María Tamayo


«La curaduría es un hecho creativo»

Las artes le fascinaron desde muy pequeña. Estudiar esa carrera en la Universidad de Oriente significó un impulso para consagrarse en la investigación y la curaduría. En esta última especialidad ha recorrido un largo camino, aunque solo cuenta con cinco años de graduada. María del Carmen Tamayo Asseff funge como especialista de la Fundación Caguayo y es miembro de la sección de Crítica e Investigación de la AHS en Santiago de Cuba.

¿Cuándo fue tu primer acercamiento a la historia del arte?  

Realmente fue por un libro llamado De la cámara del tesoro al museo, que narra el desarrollo de los museos, de las cámaras de maravilla; y me enamoré porque era un libro con una impresión muy bonita, con mucha calidad. Tenían muchas imágenes y eso me hizo adentrarme un poco en ese mundo de las artes plásticas que es tan fascinante. También había escuchado que en esta carrera se estudiaban otras partes de las artes visuales como el cine; eso me hizo entrar en Historia del Arte y me enamoró. Es un universo que nunca se acaba y siempre te da más de lo que esperas.

¿Ese amor por las artes continuó luego de graduarte? 

Después de graduada fui a hacer mi servicio social a lo que fue la Galería de Arte Universal, hoy Centro Provincial de Arte y Diseño.

Cortesía de la entrevistada

El ritmo que tiene este centro para uno es muy fácil formarse en el ámbito de las artes plásticas, del diseño. Es un centro que tiene la amabilidad de gestar proyectos en los cuales los jóvenes son protagonistas. Sí tenemos que mantener nuestros valores culturales, mantener el arte de otras generaciones que son los que han sentado las bases de lo que tenemos hoy, pero también es muy importante impulsar la carrera de jóvenes talentos y allí se impulsa.

Por eso es que tienen un Salón que se llama Santiago artes visuales y experimentación, que en algún momento se llamó Salón 30 de noviembre. No es que hacíamos cosas estrambóticas, sino que el artista debe experimentar incluso aunque se mantenga en los soportes convencionales de la historia del arte.

Estuve dos años ejerciendo como curadora y especialista en Artes Visuales. Fue un tiempo muy importante para mí en la formación como especialista, viendo muchos procesos. Es un lugar donde estás trabajando directamente con el artista, estás dentro de la historia del arte, porque cuando haces la investigación esos procesos pasaron, pero en la galería, en el taller, se gestan esos procesos que después vas a escribir sobre ellos.

Y es una experiencia muy abarcadora porque me permitió estar en alrededor de 20 exposiciones de varias clasificaciones, individuales, colectivas, o ligadas a eventos como la Fiesta del Fuego. Ahí tuve la oportunidad de trabajar con jóvenes de otros países como la artista mexicana Pamela Vallejo, y es una bendición para un especialista formarse en un ámbito como este, viendo nuevas propuestas, que es lo que realmente te prepara en tu profesión.

¿Es un reto ser curador?

Pienso que sí. Nunca se está completo incluso aunque tengas una edad avanzada y hayas visto muchas cosas, siempre se sigue aprendiendo. La curaduría es un ámbito muy complejo porque es muy nuevo realmente. En el mundo, la curaduría se empezó a desarrollar en los años 80 como disciplina con las mega ferias, mega eventos, porque estamos hablando de una disciplina que tiene un carácter práctico, no es simplemente teórico. Entonces en Cuba estamos trabajando en ese camino de la curaduría que es un poco nuevo todavía con respecto a otras disciplinas de la historia del arte.

¿Cómo ha sido el proceso de curaduría con las obras? ¿Ha sido difícil el trabajo con los artistas?

Eso realmente varía. Siempre se ha dicho que los artistas son seres especiales y eso depende de su carácter, de su sistema de trabajo. Pero en mi caso nunca tuve una mala experiencia. Pienso que trabajar en equipo es importante, porque no solo trabaja el curador y el artista, necesitas la comunicación, la parte administrativa, y eso te obliga a aprender a trabajar en equipo más allá de tu quehacer individual. Tiene su dificultad laborar con los artistas, pero no hay nada que no se pueda hacer.

¿El curador lo podemos considerar un artista también?

Creo que sí, incluso hay tesis acerca de la curaduría como hecho creativo. Realmente desde que el artista crea su obra hasta que la hace visible, la retroalimentación entre el público y el artista, hasta su comercialización, el curador tiene una función extraordinaria. Es como tú vendes la obra del artista y no solo desde el ámbito comercial sino vender que la gente acepte tu obra o no la acepte también, porque las críticas positivas o negativas ayudan.

Uno debe seguir aprendiendo, creciendo y la curaduría es un acto creativo. Debes pensar un sistema de cuestiones a la hora de crear ese gran show que es la exposición.

No se trata de colgar cuadros en la pared por cumplir un plan, como muchas veces se hace, sino pensar en el ámbito en el que estás desarrollando la muestra, qué tipo de exposición estás proponiendo, o sea, todas esas cosas es una conceptualización que el curador debe establecer, para que se haga el día del evento y posterior a este de manera concatenada, pues es un gran show que el público agradece.         

