la Jura de la Constituci√≥n de 1940 y tambi√©n result√≥ v√≠ctima del violento asalto de la polic√≠a batistiana al programa radial la Universidad del Aire. Fue uno de los m√°s destacados miembros del MNR, fundado por el ilustre profesor universitario Rafael Garc√≠a B√°rcena, a quien consider√≥ su maestro y mentor. Precisamente Garc√≠a B√°rcena, lo nombr√≥ su abogado y no admiti√≥ las presiones que le hicieron para que aceptara a otro letrado de experiencia que lo representara, en la causa por la cual fue juzgado en relaci√≥n con los hechos conocidos como la Conspiraci√≥n del Domingo de Resurrecci√≥n.

Cuando se conoce la trayectoria ideol√≥gica y pol√≠tica de Armando, resulta muy elocuente su afirmaci√≥n: ‚ÄúMi integraci√≥n al Movimiento 26 de Julio fue el resultado de un proceso natural. El programa del Moncada ven√≠a a materializar el sentimiento √©tico que estaba profundamente arraigado en la tradici√≥n patri√≥tica cubana‚ÄĚ. Debemos recordar, asimismo, la dura clandestinidad que le toc√≥ vivir en aquellos a√Īos febriles y su pasi√≥n por el trabajo revolucionario.

Estuvo entre los principales gestores y vivi√≥ de forma prominente el Alzamiento del 30 de Noviembre en Santiago de Cuba. El 4 de enero de 1957, en una carta que escribi√≥ a su familia encontramos sus principios y razones esenciales para continuar en la lucha, cuando dijo: ‚ÄúTengo fe porque si yo, lleno de limitaciones soy capaz de entregar lo poco que poseo por alcanzar una vida superior ‚ÄĒla que se vive al servicio de la historia‚ÄĒ, ¬Ņqu√© no est√°n ya haciendo las inmensas legiones de compa√Īeros que son capaces de mayores sacrificios y de m√°s altas virtudes? Y los he visto de carne y hueso en estos d√≠as llenos de emoci√≥n que mi destino pobre me hab√≠a reservado en medio de tanto dolor. Dolor por la angustia que produce saber perdidos para siempre a los mejores cubanos, cuando los malvados nos siguen entorpeciendo. Dolor porque es triste ver caer a personas con quienes hab√≠amos intimado por el trabajo conjunto de meses. Pero todo tiene su parte buena; sin esas grandes emociones la vida no valdr√≠a nada para m√≠‚ÄĚ.

A mediados de febrero de 1957 form√≥ parte del peque√Īo grupo de combatientes que participaron en la primera reuni√≥n entre la Sierra y el Llano. Luego de su regreso a La Habana, en el mes de abril result√≥ detenido y recluido en las c√°rceles de la tiran√≠a. En la ma√Īana del 4 de julio protagoniz√≥ una audaz fuga de la Audiencia de La Habana. Aunque todos pensaban que entonces lo m√°s prudente era que pasara a la Sierra, ello no ocurri√≥. Porque poco tiempo antes de la muerte de Frank Pa√≠s se hab√≠a convenido su traslado a Santiago, para que laborara all√≠, en las actividades organizativas y de direcci√≥n del Movimiento 26 de Julio.

En noviembre de 1957 subi√≥ de nuevo a la Sierra para encontrarse con Fidel y el grupo guerrillero, a fin de tratar todo lo relacionado con la llamada Junta de Liberaci√≥n o Pacto de Miami. All√≠ pas√≥ la Navidad de 1957 y esper√≥ el nuevo a√Īo; pero en los primeros d√≠as de enero tuvo que bajar al Llano a fin de continuar la lucha en su puesto de combate, porque era all√≠ donde √©l consideraba que resultaba m√°s √ļtil para los planes de Fidel y el M-26-7. Cuando bajaba de las monta√Īas fue arrestado como sospechoso por unos guardias de la tiran√≠a cerca de Palma Soriano.

Los compa√Īeros del Movimiento que trabajaban en la Compa√Ī√≠a de Tel√©fonos en la ciudad de Santiago de Cuba interceptaron una llamada del propio Batista para Alberto R√≠o Chaviano ‚ÄĒel asesino de los moncadistas‚ÄĒ en la que le dec√≠a que ‚Äúhab√≠a que matar a Armando Hart como a un perro, que simularan un combate en los alrededores de la Sierra‚ÄĚ. Armando recordaba emocionado que la solidaridad de los combatientes del Llano, con Ren√© Ramos Latour ‚ÄĒel Comandante Daniel‚ÄĒ al frente y la movilizaci√≥n de la opini√≥n p√ļblica le salvaron la vida.

