Luisa Martínez Casado


Luisa Martínez Casado: Una memoria recobrada

‚ÄúAl decirme ¬Ņqu√© es usted?

¬°Soy cubana! He respondido.

En Venezuela y Colombia,

En México y Puerto Rico,

En la América Central

Y en el gran Santo Domingo

Vi por el arte apreciado

Nuestro pabell√≥n querido.‚ÄĚ

Versos de Luisa Martínez Casado a Bonifacio Byrne.

 

A Manolo (Manuel Martínez Casado), gracias.

Luisa Martínez Casado fue proclamada en su momento la más grande actriz del siglo XIX en el mundo hispánico y comparada con sus contemporáneas Eleonora Duse y Sarah Bernhardt. Durante su vida llegó a recibir un total de 47 medallas de oro siendo laureada hasta la saciedad, y elogiada tanto por la crítica cubana como por la extranjera, sin embargo, su nombre permanece hoy casi olvidado.

Fue ella una de las fundadoras de un linaje de actores, que ostenta estos apellidos y llega hasta nuestros d√≠as. A este han pertenecido dramaturgos, escritores, actores de teatro y radio, aunque de todos fue tal vez ella la m√°s singular. En una √©poca en que las mujeres todav√≠a no gozaban de grandes derechos se erigi√≥ fundadora de una compa√Ī√≠a que llev√≥ su nombre y represent√≥ infinitud de obras de autores cl√°sicos y contempor√°neos a ella.

La ni√Īa Luisa Mart√≠nez Casado Mu√Īoz naci√≥ el 28 de agosto de 1860, siendo hija de Guadalupe Mu√Īoz y Luis Mart√≠nez Casado. Tendr√≠a en total cinco hermanos, Guadalupe, Socorro y Ang√©lica; luego nacer√≠an los menores Luis, y Manuel. Ve la luz por primera vez en Cienfuegos, la Perla del Sur, en la calle Arguelles, esquina a Cristina, precisamente frente al Teatro de la Avellaneda, que fuera erigido por su padre, en honor a la dramaturga camag√ľeyana Gertrudis G√≥mez de Avellaneda. Precisamente su progenitor, el jefe de familia de la estirpe de los Mart√≠nez Casado, fue un hombre de teatro, por tal motivo la peque√Īa Luisa se involucr√≥ con el arte esc√©nico desde edad temprana. En 1866 con tan solo seis a√Īos, realiz√≥ su primera presentaci√≥n en un teatro provisional en el Cobre, Santiago de Cuba, con la obra La vaquera de la Finojosa.

En 1868 la familia decidi√≥ trasladarse a la capital. Pasan a habitar una casona en los altos de Consulado y √Ānimas. Luis Mart√≠nez Casado se gan√≥ entonces la vida desempe√Īando diversas labores como periodista, traductor, y gerente de Albisu, y tambi√©n como autor. Es precisamente en La Habana durante 1869 que su hija logr√≥ atraer la mirada del p√ļblico habanero en su papel de cantinera en El gorri√≥n, pieza que fuera escrita por el mismo.

En esta obra Luis Mart√≠nez Casado logr√≥ convertir en un √©xito de la escena el suceso relacionado con ‚Äúla muerte del gorri√≥n‚ÄĚ ave, que se hab√≠a convertido en s√≠mbolo del colonizador espa√Īol, as√≠ como la bijirita lo era de los mambises. Luisa que interpretaba el personaje de La cantinera, con su mismo nombre y edad, cuida en la obra un gorri√≥n que le han regalado. Su primo, un laborante cienfueguero, por el contrario, tortura al ave hasta la muerte, pero pronto es descubierto. La prensa de la √©poca refer√≠a que la ni√Īa, frente al pabell√≥n hispano adornado como ameritaba la ocasi√≥n colocaba el embalsamado cad√°ver del gorri√≥n al tiempo que declamaba:

Luisita: En esta hermosa Cuba

Hija de Espa√Īa,

Por un gorrión que caiga

Mil se levantan;

Y son aves que dicen

Lo que es muy cierto,

Que no hay quien tenga fuerzas

Para vencerlas!