¿Qué elementos debe tener un curador para llevar a cabo una exposición?  

Primero debe llevar a cabo un amplio proceso de investigación. Cuando surgen los proyectos que pueden ser de muchas maneras; por ejemplo, que el artista se acerque a ti con una inquietud o tu acercarte al artista, trabajar en conjunto, incluso antes de la creación de las obras, tu proponer temas para que el artista se desarrolle de acuerdo con su línea de interés; eso se puede lograr cuando el curador supervisa el trabajo del artista desde el taller.

Es un trabajo muy complejo la conceptualización de la exposición porque lleva mucho trabajo de investigación. Esta es quizás la parte más difícil, muchas veces no se cumple y los curadores no se identifican con las obras que se exponen en las galerías. Entonces ves que se presenta la muestra y luego no pasa más nada.

¿Esto hace que se vea al curador como un elemento anónimo en el proceso creativo de la muestra?

Pienso que sí, me parece que también es culpa de los curadores porque la exposición no es solo el día que se inaugura, sino la manera en que logras moverla, que se conozca, y darle vida a través de los medios. Entonces eso no se hace.

Uno de los principales problemas de la comercialización del arte en Cuba, a mi juicio, es que los especialistas que trabajan en galerías no conocen el trabajo de sus artistas, por lo tanto, no se identifican con él. Esto hace que se pierda el interés si se vende la obra o no, si tiene crítica; no hay un trabajo posterior de crítica de arte, esas cosas son responsabilidad del curador y no está sucediendo.

Perteneces a la Asociación Hermanos Saíz en la sección de Crítica e Investigación. ¿Has realizado la curaduría de obras a jóvenes de la AHS?

Aun no se ha concretado y ha sido por las dos partes. He tenido algunas propuestas y te confieso que me gustaría muchísimo incursionar más la curaduría dentro de la AHS, porque es una Asociación que su pilar número uno es el desarrollo del arte joven y qué mejor lugar para trabajar y ayudar a los nuevos talentos.

Hay que mantener los valores artísticos legados de generaciones anteriores, pero lo fundamental es hacer también exposiciones de los jóvenes que ahora están haciendo la historia del arte. A veces eso se pasa por alto y no se le da la importancia que merece, y el lugar propicio para esto es la AHS más que otros espacios. Es algo que debe pensarse entre los investigadores y la parte de artes plásticas para que se desarrolle mucho más.

Cortesía de la entrevistada

¿Crees que deberían trabajar de manera unida estas secciones, artes plásticas e investigación? ¿No hay interrelación entre ellas?

Creo que sí hay relación pero no se ha entendido como un trabajo en unión y a veces hay que pensarlo así, como un solo trabajo. No es dividir, es trabajar de manera conjunta los procesos artísticos.

¿Cuánto crees que te puede aportar la AHS en tu desarrollo profesional?    

Mucho. Es una Asociación muy rica en ese aspecto sobre todo que te permite compartir con otros creadores. Creo que las artes deben andar de la mano y uno ve que se pueden hacer grandes proyectos con la música, las artes visuales, el teatro… El valor que tiene ser parte de la AHS es inexplicable porque al tener el espacio para interactuar con jóvenes que hacen tu trabajo, te das cuenta que surgen excelentes ideas aunque a veces no se concretan. 

¿Te has propuesto generar proyectos conjuntos entre la Fundación Caguayo y la AHS para que el arte joven tenga mayor visibilidad?

Estoy buscando la manera en la que se pueda colaborar entre las dos instituciones. Caguayo tiene un trabajo con artistas muy consagrados, pero pienso que es posible hacer proyectos con la Asociación, porque no hay edades para consagrarse dentro de las artes plásticas. Todo depende de la calidad de las propuestas. Tenemos que rescatar los salones de arte, los concursos, generar competencia que se ha perdido y Caguayo va más por esa línea.

¿Qué características consideras que debe tener un curador?

Primero, tener un conocimiento de arte más profesional y, además de los conocimientos, debe ser una persona muy creativa. Ser muy pasional a la hora de buscar nuevas propuestas, nuevas formas de contar la historia que es la exposición. Ser muy laborioso e investigar mucho.

¿Cuánta vida le puede dar un curador a una exposición?  

Te puede acabar con la exposición o te la puede hacer resurgir, eso ha sucedido muchísimo en la historia del arte; incluso el curador puede crear la figura del artista.

La figura del curador ha hecho que se sobrevalore a algunos personajes de la historia del arte y se ha dejado de lado mejores técnicamente; sin embargo, hay un equipo dentro de las galerías que te forman al artista.

Una muestra de obras magníficas puede que nadie la vea, nadie la consuma, o que el discurso no tenga nada que ver con lo que se está mostrando; no obstante, a una obra que comienza, que técnicamente no tiene la superioridad de otras, te la puede hacer crecer muchísimo con ese trabajo consciente de conceptualización que pone el curador.