La tiran√≠a lo estuvo trasladando de una c√°rcel a otra del pa√≠s durante todo el a√Īo 1958, no olvidemos que el r√©gimen lo consideraba un individuo muy peligroso. Cuando cay√≥ preso, lo encerraron en el cuartel de Palma Soriano; de all√≠ lo llevaron a un calabozo en las afueras de Santiago de Cuba; luego lo reubicaron en el cuartel Moncada ‚ÄĒlugar donde fue interrogado por el propio Chaviano‚ÄĒ; m√°s tarde lo pasaron a la C√°rcel de Boniato hasta principios de julio, cuando fue trasladado al Castillo del Pr√≠ncipe, en La Habana. En las primeras semanas del mes de agosto, tal parece que, para aislarlo de la capital, lo trasladaron a las galeras del Presidio Modelo de Isla de Pinos. Despu√©s vino el esperado triunfo de Fidel y todos estos a√Īos en la primera trinchera de pensamiento y acci√≥n por su amada patria Cuba, la patria Am√©rica y la patria Humanidad.

Desde los inicios la lucha tuvo para √©l un contenido profundamente √©tico, pi√©nsese en su elocuente afirmaci√≥n: ‚ÄúPara m√≠ todo empez√≥ como una cuesti√≥n de car√°cter moral‚ÄĚ. Esa frase demuestra el enorme peso que tuvo la √©tica en la formaci√≥n de su car√°cter y a lo largo de toda la vida. Para √©l, el tema de la √©tica es el tema central de la pol√≠tica.

La historia de Cuba estar√° marcada para siempre por el obrar y el proceder de la vanguardia revolucionaria de la Generaci√≥n del Centenario que, con su lucha, promovi√≥ el cambio radical de nuestra historia. Armando le aport√≥ a su generaci√≥n y a nuestra patria no solo su destacad√≠sima actuaci√≥n, sino tambi√©n su pensamiento a lo largo de todo el proceso revolucionario, porque para √©l la idea de la felicidad est√° en el trabajo y en la lucha, por eso pudo escribir en sus memorias en abril de 1958: ‚Äúyo era feliz porque estaba luchando y no hay mayor satisfacci√≥n que la de combatir y trabajar por el futuro‚ÄĚ; pensemos que en ese momento estaba preso en la c√°rcel de Boniato, reci√©n hab√≠a conocido la terrible noticia de la muerte de su hermano Enrique y del fracaso de la Huelga de Abril.

Armando fue un ser que no descansó jamás, fue creativo, tenaz, perseverante y esforzado, inquieto e hiperquinético hasta el fin. Amanecía y terminaba el día lleno de proyectos. Al lado de un hombre así, me fue imposible conocer el tedio, la monotonía o la rutina. Practicó en su actuar diario y cotidiano, la filosofía de la ética y el optimismo revolucionario unida a su vocación de servicio a la patria y a la Revolución, lo cual significaba estar allí, donde hacía más falta, en el momento oportuno para desbrozar del arribismo y la mediocridad el camino a la luz. Aparecían entonces su ternura, paciencia profunda y reflexiva, siempre dispuestas al diálogo de lo esencial y a la exposición de la verdad. Pero por encima de todas esas cosas, Armando siempre fue un hombre bueno, fue un ser bondadoso en la profundidad total de esta cálida y tierna palabra. Su vida estuvo bordada de sencillez, humildad y modestia, al punto que jamás reparó en el hecho de que, como dijera el poeta Miguel Barnet, su nombre ya estaba no solo en los museos, sino también en la leyenda.

Por todo esto aparecen las palabras para rezar por tu presencia; por eso no hay comienzo, ni fin, solo estas t√ļ‚Ķ

Gracias Armando por el tibio y tierno beso; Gracias por encender el AMOR hasta en la √ļltima batalla; Gracias por tu confianza, por darme el privilegio de ser tu esposa y compa√Īera; Gracias por Marinita y Florecita.

