Rafael Martínez


Nueva sede para Teatro sobre el Camino

Una de las que otrora fue Sala de video en Santa Clara, se reacondiciona hoy como sede de Teatro sobre el camino.

«Estamos en la calle Roble, entre Síndico y Caridad, como se dice, en el propio corazón del Condado -explica Rafael Martínez, director de la agrupación teatral- y pretendemos hacer en este espacio un centro de promoción cultural para la comunidad y trabajar con ella desde las Artes, teniendo el teatro como protagonista»- añadió. 

Mientras, en ambiente de construcción ha sido necesario resguardar en varios lugares las pertenencias del grupo: títeres, escenografías, vestuarios; todos los útiles para sus puestas en escena, y ensayan en espacios ofrecidos por Yoel Sáez, Ramón Silverio, la Asociación Hermanos Saíz. 

Aunque considera Rafael que se ha afectado el rigor de los entrenamientos, el grupo continúa sus presentaciones. Ahora mismo se afana en el estreno de «Todo el pan», versión del clásico argentino de Javier Villafaña » El panadero y y el diablo»; obra que el Fondo Cubano de Bienes Culturales ha apoyado para su producción. 

«Queremos estrenarla en la sala -precisa Rafael- porque va a funcionar como el centro cultural más importante de la comunidad. Una vez inaugurada tendrá una programación sistemática todos los domingos, haremos  talleres con niños, jóvenes y adultos; podrá funcionar como sede de los eventos y festivales que se desarrollan en la provincia y de ese modo, responder a la petición de fomentar el trabajo artístico en la comunidad.»

ARDUA LABOR PARA ACONDICIONAR LA NUEVA SEDE

Cuando entregaron al grupo Teatro sobre el camino el local que ocupará en el corazón del Condado, el inmueble  estaba prácticamente en ruinas. 

Transcurrió el tiempo de pandemia, realizaron los primeras acciones para el reacondicionamiento y hoy avanza el trabajo que cambia su función social: de sala de video a sala teatral. 

Con la inversión del Centro Provincial de las Artes Escénicas y la Dirección de Cultura en el territorio, han diseñado una pequeña sala que funcione para los estrenos, funciones  sistemáticas, talleres de creación y como sede de actividades culturales diversas. El ingeniero civil Leonardo Martínez representa a la mipyme Zafeg, la que hace dos meses asumió la continuidad del trabajo. 

Han avanzado a pesar de la carencia de materiales, explica, pero de acuerdo con la experiencia que los respalda hicieron adaptaciones: subieron el nivel del techo para el trabajo con las luces y los telones; se amplió el espacio del escenario con unos metros más de profundidad, hicieron un necesario almacén y un camerino con las condiciones imprescindibles, un patiecito interior para tertulias.

Si los acompaña la suerte para continuar la labor a buen ritmo, esperan que en un par de meses puedan entregar la sala, que una vez terminada será el centro cultural más importante de esa comunidad.


Bullying

Un timbre escolar anuncia la formación de una escuela primaria, para así dar paso al ya acostumbrado Himno Nacional que en esta ocasión nos sorprende desde teléfonos móviles como especie de presagio futurista para las venideras generaciones, de que ya no necesitaremos ni nuestra propia voz.  

Este es el centro de la escena que nos brinda Teatro Sobre el Camino para dar paso a su espectáculo Paradigma o ¡Ay, Shakira! Tres actores se aventuran a desentramar y así desarticular una pieza de Rafael Martínez Rodríguez, que tiene como eje fundamental el tan habitual acoso escolar, del cual gravitan otras temáticas como la diferencia de clases sociales, la marginalidad, el consumismo, la no aceptación de uno mismo, la familia, la educación. Problemáticas estas que se presentan en un plano sensible de nuestra sociedad: los niños. Siendo estos replicas de lo que seamos capaces de hacer e inculcarles en su vida, dando paso a interrogantes entorno al destino de la sociedad cubana actual.

Fotos Carlos Rafael

Amanda, interpretada por Elizabeth Anguilera Fariñas, es una niña que como la mayoría sueña con un ideal, que en esta ocasión, como ocurre casi siempre, no tiene conexión alguna con miembros de la familia u otro referente que no están dentro de la popularidad inmediata que atrae hoy en día a niños, jóvenes y adultos, sino la famosa cantante Shakira.

Esta pequeña se ve envuelta dentro de los cánones y prejuicios que establece la sociedad, medios de comunicación y tabúes que se van reasignando dentro del seno familiar.

Contraponiéndose a esta, otra niña, Cecilia, interpretada por Ysiel Faba García, que arremete verbal y físicamente contra la pequeña Amanda, por el hecho de que Cecilia posee mejor estatus económico y un pensar no tan desigual pero si más impositivo que lleva a la práctica del bullying.

En la trama intervienen otros personajes que son encarnados igualmente por Elizabeth Aguilera Fariñas: Alma de Amanda y Madre de Amanda; Padre de Amanda, Cuerpo de Amanda y Cirujano 2, por el propio Yasiel Faba García; Profe y Cirujano, por Abel Acosta Aguilar, y voz en off de Cristian Lázaro Hernández Faba; formando estos parte fundamental del detonante en el espectador, para poner en juicio la veracidad de una acertada educación y orientación hacia esta pequeña Amanda con conflictos propios de su temprana edad.

La utilización de muñecos planos, la apropiación de acertados y funcionales elementos, los juegos que proponen durante toda la acción, la selección de banda sonora como la iluminación; hacen de esta puesta un discurso que evoca, enuncia y plantea problemáticas vigentes en el día a día de nuestras carencias, para así pensar y analizar por qué camino andamos.

No se puede dejar de mencionar dentro de la trama alguna zonas oscuras que no se exponen, ni cierran con una absoluta claridad el mensaje que se quiere transmitir de forma inmediata: trabajos actorales que no llegan a una total unidad que fluya para poder palpar la verdad del actor y el títere que da paso  así al hecho artístico, pero estos son pequeños lunares que no lastran la puesta de Rafael Martínez Rodríguez ni el trabajo por parte del equipo de Sobre el Camino durante ya casi diez años en su búsqueda y experimentación con el títeres para adultos, sabiendo de antemano que no hay obra humana perfecta y haciendo honor así a los versos del poeta español Antonio Machado: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”.