(Cuadro Final)

Su padre, con dotes de empresario teatral, aprovech√≥ el √©xito alcanzado y present√≥ ‚ÄĒtambi√©n con su hija figurando como parte del elenco‚ÄĒ cinco meses despu√©s, el 14 de octubre de 1869, en el Tac√≥n, Las Glorias de Tunas una obra en un acto y tres cuadros que refer√≠a la triunfal defensa de Tunas por parte de los colonizadores, as√≠ como las violaciones llevadas a efecto por los mambises en el asalto de esa ciudad. Fue precisamente en la temporada de 1869, que Luisa recibi√≥ su primera aprobaci√≥n por parte de la prensa por su actuaci√≥n en Andr√©s el Saboyano de Tamayo y Baus (1829-1898) ‚Äúesa actriz en embri√≥n tiene las m√°s felices disposiciones para el teatro y si encuentra una buena direcci√≥n figurar√° con honor alg√ļn d√≠a en la escena.‚ÄĚ[2].

Precisamente su desempe√Īo como actriz desde tan joven le trajo algunos problemas. El 6 de enero de 1870, con 10 a√Īos, protagoniz√≥ un terrible accidente respecto al cual hemos encontrado dos versiones. Unos dicen que al subir al telar del Albisu[3] durante unos ensayos cay√≥ a la escena. Mientras otros afirman que se encontraba jugando con sus hermanas y hermanos en el piso m√°s alto del teatro ‚Äúel gallinero‚ÄĚ cuando perdi√≥ el equilibrio y cay√≥ al foso. Lo que si es cierto que el accidente le provoc√≥ ‚Äúuna ligera desviaci√≥n de la columna vertebral, la p√©rdida del o√≠do derecho y una tendencia al estrabismo.‚ÄĚ[4]

Recuperada no obstante en breve tiempo, Luisa continu√≥ su desarrollo como actriz. En esa d√©cada trabaj√≥ en los teatros m√°s importantes del pa√≠s junto a actores de la talla de Torrecilla, Ceferino Guerra, Pilda√≠n, Julio G. Segarra, Ana Su√°rez Peraza, Eloisa Ag√ľero. Sus interpretaciones m√°s destacadas de esos a√Īos fueron: ‚ÄúLa oraci√≥n de la tarde, Laura, melodrama que se dec√≠a escrito especialmente para ella por Enrique Zumel, El olmo y la vid, Locura y Santidad de Echegaray[5], su m√°xima creaci√≥n, El pilluelo de Par√≠s, Como el pez en el agua, y Los siete dolores de Mar√≠a o Historia de nuestro se√Īor Jesucristo con su pasi√≥n y muerte.‚ÄĚ[6]

Luisa se present√≥ en M√©xico durante 1876. Por su interpretaci√≥n en Mar√≠a Rosa o El crimen de la carreta de √Āngel Guimer√° donde asumi√≥ el rol protag√≥nico de Mar√≠a Rosa, el peri√≥dico correspondiente al 9 de abril de 1876: ‚ÄúEco del comercio‚ÄĚ de M√©rida, Yucat√°n, public√≥ un art√≠culo que luego reprodujo el d√≠a 15 ‚ÄúLa sombra de O¬īHaran‚ÄĚ del cual tom√≥ l√≠neas a su vez ‚ÄúEl diario de la marina ‚Äúcorrespondiente al 29 del mismo mes. Estos textos nos permiten conocer las opiniones de la prensa con respecto a la actriz de 16 a√Īos:

‚Äú(‚Ķ) La se√Īora Luisa Mart√≠nez Casado estuvo inimitable.‚ÄĚ[7]

A su regreso a la Isla, Luisa no escap√≥ al influjo del bufo y el 24 de julio de 1877 con 17 a√Īos, incursion√≥ en este, como la mulata Dorotea de Los negros catedr√°ticos de Pancho Fern√°ndez, personaje que la actriz Florinda Camps inmortalizara nueve a√Īos atr√°s.