Lo demás ahora les toca a ustedes, porque solo leyéndolo podrán conocerlo y lo puedo afirmar porque lo que es a mí, los papeles de Armando me han hablado y me lo han dicho casi todo, perdón, me lo han dicho todo…

Descansa en la paz que viviste amado mío, para siempre allí estaré contigo, mi amor.


Armando Hart D√°valos: ¬ęFidelista, martiano y marxista, todo a la vez y en una sola pieza¬Ľ

(A propósito del aniversario 90 del natalacio de Armando Hart Dávalos este 13 de junio, el Portal del Arte Joven Cubano reproduce la entrevista que Astrid Barnet le realizara en noviembre de 2012 al Maestro de Juventudes)

Es una de las figuras m√°s prominentes de la Historia de la Revoluci√≥n Cubana. A su magn√≠fico desempe√Īo como Ministro de Educaci√≥n, a inicios del triunfo revolucionario, se debe una de las tareas m√°s importantes de este pa√≠s, y de amplio reconocimiento internacional: la Campa√Īa de Alfabetizaci√≥n.
Su consagraci√≥n a la Revoluci√≥n y su desempe√Īo, durante a√Īos, como Ministro de Cultura, adem√°s de su amplia labor como investigador, cr√≠tico y ensayista en temas referidos a las esferas de la Educaci√≥n y de la Cultura, en especial, le han otorgado el reconocimiento de distintas organizaciones pertenecientes a dichas esferas, y de instituciones acad√©micas nacionales e internacionales. Entre estas √ļltimas la Organizaci√≥n de Naciones Unidas para la Educaci√≥n, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Su vasto conocimiento referido a la vida y la obra de nuestro H√©roe Nacional Jos√© Mart√≠, y su concurso sistem√°tico en relaci√≥n con su investigaci√≥n, an√°lisis y promoci√≥n –adem√°s de sus aportes a la ense√Īanza y aprendizaje de ella–, ameritan a√ļn m√°s su bregar como intelectual revolucionario desde hace m√°s de medio siglo. Desde febrero de 1997 es director de la Oficina del Programa Martiano, adscripta al Consejo de Estado, y preside la Sociedad Cultural Jos√© Mart√≠. Es el doctor Armando Hart D√°valos: fidelista, martiano y marxista, todo a la vez y en una sola pieza.

. Cultura pol√≠tica y sociedad cubana actual, ¬Ņc√≥mo enrumbarlas teniendo en cuenta la influencia y los desaf√≠os de un mundo cada vez m√°s globalizado?

Tal como he se√Īalado en trabajos anteriores al respecto, la tradici√≥n filos√≥fica y cultural de Cuba, que se remonta a los siglos XVII y XVIII y tuvo una pl√©yade de figuras descollantes que contribuyeron al desarrollo de un ascendente pensamiento cubano aun desde los tiempos de la colonia, -llegando a estad√≠os m√°s all√° que la propia metr√≥poli,- nos coloca en posici√≥n favorable para seguir contribuyendo a una cultura pol√≠tica que permite a la sociedad cubana actual y a las nuevas generaciones, que son el relevo, tomarlas como base y tambi√©n como escudo para la defensa de nuestra identidad y de nuestra nacionalidad en los m√°s diversos terrenos, analizando a la vez con el sentido m√°s universal y beneficioso para este pueblo las influencias y desaf√≠os que en un mundo cada vez m√°s globalizado, independiente e interconectado, debemos recibir y examinar sin prejuicios. En todo caso, volvamos a Jos√© Mart√≠ cuando dijo: ‚ÄúInj√©rtese en nuestras rep√ļblicas el mundo, pero el tronco ha de ser de nuestras rep√ļblicas‚ÄĚ.

. En su obra ‚ÄúLa Cultura de hacer Pol√≠tica (II)‚ÄĚ, usted destaca que:
‚ÄúHay que saber diferenciar y, a su vez, relacionar ideolog√≠a entendida como producci√≥n de ideas o como ciencia del estudio de las ideas, de un lado, y pr√°ctica pol√≠tica concreta, del otro. La primera, inspira y orienta a la segunda: pero no es ella. La segunda, promueve y desarrolla materialmente la acci√≥n pol√≠tica hacia los fines y objetivos que se proponga. La confusi√≥n en diferenciar ambos conceptos puede conducir al dogmatismo. No relacionarlos puede llevarnos a la dispersi√≥n y a la anarqu√≠a‚ÄĚ ¬ŅQu√© comentario realizar al respecto cuando nuestra sociedad se propone cambiar todo lo que tenga que ser cambiado?

