Cosme, autorretrato para un enorme juego con el tiempo

Cosme, un enorme juego con el tiempo es un autorretrato de Cosme Proenza Almaguer. La afirmación anterior podría ser paradójica, si partimos de que un autorretrato es una imagen de la misma persona que lo realiza: el artista se dibuja a sí mismo y sabe captar –él, mejor que nadie– los rasgos de su personalidad. Jandri –como llamamos los amigos a Alejandra Rodríguez Segura– logró lo que no todos concretan cuando se acercan a un creador como Cosme, tan holguinero, cubano y universal: atrapar, con sensibilidad y maestría, la esencia de una obra enorme, que investigó desde Holguín –el único lugar donde le era posible hacerlo, decía– las capas y profundidades de la historia del arte occidental de más de cinco siglos.

Fotos Bernardo Cabrera

Cosme sabía que además de su creación, que ha influido a varias generaciones de artistas, este documental sería como esa carta al mundo que lanzó la poeta Emily Dickinson. Una carta-testimonio; un documental que permite acercarnos, curiosos y motivados también por la admiración, a momentos vitales de su obra: a la génesis y los caminos de un maestro. Por eso este es, sobre todo, un audiovisual sincero, como sincera es la mirada de Cosme Proenza. Él mismo aseguró que “se es personal en la medida que se es sincero consigo mismo”, como aquel Martí de Arche que, con la mano en el pecho, le cautivó en su natal Tacajó.

Fotos Bernardo Cabrera

Jandri nos entrega un autorretrato de Cosme pintado por Cosme, y por ella. Lo hace sin estridencias, luego de cuatro años de profusa investigación y trabajo, con la humildad del orfebre, o del copista e iluminador que en el claustro medieval dejaba que la pluma creara maravillas insospechadas, misterios por imaginar, como aquellos que inquietaron la imaginación de El Bosco y Brueghel El Viejo. La cámara no es intrusa, se detiene o acompaña la mirada de Cosme, en determinados espacios, objetos y sitios, pero no traspasa la intimidad del creador de series como Manipulaciones, Boscomanías y Los dioses escuchan, etapas de un trabajo que estableció diálogos, desde sus inicios, con los grandes maestros, con las bases de la tradición europea: desde el Políptico de Gante de los hermanos Van Eyck –incluso antes, con la estatuaria griega y el canon de Praxíteles– hasta sus búsquedas en El Bosco, las variaciones sobre temas de Matisse o la escuela abstracta norteamericana, pasando por más de cinco siglos de arte occidental. Es una tradición que Cosme estudió e investigó a profundidad, hasta crear una especie de sólida columna vertebral que soportó su discurso, y en la que incorporó disímiles intertextualidades, signos y citas. “Yo no puedo citar a un grande si no puedo ni siquiera asomarme a un diálogo con él”, nos dice aquí Cosme.

Fotos Bernardo Cabrera

A todo ello –como puertas que se nos abren a mundos que apenas vislumbrábamos, incluso quienes nos habíamos detenido en su amplio quehacer– nos acerca un documental que destila una profunda admiración y un cariño tan íntimo como palpable, que Jandri supo trasmitir al resto del equipo. Cosme, un enorme juego con el tiempo –además de una muestra de agradecimiento a quien tanto nos entregó– es una producción de un apreciable valor testimonial, que resguarda la memoria de uno de los grandes artífices de Holguín, Cuba y el mundo; y que nos hace agradecer la dicha de vivir similar tiempo bajo el sol en esta ciudad; incluso que podamos afirmar con orgullo que somos contemporáneos de Cosme.

Fotos Bernardo Cabrera

Una vez Cosme me dijo que “la ventaja de ser viejo es que eres como San Juan en el Apocalipsis, que ves desde más alto cada día”. Posibilidad que nos permite volver, jugando con el tiempo, sobre lo pasado. Desde la altura de hoy, al lado de sus ángeles tutelares y de los maestros a los que tanto admiró, y bajo el manto de la Virgen de la Caridad del Cobre, Cosme Proenza Almaguer nos acompaña –mientras se escucha la Sinfonía no. 4 de Johannes Brahms– en la búsqueda infatigable de la belleza, porque no existe manera de escapar de ella.

Palabras de presentación del documental Cosme, un enorme juego con el tiempo, de Alejandra Rodríguez Segura, el lunes 26 de diciembre de 2022, en la sala Raúl Camayd del Teatro Eddy Suñol de Holguín.

Fotos Bernardo Cabrera

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