En ese mismo a√Īo continu√≥ trabajando en nuestra Isla y estren√≥ en el Albisu en el aniversario de la muerte del autor de Don Quijote la obra Cervantes (1877) de Triay, encargo que ella misma le hiciera al dramaturgo para rememorar al c√©lebre autor espa√Īol.

En febrero de 1878 dio pruebas de su solidaridad femenina y su apoyo al arte dram√°tico, al enviar una carta a ‚Äútodas las actrices espa√Īolas radicadas en Cuba‚ÄĚ con el fin de convocar una funci√≥n para recaudar fondos con que obsequiar a su colega italiana Jacinta Pezzana de Gualtieri[8]. Aunque parezca peque√Īo el gesto notamos ya en este, la autonom√≠a de la joven y cierta determinaci√≥n e independencia inusuales en la √©poca.

A partir de 1878 decidi√≥ superarse, y sin conformarse con el √©xito alcanzado en nuestro pa√≠s, resolvi√≥ continuar sus estudios en Espa√Īa, donde pas√≥ una d√©cada por esa raz√≥n.

Ya para el septiembre de ese a√Īo es admitida en el Real Conservatorio de Madrid. Su primera profesora fue Do√Īa Concepci√≥n Sanpelayo. Asisti√≥ tambi√©n a clases del segundo curso con la autorizaci√≥n de D. Florencio Romea, que estaba a cargo de las clases de su cu√Īada Matilde Diez, quien se encontraba entonces en Barcelona. Cuando Matilde Diez regres√≥ encontr√≥ en Luisa una alumna aventajada. Gracias a su recomendaci√≥n realiz√≥ los estudios de cuatro a√Īos de declamaci√≥n en solo siete meses. El 30 de mayo de 1879 efectu√≥ la Mart√≠nez Casado los ex√°menes que correspond√≠an a toda la carrera en el Real Conservatorio. Obtuvo ‚Äúnotable‚ÄĚ para el primer a√Īo y ‚Äúsobresaliente‚ÄĚ en el resto. Por esas calificaciones recibi√≥ el ‚Äúconcurre‚ÄĚ que le permit√≠a ser aspirante al primer premio del conservatorio madrile√Īo, el cual obtuvo por unanimidad e los tres g√©neros: tragedia, comedia y drama.

Debut√≥ en el elenco del teatro llamado Espa√Īol, aspiraci√≥n m√°xima de todo comediante, con la obra que Jos√© Echegaray escribiera para ella Mar sin orillas. Lleg√≥ a ser considerada por la cr√≠tica espa√Īola durante esos a√Īos la primera actriz del mundo hisp√°nico. Su voz era de timbre dulce, extenso, se o√≠a perfectamente desde todos los rincones del teatro, y se lleg√≥ a afirmar cuando solo contaba con 21 a√Īos que su vida art√≠stica era quiz√°s la m√°s brillante que registra la historia del teatro espa√Īol del siglo XIX. Madrid y otras provincias la aplaudieron por cinco a√Īos consecutivos. Entre 1881 y 1887 se discut√≠an su interpretaci√≥n los teatros El Espa√Īol, Alambra, Apolo, Jovellanos.

Antes de su regreso a Cuba, Jos√© Zorrilla[9] la vio interpretar la Do√Īa In√©s de su Don Juan Tenorio. Al terminar la pieza se dice que subi√≥ a escena y le dijo: ‚ÄúHija m√≠a, d√©jame besar esa frente donde ha besado Dios‚ÄĚ.

En 1888 Luisa Mart√≠nez Casado firm√≥ contrato con Leopoldo Bur√≥n[10], actor, director, y empresario teatral, para presentarse en La Habana y M√©xico. El teatro El Espa√Īol le hab√≠a ofrecido un contrato en blanco para la pr√≥xima temporada, sin embargo, ella prefiri√≥ regresar a Am√©rica. Ya con 28 a√Īos emprende su regreso a Cuba, aunque brevemente, pues seguir√≠a hacia la capital mexicana.

Luego de esta estancia en La Habana, Luisita acompa√Īada de Bur√≥n, as√≠ como de sus hermanas ‚ÄĒtambi√©n actrices de la compa√Ī√≠a‚ÄĒ, Socorro y Guadalupe y su sobrino, quien debutar√≠a como tenor, se dirige a M√©xico donde tuvieron una elogiada temporada.

