José Alejandro


Un cadáver público y la vocación de darlo todo por el arte

Dice José Alejandro Rodríguez: “El cadáver público está condenado a vivir. El ʹmuertoʹ se fue de rumba; y la gritería atrás, nos va a acompañar siempre como un canto a la vida”. Son las palabras finales del prólogo de un libro entrañable que este lunes fue nuevamente presentado en Ciego de Ávila, como colofón de la jornada cultural Todo por el Arte.

Cadáver Público, del siempre recordado José Aurelio Paz, volvió a la palestra avileña de la mano de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), como pretexto inmejorable de una charla sobre los encargos y desafíos del periodismo cultural.

Damián Betanzos Hernández, periodista y Miembro de Honor de la AHS aquí, tuvo a su cargo la presentación del libro, que compila algunas de las crónicas que escribiera Jopa en su prolífica carrera como cronista de lo humano y lo divino. Son 70 relatos breves, publicados casi todos en Invasor, que van deshojando historias si se quiere “normales”, y que el autor inmortaliza con su pluma agraciada por el don de decir bellamente.

Y como la belleza no tiene por qué estar reñida con la fuerza en la palabra, también tiene este Cadáver Público su poquito de ironías, bordadas hilo a hilo, y crítica social, siempre oportuna, cuando, en un reclamo justísimo, pedía al Martí de mármol y carne que no nos fallara: “que no nos falte el café, pero tampoco la vergüenza de hacer un país nuevo como aquel soñado desde la Libertad”.

 

De ahí al debate sobre periodismo cultural, una vertiente del Periodismo donde el mismo José Aurelio Paz sentó cátedra no solo en Ciego de Ávila, sino en Cuba toda. Se habló del equilibrismo constante entre la información que anuncia hechos culturales y la crítica profunda de esos procesos, en tiempos de carencias materiales, formativas e institucionales.

Sin dejar una conclusión flotando en el aire, panelistas (Ailén Castilla Padrón y una servidora), moderador (Damián Betanzos) y público coincidieron en que después de un período de más de dos años de pandemia, en que no hubo apagón cultural, pero sí una reducción sustantiva de la programación, es preciso retomar espacios y prácticas, para que la información fluya y los medios de comunicación puedan no solo anunciar eventos, sino analizarlos con la misma pasión de Jopa, de quien seremos siempre dedicados discípulos.

La jornada Todo por el Arte, convocada por la AHS ─que este 18 de octubre celebra sus 36 años de fundada─, concluyó en la noche, con la presentación especial de Caminos Teatro y su puesta en escena de la pieza El zapato sucio. Durante casi una semana se sucedieron espacios de trova, literatura, danza y audiovisuales, teatro para niños, caracterizados por una marcada proyección comunitaria.

 

El arte joven avileño traspasó las fronteras físicas de la Casa del Joven Creador o la Casa de la Trova, para llegar a escuelas y comunidades, salvando en el camino disímiles obstáculos. En el cierre de Todo por el Arte las máximas autoridades de la provincia reconocieron el empuje de la AHS, acicate para seguir.