En l√≠nea con lo anterior, pienso que¬† no hay respuesta m√°s exacta que el Concepto de Revoluci√≥n que Fidel expuso el 1¬ļ de Mayo de 2002, cuando expres√≥ en primer t√©rmino: ‚ÄúCambiar todo lo que deba ser cambiado‚ÄĚ. Es un concepto permanente y justo de los revolucionarios en cualquier circunstancia y que, en el caso de la Revoluci√≥n Cubana, se est√° llevando a cabo de manera organizada y ordenada, teniendo en cuenta ‚Äď c√≥mo ha sido desde los m√°s de cien a√Īos de lucha,- los leg√≠timos intereses y aspiraciones del pueblo trabajador y combatiente en las diversas etapas, bajo la premisa irrenunciable de que siempre ser√° una Revoluci√≥n que act√ļe en defensa de los humildes, por los humildes y para los humildes.

. Una Ciencia Pol√≠tica desde el Sur como alternativa para nuestros pueblos. ¬ŅC√≥mo enmarcar junto a ella una Cultura pol√≠tica (tambi√©n alternativa) al respecto?

Para que una ciencia pol√≠tica desde el sur se convierta, -como Ud. se√Īala,- en alternativa real en que nuestros pueblos puedan ver una idea por la cual merece la pena luchar e incluso dar la vida a cambio de una esperanza, es imprescindible reunir inteligentemente y oportunamente todos los elementos racionales y emocionales que conjuntamente y teniendo muy en cuenta¬† las condiciones hist√≥ricas y tambi√©n las condiciones concretas de cada momento y lugar, sean capaces de conducir¬† a esos pueblos del sur en medio de la epopeya que, -sin duda,- deber√°n llevar adelante para alcanzarla y defenderla una vez lograda. De esa lucha ir√° surgiendo como ya se aprecia, una vasta cultura pol√≠tica de los pueblos del sur, que para resultar exitosa deber√° ir acompa√Īada tambi√©n de una pr√°ctica pol√≠tica adecuada y que sea, a la vez, radical y armoniosa.
En Cuba, hemos tenido a Martí y a Fidel como ejemplos de esa conjunción acertada.

. 2012: Aniversario 120 del Peri√≥dico ‚ÄúPatria‚ÄĚ. Su legado para todos y, en especial, para nuestra juventud.

El legado del peri√≥dico ‚ÄúPatria‚ÄĚ, -cuyo aniversario 120 estamos conmemorando,- es particularmente significativo para los periodistas cubanos, pero especialmente para los m√°s j√≥venes que se inician por estos tiempos en la profesi√≥n. Puede sintetizarse una vez m√°s en la frase martiana que encierra la esencia de su pensamiento sobre el desempe√Īo de esta profesi√≥n, cada vez m√°s importante en el mundo de hoy: ‚ÄúTiene tanto el periodista de soldado‚Ķ‚ÄĚ En nuestro pa√≠s, afortunadamente para los j√≥venes periodistas, resulta que el m√°s universal, el m√°s importante de todos los cubanos, fue un brillante periodista que ejerci√≥ de manera pol√≠tica este oficio y le otorg√≥ simult√°neamente la m√°s alta jerarqu√≠a patri√≥tica e intelectual.
Ese es el ejemplo para todos los periodistas cubanos, pero especialmente, para los que se preparan o están  arribando recién al ejercicio de esa compleja tarea, donde tantos disímiles factores se entremezclan hasta lo que debe ser un oficio de altos valores éticos y calidad profesional.

. ¬ŅC√≥mo se autocalifica? ¬ŅFidelista? ¬ŅMartiano? ¬ŅMarxista?

Recordemos que el insigne pedagogo y patriota cubano don Jos√© de la Luz y Caballero, una de las m√°s altas cumbres de nuestro pensamiento filos√≥fico, afirm√≥: ‚ÄúTodas las escuelas y ninguna escuela: he ah√≠ la escuela‚ÄĚ. Yo me adscribo plenamente a ese pensamiento de Luz, tan dial√©ctico y a la vez racional formulado hace casi dos siglos, vinculado al m√©todo electivo de la filosof√≠a cubana, que me permite coherentemente –como le permite a¬† millones de cubanos y de otros pa√≠ses del mundo–, ser fidelista, martiano y marxista, todo a la vez y en una sola pieza.