En M√©xico el p√ļblico le quit√≥ los caballos a la calesa para arrastrar el carruaje a trav√©s de la ciudad hasta el hotel. El 8 de mayo de 1888 se present√≥ en el teatro Arbeu de Ciudad M√©xico. Tras cinco abonos consecutivos lograron cubrir gastos en la primera temporada de la capital mexicana antes de su gira por las provincias. Recibi√≥ obsequios de gran valor de la esposa del presidente Porfirio D√≠az[11], entre ellos un joyero de plata y m√°s de treinta joyas. Al aparecer en escena recibi√≥ la ovaci√≥n del p√ļblico puesto de pie por m√°s de quince minutos al tiempo que una corneta tocaba diana. Emocionada Luisa expres√≥: ‚Äú¬°Este triunfo ser√≠a completo si mi padre lo hubiera presenciado!‚ÄĚ[12] Adem√°s Juan de Dios Peza le regal√≥ un mon√≥logo en esta oportunidad. [13]

Luisa y sus acompa√Īantes viajaron por los diversos estados mexicanos regresando a la capital en 1889. Se presentaron entonces en el teatro El Nacional. Luisa Mart√≠nez Casado fue ‚Äúquien verdaderamente hizo y sostuvo el √©xito del teatro de la calle San Felipe Neri.‚ÄĚ En esta oportunidad el p√ļblico volvi√≥ a rendir tributo a la actriz. Se cuenta que fue obsequiada con nada menos que 1400 ramilletes de flores y 70 859 rosas. La prensa le regal√≥ una corona de oro con 32 cintas donde aparec√≠an los nombres de cuantos colaboraron con el regalo. Adem√°s, recibi√≥ joyas, poemas, papeles de colores con versos y nuevos obsequios del presidente D√≠az, quien la declar√≥ hu√©sped en su palacio.

Pese a todo eran tiempos dif√≠ciles, pues a√ļn sin propon√©rselo, La Mart√≠nez Casado entr√≥ en conflicto con los espa√Īoles que habitaban en M√©xico. Antes de la funci√≥n de beneficio antes descrita se repartieron volantes que tildaban a Luisa de ‚Äúmambisa cubana‚ÄĚ porque hab√≠a sido impresa una estrella en el programa destinado a su beneficio, lo cual fue interpretado como un s√≠mbolo mamb√≠. Se invitaba en los volantes a los espa√Īoles a no asistir al homenaje. Luisa call√≥ al respecto. Bur√≥n (administrador de la compa√Ī√≠a y espa√Īol) protest√≥ irritado en su condici√≥n hispana. Le recrimin√≥ al impresor haber puesto una estrella solitaria en el programa. El empresario por su parte intent√≥ aludir el tema explicando que se trataba de una estrella ‚Äúteatral‚ÄĚ. [14]

En 1890 continu√≥ trabajando con Bur√≥n, quien ten√≠a entonces un repertorio mediocre con una t√©cnica dram√°tica que dejaba mucho que desear y donde solo brillaba el desempe√Īo de Luisa. En esa temporada logr√≥ gran √©xito en su beneficio con La locura de amor (1855), un drama en cinco actos escrito en prosa por Manuel Tamayo y Baus. La obra ambientada en la Castilla del siglo XVI asum√≠a un estudio sobre los celos a partir del personaje de Juana la loca[15], y mostraba la influencia del dramaturgo alem√°n Friedrich Schiller. Bur√≥n logr√≥ gracias a la colaboraci√≥n de la actriz salvar la temporada.

