Eduardo Rosell


Mangle Rojo, un espacio de convergencia artística

La XXIV edición del Concurso Mangle Rojo aunó, en la Isla de la Juventud, a jóvenes artistas de varias provincias, en pos de una jornada literaria que busca afianzarse como espacio seguro para prometedores exponentes de las letras cubanas.

Foto Fernando Livan Pérez Bolufer

Es por ello que todas las presentaciones constituyeron novedades de catálogos editoriales, entre las que destacaron Sanlope, con Los hijos del insomnio, de Yeinier Aguilera Concepción; El diablo está en los detalles, Leonesky Bouquet; Antología de poetas argentinos; El árbol de los vientos, de Raúl Leyva Pupo; En una maleta el mundo, de Erasmo de los Ángeles Rondón Soto; Con un rey ausente, de Marina de Lourdes Jacobo, y Amagos diurnos, de Randolf Machado.

Foto Fernando Livan Pérez Bolufer

Desde Guantánamo, El mar y la montaña, llegó Cucarachas verdes, y de Ediciones Áncoras los premios Mangle Rojo 2021 y 2022, respectivamente: El lejano rumor de un galope de caballos, del poeta Brian Pablo Lleonart, y Poemas sin ciudad, de Elizabeth Casanova Castillo, así como el poemario He visto llegar los soldados, de Yasmany González, y Apuntes de Mambrú, de Yamil Díaz.

Foto Fernando Livan Pérez Bolufer

Las jornadas literarias, efectuadas en la sede de la UNEAC del territorio, se matizaron no solo por presentaciones de libros, sino que también se desarrollaron conferencias sobre cómo llevar el cuento al audiovisual: «Un camino, dos lenguajes» por el escritor Rafael de Águila. Asimismo, amenizaron la activa programación los conciertos de la trovadora villaclareña Yeni Turiño, y el trovador santiaguero residente en La Habana Ramón David Fuentes. También brindaron su talento desde la música las bandas Kausa Justa y Los Pampers mojados, ambas agrupaciones del patio pinero.

Foto Fernando Livan Pérez Bolufer

La apertura y respectiva premiación del Salón de Poesía Ilustrada, en la galería de arte Martha Machado de Nueva Gerona, fue el “entrante” al Mangle Rojo, evento que cada año convoca la Asociación Hermanos Saíz de la Isla de la Juventud.

Un significativo número de obras, compuestas por poemas y fotografías ilustrativas merecieron su espacio en un mismo salón que tuvo como primicia el diálogo y la diversidad discursiva.

Tres días, una Isla y un concurso fueron la excusa perfecta para reunir a algunas de las voces jóvenes más destacadas de las letras cubanas actuales en el Mangle Rojo, que cerró sus puertas hasta el próximo año, y que en esta ocasión seleccionó como ganador a Eduardo Rosell, escritor tunero, por su poemario Ovejas en el colimador.

Foto Fernando Livan Pérez Bolufer

Según las consideraciones del jurado, integrado por los poetas Daniel Duarte, de Mayabeque; Yasmanis González, de Pinar del Río, y José A. Taboada, de la Isla, Ovejas en el colimador sobresalió entre los 13 libros presentados por cumplir una de las metas por evaluar, lograr articular un cuaderno donde se refleje toda una dramaturgia conceptual en torno a un tema determinado.

Rosell, el anfitrión de la peña literaria Sinestesia, ha sido reconocido con varios premios y con invitaciones a eventos como El Árbol que Silva y Canta, Reina del Mar Editores y la Feria Internacional del Libro de La Habana, entre otros de carácter nacional, además de ser considerado por algunos poetas consagrados como “el futuro de la décima en Cuba”.

Foto Fernando Livan Pérez Bolufer

La guía de los ya no tan jóvenes, el escritor Nelton Pérez, como director editorial, y el poeta, editor y promotor Rafal Carbonell, presidente de la Uneac, y todos sus trabajadores y ejecutivos, sin dudas llenó la jornada de buenas vibras y poesía gremial.

El Mangle Rojo es un premio único e indivisible que consistente en obras de arte de exponentes del territorio, lote de libros, 10 mil pesos y la inclusión del libro en el plan editorial de Ediciones Áncoras con el correspondiente pago del derecho de autor, lo que representa una motivación para jóvenes escritores de hasta 35 años de edad, que pertenezcan o no a la AHS.