Luisa Mart√≠nez Casado hab√≠a conocido al tambi√©n actor y marqu√©s Isaac Puga, quien trabajara con ella en la compa√Ī√≠a de su padre en Espa√Īa. √Čl la sigue a Cuba a donde regresan en el S/S Reina Mar√≠a Cristina proveniente de Santander y Le Havre. Se casar√≠a a la edad de 30 a√Īos, en La Habana, el 1 de enero de 1891, con el que ya para 1894 ser√≠a uno de los empresarios de su futura compa√Ī√≠a ‚ÄĒsiendo el otro su sobrino Luis Mart√≠nez Casado‚ÄĒ. De esta uni√≥n nacer√≠an cuatro hijos, el primero, Isaac, morir√≠a de meningitis, luego en 1894 nacer√≠an los gemelos C√©sar y Victoria, en el barco S/S Reina Mar√≠a Cristina, y posteriormente Gloria, en Camag√ľey.

A ra√≠z de su casamiento ocurri√≥ un cambio en la trayectoria de Luisa, quien regres√≥ a Espa√Īa y permaneci√≥ all√≠ poco tiempo. En 1891 la actriz abandon√≥ de forma definitiva a Bur√≥n ‚ÄĒquien entonces decay√≥ totalmente‚ÄĒ. Cre√≥ entonces la compa√Ī√≠a que llevar√≠a su nombre: Luisa Mart√≠nez Casado. Con esta regres√≥ a Cuba, desde donde emprendi√≥ una gran gira, que durar√≠a casi 20 a√Īos, por los pa√≠ses latinoamericanos: Cuba, M√©xico, Puerto Rico, Colombia, Santo Domingo, Panam√°, Costa Rica y Venezuela la vieron actuar.

Con su compa√Ī√≠a, la Mart√≠nez Casado, en 18 a√Īos de trabajo, consigui√≥ ganar m√°s de tres millones de pesos, a pesar de contar con una n√≥mina de 42 personas incluidos, actores, familiares y sirvientes, as√≠ como con una carga de 43 toneladas que trasladaban a trav√©s de 65 teatros en distintos lugares del mundo. Sol√≠a fletar un barco completo para transportar la carga correspondiente a 200 obras en repertorio.

Luisa era la favorita de esos a√Īos ‚ÄĒno solo en Cuba‚ÄĒ y goza de gran reputaci√≥n e influjo. En Venezuela logr√≥ la amnist√≠a y el retorno del general Tom√°s Garc√≠a de la Rosa, que permanec√≠a exiliado en Curazao y a quien hab√≠a prometido abogar por su causa. Seg√ļn historiadores la primera vez que abord√≥ al presidente Cipriano Castro[16], recibi√≥ una enojada negativa. No obstante Luisa realiz√≥ una petici√≥n p√ļblica en una funci√≥n que era presenciada por √©l y logr√≥ as√≠ ayudar a Tom√°s Garc√≠a, que regres√≥ a Caracas y le pudo dar las gracias a la actriz personalmente antes de que esta abandonara la ciudad.

El 12 de enero de 1892, con 32 a√Īos, apareci√≥ de manera breve en el Terry[17] de Cienfuegos y continu√≥ con destino a M√©xico. En esa fecha se hallaba convencida de que en Cuba no contaba con p√ļblico ni inter√©s oficial suficiente para sostener su amplia compa√Ī√≠a. Esta partida de la Mart√≠nez Casado agudiz√≥ la crisis de nuestra escena que se iniciara a√Īos atr√°s, tambi√©n por causa de la guerra.

El 15 de septiembre de 1894, El Cuarto Poder publica ‚ÄúUn adi√≥s a Luisa‚ÄĚ por su actuaci√≥n en el Coliseo G√°lvez con las obras Locura de amor, de la cual hemos hablado antes, y La dama de las camelias de Alejandro Dumas (hijo):

‚ÄúLuisa en La dama de las camelias y en Locura de amor, brill√≥ por un momento nom√°s, que as√≠ nos pareci√≥ el tiempo que la vimos en la escena, y as√≠ radiosa, la contemplamos, como los espectadores galileos al que se transfiguraba en el Tabor.‚ÄĚ[18]

En la temporada correspondiente a 1897, la Mart√≠nez Casado, llegada de Yucat√°n, consigui√≥ incontables aplausos en Payret y Tac√≥n con su repertorio habitual. En Payret asumi√≥ el rol masculino de Don Juan Tenorio (1844) de Jos√© Zorrilla[19], ya que era costumbre en las actrices de la √©poca probar en escena tambi√©n sus facultades en la interpretaci√≥n de papeles de esta naturaleza. Ya en este momento su nombre alcanza repercusi√≥n continental y se la considera una de las m√°s cotizadas actrices de lengua espa√Īola.

Tambi√©n durante 1898 Luisa presenta en Tac√≥n el segundo acto de Divorci√©monos y La se√Īa Francisca de Miguel Echegaray, con lo que dio pruebas de su versatilidad como int√©rprete. Lamentablemente en siete meses de temporada solo alcanz√≥ 55 representaciones debido a la beligerancia en que estaba envuelta la Isla[20] y su repercusi√≥n en el √°nimo del p√ļblico cuya econom√≠a se encontraba adem√°s afectada por el conflicto.

 

Cabe decir que Luisa, a pesar de presentarse en exitosos escenario del mundo en estos a√Īos de trayectoria, nunca dej√≥ de lado a su provincia natal, Cienfuegos, donde hizo varias temporadas.

El 30 de noviembre de 1902 la Revista El F√≠garo en su no. 46, a√Īo XVIII, publica una carta de la se√Īora Luisa Mart√≠nez Casado en la cual esta muestra su preocupaci√≥n porque Cuba fuera la primera naci√≥n de Am√©rica en tener su c√°tedra de declamaci√≥n y en propiciar la dramaturgia nacional. Esto se pone a discusi√≥n en la misma publicaci√≥n que presenta en fecha sucesiva varias cartas de apoyo de figuras ligadas al teatro o la vida pol√≠tica de la Rep√ļblica. Solo una, escrita por Enrique Jos√© Varona, se opone por dos cuestiones: una de ellas de orden econ√≥mico alud√≠a a que la Rep√ļblica naciente no pod√≠a permitirse en ese momento subvencionar un teatro nacional cuando exist√≠an otras necesidades. La segunda de sus razones, m√°s discutible, comentaba que dif√≠cilmente en Cuba pudiera llegarse a un grado de originalidad que inundara la literatura y el teatro. Qui√©n sabe si de no salir mal este intento Luisa habr√≠a sido la fundadora de una escuela cubana de artes esc√©nicas. Pese al fracaso de su tentativa, Luisa continu√≥ sus labores como mujer de teatro. A pesar de contar ya con 48 a√Īos sigui√≥ actuando

En 1910 apoy√≥ la fundaci√≥n de la Sociedad para el Fomento del Teatro, que ser√≠a constituida con el objetivo de estimular a los autores cubanos para dedicar su atenci√≥n a la producci√≥n teatral. Qued√≥ instaurada en La Habana por iniciativa de Jos√© Antonio Ramos, Bernardo G. Barros y Max Henr√≠quez Ure√Īa, quienes obtuvieron la cooperaci√≥n de un grupo de intelectuales de prestigio, entre los cuales se contaban Alfredo Zayas, Luis Alejandro Baralt y Peoli, Jes√ļs Castellanos, entre otros. Los prop√≥sitos de la instituci√≥n inclu√≠an el de llevar a escena las afamadas piezas teatrales de autores cubanos de √©pocas pasadas. Por otra parte, pretend√≠a favorecer el desarrollo del arte dram√°tico en Cuba, al brindar facilidades para estrenar sus producciones a aquellos que escrib√≠an para el teatro. Con respecto al √°mbito internacional la sociedad se propon√≠a dar a conocer en nuestro pa√≠s las mejores obras dram√°ticas del periodo, traduci√©ndolas cuando fuere necesario.

El 13 de julio de 1911, tras la muerte de quien fuera su esposo por m√°s de dos decenios, a sus 51 a√Īos, Luisa Mart√≠nez Casado se retira de la escena en la ciudad de C√°rdenas, con la pieza Locura de amor de Manuel Tamayo y Baus, bajo la direcci√≥n de su hermano Manuel Mart√≠nez Casado.

En su urbe natal fallecer√≠a 15 a√Īos despu√©s de su retiro, el 28 de septiembre de 1925. Fue enterrada en la necr√≥polis Tom√°s Acea.[21]

Aniceto Valdivia, escritor y periodista que firmaba sus trabajos con el pseud√≥nimo Conde Kostia, le dedic√≥ el epitafio de: ‚ÄúArtista y Santa‚ÄĚ. Su muerte se nos presenta envuelta casi en un halo de leyenda. Dicen que la otrora fuera due√Īa de muchos bienes, pidi√≥ ser enterrada cubierta con un simple saco, e hizo dejaci√≥n de todo aquello que acumulara en su estancia en la tierra. Asimismo cuentan que don√≥ las tierras que comprara en Trinidad a quienes durante a√Īos las habitaran sin poseer propiedades.

Así moría la ilustre actriz a las que tantos cantaran y celebraran. A ella le habían sido dedicados incontables versos, entre ellos los de su amigo, el poeta mexicano Juan de Dios Peza[22]:

“Dios te dio un talismán, bella Luisa,

Con el que puedes con visible encanto

Poner en cada rostro una sonrisa

O nublar las miradas con el llanto.

Te da el arte sus lauros y sus palmas,

Con tu genio conquistas las coronas,

Con tu virtud conquistas a las almas

La que sue√Īe al mirarte esa conquista,

Y anhele aplausos y renombre y fama,

Que te imite en la escena como artista

Y en el hogar te imite como dama.‚ÄĚ

 

 

 Notas:

[1] Este trabajo forma parte de una investigación mucho más extensa sobre la vida y obra de Luisa Martínez Casado.

[2] Gaceta de la Habana, 59-60-61, 63- 65, septiembre, 1896.

[3] El Albisu o Lersundi se encontraba situado cerca del Tacón, frente a la actual Manzana de Mella (antes Manzana de Gómez), al final de la calle Obispo y a un costado del Centro Asturiano. Leal, Rine. La selva oscura. Editorial Arte y Literatura. Ciudad de la Habana, 1975.Tomo II. p 78

[4] Eduardo Martínez Dalmau: Luisa Martínez Casado, 1948. También Pablo L. Rousseau y pablo Díaz de Villegas: Memoria descriptiva, histórica y biográfica de Cienfuegos p 449, y prensa de la época. Leal, Rine. La selva oscura. Editorial Arte y Literatura. Ciudad de la Habana, 1975.Tomo II. p 75.

[5] Jos√© Echegaray y Eizaguirre (1832-1916), dramaturgo y pol√≠tico espa√Īol nacido en Madrid. Empez√≥ a escribir sus obras en 1874 y produjo m√°s de sesenta dramas en prosa y verso. La mayor√≠a de sus primeras obras est√°n te√Īidas de melancol√≠a rom√°ntica. En las posteriores se deja sentir la influencia de Henrik Ibsen. En 1904 Echegaray comparti√≥ el Premio Nobel de Literatura con el poeta provenzal Fr√©d√©ric Mistral. Entre sus obras destacan Locura o Santidad (1876), El gran galeoto (1881; 1908) y El hijo de Don Juan (1892).

[6] Leal, Rine. La selva oscura. Editorial Arte y Literatura. Ciudad de la Habana, 1975.Tomo II. p 75.

[7] ‚ÄúEco del comercio‚ÄĚ de M√©rida, Yucat√°n, 9 de abril de 1876; ‚ÄúLa sombra de o¬īHaran‚ÄĚ, 15 de abril de 1876; ‚ÄúEl diario de la marina ‚Äú, 29 de abril de 1876.

[8] Leal, Rine. La selva oscura. Editorial Arte y Literatura. Ciudad de la Habana, 1975.Tomo II. p161

[9] Jos√© Zorrilla (1817-1893), dramaturgo y poeta espa√Īol que fue una de las figuras m√°s destacadas del romanticismo espa√Īol. Escritor enormemente prol√≠fico, public√≥ cuarenta obras, entre 1839 y 1849. Fue elegido miembro de la Real Academia Espa√Īola en 1848, con tan solo 31 a√Īos de edad y ley√≥ su discurs√≥ de investidura en verso. Ante todo fue un autor dram√°tico que consigui√≥ el favor del p√ļblico siguiendo los esquemas teatrales del siglo de Oro espa√Īol y manteniendo la intriga durante toda la obra s√≥lo resuelta en los √ļltimos momentos. Entre sus principales obras dram√°ticas figuran El pu√Īal del godo (1843), Don Juan Tenorio (1844), M√°s vale llegar a tiempo que rondar un a√Īo (1845), El rey loco (1847), La creaci√≥n y el diluvio universal (1848) y Traidor, inconfeso y m√°rtir (1849).

[10] Actor y director espa√Īol. Inaugura en Payret la cuarta pared meses antes que Stanislavsky. No aparec√≠a a saludar ante los aplausos del p√ļblico en los mutis y elimina al apuntador.

[11] Porfirio D√≠az (1830-1915), militar y pol√≠tico mexicano, presidente de la Rep√ļblica (1876; 1877-1880; 1884-1911). Su dilatado ejercicio del poder ha dado nombre a un periodo de la historia de M√©xico conocido como porfiriato.

[12] El País 18 de agosto de 1888. En Leal, Rine. La selva oscura. Editorial Arte y Literatura. Ciudad de la Habana, 1975.Tomo II p. 214

[13] El monólogo de Juan de Dios Peza Tirar la llave, escrito con motivo del beneficio a Luisa, fue reproducido en La Habana Elegante, 8 de septiembre de 1889.

[14] De la Maza pp.16-17 y 107-108.

[15] Juana I la Loca(1479-1555),reina de Castilla (1504-1555) y de Arag√≥n (1516-1555), apenas desempe√Ī√≥ el poder que tales t√≠tulos parec√≠an suponer, dado que los verdaderos gobernantes fueron, sucesivamente, su esposo Felipe I el Hermoso, su padre Fernando II y su hijo Carlos (el futuro rey Carlos I y emperador Carlos V).

[16] Cipriano Castro (1859-1924), militar y pol√≠tico venezolano, presidente de la Rep√ļblica (1899-1908). Accedi√≥ al poder despu√©s de invadir Venezuela desde la ciudad fronteriza de San Jos√© de C√ļcuta (Colombia) como jefe de la llamada ‚ÄúRevoluci√≥n Liberal Restauradora‚ÄĚ. .

[17] Había sido inaugurado en Cienfuegos en las calles San Carlos y San Luis, el 12 de febrero de 1890. Leal, Rine. La selva oscura. Editorial Arte y Literatura. Ciudad de la Habana, 1975.Tomo II. P. 226

[18] ‚ÄúUn adi√≥s a Luisa‚ÄĚ en El Cuarto Poder, 15 de septiembre de 1894.

[19] La obra teatral espa√Īola m√°s popular. Se sigue poniendo en escena todos los a√Īos desde su estreno- especialmente la noche del 1 de noviembre en v√≠spera de los fieles difuntos.

[20] Recordemos que cuando estaba casi por concluir el conflicto entre espa√Īoles y cubanos recrudecido en la gesta independentista de 1895 a 1898, en enero de1898, Estados Unidos, con el pretexto de proteger a los ciudadanos estadounidenses de la isla, envi√≥ a La Habana al acorazado Maine. Poco despu√©s, la noche del 15 de febrero, el nav√≠o salt√≥ por los aires, volado probablemente por los propios estadounidenses, quienes utilizaron este hecho como pretexto para declarar la guerra al gobierno espa√Īol: se inici√≥ as√≠ la Guerra Hispano-cubana ‚Äďnorteamericana .

[21] Después de su muerte Luisa Martínez Casado ha recibido algunos cumplidos póstumos. Por ejemplo el 23 de octubre de 1955, se crea la Academia de Arte Dramático Luisa Martínez Casado en la Sociedad Ateneo, dirigida por el teatrista cienfueguero Juan José Furrá. El 25 de julio de 1960  se funda la Academia Luisa Martínez Casado en la Universidad Popular de Cienfuegos con el profesor Luis Manuel Martínez Casado.

[22] Juan de Dios Peza (1852-1910), poeta y dramaturgo mexicano.